domingo, 9 de mayo de 2021

Reflexiones sobre los resultados electorales en la Comunidad de Madrid

 

Reflexiones sobre los resultados electorales en la Comunidad de Madrid

 

RAÚL NAVAS

Vientosur

7 MAYO 2021

Manifestación en Vallecas

Los resultados de las elecciones de la Comunidad de Madrid han sido históricos, y de los que podrán realizarse extensas tesis doctorales en los campos de la sociología y ciencia política. Las derechas han arrasado con una alta participación de una forma generalizada en la inmensa mayoría de pueblos y ciudades de todo Madrid. Una victoria electoral de la reacción siempre tiene consecuencias negativas. Para empezar, supone un impacto negativo en el electorado de izquierdas e inevitablemente conlleva un efecto de desánimo y frustración entre el activismo social, sindical, vecinal y político. Pero para dar un vuelco a la situación actual, primero hay que entenderla con rigurosos análisis de clase. Al éxito en imponer un modelo económico y sociopolítico radicalmente neoliberal en Madrid contribuyen diversos factores. No podemos profundizar en todos ellos a la vez. Podemos hablar del uso demagógico de la inmigración, la gestión de la pandemia y el auge del nacionalismo españolista como aglutinante de la derecha. Pero son factores que no lo explican todo. Es muy probable que algunos de ellos ya existieran antes de la irrupción de Vox y de la extensión de la trágica pandemia del coronavirus. Por ejemplo, el carácter centralista de nuestro sistema, que se traduce en la concentración de sedes de grandes empresas, organismos de la cúpula judicial y militar, alto funcionariado del Estado, etc. En Madrid viven buena parte de las elites económicas y políticas españolas de diferentes rangos.

Existe una combinación de causas, algunas de ellas estructurales y particularmente complejas. No podemos olvidar que la Comunidad de Madrid ha estado durante décadas a la vanguardia en políticas conservadoras, reaccionarias y neoliberales. Durante muchos años se han aplicado privatizaciones y un debilitamiento constante de lo público en beneficio de lo privado. Esta política la han protagonizado gobiernos al servicio de los intereses empresariales en una escandalosa defensa del sector más rico de la sociedad. Las políticas neoliberales han supuesto profundos cambios sociológicos, ideológicos, urbanísticos, laborales, de pensamiento, etc., que han tenido consecuencias políticas e ideológicas perjudiciales para la izquierda y beneficiosas para la derecha. Hablamos de hegemonía ideológica de la derecha, y de que muy a nuestro pesar, hoy Madrid es turbocapitalismo, donde el capital privado ha conseguido ganar fuerza y terreno en todo. Hemos tenido a una alcaldesa de Madrid, Ana Botella, con continuas declaraciones menospreciando los efectos del cambio climático. Hemos soportado a un presidente de la CEOE, Díaz Ferrán, hoy en la cárcel, diciendo abiertamente que “Esperanza Aguirre es cojonuda”. Hemos tenido a un expresidente de la Comunidad en la cárcel, Ignacio González, al que encontraron en casa 900.000 euros en metálico cuando fue detenido. Sin olvidar que un consejero y ex alcalde del PP soltó en público que las feministas eran mujeres “amargadas y fracasadas”. Ni que decir de la trama Gurtel, o la Púnica, con la financiación de empresarios al PP y sus campañas electorales.

Gobiernos al servicio de la sanidad y educación privada y concertada

Si analizamos el ámbito educativo, encontramos que en España la educación privada y concertada ha aumentado frente a la pública. Un estudio de 2017 señalaba que en España hay menos alumnos en la educación pública que la media europea. Mientras en Europa la media de estudiantes en la pública era del 81 % en España era del 68 %1/. Entre 2007 y 2017 la inversión en educación pública creció un irrisorio 1,4 %, mientras que la concertada se benefició de un aumento del 25 %2/. En 2019 se publicó un estudio señalando que los colegios privados y concertados duplicaron sus ingresos en 13 años. No hablamos de un problema exclusivamente madrileño, pero no olvidemos que la Comunidad de Madrid suele estar a la cabeza en los estudios y estadísticas respecto a colegios privados, concertados y alumnos matriculados en dichos centros. En el año 2011 la Plataforma Soy Publica, realizó un estudio señalando que Madrid era la única Comunidad Autónoma que tenía más colegios privados que públicos, concretamente 1.605 públicos frente a 1.651 concertados o privados. Datos de la propia Comunidad de Madrid de 2018 indicaban que en diez años, del curso 2007/08 al de 2017/2018, de los 167.057 nuevos alumnos, 128.937 se matricularon en centros privados o concertados, lo que supone el 77,7 % del total3/. Bajo la excusa de libertad de elección y mientras se reducían los centros públicos, la inversión de gasto público en convenios con colegios concertados ha amentado año tras año. En 2006 se publicó que centros educativos madrileños del Opus Dei que segregan a los alumnos por sexo eran subvencionados con dinero público4/. El gasto público educativo destinado a la concertada en Madrid ha pasado del 13 % en 2002 al 19,7 % en 2017, quedando lejos del 8% que destina Canarias. Madrid ocupaba el segundo puesto en el ranking de gasto público en conciertos educativos, siendo solo superada por el País Vasco. Por el contrario un informe del BBVA ha señalado que Madrid es la Comunidad con menor gasto público en educación, siendo el País Vasco la primera5/. Es decir, de 17 CC AA, hay 16 que invierten más en educación que Madrid. Por tanto, el esquema madrileño se basa en disminuir inversión en educación pública, gastando en ella menos que nadie, y a su vez aumentar la inversión en la concertada hasta quedar de los primeros. Por si fuera poco también se regala dinero a la privada. El País publicó el año pasado que la Comunidad de Madrid gastaba dinero público en becar plazas de bachillerato de centros privados6/. Es sencillamente el colmo que un gobierno pague a quien quiera cursar estudios en una etapa educativa no obligatoria en centros privados. Proliferan y aumentan los cheques escolares para pagar a quienes no estudian en la red pública. En 2018, el gasto en estos cheques aumentó un 28 % llegando a los 1100 millones de euros7/. El año pasado se regalaron 51,2 millones de euros más de lo previsto en presupuestos a la concertada8/. Además, los gobiernos de la Comunidad de Madrid han estado cediendo edificios, terrenos y parcelas públicas para la construcción de centros concertados y privados. UGT denunció que con esta práctica9/ se habían entregado 82 parcelas entre el año 2000 y 2013, a precios irrisorios, con blindaje para varias décadas y en ocasiones con el Opus Dei de beneficiario. Hablamos de casi dos millones de metros cuadrados cedidos. Se ha degradado a la educación pública hasta niveles muy preocupantes, mientras que se ha potenciado la privada y concertada, creando una red de intereses favorables a la derecha. Se ha potenciado una falsa sensación de estatus y elitismo entre un sector de familias con hijos en educación privada y concertada, que se acompaña de “temor a la izquierda”. Un reciente artículo en el periódico La Razón se titulaba “La escuela concertada teme un gobierno de izquierdas”, en el que el secretario general de Escuelas Católicas de Madrid expresaba: “Si hay un cambio de gobierno, lo vamos a pasar mal”, añadiendo que la izquierda iba a entrar “a gobernar con el cuchillo entre los dientes contra la concertada”10/. En realidad, sucede que los gobiernos madrileños aseguran en público que defienden por igual la escuela concertada, privada y pública. Luego, en la práctica desprestigian y degradan la pública, y privilegian a la concertada para que tenga más atractivos (muchas veces falsos y engañosos), infraestructuras, recursos, menos masificación, etc., para crear la sensación de que meter a los hijos en la pública o volver a ella debe ser un horror, pensando que las diferencias son abismales. Por tanto, se intenta forjar una mentalidad común para despreciar y/o huir de lo público. Crean el caldo de cultivo a través de los medios reaccionarios para sembrar el pánico de que “viene la izquierda a obligarte a llevar a tus hijos a la pública”. Esta situación construida y calculada a través de decisiones políticas planificadas solo tiene una salida que se resume en una apuesta de izquierdas y valiente por acabar de una vez con los conciertos y aumentar drásticamente la inversión en la educación pública y su calidad en todos los sentidos.

