miércoles, 15 de marzo de 2023

Literatura para descifrar la tragedia de Casas Viejas

 

Reseña de Tres días del 33, de Ramón Pérez Montero (Los libros de la herida, 2022)


Literatura para descifrar la tragedia de Casas Viejas

 


Por Jesús Aller 

Rebelion / España

| 14/03/2023 | 

 

Fuentes: Rebelión


En aquel mundo de equilibrios precarios que fue la Segunda República Española, lo ocurrido del 10 al 12 de enero de 1933 en la aldea gaditana de Casas Viejas supuso un desencuentro, que resultaría casi definitivo, entre las autoridades y los sectores más empobrecidos y concienciados del campesinado. La sombra de la masacre persiguió a Manuel Azaña, entonces al frente del ejecutivo, y contribuyó unos meses después a su dimisión, que llevó a las derechas al poder, pero sobre todo demostró a las claras que a la hora de reprimir revueltas en poco se diferenciaban los nuevos gobernantes de los de viejo cuño.



Los incidentes de aquellos días fueron ampliamente conocidos gracias sobre todo al trabajo de dos jóvenes periodistas, Ramón J. Sender y Eduardo de Guzmán, que investigaron sobre el terreno y publicaron documentados informes desmontando la versión oficial. A partir de entonces, la bibliografía al efecto no ha dejado de crecer, y existe también un largometraje de 1984, titulado Casas Viejas y dirigido por José Luis López del Río. Tres días del 33 (Libros de la herida, 2022) es una novela de Ramón Pérez Montero que con magnífica literatura explora la dimensión humana de la tragedia. A través de sus páginas intuimos, como origen de todo, la miseria del campo andaluz y la desgracia de un país sin vías reales de progreso social y condenado a un abismo de violencia.

Los hechos y sus consecuencias

A comienzos de 1933, los sectores más impacientes del anarquismo español, cuya cabeza visible era Juan García Oliver, estaban decididos a impedir “la consolidación de la república burguesa”, sobrepasándola por vía insurreccional. En esta tesitura y como forma de ejercitar lo que denominaban “gimnasia revolucionaria”, convocaron una huelga general para el día 8 de enero, que no fue respaldada por el comité nacional de la CNT. La acción tuvo no obstante amplio seguimiento, sobre todo en Cataluña, Madrid, Asturias, Valencia y Aragón, pero también en Andalucía, como vamos a ver.

En el contexto de estas tentativas a nivel estatal, en la mañana del día 11 un grupo de campesinos, armado de escopetas y pistolas, tras proclamar el comunismo libertario en el pueblo, asaltó el cuartel de la guardia civil de Casas Viejas, localidad que contaba por entonces con unos dos mil habitantes. En el enfrentamiento resultaron gravemente heridos dos agentes, que morirían poco después, y a lo largo del día fueron llegando fuerzas de la benemérita y de asalto, que rodearon la vivienda de Francisco Cruz Gutiérrez, apodado Seisdedos, un carbonero de setenta y dos años responsabilizado de lo ocurrido, junto a sus dos hijos y su yerno, en las declaraciones obtenidas por los uniformados.

Ante la resistencia armada que se les oponía desde la choza, las tropas al mando del capitán Manuel Rojas de la guardia de Asalto optaron por incendiarla, con lo que seis personas perecieron calcinadas en su interior, entre ellos Seisdedos, sus dos hijos, su yerno y su nuera. Un hombre y una mujer que trataron de escapar del fuego fueron acribillados, pero la nieta de Seisdedos, que salió con un niño en brazos, salvó la vida. Durante el día 12, Rojas decidió hacer un escarmiento y trece personas fueron fusiladas. El cómputo total de víctimas de la masacre asciende a veintiocho si se contabiliza a varios fallecidos por ataques al corazón en los días siguientes.

El relato de los hechos ofrecido por las autoridades defendía que no se habían producido ejecuciones a sangre fría, pero en seguida afloraron testimonios que las confirmaban. El jefe de gobierno, Manuel Azaña, respaldó en un principio la versión oficial y aunque fue exonerado de las acusaciones vertidas por el capitán Rojas de haber ordenado “disparar a la barriga”, sintió que su reputación quedaba muy maltrecha. Este militar fue condenado a veintiún años de reclusión por catorce homicidios, pero la pena fue reducida a sólo dos años poco después, de forma que cuando se produjo el golpe de estado en 1936, estaba ya en libertad y tuvo ocasión de continuar su labor represiva, en este caso en su Granada natal.

La aproximación literaria

Tras un monólogo en el que Seisdedos nos describe su trabajo de carbonero y su visión de la época incierta que le ha tocado vivir, Tres días del 33 reconstruye pormenorizadamente el desarrollo de los acontecimientos en las jornadas de autos. En todo el libro los protagonistas hablan su propio idioma, rico en expresiones coloquiales, y en el acercamiento s sus vivencias hay que destacar la empatía del autor y su conocimiento profundo de la vida y las faenas del campo andaluz. De esta forma, la obra permite captar lo esencial de la historia, el asalto a los cielos de los desposeídos en un mundo sin alternativas, abismado en su inercia. Era un momento aquél en que la lucha sindical prometía un alivio real de la miseria secular de los campesinos, y con este espíritu arranca la movilización en el pueblo. Sin embargo, pronto naufraga todo en un mar de sangre cuando el máximo responsable de las fuerzas destinadas a aplastar la revuelta ordena numerosas ejecuciones extrajudiciales.

