miércoles, 22 de septiembre de 2021

Por qué España tiene un porcentaje de mujeres con estudios superiores más alto que Alemania o Finlandia

 

Por qué España tiene un porcentaje de mujeres con estudios superiores más alto que Alemania o Finlandia

 

Por Daniel Sánchez Caballero, Cristina Armunia Berges 

Rebelion /España 

Fuentes: El Diario

18/09/2021 


España es el país de la OCDE con más titulados y las mujeres superan ampliamente a los hombres; la organización explica que ellas ven en la educación superior una forma de reducir la brecha salarial

Las jóvenes generaciones vienen pisando fuerte. España es el segundo país de la OCDE con un mayor porcentaje de mujeres menores de 30 años con estudios superiores y el primero en cuanto a varones (en términos relativos). El país supera así a naciones europeas como Alemania y Finlandia, y está un par de puntos por encima de la media de la OCDE. No obstante, la diferencia de género en la distribución de ingresos en estudios universitarios sigue siendo significativa en algunas áreas de la ciencia.

Según recoge la edición de 2021 del estudio Education at a glance (Panorama de la educación, en castellano), tanto la tasa de acceso como la de graduados están por encima de las medias de la UE y la OCDE. En concreto, un 63,7% de la población de menos de 30 años accede a estas etapas educativas (Universidad y Formación Profesional de Grado Superior), cuando en Europa es un 50% y en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico un 50,8% de media; en cuanto a los graduados, un 53,6% de este colectivo obtendrá un título en este nivel, también por encima de las medias de la OCDE (un 38,2%) y de la UE (37,2%).

Desglosado, el informe explica que «en España, el 54% de las mujeres de entre 25 y 34 años tenía estudios superiores en 2020 en comparación con los hombres, con un 41%, mientras que la media de los países de la OCDE es del 52% de media para mujeres y del 39% en hombres». Ampliando el rango de edad hasta los 34 años ese 54% de mujeres con títulos de educación terciaria español sigue lejos de los países con mejores estadísticas en este apartado, como Luxemburgo (64%) y Noruega (60%) en Europa o Canadá (73%) y Corea del Sur (76%) en el mundo.

Pero en Europa, países punteros como Alemania, por ejemplo, siempre según el mismo documento, tienen un 36% de las mujeres y un 33% de las personas de entre 25 y 34 años con estudios superiores (terciarios, pasada la Secundaria, obligatoria o postobligatoria) en 2020. La educación superior, apunta el informe, «se ha expandido en las últimas décadas y en 2020, por norma general, las mujeres jóvenes tenían más probabilidades que los hombres de tener estudios superiores».

Julio Carabaña, catedrático de Sociología en la Universidad Complutense, desgrana los datos y explica que el gran mérito de esta estadística entre los jóvenes se debe a la FP de Grado Superior. Cuando se hurga en el informe de la OCDE se observa que España es el tercer país de toda la organización –aunque muchos no ofrecen datos– con mayor porcentaje de personas menores de 30 tituladas en estudios superiores de 2-3 años de duración. Dado que en España apenas hay grados cortos, la mayoría son de cuatro años, solo queda una respuesta: es la Formación Profesional Superior, en la que destacamos solo por detrás de Austria y Chile (un 39% frente a 47% y 46%, respectivamente).

«Los datos universitarios propiamente dichos son normalitos», explica el catedrático. «El mérito de estos datos está en la educación terciaria no universitaria. Toda la vida queriendo que la gente estudie FP, parece que ahora se ha incrementado mucho», reflexiona.

Más empleabilidad

La OCDE apunta algunas causas que podrían explicar esta diferencia de tituladas a favor de las mujeres. «Cambios en los cursos de educación superior y el valor social de la educación universitaria para las mujeres jóvenes pueden influir en sus elecciones», explica el organismo. «Las jóvenes también ganan con la educación terciaria más que sus pares varones, tanto en términos de empleo como de salarios, con lo cual puede que el objetivo de la educación superior sea más atractivo», añaden.

Rosa San Segundo, profesora catedrática y parte del Instituto de Estudios de Género de la Universidad Carlos III de Madrid, coincide con la organización y desgrana: «Las mujeres en el ámbito laboral tienen trabajos más precarios, peor contratación, peores sueldos… ¿Cómo pueden sobrepasar esas diferencias? Teniendo mejores titulaciones y mejores expedientes», y añade que el fenómeno viene de tiempo atrás y que empieza desde la Secundaria.

Estos argumentos se entienden mejor si se tiene en cuenta que, con carácter general, las mujeres ganan menos que los hombres en sus trabajos. Y la diferencia en España entre ambos sexos es más grande que la media. Así, mientras en los países de la OCDE ellas ganan entre un 76% y un 78% de lo que ingresan los varones, en España el dato baja hasta un 73% para las mujeres con al menos un título de Secundaria.

Sucede algo parecido con la empleabilidad en términos generales. A nivel OCDE, para un varón la diferencia entre tener estudios de secundaria o terciarios es mínima (un 6% de paro frente a un 5%). Para una mujer es distinto: con secundaria tienen un 9% de paro, dato que baja al 6% con estudios superiores.

Las cifras parecen dar la razón a la OCDE cuando se analizan los datos españoles. En nuestro país, los varones de menos de 25 años presentan actualmente una tasa de desempleo del 33,6%, cifra que sube hasta el 36,8% en el caso de las mujeres. Sin embargo, si se desglosa y se atiende solo al dato del paro de personas con educación superior, en la franja de edad entre 20 y 24 años ellos tienen un 26,52% de paro, ellas un 24,49%; entre 25 y 29 también salen mejor paradas, con un 16,9% y un 15,92% de desempleo a su favor, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Las mujeres le dan la vuelta a la estadística cuando tienen estudios superiores.

Y las jóvenes son especialmente conscientes de su situación de inferioridad laboral, explica San Segundo. «Esta generación lo tiene muy claro. Tiene la evidencia de la generación de sus mayores, ven sus condiciones de trabajo y saben que lo que pueden hacer es estudiar más. Lo ponen de manifiesto los datos académicos, pero es que además consumen más cultura, leen más…».

Para San Segundo la misma explicación se encuentra tras la diferencia comparativa entre España y otros países europeos avanzados. «Fuera de la administración pública (que por cierto se está feminizando muchísimo), la mujer es mucho más precaria en sus condiciones laborales que en el norte de Europa, donde hay más igualdad», argumenta. Sin la amenaza de un peor trabajo, explica la experta, no hay tanta obligación de aspirar a una mejor formación.

El Ministerio de Educación, que realiza su propio análisis de los datos, dedica un apartado exclusivo a tratar de explicar por qué acceden más mujeres que hombres a la educación terciaria. «Los factores de este giro [que ha invertido en los últimos años la proporción de mujeres y hombres que acceden a la educación terciaria] son variados, e incluyen la importancia de la segunda etapa de la educación secundaria (la postobligatoria) y las perspectivas profesionales tras la educación terciaria», sostiene el Ministerio.

Esto es, la elección del programa de estudios en la segunda etapa de la Secundaria (que en España es el Bachillerato o la FP de Grado Medio) puede determinar las opciones educativas de los estudiantes tras la obtención del título (…). El rendimiento educativo de los estudiantes influye en la elección del programa de educación superior (…), por lo que un rendimiento educativo más bajo puede disuadir a los estudiantes de continuar hacia un nivel educativo superior». Y lo concreta con un ejemplo: «Las niñas, con resultados superiores a los de los niños en lectura en todos los países (PISA), tienen más probabilidades de completar la segunda etapa de educación secundaria, tanto la general como la vocacional, que los niños».

