miércoles, 10 de marzo de 2010

NUESTROS PAPIS Y MAMIS POLÍTICOS/AS (LOS/AS ARAGONESES/AS)

(Cortes Aragonesas)

Las cosas como son. A nuestros papis y mamis políticos/as aragoneses/as no se le puede acusar de ser miniuristas. Son más bien cinco miniuristas. El salero intelectual que tengan para servir a la comunidad que dicen representar es cosa que queda entre Dios y ellos/as, así que nada puede ser dicho al respecto.
De vergüenza torera y política para mi que si están bien despachados, pero de la vergüenza a secas, que es la vergüenza madre de todas las vergüenzas…, pues sí…, que como yo pasaba por aquí, pues ya saben, que hace un frío que pela.
De conciencia social, pues eso, que como les venia diciendo…, por aquí ando viéndolas venir, sí, si, yo bien gracias, y usted?
El nubarrón este de políticos aragoneses que tenemos en las Cortes Aragonesas tienen un sueldo base mensual de 3.295,52 euros (una viuda tiene de pensión unos 400 euros al mes, y miles de trabajadores aragoneses no llegan a cobrar los 1.000 euros al mes). A los 3.295,52 euros mensuales de los políticos aragoneses hay que añadirles otros 2.094,13 euros al mes durante los doce meses del año en concepto de bagatelas y chuflainas, o sea, cosa de comestible, bebestible, asunto hotelero, desplazamientos desplazados, que además no tienen que justificar, es gente de palabra y basta con que lo digan, y además no cotizan, total, que se endosan al mes la cinco miliurista cantidad de
5.349,70 euros.
Cierto que tienen un trabajo que vamos el trabajo que tienen y que mire usted, cuyos resultados es que todavía hay gente que duerme en la calle, niños y mujeres ancianas que mueren quemados en sus casa, miles de personas mayores que vive solas, miles de personas en paro, miles de viviendas vacías, carretada va y carretada va de millones de euros a la General Motors por el alma de la abuela, malas comunicaciones en Teruel, etc. Y, por supuesto, la amenaza que tenemos todos de empezar a vivir, menos ellos y un ramillete como ellos, cada vez en peores condiciones y con mayor inseguridad en el trabajo y en la jubilación.
Cierto también, que esta nube de políticos aragoneses se diluye en otra nube más gorda, también políticamente nube-nubórrica, en toda nuestra amada patria (no he dicho Estado para que no me digan rojo asqueroso) que queda coronada por Su majestad el Rey, que son los que legislan; nos conducen; nos encarrilan por el buen camino; administran los dineros que amorosamente nos chupi-succionan todos los