jueves, 20 de enero de 2022
Un necesario análisis marxista leninista.
Un necesario
análisis marxista leninista. Por Alberni Poulot Cumbá
DIARIO
OCTUBRE / enero 20, 2022
Alberni
Poulot Cumbá.— Mis alumnos corroborarán lo difícil
que es llegar a las esencias de la Naturaleza, la Sociedad, el Pensamiento
humano y la red de interrelaciones que se suceden entre ellos.
Solo
el Marxismo-Leninismo, como Ciencia, Filosofía y Teoría, con su método
científico fundamental: el “materialismo dialéctico”, puede ofrecer certeras
respuestas a las complejidades de la vida física, natural, cultural y sus
reflejos en el pensamiento y conducta humanas.
Ninguna
otra ciencia o conjunto de ellas es más abarcadora y precisa para el estudio
riguroso, general y básico (en el sentido de cimiento y no de elemental) de las
problemáticas del pensar, la sociedad, la naturaleza y sus interrelaciones.
Y
no hablo desde mi militancia política e ideológica (que no está ausente), sino
desde mi formación y convicción científicas.
Demostración
de ello es el artículo de Frei Betto, un probado hombre de Fe, que entendió, al
igual que sus cofrades de la Teología de la Liberación, la valía del Marxismo,
y que este, precisamente por ser dialéctico, no riñe con su concepción
cristiana de la vida, del mundo y del Alma.
El
artículo se titula “¿Salvará el capitalismo a la humanidad?”
Algunas
tesis de la teoría marxista-leninista están brillantemente expuestas como
recurso de análisis que permiten al lector llegar a las esencias del enfermo,
enfermizo y pandémico sistema del Capital.
¿Qué
sistema “bueno y sano” puede darse el lujo, de en un mismo año (2021) exhibir
la espeluznante cifra de más de 5 millones de muertos por COVID-19[1] (1,8
millones de muertos en 2020)[2] y 246 millones de contagios por esa
misma enfermedad y, en la misma vitrina anual mostrar inmoralmente que, “…en
pleno auge de la pandemia, la fortuna de las 500 personas más ricas del mundo
creció en más de un billón de dólares… 8,4 billones de dólares… superior al PIB
de cualquier país del mundo, salvo Estados Unidos y China”[3]?
Si
hacemos una operación aritmética comparativa y ubicamos las cifras de muertos y
las cifras de ingresos, llegaremos fácilmente a la nauseabunda conclusión de
que mientras una familia y amistades lamentaron la pérdida de un ser querido
por covid-19, por otro lado, unas pocas familias privilegiadas, celebraban el
ingreso de 1,68 millones de dólares a sus arcas.
En
el 2021 hubo un incremento, con respecto al 2020 de 3,2 millones de muertes más
y a la vez, los súper ricos ingresaron a sus cofres 312 mil 500 millones de
dólares, si lo equiparamos a cada pérdida humana.
Es
brutal la desigualdad social de este enfermo, enfermizo y pandémico sistema.
El
análisis filosófico de Betto, parte de la concepción materialista de la
Historia, donde el papel de las circunstancias históricas (lo ocurrido en
el mundo en el 2021) y de la base económica (real y especulativa en manos de
estos y otros poderosos) determinan el curso de la vida humana y del planeta
(medio ambiente), que dicho sea, de no frenarse su desvarío o que se alinee a
otro sistema alternativo (Socialismo u otro nombre), el capitalismo conducirá a
la especie humana y a otros seres vivos a su autodestrucción.
El
análisis económico revela la vigencia de la Teoría de la Plusvalía (la
acumulación de cada vez mayores riquezas en pocas manos) y su distorsión
especulativa (no siempre fruto del trabajo o la producción real), para explicar
el fenómeno escalofriante del enriquecimiento exponencial de unos pocos, frente
a la depauperación abismal de los muchos y el autoaniquilamiento del propio
sistema capitalista, otrora ingenuo, porque se basaba en la competencia y hoy
en un sistema draconiano, en el que la dictadura tiránica de una plutocracia
avasalla a otros “capitalistas”, arruina a quienes un día lo fueron y aplasta a
toda una Humanidad capitalista, con pocas excepciones rebeldes y disidentes de
la órbita de esa Dictadura.
Es
increíblemente contradictorio (ya analizado por Marx) que un sistema que es
capaz de producir tantos bienes materiales, hasta el punto de desecharlos a los
pocos meses de salidos al mercado, supuestamente por “obsoletos o caducos”,
presente cifras de deterioro social nunca vistas en otras épocas humanas: “De
los 7,9 mil millones de personas que habitan este planeta devastado por el
capital, 857 millones padecen hambre (de la cual 24 000 mueren cada día); 780
millones sobreviven en la miseria (con ingresos de apenas 320 reales al mes);
785 millones no tienen acceso a agua potable; y más de 3 000 millones viven en
la pobreza (con ingresos mensuales de 938 reales como máximo)”[4]
Si
como dice Silvio Rodríguez[5], fuéramos “un tilín mejores y mucho menos
egoístas”, la mitad de las fortunas de estas 500 familias (4.2 billones de
dólares) sería suficiente dinero para haber vacunado gratis al mundo entero con
tres dosis de vacunas y una más de refuerzo, habría desaparecido el hambre, la
miseria, la pobreza y la falta de acceso al agua potable; incluso hasta el
analfabetismo mundial.