Siete puntos más en diez años

La distribución del porcentaje de mujeres y hombres con estudios terciarios o superiores ha aumentado en los últimos diez años. De manera global, el informe muestra que en el año 2010 un 40% de hombres y mujeres tenían estudios terciarios en España, cifra que aumenta en siete puntos porcentuales para 2020. En el año 2010, un 46% de mujeres tenía estudios superiores y, en 2020, esta cifra se sitúa en un 54%. En el caso de los hombres pasa de un 35% a un 41%. En diez años, el número de mujeres con estudios universitarios ha aumentado en ocho puntos porcentuales y en seis puntos porcentuales en el caso de los hombres.

Los datos muestran el camino que ha recorrido España. Si comparamos con lo que ha sucedido en Alemania o en Finlandia encontramos las siguientes situaciones. En el primero, sin distinción de género, se ha pasado de un 26% de personas de entre 25 y 34 años con estudios superiores a un 35% de 2010 a 2020. Esta estadística en el caso de las mujeres pasa de un 27% a un 36% y en el caso de los hombres, de un 25% a un 33%.

Finlandia, uno de los países punteros en cuanto a la Educación, se parece al caso español en cuanto al porcentaje de mujeres jóvenes que ostentan estudios superiores. Están por encima de la media de la OCDE, con un 53%, pero no alcanza el porcentaje español. Para el caso de los hombres de entre 25 y 34 sí que difiere puesto que se sitúa en un 37%, por debajo de la media de la OCDE (39%) y también por debajo de la situación española (41%).

En Finlandia, el total pasa de un 39% a un 45%, que desglosado se traduce en que las mujeres pasan de un 48% a un 55% y los hombres de un 31% a un 37%. Si comparamos estos números con el caso español entre mujeres, se observa que en diez años ha aumentado seis puntos porcentuales.

Pero el informe también señala que España sigue teniendo deberes en cuanto al acceso de las mujeres a los grados relacionados con la ciencia o las tecnologías de la comunicación. De media en la OCDE, el 26% de los nuevos ingresos en estas carreras son mujeres, dato que en España baja hasta el 24%. Mayor es la diferencia en lo que el informe llama tecnologías de la comunicación, donde apenas un 13% de las nuevas matriculadas son mujeres, cuando la media está en el 20%.

En el lado contrario, carreras tradicionalmente femeninas como Magisterio tienen más representación masculina que la habitual en otros países. En un sector en el que a nivel global un 77% de las docentes son mujeres, España tiene un 35% de varones.

Fuente: https://www.eldiario.es/sociedad/espana-porcentaje-mujeres-estudios-superiores-alto-alemania-finlandia_1_8306271.html

 *++

 

La FP y el techo de cristal de los chicos de la clase obrera. (Son estos mismos chicos de la clase trabajadora los que cuando pasen 20, 30 años –que pasarán, guay mogollón que te cagas tío colegui- los que habrán dejado atrás el pasto quemado de la vida no vivida –porque no me jodas, tío, colegui guay, pasar de esto lo otro y lo demás allá aderezádolo con dos de borracheras, fumaca si llega el caso de porro arriba porro abajo no es vivir. Vivir es pasar por la vida y no que la vida pase por ti, lo que no es incimpatible con dos de cervezas, nueve castañaxos cuando sea de menester, cuanto se polvos se puedan -que es mandato de Dios cuando dijo aquello de vosotros veréis lo que hacéis, pero la tierra hay que repoblarla que si no me quedaré sin santos- serán los que lo pasarán de a metro y medio tirando por lo bajo, pero sin haber comido previamente decentemente, de seguir las cosas por el camino que llevan que no es otro tal que melón sin frenos y cuesta abajo, porque el asunto no es de furrufalla verbalina de izquierdas floreadas, sino de cambiar el tipo de sociedad en la que vivimos -el que viva, porque hay millones de personas que no viven-, o sea,de politicas de izquierdas. De acuerdo colegui: izquierda, clases sociales y tal, pasado de moda. De acuerdo. Pues vale, colega tío. Esas supuestas cosas pasadas supuestamente de moda son las que hay que revivir y hacer presentes, porque en caso contrario lo que no espera a los trabajadores es un porvenir más negro que el de un carbonero. Qué cosas, ¿verdad?

 

La FP y el techo de cristal de los chicos de la clase obrera

 

Por Agustín Moreno

Rebelion / España

Fuentes: eldiario.es

 22/09/2021 

 

Una comunidad como Madrid, que tiene un 35% de tasa de paro juvenil y una alta precariedad laboral, no puede cometer el disparate de dejar sin atender a una buena parte de la demanda de formación de los jóvenes.

Alba acabó bachillerato en un instituto público del sur de Madrid y quería matricularse en un ciclo de grado superior de Laboratorio Clínico. Pertenece a una familia trabajadora y cree que tiene capacidad para cursar una carrera, pero no puede permitirse la Universidad por las tasas universitarias y, sobre todo, porque necesita trabajar lo antes posible. Pero cuando miró las listas de admitidos en julio comprobó que no tenía plaza y que estaba en una lista de espera de 1.684 personas, ya que el 90% habían sido excluidos. Estos primeros días de septiembre va a tener que hacer guardia de noche en la puerta de un centro público, a ver si tiene mucha suerte y puede acceder a una posibilidad para seguir formándose. Alba es una más de las casi 25.000 personas que se han quedado sin una plaza pública para poder estudiar Formación Profesional (FP) en Madrid.

Los datos de la campaña de matriculación en Formación Profesional en Madrid para el curso 2021-2022 son escandalosos. En julio se quedaron 6.938 personas sin poder matricularse en Ciclos Formativos de Grado Medio. A ellos hay que sumar otros 17.976 (el 54%) que se quedaron sin una plaza pública para cursar un ciclo de Grado Superior. Son un total de 24.914 solicitudes rechazadas de personas, obligados ahora a ir centros privados y concertados o a quedarse en su casa por no poder pagar tasas de 7.000 a 10.000 euros. Este desastre de la FP en Madrid pone de manifiesto que no estudia quien quiere sino quien puede.

El déficit estructural de plazas públicas en la FP es un grave problema educativo por la falta de inversión y de planificación. Está afectando a sectores del alumnado con menos recursos que eligen la FP como itinerario formativo y destroza la equidad del sistema. Porque si lo unimos a la segregación escolar que produce la apuesta de la derecha por la red de centros privados y concertados, al distrito único y al bilingüismo, en la práctica supone un irrompible techo de cristal para los jóvenes de familias modestas. Algo que ya documentó Paul Willis en su “Aprendiendo a trabajar”  (NOTA 1), desmontando el mito neoliberal de que cualquiera puede alcanzar los sueños que se proponga si se esfuerza independientemente de su origen social: los chicos de la clase obrera consiguen trabajos de clase obrera. No hay que olvidar que la naturaleza de toda segregación consiste en dejar a gente por el camino, convirtiéndose en un poderoso mecanismo que convierte la igualdad de oportunidades en un espejismo. 

Lo sucedido no es imprevisión ni simple incompetencia. Es recurrente, ya que algo parecido sucede todos los años (NOTA 2). Las causas hay que buscarlas en la descarada estrategia de privatización de la FP. Privatización que no consiste en vender centros públicos, pero sí en cerrar aulas o ir vaciándolas de su alumnado. Es una decisión política que apuesta por un modelo educativo neoliberal que reproduce fielmente un modelo social injusto por desigual. 

