martes, 4 de julio de 2017

¡TOMA RECUPERATIVA MARIANA! RAJOY MARIANO, QUE COMO EN ESPAÑA NO TENEMOS PROBLEMAS, NI SIQUIERA DE CORRUPCIÓN, QUE PREPARES LAS COSAS AHORA MISMO, QUE COGEMOS EL MONTANTE EN MENOS QUE CANTA UN GALLO, Y QUE NOS PLANTAMOS TU Y YO, CON DOS COJONES (suponiendo que tú tengas al menos uno, porque yo solo tengo un cojón, y además pequeñillo) EN VENEZUELA Y LE DAMOS UN TANTARANTÁN AL MADURO ESE QUE LO ECHAMOS POR LOS SUELOS Y NOS QUEDAMOS CON EL BIDÓN DE PRETRÓLEO QUE TIENE: TANTO PARA TI TANTO PARA MI


La desigualdad de la riqueza se ha doblado en 12 años. Las deudas ahogan a los hogares empobrecidos
Barómetro Social de España


 
La quinta edición de la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España confirma un reforzamiento de la desigualdad en el reparto de la riqueza: desde 2011 sólo los más ricos han incrementado su patrimonio, siendo el tramo de hogares pobres el que más ha perdido, hasta el punto de que sus deudas superan por primera vez a sus activos.

La Encuesta Financiera de las Familias (EFF) es la fuente más consistente para conocer la distribución de la riqueza en España[1]. En enero de 2017 se ha publicado la última edición de la Encuesta, con datos del año 2014; llama la atención el silencio mediático respecto a los efectos catastróficos, en términos de desposesión y endeudamiento, que la crisis ha tenido para los hogares más pobres. Aquí presentamos algunos de los más relevantes.

La riqueza se distribuye con mucha más desigualdad que la renta[2]

Si distribuimos el total de hogares en cuatro tramos (cuartiles, el 25% de los hogares) del mismo tamaño, de menos a más patrimonio, y comparamos su volumen medio de riqueza con la renta media obtenida por esos mismos hogares en 2014, se constata que el reparto de la riqueza (todo el patrimonio acumulado por los hogares a lo largo de su trayectoria) es mucho más asimétrico que el de la renta. Esto resulta especialmente evidente entre el cuartil más rico y el más pobre: el primero con un patrimonio medio de 728.000 euros y el segundo con uno negativo de 1.300 euros (es decir, sus deudas son mayores que sus activos y propiedades).

La renta (los ingresos obtenidos a lo largo del año) se distribuye también con desigualdad, pero en este caso las diferencias son menores. El cuartil más rico –que concentra el 74% de la riqueza- se apropia del 42% de la renta anual y el más pobre –cuyo patrimonio medio es negativo- obtiene el 16% de la renta del conjunto de los hogares. En una posición intermedia se sitúan los otros dos cuartiles, que obtienen el 18 y el 8% de la riqueza y el 23 y 19% de la renta, respectivamente (ver Gráfico 1).

Gráfico 1. Riqueza y renta de los hogares españoles en 2014 (media por hogar, de menos a más patrimonio)


El 25% de hogares con rentas altas disfrutan de un nivel de consumo más elevado en todos los órdenes[3] y además tienen capacidad de ahorro e inversión, lo que les permite incrementar año a año su patrimonio. En cambio, los hogares con menos ingresos no pueden hacer frente a sus necesidades, sobre todo de bienes duraderos, y necesitan endeudarse para conseguirlos, lo que acrecienta su empobrecimiento.
 

España alcanza en 2014 la mayor polarización de la riqueza. La cuarta parte de la población está abocada a la insolvencia

La secuencia de las cinco EFF realizadas por el Banco de España (2002-2014) permite conocer con precisión la evolución de la riqueza entre dichos años. Hasta 2005, en plena etapa de crecimiento, todos los hogares aumentaron su patrimonio neto pero ese crecimiento fue más del doble en los tramos ricos e intermedios (+60%) que en el tramo de hogares pobres (+28%). Es decir: el efecto riqueza se concentró especialmente en los estratos superiores.

Entre 2005 y 2011 (primer ciclo de la crisis, con una fuerte caída de los valores inmobiliarios y financieros) todos los hogares redujeron su patrimonio, pero la bajada afectó mucho más a los hogares pobres (-36%) que a los ricos e intermedios (-11%). Por último, entre 2011 y 2014 (segundo ciclo de la crisis) sólo el 10% de hogares más ricos incrementó su patrimonio (+5%), mientras el resto experimentó caídas en razón inversamente proporcional a su riqueza: -14% los hogares medios-altos; -29% los medios-bajos; y -110% el cuartil de hogares más pobres. Este último tramo de hogares pasó de un patrimonio neto medio de 12.600 euros en 2011 a -1.300 en 2014, lo que significa que el volumen de sus deudas superó por primera vez al valor de sus activos. Una situación gravísima desde el punto de vista social que condena a la insolvencia económica y al riesgo de exclusión social a la cuarta parte de los hogares, mientras el cuartil más rico, en el otro polo, vive en una abundancia creciente.

Gráfico 2. Brecha creciente de la riqueza en los hogares españoles entre 2002 y 2014 (euros constantes)

  



Tomando como referencia el año 2002 se observa que la polarización en el reparto de la riqueza se ha extremado entre el 10% de hogares más ricos, que se han vuelto mucho más ric