viernes, 4 de agosto de 2023
jueves, 3 de agosto de 2023
El admirador de Zelenski-nazi deberá pagar 2,5 millones a Hacienda; lo ha confirmado el TS
El admirador de Zelenski-nazi
deberá pagar 2,5 millones a Hacienda; lo ha confirmado el TS
DIARO OCTUBRE / agosto 3, 2023
Al otrora “defensor” de ciertas revoluciones y hoy
acérrimo anticomunista que tiene como “héroe extraordinario” al neonazi
Zelensky, le gusta mucho el dinero. Actualmente es la única droga que le pone.
Nada que sorprenda, ya que es el comportamiento típico de los burgueses. Cuanto
más tienen, más quieren. Por eso, como otras muchas personas adineradas,
procuran pagar lo menos posible; no importa si tienen que recurrir a prácticas
deleznables. Al parecer, eso es lo que hizo el amigo del ministro del Interior
en funciones, Fernando Grande Marlaska.
El cantante Joaquín Sabina mantenía un litigio con
Hacienda por los 2.501.678,75 euros resultantes de la liquidación del IRPF
entre los años 2008 y 2010 y la sanción conexa que le impuso en su día
Hacienda, por derivar sus ingresos en concepto de derechos de autor a varias
empresas familiares. Ahora, el Tribunal Supremo confirma que debe afrontar el
pago.
Sabina es socio administrador junto a varios de sus
familiares de las empresas Ultramarinos Finos, Relatores y El Pan de Mis Niñas,
con las que gestionaba sus derechos de autor, inmuebles en Madrid y Rota, un
velero y libros antiguos, según detalla la sentencia.
Durante los tres años que abarca la inspección
tributaria, esas tres compañías generaron más de 12 millones de euros en
ingresos de explotación: “Todos estos ingresos tienen una relación directa con
el demandante, ya sea por servicios facturados o por cobro de derechos de autor
(cedidos por el demandante a la sociedad), con las actividades profesionales en
las que la intervención” de Sabina “constituía el elemento esencial y
personalísimo de la prestación del servicio correspondiente (realización de
galas, ‘royalties’, ventas nacionales de discos, colaboraciones en prensa,
etc.)”.
En su defensa, Sabina alegó que no tenía relación con
alguna de esas sociedades, si bien los magistrados de la Audiencia Nacional
rechazaron este planteamiento por “inverosímil” y determinaron que por esta
razón el cantante tuvo una tributación inferior a la que le correspondía por aplicación
del valor normal de mercado, “lo que hubiera determinado un tipo de gravamen
superior al del Impuesto sobre Sociedades, y un consiguiente aumento de la
renta a imputar” al cantante por el IRPF.
FUENTE: insurgente.org
El Ejército del Aire español empieza a vigilar los cielos de países bálticos
El Ejército del Aire español empieza a vigilar los cielos de países
bálticos
DIARIO OCTUBRE / agosto 3, 2023
© AP Photo / Daniel Ochoa de Olza
“El miércoles 2 de agosto tuvo lugar en la base aérea de Amari una solemne ceremonia de intercambio de misiones de seguridad aérea, donde el Ejército del Aire británico, que venía custodiando el espacio aéreo de los países bálticos, entregó la orden de guardia al Ejército del Aire español, que proporcionará seguridad con cazas Eurofighter Typhoon”, señala el comunicado.
Según el texto,
los cazas españoles estarán de servicio las 24 horas del día, los siete días de
la semana, “si es necesario”, realizando vuelos de reconocimiento y de
entrenamiento regulares. El ministro de Defensa de Estonia, Kusti Salm,
presente en la ceremonia, agradeció la labor del contingente británico de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y dio la bienvenida a los
militares llegados desde la península ibérica.
“La misión de
seguridad aérea de la Alianza Atlántica en Amari muestra el compromiso de los
aliados con la defensa de nuestra región y es un fuerte mensaje disuasorio para
Rusia: la OTAN es fuerte y unida”, declaró Salm, citado en la nota.
Desde 2014, el
Ejército del Aire español ha participado en tres ocasiones en misiones de
seguridad aérea en Amari. Los países bálticos no cuentan con aeronaves adecuadas
para el patrullaje aéreo, por lo tanto, desde el 29 de marzo de 2004, tras su
entrada en la OTAN, los Estados miembros del bloque bélico vigilan el espacio
aéreo de Estonia, Letonia y Lituania de forma rotativa.
Aparte de la
base aérea de Amari, la OTAN tiene un aeródromo a cinco kilómetros de la
localidad de Siauliai, en Lituania, donde en la actualidad se encuentra el
Ejército del Aire de Italia custodiando los cielos bálticos con aviones
Eurofighter Typhoon. El caza polivalente Eurofighter Typhoon es un bimotor
construido en conjunto por Alemania, Italia, España y el Reino Unido, y puede
usarse tanto para proteger el espacio aéreo, como aeronave de ataque para la
destrucción de objetos en tierra y en el mar, así como para realizar diversas
tareas de reconocimiento.
FUENTE: sputniknews.lat
Oppenheimer y el ABC del Apocalipsis
Hay que ver Oppenheimer.
Pero, sobre todo, hay que ser consciente de que el monstruo está ahí. No lo
vemos, secuestrados por el festival de imágenes banales y memes que nos
acompañan todos los días, indiferentes ante el horror... Pero está ahí.
