viernes, 21 de julio de 2023

Clima extremo: La crisis climática se está moviendo hacia un territorio desconocido. [Al contendor verde la zurrapa verde. Vale, de acuerdo, no hay que discutir por esto, de modo que queda aceptado como animal de compañía, pero que el problema de la destrucción del medio ambiente no es cuestión de una eco por aquí; otro verde eco por allá; cuarto y mitad de transi eco paquetón eco euro multiplicado por miles de millones para llenar los bolsillos de cuatro concupiscientes del capital a costa de quitarle a los trabajadores el mismo eco euro paquetón euro multiplicado por miles de millones para empeorar sus condiciones de vida, que es el contrapunto de la marcha la Lirón para que los concupiscientes dichos del capital sean cada vez menos pero más concupiscientes, sino de las relaciones de explotación económica, política e ideológica (matancia actual entre trabajadores de Ucrania aparte) que impone el modo de producción capitalista por obra, gracia, pero la tira de gracia, de Dios Nuestro Señor Money, Money, Money (es que son tres en uno, no me lo tomen a mal ni me vayan a mezclar esto con la política, que esto no es política de discursivo pienso ideológico televisivo para pobres entre el número 1 y el otro número 1, que viene a ser como si dijéramos 1). Y son estas relaciones de explotación capitalistas las que hay que erradicar, sacar de cuajo. Claro que, todo ha de ser dicho, mientras la Bella durmiente duerma consenso va consenso viene, chufletada eco color por un lado y otro, cordón ulumbical sanitario apamplinadamente apamplinado contra x + y, nada, chiquet, agua de borrajas. Hay que erradicar las relaciones de explotación capitalistas para ser sustituidas por las relaciones de colaboración socialistas. Por supuesto, para eso hay que despertar a la Bella durmiente, a los trabajadores que trabajan, y trabajan, y venga a trabajar y dale que te pego con el trabajo y, joder, que no se acaba nunca de trabajar, para lo que sin sobrar tiempo para el fichaje de Marx, que no sobra, sí es todavía posible, porque sabe usted, el mercado de fichajes aún no está cerrado y hay por ahí un tal Marx, extremo izquierdo, que por la linde del campo no corre sino vuela, y mete unos goles antes, durante y después de los partidos de muy Padre Señor mío. Pues a este tal Marx todavía lo podemos fichar los trabajadores para que la Bella durmiente deje de dormir, que ya va siendo hora de que despierte.]

 


Clima extremo: La crisis climática se está moviendo hacia un territorio desconocido

Publicado el 21 de julio de 2023 / Por Debates

 kaosenlared

“Mientras gran parte del hemisferio norte soporta olas de calor abrasadoras y partes de Asia están inundadas de lluvia, varios récords climáticos están siendo desafiados.

La crisis climática se está moviendo hacia un territorio desconocido a medida que gran parte del hemisferio norte sufre una ola de calor abrasadora , muchos países están inundados de lluvia, las temperaturas de la superficie del mar alcanzan nuevas alturas y el hielo marino antártico alcanza nuevos mínimos. Varios registros climáticos, algunos no oficiales, se han derrumbado en las últimas semanas.”  José Nicolas





A seguir 4 tuits informativos de especialistas sobre las anormalidades climáticas que están persistiendo día tras día y provocan gran alarma en la comunidad científica. Posteriormente un análisis del clima extremo a cargo de José Nicolas.



Clima extremo: la crisis climática en cuatro gráficos

Por José Nicolas

Mientras gran parte del hemisferio norte soporta olas de calor abrasadoras y partes de Asia están inundadas de lluvia, varios récords climáticos están siendo desafiados.

La crisis climática se está moviendo hacia un territorio desconocido a medida que gran parte del hemisferio norte sufre una ola de calor abrasadora , muchos países están inundados de lluvia, las temperaturas de la superficie del mar alcanzan nuevas alturas y el hielo marino antártico alcanza nuevos mínimos. Varios registros climáticos , algunos no oficiales, se han derrumbado en las últimas semanas.

Muchos factores se han combinado para que esto suceda, incluido el cambio climático, pero también el evento meteorológico El Niño y el verano del hemisferio norte.

“El hemisferio norte tiene mucha más tierra, lo que significa que esta época del año tiende a ser más calurosa a nivel mundial que en el verano del hemisferio sur”, dice el Dr. Kim Reid de la Universidad de Monash.

“Entonces, esta combinación de este calentamiento de fondo del calentamiento global, El Niño y el hecho de que es la época más calurosa del año para el mundo significa que estamos viendo todos estos récords cayendo, todos a la vez”.

Temperaturas globales promedio



Fuentes: NOAA, Instituto de Cambio Climático, Universidad de Maine

Si bien la Organización Meteorológica Mundial de la ONU y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. han declarado que hay un Niño, la Oficina de Meteorología de Australia hasta ahora se ha abstenido de declarar uno, diciendo que la atmósfera aún no está dando las señales típicas.

El récord de temperatura media global se ha batido un par de veces en las últimas semanas, según un modelo de temperatura media del aire a dos metros, creado por la NOAA. Aunque, como estos datos se derivan de un modelo y no de la observación directa, no es un registro climático “oficial”.

El modelo se basa en datos de observación de estaciones meteorológicas, globos, satélites y otras fuentes y permite a los científicos del clima tener una idea de la temperatura en un área más amplia y crear un promedio para todo el mundo.

El gráfico anterior muestra el promedio global derivado del modelo, pero los mapas también muestran las anomalías de temperatura positivas, la diferencia entre las temperaturas actuales y el promedio a largo plazo, que se extienden por gran parte de la superficie de la Tierra en junio.


A pesar de que las temperaturas del aire se han elevado, los modelos de la NOAA muestran que las temperaturas de la superficie del mar también son más altas que en las últimas décadas. Los datos mensuales muestran que la anomalía de la temperatura ha sido positiva y con una tendencia al alza durante décadas.

El océano almacena gran parte del exceso de calor del calentamiento global, hasta un 90 % en las últimas décadas.

“Debido a que hemos tenido La Niña en los últimos años, gran parte del calor se ha ido al océano”, dice Reid. Ha estado escondido de nosotros en la superficie por un tiempo. Y ahora que hemos pasado de La Niña a El Niño, gran parte de este calor del océano ahora está subiendo a la superficie”.


