martes, 13 de diciembre de 2022

Los PGE 2023 destinan a la investigación militar cinco veces más que a la investigación sanitaria y más de dieciséis veces lo que a la energética, medioambiental y tecnológica

 

 

Los PGE 2023 destinan a la investigación militar cinco veces más que a la investigación sanitaria y más de dieciséis veces lo que a la energética, medioambiental y tecnológica


Tercerainformacion / 13.12.2022.

  • El gasto militar real español alcanzará en 2023 los 27.617 millones de euros y supera ya el 2% del PIB.
  • El presupuesto del Ministerio de Defensa en los PGE 2032 es el que más aumenta respecto a 2022, casi el doble que el de la Seguridad Social.
  • Según el ritmo de crecimiento actual, el gasto militar real español sobrepasaría los 40.000 millones en 2029.
  • “Desde el Gobierno se han anunciado como los presupuestos más sociales de la historia. Pero también son los presupuestos más militares. No sólo han crecido de forma desmedida en las partidas directas del Ministerio de Defensa, sino que también lo han hecho en el capítulo de inversiones y en las aportaciones a I+D para las industrias militares”.



 Barcelona, 13 de diciembre de 2022. Los presupuestos recientemente aprobados para 2023 asignan al Ministerio de Defensa 12.827 millones, lo que representa un crecimiento del 26,3% respecto a 2022, situándose entre los ministerios que más crecen. Este aumento quiere dar cumplimiento al compromiso adquirido por Pedro Sánchez durante la cumbre de la OTAN del pasado mes de junio en Madrid para aumentar el gasto en defensa en 2.500 millones el año próximo, con el argumento de acercar a España al objetivo del 2% del PIB que pide la Alianza Atlántica y que se pretende alcanzar en los próximos 5 años.

El cálculo del Centre Delàs, no obstante, arroja una cifra diferente: España ya sobrepasará en 2023 el objetivo de gasto de la OTAN, dedicando el 2,17% de su PIB a gastos de carácter militar. El gasto militar real para 2023 será de 27.617,43 millones de euros, más del doble de lo asignado al Ministerio de Defensa, y el equivalente a 75,7 millones de euros diarios, datos que tienen en cuenta, aparte del presupuesto consolidado del Ministerio de Defensa, el resto de partidas de carácter militar repartidas en otros ministerios (siguiendo el criterio que aconseja la OTAN a sus países miembros), así como aquellas que se imputan año tras año al Fondo de Contingencias y la proporción de los intereses de la Deuda Pública que corresponden a Defensa.

3 de cada 10 euros de las inversiones del Estado irán dirigidos a armamentos

Casi un 30% (29,88%) de los recursos totales en inversiones del Estado español (inversiones reales más créditos en I+D) para 2023 estarán dirigidos a inversiones en armamento. O lo que es lo mismo, 7.742,97 millones de los 25.912,82 millones de euros totales que el Estado central destinará a inversiones, sin contar las de las comunidades autónomas. Si comparamos esta cifra con el total de inversiones militares presupuestadas en 2022 (4.583,56 M€), el incremento en esta partida será de 68,92%.

Cabe destacar el aumento aplicado a los créditos de I+D militar del Ministerio de Industria, que crecen un 126,09%; es decir, son más del doble de los 708,20 millones de euros de 2022, alcanzando los 1.601,15 millones. Los créditos a la I+D militar están destinados a empresas de armamento como Navantia, Indra, Airbus, Santa Bárbara/General Dynamics o Boeing, para la investigación, creación y posterior compra por parte del Estado de los Programas Especiales de Armamento (PEAs).

La I+D militar (con un presupuesto agregado de 1.833 M€) representa el 11,2% del total destinado a investigación en los PGE 2023 (16.327 M€). Este porcentaje fue del 7,1% en los presupuestos de 2022, por lo que el peso de la investigación militar aumenta de modo significativo en el total de la I+D+i+Digitalización. Si no tenemos en cuenta los fondos europeos (7.655 M€), y sólo consideramos los fondos estatales (8.673 M€), el porcentaje destinado a la investigación militar se eleva hasta el 21,1%. “Si destinar más del 11% a investigación militar nos parece excesivo, destinar un 21% ya nos parece escandaloso. Además, estos porcentajes de la I+D militar son engañosos, pues se refieren a las previsiones de gasto. Para tener una visión más realista del peso de la investigación militar en las cuentas del Estado, deberíamos fijarnos en las cantidades que se liquidan finalmente”, apunta el investigador del Centre Delàs y coautor del informe, Xavier Bohigas.


Los ejercicios anteriores indican que las cantidades realmente ejecutadas en I+D civil no alcanzan nunca el 100% de su presupuesto, mientras que la liquidación de la parte militar se acerca o alcanza el máximo presupuestado. Esto quiere decir que el porcentaje de los recursos realmente utilizados en I+D militar superará con toda probabilidad el porcentaje de las previsiones de gasto que reflejan los presupuestos. Y es que las cifras de no ejecución en la I+D civil han alcanzado muchos años valores superiores al 40% de los recursos disponibles.

Las previsiones de inversión en investigación están agrupadas en grandes programas de gasto, alguno asignado a un solo ministerio y otros repartidos en varios ministerios, programas que incluyen muchas áreas de investigación. Existen un par de programas más específicos, el 465A “Investigación sanitaria” con una asignación de 328 M€ y el 467H “Investigación energética, medioambiental y tecnológica” con un presupuesto de 115 M€. Es sorprendente que los recursos destinados a la investigación militar (1.833 M€) sean más de cinco veces superiores a los destinados a la investigación sanitaria y más de dieciséis veces superiores a los destinados a la energética, medioambiental y tecnológica. “Teniendo en cuenta que nos encontramos en medio de una crisis medioambiental de grandes proporciones y que debemos afrontar nuevos retos sanitarios, nuestros esfuerzos deberían concentrarse precisamente en estos ámbitos y no en el militar, para poder satisfacer las necesidades y prioridades de la población”, afirma el investigador del Centre Delàs i coautor del informe, Xema Moya.