Acechando.
Oppenheimer y el ABC del Apocalipsis
El Viejo Topo
3 agosto, 2023
Para valorar el nacimiento de la América atómica, expuesto como sólo Hollywood puede hacerlo, vi Oppenheimer, de Christopher Nolan. Salí del cine reconociendo el acierto de la película al retratar al protagonista, J. Robert Oppenheimer, como un compañero de viaje en esta aventura llamada vida.
Interpretado
por el actor irlandés Cillian Murphy, Oppenheimer resultaba accesible para
todos los que nos hemos enfrentado a los retos de la vida y a nuestros
imperfectos esfuerzos por superarlos. Que los retos de Oppenheimer fueran de un
alcance y una escala inimaginables para la mayoría es irrelevante: el público
sintió compasión por el hombre, no por el mito, y por eso la película es un
gran éxito.
Sin embargo, en
su descripción casi aburrida de la banalidad de la bomba que sirve como pieza
central de la creatividad de Oppenheimer, la película fracasa. A pesar de lo
mucho que aprecio haber aprendido a querer al hombre Oppenheimer, tenía muchas
ganas de salir del cine con un miedo mortal al arma que ayudó a crear. En este
aspecto, la película se resiste: la bomba era pura ostentación y nada de
sustancia. La escena inicial de Salvar al soldado Ryan sigue
resonando en mí hasta el día de hoy; nada de la creación de Oppenheimer se
me quedó grabado una vez que pasaron los créditos de la película. Fue la
«Súper» de Edward Teller –la Bomba de Hidrógeno– la que infundió miedo en los
corazones de los espectadores, una bomba cuyo poder destructivo se simbolizaba
en un mapa, utilizando un compás de dibujo que colocaba círculos alrededor de
las principales ciudades del mundo mostrando la circunferencia del alcance
letal de la «Súper». Yo no sentí tal temor al contemplar la creación de
Oppenheimer.
Que el
«artilugio» de Oppenheimer sea la causa de un caos calamitoso nunca resuena.
Oppenheimer luchó, tanto en vida como en la pantalla, para obligar a aquellos
con los que compartía el secreto de la muerte nuclear a comprender la absoluta
necesidad de devolver el genio atómico a su botella. Oppenheimer, tras haber
contribuido a desencadenar este terrible poder, comprendió el pecado mortal que
él y sus colegas científicos habían cometido. Concebido para derrotar a
las fuerzas de la Alemania nazi, el «artilugio» de Oppenheimer nació en cambio
para intimidar a la Unión Soviética posiblemente nuestro aliado en
tiempos de guerra– a expensas de los japoneses, que estaban dispuestos a
rendirse pero primero había que darles un escarmiento.
Esta escasez de
destrucción directamente relacionada con el arma de Oppenheimer disminuye el
impacto de su posterior remordimiento por haberle dado vida. Además, dificulta
el uso de la película de Nolan como base sobre la que sustentar el sueño de
Oppenheimer de desterrar el poder destructivo de la fisión y la fusión
nucleares del arsenal de la Humanidad, limitando su utilidad a la producción de
energía, simplemente eso: un sueño.
Hubo un tiempo
en que la humanidad temía la inmediatez de su aniquilación nuclear. Los niños
crecieron aprendiendo a «agacharse y cubrirse», mientras que los adultos
aprendieron a promover la distensión frente a la confrontación, soportando
décadas de Guerra Fría porque temían las consecuencias del incendio nuclear que
se produciría si el conflicto entre superpotencias rivales llegaba a
calentarse. Las generaciones actuales han olvidado los ecos malignos de la
perdición eterna que atronaron el desierto de Alamogordo en una mañana de julio
de 1945; no echaron miradas furtivas al cielo durante la crisis de los misiles
de Cuba, preguntándose si el sol poniente sería el último que verían, o si su
luz moribunda sería sustituida por una luz brillante como si «cientos de miles
de soles se elevaran a la vez hacia el cielo», como Krishna en el Baghava Gita.
«Ahora he devenido Muerte, la destructora de mundos», afirma haber pensado
Oppenheimer en el momento en que su artilugio teórico se convirtió en la
realidad de la desaparición colectiva del hombre.
Renunciando a
la finalidad del destino que ha heredado, la humanidad se ha vuelto inmune a la
muerte masiva. La gente muere todos los días, eso es cierto. Pero el mundo ya
no teme la inminencia de la muerte masiva nuclear, el fin de toda la vida tal y
como la conocemos. Tal realidad está más allá de la imaginación, porque
simplemente ya no la imaginamos, a pesar de que su causa reside entre nosotros,
sin ser vista porque optamos por estar ciegos. Oppenheimer podría
haber sido la película que ayudara a arrancar las anteojeras a los actuales
ocupantes del planeta Tierra, despertándoles a la realidad del precipitado
camino por el que todos caminamos, al borde de un abismo nuclear del que no
puede haber salvación.