Su política contra lo público les hace mantener un déficit crónico de plazas en la FP pública para achicar el espacio de la educación pública. Al negar plazas públicas a muchos miles de alumnos, se les deja en la calle o se les arroja en brazos del sector privado, que ha proliferado bajo la forma de academias que difícilmente reúnen condiciones mínimas de calidad. Miles de alumnos reciben el “cheque escolar” exclusivo para el alumnado de la FP privada. Así, una orden de la Consejería de Educación de mayo de 2021 destina 18,5 millones de euros para becas de una media de 2.000 euros, lo que supone más de 9.000 alumnos derivados a la FP de Grado Superior privada. Las becas se gestionan directamente desde las secretarias de los centros privados. El resultado del proceso de privatización de la FP en la Comunidad de Madrid es demoledor: en solo diez años el alumnado que estudia FP en centros concertados y privados ha pasado del 27% al 44%, gracias a esta política deliberada. 

Una comunidad como Madrid, que tiene un 35% de tasa de paro juvenil y una alta precariedad laboral, no puede cometer el disparate de dejar sin atender a una buena parte de la demanda de formación de los jóvenes. No es aceptable una política que escatima esfuerzos de financiación, de profesorado y recursos para potenciar y modernizar un sector educativo fundamental para mejorar la cualificación y la calidad del empleo. Este desprecio hacia la FP se evidencia en que Madrid es la comunidad autónoma con menos alumnos matriculados en FP sobre el total de alumnos matriculados en todo el sistema educativo, la que menos plazas oferta en la FP pública, y la única que cobra unas tasas académicas en la FP de grado superior de 400 euros. Para corregir y mejorar la situación, desde Unidas Podemos exigimos la máxima transparencia al Gobierno de la Comunidad y una Comisión de Seguimiento para la gestión de fondos provenientes de Europa para la FP. Hay que asegurar su carácter finalista y que no sean desviados a la privatización y a otros capítulos. 

Es urgente negociar un Plan de Choque de Formación Profesional para hacer frente a la situación de emergencia existente y atender la demanda insatisfecha con mayor inversión, contratación de profesorado y apertura de las aulas taller en turno de tarde. A medio plazo, se deberá negociar con la comunidad educativa y los agentes sociales un Plan Estratégico de Formación Profesional que incremente la oferta de plazas públicas de FP en función de la demanda del alumnado y del mercado de trabajo, y no del negocio de los centros de FP privados. Hay que reforzar la FP reglada pública, más aún, cuando conocemos que se produce una disminución de la FP continua (dirigida a trabajadores en activo), porque las empresas han recortado a la mitad en una década el dinero en formación a sus trabajadores (NOTA 3). 

Los efectos sociales y laborales del debilitamiento de la FP que hacen comunidades como Madrid, convierten el mercado de trabajo en el reino de la desregulación y la precariedad. Negar una mayor cualificación profesional a decenas de miles de jóvenes es abocarles al paro,  a la precariedad y a los bajos salarios. Es la hora de apostar por empleos de calidad. Ello pasa, además, por la derogación de la reforma laboral a la máxima urgencia y por otro modelo productivo que nos saque del círculo vicioso de la dependencia cuasi absoluta de la hostelería y del turismo. Desde Biden a Macron han abierto el melón de algo obvio: es absolutamente necesario pagar bien a trabajadores debidamente formados. El modelo de precariedad, bajos salarios, trabajo sin derechos que conduce a la generación de trabajadores pobres no debe tener cabida en una economía avanzada y en una sociedad civilizada. Hay que poner una FP pública de calidad al servicio de la formación de los buenos profesionales que el país necesita.

Fuente: https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/fp-techo-cristal-chicos-clase-obrera_129_8300359.html

 *++

martes, 21 de septiembre de 2021

El gran capital no distingue entre derecha y extrema derecha. (Esto también nos lo tenemos que aprender los trabajadores, que la democracia representativa -que presentan como democracia- es lo que queramos decir que sea pero que no es democracia, o sea, que el poder no está en el pueblo sino en cualquier consejo de administraci{on de las empresas gordas)

 

La guerra contra la democracia, es la opción del capitalismo para enfrentar y desarticular los proyectos populares. Para él, la diferencia entre derecha y extrema derecha es un eufemismo. Los golpes de Estado lo demuestran.


El gran capital no distingue entre derecha y extrema derecha


Marcos Roitman

El Viejo Topo

20 septiembre, 2021 

 

La guerra contra la democracia, es la opción del capitalismo para enfrentar y desarticular los proyectos populares. Mencionar políticas afincadas en el cobro de impuestos progresivos o la intención de regular el mercado encienden las alarmas del complejo industrial militar y financiero. No digamos cuando los programas de cambio social se fundamentan en la nacionalización de las empresas trasnacionales, la reforma agraria y la distribución de la renta. Al poder económico le basta atisbar la posibilidad de ser derrotado para borrar la distancia que separa la llamada derecha progresista de la extrema derecha. Llegado el momento, pensemos en Perú, concentra sus esfuerzos en mantener el orden capitalista. Es la hora de los poderes fácticos, aquellos que emergen para bajar el telón de la ficción democrática de la derecha progresista. El poder del capital sólo entiende de ganancias y poder. En su mundo, no contempla la posibilidad de verse apartado del proceso de toma de decisiones. Los ejemplos históricos están contenidos en ascenso del nazifascismo en Europa.

La salida totalitaria del capitalismo alemán contó con el apoyo financiero de apellidos ilustres. Empresarios, banqueros, industriales, en definitiva el gran capital, se inclinó por apoyar la emergencia de un nuevo líder. El partido nazi fue la salida para evitar el avance de la socialdemocracia y el movimiento comunista. Su opción: Adolf Hitler. Decisión y compromiso para apuntalar el nacimiento del Tercer Reich. El 20 de febrero de 1933, en reunión secreta al más alto nivel, confluyeron en el Reichstag, Adolf Hitler, Hermann Göring y los 24 empresarios y banqueros más importantes de Alemania. Éric Vuillard, en su relato novelado, El orden del día, recrea el momento donde se aúpa al führer gracias a las generosas donaciones del gran capital alemán: los 24 no se llaman Schnitzler, Witzleben, Schmitt, ni Finck, Rosterg o Heubel, como nos mueve a creer el registro civil. Se llaman Basf, Bayer, Agfa, Opel, IG Farben, Siemens, Allianz, Telefunken. Con esos nombres sí los conocemos. Están ahí entre nosotros. Son nuestros coches, nuestras lavadoras, nuestros artículos de limpieza, nuestras radios despertadores, el seguro de nuestra casa, la pila de nuestro reloj. Están ahí, en todas partes, bajo la forma de cosas. Nuestra vida cotidiana es la suya. Cuidan de nosotros…

Hoy, en la transición del capitalismo analógico al capitalismo digital, no caben medias tintas. El capital trasnacional se juega el todo por el todo. Las opciones no son muchas y hay que apostar por lo más simple, el discurso del miedo como aglutinador de las emociones y el control de las mentes. Nuevamente se levanta el anticomunismo como bandera y se despliegan sus argumentos. Eso sí, recubierto de un lenguaje donde se potencia el ideal de una sociedad bien ordenada. Seguridad versus democracia. La democracia, argumenta, ha sido pervertida, llenándola de contenidos éticos de justicia social, poniendo en cuestión los valores occidentales. La pandemia les permite, además, mantener un discurso asentado en la antipolítica. Los matices entre las derechas desaparecen. Los grandes empresarios apoyan las opciones neofascistas. Si no son unos serán otros. No hay tiempo para distingos. Los huevos se reparten en canastas, pero sin olvidar el objetivo, impedir el desarrollo democrático. En España, por ejemplo, Vox ha recibido 17 millones de euros de, entre otros, Esther Koplowitz, Juan Miguel Villar Mir o Bernard Meunier. Por sus nombres, como señalaba Éric Vuillard, no los conocemos, pero sus empresas FFC, OHL, Nestlé o El Corte Inglés nos resultan familiares. La lista es amplia. Los dineros fluyen. Hay conseguidores, cuyos avales abren puertas. Jose María Aznar es uno de ellos.

