sábado, 12 de marzo de 2022

Cómo los algoritmos de Facebook promueven el odio y los contenidos tóxicos

 

La lucha por los Derechos Humanos ha de convertirse en este siglo XXI en uno de los grandes motores de la emancipación de todos. La crisis de los refugiados, las guerras en Oriente Medio, el terrorismo, ponen de manifiesto que la vida humana sigue siendo un elemento “prescindible”, y los derechos básicos siguen siendo desatendidos en muchos ámbitos a nivel mundial. La consolidación de nuevos derechos –o que parecen nuevos– ha de constituir una de las grandes victorias de la humanidad ene este siglo XXI.

 

Cómo los algoritmos de Facebook promueven el odio y los contenidos tóxicos

 

Prabir Purkayastha

El Viejo Topo

20 diciembre, 2021 

 


Últimamente, Facebook ha estado en la palestra pública por dos razones. Aunque ambas resultan “perjudiciales” desde el punto de vista de la empresa, en términos de interés público cada una tiene su propio nivel de pertinencia. La noticia con menos trascendencia a largo plazo – pero con mayor atractivo mediático – fue que lo que debía ser un pequeño cambio de configuración hizo que Facebook, Instagram y WhatsApp se cayeran durante algunas horas el 4 de octubre. Esto afectó a miles de millones de usuarios y usuarias, exponiendo la importancia que Facebook y otros gigantes tecnológicos han adquirido en la vida cotidiana de muchas personas e incluso, en el funcionamiento de pequeñas empresas. La otra noticia – por supuesto mucho más significativa que esta primera – es la denuncia de Frances Haugen, ex empleada de la empresa, que hizo públicas decenas de miles de páginas de documentos internos de Facebook. Estos documentos evidencian que la dirección de Facebook prioriza repetidamente los beneficios económicos por sobre el bien social. Los algoritmos de Facebook polarizaron a la sociedad y promovieron el odio y las noticias falsas porque impulsaron el “compromiso” en sus plataformas. El hecho de que la plataforma esté destrozando comunidades, e incluso poniendo en peligro a los adolescentes, especialmente a las niñas, por no tener cuerpos “perfectos”, aparentemente no le importó ni un ápice a Facebook.

El Wall Street Journal ha publicado informes detallados citando documentos internos de Facebook y a Frances Haugen, que también ha aparecido en el programa “60 Minutes” de la CBS y en audiencias del Congreso. “Lo que vi en Facebook una y otra vez fue que había conflictos de intereses entre lo que era bueno para el público y lo que era bueno para Facebook”, le dijo Haugen al corresponsal de CBS Scott Pelley en “60 Minutes”. “Y Facebook, una y otra vez, eligió optimizar para sus propios intereses, como ganar más dinero”.

El científico de datos, de 37 años, ha presentado ocho denuncias contra Facebook ante la Comisión de Valores y Bolsa (SEC) con la ayuda de una organización sin ánimo de lucro, Whistleblower Aid. Estas denuncias están respaldadas por pruebas fehacientes: decenas de miles de documentos internos de Facebook que Haugen había copiado en secreto antes de abandonar la compañía.

¿Por qué esto es una gran noticia cuando estos temas relacionados con Facebook se han planteado una y otra vez, destacando especialmente después de que se hicieran públicas las revelaciones relativas a la empresa de datos Cambridge Analytica y a Facebook en 2018? ¿ Acaso no sabíamos ya cómo Facebook, WhatsApp y otras plataformas de medios sociales se han convertido hoy en día en poderosos instrumentos que ayudan a promover el odio y la política divisoria? ¿No han responsabilizado los investigadores de la ONU a Facebook de la violencia genocida contra los rohingyas en Myanmar? ¿No se vieron acaso patrones similares durante los disturbios comunales en Muzaffarnagar, en el estado indio de Uttar Pradesh en 2013 y 2017?

La gran noticia es que ahora tenemos pruebas de que esta plataforma era plenamente consciente de lo que hacía: documentos internos de Facebook que Haugen ha hecho públicos. Se trata de fuentes directas de información.

Al dar prioridad a las publicaciones que promueven el “compromiso” – es decir, que la gente lea, le guste o responda a las publicaciones en Facebook, WhatsApp e Instagram – Facebook se aseguró de que la gente permaneciera en su plataforma durante mucho más tiempo. Los usuarios de Facebook podían entonces “venderse” a los anunciantes con mayor eficiencia, mostrándoles más anuncios. El modelo de negocio de Facebook no es promover las noticias, las charlas amistosas entre los usuarios o entretener a la gente. Está vendiendo sus usuarios a quienes pueden venderles mercancía. Y, al igual que Google, conoce mucho mejor quiénes son sus usuarios y qué pueden comprar. Esto es lo que proporcionó a Facebook el 98% de sus ingresos en 2020 y la ha convertido en una de las seis empresas de un billón de dólares (en septiembre de 2021) en términos de capitalización bursátil.

Al testificar ante el Congreso el 5 de octubre, Haugen dijo que “Facebook utiliza la inteligencia artificial para encontrar contenido peligroso”, informó Ars Technica. “El problema es que la ‘propia investigación de Facebook dice que no pueden identificar adecuadamente el contenido peligroso. Y como resultado, esos algoritmos peligrosos que admiten están recogiendo los sentimientos extremos, la división[s]’”.

Que esto estaba ocurriendo es ampliamente conocido y ha sido discutido, incluso en mis propias columnas. La respuesta de Facebook a estas críticas fue la creación de un consejo de supervisión independiente y el empleo de un gran número de verificadores de hechos. Este y otros procesos ayudarían a filtrar los mensajes de odio y las noticias falsas. Lo que ocultaron fue que todas estas acciones eran simplemente cosméticas. El conductor del tráfico, o lo que una persona ve en su feed – o, en términos de Facebook, con lo que participa – está determinado por algoritmos. Y estos algoritmos estaban orientados a promover las publicaciones más tóxicas y divisivas, ya que esto es lo que atrae la participación. El aumento de la participación es el motor principal de los algoritmos de Facebook y anula cualquier medida para desintoxicar su contenido.

El testimonio de Haugen en el Congreso también relativiza cuáles son los verdaderos problemas de Facebook y lo que los Gobiernos de todo el mundo deben hacer para proteger a sus ciudadanos: lograr que la plataforma sea responsable, no censurando la incitación al odio y comprobando la información errónea publicada por usuarios individuales, sino más bien atacando la tendencia de sus algoritmos a permitir el peligroso contenido de alto compromiso. “No se trata simplemente de que ciertos usuarios de las redes sociales estén enfadados o sean inestables, o de que un bando esté radicalizado contra el otro”, dijo. “Estos problemas tienen solución… Facebook puede cambiar, pero está claro que no lo va a hacer por sí solo”. Mientras se dirigía al Congreso de Estados Unidos sobre lo que se puede hacer para regular Facebook a nivel nacional, Haugen también reconoció los problemas que los algoritmos de Facebook han causado en todo el mundo. La solución, por tanto, debe ser también global. En su testimonio, dijo que las escasas autorreformas propuestas por Facebook serían insuficientes para hacer que la empresa rinda cuentas de sus acciones hasta que sean totalmente transparentes. Facebook se escuda en las leyes de “puerto seguro” que protegen a las empresas tecnológicas como Facebook, que no generan contenidos por sí mismas, sino que proporcionan su plataforma para lo que se denomina contenido generado por el usuario. En Estados Unidos, es la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones la que permite a estas empresas tecnológicas “moderar el contenido de sus servicios”; en India, es la Sección 79 de la Ley de Tecnología de la Información. Ambos países están estudiando reformas.