Fíjense
si es asombrosamente posible, que al encabezar el Consejo de Seguridad de la
ONU en Nueva York, el 9 de noviembre de 2021 el presidente Andrés Manuel
López Obrador alertó sobre la prevalencia de varios fenómenos como la
corrupción, la desigualdad, la pobreza, la violencia y la migración
descontrolada, ilegal e inhumana.
Con
el propósito de contribuir en la solución de estos conflictos sociales, el
mandatario propuso implementar un Plan Mundial de Fraternidad y
Bienestar para garantizar el derecho a una vida digna a 750
millones de personas que viven en condiciones de pobreza en todo el
mundo.
Los
fondos provendrían de al menos tres fuentes: el cobro a las mil
personas más ricas del planeta de una contribución voluntaria anual
del 4 por ciento de sus fortunas; una aportación similar por parte
de las mil corporaciones privadas más importantes por su valor
en el mercado mundial y, en tercer lugar, de una cooperación del 0.2
por ciento del PIB de cada uno de los países integrante del Grupo de los 20.
“De
cumplirse esta meta de ingresos, el fondo podría disponer anualmente de
alrededor de un billón de dólares”, apuntó[6].
¿Y
por qué esas diez personas poseen fortunas tan fantásticas?, pregunta el fraile dominico y ofrece una
respuesta histórico-materialista: “Porque vivimos en el sistema
capitalista, que instauró la naturalización de la desigualdad social, la
convicción de que la naturaleza existe para ser explotada, la creencia en que
todos son libres para ascender de la pobreza a la riqueza (la meritocracia), el
poder de dictar leyes y monitorear gobernantes y, como explica Max Weber, el
precepto de que poseer una fortuna es señal de la bendición de Dios…”[7].
Esta
explicación tiene sus raíces en lo que el Marxismo hace casi 150 años denominó,
como enajenación capitalista y que después el propio Marx, en una obra,
empolvada por el diversionismo ideológico, el macartismo burgués y también por
la pereza intelectual de cierta Izquierda revolucionaria, dejó sentada la razón
histórica e ideológica de fenómenos como esos: “Las ideas de la
clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros
términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al
mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su
disposición los medios para la producción material dispone con ello, al mismo
tiempo, de los medios para la producción espiritual, lo que hace que se le sometan,
al propio tiempo, por término medio, las ideas de quienes carecen de los medios
necesarios para producir espiritualmente”[8]. Esto explica, por sí
solo y en sobremanera, las razones que expone como respuestas a la interrogante
problémica anteriormente expuesta:
El
último análisis marxista queda con la inteligente invitación a que extraigamos
nuestras propias conclusiones, sobre si aceptaremos o no este brutal sistema
que se hunde y nos hunde en su abismo, o si nos rebelamos (lucha de clases,
revolución social, toma del poder político del “pobretariado”) y construimos un
sistema más justo, humano, solidario y que base su prosperidad en sostenible
armonía con el medio ambiente.
Por
favor, leamos el artículo y sembremos conciencia. Como nos enseñó el Marxismo-Leninismo,
de lo que se trata no es de contemplar ni contentarnos con interpretar el
mundo, de lo que se trata es de transformarlo.
Notas:
[1] https://elpais.com/sociedad/2020-12-30/2020-18-millones-de-muertos-por-covid-en-todo-el-mundo.html
[2] https://www.dw.com/es/el-mundo-supera-oficialmente-los-5-millones-de-muertes-por-covid-19/a-59684602
[3] Frei Beto ¿Salvará el capitalismo a la
humanidad? Frei Betto | internet@granma.cu 12
de enero de 2022 20:01:57
[4] Ídem.
[5] Silvio Rodríguez Domínguez (San Antonio de los Baños; 29 de noviembre de
1946) es un cantautor, guitarrista y poeta cubano,
exponente característico de la música de su país surgida con la Revolución cubana, conocida como la Nueva
Trova, que comparte con otros reconocidos cantautores tales
como Pablo Milanés, Noel
Nicola y Vicente Feliú
[6] https://lopezobrador.org.mx/2021/11/09/presidente-propone-a-la-onu-aplicar-plan-mundial-de-fraternidad-y-bienestar-para-revertir-la-pobreza-global-2/
[7] Ídem.
[8] Carlos Marx. La ideología Alemana. P. 50.
https://www.ugr.es/~lsaez/blog/textos/ideologia/ideologiaalemana.pdf.