Si bien el aire y la superficie del mar experimentan un calor superior al promedio, se están estableciendo nuevos récords para el hielo marino en la Antártida, por lo poco que hay. La falta de extensión del hielo marino continúa una tendencia: se ha establecido un nuevo récord varias veces en los últimos años.

Los datos satelitales del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo muestran que 2023 no solo es un valor atípico significativo, sino que 2022 terminó con algunas de las extensiones de hielo marino más bajas registradas. Pero la brecha con el promedio a largo plazo para esta época del año parece estar aumentando.

Extensión diaria del hielo marino antártico
Muestra la extensión del hielo marino antártico en millones de kilómetros cuadrados, por año. Última actualización 20 julio 2023


Pero Reid advierte que la Tierra, el clima, es un sistema complejo, con muchas partes móviles. Lo que le sucede al hielo marino en la Antártida, por ejemplo, también tiene que ver con los vientos, las tormentas y los sistemas de presión.

“Tenemos, por supuesto, el cambio climático de fondo, tenemos la estacionalidad, el hecho de que es verano, el hecho de que ahora es El Niño, y luego también está lo que llamamos efectos de los aerosoles. Entonces, estas son partículas diminutas como polvo de azufre, sal marina, que pueden reflejar la radiación solar entrante. Y [todo esto] puede controlar la temperatura del planeta”.

 

Fuentes:Material cedido por Courtesy of Guardian News & Media Ltd para webs sin ánimo de lucro/sin utilización comercial – Licencia exclusiva: Open License Terms, agencias, Twitter: Antonio Turiel, Juan Bordera, mención de “Una Caldera llamada Europa” en Diario Público.

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La población de la UE condenada a la pobreza: Preparan un fondo de 20.000 millones de euros para abastecer militarmente a Kiev

 

La población de la UE condenada a la pobreza: Preparan un fondo de 20.000 millones de euros para abastecer militarmente a Kiev

 

DIARIO OCTUBRE / julio 20, 2023

 

De aprobarse la decisión, se consolidaría el cambio ideológico radical del bloque europeo y la renuncia a su "proyecto de paz", afirma el medio 'Político'.


La ginecóloga nazi de Europa, Ursula von der Leyen


Según un artículo de Político, la Unión Europea propondrá un fondo para mantener al Ejército de Ucrania abastecido durante los próximos cuatro años a un costo de hasta 20.000 millones de euros (unos 22.400 millones de dólares), de acuerdo a cinco diplomáticos familiarizados con el plan que hablaron en anonimato con el espacio periodístico.

 

La propuesta no implicaría que Bruselas financie directamente las armas de Ucrania. En cambio, ayudaría a los países miembros de la alianza a cubrir sus propios costos de compra y donación de artículos, como municiones, misiles y tanques. También contribuiría a pagar el entrenamiento de soldados ucranianos.

Este compromiso, destaca la publicación, sería un aumento importante en relación a la transferencia de fondos para el sector militar de Ucrania, ya que desde el inicio del conflicto, en febrero de 2022, la Unión Europea ha enviado alrededor de 4.000 millones de euros (casi 4.500 millones de dólares) al régimen de Kiev para financiar su escalada bélica.

Así, esta decisión, de aprobarse, “cimentaría un cambio radical ideológico para la UE, un autodenominado proyecto de paz”, advierte Político. La idea de que Bruselas subvencione el envío de armas a Kiev habría sido impensable hasta hace poco, señala el artículo. Ahora, está a punto de ser un hecho consagrado para los próximos años.

“Irónicamente (y tal vez revelador), todo esto se está haciendo a través de un fondo preexistente denominado Fondo Europeo para la Paz”, apunta Político.

La nueva propuesta de financiación militar se envió a los países de la UE el 17 de junio para su revisión, y los ministros de Relaciones Exteriores de la plataforma multinacional la abordarán el 20 de julio durante una reunión en Bruselas, según indica el artículo.

Dos de los diplomáticos que hablaron con Político afirmaron además que el objetivo perfila aprobar el proyecto durante este otoño europeo, que inicia en septiembre.

Además, los miembros del bloque analizan otra propuesta para destinar 50.000 millones de euros (unos 56 mil millones de dólares) en asistencia no militar a Ucrania entre 2024 y 2027, una bolsa financiada por las contribuciones los Estados miembros de la Unión Europea a partir de los recursos de los contribuyentes de cada país.

En las últimas semanas, Hungría se negó a aprobar la octava ronda de ayudas militares de la UE a Kiev, valorada en 500 millones de euros (unos 560 millones de dólares), argumentando que los fondos del Mecanismo Europeo para la Paz no pueden destinarse a entregar armas a Ucrania, además de criticar que el bloque favorezca una salida militar al conflicto en vez del diálogo.

FUENTE: sputniknews.lat

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El mundo rural, sin lugar en la campaña

 

El mundo rural, sin lugar en la campaña

 


Por Esmeralda R. Vaquero 

Rebelion / España

20/07/2023

 

Fuentes: Ctxt


Ni la despoblación ni la ausencia de servicios básicos aparecieron en el debate político televisivo de los dos grandes partidos; España Vaciada reclama que “dejen de hacerse fotos y vengan a conocer lo que hay”.

El lunes, 10 de julio, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo mantuvieron un cara a cara televisivo donde abordaron distintos temas de la actualidad del país o, al menos, esa era la intención inicial. Aunque la falta de escucha y las interrupciones fueron las principales señas de identidad, también lo fue la ausencia de la España rural del diálogo. Ninguna referencia a propuestas y medidas para un elemento clave en las elecciones del próximo 23 de julio, pese a que Feijóo había adelantado pocos días antes en Corrales del Vino (Zamora) que iba “a llevar al debate lo que ocurre en los pueblos”. Eso no ocurrió. Pero tampoco la visita formaba parte de un despliegue de interés por las zonas rurales. 

La despoblación, la mejora de las infraestructuras o la revitalización del mundo rural no aparecieron a lo largo de las casi dos horas de televisión, salvo para, por ejemplo, hacer alusión a Guillermo Fernández Vara y su desbancada del gobierno de Extremadura tras el pacto de PP y Vox. Pero la mención a los pactos territoriales no implicó hablar de las iniciativas que la población de las zonas descentralizadas quiere llevar a cabo en sus territorios. Entonces, ¿acaso no interesa el voto rural? Si nos ceñimos a la población involucrada, la cifra no es pequeña. Casi seis millones de personas viven en ese concepto que se ha llamado la ‘España vaciada’ o, lo que es lo mismo, zonas con una escasa densidad de población, de municipios poco habitados, con una media de edad muy elevada y que carecen de servicios totalmente instaurados en los grandes núcleos de población. 

