miércoles, 16 de abril de 2008

ARRIERITOS SON Y SE ENCUENTRAN

(3/3)
El Socialismo lo que se propone es la transformación de la sociedad erradicando la explotación del hombre por el hombre, base y fundamento del modo de producción capitalista, cuyo concepto se endulza hoy una chispitina y se le llama, entre otras cosas, liberalismo.
Este concepto de Socialismo no ha sido inventado por Felipe Gonzáles ni Alfonso Guerra ni ha servido de hilo conductor de actuación del PSOE que hoy porta oficialmente la bandera de la izquierda.
El Socialismo no es caldo de cabeza de ningún sesudo que estudiara para oposiciones de Hacienda y tuviera la feliz ocurrencia de inventarlo: ¡Señoras y señores, vualá… El Socialismo!”
Socialismo significa cambio de muebles, no una manita de pintura a los mismo muebles para que parezcan otros, y esto, barnizar la realidad sin que cambien ni las relaciones de producción ni las relaciones sociales es lo que hace el PSOE actual enmascarándolo con determinadas palabras y el Partido Popular a las bravas.
La diputada del PSOE Elena Valenciano se ve que le sobra tiempo en la política y ha decidido perderlo escribiendo un artículo
[1] para decir una simpleza como la copa de un pino: que en España ya somos todos iguales, porque Zapatero ha designado con el dedito a una mujer como Ministra del Ejército (supongo que la nueva ministra hará que la Legión, toda llena de caballeros legionarios, cambie la letra de la canción “soy valiente y leal legionario” por la de “tengo una muñeca vestida de azul…”).
El nuevo Ministro de Trabajo, Gorbacho, también ha hecho “avanzar” el “socialismo” de forma “magistral” tratando a los emigrantes como palotes, pero con buenas palabras. Que vendimien en la Mancha, pero sin muchas exigencias legales en cuanto a salarios, bien, pero cuando acabe la vendimia a la puta calle, que ya vendrán otros para la próxima campaña.
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16/04/08


[1] La igualdad, marca española. El País, hoja 14, 14/04/08

martes, 15 de abril de 2008

ARRIERITOS SON Y SE ENCUENTRAN

(2/3)
En el orden práctico tanto monta monta tanto Isabel como Fernando, es decir, que da lo mismo decir leche que caldo teta.
El Superman de la economía “socialista” Pedro Solbes, Ministro de economía, cuando ya han pasado las elecciones reconoce explícitamente que hay crisis económica, cosa que yo creo ya sabía desde que era niño.
Nos ha mentido, igual que nos miente el PP, pero esto no llama la atención, porque en la política que conocemos la mentira preside cualquier actuación. Le diplomacia es eso, la mentira corriente y moliente tornada solemnidad.
No obstante, Solbes no se preocupa en absoluto en explicarnos a los tontos a qué se debe esa crisis económica que, no es coyuntural, sino estructural, inherente al modo de producción capitalista, por tanto, acepta de hecho el sistema capitalista como algo natural que no ha creado el hombre, sino la naturaleza misma, Dios en persona con sus propias manos al principio de los tiempos, por lo que es antinatural cambiarlo, no reformarlo, sino sustituirlo, coincidiendo plenamente con la concepción de la sociedad que tiene el Partido Popular.
Soluciona, pues, la “crisis” Solbes paliando algunos de sus efectos, pero sólo en apariencia, para que parezca que se hace algo, puesto que el origen de la misma ni siquiera se plantea.
De esta apariencia de hacer algo para que parezca que se hace algo surgen los 400 euros anunciados por Zapatero para todos los españoles.
Suben los precios, pues parece lógico, se da un dinerillo y el efecto mental es como si los precios no hubieran subido. La formación de los precios no se discute, ni siquiera se plantea, es voluntad divina, incuestionable y, además, secreto de Estado.
Lo que le pase a la agricultura que tiene que ser proveedora de materias primas para el biocombustible no se puede tratar, que la gente no coma es igual, el negocio es el negocio, pero no a lo catalán, sino a lo multinacional, a lo político universal que ahora llama global.
Pero a la acción del dar, los 400 euros que propone Solbes, se opone la reacción del “anda, no te hagas ilusiones, ingenuo, dame otra vez esos 400 euros,” lo cual se consigue mediante la inflación, ahora mismo en el 4,5 por cien.
La inflación en esencia no es otra cosa que un mecanismo más de los que dispone el gran capital para detraer fondos de las rentas más bajas: jubilados, trabajadores y pequeños y medianos empresarios no ligados al gran capital, o sea, que afecta a los votantes de a pie del PSOE y del Partido Popular, aunque Solbes no lo diga, lo mismo que tampoco lo decía Rodrigo Rato, ex ministro del PP.
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ARRIERITOS SON Y SE ENCUENTRAN