En Estados Unidos, “una revisión de la Sección 230… haría responsable al gigante de las redes sociales de sus algoritmos”, informa Ars Technica. En palabras de Haugen, “si tuviéramos una supervisión adecuada, o si reformáramos la [Sección] 230 para hacer a Facebook responsable de las consecuencias de sus decisiones de clasificación intencionadas, creo que se desharían de la clasificación basada en el compromiso.… Porque está provocando que los adolescentes estén expuestos a más contenidos de anorexia, está separando a las familias y, en lugares como Etiopía, está literalmente avivando la violencia étnica”. El problema principal no es el contenido odioso que los usuarios generan en Facebook; son los algoritmos de Facebook los que llevan este contenido venenoso al feed de Facebook de una persona continuamente para maximizar los ingresos publicitarios de la empresa.

Haugen añadió:

“Facebook quiere engañarte haciéndote creer que las protecciones de privacidad o los cambios en la Sección 230 serán suficientes. Aunque son importantes, no llegarán al núcleo de la cuestión, que es que nadie entiende realmente las decisiones destructivas tomadas por Facebook, excepto Facebook. No podemos permitirnos nada menos que una transparencia total. Mientras Facebook siga operando en la sombra, ocultando sus investigaciones del escrutinio público, no podrá rendir cuentas. Hasta que no cambien los incentivos, Facebook no cambiará. Si se le deja solo, Facebook seguirá tomando decisiones que van en contra del bien común, nuestro bien común”.

Por supuesto, la prevalencia generalizada de contenidos tóxicos en las plataformas de Facebook se ve favorecida por su negligencia deliberada al no disponer de clasificadores lingüísticos – los algoritmos utilizados para detectar la incitación al odio – para los contenidos que no están en inglés y se crean en otros idiomas. A pesar de que el hindi es el tercer idioma más hablado del mundo y el bengalí el sexto, según Haugen, Facebook no dispone de suficientes “clasificadores de discurso de odio” en estos dos idiomas.

Ya he escrito anteriormente por qué el contenido divisivo y las noticias falsas tienen más viralidad que cualquier otro contenido. Los documentos de Haugen confirman lo que los analistas, incluido yo mismo, hemos estado diciendo todo el tiempo. Los algoritmos que Facebook y otras empresas de tecnología digital utilizan hoy en día no codifican directamente las reglas para aumentar el compromiso. En su lugar, estas empresas utilizan el aprendizaje automático, o lo que se llama vagamente inteligencia artificial, para crear estas reglas. Es el objetivo – aumentar el compromiso – el que crea las reglas que conducen a la exhibición de contenido tóxico en los feeds de los usuarios, lo que está desgarrando las sociedades y dañando la democracia. Ahora tenemos pruebas fehacientes en forma de documentos filtrados de que esto es lo que ha estado ocurriendo. Y lo que es peor, los dirigentes de Facebook y Mark Zuckerberg han sido plenamente conscientes del problema desde el principio.

Sin embargo, no todo el daño en la plataforma de Facebook fue causado por los algoritmos. A partir de los documentos de Haugen, descubrimos que Facebook había puesto en la “lista blanca” a usuarios de alto perfil cuyo contenido se promocionaría incluso si violaban las directrices de Facebook. Millones de estos usuarios especiales podían violar las normas de Facebook con impunidad. Anteriormente escribí sobre las pruebas aportadas por el Wall Street Journal acerca de cómo Facebook India protegió a los líderes del BJP a pesar de las repetidas alertas rojas relacionadas con sus publicaciones que se levantaron dentro de la propia Facebook.

Esto no es todo lo que revela el tesoro de documentos internos de Facebook de Haugen. Al igual que las empresas de cigarrillos investigan cómo enganchar a los niños a fumar, Facebook ha investigado a los “tweens”, que son niños de entre 10 y 12 años. Su investigación se centró en cómo enganchar a los “preadolescentes” a las plataformas de Facebook para que pudieran crear nuevas consumidores para sus plataformas. Todo ello a pesar de que sus investigaciones internas mostraban que las plataformas de Facebook promovían la anorexia y otros trastornos alimenticios, la depresión y las tendencias suicidas entre los adolescentes.

Todos estos hechos deberían dañar la imagen de Facebook. Pero es una empresa de un billón de dólares y una de las mayores del mundo. Su abultado saldo de caja, unido al poder que ejerce en la política y a su capacidad para “hackear” elecciones, proporciona la protección que el gran capital recibe en el capitalismo. El pecado capital que el gran capital no puede tolerar es mentir a otros capitalistas. Los documentos internos que Haugen ha presentado a la SEC podrían finalmente dar lugar a una reacción contra los gigantes de las redes sociales y conducir a su regulación – si no una regulación fuerte, al menos algunas restricciones débiles en los algoritmos que promueven el odio en estas plataformas de medios sociales –.

Una cita de hace una década es tan relevante ahora, a la luz de estos recientes acontecimientos de Facebook, como lo fue cuando el entonces genio de la tecnología de Silicon Valley de 28 años, Jeff Hammerbacher, lo dijo por primera vez: “Las mejores mentes de mi generación están pensando en cómo hacer que la gente haga clic en los anuncios”. Este ha sido durante mucho el redoble de tambores que ha impulsado la marcha de los gigantes de las redes sociales hacia sus trillones.

Este artículo ha sido producido en colaboración con Newsclick y Globetrotter. Fuente: Globetrotter

*++

*++

Crisis de Ucrania desvela el racismo del Occidente. [Los trabajadores no deberíamos prestar atención a ningún gamusino/gamusina político/política o personal/personala de la prensa, radio y televisión que de forma explícita o implícitamente pretenden predisponernos respecto de la guerra comercial de Ucrania entre bloques capitalistas a favor de un langostinete bueno y en contra de un langostinón malo, porque la guerra desprovista de las mentiras previas y las que luego le siguen, acabamos pagándola los trabajadores, primero en vidas, y después en penurias y sufrimientos, y eso ya no es langostineo. Nuestra postura debe ser: NO A LA GUERRA, y en todo caso, que los/las que la organizan y se enriquecen con ella sean juzgados por crímenes contra la humanidad y sus bienes embargados para sufragar los daños causados.]

 

Crisis de Ucrania desvela el racismo del Occidente


DIARIO OCTUBRE / marzo 12, 2022

Esfuerzos del Occidente por acoger a refugiados ucranianos desenmascara el racismo de instituciones que no actúan del mismo modo con los civiles de Asia Occidental.

La acogida ilimitada de refugiados ucranianos en Europa sorprende al mundo. Sobre todo a ciudadanos de países como Siria, Irak, Yemen, Libia y Afganistán que viviendo situaciones similares no pudieron refugiarse en países occidentales.

 

Esta postura ha sido criticada no solo por los países de Asia Occidental o África, sino por los mismos políticos europeos. Ese llamado doble rasero ha dejado a miles o millones de personas en situaciones críticas en países sumergidos en crisis, por los conflictos y guerras fabricadas por el mismo Occidente.

Tales como el apoyo y el suministro de armas a grupos armados y terroristas en Siria, la intervención militar en El Líbano, la guerra saudí contra Yemen con las armas occidentales y los 20 años de invasión de Afganistán y la posterior caída del país a manos del grupo Talibán.

La parlamentaria europea cuestionó la poca atención a nivel político y mediático a las crisis humanitarias que viven países como Afganistán, donde dijo, 5 millones de niños enfrentan la hambruna y una muerte agonizante.

