lunes, 11 de julio de 2022

Deutschland über alles (pero mejor no lo digas muy alto)

 

Deutschland über alles (pero mejor no lo digas muy alto)

 

 

INSURGENTE.ORG / 11 julio 2022

 

No parece que últimamente, especialmente desde la intervención rusa en Ucrania, Alemania pueda verse reflejada con orgullo en un himno, el suyo, que no anda sobrado de semejante sentimiento. “Deutschland, Deutschland über alles/über alles in der Welt: Alemania, por encima de todo en el mundo”.

Si ya en febrero Alemania decidiera hacer aspavientos de castigar a Rusia como la que más, paralizando nada menos que el Nord Stream 2, ahora resulta que está alarmada e indignada, no vaya a ser que Rusia utilice políticamente el Nord Stream 1 cerrándolo. O sea, que me apunto como vulgar pirata a las sanciones caprichosamente calculadas por el gran sheriff occidental contra Rusia, pero que a esta no se le ocurra… sencillamente defenderse y sancionarme por más que le hayamos secuestrado miles de millones en dólares, en oro, etc. Papelón insostenible el de una Alemania, que con Francia, ha hecho dejación de su condición de garante de los acuerdos de Minsk que, entre otras cosas, obligaban al gobierno de Kiev a dejar de machacar al Donbass como venía haciendo desde el 2014 tras el golpe del Maidán.

Verdaderamente ridícula y bochornosa la actitud del gobierno de Berlín, que ha hecho saltar todas las alarmas en un país que, de pasar a buscar (como siempre) su lebensraum (espacio vital), resulta que ve caer empresas enteras mientras se le anuncia que se le va a cercenar “a todo gas” sus condiciones más vitales… de vida. Y todo, mientras EEUU se pasa por el forro los “principios que hay que mantener ante el eje del mal” y decide que ahora igual no conviene castigar tanto a Venezuela y a Irán; en fin, los anglosajones apropiándose en exclusiva del término realpolitik…  alemán para más escarnio.

Cada vez más analistas se apuntan a que un objetivo primordial de EEUU (por más inconfesable que sea) es el de mantener atadas las pretensiones de Alemania de tirar por su cuenta en sus planes de creación de su propio bloque europeo. Unas pretensiones que, desde luego, no son menos imperiales que las de EEUU, pero necesitadas de una agenda bien diferente que la estadonuidense; lo que incluía, por un buen tiempo, no tener relaciones tumultuosas con el gigante ruso. Una agenda “pacífica” que, en definitiva, entraba en total contradicción con la de un elefante yanqui, que, herido en su hegemonía, necesita ir creando cacharrerías aquí y allá, a ser posible no muy lejos de sus aliados para que estos sigan siéndolos como en los mejores tiempos de la Guerra Fría. No en vano, EEUU sigue manteniendo más de 20 bases militares en suelo germano.

El caso es que, efectivamente, desde el principio de las sanciones a Rusia, surgen voces desde diversos estamentos alemanes, empezando por la misma patronal, asegurando que es la ruina para Alemania cortar sus relaciones con Rusia. En estos días ha sido Yasmin Fahimi, la lideresa de la Federación Alemana de Sindicatos, quien afirmaba (gritaba desesperadamente habría que decir) al Bild am Sonntag que “los cortes de gas natural en Alemania provocarían el colapso de industrias enteras”, que “industrias enteras en Alemania están en riesgo de colapso debido a los cuellos de botella del gas: aluminio, vidrio y la industria química [y que] tal colapso tendría consecuencias masivas para toda la economía y el empleo en Alemania». Ya antes, desde la municipalidad de Hamburgo se anunciaba que, de seguir así las cosas, habría que racionar el agua caliente.

En realidad, desde hace mucho años, los gobiernos de Alemania dejan que otros países, y otros actores de “la sociedad civil” en el suyo propio, digan lo que al ejecutivo alemán no se le puede ocurrir decir. Ya se lo advertía a Merkel en 2006 el presidente iraní, Ahmadinejad, en una carta donde le recordaba lo que ella sabía de sobra: la constante utilización contra Alemania de su derrota en la Segunda Guerra Mundial y del Holocauto. Y añadía algo de rabiosa actualidad: “lo más lamentable [es] que algunas autoridades de esta nación [alemana] consideren que ellos y su pueblo merecen esta situación y la defienden. ¿No es esto una de las cosas extrañas del mundo?” (*)

Un año antes, en medio de los crecientes acuerdos entre Alemania y Rusia (impulsados a todo lo alto por Gerard Schröder), oh casualidad, la administración Bush decidía “defender a sus aliados europeos”, que no habían solicitado nada, colocando en Checoslovaquia un escudo antimisiles dirigidos hacia el este, provocando la legítima cólera del gobierno de Putin, a quien entonces el inefable George Bush-hijo le tranquilizaba diciendo que no iban dirigidos contra el “amigo que es Rusia” sino contra «radicales o extremistas” a algún que otro régimen renegado (léase Irán) que intente “extorsionar al mundo libre para promover sus objetivos ideológicos”. Como por casualidad también. Alemania, que se había añadido al grupo de 5 potencias que negociaba con Irán el acuerdo nuclear, estaba interesada en rebajar tensiones con la gran nación persa.

Que la Alemania del “lebensraum” se está viendo entrampada letalmente en un callejón sin salida (y no precisamente por Rusia) – y que, por tanto, no es de fiar lo que diplomáticamente exprese- se ve en que la marioneta anglosajona de Zelensky se atreve a tratarla con agresividad y desprecio, evidentemente con el aval de la administración de Biden, a quien tampoco le interesa decirle a las claras a Alemania que “si yo no, tú tampoco”. Que la marioneta de Zelensky no se fíe del apoyo unánime occidental tiene su lógica. Empezando por no dar crédito a Alemania. Y presiona y presiona para que esta se siga humillando.

Así, en esta semana, el vicecanciller y ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, hacía un llamado público a Canadá para que liberase la turbina del gasoducto Nord Stream 1 que está varada en el país debido a las sanciones impuestas a Rusia y que es clave para los flujos de gas. «Necesitamos capacidades en Nord Stream 1 para llenar nuestro almacenamiento», afirmaba Habeck en declaraciones a Bloomberg, agregando que “las capacidades de almacenamiento llenas en Alemania no solo son importantes para el mercado alemán, sino también para el mercado europeo y para la seguridad del suministro en Europa«. La verdad es que leyendo esto no es para fiarse de la determinación del núcleo central de la UE con las sanciones, por más que el cabo furriel Borrell vaya lanzando amenazas horribles contra el malvado Putin.