La mamandurria de la educación concertada (En España)
La mamandurria
de la educación concertada
Diario
octubre / enero 19, 2022
Juan
Luis Corbacho.— Por obra y gracia de unos golpistas
fascistas, este país tiene un Concordato con la Santa Sede que nos hace
alimentar a la Iglesia católica y todas sus ramas. No es alpiste precisamente
lo que se le da: 11 mil millones de euros al año (según datos de Europa Laica:
4.920 millones son a través de aportaciones para financiar centros de
enseñanzas y profesores de religión, 2.000 millones para obra social y
asistencial y otros 2.000 millones a través de exenciones y bonificaciones
tributarias como el ahorro del pago del IBI (impuesto de bienes inmuebles)
entre otras, y si no nos equivocamos, porque puede ser que entre ongs, orgs,
plataformas, convenciones y negocios miles, la subvención a quienes nada
producen sea aún mayor. Aún más sangrante si se compara con las cantidades con
las que se subvenciona a partidos políticos y agentes sociales (alrededor de
300 millones anuales), incluidos los de Vox, quienes, que sepamos no han
devuelto nada de esas subvenciones
Todo
esto no sería posible sin el colaboracionismo de los gobiernos pijo progres o
no, que siguen besando las manos papales, que son republicanos pero
monárquicos, obreros pero de la patronal, pro pensionistas, pero privados, pro
sanidad pero privada…en fin, por el capitalismo tradicional o digital.
Centrándonos
en la educación concertada. Es poco menos que vergonzoso como la falta de
inversión pública transforma la educación en un negocio rentable. Que su hijo
se quedó sin plaza en un colegio público…no se preocupe, la privada o la
concertada le harán un hueco: los negocios son los negocios.
Teóricamente,
no hay que pagar nada en un colegio concertado, pero, de entrada, ya hay
horario partido, lo que según aprieten en el tiempo de asueto entre jornada,
conlleva que los padres dejen a su prole en el comedor. Primera ostia (no sé si
con h o sin h, porque las dos duelen igual y suelen ir juntas). Del colegio
público gratuito al pago de comedor, por supuesto, subcontratado y al que hay
que sacarle beneficio. También hay extra escolares de pago paguísimo y
“aportaciones voluntarias” al arzobispado y cosas por el estilo.
Segunda
hostia: según en qué comunidad o población, todos los colegios concertados se
conciertan entre ellos (valga la doble acepción del vocablo) para exigir
uniforme. No sólo es el uniforme escolar, normalmente lleva aparejado, chándal
y hasta patucos….
Tercera
hostia u ostia: La peor de todas. Revisando muchos colegios concertados nos
encontramos con infraestructuras de hace 2 siglos, reconversiones de conventos,
cuyo aspecto no está muy lejano de una cárcel. Con poco o ningún espacio para
actividades deportivas o lúdicas. La letra con sangre entra sigue estando
detrás de esta concepción de la educación aunque la disimulen con planes de
enseñanza de inglés desde los 3 años. Al fin y al cabo, el inglés como lengua
oficial del imperio viene a sustituir al latín.
Otros
aspectos a tratar son el curriculum escolar, las asignaturas, que aunque
vigiladas por una inspección de educación, dejan manuales “ligeramente”
tendenciosos. Y, por supuesto, el profesorado que en estos casos no tienen que
aprobar oposiciones sino procesos de selección propios. Tampoco tienen que
hacer el CAP. En resumen, que seguro que habrá algún caso, pero no veo a estos
negocios de la enseñanza contratando a comunistas. Todo atado y bien atado. Al
final acabarán enseñándoles la historia del Caudillo y de cómo Santiago Apóstol
arrojó a los moros (y a los rojos, por supuesto) de España.
Frente
a este negocio sólo cabe la opción de una enseñanza pública de calidad, laica y
gratuita. Sólo el pueblo organizado salva al pueblo.
FUENTE: unidadylucha.es
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Rusia-EE.UU: quién amenaza a quién
Las
informaciones sobre las conversaciones bilaterales sostenidas en Ginebra entre
Rusia, Estados Unidos y la OTAN no dan cabida por ahora al optimismo sobre un
posible entendimiento. Y la propaganda mediática oculta y falsea la realidad.
Rusia-EE.UU: quién amenaza a quién
El Viejo Topo
20 enero, 2022
Si uno se deja
llevar por la alharaca de los medios hegemónicos imperialistas, llega a la
conclusión de que las tropas rusas están a punto de ocupar Ucrania y plantar en
el corazón de Kiev la bandera de las franjas blanca, azul y roja. Y hasta puede
imaginar, que como ocurrió con la Alemania nazi ante el contragolpe soviético,
sus divisiones motorizadas estén calentando los motores para repetir lo mismo
en Europa. Si hace años podíamos hablar con rigor de una histeria
anticomunista, hoy podemos hacerlo por igual de una rusofobia, que considera al
Kremlin como una grave amenaza para la civilización occidental. A ese
extremo ha llegado la catarata de mentiras, calumnias y especulaciones, casi
siempre sin fundamento, que se tejen sobre la política exterior e interna de la
Federación Rusa. En efecto, todo indica que Moscú ha concentrado un fuerte
dispositivo militar en la frontera con Ucrania, pero a la vez no se ha cansado
de asegurar, por boca del propio presidente Vladimir Putin, del canciller
Serguei Lavrov y de otros diplomáticos importantes que no se propone invadir
Ucrania. En otras palabras, las unidades militares de la potencia eslava están
en la frontera entre los dos países con otros objetivos. No es difícil suponer
que constituyen una baza negociadora ante EU en vista de la constante expansión
de la OTAN hacia Rusia y una herramienta de disuasión ante la agresiva
presencia de tropas ucranias en el este de ese país con asesores y armamento
enviados por EU y otros países de la OTAN en violación de los acuerdos de
Minsk. Mucho más cuando entran en una etapa muy importante las negociaciones de
Moscú con Washington, la OTAN y la Unión Europea sobre garantías de seguridad
para Rusia y ésta busca distender la situación político-militar con los aliados
occidentales.