Las gracias de
Dios no pueden salvar a quienes se niegan a salvarse a sí mismos. La arrogancia
de unos hombres cuya capacidad intelectual se limitaba a descubrir los defectos
de los hombres para poder destruirlos está bien plasmada en Oppenheimer,
la película. No así las consecuencias de sus actos. De su insignificante
catalogación de la fragilidad humana surgió el desarrollo de una industria de
armamento nuclear cuyo alcance y escala están más allá de la capacidad de
comprensión de la mayoría de los estadounidenses, al igual que su propósito. La
idea de facilitar el mecanismo de nuestra inevitable desaparición –porque si no
se devuelve el genio nuclear a su botella, se desatará de nuevo– en nombre de
nuestra seguridad colectiva es un truco cruel que el gobierno estadounidense
juega con sus ciudadanos. Existimos, al parecer, para promulgar los medios
mismos de nuestra destrucción, pervirtiendo el propósito para el que fuimos
traídos a este mundo, que era la perpetuación de la existencia de nuestra
especie. Esperar impotentemente que la humanidad tenga un despertar colectivo
es una tontería.
Vi Oppenheimer con
la vana esperanza de que esta película fuera el vector para la transmisión del
tipo de percepción que se produce cuando uno es traído de vuelta desde el borde
del desastre. Me fui decepcionado porque la película no cumplió en este
sentido. No era descabellado esperar tal revelación del arte teatral; después
de todo, fue El día después, de la ABC, la que contribuyó a alterar
el pensamiento del Presidente Ronald Reagan en 1983, impulsándole por un camino
que condujo al inicio del desarme nuclear entre Estados Unidos y la Unión
Soviética. Pero, de nuevo, ése era el propósito de El día después:
asustar al pueblo estadounidense para que despertara y no sólo deseara el
desarme nuclear, sino que lo exigiera. Oppenheimer, por desgracia,
fue creado para entretener. Y lo consiguió. Pero como vehículo para la
salvación de la humanidad se quedó muy corto.
Al imaginar lo
inevitable del fin de todo aquello por lo que he luchado para preservar y
proteger, me invade la ira por aquello en lo que me he convertido: un guerrero
de la paz derrotado a la espera de que una caballería invisible (y sin
distintivos) cabalgue en su rescate. El día después no se
produjo en el vacío: se emitió casi un año y medio después de la multitudinaria
concentración de un millón de estadounidenses en Central Park, Nueva York, para
manifestarse a favor del desarme nuclear y el control de armamentos. Las
acciones y las voces de esta multitud de estadounidenses dieron poder a la ABC
para hacer El día después, y liberaron políticamente a Ronald
Reagan para que pudiera conducir a Estados Unidos por el camino del desarme
nuclear. Oppenheimer no puede, por voluntad propia, cambiar el
mundo en que vivimos. Sólo nosotros, el pueblo, podemos hacerlo. Por tanto,
imploro a cualquiera que lea este artículo que se una a mí en Nueva York
el 6 de agosto en la alegre yuxtaposición del conocimiento sobre el miedo, o de
la vida sobre la muerte, de la autodeterminación sobre el fatalismo (https://humanityforpeace.net/).
Tomemos las
riendas de nuestro futuro exigiendo hoy lo que J. Robert Oppenheimer pidió hace
tantos años: que el Genio nuclear vuelva a su botella. El 6 de agosto se cumple
el 78 aniversario de la destrucción de la ciudad japonesa de Hiroshima a manos
de uno de los «artilugios» de Oppenheimer. Ayudadme a mí y a mis compañeros
ponentes y participantes a dar relevancia al momento, a despertar el miedo que
debería existir en las entrañas de todo aquel que tenga cerebro sobre los
peligros que presentan las armas nucleares, y a reavivar la esperanza en los
corazones de la humanidad sobre la absoluta necesidad de librarse de estos
horribles artefactos antes de que sea demasiado tarde.
Fuente: https://www.scottritterextra.com/p/oppenheimer-and-the-abcs-of-the-apocalypse
miércoles, 2 de agosto de 2023
IU CyL denuncia la “alfombra roja” a las casas de apuestas de PP y VOX
IU CyL
denuncia la “alfombra roja” a las casas de apuestas de PP y VOX
TERCERAINFORMACION
/ 02.08.2023
- La Junta de
Castilla y León aprueba la concesión de 36 salas a Sportium en toda la
comunidad.
- IU señala la “dejación
de funciones” contra el juego patológico.
La Junta ha aprobado recientemente la
instalación de nuevas 36 salas de juego. El anuncio fue publicado el
pasado 19 de julio por la Dirección General de Relaciones Institucionales de la
Consejería de Presidencia del Gobierno de Partido Popular y Vox. Así, la
comunidad contará en los próximos tres años con la implantación y apertura de
un total de 36 nuevos locales de apuestas de la empresa Sportium en
todas las provincias de la Comunidad sin excepción, con especial presencia en
Valladolid y Salamanca.
La concesión reparte de forma que Valladolid
encabeza la lista con un total de siete nuevas salas, seguida de Salamanca con
seis, un total de cuatro en León, Burgos, Palencia y Zamora, tres en Soria y
Segovia y una en Ávila.
Desde IU CyL denuncian la dejación de
funciones la Junta en materia de prevención del juego patológico. “No se
puede seguir dando cancha a las casas de apuestas en nuestras ciudades, barrios
y municipios. Desde que gobierna Mañueco no han dejado de crecer, hasta el
184%, y en el sector presencial, la Junta es responsable y competente”
ha señalado Juan Gascón.