De los 350 diputados y diputadas que componen el Congreso, el sistema electoral español estipula que haya dos fijos por cada provincia. Los 248 restantes se reparten en función de la población. Lo que ocurre es que en las zonas con menos habitantes esta representación varía y cada formación política necesita un número distinto de votos para conseguir un escaño. En los comicios de 2019, por ejemplo, Más País fue el que más votos necesitó, con 194.000 papeletas por cada diputado o diputada, mientras que PP o PSOE tenían que conseguir 57.000. Teruel Existe ofreció la sorpresa más importante y solo necesitó 19.000, porque obtuvo el 26% de los votos de su provincia.

Generalmente, existe la creencia de que el voto rural es conservador, aunque eso no es del todo cierto. En el sur y suroeste de España (Andalucía y Extremadura), el PSOE ha acaparado a lo largo de décadas el voto de los pueblos. En otras comunidades autónomas, como Castilla y León, la tendencia ha sido hacia la derecha. El bipartidismo ha seguido reinando, aunque ahora, la desaparición de Ciudadanos y la irrupción de Vox arroja muchas incógnitas, que solo se resolverán el 23 de julio. En cualquier caso, en febrero de 2019, antes de las últimas elecciones generales, el CIS elaboró un barómetro sobre tendencia política en el que se reflejaban algunos datos de interés. En el apartado de la autopercepción ideológica, siendo 1 extrema izquierda y 10 extrema derecha, en los municipios de menos de 2.000 habitantes, el 11,9% se situaban en el 1 y 2, seguido de un 25,7% que lo hacían entre el 3 y 4. Apenas el 3,5% se situaba en el 9 y 10; y el 21,7% se ubicaban entre el 6,7 y 8. De estas cifras se deduce que, independientemente de lo que después ocurra en las urnas y de la distribución del sufragio, el 37,6% de las personas que viven en los núcleos más despoblados se sienten de izquierdas o centro izquierda y el 25,2% de derechas, o centro derecha. El porcentaje restante correspondería al llamado ‘centro’. 

“Somos pocos votos, por eso no importamos y no nos sacan en sus debates, pero en estas elecciones es posible que los escaños que se consigan en la España vaciada resulten fundamentales para la investidura de uno de los dos candidatos. Y entonces, tendrán que escucharnos”, señalan en el movimiento ciudadano Soria ¡YA! Y añaden: “Si hacemos una búsqueda rápida, Soria se menciona una vez en el programa del Partido Popular y dos en el del Partido Socialista. Se nota que están hechos en Madrid”.

España Vaciada es una federación de partidos, una organización política surgida de la movilización social y constituida por 80 organizaciones, que confluye a las próximas elecciones generales en diez provincias. En ella se integra la mencionada Teruel Existe, el movimiento ciudadano creado en 2019, y que se presentó a las elecciones generales logrando un diputado, Tomás Guitarte, un senador, Joaquín Egea, y una senadora, Beatriz Martín. Asturias, Burgos, León, Palencia, Salamanca y Valladolid concurren el 23 de julio con la marca España Vaciada, mientras que Teruel, Zaragoza, Huesca y Soria lo harán con sus marcas propias. La coordinadora general de España Vaciada, Inmaculada Sáenz, que es también alcaldesa de Nieva de Cameros, considera que hace unos años se consiguió meter en la agenda de los ‘partidos históricos’ los problemas de las zonas rurales y que eso ahora se ha dejado de lado. “Nos preocupa este ‘olvido’, porque no se están haciendo propuestas para evitar despoblación, somos personas que queremos seguir viviendo donde vivimos, no puede ser que en un momento en que además va a aumentar el voto por correo desde núcleos rurales, estos partidos se olviden de que existimos. No solamente dejan de hablar de los pueblos, también están obviando las ciudades de tamaño pequeño y mediano, y la necesidad de servicios que tenemos”, afirma.

La incertidumbre de lo que va a pasar con las autovías, la falta de cobertura móvil, la ausencia de conexiones ferroviarias, la necesidad de una fiscalidad diferenciada, la recuperación de las viviendas en ruinas para suelo público, el futuro de las energías renovables, el acceso a la sanidad y la educación en localidades más reducidas son algunas de las preocupaciones que, según explica Sáenz, no son atendidas. “Se hacen normas que afectan a los municipios sin contar con los propios municipios”, añade. Sáenz se muestra crítica con la presencia puntual de los líderes de los grandes partidos en algún pequeño núcleo de población. “Les encanta hacerse fotos con vacas y ovejas, pero hay que estar aquí cuando hay un ataque de lobo, cuando hay riada tras riada. Porque nos ponen encima de la mesa cuando hablan de municipios que han sufrido daños unas horas en Zaragoza, pero eso no es cosa de un día, pasa muchas veces en el mes de junio”.

También parece haber caído en el olvido una propuesta que presentó Teruel Existe en el Congreso de los Diputados en octubre de 2021. Se trata del Plan 100-30-30, una iniciativa que demanda, por ejemplo, que haya Internet con una velocidad mínima de 100MB simétrico en todas las zonas, que se necesite un máximo de 30 minutos de viaje para el acceso a servicios básicos y que exista una distancia no superior a los 30 kilómetros para conectar con una vía de alta capacidad. El documento se componía de más de cien medidas. “Si pudieron poner 60.000 millones de euros al servicio de la banca para su recuperación, que inviertan ahora ese dinero en que toda la ciudadanía tengamos los mismos servicios”, apunta Sáenz. Y añade: “Yo les reto, y lo hago de verdad, no a que vengan a sacarse una foto, sino a que pasen una jornada y vean lo que se trabaja; que aprendan a agradecer la labor que hacen los ganaderos, las personas que siguen regentando un bar, una peluquería, un comercio pequeño, y sean capaces de pasar un día con lo que hay aquí”.

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jueves, 20 de julio de 2023

¿Cuál es la oscura estrategia de Alemania en la guerra de Ucrania?

 

¿Cuál es la oscura estrategia de Alemania en la guerra de Ucrania?