En la sanidad también se ha potenciado lo privado frente a lo público. Madrid está a la cabeza en seguros sanitarios privados, no siendo superada por ninguna Comunidad Autónoma. Una cuarta parte de todos los seguros médicos privados en España son de madrileños. Por otro lado, estamos a la cola en gasto sanitario público, tanto en PIB como en euros por habitante, dedicando el 3,6 % del PIB. Ninguna Comunidad invierte menos en Sanidad en dichos términos. A su vez, uno de cada dos euros invertidos en sanidad es destinado a la privada11/. Más de la mitad de los hospitales madrileños son privados. Además, hay diversos estudios señalando que la privatización y gestión privada conlleva sobrecostes para el erario público. El Tribunal de Cuentas señalaba en 2018 que la asistencia a pacientes en hospitales madrileños concertados costaba seis veces más que la asistencia en un hospital público. Por otro lado, se ha normalizado que empresas controladas por Florentino Pérez consiguieran constantemente adjudicaciones de contratos millonarios con la Comunidad de Madrid, en ocasiones gracias a la privatización de servicios hasta entonces realizados en la red sanitaria pública. Ayuso adjudicó siete millones de euros a Clece, filial de ACS, para la limpieza de hospitales como el de IFEMA. Hablamos de prácticas naturalizadas que cada vez causan menor escándalo. Lo mismo ocurre sobre la relación del fútbol y los intereses empresariales. Un ex directivo del Real Madrid aseguraba en el diario As en diciembre de 2013 que en el palco del Bernabéu coincidían “los personajes más importantes del mundo de la política, de la judicatura, de la administración, de las grandes empresas y de los medios de comunicación”, y que “Florentino enarbola la bandera del Madrid para que le concedan una reunión con el presidente de cualquier país o con las empresas más importantes”, e incluso que “utiliza las giras para hacer negocios para ACS”12/. En este sentido, es preocupante que ante una situación tan evidente, no haya habido apenas protestas contra la propuesta de Superliga europea apoyada por Florentino. Nada que ver con la rebelión producida entre aficionados ingleses de equipos como el Liverpool, Chelsea o Manchester United.

El movimiento obrero madrileño ayer y hoy

La clase trabajadora de la Comunidad de Madrid ha cambiado significativamente en los últimos 40 años. La sociología urbana, vida social, el paisaje físico, urbano e industrial, modos de vida y pensamiento, dispositivos culturales, etc., han cambiado notablemente. Apenas quedan restos de aquellas concentraciones industriales en numerosos barrios y pueblos de la periferia, caracterizados por polígonos con grandes fábricas que empleaban a un elevado número de trabajadores, en donde la actividad y organización sindical era significativa. Existian numerosas empresas manufactureras en las que se fabricaban galletas, juguetes, ropa, etc. Incluso en empresas medianas de este tipo existía organización sindical. En los barrios había un movimiento y organización vecinal fuerte. El sindicato, barrio, lugar de trabajo, Asociación de Vecinos eran lugares de encuentro colectivos en los que el apoyo mutuo estaba significativamente extendido. Hablamos de un contexto sociopolitico que hemos perdido, y que cada vez se encuentra más olvidado. En Madrid contamos con ejemplos de Memoria Histórica muy recientes. Nunca se debería olvidar que en Parla, en una manifestación vecinal en 1979 contra la escasez de agua, un chaval de 14 años, Ursino Gallego murió a causa de las cargas policiales13/.

Por otro lado, hoy, cuando se percibe con naturalidad, e incluso como algo positivo, la construcción de centros comerciales, se olvida la masiva lucha vecinal de los años 70 y 80 contra la construcción del centro comercial la Vaguada. Vecinos, trabajadores y pequeños comerciantes exigían que la prioridad fueran los equipamientos sociales. Se creó el movimiento La Vaguada es nuestra, y se protagonizaron movilizaciones extraordinariamente masivas. Existía un sentimiento colectivo de que el centro comercial no era una necesidad social para el barrio, y tendría efectos negativos en el pequeño comercio. Aunque no se pudo paralizar su construcción, un movimiento organizado y reivindicativo consiguió que se arrancaran concesiones, como la construcción de biblioteca, parque, zonas verdes, piscina municipal, centro de salud, etc., como contrapartida. Hoy algo así sería impensable. En este sentido, el modelo de urbanismo actual no es impugnado lo suficiente, habiendo aspectos que no se cuestionan. Se ha impulsado un modelo de viviendas cerradas y aisladas del exterior en corralas, con equipamientos exclusivos. De esta forma se puede acudir al centro comercial usando el coche al que se llega al garaje desde el ascensor, sin necesidad de conectar con la calle. Este tipo de modelo de vivienda se equipara con una identidad de elitismo y estatus que conlleva una serie de implicaciones ideológicas. Mientras tanto, seguimos sin disponer de un parque público de viviendas masivo, bien dotado y de calidad. Y sigue siendo imposible acceder a la vivienda sin endeudarse en un contexto de precios de vivienda escandalosamente altos y salarios bajos.

