miércoles, 25 de enero de 2023

El gobierno enviará tanques al ejército nazi y corrupto ucraniano (pero… ¿no era el más progre de la historia). [Por sus tanques, mentiras y gobernanzas los conoceréis –sin contar el robo de las privatizaciones, el traspaso de los ahorros propiedad, propietat, propiapitate privada de los trabajadores en la Seguridad Social a los bolsillos de quienes jamás trabajaron ni trabajan y creo que no piensan trabajar nunca y demás toledanas y otras bagatelas- (Versión constantinamente guay y molantemente moderna en eso de lo progresual progresiva y si te he visto no me acuerdo de los Santos Evangelios). Que digo yo, antes de que se me olvide, no sea que se me vaya el santo al cielo y tengamos tenderete, pero que es un decir, no me lo vayan a coger al pie de la letra: no sería cosa de que los trabajadores nos empecemos ya a preguntar en qué nos va a empeorar las condiciones de vida (aun más) esto de los tanques que va a mandar el gobierno al quinto coño o que me sé yo para donde los van a mandar, y que empecemos también a mandar por donde amargan los pepinos, que para mí que es por el culo, pero tampoco me hagan mucho caso en esto, porque en verdad que en lo del empepine y desempepine tampoco estoy muy puesto, a los jefes, jefas, centuriones y centurianas del PSOE, IU y Podemos o, no podemos o dejamos de poder, que están en el gobierno como delegados y delegadas comerciales de la industria del armamento y chiringuitos y chiringuitas financieros y financieras con algo de eco y de femi. Esto último de eco y de femi lo digo para quedar bien, que a mí no me gusta estar a malas con nadie, ya saben como soy yo: de centro, muy centradito en lo mío. Y por supuesto, que quede claro, no sea que por h o por b. o por j o por q, se me vaya a entender mal. Sin que todo lo dicho sirva para que en las próximas elecciones el personal, ya saben, los trabajadores, empiecen a decir: pues venga que yo voto al PP; ay, que joder, pues yo voto a VOX; pues yo no soy menos que nadie y ahora voy a votar estos de Ciudadanos; ah, pues a mí que no me vengan con tontadas, que yo voto al Central del centro. Cuidado cuidadin con estas cosas que las carga la dejadez intelectual y la apatía. Así que, ya saben, yo digo lo que digo y nada más. ¡Atentos… ¡ ¡Vista a la izquierda…, ¡ar! Punto.]

 

El gobierno enviará tanques al ejército nazi y corrupto ucraniano (pero… ¿no era el más progre de la Historia?)

 

INSURGENTE.ORG / 25 enero 2023

 

El Ministerio de Defensa ya estudió a mediados de 2022 la entrega de una decena de Leopard 2A4, sin embargo, al final la operación no salió adelante por el mal estado de los carros.  Tipo Mortadelo y Filemón. Pero ahora con la presión sobre Alemania para que envíe los suyos, Margarita Robles está feliz y contenta, El Ministerio de Defensa, de este modo, anuncia una mayor implicación nacional en la guerra de Ucrania y asume una escalada bélica.

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Acusaciones de corrupción salpican al Gobierno de Kiev en plena guerra

 

Acusaciones de corrupción salpican al Gobierno de Kiev en plena guerra


TERCERAINFORMACION / 25.01.2023

Acusaciones de corrupción envuelven al Gobierno ucraniano, lo que ha provocado renuncias de autoridades, a menos de un mes del primer año de la guerra con Rusia.


Sede del Parlamento de Ucrania (la Rada Suprema), localizado en Kiev, capital de Ucrania.


Varios funcionarios de Ucrania han presentado este martes su renuncia después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, indicara en un mensaje que esta semana habría cambios de personal en el gobierno, las regiones y las fuerzas de seguridad, en el marco de una reorganización gubernamental, tras denuncias de corrupción.

El viceministro de Defensa, Viacheslav Shapovalov, encargado de la logística del Ejército de Ucrania; el jefe adjunto de la Administración presidencial, Kirilo Timoshenko, y el fiscal general adjunto, Oleksiy Simonenko, figuran entre los altos funcionarios que dejaron sus cargos.

En octubre pasado, Timoshenko fue acusado de utilizar un todoterreno que recibió Ucrania del grupo General Motors (GM) para fines humanitarios. Pero tras esas revelaciones, Timoshenko informó de que trasladaría el vehículo a una zona próxima a la línea del frente.

A su vez, Simonenko fue acusado por el portal de noticias ucranio Ukrainska Pravda, de haberse ido de vacaciones a España, mientras que los viajes al extranjero, con excepción para fines profesionales, están prohibidos para los hombres de ese país en edad de combatir.

En este sentido, el presidente ucraniano determinó que desde el lunes los funcionarios no pueden salir del país “por vacaciones o por algún otro propósito no gubernamental”. 

La corrupción es un problema tradicional en Ucrania, que la guerra había contribuido a poner en segundo plano. Según la ONG Transparencia Internacional, en 2021 un 23 % de los usuarios de servicios públicos habían tenido que pagar algún soborno.

Rusia inició en febrero de 2022 una operación militar en Ucrania, según el Kremlin, en reacción a la conducta agresiva de Kiev en la región del Donbás (este de Ucrania) y el avance sin freno de la OTAN hacia las fronteras rusas, ignorando las demandas de seguridad de Moscú.

nfg/ncl/rba

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La Salud y la Sanidad Pública antes que los gastos militares

 


La Salud y la Sanidad Pública antes que los gastos militares

 

Por Arturo Borges Álamo

 KAOSENLARED

25 de enero de 2023

 

Para garantizar la atención de toda la población, es necesario continuar la presión de la sociedad y del personal sanitario, uniendo además la reclamación de ¡más inversiones sanitarias y sociales, menos gastos militares!


El gasto militar de los tres últimos presupuestos, coincidentes con “el gobierno más progresista de la historia”, derivado de la potenciación de la participación en la OTAN y su implicación en la guerra de Ucrania, lleva a la conclusión de que “el Estado español gastará en 2023 más de 48.800 millones de euros en gasto militar, una cantidad escandalosa cuya finalidad es más escandalosa todavía, distribuida (y escondida) en los PGE y que aparece dispersa en distintos ministerios, así como en el sobregasto extrapresupuestario del fondo de contingencia y en los créditos extraordinarios”. (Referencia 1)

El presupuesto del Ministerio de Defensa se incrementa un 26,31 % con el objetivo de alcanzar el 2 % del PIB que exige la OTAN. Pedro Sánchez se comprometió tras la Cumbre de la OTAN en Madrid en junio de 2022 a alcanzar este objetivo, previsto para 2029, pero la realidad es que el gasto militar en estos presupuestos de 2023 ya superará sobradamente el tan manido 2 % del PIB. (Referencia 2)

Frente a ello, la inversión sanitaria y en salud pública no levanta cabeza. Cuando empezó a verse la luz al final del túnel para después de la pandemia, todo eran promesas y buenos propósitos para la Sanidad Pública, que se concretaron en el Dictamen de la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, que recogía numerosas, y en general positivas, propuestas para reforzar el sistema sanitario público.