Rápidamente el gobierno de Kiev expresaba su oposición a que Canadá devolviese la turbina del gasoducto Nord Stream, ni a Alemania ni a la rusa Gazprom, pues de hacerlo ambos países (Canadá y Alemania) atentaban contra las sanciones a Rusia. Pues bien, este domingo (10 de julio) Europa Press publicaba que el ministro canadiense de Recursos Naturales, Jonathan Wilkinson, ha anunciado que se devolverá la turbina a Alemania porque su economía está sufriendo “dificultades muy significativas, y los propios alemanes correrán el riesgo de no poder calentar sus hogares a medida que se acerca el invierno».  Pendientes estamos de la reacción del monigote de Zelensky; más bien, de cómo sus jefes anglo-occidentales  le dictan que le conviene reaccionar.

Sin duda que EEUU, tal como desde estas páginas se venía alertando desde hace años, ha terminado por lanzar un misil a Europa, dirigido a la sala de máquinas teutona. Y se está cargando el proyecto de autonomía imperial de Alemania. Desde luego que no es cuestión de quejarse de que a esta le estén saliendo mal sus intentos de reeditar el Tercer Reich por vías “más amables”, utilizando para ello el señuelo de la interminable construcción de la Unión Europea.

Por lo que se ve, este golpe geostratégico de envergadura en el corazón de Europa –que llevaba EEUU queriendo dar buscando para ello la provocación constante a Rusia-  no dejará de traer nefastas consecuencias en lo económico y en lo social a todos los pueblos del viejo continente empezando por el pueblo alemán. Es de esperar que sea este pueblo el que rompa definitivamente contra toda veleidad “reichana” en su país. Y se decida a tomar el testigo de lo mejor de la república de Weimar. De lo mejor, es decir, a partir de la semilla ensangrentada plantada por la gran Rosa Luxemburgo y el gran Karl Liebknecht. Y que, si grandeza quiere, retome la no menos grande historia del partido de Marx y Engels que terminó por ser traicionado cuando sus dirigentes avalaron la política de guerra del 14. Bueno será recordarlo en este ambiente cada vez más bélico que actualmente vivimos en nuestro continente.

Al fin y al cabo, el pueblo alemán daría así el verdadero sentido de grandeza con que el que los revolucionarios liberales redactaron el himno a mitad del siglo XIX, que era a favor “sobre todo” (über alles) de la unidad de Alemania, hasta entonces dividida en estados de corte autoritario. Promovían una construcción alemana que no rindiera pleitesía a ninguna monarquía o keiser alguno. Ojalá el pueblo alemán sacara provecho de la degeneración y la degradación imperialistas a varias bandas en curso para retomar lo mejor de su historia. Ciertamente, el único proyecto “vital” de grandeza que le queda por probar, para que no fracase, es el de convertir a su país en un “espacio” de la liberación social para sí mismo y para Europa toda entera. Ese sí que es un lebensraum que (nos) merece la pena.

 

(*) https://adversariometapolitico.wordpress.com/2012/10/16/carta-de-ahmadinejad-a-merkel-2006/

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El voto contra el dictamen del CESS sobre la situación social y económica de Sevilla.[Voto, voto, Gorgorito, dónde estás que no te he visto. Y ahora pregunto yo. Los señores y señoras, si las hay, dictaminadores dictaminantes de la dictaminación de Sevilla: ¿Sobré qué y para qué han dictaminado?]

 

El voto contra el dictamen del CESS sobre la situación social y económica de Sevilla

·         El economista José Carlos González Lorente votó en contra por el "evidente déficit de indicadores adecuados" que contiene el dictamen "para la medición del impacto socioeconómico en las personas y el planeta"

·         Ha dimitido tras formar parte como experto independiente de la representación del sindicato CCOO 

·         El CESS aspira a que los sevillanos no se muden a ciudades dormitorios


Vista aérea de la ciudad de Sevilla, sobre la que se habla en el dictamen del Consejo Económico y Social de Sevilla (CESS). / JUAN CARLOS MUÑOZ


ANA S. AMENEIRO

DIARIO DE SEVILLA

11 Julio, 2022


El dictamen del Consejo Económico y Social de Sevilla (CESS) al informe socioeconómico de la ciudad se aprobó el 28 de junio pasado con un único voto particular en contra, el del economista José Carlos González Lorente, consejero que formaba parte como experto independiente del grupo trabajadores, por CCOO, en este órgano asesor del Ayuntamiento de Sevilla. 

González Lorente explica que se opuso al dictamen por considerar que las conclusiones y recomendaciones del CESS son "insuficientes". Contrario al voto unánime que caracteriza las decisiones de este organismo, el economista lamenta que "en este como en otros informes y dictámenes se ha constatado un evidente déficit de indicadores adecuados para la medición del impacto socioeconómico de la ciudad en las personas y el planeta". Y lo resume en que al informe le falta en general "coherencia con el espíritu de la Agenda 2030 y las diversas emergencias en las que vivimos (climática, energética, democrática, de derechos humanos, de desigualdad...)". Por esa razón presentó su dimisión como consejero tras aprobarse el dictamen. 

En su opinión, estos déficits se dan en cinco aspectos fundamentales, según detalla.● Sobre la calidad del aire de Sevilla, señala que "no aparece, ni en el informe ni en el dictamen, ninguna mención a la calidad del aire que respiramos". ● Sobre la situación del agua, lamenta que tampoco menciona nada sobre el río, Doñana, las amenazas y dependencias, ni refiere alguna medida o posibles datos positivos.● Sobre el uso de la energía, cuestión directamente relacionada con la movilidad, se queja de que no hay ninguna mención al uso y dependencia de la ciudad respecto a las fuentes de energía, ni a su impacto socioeconómico. Y concluye que "no hay coherencia ni mención a la declaración de emergencia climática de la ciudad".● Sobre la vivienda y el suelo, aunque hay referencias a la cuestión de la vivienda, "no se citan las amenazas al patrimonio (histórico, natural), suelo y urbanismo, ni la principal amenaza que es la posible burbuja-especulación turística, energética….". Tampoco se menciona el impacto del ruido, otro factor clave sobre la calidad de vida, eternamente olvidado, recalca.

En Movilidad considera que no hay datos e indicadores suficientes, al igual que sobre Biodiversidad/especies amenazadas-invasoras, "pese a la importancia que tiene en relación con las pandemias (de nuevo, perdemos la memoria...) y a que somos la puerta de Doñana, patrimonio de la humanidad amenazado", recalca.