 

M. K. Bhadrakumar

El Viejo Topo

20 julio, 2023 

 


La hipótesis de que el eje anglosajón es fundamental para la guerra en Ucrania contra Rusia es solo parcialmente cierta. Alemania es en realidad el segundo mayor proveedor de armas de Ucrania, después de Estados Unidos. El canciller Olaf Scholz acaba de prometer en la Cumbre de la OTAN , en Vilnius, un nuevo paquete de armas por valor de 700 millones de euros, que incluye tanques adicionales, municiones y sistemas de defensa aérea Patriot, poniendo a Berlín, como dijo, a la vanguardia del apoyo militar a Ucrania.

El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, enfatizó: «Al hacer esto, estamos haciendo una contribución significativa para fortalecer el poder de permanencia de Ucrania». Sin embargo, la pantomima que desarrollan los alemanes puede tener múltiples motivos.

Fundamentalmente, la motivación de Alemania se remonta a la aplastante derrota propinada por el Ejército Rojo y tiene poco que ver con los ucranianos. La crisis de Ucrania ha proporcionado el contexto para acelerar la militarización de Alemania. Mientras tanto, los sentimientos revanchistas asoman la cabeza y existe un «consenso bipartidista» entre los principales partidos de Alemania (CDU, SPD y el Partido Verde) a este respecto.

En una entrevista el fin de semana, el principal experto en asuntos exteriores y de defensa de la CDU, Roderich Kiesewetter (un ex coronel que dirigió la Asociación de Reservistas de la Bundeswehr de 2011 a 2016) sugirió que si las condiciones lo justifican, por la situación de Ucrania, la OTAN debería “cortar Kaliningrado de las líneas de suministro rusas. Así veremos cómo reacciona Putin cuando está bajo presión”, agregó. Berlín todavía sufre por la rendición de la antigua ciudad prusiana de Königsberg en abril de 1945.

En ese año Stalin ordenó a 1,5 millones de soldados soviéticos, apoyados por varios miles de tanques y aviones, atacaran a las divisiones Panzer nazis atrincheradas en la ciudad de Königsberg. La captura de la fortaleza de Königsberg por el ejército soviético se celebró en Moscú con una salva de artillería de 324 cañones que dispararon 24 proyectiles cada uno.

Evidentemente, los comentarios de Kiesewetter muestran que nada se olvida ni se perdona en Berlín, incluso después de 8 décadas. Así, Alemania es el aliado más cercano de Biden en la guerra contra Rusia. Ahora, el gobierno alemán ha declarado que entiende la controvertida decisión de Biden de suministrar municiones en racimo a Ucrania. El portavoz del gobierno comentó en Berlín: “Estamos seguros que nuestros amigos estadounidenses no tomaron la decisión a la ligera al entregar este tipo de municiones”.

El presidente Frank-Walter Steinmeier comentó: “En la situación actual, uno no debe obstruir a los EEUU.”. De hecho, la figura principal de la CDU, Kiesewetter, sugirió en una entrevista con el diario «Taz” del Partido Verde, que “no solo se le debe dar a Ucrania «garantías y, si es necesario asistencia nuclear, como un paso intermedio para la membresía en la OTAN».

Coincidiendo con la cumbre de la OTAN en Vilnius, Rheinmetal, la gran empresa alemana de fabricación de armas de 135 años, ha revelado que abrirá una planta de vehículos blindados en el oeste de Ucrania en un lugar no revelado. Para empezar, construirán y repararán vehículos blindados de transporte de tropas “Fuchs” mientras se ponen en marcha un programa para fabricar tanques , municiones y sistemas de defensa aérea.

El director ejecutivo de Rheinmetall le dijo a CNN que, al igual que otras fábricas de armas ucranianas, la nueva planta podría protegerse de los ataques aéreos rusos. Alemania ha más que duplicado la asignación de 2.000 millones de euros para mejorar las fuerzas armadas de Ucrania. Ahora suma alrededor de € 5,4 mil millones con planes adicionales para aumentar a € 10,5 mil millones.

¿Este frenesí armamentista es por Rusia? Alemania no ignora que Ucrania no tiene ninguna posibilidad de derrotar militarmente a Rusia. Alemania está jugando otro juego, un juego más largo donde no es Rusia sino Polonia su adversario.

Desde que el ejército zarista avanzó hacia Galicia en 1914, Rusia ha tenido una historia difícil con los nacionalistas ucranianos. En la guerra actual Rusia no quiere que el conflicto se extienda al oeste de Ucrania. Y si los rusos llegan a dar ese paso será por un imperativo de seguridad.

La victoria soviética en Ucrania en octubre de 1944, la ocupación del este de Europa por parte del Ejército Rojo y la diplomacia aliada dieron como resultado un nuevo trazado en las fronteras occidentales de Polonia con Alemania y de Ucrania con Polonia. En pocas palabras, con la compensación de los territorios alemanes en el oeste, Polonia cedió Volhynia y Galicia en el oeste de Ucrania; un intercambio de población que creó, por primera vez en siglos, una clara frontera étnica polaco-ucraniana.


Una herencia de la Segunda Guerra Mundial

Esta entre los cálculos de los estrategas que la guerra en Ucrania cambie radicalmente los límites territoriales de Ucrania en el este y el sur. Posiblemente, también pueda reabrir el acuerdo posterior a la Segunda Guerra Mundial con respecto al oeste de Ucrania. Rusia ha advertido repetidamente que Polonia tiene como objetivo revertir la cesión de Volhynia y Galicia en el oeste de Ucrania. Semejante giro de los acontecimientos traerá sin duda a primer plano la cuestión de los territorios alemanes que forman parte de Polonia en la actualidad.

Tal vez fue en previsión de la turbulencia que se avecinaba que en octubre pasado, ocho meses después que comenzara la intervención rusa, Varsovia exigió a Berlín reparaciones por la Segunda Guerra Mundial, un problema que, según Alemania, se resolvió en 1990, por una suma de 1,3 billones de euros.

En la Conferencia de Potsdam (1945), los “antiguos territorios del este de Alemania” –que comprenden casi una cuarta parte de la ex- República de Weimar– fueron cedidos en su mayoría a Polonia. El resto, ubicado en el norte de Prusia Oriental, incluida la ciudad alemana de Königsberg (rebautizada como Kaliningrado), se asignó a la Unión Soviética.

