martes, 19 de julio de 2022

Rusia pone en marcha una fase más agresiva de la guerra en Ucrania

 

Rusia pone en marcha una fase más agresiva de la guerra en Ucrania

 

DIARIO OCTUBRE / julio 19, 2022

El sábado Shoigu llegó a Ucrania para inspeccionar a los militares rusos desplegados en el país vecino. El jefe del departamento militar ruso dio las instrucciones necesarias para aumentar aún más las acciones de los militares rusos en todas las áreas operativas con el fin de excluir la posibilidad de que el gobierno de Kiev inflija ataques masivos de misiles y artillería a la infraestructura civil y a la población civil del Donbas y otras regiones.

 

En el puesto de mando, el General de Ejército Shoigu escuchó los informes de los generales Serguei Surovikin, Comandante del Grupo Sur, y Alexander Lapin, Comandante del Grupo Central, y de otros comandantes sobre la situación actual, la naturaleza de las acciones del enemigo y el progreso de las misiones de combate de las fuerzas armadas rusas.

La orden del ministro de Defensa ruso podría marcar el inicio de una gran ofensiva de las fuerzas dirigidas por Rusia en la región de la ciudad de Donetsk. Es una de las zonas más fortificadas, donde el avance ruso ha sido más lento. Las fuerzas armadas ucranianas desplegadas cerca de la ciudad de Donetsk bombardean a diario a los civiles que viven en la zona, lo que aumenta el número de víctimas.

Moscú ha advertido que su ejército aún no ha puesto toda la carne en el asador, sino que estaba llevando a cabo una operación especial con medios y fuerzas limitadas. Al mismo tiempo, el Kremlin subrayó que estaba dispuesto a negociar desde el principio de la intervención rusa.

“Hoy escuchamos que quieren derrotarnos en el campo de batalla. Bueno, qué puedo decir aquí, que lo están intentando”, dijo Putin el 7 de julio. El Presidente ruso añadió que “todavía no hemos empezado nada”.

Putin dijo que Moscú no abandonaba las conversaciones de paz, “pero los que se niegan deben saber que cuanto más se prolongue, más difícil será negociar con nosotros”, advirtió.

Al mismo tiempo, Putin aseguró que el ejército ruso no movilizará fuerzas adicionales. Rusia no ha declarado la guerra a Ucrania. Si las unidades rusas estacionados en el Donbas y otras regiones de Ucrania no son reforzadas con tropas adicionales de refresco, es difícil que el ejército ruso pueda llevar a cabo la orden de Shoigu.

(*) https://www.nytimes.com/2022/07/16/world/europe/russia-ukraine-donbas-shoigu-pause.html

FUENTE: mpr21.info

 

Gabe Abrahams, de Monzón a Sariñena (1.000 millas por Aragón 2018)

 

 

Gabe Abrahams, de Monzón a Sariñena (1.000 millas por Aragón 2018)

  • Del 20 de abril al 22 de mayo de 2018, nuestro colaborador Gabe Abrahams caminó 1.000 millas por Aragón.

TERCERA INFORMACION / 17.07.2022


Del 20 de abril al 22 de mayo de 2018, caminé 1.000 millas por Aragón. Más allá de conseguir la plusmarca mundial de la distancia de Caminata Rápida (Speed Walking), disfruté mucho conociendo lugares y viendo paisajes de gran belleza.

Para completar las 1.000 millas, recorrí en cinco ocasiones un circuito de 320 km que iba desde Monzón a Zaragoza y de Zaragoza a Monzón.

Siguiendo el recorrido de Monzón a Zaragoza, el presente artículo y otro posterior describen aquellos lugares que conocí y que más me impactaron.

De Monzón a la Línea del Cinca

La ciudad de Monzón era el punto de partida del circuito que utilicé para recorrer 1.000 millas por Aragón en el año 2018. Monzón pertenece a la provincia de Huesca y es la capital de la comarca del Cinca Medio. Cuenta con unos 17.000 habitantes. La ciudad se encuentra situada bajo un castillo de origen árabe y en una zona de cerros. El río Sosa atraviesa su centro y el río Cinca transcurre por su territorio.

El circuito de las 1.000 millas empezaba en la plaza Mayor de Monzón, la cual tiene la sede de su ayuntamiento, un bonito palacio de arquitectura renacentista de los siglos XVI y XVII. Y, tras partir de la plaza Mayor, daba una pequeña vuelta por la zona medieval de la ciudad, recorriendo las calles San Antonio y Joaquín Costa hasta la plaza Santa María y la calle de Arriba.

En esa zona medieval de Monzón, se encuentran su castillo de origen árabe en las alturas, la catedral y una parte de la judería. La judería de Monzón está ubicada en las faldas del castillo, entre las plazas de Santa María y San Juan. En su apogeo, contó con 700 hebreos y, desde 2015, está señalizada con tótems informativos y placas, para que los visitantes sepan los lugares donde se ubicaron la sinagoga, la escuela, el cementerio y el mercado, así como el barrio hebreo en su conjunto.

Tras abandonar la zona medieval de Monzón por la calle Juan de Lanuza y el puente sobre el río Sosa, el circuito recorría el paseo de San Juan Bosco, el cual se transforma en la carretera N-240 en dirección a Selgua.

El paseo San Juan Bosco vertebra una zona de Monzón que guarda relación con tiempos más actuales. El paseo tiene grandes edificios en un lado y el Parque de la Azucarera en el otro. Desde mitad del siglo XIX, Monzón creció y se industrializó, en parte gracias a su azucarera, la cual se encontraba en los terrenos que ocupa el parque.

Tras salir de Monzón, el circuito recorría la carretera A-1223, una carretera solitaria y propia de mediados del siglo XX como tantas y tantas de Aragón, pasaba por Selgua y llegaba hasta el cruce situado en las afueras de Ilche, para continuar por una carretera comarcal camino de Barbastro.

La carretera A-1223 tiene en ese tramo los restos republicanos de la Línea del Cinca, una línea de resistencia republicana de la Guerra Civil Española (1936-1939). Recuerdo haber visto en una de las varias ocasiones que pasé por la carretera durante la caminata un autocar situado a un lado de la misma y un grupo de personas que acudían a visitar los restos de la Línea del Cinca. De lejos, me sorprendió ver al grupo, porque en las solitarias carreteras de Aragón no se ve prácticamente a nadie, salvo algún coche o tractor de vez en cuando.

De Barbastro a Sariñena

Una vez llegaba el circuito a Barbastro, se adentraba hasta el paseo del Coso, la calle Romero, la calle General Ricardos y la calle Corona de Aragón. Finalmente, el circuito daba media vuelta y deshacía el camino, regresando a Ilche y a la carretera A-1223. ¿Qué decir de Barbastro?

Barbastro pertenece a la provincia de Huesca y es la capital de la comarca del Somontano de Barbastro. Al igual que Monzón, cuenta con una población de unos 17.000 habitantes.