No obstante, ya en 2021 se pudo ver que la realidad iba por otro camino, y que las actuaciones prácticas de los Gobiernos Central y Autonómicos no respondían con hechos concretos a este supuesto interés por reforzar la Sanidad Pública, lo que pudo comprobarse, por ejemplo, en el bajo porcentaje de fondos provenientes del Plan de Resiliencia que se dedicaba a la Sanidad, y los escasos incrementos presupuestarios de las CCAA y del Gobierno Central al respecto.

En 2022 se ha continuado en la misma línea, unos presupuestos sanitarios con mejoras muy modestas que en modo alguno abordaban las necesidades de atención sanitaria de la población, lo que claramente vuelve a plantearse para 2023. Esta insuficiencia presupuestaria explica en gran parte el resto de problemas del sistema sanitario, con un deterioro continuado, y cada vez mayor de la Atención Primaria (demoras para citas de 8,8 días de promedio, predominio de la atención telefónica, etc.), Hospitales con pocas camas y recursos infrautilizados (según el último barómetro de listas de espera, en el primer semestre de 2022 se realizaron 24.412 intervenciones quirúrgicas menos que en el mismo periodo de 2019).

Mientras tanto, continúa el aumento de la privatización del sistema sanitario, especialmente en algunas Comunidades Autónomas, lo que aumenta los costes de la atención sanitaria y detrae más fondos a los centros de gestión pública, así como un gasto farmacéutico muy elevado (aumento del 6,9% en farmacia hospitalaria y 7,3% en recetas en 2021).

Tampoco se han resuelto las necesidades de personal de los centros sanitarios, con una política de Recursos Humanos que penaliza a los profesionales y que ha hecho de las bajas retribuciones y la precariedad su característica fundamental. Todos estos hechos nos llevan a una situación muy preocupante para la Sanidad Pública y a la búsqueda de una parte de la población, la que económicamente puede permitírselo, de alternativas en el sector privado a la desatención de sus problemas de salud, lo que fomenta la inequidad y quiebra del derecho constitucional a la protección de la salud.

Ante todo lo anterior, se está generando una cada vez más amplia respuesta social y profesional con la reivindicación de una Sanidad Pública Universal, Accesible y de Calidad, como sus características fundamentales. Por ello, más allá de promesas vanas, debemos exigir un compromiso tangible de las administraciones públicas a nivel central y autonómico para garantizar la atención necesaria para toda la población, y para ello es necesario continuar la presión de la sociedad y del personal sanitario, uniendo además la reclamación de otra política bajo la consigna de ¡más inversiones sanitarias y sociales, menos gastos militares!.

Pero para conseguirlo, sin duda, debemos movilizarnos también para que el Gobierno PSOE-UP abandone la vía militar en el conflicto de Ucrania optando por la vía del diálogo, la negociación y la paz. Debemos abogar por construir una coalición de amplia base, lo más transversal posible, en favor de la paz y frente a la guerra de Ucrania y sus consecuencias que ya han empezado a sentirse con toda crudeza en el Estado español y en todos los países del mundo, entre otras, inflación galopante, incremento del paro, pérdida de poder adquisitivo, presupuestos de guerra, deterioro significativo de la sanidad, la educación y del resto de los servicios públicos, subidas de las hipotecas, mayor número de desahucios, graves daños en el medio ambiente, movimientos migratorios incontrolados, supresión de derechos y libertades democráticas y auge del fascismo.

Publicado por solicitud de su autor Arturo Borges Álamo y con autorización de la fuente original Hojas de Debate La Salud y la Sanidad Pública antes que los gastos militares – Hojas de Debate (hojasdebate.es)

Imagen proporcionada por Hojas de debate

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Gravar la riqueza

 

¡Ay, los impuestos! El ciudadano corriente siente muchas veces que es saqueado por el Estado, sin reflexionar sobre lo que el Estado le devuelve. Pero también es cierto que la complejidad del sistema fiscal no ayuda a comprenderlo. Aunque hay algo claro: proporcionalmente, los ricos pagan menos.


Gravar la riqueza

 

Ricardo Rodríguez

El Viejo Topo

25 enero, 2023 


 


En los más de 31 años que llevo ya trabajando en la Hacienda Pública española, jamás había vivido momento de mayor divorcio entre la realidad del sistema tributario y el debate político y periodístico acerca de impuestos que el actual. Jamás había presenciado mayor dosis de demagogia, de irresponsabilidad y de simpleza. Nunca se había hablado tanto y con tan poco conocimiento de causa sobre fiscalidad.

No se hacen propuestas razonadas. Se levantan banderas en torno a las cuales aglutinar a los partidarios y desde las cuales poder señalar a los enemigos. Todo es propaganda, fundada en las ocurrencias que cada semana se le pasan por la cabeza a cada quien y que se puedan ver como suficientes para una nota de prensa vistosa.

Así es imposible ningún debate serio acerca de un asunto que es muy serio.

Resulta realmente muy difícil saber, por ejemplo, a qué se refería recientemente el señor Lobato, del PSOE de la Comunidad de Madrid, cuando aludía al “patrimonio productivo” que propone eximir de pago del Impuesto sobre Patrimonio y del de Sucesiones y Donaciones. Imagino que no estará pensando en todo patrimonio que no sea delictivo o que entrañe evasión fiscal. Los impuestos recaen siempre, por su propia naturaleza, sobre riqueza legítima (entiéndase legítimamente adquirida); la riqueza ilegítima no paga impuestos, hay que recuperarla íntegra.

De otra parte, si lo que se sugiere es la posibilidad de librar de todo gravamen a quienes no trasladen sus activos a paraísos fiscales, en cierto modo lo que se les estará ofreciendo es traer el paraíso fiscal a casa. Opción cuya ventaja para la Hacienda Pública no queda muy clara, y a decir verdad tampoco para la economía en general, dado que, como es sabido, la radicación en nuestro país del titular del patrimonio –pues es la localización de la residencia del propietario la que determina la sujeción a este impuesto- no significa necesariamente que aquí vaya a invertir sus capitales si le es más rentable hacerlo en otro lugar, con mayor motivo aun cuando hablamos de su patrimonio intangible (acciones, bonos y derechos de toda índole).