En América Latina una nueva internacional une a todas las derechas. Ha sido creada para desestabilizar los proyectos democratizadores y populares, se apoya en el gran capital trasnacional y los grupos de la nueva derecha nacida de las reformas neoliberales. Aquellos que en 1973, por iniciativa del banquero estadunidense David Rockefeller y el grupo Bilderberg, fundaron la Trilateral del capitalismo, uniendo a los señores del dinero y la guerra de Europa, Asia Pacífico y Estados Unidos, hoy son socios del nuevo proyecto. Una derecha posneoliberal, ultraconservadora, belicista y profundamente ultramundana se aúpa en lo más alto de los consejos de administración. No nos engañemos, United Fruit Company, Anaconda, ITT, Nestlé, Monsanto, Mercedes Benz, Ford, Estándar Oil, Texaco, City Bank, Banco de Santander, Iberdrola, Endesa, Telefónica, Coca Cola, y ahora las empresas tecnológicas, Amazon, Google, Apple, Microsoft y Facebook, están unidas por su declarada guerra contra la democracia. En su agenda, el control de las riquezas naturales del planeta y el reparto de beneficios. Como sucediera en la Alemania nazi, el gran capital no tiene amigos, tiene intereses y los defenderá. No distingue entre derecha y extrema derecha. Hoy como ayer opta por una salida totalitaria, financiando a los nuevos führer, se llamen Le Pen, Abascal, Bolsonaro, Trump, Leopoldo López, Keiko Fujimori, Mussolini o Hitler. Les dejarán de lado, y así lo hacen, cuando no les son útiles para dominar el mundo. La diferencia entre derecha y extrema derecha es un eufemismo. Los golpes de Estado lo demuestran.

Artículo publicado originalmente en La Jornada.

*++

 

domingo, 19 de septiembre de 2021

Debatir entre nosotras

 

Debatir entre nosotras


Fuentes: El Plural


Por Victoria Sendón de León

Rebelion

 18/09/2021 


“No existe otro mundo más simbólico que las palabras de los hombres y el silencio de las mujeres” (Anna Santoro)

Quisiera con este artículo formular una respuesta -siempre parcial, claro-a la pregunta de Andrés Montero sobre si ha llegado el tiempo del “feminismo de la diferencia”, y, sobre todo, al brillante artículo de María José Binetti sobre la Agenda de ONU-Mujeres en el Foro “Generación Igualdad”, ambos publicados en este medio.

No va a ser fácil poner en cuestión nuestras creencias, eslóganes e identificaciones como feministas, aunque, a mata caballo, nos están obligando a hacerlo por la utilización interesada y perversa que de ellos se está haciendo. Desde 1995 no se celebraba ningún foro internacional en el seno de ONU-Mujeres hasta junio de 2021 a fin de acelerar la Plataforma de acción de Beijing y conseguir “un cambio positivo e histórico de poder y perspectiva” respecto a aquella IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. Para empezar, en este Foro se ha eliminado la palabra Mujer, de acuerdo con la nueva Agenda, y lo han titulado “Foro Generación Igualdad”. Ya sólo esto, nos plantea una serie de interrogantes que tendríamos que poner sobre la mesa y tener el valor de debatir “a calzón quitado”. Apuntaré algunos de los puntos inquietantes que demuestran la deriva de ONU-Mujeres, que tendrá que ser reformulada como ONU-Diversidad, o bien, ONU-Cajón de sastre visto lo visto. No olvidemos que lo que no se nombra, no existe.

  1. La palabra “igualdad” ha sustituido, tanto al sustantivo “mujer”, como al adjetivo “feminista” como el que no quiere la cosa, basado en que la meta de la igualdad ha constituido el objetivo final de la Agenda feminista oficial. Por lo tanto, mujer, feminismo e igualdad han venido a significar la misma cosa. De ahí los ministerios de igualdad, los planes de igualdad, las leyes sobre igualdad y todo lo relativo a mujeres. Yo nunca entendí por qué se denominaban de ese modo, ya que la igualdad puede ser referida a cantidad de asuntos y sujetos. Con la palabra “igualdad”, la denominación del Foro deja de ser sospechosa.
  2. Lo del “género” también ha constituido un concepto clave en toda la terminología feminista. Debido a que dicho concepto ha venido a sustituir al “sexo” en la teoría queer – al igual que la cultura a la naturaleza -, la teoría feminista ha respondido airadamente cuando la identidad de mujer ha querido ser sustituida por la identidad de género en diversos proyectos de ley. Otro término con el que juegan, derivado también de la nomenclatura feminista: perspectiva de género, violencia de género, igualdad de género y otras fruslerías semejantes con el género por bandera. Nuestra respuesta, claramente fundamentada, les ha hecho recular y han querido entonces apropiarse del “sexo” como si éste pudiera ser elegido a la carta en una supuesta autodeterminación subjetiva. Sin embargo, fue el feminismo el primero que sustituyó sexo y mujer por género, sobre todo en la Academia y en la Administración por no sé qué extraños pudores intelectuales.
  3. Mucho me malicio que la palabra “género” pretenden ahora sustituirla por “generación” como queriendo borrar todo el bagaje feminista acumulado hasta el presente, una teoría obsoleta que la “nueva generación” ya no admite como propia, propiciando así un corte generacional y epistemológico con el pasado. Si con todo lo anterior se borraba el concepto mujer, con la nueva terminología se borra también la teoría feminista, o sea, el feminismo. Se mantiene, sin embargo, el concepto de “igualdad”, término aplicable a cualquier distopía dependiendo de los términos a igualar en qué y a qué. Tal vez sea a esto a lo que se refieren con el intento de propiciar “un cambio positivo e histórico de poder y perspectiva”.
  4. Otro elemento que se viene utilizando “ad libitum” es el de Sujeto Universal, que interpretado desde el “feminismo de la igualdad” puede ser entendido como que ese sujeto lo han de encarnar de igual modo varones y mujeres, pero referido en definitiva a “el Hombre” como término omniabarcante de la especie humana. De ello se deriva que cuando decimos “el hombre del Paleolítico ya creaba arte”, entendamos que eran los hombres los que lo hacían y no las mujeres. De hecho, en las representaciones de los libros de texto se nos muestran varones pintando en las cuevas y no mujeres, al igual que cazando o protagonizando cualquier otra función relevante. Y no digamos cuando se representa la evolución, que parte de simios machos hasta llegar al “hombre” erecto actual, al “homo sapiens” varón.
  5. Las palabras, o sea, los conceptos, no son inocentes, aunque parezca que sí. El “giro lingüístico” permite que las diversas realidades se adapten a las palabras que las definen y no al revés. Se puede reformular que el “género” es lo que nos identifica como varones o mujeres antes que el sexo, que no existe; que la “igualdad” se refiere a la igualdad de derechos basados en el género autodeterminado y no en el sexo; que la persona nace con la imposición del nombre y no cuando es alumbrada por la madre, que pasa a ser un “útero gestante”; que las “mujeres trans” son verdaderas mujeres, mientras las “cis” somos “cuerpos menstruantes”; que el “feminismo” abarca los diversos movimientos por la liberación de cualquier grupo oprimido y que por tanto su “sujeto político” corresponde a la diversidad de colectivos (incluido el “colectivo mujeres”) que están en esa lucha; que las “diferencias” entre los sexos son meros aprendizajes culturales o que la prostitución no es otra cosa que digno “trabajo sexual” que empodera a las mujeres. Sólo basta con que respecto a la definición de esas palabras exista un consenso dado por la autoridad pertinente y que, por lo tanto, no admita disensos. ¿Y qué mayor autoridad que la propia ONU para que dichos conceptos sean aceptados e instituidos como verdaderos? ¿Y qué mayor verdad que una mentira repetida cientos o miles de veces?