A poca distancia del paseo del Coso de Barbastro por el que pasaba el circuito, se encuentra la catedral de la ciudad, la denominada Catedral de Santa María de la Asunción. Y a pocos metros de ésta, el Palacio Episcopal de Barbastro y el Palacio de los Argensola, una casa solariega de los siglos XVI y XVII.

La calle Romero, por la que transcurría después el circuito, cruzaba la plaza del Mercado, plaza porticada con unos edificios dignos de la mayor atención.

La calle General Ricardos, la siguiente calle del circuito, llevaba a la zona más bella de Barbastro. Esta calle destaca por sus edificios, algo similares a los de la plaza del Mercado, y por su emblemática cafetería El Cortés. Esta cafetería es una maravilla. Pertenece a otro tiempo. Está decorada en su interior como lo estaban los cafés de principios del siglo XX. Repleta de imágenes antiguas, uno puede conocer el viejo Aragón de primera mano. Barbastro tiene un encanto decadente.

Tras regresar a Ilche desde Barbastro y retomar la carretera A-1223, recuerdo que la carretera permitía ver desde la lejanía la siguiente población por la que pasaba el circuito: Berbegal. Sobre una atalaya de más de 500 metros de altura, de día bajo el sol y de noche bajo la luna y el cielo aragonés repleto de estrellas, Berbegal me impactaba.

A pesar de ser una pequeña población de unos 300 habitantes, Berbegal cuenta con una serie de monumentos y restos de interés: la Iglesia de Santa María la Blanca, la Ermita de San Gregorio, la Ermita de Santa Águeda, restos de la calzada romana… Por Berbegal, pasaron los íberos, los romanos, los musulmanes, el Cid Campeador.

Entre sus personajes ilustres, hay uno especial. Su nombre: Mariano Bielsa y Latre, el Chistavín de Berbegal. Corredor pedestre y pionero del deporte, consiguió derrotar en 1882, en la plaza de toros de Zaragoza, al campeón italiano Achilles Bargossi. Tras vencerle, Chistavín se convirtió en un héroe de su época.

Tras dejar atrás Berbegal, el circuito retomaba una vez más la carretera A-1223, camino de Peralta de Alcofea, Venta de Ballerías, San Lorenzo del Flumen y Sariñena. La llegada a Sariñena se producía por una carretera de otro tiempo, una carretera de asfalto antiguo y gastado, de postes eléctricos de madera, con unas vistas irrepetibles del lejano Pirineo. No la olvidaré jamás.

Sariñena, capital de la comarca de los Monegros (Huesca), supera los 4.000 habitantes. El topónimo proviene de la voz iberovasca tza-ara-agan-en-na (Saragnena) que significa “la que tiene más cantidad de tierras de cultivo de panizo”.

Ya en el núcleo urbano de Sariñena, el circuito transcurría por la carretera A-131 (llamada avenida de Huesca y de Fraga en su recorrido urbano), la calle Eduardo Dato, la calle Ugarte, la plaza El Salvador y la Ronda San Francisco, saliendo de la población finalmente por la carretera A-230 rumbo a San Juan del Flumen.

La carretera A-131 que recorre Sariñena destaca por sus cafeterías, restaurantes y hoteles, los cuales son apropiados para hacer una parada. Recuerdo que durante la caminata pasé por esa carretera con sol, lluvia, niebla, viento, es decir cierzo. Una muestra del tiempo cambiante de esa zona de Aragón.

Del resto del recorrido del circuito por Sariñena, no puedo dejar de mencionar la plaza de San Salvador por su Iglesia de San Salvador y la Casa Penén-Paraled.

La Iglesia de San Salvador es un importante templo neoclásico de inicios del siglo XIX. La Casa Penén-Paraled es una casa señorial construida en el siglo XVIII que presenta elementos clasicistas de gran belleza. Durante la Guerra Civil Española, la casa fue un hospital militar republicano, porque Sariñena fue el centro de las comunicaciones y de las operaciones del ejército republicano en Aragón.

Tras salir de Sariñena, el circuito seguía por la carretera A-230 camino de San Juan del Flumen, dando la vuelta a la imponente Laguna de Sariñena.

En ese emblemático pueblo de colonos, quedamos citados para el segundo artículo dedicado a las 1.000 millas por Aragón de 2018.

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España en guerra. [Trabajador que trabas y que de tu trabajo deberías vivir, que se te están comiendo el pan por debajo de la manta y no te enteras. Es más, parece que haces esfuerzos para no enterarte. Lo primero primerito de todo es lanzarse de cabeza contra una estantería libros (oye, si del cabezazo contra los libros tiras la pared, que se joda la pared, que ya haremos otra) para ir viendo qué es eso de la manta y del pan, y después empezar a hablar con el más cercano para ver como se le puede meter mano a eso de la manta y el pan, y después después y así después sucesivamente, pero no te quedes quieto, hombre, porque como te quedes quieto te van a quitar hasta el aliento, eso sí, democráticamente representado, y beben y beben los peces en el río y vuelven a beber]

 

La población española sigue ajena a la tormenta que se alza en el horizonte. Las decisiones de la cumbre de la OTAN en Madrid (atizar aún más las guerras en África) no han merecido atención. El Sahel será el nuevo escenario bélico próximamente.


España en guerra


Eduardo Luque

El Viejo Topo

19 julio, 2022 



España está en guerra. No es una frase exagerada ni un ejercicio retórico. El suministro de armas a Ucrania para combatir a terceros (las milicias del Dombass y el ejército ruso) nos pone en la mira de los misiles y armas rusas. No ha habido declaración de guerra formal ni siquiera debate parlamentario. El gobierno del PSOE sabía que contaba, si hubiera sido necesario, con el apoyo de la derecha y la ultraderecha; los grupos de izquierda, sin rumbo, sin propuesta alternativa, apabullados por la campaña publicitaria y temerosos de perder su espacio institucional, lanzan frases hueras o simplemente callan como hizo Yolanda Díaz y dan por buena la situación. El añorado Domenico Losurdo hablaría de esa “izquierda ausente”.

La población española sigue ajena a las nubes de tormenta que se alzan en el horizonte. Las decisiones tomadas en la cumbre de la OTAN en Madrid (atizar aún más las guerras en África) no han merecido atención. La prensa nos entretiene con banalidades: los grandes temas de la reunión fueron las indumentarias y los menús de los invitados. Lo anecdótico oculta las graves decisiones que se toman. Pocas cosas han trascendido a la opinión pública. El movimiento anti-OTAN aunque ha conseguido movilizarse ha estado plagado, como casi siempre, de sectarismos y divisiones. La llamada “izquierda institucional” ha intentado controlar y amordazar la protesta. El peso de los cargos en el ejecutivo hace ser muy circunspectos a esos dirigentes políticos, antaño muy críticos con la OTAN y que hoy la justifican como mal menor. El desarme ideológico de la izquierda es en parte responsable de la actual situación de confusión en la ciudadanía.

El conflicto ucraniano no acabará con la tensión OTAN-Rusia; será, cuando acabe esta guerra, un episodio más al que seguirán otros. No volveremos a la situación anterior al 24 de febrero.