Los planes empresariales de reconversión de los años 80 se sucedieron con éxito. La fábrica de Neveras Kelvinator de Getafe cerró en 1984 dejando en la calle a 2.400 trabajadores. Entre 1982 y 1984 hubo 6.090 despidos por cierres de empresa solo en Getafe14/. La fábrica de ascensores Boetticher de Villaverde cerró en 1992. Las fábricas que no cerraron sufrieron reestructuraciones y conocieron procesos de subcontratación y de degradación de condiciones laborales, y en muchos casos terminaron cerrando. Un ejemplo que podemos citar de este tipo es Standard Eléctrica, situada en la carretera de Toledo a la altura de Villaverde, que cerró definitivamente en el año 2001. El movimiento obrero y vecinal era capaz de realizar convocatorias de huelgas sectoriales y locales de seguimiento extraordinariamente masivo contra el paro y los cierres, como la de 1980 en Fuenlabrada, y Getafe en 198115/, y mayo de 198216/. Pero pese a la masividad de las luchas, la mayoría terminó en derrota. A la vez que se cerraban centros y fabricas emblemáticas, se configuraban nuevos polígonos industriales, aumentaban empresas del sector servicios, y se abrían centros comerciales. Estas transformaciones industriales cambiaron radicalmente diversos barrios y municipios. Poco se parece el barrio de la famosa Colonia Marconi de Villaverde a como era hace décadas. No podemos decir que estas transformaciones crearan mejores empleos, con más derechos y socialmente mas útiles. El paro aumentaba, y el empleo a su vez se precarizaba. La estabilidad laboral se reducía drásticamente, y la organización sindical también disminuía. El proceso ha sido imparable. Hoy existen numerosos polígonos industriales de empresas pequeñas y medianas e incluso grandes, en donde apenas hay secciones sindicales, comités de empresa, o comités de seguridad y salud. A veces, únicamente se dan conflictos puntuales y se opta por la vía judicial donde la defensa legal no la llevan abogados laboralistas de un sindicato, sino el abogado de Legalitas o de otro seguro privado. Es importante insistir en los parques de ocio y comerciales, con grandes concentraciones de trabajadores a quienes se explota descaradamente, con intensas jornadas laborales, turnos cambiantes, horarios que imposibilitan la conciliación, trabajo en domingos y festivos, bajos salarios, sensación de inseguridad e incertidumbre, etc. Son lugares con alta concentración de trabajadores, en los que existe una escasa implantación sindical, con empresas y convenios colectivos diferentes, subcontratas, etc. Por tanto, en la mayoría de los lugares de trabajo se ha perdido capacidad para organizarse, fomentar la conciencia de clase y tejer redes de apoyo, defensa mutua y solidaridad. Es necesario potenciar las secciones sindicales y la organización en las innumerables empresas y trabajos donde no existe presencia sindical. No es un problema de Madrid, sino mundial. En todo caso, apenas se ha hablado de cuestiones laborales en la campaña. Muchas veces se dice “La izquierda lo ha hecho mal”, lo que suele ser correcto, aunque no se suele decir por qué. En este sentido no hemos oído a nadie decir que entre enero y febrero de este año se han producido 11.422 accidentes laborales en jornada en la Comunidad, 84 de ellos graves, y que en esos dos meses 16 trabajadores han muerto en Madrid por sufrir un accidente de trabajo, siendo la Comunidad con más accidentes laborales mortales. En 2020 murieron 55 trabajadores, en 2019 fueron 43 y en 2018 murieron 65. En Madrid hay serios problemas de explotación laboral y pobreza, sobre los que debemos insistir. Hay más de un millón de madrileños en riesgo de pobreza17/. El 7,8% de la población madrileña sufre la pobreza extrema18/.

La campaña electoral

La campaña electoral se ha caracterizado por ser la derecha quien ha llevado la iniciativa en todo momento. Incluso en el debate en torno de la hostelería, nadie ha señalado que las nuevas franquicias de bares y restaurantes están devorando los pequeños bares y restaurantes locales de toda la vida. Se ha debatido de lo que ha querido la derecha, eligiendo los temas con los que más cómoda se sentía, con grandes dosis de hipocresía, contradicciones y demagogia. No es nuevo el lema reaccionario de “yo o el caos”. Se ha hablado en exceso de los disparates y propuestas de Vox, sin señalar sus puntos débiles y contradicciones. Decir que el “fascismo es malo” no es suficiente, y hay que argumentar el por qué. En primer lugar, señalando y ridiculizando sus contradicciones. Vox ha insistido en que “la gente no quiere salir de casa porque te la ocupan, y además te atracan y violan por la calle los extranjeros”, y a su vez decían “la gente quiere libertad, salir a la calle sin restricciones y toque de queda”. Nadie les ha señalado para empezar que el primer discurso se contradice radicalmente con el segundo. Se ha levantado la bandera de “fascismo o democracia” en abstracto, sin que conectase con capas amplias de población. El principal problema de la campaña de la izquierda ha sido caer en las trampas de la derecha para que se hablara siempre de lo mismo y en abstracto. PSOE, Podemos y Más Madrid han compartido un comportamiento: no hablar de contenidos concretos del programa electoral y contraponerlo y compararlo con el de la derecha. Hablamos de programas muy moderados, insuficientes, pero que incluían propuestas atractivas e interesantes, de las que no se han enterado ni siquiera buena parte de sus votantes y seguidores. De esta forma el argumentario para convencer cada uno a su entorno se ha reducido a “que vienen los fascistas”, o en una defensa de la educación y sanidad pública en abstracto sin propuestas concretas. Podemos se ha encontrado con el desgaste de estar en un gobierno, el cual no ha aplicado reformas y políticas de izquierdas de calado. No se ha derogado la reforma laboral, se ha alejado cualquier posibilidad de banca pública, mientras día si y día no se habla de endurecer el acceso a la jubilación. Algunas de las conquistas más positivas han sido aprobadas por pactos entre PSOE y Podemos cuando estos últimos no estaban en el gobierno: permiso de paternidad a 16 semanas y subida del SMI a 900 euros. Prueba de que se podían arrancar concesiones importantes sin necesidad de participar en el gobierno. En definitiva, que Podemos forme parte del gobierno estatal no les ha beneficiado electoralmente, incluso al contrario. Aquí puede estar una de las claves de la subida electoral de Más Madrid. Y volviendo a la escasa difusión de su programa, no se ha difundido que la candidatura de Pablo Iglesias proponía crear una banca pública autonómica. Hablamos de una propuesta muy positiva e interesante que no ha sido objeto de debate con la derecha, ni de difusión pública. Aunque tampoco olvidemos que Manuela Carmena llevaba en su programa la creación de una banca pública municipal, y tan solo dos días después de ser investida alcaldesa anunció que no iba a cumplir con dicha promesa, dado que su programa era “un conjunto de sugerencias”19/. En este sentido, no podemos olvidar que aquel gobierno municipal se caracterizó por renuncias programáticas, como la remunicipalización del servicio de basuras. Se claudicó ante la intervención de Montoro, pese a que el Ayuntamiento presentaba superávit. Vergonzoso episodio que provocó la dimisión del concejal Sánchez Mato. Otra gestión diferente del ayuntamiento hubiese podido ser un buen antídoto frente a las derechas. Precisamente era lo que quería Montoro: evitar un ejemplo de gestión municipal positiva con éxito y atractivo social y electoral.