● El quinto punto que echa en falta es la referencia a las personas, la calidad democrática, los derechos humanos, la educación/sanidad. Sobre esta materia, explica que en el capítulo sobre pobreza/equidad "solo se constata que tenemos los barrios más pobres del país" sin más detalles sobre "la evidente cronificación de la desigualdad (barrios pobres…) no sólo material, sino cultural".

Critica también que no se hable en el informe del CESS "de muertes por mala calidad del aire, o por suicidios. No hay ninguna mención a la situación o a las medidas tras uno de los episodios más graves de nuestra reciente historia: las muertes en las residencias de ancianos a consecuencia de la pandemia del COVID (tras la que todo iba a cambiar...)". Sí se citan datos sobre siniestralidad laboral, aunque asegura que "nunca suficientes".  

Otra crítica se refiere a "cierto déficit de Memoria - Histórica, y memoria de las crisis recientes. Suvalor como elemento de justicia, verdad y reparación, pero también su valor como previsión ante las amenazas citadas".

El economista José Carlos González Lorente es natural de Jerez, pero lleva 25 años viviendo en Sevilla. Es miembro del Consejo Estatal de Responsabilidad de las Empresas (CERSE). Trabajó en varias cajas de ahorro hasta que se prejubiló en La Caixa. Es miembro de Economistas Frente a la Crisis, de Economistas Sin Fronteras, y de la Plataforma por la Democracia Económica, entre otras organizaciones.    

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Los grandes medios de comunicación, meros turiferarios de los grandes poderes económicos

 

Los grandes medios de comunicación, meros turiferarios de los grandes poderes económicos

 

Cándido Marquesán Millán 

Rebelión /España

| 11/07/2022 | 


Fuentes: Nueva Tribuna

La mayoría de los medios, incluso algunos de los ubicados en el ámbito socialdemócrata, consideraron poco importantes, e incluso, irrelevantes para nuestra democracia algunos problemas en estos últimos años. Paso a citarlos y describirlos brevemente.

La corrupción política interminable del PP y cuyo máximo dirigente actual aduce que eso es cosa del pasado; las cloacas del Estado con un Villarejo que en sede parlamentaria alardeaba de patriotismo y que a cualquier persona de bien le tiene que generar hastío cada vez que irrumpe en los medios; la actuación de una policía patriótica para perseguir a partidos políticos, encabezada por un ministro que condecoraba a vírgenes; los comportamientos vergonzosos de algunos personajes de la familia real, y que a pesar de los cuales algunos afamados y condecorados “periodistas” se vanaglorian por hacerse una foto en Abu Dabi, cabe pensar para enseñársela a sus nietos; la esclerosis de una justicia militante, profundamente conservadora y endogámica, que ha proporcionado dossiers a determinados medios y que ha perseguido a determinados dirigentes políticos de una manera encarnizada y cruel; el avance irrefrenable de una extrema derecha xenófoba, homófoba y negadora de la violencia de género, que rompe muchos de los consensos alcanzados en nuestra democracia, y que ha sido acogida y ensalzada mediáticamente con auténtico frenesí; el mantenimiento del voto rogado, que imposibilita a muchos españoles en el extranjero poder votar, circunstancia que debería avergonzar a una democracia normal; los terribles niveles de desigualdad –afectando fundamentalmente a los jóvenes, mujeres e inmigrantes–; las políticas austericidas contra nuestro Estado de bienestar; los desahucios a muchas familias en un país con un exceso de viviendas; la ausencia de competencia en un mercado de la comunicación audiovisual –ahí es culpable el gobierno de Rodríguez Zapatero, que permitió su concentración en dos únicos grupos de televisión, ambos en manos extranjeras, algo inconcebible en una democracia europea de nuestro entorno–. La atención mediática, casi con exclusividad, la ocuparon el independentismo y Podemos. Y continúa.

La irrupción de ambos, del independentismo y Podemos, se consideró no un síntoma de la crisis de nuestra democracia, sino un ataque. Una democracia plena debería haber encontrado los instrumentos para encauzarlos políticamente. Y trabajaron muy bien los medios, ya que evitaron un gobierno de coalición PSOE-Podemos tras las elecciones de 2015 de 20-D, ya que los resultados electorales eran muy semejantes a los de 10-N de 2019. Y luego se llevaron por delante a Pedro Sánchez, tal como manifestó este ante Jordi Evole. Y en la cuestión territorial despreciaron la vía política para defender la represión y el código penal. Había que ser implacables con los líderes independentistas. Todo este sesgo mediático tiene un porqué.

Madrid, epicentro hegemónico

Madrid es el epicentro hegemónico de las comunicaciones en España y, por lo tanto, el principal centro emisor de mensajes de todo tipo: políticos, económicos, culturales, deportivos… Ha sido siempre así, pero los especialistas en medios de comunicación subrayan que esta concentración ha ido en aumento. Dos grupos de televisión, Atresmedia y Mediaset, absorben el 83% del mercado publicitario de la televisión generalista. Algo semejante ocurre con las cadenas de radio, ya que las cuatro primeras en audiencia –la SER, COPE, Onda Cero y RNE– dominan el mercado de las ondas en España, excepto en Cataluña. Y ya conocemos en manos de qué grupos empresariales están estos medios.  Y en los programas de Ángels Barceló, Carlos Alsina y Carlos Herrera para valorar la situación política de España recurren siempre a El Mundo, El País, ABC o La Razón, en alguna ocasión a La Vanguardia o El Periódico. ¿Los medios de provincias no existen? Los que escribimos en y desde las provincias, somos analfabetos.

Esta enorme concentración mediática en Madrid supone una sobrerrepresentación de la capital respecto a la periferia y un grave daño a la pluralidad informativa, que necesita una democracia. De hecho, del equilibrio y la variedad de voces que se expresen en los medios de comunicación depende, también, la calidad de una democracia ¿Ha habido pluralidad informativa en relación al Procés y a Podemos, y sobre el gobierno de coalición? En absoluto. Es una información parcial y sesgada, al estar en manos de Ana Rosa Quintana, Susana Griso, Carlos Herrera, Francisco Marhuenda, Vicente Vallés, Pablo Motos y Antonio García Ferreras… Sería muy distinto el panorama informativo si se hubiera evitado el oligopolio de las licencias privadas de televisión, pero también con canales de ámbito estatal instalados en Valencia, Barcelona, Sevilla, Zaragoza… No se puede entender el problema territorial de España, exclusivamente desde el kilómetro Cero, de la Puerta del Sol.