Si a lo que nos referimos es a la diferencia entre capital ocioso y capital afecto a actividad económica, ya en la Ley estatal se había pensado en lo que ahora al señor Lobato se le ha ocurrido. La empresa familiar está exenta de pagar Impuesto sobre Patrimonio, y también lo están las participaciones en entidades jurídicas que dediquen la mayor parte de su capital a actividad económica (que no sean meras gestoras de patrimonio), siempre que la misma constituya la principal fuente de ingresos del contribuyente. Se deja muy a propósito y en exclusiva fuera de la exención lo que los clásicos llamaban capital rentista. La no tributación alcanza incluso a los inmuebles arrendados, con la condición de que su alquiler pueda ser considerado una actividad económica (para lo cual, desde el 1 de enero de 2015, basta tener a un solo empleado a jornada completa). En el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones hay una muy lucrativa bonificación del 95%.

Un ejemplo puede permitir que se vea a qué me refiero. Imaginémonos que heredo de mis padres la empresa familiar, a la que se atribuye un valor neto de 200.000 euros. En el Impuesto sobre Patrimonio no pagaré absolutamente nada. En el Impuesto sobre Sucesiones, si cumplo con el requisito de permanencia (no venderla por un periodo que en Madrid es de 5 años), se aplicará una reducción del 95%, de modo que irán a base liquidable solamente 10.000 euros.

Supongamos que, aparte de la empresa y excluida también, entre otros bienes, la vivienda habitual, mis padres son dueños de un patrimonio, si no multimillonario, sí lo suficientemente desahogado como para que cada uno de los herederos nos llevemos una porción valorada en aproximadamente 400.000 euros (netos, restadas deudas y pasivo). No está del todo mal, ¿verdad?

En tal caso, según la tarifa actualmente vigente para Sucesiones en Madrid, tributaríamos por un tipo medio aproximado del 20%. En consecuencia, nos resultaría una cuota íntegra por la empresa familiar de 2.000 euros. Pero, dado que entre padres e hijos existe una bonificación en cuota del 99%, en realidad sólo pagaríamos 20 euros. 20 euros al heredar una empresa valorada en 200.000 euros por Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, nada por Impuesto sobre Patrimonio y nada por IRPF.

Y tampoco es cosa solo de Madrid, que se diría que únicamente tuviéramos a la señora Ayuso en nuestros corazones. En ningún lugar de España se pagaría Patrimonio, dado que la exención procede de la Ley estatal. En Sucesiones no se pagarían ni 20 euros en Andalucía, Galicia, Asturias, Euskadi o Castilla y León, debido a los mínimos exentos existentes en esas regiones. En Castilla La Mancha el mínimo exento está en 175.000 euros si no fallan mis referencias y, por encima de esa cantidad, hay una cuantiosa reducción que empieza en el 95% y va menguando a medida que aumenta la base.

¿Saben cuánto pagarían por IRPF si ganaran esos 200.000 euros trabajando durante todo el año? Pues, dependiendo de la existencia de otros ingresos, reducciones, exenciones, situación familiar y otras circunstancias, no sería extraño que alcanzaran un tipo medio de entre el 30 y el 35%. Y aún esto con suerte. Es decir, entre 60.000 y 70.000 euros.

Y resulta, sin embargo, que no sólo para el señor Lobato, sino (a juzgar por la cantidad de mensajes que he visto en redes llamando robo al Impuesto sobre Patrimonio y al de Sucesiones) para la mayoría de la población de este país, lo que constituye un saqueo intolerable del Estado a los ciudadanos es pagar 20 euros por una empresa valorada en 200.000 euros que heredamos y no pagar 70.000 por haber ganado esa misma cantidad gracias a nuestro trabajo.

La desinformación alcanza al punto de que varias personas que conozco anduviesen furiosas con el Impuesto sobre Sucesiones tras gestionar los trámites de una herencia, a pesar de que en realidad nada habían pagado por Sucesiones, tributo que confundían, lo que no es infrecuente, con el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (el IIVTNU, más conocido como plusvalía), impuesto éste que sí resulta en muchas ocasiones a mi juicio excesivo e injusto y que a menudo ahoga a familias humildes, por lo que habría que plantearse en numerosos supuestos una rebaja considerable o al menos un diferimiento al momento en que de verdad se obtenga aprovechamiento económico. De tal modo que tenemos a ciudadanos modestos manifestándose contra un impuesto que jamás pagarán y sin rechistar por otro que sí les va a golpear con dureza cuando reciban las exiguas herencias que les correspondan de sus progenitores. Así es la vida.

Los liberales clásicos (los verdaderos liberales, aquellos que, a diferencia de los indocumentados que en la actualidad se tienen a sí mismos por tales, reclamaban una sociedad fundada en el mérito y el esfuerzo) albergaban exactamente la opinión contraria a la hoy dominante. John Stuart Mill consideraba que el Estado no tenía derecho a quedarse con una parte del fruto del trabajo de los ciudadanos pero que sí debía gravarse muy severamente la riqueza que fuese consecuencia de la “benevolencia de los demás”, es decir, toda aquella riqueza que fuese heredada o procediera de una donación. A él debemos la distinción clásica entre rentas fundadas (basadas en el fundo o propiedad) y rentas ganadas (gracias a nuestro trabajo), las primeras de las cuales habían de ser objeto de una imposición mayor y no menor. Locke, más atento al interés primordial de su clase, entendía que, puesto que la función esencial del Estado era la de proteger la propiedad, eran los propietarios los que debían sostenerlo fiscalmente. Adam Smith creía que no resultaba razonable que nadie pudiera disponer de su riqueza más allá de su propia vida, argumento que venía a impugnar el mismo derecho de herencia.

Una alegación usual contra la imposición al patrimonio es que por la riqueza por la que tributamos en este impuesto ya habíamos pagado al adquirirla. Pero esto es algo que sucede en multitud de ocasiones más sin que por lo visto nos llame la atención. Cuando compramos una bicicleta, pagamos su precio con un dinero por el que habíamos tributado al ganarlo, y aún así volvemos a tributar por un impuesto indirecto, el IVA. Si echamos gasolina al coche, igualmente usaremos un dinero por el que ya habíamos tributado, volveremos a tributar (por el Impuesto sobre Hidrocarburos) y este segundo impuesto será incluso base imponible de un tercero, el IVA. Aún más: al cobrar mi sueldo, pago un impuesto por un dinero por el que el empresario que me contrata ya había pagado cuando lo ganó; al comprar la bicicleta pago un impuesto indirecto y el vendedor deberá pagar un impuesto directo por el beneficio que obtiene; si la tienda de bicicletas está a nombre de una sociedad, el vendedor volverá a pagar renta al repartir beneficio, y aún volverá a pagar otra vez más si el sábado se regala el gusto de cenar con su familia fuera de casa. Y vuelta a empezar.