Nadie ha recordado que en 2011 el consejero de Transportes nos aseguraba que el metrobus no existía, y que en una década los precios del transporte público han subido exponencialmente. En esta importante cuestión Podemos no ha difundido lo suficiente su propuesta de unificar el precio de los abonos sociales a 30 euros para no perjudicar a quienes vivan lejos de la capital, aumentar el abono joven de 25 a 30 años, abono gratuito hasta los 18 (ahora es hasta los 6), rebaja del 75% del precio en jubilados, etc. Sin ser intención de hacer propaganda al PSOE, tampoco han explicado que proponían abono gratuito hasta los 14 años y transporte público gratuito los días de alta contaminación. Eran propuestas más atractivas y avanzadas que las del PP, que solo proponían transporte público gratuito para mayores de 65 años. Y qué decimos de Vox, que no proponía en un programa electoral de una página con 10 puntos, uno de ellos sobre la defensa de la caza en Madrid, frente a las 84 páginas del programa del PSOE, 26 de Más Madrid y 162 de Podemos. Haber dedicado unos minutos en el debate electoral televisivo a estos puntos hubiese conectado más que los llamamientos en abstracto sobre el peligro de la ultraderecha. Al igual que hubiese sido útil explicar la propuesta de Podemos de incorporar la salud bucodental, asistencia psicológica, fisioterapia y otras prestaciones a la cartera de servicios sanitarios públicos y gratuitos. Incluso el PSOE incluía en su programa una Ley de Salud Bucodental que, aunque insuficiente, incluía evidentes mejoras. De todo esto nada decía Vox y el PP. Podemos incluía en su programa limitar los precios del alquiler al 30 % del salario, 40.000 viviendas sociales, rebajar los precios de matrículas universitarias a niveles de 2008, ratio de 15 alumnos por aula y profesor, aumentar la plantilla de profesores con 10.000 más, etc. Pese a ser propuestas moderadas, e incluso insuficientes en algunos casos, si se hubiese enfrentado a la derecha en estos términos, el debate hubiese despertado mayor interés, y el propio debate y diálogo al día siguiente en los centros de trabajo, en la calle y en el entorno de cada uno. Urge armarse de propuestas, programas y argumentos concretos, genuinamente de izquierdas, sobre los que unirse colectivamente. Y que estos supongan claras mejoras en las condiciones de vida y trabajo, y se difundan, debatan y conecten con trabajadores, parados, pensionistas, jóvenes. En definitiva, tras el batacazo electoral debemos huir del “no hay nada que hacer”. Todo lo contrario. Quienes defendemos con firmeza la perspectiva de transformación social de carácter anticapitalista sabemos que quedan muchas cosas por hacer, y que urge impulsar tareas y batallas de concienciación, reflexión, debate y de luchas para vencer al fascismo, la ultraderecha, el neoliberalismo y el propio sistema capitalista, en primer lugar aprendiendo y sacando lecciones de los errores.

Notas

1/ Sánchez Caballero, D “España, entre los países de Europa con menos escuela pública y más concertada”. Eldiario.es, 16/03/2017. España, entre los países de Europa con menos escuela pública y más concertada (eldiario.es)

2/ Sistema estatal de indicadores de la educación 2019. Ministerio de Educación y Formación Profesional. seie-2019.pdf (educacionyfp.gob.es)

3/ González, M: “La escuela concertada y privada creció en Madrid 3,5 veces más que la publica en la última década”. El boletín, 18/06/2018. La escuela concertada y privada creció en Madrid 3,5 veces más que la pública en la última década | EL BOLETIN

4/ Hidalgo, S; Sanchez, E: “Seis colegios que separan a sus alumnos por sexos reciben ayudas de educación”. El País, 19/03/2006.

5/ Silió, E: “El gasto público en educación difiere hasta en un 63% entre comunidades”. El País, 18/09/2018.

6/ Grasso, D; Mateo, J.J; Ferrero, B “Madrid paga con fondos públicos plazas de bachillerato en al menos 15 centros privados”. El País, 13/02/2020.

7/ Grasso, D; Mateo, J.J; Ferrero, B “Madrid paga con fondos públicos plazas de bachillerato en al menos 15 centros privados”. El País, 13/02/2020.

8/ Torres Benayas, V: “La Comunidad de Madrid trasvasó 51,2 millones más a la concertada en el último año”. El País, 01/12/2020.

9/ “UGT denuncia concesión alegal de terrenos públicos a colegios concertados”. La Vanguardia, 12/03/2015.

10/ Ruiz, R: “La escuela concertada teme un gobierno de izquierdas en Madrid”. La Razón, 28/04/2021.

11/ Hidalgo, J.C: “El sector privado ya absorbe uno de cada dos euros del dinero destinado a la sanidad publica de Madrid”. Publico, 27/01/2021.

12/ Ruiz, M: “Florentino utiliza las gitas para hacer negocios para ACS”. As, 05/12/2013. “Florentino utiliza las giras para hacer negocios para ACS” - AS.com

13/ “Ursino Gallego, de catorce años, muerto en Parla por el impacto de una bola de goma”. El País, 06/03/1979.

14/ Monteira, F: “El experimento industrial de Getafe”. El País, 13/04/1986.