(1/3)
Me duele en el alma cuando comparo al PSOE y al PP y concluyo que ambos son de derechas, con alguna diferencia en las formas, pero básicamente idénticos en cuanto a objetivos.
Del Partido Popular no hay noticia de que ninguno de sus dirigentes haya renunciado nuca a nada personalmente y haya antepuesto el interés social al propio.
Hay nombres lustrosos que, sin haber aportado nada a la sociedad, se han dedicado a leer libros, cosa que cualquiera podría haber hecho, se han aposentado en un buen puesto con sueldo fijo y no escaso, y desde esta posición se han dedicado al medre personal: Fraga, Aznar, etc.
En el Partido Socialista Obrero Español, al igual que en cualquier otro partido de izquierdas, si es fácil encontrar personas que lo dieron todo, no por el partido, que éste si es de izquierdas no es más que un simple instrumento, sino por mejorar las condiciones de vida de todos sus semejantes, incluidos los de derechas.
Evidentemente, este tipo de personas con conciencia social, con pleno convencimiento de que es posible una organización social justa, no están en el PSOE actual, ni yo pensaba en el mismo al mencionar a esas personas que anteponían los intereses sociales a los propios. No pensaba, pues, ni en Felipe González, ni en Alfonso Guerra ni en José Luís Zapatero.
La lucha efectiva, disfrazada de amores patrios y desvelos sociales entre José Luís Zapatero y Rajoy, como representantes aparentes de la izquierda y la derechas políticas, no están basadas en la intención de ambos para crear una mejores condiciones de vida para todos en general, sino para favorecer la acumulación y concentración de capitales a favor de los grupos económicos que apoyan a uno y otro, siendo la resultante final, tanto si se lleva el gato al agua Zapatero como Rajoy, el empeoramiento social relativo de cada uno de nosotros, votantes del PSOE o del PP.
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lunes, 14 de abril de 2008

VA DE FUNDACIONES

Eso de que te echen por encima una Fundación debe ser gloria bendita, y nada les digo si en vez de Fundación lo que te cae es una macro Fundación. Entonces colega, la hostia sobre hostia: la reóstia (debe ser como la Primitiva, pero en plan Fundación).
José María Aznar tiene un fundado negocio, o sea, una Fundación que nos cuesta al año a todos los españoles, a los buenos y a los malos, ocho millones de euros.
Alfonso Guerra, gracioso del socialismo, tiene otra que nos cuesta el mismo huevo de millones al año que la de Aznar, esto es, otros ocho millones (16 millones de euros que no van ni a la sanidad publica ni a la enseñanza, viva la Pepa!)
Jesús Caldera, el dirigente gordo del PSOE al que le acaban de dar la papela, le van a encasquetar ahora para que no ande descalzo por la vida, no una Fundación, sino una Macro Fundación (¡Macro vivas para la misma Pepa!).
Se ve que Caldera tiene más estómagos y más bolsillos que los dos anteriores juntos y por eso necesita una “macro.” Hay más necesidades biológicas que cubrir, porque yo creo que todas las aportaciones intelectuales que hayan de hacer este trío de la bencina a la sociedad, me las puedo ir pasando ya por ciertas partes del cuerpo, que son dos: uno y otro, los dos juntos, pequeñitos, que tampoco hay que exagerar ¡Y la cárcel de Zuera sin la ampliación que fundadamente necesita!
Eso sí, Zapatero quiere hacer una sociedad decente, cosa a la que de ninguna manera me quiero oponer, dado que cualquiera tiene derecho a contar el chiste que quiera. Pero, Zapatero mío, ¿no sería mejor empezar por unos dirigentes y ex dirigentes políticos, económicos y sindicales decentes? Digo yo, eh.
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sábado, 12 de abril de 2008