La realidad es
muy distinta del ruido mediático imperial y un examen sereno de los hechos así
lo confirma. Tras la pantalla de la OTAN, Estados Unidos no ha hecho otra cosa
que extenderse militarmente hacia el este desde el derrumbe soviético (1991),
incluidas agresiones militares. Contrariamente a lo prometido verbalmente por
el entonces presidente de EU George H.W. Bush y su secretario de Estado James
Baker a Mijail Gorvachov, de que la OTAN no se expandiría en dirección a las
fronteras de Rusia, también asegurado a éste por el canciller alemán de la
época, Helmut Kohl. Resulta que no sólo no ha parado de crecer en ese rumbo,
sino que ya en 2004 incorporó a su membresía a los tres países bálticos ex
soviéticos fronterizos con Rusia: Estonia, Letonia y Lituania, donde, al igual
que en Polonia, mantiene permanentemente misiones de combate.
Cuatro años
después de la disolución de la URSS, EU, con bandera de la OTAN, bombardeó las
posiciones serbias en Bosnia durante la guerra de Kosovo y, no conforme con
ello, procedió a la secesión del enclave, de un enorme simbolismo para Rusia y
los pueblos eslavos en general. En 1995 llevó a cabo una criminal campaña aérea
contra la ex Yugoslavia y cuatro años más tarde sumó como miembros a Hungría,
Polonia y República Checa. A lo que siguieron los ingresos de Bulgaria,
Eslovaquia y Eslovenia. En resumidas cuentas, incumpliendo la palabra dada a
Gorvachov por EU, todos los países del ex campo socialista europeo, los
integrantes –excepto Serbia– de la ex Yugoslavia y tres repúblicas ex soviéticas
engrosaron las filas de la OTAN luego del colapso soviético. A ello deben
añadirse las revoluciones de colores y provocaciones en el área ex soviética.
Entre ellas, la provocación antirrusa montada por EU e Israel en 2008 al armar
y empujar a Georgia contra las tropas de paz de Moscú en Osetia del Sur, que
llevó a un duro contragolpe del Kremlim. También, sumamente grave y preludio de
la extraordinaria tensión existente hoy entre Rusia y EU, el golpe de Estado,
con muy activa participación de formaciones paramilitares neofascistas, contra
el presidente electo de Ucrania, Víctor Yanukovich (2013), favorable a una
relación amistosa con Rusia, que condujo a reintegrar a Crimea a la potencia
eslava. Durante el golpe y las manifestaciones del llamado Euromaidan, animaban
los disturbios en Kiev la entonces y ahora subsecretaria de Estado de EU,
Victoria Nuland –asociada de George Soros–, y el difunto senador estadounidense
John MacCain.
El año pasado
publiqué en estas páginas un artículo en dos partes titulado ¿Nueva guerra
fría? ( La Jornada, 1º y 8 de abril). Pero hoy, ante la escalada
antirusa –y también, antichina– que presenciamos, no me cabe duda de que
procede usarlo de modo afirmativo. El informe ante los medios, tanto de los
voceros rusos como estadunidenses sobre las conversaciones bilaterales
sostenidas en Ginebra el 10 de enero y las declaraciones del viceministro ruso
Alexandr Grushko sobre la reunión Rusia y OTAN dos días después no dan cabida
por ahora al optimismo sobre un posible entendimiento.
Fuente: La Jornada.org.
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miércoles, 19 de enero de 2022
Previsiones económicas para 2022
Los días del 'dinero fácil' y los préstamos baratos están
llegando a su fin. Suponiendo que no se produzcan nuevos desastres por la
continua pandemia de COVID, la economía mundial crecerá en 2022, pero no tan
rápido como en 2021.
Previsiones económicas para 2022
El Viejo Topo
18 enero, 2022
Al comienzo de cada año, intento prever lo que
sucederá en la economía mundial durante el próximo año. A menudo se ridiculiza
el sentido de hacer cualquier pronóstico. Después de todo, seguramente hay
demasiados factores que considerar en cualquier pronóstico económico como para
acercarse siquiera a lo que eventualmente suceda. Además, las previsiones
económicas dominantes han fracasado notablemente. En particular, nunca
pronosticaron una caída en la producción y la inversión, ni siquiera con un año
de anticipación. En mi opinión, eso muestra un compromiso ideológico con la
defensa del modo de producción capitalista. Si bien es una característica
confirmada del capitalismo que hay caídas regulares y recurrentes en la
producción, la inversión y el empleo, estas caídas nunca son pronosticadas por
las agencias oficiales o dominantes hasta que han ocurrido.