No hay doble ni triple ni cuádruple imposición, porque el hecho imponible (esto es, la manifestación de capacidad económica o de pago que se grava) es diferente cada vez, aunque por el mismo capital u objeto de imposición se tribute muchas veces. Pero no es el capital o la riqueza la que paga impuestos; somos las personas las que pagamos por la capacidad económica que adquirimos. De otro modo sería imposible la subsistencia del sector público en una sociedad de producción y circulación de bienes y servicios.

Cabría proponer que existiera un único impuesto sobre la renta de las personas físicas. Y hay teóricos que lo han sugerido. Pero, en la práctica, como la realidad no es perfecta, ningún impuesto en ningún país del mundo capta todas las afluencias de renta, aparte de que el sostenimiento del Estado, incluso en su versión más raquítica, sería difícil con una sola fuente de ingresos tributarios; no digamos ya si encima queremos que se cubran servicios como la educación, la sanidad, el transporte o las infraestructuras de comunicación y otras. Por eso, la teoría clásica de la Hacienda Pública estructura la imposición sobre cuatro manifestaciones de capacidad económica: la renta, el patrimonio, el consumo y el tráfico. Se solía decir que lo ideal sería una distribución equivalente entre todas ellas. En cambio, recurriendo a argumentos cada vez más sofisticadamente tramposos, la tendencia invariable de los últimos lustros ha sido la de concentrar casi la totalidad de la carga tributaria sobre la renta del trabajo y sobre el consumo. ¡Y los trabajadores nos lo hemos tragado con la mayor de las inocencias!

Hay una fundamentación clásica de la imposición al patrimonio elaborada en los años 70 del pasado siglo por el economista Lester Thurow. La idea es que el impuesto sobre el patrimonio (o sobre la riqueza, si preferimos llamarlo así) permite recobrar por un lado parte de la tributación eludida por los rendimientos de capital y, por otro, compensa la desigualdad de trato que, en detrimento de las rentas más bajas, generan los impuestos al consumo. Con lo que cumple una función esencial en el logro de una mayor equidad y justicia económica, acerca de la cual Thurow aportó reflexiones de mucho interés en un artículo de 1973.[i]

Hay otras razones de no menor peso que aconsejan su establecimiento. Evidentemente, no dispone de la misma capacidad de pago quien gana 20.000 euros al año, pero dispone de 30 millones ahorrados en el banco, que quien gana la misma cantidad pero tiene su cuenta bancaria en números rojos. Ello ofrece al primero la oportunidad de un mayor ahorro sobre sus ingresos corrientes y de la obtención ulterior de rendimientos de capital sobre el ahorro nuevo. El impuesto sobre patrimonio grava esa capacidad de pago residual y adicional, ciertamente que a tipos muy bajos, porque se trata de no castigar el ahorro pero también estimular que el capital acumulado se destine, al menos en parte, a inversión o a consumo que genere nueva actividad económica. Y ésta es otra de sus funciones, el incentivo para la movilización del capital ocioso, y lo que explica que aquella parte del patrimonio que se invierte en actividad quede eximida de tributación.

Finalmente, hay una función del tributo no recaudatoria pero de mucha importancia, que es la de censar la riqueza, herramienta clave para controlar en la renta de los grandes patrimonios las fuentes de ingresos.

Todas estas funciones de la tributación sobre el patrimonio fueron elaboradas durante décadas en los sistemas tributarios europeos y llegaron a ser más o menos aceptadas por la mayor parte de la doctrina. Que hayamos oído hablar tantas veces de doble imposición referida al Impuesto sobre Patrimonio y al de Sucesiones y no al IVA y los Impuestos Especiales se debe a un único motivo real: a que los primeros son impuestos que pagan los dueños de grandes fortunas y los segundos los pagamos todos. Y los grandes propietarios, hoy como siempre, disponen de muchos más medios que la mayoría de la gente para difundir las ideas que convienen a sus intereses. Eso explica también las feroces campañas contra la imposición patrimonial desarrolladas en todas partes desde los años 90, la complicidad en tales campañas de la mayoría del mundo académico y de los grandes despachos de asesoría fiscal, y que en tantos países se lograra que fuesen eliminados los gravámenes a la riqueza.

Sin embargo, la crisis económica, primero, y la catástrofe de la pandemia, después, ha hecho que instituciones tan poco sospechosas como la OCDE y un número aún escaso pero creciente de economistas se estén planteando su recuperación. Resulta, a propósito de economistas, muy reveladora la lectura de la argumentación a favor del Impuesto sobre Patrimonio del economista Thomas Piketty[ii], célebre referencia actual de la izquierda, para percatarse de que se trata casi de una reproducción de la que expuso, en una sesión del Congreso de octubre de 1977, el ministro Francisco Fernández Ordóñez en nombre de un gobierno de centro derecha[iii]. Lo que nos permite medir la dimensión asombrosa alcanzada por el deslizamiento político de las ideas económicas a lo largo del tiempo.

En todo caso, existen motivos de fondo, y muy sólidos, para al menos proponer a la sociedad el debate de la recuperación de la imposición al patrimonio (o a la riqueza), sin que nadie se rasgue las vestiduras y sin necesidad también de acudir a un lenguaje superficialmente radical sobre los ricos y los pobres que más que del marxismo parece sacado de una película de Robin Hood. No se trata ni de un acto de desagravio ni de pedir un donativo por dos años. La palabra clave es justicia, que es además la que tiene amparo en nuestra Constitución.

Y también hay que hacer las reformas con el suficiente sosiego como para que no se derrumben dentro de dos o tres o cinco años en los tribunales. La reforma del sistema tributario no se hace a golpe de titular de prensa, porque así sólo nacen creaciones frágiles y perfectamente ineficaces, de las que ya llevamos unas cuantas amontonadas, o se pierde por un cabo lo que se gana por otro, y más. Si figuras tributarias de esta naturaleza son jurídicamente endebles, cuando se anulen habrá que devolver un dineral a una minoría de multimillonarios con, como mínimo a día de hoy, un 4,06% de interés de demora. Se trata de crear una imposición sólida y estructural a la riqueza, no de tener la oportunidad de presumir de haberla creado en campaña electoral. Trabajamos con la aportación al fondo común de toda la sociedad. Algo que para mí, que llevo haciéndolo toda mi vida profesional, ha sido siempre sagrado. Y que exijo que también lo sea para cuantas personas gestionan recursos públicos

En mi opinión, en alguna otra ocasión lo he dicho, el ya célebre Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas es, en el mejor de los casos, jurídicamente cuestionable.