Por lo expuesto se comprende que la gran mayoría de los medios capitalinos y muchos autonómicos estén trabajando a conciencia para la llegada de las derechas a la Moncloa. Vox ya está blanqueado y Feijoo es un nuevo Churchill, a pesar de que todo su mensaje político se reduce a “rebaja de impuestos” y “estamos al borde una gravísima crisis económica”. De no producirse un cambio político imprevisible, a golpe de editoriales, tertulias, artículos y encuestas lo van a meter en procesión en una peana en volandas a La Moncloa, sin haber hecho propuesta alguna. Mediaset ya le ha hecho una entrevista «humana» en casa de Bertín Osborne, Atresmedia le rinde pleitesía en sus informativos con Vallés -la actuación manipuladora de este caballero, no quiero honrarle con el título de periodista, es para estudiar en las Facultades de Ciencias de la Información- y demás palmeros; la Triple Alianza de ABC, La Razón y El Mundo se rompen en empalagosos halagos en sus editoriales y en sus columnistas, mientras arremeten sin cuartel y siembran una fuerte animadversión contra el gobierno de coalición -y sobre todo las ministras de Unidas Podemos como Irene Montero e Jone Belarra, sobre la persecución a ambas por los grandes medios hablaré más tarde-  que, con sus aciertos y errores, está tratando de mejorar la vida de una buena parte de la sociedad con los ERTE, la subida del Salario Mínimo Interprofesional, Ingreso Mínimo Vital, revalorización con el IPC de las pensiones, la Reforma Laboral, las medidas para rebajar el precio de la energía, etc.

Mas, a pesar del crecimiento económico y el descenso del paro en mayo en casi 100.000, con más de 20 millones de afiliaciones y un récord en los contratos indefinidos de 730.427 –¿Sr. Vallés esto no es noticia? ¿Sr. Feijóo, de verdad, le alegran estos datos? ¡Ah! Claro, están maquillados– hay un problema económico de la inflación en toda la UE con pérdida de poder adquisitivo y subida de las hipotecas, que exige medidas más contundentes de intervención, para repartir con más justicia los costes de esta situación.  Para tal objetivo se aprobó el Real Decreto-ley 11/2022, de 25 de junio, por el que se adoptan y se prorrogan determinadas medidas para responder a las consecuencias económicas y sociales de la guerra en Ucrania, para hacer frente a situaciones de vulnerabilidad social y económica y para la recuperación económica y social de la isla de La Palma. Decreto que será insuficiente, por lo que cabe esperar nuevos Decretos. No obstante, como decía recientemente, Enric Juliana, este sí que es periodista, hay que gente que está rezando para que en otoño llegue una recesión devastadora. Esos rezos obviamente serán profundamente patrióticos.

Tal como he expuesto, la libre circulación de ideas y opiniones se ve amenazada por los grandes medios de comunicación cada vez más concentrados y vinculados con los poderes financieros y empresariales, que, al alcanzar tanto poder, pueden contrariar o delimitar la soberanía expresada por la sociedad en las urnas y poner en peligro la democracia, de ahí que el profesor Luigi Ferrajoli, les denomine poderes salvajes. Las empresas de comunicación son poderes de hecho, influyentes sobre los asuntos públicos y con agendas que no responden necesariamente a los intereses de la sociedad. Según Sánchez Noriega “tienen capacidad en el espacio político para boicotear leyes o difundir determinadas demandas y, a la vez, una gran resistencia a las imposiciones del poder político”.

Los medios al ser tan poderosos pueden encumbrar a personas ineptas, como Isabel Díaz Ayuso. Y todavía soy moderado dedicándole el calificativo de ineptitud. Para valorar mi afirmación recomiendo mi artículo publicado en este medio el 2 de mayo de 2021, La libertad para Ayuso: Puedes cambiar de pareja y no encontrarla nunca más, que escribí motivado por una entrevista que le hizo Carlos Alsina en Onda Cero. De verdad, es que no sabe lo que dice. Debería sentirse avergonzada una sociedad tan preparada y culta como es la madrileña que esta señora esté al frente de su comunidad.

Y en contraposición los medios pueden destruir a determinados personajes como Pablo Iglesias. Los audios recientes publicados en El País y La Ser entre Villarejo y Dolores de Cospedal son suficientemente explícitos. Lo que se hizo mediáticamente en perfecta confabulación desde las cloacas del Estado, determinados jueces y policías, con Iglesias lo valoré en el artículo en este mismo medio Sobre la renuncia a la vicepresidencia del gobierno de España de Pablo Iglesias el pasado 17 de marzo de 2021.

Y no ha cambiado nada mediáticamente. Tras triturar políticamente a Iglesias, ahora lo intentan con las ministras de Unidas Podemos, Irene Montero e Ione Belarra. El reciente tratamiento mediático sobre unas declaraciones de Irene Montero en torno a lo ocurrido en la valla de Melilla; y el viaje oficial a los Estados Unidos por temas relacionados con su Ministerio de Igualdad, parece un auténtico esperpento, además de ser un insulto al código deontológico del periodismo. Es una muestra del nivel de abyección y de degradación al que pueden llegar algunos, que alardean de ser periodistas. Prepárate Yolanda, que tú serás la próxima.

Reinaldo Spitaletta 

Termino con unos fragmentos de un artículo del periodista colombiano Reinaldo Spitaletta -¡qué periodismo más comprometido y arriesgado existe en Sudamérica!- Periodismo prostituido. Muchos periodistas sudamericanos su compromiso lo pagan con su vida. Este artículo de Spitaletta debería estudiarse en todas las Escuelas de Periodismo y estar enmarcado en las redacciones de todos los periódicos. Dice así:

” La tía Betsabé (protagonista de mi novela El último puerto de la tía Verania), que era una señora de mucha guasa, advertía sobre tres oficios que la mayoría de gente creía que eran muy fáciles de ejercer. Los denominaba las tres “pes”: periodista, panadero y puta. Hoy quiero referirme al primero de ellos…

El periodismo nació en la modernidad en medio de la lucha entre las viejas y las nuevas ideas; la Ilustración le dio un carácter de servicio a los más desprotegidos, de servir de vocero de los oprimidos y olvidados de la historia. De ser un vehículo para la defensa de aquello que apenas surgía como una novedad revolucionaria, los derechos del hombre y del ciudadano.

Se iba aclarando que el periodismo se destinaba para narrar las desgracias del hombre, de los explotados, de los humillados y ofendidos. La prensa (aparte de tener la posibilidad en el capitalismo de ser una empresa comercial, con plusvalías y ánimos de lucro) se erigía como el “cuarto poder”, fiscalizador de los otros poderes y portador de cultura, transmisor de lo más avanzado y también de lo más vergonzoso del hombre. Cabían en sus trabajos desde las ideas de progreso y los descubrimientos científicos hasta las bajezas de un político y las desventuras de las víctimas de la guerra.