No hay que equivocarse sobre la importancia que tiene para la cultura y la política alemana su frontera oriental. De hecho, siempre hay algo muy volátil en la actitud de esta “Gran Potencia discapacitada”. Cuando aparecen nuevas circunstancias políticas, económicas e históricas las nueva realidad impulsa a quienes detentan el poder a recuperar paulatinamente los discursos revanchistas e imperialistas. Estos existen de manera silenciosa debajo de la superficie desde hace mucho tiempo en Alemania. Hoy mediante cuidados esfuerzos los diplomáticos alemanes empiezan a sondear que pasaría con una nueva expansión de su país.

En retrospectiva, el papel de Alemania —en particular, el del entonces ministro de Relaciones Exteriores y actual presidente Steinmeier— para alinear a Alemania con los elementos neonazis durante el cambio de régimen en Kiev (2014) y la subsiguiente perfidia alemana en la implementación del Acuerdo de Minsk («Steinmeier fórmula”), no debe olvidarse (hasta lo admitió la excanciller Angela Merkel).

Baste decir que, mientras Rusia está ganando la guerra, la principal preocupación de la política exterior alemana se expresa en la necesidad de redefinir lo que era parte de Alemania. Por lo tanto, la guerra en Ucrania es solo el medio para un fin que la opinión pública desconoce.

Armamentismo alemán

Informes recientes sugieren que Berlín puede estar avanzando para satisfacer la demanda de Ucrania de misiles de crucero Taurus con un alcance superior a 500 km y una «cabeza de guerra multiefecto» . Supuestamente única arma que puede cambiar las reglas del juego en el campo de batalla y crear los requisitos previos para la victoria.

Del mismo modo, los soldados alemanes son aproximadamente la mitad del grupo de batalla de la OTAN que ya está presente en Lituania. El ministro de Defensa, Boris Pistorius, dijo hace dos semanas que Alemania está preparando la infraestructura para establecer una base permanente de 4.000 soldados («una brigada robusta») en Lituania para tener capacidad militar en el flanco oriental. La decisión cuenta con el apoyo tanto de la coalición gobernante como del principal partido de la oposición.

El experto en política exterior de la CDU y miembro del Bundestag, Kiesewetter, calificó la idea de establecer una base alemana en el Báltico como una “decisión razonable”. Y no hay que olvidar que, históricamente hablando, ha habido intentos anteriores de crear un dominio alemán en los Estados del Báltico (Estonia, Letonia , Lituania); esta pretensión está basada en los reclamos de los colonos alemanes que se habrían asentado en esos territorios en los siglos XII y XIII.

Fuente: Obsevatorio de la crisis.

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29 medidas sobre el gas para una nueva legislatura

 

29 medidas sobre el gas para una nueva legislatura 


TERCERAINFORMACION / 20.07.023

  • El gas será un elemento clave de la política energética en la próxima legislatura.
  • La red Gas No es Solución, de la que forma parte Ecologistas en Acción, entra en la campaña con 29 propuestas para el próximo ciclo político.



La red Gas No es Solución, compuesta por más de 30 de las principales organizaciones ambientales del Estado español, ha hecho llegar, a lo largo de las últimas semanas, un documento de posicionamiento y propuestas sobre gas e hidrógeno a todos los partidos políticos de relevancia. El documento “Desgasificar nuestra sociedad para una vida digna” cuenta con un total de 29 medidas que se encuentran divididas en tres grandes apartados temáticos (proteger a las personas vulnerabilizadas, garantizar la seguridad, independencia y resiliencia energética y aumentar la ambición climática) y un anexo sobre medidas específicas sobre hidrógeno.

La situación de crisis energética a raíz de la guerra en Ucrania ha puesto de manifiesto lo perverso de un sistema económico basado en los combustibles fósiles, en especial del gas. No solo el impacto climático del gas fósil, sino que el incremento de los precios que se sufrió el pasado otoño ha generado gran impacto social y económico. Este incremento en los precios ha supuesto que más hogares entren en situación de pobreza energética al no poder hacer frente a facturas energéticas hinchadas. Además, ha provocado mayores tasas de inflación, lo que ha supuesto un encarecimiento general del coste de la vida.

Como consecuencia de ello, han sido muchos los intereses que se han lanzado a proteger y financiar proyectos gasistas inviables social, económica y climáticamente. Una fiebre del gas europea que está teniendo consecuencias significativas en muchos países de otros continentes, como África y Asia. El deseo de numerosos gobiernos de vender gas a Europa está llevando a países como Egipto a optar por la quema de combustibles más contaminantes, así como al surgimiento de nuevas infraestructuras y gasoductos en África para exportar gas, poniendo en peligro la transición energética del continente, como denuncia la organización Don’t Gas Africa. Del mismo modo, la incapacidad de Europa para desligarse del gas está dejando a países más vulnerables como Pakistán sin acceso a los mercados energéticos para proporcionar servicios básicos a toda la población. 

La red Gas no es Solución, de la que forma parte Ecologistas en Acción, señala lo erróneo de apostar por partidos negacionistas o retardistas, cuyos programas políticos siguen blindando la quema de gas, con un alto impacto climático, para proteger única y exclusivamente los intereses de la industria del gas y los grandes fondos de inversión. Mientras tanto, será la ciudadanía del Estado español la que seguirá sufriendo el coste de estas inversiones, cuyas consecuencias son el incremento de las desigualdades y el agravamiento del deterioro ecológico y ambiental de la península ibérica, y de todo el planeta.

Claves-y-Propuestas-GasDescarga

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Hacernos personas a pesar del capital

 

López Arnal ha rescatado estas palabras de Fernández Buey en unas Jornadas organizadas por la extinta Plataforma Cívica de Derechos Sociales el 11/6/95. Tras la convocatoria de actos y manifestaciones contra la reforma laboral, la Plataforma fue desautorizada por la dirección de CCOO.


Hacernos personas a pesar del capital


Francisco Fernández Buey

El Viejo Topo

19 julio, 2023 

 


Agradezco la invitación de la Plataforma Cívica para clausurar estas Jornadas. Y lo agradezco de corazón, porque pienso que una iniciativa en favor de la defensa de los derechos sociales como ésta que tomasteis, aquí en Madrid, ahora hace poco más de un año (el 20 de mayo del 94), estaba haciendo falta, era ya una necesidad.


Y como era una necesidad social estoy convencido de que acabará cuajando en todo el país. A pesar de las rutinas, a pesar de las desinformaciones y a pesar de los obstáculos con los que todavía está topando la iniciativa.