La razón no es difícil de entender ni larga de explicar.

El punto primero del artículo 157 de la Constitución establece los recursos con los que se habrán de financiar las Comunidades Autónomas. El primero de todos alude a los impuestos estatales cedidos, el recargo autonómico sobre tributos del Estado y cualquier otra forma de participación en ingresos estatales. La Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, la LOFCA, que es no sólo una ley orgánica, con la trascendencia que esto tiene en la jerarquía normativa de nuestro ordenamiento jurídico, sino una ley orgánica del llamado bloque legislativo constitucional (esto es, una ley que desarrolla un aspecto de la Constitución por mandato de la propia Constitución) define lo que es un impuesto cedido. Y no es un impuesto que se entregue a las Comunidades y con el que éstas puedan hacer lo que les venga en gana, sino un impuesto de creación y regulación estatal cuyo producto (cuya recaudación) se cede en todo o en parte a las Comunidades. El Impuesto sobre Patrimonio, el de Sucesiones y Donaciones y el de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados siguen siendo tributos del sistema estatal y corresponde al Estado su regulación básica. También la LOFCA dice que el Estado puede ceder, o no, facultades normativas. La propia LOFCA incorpora un listado de los impuestos del Estado que pueden ser objeto de cesión y deja a una ley ordinaria su determinación concreta. La Ley de Financiación actualmente en vigor es la 22/2009, que, respecto del Impuesto sobre Patrimonio, prevé la cesión a las Comunidades de régimen común de facultades normativas acerca del mínimo exento, tipos y deducciones y bonificaciones en cuota, sin más restricción que respetar las que ya vengan previstas en la Ley del Estado.

Tan generosa concesión supone un auténtico disparate económico. Es discutible si ha de existir o no un Impuesto sobre Patrimonio, pero dejar que cada región haga lo que quiera con el que existe sólo se le puede ocurrir a un imbécil o a alguien que haya buscado de forma deliberada la destrucción del tributo. De todos los del sistema tributario, es el impuesto que con más facilidad posibilita la deslocalización de bases y el abuso de esa deslocalización por los grandes patrimonios en perjuicio de la mayoría de la población. Porque son los titulares de grandes patrimonios los que más posibilidades tienen de trasladar su domicilio manteniendo la dirección de sus intereses económicos desde el lugar que fiscalmente les sea más lucrativo, con lo que pueden incluso forzar, y lo han hecho, una vergonzosa subasta fiscal a la baja de las Administraciones Públicas.

Pero es lo que hay en la ley hoy vigente. Y, cuando la Comunidad de Madrid o la de Andalucía bonifican la cuota del Impuesto en un 100% están ejerciendo legítimamente una facultad normativa que les otorga una Ley del Estado.

Lo que puede ser corregido de dos formas sencillas y directas. La primera, modificando la Ley de financiación autonómica y retirando esa facultad normativa a las Comunidades o estableciendo unos mínimos de tributación, según propuso el comité de expertos (aprovechemos la oportunidad para suplicar a nuestros gobernantes que no sigan gastándose el dinero de los contribuyentes en concienzudos y extensos informes de expertos para luego guardarlos en un cajón). La segunda, crear un nuevo Impuesto sobre Patrimonio que recaude el Estado, siempre que se elimine el actualmente en vigor y se compense a las Comunidades con lo recaudado del nuevo tributo por la pérdida de ingresos del tributo que se suprime.

Lo que se ha hecho, empero, es mantener la facultad normativa autonómica al tiempo que se crea un nuevo Impuesto sobre Patrimonio (llámenlo ustedes Impuesto a las Grandes Fortunas o Impuesto Prodigioso Contra los Grandes Capitalistas y por la Justicia Universal si les da la gana, pero si grava el valor neto del patrimonio de las personas físicas es un impuesto sobre patrimonio), sin anular el ya existente y con el fin de que el Estado pueda recaudar lo que las Comunidades que lo han decidido no cobran. Se está incurriendo, ahora sí, en doble imposición de libro, porque el hecho imponible es idéntico. La triquiñuela de fragmentar el hecho imponible por la cuantía -3 millones de euros- no creo que la compre ningún juez. Lo cual no se resuelve con la opción de deducir de uno lo que se tributa por otro, dado que ambos impuestos, pertenecientes al mismo sistema tributario estatal, existen y se devengan. La bonificación es un hecho posterior al devengo que por cierto no elimina todas las obligaciones tributarias. Así, según ordena la ley estatal y aunque no deban pagar por virtud de la bonificación regional en Madrid y Andalucía, sí que han de declarar los titulares de patrimonios superiores a 2 millones de euros. Con lo que siquiera la función de censo de riqueza y control de fuente de ingresos se conserva. De otra parte, el Estado está desactivando con un impuesto duplicado el efecto económico del ejercicio de una facultad normativa que el propio Estado concede a las Comunidades en una Ley no derogada. Con lo que, de modo muy evidente, se están vulnerando competencias autonómicas.

Crean que me alegraría equivocarme y que lo reconoceré encantado si, llegado el momento, fuera así. Pero mi pronóstico es que este impuesto será anulado por el Tribunal Constitucional o por el Supremo (no soy un experto en esta materia y me caben algunas dudas sobre la competencia de revisión).

No entraré en las razones políticas, que puedo imaginarme, para haber hecho así las cosas. Seguro que han sido muy de peso y se han evaluado riesgos. Mi opinión sincera, y desengañada, es que de nuevo, por dar más importancia al envoltorio que al contenido, se ha perdido la oportunidad histórica de recuperar una herramienta esencial para la justicia social.

Una vez más, insisto: vístanse despacio, que tenemos prisa.

Notas:

[i] Lester THUROW, “Hacia una definición de justicia económica”. The Public Interest Nº 31, Primavera de 1973

[ii] Por ejemplo, en Capital e ideología (Ediciones Deusto, Barcelona, 2019), páginas 1155-1159.

[iii] “Sesión Plenaria número 13, celebrada el martes 25 de octubre de 1977”. Diario de sesiones del Congreso de los Diputados.