Evolución del presupuesto de I+D militar en los PGE desde 2013 hasta 2023*.


*Se ha segregado la asignación al programa 464A de la del programa 464B


Este incremento del gasto militar también supone un agravio comparativo si lo comparamos con los ministerios de ámbito social. Estas carteras también aumentan sus presupuestos por encima de la inflación subyacente de 2022, con incrementos importantes en Derechos Sociales (17%), Cultura (15,9%), Clases pasivas (13,9%), Seguridad Social (12,9%) e Inclusión, Seguridad social y Migraciones (12,9%). Pero ningún ministerio alcanza un aumento tan pronunciado como el del Ministerio de Defensa que, como ya se ha señalado, crece un 26,3%, mucho más que los de tipo social, y pone en duda el cariz social de estos presupuestos, del que presume el Gobierno de coalición PSOE / Unidas Podemos.

Los autores leen en clave OTAN este aumento del presupuesto de defensa, entendiendo que inequívocamente responde al objetivo del 2% del PIB que exige la Alianza Atlántica a propuesta de los EEUU. Que sus socios europeos adquieran más capacidades militares en primera instancia favorece a la potencia norteamericana, que es de lejos la primera productora de armas del mundo y tiene al resto de países miembro de la OTAN como clientes preferenciales.

“El Estado español, en lugar de apostar por una política exterior enfocada en rebajar las tensiones a través de una diplomacia activa de la neutralidad, de la seguridad compartida y del desarme que puedan conducir a un mundo regido por la cooperación, aboga por incrementar su gasto militar y las inversiones en armamentos para alcanzar el tan manido y arbitrario objetivo 2% del PIB, sin argumentar de modo alguno cómo contribuye a la seguridad del Estado alcanzar tales niveles de gasto”, apunta Pere Ortega, investigador del Centre Delàs y también autor del informe.

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Informe completo / Informe en catalán.

Informe58_AumentoColosalGastoMilitar_CASTDescarga

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La derecha de siempre proyecta a sus huestes que estamos bajo el comunismo (¡y van y se lo creen!)

 

La derecha de siempre proyecta a sus huestes que estamos bajo el comunismo (¡y van y se lo creen!)

 

 

INSURGENTE.ORG / 12 diciembre 2022

 

 

Acercarse de vez en cuando a los muchos medios de información que se rigen bajo la tutela de la extrema derecha, es casi imprescindible no solo para ver por dónde andan, sino lo que va a hacer Vox a las pocas horas y el PP a los pocos días. Sus altavoces mediáticos, con empresas y padrinos poderosos en sus espaldas, marcan el camino y obtienen los réditos de una cada vez más derechizada sociedad. Cierto es que la izquierda institucional aparece en este escenario como una gran observadora de paisaje, ajena al enfrentamiento de clases que debería ser su leit motiv y no el parcheo reformista, que de un modo teatral enfurece a la extrema derecha.

En estos días, los cambios en las leyes para favorecer con una salida airosa a los que fueran presos políticos de ERC, junto a las modificaciones para mover el poder judicial del atasco-bloqueo que lo somete el PP (en realidad es un quítate tu que me pongo yo que soy más progre; un divertimento dentro del sistema) ha soliviantado a los medios reaccionarios (los hay por centenares, TV, radio, prensa papel, webs, RR.SS…) que en una distópica impostura en la que viven, alertan de un «golpe de estado social-comunista» (el entrecomillado significa risas). Una batería de opinólogos que se quedan a las puertas de llamar al ejército para que pongan orden, comparando al peruano Castillo con el hispano Sánchez hace el resto una vez agotada la palabra Putin. Buscan, desesperadamente, que la otra derecha -la suya de siempre- se haga con el gobierno (el poder no hace falta porque ya lo tienen desde hace décadas) para que sus negocios vuelvan a dar un estirón en beneficios.

Fake news, mentiras no corregidas, agresiones de toda índole, incursión en las vidas privadas de sus «social-comunistas»… , vale todo y sus ladradores se pavonean llenos de impunidad. Ante ello, surge una duda, ¿Cuándo unos y otros hablan de «Democracia» significa que es obligatorio aceptarlos y darles su espacio? ¿No estarían mejor al otro lado, por ejemplo en Miami mismamente?

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Sanidad Pública (sin recortes), gobierne quien gobierne

 



Sanidad Pública (sin recortes), gobierne quien gobierne

 

Por Rafael Cid

KAOSENLARED

12 de diciembre de 2022 

 

“El Egipto tolemaico fue el primer Estado de la historia en que la población tuvo asistencia médica pública”

(Hermann Bengtson, Historia de Grecia)


Con la llegada de la democracia, España pasó de una sanidad básica a otra de prestación general, primero, y luego de cobertura universal, que garantizaba la asistencia gratuita a todos los niveles a cualquier persona aquí residente (nacional o extranjero), incluidos los medicamentos durante el tratamiento hospitalario (en general, los fármacos están ampliamente subvencionados para muchos estamentos sociales). Con ello nuestro país se colocó en el podio mundial en cuanto a la excelencia del Sistema Nacional de Salud (SNS). Un salto cualitativo que, no obstante, debía contemplar dos grandes retos. Por un lado, el de aportar recursos suficientes para su financiación manteniendo los estándares de calidad. Y por otro, respetar el artículo 38 de la Constitución que reconoce <<la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado>>. Dos variables, el vaivén público-privado, en pugna irresoluble. Dado que el sector de la salud, por su centralidad vital entre las necesidades humanas, es un incisivo referente de la economía lucrativa (dualidad ya instalada en el sector de la educación).

Aparte otros elementos sobrevenidos que acentúan esa tensión conflictiva. Como el hecho de haber pasado de ser una nación de emigrantes de escasa cualificación laboral (hoy sucede al revés: exportamos especialistas y técnicos, entre ellos muchos profesionales de la medicina) a tener importantes flujos de población extranjera; el paulatino estrangulamiento de las fuentes de financiación debido a la insuficiencia del aporte impositivo (solo las mutualidades de funcionarios lo hacen en parte vía cotizaciones) y el impacto de un alto nivel de paro casi crónico; y el incremento de la esperanza de vida entre las capas de población de más edad y por tanto más vulnerables a las enfermedades (ahí están las sangrantes cifras de ancianos con patologías previas fallecidos durante la primera ola de la pandemia).