El periodista era parte de los ilustrados. Y el periódico estaba para ser vocero de las luchas contra las injusticias y los atropellos. Ejemplos históricos como Yo acuso de Emile Zola hasta los reportajes de denuncia de Apten Sinclair, o los de Reed sobre trabajadores norteamericanos, sin contar sus narraciones sobre las revoluciones de México y Rusia, pasando por sus informes sobre la guerra en Europa oriental.

Abundan, ni más faltaba, los grandes periodistas de todos los tiempos. Lo que se quiere decir es que, tras desaparecer el “cuarto poder”, absorbido por los otros, y puesto en general el periodismo al servicio de los poderosos, con lo cual la esencia del periodismo se vulneró, para ser solo propaganda, el asunto ha venido de mal en peor. Noticiarios y periódicos de baja estofa, que es más lo que ocultan que lo que revelan. Embriagados con la promoción de la estupidez y la banalidad. Y periodistas sometidos a destacar lo bobería por encima de la inteligencia. Medios que son un atentado contra la razón y el buen gusto. Con reporteros que no salen a las calles, ni son capaces de mostrar los entresijos de la ciudad, las causas de la violencia, las brechas sociales, las infamias del sistema de salud, las injusticias cotidianas. Nada. Solo bazofia y superficialidad. El periodismo, en general, ha perdido su esencia combativa, su capacidad crítica y de poner en calzas prietas al poder. Y se ha mudado a la otra posición, la de servir de mampara de los desafueros oficiales. No revela; tapa. No cuestiona; bate incienso. Se ha prostituido, aunque, como decía la tía, tampoco es fácil el ejercicio de vender la carnita…”.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/grandes-medios-comunicacion-turiferarios-grandes-poderes-economicos/20220709164957200435.html

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La gran aceleración y el tiempo del capital

 

La velocidad de la vida moderna despoja de sentido a la existencia, amenaza peligrosamente el equilibrio del planeta y, sobre todo, atenta contra el buen vivir. Son los tiempos peligrosos del capital.


La gran aceleración y el tiempo del capital

 

Víctor Manuel Toledo

El Viejo Topo

11 julio, 2022 

 

Los peligros que enfrenta la humanidad, y en general la vida en la Tierra, son tan vastos, complejos e impredecibles que son difíciles de comprender, y uno de los más importantes tiene que ver con el tiempo. Varios pensadores han contribuido brillantemente a develar los peligros del tiempo en la sociedad contemporánea. Gracias a sus aportes hoy podemos conectar el fenómeno global de aceleración súbita de todo lo existente con las consecuencias conductuales de ese fenómeno, es decir, con los impactos sobre el comportamiento de los individuos y sobre las instituciones. Se trata de una conexión virtuosa en torno al tiempo en el mundo moderno.

Debemos a J.R. Mc Neill, historiador estadunidense, la historia ambiental del siglo XX. En su magnífica obra Algo nuevo bajo el Sol, 2011, reveló con sumo detalle lo ocurrido entre los años 1900 y 2000 y sus mayores efectos sobre el equilibrio del planeta. Un segundo libro, escrito con P. Engelke ( The Great Acceleration, 2016) develó con gran fineza un proceso inédito de aceleración general. “La Tierra ha entrado a una nueva era –el Antropoceno– en la cual los seres humanos se han convertido en la más poderosa fuerza sobre el ecosistema global.

Desde la mitad del siglo XX, el ritmo acelerado del uso de la energía, las emisiones de gases tipo invernadero y el crecimiento de la población han llevado al planeta a un experimento sin control”. Y agregan: “… el periodo de 1945 al presente representa el lapso más anómalo de toda la historia. Tres cuartas partes del bióxido de carbono que se ha inyectado a la atmósfera se ha acumulado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, y el número de humanos en el planeta se ha triplicado (de 2.3 mil millones a 7.2 mil millones entre 1945 y 2015)”.

En estas siete décadas ocurrió una explosión en el uso del petróleo y los otros combustibles fósiles, además de otros factores, consecuencia de innovaciones tecnológicas, como la producción de fertilizantes artificiales, la aparición de los contenedores para el transporte de mercancías y la proliferación de los plásticos. Todo lo anterior quedó demostrado por las curvas de 24 factores. Todo se aceleró de manera súbita a partir de 1950 en una sincronicidad sorpresiva: la población humana, los habitantes de las ciudades, el número de au-tomóviles, los teléfonos celulares, el producto interno bruto mun-dial, el uso de la energía, los gases de efecto invernadero, el uso del agua, las presas, la deforestación, el consumo de papel, el turismo, los McDonalds, etc. (https://www.scinapse.io/papers/2139274755).

Pero esta aceleración global que ha tenido lugar en el mundo de las cosas también se expresa en la dimensión concreta del mundo de los seres y tiene además un origen. Obedece al principio del deseo insaciable de la ganancia, es decir, es consecuencia directa de las necesidades del capitalismo, como lo ha demostrado de manera brillante el filósofo e historiador mexicano Luciano Concheiro (LC) en su libro Contra el tiempo”, 2016. El mecanismo rector que impone el capital lo encierra la fórmula por la cual el dinero se convierte en mercancía y luego de nuevo en dinero (D-M-D). Sin embargo, el dinero obtenido al final es siempre mayor que el dinero inicial, y este excedente es lo que se conoce como plusvalía.

“La historia del capitalismo–afirma LC– puede ser leída como una sucesión permanente de innovaciones técnicas y tecnológicas, todas ellas encaminadas hacia la aceleración de los tiempos de producción o de circulación”. En otras palabras, entre más se acorte el tiempo de rotación del capital, mayor será la ganancia. La velocidad aparece entonces como un aliada de la acumulación infinita de riqueza. En la era industrial el tiempo se fue acelerando conforme se pasó de la máquina de vapor al motor de combustión interna, a los motores de reacción y a los propulsores iónicos. O del telégrafo al teléfono y a Internet. La vida se fue haciendo más veloz conforme se pasó del capitalismo mercantil, al industrial y al financiero (o turbocapitalismo). En este último las ganancias se logran en fracciones de segundo gracias a las supercomputadoras y a los algoritmos desarrrollados (véase la serie Billions, en Netflix).