FUENTE: hispantv.com

*++

 

Pagaremos el enfrentamiento innecesario con Rusia por la decadencia de Estados Unidos. [Santa Lucía, querida, ¿sigues siendo la mandamás, patrona, jefa, encargada o lo que sea de la vista, o han cerrado la fábrica de la óptica en la que trabajabas y te han dejado en el paro? Porque a mí que no me digan, si los trabajadores no vemos todavía lo que tenemos que ver es que Santa Lucía falla por algún lado.]

 

Pagaremos el enfrentamiento innecesario con Rusia por la decadencia de Estados Unidos

 

Por Fernando G. Jaén Coll.

Rebelion

 | 11/03/2022 |


Fuentes: Rebelión


Sí, que lo paguen en primer lugar los ucranianos es natural, pues ellos son los causantes (sin ánimo de inculpación moral, quede claro, salvo que la tontería de los pueblos pueda calificarse de causa moral).

La insistencia con la adhesión a la UE y a la OTAN es su desgracia, pues fronteriza con Rusia, lo mejor es no incomodar al poderoso vecino con exigencias si no nos anda molestando y, a mayor abundamiento, si uno de sus gaseoductos pasa a través de nuestro territorio y nos produce ingresos por ello. Y por el lado del romanticismo histórico recuérdese lo que dijo el que fuera ministro de Asuntos Exteriores francés, Hubert Védrine «Ucrania ha sido rusa más tiempo que la Bretaña lo ha sido francesa».

Lo pagaremos los europeos todos, pues son varios los países que se han implicado contra Rusia y la UE como conjunto también. Es posible que Francia haya intentado salvar sus muebles con la visita de Macron. La falta de inteligencia, no sabiendo evaluar adecuadamente las pérdidas y ganancias; el seguidismo de un Estados Unidos que anda dando coletazos nerviosos al verse en posición perdedora de hegemonía en el tablero mundial, cuya presión se traslada directamente y a través de una OTAN que no hace demasiado estaba moribunda. Todo ello lo pagaremos mientras EEUU y el Reino Unido (en mucha menor medida) se han cobrado algo ya por adelantado con la venta de armamento a países europeos que no han comprendido que sus aviones y tanques no pueden alcanzar el número necesario para ser tenidos en cuenta.

De las consecuencias económicas de las sanciones también seremos paganos, incluso podemos ser tributos de los EEUU, que se resarcirá de gastos vendiéndonos gas licuado a un precio de más del doble que nos cuesta el ruso que transita por los gaseoductos. Pretender aislar económicamente a Rusia, teniendo a China de socio enfrentado a EEUU, es dividir la economía planetaria, estando esta toda ella interrelacionada, interconectada en una malla de tal espesura y complejidad que es difícil que la acción punitiva contra Rusia no se concrete en la desgracia de los europeos y no sólo por el gas. Si Rusia pierde la inversión de Nord Stream II, también la pierden las empresas alemana, austriaca y holandesa involucradas.

En realidad Estados Unidos nos hace pagar el coste del que se quiere escabullir. Todo un camino en retirada como potencia imperialista que traslada sus costes a los que han sido sus protectorados, empezando por Arabia Saudita. Nos ha llegado el turno con Ucrania, donde los laboratorios biológicos experimentales son mayor preocupación para Estados Unidos, no fueran a caer en manos rusas, que sería socio arruinado y ruinoso de una Unión europea con una Comisión Europea beligerante, una burocracia que pretende hacer méritos para ganar grados de libertad a los Estados en las decisiones, le llegó el turno a Japón y su remilitarización, de coste justificado por la cercanía de China, pero que hasta ahora se podía privar de pagar; también le llega a Alemania, que promete aumentar hasta el 2% el gasto en defensa, cuando hasta ahora la preferíamos desarmada, en recuerdo de la II Guerra Mundial.

Y hoy sabemos que Australia, además del viraje que hubo de realizar en la adquisición de submarinos ya comprometidos con Francia, para adquirir en su lugar los de origen estadounidense o inglés (alianza de defensa Aukus), y que acaba de decidir aumentar su ejército en un 30% de aquí al año 2040, añadiendo 18.500 soldados con un coste aproximado de unos 25.000 millones de euros (38.000 millones de dólares australianos), el mayor aumento en Australia en tiempo de paz, según recoge el diario Le Monde-AFP (jueves, 10 de marzo de 2022). ¿De qué le sirve alcanzar los 80.000 militares en 2040 frente al poderío militar chino? Es una asunción de costes para descargar a EE.UU.

De España mejor decir poco, pues el ridículo es proporcionado al que hacen el presidente Sánchez y su ministra de Defensa. En lugar de preocuparse directamente por los intereses españoles, como hace cada quisque al frente de su país, andan regalando pistolitas y chalequitos mientras aumenta la amenaza en Ceuta y Melilla y, lo que es peor, Canarias, la abandonada como ya lo fuera en siglos pasados (léase a título de ejemplo la Historia de las fortificaciones de la isla de La Palma, premio de investigación histórica Juan B. Lorenzo, 1990. Editado por el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma). Metidos en la OTAN cuando España gritaba “¡OTAN, NO!”, poniendo el PSOE Y Felipe González en persona toda la carne en el asador de la campaña en favor de la entrada de España, nos vemos ahora en la necesidad de recordarle a la OTAN que El sur también existe (véase el artículo de Francisco José Dacoba Cerviño, General Director del Instituto Español de Estudios Estratégicos, Nuevo concepto estratégico OTAN: El sur también existe, en Tribuna Norteamericana/ nº 36, noviembre 2021).

En el repliegue de los EE.UU. la asunción de costes no va de la mano con la libertad de decidir lo que más nos conviene, sino que hemos de servir a sus intereses en el enfrentamiento entre potencias. A fin de cuentas, a la UE le resultaba muy fácil preservar sus intereses energéticos en feliz convivencia con Rusia y bogar en favor de una Ucrania neutral, sin armamento que fuera una amenaza para Rusia y comprometida en no adherirse nunca a la OTAN. Ni habría guerra, ni los ucranianos sufrirían, ni los rusos padecerían el cerco de la guerra económica de tinte imperial que impone los EE.UU. y obliga a sus “aliados”, y ahora amenaza a China si no cumple sus órdenes y cumple las sanciones impuestas. ¿Sacrificar ahora, por los intereses estadounidenses, nuestro ya moroso nivel de vida tras la crisis financiera (la de las hipotecas “subprimes” provocada por los EE. UU. en 2008, luego, Gran Recesión mundial) y  tras el confinamiento por pandemia gestionada con mentiras?

Fernando G. Jaén Coll. Profesor titular del Departamento de Economía y Empresa de la UVIC-UCC.

*++

 

Lo que sé sobre la guerra (de Ucrania)

 

Lo que sé sobre la guerra (de Ucrania)

"Lo que sé sobre la guerra, lo que he aprendido durante todos estos años, es que los responsables de los países en guerra mienten, tanto los agresores como los agredidos, porque la batalla de la información es parte de la campaña bélica", reflexiona el autor.


José Ovejero

Lamarea.com

08 marzo 2022 


No soy experto en geopolítica ni en asuntos militares, mis conocimientos sobre el Este de Europa son limitados y, como casi todo el mundo, ignoro cuál ha sido el detonante y cuáles los planes reales de Putin. Claro que leo periódicos, me informo, sigo los acontecimientos. También lo hice durante las guerras de la ex Yugoslavia, el Congo, Iraq, Afganistán, Libia y Siria; en aquellas ocasiones, como ahora, oía a gente a mi alrededor opinar con vehemencia, como si realmente entendiesen la situación y viesen con claridad el camino a seguir, como si de verdad creyesen los discursos virtuosos de nuestros gobiernos.