Vasos comunicantes al fin y al cabo, resulta obvio que todo deterioro del SNS en cualquier de sus parámetros, estructural o contingente, supone una fuga hacia el competidor negocio privado (sin contar con la inevitable y onerosa dependencia de la cartera de suministro farmacéutico que atesoran las corporaciones multinacionales, caso de las vacunas del coronavirus. Concernidos por la compulsión de la ley de la oferta y la demanda, alternativas como la externalización de prestaciones, la cogobernanza legal, la gestión público-privada o el formato concertada, son aspectos que conllevan flecos de disrupción. Groso modo, en línea parecida con lo que sucede en el ámbito de las pensiones, otra de las principales partidas de los Presupuestos Generales del Estado, capítulo siempre objeto de rebatiña por lobbies atrapalotodo.

Este es el marco del debate sobre la sanidad realmente existente, y uno de sus peligros radica en desvirtuarlo haciendo de su necesario blindaje, gobierne quien gobierne, una diatriba sectaria de carácter ideológico y partitocrático. Los evidentes estropicios en las Urgencias Extrahospitalarias (UE) en Madrid bien merecen una huelga de sus profesionales y la movilización ciudadana, mientras que en sus equivalentes del Hospital General de Valencia hay que esperar hasta 4 días para subir una cama a planta sin que ello provoque una respuesta social de similar contundencia. Veamos

En 1970 la población española era de 34.032.891 habitantes, alcanzando el personal sanitario cinco años más tarde la cifra 177.178 profesionales (54.533 médicos). Casi medio siglo después, en 2022, el censo se sitúa en 47.435.597 habitantes y 923.207 profesionales (283.811 médicos). En ese contexto estadístico, descontando los respectivos flujos migratorios, juega el marco regulador del Sistema Nacional de Salud sobre el que hay que interpretar la problemática actual. Hablamos en primera instancia de la Ley General de Sanidad (LGS) 14/1986, de 26 de abril, que extendió la cobertura al conjunto de los ciudadanos, haciendo efectivo a todos los españoles el artículo 43.1 de la C.E. sobre <<el derecho a la protección de la salud>>, al tiempo que en su artículo 90 admitía que <<Las Administraciones Públicas Sanitarias, en el ámbito de sus respectivas competencias, podrán establecer conciertos para la prestación de servicios sanitarios con medios ajenos a ellas>>. Poco después, en 1989, el Decreto de Universalización extendió sus beneficios a los sectores más precarios de la sociedad. A este flujo, que elevó cuantitativa y cualitativamente la oferta sanitaria, siguió un reflujo inspirado en <<El Informe Abril>> encargado en 1991 por Moncloa para conjurar los signos de un <<cierto agotamiento del sistema>> (la misma traba de <<insostenibilidad>> que se agita con las pensiones), carente de <<una visión global y empresarial>>.

Aunque el intento <<reequilibrador>> no prosperó parlamentariamente, sirvió de guía para la puesta marcha años más tarde de la Ley 15/97 de <<Nuevas Formas de Gestión>>. La norma, aprobada con los votos de PP, PSOE, CiU, ERC y PNV (solo BNG e IU lo hicieron en contra) y el apoyo cómplice de CCOO y UGT, serviría de lanzadera legal para llevar a la práctica el modelo de gestión público-privada en sanidad, a tenor del principio aperturista de la LGS. En 1999 el Hospital de Alcira, en la Comunidad Valenciana, fue el primer centro público en adaptarse a la nueva fórmula. En 2012 el proyecto de privatizar 6 hospitales y un segmento de la Atención Primaria en Madrid derrapó ante el decidido rechazo del personal sanitario y usuarios movilizados entorno a las mareas blancas (por la batas de los sanitarios). Por el contrario, la derogación del <<modelo Alcira>> sería uno de los signos de identidad del programa de gobierno suscrito por el PSV y la coalición Compromis en el País Valenciá.

Y entonces llegó la pandemia y las estructuras del Sistema Nacional de Salud apenas superaron la prueba de resistencia. La irresponsable falta de previsión de las autoridades del ramo, el caos organizativo (se pasó del mando único a la compartido con las autonomías), la letalidad diezmando las residencias de mayores (fuimos durante meses el país con mayor índice de fallecidos del planeta), la proliferación del triaje en las urgencias hospitalarias, la militarización de la crisis (se denominó Operación Balmis y cada día el parte de incidencias corría a cargo de un elenco formado por los altos mandos del Ejército, la Policía y la Guardia Civil, con Fernando Simón de santo patrón), y una pavorosa escasez de material quirúrgico (falto lo más esencial: desde mascarillas hasta trajes de protección, teniendo que recurrir a confeccionarlos con sacos de basura de gran tamaño), abrieron en canal al sistema.

Donde solo un año antes, en 2919, el Foro Económico Mundial había otorgado a España el título de mejor sanidad del mundo (junto con Singapur, Hong-Kong y Japón) ahora 56 sociedades científicas en representación de 170.000 profesionales sanitarios denunciaban el chapapote imperante insertando campañas de publicidad en la prensa con la rúbrica <<Sres. Políticos: En salud, ustedes mandan pero no saben>>. Y de esos vientos nacieron estos lodos. El panorama que dejó la resaca de la pandemia no era nada idílico. Escasez de médicos, largas listas de espera en los centros, malestar entre los facultativos por el empeoramiento de las condiciones laborales y salariales, críticas de los pacientes por el déficit en las prestaciones, y la irrupción de la telemedicina como placebo ante la escasez de las plantillas, vinieron a sumarse a la ya crónica bicefalia público-privada para satisfacción de los operadores sanitarios privados.

