domingo, 13 de agosto de 2023

PP Y VOX en gobiernos: SUBIDAS DE SUELDOS, CONTRATOS DE HERMANOS y otros...

Newsweek y expertos militares estadounidenses: “la contraofensiva ucraniana está derrotada”

 

Newsweek y expertos militares estadounidenses: “la contraofensiva ucraniana está derrotada”

 

DIARIO OCTUBRE / agosto 12, 2023

 

La contraofensiva ucraniana ha fracasado: aunque los ataques continúan sin cesar, siguen siendo infructuosos. La prensa estadounidense está aceptando el trágico fracaso de la OTAN, que envió a los ucranianos al matadero, obligando a Kiev a obedecer en silencio.


REVISTA ITALIANA “PICCOLE NOTE”


La OTAN enfrenta a Rusia como si fuera Irak….

La OTAN y EEUU, conscientes del fracaso, intentan eludir sus responsabilidades. Para justificar este grave error estratégico los estrategas de la OTAN lograron que el New York Times, dijera: “los militares ucranianos tuvieron poco tiempo para aprender las tácticas de la OTAN, y como no se sintieron cómodos con ellas, decidieron utilizar las que mejor conocían, las tácticas de la época soviética”.

Contestando la nota del NYT, Ellie Cook, periodista de la prestigiosa revista Newsweek, escribió un artículo de investigación que contiene importantes opiniones de militares y personeros de especialistas estadounidenses, en su artículo: «Por qué las tácticas de la OTAN están fracasando en Ucrania».

La cuestión, explica Cook, que las tácticas de la OTAN se basan en el control de los cielos y, que Ucrania no tiene este control. De ahí la debacle.

«Nadie en la OTAN ha experimentado un combate similar al que han vivido los ucranianos en los últimos 18 meses», dijo a Newsweek Davis Ellison, analista estratégico del Centro de Estudios de Seguridad de La Haya (HCSS).

«La OTAN nunca se ha puesto seriamente a prueba la dinámica de una guerra terrestre contra una gran potencia. Esto a pesar de décadas de inversión y entrenamiento»

En la invasión de Irak y en la Guerra del Golfo de 1991, «las fuerzas estadounidenses y occidentales establecieron rápidamente una superioridad aérea masiva», declaró a Newsweek Paul van Hooft, otro analista del HCSS.

Los halcones de la OTAN trataron a Rusia como si fuera el Irak de Sadam o la Libia de Gadafi. Una disociación de la realidad que ha costado sangre al pueblo ucraniano, una tragedia a la que hay que añadir el daño infligido a la economía europea y mundial, que dice mucho de la lucidez de quienes han preparado y alimentan esta guerra por poderes contra Rusia.

Sobre la cínica opinión de la OTAN acerca de la falta de entrenamiento de los ucranianos, el artículo del Newsweek, cita recientes declaraciones del general Pat Ryder, secretario de prensa del Pentágono: «Llevamos entrenando a los ucranianos desde 2014», y añadió que Estados Unidos «confía en que sigan teniendo una importante capacidad de combate a su disposición y que la desplieguen en el momento y lugar que elijan».

El dogma de Ucrania en la OTAN y la tragedia de Zelensky

Interesante, sobre la situación ucraniana, es lo que escribió James W. Carden en The American conservative: «A medida que la guerra en Ucrania se acerca a su desastroso desenlace, podemos esperar razonablemente que quienes ayudaron a iniciar este conflicto – y quienes apoyaron esta guerra ridícula e innecesaria desde el principio – pagarán un precio tan alto como el que pagaron los arquitectos y animadores del fiasco iraquí: ninguno».

Los únicos que pagarán la factura serán los ucranianos y la propia Ucrania, ya que al final de la guerra corre el riesgo de desaparecer del mapa, con sus regiones orientales controladas por los rusos y las occidentales bajo la influencia de Polonia, que ya está abriendo camino.

Una tragedia que podría haberse evitado fácilmente, escribe Carden: «Una simple declaración por parte de Estados Unidos y la OTAN de retirar su compromiso, contraído en Bucarest en 2008 (que Ucrania y Georgia ‘se convertirían en miembros de la Alianza) habría facilitado en muchos sentidos la coexistencia pacífica entre Rusia y Ucrania.

Pero no. El motor de la maquinaria de las últimas cuatro administraciones estadounidenses (Bush, Obama, Trump, Biden) han sido los ideólogos. Y la idea de que Ucrania tenía «derecho a elegir sus alianzas» y que nosotros teníamos el deber de permitirlo acabó siendo tratada como si su apoyo estuviera a la sagrada escritura.»

La contraofensiva fracasó, un problema más para Zelensky

Si Ucrania se siente mal, Zelensky deberia sentirse peor. Hay informes de supuestos ataques rusos contra su persona. Tenemos serias dudas sobre quienes son los instigadores: no tiene sentido matar a una marioneta reemplazable, sobre todo ahora que está en apuros. Al contrario, sería extremadamente contraproducente, porque crearía un mártir y Moscú atraería la desaprobación internacional.

Pero la sucesión de noticias de este tipo nos dice claramente que hay quien quiere pasar página en Ucrania, un poco como le ocurrió al presidente survietnamita Ngo Dinh Diem: fue asesinado por sus generales con el placet estadounidense.

Para consolidar esta impresión, un artículo del famoso periódico “Politic” informa que el asesinato de Zelensky no provocaría un vacío de poder, ya que existen sustitutos viables. ¿El comediante que actúa como político será relegado a actuar en una tragedia? Pero, como suele ocurrir en las tragedias, el protagonista muere.

VÍA:observatoriocrisis.com

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Estados Unidos: el país más violento del mundo

 

Estados Unidos: el país más violento del mundo

 

DIARIO OCTUBRE  / agosto 12, 2023

  

En agosto se cumple un nuevo aniversario de las masacres de Hiroshima y Nagasaki. Es este el crimen más horrendo de la historia. Sucede que, como lo realizó la potencia intocable de Estados Unidos, de momento no puede ser juzgado. Por el contrario, en la derrotada Alemania, los ganadores de la guerra, encabezados por el país americano, sí se permitieron juzgar los crímenes de los nazis en Nuremberg. Siendo rigurosamente objetivos, tanto la locura germana de la Segunda Guerra Mundial como el uso de bombas atómicas por Washington contra Japón (innecesarias en términos militares, porque la rendición nipona ya era un hecho), son condenables de la misma manera.




Marcelo Colussi.— La violencia es siempre condenable, aunque haga parte consustancial de la dinámica humana. Es “la partera de la historia”, se ha dicho con razón. La cuestión es cómo la procesamos, cómo la entendemos y valoramos. Lo cierto es que está en la raíz misma de nuestra humanización: la primera obra humana fue una piedra afilada, un arma. Sin embargo, según se la aprecie, pareciera que hay violencia “buena” y “mala”. ¿Por qué los 25 misiles nucleares de Norcorea son un “peligro para la humanidad” y los más de cinco mil estadounidenses protegerían la “democracia y la libertad” en el mundo?