Realmente, enfrentarse a la ONU y al “cambio histórico de poder y perspectiva” es una misión titánica, pero, tal vez, el cambio histórico discurra por caminos que no puedan ser dirigidos desde los organismos de la “gobernanza global”, sino desde “el espíritu de los tiempos”, que sólo avanzaría en el sentido de la evolución humana. En la naturaleza, según la ciencia, funciona así. Pero con eso no cuentan. Con todo, lo importante sería el debate entre nosotras.

Al igual que hemos superado el concepto de género porque nos abocaba al generismo, pero hemos mantenido el término sólo como un elemento de análisis, tendríamos que ir más allá del concepto de igualdad como definitorio de la Agenda feminista, profundizando en el concepto de diferencia como pensamiento enriquecedor en los siguientes aspectos.

  1. Identidad sexual femenina: Es lo que permite su diferencia con el varón, lo que posibilita, tanto el dimorfismo sexual reproductivo, como su alteridad radical, por más que dicha identidad no suponga un destino biológico, sino una potencialidad plena. No se refiere a la identidad lógica (A=A) sino a la ontológica, o sea, basada en el cuerpo. Es decir, que entre ser mujer y ser hombre existe una diferencia insalvable, que no puede ser superada ni trasgredida por el generismo.
  2. Sujeto universal. «Lo universal es dos: es mujer, es varón», escribe Luce Irigaray, de modo que su diferencia inmanente comprende toda la realidad humana. Las mujeres no somos el «todo», lo cual significa que poseemos una identidad propia, pero tampoco somos «lo mismo», sino que, desde la diferencia, se posibilita la reproducción, pero no la identificación. El Sujeto universal no es “el Hombre”. Y no tendría sentido la frase de Beauvoir: “Él es lo Absoluto, Ella es lo Otro”, por tanto, la aspiración a la igualdad con Él es un despropósito. Existe un camino propio.
  3. Responde al concepto de «tratar de modo diferente a los diferentes», o bien, «de cada quién según sus capacidades, a cada quién según sus necesidades». Sería una igualdad con justicia diferencial y distributiva. En muchas ocasiones, este término debería sustituir al de “igualdad”. Está en la misma línea de la “ética del cuidado y la responsabilidad” de Carol Gilligan frente a la “ética de la justicia” de Kohlberg, imparcial frente a cualquier tipo de sujeto y sus circunstancias.
  4. Distribución. El feminismo de la igualdad se ha aplicado fundamentalmente a conseguir leyes de acuerdo con las necesidades de las mujeres, pero tendríamos que comenzar a conquistar una verdadera distribución de riquezas y bienes de acuerdo con el 52% de la población que somos. No se trata de pedir, sino de exigir y apropiarnos de lo nuestro. Lo demás son brindis al sol.
  5. Si bien la Igualdad supone la no discriminación de trato y atención, cualesquiera que sean las circunstancias relativas al sujeto, así como la inclusión proporcionada de mujeres en todos los órganos de decisión y responsabilidad en los ámbitos políticos, sociales y empresariales, y también la promulgación de leyes que respalden su cumplimiento, la Diferencia trata de superar una estructura desigual, pero no tiene como meta la igualdad, ya que es una corriente feminista, materialista, cultural y política, que parte de la diferencia ontológica de los sexos y que considera a las mujeres con una identidad propia desde la que construir un sujeto emancipado y libre, capaz de crear un modelo simbólico y de mundo más allá del orden patriarcal. Y aquí me remito a la cita de Anna Santoro, que encabeza este artículo.

Estos serían algunos de los puntos a debatir entre nosotras.


Fuente: https://tribunafeminista.elplural.com/2021/09/debatir-entre-nosotras/

Victoria Sendón de León es doctora en Filosofía y escritora feminista.

*++

 

Del derecho a criticar. Del deber de no mentir al criticar

 

Hoy se cumplen cien años del nacimiento de Paulo Freire. Pedagogo de los oprimidos, transmisor de la pedagogía de la esperanza, definió la educación como un proceso para la liberación del individuo desarrollando su conciencia crítica.


Del derecho a criticar. Del deber de no mentir al criticar


Paulo Freire

El Viejo Topo

19 septiembre, 2021 


El derecho a criticar y el deber, al criticar, de no faltar a la verdad para apoyar nuestra crítica, es un imperativo ético de la más alta importancia en el proceso de aprendizaje de nuestra democracia.

Es preciso aceptar la crítica seria, fundada, que recibimos, de un lado, como esencial en el avance de la práctica y de la reflexión teórica, de otro, en el crecimiento necesario del sujeto criticado. De ahí que, al ser criticados, por más que no nos agrade, si la crítica es correcta, fundamentada, hecha éticamente, no tenemos forma de dejar de aceptarla, rectificando así nuestra posición anterior. Asumir la crítica implica, por tanto, reconocer que ella nos convence, parcial o totalmente, de que estábamos incurriendo en equívoco o error que merecía ser corregido o superado.

Esto significa que tenemos que aceptar algo obvio: que nuestros análisis de los hechos, de las cosas, que nuestras reflexiones, que nuestras propuestas, que nuestra comprensión del mundo, que nuestra manera de pensar, de hacer política, de sentir la belleza o la fealdad, las injusticias, que nada de eso es unánimemente aceptado o rechazado. Esto significa, fundamentalmente, reconocer que es imposible estar en el mundo, haciendo cosas, influyendo, interviniendo, sin ser criticado.

Pero, a pesar de la obviedad de lo que acabo de decir, esto es, de que es imposible agradar a griegos y a troyanos, quien hace algo tiene que ejercitar la humildad antes de comenzar a aparecer en función de lo que empezó a hacer. Vivida auténticamente, la humildad calma, pacifica los posibles ímpetus de intolerancia de nuestra vanidad frente a la crítica, incluso justa, que recibimos.

No es posible, por otro lado, ejercer el derecho a criticar, en términos constructivos, pretendiendo tener en el criticar un testimonio educativo, sin encarnar una posición rigurosamente ética. Así, el derecho a la práctica de criticar exige de quien lo asume el cumplimiento minucioso de ciertos deberes que, si no son observados, retirar la validez y la eficacia de la crítica. Deberes con relación al autor que criticamos y deberes con relación a los lectores de nuestros textos críticos. Deberes, en el fondo, también con relación a nosotros mismos.

El primero de ellos es no mentir. No mentir sobre lo criticado, no mentir a los lectores ni a nosotros. Nos podemos equivocar, podemos errar. Mentir, nunca.

Otro deber es procurar, con rigor, conocer el objeto de nuestra crítica. No es ético ni riguroso criticar lo que no conocemos. No puedo basar mi crítica en el pensamiento de A o de B, en lo que oí decir de A y de B, ni siquiera en lo que apenas leí sobre A y B, sino en lo que yo mismo leí, en lo que yo mismo indagué acerca de su pensamiento. Está claro que, para criticar positiva o negativamente el pensamiento de A o de B, me es importante también saber lo que de ellos dicen otros autores. Esto, sin embargo, no basta.