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martes, 24 de enero de 2023

Continúan las protestas y jornadas de huelga en la sanidad pública ante la falta de acuerdo con la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía

 

Continúan las protestas y jornadas de huelga en la sanidad pública ante la falta de acuerdo con la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía

TERCERAINFORAMCION / 23.01.2023

  • La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía sigue sin llegar a un acuerdo con el Sindicato Médico Andaluz (SMA), que agrupa a más del 90% de los profesionales sanitarios.
  • El SMA mantiene la convocatoria de otra huelga el próximo viernes 27 de enero. 
  • El Sindicato Médico de Primaria (SMP), minoritario y de reciente creación, comenzó una huelga indefinida desde el pasado 20 de enero en protesta por la situación de la Atención Primaria en el sistema sanitario público andaluz, una protesta de la que se ha desvinculado el Sindicato Médico Andaluz (SMA).
  • Falta de financiación de la sanidad pública por parte de la Junta de Andalucía, agendas “infinitas” y, por lo tanto, poco tiempo para que los médicos atiendan a sus pacientes con solvencia.

Concentración de protesta del SMA en pasado 12 de enero, frente al palacio de San Telmo. Foto: @sindicatomedsev


La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Catalina García, espera que se pueda llegar a «buen puerto» en las negociaciones con el Sindicato Médico. En concreto, espera que «esta semana» pueda haber «buenas noticias» respecto a la huelga en Andalucía.

Así lo ha indicado este lunes en Bedmar (Jaén) a preguntas de los periodistas sobre las demandas de los profesionales médicos para la mejora de la Sanidad Pública en la comunidad, donde la citada entidad podría secundar huelga el 27 de enero. Además, hay otra en marcha desde el día 20 impulsada por el Sindicato de Médicas y Médicos de Atención Primaria (SMP).

Sobre esta última, el SMP ha recalcado que por el momento no tienen respuesta desde la Consejería de Salud a su movilización ni a sus reivindicaciones. “Hasta ahora nos están ignorando, aunque es indiscutible que hay médicos por toda la geografía andaluza que nos apoyan en una medida tan dura como es una huelga indefinida, situación que es un éxito siendo como somos un sindicato nuevo», ha remarcado el SMP. Según los datos del Servicio Andaluz de Salud (SAS), la adhesión fue del 2,5 por ciento en el turno de mañana y de 1,38 por ciento en el turno de tarde. En este sentido, han reiterado que los médicos de la atención primaria andaluza liderados por este sindicato están «dispuestos a negociar para intentar desconvocar la huelga, con honestidad y la mejor intención».

Negociaciones en la huelga de Andalucía

Por su parte, Catalina García ha hecho hincapié en que uno de los mayores problemas del sistema de salud en Andalucía y España es el déficit de profesionales. Se trata de una carencia que se va “a seguir sufriendo de forma paulatina, porque no se puede corregir de la noche a la mañana”.

Tras aludir a la evaluación hecha por la Junta en 2019 sobre ese déficit de cara a los próximos años, se empezó a aumentar las plazas MIR. Así, “hoy Andalucía por primera vez es la comunidad autónoma que más plaza MIR ofrece”. En concreto, 453. Esto es “un 33,53 más, y todavía no es suficiente para cubrir las jubilaciones”.

De esta forma, la consejera ha subrayado la disposición «a trabajar y a mejorar» para evitar la huelga en Andalucía. Pero pide tener en cuenta que “también hay temas muy importantes”, como el aumento de plazas MIR o la flexibilización, que “no dependen” de la Junta de Andalucía.

*Con información de Agencias.

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Una encíclica profana contra los amos de este mundo

 

El libro de Diego Fusaro El nuevo orden erótico rompe moldes en relación con el amor y la familia, defendidos ante el rumbo que toma una sociedad desorientada y cada vez más confundida que avanza inexorablemente hacia la precarización universal.


Una encíclica profana contra los amos de este mundo


Yesurún Moreno

El Viejo Topo

24 enero, 2023 



“Sólo la burguesía tiene una familia”. Con esta frase del Manifiesto Comunista Marx y Engels denuncian hoy a los críticos furibundos del “amor romántico” y de la “familia tradicional”. Parece mentira que sean los Quique Peinado, Henar Álvarez, Irene Montero, de turno (todos ellos padres y madres), los abanderados de la cruzada contra la institución familiar. Quizá leyeron mal a Marx y no supieron interpretar la sorna enfática: “¡Abolición de la familia!” y son más papistas que el Papa. O quizá es que ellos, que se llenan la boca de la palabra “privilegio”, no hayan caído en la cuenta del privilegio que es disponer de una familia; que solo la burguesía, La Gauche Divine, puede formar un proyecto, como privando a los oyentes de sus podcasts de un bien que es escaso.

La semana pasada aterrizó en Madrid el joven filósofo italiano Diego Fusaro (presentó su último libro El nuevo orden erótico. Elogio del amor y de la familia (2023), El Viejo Topo., en el Teatro Pavón Kamikaze). El turinés causó muchísimo revuelo cuando en 2019 osó sugerir que la izquierda mainstream anda persiguiendo el fantasma del fascismo en lugar de oponerse a la apisonadora del mercado global (https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2019-06-29/diego-fusaro-estado-soberania-derechas-izquierdas_2093646/). Esta maravillosa entrevista que hizo Esteban Hernández para El Confidencial le granjeó grandes enemistades. No contento con ello, Fusaro concedió una segunda entrevista a Víctor Lenore para VozPopuli (https://www.vozpopuli.com/altavoz/cultura/diego-fusaro-historia-conciencia-precariado.html) en la que habla de una “traición de las izquierdas” a la clase trabajadora por convertirse en los guardianes arco iris del gran capital. Por supuesto, desde aquel momento Fusaro en España se convirtió no ya una figura incómoda, controvertida y polémica, sino en un proscrito parafascista.

Un par de años después vuelve a levantar ampollas. Esta vez se atreve con uno de los temas tabú de la izquierda posmoderna. La familia. De hecho, recuerdo la primera vez que me escrachearon en Twitter cuando puse unos carteles de los partidos comunistas europeos (PCE, PCI, PCF, PCUS) de los años 60s y 70s en los que defendían abiertamente y a ultranza la familia tradicional. El Nega, Casandra Vera y cía decidieron meterse con un chaval que tan sólo constataba un hecho: la izquierda obrera, antes de los perniciosos efectos de Mayo del 68’, estaba del lado de las familias y no de sus verdugos.