Estados Unidos, como potencia dominante en el siglo XX, se siente con el derecho natural (¿o divino?) de hacer cuanto se le ocurra, de marcar el ritmo de todos los demás países del globo, de imponer su mandato sin obstáculos. Si así fue durante la Guerra Fría, presentándose bravuconamente por doquier aún con su archirrival presente, la Unión Soviética, desaparecida ésta se sintió dominador absoluto de la situación. Nunca antes se había visto un imperio con tanto poderío.

No se puede decir “con tanta malicia”, pues en el ejercicio del poder no cuentan esas consideraciones moralistas: “el que manda, manda. Y si se equivoca, vuelve a mandar”, reza acertadamente un refrán popular. El amo ejerce su dominio, siempre y en cualquier circunstancia. Estados Unidos, habiendo alcanzado un poderío abrumador el pasado siglo- hoy ya en decadencia- se sintió poseído de un supuesto “destino manifiesto” que le obligaba a llevar la “luz de la civilización occidental capitalista” por todos los confines del planeta. Así lo hizo, sin dudas. Ello asienta en una suprema, arrolladora, impetuosa cultura de violencia, totalmente normalizada, asumida como natural sin atenuantes.

De esa cuenta, el país del norte siente como algo normal su sangrienta historia de conquista, invasiones y masacres. Sobre la sangre derramada de miles de nativos de esa tierra se construyó la leyenda del “avance del progreso”, masacrando pueblos originarios y robando descaradamente territorio a México. Eso se naturalizó con los interminables westerns a lo que nos acostumbró Hollywood.

Igualmente considera normal y casi obligado su papel de gendarme en el mundo, desplegando alrededor de 800 bases militares en el planeta, llevando a un grado inaudito la cultura bélica. Las películas se encargan de tornar eso como algo digerible. E incluso “necesario”, ante la “barbarie”: ayer comunista, hoy musulmana o de los narcos latinoamericanos, todas afrentas a la “democracia”. No está de más recordar que toda esa avanzada militar necesita de armas y más armas, que su complejo militar-industrial se encarga de proveer, con ganancias estratosféricas: 35 mil dólares por segundo.

En nombre de la “libertad”- quimera centrada en un hiperindividualismo obsceno que hace de cada yo individual el centro del mundo- la cultura que se generó en la sociedad estadounidense hizo de esa fantasía el núcleo de la vida. Según la Segunda Enmienda de su Constitución se reconoce el derecho de todo ciudadano a poseer y portar armas de fuego, protegiendo así su “libertad”. Por lo pronto, este país tiene más armas en manos de civiles (350 millones de ellas) que población (334 millones). 42 por ciento de las armas en poder de civiles en todo el mundo está en manos de estadounidenses, a pesar de que ese país sólo tiene el 4.4 por ciento de la población mundial.

De este modo, gracias a esa famosa Enmienda, se logra que en cada tienda de la esquina se pueda comprar un arma, incluidos fusiles automáticos como el AR-15, versión civil del militar M-16, producido por Colt’s Manufacturing Company, el más empleado en las recurrentes masacres que cada semana enlutan a la población. De esa cuenta, alrededor de 100 personas son asesinadas cada día en suelo estadounidense, con las secuelas psicológicas que todo ello acarrea. Lo tragicómico del asunto es que su clase dominante tiene el despreciable descaro de hablar de la violación de los “derechos humanos” en otras latitudes.

Valga agregar como dato adicional- y sumamente demostrativo de la infame violencia racial que sigue presente en el país pese al “adelanto” de haber tenido un presidente negro- que la población afrodescendiente tiene en promedio trece veces más probabilidades que los no-negros de ser tiroteados y asesinados, constituyendo el 70 por ciento de la población carcelaria.

La violencia campea por cada rincón del territorio estadounidense. Es el único país del mundo donde población civil, con beneplácito de las autoridades, forma milicias armadas hasta los dientes para evitar el ingreso de migrantes irregulares a través de su frontera sur, literalmente: cazándolos. Es además el único país que se permitió usar armas atómicas contra población civil no combatiente, y utilizar armas químicas prohibidas en innumerables ocasiones.

Toda su industria cultural (cine, televisión, literatura, música, prensa escrita, medios digitales) refuerza a diario esta cultura supremacista, blanca, patriarcal. La idea de cowboy indestructible, por siempre ganador, se ha enquistado en el imaginario social de la población. Su clase dirigente, representada por los políticos de la Casa Blanca, portadora de esta ideología triunfalista, entroniza la violencia a niveles demenciales. En nombre de su bienestar- que siempre presupone el malestar de los no-iguales- se permite masacrar a quien se le ponga delante.

Pero, bueno… las cosas no son eternas. Algo está cambiando ahora en el mundo. La supremacía del dólar comienza a resquebrajarse, y sus armas ya no son las únicas potentes. La historia sigue, y la violencia continúa siendo su partera.

FUENTE: prensa-latina.cu

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sábado, 12 de agosto de 2023

Europa en estado de negación

 

Tarde o temprano, Europa tendrá que tomar una decisión. Habrá que ver si lo hace en bloque, o si cada cual va a lo suyo y pasa del resto. Pero tendrá que elegir entre recuperar la capacidad de decidir o permanecer subalterna.


Europa en estado de negación


EuropaMundoPolíticaSociedad 

Boaventura de Sousa Santos

12 agosto, 2023 

 


La clase política europea en su conjunto está en un estado de negación. La polarización entre partidos políticos ideológicamente diferentes tiende a ocurrir en un círculo cada vez más estrecho de puntos de vista y soluciones políticas. Hay una clara diferencia entre los partidos que defienden los derechos y los partidos que atacan los derechos (en el caso de la extrema derecha), pero ¿es esto suficiente para distinguir a la izquierda de la derecha? Ciertamente no será suficiente para enfrentar los dos grandes desafíos que cuestionan hasta el límite, tanto la relación entre la humanidad y la naturaleza (la inminente catástrofe ecológica) como la convivencia humana (inteligencia artificial). El círculo de lo políticamente posible se ha estrechado y dentro de él la clase política se empuja para marcar diferencias que, de hecho, son más retóricas que reales. La negación radica en aceptar este estado de cosas como una fatalidad.

La causa inmediata de la reducción cualitativa de los problemas políticamente abordables y la consiguiente expansión de los problemas inabordables es la guerra en Ucrania, la guerra en sí, su continuación y su posible expansión. Pero la continuación de la guerra es sólo el último episodio de la rivalidad entre EE.UU. y Europa como centros globales de acumulación capitalista. A partir de la década de 1970, EE.UU. se dio cuenta de que su hegemonía indiscutible en la economía mundial después de la Segunda Guerra Mundial estaba siendo cuestionada por dos potencias cuya existencia política se había vuelto dependiente de los EE.UU. al final de la guerra: Europa Occidental y Japón.