Al hablar de desinformación me refiero al hecho de que hasta ahora, por lo que yo sé, la mayoría de los medios de comunicación, en vez de informar de la iniciativa sólo la han mencionado para deslizar sospechas. Y al referirme a rutinas y obstáculos quiero aclarar desde el principio, como viejo afiliado a CCOO, que comparto punto por punto la argumentación de Agustín Moreno en su propuesta de resolución para la Comisión Ejecutiva Confederal del 10 de enero del 95.

En la polémica con el Consejo Federal de CCOO Agustín Moreno llevaba más razón que un santo cuando dijo que ante el negativo panorama creado por la contrarreforma laboral de estos últimos años hay que moverse en todos los frentes posibles: empezando por el sindical, desde luego, pero también en el social, en el jurídico y en el político. La pretensión de que nuestro sindicato, o cualquier otro de los sindicatos de clase, ya hacen eso, ya están haciendo lo que hay que hacer al respecto, o es una respuesta meramente administrativa o desconoce la realidad sociolaboral y sociopolítica del país.

Me parece, pues, que lo primero que hay que decir al concluir estas Jornadas es que el Consejo Confederal de CCOO debería rectificar su decisión en este punto. Lo que la Plataforma Cívica plantea es justo y es necesario. La trayectoria de las personas que asumieron la iniciativa en un principio, aquí, en Madrid –Gimbernat, Martín Seco, Frutos, Ladislao Martínez, Víctor Ríos y Agustín Moreno– es, en mi opinión, una garantía moral. Y no hay duda de que su objetivo rebasa la actividad sindical actual de todos los sindicatos existentes.

Nadie debería ver, pues, competencias ni fantasmas donde no los hay. Nadie pretende sustituir a los sindicatos de clase. Pero hay, sí, un punto conflictivo que conviene abordar aquí porque es una cuestión objetivamente importante y porque varias de las personas que han intervenido en estas Jornadas han aludido a la responsabilidad de los sindicatos en el mal momento por el que se está pasando.

Yo prefiero plantear la cosa centrando la atención en la existencia, cada vez más evidente, de zonas de intersección en la actuación de los sindicatos, de los partidos políticos de la izquierda y de las organizaciones sociopolíticas preocupadas por los derechos sociales. Hay un montón de temas sociopolíticos, socioeconómicos y socioculturales que hoy en día interesan y preocupan por igual a sindicalistas y personas comprometidas en organizaciones de muy amplio espectro y de las que aquí mismo, en estas Jornadas sobre protección social, tenemos una muestra representativa.


La ampliación del área de actuación de los sindicatos en el mundo contemporáneo vino dada inicialmente por la dimensión de las políticas sociales de los Estados desde hace algún tiempo. En la última década esta ampliación del área de actuación sindical se ha hecho aún más pertinente por las restricciones a la protección social que han supuesto las distintas variantes de las políticas neoliberales. Acerca de la dimensión y la dirección de estas restricciones se ha concretado ya lo suficiente en estas Jornadas, de modo que no voy a detenerme en ello. Es obvio que, en tales condiciones, los sindicatos no se pueden limitar a la defensa de los intereses de sus afiliados. Ni siquiera a la defensa de los intereses de los trabajadores asalariados en general.

En una sociedad cuyas tasas de desempleo oscilan entre el 15% y el 24% es evidente que los sindicatos tienen que preocuparse también por el origen, las causas y el futuro del paro. Salce Elvira, Andrés Bilbao y Jesús Albarracín se han referido al cambio de mentalidad que supone el que hace unas décadas los economistas consideraran por lo general que con un 15% de desempleados las sociedades capitalistas estaban abocadas a una fase de revolución social cuando últimamente se toleran tasas muy superiores y encima se dice que son “naturales”, “lógicas”. Hay que dar una explicación a ese cambio de talante. Hay que decir que no es lo mismo un 15% de parados en el marco de un sistema productivo nacional-estatal que ese mismo 15% de desempleados nacionales en el marco de la economía-mundo, en un Imperio único en el que millones de personas son tratadas diariamente por el capital (en Asia, parte de África y parte de América) como mercancías en el sentido más literal de la palabra, como esclavos, como siervos sin ningún tipo de derechos.

En una sociedad en la que el industrialismo capitalista depreda la naturaleza con efectos muy negativos para el conjunto de las poblaciones es evidente que los sindicatos tienen que preocuparse por el origen del problema medioambiental y sus consecuencias. Y así sucesivamente.

Siendo esto así, lo cierto es que hay en los sindicatos una tendencia a limitarse a la defensa tradicional del puesto de trabajo y de los intereses de los trabajadores con trabajo, y a ver luego como una injerencia la preocupación de otros por la situación de los desempleados y de los que no han llegado a tener un puesto de trabajo, de los marginados y excluidos, o más en general, la preocupación por la reducción o el recorte de los derechos sociales del conjunto de la población que se derivan de la nueva legislación.

Pero es que, además, los sindicatos no pueden moralmente estar callados ni pueden limitarse a hacer una declaración de vez en cuando en una sociedad, como la nuestra, en la que se observa el envilecimiento de la vida política, el avance de la corrupción de los poderes públicos, el uso de fondos reservados para financiar el crimen y la corrupción y los intentos de un gobierno autodenominado socialista de ocultar el crimen de estado tapando la boca a los jueces que se atreven a decir lo que hay.


También en esto han de intervenir los sindicatos con claridad.

El problema es cómo, cómo intervenir: si en la línea tacticista y subalterna de los primeros pactos de la Moncloa, en la vieja línea carrillista, o buscando nuevas formas de hacer política también en esto.

No pretendo reducir las cosas a un esquema maniqueo para que de ello salga la conclusión que tiene que salir. Ojo. No estoy diciendo que en las condiciones actuales toda negociación sindical con el actual gobierno debe prohibirse con el argumento de que cualquier negociación apuntalaría políticas económicas desfavorables servidas, además, por colaboradores de corruptos. No es eso. Hay negociaciones necesarias que están por encima de la circunstancia política, sin duda. No estoy pensando en eso, sino más bien en la tentación, que parece estar en el ambiente y que está siendo ya sugerida por algunos medios de comunicación, de establecer pactos globales bajo la hipótesis, una vez más, de la excepcionalidad de la situación política actual.