15/ Serrano, R: “Huelga general en Getafe en solidaridad con los trabajadores de la empresa John Deere”. El País, 20/11/1981.

16/ Serrano, R; Monteira, F: “Getafe, totalmente paralizado ayer por la huelga general”. El País, 19/05/1982.

17/ Valdes, I; Sosa Troya, M: “Madrid, un millón de personas en riesgo de pobreza. El País, 18/04/2021.

18/ “El 7,8% de la población de Madrid vive en pobreza extrema”. La Vanguardia. 16/07/2021.

19/ “Carmena renuncia a crear un banco público como iba en su programa”. El País, 16/06/2015.

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El movimiento pensionista convoca acto público con parlamentarios para exigir una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social. [Vale, que ni quiero ni tengo por qué ser un metepatas ni hay por qué destartalar a la monarquía que es obra de Dios en persona. Que acepto barco como animal de compañía, y estoy de acuerdo con que no se sepan en una Comisión de investigación del Congreso las obras y milagros del reinado del Rey dos Juan Carlos UNO y último de España, por la decisión patria de unidad de amistad práctica y trifásica entre PSOE, PP y VOX, porque no pueden ser más que obras y milagros las que se le puedan destapar al susodicho, y que Dios me perdone, porque que tenga haya tenido o deje de tener o de haber tenido una intimidad de un castañazo-polvoroso de 60 millones de euros con la Corinna es tan ruin que no me cabe en la cabeza que lo haya hecho el dicho susodicho, porque eso no lo hace ni el más maleante entrado sin papeles a nuestra España, mi querida España. Pero hombre, que los jubilados que somos los dueños de propiedad privada particular sagrada a base de trabajo del dinero de nuestras pensiones no tengamos derecho ni siquiera a saber quien o quienes nos han robado, están robando y maquinan toledanamente mediante para seguir robándonos, es por lo menos para comerse dos cerillas y cargarlas encendidas, o no? Bueno, me parece a mí, que a lo mejor otros proponen comer siete cerillas para cagarlas encendidas en vez de las dos mías. Que hay gente para todo, que no te puedes fiar, que sus lo vengo diciendo: ña que sus joderá, ña que sus joderá…, pero ¡Kiá!]

 

El movimiento pensionista convoca acto público con parlamentarios para exigir una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social

En la rueda de prensa, convocada en la plaza de Neptuno de Madrid el próximo 12 de mayo, participarán parlamentarios y parlamentarias de siete formaciones políticas (UP, ERC, CUP, BILDU, MP, COMPROMIS, BNG), algunos de ellos integrantes de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, junto a los Portavoces de COESPE, en demanda de una auditoría de las cuentas de la Seguridad Social.


Por Kaos. Estado Español / Publicado el 9 May, 2021

Con un comunicado público, la Coordinadora Estatal por la Defensa de las Pensiones Públicas (COESPE) ha anunciado la convocatoria de una rueda de prensa conjunta en Madrid para el próximo 12 de mayo, en la que participaran parlamentarios y parlamentarias de siete formaciones políticas (UP, ERC, CUP, BILDU, MP, COMPROMIS, BNG), algunos de ellos integrantes de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, junto a los Portavoces de COESPE.

Texto del comunicado:

A TODAS LAS PLATAFORMAS, MAREAS Y COLECTIVOS DE COESPE

El próximo día 12 de mayo, l@s portavoces de COESPE junto a las y los parlamentarios que han iniciado el apoyo a la petición de la auditoria publica de la seguridad social, participaran en la concentración de la Coordinadora de Madrid por la Defensa del Sistema Público de Pensiones.

Será convocada una rueda de prensa, para informar de la campaña de recogida de firmas de la ciudadanía a través de Change .org, que se desarrolla en todo el estado, y a nivel presencial por nuestras Plataformas en las plazas y concentraciones, y que se extienden a lo largo y ancho de toda la geografía española.

En la citada rueda de prensa participaran parlamentarios y parlamentarias de siete formaciones políticas (UP, ERC, CUP, BILDU, MP, COMPROMIS, BNG), algunos de ellos integrantes de la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, junto a los Portavoces de COESPE.

Las instituciones, Ayuntamientos, Diputaciones, Sindicatos etc. que apoyan la iniciativa de COESPE y a la que seguimos sumando nuevas adhesiones, representan a millones de ciudadanos y ciudadanas en la exigencia de la petición de la auditoria a la Seguridad Social.

Desde la Comisión de organización estatal y de portavoces de COESPE, hacemos un llamamiento al conjunto de nuestras plataformas, mareas y colectivos a desarrollar actividades de respaldo a dicha iniciativa, concentraciones, ruedas de prensa, lectura de apoyos, a esta acción ante el Congreso de los Diputados, que muestre la fuerza con que seguimos impulsando la exigencia de la ¨AUDITORIA DE LAS CUENTAS DE LA SEGURIDAD SOCIAL¨.

 

COMISION DE ORGANIZACIÓN Y PORTAVOCES COESPE

5/05/2021

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Grave peligro para la Tierra y la vida: el Gran Reinicio del capitalismo. (Señor mío, Cristo Jesús, por tu Padre, hombre no me seas tacaño: hazme burro, pero burro de estos de pura cepa con bandera y todo, que así solo tropezaré dos veces con la misma piedra. Venga, hombre, anímate, que un día es un día, ayudame, que Tú puedes, Cristo de mis entretelas)

 

Para los multimillonarios del Foro Económico Mundial, el mundo de la pospandemia ha de ser el del Gran Reinicio del orden capitalista mundial. ¿Hay alternativa a la amenaza que esto supone para la humanidad?


Grave peligro para la Tierra y la vida: el Gran Reinicio del capitalismo

Leonardo Boff

El Viejo Topo

9 mayo, 2021 

Se ha abierto en todo mundo un grande debate sobre qué mundo vendrá en la pospandemia. Son muchas las proyecciones, algunas optimistas, que suponen que la humanidad ha aprendido la lección de la Covid-19: desarrollar una relación amigable con la naturaleza; las sociedades deberán superar las profundas desigualdades actuales en la línea de la encíclica Fratelli tutti del Papa Francisco: que todos se sientan hermanos y hermanas, también con los seres de la naturaleza, y no sus amos y señores, en caso contrario nadie se salvará (Ft n.32).