La prosperidad de Europa se basó en parte en esta dependencia (gasto militar insignificante), pero también se debió a la creación del mercado común, las relaciones desiguales (neocoloniales) con las antiguas colonias, la normalización de las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética (la Ostpolitik de Willy Brandt), la intensificación de las relaciones económicas con la Rusia postsoviética (gas y petróleo baratos) y todo el antiguo bloque oriental. Mientras que Japón comenzó a tener problemas en la década de 1990, Europa, ahora dirigida económicamente por Alemania, siguió siendo el aliado rival de EE. UU., mientras que China, sin  las dependencias de la Segunda Guerra Mundial en relación a los EE. UU., emergió como otro rival y una potencia mucho más difícil de controlar.

El fin de la prosperidad relativa de Europa comenzó con la sumisión al neoliberalismo de las instituciones europeas menos controladas democráticamente (Comisión Europea y Banco Central) y termina con la sumisión a los designios geoestratégicos de los Estados Unidos: la guerra en Ucrania, una guerra en Europa cuyo resultado depende exclusivamente de los EE.UU.. La crisis es, por ahora, más visible en el centro de la economía europea (Alemania y Francia) e incluso puede significar momentáneamente algún estímulo para las periferias (por ejemplo, Portugal y España), pero la tendencia histórica es que Europa esté atada a la decadencia de EE.UU. y sin alternativa. Es por eso por lo que el círculo de la política posible continuará estrechándose. La respuesta a las protestas sociales que puedan surgir solo puede ser una respuesta represiva, como estamos viendo en Francia y mañana veremos en otros países.

Al dejar de ser una potencia mundial, Europa pierde la posibilidad de ser líder en la discusión de los problemas que más desafían a las sociedades contemporáneas. Por lo tanto, dejan de ser abordados y pasan a formar parte del estado de negación. Los cuatro problemas principales son: transición ecológica; conocimiento, cultura y ética; cohesión social y demodiversidad; paz.

Transición ecológica

Sobre la transición ecológica no hay mucho que inventar: la matriz energética renovable, el transporte ferroviario público de calidad, el agua como bien estratégico y escaso, la ruralización de las ciudades (huertos urbanos, empleo local, mayor soberanía sobre el tiempo), la soberanía alimentaria y la agroecología. Dado que los 23 países más ricos son responsables del 50% de las emisiones de CO2 y dado que la crisis climática, aunque global, afecta mucho más gravemente a los países del Sur global, con algunos en riesgo de desaparecer total o parcialmente (como es el caso de Bangladesh), es inaceptable para el Sur global que el Norte global continúe descartando sus responsabilidades históricas en esta área y transfiera a los países del Sur global la responsabilidad de resolver la crisis climática, cuando no la convierte en otra oportunidad de negocio.

Conocimiento, cultura y ética

Tres desafíos dominan. La separación entre el bien y la verdad, entre la ética y la ciencia, fue un logro revolucionario, pero permitió que la ciencia se convirtiera en una fuerza productiva y se sometiera a la lógica capitalista, y, por lo tanto, hoy solo contribuye a los problemas que enfrentamos si las soluciones significan más capitalismo, es decir, más exclusión y más polarización. La inteligencia artificial simboliza el paroxismo de los riesgos de la tecnología sin ética. Por otro lado, la especialización científica fue otro logro que hoy necesita contrapunto, de lo contrario ya no veremos ni siquiera los árboles, mucho menos el bosque. Todas las ciencias son sociales y humanas, y sólo la cultura y las humanidades pueden realizar el urgente reencuentro entre la ética y la verdad. Esta reunión sólo es posible fuera de los límites del eurocentrismo. Por eso he estado proponiendo las epistemologías del Sur para las cuales la ciencia es conocimiento válido, pero no es el único conocimiento válido.

La ciencia moderna sólo responde a preguntas que pueden formularse científicamente, pero muchas de las preguntas que permiten reunir la búsqueda del bien (ética y política) con la búsqueda de la verdad no son científicamente formulables. ¿Qué es la felicidad? ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Están los antepasados con nosotros? ¿Somos responsables de los que vendrán? El potencial de la ciencia sólo se valora si se conocen sus límites.

Cohesión social y demodiversidad

El tercer desafío es el de la creciente polarización social dentro de cada país. El reformismo liberal (que dominó todo el siglo XX) terminó con el surgimiento del neoliberalismo. Las promesas de mejorar las condiciones de vida sólo son posibles para los partidos de gobierno cuando están en la oposición. El crecimiento de la extrema derecha se alimenta de la cultura del odio y de una política de exclusión y discriminación. El triunfo del liberalismo confirió legitimidad a la democracia liberal representativa, pero hoy está más lejos que nunca de su ideal: el gobierno de las mayorías en beneficio de las mayorías. En este período de retroceso histórico, la democracia representativa por sí sola no se defiende eficazmente contra los antidemócratas. Debe complementarse con formas de democracia participativa y directa (demodiversidad).  Con la migración, la posible cohesión social no puede significar asimilación o uniformidad. Tiene que combinar la redistribución social con la interculturalidad y con el reconocimiento de la diversidad racial, sexual, regional, capacitista, religiosa, y de edad.

Paz

Finalmente, la polarización entre países y entre regiones aumentará en las próximas décadas a medida que el sistema mundial moderno evolucione de la unipolaridad a la multipolaridad.  El crecimiento de los presupuestos militares en casi todos los países es una señal inquietante de que la fragmentación del mundo y la inestabilidad resultante tendrán la violencia y la guerra como su principal respuesta. La paz será el bien más escaso después del agua.

En Europa, ninguno de estos problemas está en la agenda política de los partidos. ¿Qué se necesita para superar esta negación?  O se reinventa la UE para incluir a Rusia y Turquía, se retira a la OTAN del centro de las decisiones políticas y se democratizan las instituciones europeas, o se disuelve la UE y los diferentes países europeos, con el pírrico aumento de soberanía que esto les aporta, pueden pedir la adhesión a los bloques existentes o emergentes. Algunos preferirán unirse al bloque del imperio británico (Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia), otros preferirán los BRICS. En este último caso, esta será la primera experiencia en cinco siglos de países europeos que entran en relaciones igualitarias (no coloniales) con el mundo no europeo.

Traducción de Bryan Vargas Reyes

Fuente: Other News.

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Tropas rusas ocupan importante bastión ucraniano en Donetsk

 

 

Tropas rusas ocupan importante bastión ucraniano en Donetsk

TERCERA INFORMACION / 11.08.2023

 

La Quinta Brigada de fusileros motorizados rusos ocupó el pozo de ventilación de la mina Trudovskaya cerca de Krasnogorovka, un estratégico bastión de las fuerzas ucranianas, informó hoy aquí el Ministerio de Defensa.