En este sentido quiero advertir de una cosa. Si con los pactos de la Moncloa salió reforzado el empresariado y el sector pseudosocialista de los sindicatos y de las organizaciones políticas, lo más probable es que un pacto social de esas características ahora, con un 24% de desempleados y un porcentaje tan alto de personas al borde la pobreza, favorezca (además de al empresariado nuevamente) una reacción neofascista por abajo. Este es un peligro que se tiene muy poco en cuenta al hacer cálculos de futuro porque, en general, todavía se sigue creyendo erróneamente que la reacción neofascista es sólo cosa de los de arriba o de los de en medio. Como estas son unas jornadas para la reflexión propongo también a reflexión esta hipótesis sin ánimo de provocar a nadie.

Pero volvamos al hilo principal.

El compañero Víctor Ríos planteó el problema de las zonas de intersección en las actuaciones de los sindicatos y las organizaciones sociopolíticas en un artículo publicado hace unos meses en El Mundo, a propósito, precisamente, de la polémica que estaba suscitando en CCOO la Plataforma Cívica. No he visto que ese planteamiento se haya discutido luego abiertamente. Al menos en Barcelona no se ha discutido.

El asunto es que la progresiva ampliación de las tareas y objetivos del movimiento sindical a campos que tradicionalmente estuvieron reservados a los partidos políticos de la izquierda ha creado fricciones aún por resolver y acerca de las cuales ha habido muchas, demasiadas, oscilaciones, tanto en los sindicatos mayoritarios como en las organizaciones políticas de la izquierda transformadora.

Algunas de estas fricciones son, me parece, inevitables por el momento. El que las haya no es malo. Pues eso significa que algo se mueve: donde hay discusión y polémica hay vida. Lo malo es que las fricciones sobre estas zonas de intersección de los problemas sindicales, sociales, culturales y políticos se produzcan inconscientemente o que se pretenda reducirlas a expresión de meras maniobras por el control de los sindicatos. Sobre todo en España, donde hay una vieja tradición de crítica de lo político que coincide con la ampliación de las áreas de intervención sindicalista. La tradición anarcosindicalista tiene mucho que ver con eso. La tradición que representa CCOO también.

A partir de la constitución de la Plataforma Cívica en favor de los derechos sociales se hace cada vez más importante encontrar vías y lugares para discutir precisamente acerca de estas zonas de intersección si no se quiere andar oscilando de un lado a otro, como un péndulo, desde la exaltación eufórica del papel de los sindicatos en la
resistencia contra las políticas económicas neoliberales (hace unos años) al desprecio de la orientación pactista de los mismos sindicatos en relación con la reforma laboral (ahora mismo).

Probablemente lo primero que hay que hacer para discutir en serio acerca de estas zonas de intersección sea renunciar a los viejos ticts: de un lado, a la pretensión política de usar los sindicatos como correas de transmisión de organizaciones que se supone que están por encima y, de otro lado, a la pretensión sindical de monopolizar los asuntos de los trabajadores. Tengo que decir que algo se ha hecho en esa doble dirección, pero que no se ha hecho todo lo que se dice haber hecho. Por lo menos no se ha hecho lo suficiente como para superar los viejos y nuevos resabios en esto.


Lo que queremos, lo que nos une a las personas que estamos aquí, pertenecientes a varios sindicatos, a plataformas sindicales o a organizaciones sociopolíticas que siempre han estado próximas a los sindicatos, es: 1º mejorar la capacidad de diagnóstico sobre el momento presente de los trabajadores y en torno a los derechos sociales, 2º y, en consonancia con ello, generalizar a todo el país esa reflexión sobre el empleo, sobre los derechos laborales, sobre la recuperación del valor de la negociación colectiva y sobre el papel de los sindicatos para 3º propiciar la movilización de los sectores sociales interesados, de los parados, de los desempleados, de los excluidos, de los trabajadores en precario, de los trabajadores sindicados y , en general, de las personas sensibles que en nuestra sociedad se dan cuenta de cómo se están perdiendo derechos que ha costado mucho sudor y mucho esfuerzo conseguir a través de la lucha social y democrática.

En relación con los dos primeros puntos de la propuesta creo que se está haciendo urgente una reconsideración de la cultura de la izquierda sobre la condición obrera y sus contradicciones. Tal reconsideración está en la base de estas jornadas y se ha aludido varias veces a ello con preocupación. Su punto de partida tiene que ser, me parece, el análisis de los efectos del cambio que se está produciendo en el concepto de trabajo, y, más en particular, el análisis de las consecuencias que la crisis del taylorismo está teniendo ya en los países del área geográfica en que vivimos.

En este punto sigue habiendo algunos prejuicios e incomprensiones que tenemos que superar. Que tenemos que superar juntos, quiero decir. El centro de trabajo está cambiando aceleradamente. La situación del trabajo también. El trabajador de la cadena industrial de montaje, que fue durante mucho tiempo el símbolo cultural de los sindicatos y el héroe de no pocas novelas y películas neorrealistas, está siendo sustituido por un trabajador transversal y polivalente preocupado al mismo tiempo por la inseguridad y por la formación permanente. No hay duda de ello. Pero este trabajador de la época postfordista suele tener al lado, aunque no siempre lo sabe, al albañil, puteado por el thacherismo, de las películas de Loach o al inmigrante de provincias sin trabajo, abocado a la prostitución, que acaba de voluntario en los paracas, como En la boca no de Techiné. Las diferencias entre el obrero industrial clásico, el asalariado en situación precaria, el joven con un contrato basura, el inmigrante que busca trabajo, el trabajador de la sanidad o de la enseñanza públicas y el nuevo trabajador transversal y polivalente son tantas que no caben de ninguna manera en un sindicato aún movido por el viejo esquema reivindicativo.

Al llegar aquí me imagino la tarea de la Plataforma Cívica como una película en la que logramos poner de acuerdo al albañil de Loach con el emigrante de Techiné y con el héroe de Vasco Pratolini y con el fontanero de aquella sátira estupenda titulada Brasil y a todos ellos con el experto en informática que hace la competencia a Hacienda desviando los céntimos de las nóminas en la última versión de Supermán? De momento, todos esos personajes corren por ahí, entre nosotros, sin vínculos entre ellos y tal vez sin conocerse.

De las intervenciones escuchadas aquí, más allá de la diferencias y de las polémicas, se sigue que todos queremos, en los próximos tiempos, poner de manifiesto la otra cara del actual proyecto empleo en nuestro país. Empleo estable y alojamiento digno son los dos clamores de los excluidos, de los proletarios y de los de abajo en nuestro
país y en Europa. Uno de los aspectos más definitorios de la Plataforma Cívica, por lo que hemos escuchado durante estos tres días, es la preocupación por la situación de los desempleados y de los excluidos. Creo que éste es un punto clave: cómo actuar en el territorio en tanto que trabajadores o desempleados que somos al mismo tiempo ciudadanos.