Pero lo que sé sobre la guerra, lo que he aprendido durante todos estos años, es que los responsables de los países en guerra mienten, tanto los agresores como los agredidos, porque la batalla de la información es parte de la campaña bélica. Como mienten los representantes de los países que apoyan a uno u otro bando. La valoración de las operaciones contra civiles, que existen en todas las guerras, es distinta según quién sea el agresor: los daños colaterales de unos son las matanzas bestiales de otros, la defensa de la democracia y la paz que aquel consigue con misiles es el atentado contra el orden internacional de quien los sufre. Y por eso sé que los ciudadanos nunca contamos con la información necesaria para conocer ni las causas ni las implicaciones de los conflictos bélicos.

Lo que he aprendido sobre las guerras es que el objetivo enunciado nunca es el que de verdad se persigue; y por supuesto he aprendido que ningún país interviene militarmente para defender la democracia en otro; como tampoco las violaciones de mujeres de las que fuimos ampliamente informados durante el conflicto yugoslavo era la razón de los ataques de la OTAN. Ni importó nunca el Estado de derecho en Iraq, ni molestaba la tiranía de Gadafi. De hecho, los mismos países supuestamente preocupados por los derechos humanos en un país hacen alegremente negocios con dictadores de otro.

He aprendido, claro, que las guerras se deben a intereses geoestratégicos y económicos, y que empiezan mucho antes de que caigan las primeras bombas. Porque antes de la primera explosión ya se ha preparado a la opinión pública y porque durante años se ha ido abonando el terreno para llegar a la guerra; en el caso actual podríamos hablar de las maniobras occidentales para aislar a Rusia, o de las rusas para recuperar parte de su influencia mundial y para ocultar la ruina del país a la que lo han llevado los políticos corruptos que dicen defenderlo. Las guerras no estallan repentinamente por una razón, sino que se diseñan poco a poco y se espera al momento más oportuno para declararlas: por ejemplo, el atentado de las torres gemelas. 

También aprendí que la guerra no se acaba cuando nos anuncian solemnemente el armisticio. Las guerras continúan, sobre todo para la población civil, mucho después de la declaración de paz y de la imposición de medallas y las fotografías de apretones de manos: la miseria sobrevive a las explosiones, el dolor no se apaga con el último fuego; y el conflicto resurge una y otra vez de forma diferente, a veces durante décadas.

Lo que sé sobre las guerras es que las llamadas intervenciones humanitarias de Occidente son mortíferas, y que a menudo nos retiramos del teatro de operaciones dejando instalados a nuevos clanes que se disputan el poder ferozmente, mientras los ciudadanos siguen sufriendo como antes.

Sé lo suficiente sobre las guerras para no escuchar las declaraciones del momento, no creerme las fotografías de satélite que demuestran esto y aquello, no confiar en las buenas intenciones ni en las grandes palabras. Por eso, sin ser un experto, etc., etc., no puedo apoyar el envío de armas a Ucrania y menos la participación directa de Europa en esa guerra. Porque no tengo ejemplos recientes que me permitan confiar ni en la buena fe ni en la eficacia de las acciones militares occidentales. Al contrario, sé que la guerra es la continuación de la diplomacia por otros medios, y que el objetivo de la diplomacia casi nunca es el bienestar de la gente.

Acoger a los refugiados, castigar económicamente al agresor (sea cual sea) para que le salga menos rentable, aislarlo internacionalmente, convertir en parias a los máximos responsables (sean quienes sean, también si son nuestros supuestos aliados), juzgarlos penalmente cuando sea posible, son las únicas acciones que podría defender con buena conciencia. No, con buena conciencia no, porque eso es algo que hoy no nos merecemos nadie.  

*++

 

Ucrania es solo el inicio: El objetivo es China. [Efectivamente. En la guerra comercial declarada en Ucrania (antes latente) entre los diferentes grupos de capitales dominantes que se disputan entre sí la hegemonía el objetivo no es ni Rusia ni mucho menos Putin, sino China como potencia económica, y en consecuencia potencia política que le disputa la hegemonía mundial a la principal potencia capitalista (todavía hoy) que es USA. Si la OTAN, el OTON, POTITOS, EL DE LA MOTO y OTROS, lograran en Ucrania el objetivo declarado de salvar al mundo de no se sabe qué y otras paparruchas (cosa improbable porque China sabe lo que se está cociendo y difícilmente lo podría permitir, porque antes de eso estallaría la III Guerra Mundial, que en realidad estalló al día siguiente del final de la II Guerra Mundial) nos encontraríamos con que la OTAN, el OTON, etc. habría conseguido un bloque capitalista más salvaje, gordo, potente y criminal del que se apropiaría el capital USA y lo dejaría en una mejor posición de fuerza mejor para enfrentarse al otro bloque capitalista (con todas las matizaciones político-ideológicas que se quieran, que evidentemente las tendría) representado por China, cuyos bloques se disputarían igualmente la hegemonía mundial, disponiendo para ello del único instrumento que los capitales conocen para tales casos: la guerra, lo que nos conducirá a la situación actual, pero con un fajo de millones de muertos y unas pérdidas materiales incalculables, porque las bombas atómicas tienen esa facultad, aparte de matar a todo bicho viviente, menos al que la tira (en pura acción humanitaria y en el estricto cumplimiento de su sagrado deber para que los capitales invertidos puedan crecer y seguir creciendo, pero vamos, que la tira, que es en lo que estábamos) y al que la manda tirar, que ni Dios sabe los daños que podría causar. Parece evidente que lo prioritario, lo urgente, lo más que inmediatamente urgente es paralizar la guerra comercial de Ucrania. Y si como consecuencia inmediata de esa hipotética paralización de la guerra más que necesaria, el capital USA tiene que perder los 13 mil millones de dólares que ya ha adelantado para que arda el mundo si es necesario empezando por Ucrania, pues que los pierda, al fin y al cabo es una libre inversión realizada en un negocio determinado por determinados capitalista con el propósito de ganar dinero aun a costa de una buena parte de la humanidad. La solución a la guerra comercial de Ucrania (que no solo consiste en su paralización, siendo esta ahora mismo la primera tarea urgente a realizar); a todas las demás actuales y a las que puedan venir, que vendrán, estaría en el diagnostico correcto (TODAVÍA NO REALIZADO de un modo generalizado como para ser entendido claramente por las amplias mayorías de la sociedad, incluidos progres y no progres) de la crisis de 2008, que ni fue ni es tal crisis, ni capitalista ni financiera, ni de civilización ni de leches, aunque todos estos elementos, pero como partes, estuvieran y están presentes. 2008 representa la culminación del desarrollo histórico a que el capitalismo podía conducir a la sociedad. Llegados a este punto por estricta razones históricas, al igual que los distintos modos de producción habidos anteriormente al capitalismo, tiene inexorablemente que desaparecer como modo de producción dominante para dar lugar y ser sustituido por un nuevo modo de producción más desarrollado y perfecto que él (no estamos hablando ni pensando en el paraíso terrenal o la gloria de Dios llegada en carne mortal a la Tierra, sino de un modo de producción más desarrollado y perfecto que el capitalismo. El ser humano por mucho y muy buen modo de producción por desarrollado y perfecto que podamos imaginar no dejará de ser imperfecto. Que pueda ser más perfecto, más culto, con menos vicios rastreros-animalizados, menos egoísta, con más conciencia social y de sí mismo y más racional y sensible de cómo por lo general se es en el modo de producción capitalista es otra cosa). Esta transición, este paso del modo de producción capitalista al nuevo modo de producción llamado a sustituirle, hasta que no seamos capaces, si es que lo somos, de encontrar una nueva denominación basada objetivamente en los hechos que proporciona la realidad concreta (quedan excluidos en buena lógica, todo tipo de prejuicios y creencias subjetivas) se llama SOCIALISMO (Socialización de los medios de producción y dirección de la producción por todos los agentes que participan en ella (no por la Bolsa, bolsín o poseedores actuales del capital), no se da n se puede dar de un día para otro ni porque nadie particularmente muy listo lo diga, puesto que responde a un proceso histórico que, puede alargarse o acortarse en el tiempo en función de que de forma consciente y decidida se procure acortarlo (mientras más corto en el tiempo menos sufrimiento y calamidades humanas) o no. Quienes detentan el poder efectivo (y no la voluntad popular ni otras tonterías y zarandajas pro el estilo), que son los grandes capitales, siguen intentando mantener el capitalismo en pie a pesar de la crisis de 2008, y para ello necesitan, aparte del engaño a la sociedad el recurso de la guerra, la violencia material, que es a lo que responde la guerra de Ucrania (pero como antecedente y preparación de otra guerra más gorda: guerra contra China. Acabar con la guerra de Ucrania (que no se va a acabar por el camino que llevamos) implica necesariamente acabar con las relaciones de explotación económica, política e ideológica que impone (y que no puede variar en sustancia) el capitalismo. Pero, sigue siendo válido que la prioridad inmediata y urgente es paralizar la guerra de Ucrania, con lo que seguramente no va a estar de acuerdo el capital USA que acaba de aprobar créditos por valor de 13.000.000 (trece mil) millones de dólares a Ucrania para que lleve adelante la matanza recién iniciada que seguramente no querrá perder. Partido de izquierdas, políticas de izquierdas, organización política efectiva de los trabajadores de aquí, allá y a cuyá, más necesario que el comer. Pero ahora, sin discusión: parar la guerra de Ucrania que, de momento ya son ucranianos, rusos, españoles, americanos, franceses, alemanes y no sí si habrá algún portorriqueño.]