La sumisión del actual gobierno “progresista” a los dictados de EEUU nos debería avergonzar como país; tanto es así que el presidente Biden sólo informó al ejecutivo español de que iba a ampliar la base de Rota para dar cabida a dos nuevos destructores. Insisto, sólo informó. UP afirmó que el presidente español ni los había consultado. Pedro Sánchez ha utilizado la cumbre de la OTAN en Madrid como plataforma política personal; se trataba de ofrecerse para otros cargos si llegaba la ocasión. Nos quiso vender que  Ceuta y Melilla quedarían bajo el amparo de la organización a través del artículo 5; Jens Stoltenberg, el Secretario General de la organización atlántica, lo corrigió rápidamente, aclarando que la supuesta intervención no sería automática sino que estaría en función de los acuerdos políticos entre países (es decir de los intereses de EEUU).

En ese contexto se entiende la posición de sumisión promovida por Pedro Sánchez y su ministro de Exteriores José Manuel Albares y las acciones posteriores, es así como se explica la traición perpetrada por este gobierno al Pueblo Saharaui. Y por si no fuera poco el ministro de exteriores se ha encargado, con sus declaraciones, de acentuar la enemistad con Argel. El penúltimo exabrupto del diplomático ha sido acusar a Rusia de la “agresión que habíamos recibido por parte de Argelia”. Pero hay más: la toma de posición a favor de la monarquía alauita nos arrastrará a una guerra más que probable en el Sahel. La tensión argelino-marroquí ha subido de tono desde la última cumbre de la OTAN.

El Sahel africano será el nuevo escenario bélico en los próximos meses. La visita del ministro de exteriores a Rabat a comienzos del mes de julio apunta a definir el apoyo de España en caso de conflicto. Si hace pocas semanas fueron las tropas de la OTAN las que hicieron maniobras militares en el reino de Marruecos con la participación de Israel (las denominadas African Lion 22), ahora son las tropas rusas las que anuncian ejercicios militares conjuntos con Argel. Para detener el ansia belicista marroquí que cree que su posición es de fuerza, Argel corresponde con un enorme desfile militar, mostrando su armamento más sofisticado. Mientras, la prensa fantasea con la posibilidad de que Rusia esté interesada en una base naval en Oran. Es evidente que la tensión en la frontera se ha agudizado desde que Argel y Marruecos rompieron sus relaciones diplomáticas el año pasado. En este momento el control militar está sellando zonas fronterizas donde el contrabando entre los dos países era una forma de vida.

Las inadmisibles declaraciones del presidente de Gobierno sobre la matanza de inmigrantes en Melilla muestran, por si quedaban dudas, nuestra sumisión a los intereses de EEUU. Marruecos es la potencia  regional en la zona a expensas de nuestro país. Las declaraciones de Pedro Sánchez, defendiendo a la gendarmería marroquí, han provocado un profundo rechazo en el conjunto de la sociedad española. No es, como se ha pretendido justificar después, un problema de interpretación.

El actual gobierno muestra los límites de su “progresismo” y, parafraseando al poeta, el gobierno PSOE-UP se afana en ser “blando con las espuelas y duro con las espigas”. La apuesta decidida por la guerra (incrementando en 1000 millones de aquí al final de año el presupuesto en Defensa), el abandono de la reforma fiscal, el recorte las pensiones mediante la privatización y el posible pacto de rentas dibujan los límites de la acción de gobierno. Pedro Sánchez se muestra incapaz de arbitrar soluciones factibles a la crisis social que se avecina. La devastación social en la izquierda, provocada por una política que quiere paliar con gestos lo que son políticas neoliberales, abre camino a la futura victoria de la derecha. Pedro Sánchez ya asume que su destino personal no es renovar mandato en el palacio de la Moncloa sino, tal vez, ocupar los despachos de la OTAN en Bruselas.

Mientras, el ministro Albares nos muestra que es un triste hombre, aunque ignoro si es un hombre triste. Olvidado en la cumbre Atlántica de hace unas semanas, (obviamente su jefe lo eclipsó) nadie parece haber prestado atención a las declaraciones del ínclito ministro de exteriores español. Nadie prestó atención al señor Albares porque nuestra posición de vasallaje nos invisibiliza en el concierto internacional.  Para hacerse notar y, como si la situación no fuera ya suficientemente explosiva, nuestro jefe de embajadores se permite echar más gasolina al fuego. La arrogancia del personaje es inversamente proporcional al peso específico que tiene como diplomático. Hace pocos días nos enemistaba con Mali con unas declaraciones amenazantes. En plena cumbre de la OTAN en Madrid (claro anuncio de la orientación de las futuras relaciones con el Sahel), amenazó con la intervención militar en ese país. Sus palabras, recogidas por las agencias, son enormemente imprudentes. Afirmó que «no se descarta una intervención de la OTAN en Mali si fuera necesario», «Si es necesario y la situación constituye una amenaza para nuestra seguridad, lo haremos«. Queda solo una duda, si se refería a los grupos yihadistas, (por cierto, financiados como sabemos por Occidente) o a los militares rusos de la compañía privada Wagner. Sin duda estará satisfecho; alguien lo tiene en cuenta. Nuestro ministro se comporta, si me permiten la comparación, como esos pequeños perrichuelos que suplen su falta de talla con sus ladridos. Las declaraciones no son casuales: coinciden con la adopción por parte de la Alianza Atlántica del nuevo concepto que considera al Sahel como zona de “interés estratégico”. No ha sido sólo una baladronada de Albares. El actual incidente se enmarca en el deterioro creciente de las relaciones diplomáticas españolas con los países del Sahel y el Norte de África.

Mali llamó inmediatamente a consultas al embajador español en Bamako.  El hombre fuerte del país ha puesto al ministro en su sitio. El coronel Assimi Goïta denunció públicamente que, desde la intervención de la OTAN en Libia en 2011, el terrorismo ha ido expandiéndose por toda la zona. Se puede apreciar, desde esa perspectiva, que hay una relación de causa efecto entre las intervenciones militares de Occidente y el desarrollo de grupos terroristas. La aparición de estas organizaciones, como en el caso de Siria, es la excusa perfecta para invocar la necesidad de las guerras humanitarias. Es un recurso ampliamente utilizado en las últimas décadas: primero invadir un país para imponer la “democracia” y eliminar al “dictador” de turno que molesta; después quedarse para defender al país de los terroristas que los “defensores” han creado, al tiempo que se lo depreda. Es el caso de Irak, Siria o Libia.

Malí es un ejemplo. Los grupos terroristas, afincados durante décadas en zonas cada vez más amplias del territorio, han contado con armamento superior al del ejército. Unas fuerzas armadas con graves problemas de corrupción que han sido apoyadas por las potencias coloniales, en este caso Francia. Mali, como otras antiguas colonias francesas, sigue en un estado de postración social y económica que sólo se explica porque la antigua metrópoli sigue parasitando la riqueza de esta nación.