La novela nos ofrece también una aproximación a las secuelas de aquellos sucesos, como el proceso judicial que va a focalizar la culpa en el capitán Rojas, aunque la rebaja de condena no tardaría en llegar. No deja de recordarse tampoco a los estudiosos que en la época más reciente y con un intenso trabajo sobre el terreno han contribuido a esclarecer lo ocurrido. Es el caso del norteamericano Jerome R. Mintz con su The Anarchists of Casas Viejas, publicado por la Universidad de Chicago en 1982 y del que hay una versión castellana de 2006.

Más allá de los hechos que la historiografía despliega ante nosotros, obras como Tres días del 33, de Ramón Pérez Montero, tienen la virtud de abrirnos a un paisaje humano y un caudal de experiencias que de otra forma apenas podríamos adivinar. El autor de este libro muestra un respeto escrupuloso por la “verdad histórica”, pero su labor demuestra fehacientemente que sin caer en la falsedad existe un vasto territorio que la literatura puede explorar para enriquecer nuestra visión. Iluminados de esta manera, estaremos mucho más cerca de unas víctimas inocentes cuya tragedia no deja de interpelarnos.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/. En él puede descargarse ya su último poemario: Los libros muertos.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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«Los fugados del fuerte de Ezkaba, 1938»

 

 

«Los fugados del fuerte de Ezkaba, 1938»


Tercerainformacion/ 15.03.2023


Acto el 15 de Marzo. A las 19:15 h. en la Sede Círculo Republicano Manolín Abad, en Huesca.



 

Acto organizado por el Circulo Republicano de Huesca y la CNT.

Desde el Círculo Republicano de Huesca anuncian el viaje al Campo de Gurs, Francia, que están preparando junto a otras asociaciones de Huesca y Zaragoza, para el próximo 29 de abril, sábado. Se adjunta programa. 

En breve informarán del programa de las XV Jornadas Culturales Republicanas de abril que ya tienen casi cerrado.

Viaje-a-Gurs-HUDescarga

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¿Es más grave la Reforma de las Pensiones francesa que la reforma de pensiones del Estado español?

 


¿Es más grave la Reforma de las Pensiones francesa que la reforma de pensiones del Estado español?


Publicado el 14 de marzo de 2023 / Por CGT

KAOSENLARED

 

Ambas reformas, son diametralmente opuestas en la agresividad, respecto a los sistemas públicos de  pensiones, su accesibilidad, es decir, el tiempo necesario de cotización para acceder a la pensión de  jubilación y su porcentaje, así como la edad para tener derecho a jubilarse.

La reforma francesa, decayó en la primera embestida, en sus aspectos más lesivos y en esta otra agresión  por parte del capitalismo francés, representado por Macron, la batalla sindical y de la calle, se centra en  que la jubilación se mantenga a los 62 años y los años cotizados para obtener plena pensión no se amplíen.  La ciudadanía francesa, especialmente las personas trabajadoras, asalariadas, llevan con huelgas, boicot y  manifestaciones más de un mes. Supone un principio de esperanza, a la vez que refuerza la cultura de  defensa de lo público y los Derechos Fundamentales de las personas.

Las distintas reformas en el estado español, todas con consenso político y sindical (los sindicatos  institucionales), llevadas a cabo desde 1985 hasta la última de 2023, se llevaron por delante esos derechos  fundamentales de la mayoría y refuerzan los privilegios de una minoría, a la vez que traspasan recursos  públicos hacia los mercados privados, por medio de los Fondos de Pensiones de Empleo.

Aquí en el Estado Español, las personas que no hayan cotizado más de 38,5 años, no pueden jubilarse sino  es a los 67 años. Si deciden jubilarse anticipadamente, no lo pueden hacer sino a partir de los 63 años y  con penalizaciones en su pensión. Su pensión se calcula en base a los últimos 25 años, cuando en 1985 del  siglo pasado, con una economía que generaba menor riqueza, la base de cálculo eran los últimos dos años  y ahora, pasará a los 29 años en el 2026 que coexistirá con los 25 años, hasta 2044 y los años necesarios  para tener derecho al 100% de la BR, se sitúan en 36,5 años.

Y lo más grave para el sistema público de pensiones, son los fondos de pensiones de empresa. Llevan tiempo llamando a la puerta con insistencia. Cuando se creó el Pacto de Toledo, en el año 1995, ya  se incluyó en la recomendación 14 la potenciación de los sistemas complementarios y no han dejado de  aparecer en las sucesivas reformulaciones del mismo, y así figura en la última, firmada el 27 de octubre de  2020.

Ha hecho falta una pandemia, atarnos de pies y manos a los fondos europeos de recuperación para salir de  ella y un gobierno de coalición, supuestamente progresista, para que los sistemas complementarios tomen  carta de naturaleza a través de los planes de pensiones de empresa o planes de empleo que confluirán en  un engañoso fondo de pensiones de promoción pública pero gestionado por entidades privadas, la  cuadratura del círculo, mezclar agua y aceite.