Destacan, por otra parte, las eficaces medidas
tomadas por el ministro Alberto Garzón eliminando la publicidad de las casas de
apuestas y otras herramientas para captar nuevos jugadores en el juego on line,
competencia del gobierno central. También, la reciente reforma de la Ley del
Juego que dota de más garantías a los usuarios y de gran capacidad
sancionadora. “Aquel decreto puso freno a un sector que se expandía sin
límites, era la Ley de la Selva”
“Desde la aprobación del RD las casas de
apuestas han sufrido un frenazo en su crecimiento, inversión en publicidad, y
nuevos usuarios. Pensamos que ese es el camino a seguir con el juego presencial.
Abordarlo con valentía mediante la prevención de nuevos jugadores, el control y
medidas con los jugadores habituales; y parando la expansión del negocio”
han añadido.
Para IU CyL la lucha contra el juego patológico
presencial tiene que avanzar tanto desde la prevención y la educación, como
desde la restricción de la oferta y los “ganchos” que propone este sector. “La
Junta es la que decide, y debe dejar de actuar como facilitador y poner fin a
la Ley de la Selva de las casas físicas de apuestas de una vez”.
Chile. Nace Plataforma Anticapitalista y Popular: un empeño unitario para la emancipación
Chile. Nace Plataforma Anticapitalista y Popular: un
empeño unitario para la emancipación
Publicado el 1 de agosto de 2023 / Por Andrés
Figueroa Cornejo
KAOSENLARED
Con la participación de
representantes de organizaciones políticas y sociales, se realizó el momento
inicial de la Plataforma Anticapitalista y Popular este 29 de julio, en la
comuna de Quinta Normal, Santiago.
En una breve caracterización
general de la situación desde la que arranca el nuevo empeño de articulación
política y social, se planteó que, “el Estado chileno, marcado a fuego por la
imposición de los programas del liberalismo ortodoxo y el monetarismo, la
superexplotación humana y la expoliación extractivista, tras el golpe de Estado
de 1973, la dictadura cívico militar y las posteriores administraciones
civiles, sólo reflejan las consecuencias de la situación de las relaciones de
fuerza internacionales de acuerdo a las especificidades del capitalismo chileno
y su carácter dependiente según la división internacional del trabajo y las
relaciones asimétricas entre el Sur y el Norte Global”, y que, “La tiranía
del capital y el régimen de la ganancia, luego de medio siglo, hizo retroceder
los intereses y derechos de las clases trabajadoras y populares de manera
estructural. Para ello, la contrarrevolución burguesa se ha valido de la
coacción directa y su huella genocida, así como del consenso pasivo de la
población a través de las armas de la alienación y el disciplinamiento social.
Las relaciones sociales devenidas de los intereses de las clases dominantes, se
presentan y reproducen en el seno de las familias, la educación formal, el
empleo, los medios masivos de comunicación, el arte y la cultura neocolonial,
las religiones particularmente protestantes; el fetiche y espectacularización
de la mercancía y todo tipo de representaciones simbólicas”.
Asimismo, se señaló que,
“por voluntad colectiva y necesidad histórica, hemos decidido colaborar desde
la práctica consciente, democrática y revolucionaria, con la recomposición de
la dispersión política y social de los intereses y derechos de las clases
trabajadoras y populares”.
Entre las definiciones de
la Plataforma se subrayó su condición “Anticapitalista, antiimperialista,
antifascista, antipatriarcal, ecosocialista, internacionalista,
latinoamericanista; uno y lo mismo con los pueblos originarios en lucha por su
autonomía, autedeterminación y territorio; una y lo mismo con la migración
trabajadora; una y lo mismo con la comunidad LGBIT en resistencia; así como su
independencia política respecto de los intereses del Estado capitalista, su
régimen institucional, sus clases tutelares y sus representaciones políticas,
sociales y culturales”.
Durante la asamblea
fundacional del espacio de articulación entre los diversos empeños provenientes
del mundo de los trabajadores y los territorios populares, se acentuó el
diagnóstico sobre la crítica situación del sistema político hegemónico y la
urgencia de la unidad en la práctica del anticapitalismo, de modo que la
irrupción creativa, abierta, distintiva y masiva de las fuerzas sociales
transformadoras en los ámbitos contingentes, como la farsa constitucional en
curso y la conmemoración de los 50 años desde el golpe de Estado, se enfrenten
de manera distinguible y diferenciada, con forma y contenidos propios, y a
través de una praxis independiente respecto de las actividades planificadas por
el social liberalismo, así como por los denominados ‘progresismos’ instalados
en el gobierno central.
Asimismo, se convino que,
más allá de las campañas puntuales y acotadas, también es preciso establecer
líneas de trabajo permanentes en la coordinación y construcción de fuerzas para
la lucha en todos los territorios y terrenos posibles del país, al igual que en
el fortalecimiento del sindicalismo de clase y la recuperación de los bienes
comunes para la formulación de una nueva matriz de desarrollo fundada en las
satisfacciones de las necesidades elementales de la sociedad y el respeto
irrestricto de la naturaleza. En igual sentido, se acordó promover la formación
política, la acción concreta desde abajo y la proyección de los medios de
comunicación independientes y populares.
En materia poli-ética, se
comprometió el sostenimiento de una conducta personal y colectiva asociada
al bien común, la fraternidad, la verdad, la colaboración mutua, solidaridad,
generosidad; el no mentir, no robar, no ser flojo; y las relaciones
democráticas y respetuosas de la humanidad en la naturaleza.