El ejército francés, que había desplegado durante décadas unos 5500 efectivos, comenzó a retirarse del país el 31 de enero. Acababa para los franceses la operación Takuba Task Force, entre grandes muestras de alegría por parte de la población. Su hueco ha sido ocupado por unos 2500 soldados de la compañía rusa Wagner que conjuntamente con el ejército maliense han conseguido muy buenos resultados en la lucha contra los yihadistas. El enfado francés es mayúsculo. Emmanuel Macron y el presidente de Senegal, hace pocas fechas, pedían la retirada de los Wagners de la zona.  La marcha del ejército francés provocará, a su vez, el fin de la operación europea EUTM-MALI, donde España. Alemania y otros países mantenían una fuerte presencia militar (nuestro país tiene unos 600 militares en la zona).  También el programa Minusma diseñado por la ONU para estabilizar políticamente el país y que contaba con 13289 militares y 1920 policías fenecerá a medio plazo.

La intervención de la ONU, tal y como se ha llevado a cabo hasta el momento, supeditaba los intereses del país africano, como ocurre en otros muchos, a los designios de las antiguas potencias coloniales. Nuestro gobierno, por otra parte, nos implica en más conflictos sirviendo a los intereses de terceros países. Nuestro papel en los nuevos escenarios es un triste papel. Así nos va.

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lunes, 18 de julio de 2022

Al entrenador del FC BARCELONA, Xavi Hernández, le han negado la Visa de entrada a USA. [Las razones alegadas para impedir la entrada del entrenador del FC BARCELONA a USA, al parecer, se deben a las tres visitas que por motivos de su profesión ha tenido que realizar a Iran (Insurgente.org. 18.07.2022). Xavi Hernández es español, luego USA le ha negado la entrada al país a un español. No sé yo si los españoles no deberíamos ponernos algo más tiquismiquis para echar de España (dado que no tenemos una diplomacia de primera división que tome cartas en el asunto) a los que (USA) en 1966, por accidente, dejaron caer cuatro bombas atómicas sobre Palomares, Almería, ocasionando la contaminación radioactiva pertinente con sus correspondientes daños humanos y materiales que 56 años después todavía no han reparado ni camino llevan de reparar]

 

08/01/2020

"La historia oficial que el accidente nuclear de Palomares no fue importante se ha mantenido hasta hoy día"


En 1966 tuvo lugar el accidente nuclear de Palomares (Almería), a raíz de la colisión de un avión cisterna (o nodriza) KC-135 y un bombardero estratégico norteamericano B -52. Este último llevaba cuatro bombas termonucleares, 70 veces más potentes que las de Hiroshima y Nagasaki pero, en este caso, no explotaron: una bomba cayó al mar, la otra se frenó gracias a su paracaídas y las dos restantes cayeron en tierra y desprendieron plutonio en forma de aerosol. La zona no está descontaminada del todo, agravio ambiental que se suma al estigma de la población de la localidad. En este contexto, José Herrera Plaza, periodista de Canal Sur Televisión, investigador y experto del accidente nuclear, y Salvador López Arnal, matemático y profesor de la UNED, miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS-UPF) y con un importante bagaje en conocimiento nuclear, presentaron el libro Silencios y deslealtades. El Accidente militar de Palomares: desde la Guerra Fría Hasta hoy (2019) al Centro de Historia de la Ciencia (CEHIC) de la UAB. Lo han escrito juntos a partir de su correspondencia y transmitido en formato de preguntas y respuestas con el objetivo de conseguir una obra divulgativa que llegue al gran público.

Salvador López Arnal i José Herrera Plaza ©Meritxell Farreny

José Herrera y Salvador López Arnal comparten un background similar respecto al accidente de Palomares, fruto de muchos años de estudio. Este libro, Silencios y deslealtades. El accidente militar de Palomares: desde la Guerra Fría hasta hoy, nace del trabajo anterior de José Herrera: el documental Operación Flecha rota (2007), dos exposiciones fotográficas sobre el accidente en el Centro Andaluz de la Fotografía (2003 y 2016) y el libro Accidente nuclear en Palomares: consecuencias (1966- 2016) (2016). Por otra parte, Herrera también está a punto de editar el libro El año de las bombas: historias de Palomares, que aglutina 24 entrevistas, algunas extraídas del material que ha recopilado para documentar diferentes perfiles que vivieron, bajo un único marco, la misma realidad.

Salvador López Arnal ha escrito, por su parte, junto con Eduard Rodríguez Farré, científico experto en toxicología del CSIC, los libros Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energía nuclear en la salud y el medioambiente (2008) y Crítica de la (sin) razón nuclear Fukushima: un Chernóbil a cámara lenta (2018). A raíz de la publicación del libro Consecuencias (1966-2016) sobre Palomares, Salvador López Arnal quiso entrevistar a José Herrera en una entrevista para El Viejo Topo, en la que colaboraba. Se trata de una entrevista convertida, finalmente, en la publicación del nuevo libro (2019) que representa un grito a la sensibilización y conciencia social, para revitalizar la memoria histórica y para reclamar la descontaminación completa de la zona afectada por la radiación nuclear.

- ¿El hecho de haber escrito el libro Silencios y deslealtades. El Accidente militar de Palomares: desde la Guerra Fría hasta hoy en un formato de preguntas y de respuestas responde a la intención divulgativa que han querido transmitir?

S.L.A.- Me quedé tan impresionado del libro Accidente nuclear en Palomares: consecuencias (1966-2016), por su contenido: fotografías, edición, explicaciones, argumentos, novedades... que pedí el teléfono de José Herrera a Eduard Rodríguez Farré, científico experto en toxicología del CSIC, para entrevistarlo y publicarlo en la revista El Viejo Topo. Dada la riqueza del libro, pensé en escribir una entrevista para cada capítulo y, hablando sobre la actualidad y volviendo al libro, vimos que podíamos aportar elementos nuevos y permitir que el público desconocedor del tema se pudiera introducir fácilmente. El resultado, pues, es un libro de historia del franquismo y postfranquismo que se centra en este caso.

J.H.- Quizás repetimos algunos temas, pero nos vienen bien como contexto. El primer libro Consecuencias es de referencia y consulta para periodistas o gente especializada, con citas a pie de página referenciando todos los documentos, con tablas y análisis económicos para estimar todos los costes y evitar repetir los mismos datos obsoletos. Este último, en cambio, es más divulgativo, ameno y de bolsillo.

- ¿Salvador, cómo estructuró este libro?, ¿A medida que conocía la historia, se fijaba en algunos puntos en los que quería incidir?
S.L.A.- Sí, a partir de la lectura atenta del libro de José, entrevistas y información adicional adquirí una visión para mirarlo todo desde la perspectiva de Palomares. El periodo de gestación y de correspondencia con José duró un año y medio, de 2017 hasta 2019, incluyendo las rectificaciones.