No se sabe aún si el dinero depositado contará con el aval del Estado, pero quien piensa en eso ahora, lo  inmediato es ponerlo a andar, sacarlo al mercado cuanto antes para que respire “libre”. Que la rentabilidad  de los planes de pensiones, sean de la naturaleza que sea, llevan tiempo siendo una ruina, eso es un  detalle que carece de importancia cuando nos encontramos ante un negocio tan suculento. Por último, y como guinda del pastel, los recursos de este fondo se invertirán en un principio en productos  de riesgo supuestamente rentables. Ese riesgo se irá reduciendo según se aproxime la edad de jubilación.  Está todo pensado.

Hasta aquí la propaganda, el engaño, la hipocresía y una pequeña dosis de ironía para digerir el mal trago.  Nos encontramos ante un cambio radical de modelo, pasamos de garantizar un sistema público de  pensiones como un derecho de ciudadanía a negociar con un producto más del mercado. Mercantilizando  derechos se consigue que estos cambien de naturaleza y dejen de ser tales, se privaticen. Una campaña  francesa de apoyo a lo público lo define en una sola frase: “Cuando todo sea privado, estaremos privados  de todo”.

Llevan lustros cuestionando la sostenibilidad del sistema público de pensiones y cuando el sentido común  demanda que para asegurar su viabilidad la solución pasa por conseguir más recursos, se opta, por lo contrario, aumentar las cuotas, pero no para mejorar el sistema público si no para privatizarlo. Restar  recursos al sistema público para alimentar el denominado segundo pilar del sistema: los planes y fondos de  empleo, luego tenemos el tercer pilar, los planes privados. Demasiados pilares para tan escaso cimiento. Acudiendo a esta lógica inhumana, insolidaria y criminal concluiremos que los planes de pensiones  alcanzarán un mayor beneficio a costa de degradar las condiciones laborales, sociales o medioambientales  de personas y lugares que se encuentran a miles de kilómetros, que no se vea, que no salpique.  Estos productos son también expertos en eludir obligaciones fiscales, son enemigos del bien común y fieles  amantes de atesorar cada vez más recursos en menos manos, solo una de esas empresas, BlackRock,  supera en casi seis veces el PIB español. Planes de pensiones y reparto de la riqueza son conceptos  antagónicos.

Se quiere alejar del ámbito político el tema de las pensiones públicas como si se tratara de algo meramente  técnico, de una herramienta de un solo uso, y para ello se muestra un consenso parlamentario, el cual, con  una gran dosis de caradura, se quiere imponer a la sociedad: esto ya no hace falta votarlo, las pensiones  son así y no pueden ser de otra manera. Quienes a ello nos conducen no creen en lo público, ni siquiera en  su democracia liberal delegada que tras un corto período de actividad pasa a ser una democracia olvidada  que concluye en la muy neoliberal dictadura del mercado ahora en auge.

Si creyeran en el sistema público de pensiones el camino solo puede pasar por conseguir sumar más  recursos al mismo. Ya existe, si se quiere, la posibilidad de potenciar la suscripción de convenios especiales  con la propia seguridad social con el fin de aportar recursos a la caja única, sin intermediarios, ni  comisiones, pero entonces no habría negocio, seguirían fuera del mercado y no es esto lo que buscan. La diferencia con la “reforma que quiere imponer el capitalismo francés”, sólo se encuentra en un hecho  sencillo: la ciudadanía francesa, las personas trabajadoras, tienen una conciencia clara, los derechos  públicos, los derechos fundamentales, sólo pueden ser mantenidos si se lucha, si la calle dice NO.  En el estado español, desde la década de los 90 del siglo pasado, los políticos de cualquier color político y  los “agentes sociales”, especialmente los sindicatos institucionales, han pactado la ruptura con lo público y  han ido entregando al “negocio privado” todos los comunes: educación, sanidad, vivienda y ahora, los  sistemas públicos de pensiones.

Salgamos a las calles para impedir la barbarie de que “Cuando todo sea privado, estaremos privados de  todo”.

GOBIERNE QUIEN GOBIERNE LOS SISTEMAS PÚBLICOS SE DEFIENDEN

 

Gabinete de Comunicación de la Confederación General del Trabajo del País Valenciano y Murcia

Avenida del Cid,154 C.P. 46014 Valencia

Tel 693926678-963834440 / Fax 96 3834447

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Por qué el sistema bancario se está desmoronando

 

Los precios de los bonos se están desplomando, y también el valor capitalizado de las hipotecas empaquetadas y otros valores en los que los bancos mantienen sus activos para respaldar sus depósitos. La perspectiva no es nada halagüeña.


Por qué el sistema bancario se está desmoronando


Michael Hudson

El Viejo Topo

15 marzo, 2023 

 


Los colapsos de Silverlake y Silicon Valley Bank son como icebergs que se desprenden del glaciar antártico. La analogía financiera con el calentamiento global que está causando este colapso es el aumento de la temperatura de las tasas de interés, que se dispararon el jueves y viernes pasados para cerrar en 4,60 por ciento para los bonos a dos años del Tesoro de EE.UU.