LC examina magistralmente los efectos de este proceso sobre la política (el cortoplacismo), lo efímero de las mercancías (la obsolescencia programada), el consumo frenético, las relaciones de pareja, los cuerpos, y la salud síquica. Bajo la dictadura de la velocidad los individuos se tornan seres estresados y ansiosos y por ende viven permanentemente cansados (consúltese La sociedad del cansancio, de Byung-Chul Han, 2012). En suma, la velocidad de la vida moderna despoja de sentido a la existencia (LC), amenaza peligrosamente el equilibrio del planeta y, sobre todo, atenta contra el buen vivir. Son los tiempos peligrosos del capital.

Artículo publicado originalmente en La Jornada.

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domingo, 10 de julio de 2022

Yuri Afonin: “Debemos explicarle al mundo entero que nuestro país está librando una lucha antifascista hoy”

 

Yuri Afonin: “Debemos explicarle al mundo entero que nuestro país está librando una lucha antifascista hoy”


Yuri V. Afonin, Primer Vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de la Federación Rusa, participó en el programa 60 Minutos en el canal de televisión Rossiya-1.

 

INSURGENTE.ORG / 9 julio 2022


Yuri Afonin llamó la atención de los espectadores sobre las noticias sobre la liquidación de un nacionalista bielorruso con el distintivo de llamada «Brest» en la región de Lisichansk. Su nombre era Ivan Marchuk, era el comandante de un batallón de nacionalistas bielorrusos que luchaban del lado del régimen de Kyiv. El personal de este batallón son militantes nacionalistas que huyeron de Bielorrusia tras el fallido intento de golpe de Estado de 2020. Estas son personas que quieren convertir a Bielorrusia en una especie de Ucrania, en un estado nacionalista y rusofóbico, donde se suprimirá el idioma ruso y la cultura rusa. Estos son nacionalistas que creen que Bielorrusia debería estar completamente aislada de Rusia, a pesar de los mil años de nuestra historia común.

 

Debes entender, dijo Yuri Vyacheslavovich, que una verdadera “Internacional” nazi está luchando contra nosotros hoy. Europa ahora apenas entiende esto. La propaganda pro-ucraniana absolutamente dominante en Occidente les lava el cerebro a la mayoría de los europeos. Pero nosotros, los comunistas rusos, trabajamos con nuestros camaradas de los partidos comunistas de diferentes países. A través de ellos, logramos transmitir a la audiencia occidental información sobre la imagen abiertamente fascista del enemigo contra el que ahora lucha Rusia. Esto permite romper el bloqueo informativo y destruir el mito propagandístico de una Ucrania “pacífica”, que supuestamente se convirtió en “víctima de agresión”.

 

El primer vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de la Federación Rusa invitó a todos a pensar: ¿por qué es completamente normal que las actuales autoridades de Kyiv lleven a cabo ataques terroristas en Donetsk y asentamientos en territorio ruso, aunque estos ataques no tienen un significado militar? ? La respuesta es esta: porque este gobierno profesa la ideología de Bandera, que no es más que una especie de fascismo. El embajador de Ucrania en Alemania, Andriy Melnyk, trató de rehabilitar a Bandera a los ojos de la audiencia occidental, y toda la propaganda de Kyiv intenta retratar a Bandera y otros líderes del nacionalismo ucraniano como simplemente “luchadores por la independencia de Ucrania”. Pero los hechos demuestran que estamos hablando de fascistas, no menos terribles que Hitler. Mataron a decenas de miles de civiles, y sus planes generalmente incluían un genocidio a gran escala: la destrucción de millones de personas por motivos étnicos.

Yuri Afonin habló sobre una fuente histórica que es clave para entender a Bandera. Se trata de un documento elaborado por Bandera en 1941 denominado «Lucha y actividades de la OUN durante la guerra». Esto no es algún tipo de periodismo, en realidad es una instrucción sobre cómo deben actuar los nacionalistas ucranianos.

 

Este documento contiene la famosa frase: «nuestro gobierno debe ser terrible». Es cierto que se agrega además: «para sus oponentes». Los opositores incluyen «traidores» y «enemigos extranjeros» (en ucraniano – «enemigos extranjeros»). Se declaran “traidores” a todos aquellos que aceptan el poder soviético. Y “extranjeros-enemigos”, como explica el documento, son tres pueblos en su totalidad: rusos, judíos y polacos. Contra todos ellos, según las instrucciones de Bandera, debe desencadenarse un terror despiadado. Mientras tanto, antes de la guerra, los rusos, judíos y polacos juntos constituían más del 20% de la población de Ucrania. Es decir, la instrucción de Stepan Bandera preveía directamente la destrucción de una quinta parte de la población del país, alrededor de 8 millones de personas. Y después de eso: la creación de un estado ucraniano casi monoétnico con la dictadura de un partido: la OUN. ¿En qué se diferencia esto del programa de Hitler? Básicamente, nada.

 

Los propagandistas actuales de Kyiv enfatizan que Bandera pasó tres años en un campo de concentración nazi. Pero, enfatizó Yuri Vyacheslavovich, esto es solo una consecuencia del hecho de que los dos fascismos, alemán y ucraniano, en 1941 divergieron en objetivos. Bandera proclamó su estado en el territorio de Ucrania ocupado por los alemanes, y Hitler en ese momento no lo necesitaba en absoluto, vio a toda Ucrania como parte del «espacio vital» alemán. Sin embargo, en el campo de concentración alemán, Bandera se sentó en condiciones cómodas, incluso su esposa vino a visitarlo. Vale la pena comparar esto con la situación de los presos comunes, millones de los cuales murieron de agotamiento. Y en septiembre de 1944, Bandera fue liberado del campo en excelente forma física, luego durante 8 meses, hasta el final del Reich, trabajó bajo el control total de los servicios especiales nazis y en sus intereses.

 

La ideología de Bandera es absolutamente misántropa. Y el hecho de que en la Ucrania actual las avenidas lleven el nombre de Bandera nos permite hacer un diagnóstico final: tenemos un estado fascista frente a nosotros. Rusia hoy está librando una lucha antifascista. Y esto es lo principal que debemos explicar persistentemente al mundo entero, concluyó el Primer Vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de la Federación Rusa.

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Reino Unido inicia entrenamiento de miles de soldados ucranianos

 

Reino Unido inicia entrenamiento de miles de soldados ucranianos

 

SIARIO OCTUBRE / julio 10, 2022

 


El primer grupo de nuevos reclutas ucranianos llegaron al Reino Unido para ser entrenados como soldados de primera línea por las fuerzas británicas.

Unos cinco meses después del inicio de la operación militar ruso en Ucrania, los reclutas, que operan en contingentes de alrededor de 200 personas, viajan al Reino Unido para comenzar un programa de entrenamiento intensivo ofrecido por los soldados británicos.