- ¿Este libro añade presión para que se formalice y se inicie la completa descontaminación de Palomares?, ¿Qué respuesta han recibido?
J.H.- Una de las finalidades del libro es dar a conocer el accidente, el engaño, la experimentación con la salud y el trato que recibió la población de Palomares, tanto en la dictadura como en la democracia. Con su conocimiento y divulgación se lucha contra el olvido y se vindica la descontaminación pendiente. Pero no hay que pecar de cándidos. Este es sólo un grano de arena. Del mismo modo que las autoridades relacionadas no se inmutan si no hay una acción judicial o si no salta a la actualidad ni suenan los teléfonos, la denuncia de unos pocos ciudadanos, por muy documentada y justificada que esté, no afecta para nada los poderosos y altos funcionarios.

- José, ¿para iniciarse en el tema de Palomares, con motivo del documental Operación Flecha rota, como accedió a los documentos y a las fuentes?
J.H.- Mis inicios se remontan al 13 de enero de 1986 y al viaje con el fotógrafo Cristóbal Manuel del diario El País para cubrir una asamblea y movilizaciones de los vecinos de la localidad, antes de cumplirse el vigésimo aniversario y que se extinguiera el derecho a reclamar los daños diferidos. Personalmente, aspiraba a preparar un documental sobre esta historia. Durante años, recopilé todo lo que se publicaba sobre tema nuclear y empecé a preparar el documental Operación Flecha Rota.

Este documental lo llevé a cabo gracias al colectivo que participó en su elaboración: personal voluntario, activistas y colaboradores y colaboradoras, investigadores como la Duquesa de Medina y Eduard Rodríguez Farré, físicos y físicas nucleares y con la ayuda de un documentalista profesional de Canal Sur Televisión. Incluso un profesor de universidad me entregó unos dossiers para formarme en temas relacionados con el plutonio y facilitarme documentos del Proyecto Indalo, ahora inaccesibles. Paradójicamente, gran parte de la documentación sensible de origen español está en Estados Unidos y hay que tener en cuenta que, en aquel tiempo, en 2007, los costes por contactar y comunicarse con personas de fuera del país eran más elevados. La producción del documental me sirvió para darme cuenta de que ser investigador y activista es casi incompatible con el trabajo, más frío y escéptico, del historiador. En mi caso, me he implicado del todo, hecho que hizo que generase algunos prejuicios que me limitaban a la hora de analizar de manera rigurosa y equitativa los acontecimientos. Por este motivo, tuve que reestructurar algunas relaciones. En primer lugar, para mantener la independencia, no me inscribí en ningún grupo ni partido; sólo colaboré puntualmente con quien estaba por el trabajo, sin importarme su ideología. Después, intenté separar las dos actividades. Cuando me pongo a investigar o publicar, intento dejar en letargo mis convicciones vindicativas y viceversa.

- En su caso, Salvador, explica que la primera imagen que tuvo del accidente nuclear de Palomares fue el NODO del año 1966. ¿Cómo fue?
S.L.A.- Lo primero que conocí sobre el caso fueron las imágenes del baño del exministro Manuel Fraga, que vi en un cine de barrio. Llegué a casa y lo comenté a mis padres, pero no sabían mucho más. Años después, retomé el tema de Palomares gracias al profesor de filosofía que impartía clases de Metodología de la Ciencia y de Historia de la Ciencia en la Facultad de Económicas, Manuel Sacristán, y luego con el científico del CSIC, Eduard Rodríguez Farré. Ahora bien, mi formación en este asunto ha sido posible con la ayuda y el trabajo de José Herrera.

- ¿Por qué se interesó por la energía nuclear?
S.L.A.- Por las mismas razones que muchos jóvenes españoles de finales de los años 70 estuvieron muy pendientes de la nuclearización del país. En mi caso, estuve muy cerca del Comité Antinuclear de Cataluña (CANC), asistí a la mayoría de las manifestaciones realizadas y me formé en la revista antinuclear Mientras Tanto que se empezó a editar en 1979, dirigida por Manuel Sacristán. Uno de los miembros del consejo editorial era Eduard Rodríguez Farré, con quien he redactado tres libros sobre nuestra posición antinuclear.

- ¿Qué sabía la población española sobre la radiactividad en el momento del accidente de Palomares?
S.L.A.- Desconocía qué era la radiactividad, porque vivíamos un momento en que no había centrales nucleares ni movimientos de resistencia antinuclear que divulgaran ideas o argumentos.

J.H.- Sin embargo, ya se estaba construyendo la central nuclear José Cabrera "Zorita" por la empresa General Electric y estaba en marcha el Plan de Desarrollo de Centrales Nucleares. Las nucleares, asociadas entonces a las bombas de destrucción masiva, supusieron una propaganda muy mala en el marco del pacto Átomos para la paz con el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower. El día del accidente de Palomares, la gente, viendo toneladas de material ardiente cayendo del cielo, creyó que era el fin del mundo. Los americanos dijeron que la catástrofe no tenía una relación causa-efecto, pero en la población, sí que se produjeron trastornos psicológicos. Por ejemplo, el enfermero Pedro Sánchez Gea era de los únicos que conocía las consecuencias de Hiroshima y de Nagasaki, la esposa del cual sufrió un ataque de pánico al ver las restas corporales y los cadáveres trozeados de los cuatro tripulantes del avión nodriza KC-135 y tres de los siete tripulantes del bombardero estratégico norteamericano B-52.

Días después del accidente de Palomares, aunque se intentara desinformar "para el bien público y para no crear alarma social", la gente, desconfiando de sus propias autoridades, conoció que era la radiactividad escuchando Radio España Independiente, llamada también la Pirenaica, y la radio del Partido Comunista que se emitía desde Bucarest y que transmitía información oculta, muchas veces interceptada en España. La BBC también tenía un boletín español, así como radio Moscú, las cuales contrarrestaban la burbuja informativa de la dictadura para que la gente pudiera entender su realidad inmediata. Los hechos se produjeron el día 17 de enero y el 21 ya hablaban de ello muchos diarios del mundo.

- En los años siguientes al accidente, se organizaron, en España, congresos y simposios sobre protección radiológica en catástrofes nucleares. ¿Los resultados no llegaron a la sociedad?
J.H.- Mientras estábamos en la dictadura, estos resultados se mantenían en secreto. El régimen se comportaba coherentemente con sus principios. La excusa de manual (como en los casos de Hanford Site, Chernóbil y Fukushima) era "no alarmar a la población". Con Palomares, además, había otros intereses en juego, como el turismo nacional, la economía local y el incipiente desarrollo del programa de centrales nucleares; todos ajenos a la salud y al bienestar de los afectados y que tuvieron consecuencias sobre la descontaminación, sólo parcial, de la zona. Pero lo que se ocultaba aquí, se mostraba fuera. Muchos documentos se han mantenido ocultos en la presunta democracia que vivimos y, si los hemos conseguido, ha sido gracias a los archivos de los Estados Unidos.

Es cierto que con los años y la presencia de la radiactividad en los medios de comunicación, por los accidentes de Chernóbil y Fukushima, los vecinos se fueron familiarizando con el tema. Por supuesto, la actitud de los gobiernos en estos accidentes y en los de origen militar, a través de sus órganos reguladores, fue la misma que en todos los anteriores: ocultación de información a los ciudadanos, minimización de las consecuencias y los riesgos y secuelas en la salud para proteger la industria privada y las instituciones de las acciones legales a las que se podrían enfrentar.