En la última década, más 18.000 médicos emigraron al extranjero atraídos por las mejores expectativas, el equivalente a tres promociones de médicos (el curso 2019-2020 se graduaron 6.600). Un cuello de botella estructural al que hay que añadir el filtro restrictivo en el acceso al MIR (Médico Interno Residente), una selección que cada año deja en la estacada a mayor número de titulados. El año en curso quedaron vacantes 218 plazas en el concurso de adjudicación y 1895 profesionales no superaron la nota de corte establecida (hasta 2008-2009 no había ninguna traba meritocrática). Todo ello agravado a su vez por el nuevo modelo de adjudicación telemática y una serie de circunstancias sobrevenidas que acumuladas estrechan aún más las capacidades del sistema: el pasado año 190 MIR no llegaron a tomar posesión de la plaza; cada vez son más los extranjeros egresados (531 en 2021) que se marchan a sus países de origen acabado el ciclo MIR y no son pocos los médicos que renuncian durante el primer mes de residencia.

Esta carrera de obstáculos no siempre encuentra respuesta adecuada en la Administraciones Públicas competentes, sino que por el contrario a menudo sirve para sembrar polémicas cruzadas entre los concernidos. De una lado, Comunidades Autónomas frente a l Administración Central, y del otro las mismas Autonomías entre sí, según el signo político de sus gobiernos. El <<y tú más>> está a la orden del día para malestar de todos, personal del SNS y pacientes. Se confunde deliberadamente lo público con la gubernamental para salirse por la tangente, como ocurre con las televisiones públicas (estatales y comunitarias), que responden más a la voz de su amo que al interés general. Una cosa es que las CCAA tengan transferidas las competencias en Sanidad (hasta unos límites reglados) y otra que el Gobierno de la Nación se llame a andana cuando los problemas se desbordan, y la opinión pública presiona amenazando sus respectivas zonas de confort.

A este respecto, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), en carta dirigida al entonces ministro Salvador Illa, el 24 julio de 2020, denunciaba la inercia estatal en los <<conflictos relacionados con la situación laboral y profesional en los que el personal en formación, en especial los MIR, se encuentra inmerso>>. Aseguraba la misiva que era la Administración Central a la que incumbía la solución de muchas de las cuestiones planteadas, dado que se trata de una cuestión de Estado regulada <<tanto en Real decreto 1146/2006 como en el RD 183/2008>>. En concreto, la CESM hacía referencia, entre otras a: <la mejora de la jornada laboral y su adaptación a la reciente jurisprudencia sobre ordenación de los tiempos de trabajo, en especial de la jornada máxima, y el respeto de los tiempos de descanso, diario y semanal, adecuación y actualización de las retribuciones básicas y establecimiento de un mínimo para las complementarias>>. Para concluir, contextualizando la crisis, urgiendo al Gobierno << a que haga las gestiones oportunas para que por los departamentos ministeriales que corresponda se aborden estos problemas a la mayor brevedad posible, ya que, teniendo en cuenta que un rebrote de la covid-19 para este otoño/invierno es un riesgo muy plausible, debemos estar preparados para afrontarlo en las mejores condiciones, por lo quedamos a la espera de sus noticias>>. Tres meses después, el 4 de octubre de 2020, se publicaba en los principales diarios el manifiesto arriba citado, dirigido a la autoridades y a la clase política en general con el lema <<En la salud, ustedes mandan pero no saben>>.

De un año para otro, nuestro tradicional paradigma sanitario quedaba obsoleto y su sustitución abría un proceso preñado de dudas, incluido el gran salto adelante que predicaba la generalización de una telemedicina más allá del formato en red. Una técnica más predictiva que diagnóstica, a la que las propias autoridades se encomendaron para no zozobrar ante una pandemia que no cesaba de vocear las grietas del sistema. Esa fuga hacia adelante contó con el patrocinio del propio ministro del ramo, presentando la <<transformación digital>> como una etapa avanzada de la gestión público-privada. El 7 de octubre, apenas setenta y dos horas del tirón de orejas dado por las 57 asociaciones científicas, Illa presidia unas jornadas organizadas por la farmacéutica Roche bajo el nombre <<Repensando la sanidad española. Una nueva sanidad para una nueva normalidad>>. El evento de la multinacional implicada en los escándalos del Gripe A y el Tamifu fue retransmitido en directo en la web del diario El País, con su director como maestro de ceremonias, lo que derivó en que el buque insignia del grupo Prisa acumulara ex ante y ex post una considerable cartera de publicidad magnificando los retos de la moderna medicina lucrativa (incluyendo encartes de 12 páginas elaborados por la Fundación España Salud). La nueva normalidad predicada en el encuentro la definía el ministro como un mix de <<la colaboración público-privado>> para <<reforzar la sanidad>>.

Quizás por eso en el Programa de Coalición Progresista suscrito por PSOE y Unidas Podemos como base de su actuación gubernamental se pasa de puntillas sobre la norma estrella que avala esa nueva normalidad. Así, el punto 2.2.3 dice con un cierto tono masoquista. <<Se revisara la Ley 15/1997, de habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de salud y el conjunto de los mecanismos normativos que abren la puerta a la privatización del sistema>>. O sea, se reconoce que el proceso privatizador es conforme a ley y al mismo tiempo se habla solo de revisarlo y no de derogarlo. Excusatio non petita dado que en el enunciado de ese apartado se dice literalmente <<Avanzaremos en el blindaje de nuestro sistema público de salud, apostando por una sanidad que se base en la gestión pública directa>>. En el entorno contractual, eufemismos, sucedáneos y trampantojos tipo <<avanzaremos>>, <<apostando>>, <<que se base>>, <<se revisará>>, dependen de la reputación que tenga el declarante. Tantos condicionantes diluyen una propuesta, el famoso <<ceteris paribus>> (si lo demás no varía) de la no ciencia económica. Otra vez las medias tintas, como el compromiso (este sí con la cita talismán) de derogar la reforma laboral del PP luego descafeinado hasta su desnaturalización.