Lo que sin embargo causa grave preocupación es el llamado Great Reset, Gran Reinicio, en nuestro dialecto, “LaGran Reanudación” del orden capitalista mundial. Esta expresión fue sugerida por el príncipe Charles juntamente con el Coordinador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab. Este orden esta urdido por aquellos que el informe de la OXFAM “Tiempo de Cuidar”, (ONG inglesa que mide los niveles de riqueza y de pobreza en el mundo), señala como los pocos multimillonarios. Según esa fuente, en 2019 había 2.153 individuos que tenían más riqueza que 4.600 millones de personas. El 1% de este grupo tiene más del doble de la riqueza de 6.900 millones de personas. Con la pandemia se han hecho todavía más ricos. Sólo estos datos revelan una economía gravemente enferma y nada saludable, un virus.

Este grupo de multimillonarios, como aparece claramente en las sugerencias del Foro Económico Mundial del 21-24 de enero de 2020 (el próximo será en agosto de 2021 en Singapur) proyecta un Nuevo Orden Mundial. Klaus Schwab, el fundador y coordinador del FEM, junto con el economista Terry Malleret, dice en su libro Covid-19 the Great Reset: “La pandemia representa una rara ventana de oportunidad para reflexionar, reimaginar y reiniciar el mundo”.

Si miramos bien, estamos ante una propuesta corporativista, un capitalismo de los grupos de interés (Stakeholder Capitalism) que no contempla las grandes mayorías de la humanidad. Estas están fuera de su radar. Seránparticipantes solamente los que se encuentran dentro de la burbuja del orden del capital. Las siete temáticas son incluso de buen auspicio: cómo salvar el planeta, economías más justas, tecnologías para el bien, entre otras. Sin embargo, cuando se enumeran los riesgos globales, se mencionan guerras accidentales, agitación anárquica, exploración de mentes, control neuroquímico, pequeñas armas nucleares y otras.

Aparentan incluso sensibilidad social, tal como establecer la soñada “renta mínima universal”, garantizar laasistencia médica global, asegurar un futuro resiliente, igualitario y sostenible y buscar un nuevo contrato social mundial. Pero por otro lado, llenos de miedo por las reacciones de todo el mundo contra un nuevo despotismo cibernético impuesto por ellos, sugieren el Score Social, una estrategia centralizada de vigilancia del comportamiento de los individuos y de todas las sociedades mediante el uso intensivo de inteligencia artificial. Sería capitalismo de vigilancia.

Son bellas palabras, pero solo palabras. No se habla nunca de cambiar el paradigma devastador de los bienes yservicios de la naturaleza, ese que probó la irrupción de una gama de virus y ahora la letal Covid-19; no se cuestionael DNA del capital que siempre quiere crecer y lucrarse por todos los medios posibles. No se refiere a la Sobrecarga de la Tierra (The Earth Overshoot), es decir, al agotamiento de los “recursos” naturales para nuestra subsistencia. De igual manera, no toman conciencia de las nueve fronteras planetarias (Nine Planet Boundaries) que de ninguna manera pueden ser traspasadas bajo peligro de colapsar nuestra civilización.

Cosa peligrosísima: el Gran Reinicio no excluye la guerra como medio económico, geoestratégico y de enfrentamiento violento, sabiéndose que una guerra hoy en día puede poner fin a la especie humana, especialmente a partir de Ucrania, el punto más sensible del enfrentamiento con Rusia. Esta puede destruir Europa en pocos minutos. El Foro solo busca limar los dientes del león pero no quitarle su voracidad. Como máximo llega a un capitalismo verde, donde el verde disfraza la dinámica acumuladora y excluyente del sistema del capital que permanece intocable.

Somos de la opinión de que ese Gran Reinicio (Great Reset) no va a prosperar por el simple hecho de que la Tierra-Gaia ha llegado a los límites de su sostenibilidad; no aguanta más la rapiña del orden del capital en beneficio de unos pocos lanzando a miles de millones a la miseria y el hambre. Como algunos epidemiólogos ya dijeron: si no cambiamos el tipo de relación devastadora con la naturaleza, esta nos enviará virus todavía más letales que podrán destruir gran parte de la humanidad.

Todo podría ser diferente. Por ejemplo, la Directora Ejecutiva de Oxfam, Katia Maria, afirmó: “Si la población del1% más rico del mundo pagase un impuesto extra del 0,5% sobre la riqueza, en los próximos 10 años sería posiblecrear 117 millones de empleos en educación, sanidad y cuidado de personas mayores”. La solución debe venir de abajo, como afirma con frecuencia el Papa Francisco: de la articulación de todos los movimientos sociales mundiales, de aquellos que están en el Foro Social Mundial, haciendo coro con los humanistas y también con los economistas que reafirman la tesis básica de la Economía de Francisco y Clara del actual Pontífice: una economía fundada en lasolidaridad, en la cooperación, en la ecología, en la circulación, en la reutilización, en fin, una economía humana para los humanos. Si no caminamos en esta dirección, es muy posible que se cumpla la advertencia de Zygmunt Bauman: “engrosaremos el cortejo de los que caminan en dirección a su propia sepultura”.

Publicado originalmente en el el blog de Leonardo Boff.

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sábado, 8 de mayo de 2021

Intelectuales izquierdistas

 

Intelectuales izquierdistas


Germán Eguilior 

Kaosenlared

8 May, 2021

La historia es cíclica. De nuevo, la izquierda se ilusiona con las elecciones y la derecha vuelve a arrasar en las urnas. Un sector de la izquierda, frustrado, arremete contra aquellos trabajadores que, representando a la inmensa parte del electorado, han vuelto a otorgar el poder a la derecha. Y otra parte de la izquierda, como si no fuera con ella —y cuyo comportamiento es también cíclico—, se sube al pedestal de la intelectualidad, desde el que no se pasa hambre, e invita a la izquierda a hacer autocrítica. En tercera persona, porque esta historia no va con ella.

La culpa, entienden, no es de los trabajadores a los que los candidatos más feroces del capitalismo les han disfrazado la sumisión de libertad y les han hecho creer que libertad es compartir piso con tres trabajadores más mientras creas riqueza para quien te explota si después de trabajar te puedes tomar una cerveza. Para ellos, la culpa es de las candidaturas de izquierda, que siempre están conformadas por vendidos, reformistas e hipócritas que están ahí para hacerle el juego al capitalismo. Por eso ellos no los votan y por eso más disfrutan cuanto menos votados sean. Porque quieren castigarlos una y otra vez. Para ellos, es más importante ver hincar la rodilla a todos estos que todo lo que está en juego. Precisamente, porque para ellos es un juego.