 

El ente castrense precisó que, como resultado del ataque, los soldados rusos liberaron la posición y se atrincheraron en la misma, con lo cual dan un importante paso de avance en la dirección de Marinka, en la República Popular de Donetsk.

El Ministerio de Defensa igualmente compartió imágenes de la preparación de artillería que precedió al asalto, donde se aprecian los golpes masivos en el área cerca del eje del conducto de ventilación de la mina.

La preparación artillera es necesaria para suprimir los puntos de tiro del enemigo y que las unidades de asalto puedan acercarse sin sufrir pérdidas, y ocuparlo, destacó la información.

Durante los primeros días de agosto, el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa informó sobre la derrota de efectivos y equipos de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el área de Krasnogorovka, que se encuentra a pocos kilómetros al norte de Maryinka.

También se anunció que los ataques ucranianos fueron repelidos y que la posición de las tropas rusas en el frente mejoró allí.

jha/gfa

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En las huelgas de las obreras, y en sus vidas, el feminismo ni está ni se le espera

 

En las huelgas de las obreras, y en sus vidas, el feminismo ni está ni se le espera

 

DIARIO OCTUBRE / agosto 8, 2023

 



Cristina Álvarez. En los conflictos laborales más importantes que ha protagonizado la mujer trabajadora en el último tiempo, llama la atención la ausencia de los movimientos feministas. Hemos analizado varias huelgas obreras protagonizadas por mujeres de todo el Estado de los últimos dos años, y la retirada de estos colectivos es digna de mención.

El movimiento feminista en España como tal, nacido al calor de la reforma política del franquismo y principalmente centrado en desgajar a la mujer trabajadora de las organizaciones obreras, siempre fue reacio a intervenir en los conflictos de clase que afectan a las mujeres, principalmente a las mujeres trabajadoras.

Ya desde su fundación en España con las primeras Jornadas por la Liberación de la Mujer de 1975, con un marcado carácter interclasista, hasta la actualidad, las llamadas «políticas de igualdad» desarrolladas por organismos como el Instituto de las Mujeres, o más recientemente, el Ministerio de Igualdad y las consejerías similares en las Comunidades Autónomas, son la traducción de cómo ponerse de perfil ante las problemáticas que afectan a las mujeres en su condición de proletarias.

Uno de los mejores ejemplos de este esquema es Antonio Garrigues Walker; se encuentra entre los principales estrategas de las empresas norteamericanas en España y es sucesor de la saga familiar que diseñó la transición española, y que define a las mujeres como «el sexo fuerte» que «gobernará el mundo», siendo a la vez uno de los referentes que apuesta por este «modelo» de igualdad.

A la hora de analizar el problema, hay que advertir si tras más de 40 años de movimiento feminista en España, así descrito, las condiciones de vida de las mujeres han mejorado o no. Si las condiciones injustas que históricamente vivimos han sido abolidas o si por el contrario la tendencia es descendente.

En junio de 2021, 18 trabajadoras de limpieza del Museo Guggenheim de Bilbao comenzaban una huelga que duró 284 días en la que reivindicaban contratación a jornada completa y el fin de las diferencias salariales con sus compañeros del sector, y que terminaron ganándola. Ferrovial, la empresa contratista, esperaba que la huelga no durara más de 10 días. A la precariedad laboral se le sumaba la condición de mujeres de las huelguistas, a quien la empresa no tomaría en serio.

Fue una huelga que finalizó el 21 de marzo de 2022, sin que ni sus compañeros del mismo sector, ni los movimientos feministas, ni las «políticas de igualdad» se hicieran eco de ello.

El esquema se repite en cada conflicto que protagonizan las obreras: solamente largas huelgas y largas batallas consiguen doblegar la voluntad de la patronal, como si el esfuerzo que tuvieran que desarrollar fuera doble, o triple, para llegar al mismo objetivo que el resto de trabajadores.

En la huelga de las trabajadoras de limpieza de Osakidetza (Servicio Vasco de Salud), que ha tenido idas y venidas durante 5 años y que finalizó en julio del mes pasado, las trabajadoras tuvieron que reclamar en solitario aspectos como tener un convenio colectivo, reclamar la carrera profesional o aspectos que el resto de trabajadores dan por hecho al comienzo de un contrato de trabajo.

Pero hay veces que son las propias administraciones, que tienen la «igualdad» como «principio rector» quienes, no ya se ponen de perfil, sino que se convierten en el principal azote de las trabajadoras. Así paso en enero de 2023 en Castilla-La Mancha, una de las Comunidades Autónomas aparentemente pioneras en la materia. 15.000 trabajadoras de la limpieza estaban llamadas a la huelga en reclamación de aumentos salariales en un colectivo laboral, conformado esencialmente por mujeres, que está especialmente castigado por los bajos salarios y la precariedad.

Fue la propia Junta de Castilla-La Mancha quien impuso servicios mínimos del 100%, alegando el manido recurso de los «servicios esenciales», lo que en la práctica supone declarar ilegal el derecho de huelga. Éste era un ejemplo palmario de cómo las responsables políticas de una administración que ataca a las mujeres puede ser a la vez abanderadas del feminismo, pues la Consejera del ramo, Patricia Franco, llegó a encabezar las manifestaciones del 8-M en su provincia natal, Albacete, como representante del gobierno regional.

Y esta «doble moral» del feminismo también afecta a los mal llamados «sindicatos de clase». El ejemplo se puede observar en cómo los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, parte activa del movimiento feminista, trataron de sabotear, tras más de 200 días de huelga desde diciembre de 2022 al 1 de agosto de 2023, el éxito de las trabajadoras de H&M (Inditex) de Iruña, que habían conseguido en su territorio mejoras laborales por encima de las que ambas organizaciones habían acordado a nivel estatal.

La mitad de la clase trabajadora mundial está formada por mujeres, pero el camino que recorre el feminismo es luchar porque una pequeña parte de ellas rompa los llamados «techos de cristal»; y es ésta la explicación por la que a este movimiento, que dice defender a las mujeres, le es completamente ajeno las condiciones de explotación y opresión que afectan a esta parte de la humanidad.

Otro ejemplo se vislumbra en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, colectivo que nació inicialmente para defender a familias de los abusos de la banca pero que paulatinamente ha ido incorporando reivindicaciones más profundas en materia de vivienda, como los impagos de alquileres o la ocupación y recuperación de viviendas cuya propiedad ostentan bancos y fondos buitre.

La composición de estas plataformas es abrumadoramente femenina. Las acciones más contundentes de confrontación con el régimen y con la banca las practican mujeres, completamente desconectadas del llamado «movimiento feminista» que les es ajeno, porque en el fondo son marginadas de esos círculos donde el debate es otro: las mujeres que participan de los movimientos de vivienda lo hacen solas, normalmente sin la compañía de sus parejas, porque son éstas las que ejercen de manera doméstica la represión de imponer a las mujeres el destino que como obreras les ha tocado.