Llegados a este punto, la realidad se impone a diestra y siniestra. Los datos oficiales señalan que hoy en España faltan 4.700 médicos de Atención Primaria y 1.300 pediatras; ninguna comunidad dedica el 25% de su presupuesto a sanidad aconsejado por la Organización Mundial de la Salud (la media nacional es del 14%); y el ratio de 1 médico de familia por 1.000 habitantes solo es superado por Castilla y León (1,1), siendo Baleares (0, 6), Canarias (0,7) y Madrid (0,7) las últimas en este epígrafe (la media nacional está en 0,8). Asimismo, el ranking de las listas de espera demuestra que la crisis no distingue de colores políticos. Según el departamento de Carolina Darias, en su informe anual 2020-2021, las cifras de accesibilidad temporal en cirugía por comunidades fluctúan sin un patrón de comportamiento. A la cabeza aparecen Asturias (60 días) y País Vasco (68 días), y a la cola Castilla La Mancha (286 días), Andalucía (188 días), Aragón (180 días) y Extremadura (175 días). Que la problemática es transversal se percibe al contrastar experiencias tipo, según la apuesta principal haya sido dirigida a la gestión público-privada o por, el contrario, hacia la pública pura, esquema que actualmente encarnan la Comunidad de Madrid y la Comunidad Valenciana. Pues bien, el plazo de espera en Madrid está en 80 días mientras en Valencia llega a 125 días. En esta última autonomía, donde el gobierno de Ximo Puig empeñó la desprivatización de los servicios sanitarios, solo entre los meses de enero a abril pasado se derivaron al sector privado 9.200 pacientes con un coste de 7.021.212 euros. La víspera de la gran una manifestación celebrada en la capital contra <<el modelo Ayuso>>, Comisiones Obreras denunciaba que en el Hospital General de Valencia tardaban hasta 4 días en urgencia para tener cama en planta. A destacar el progresivo y acelerado deterioro de esta variable, que ha pasado de 65 días de demora en el año 2010 a 148 días en 2020. La herencia sanitaria recibida que responsabiliza tanto al gobierno del PSOE, como al del PP e incluso al actual de PSOE y Unidas Podemos, que son las siglas que ocuparon el poder en esa década regresiva.

Sin desdeñar lo más mínimo el margen de desempeño de las administraciones locales, este es en lo esencial el VAR (Video Assistant Referee) del estropicio sanitario que nos aflige. Esgrimirlo maniqueamente como tizona partidista, sin embargo, implica desvirtuarlo y dejarlo a merced de los hooligans mediáticos. El Gobierno madrileño diseñó el 20 de junio un nuevo modelo de UE que debía entrar en vigor el primero de noviembre; el 27 de octubre todos los sindicatos (CCOO, UGT, CSIT y Satse) excepto AMYTS apoyaron la propuesta; y ocho días después fueron a la huelga impulsados por la caótica improvisación de los responsables sanitarios de la CAM al implementarlo, lo que derivó en la masiva manifestación del domingo 13 de noviembre. Cuando eso sucedía, en Cantabria un Ejecutivo de signo contrario llevaba días soportando un paro en la Atención Primaria. En Madrid, la presidenta regional Díaz Ayuso acusó a los <<activistas de izquierda>> de <<incendiar las calles>>, en Cantabria el comité de huelga señalaba a la Ejecutiva del PSOE (Sanidad está en sus manos en la CAC) por alentar al boicot mandando cartas <<a militantes y simpatizantes utilizando la mentira para desacreditarla>>. La Sanidad es el pilar fundamental del Estado de Bienestar de un pueblo, y en su defensa y preservación hay que huir de los interesados relatos de parte. Tucídides era un reconocido adversario político de Pericles, y eso no le impidió elogiar la Oración Fúnebre pronunciada por el padre de la democracia ateniense en la Primera Guerra del Peloponeso.

España dedica a la Guerra más que en Sanidad y Educación en los Presupuestos Generales del Estado para 2023. Un total de 12.500 millones frente 7.049 para Sanidad y 5.354 para Educación. Que cada cual aguante su vela.

Imagen de portada: La Sanidad Pública no se vende – Imagen de archivo de una manifestación a favor de la sanidad pública de eldiario.es

(Nota. Este artículo se ha publicado en el número de Diciembre de Rojo y Negro)

 

lunes, 12 de diciembre de 2022

Raza superior

 

Raza superior

 

Por Mario Goloboff 

Rebelion

| 10/12/2022 | 


Fuentes: Página/12 (Argentina) [Imagen: Hitler durante un desfile. Créditos: Página/12]


En una definición simple y lo más cercana de lo común, la raza sería un grupo biológico de personas unidas por el color de la piel, la forma y/o el color del pelo, ciertos rasgos de la cara, características del cuerpo. A partir de allí, se distinguirían tres tipos fundamentales: el negro, de piel oscura y cabello rizado; el amarillo, de piel amarillenta y cabello negro lacio; y el blanco, de piel clara y variado color del cabello. En la historia de la Humanidad se han efectuado y siguen efectuándose mezclas de estos “tipos” o “razas”, lo que convierte esas características en condicionales y no constantes. Como bien lo ha demostrado en este mismo diario Alberto Kornblihtt, en pocas palabras y con la sabiduría que le es propia, estas supuestas razas y las declaraciones que les conciernen no tienen la menor validez científica y solo son vulgares afirmaciones sin importancia ninguna. No obstante, parecen ser muy graves, y si, como en el caso argentino, provienen de un expresidente, más graves aún.

Algunos científicos comenzaron a usar el término y el ambiguo concepto de raza a partir del trabajo de Joseph Arthur, conde de Gobineau, Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas, 1853-55, que es quien propuso la idea de una “raza aria”, por una extensión del vocablo aryan, del sánscrito “noble”, que describe el indo-europeo familia o más restringidamente la división indo iraní de la familia. “La transposición de un grupo lingüístico a un grupo físico, como explica Raymond Williams en Keywords, era especialmente engañosa, cuando se combinaba, como en el caso de Gobineau, con ideas de una “estirpe pura”, la superioridad de la “rama nórdica” dentro de ella y, posteriormente, la noción general de las desigualdades raciales intrínsecas”.