Mientras tanto, a los depositantes bancarios todavía se les pagaba solo el 0,2 por ciento de sus depósitos. Eso ha llevado a un retiro constante de fondos de los bancos, y una disminución correspondiente en los saldos de los bancos comerciales con la Reserva Federal.

La mayoría de los medios nos están diciendo que las fallidas bancarias son locales, como si no hubiera un contexto o una causa general. Pareciera que les da vergüenza explicar que la quiebra de los bancos que ahora está cobrando impulso es el resultado de cómo la Administración Obama rescató a los bancos en 2008. Quince años de flexibilización cuantitativa han vuelto a inflar los precios de las hipotecas bancarias empaquetadas, y con ello, los precios de la vivienda, de las acciones y de los bonos.

Los 9 billones de dólares de QE de la Fed (no contados como parte del déficit presupuestario) alimentaron la inflación de los activos que generó billones de dólares para los tenedores de esos activos financieros, con un generoso efecto indirecto para los miembros de como máximo un diez por ciento de la población. El precio de la propiedad de la vivienda se disparó al capitalizar las hipotecas a tasas de interés decrecientes en propiedades apalancadas por la deuda. La economía estadounidense experimentó el mayor auge del mercado de bonos de su historia, ya que las tasas de interés cayeron por debajo del 1 por ciento.

La economía se polarizó entre la clase acreedora con un patrimonio neto positivo y el resto de la economía, cuya analogía con la contaminación ambiental y el calentamiento global es la contaminación por deuda.

Pero, al servir a los bancos y a la clase de propietarios financieros, la Fed se apartó a un rincón: ¿Qué iba a pasar si las tasas de interés finalmente subieran?

En mi libro Matando al huésped escribí sobre algo que parecía bastante obvio. El aumento de las tasas de interés hace que los precios de los bonos ya emitidos bajen, junto con los precios de los bienes raíces y las acciones. Esto es lo que ha estado sucediendo con la lucha de la Fed contra la «inflación», un eufemismo para oponerse al aumento de los niveles de empleo y salarios.

Los precios de los bonos se están desplomando, y también el valor capitalizado de las hipotecas empaquetadas y otros valores en los que los bancos mantienen sus activos para respaldar sus depósitos.

El resultado amenaza con empujar los activos bancarios por debajo de sus pasivos de depósito, acabando con su patrimonio neto: su capital contable. Esto es lo que amenazó con ocurrir en 2008.

Es lo que ocurrió de forma más extrema en los años 80 con las S&L y las Cajas de Ahorros, provocando su desaparición. Estos “intermediarios financieros” no podían crear crédito como pueden hacerlo los bancos comerciales, entonces prestaron sus depósitos en forma de hipotecas a largo plazo a tasas de interés fijas, a menudo por 30 años.

Pero a raíz del llamado pico de Volcker (en las tasas de interés) el nivel general de las tasas de interés se mantuvo más alto que las tasas de interés que estaban recibiendo las S&L y las cajas de ahorro.

Los depositantes comenzaron a retirar su dinero para obtener mayores rendimientos en otros lugares, porque las S&L y las cajas de ahorro no podían pagar a sus depositantes tasas más altas con los ingresos provenientes de sus hipotecas fijadas a tasas más bajas. Entonces, el desajuste entre los pasivos a corto plazo y las tasas de interés a largo plazo terminó este tipo de Bancos.

Las S&L y la Cajas debían dinero a los depositantes a corto plazo, pero estaban atrapadas en activos a largo plazo con precios a la baja. Por supuesto, las hipotecas eran a mucho más largo plazo que en el caso de los bancos comerciales.

El efecto del aumento de las tasas de interés tiene el mismo efecto sobre los activos bancarios que sobre todos los activos financieros. Así como la baja de la tasa de interés utilizada por la flexibilización cuantitativa (QE) tenía como objetivo reforzar a los bancos, su reversión hoy tiene el efecto contrario, está debilitando a la banca. Y si los bancos han realizado malas operaciones con derivados están en serios problemas.

Cualquier banco tendrá problemas si mantiene las valoraciones de sus activos más altas que las de sus depósitos pasivos. Cuando la Reserva Federal sube las tasas de interés tanto como para hacer caer los precios de los bonos, la estructura de activos del sistema bancario se debilita. Esa es la esquina en la que la Fed instaló la economía con la QE.

La Fed, por supuesto, reconoce este problema. Por eso evitó subir las tasas de interés durante tanto tiempo, hasta que los asalariados comenzaron a beneficiarse con la recuperación del empleo. Cuando los salarios comenzaron a recuperarse, la Fed no pudo resistirse a librar la habitual guerra de clases contra los trabajadores. Pero al hacerlo, su política se ha convertido también en una guerra contra el sistema bancario.

Silverlake fue el primero en caer, pero fue un caso especial. Había tratado de aprovechar la ola de las criptomonedas sirviendo como banco para varios de estos “valores”. Después que se conoció el gran fraude del SBF, hubo una caída de criptomonedas. Los inversores abandonaron el barco. Los administradores de criptografía tuvieron que pagar retirando los depósitos que tenían en Silverlake, y este se hundió.