 

Según un comunicado del Ministerio de Defensa del Reino Unido, publicado este sábado, el ministro británico de Defensa, Ben Wallace, se reunió el jueves con la primera cohorte de soldados ucranianos.

“Usando la experiencia de clase mundial del Ejército británico, ayudaremos a Ucrania a reconstruir sus fuerzas y aumentar su resistencia mientras defienden la soberanía de su país y su derecho a elegir su propio futuro”, dijo Wallace, y agregó que el programa es la próxima fase del apoyo del Reino Unido al Ejército de Ucrania.

La Cartera británica informó que en el marco del principal programa militar liderado por Londres, 1050 soldados británicos se encargarán del entrenamiento de hasta 10 000 reclutas voluntarios ucranianos, y añadió que “el curso cubre el manejo de armas, primeros auxilios en el campo de batalla, embarcaciones de campo, tácticas de patrulla y la Ley de Conflictos Armados”

Desde el inicio del operativo de Rusia en Ucrania, el 24 de febrero, el Reino Unido ha suministrado más de 2,7 mil millones de dólares en equipo militar, incluidos más de 5000 armas antitanque NLAW y los sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple M270 (MLRS, por sus siglas en inglés), a Ucrania.

Las autoridades rusas han alertado que no dejarán sin respuesta los pasos del Occidente en su contra, instando a dejar de echar más leña al fuego del conflicto en Ucrania.

FUENTE: hispantv.com

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El fin de los motores de combustión en Europa es una gran oportunidad para China

 

El fin de los motores de combustión en Europa es una gran oportunidad para China

 

DIARIO OCTUBRE / julio 10, 2022

 

Europa sigue su camino hacia el decrecimiento y la desindustrialización. El plan de Bruselas es dejar de producir vehículos con motor de combustión en 2035. Hasta hace muy poco tiempo la mayoría pensaría que era la gran oportunidad para Japón y monopolios como Toyota, Nissan, Honda, Mitsubishi o Suzuki. Quizá también para los coreanos, que tienen marcas como Hyundai o Kia.

 

Pero quien va a desembarcar en este Continente son las cerca de 80 multinacionales automovilísticas chinas. En el país asiático hay 190 fábricas de automóviles y la mitad de ellas se han levantado en los últimos cuatro años.

China venderá vehículos de combustión convencionales, pero si el comprador tiene escrúpulos “verdes”, se lo venderá eléctrico. No en vano China está a la cabeza de la producción de baterías, con un 60 por ciento de la producción mundial.

La industria automovilística china padece un serio problema de superproducción, estimado en un tercio de su capacidad instalada. Es el momento de exportar. Cuando les llegó la noticia de la prohibición de los motores de combustión en Europa para 2035, se agotaron las reservas de “baiju”, la bebida alcóholica con las que se hacen los brindis en China.

Es posible que en Europa los nuevos compradores de un vehículo no se den cuenta que si compran un MG último modelo, no es una marca inglesa sino china. Tampoco sabrán que la famosa empresa LEVC (London Electric Vehicle Company) que fabrica los taxis londinenses, es propiedad de Geely, una empresa china, que su fábrica está en China y que los vehículos son eléctricos.

Durante los seis primeros meses de este año, nada menos que 6.000 modelos fabricados en Pekín encontraron comprador, es decir, el 0,8 por ciento de la cuota de mercado. Pero en el mercado de los eléctricos, la cuota es del 2,7 por ciento.

La mayor parte del mundo seguirá viendo vehículos térmicos en sus carreteras, fabricados en Japón, Corea del sur y China. Los que en Europa dispongan de un mayor poder adquisitivo, los comprarán eléctricos, y caso todos ellos serán chinos.

El número de puestos de trabajo que van desaparecer en Europa se medirá en centenares de miles, que se sumarán los anteriores. Las fábricas de motores y cajas de cambio, como la que SEAT Componentes posee en Barcelona, desaparecerán.

En España la última Encuesta de Población Activa, de mayo de este año, indica que la fuerza de trabajo en el sector es de 555.600 empleos, por lo que se ha reducido un 3 por cien respecto al año pasado. En total 18.200 puestos de trabajo han desaparecido.

FUENTE: mpr21.info

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El BCE y la fragmentación de la Eurozona

 

El BCE no es el banco central de un país concreto, sino de 19 naciones a la vez con economías muy dispares entre sí, con lo que su política para contener la inflación puede tener efectos muy diversos en cada una de ellas.


El BCE y la fragmentación de la Eurozona


Juan Francisco Martín Seco

El Viejo Topo

10 julio, 2022 


Los bancos centrales parecen haberse convencido ya de que la inflación que sufre la mayoría de los países en la actualidad no es algo temporal, sino que, con toda probabilidad, si no se procede con contundencia, habrá venido para quedarse. El BCE, aunque quizás un poco tarde, no va a actuar de forma distinta a los demás y ha anunciado que interrumpe la compra de títulos y se dispone a subir el tipo de interés en 0,25% el 23 de julio y seguramente en 0,50% en el mes de septiembre.

El primer problema al que se enfrenta el BCE (en eso no es distinto de los otros bancos centrales) es saber si las medidas que pretende adoptar van a ser eficaces a la hora de controlar la inflación. Existe el precedente de la etapa anterior, cuando el objetivo consistía en que el incremento de precios alcanzase el 2% anual. A pesar de emplear todos los medios a su alcance, incluso los procedimientos tenidos hasta entonces por no ortodoxos, no logró que la inflación despegase del entorno del cero por ciento.

La expansión cuantitativa acometida por el BCE en los últimos años ha tenido múltiples resultados positivos, entre otros el de superar la primera crisis grave del euro, pero no consiguió situar los precios en el porcentaje del 2% fijado por el propio banco emisor. Es lógico que nos preguntemos si va a tener éxito en la trayectoria inversa, y si no existe el peligro de que la política restrictiva impacte más sobre el crecimiento real del PIB que sobre los precios, de manera que, lejos de reducir la inflación, contraiga la actividad.

En estos momentos, a pesar de que algunos se han aprendido la palabra y no dejan de usarla, estamos lejos de la estanflación. El crecimiento real es un hecho. Lo cual es lógico, porque por ejemplo España no ha recuperado el PIB anterior a la pandemia. Pero que en la actualidad no nos encontremos en estanflación, no quiere decir que tal situación no nos amenace para el futuro, si la política restrictiva del BCE termina por ahogar la economía.