- ¿Con Palomares es clara la imbricación entre ciencia, política, economía y sociedad?
J.H.- Detrás de todo está el materialismo histórico, los intereses económicos y el negocio que mueve los hilos y que permite comprender de forma lógica el que no se acababa de entender.

- ¿El pueblo de Palomares fue estigmatizado?
J. H.- Sí, el problema radiológico tenía connotaciones de estigma social. La dictadura obró como tal: secuestró los periódicos y no permitió el contacto de los habitantes del pueblo con fotógrafos y periodistas. Ni siquiera con el ganado. La transición con la expectante democracia fue nula para Palomares, porque la historia oficial que el accidente nuclear no fue importante se ha mantenido hasta hoy.

- ¿El hecho de que Fraga se bañara en el mar y la gente del pueblo comiera tomates locales contrasta con el miedo de la población por la afectación de la tierra y del agua que relata la escritora y Premio Nobel Svetlana Alexievich en la obra Voces de Chernóbil: Crónica del futuro?, ¿Este sería uno de los motivos por los que se rebajó la alarma social en Palomares?
J.H.- Cuando se produjo el accidente nuclear en Palomares, la población no tenía el conocimiento sobre la radiactividad que más tarde tendría en producirse el caso de Chernóbil. En un inicio, las autoridades prohibieron comer tomates y el mercado rechazó los productos de Palomares, pero el ejército de Estados Unidos compró la cosecha y se la comió, actuación que hoy en día reconoce como una negligencia porque eso hizo que la población local los imitara. Hay que aclarar que como en el accidente de Palomares se desprendieron partículas alfa derivadas del plutonio y del americio, no había ningún problema si se limpiaban bien los alimentos, salvo que se inhalaran las partículas; a diferencia de la radiación gamma del cesio y del estroncio que penetra en toda la cadena trófica, como sucedió en Chernóbil.

- ¿Qué papel desempeña la tradición oral para luchar contra el olvido en el caso de Palomares?
J.H.- La tradición oral es muy importante y antes aún lo era más en todos los ambientes: en la familia y en las diferentes etnias y estratos socioculturales. Las nuevas generaciones lo explican y se remiten a Palomares con la expresión "El año de las bombas". Por este motivo, he titulado el nuevo libro que se está editando como El año de las bombas: historias de Palomares. En este volumen he recogido todos los testimonios del documental que dirigí en 2007 y he añadido otras entrevistas realizadas posteriormente. El libro da voz a 24 personas que vivieron los hechos directamente. La intención es aportar diversidad sobre la percepción que se tenía hasta ahora de Palomares.

S.L.A.- Sin embargo, la tradición oral es casi inexistente en otros lugares del país, como en Cataluña. Si preguntáramos a la población que nos hablara sobre Palomares, el resultado sería catastrófico, ya que es uno de los hechos más ocultados de la historia del Franquismo.

- ¿Cuál es actualmente la situación a nivel medioambiental?
J.H.- Cuando finalizaron con la evaluación de la "Zona 0", comenzaron las rebajas y los sesgos. Los estadounidenses hablaban de un total de 255 hectáreas (ha). Los de la Junta de Energía Nuclear (JEN) curiosamente sostenían un número menor, 226 ha, pero el mapa radiométrico a escala confeccionado por los estadounidenses con la ayuda española daba un total de 435 ha. Con los años, los agentes climáticos, especialmente los vientos frecuentes, han reducido la contaminación en cuatro parcelas; tres de estas se encuentran fuera del casco urbano y una dentro al pueblo. En 2003, el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) reconoció que había más contaminación de la esperada, aunque se sabía desde la década de los 80.

Actualmente, nos encontramos en retroceso y seguimos con 41 ha contaminadas, cuando ésta ya debería ser una historia cerrada. Junto al cementerio hay dos contenedores de basura radiactiva, apartados a 800 metros del casco urbano, pero dentro de este hay una casa con 600 kg de varios millones de bequereles. Aún queda mucho camino para luchar y divulgar sobre Palomares. Para limpiar su suelo y su nombre, de una vez por todas.

Meritxell Farreny Solé

Área de comunicación y promoción
Universidad Autónoma de Barcelona

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La Guerra Civil Española. Un conflicto en imágenes ( 1936 )

Julian Assange: venganza sí, justicia no

 

La extradición de Assange puede tener lugar mañana, la semana entrante o antes de las elecciones que en noviembre decidirán qué facción de la extrema derecha estadunidense se queda con la mayoría del Senado.


Julian Assange: venganza sí, justicia no


José Steinsleger

El Viejo Topo

18 julio, 2022 



Uno. Si la Divina Providencia o el Destino Manifiesto confirman sus vaticinios, el periodista australiano Julian Assange (fundador de WikiLeaks) puede aparecer en cualquier momento en Estados Unidos (EU) después de que Priti Patel, ministra del Interior de Reino Unido (RU), aprobara su extradición el 17 de junio.

Dos. Queda confirmado, entonces, que para Londres sólo existe la jurisdicción universal unilateral de Washington, denunciada en varias ocasiones por Assange. Porque así funciona la justicia británica (sic): en sentido opuesto al ingenuo respeto que le merecía al paladín de los librepensadores George Owell, quien la calificó como rasgo inglés que trascendía clases e ideologías.

Tres. Falso. En 1998, Augusto Pinochet fue detenido en Londres a pedido del juez Baltasar Garzón, con el propósito de extraditarlo a España y que fuera juzgado allí por sus fechorías. En dos ocasiones, la inapelable Cámara de los Lores (House of Lords), falló a favor de la extradición. Pero en marzo de 2000, tras ser atendido a cuerpo de rey, el gobierno centro-izquierdista de Tony Blair inventó una coartada por motivos de salud y el sátrapa regresó a Chile, donde nunca fue juzgado.

Cuatro. El caso Assange empezó en abril de 2010, cuando WikiLeaks difundió el nauseabundo video Asesinato colateral, grabado a bordo de un helicóptero de artillería en Irak (12 de julio de 2007), y mostrando el asesinato de 12 civiles en Bagdad, incluyendo dos periodistas de Reuters. Meses después, WikiLeaks publicó en varios periódicos prestigiosos más de 70 mil documentos militares secretos de Estados Unidos sobre su guerra en Afganistán, y en octubre otros 400 mil sobre Irak, revelando 15 mil muertos civiles más de los calculados por el Pentágono, junto con 250 mil cables diplomáticos con valoraciones sobre líderes mundiales y secretos acerca de los programas nucleares y de misiles de Irán.