El fracaso de este Banco destruyó la gran ilusión de los depósitos en criptomonedas. La impresión popular antes de esta estafa, era que las criptomonedas brindaban una alternativa a los bancos comerciales y a la «moneda fiduciaria». Pero, ¿en qué invertían los criptofondos para respaldar sus compras, sino que en depósitos bancarios y valores gubernamentales, acciones y bonos privados? ¿Qué son las criptomonedas? En última instancia, son simplemente un fondo mutuo secreto para proteger a los lavadores de dinero?

Silicon Valley Bank también es, en muchos sentidos, un caso especial, debido a sus préstamos especializados para nuevas empresas tecnológicas. El banco New Republic también ha sufrido una caída, y también está especializado, presta a depositantes adinerados en el área de San Francisco y el norte de California.

Pero la semana pasada se habló de una quiebra bancaria, y los mercados financieros se conmovieron cuando los precios de los bonos bajaron después  de que el presidente de la Fed, Jerome Powell, anunció que en realidad planeaba subir las tasas de interés más de lo que se había propuesto anteriormente.

El aumento del empleo ha hecho que los asalariados estén dispuestos a defender su capacidad de compra o al menos mantener sus ingresos al día con la inflación. Una inflación causada, entre otros factores por las sanciones del gobierno de Estados Unidos contra la energía y los alimentos rusos. El otro factor inflacionario es responsabilidad de los monopolios que han aumentado los precios como una manera de “anticipar la inflación que se avecina”. El resultado es que los salarios no han seguido el ritmo de las altas tasas de inflación resultantes.

Parece que Silicon Valley Bank tendrá que liquidar sus valores con pérdidas. Probablemente será absorbido por algún banco más grande, pero todo el sistema financiero está siendo puesto en cuestión.

Reuters informó el viernes que las reservas bancarias de la Fed se estaban desplomando. Esto difícilmente sorprende, ya que los bancos disfrutan de tasas diferenciales de interés récord. No es de extrañar que los inversores acomodados estén huyendo de los bancos.

La pregunta obvia es por qué la Fed no rescata a los bancos en la posición del SVB. La respuesta es que los precios más bajos de los activos financieros parecen la Nueva Normalidad. Para los bancos con patrimonio negativo, ¿cómo pueden resolver su solvencia sin reducir drásticamente las tasas de interés y sin que se restaure la Política de Tasa de Interés Cero a 15 años?

Hay un elefante aún más grande en la habitación: se trata de los derivados. La volatilidad aumentó el pasado jueves y viernes. La agitación ha alcanzado grandes magnitudes más allá de lo que caracterizó la caída de 2008 de AIG y otros especuladores.

Hoy, JP Morgan Chase y otros bancos de Nueva York tienen decenas de billones de dólares en derivados: es decir, apuestas de casino sobre cómo cambiarán las tasas de interés, los precios de los bonos, los precios de las acciones y otras medidas.

Por cada posición ganadora, hay un perdedor. Cuando se apuestan billones de dólares, algún operador bancario está obligado a terminar con una pérdida que fácilmente puede acabar con todo el patrimonio neto del banco.

Ahora hay un vuelo hacia el «efectivo», hacia un refugio seguro, supuestamente los valores del Tesoro de EE. UU. A pesar de que los republicanos se niegan a elevar el techo de la deuda, el Tesoro siempre puede imprimir dinero para pagar a sus tenedores de bonos. Parece que el Tesoro se convertirá en el nuevo depositario elegido por quienes tienen recursos financieros. Caerán los depósitos bancarios. Y con ellos, las tenencias bancarias de reservas en la Fed.

Por el momento, el mercado de valores se ha resistido tras la caída de los precios de los bonos. Mi conjetura es que ahora veremos el gran comienzo del fin del gran auge del capital ficticio de 2008-2015. Por lo tanto, las gallinas tienen esperanzas de volver a anidar, esta “gallina” es tal vez el exceso de derivados alimentado por la relajación de la regulación financiera y el análisis de riesgos posterior a 2008.

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Un misil hipersónico ruso impacta en la defensa aérea ucraniana que dirige la OTAN

 

Un misil hipersónico ruso impacta en la defensa aérea ucraniana que dirige la OTAN

 

DIARIO OCTUBRE / marzo 14, 2023



El ejército ruso ha empezado las operaciones de decapitación. Uno de los misiles hipersónicos Kinjal que disparó el jueves impactó en una fortaleza subterránea cerca a Lvov que albergaba a la defensa aérea ucraniana, que gestiona la OTAN.

 

El búnker fue destruido en gran parte por la explosión del misil, que penetró entre 80 y 100 metros de profundidad. Los rusos afirman haber matado a unos 100 oficiales, entre ellos varios asesores de la OTAN que controlaban la defensa aérea ucraniana (1).