Eso no
significa que hacer un pronóstico sea una pérdida de tiempo, en mi opinión. En
el análisis científico, la teoría debe tener poder predictivo y eso se aplica
también a la economía si se quiere considerar una ciencia y no solo una
apología del capitalismo. Para que la teoría de las crisis de Marx sea
validada, debe tener cierto poder de predicción, es decir, que las caídas en la
producción capitalista ocurrirán a intervalos regulares recurrentes, principalmente debido a cambios
en la tasa de ganancia del capital y los movimientos resultantes en la masa de
ganancias en una economía capitalista.
Pero como he
argumentado en notas anteriores, las predicciones y las previsiones son cosas
diferentes. A partir de sus modelos, los científicos del clima predicen un
aumento peligroso de las temperaturas globales; y los virólogos también han
estado prediciendo un aumento de patógenos mortales que llegan a los humanos en
una serie de pandemias. Pero prever cuándo exactamente estas
predicciones se harán realidad es mucho más difícil. Por otro lado, los
climatólogos aún no pueden prever cuál será el clima en un país durante todo un
año, pero sus modelos ahora son bastante precisos para predecir el clima de los
próximos tres días. Por tanto, las previsiones de producción, inversión,
precios y empleo con un año de antelación no son tan imposibles.
De todos modos,
intentémoslo y hagamos algunas previsiones para 2022. La previsión del año pasado fue relativamente fácil.
Estaba claro que todas las principales economías iban a recuperarse de la
recesión de 2020. Escribí: «El PIB real crecerá, las tasas de desempleo
comenzarán a disminuir y el gasto de los consumidores se
recuperará». Con el desarrollo de las vacunas, las “economías
del G7 deberían recuperarse significativamente a mediados de año” .
Pero agregué que “no será una recuperación en forma de V, con un
retorno a los niveles anteriores de producción, empleo e inversión nacionales.
Como acabo de argumentar, para fines de 2021 la mayoría de las principales
economías (excepto China) todavía tendrán niveles de producción, etc., por
debajo de los de principios de 2020″. Estas previsiones se han
confirmado.
Había dos razones principales por las que esperaba que la recuperación económica no restableciera la producción mundial a los niveles de 2019 para fines de 2021. En primer lugar, había habido una ‘cicatrización’ significativa del daño producido en las principales economías por la pandemia de COVID en el empleo, la inversión y la productividad de trabajo que nunca podrá recuperarse. Esto se manifestó en un enorme aumento de la deuda, tanto del sector público como del privado, que pesa sobre las principales economías como el daño permanente del ‘COVID prolongado’ en millones de personas.
Esta ‘cicatrización’ también se manifestó en una caída en la rentabilidad promedio del capital en las principales economías en 2020 a un nuevo mínimo, cuya recuperación en 2021 no fue suficiente para restaurar la rentabilidad incluso al nivel de 2019.
Sin embargo,
como se esperaba, el crecimiento del PIB real mundial en 2021 fue probablemente
de alrededor del 5%, después de caer un 3,5% sin precedentes en la recesión de
2020. Según el FMI, en las economías capitalistas avanzadas, el PIB
real por persona cayó un 4,9% en 2020 pero aumentó un 5,0% en 2021.
Eso significa que el PIB real por persona en estas economías todavía esta
ligeramente por debajo del nivel alcanzado a fines de 2019. Así que dos
años de cicatrices.
La mayoría de
las previsiones para este año, 2022, son más (o menos) iguales a las de 2021.
Se espera que la economía mundial crezca alrededor de 3.5-4.0% en términos
reales, una desaceleración significativa en comparación con 2021 (25% menos que
la tasa ). Además, se pronostica que las economías capitalistas avanzadas
(ECA) crecerán menos del 4% en 2022 y menos del 2,5% en 2023.
Previsión de
crecimiento del PIB real (%) del Conference Board.
|
2020 |
2021 |
2022 |
2023 |
|
|
EEUU |
-3,4 |
5.7 |
3.8 |
3,0 |
|
Europa |
-6,6 |
5,0 |
4.1 |
1,7 |
|
Japón |
-4,7 |
2,5 |
3.3 |
1.4 |
|
ECA |
-4,6 |
5.1 |
3.9 |
2,3 |
|
China |
2.2 |
5,0 |
3.3 |
3.2 |
|
India |
-7,1 |
7.5 |
8.5 |
4.3 |
|
AL |
-7,5 |
6.4 |
2.2 |
1,7 |
|
EME |
-2,1 |
5.2 |
4.0 |
3.2 |
|
Mundo |
-3,3 |
5.1 |
3.9 |
2.8 |
La misma
historia para las llamadas economías emergentes (EME) del ‘Sur Global’,
incluidas China e India. China fue la única economía importante que evitó
una recesión en el año del COVID, 2020. Pero el crecimiento de la producción de
China en 2021 fue mucho más débil que después del final de la Gran Recesión en
2009. El Conference Board subestima
gravemente las tasas de crecimiento de China, pero incluso por
lo tanto, en 2022 es poco probable que el PIB real de China suba mucho más del
5%.