PARA CATEDRATICOS DE ECONOMIA Y POLITICOS DE POSTIN

Los “sesudos” de la economía y los “listos” de la política hace ocho o diez años, por lo visto no sabían que el sector de la construcción no era más que una rama de la producción, un sector económico, pero no la economía entera.
Pobrecitos míos, eran unas almas cándidas que no sabían que la producción en general constituye un todo, un sujeto social, dentro del cual existen y se dan los distintos sectores productivos, siendo uno de ellos el sector de la construcción.
Confunden esos “sesudos” y “listos” el tocino con la velocidad y nos hacen creer a nosotros (que sí somos mas simples que una suela de alpargatilla) que el rábano son sus hojas.
Nos hacen creer, y creemos, que para eso somos súbditos y no ciudadanos que viven en una sociedad democrática (puesto que no decidimos nada) que la esencia de la economía es la ganancia, con lo que nos hacen confundir el alma mater del capitalismo, la ganancia, con la economía.
La ganancia es lo que se cobra de más de lo que realmente vale un producto (los diez millones de beneficio que se lleva por piso un figureta de la empresa de la construcción, por ejemplo, como Paco el Pocero, que además, el muy delincuente no paga sus impuestos sino cuando se le coge del pescuezo para que pague, y encima pide plazos y facilidades par apagar, y es más, Hacienda lo concede).
La economía, la economía política, es la consecución de lo provechoso, de lo que es de provecho y posible para todos (trabajo, vivienda, sanidad, enseñanza, ocio), y no beneficioso necesariamente para los “poceros” y bancos que le prestan dinero. Dinero que, por cierto, tampoco es propiedad de los bancos, sino nuestro, de nuestros ahorrillos, fondo de pensiones, etc.
Confundir (que confundimos) ganancia con lo provechoso no es cuestión baladí ni una simple diferenciación semántica. Significa equivocar conceptos.
Significa que, esto que llaman crisis económica, por la ”burbujilla” inmobiliaria, no es en puridad mas que crisis de una forma de obtener beneficios de forma rápida.
Lo que está en crisis es el modo de producción capitalista basado en la explotación económica, política e ideológica de unas personas (la inmensa mayoría) por otras (una exigua minoría).
Y está en crisis no desde ahora, sino desde la primera Guerra Mundial con sus 17 millones de muertos; desde la Segunda Guerra Mundial con sus más de 30 millones de muertos; desde la Guerra de Corea; desde la Guerra de Vietnam; desde las dictaduras en Hispanoamérica; desde la actual Guerra de Irak; desde las matanzas actuales en África…
Todo ello, aparte hojarasca palabrera y declaraciones solemnoides, no son otra cosa que los esfuerzos a que se ve obligado realizar el modo de producción capitalista para mantenerse en pie como modo de producción dominante.
No estamos, pues, en una crisis económica. Estamos en crisis de un modelo de sociedad que pide a gritos la aparición de un nuevo modelo de organización social que, de ninguna de las maneras puede llegar de la mano de los actuales dirigentes. Y si estamos sordos, porque los súbditos tenemos eso, que no oímos, yo no tengo la culpa. Bush, Aznar, González, Zapatero, Rajoy, Matutes, el Banco BBVV, entre otros, sí.
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jueves, 10 de abril de 2008