Otras fuentes indican que la fortaleza albergaba a unos 300 oficiales (2). En cualquier caso, es un tipo de ataque que a partir de ahora los rusos van a utilizar cada vez más a menudo, el comienzo de una campaña de decapitación para destruir los centros de control y mando de la OTAN en Ucrania utilizando misiles hipersónicos.

La ausencia de una reacción directa de la OTAN no es ciertamente un indicio en contra de la posibilidad de un ataque de este tipo, sino quizás todo lo contrario. Este tipo de intercambios directos se hacen siempre con la máxima discreción por parte de la OTAN.

A partir de ahora, si no se abre un nuevo frente, por lo menos se inicia una nueva forma de guerra, con la intervención de una tecnología muy avanzada en comparación con los combates terrestres cuyo contexto recuerda más bien a la Primera Guerra Mundial.

Esta nueva forma de guerra alimenta el cansancio estadounidense con la Guerra de Ucrania, que se verá reforzado por la bancarrota del capital financiero. En Estados Unidos manda Wall Street y en Wall Street mandan los asuntos internos, los tipos de interés, las cotizaciones, la inflación…

Entramos en una fase de aceleración e innovación de las formas de guerra donde no son necesarios grandes despliegues, grandes maniobras terrestres, ni grandes movilizaciones de equipos bélicos. Serán guerras cada vez más quirúrgicas.

(1) https://theduran.com/russia-controls-bakhmut-roads-closes-on-avdeevka-ukraine-hq-destroyed-china-appoints-pro-russian-defence-chief/
(2) https://johnhelmer.net/unravelling-the-riddles-the-nord-stream-bomb-operation-the-kinzhal-decapitation-operation-the-georgian-beggar-operation/

FUENTE: mpr21.info

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martes, 14 de marzo de 2023

Ya sabemos quién va a pagar la burbuja financiera de 620.000 millones de dólares

 

Ya sabemos quién va a pagar la burbuja financiera de 620.000 millones de dólares

 


DIARIO OCTUBRE / marzo 14, 2023

 


En medio de una guerra, las grandes potencias sufren una segunda derrota que no esperaban, en un campo de batalla que creían suyo: las finanzas mundiales. Janet Yellen, la Secretaria del Tesoro estadounidense, estaba más preocupada por rescatar a Ucrania que al sistema bancario estadounidense.

 

No aciertan ni una. La empresa consultora KPMG dio por válidas las cuentas de SVB y Signature Bank en las auditorías que realizó muy pocos días antes del hundimiento de ambos bancos. Menos de un mes antes del colapso, la revista Forbes decía que SVB era uno de los mejores bancos de Estados Unidos.

Como tantos otros, durante la pandemia el SVB se aprovechó del dinero fácil. El banco lo utilizó para comprar bonos del Tesoro a largo plazo y triplicó sus activos.

Cuando se acabó la pandemia, la FED empezó a subir los tipos de interés para combatir la inflación. Un bono que costaba 100 dólares en términos relativos cayó a 80 dólares. Lo que parecía muy sólido se convirtió en humo.

En Estados Unidos otros tres bancos están al pie de los caballos: First Republic Bank, Pacific Westerns y Western Alliance. En Reino Unido la sucursal del SVB la ha comprado HSBC por el módico precio de una libra. En Alemania la filial local ha sido cerrada por el gobierno. Es sólo la parte visible de la burbuja que está empezando a estallar tras el colapso del SVB.

El director de la Corporación Federal de Seguros de Depósitos de Estados Unidos ha advertido de que los bancos de todo el país acumulan 620.000 millones de dólares en “pérdidas latentes”. Se trata de activos que se han depreciado pero cuyas pérdidas no aparecen en la contabilidad porque aún no se han vendido.

Ayer la FED apuntó tres líneas de actuación adicionales. La primera es que va a garantizar los depósitos de los bancos, incluido el SVB, y que los depositantes no van a sufrir pérdidas. La segunda es que comprará todos los bonos por su valor nominal y no por su valor de mercado. La tercera es que las subidas de tipos se han acabado y hay que volver a los tiempos del dinero fácil.

Pero la tarea parece imposible porque hay más de 23 billones de dólares en depósitos en el sistema bancario de Estados Unidos y no es posible garantizar ese volumen de deudas, ni de lejos.

La FED ha enseñado algo importante a los especuladores de cara al futuro: los bonos del Estado ya no tienen valor de mercado. No existe un mercado libre de bonos. Su precio no cambia. Valen siempre lo mismo y la FED los recompra  a ese precio, independientemente del valor de mercado. No puede haber más pérdidas por comprar bonos públicos porque su precio no puede bajar.

Eso aleja el fantasma de un colapso bancario a corto plazo y nuestra pregunta de ayer ya tiene respuesta: la FED va a tapar el agujero con más papeles, más deuda y más ingeniería financiera. El capital financiero está atrapado en un círculo vicioso. No sabe hacer otra cosa que seguir llenando de aire la burbuja.

Por supuesto que la política de restricción monetaria se acaba aquí. La FED no volverá a subir los tipos de interés. Por lo tanto, cabe esperar que la inflación siga disparándose. El precio de la burbuja financiera lo pagarán los trabajadores con una reducción de sus salarios reales.

Es lo mismo de siempre: los beneficios se los llevan los capitalistas y las pérdidas las pagan todos los demás.