Cuando salen del círculo doméstico, temporal o definitivamente, son capaces de enfrentar a todos los estamentos del poder político y económico sin rubor: policía, juzgados, bancos, etc. Hay dos obras cinematográficas recientes que explicaban precisamente esta circunstancia, donde sus protagonistas son mujeres: Cerca de tu casa y En los márgenes.

En la medida en que el, en otro tiempo y aparentemente, «combativo» feminismo ha sido integrado en el sistema, el concepto desaparece; y la mujer obrera, que sigue explotada y manoseada, hay que distraerla con elementos triviales.

Por ejemplo, con la reivindicación de que haya más mujeres en puestos de poder. Al amparo de esto, ha crecido exponencialmente la presencia de mujeres en los consejos de administración de empresas, en las fuerzas de seguridad o incluso en el poder judicial.

En este último sector, el panorama que afecta a la mujer no puede ser más ilustrativo de lo que aquí señalamos. En España hay 2.918 juezas en activo frente a 2.402 jueces, y siete de cada diez nuevos ingresos en la carrera judicial son mujeres, pero esto no quiere decir que con ello las trabajadoras estén mejor protegidas contra la desigualdad o contra la ideología patriarcal, más bien al contrario. Son juezas las que suscriben despidos, las que amedrentan a víctimas de violencia de género o las que instruyen causas contra mujeres que han osado desobedecer los mandatos que emanan de los juzgados de familia.

De hecho, se viene advirtiendo de un tiempo a esta parte que en los juzgados de violencia sobre la mujer se aprecia un cambio de tendencia sustancial en los últimos años, que tiene como fin rebajar la penalidad de los delitos contra las mujeres y dónde, paradójicamente, muchas de las resoluciones que lo suscriben están firmadas por mujeres.

La actual Ministra de Justicia, Pilar Llop (PSOE), fue jueza de instrucción y llegó a señalar en mayo de 2022, tras la sucesión de asesinatos de mujeres a manos de sus parejas y donde no había denuncia previa, que las mujeres víctimas de violencia de género tienen una eventual responsabilidad por su «desconfianza en el sistema».

Victoria Rosell (Podemos), también fue jueza instructora, y actualmente es delegada del Gobierno contra la Violencia de Género; sin embargo, en la retina está su responsabilidad en el procesamiento de cinco militantes de la Intersindical Canaria que participaron de un escrache contra la patronal regional en 2012. Llegó a pedir un año de prisión y otro de inhabilitación para Guacimara Vera, Luci Rodríguez, Asunción García, Aisha Hernández y Pino Monzón. Finalmente, pese a la movilización social a favor de las represaliadas, las sindicalistas fueron condenadas a seis meses de prisión y 6.000 euros de multa.

Y es que el feminismo y la liberación de la mujer son dos cosas distintas. El feminismo pretende conciliarnos con el sistema que organiza las bases de la opresión de la mujer, y a ese convite la mujer obrera no está invitada.

FUENTE: mpr21.info

 

El saqueo de las tierras cultivables de Ucrania

 

El saqueo de las tierras cultivables de Ucrania

 

DIARIO OCTUBRE / agosto 11, 2023




 Ucrania tiene 33 millones de hectáreas de tierra cultivable que están entre las más fértiles del mundo y la guerra ha ocultado su privatización, iniciada desde la independencia por gobiernos corruptos y vendidos a las potencias extranjeras.

 

Hoy la propiedad de la tierra se concentra en manos de una nueva oligarquía. Alrededor de 4,3 millones de hectáreas son cultivos industriales. La mayor parte de ellos, tres millones de hectáreas, están en manos de una docena de grandes empresas agrarias.

Unos cinco millones de hectáreas de suelo público han sido robadas, literalmente, por intereses privados. El área total de tierra controlada por oligarcas, individuos corruptos y grandes agronegocios asciende, por lo tanto, a más de nueve millones de hectáreas, lo que supone más del 28 por cien de la tierra cultivable. El resto lo utilizan los ocho millones de agricultores ucranianos.

Los mayores terratenientes son una mezcla de oligarcas y empresas extranjeras, en su mayor parte europeas y norteamericanas, incluido un fondo de capital privado con sede en Estados Unidos y el fondo soberano de Arabia saudí. Con una única excepción, las diez mayores empresas inmobiliarias están registradas en el extranjero, principalmente en paraísos fiscales, como Chipre o Luxemburgo.

El Instituto Oakland ha identificado (*) a muchos especuladores, incluidos Vanguard Group, Kopernik Global Investors, BNP Asset Management Holding, NN Investment Partners Holdings, propiedad de Goldman Sachs, y Norges Bank Investment Management, que gestiona el fondo soberano noruego. Varios grandes fondos de pensiones, fundaciones y dotaciones universitarias de Estados Unidos también han invertido en tierras ucranianas a través de NCH Capital, un fondo buitre con sede en Estados Unidos, que es el quinto mayor propietario de tierras rurales.

La mayoría de estas empresas están muy endeudadas con instituciones financieras occidentales, en particular el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el Banco Europeo de Inversiones y la Corporación Financiera Internacional, la rama del Banco Mundial dedicada al sector privado. Estas instituciones han financiado los agronegocios ucranianos con casi 1.700 millones de dólares estadounidenses para solo seis de las empresas de tierras más grandes de Ucrania en los últimos años.

Otros prestamistas importantes son instituciones financieras, principalmente europeas y norteamericanas, tanto públicas como privadas. La deuda no solo les reporta intereses a los acreedores, sino también un importante medio de presión. La reestructuración de la deuda de UkrLandFarming, uno de los mayores terratenientes de Ucrania, es prueba de ello. Involucró a acreedores como las agencias de importación y exportación de Estados Unidos, Canadá y Dinamarca, entre otros, y condujo a cambios organizativos importantes, incluido el despido de miles de trabajadores.

La financiación internacional beneficia directamente a los oligarcas, muchos de los cuales están acusados ​​de fraude y malversación, así como a fondos extranjeros y empresas asociadas como accionistas o acreedores. Mientras tanto, los agricultores ucranianos han tenido que trabajar con tierra y financiación limitadas, y muchos están ahora al borde de la pobreza. Estos agricultores prácticamente no reciben apoyo, en comparación con los agronegocios y los oligarcas. El Fondo de Garantía Parcial de Crédito establecido por el Banco Mundial para apoyar a los pequeños agricultores asciende a 5,4 millones de dólares, una suma insignificante en comparación con los miles de millones de dólares asignados a las grandes agroindustrias.