Se señala al estudioso alemán Max Müller como el primer escritor en mencionar una «raza aria» en inglés. En sus Conferencias sobre la ciencia del lenguaje (1861), ​Müller se refirió a los arios como una «raza de personas». En ese momento, el término raza tenía el significado de «un grupo de tribus o pueblos, un grupo étnico». Si bien la teoría de la «raza aria» siguió siendo popular, particularmente en Alemania, algunos renombrados autores alemanes se opusieron a ella, como Otto Schrader, Rudolph von Ihering y el etnólogo Robert Hartmann, quien propuso prohibir la noción de «ario» de la antropología. El origen alemán de los arios fue especialmente promovido por el arqueólogo Gustaf Kossinna, quien afirmó que los primitivos indoeuropeos eran idénticos a la cultura de la cerámica cordada de la Alemania neolítica. Esta idea circuló ampliamente en la cultura intelectual y popular a principios del siglo XX. ​

El engañoso concepto de una raza germánica fue uno de los más elaborados por el nazismo. Contaban a su favor, entre otros elementos, con una historia literaria plagada de tal patriotismo y se sirvieron de ella no solo como fuente sino también como motivo permanente de realimentación. A esta empresa coadyuvaron el idealismo alemán y el irracionalismo asentados en las filosofías adaptadas de Hegel y de Nietzsche; el prusianismo, con la unidad nacional impuesta desde arriba y a la fuerza; las teorías del Estado, el culto del ejército, de la autoridad y de las jerarquías. El Estado-educador, las sociedades gimnásticas, la prohibición de lenguas extranjeras, hicieron el resto. Abonados y ayudados por el misticismo del alma germánica, por el orgullo de ser alemán, por el racismo, el regionalismo reaccionario, la literatura de la sangre y del suelo, se movían en un terreno conocido. Y bien sembrado por la mitología germana, con su desfile de héroes, gigantes, dragones, Sigfridos y Brunildas, elfos y nibelungos, y su consagración por Richard Wagner, a quien ungieron aprovechando que era, además, como lo señaló oportunamente Hermann Broch, “la cumbre más alta de lo cursi”, que ellos difundieron y festejaron desde el principio. (“El Kitsch puede ser bueno, malo e incluso genial, mientras, con una nueva blasfemia, a este respecto me permito considerar a Wagner como una de las máximas vetas del Kitsch, y no dudo de agregar que tampoco Tchaikovsky se ubica muy lejos”. “Notas sobre el problema del Kitsch”).

Hasta que apareció el concepto, las lenguas indoeuropeas más antiguas conocidas habían sido las de los antiguos indo iraníes. Por lo tanto, la palabra ario se adoptó para referirse no solo a los pueblos indo-iraníes, sino también a los hablantes nativos indoeuropeos en su conjunto, incluidos los romanos, los griegos y los pueblos germánicos. Pronto se reconoció que los bálticos, celtas y eslavos también pertenecían al mismo grupo. Se argumentó que todos estos idiomas se originaron a partir de una raíz común, ahora conocida como proto indo europea, hablada por un pueblo antiguo que se consideraba antepasado de los pueblos europeos, iraníes e indo-arios.

Tales lucubraciones están siempre, como se ve, íntimamente vinculadas con las de la lengua, y el nazismo se valió de esta para establecer el eje de las diferencias con otros pueblos: “Desde hace decenas de años, escribe Lionel Richard —Nazismo y literatura–, Adolf Bartels (pastor y poeta nazi) bregaba en contra de la corrupción del lenguaje alemán a causa de las palabras extranjeras. A partir de 1933 predicó abiertamente, con el apoyo de sus adeptos, a favor de una lengua finalmente purificada: había que desembarazarla del intelectualismo degradante (cuyas fuentes eran los elementos judío y marxista) y retornar a la lengua primitiva de los campesinos”.

De todo ello, y de las tremendas experiencias vividas por la humanidad, provienen las reflexiones de otro sabio contemporáneo, George Steiner, en uno de sus libros fundamentales, Lenguaje y silencio, de 1976: “Pues no debemos engañarnos respecto de algo que está perfectamente claro: el idioma alemán no fue inocente de los horrores del nazismo. Que Hitler, Goebbels y Himmler hablaran alemán no fue mera casualidad. El nazismo encontró en el idioma alemán exactamente lo que necesitaba para articular su salvajismo. Hitler escuchaba en su lengua vernácula la historia latente, la confusión y el trance hipnótico. Se zambulló acertadamente en la espesura del idioma, en el interior de aquellas zonas de tiniebla y algarabía que constituyen la infancia del habla articulada y que existieron antes de que las palabras maduraran bajo el tacto del intelecto. Oía en el idioma alemán otra música que la de Goethe, Heine y Mann, una cadencia áspera, una jerigonza mitad niebla y mitad obscenidad. Y en vez de alejarse con náusea y escepticismo, el pueblo alemán se hizo eco colectivo de la jacaranda de aquel sujeto. El idioma se convirtió en un bramido compasado por un millón de gargantas y botas implacables. Cualquier Hitler habría encontrado posos de veneno y analfabetismo moral en cualquier idioma. Pero en virtud de su historia reciente, esas cualidades no se encontraban en ningún otro ni tan cerca de la superficie del habla vulgar”.

Mario Goloboff es escritor y docente universitario.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/506065-raza-superior

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Frente a la Reforma Escrivá: paremos los recortes y la privatización de las pensiones públicas

 

 


Frente a la Reforma Escrivá: paremos los recortes y la privatización de las pensiones públicas

 

Publicado el 12 de diciembre de 2022 / Por Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE)

 

KAOSENLARED

 

Recuperar el poder adquisitivo de pensiones y salarios y pensiones mínimas dignas


Declaración de las Plataformas y Movimientos de Pensionistas de los Pueblos y Comunidades del Estado, que se relacionan al final.
Diciembre 2022

Tras las movilizaciones que hemos organizado en defensa del Sistema Público de Pensiones (SPP), el 15 de octubre en Madrid y el 19 de noviembre en todo el estado, hemos trasmitido una vez más nuestras demandas a los grupos políticos del Congreso de los Diputados.