El segundo aspecto importante es el hecho de que el BCE es diferente. No es el banco central de un país concreto, sino de 19 naciones a la vez con economías muy dispares entre sí, con lo que su política puede tener efectos muy diversos en cada una de ellas. Ese es el problema eterno de la Unión Monetaria, la ausencia de una verdadera integración; es esta condición la que crea todos los conflictos y el origen de que el euro entre en crisis cada cierto tiempo. En 2011, los mercados pusieron en jaque a la Eurozona, fraccionándola y colocando contra las cuerdas a los países del Sur; expulsaron del mercado a Grecia y a Portugal, y elevaron a niveles insostenibles la prima de riesgo de Italia y de España. Solo la actuación decidida y heterodoxa del BCE, bordeando –si no violentando- los tratados logró enderezar la situación.

Ahora nos vamos a encontrar en una circunstancia similar. La inflación va a obligar al BCE a invertir la política, de manera que se interrumpa la compra de activos y no efectúe la reinversión según se vayan produciendo las amortizaciones. La cuestión radica en saber cómo se van a comportar los mercados con respecto a la deuda soberana de cada uno de los países. El fantasma de la prima de riesgo vuelve a hacer su aparición. Ha bastado con que el BCE anunciase el giro de su política para que las primas de riesgo de Italia, España, Portugal y Grecia comenzasen a subir.

En una verdadera unión económica las primas de riesgo no deberían existir. Se supone que el riesgo de invertir en deuda pública de cada uno de los países tendría que ser el mismo ya que, al estar nominadas todas ellas en idéntica moneda, está ausente el riesgo de cambio y porque, además, no hay razón para que haya peligro de insolvencia de ninguno de los miembros, a no ser que la Eurozona se fraccionase. En el fondo, lo que mide la prima de riesgo es el grado de credibilidad de la moneda única, la probabilidad de que la Unión Monetaria se rompa. Cuanto mayor sea la divergencia entre los países, mayor será la prima de riesgo de algunos de ellos.

Lo cierto es que la Eurozona es un conjunto de países enormemente heterogéneo y sin los mecanismos de integración adecuados. Hay exposición, por tanto, de que se retorne a la situación anterior a la compra masiva de deuda pública por el BCE, y en consecuencia a que el mercado reaccione de manera desigual frente a los bonos soberanos de los diferentes Estados. Existe además el agravante de que en los momentos actuales el stock de deuda pública en los países del Sur es muy superior al de entonces.

La etapa de relativa tranquilidad conseguida a base del dopaje de la deuda por el BCE no debe ocultar que la divergencia entre países es cada vez mayor y la división entre sus ciudadanos, más acentuada. Contrastan los stocks de deuda pública de Grecia (193% del PIB), de Italia (150%), Portugal (127%), España (118%) e incluso Francia (113%) con los de Alemania (69%), Holanda (52%), Dinamarca (44%) y Austria (70%). La causa principal de esas diferencias no está en el mal comportamiento fiscal de los países del Sur, sino en la misma configuración de la Unión y de los contenidos de los tratados, que permiten que los países del Norte puedan vetar las medidas necesarias para que las diferencias desparezcan.

A pesar de que la presidenta del BCE mantuvo en la rueda de prensa que el BCE tiene mecanismos suficientes para impedir que se fragmente el mercado de deuda soberana, no especificó ni concretó nada acerca de qué medios pensaba emplear, lo que alarmó a las bolsas produciendo cuantiosas pérdidas. No es la primera vez que la circunspección de la señora Lagarde, lejos de calmar a los mercados los enerva. Nada más ser nombrada presidenta del BCE, en su primera rueda de prensa en marzo de 2020, ante el acoso de los periodistas, solo se le ocurrió exclamar que “no estaba allí para cerrar diferenciales” Se refería a diferenciales en los tipos de interés de la deuda pública. Todas las bolsas europeas cayeron en picado. La frase era demoledora, casi letal. Era una invitación a los mercados a que jugasen al tiro al blanco contra aquellos países miembros que considerasen menos solventes.

Algo parecido ha ocurrido ahora en la rueda de prensa en la que anunció el cambio de política. Los mercados querían saber los instrumentos en concreto que se iban a emplear para evitar los diferenciales de tipo de interés y no les bastaron las promesas abstractas, con lo que las primas de riesgo de los países del Sur se dispararon y los mercados de valores acabaron acumulando bastantes días de perdidas. Al Consejo del BCE no le quedó más remedio que reunirse de urgencia y emitir un comunicado que pretendía ser más explícito.

Sin lugar a dudas, una forma de evitar la fragmentación sería que el BCE comprase en el mercado deuda de los países que se encontrasen presionados, con primas de riesgo elevadas, al tiempo que vendiese por el mismo importe bonos de los países que no sufrieran dificultades. El problema surge desde el momento en que el instituto emisor quiere (o le obligan a) mantener el criterio del capital, es decir, cumplir una proporción entre cómo distribuye por naciones su cartera de deuda soberana y la participación de cada una de ellas en el capital del banco.

Solo hay una excepción, el PEPP (por sus siglas en inglés), instrumento de emergencias de compra de activos frente a la pandemia y que admite cierta flexibilidad en la aplicación de la regla de capital, en otras palabras, que la determinación de la nacionalidad de los títulos que se compran o se venden no esté sometida a demasiadas condiciones. El comunicado del SME señala a esta herramienta como el medio más inmediato al que recurrir para impedir, a través de las reinversiones, la fragmentación del mercado de deuda.

Sin embargo, hay dudas de que los 1,7 billones de euros que conforman el PEPP sean suficientes para poner orden en los mercados y, dado que el programa convencional resulta inválido para este objetivo al estar sometido al criterio de capital y además se encuentran excluidos de él los bonos de Grecia, el SME está construyendo una herramienta ad hoc para evitar la fragmentación del mercado de deuda pública. Es previsible que en el diseño aparezca la obligación de esterilizar cualquier liquidez creada, y que los halcones impongan que los países beneficiarios se sometan a determinadas condiciones, tal como se hizo en la crisis anterior.

De nuevo las autoridades comunitarias, al igual que los gobiernos, llevan camino de cometer el mismo error que en la pasada recesión. La política de recortes y ajustes solo comenzó a partir de la mitad de 2010, mientras que en 2007, 2008 y 2009 se adoptó una política fiscal básicamente permisiva, con proyectos de lo más descabellado como el del Plan E. En los momentos actuales se puede repetir la historia. Durante los años 2020 y 2021, escudándose en la pandemia y dopados por el BCE, los Estados, con el beneplácito de Bruselas, han incrementado el endeudamiento hasta niveles difícilmente asumibles. Me temo que ahora los países del Norte y la Unión Europea nos fuercen a la misma ducha escocesa.

Artículo publicado originalmente en Contrapunto.

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