Todos quienes participaron
del encuentro manifestaron la importancia estratégica de, paulatinamente, de
menos a más, de lo simple a lo complejo, imponerse las tareas de una superior
densidad política, programática y organizacional, hacia la creación de un
proyecto revolucionario. Igualmente, los asistentes coincidieron en que los
objetivos mencionados tienen que ver con los tiempos de la lucha de clases, y
la creciente intervención política real de una fuerza en constante crecimiento,
reconocimiento, y constitución en tanto alternativa civilizatoria de los
intereses de las clases trabajadoras y populares.
La asamblea anticapitalista
hizo referencia a la lucha inmediata por los derechos humanos y sociales, y a
colaborar con la organización de la juventud trabajadora y estudiantil que
padece la brutalidad de la precarización e informalidad laboral, los peores
salarios, la crisis de la enseñanza formal y la ausencia de porvenir. Mismo
énfasis se colocó en hacer propio el entramado de luchas del antipatriarcado
popular y la extensión de lazos con las batallas antiimperialistas de los
pueblos del continente y más allá.
Frente a las muchas tareas
registradas (y aquellas que se quedaron sin minutos para plantearse), y con el
propósito de efectuar un seguimiento de los acuerdos, la Plataforma
Anticapitalista y Popular escogió democráticamente un equipo coordinador
provisorio.
Se trata de un inicio, una
fuerte apuesta política, la posibilidad de la unidad. Se trata, una vez más, de
la humanidad oprimida autoconvocada y su liberación.
*La imagen es del autor del
texto
Hemos abolido las neuronas
Lo de que la primera
víctima de la guerra es la verdad, no era un chiste malo. Se ha cumplido al pie
de la letra. Lo más peor –discúlpese la incorrecta pero gráfica expresión– es
que la mentira ha sido asumida con entusiasmo por casi todos los medios.
Hemos abolido las neuronas
El Viejo Topo
2 agosto, 2023
Hemos abolido
la historia. Prohibido contar lo que ocurrió en Ucrania antes del 24 de febrero
de 2022: los ocho años de guerra civil en el Donbass tras el golpe blanco (o
más bien negro) de Euromaidán en 2014 y los miles de muertos y heridos causados
por los constantes ataques de las tropas de Kiev y las milicias pronazis que
las acompañaban contra las poblaciones rusófonas y rusófilas que, con el apoyo
de Moscú, reclamaban la independencia o al menos la autonomía. Todo ello
desafiando los dos acuerdos de Minsk.
La versión
oficial, la única autorizada, es que no pasó nada antes de 2022: una mañana
Putin se despertó más loco que de costumbre e invadió Ucrania. Si la gente se
enterara de la verdad, se daría cuenta de que el mantra atlantista «Putin el
agresor y Zelensky el agresor» solo es válido desde 2022: antes,
durante ocho años, los agresores fueron los gobiernos de Kiev (el último, el de
Zelensky) y los agredidos los pueblos del Donbass.
Abolimos la
geografía. Prohibido mostrar el mapa de la ampliación de la OTAN hacia el Este
en los últimos 25 años (de 16 a 30 miembros)… Sin embargo, que la OTAN se haya
expandido hacia el Este, rodeando y asediando a Rusia, amenazando su seguridad
con instalaciones de misiles nucleares cada vez más cerca de la frontera,
desafiando las promesas hechas a Gorbachov en 1990, hasta la última provocación
de anunciar la inminente entrada de los vecinos de Rusia –Georgia y Ucrania–
en la Alianza, es un hecho histórico indiscutible…
El otro mapa
prohibido es el de los países que no condenan ni sancionan a Rusia, o
permanecen neutrales: casi toda Asia, África y América Latina, es decir, el 87%
de la población mundial. Pero a nuestro pequeño y viejo mundo occidental le
gusta hacer creer que Putin está aislado y nosotros le rodeamos. Sobre el hecho
de que China, India, Brasil y otros pequeños países están con él o no están con
nosotros, es mejor pasar de puntillas: de lo contrario, todo el mundo entiende
que las sanciones no funcionan…
Sólo aboliendo
la historia se puede creer al presidente Sergio Mattarella cuando repite que «Ucrania
es la primera guerra en el corazón de la Europa de posguerra«. Y Belgrado,
que también fue bombardeada por Italia en 1999, ¿dónde está, en Oceanía? ¿Y
quién era el viceprimer ministro del gobierno D’Alema que bombardeó Belgrado?
Un tal Mattarella…
Hemos abolido
el respeto por otras culturas. En una loca oleada de rusofobia, hemos visto
cómo se condenaba al ostracismo a directores de orquesta, cantantes de ópera, pianistas
de fama mundial, fotógrafos, atletas (incluso paralímpicos), incluso gatos y
robles, sólo por ser rusos. Y luego censurar cursos sobre Dostoievski, cancelar
ballets de Tchaikovsky de los teatros, incluso expulsar a la delegación rusa de
las celebraciones por la liberación de Auschwitz. Como si el lager hubiera sido
liberado por los americanos o los ucranianos y no por el Ejército Rojo…
Los trompeteros
de la OTAN propagan el bulo del «euroatlantismo» y los belicistas se lo creen,
sin darse cuenta de que nunca antes los intereses de Europa habían sido tan
opuestos a los de Estados Unidos.
Fuente: contropiano.org
martes, 1 de agosto de 2023
Un anatema para el feminismo
Las jornadas
internacionales de protesta promovidas por Mujeres por la Paz a que hace
referencia nuestro artículo de ayer, tuvieron lugar en Bruselas del 6 al 9 de
julio. La eurodiputada irlandesa Clare Daly, del grupo Gue/Ngl pronunció estas
palabras.