Cinco. En agosto de 2010, a pedido de la justicia sueca, Assange fue arrestado en Londres por la supuesta violación de un par de jóvenes que, finalmente, retiraron los cargos. Pero en junio de 2012, olfateando la muerte en el aire, se refugió en la embajada de Ecuador. El presidente Rafael Correa le concedió asilo y carta de ciudadanía. Siete años más tarde, el gobierno ecuatoriano cambió y en junio de 2012, a pedido expreso de Washington, el presidente Lenín Moreno le retiró el asilo y Assange fue capturado.

Seis. Resulta interesante señalar que cuando Correa concedió el asilo, Estados Unidos ofreció asilar al periodista ecuatoriano Emilio Palacio (jefe de opinión de El Universo de Guayaquil), quien había acusado al presidente de dictador durante el intento de golpe de Estado (septiembre de 2010). Palacio acusó a Correa de cometer “…crímenes de lesa humanidad por haber ordenado disparar a sus tropas contra un hospital lleno de civiles y gente inocente”. Una fake a todo pulmón. Palacio no mostró evidencia de nada, y El Universo recibió el prestigioso premio Moors Cabot…

Siete. En Estados Unidos, demócratas y republicanos acusan al periodista australiano de ser “agente de un Estado protofascista (Rusia, of course), y de minar la democracia”, según Neera Tanden, directora del progresista Center for American Progress, así como de haber cometido 17 presuntos delitos según la ley de espionaje de… 1917. Léase: el delito de haber abierto una brecha en el muro de silencio político-mediático del imperio.

Ocho. La entrega de Assange estaba pactada desde 2017, cuando Donald Trump envió a Paul Manafort (hoy encarcelado por corrupción) “…para operar un trueque con Lenín Moreno” (léase retribuciones pecuniarias y acuerdos comerciales). De su lado, la poderosa Henry Jackson Society, de RU (integrada, entre otros, por la ultraconservadora Priti Patel), acusa al fundador de WikiLeaks de “…sembrar dudas sobre la posición moral de los gobiernos democráticos occidentales con apoyo de regímenes autocráticos” (sic).

Nueve. El banquero Guillermo Lasso, actual presidente de Ecuador, declaró en junio pasado: Respetamos el fallo de los tribunales de RU y como país daremos todas las facilidades que correspondan de acuerdo con aquel fallo. Así las cosas, la extradición de Assange puede tener lugar mañana, la semana entrante o antes de las elecciones que en noviembre decidirán qué facción de la extrema derecha estadunidense se queda con la mayoría del Senado. Trump lo quiere muerto, y Joe Biden lo calificó de terrorista tecnológico.

Diez. Si tal fuera el caso (a nuestro entender, sí o sí), Assange se enfrentará a un simulacro de juicio, con dos sentencias posibles: pena de muerte o 175 años de prisión. Tal sería la suerte del fundador de WikiLeaks, que en estos momentos continúa pudriéndose en el penal londinense de Bermash, que compite con el de Guantánamo en técnicas de tortura y exterminio en cámara lenta.

Once. Con todo, la esperanza es lo último que se pierde. No hay que olvidar que Washington retiró a Nelson Mandela de su lista de terroristas en julio de 2008. O sea, 14 años después de que el líder de la lucha contra el apartheid y Nobel de la Paz (1993) ejerciera la presidencia de Sudáfrica (1994-99).

Artículo publicado originalmente en La Jornada.

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Allianz advierte a las empresas sobre la magnitud de las revueltas en el mundo. [Queridos, el desarrollo histórico no se puede detener. Pero no porque lo diga yo, me guste, no me guste o me deje de gustar, sino porque tiene unas leyes de funcionamiento que se cumplen siempre de forma inapelable (no necesariamente de forma mecánica, en línea recta y de forma ascendente, sino inapelablemente). Su desarrollo se puede detener temporalmente; estancarse o incluso retroceder aparentemente, pero no detenerse. La situación actual, irreversible, lindando con la posibilidad real de una Tercera Guerra Mundial, provocada por el funcionamiento del modo de producción capitalista, de seguir en manos de los grandes grupos capitalistas dominantes desembocará en el nuevo tipo de fascismo (simplismo mental y unilateralidad, raíz de cualquier tipo de violencia) que le corresponde al grado de desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas del siglo XXI. La alternativa a esta situación, y no hay otra, sería que las clases trabajadoras actuales tomaran conciencia (conocimiento claro y objetivo de cuáles son sus intereses materiales y espirituales para la instauración del socialismo, es decir, la sustitución de las relaciones de explotación económica, política e ideológica impuesta como forma natural de comportamiento por el modo de producción capitalista por nuevas relaciones de producción socialistas de colaboración o, dicho de otra manera, sustituir los valores que dimanan del único Dios entero y verdadero, Señor dinero, como valor supremo en sí mismo por valores de utilidad social que satisfagan las necesidades materiales y espirituales de todas las personas, incluidas las criminales del capital mandante actualmente. Por supuesto, es imprescindible una organización política que tenga como norte la defensa de los intereses de los trabajadores, que somos ni más ni menos que la inmensa y aplastante mayoría de toda la población mundial. ¿Difícil? No hombre, no: dificilísimo y complejísimo.]

 

Allianz advierte a las empresas sobre la magnitud de las revueltas en el mundo

 

DIARIO OCTUBRE / julio 17, 2022



En junio del año pasado un informe de la aseguradora mundial Allianz alertó a las empresas sobre las crecientes protestas y disturbios populares debido a la crisis económica internacional.

 

Según Verisk Maplecroft, consultora de riesgo y estrategia mundial, los levantamientos son “inevitables”, principalmente en las economías emergentes. Pero también en los países más ricos, cuya protección social se tambalea.

Preocupada por el alcance del movimiento de protesta mundial, establece un paralelismo con las protestas por los precios de los combustibles y los fertilizantes en Perú, y las revueltas en Sri Lanka relacionadas con la crisis económica. “¿Podrían estos acontecimientos ser una señal de nuevos disturbios en otras partes del mundo?”, se pregunta.

Las secuelas de la pandemia, la guerra de Ucrania, la inflación galopante, la escasez de alimentos y la crisis energética empujarán a una población hambrienta a rebelarse. Los dos años de confinamientos, toques de queda y cierres de empresas han creado el caldo de cultivo en todo el mundo.

Según Kristalina Georguieva, directora del Fondo Monetario Internacional, “nos enfrentamos a una crisis sobre otra crisis” debido a los efectos combinados de los confinamientos y la Guerra de Ucrania. El aumento de la inflación es un “peligro inminente” al que hay que hacer frente inmediatamente, ya que la seguridad alimentaria también está amenazada, dice Georguieva.

“La alternativa es terrible: más hambre, más pobreza y más malestar social, especialmente para los países que han luchado por escapar de la fragilidad y el conflicto durante muchos años”, añade.

El senador francés Alain Houpert teme nada menos que una “guerra civil fría” y la ONU también ha advertido del aumento de los precios de los alimentos y de la ralentización de las cadenas de suministro a causa de la guerra. Según el Secretario General, Antonio Guterres, “todo esto está golpeando a los más pobres y sembrando las semillas de la inestabilidad política y el malestar en todo el mundo”.