Es el peligro de los intelectuales que nunca han bajado al barro. Son proletarios de estantería que acumulan textos de Marx y Lenin y cuya principal preocupación es no caer en contradicciones a través del voto. Se limitan a esperar el fracaso de la izquierda, con toda la garantía que de este ofrece la historia, para reprochar errores y contradicciones de las que ellos están exentos. Y se toman a bien las derrotas porque, por muy rojos que sean, no va con ellos.

Vaya por delante mi agradecimiento a todos aquellos que desde sus situaciones cómodas empatizan con la clase obrera. Al César lo que es del César. Ahora bien, haber leído a teóricos e intelectuales enriquece culturalmente, pero no te hace clase obrera. Para ser clase obrera hay que haber bajado al barro y haber vivido en carne propia la precariedad laboral. Sin conocer la precariedad laboral es difícil pertenecer a la clase obrera. La clase obrera asume que vive en la contradicción y estos intelectuales, como ya se ha expuesto, no tienen mayor preocupación que no caer en la contradicción.

Por eso, una izquierda mucho más concienciuda, que sabe qué es haber trabajado a jornada completa por 600, 800 o 1.000 euros —en jornadas probablemente más largas que lo que la ley entiende por jornada completa—, brama de rabia cuando la derecha vuelve a arrasar en las elecciones. Muchos de estos que despotrican ante un resultado electoral adverso lo hacen tras haberle podido escapar a la precariedad laboral, pero la han conocido. Y por eso sufren cuando esta se perpetua. Si eres hijo de trabajadores, vienes de familia obrera, indiscutiblemente. Pero si terminas la universidad sin haber servido un plato, sin haber doblado una camiseta, sin haber puesto un ladrillo o sin haber vivido cualquier otra experiencia ligada a la precariedad laboral, puedes tener mucha conciencia de clase, pero es harto complicado que pertenezcas a la clase trabajadora.

Quienes pasaban sus veranos de universitarios en la playa leyendo a Marx, estudiando inglés en el extranjero o viajando en Interrail mientras sus compañeros de clase ponían copas en discotecas están mucho más cerca del estudiante de ADE al que desprecian y que se desvive por trabajar en una Big Four que del trabajador que en Vallecas les sirve las cervezas a quienes han ganado las elecciones. Aunque ni él ni el trabajador de Vallecas hayan votado a la izquierda. Porque ellos, igual que el hijo de familia pudiente que se ha graduado en ADE, no temen la precariedad laboral. Porque sacando una oposición o en un buen puesto de abogado apenas tienes que preocuparte por el SMI o demás penurias de la clase trabajadora. Y, claro, es mucho más fácil subirse al pedestal de la intelectualidad a reprochar contradicciones y exigir autocrítica a quienes han perdido las elecciones. En tercera persona, porque ellos no las pierden.

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COVID-19: por qué está más que justificada la cólera de la juventud

 

COVID-19: por qué está más que justificada la cólera de la juventud

 


Marc Vandepitte 

Rebelión

Fuentes: Investig'Action

08/05/2021 

Traducido del francés para Rebelion por Beatriz Morales Bastos

La juventud está cada vez más harta de las medidas contra el COVID. Aunque es quien corre menos riesgo, es quien ha tenido que renunciar a más y a quien más ha afectado. Su grupo de edad no es en absoluto una prioridad para el gobierno. Con toda razón las personas jóvenes están llenas de resentimiento y de cólera.

Una situación frustrante ya antes de la pandemia

La COVID-19 hace una fuerte mella en la generación joven, pero antes de la pandemia su situación era todo menos idílica.

En el umbral de la edad adulta, las personas jóvenes aspiran a lo mismo que sus padres y abuelos: unos ingresos decentes, posibilidades de desarrollo y una suficiente seguridad como para construir su vida. Lo consiguen muy pocas.

Esto se ve en diferentes dominios. Hoy en día hay más jóvenes y niños que crecen en la pobreza que antes. En Flandes la pobreza infantil ha pasado de un 6 % en 2001 a un 14 % en 2019. Un 22,5%, de las personas menores de 18 años en la Unión Europea corren un peligro mayor que las personas adultas de caer en la pobreza o en la exclusión social.

El coste de la vida es cada vez más alto y para las personas adultas jóvenes se manifiesta sobre todo en el momento de comprar o alquilar una vivienda. En el año 2000 en Bélgica había que pagar una media de 44 horas con un salario medio para poder pagar un alquiler medio. En 2018 la cifra ascendía ya a 58 horas. El aumento es aún mayor (un aumento medio del 5 %) en el caso de comprar una vivienda. En otros países occidentales se constatan aumentos similares.

Un buen empleo puede compensar este coste de la vida más alto. Pero ese es precisamente el problema. En Europa la tasa de paro de las personas menores de 25 años es del 15 %, el doble que el del resto de la población activa. Muchas personas adultas jóvenes tienen un empleo inferior a su cualificación, lo que significa que tienen un salario menor. Igualmente, a lo largo de los diez últimos años los salarios de las personas trabajadoras jóvenes han aumentado menos rápido que los de las personas trabajadoras más mayores (1). Además, muchas de estas personas se tienen que contentar con empleos temporales (sustituciones, Uber, etc.), que no ofrecen ninguna seguridad financiera. En la Unión Europea no menos de un 43 % de las personas trabajadoras de entre 15 y 24 años tienen un contrato de trabajo temporal.

Esta inseguridad financiera hace que muchas personas jóvenes se independicen cada vez más tarde (2) y que su propio nivel de vida dependa cada vez más del de sus padres o abuelos (donaciones y herencias). No es una situación agradable. También es cada vez más difícil comprar una vivienda propia. En Inglaterra, por ejemplo, el porcentaje de personas de edades comprendidas entre los 35 y 44 años que alquilan una vivienda se ha triplicado en los últimos veinte años. Si no hay ningún cambio, la siguiente generación tendrá que trabajar varios años más por una pensión que será mucho más baja que las actuales.

Es la primera generación de personas jóvenes que estará en una situación peor que la generación anterior en términos de prosperidad. Y además está, por supuesto, la degradación del clima. Como dice sucintamente el climatólogo Jean-Pascal van Ypersele «las personas jóvenes saben que descargamos sobre ellas las consecuencias del cambio climático. Utilizamos ahora su futuro como materia prima en nuestra vida cotidiana, como [hacen] los colonialistas”.