 

No basta decir no a la guerra: la izquierda debe proponer un plan de seguridad, paz y defensa para Europa, como está haciendo Mélenchon en Francia. Los intereses europeos siempre han estado subordinados a los objetivos geopolíticos de EE.UU.


Ucrania es solo el inicio: El objetivo es China

 

Manolo Monereo

EL Viejo Topo

11 marzo, 2022 

 



Para Pedro Baños, maestro y hombre de honor.

“…porque yo creo que ese sería el verdadero modo de ir al Paraíso: aprender el camino del Infierno para evitarlo”

Carta de Nicolás Maquiavelo a Francisco Guicciardini. 17/Mayo/1521

 

Desde hace más de una década alguno de nosotros veníamos advirtiendo que el mundo estaba cambiando de base y que eso nos acercaba peligrosamente a la guerra. Sabíamos que no venía el Paraíso y que había que hacer todo lo posible para alejarnos del Infierno de la guerra. La palabra catastrofista se repitió muchas veces. La crisis del 2008 ponía fin a una etapa, la de la globalización neoliberal e iniciaba otra en cuyo centro estaba la cuestión del poder en el sistema mundial. No he sido el único y siempre caminé a lomos de gigantes.

La actual guerra en Ucrania hay que interpretarla en este contexto internacional nuevo y distinto. Tres son sus rasgos básicos. El primero, la crisis de hegemonía norteamericana en el mundo, su incapacidad para gobernarlo y sus derrotas militares permanentes. Es una crisis a la vez interna y externa. No es casual que sea la administración demócrata la más agresiva e intervencionista frente al conservadurismo de Donald Trump.

El segundo, la razón última de este momento histórico es la emergencia de nuevas potencias que objetiva y subjetivamente impugnan la Pax americana  y sus instituciones internacionales. China es muy diferente a lo que fue la URSS porque cuestiona su primacía económica, sus fundamentos de control tecnológico y compite con éxito en las relaciones comerciales internacionales. Rusia se ha reconstruido mejorando sus capacidades económicas, reestructurando eficazmente su complejo militar e industrial y consolidando un núcleo dirigente más homogéneo. La nueva etapa es mucho más que todo eso, es un Oriente el que se despliega con la India, con Indonesia, con Pakistán.

El tercer rasgo es que donde EEUU siguen manteniendo su supremacía es en el poder militar y técnico militar. Dicho de otro modo, el peligro en el que nos adentrábamos en esta etapa de transición es que EEUU usara este poder para reequilibrar unas relaciones internacionales que les eran desfavorables.

Lo central, lo decisivo era entender que se iniciaba una gran transición geopolítica desde un mundo unipolar organizado a imagen y semejanza de EEUU a otro multipolar representativo del cambio de correlación de fuerzas económicas, tecnológicas, demográficas y, en último término, militares. La pregunta es si EEUU negociaría esta transición o se opondría radicalmente a ella. La Trampa de Tucídides tiene que ver con esto, con la posibilidad de que en algún momento esta pudiera implicar el recurso a la guerra o a conflictos militares más o menos generalizados. Todos los actores se han ido preparando para esta fase, para el enfrentamiento modelando a las opiniones públicas, incrementando sustancialmente los presupuestos militares, renovando las tecnologías y las armas de guerra y, más allá, desarrollando una confrontación económica y comercial de grandes dimensiones.

Siempre supe que Hillary Clinton era una intervencionista militar decidida y que Donald Trump, más allá de sus declaraciones altisonantes y su evidente falta de pericia, significaba un repliegue y una salida de los conflictos que empantanaban a EEUU. Es más, se propuso redefinir el tablero político internacional aproximándose a Rusia e intentando aislar a China. La reacción contra él fue brutal. Una gran parte del establecimiento norteamericano y, sobre todo, la UE se opusieron con firmeza. Biden fue la señal de esa reacción. Desde el primer momento enseñó las cartas, definió con mucha precisión los enemigos y organizó dos teatros de operaciones o de decisión geopolítica con su correspondiente estrategia de alianzas, con su estructura militar de intervención y con sus dispositivos comunicacionales. Ambas áreas de decisión están interconectadas por medio de los EEUU. El primer escenario tiene que ver con el Mar de China Meridional, con Taiwan como fractura político militar. El segundo está centrado en Europa, con Ucrania como línea de frente.

Llevar la guerra a Europa, organizarse en torno a ella fue saludado gozosamente por las clases dirigentes europeas bajo la consigna “EEUU vuelve”. Es importante tener en cuenta que el control real del conflicto ucraniano fue siempre de EEUU y los aliados europeos aparecían solo como componentes de la OTAN. Nunca hubo una definición europea de la crisis, nunca hubo una evaluación de los peligros que comportaba y de sus enormes costes. Dicho de otro modo, los intereses europeos siempre estuvieron subordinados a los objetivos geopolíticos de EEUU donde el teatro de operaciones europeo era el secundario y preparatorio para el enfrentamiento con China.

La guerra ya llegó y la niebla del conflicto no deja ver bien ni el proceso, ni las consecuencias. Lo más sorprendente, a mi juicio, es que EEUU siempre ha ido por delante marcando los ritmos y anticipándose a los movimientos de Rusia. En paralelo se ha ido creando un clima contrario a una intervención que se consideraba inminente; todo esto pregonado a los cuatro vientos en la sociedad de la comunicación y las redes. Nunca se conoce toda la información, pero sorprende y mucho la intervención militar rusa y su violación del Derecho Internacional. La guerra está en el territorio que EEUU quiso desde el primer momento.

Hay que insistir en que esta guerra era evitable. Hubiese bastado con el cumplimiento de los Acuerdos de Minsk. Tanto el actual gobierno de Ucrania como el de EEUU estaban en contra. Se trabajó activamente por radicalizar las posiciones y cuando apareció la UE lo hizo para amenazar al gobierno ruso. Lo que viene ahora es la guerra con sufrimiento y muerte. La intervención militar era la peor de las salidas y para nada ayuda a modificar la correlación de fuerzas, subordina más todavía a la UE y fortalece a la OTAN.