Un anatema para el
feminismo
El Viejo Topo
1 agosto, 2023
No
sabéis cuánto me alegro de que se celebre este acto y de que se haya elaborado
y difundido la declaración Mujeres por la Paz Unidas
contra la OTAN. Nunca ha sido más necesaria.
Porque el
feminismo ha sido despiadadamente cooptado por el complejo militar industrial.
Una serie de jóvenes y elegantes mujeres políticas y personalidades de los
medios de comunicación han saltado a la palestra en toda Europa para defender
en nombre de la OTAN más guerra, más militarismo, más gasto en armamento. La
OTAN ha aprovechado el poder de las redes sociales y el peso emocional de la
política de identidad, y está explotando a las personas influyentes on line y
utilizando la concepción más débil imaginable de la igualdad de género para
promover su agenda patriarcal y militarista. La semana pasada asistí a un foro
sobre seguridad internacional organizado por el gobierno irlandés, y fue
sorprendente la cantidad de mujeres jóvenes que consiguieron puestos destacados
en el escenario para argumentar en contra de la tradicional política de neutralidad
de Irlanda y a favor del militarismo. Se trata de un proyecto, no cabe duda. Todos
hemos oído hablar del lavado verde corporativo; es hora de empezar a hablar del
lavado femenino por parte del complejo industrial militar. Y la
lucha contra ello, que sé que están llevando a cabo todas las organizaciones
que participarán en estos actos en los próximos días, necesita todo nuestro
apoyo.
La guerra y el
militarismo son anatema para el feminismo. Son opuestos, no pueden conciliarse.
Cualquiera que intente reconciliarlos, cualquiera que intente abusar del
lenguaje de la igualdad de género para justificar la guerra y la violencia,
esas personas no están promoviendo la causa del feminismo, que es la causa de
la igualdad, de la resistencia a todas las formas de violencia, explotación y
discriminación, la causa del cuidado de los demás y del planeta que nos
sustenta. Cualquiera que defienda el «militarismo
feminista» está abusando del feminismo; está explotando despiadadamente los
años de trabajo y compromiso feministas, las décadas de
activismo feminista que han conquistado hasta cierto punto los derechos de las
mujeres; está exprimiendo cínicamente el sudor, la sangre y las lágrimas de
cientos de miles de mujeres de todo el mundo que han hecho del trabajo de su
vida la defensa de un mundo mejor, más justo y más sostenible basado en
principios feministas; y está explotando la buena voluntad generada por todo
esto para sus propios fines egoístas y codiciosos.
Debemos
declararlo en voz alta. Debemos ser muy claros en nuestra postura de que el
militarismo que lava a las niñas es un acto de cinismo impresionante que no
vamos a tolerar. A esas mujeres, cualquiera que sea su número,
mujeres con «trajes de pantalón beige cargados de plutonio», como dijo una vez
mi gran amigo, el difunto poeta Kevin Higgins, que se dejan utilizar como
grupos de presión a favor de la violencia, no se les puede permitir que
insinúen o den a entender que hablan en nombre de otra cosa que no sea el
complejo militar-industrial que las compró y les pagó, metafóricamente o no.
La
igualdad, la justicia y la paz son los principios en los que se basa la lucha
de las mujeres por la libertad, como afirma tan elocuentemente la Declaración.
En ella no hay lugar para el militarismo, ni para el uso de la fuerza y la
violencia para alcanzar los objetivos propios, sean cuales sean. Puede que a
los belicistas de la OTAN y de los Estados-nación les guste hablar de la
«aplicación de los principios feministas», pero debemos ser absolutamente
firmes en que eso es una tontería total y absoluta. El feminismo y el
militarismo no se mezclan, no hay militarismo
feminista. Puedes pegar un par de aletas a un perro y llamarlo pez, pero sigue
siendo un perro, aunque parezca bastante estúpido. Del mismo modo, puedes pegar
declaraciones sobre la igualdad de género y el progresismo de género a
estructuras militaristas, pero al final siguen siendo instituciones y
estructuras cuya existencia entera es antitética a los principios feministas. Esto
no impide que esas instituciones y estructuras lo intenten, pero allá donde
miremos podemos verlas intentando pegar aletas a un perro y convencernos a
todos de que le llamemos Splashy.
Desde
hace años, la OTAN ha emprendido una estrategia de comunicación muy cuidadosa
para intentar posicionarse como defensora cosmopolita de la justicia de género
y los derechos humanos.
El objetivo, por supuesto, es legitimar sus acciones y su existencia, y abrir
un nuevo mercado de apoyo a su proyecto. Reconociendo
que tenía un problema de imagen, ya que se la percibía con razón como la
defensora del militarismo muscular patriarcal occidental en un momento en que
el cuestionamiento de la «masculinidad tóxica» era cada vez más popular y
mainstream, y consciente de que el antimilitarismo feminista estaba ganando
terreno entre los jóvenes y los progresistas. Tras las
infames y desastrosas invasiones estadounidenses de Afganistán e Irak, la OTAN
parecía haber tomado una decisión muy calculada para comercializarse de forma
diferente, y el lenguaje de la igualdad de género era justo lo que necesitaba.