Lo que sugieren
estos pronósticos es que la ‘fiebre del azúcar’ del gasto de
los consumidores reprimido engendrada por los subsidios en
efectivo del COVID provenientes del gasto fiscal de los gobiernos y las enormes
inyecciones de dinero crediticio por parte de los bancos centrales está
disminuyendo y seguirá disminuyendo este año. De hecho, como sabemos, los
bancos centrales ahora planean «reducir» su creación de crédito e incluso
aumentar las tasas de interés oficiales sobre los préstamos. El Banco de
Inglaterra ya ha comenzado a subir su tasa política y la Fed de EE UU planea
tres aumentos en la última parte de 2022.
Y todos los
pronósticos para este año se basan en la opinión de que la nueva variante
Omicron de COVID será de corta duración y solo levemente dañina para la salud
humana, gracias a las vacunas y los nuevos tratamientos médicos. Eso puede
ser demasiado optimista, e incluso si Omicron no perturba las economías este
año, no hay certeza de que no surja otra variante más devastadora.
Luego, en mi opinión, hay un tercer tramo después de la caída de COVID que se avecina, probablemente en 2022. En mi previsión de 2021, planteé la posibilidad de que dado el tamaño de la deuda corporativa y la gran cantidad de las llamadas ‘ empresas zombis’ que ni siquiera estan obteniendo suficientes ganancias para cubrir el servicio de sus deudas (a pesar de las tasas de interés muy bajas), podría sobrevenir una crisis financiera.
Y ese es solo
un riesgo en las economías capitalistas avanzadas. Las llamadas economías
emergentes ya se encuentran en una situación desesperada. Según el FMI,
aproximadamente la mitad de las economías de bajos ingresos (LIE) están ahora
en peligro de incumplimiento de la deuda. La deuda de los ‘mercados
emergentes’ con respecto al PIB ha aumentado del 40% al 60% en esta
crisis. Y hay poco espacio para impulsar el gasto público para paliar el
golpe.
Los países «en
desarrollo» se encuentran en una posición mucho más débil en comparación con la
crisis financiera mundial de 2008-09. En 2007, 40 países de mercados
emergentes y de ingresos medios tenían un superávit fiscal del
gobierno central combinado equivalente al 0,3% del producto interno bruto,
según el FMI. El año pasado, registraron un déficit fiscal
del 4,9 por ciento del PIB. El déficit público de los ‘mercados emergentes’ en
Asia pasó del 0,7 por ciento del PIB en 2007 al 5,8 por ciento en 2019; en
América Latina, pasó del 1,2% del PIB al 4,9%; y los mercados emergentes
europeos pasaron de un superávit del 1,9 por ciento del PIB a un déficit del 1
por ciento. El Conference Board pronostica una caída en la tasa de crecimiento
del PIB real para América Latina de dos tercios del 6,4% al 2,2% y luego
incluso menor en 2023. Esa es la receta para una grave crisis de deuda y moneda
en estos países en 2022, y la Argentina se encamina a otro incumplimiento de su
deuda.
Por tanto, los
gobiernos de economías emergentes se enfrentan a la aplicación de una severa
austeridad fiscal que prolongaría su estancamiento; o devaluar sus monedas para
intentar impulsar el crecimiento de las exportaciones. El gobierno turco de
Erdogan ha optado por la política de recortar y no aumentar las tasas de
interés, al estilo de las políticas de la Teoría Monetaria Moderna. Esto ha
provocado una salida de capital y una depreciación del 40% de la lira turca
frente a las principales monedas. La inflación se ha disparado. En 2022, la
economía turca se hundirá y se producirá una ‘estanflación’.
En 2021 no se
produjo una crisis financiera y de deuda. Por el contrario, los mercados
mundiales de acciones y bonos nunca lo habían tenido tan bien. El crédito
financiado por el banco central inundó los activos financieros como si no
hubiera futuro. El resultado ha sido un aumento asombroso de los precios de los
activos financieros (acciones y bonos) y de los bienes raíces. Los bancos
centrales han inyectado 32 billones de dólares en los mercados financieros
desde el inicio de la pandemia de COVID-19, elevando la capitalización bursátil
mundial en 60 billones de dólares. Y las empresas de todo el mundo recaudaron $
12,1 billones vendiendo acciones y obteniendo préstamos como resultado. El
índice del mercado de valores de EEUU subió un 17% en 2021, repitiendo un
aumento similar en 2020. El índice S&P 500 alcanzó un máximo histórico. El
índice Nikkei 225 arrojó sus ganancias anuales más altas desde 1989.