El ejército ucraniano ha sido preparado política, ideológica y militarmente en estos años. Si bien es cierto que la superioridad técnico militar de Rusia es muy grande, el tipo de estrategia a seguir implica amplios costes humanos, tecnológicos y comunicacionales. Rusia podía, como han hecho los EEUU en sus guerras, machacar las defensas ucranianas rápidamente pero políticamente no está dispuesto a hacerlo. No puede hacerlo. Esta contradicción ya se ve en el campo de batalla porque implica bajas, guerra de posiciones y tiempo, mucho tiempo.

Biden ha dicho que la alternativa a las sanciones son la IIIª guerra mundial. Lleva razón, pero olvidó decir que había antes y después otra más clara: sentarse a negociar en serio. Siempre hay posibilidades de negociar si se quiere. La escalada es cada vez más fuerte. Se juega a una guerra larga con grandes costes humanos y económicos para Rusia. Los ucranianos pagarán los costes humanos, económicos y psíquicos de una guerra evitable. La guerra es el mal mayor y se justifica pocas veces.

Las paradojas se suceden. Rusia sigue suministrando gas a través de Ucrania y el banco que lo cobra no ha sido desconectado del sistema financiero organizado por los EEUU. Estos se pueden estar equivocando y acelerando la etapa final de la globalización capitalista. La gran victoria de Biden ha sido empujar aún más a Rusia hacia China, difuminando su autonomía estratégica. Es la peor de las noticias para Europa, las posibilidades de organizar un sistema común de garantías y de seguridad se alejan y el control de la OTAN será mucho mayor. Las sanciones significarán una crisis económica seria y tendrán consecuencias duras para Rusia, pero también para Europa. Parece inevitable la creación de un polo económico potente en torno a China -al que se incorporarán Rusia, Irán y los países del Asia Central- y la ruptura del mercado mundial empezando por el financiero. ¿La economía del dólar en cuestión? Veremos.

No basta decir no a la guerra. La izquierda europea, si quiere reivindicarse como sujeto autónomo político debe proponer un plan de seguridad, paz y defensa para Europa como lo está haciendo Jean-Luc Mélenchon. Lo primero es parar la guerra ya. Eso significa situar los acuerdos de Minsk y su cumplimiento en el centro. Lo segundo es un tratado de paz y cooperación con Rusia que reconozca la soberanía de Ucrania, su neutralidad y un programa de recuperación económica y social. Lo tercero, la desnuclearización y desmilitarización de Europa. Cuarto, la salida de la OTAN y la organización de una defensa autónoma y comprometida con la seguridad colectiva.

Fuente: Nortes.

 *++

viernes, 11 de marzo de 2022

Los últimos escándalos de Ayuso. [Los últimos serán los primeros (repitan, por favor): palabra del Señor, de modo que a mí no me metan en líos que eso es lo que dicen los Evangelios. Yo solo soy el mensajero del Señor, que como me ha visto por la calle me ha dicho, oye, Manolo, hombre, tú que estas puesto en eso, échate unas letras, hazme el favor. A lo que yo le respondí: he aquí el escritor del Señor (se me pasó por la cabeza decirle he aquí el esclavo del Señor, pero me entró un pronto de amago de risa y entonces me dije: quieto parao, Manolo. Compórtate, que estás hablando con el Señor, y este según le dé no se anda con chiquitas y lo mismo te manda que le cortes el pescuezo a tu hijo o que te pegues un zoquetazo contra la pared y que te quedes tieso en el sitio con tal de demostrarle el grado de calidad democrática o pureza de fe que tienes, de modo que le dije lo que ya he dicho que le dije). Así, pues, en este tiempo (que no es broma, que andamos ya por el siglo XXI) y en esto de los último y los primeros los Santos Evangelios del PP son claros: fuera la caja B, J, Q, K y KK que ya nos han pescao y ni un solo caso de corrupción más. Pero amada feligresía mía, entendedlo por amor de Dios, un caso de corrupción como su nombre indica es un caso de corrupción, y por tanto hay que denunciarlo. Ahora bien, si en vez de un caso de corrupción son dos, cinco o el ciento y la madre, eso no lo toca ni Dios, porque ay de aquel Casado que osare tocarlos, menearlos o espiarlos aunque fuere o fuese sin el menor ánimo de condena para su erradicación, sino para beneficio propio, que pasará porque sí y casi de inmediato de Casado a Cesado al grito de viva la Madre superiora, Presidenta de la Comunidad de Madrid con el nombre propio (o sea, que no tiene nombre alquilado) de Isabel Díaz Ayuso, terror de la pureza y de la dignidad política. Y que ya podéis ir en paz, que yo voy a seguir con lo mío.]

 

Los últimos escándalos de Ayuso


Foto: GETTyimages.es/  La presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso.

La Marea

La Marea /09 marzo 2022 

No hay semana en la que no conozcamos alguna nueva información relacionada con una mala praxis del gobierno de Isabel Díaz Ayuso. La mayoría de las noticias están relacionadas con la contratación pública. Tras el contrato que implica a su propio hermano, el goteo de casos es constante, incluyendo una el pago de 925.000 euros a un socio de la madre de la presidenta madrileña desvelado por el diario Público.

En los últimos días, varias son las noticias relacionadas:

El hermano de Ayuso será llamado a declarar por Anticorrupción

La Fiscalía Anticorrupción decidió a finales del pasado febrero abrir diligencias informativas ante las denuncias que implicaban al hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid en el presunto cobro de comisiones por el contrato de mascarillas que la Consejería de Madrid adjudicó a un amigo de los Ayuso por un valor de 1,5 millones de euros y sobre el cual todavía pesan muchas dudas.

Este 9 de marzo, la Cadena SER asegura que Anticorrupción citará a declarar a Tomás Díaz Ayuso y al empresario amigo, Daniel Alcázar. El objetivo, según este medio, es tratar de conocer “cómo y por qué un empresario sin experiencia en la materia accedió a esa contratación, quién y de qué forma le comunicó que podía acceder a los trámites, y qué papel jugó en la operación, por qué cobró y cuánto el hermano de la presidenta Isabel Díaz Ayuso”.

Asimismo, ya se habría solicitado un informe a la Intervención General de la Administración del Estado para que analice posibles irregularidades en la adjudicación. También se pedirá información bancaria para conocer los conceptos de los pagos que Tomás Díaz Ayuso recibió por parte de la empresa de Alcázar, Priviet Sportive. En un mensaje no oficial, la Comunidad de Madrid reconoció que el hermano de la presidenta ha cobrado 283.000 euros de dicha empresa, si bien argumenta que solo 55.850 euros más IVA corresponden a la comisión o intermediación del mencionado contrato.

La Comunidad de Madrid pagó 38 millones de euros a un empresario venezolano mientras atribuía los contratos a una firma española 

También este 9 de marzo desvela infoLibre que el Gobierno de la Comunidad de Madrid difundió a través de sus canales oficiales de contratos públicos “información falsa sobre cinco adjudicaciones a dedo por emergencia sanitaria valoradas en 38,7 millones”. De acuerdo con esta información, dichos contratos fueron atribuidos a la compañía española Sigma Dental, junto a la cual aparecía un un CIF o NIF muy similar al de Sigma Dental SL, con sede en Granada, aunque difería en un número.