Hemos sido recibidos por partidos como PSOE, UNIDAS PODEMOS, ERC, EHBILDU, BNG y COMPROMÍS a quienes agradecemos su atención. Otros partidos han manifestado su imposibilidad de reunirse, y no tenemos noticia alguna ni del PP ni de CIUDADANOS, que con ello muestran claramente su posición respecto al SPP, que no es otra que derribarlo para establecer un modelo de Seguridad Social asistencial, donde el sistema público abone pensiones de miseria.

Valoramos positivamente las reuniones realizadas con las fuerzas políticas mencionadas, pero más allá de las palabras, echamos en falta hechos que garanticen nuestras reivindicaciones básicas y urgentes y nos den garantías para el futuro. Y para muestra, estos días hemos conocido por la prensa la nueva reforma recogida en el Decreto Ley anunciado por el Ministro Sr. Escrivá en el que se pretende aumentar el número de años cotizados para el cálculo de la base reguladora de la pensión. Nos encontramos que, de nuevo, el poder político se está sometiendo al dictado del poder financiero español y europeo que, reforma tras reforma, pretende reducir las pensiones públicas, presentes y futuras, y nuestros derechos como personas pensionistas.

Frente a ello las organizaciones de pensionistas no tenemos más alternativa que seguir en la calle, porque sólo con la movilización podemos frenar estas estrategias y conseguir mejorar las condiciones de vida de las personas pensionistas tal como lo hemos venido haciendo. Y, también, vamos a seguir presionando a los grupos políticos y gobiernos para que hagan efectivas nuestras demandas y cumplan sus compromisos.

Nos reafirmamos en nuestras exigencias básicas para garantizar pensiones públicas dignas justas y suficientes y para defender el Sistema Público de Pensiones ante los intentos de privatizarlo.

Demandamos con carácter de urgencia un reparto justo de la riqueza y un cambio radical de la actual política económica, que ocasiona que cada vez menos personas acumulen más poder y dinero a costa de salarios, pensiones y servicios públicos.

Así mismo, reclamamos el derecho democrático a la interlocución social, en nombre de las organizaciones pensionistas que suscribimos este comunicado, ya que la mesa de concertación social establecida no es representativa del conjunto del colectivo pensionista.

Reiteramos los compromisos que les demandamos a los grupos políticos del Congreso:

1. Recuperar el poder adquisitivo de salarios y pensiones, restableciendo la paga compensatoria correspondiente. Aunque gracias a nuestras movilizaciones conseguimos aumentar un 8,5% las pensiones de 2023 pero, a pesar de ello, se ha producido una pérdida mayor del 7% de poder adquisitivo desde la entrada en vigor de la Ley 21/2021 (años 2021 y 2022).

2. Exigimos que se garantice la revalorización de las pensiones en función del IPC acumulado interanual (el llamando IPC Real).

3. Exigimos la inmediata subida de las pensiones mínimas para garantizar que no haya pensionistas que están por debajo del umbral de la pobreza. El 60,2% de los pensionistas en España no llegan a 1.000 euros al mes, la cantidad en la que está fijado el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) desde el inicio de 2022. Exigimos que la pensión mínima se equipare al SMI, y éste se situe en el 60% del salario medio como recomienda la carta social europea.

4. Acabar con la brecha de género en salarios y pensiones, que se va a agravar con la propuesta de Escrivá, de aumentar los años para el cálculo de las futuras pensiones.

5. Exigimos que, de inmediato y con garantías, se realice la Auditoria de la Seguridad Social recogida en la Ley 21/2021 cuyo plazo de ejecución se ha incumplido. Estamos convencidos de que la auditoria nos dará la razón y certificará que el sistema es sostenible, y que no se pueden justificar los recortes.

6. Derogar los recortes de las reformas de pensiones de 2011, 2013, y 2021 y la promoción de los planes de pensiones privadas de empleo (Ley 12/2022) con recursos de la Seguridad Social.
Denunciamos además que, lejos de moderarse dicho fomento, se han aumentado las comisiones de gestión privada autorizadas en el primer reglamento de la Ley que se conoce, cediendo el Gobierno, una vez más, ante la banca privada.

7. Eliminación de los coeficientes reductores a las largas carreras de cotización con más de 40 años cotizados.

8. Rechazamos la descapitalización de la Seguridad Social, ya que están liquidando sus activos inmobiliarios (propiedad de todas las personas pensionistas y trabajadoras) como parte del proceso encubierto de privatización, que incluye la “Agencia de la SS” que se propone crear el Gobierno.

9. Así mismo rechazamos el aumento de los años para el cálculo de la base reguladora de la pensión que sólo tiene un objetivo reducir las pensiones futuras, y reclamamos volver al período de cálculo de 15 años anterior a la reforma de 2011. Igualmente rechazamos el procedimiento para su aprobación que elude el debate parlamentario.

Hemos acordado seguir con nuestra campaña de sensibilización. Explicaremos, al conjunto de la sociedad, que la Seguridad Social es de las personas trabajadoras; que nuestro Sistema Público de Pensiones (SPP) es un sistema de reparto que se mantiene en base a las cotizaciones de los y las trabajadoras; que las pensiones son salario diferido; que está demostrando que el SPP es sostenible pese a los continuos intentos de acabar con él; y que nos dirigiremos a la ciudadanía actualmente trabajadora, que serán las principales víctimas de las últimas reformas del SPP, para crear las condiciones de nuevas movilizaciones compartidas.

Trabajadoras y trabajadores en activo, personas pensionistas hombres y mujeres, jóvenes, …, tenemos las mismas reivindicaciones urgentes: recuperar el poder adquisitivo de salarios y pensiones e impulsar y desarrollar los servicios y las políticas públicas, que garanticen mediante un reparto equitativo de la riqueza, el acceso a una vida digna de ser vivida.