Pero a medida
que avanzamos hacia 2022, los días del ‘dinero fácil’ y los préstamos baratos
están llegando a su fin. Es probable que el enorme auge del mercado de valores
de los últimos dos años se apague. De hecho, desde abril de 2021, solo cinco
acciones de alta tecnología (Apple, Microsoft, Nvidia, Tesla y la matriz de
Google, Alphabet) han representado más de la mitad del aumento en el índice
S&P de EEUU, mientras que 210 acciones están un 10% por debajo de su índice
más alto en 52 semanas. Y un tercio de los «préstamos apalancados», una forma
popular de creación de deuda, en los EEUU tiene una relación deuda / ganancias
superior a seis, un nivel considerado peligroso para la estabilidad financiera.
Así que este
año podría ser el de un colapso financiero o al menos una corrección severa en
el mercado de valores y los precios de los bonos, a medida que suben las tasas
de interés, lo que eventualmente llevará a una serie de corporaciones zombis a
la bancarrota. Eso es lo que temen los bancos
centrales. Por eso la mayoría están siendo muy cautelosos a la hora
de poner fin a la era del dinero fácil. Y, sin embargo, se ven obligados a
hacerlo debido al fuerte aumento de las tasas de inflación de los precios de
los bienes y servicios en muchas de las principales economías.
Tasa de inflación anual de bienes y servicios de consumo de EE. UU. (%)
Este pico de
inflación se debe principalmente a la demanda reprimida de los consumidores, ya
que la gente agota los ahorros acumulados durante los confinamientos que se
enfrentan a «cuellos de botella» en la oferta. Estos cuellos de botella son el
resultado de las restricciones al transporte internacional de bienes y
componentes y las continuas restricciones sobre las materias primas y los
componentes para la producción; es parte de las secuelas de la caída de COVID
de 2020 y porque gran parte del mundo todavía sufre la pandemia.
La teoría económica dominante
está dividida sobre si este pico de inflación es «transitorio» y la tasa de
inflación volverá a niveles «normales» o no. En mi opinión, es
probable que las altas tasas de inflación actuales sean ‘transitorias’ porque
durante 2022 el crecimiento de la producción, la inversión y la productividad
probablemente comenzarán a descender a tasas de ‘depresión prolongada’. Eso
significará que la inflación también disminuirá, aunque seguirá siendo más alta
que en la pre-pandemia.
Existe la opinión de que 2022 verá en realidad el comienzo de nuevos niveles de crecimiento del PIB y de la productividad como lo experimentó EEUU en los ‘locos años veinte’ del siglo pasado después del fin de la epidemia de gripe española. Durante los llamados ‘locos años veinte’, el PIB real de EEUU aumentó un 42% y un 2,7% anual per cápita. Pero parece que no hay evidencia que justifique la afirmación de algunos optimistas de la corriente económica principal de que el mundo capitalista avanzado está a punto de experimentar una rugiente década de 2020. La gran diferencia entre la década de 1920 y la de 2020 es que la recesión de 1920-21 en los EEUU y Europa limpió el ‘bosque muerto’ de empresas ineficientes y no rentables para que los sobrevivientes fuertes pudieran beneficiarse de una mayor participación de mercado. La rentabilidad del capital aumentó considerablemente en la mayoría de las economías. Nada de eso se pronostica para 2022 o más allá, como muestran los pronósticos del Conference Board (arriba), o para el caso, los del FMI (abajo).
Los más
optimistas sobre un nuevo auge prolongado en la década de 2020 para reemplazar
la larga depresión de la década de 2010, como el Conference Board, basan su
argumento en una reactivación de la productividad total de los factores (PTF).
Esta medida capta supuestamente el papel de la eficiencia y la innovación en el
crecimiento de la producción. El banco central calcula que la PTF mundial
aumentará un 0,4% en promedio anual esta década en comparación con cero en los
últimos 20 años. Eso no es una gran mejora en comparación con el pronóstico de
desaceleración o incluso caída del empleo en edad laboral y el débil
crecimiento de la inversión de capital a nivel mundial. De hecho, en el tercer
trimestre de 2021, el crecimiento de la productividad de EEUU se desplomó hasta
el peor trimestre en 60 años, mientras que la tasa interanual cayó un 0,6%, la
mayor caída desde 1993, ya que el empleo aumentó más rápido que la producción.
Un auge
prolongado solo sería posible, según Marx, si hay una destrucción significativa
de los valores del capital en una recesión importante. Limpiando el proceso de
acumulación de tecnología obsoleta y capital fallido y no rentable, la
innovación de nuevas empresas podría prosperar. Eso es porque tal ‘destrucción
creativa’ generaría una tasa más alta de rentabilidad. Pero todavía no hay
indicios de una fuerte recuperación de la rentabilidad media del capital.
Probablemente sea necesario un aumento sostenido de alrededor del 30% en la
rentabilidad para generar un nuevo y largo boom como los ‘locos años veinte’ o
la ‘edad de oro’ de la posguerra o incluso como el logrado modestamente en el
período neoliberal de finales del siglo XX.