Ahora hay que ver si el Banco Central Europeo va a hacer lo mismo, es decir, seguir pagando la ruina económica del sistema financiero con más papeles y hasta cuándo.

FUENTE: mpr21.info

 

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El corralito que viene… [A la mona la podemos vestir como nos de la gana, porque de mona no la mueve de mona ni Dios. Al pan le podemos llamar como más nos guste llamarlo, pero seguirá siendo pan. Y así, al “corralito que viene” le podríamos llamar también pimpirigaña tengo una caña, que no dejará de ser sino la última señal del agravamiento, profundización y extensión de la crisis del capitalismo de 2008 (económica, política e ideológica), a cuya crisis le vamos a llamar ahora el patio de mi casa es particular que cuando llueve se moja como los demás, pero que no fue ni dejará de ser la fecha en que el capitalismo marca el principio del proceso histórico, que por estrictas razones históricas (no porque Periquín el capitalista sea bueno, malo, alto, bajo, rubito, moreno o ni fu ni fa) pone fin al modo de producción capitalista como modo de producción dominante, sin que por ello el mundo tenga que dejar de dar vueltas. Y este final del modo de producción tiene que ser sustituido por el NUEVO MODO DE PRODUCCIÓN SOCIALISTA. Y yo entiendo que esta afirmación pueda asustar, y tanto más cuanto más ignorante sea el asustado. Pero debería asustar muchos más sean o no ignorantes a todos los trabajadores (yo lo soy) si permanecemos con los brazos cruzados y la cabeza bajo el ala sin hacer nada para forzar (esto de forzar tiene que ver con la política, que no se me vaya a suicidar nadie por esto, que la política no es otra cosa que una relación de fuerzas y, los trabajadores somos la inmensa mayoría, o sea, que a la democracia le tiene que tener miedo quien le tenga, pero no los trabajadores) la sustitución del capitalismo por el socialismo, porque cuando más se tarde en hacerlo peor serán las condiciones de vida de todos los trabajadores, ¿o no es esto lo que viene pasando en todo el mundo desde 2008? Y, aquí es donde tienen que entrar en acción los partidos políticos de izquierdas, los que lo sean (que los tendremos que buscar con lupa y andar con pies de plomo entre ellos). Que yo digo partidos políticos de izquierdas que lo sean no que digan que lo son, que Pericos de esta periquería ya lo hay]

 

Silicon Valley Bank era el decimosexto mayor banco de Estados Unidos. El segundo en proveer de financiación a decenas de miles de empresas. Su hundimiento en bolsa provoca la segunda mayor quiebra bancaria en la historia de ese país.


El corralito que viene…


Eduardo Luque

El Viejo Topo

14 marzo, 2023 

 


fotoUn dato señala su importancia: el Silicon Valley Bank aseguraba prestar sus servicios a cerca del 50% de las compañías estadounidenses. Es el gran financiador de empresas como  YCombinator, una incubadora de firmas tan conocidas como Airbnb, DoorDash y Dropbox. Sus inversores son grandes compañías, como el gigante de la comunicación Discovery o empresas de capital riesgo como Andreessen Horowitz o Beyond Meat, el mayor fabricante de carne artificial del mundo. Estas empresas punteras representaban el 44% de su cartera el año pasado.

De nuevo el fantasma de la crisis financiera se cierne sobre Occidente. Nuevamente los ecos de la crisis del 2008 resuenan en nuestros oídos. Una vez más nos enteramos de que las grandes calificadoras de riesgo bancario vuelven a mentir. Son las mismas que dos días antes de que quebrara Lehman Brothers afirmaban que era un banco solvente. En este caso sólo una gran entidad había colgado el cartel de “venta” como recomendación para sus inversores, otras 15 gestoras de fondos aconsejaban “comprar” dada la “solvencia” del banco. Son miles y miles de millones de dólares diarios los que movía esa empresa para todo tipo de transacciones; desde abrir pequeñas cuentas, pagar nóminas o asesorar a inversionistas. Todo ese flujo se ha cortado de repente; el alcance del efecto dominó ahora mismo es imprevisible.

El día 15 será una fecha crítica, miles de empleados tienen que cobrar sus nóminas. Los gestores de las empresas andan como locos buscando capital puesto que de no pagar las nóminas, según la normativa norteamericana, te pueden achacar responsabilidades legales. La quiebra del banco hará imposible acceder a la liquidez que necesitan las empresas. El contagio es previsible, aunque será a partir de los próximos días cuando comenzaremos a intuir la gravedad de la situación. Las grandes tecnológicas, Google, Apple, Facebook, iniciaron hace meses un proceso de reducción de personal con el despido de más de 50.000 trabajadores. Su valor de mercado se redujo en 4 billones de dólares, dado que la salida de la pandemia provocó una reducción en las ventas on-line. La crisis de las “Big tech” explica en parte el escenario. El Silicon Valley Bank (SVB) era el banco de las startups, aunque la ola provocada por su quiebra será muy potente y afectará a múltiples sectores. Sus repercusiones se han sentido inmediatamente en las bolsas de Londres, Milan, Franfurtk, París o Madrid. Una de las consecuencias previsibles será un proceso acelerado de mayor concentración empresarial en torno a las grandes compañías.