Se habla ya de nuevas propuestas gubernamentales para la pacificación social y de inminentes ofertas a los sindicatos. Habrá que estar atentos también en este punto. No nos ocurra que vuelva a jugarse con los intereses y con los derechos de los trabajadores y de las personas que buscan trabajo en nombre del miedo ante el futuro político. Hay quien ha elegido como estrategia dar voces diciendo que viene el ogro para asustar a los de abajo y pactar con los de arriba el disfraz que debe ponerse al ogro ya existente. Porque el ogro lo tenemos ya aquí. Hace tiempo que ha venido.

Pactar con este gobierno o con otro la aplicación de la actual reforma laboral o de una segunda reforma laboral que fuera en la misma dirección que la primera es hacerse la ilusión de que no hay ogro porque nosotros mismos somos parte de él.

Creo que una de las tareas actuales de la Plataforma Cívica es transmitir esta convicción a los ciudadanos, sindicados o no, en un momento particularmente complicado por las especulaciones políticas. De esta complicación (el peligro de un giro más a la derecha) no se puede prescindir. Y por ello, para no chocar innecesariamente con las incomprensiones que tienen su origen en el miedo a la vuelta de la derecha política, con las incomprensiones de personas próximas en muchas cosas, hay que poner mucha atención, me parece a mí, en esto: en las formas que hemos de emplear para que el miedo, que se ve venir, no frene las reivindicaciones sociales, económicas y culturales que las gentes de abajo consideran justas.


Sabemos, además, que el ataque a los derechos sociales de los trabajadores no es privativo del país en que vivimos. Es uno de los efectos de esto que llaman “modelo de desarrollo” y que no puede ser “modelo” de nada ni desarrolla otra cosa que lo que ya estaba desarrollado antes. Por ejemplo, la hegemonía del capital financiero en el plano nacional, estatal y mundial, como ha dicho Carlos Alfonso, de la Asamblea Democrática de Vallecas. Ese mismo modelo de desarrollo es el que potencia la mercantilización y privatización de la Escuela Pública a través del anteproyecto de Ley de Evaluación, participación y gobierno de los centros públicos justamente denunciado en mayo de este año por los Sindicatos de la Enseñanza y por la Plataforma Cívica por abandonar la concepción del sistema educativa como servicio público y prioritario.

El mismo modelo encontramos en Europa. El 13% de los europeos de la Unión se siente excluído de la sociedad en que viven, el 12% está en paro, el 30% ha sufrido el desempleo en los últimos cinco años.

Tantos o más que los que se sienten excluidos en España. En La Unión Europea hay más de 50 millones de pobres y 3 millones de personas no tienen alojamiento. Si el desempleo es estructural, si “el paro es de larga duración”, como dicen Salce y Mª Cruz Elvira, también la pobreza, en España y en Europa, es duradera, no transitoria. Es sintomático el hecho de que el 40% de los europeos, según una macroencuesta elaborada por la Comisión Europea con una muestra de casi trece mil personas, considere que el actual proceso de construcción de Europea está haciendo aumentar la diferencia entre ricos y pobres.

Todas las encuestas realizadas por la Comunidad Europea en estos últimos años recogen el mismo clamor mayoritario: “Es necesario que se garanticen los derechos económicos, sociales y políticos para poder vivir con dignidad”. La gente quiere que los poderes públicos actúen en ese sentido, pero al mismo tiempo el 70% de los europeos encuestados considera que los actuales poderes públicos no hacen nada para erradicar esta situación. En España, por ejemplo, se ha calculado que haría falta un mínimo de 100.000 millones de pesetas anuales (cinco veces más de lo que se dedica actualmente) para mitigar las pésimas condiciones de quienes viven al borde la pobreza.

Paro de larga duración, aumento de las diferencias, consolidación del nuevo tipo de pobreza, también de larga duración, y especulación por arriba con los fondos destinados a paliar la exclusión social son los ingredientes de una bomba social de efecto retardado cuyo “seguro” ha sido, de momento, la compra política de las consciencias de tanta gente pobre, una compra desleal denunciada en su día con valentía sin par por nuestro Diamantino García, denuncia que Gordillo y el SOC han reiterado muchas veces, la última en una entrevista que publica la estupenda revista Exodo.

El “seguro” de esa bomba social acabará saltando en los próximos años, de eso no hay duda. Y sin embargo, de esto apenas hablan la mayoría de los sindicatos grandes. O, por lo menos, yo no oigo que se hable de ello. He ahí otro tema, central, para al Plataforma Cívica.

Más allá de las manipulaciones informativas y de los programas de intoxicación de masas a que suelen dar lugar las confrontaciones electorales, las previsiones de grupos, instituciones y personas independientes que se han hecho públicas hace unos meses, en ocasión de la Cumbre de Copenhague, son inequívocas: hasta el 30-40% de la población europea podría encontrarse en situación de subempleo o desempleo en la primera década del siglo XXI (Carlo Pelanda, de la Universidad de Georgia, USA, “La nueva pobreza”, en El País del 16/III/95) De ahí que pensemos que uno de los objetivos de la Plataforma Cívica ha de ser la denuncia de la Europa del capital y la movilización contra esta realidad europea de hoy en nombre de un proyecto alternativo más igualitario, más libre, en el que se respete al mismo tiempo la diversidad de géneros y de culturas y se busque de verdad la armonización del hombre con la naturaleza, no la depredación de la naturaleza y la explotación de los hombres y de las mujeres. Aspiramos alternativamente a implantar nuevas políticas económicas y sociales cuya objetivo básico es la ocupación digna, el reparto equilibrado y equitativo del trabajo desalienado, y la mejora de la protección social de los trabajadores en el marco de un desarrollo sociocultural ecológicamente sostenible. Aspiramos al reparto justo de la riqueza para lo cual hay que prospectar formas alternativas de política fiscal. Aspiramos a la rehumanización de la fuerza de trabajo. Hay que volver a poner el acento en la atención a la fuerza de trabajo llamada hombre. Eso es lo que nos permitirá hacer realidad una sugerencia del compañero Agustín Morán, de CAES, con la que quiero terminar: hacernos personas a pesar del capital.

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