En los últimos años, las potencias occidentales han brindado una ayuda militar y económica masiva a Ucrania, que se ha convertido en el mayor receptor de fondos exteriores de Estados Unidos. Es la primera vez, desde el Plan Marshall que un país europeo recibe dichos fondos. En diciembre del año pasado, menos de un año después del inicio de la guerra, Estados Unidos asignó más de 113.000 millones de dólares a Ucrania, incluidos 65.000 millones de dólares en ayuda militar, más que el presupuesto total del Pentágono y la USAID en todo el mundo (58.000 millones de dólares).

La ayuda occidental ha estado condicionada a un programa de ajuste estructural drástico, que incluye medidas de austeridad, recortes en seguridad social y privatización de sectores clave de la economía. Una condición clave fue la creación de un mercado de tierras, implementado en 2020 bajo Zelensky, a pesar de la oposición de la mayoría de los ucranianos por temor a que exacerbara la corrupción en el sector agrícola y fortaleciera su control por parte de intereses monopolistas.

La creación de un mercado de compraventa de tierras aumentará aún más la cantidad de cultivos en manos de los oligarcas y las grandes agroindustrias. Estas últimas ya han comenzado a ampliar la extensión de sus tierras. Kernel ha anunciado su intención de aumentar su reserva de tierras a 700.000 hectáreas, frente a las 500.000 hectáreas que tenía en 2021. De manera similar, MHP, que actualmente controla 360.000 hectáreas de tierras, también busca expandir sus propiedades a 550.000 hectáreas. MHP elude las restricciones a la compra de tierras poniéndolas a nombre de sus directivos. Luego se las arriendan a la empresa.

Al apoyar a las grandes agroindustrias, las instituciones financieras internacionales están subsidiando la concentración de la tierra y un modelo industrial de agricultura basado en el monocultivo a gran escala. Mientras los pequeños y medianos agricultores ucranianos garantizan la seguridad alimentaria del país, las grandes empresas agroalimentarias se orientan hacia los mercados de exportación.

En diciembre del año pasado, una coalición de agricultores, académicos y ONG pidieron al gobierno de Kiev que suspendiera la reforma agraria de 2020 y todas las transacciones de tierras realizadas en el mercado durante la guerra, para garantizar la seguridad alimentaria del país. Hoy miles de jóvenes de las zonas rurales, agricultores, luchan y mueren en la guerra. Lo han perdido todo. La compra y venta de tierras está cada vez más liberalizada y publicitada, lo que amenaza los derechos de los ucranianos a sus tierras, por las que están dando su vida.

Las preocupaciones se ven exacerbadas por el vertiginoso ascenso de la deuda externa de Ucrania, contraída a expensas de las condiciones de vida de la población como resultado de las medidas impuestas por el programa de ajuste estructural. Ucrania es ahora el tercer mayor deudor del mundo con el Fondo Monetario Internacional y es probable que la abrumadora carga de la deuda genere más presión por parte de sus acreedores sobre la reconstrucción de la posguerra. El costo se estima en 750.000 millones de dólares. Estos actores ya han amenzado con utilizar su influencia para privatizar aún más el sector público del país y liberalizar su agricultura.

(*) https://www.oaklandinstitute.org/sites/oaklandinstitute.org/files/takeover-ukraine-agricultural-land.pdf

FUENTE: mpr21.info

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viernes, 11 de agosto de 2023

La naturaleza humana desde el punto de vista marxista

 

La naturaleza humana desde el punto de vista marxista

Revista El Pollo Urbano. Núm. 188


 

Por Manuel Sogas Cotano

“La concepción del socialismo en Marx depende de su concepto del hombre (…). Evidentemente, el fin del socialismo es el hombre.” [1]

Muchos sociólogos y psicólogos contemporáneos de Marx creían que no existía una naturaleza humana como tal, sino que “el hombre, al nacer, es como una hoja de papel en blanco, sobre la que la cultura escribe su texto.”[2]

Marx niega esta noción de “no” naturaleza del hombre de su tiempo, para mantener que es un ser reconocible y determinable que puede ser reconocido no solo biológicamente, anatómicamente y fisiológicamente, sino también psicológicamente, y con “características necesarias, constantes de todos los individuos humanos (el trabajo, la sociabilidad, la consciencia y la universalidad)” [3] en cualquier circunstancia de espacio, lugar y tiempo, siendo su característica esencial la forma en que realiza su actividad vital, que es precisamente la que le diferencia y separa del resto de los animales.

Diferencia Marx entre “la naturaleza humana en general” y “la naturaleza humana condicionada”, distinguiendo a la vez “dos tipos de impulsos y apetitos humanos”: los constantes e invariables, como el hambre y el instinto sexual, que sin modificar su esencia pueden variar sus formas de realización y tendencias en función de las culturas de las que se trate, y los apetitos relativos, los que no siendo integrantes de la naturaleza humana “deben su origen a ciertas estructuras sociales y a ciertas condiciones de producción y comunicación…, la necesidad de dinero es, pues, la necesidad real creada por la economía moderna y la única necesidad que esta crea…, se convierte (así esta necesidad) en una servidumbre ingeniosa y siempre calculadora a los instintos inhumanos, depravados, antinaturales e imaginarios” [4], que en el transcurso del tiempo y por falta de reflexión, el individuo las llega a tomar, efectivamente, como elementos naturales de su propia naturaleza.

Así, por ejemplo, en la organización social en la que predominan las relaciones de producción capitalistas, se producen impulsos relativos como incentivos humanos principales “el deseo e dinero y propiedad; otras condiciones económicas pueden producir exactamente los deseos opuestos, como el ascetismo y el desprecio por los bienes terrenales, como sucede en muchas culturas orientales” [5].

“En contraste con Kierkegaard y otros, Marx contempla al hombre en toda su extensión, como miembro de una sociedad y una clase dadas y, al mismo tiempo, como cautivo de éstas. La plena realización de la humanidad del hombre y su emancipación de las fuerzas sociales que le aprisionan está ligada, para Marx, al reconocimiento de estas fuerzas y al cambio social basado en este reconocimiento.” [6].

Un planteamiento de este tipo exige necesariamente un conocimiento previo tanto del hombre como el de la sociedad en la que vive, es decir, de una filosofía que conduzca a esos fines, y esta filosofía en sus aspectos fundamentales está contenida desde los inicios del marxismo en los Manuscritos filosóficos-económicos.

Obra que escribió Marx en 1844 contando 26 años de edad, pero que permaneció “oculta” hasta 1956 en que se publicó en lengua rusa tras la muerte de Stalin, apareciendo publicada en Europa en lengua inglesa a partir de 1959, fechas que marcan el inicio para la plena comprensión del marxismo como teoría general universal del conocimiento y método efectivo para la transformación social, que es en realidad el último objetivo, como medio, a fin de que el hombre encuentre el camino para su plena realización como ser libre y consciente, con lo que se sobrepasa en mucho la noción vulgar del marxismo.