La exigencia de conocer el pensamiento que se ha de criticar no depende de que nos gusto o no la persona cuyo pensamiento analizamos.

¿Cómo criticar un texto que ni siquiera leí, basado apenas en la manía que tengo al autor o a la autora o porque José y María me dijeran que el autor del texto es espontaneísta? Que tenemos derecho a sentir manía de la gente no hay duda. Es obvio también. El derecho que tengo de tener manía a María o a José no se puede extender, sin embargo, al mentir sobre él o sobre ella. No puedo decir, por ejemplo, sin probarlo, que José y María dijeron que puede haber práctica educativa sin contenidos. En primer lugar, esta afirmación es una falsedad histórica. Nunca hubo ni hay educación sin contenidos. Segundo, si digo esto de José y de María, subrayando por tanto su error, sin probar que ellos, de verdad, hicieron tal afirmación, miento en relación a José y María, miento en relación a mí mismo y continúo trabajando contra la democracia, que no se construye falseando la verdad.

Si mi disposición por A o por B provoca en mí un malestar que va más allá de los límites, o que invalida o, como mínimo, dificulta que los lea, tengo el deber de optar por una posición de silencio frente a los que escriben. Y debo también criticarme por no ser capaz de superar mis malestares personales. Lo que no puedo es engrosar la lista de los que hablan por hablar, por lo que oyen decir, y a veces hasta sin ninguna resistencia afectiva a quien critica. Por el contrario, están los que inclusive se dicen amigos del intelectual criticado pero que grabarán, como cliché inmutable, frases hechas que se repiten con aires de enorme sabiduría. Insisto en que la falta de estos no está en el hecho de criticar a un amigo. No hay pecado ninguno en criticar a un amigo si lo hacemos éticamente.

Una vez leí, en un texto crítico de mi trabajo, que soy poco riguroso en el tratamiento de los temas. En cierto momento, por una razón que ya no recuerdo, el crítico citó un extracto de Pedagogía del Oprimido con un error lamentable que se venía repitiendo en diferentes reimpresiones. “La invasión de la praxis” en lugar de “La inversión de la praxis”. Me impresionó que un intelectual, que sorprende la falta de rigor en otro, no perciba cuán poco riguroso es al citar semejante sinsentido: “la invasión de la praxis”. Y no como prueba de mi falta de rigor.

Falta de rigor, ese intelectual subraya el poco rigor de otro.

El derecho a la crítica exige también del crítico un saber que debe ir más allá del saber acerca del objeto directo de la crítica. Saber indispensablemente para la rigurosidad del crítico.

Otro deber ético de quien critica es dejar claro a sus lectores que su crítica abarca un texto apenas del autor criticado o toda su obra, todo su pensamiento.

Si el autor criticado escribe varios trabajos, al criticar uno de ellos, no podemos decir que la crítica es a su pensamiento como totalidad, a no ser que, conociendo la totalidad, estemos convencidos de esto. Reitero: lo que no es posible es leer uno entre diez textos y extender a los nueve restantes la crítica hecha a uno, antes de analizar rigurosamente los demás.

La eticidad del trabajo intelectual no me permite la irresponsabilidad de ser imprudente en la apreciación de la producción de los otros. Como dije antes, puedo errar, me puedo equivocar o confundirme en mi análisis pero no puedo distorsionar el pensamiento que estudio y critico. No puedo decir que el autor que critico dijo Y si él dijo M y yo estoy seguro de que él dijo M.

No puedo criticar por pura envidia o por pura rabia simplemente para figurar.

Es inadmisible que, entre intelectuales de buen nivel, escuchemos afirmaciones como ésta:
-¿Ha leído usted hay un trabajo reciente de ese autor que usted critica tan duramente?
-No. Y me produce irritación de quien lo ha leído.

Este discurso niega totalmente al intelectual que lo hace. Peor todavía: este discurso en nada contribuye a la formación ético-científica de los alumnos o alumnas de tal intelectual.

Recientemente escuché de una alumna en tono sufrido, cuánto la decepcionara haber oído del profesor en quien confiaba referencias críticas sobre cierto intelectual fundadas casi en el “me dijeron” o en el “es esto lo que se dice”.

Los profesores no enseñamos meros contenidos. A través de la enseñanza de estos, enseñamos también a pensar críticamente, si somos progresistas y enseñamos para nosotros; por eso mismo, no es de depositar paquetes en la conciencia vacía de los educandos.

Nuestro testimonio de seriedad en las citas o en las referencias que hacemos de autores de quienes estamos en desacuerdo o con quienes coincidimos o, por el contrario, nuestra irresponsabilidad en el tratamiento de los temas y de los autores, todo esto puede interferir de manera negativa o positiva en la formación permanente de los educandos.

De un estudiante brasileño que estaba haciendo su doctorado en París oí, años atrás, lo siguiente: “Aprendí recientemente la significación profunda de las citas. Estaba discutiendo un pequeño texto con mi orientador en el que se hacía una cita de Merleau-Ponty. El profesor hizo un gesto de pausa y me hizo dos preguntas:

-¿Usted ha leído, por lo menos, el capítulo entero del que extrajo la cita?
-¿Usted está seguro de que necesita hacer esta cita?

“En verdad”, dije a mi amigo, “no había leído a Ponty y, desafiado por las preguntas del orientador, fui al texto de Merleau, revisé el mío y percibí que la cita era innecesaria”.

Citar, realmente, no puede ser una pura exhibición intelectual o remedio para la inseguridad. Leer un libro, por ejemplo, en la traducción brasileña, por no dominar suficientemente la lengua materna del autor, para hacer la cita en lengua materna es procedimiento poco ético y nada respetable. Citar no puede ser, tampoco, artificio, a través del cual alargamos nuestro texto con retales de textos de otros.

Creo que es urgente, entre nosotros, superar este mal hábito que es, en el fondo, un testimonio deformante, de criticar, de minimizar a un autor, de imputarle afirmaciones que jamás hizo o distorsionar las que realmente hizo. Y de hacerlo con seriedad y certeza tales que pudieran dejar en duda hasta al autor injustamente criticado. En cierto momento del proceso los críticos se apoyan apenas en lo que oyen y no en lo que leen o investigan.

La crítica fácil, ligera, se arrastra irresponsable y, no raramente, se pierde en el tiempo. De repente, se oye todavía de algunos de estos críticos perdidos en el tiempo, como presencias negativas, que Freire es idealista. Que la concienciación en su obra es la mejor prueba de su ilusión subjetivista. No leyeron un texto de 1970 en que discuto detenidamente este problema, otro de 1974, ambos publicados por la Editorial Paz e Tierra en 1975, en Ação cultural para a liberdade e outros escritos. No leyeron una serie de ensayos, de entrevistas, de libros dialógicos aparecidos en los años 80 y, más recientemente, Pedagogia da esperança, um reencontró com a Pedagogia do oprimido, que Paz e Terra acaba de publicar. No leyeron igualmente A educação na cidade, publicación de Cortez, de diciembre de 1991.

No es que piense que deba ser leído por todos. ¡No! Pero sí por aquel que, criticándome, no puede sustraerse a la lectura de lo que critica.

El derecho incontestable a criticar exige de quien lo ejerce el deber de no mentir.

Fuente: Cuadernos y Caminos.

 

sábado, 18 de septiembre de 2021

La fantasía de hacerse rico produciendo nada

 

La fantasía de hacerse rico produciendo nada




Por Pablo Heraklio 

KAOSENLARED

 18 Sep, 2021

Artículo sobre el espectacular colapso que le espera a EEUU. En la Era del Espectáculo no existen las crisis ni la decadencia. Todo apunta a que cuando Estados Unidos  se hunda lo hará a lo grande, por medio de un colapso de proporciones épicas, como lo demostró en 1929 o 2008. Solo permanezcan atentos a los televisores.