Sin embargo, las licitaciones por valor de 38,7 millones fueron a parar a una empresa de idéntico nombre pero propiedad de un empresario venezolano. De acuerdo con lo publicado por elDiario.es hace un par de años, se trata de Roger Swidorowicz, una persona con vínculos con miembros de la oposición a Nicolás Maduro y cuya compañía se encuentra inscrita en el registro de Florida (EEUU). La Sigma Dental de Swidorowicz fue la segunda mayor receptora de fondos por contratos de emergencia de la Comunidad de Madrid de una lista de 1.253 compañías.

Según ha aclarado la Consejería de Sanidad de Madrid a infoLibre, “Efectivamente, la CM [Comunidad de Madrid] no ha contratado con esa SL de Granada” y reconocen que con quien han contratado “es con una empresa extranjera que carecía de NIF, pero con la que se han tramitado facturas con su identificación internacional”. Asimismo, aseguran que “la incidencia se sitúa en el campo NIF del buscador del Portal de Contratación cuando se realiza la búsqueda por NIF. En las declaraciones de emergencias subidas al Portal no aparece referencia ninguna a la empresa granadina”. El medio digital, sin embargo, ha comprobado que al introducir el nombre “Sigma Dental”, aparecen las cinco adjudicaciones acompañadas del mencionado NIF, que únicamente difiere en un número del de la empresa de Granada.

Una indemnización de más de 1 millón de euros a residencias privadas en contra del criterio de la Abogacía de Madrid

Con la pandemia recién llegada a España, a mediados de abril, el secretario general técnico de la Consejería de Sanidad preguntó a la Abogacía General de la Comunidad de Madrid si debían indemnizar a las residencias privadas por el traslado de mayores a sus centros durante el estado de alarma. 

La institución pública respondió que estos centros “no tienen derecho al abono de contraprestaciones económicas” según la legislación de emergencia. Sin embargo, dejó la puerta abierta debido a la Ley de Expropiación Forzosa, y que podría ser  “un cauce adecuado” para hacerlo siempre bajo determinados “condicionantes” expuestos en el documento al que ha accedido Radio Madrid.


A partir de noviembre, las residencias comenzaron a emitir reclamaciones solicitando pagos a través de la mencionada norma. El gobierno de Ayuso decidió pagar más de un millón de euros a un total de 15 centros. “Ahora sabemos que lo hizo obviando las limitaciones de las que alertó el equipo de abogados de la Comunidad”, explica la Cadena SER. En el informe, los letrados aseguran que la vía no está “suficientemente debatida” y piden “prudencia” a la hora de tomar una decisión. Sin necesidad de acudir a los tribunales para aclarar las dudas, la CAM decidió aceptar las reclamaciones de las residencias y desembolsar dicha cantidad de dinero público. 

Desde la Consejería de Sanidad, no obstante, aseguran que “es rotundamente falso que se reconociera una indemnización en contra de las conclusiones señaladas por el informe de la Abogacía General” y sostienen que todos los expedientes de indemnización “han sido analizados y fiscalizados favorablemente, y con carácter previo a su firma, por la Intervención de la Comunidad de Madrid”.

Otro contrato por procedimiento de emergencia a una exconcejala del PP en alcorcón

A pesar de haber pasado el peor momento de la pandemia, la Comunidad de Madrid sigue adjudicando contratos por procedimiento de urgencia, es decir, saltándose los controles propios de la contratación pública. Uno de los últimos ha ido a parar a la empresa de una exconcejala del Partido Popular en Alcorcón. Silvia Cruz Martín fue edil del PP entre entre 2011 y 2017 y, en la actualidad, dirige Ariete Seguridad, una compañía especializada en vigilancia.

Desde el inicio de la pandemia, se le han adjudicado diferentes contratos para la seguridad de Hospital Isabel Zendal, todos a dedo y de urgencia, tal y como ha contado lamarea.com en diferentes ocasiones. Un procedimiento que tenía su explicación en la respuesta inmediata que requería la lucha contra la COVID-19. Sin embargo, el gobierno de la Comunidad de Madrid sigue utilizándolo en la actualidad. Según figura en el Portal de Contratación, Ariete Seguridad ha vuelto a ser elegida para dichas labores el primer semestre de 2022 por 987.413,71 euros (IVA incluido).

El contrato, firmado por el viceconsejero de Asistencia Sanitaria y Salud Pública, Antonio Zapatero Gaviria, resuelve «Declarar la Emergencia en la tramitación del expediente de contratación […] para afrontar la situación de emergencia sobrevenida por la infección de coronavirus COVID-19″ a pesar de que pasan dos años de inicio de la pandemia.

 

La yihad nazi (en Ucrania). [El arte científico-técnico de fabricar mentiras para hacer aceptable socialmente la matanza comercial en Ucrania y al mismo tiempo predisponer a la sociedad a favor del gobierno-dependiente ucraniano de los capitales USA y europeos, los buenos, buenos, de la película contra los malos, malos, de la mima película que es Putin, personal, y exclusivamente personal que para eso tiene la tez blanca lechosa, pasea en caballo y además es treinta o cuarenta años mayor que su mujer, y total, porque la guerra de Ucrania permite a los USA vender a Europa el gas un 40% más caro de como se le podría comprar a Rusia, cosa propia de la libertad de empresa en la que predomina la libertad de casi como le dé la gana de robar al señor libertador empresarial. Punto y seguido, que se quiere decir que después del punto puede seguir robando libremente, y que solo es para entendernos, no me lo vayan a tomar por la tremenda que no es eso.]

 

La yihad nazi


DIARIO OCTUBRE / marzo 10, 2022

Final del formulario

El Lince.— La guerra en Ucrania no es formalmente una guerra. Es decir, nadie ha declarado la guerra formalmente. Ni Rusia a Ucrania ni Ucrania a Rusia. Sorprende, pero es así. Por eso el otro día os hablaba de cobeligerantes de hecho, que no de derecho. Esto tiene una explicación larga y prolija según el derecho internacional en la que no me voy a extender pero es, curiosamente, también uno de los argumentos esgrimidos por EEUU en sus múltiples agresiones a otros países como, por ejemplo, a Siria. O Turquía, también en Siria. Esta es la razón por la que la ONU no habla de “invasión” ni de “guerra” y se refiere a la situación como “ataque” y “conflicto”.

EEUU (y Turquía) ocupan una parte importante del territorio sirio, unos con sus vasallos kurdos y otros con sus propios peones, y hacen negocios con sus recursos, como el caso del petróleo. Pero antes de llegar a este escenario, EEUU (y Turquía, y otros) utilizaron otra estrategia: el armamento, entrenamiento y financiación de fuerzas yihadistas equiparables a los nazis de ahora en Ucrania. Y permitieron, y alentaron junto con sus múltiples vasallos, la llegada de yihadistas de todo el mundo a Siria. Una de las características de estos yihadistas fue el refugiarse entre la población de las ciudades y evitar que la población las abandonase cuando el ejército sirio las cercó para liberarlas.

Igual están haciendo ahora los nazis en Ucrania, refugiándose entre la población. Esta es la razón por la que los “corredores humanitarios” no dan resultado. Se intenta retrasar todo lo posible la salida de la población civil en Jarkov, Odessa, Mariupol y demás para evitar la caída de las ciudades y/o retrasar el avance de los rusos. La gente en la ciudad es su garantía, su escudo. Como el de los yihadistas en Siria. Y, como entonces, ya oímos hablar de hospitales bombardeados, y no será lo único. Por si queréis variar sobre lo que leéis, aquí hay un relato de cómo se desalojó esa maternidad de las fotos de hoy del mundo de la propaganda para que los nazis y/o los militares ucranianos se instalasen. El reportaje se publicó el día 8, un día antes del bombardeo, por lo que el relato es anterior a esa fecha. Tanto que se habla en él de que la maternidad fue desalojada a últimos de febrero. Y para que veáis de qué va la cosa de la yihad nazi, igualito que en Siria, un vídeo revelador aunque no se verá por mucho tiempo en youtube.