Esta sería una de las razones, pero no todas, que podrían explicar la tergiversación del marxismo vulgar mecanicista, determinista y economicista, que era el que se había aplicado fundamentalmente en la URSS de la mano de Stalin.

Tras la publicación de los Manuscritos filosófico-económicos el marxismo empieza a ser estudiados por marxistas no comunistas, católicos en Francia y protestantes en Alemania.

“Una de las ironías peculiares de la historia es que no hay límites para el melentendimiento y la deformación de las teorías, aun en una época donde hay acceso ilimitado a las fuentes; no hay un ejemplo más definitivo que lo que ha sucedido con la teoría de Karl Marx en las últimas décadas.” [7]

“No hay mayor malentendido o malinterpretación de Marx que aquella que se encuentra, implícita o explícitamente, en el pensamiento de los comunistas soviéticos, los socialistas reformistas y los opositores capitalistas del socialismo, todos los cuales suponen que Marx sólo quería el mejoramiento económico de la clase trabajadora y que quería abolir la propiedad privada para que el obrero pudiera poseer lo que ahora tiene el capitalista. La verdad es que para Marx, la situación de un trabajador en una fábrica “socialista” rusa, una fábrica británica propiedad del Estado o una fábrica norteamericana tal como la General Motors equivaldría esencialmente a lo mismo… El tema central de Marx es la transformación del trabajo sin sentido, enajenado, en un trabajo productivo, libre, no el mejor pago de un trabajo enajenado por un capitalismo privado o un capitalismo “abstracto” de Estado.”[8]

El modo de producción capitalista que Marx critica, contra lo formalmente establecido y tomado como verdad inamovible, absoluta, de que es algo consustancial a la naturaleza humana no tiene nada de natural, sino algo creado por el propio individuo como consecuencia del desarrollo histórico de las fuerzas productivas de las que el capitalismo a sido su principal agente impulsor, cuyo protagonismo histórico no puede ser juzgado bajo ningún tipo de concepto moral ni en función de su maldad o bondad, sino como hecho histórico, puesto que esto y ninguna otra cosa es. Y no solamente el capitalismo no es consustancial a la naturaleza humana, sino que además es contrario a la naturaleza de la misma.

Cuando Marx critica al capitalismo no lo hace tanto por la desigualdad de ingresos que crea y fomenta entre el capitalista y el asalariado, sino por la forma de producción, que al estar basada en la división social del trabajo, separando el trabajo corporal y el trabajo intelectual cada vez más, y de la propiedad privada de los medios de producción, conduce al individuo necesariamente a la enajenación, la alienación social y personal, a la pérdida de conciencia de sí mismo hasta convertir al asalariado en un objeto más, en una mercancía como cualquier otra ligada al proceso de producción P.

Sin duda son los hombres, desde que son hombres, seres conscientes. Pero desde los comienzos de la división social del trabajo, de la escisión y la contraposición entre el trabajo intelectual y el trabajo corporal y a consecuencia de esta división, la consciencia empírica cotidiana de los individuos se separa cada vez más de la evolución de las esferas sociales conjuntas de la producción intelectual, de la evolución de la ciencia y el arte, y se convierte en esclava de las representaciones fetichistas que deforman la realidad, mientras, por otro lado, se producen en los planos del pensamiento abstracto y de la consciencia social conjunta las ideologías, reflejos deformados e invertidos de la realidad.”[9]

“Es imprescindible decir y subrayar que la alienación es para Marx un proceso de determinada tendencia histórica, no un medio estático, y, además, que la tendencia universalizadora de la alienación no significa en modo alguno (…) que la alienación pueda llegar a ser nunca absoluta y a aniquilar toda autonomía de lso individuos que componen la sociedad. Como la evolución histórica de la alienación es al mismo tiempo el camino necesario para la génesis histórica de la individualidad humana, el desarrollo de la alienación es al mismo tiempo creación de los presupuestos subjetivos necesarios de su abolición.” [10]

Estudiando la dinámica interna del funcionamiento del modo de producción capitalista, y dadas las contradicciones que operan en su propia dinámica de funcionamiento, se extraen datos que muestran de manera evidente la imposibilidad material de su continuidad histórica como modo de producción dominante, y en consecuencia su extinción, una vez alcanzado el máximo grado de desarrollo históricamente puede alcanzar, hecho que viene a poner de manifiesto la crisis de 2007, así como predecir el nuevo modo de producción que históricamente está llamado a sustituirle: el modo de producción socialista, que no constituye un fin en sí mismo, como erróneamente ha venido presuponiendo el marxismo vulgar, sino un medio instrumental al servicio del hombre que facilite y potencia el ejercicio práctico de su pleno desarrollo personal, tanto material como espiritual. Pero también esos mismos datos proporcionados por el conocimiento del funcionamiento del modo de producción capitalista, pueden ser aplicados a la génesis y devenir histórico del mismo y para el conocimiento de la naturaleza del hombre que es lo que hace Marx.

“La unión de la Economía y Filosofía (fundamento de materialismo dialítico de Marx) es el primer paso ineludible para comenzar a estudiar seriamente la sociedad moderna y este avance epistemológico, al que cabe calificar como fundamental en todos sus restantes hallazgos, lo hace Marx precisamente en los Manuscritos.” [11]

El objeto del modo de producción capitalista y el espíritu que lo mueve no es la de producir objetos para satisfacer necesidades humanas (bienes de uso) sino el acrecentamiento de los capitales invertidos, paro lo que tiene que producir valores de cambio, esto es, objetos que poder llevar al mercado para intercambiarlos por dinero que es lo que le permite el crecimiento de los mismos, aunque evidentemente, los valores de cambio (las mercancías) que produce tienen que responder a la satisfacción de una necesidad determinada, puesto que si no fuera así nadie querría cambiar su dinero por algo que no vale para nada, pero el fin primordial del capitalismo es acrecentar los capitales invertidos.

En el proceso de producción P que realiza el capitalista invierte un dinero inicial D con el que compra una mercancía M (Instalaciones, maquinaria, materia prima, salarios…) que somete a un proceso productivo P (que ponen en marcha y mantienen en funcionamiento los asalariados) para transformarla en una nueva mercancía M´ (con mayor valor que la mercancía M) que será la que lleve el capitalista al mercado para su venta y obtener una cierta cantidad de dinero D´ suficiente para poderse resarcir de todos los gastos originados para obtener la mercancía M´, y además otra parte que será la que le permita acrecentar sus capitales.

Lo anteriormente dicho queda representado en la siguiente expresión que representa en esencia el funcionamiento del modo de producción capitalista:

D – M … P … M´ – D´

La diferencia entre el dinero D´ obtenido en el mercado por la venta de la mercancía M´ y el dinero inicial D representa la plusvalía PV obtenida por el capitalista:

D´- D = PV

Mediante la plusvalía PV obtenida por el capitalista este recupera todo el dinero inicial D invertido que puede volver a reinvertir para repetir un nuevo proceso de producción P y otra parte que le permite acrecentar y acumular sus capitales, en tanto que al asalariado le llega lo justo para no perecer por inanición y su reproducción a fin de poder seguir produciendo.