¡GOBIERNE QUIEN GOBIERNE LAS PENSIONES SE DEFIENDEN!

ASJUBI40 (Asociación Jubilación Anticipada sin Penalizar),
COESPE (Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones),
EHPM (Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria),
MADPP (Movimiento Andaluz en Defensa de las Pensiones Públicas),
MODEPEN (Movemento Galego en Defensa das Pensións e os Servizos Públicos),
UNIDAD COESPE,
PLATAFORMAS DE PENSIONISTAS de Badajoz, Móstoles, ..

 

La basura de la Eurocámara: Bolsas de dinero de la dictadura qatarí para comprar diputados

 

La basura de la Eurocámara: Bolsas de dinero de la dictadura qatarí para comprar diputados


¡ Coge el dinero y corre!

 

INSURGENTE.ORG / 12 diciembre 2022


Un juez ha enviado a la cárcel a la vicepresidenta de europarlamento y ex presentadora de televisión, Kaili (PASOK, socialdemócrata), y a otras tres personas, dos días después de su detención, por una indagación en torno al país organizador del Mundial de Fútbol 2022. Estos y otros europarlamentarios llevaban varias semanas diciendo, sin pudor ni vergüenza, que Qatar era un ejemplo de esfuerzo en los derechos humanos y que sus salarios eran tan buenos que iban migrantes de otros países.

La legisladora, de 44 años no pudo beneficiarse de su inmunidad parlamentaria, ya que la infracción que se le atribuye fue constatada en “flagrante delito”. Esta confirmó las informaciones de prensa, según las cuales Kaili llevaba «bolsas de billetes» el propio viernes por la noche, cuando la Policía belga la detuvo in fraganti. Su domicilio en Bruselas fue registrado ese mismo día. En tanto, la vivienda de otro eurodiputado socialista, el belga Marc Tarabella, lo fue el sábado, conforme con esta fuente judicial.

El episodio sirve para confirmar el estercolero de la U.E y su europarlamento, poblado de personajes siniestros al servicio del gran capital y, por lo sucedido, de las dictaduras árabes. Recordemos que ese mismo parlamento se atreve a condenar a Cuba, Venezuela y Nicaragua y a dar premios a sus oposiciones golpistas respectivas.

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Los apagones de luz en el centro París fomentan el pánico. [Conjugación de pe a pa del verbo “yo hecho de la política”: yo hecho de la política; tú echas de la política; él echa de la política; nosotros echamos de la política; vosotros echáis de la política y ellos echan de la política, que quié decir, dejando a un lado la gramática parda de la política, que todos los trabajadores (los que voten PSOE, PP, VOX, Ciutatans y otros tantos también) que como no echemos, pero por la vía rápida, ligeritos, mediante movilizaciones masivas y una huelga general como un templo de grande al gobierno actual y a todos los políticos que le apoyan sean amigos enemigos, parte, contraparte, opositores, semiopositores o de centro centrado en la parte central del centro según se va, vayan a caballo o no, apaga y vámonos, chiquet.]

 


Los apagones de luz en el centro París fomentan el pánico


mpr21.info /Redacción11 de diciembre de 2022

 

Los apagones de luz en el centro de París han sacado a Francia de su ensimismamiento. Es uno de los mejores ejemplos del declive de los países europeos. No ha hecho falta que llegue el invierno. En 2018 nadie prestó atención a las movilizaciones de los chalecos amarillos, precursoras de lo que le espera a una Europa que naufraga en medio de una crisis energética galopante.

“No anunciamos que vaya a haber cortes de electricidad este invierno”, dijo Olivier Véran, portavoz del gobierno. Pocas horas después, Olivia Grégoire, ministra de Comercio, dijo lo contrario en la televisión: “Es posible que haya cortes de electricidad que afecten a varios millones de franceses diariamente”.

Tres barrios céntricos de París se quedaron a oscuras durante casi veinte minutos y cunde el desconcierto. No hay más que leer los mensajes en las redes sociales. Algunos muestran claramente su pánico. Otros compran generadores de luz para sus chalets.

“Que no cunda el pánico”, dijo Macron para confirmar que, en efecto, el pánico ya ha cundido y él personalmente ha tenido que salir a la palestra después de que la Primera Ministra no fuera capaz de frenar el desconcierto. Los cortes de electricidad son un “escenario ficticio”, sentenció Macron. Tan ficticio que ya ha comenzado la ficción. Las previsiones son de 80 horas de apagones este invierno, y posiblemente se queden muy cortas.

Por primera vez en 42 años, este año Francia será importadora neta de electricidad. Es un país que depende de la energía nuclear, pero tiene a los reactores en el taller de reparaciones. La semana pasada la empresa eléctrica EDF, recién nacionalizada, anunció que había conseguido poner en marcha hasta 40 reactores, 14 más que hace un mes. Además tiene previsto poner en marcha algunas más antes del 1 de enero. Frente a los cortes de luz, la empresa lo que anuncia son sus buenas intenciones.

“EDF debe convertirse en el campeón mundial de la energía”, dijo Bruno Le Maire, el Ministro de Economía, para levantar el ánimo. Pero pasarán al menos doce años antes de que entre en servicio el primero de los seis nuevos EPR2 y 18 años antes de que entre en funcionamiento el primer minirreactor SMR.

De momento, el panorama es tan oscuro como el centro de París. En octubre los trabajadores que reparaban las centrales nucleares se pusieron en huelga. Trajeron a soldadores estadounidense de Westinghouse y de la filial americana de Framatome para ayudar a los equipos de mantenimiento. Pero algunos de ellos tuvieron que marcharse porque no tenían los conocimientos necesarios.

Lo mismo que Reino Unido, Francia da marcha atrás a las absurdas políticas europeas de transición energética y reabre la central térmica de Saint Avold que había cerrado en marzo.

Francia ostenta el récord en Europa, e incluso en el mundo, de emisiones de deuda a medio y largo plazo: 270.000 millones de euros con tipos de interés crecientes que costarán una fortuna y ni siquiera servirán para pagar las reparaciones y chapuzas en los reactores nucleares.

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