Traducción tarcoteca – oftwominds-Charles Hugh Smith: The Illusion of Getting Rich While Producing Nothing 15.9.2021 por Charles Hugh Smith

«Al incentivar la especulación y la corrupción, reducir las recompensas por el trabajo productivo y chupar los salarios con la inflación, Estados Unidos ha engrasado los engranajes hacia el colapso.»

De todos los creencias fantasiosas que abundan en la cultura de masas, ninguna es más espectacularmente delirante que la convicción de que todos podemos enriquecernos fabulosamente gracias a la especulación sin producir nada [mercado de valores, bienes raíces, oro, bonos, criptos…].

La característica clave de la especulación es que no produce nada: no genera ningún bien o servicio nuevo, no aumenta la productividad ni aumenta la funcionalidad de los elementos esenciales del mundo real.

Como todas las fantasías populares, cuanto mayor es la desconexión con la realidad, mayor atractivo. Los fantasías de las masas obtienen su velocidad de escape al dejar atrás cualquier vínculo con las limitaciones del mundo real y encender el propulsor más poderoso de la eufórica confianza humana que se conoce, la codicia.

Abandonados a la locura de la riqueza fácil del comercio especulativo está la ausencia de cualquier creación de valor mediante la rotación de apuestas cambiantes en la mesa del último juego de moda: en las casas de cambio, fuera de la vista, no se agrega ninguna funcionalidad a la casa. Al transferir apuestas de una criptomoneda a otra, o de una acción de memes a otra, no se crea ningún valor para la economía o la sociedad.

En el delirio masivo de que se puede generar riqueza casi infinita sin producir nada, la creación de valor no tiene valor: la fantasía es que ‘puedo hacerme rico produciendo nada más que a base de ganancias especulativas, y luego comprar todas las cosas que alguien más está haciendo’.

La fantasía que impulsa el frenesí especulativo es que una vez que me haga rico, dejaré de trabajar y viviré de mi riqueza. Es interesante, ¿no ?, cómo todos pueden enriquecerse a través de la especulación improductiva, renunciar a sus trabajos y luego vivir del trabajo productivo de otras personas que no lograron enriquecerse con la especulación.

Tal vez por eso todos los buques portacontenedores están alineados en Long Beach, esperando descargar las golosinas hechas en China para que las compren los especuladores estadounidenses. Esto es lo que sucede cuando la estructura de incentivos de la economía decae, de modo que ser productivo tiene poco de ventaja (es decir, trabajar es para perdedores) mientras que especular tiene una gran ventaja (hacerse rico rápida y fácilmente).

Todo el mundo sabe que los grandes imperios se hicieron grandes al transferir sus cadenas de suministro críticas a naciones competidoras, vivir con dinero prestado/ impreso, explotar al mejor postor haciéndose con el sistema regulatorio/de gobierno de turno e incentivar la especulación mientras empujaban a los asalariados a la servidumbre de la deuda y los impuestos. Mejora tu conocimiento de la historia, Bro; todas las grandes naciones que llegaron a serlo lo fueron apartándose del aburrido y tedioso trabajo productivo para especular sobre fantasías de valor con dinero prestado.

Este es el resultado de que los monopolios y los cárteles se hayan convertido en los centros de poder financiero y político de la nación. Maximizar las ganancias privadas es todo lo que importa en esta estructura de incentivos y, por lo tanto, tratar a los empleados como bienes muebles para reducir costos, deslocalizar cadenas de suministro críticas para exprimir unos pocos dólares más de ganancias, diseñar productos frágiles (obsolescencia programada), pagar por saltarse barreras regulatorias, «pases gratuitos» y exenciones fiscales en abundancia gracias a todos los miles de millones que la Reserva Federal ha otorgado a los financieros y otros estafadores: en una palabra, un sistema que optimiza la corrupción.

Así es como se vacía una nación y se garantiza el colapso. Las «capacitaciones» mejor gratificadas son una obsesión sociopatológica por maximizar las ganancias por cualquier medio disponible y por especular con dinero gratis de la Fed para los financieros.

Los millones de especuladores «minoristas» simplemente están captando las señales dadas por los multimillonarios que ganaron su riqueza emitiendo deuda para financiar la recompra de acciones y otras manipulaciones financieras.

Trabajar para monopolios y cárteles es de perdedores porque los monopolios y cárteles no tienen ningún incentivo para compartir ganancias con meros empleados [recursos humanos]. Sus ganancias no se obtienen cuidando a su fuerza laboral, sino mediante la captura regulatoria, la escasez artificial y la destrucción financiarizada de la competencia: primero, pedir prestado miles de millones gracias a la Fed y Wall Street, destruir la competencia (por ejemplo, la industria del taxi), luego una vez la competencia ha sido eliminada, suben los precios cuando a los consumidores no tienen otra opción que otro miembro del cartel.

La «riqueza» especulativa es una riqueza fantasma, una ilusión parpadeante de prosperidad. Todas las burbujas especulativas explotan, y todas las burbujas especulativas infladas por el dinero prestado y la manipulación del bancos centrales explotan aún más ferozmente que las burbujas financiadas a partir de ahorros reales.

Al incentivar la especulación y la corrupción, reducir los incentivos al trabajo productivo y desecar los salarios con la inflación, Estados Unidos ha engrasado los engranajes para colapsar. Como ocurre con todos los delirios masivos, los incentivos para seguir creyendo son inmensos y los incentivos para reconectarse con la realidad escasos.

Entonces, en conclusión: las ganancias especulativas que se obtendrán del colapso del engaño masivo serán espectaculares. No hay nada como el colapso de una economía completamente corrupta y vaciada para generar ganancias descomunales para los especuladores ágiles. Simplemente mantenga sus apuestas especulativas en el número 22 de la ruleta. (Una referencia de la película de Casablanca…).

Fuente – https://tarcoteca.blogspot.com/2021/09/la-fantasia-de-hacerse-rico-produciendo.html 17.9.201