Y no espere más
ayuda fiscal y monetaria de los gobiernos. Dado el alto nivel de deuda del
sector público, los gobiernos favorables a las empresas de todo el mundo buscan
reducir el gasto fiscal y los déficits presupuestarios. De hecho, se prevé un
aumento de los impuestos y una reducción del gasto público. Según el FMI, el
gasto público en 2022 caerá un 8% como porcentaje del PIB este año con respecto
al año pasado. Esta caída se debe en parte a un menor gasto en el apoyo frente
al COVID y al aumento del PIB.
Pero si miramos
las proyecciones de gastos e ingresos del gobierno de EEUU, según la Oficina de Presupuesto
del Congreso, el gasto del gobierno federal se reducirá en un
7% en promedio hasta 2026 en comparación con los niveles de 2021, mientras que
se espera que los ingresos fiscales aumenten en un 25%. El déficit del
presupuesto federal de EEUU se reducirá a la mitad en 2022 y se mantendrá bajo
durante los años siguientes. Por tanto, no se prevé ningún estímulo fiscal
al estilo keynesiano, al contrario.
Los planes del presidente
estadounidense Biden para expandir el gasto
fiscal se han visto obstaculizados por el Congreso y, de todos
modos, solo habrían tenido un pequeño impacto en la actividad
económica. El fondo de recuperación de la UE para las economías más
débiles de la eurozona ni siquiera ha comenzado y, de nuevo, será insuficiente
para mantener un crecimiento económico más rápido.
En conclusión,
suponiendo que no se produzcan nuevos desastres por la continua pandemia de
COVID, la economía mundial crecerá en 2022, pero no tan rápido como en el año
de la ‘fiebre del azúcar’ de 2021. Y para fines de este año, la mayoría de las
principales economías han comenzado a retroceder hacia las tendencias de bajo
crecimiento y baja productividad de la Larga Depresión de la década de 2010,
con perspectivas de un crecimiento aún más débil durante el resto de la década.
Publicado originalmente en el blog de Michael Roberts. Traducción de G. Buster en Sin Permiso.
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martes, 18 de enero de 2022
lunes, 17 de enero de 2022
Mercenarios colombianos contratados por EE.UU protestan en Miami por sus salarios. [De como paga el capital USA su mercancía mercenaria de usar y tirar]
Mercenarios colombianos
contratados por EE.UU protestan en Miami por sus salarios
INSURGENTE.OR / 17 enero 2022
Washington no paga a colombianos. Mercenarios
de Colombia combatientes en Irak y Afganistán piden que Estados Unidos los
reconozca como veteranos.
Protestan
en Miami porque consideran que no eran simples guardias de seguridad sino
soldados y piden así ser considerados por el Pentágono.
La mayor
parte de ellos son exmilitares latinoamericanos, que han sido usados como mano
de obra barata en conflictos de Oriente Medio, principalmente en las guerras de
Irak y Afganistán.
Se extrañan de que fueran utilizados por los militares estadounidenses como
carne de cañón frente a los talibanes.
Es el caso de Francisco Landínez, exmilitar colombiano que fue
a Afganistán contratado por una empresa privada de seguridad de las que
proliferaron desde la presidencia de George Bush hijo con Blackwater como
ariete: «Lo ven a uno como si fuera basura, que la vida de uno no es
considerada para nada, como si uno no fuera un ser humano, como si uno fuera un
perro, nosotros le decíamos a esas posiciones la casa del perro porque eso era
lo que era.Yo tengo experiencia de guerra en Colombia, estuve en sitios
hostiles como Toribio, Cauca, y enfrenté el sexto frente de las FARC y en
realidad nunca había visto algo como esto. Nunca fui entrenado para ser carne
de cañón o para estar afuera esperando un enemigo muchos más avanzado o fuerte
o mejor armado y en cantidad de pie de fuerza.»
La
privatización de la guerra tuvo en Afganistán su mayor desarrollo. Según un
estudio de la Universidad de Brown más de 3900 mercenarios murieron en
Afganistán, muchos de los cuales eran no estadounidenses.
El Pentágono derivó a empresas de seguridad la contratación de mercenarios,
algo común y generalizado ya para el presidente de la Asociación de Militares
Retirados de Colombia, John Marulanda:«Es una industria que se
mueve en todo el mundo especialmente con aplicación en países o regiones con
situaciones criticas de seguridad. Es una industria que contrata a
especialistas o conocedores de asuntos de seguridad que suelen ser militares y
policías aunque no exclusivamente.»
Rechazan
la denominación de mercenarios que les situaría en la ilegalidad según la ONU y
se definen como «contratados por empresas de seguridad». Piden en Miami tener
residencia legal en Estados Unidos.
Washington
tiene largas querellas por el abandono a veteranos estadounidenses desde la
guerra de Corea y Vietnam. Las nuevas protestas de nacionales colombianos no
tienen ni siquiera un interlocutor que les escuche. Sus antiguos contratistas
han desaparecido.
euronews