No es de extrañar que la generación joven no confíe en la política. Solo el 18 % afirma confiar todavía en la ella. Una cuarta parte incluso prefiere un dirigente autoritario (3). Pero al mismo tiempo y quizá debido a su propia situación difícil, muchas personas jóvenes apoyan a los políticos que luchan contra las desigualdades y ayudan a quienes están en lo más bajo de la escala social.

La COVID-19 empeora las cosas

La situación de las personas jóvenes antes de la pandemia no era demasiado buena y las medidas contra el COVID han empeorado las cosas.

Además de a las mujeres y a los grupos minoritarios, las medidas contra el COVID-19 han afectado de forma desproporcionada a las personas jóvenes. Es menos frecuente que enfermen de COVID-19, pero las y los estudiantes y trabajadores jóvenes sufren más que otros grupos las consecuencias económicas de la pandemia.

Según la OCDE, las personas de 25 años y menores de esta edad eran 2,5 veces más susceptibles de perder su empleo debido a la pandemia que las de entre 26 y 64 años (4). Muchas personas jóvenes han perdido sus empleos de estudiante durante el verano o en la hostelería.

Varios estudios han demostrado también que la obtención de un título durante una recesión puede tener un efecto “cicatriz” sobre los salarios y las condiciones laborales de los empleos que ocupen después (5).

Las personas jóvenes también se han visto más duramente afectadas desde el punto de vista mental. A esa edad se está en una fase de exploración de la propia vida y en ese sentido es muy importante el contacto social. Si las personas jóvenes no tienen la posibilidad de juntarse en grupos en la escuela, en los bares, en un movimiento juvenil o en un club deportivo, se les priva de un elemento esencial de sus vidas.

El grupo olvidado

Los gobiernos no han dado ni dan prioridad a este grupo vulnerable. Para que disminuya la curva [de contagios] mientras se espera que haya más personas vacunadas, hay que reducir la cantidad de contactos entre personas. Todos los estudios indican que los principales “focos activos” del contagio de coronavirus están en las empresas. Además, controles recientes han demostrado que una empresa belga de cada tres infringe las medidas contra el COVID. Se les ha dejado tranquilas, por así decirlo. En otros países europeos circulan rumores en el mismo sentido.

En vez de luchar contra estos importantes focos de contagio, las autoridades persiguen a las y los estudiantes que no respetan la burbuja de su habitación (6) o ponen multas de 250 euros a cada joven que come un bocadillo al margen de un grupo de cinco. Los directivos de las empresa que permiten que sus empleados trabajen en condiciones peligrosas solo son apercibidos, mientras que adolescentes menores acaban en una celda. Uno montaría en cólera por menos.

No se autorizan fiestas al aire libre para 50 personas, aunque las personas jóvenes tienen que ir al instituto o al trabajo en autobuses o metros abarrotados de gente. Nadie piensa seriamente en alternativas atractivas o en vías de escape organizadas para esta franja de edad.

Si dentro de poco se introdujera un pasaporte COVID, como en Dinamarca o Suiza, entonces sí que sería el fin. Como por ahora no se puede vacunar a las personas jóvenes, quedarían totalmente excluidas de los privilegios de la vacunación: viajes en avión, festivales, partidos de fútbol, gimnasios, restaurantes, etc.

Posibles efectos colaterales políticos

“Las personas jóvenes son las auténticas olvidadas de este año COVID”, se escribe en bruzz.be. De todos los grupos de edad, ellas son a quienes más ha afectado mentalmente el coronavirus. Los sentimientos depresivos han aumentado claramente entre las y los adolescentes (6) y la ansiedad es a todas luces más importante en la franja de edad comprendida entre los 18 y 34 años que entre las personas de más de 35 años.

Además de este miedo y esta depresión también hay mucha cólera reprimida, que explota de vez en cuando. No más que ver los altercados de personas jóvenes en Bélgica, los Países Bajos, Suiza y otros países europeos.

Menos visible aunque puede que más peligrosa es la radicalización cada vez mayor de las personas jóvenes. Según algunos expertos, el aislamiento, la depresión, la inseguridad financiera y la pérdida de empleo hacen a la gente más sensible a nuevas ideas y a la radicalización. Las personas jóvenes que se quedan en casa se han convertido en presas fáciles para los grupos extremistas activos en foros de redes sociales como Telegram, Gab, Discord y Steam, la página donde se comparten vídeo-juegos. En este sentido la pandemia es el caldo de cultivo ideal para la radicalización. A menudo los partidos de extrema derecha tienen en Europa Occidental mucho éxito entre las personas jóvenes. No es casual que en los últimos meses estos partidos vayan bien en las encuestas.

Dar prioridad a los intereses económicos (entre otras cosas) a expensas de la generación más joven podría tener unas consecuencias políticas desastrosas a largo plazo. La mala gestión de la importante crisis financiera de 2008 creó y alimentó el populismo. La torpe gestión de la crisis del COVID podría originar un monstruo aún peor. No debemos permitir que ocurra.

Traducido del neerlandés al francés por Anne Meert para Investig’Action

Notas:

(1) Es el caso, por ejemplo, de Estados Unidos y de Australia. En este último país incluso hay un descenso en la categoría de las personas menores de 34 años.

(2) En 2011 en Bélgica la cantidad de personas jóvenes que vivían en casa de sus padres era un 24 % en la categoría comprendida entre los 25 y 29 años. Ocho años después esta cifra aumentó al 28 %.

(3) Son cifras para Flandes, pero en otros países europeos también se constata una gran desconfianza hacia la política entre las personas jóvenes.

(4) Un 80 % de los empleos perdidos desde febrero en Reino Unido son de personas trabajadoras menores de 35 años.

(5) Una situación mediocre de partida es como una cicatriz que conservan durante toda su carrera. Así, tienen menos experiencia laboral (debido al paro temporal) y/o empiezan con unos salarios más bajos. Ambos factores generalmente tienen un persistente impacto negativo sobre los empleos que acepten más tarde.

(6) N. de la t.: En Bélgica las y los estudiantes que viven en habitaciones de estudiantes tienen que elegir si forman la burbuja en su habitación o en la casa familiar el fin de semana, pero está prohibido formar ambas.

(7) En el 44 % de las personas jóvenes de entre 10 y 18 años se trata de un ligero aumento de los sentimientos depresivos, mientras que en un 33 % se trata de un fuerte aumento.

Fuente: https://www.investigaction.net/fr/covid-19-pourquoi-la-colere-des-jeunes-est-plus-que-justifiee/

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

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