TEMBLEQUES ME DAN

Que el presidente d la gran patronal española (COE), Gerardo Díaz Ferrán, muestre su conformidad con lo que ha dicho el candidato a Presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a mi me hace sentir escalofríos. Pero no escalofríos políticos, sino escalofríos a palo seco, y tembleque total, cuando leo lo que ha dicho: "Los empresarios reiteran su voluntad de seguir colaborando sincera y lealmente con el
Gobierno que se constituya para conseguir lo mejor para nuestro País."
Los empresarios que han hecho subir los precios de las viviendas mediante la especulación, y han acaparado los créditos que podrían haber sido dedicados a otras actividades económicas; los que han puesto en peligro el propio sistema hecho a su medida; los que han creados los desequilibrios territoriales en toda España; los que sangran cuanto pueden los recursos públicos del Estado, bien porque pagan en impuestos lo menos que pueden, a pesar de sus enormes beneficios, legalmente, eso sí, que estos ricos y poderosos empresarios son un caso en la escrupulosidad con que manejan las leyes (cuando les conviene), o bien, porque también legalmente se llevan a los paraísos fiscales los dineros que podrían invertir en su "amada " patria (a la espera de que Hacienda me diga que centenar de ladrones ricos empresarios es pañoles se llevan los dineros al mismo paraíso fiscal donde a ETA a través de no se cual sistema se le han encontrado algunos fondos).
En fin, estos mismos empresarios que siguen sangrando los recursos del Estado a través de ese saqueo legal que llaman "privatización", son los que están de acuerdo con el discurso de investidura de Zapatero y al que le van a imponer, porque la gran patronal impone, que para eso son los bancos y demás monos de la economía, que el gobierno ponga a disposición de ella un aparte de los fondos de los que en teoría garantizan el pago de las futuras pensiones.
A esta nueva sangría llama la patronal y manda que llamemos nosotros, para quedarnos conformaditos, sistema privado de pensiones.
Para echarse a temblar: temblemos, amados míos. Y caminemos confiados y tranquilos al alegre paso de la paz de la mano de Zapatero-Rajoy-COE-UGT-CCOO.
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miércoles, 9 de abril de 2008

CHORIZOS DE POSTIN, HUEVOS, POLLO Y PAN

Como yo soy un buen súbdito, por tanto, un cero pelotero como ciudadano, pues que aquí me tienen ustedes sin tener idea de lo que pueda ser esa cosa de La Comisión Nacional de la Competencia.
Institución que ha abierto un expediente a unos chorizos de postín de la industria alimentaría, porque estos a través de determinados medios de comunicación hicieron correr el bulo de que iban a subir los precios de huevos, pan y pollo.
Y, efectivamente, esos chorizos de postín con esa falsa política de “comunicación” aplicada lograron que dichos productos subieran sus precios desde el año pasado más de un 10% sin ningún motivo objetivo.
Pero claro, un expediente es eso, un expediente, una especie de la jodimos con ventanas a la calle que no vale más que para expedientar, o sea, un chichinabo justificativo políticamente correcto, un mira que te doy pero no te preocupes que no te doy.
Es decir, que los chorizos de postín de la industria alimentaría por llevar robándonos mas de un 10% durante un año en productos alimenticios básicos no van a ir a la cárcel, que por eso son chorizos de postín, porque no van a la cárcel.
Y de que devuelvan el producto de lo robado los jefes de la industria alimentaria olvídese el lector, que siguen siendo chorizos de postín.
Es más. Los chorizos de postín sacan pecho y amenazan a La Comisión Nacional de la Competencia exigiéndoles dimisiones en caso de que no se pueda demostrar que la industria alimentaría ha influido deliberadamente para subir artificialmente los precios. Actitud chulesca esa de las amenazas a un organismo del Estado que tampoco llevará aneja su correspondiente pena, porque cuando se es chorizo de postín aparte de hacer lo que se quiera se puede decir lo que más a mano llegue.
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viernes, 4 de abril de 2008

¿Y LA DEMOCRACIA PARA CUANDO?

3/3

“El gasto público social percápita(enseñanza, sanidad, pensiones, ayudas a desfavorecidos, guarderías, atención a ancianos, transportes públicos, controles de precios, defensa real del consumidor: contratos de telefonía, internet, controles para evitar la fuga legal de capitales a paraísos fiscales, tribunales de justicia, o sea,, de aplicación del derecho, etc.) continua siendo, 30 años después del establecimiento de la democracia, de los más bajos de la UE-15.”
[1]
“Solamente en los últimos cuatro años, cuando el PSOE se alió con IU-ICV y ERC, el déficit del gasto público percápita con el promedio de la UE dejó de crecer (aunque no se redujo).”
Y, esta es la consecuencia de la política basada en un sistema político como el actual: empeoramiento generalizado de las condiciones de vida, cuando los sistemas de producción son más productivos que nunca y la organización de la producción se podría hacer mejor que nunca en función de los interese de la inmensa mayoría de la sociedad.
Es lo que tiene cuando la vida no es tomada en serio, cuando la política es de “los políticos” y la dejamos en manso de la derecha. De la derecha declarada como el PP y de la derecha camuflada como es el PSOE de ahora mismo.
¿Y qué podemos hacer? Abrir los ojos y empezar a pensar que l apolítica es nuestra, no de los “políticos.”
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[1] Obra citada.