La
OTAN tardó ocho años en darse cuenta del potencial poder comercial de la
resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, pero cuando lo
hizo, la explotó con entusiasmo. En 2008 declararon alegremente que la Política
1325 sobre Mujeres, Paz y Seguridad debía ser a partir de entonces «parte
integrante de la identidad organizativa de la OTAN, de la forma en que
planifica y lleva a cabo sus actividades cotidianas y organiza sus estructuras
civiles y militares». También debería integrarse plenamente en «todos los
aspectos de las operaciones dirigidas por la OTAN». En
2010, la sede de la OTAN acogió una exposición multimedia sobre la aplicación
de la Resolución 1325 por parte de la OTAN. En ella, mujeres jóvenes con
uniforme militar abrazaban a niños sonrientes. Comenzó a
organizar actos con motivo del Día Internacional de la Mujer. También en 2010,
la OTAN se sumó a las celebraciones del 10º aniversario de la aprobación de la
Resolución. Para conmemorar la ocasión, el Secretario General Anders Fogh
Rasmussen pronunció un discurso ante la Comisión Europea sobre «La capacitación
de las mujeres en materia de paz y seguridad». Habló con tristeza de la
«continua victimización de las mujeres en situaciones de conflicto y la
marginación de las mujeres en la consolidación de la paz» como algo que tiene
un profundo impacto en la seguridad mundial y como una de las «cuestiones de
seguridad clave de nuestro tiempo». Por supuesto, no sugirió la disolución de
la OTAN como solución, sino que se refería a que esos otros bárbaros, no
pertenecientes a la OTAN, eran los responsables de estos horribles crímenes
contra la justicia, mientras que la OTAN hacía todo lo posible por allanar el
camino hacia un mundo mejor.
Por
aquel entonces, la Dra. Stefanie Babst era la Subsecretaria en funciones de la
OTAN y se la consideraba una mujer «emblemática» de la Alianza. Se refirió
calurosamente a la ocupación de Afganistán por parte de la OTAN como
«consciente de las cuestiones de género» y elogió el hecho de que la OTAN
entrenara a la primera mujer paracaidista de
Afganistán. Escribió: «Cualquiera que sepa algo sobre
Afganistán se da cuenta del paso histórico que supone. Es un verdadero indicio
del cambio a mejor que estamos viendo en Afganistán».
Realmente
lo fue. Estoy seguro de que el 97% de la población afgana vive actualmente en
la pobreza, las mujeres afganas venden sus órganos para alimentar a sus hijos,
las madres afganas venden a sus hijas para sobrevivir, mientras Estados Unidos
se hace maliciosamente con 8.900 millones de dólares del Banco Central Afgano;
estoy segura de que están absolutamente encantados de que la OTAN haya
entrenado a algunas mujeres paracaidistas: eso es un verdadero cambio en el que
pueden creer.
De
forma constante e implacable durante los últimos años, la OTAN ha utilizado su
enorme fuerza mediática y financiera para alimentar en la esfera pública la
comprensión de la agenda de la mujer y la paz y la seguridad como un medio para
mantener la eficacia operativa militar y para vender su papel de protector machista
que refuerza los ideales y normas hegemónicas militaristas y masculinas como
algo totalmente exento de problemas con respecto al progresismo de género. Las
raíces antimilitaristas de muchos de los que tanto trabajaron para que se
aprobara la resolución 1325 se ignoran cuidadosamente; en su lugar, se nos
intimida si creemos que la agenda sobre mujeres, paz y seguridad sólo significa
«¡más militarismo, pero para todos!».
En
2018, la OTAN recibió a Angelina Jolie en la sede de la OTAN aquí en Bruselas
para hablar sobre la violencia sexual y de género relacionada con los
conflictos. El periódico The Guardian publicó un
editorial escrito por ella y el Secretario General de la OTAN. Con esta breve
alianza con Jolie, la OTAN lo consiguió todo: glamour hollywoodiense, un
destello de progresismo, incluso humanitarismo. En la mente de un público que
tal vez conociera o se interesara poco por la OTAN, ésta podía posicionarse
como una especie de United Colors of Benetton, intentando enseñar al mundo a
cantar en perfecta armonía. Podría hacer todo esto sin sentir ni por un segundo
vergüenza o escrúpulos morales, porque en el fondo la OTAN como organización
carece de ambos.
En 2021, el
Atlantic Council argumentó que la OTAN debería adoptar una «política exterior
feminista». La
política exterior feminista, escriben los autores, «podría dar a la Alianza una
ventaja estratégica en sus competiciones de grandes potencias con los regímenes
autoritarios de China y Rusia». Añadir los principios de la PFF a los valores
democráticos liberales existentes puede hacer que las democracias de la OTAN
sean aún más competitivas de lo que ya son frente a los regímenes autoritarios.
El lenguaje de la competencia y la ventaja estratégica, junto con los
principios feministas, deja a uno sin aliento. El feminismo trata de la
cooperación, no de la competición. El feminismo no aboga por la ventaja
estratégica sobre los Estados rivales; al contrario, a menudo concede gran
importancia al concepto de Estado-nación en sí mismo, ya que es el lugar de tanta
opresión histórica de las mujeres. Utilizar el feminismo de esta manera es
vaciarlo de todo significado. Significa succionar toda la alegría, todo el
cuidado, todo el trabajo minucioso a nivel humano y comunitario para construir
coaliciones, negociar, comprometerse y navegar por la diferencia. Es
grotesco.