Las protestas crecen en épocas de carestía y restricciones

En el punto álgido de la pandemia, las protestas contra las restricciones se sucedieron con regularidad en todo el mundo. Según Allianz, eran “una respuesta a una serie de acontecimientos sin precedentes”. La aseguradora añade que “las protestas han tenido lugar en un contexto de creciente malestar civil en todo el mundo”. De hecho, según el Índice de Paz Global, “las protestas, huelgas y disturbios se dispararon un 244 por cien entre 2011 y 2019”, unido a la polarización política tras la crisis económica de 2008.

Las manifestaciones, bloqueos y disturbios se intensificaron con las medidas coercitivas impuestas con el pretexto de la pandemia. Los objetivos de las movilizaciones del año pasado, incluidos los convoyes de la libertad,  era protestar contra las restricciones sanitarias impuestas por los gobiernos, especialmente en Canadá.

Lo que Allianz lamenta es que las pérdidas de las empresas hayan sido tan grandes. Al protestar contra la subida de los carburantes, en 2018 el movimiento de los chalecos amarillos hizo que los comerciantes franceses perdieran casi 1.100 millones de dólares de ingresos en pocas semanas.

En Chile se produjeron importantes protestas por el aumento de los precios del metro, lo que supuso 3.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas. Poco después, la muerte de George Floyd en Estados Unidos provocó protestas en todo el país, que supusieron más de 2.000 millones de dólares en pérdidas aseguradas.

El informe también relata los disturbios de 2021 en Sudáfrica, que causaron pérdidas por valor de 1.700 millones de dólares.

Unas revueltas impulsadas por las redes sociales y la ‘desinformación’

Para Allianz y los grandes monopolios, las víctimas de la situación son ellos. En todo el mundo las protestas han ganado terreno en los dos últimos años por culpa de las redes sociales, cuya desinformación habría “espoleado el malestar civil”, dice Allianz.

Para finales de este año, la consultora Verisk prevé un aumento de las protestas civiles en casi 75 países. Según el informe, eso se debe a que las redes sociales no están “reguladas”, lo que “ha permitido que la desinformación se difunda sin control, proporcionando una plataforma para los teóricos de la conspiración”. Estos se han “centrado en tres áreas principales: el sentimiento antivacunas y de libertades civiles, la desconfianza en el gobierno y las dificultades económicas”.

Los capitalistas culpan a las víctimas. Ven el mal en en la búsqueda de información, la libertad de expresión y el rechazo de las mentiras y la propaganda que los políticos de todo tipo defienden como la única verdad.

El Barómetro de Confianza de Edelman de este año “revela que la preocupación por el uso de las noticias falsas como arma había alcanzado al 76 por cien de los encuestados en todo el mundo”. Aunque la pandemia ha afectado “a algunos sectores y grupos étnicos de forma desproporcionada, también se ha abierto la posibilidad de la radicalización”.

Se ha extendido por todo el mundo una sensación de malestar por las decisiones del gobierno. Para Allianz es un sentimiento de ansiedad sólo porque los disturbios civiles afectarán a las empresas.

Más vale prevenir

La aseguradora advierte a las empresas que “es probable que la influencia de las redes sociales contribuya a alimentar los disturbios civiles en un futuro próximo”. Considera que los disturbios civiles podrían provocar “el deterioro de los edificios, la interrupción de las operaciones, la denegación de acceso o la pérdida de atractivo para los inversores”.

Los objetivos principales de los disturbios serán “los edificios gubernamentales, las infraestructuras de transporte, las cadenas de suministro, los locales de venta al por menor, las empresas de propiedad extranjera, las gasolineras, los centros de distribución de bienes esenciales y las empresas de turismo y hostelería”.

Las empresas deberían revisar sus pólizas de seguro en caso de un aumento de la lucha política y social, y “actualizar sus planes de contingencia según sea necesario, teniendo en cuenta las vulnerabilidades de su cadena de suministro”. Además, “las pólizas de seguro de bienes pueden cubrir los siniestros en algunos casos, pero las aseguradoras ofrecen una cobertura especializada para mitigar el impacto de las huelgas, los disturbios y las conmociones civiles”.

“Los disturbios civiles son cada vez más una exposición crítica para las empresas que el terrorismo”, dijo Srdjan Todorovic. “La naturaleza de la amenaza está cambiando, ya que algunas democracias se vuelven inestables y algunas autocracias reprimen fuertemente la disidencia. Los disturbios pueden producirse simultáneamente en varios lugares, ya que las redes sociales facilitan la convocatoria rápida de las movilizaciones. Eso significa que las grandes cadenas comerciales podrían sufrir múltiples pérdidas en un solo evento”. Concluye asegurando que “tal y como están las cosas, no espero que el malestar social disminuya pronto”.

—https://www.francesoir.fr/societe-economie/allianz-entreprises-revoltes

FUENTE: mpr21.info

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Nazi-otanistas amenazan con misiles estadounidense para atacar Crimea

 

Nazi-otanistas amenazan con misiles estadounidense para atacar Crimea 


DIARIO OCTUBRE / julio 17, 2022

 

En declaraciones hechas durante un programa televisivo, el portavoz de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, Vadim Skibitski, dio el sábado una respuesta afirmativa, cuando los periodistas le preguntaron que si las fuerzas ucranianas podrían utilizar los sistemas de lanzacohetes múltiples HIMARS y М270 para atacar instalaciones en Crimea.

 

“Hoy, la península de Crimea se ha convertido simplemente en un centro para la transferencia de todo el equipo y las armas que provienen de la Federación Rusa a las regiones del sur de nuestro país”, argumentó.

Igualmente, alertó de las constantes ofensivas que lanza la Flota del Mar Negro de Rusia contra las posiciones ucranianas.

El 15 de julio, Oleksii Reznikov, ministro de Defensa de Ucrania, confirmó que su país había decidido no emplear los sistemas HIMARS para atacar objetivos en el territorio ruso.

No obstante, cuando se le preguntó sobre si el referido compromiso de la parte ucraniana se extiende a Crimea, Reznikov respondió lo siguiente: Dije [al Secretario de Defensa de EE.UU. Lloyd Austin] que “tenemos suficientes instalaciones estratégicas en los territorios ucranianos ocupados por los rusos. Él me respondió, ‘Te entendemos’”.

Anteriormente, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había asegurado que el Ejército del país está decidido a recuperar y liberar de los rusos la península de Crimea, que se anexó en 2014 a Rusia en el marco de un referéndum popular.

Esto, mientras que Moscú ha advertido una y otra vez que responderá a cualquier invasión a Crimea, en particular por parte de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

En este sentido, el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, indicó a finales de junio que cualquier ataque a Crimea se considera como una declaración de guerra al país euroasiático y si es lanzado por la OTAN, estallará otra guerra mundial.

Asimismo, en abril pasado, el comandante ruso en funciones del Distrito Militar Central, Rustam Minnekáev, dejó en claro que Moscú tiene planeado establecer un puente terrestre desde el Donbás hasta Crimea.

FUENTE: hispantv.com

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