O esta otra donde un militar y/o nazi ucraniano coloca un cóctel Molotov en un parque infantil. Lo mismo se vio en Siria, y luego se acusó al gobierno de matanzas de niños. Aquí serán los rusos los culpables. Y, como en Siria, todos criticarán la brutalidad y jalearán al unísono a la yihad nazi.

De nada sirve, por ejemplo, el que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos acusase, el 2016, al Batallón “Azov” (hoy integrado dentro de las estructuras del Ejército de Ucrania con mando propio) de “cometer crímenes de guerra como saqueos masivos, detenciones ilegales y tortura” en el Donbás. Por lo tanto, su comportamiento de ahora no es excepcional, sino su seña de identidad. El embellecimiento de los nazis en Occidente es total porque Occidente, cada vez más y más rápido, se está nazificando. Por eso empuja y alienta la yihad nazi.

Desde siempre, el capitalismo colonial occidental se ha caracterizado por su capacidad para utilizar las contradicciones sociales y políticas, internas y externas, para implementar sus proyectos y planes. En el apogeo de su expansión colonial recurrió a la exportacion de “excedentes humanos” (parados, pobres, presos) de las clases populares y/o religiosas para asentar las colonias a fin de preservar la estabilidad interna y, al mismo tiempo, lograr el control de sus nuevas conquistas.

Por no hacer un repaso histórico, basta reseñar que el comienzo moderno de todo esto está en Afganistán, donde los países del Golfo y Pakistán enviaron miles de “voluntarios descarriados” (sic) para la yihad contra los soviéticos. Lo mismo se hizo en Siria y, ahora, en Ucrania. Estamos en la yihad nazi.

Occidente no puede enfrentarse a Rusia porque está en inferioridad cualitativa armamentística, además de que Rusia visualizó su determinación declarando las fuerzas nucleares en estado de alerta máxima, pero sí puede hacerlo de otras maneras. Una, el envío de armas. Otra, el envío de “voluntarios” que son, en su práctica totalidad, nazis.

Desde la desaparición de la URSS los movimientos nazis y neonazis han ido creciendo en todos y cada uno de los países occidentales ante la práctica desaparición de los partidos comunistas y la derechización constante de sus sucesores. Los nazis y neonazis se presentan como fuerzas hostiles a la globalización neoliberal y a las élites gobernantes pero siempre han dejado claro que su motivo principal es que la globalización es una “amenaza a la pureza cultural, étnica y religiosa” del Occidente blanco. De ahí su rechazo a la migración de los países del sur, especialmente si son musulmanes. De ahí cómo en Ucrania se trata a los que no son blancos, cuyo exponente inmediato está en el trato a los no blancos que querían abandonar el país.

No se puede negar que estos grupos coquetearon con Rusia, o con la imagen de Putin, sobre todo en busca de financiación, a cambio de críticas verbales a la política de EEUU y de la UE. Pero a la hora de la verdad se ponen donde siempre han estado. Todos ellos tienen estrechos vínculos históricos con los servicios de espionaje occidentales (la OTAN ayudó a los fascistas italianos cuando el Partido Comunista tenía grandes posibilidades de llegar al gobierno, como con la matanza de Bolonia en 1980 como exponente de lo que fue -y seguro que todavía es- la Red Gladio, buscad por ahí). La OTAN, y la CIA, lo hicieron para combatir el comunismo, hoy lo hacen contra el “enemigo ruso” a quien todavía se le sigue considerando “comunista”.

Desde hace unos años en la ONU se presenta una resolución contra el nazismo, afirmando expresamente, entre otras cosas, que “el neonazismo es algo más que la mera glorificación de un movimiento a pasado; es un fenómeno contemporáneo con fuertes intereses en la desigualdad racial que ha centrado sus esfuerzos en obtener un apoyo amplio para sus falsas afirmaciones de superioridad racial” y mostrando la alarma por “la propagación en muchas partes del mundo de diversos partidos políticos, movimientos, ideologías, grupos extremistas de carácter racista o xenófobo, incluidos los grupos neonazis de cabezas rapadas, por el hecho de que esta tendencia ha dado lugar a la aplicación de medidas políticas discriminatorias a nivel local o nacional“ porque “incluso cuando los neonazis o los extremistas no participan formalmente en el gobierno, la presencia en él de ideólogos de extrema derecha puede tener el efecto de inyectar en la gobernanza del discurso político las mismas ideologías que hacen que el neonazismo y el extremismo sean tan peligrosos”.

Y se dice: “La Asamblea General expresa profunda preocupación por cualquier forma de glorificación del movimiento nazi, del neonazismo de quienes fueron en su día miembros de la organización Waffen-SS, por medios como la construcción de monumentos conmemorativos, la organización de manifestaciones públicas para glorificar el pasado nazi, el movimiento nazi, el neonazismo, la declaración o el intento de declarar participantes en movimientos de liberación nacional a esos miembros, a quienes lucharon contra la coalición antihitleriana, colaboraron con el movimiento nazi, cometieron crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad, el cambio del nombre de calles para glorificarlos”.

Pues bien, todo esto es la Ucrania actual, esa en la que no hay nazis y todo es una cuestión de democracia. EEUU y Ucrania son los dos países que sistemáticamente votan en contra, mientras que Occidente sistemáticamente se abstiene. Fecha de la última resolución: 16 de diciembre de 2021.

https://diario-octubre.com/wp-content/uploads/2022/03/10/la-yihad-nazi/imagen.jpg

Asistimos a una guerra de desgaste por poderes contra Rusia, pero el objetivo último es China. Esta es la gran confrontación estratégica. ¿Recordáis la paranoia contra China por el COVID-19 y lo que se dijo de los chinos, todo en plan racista? Id tomando nota.

Hablando de chinos, están a todas. Ya os dije que si alguien está siguiendo todo esto con mucho detenimiento, son ellos.

https://diario-octubre.com/wp-content/uploads/2022/03/10/la-yihad-nazi/imagen-1.jpg

¿Qué dice? Pues está recogiendo un tuit de la OTAN por el 8 de marzo en el que ensalza la lucha de Ucrania contra Rusia en la imagen de una mujer que luce un símbolo nazi. Por supuesto, insiste en lo que dice Occidente, que en Ucrania no hay nazis (ironía). El tuit de la OTAN ahora está retirado, pero es este. Los chinos lo guardan a buen recaudo. Nada se les escapa.

https://diario-octubre.com/wp-content/uploads/2022/03/10/la-yihad-nazi/imagen-2.jpg

Y más de chinos y de tuits. Este es viral en China.

https://diario-octubre.com/wp-content/uploads/2022/03/10/la-yihad-nazi/imagen-3.jpg

“Al comprar un dulce ruso, puedes convertirlo en una bala contra el fascismo”. No se andan por las ramas, desde luego.

P.D.- El Banco Ruso de Comercio Exterior, uno de los sancionados por Occidente con la desconexión del SWIFT, anunció ayer la apertura de un depósito en renminbis con una tasa de interés anual del 8%. Es el primer paso para lo que os conté. Eso supone que los rusos, sobre todo los que se dedican a la exportación-importación, van a realizar todas sus operaciones en renminbis a partir de ahora porque el interés es muy lucrativo para ellos. También los chinos podrán tener cuentas en este banco, y lo harán dado que el interés en China por este tipo de operaciones de comercio exterior es del 3%.

El Lince

FUENTE: El Lince

*++