viernes, 26 de julio de 2019

MARXISMO. LE PODEMOS LLAMAR COMO SE NOS PONGA SEGÚN LA CERVICAL NONA DE LA PARTE INFERIOR DEL TENDÓN DE AQUILES QUE RODEA AL PESCUEZO DE PARTE A PARTE, O SI SE PREFIERE, QUE ES TAMBIÉN UN NOMBRE CHUPI Y MUY RUMBOSO: BORRIQUITO COMO TÚ, TURURÚ, QUE NO SABE NI LA Ú. PERO EL MARXISMO LO CONSTITUYE EL MATERIALISMO HISTÓRICO, CIENCIA INSTAURADA POR MARX, Y EL MATERIALISMO DIALÉCTICO, FILOSOFÍA TAMBIÉN INSTAURADA POR MARX, QUE ES LO QUE HAY QUE ENTENDER Y HACER ENTENDER ENTRE LOS TRABAJADORES, DE MODO QUE SOBRAN TODOS LOS PAS, PES, PIS, POS, PUS Y POSTMARXISMOS QUE VIENEN A SER UNA ESPECIE DE BULERÍAS MÍMICAS DE SECANO PARA ESPANTAR LOS MOSQUITOS QUE NO HAY



Contra la razón populista
 
La vía muerta de Ernesto Laclau

Rebelión
Contretemps
26.07.2019

Los trabajos de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, muy discutidos en el ámbito académico desde hace varios años, se han extendido al ámbito político y han generado debates en el seno de la izquierda latinoamericana y europea. 
  En este texto, Stathis Kouvelakis se dedica a deconstruir la racionalidad de la política teorizada por Laclau bajo el término populismo. Con ese objetivo, propone discutir tres tesis: 

* La democracia radical propuesta por Laclau se base en el principio de una autolimitación que excluye cualquier idea de ruptura con el orden socio-económico capitalista y con los principios de la democracia liberal, que asimila a una empresa de tipo totalitario.. 

* Contrariamente a lo que afirma Laclau es la lucha de clases la que actúa como agente de de-reificación del sujeto político y no la razón populista. 

* La lógica hegemónica que alienta la razón populista no se corresponde con el objeto de la misma por dos razones: a) dado su estricto formalismo, adolece de una indeterminación de principio frente a cualquier movimiento real; b) No puede informar de sus propios efectos; por ej., de su transformación en posición hegemónica de poder. (Contretemps)
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La crítica postmarxista del marxismo 

Influenciado por la experiencia política de su país, Argentina, y por su compromiso en una corriente socialista del movimiento peronista, Laclau emerge en el ámbito intelectual como un marxista en la estela de Althusser y Poulantzas, planteando la cuestión de la ideología en el centro de la comprensión de la especificidad de los fenómenos políticos 1/. En los años 1980, junto a Chantal Mouffe, pone en marcha su aggiornamento teórico postmarxista como una contribución a la estrategia socialista; aunque volveremos ampliamente sobre ello, sitúan el socialismo como elemento de un proyecto de democracia radical. Esta toma de posición parece tanto más novedosa en la medida que despliega una densa terminología que Gramsci calificaría de subversiva, saturada de antagonismos, de cadenas de equivalencia, de articulaciones contingentes y otras posiciones subjetivas con una ostentosa radicalidad. Sin embargo, el sentido de esta radicalidad aparece de entrada como profundamente diferente al que la estrategia socialista, en sus diversas versiones, le ha atribuido; a saber: la ruptura con el capi