¿Y LA DEMOCRACIA PARA CUANDO?

2/3

Parece paradójico, pero sólo paradójico, y sin demasiada importancia en la práctica la afirmación anterior, si se tiene en cuenta que el gallito “socialista” de la época, don Felipe González, fuera uno de los agentes principales para la configuración del actual sistema político que estaba pensado, precisamente, para dificultar e impedir la representación de la izquierda política en las instituciones políticas del Estado.
“El PSOE aceptó aquella propuesta porque desde el punto de vista partidista le favoreció, aun cuando debilitó a las izquierdas”
[1], cuya afirmación induce a pensar si los partidos políticos en general, y en este caso particular el PSOE, representa los intereses generales de una buena parte de la sociedad, como reza el ideario socialista (la emancipación de todas las clases sociales, que nadie explote a nadie) o más bien forma parte de un sistema político, como el actual, basado en la explotación del hombre por el hombre, y por tanto al servicio de la minoría dominante explotadora que son los grandes capitales. Minoría que establece y dirige la forma y el grado de esa explotación: la económica, la política y la ideológica.
Si l apolítica fuera “cosa de políticos”, como reza el tópico que, gracias a nuestra simpleza mental, fomentada por los actuales partidos políticos en general, y que tomamos como categoría fundamental, fuera efectivamente, cosa de políticos y enjuagues entre ellos, habría poco cosa que decir de nuestro sistema político que, por cierto, NO “nos hemos dado.” Nadie, salvo que sea tonto de remate, puede “darse” algo que le perjudique permanentemente.
Pero ocurre que no, que l apolítica nos afecta (o sea, que es cosa nuestra dejada en manos de los políticos) a favor o en contra de nuestros intereses. Y en este caso y dado el ordenamiento político actual que nace de la transición política, contra nuestros intereses, es decir, que está encaminado a que cada vez vivamos peor.

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[1] Obra citada.

¿Y LA DEMOCRACIA PARA CUANDO?

1/3
El Catedrático de Políticas Públicas, Vicenç Navarro, acaba de publicar un artículo: “Los costes políticos de la transición”
[1] en el que hace un ligero, pero significativo, análisis del sistema democrático legal español, cuya lectura y compresión debería constituir la primera obligación democrática de cada español con derecho a voto.
Bien leído y comprendido el mencionado artículo la conclusión a la que se llega es lógica y elemental: en España tendremos democracia cuando la tengamos, eso de un voto por persona con igual peso en la decisión.
“El PSOE y el PP tuvieron 11 y 10 veces más votos (en las recientes elecciones generales del pasado 9 de marzo) que IU-ICV, y en cambio obtuvieron 84 y 76 veces más diputados que este último partido.”
En las ultima selecciones generales del pasado 9 de marzo, el PSOE recibió 9.595.625 votos; el PP 8.760.630 votos e IU 846.491 votos, y los diputados para cada uno de esos mismos partidos que resultaron elegidos fueron; 167, 155 y 2, respectivamente.
Dividiendo numero de votos por diputados elegidos, resulta que al PSOE le sale cada diputado por 57.458 votos, al PP por 56.520 votos y a IU-ICV por 423.245 votos.
De estos datos se deduce clara y rotundamente la desproporcionada representación política que tenemos los ciudadanos españoles en el Congreso de los Diputados, y que no se corresponde con la realidad política del País, con lo que, al menos y de entrada, se puede poner en cuestión la afirmación de que “los políticos nos representan”. Habría que añadir en todo caso, que sí, nos representan, pero a unos más que a otros, y evidentemente, no proporcionalmente, lo que parece poco democrático.
El sistema electoral español no garantiza, pues, la representación política de los españoles en función y e proporción a las distintas tendencias políticas reales existentes, y esto no es un defecto baladí del sistema electoral, sino un mal perfectamente calculado y estructurado desde el mismo nacimiento de la “democracia” que sustituye al Régimen del General Franco.
La transición política del Régimen de Franco al actual sistema “democrático” “se hizo en condiciones de gran poder de las derechas y de gran debilidad de las izquierdas, lo cual significó que el diseño del sistema electoral beneficie sustancialmente a las derechas.”
[2]

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[1] El Periódico, hoja 8, 01/04/08, Barcelona.
[2] Obra citada.