Pero ¿por qué me refiero a sus “verdugos”? Marx en su texto más conocido y panfletario se lamentaba: “¡Abolición de la familia! Al hablar de estas intenciones satánicas de los comunistas, hasta los más radicales gritan escandalizados (…) Sólo la burguesía tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra (…) Esos tópicos burgueses de la familia y la educación, de la intimidad de las relaciones entre padres e hijos, son tanto más grotescos y descarados cuanto más la gran industria va desgarrando los lazos familiares de los proletarios y convirtiendo a los hijos en simples mercancías y meros instrumentos de trabajo”. Y es que esta verdad incómoda a ojos de cualquiera podría resultar tendenciosa si Gilbert Keith Chesterton -una de las mentes más preclaras del conservadurismo- no sostuviera exactamente lo mismo en una extraña complicidad transideológica. En su opinión: “Lo que ha roto familias y animado al divorcio y despreciado cada vez más abiertamente las viejas virtudes domésticas, es la época y el poder del capitalismo (…) No es el bolchevique [dice], sino que son el jefe, el publicista y el vendedor los que, como una estampida de bárbaros, han derribado y pisoteado esta antigua figura romana”. También Simone Weil, ya en 1935 hablaba del nihilismo intrínseco a la aceleración capitalista incompatible con la vida familiar: “La vida familiar, en fin, no es sino ansiedad desde el momento en que la sociedad se ha cerrado para los jóvenes. La generación, cuya vida es únicamente espera febril del futuro, vegeta, en todo el mundo, con la conciencia de no tener ningún futuro, de que no hay lugar para ella en nuestro universo. Por lo demás, aunque este mal es más agudo para los jóvenes, es hoy común a toda la humanidad. Vivimos una época privada de futuro. La espera de lo que vendrá ya no es esperanza, sino angustia”.

Porque señores, algo tan elemental como el hecho de que la institución familiar es por su naturaleza precapitalista, antieconómica (y, por tanto, antiutilitarista); es decir, que entre sus miembros no operan los mecanismos de obtención de beneficios ni el frío cálculo, sino la gratuidad y el amor, ¡es hoy en día motivo de escándalo! La razón instrumental se resquebraja por completo cuando observamos la relación de la madre con el hijo, el marido con la mujer, la admiración del hijo por el padre, etc.

Lo que, a luces de todos, unas décadas atrás, se presentaba como autoevidente ha empujado a Diego Fusaro a dedicarle algo más de 400 páginas. A saber, que la defensa de la familia es una de las pocas herramientas que nos quedan contra la estampida de bárbaros globalista.

El nuevo orden erótico. Elogio del amor y de la familia (2023) es un libro en la estela de la obra pasoliniana. Un recorrido por la historia de la filosofía que rescata a los clásicos y los pone a dialogar elocuentemente con el idealismo alemán (Kant, Fichte, Hegel y un cierto Marx) y con la Escuela de Frankfurt (especialmente interesante es esta última conexión al hacerse eco de autores como Eric Fromm, Max Horkheimer, Herbert Marcuse). Más aristotélico que hobbesiano en lo político, pero más platónico que aristotélico en lo erótico, Fusaro despliega en esta obra erudición y precisión (y por qué no decirlo, también un estilo redundante y reiterativo).

La tesis central del italiano es que, tras la Caída en 1989 del Muro de Berlín, el capitalismo se absolutizó, aniquilando a su rival directo. Esto devino en una mutación interna del modo de producción capitalista para el cual la estabilidad fordista era ya innecesaria y fue sustituida por la flexibilidad e incertidumbre absolutas del capitalismo tardío. Este “turbocapitalismo” (posburgués y posproletario) sería una superación de la moral burguesa y la solidaridad obrera, depurando uno a uno todos los elementos de estabilidad. Sin alteridad, este modelo económico, político, social y cultural supuso -en su opinión- una auténtica “mutación antropológica”. Y es que como advierte Daniel Bell en su obra Economía del deseo (2012): “el capitalismo no es simplemente un orden económico, sino también una disciplina del deseo”. Quien sigue empeñado en creer que el capitalismo es un mero sistema económico y no un sistema de valores en sí mismo va dando palos de ciego…

Es precisamente en esta dimensión libidinal del capitalismo en que conviene detenerse. El amor, lo erótico se ha convertido en una mercancía más disponible en la sociedad del consumo desaforado. Por ello, Fusaro se propone “estudiar el nuevo orden amoroso explorando y sondeando el eclipse del amor en el marco del capitalismo de género globalizado”.

Por bromear un poco, en ocasiones el libro adquiere el tono, pero también la profundidad luminosa, de una encíclica profana, que nos advierte de los peligros de trocar el amor donativo (agapé), gratuito y eterno por un falso amor hedonista, mezquino, efímero e hipernarcisista. En opinión de Fusaro: “La gendercracia tiene como objetivo crear un nuevo modelo humano unisex, infinitamente manipulable, porque carece de una identidad diferente (…) El capitalismo absoluto y flexible disuelve el perfil antropológico del ser humano, fundado en la dualidad de varones y hembras en el campo sexual (…) impone la figura del individuo unisex, consumidor amorfo y posidentitario”. Creo humildemente que esta es la gran aportación del italiano. Constatar que paradójicamente en la era de la reivindicación identitaria hay una absoluta falta de identidad y que ese proceso de indiferenciación nos precariza y liquida. Los lazos comunitarios, familiares, nacionales, culturales se volatilizan si no encuentran la raíz de lo que somos. Porque para que el Eros (como experiencia veritativa universal) actúe es indispensable la concreción de la persona amada.

Lacan, poco sospechoso de ser un reaccionario, sostenía que “el amor es siempre amor por un nombre propio”. Jean-François Lyotard, por su parte, en su obra El posmodernismo (explicado a los niños) (1986) era diáfano: “Ya sea como niño o como inmigrante, uno entra en una cultura por medio del aprendizaje de nombres propios (…) Los nombres no se aprenden solos sino localizados en pequeñas historias”. Fíjense que el francés emplea el verbo “localizar”. Así es, los nombres propios solo pueden estar localizados en una cultura, en una patria, en una familia y no en el vacío absoluto. En la era del desorden erótico e identitario la gran carencia es la identidad que antaño nos conferían esos locus (lugares localizados).