Un
aspecto clave de la evolución de la auto-narrativa de la OTAN como defensora
cosmopolita de los derechos de la mujer ha sido su adopción de nuevas formas de
comunicación digital, con la OTAN utilizando hábilmente los medios sociales en
un giro hacia la diplomacia digital en la política mundial. Las
redes sociales se han utilizado para proyectar visualmente en la OTAN a una
selección de mujeres de alto rango, menospreciando la realidad de género de una
organización dominada por hombres en los puestos de toma de decisiones. La
OTAN también ha utilizado su fuerza institucional para establecer la narrativa
en la prensa generalista, donde se la presenta con regularidad y fiabilidad
como una organización que lucha por los derechos humanos y la justicia, contra
el autoritarismo y el «Otro» incivilizado que está ahí fuera, en lo que Josep
Borrell ha llamado la «jungla» fuera del «jardín» de Occidente. Mientras tanto,
esos trajes pantalón cargados de plutonio de la política estadounidense y
europea hacen alarde de sus credenciales de centro-izquierda y se empeñan en
vender la idea de que la fuerza es justa, y que esto es de algún modo
feminista.
Esto es muy,
muy destructivo. También es increíblemente cínico, absolutamente obsceno. Pero eso es lo que hacen los
capitalistas. Toman todo lo que es bueno y lo convierten en polvo. Toman la
democracia e intentan imponerla con el cañón de una pistola. Toman el feminismo
y lo convierten en un arma, una palanca estratégica y un ejercicio de
marketing. Ese uso y abuso de algo que podría ser una poderosa fuerza para el
bien, una fuerza para un cambio profundo y esencial, lo destruirá si se lo
permitimos.
Así que no
podemos ser tímidos al respecto. Realmente no culpo a muchas de las mujeres que trabajan en
la agenda del PSM en organizaciones como la OTAN. No cabe duda de que algunas
de ellas son buenas personas y desean sinceramente hacer el bien. Pero debemos
resistirnos a la idea de que el incrementalismo es posible o plausible aquí. No
hay camino hacia la paz, la igualdad y la justicia a través de las bombas y la
violencia; no podemos cuidar del mundo y de nuestras comunidades si todo el
mundo vive con miedo constante, si todo el mundo está en un estado constante de
desconfianza. No hay forma de «cambiar» la OTAN, ni de suavizarla o hacerla más
«sensible al género». La OTAN es un instrumento de dominación occidental.
Es un arma institucional, un misil agazapado en las afueras de esta ciudad y
dirigido contra todos nosotros; contra todos, en todo el mundo. Su lógica es de
dominación, no de igualdad, justicia o paz. El feminismo
rechaza totalmente la dominación como principio. No hay
cuadratura del círculo, ambos son implacablemente opuestos. Así que no hay
incrementalismo, y debemos decirles, con firmeza, definitivamente: «¡No
pasarán!». Continuemos nuestra lucha, no prestemos nuestra energía ni nuestro
tiempo a la suya. Porque nuestra lucha es contra ellos. La única OTAN feminista
es una OTAN disuelta. Asegurémonos de que todos lo oigan de nosotras y
asegurémonos de que lo oigan alto y claro.
Fuente: comune-info.
Rusia pone la condición para el retiro de armas nucleares tácticas de Bielorrusia
Rusia pone la condición para el retiro
de armas nucleares tácticas de Bielorrusia
DIARIO
OCTUBRE / agosto 1, 2023
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Será
posible hablar de la hipotética retirada de armas nucleares tácticas rusas de
Bielorrusia solo después de que EEUU y la OTAN abandonen su curso destructivo y
retiren las armas nucleares estadounidenses de Europa, afirmó a Sputnik el
director del segundo departamento de los países de la CEI en la Cancillería
rusa, Alexéi Polishchuk.
“El
despliegue de armas nucleares tácticas rusas en el territorio de
Bielorrusia fue una respuesta a la prolongada política nuclear
desestabilizadora de la OTAN y Washington, así como a los cambios fundamentales
que se produjeron recientemente en ámbitos clave de la seguridad europea”, explicó Alexéi
Polishchuk.
El
diplomático subrayó que se trata de una decisión forzosa destinada a garantizar
la seguridad de Bielorrusia.
El pasado 25 de marzo, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció que Moscú y Minsk acordaron el despliegue de armas nucleares tácticas rusas en Bielorrusia sin violar los compromisos internacionales. El mandatario resaltó que no se trata de un traspaso de armas nucleares a Bielorrusia, lo que supondría una violación del Tratado sobre la No Proliferación (TNP), sino de su emplazamiento.
Además, recordó que Estados Unidos lleva
años emplazando armas nucleares en diversos países en el marco de la OTAN,
entre ellos Alemania, Bélgica, Italia, Países Bajos y Turquía.
En abril pasado, las FFAA bielorrusas
reciben el sistema de misiles táctico y operativo Iskander-M, capaz de utilizar
armas nucleares. También empezó el entrenamiento de las tripulaciones
bielorrusas para su uso.
Ante los miembros permanentes del Consejo
de Seguridad ruso, Putin afirmó que desencadenar una agresión contra
Bielorrusia significaría una agresión contra Rusia, a la que Moscú respondería
con todos los medios disponibles.
Sputnik / elcomunista.net