 *++

Los nutrientes agrícolas podrían ser la causa de la muerte del Mar Menor. [Que no paisano, que no. Que no es el hombre así en general, en abstracto. Que hombre soy yo, tú y aquél. Pero ni yo ni tú ni aquel vamos por ahí tirando bombas atómicas como si tal cosa ni aventando bombas inteligentes que matan personas como si fueran caramelos en un bautizo (de los de antes). Las bombas inteligentes matan incluso a niños, niñas, embriones en el vientre de sus madres (ah, y contaminan) eso que escandaliza tanto a los contra aborto (que yo tampoco quiero que mueran embriones de seres humanos por deporte), pero que no dicen ni mus en lo tocante al bombazo y tente tieso. Son algunos hombres (y mujeres/mujeras), concretos, concretitos, con nombre y apellidos, los que pasa es que a estos alicates no lo conocemos porque se esconden muy bien debajo de sus sillones de los consejos/consejas de administración/adminsitraciona. Papel colorao contendedor colorao; papel azul marino contendor azul marino; papel marimorena contenedor marimorena. Si esto ni se discute ni se cuestiona. Esto se apoya, pero se apoya en tanto en cuanto se considere efecto de algo que hay que paliar, o sea, solucionar de inmediato, sabiendo que la causa permanece intacta y que por tanto el problema se volverá a reproducir. Hay que ir a la raíz del problema, que en eso consiste el ser radical (la violencia es otra cosa que puede ser fomentada incluso desde el púlpito con voz dulzona y acaramelada o con una buena voz varonil o femenina desde detrás de un micrófono financiado con dineros públicos) El modo de producción capitalista, neoliberalismo para los amigos tiene como único fin el acrecentamiento de los capitales, y a partir de aquí nos podemos poner panza arriba tumbados en mitad de la calle diciendo lo que queramos decir del modo de producción capitalista, que su fin sigue siendo acrecentar los capitales y para ello matará, si le hace falta, cuantos mares menores le echemos. Así que este es el asunto, querido. O sustituimos el modo de producción capitalista pro el modo de producción socialista, la filosofía del crecimiento económico por la filosofía del desarrollo económico, que consiste en aprovechar los recursos propios de cada lugar y no en destruirlos (esto no hace falta que lo invente la ecología. Esto ya estaba inventado. Pongo por testigo para mantener la anterior aseveración a Pierre Vilar: “Crecimiento y desarrollo”, editorial Ariel, 1974, siendo su primera edición en 1964. Y si ello un fuera suficiente para convencer incrédulos podríamos acudir a Marx de medados del siglo XIX que fue el que puso patas arriba y los puntitos a las íes a las ciencias sociales) Bueno, que también podemos hablar de lo que ecolo qué se quiera, pero que el problema sigue siendo el modo de producción capitalista. ¿Pero que no sabemos qué es y como funciona el modo de producción capitalista (sus efectos no, que esos son evidentes, su dinámica de funcionamiento interno, las leyes internas que lo rige? Entonces, amigo mío, yo borro todo lo dicho anteriormente, porque hay que empezar por saber qué es el modo de producción capitalista. Lo que me parezca a mí que es no, lo que es, su funcionamiento. Y, que lo siento mucho, pero otra cosa no puedo decir.]

 

Los nutrientes agrícolas podrían ser la causa de la muerte del Mar Menor

 

Por Paco Molina Pardo 

17/09/2021

Rebelion | España


Fuentes: Nova Ciencia [Imagen: Peces muertos en el Mar Menor. Foto: SOS Mar Menor]


La entrada de nitrógeno y fósforo de la agricultura intensiva y otras actividades humanas en el entorno de la albufera provocaron un afloramiento masivo de fitoplancton iniciado en torno a la rambla del Albujón.

El informe del Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ‒organismo dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación‒, elaborado a solicitud del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) a raíz del último episodio de mortandad masiva de especies acuáticas en el Mar Menor, señala a la incesante entrada de fertilizantes a la laguna procedentes de la agricultura intensiva y otras actividades humanas en el entorno ribereño como causa principal del mismo.

El estudio, que actualiza el exhaustivo informe previo realizado por el IEO en julio de 2020, corrobora el papel determinante del aporte de nutrientes y materia orgánica como motor de eutrofización de la albufera. El exceso de fitoplancton ocasionado por esta dinámica ha limitado la entrada de luz y afectado tanto a la fotosíntesis como a la disponibilidad de oxígeno disuelto hasta niveles próximos a la hipoxia.

Los autores señalan que el evento extremo de este verano -uno más desde la ‘sopa verde’ de 2016- muestra que el ecosistema lagunar ha perdido su capacidad de autorregulación. No obstante, ven factible su recuperación siempre que se ataje el problema de los vertidos y se preserven características esenciales como la salinidad, que se vería afectada por la apertura de golas o canales de comunicación con el Mediterráneo.

Eutrofización del agua del Mar Menor

El informe ‘Nuevo evento de mortalidad masiva de organismos marinos en el Mar Menor: contexto y factores’ lo firman seis autores del IEO y se basa en los datos obtenidos en el programa de monitorización de la laguna que mantiene el instituto y en resultados de diversos proyectos de investigación. El análisis aporta evidencias de que este evento de mortalidad está ligado estrechamente con el proceso de eutrofización responsable de la degradación de la laguna salada.

La proliferación de fitoplancton registrada en la albufera tuvo lugar a principios del verano en las inmediaciones de la rambla del Albujón -señala el estudio-, importante punto de entrada de aguas altamente contaminadas por fertilizantes y otros compuestos. El bloom -afloramiento- continuó creciendo durante los meses de julio y agosto, y se extendió por la zona centro y sur de la laguna, donde la renovación del agua es menor, provocando turbidez extrema y reducción severa de la luz disponible para la fotosíntesis “hasta niveles totalmente críticos para la supervivencia de la vegetación del fondo”. Si la situación persiste, advierten los científicos, la vegetación bentónica podría morir y agravar la crisis ambiental. Ponen como ejemplo la zona sur de la laguna, donde la pradera de alga Caulerpa prolifera ha desaparecido casi por completo por falta de luz.

Algas en el Mar Menor. Foto: SOS Mar Menor.

Pérdida de oxígeno el agua del Mar Menor

Del mismo modo, el exceso de fitoplancton ha introducido en el sistema grandes cantidades de materia orgánica cuya descomposición explica la merma de oxígeno disuelto en el agua a lo largo del mes de agosto hasta niveles próximos a la hipoxia. Los valores alcanzados, aunque no tan bajos como en el episodio de anoxia de 2019, son inferiores a los registrados históricamente en el Mar Menor y a lo considerado estresante o incluso letal para muchas especies marinas.

Aunque las observaciones efectuadas a principios de septiembre sugieren una mejora en la oxigenación de la laguna, puede tratarse de algo transitorio debido al cambio de régimen local de vientos, señalan los autores. La saturación de materia orgánica y la turbidez persisten, incluso extendidas a la zona norte, por lo que el riesgo de nuevos cuadros de hipoxia y anoxia subsiste también.

Entre sus conclusiones, el estudio del IEO no ha encontrado evidencia alguna de que la temperatura estival haya sido el factor desencadenante de este nuevo episodio de mortalidad de organismos marinos. De hecho, en lo que va de 2021 la temperatura de la albufera ha sido inferior a la media de años anteriores.

Anular vertidos en origen

El informe recuerda el profundo deterioro que ha experimentado el ecosistema del Mar Menor a partir de 2016, y las graves presiones ambientales que sufre, derivadas no solo de los vertidos de la agricultura intensiva en el área del Campo de Cartagena, sino también de la llegada de contaminantes químicos-mineros, de obras y desarrollos urbanísticos en esta zona del litoral murciano.

No obstante, los investigadores consideran que la recuperación, aunque compleja, sería factible si se cortara la entrada de nutrientes a la laguna a través de vertidos, como se ha comprobado en otros ecosistemas costeros sometidos a agresiones similares en diferentes partes del mundo. 

Igualmente, consideran crucial no seguir alterando las condiciones ambientales clave que determinan la resiliencia del ecosistema lagunar y sus propiedades ecosistémicas básicas, como la salinidad, de la que depende en gran medida su funcionamiento biológico y la singularidad de su biodiversidad.

En este sentido, recuerdan que la salinidad media de la laguna va en aumento desde el verano de 2020 y, de seguir así, podría recuperar sus valores normales en verano de 2022. Siempre -señalan los investigadores del IEO- que no sucedan lluvias torrenciales u otros fenómenos climatológicos extremos, ni intervenciones humanas como “apertura de canales de comunicación con el Mediterráneo o golas”.   

Los últimos sucesos ocurridos en el Mar Menor y la confusión sobre sus causas reflejan también las deficiencias de los actuales sistemas de monitorización de la laguna. Éstos deben ser mejorados y actualizados para detectar este tipo de eventos y su origen de forma inequívoca, fiable y transparente, concluyen.

Fuente: https://novaciencia.es/el-ieo-apunta-a-los-nutrientes-agricolas-como-la-causa-de-la-muerte-del-mar-menor/

 *++