La globalización capitalista ha hecho saltar esto por los aires al deslocalizar, virtualizar y homogeneizar nuestra identidad. Como sostiene Fusaro: “la locución ‘te amo’ no puede explicarse, ya que rehúye de toda posible definición (…) y representa el carácter resistente a toda homologación propia de la experiencia veritativa del amor (…) El capitalismo global se plantea como ideología de lo mismo y, en consecuencia, como nivelación homologadora de los seres bajo el signo de la forma mercancía: no conoce nombres propios”. Por ende, una defensa de la familia pasa por re-conocer nuestros nombres propios localizados en una civilización, una cultura, una patria y una familia concretas. Pasa por plantar cara a los amos del mundo diciendo: este es mi nombre y me lo regalaron mis padres.

Fuente: La Gaceta.

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La ciencia ya sabe cómo volver a la vida el cerebro humano (pero el resultado podría ser una "pesadilla perpetua")

 

La ciencia ya sabe cómo volver a la vida el cerebro humano (pero el resultado podría ser una "pesadilla perpetua")


DIARIO OCTUBRE / JULIO 13, 2019



Resucitar un cerebro humano muerto: ese ha sido uno de los mayores retos de la ciencia de todos los tiempos, referencia permanente en la literatura y en el cine. Ahora, una serie de exitosos experimentos realizados en EE.UU. con sesos de cerdos abre nuevas esperanzas. Pero la cuestión se topa con dilemas éticos.

En teoría, no hay nada que impida que un científico diseñe una máquina de perfusión capaz de irrigar y revivir un cerebro humano, aseguró el fisiólogo Nenad Sestan a The New York Times. Junto a un equipo de especialistas de la Universidad de Yale (EE.UU.), este profesor de neurociencias y genética ha logrado por primera vez devolver la actividad a hemisferios extraídos de cabezas porcinas.

Los cerebros de los cerdos y los del Homo sapiens tienen mucho en común. Y la tecnología perfeccionada por Sestan en la Universidad de Yale es, en sus palabras, “de código abierto”. Falta solo probar que, una vez repetido el experimento con la perfusión de sangre en un cerebro humano ‘post mortem’, no se produzca algún tipo de actividad eléctrica que implique cierto nivel cognitivo.

“Una pesadilla perpetua”

En las pruebas de laboratorio de la Universidad de Yale, la actividad eléctrica de los sesos porcinos irrigados después de muertos, registrada por medio de encefalogramas, alcanzó un índice bispectral de 10 en una escala del 1 a 100 (la utilizada normalmente por los anestesiólogos). Ese nivel correspondería a un coma profundo, pero una investigación reciente ha demostrado que los pacientes comatosos son o pueden llegar a ser, en realidad, capaces de comunicarse.

Sestan reveló al corresponsal del diario cuál sería el peor escenario posible para un cerebro parcialmente devuelto a la vida: se vería atrapado en una “pesadilla febril”, reviviendo perpetuamente el momento mismo de su muerte (lo último que llegó a sentir antes de fallecer, lo que en el caso de los cerdos sería el horror de su sacrificio). “No hay entradas, hay salidas. Dentro de tu cerebro, nadie puede oírte gritar”.

“No hay entradas, hay salidas. Dentro de tu cerebro, nadie puede oírte gritar”

Para evitar esta pesadilla en los cerebros de los cerdos, el laboratorio les irrigó bloqueadores de canales, que redujeron el acceso de la sangre o sus sustitutos a los vasos que alimentan los hemisferios y, con ello, rebajó la actividad cerebral. De cualquier manera, el investigador duda que los cerebros sometidos a perfusión recobren una conciencia real.

Ética y progreso

Tras la difusión del éxito obtenido con los sesos de los cerdos, los expertos de Yale han recibido abundantes propuestas. No pocas personas se han venido ofreciendo como donantes de cerebro para el caso de sufrir una muerte prematura.

Algunos, incluso, se han lamentado expresamente de que haya quienes se opongan a resucitar la conciencia neuronal. “El progreso no puede y no debe ser frenado”, sostuvo el remitente de un correo electrónico.

Nenad Sestan ha pedido por eso consejo a varios expertos en ética. El director del Centro Interdisciplinario de Bioética de Yale, Stephen Latham, le respondió: “Si existe una remota posibilidad de recuperar la conciencia, tienes que detener el experimento”.

Según el profesor Hank Greely, de Stanford, vivimos en una época de avances científicos vertiginosos. Por lo tanto, no hay duda de que aparecerá alguien con menos escrúpulos morales que Sestan respecto a la experimentación humana.

“Alguien someterá un cerebro humano muerto a la perfusión, y creo que será en un entorno poco convencional, no necesariamente en forma de una investigación pura”, dijo Greely. Supuso que se tratará entonces de alguien con mucho dinero y de un científico dispuesto a superar los límites éticos.

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Captan por primera vez una señal de radio de una lejana galaxia en formación estelar

 

Captan por primera vez una señal de radio de una lejana galaxia en formación estelar

DIARIO OCTUBRE / enero 23, 2023

 

 

Hasta ahora solo se habían registrado las señales de radio que provienen de constelaciones cercanas a la Tierra.



Antenas del Radiotelescopio Gigante de Ondas Métricas de la India. | Igor Salnikov / Shutterstock

Un equipo internacional de astrónomos ha detectado por primera vez una señal de radio emitida desde una lejana galaxia hace casi 9.000 millones de años, según un reciente estudio publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

 

La señal fue detectada por el radiotelescopio gigante de ondas métricas de la India en una longitud de onda denominada ‘línea de 21 centímetros’ o ‘línea de hidrógeno’, que es emitida por átomos de hidrógeno neutro. Los científicos consideran que este logro permitirá investigar los secretos de la formación de las primeras estrellas y galaxias.

La señal detectada proviene de una “galaxia en formación de estrellas” conocida como ‘SDSSJ0826+5630’, que se emitió cuando la Vía Láctea tenía solo 4.900 millones de años. “Es el equivalente a una mirada retrospectiva de 8.800 millones de años”, dijo el autor del estudio Arnab Chakraborty, de la Universidad McGill (Canadá).

Galaxias distantes

Además, los investigadores observaron que la masa atómica del contenido de gas de ‘SDSSJ0826+5630’ es casi el doble de la masa de las estrellas visibles desde la Tierra.

Las galaxias emiten diferentes tipos de señales de radio, y hasta ahora solo se habían registrado las que provienen de constelaciones cercanas. Esto “limita nuestro conocimiento a aquellas galaxias más cercanas a la Tierra”, explicó Chakraborty. “Pero con ayuda de un fenómeno natural llamado lente gravitacional, podemos capturar una señal débil desde una distancia récord. Esto nos ayudará a comprender mejor la composición de las nebulosas que se encuentran a distancias mucho mayores”, agregó.

 

FUENTE: actualidad.rt.com

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