La forma de trabajo asalariado constituye “una actividad constrictiva, externa, que unilateralita y deforma al individuo, esto es, “solo la apariencia de una actividad […] El trabajador asalariado no aparece, según lo subraya Marx en El Capital, más que como “una máquina productora de plusvalía, y su trabajo no es por tanto, verdadero trabajo en el sentido en que usa Marx ese concepto en los Manuscritos económicos-filosóficos.” [12].

El esclavo y el siervo, al igual que el asalariado también trabajan. Pero no son formas de trabajo humano, puesto que ninguno de ellos realiza su trabajo voluntariamente, ni se apropian íntegramente del producto de sus respectivos trabajos para satisfacer sus propias necesidades y la de los suyos, tan sólo una mínima parte, aquella que le permite no perecer y poder reproducirse ni deciden en qué trabajar, ni en qué producir para satisfacer sus necesidades ni cómo ni cuánto.

“Como punto de partida sabemos que los individuos producen en sociedad, y por consiguiente su producción es socialmente determinada. De ahí que el cazador y el pescador aislados y dispersos, de que hablan Smith y Ricardo, sean sencillamente producto de la imaginación (…) Cuanto más nos remontamos en la historia más aparece el individuo, y por tanto el productor individual, como dependiente y formando parte de un conjunto más vasto; en primer lugar, muy naturalmente y de una tribu; más tarde de una comunidad en sus diversas estructuras, mediante el choque y de la fusión de las tribus.” [13]

Tanto el individuo como el animal tienen que realizar determinadas actividades para la satisfacción de sus necesidades, pero la actividad del animal se limita a procurarse lo necesario para la satisfacción de sus necesidades biológicas inmediatas que son heredadas en función de la especie a la que pertenecen, cuya herencia permanece inamovible, salvo que por determinados circunstancias, todas ellas siempre ajenas al propio animal, le obliguen a realizar determinados cambios para poderse adaptar a las nuevas condiciones de vida que le han llegado impuestas desde fuera de él.

Una vez satisfechas las necesidades biológicas inmediatas del animal, incluida la de la reproducción, cesan las actividades realizadas para ello, y no la vuelve a ponerlas en movimiento hasta que no vuelvan a aparecer nuevamente las necesidades vitales que las pusieron en marcha.

Así, pues, el animal para su subsistencia y reproducción no utiliza sino un número limitado de elementos, que son los que directamente satisfacen sus necesidades, al igual que limitados son los elementos que reincorpora a su propia naturaleza, no siendo libre para realizar ninguna otra actividad que no esté directamente ligada y determinada por el organismo del animal en función de la especie a la que pertenezca.

El hombre en tanto que animal se ve impelido necesariamente a realizar las mismas actividades que este, pero se separa del mismo y aumenta su diferencia con respecto de él en el momento en que empieza a producir sus propios medios de vida, dado que estos no responden ya a la satisfacción de las necesidades biológicas inmediatas.

Los medios que necesita el individuo para la subsistencia se halla todos en la naturaleza. Al trabajar lo que hace es apropiarse de ésos medios que están en la naturaleza y que no son aptos para su consumo directo, de manera que con el trabajo lo que hace es adaptarlos para poderlos consumir y satisfacer sus necesidades cada vez más numerosas.

El trabajo, la producción humana, origina objetos que satisfacen necesidades humanas. Estos objetos producidos por el individuo con su trabajo se hacen cada vez más numerosos y variados a medida que se van desarrollando las fuerzas productivas, creadas también por el propio trabajo humano, y como cada objeto producido responde a la satisfacción de una necesidad, resulta por el propio desarrollo histórico que impulsa el desarrollo de las fuerzas productivas, que las necesidades humanas crecen ilimitadamente.

El instrumento que utiliza el individuo como medio de trabajo para producirse lo que necesita: la piedra, el palo, el cuchillo, la lanza, el vestido, la hitación confortable, el teatro, el ferrocarril, el automóvil, el cine, el teléfono, la televisión, el ordenador…, etc., son medios de vida que no estaban dados en ninguna parte, pero que sin embargo el hombre se ha procurado mediante su actividad específica, el trabajo, realizado libre y voluntariamente, y que en el transcurso del tiempo los ha ido incorporando como elementos vitales de vida a su naturaleza humana.

En suma. La actividad vital del hombre es ilimitada porque ilimitada son sus necesidades frente y opuestamente a la actividad del animal, que está limitada y determinada por su propio organismo. En su actividad para producir objetos el hombre transforma la naturaleza al tomar de ella necesariamente la materia bruta que transforma para adaptarla a su consumo, y al incorporar los objetos producidos a su modo de vida los “humaniza” al convertirlos en elementos “naturales de su propia existencia, por lo que se puede afirmar que el hombre se crea a sí mismo al igual que crea la sociedad en la que vive, a diferencia del animal que no sufre cambio en su vida, excepto los que le llegan impuestos por la naturaleza contra su voluntad que en cualquier caso son insignificantes. Por ejemplo, un animal, el perro. Desde que es perro y hasta hoy no ha cambiado ni su naturaleza ni su forma de vida, sigue haciendo lo que hacia y de la forma que lo hacía.

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Manuel Sogas Cotano, Mao /30.03.2019

 

[1] Erich Fromm. Marx y su concepto del hombre. Pág. 69. Fondo de Cultura Económica, México, 1962.[2] Erich Fromm. Obra citada, pág. 36.

[3] Giörgy Márkus. Marxismo y “antropología”, pág. 51. Traducción y redacción: Manuel Sacristán. Ediciones Grijalbo, S.A., 1973, Barcelona.

[4] Erich Fromm. Obra citada, pág. 37.

[5 ] Erich Fromm. Obra citada, pág. 24.

[6] Erich Fromm. Marx y su concepto del hombre. Págs. 7-8. Fondo de Cultura Económica, México, 1962.

[7] Erich Fromm. Obra citada, pág. 13.

[8] Erich Fromm. Obra citada, págs. 53-54.

[9] Giörgy Márkus. Obra citada, pág. 52.

[10] Giörgy Márkus. Obra citada, págs. 60-61.

[11] Karl Marx. Manuscritos: económicos-filosóficos, pág. 15. Traducción, introducción y notas de Francisco Rubio Llorente. Alianza Editorial, 4ª edición, Madrid, 1972.

[12] Giörgy Márkus. Obra citada, pág. 51.

[13] Carlos Marx. El método en la economía política. Págs. 15-16. Ediciones Grijalbo, S.A., Barcelona, 1974.

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