Como en 2008, los altos directivos, los reguladores nacionales o internacionales (que deben velar por la transparencia del sistema) estaban nuevamente ausentes. Directivos del Silicon Valley Bank afirmaban el día 9 de febrero que la salud del banco era excelente, mientras, retiraban a hurtadillas cerca de 5.000 millones de dólares en acciones.[1] La descapitalización promovida por sus gestores no pasó inadvertida: con problemas de liquidez, el banco tuvo que vender un paquete de acciones a pérdidas. Eso provocó el pánico entre los inversores, que quisieron retirar su dinero. Es así como el día 10 se producía la mayor quiebra bancaria de EEUU tras la crisis del 2008. Están afectadas unas 30.000 empresas (sólo en EEU). SVB es un prestamista crucial en empresas emergentes no sólo del sector tecnológico, sino del socio-sanitario. La liquidez la proporcionaba el capital riesgo. La enorme afluencia de papel (los ingresos en la pandemia fueron extraordinarios) permitió al banco impulsar la inversión en bonos del tesoro y deuda a largo plazo por un valor, se supone, superior a los 85.000 millones de euros. En la actualidad valen unos 60.000 millones de dólares (14.000 millones de euros menos). Al encarecer la Reserva Federal el precio del dinero se ha puesto en muchas dificultades a los endeudados, sean empresas o particulares, cuestionando la solvencia del sector bancario que haya invertido en bonos. Otra consecuencia de la subida de tipos ha sido la pérdida de otros 52.000 millones por parte de los grandes bancos y el retroceso generalizado de las bolsas internacionales. Como las inversiones del banco han respaldado proyectos en Canadá, China, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Israel, Suecia y el Reino Unido el riesgo ya no es local, sino sistémico.

El Silicon Valley Bank (SVB) era el preferido de las empresas de alta tecnología y de las grandes firmas relacionadas con el mundo de las “startups”. Las grandes tecnológicas apuestan por una mayor concentración empresarial y bancaria. Serán las grandes beneficiarias. Es una quiebra oportuna dado que la lucha geopolítica se libra también, y sobre todo, en el ámbito de la comunicación y las Redes sociales. No es casual que en este momento se esté expulsando del mercado norteamericano y europeo a los actores chinos, desde Huawei hasta Tick Tock. Las compras, ventas o absorciones entre las grandes tecnológicas se han sucedido en los últimos meses. La quiebra del banco californiano conllevará una mayor concentración empresarial. Las empresas que quiebren, como consecuencia de la fallida bancaria, se venderán a precios de saldo, como sucedió en la anterior crisis.

La quiebra está provocando –las jornadas que vienen serán muy movidas– una agitación enorme en las finanzas internacionales. El hundimiento del banco arrastró la bolsa de California provocando el pánico financiero en el resto del mundo. La situación es tan grave que el propio gobierno estatal anunció la liquidación de la entidad. Los activos han sido transferidos tal y como anuncia el Departamento de Protección Financiera de California al Banco Nacional de Depósitos Asegurados de Santa Clara. El objetivo teórico es proteger el dinero de los clientes, digo teórico porque evidentemente ningún banco tiene dinero suficiente para cubrir el 100% del capital de sus inversores. Sería como si creáramos un banco con el mismo o superior capital al quebrado y dejar ese dinero inmovilizado por si se produce una crisis. En nuestro país, por ejemplo, los 100.000 euros que dice proteger el Estado es desde el punto de vista numérico una entelequia. No hay activos suficientes ni capital para cubrir la quiebra del BBVA o La Caixa, pongamos como ejemplo.

La consecuencia inmediata ha sido la imposición de un “corralito financiero”. Los inversores sólo recuperarán sus ahorros por debajo de los 250.000 dólares (234.000 euros al cambio actual), y siempre condicionados a que haya liquidez. Se supone que las cantidades inferiores serán devueltas a los clientes. Otra nueva mentira para intentar apaciguar el pánico bancario. Los depósitos mayores deberán esperar a liquidar los activos del banco para poder cobrar. Se ignora el número de afectados directos.

El gran riesgo es el contagio a otros bancos. En un solo día los cuatro bancos más grandes de Norteamérica (JP Morgan Chase, Citigroup, Wells Fargo y Bank of America) han perdido 49.000 millones de euros sólo en la jornada del viernes 10. Además se considera, según los datos del gobierno federal, que esas mismas instituciones atesoran otros 600.000 millones de dólares en pérdidas puesto que compraron bonos a tipos de interés muy bajos en los últimos años. Al subir los tipos se han depreciado enormemente. El miedo a las quiebras en cadena está ahí. Los cierres y los despidos masivos de trabajadores serán la consecuencia. Todo el ecosistema de las Tech muestra que es una enorme burbuja financiera. Nos están vendiendo humo.

[1] Paradójicamente su Director administrativo fue en su momento Director financiero de Lehman Brothers antes del histórico colapso de ese banco, según reveló la gestora de fondos Genevieve Roch-Decter.

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