viernes, 5 de marzo de 2021

Señores/señoras del gobierno, del primero al último y de la última a la primera, que me entere yo. De los sangri beneficios de la venta de armas que se hace con vuestra/vuestro autorización, qué españoles/españolas se sangri benefician, porque supongo que al ser armas españolas serán españoles y no emigrantes delincuentes sin papeles entrados en pateras ilegalmente los que se sangri enriquezcan; cuántos de esos sangri beneficios van a la creación de nuevos puestos de trabajo; a la Hacienda pública y lo que sobre, a cuantos niños españoles que pasan hambre se les da comida. Y en prueba de mi buena voluntad preguntona y para que se me anote tanto a mi favor, véase que no hago ni media pregunta sobre los empresa asesinatos que se producen sobre niños, mujeres (que alguna feminista habrá entre ellas), viejos y demás personal que vayan simplemente a comprar el pan, como consecuencia directa de esa venta de armas que se hace, y no pregunto, porque al ser asesinatos colaterales y la colateralidad ya cae fuera de mi campo de acción, y además, es política, pues yo, chitón, aquí “amulagao”, quieto en la mata.

 

El Estado Español exporta 2.000 millones en armas para la guerra del Yemen


Diario Octubre /marzo 4, 2021

El Estado español es un aliado fundamental del régimen saudí en materia de venta de armas, del que los reyes de España tienen mucho que decir por su amistad y como grandes aliados comerciales entre familias reales.

Las cifras aportadas por la Secretaría de Estado de Comercio en distintos informes anuales indican que entre 2015 y junio de 2020, último periodo del que existe información oficial, hubo ventas de armamento al Yemen, vía coalición liderada por Arabia que es la introductora, por un valor superior a los 2.050 millones de euros.

El Grupo de Expertos sobre Yemen de Naciones Unidas ha recordado la necesidad de poner fin a ese tipo de operaciones comerciales, lo que ha añadido presión sobre España, un aliado fundamental del régimen saudí en materia de venta de armas, del que los reyes de España son grandes aliados comerciales.

España otorgó 2,3 millones de euros a Yemen en concepto de «aportaciones» para fines humanitarios, lo que supone aproximadamente 1.000 veces menos del total, según Público, de lo que se facturó en el ámbito armamentístico a la coalición que realiza los ataques en territorio yemení.

Distintas estimaciones apuntan que entre 2015 y 2019 hubo al menos 200.000 muertos en el marco de ese conflicto. Save the Children indicó además que entre abril de 2015 y octubre de 2018 habrían fallecido 85.000 niños yemeníes a causa de hambre y enfermedades, lo que aún da más presión al negocio.

La ONU denuncia que los yemeníes sufren la mayor crisis humanitaria mundial, causada por los incesantes bombardeos de la monarquía saudí.

FUENTE: kaosenlared.net

*++

 

Recurrida la sentencia del chichi máster de la ex dirigente del PP con mando en plaza de Cristina Cifuentes. Y es que claro, así no se puede ir por la vida. Con los ojos cerrados como hace la Justicia no se puede trabajar. Es que tiene un par de guatipedis de los gordos y pardos, trabajar con los ojos cerrados. Hombre, que sé yo, por decir algo, que en las intimidades y revolcones con el Justicio cierres los ojos, pues vale. ¿Pero trabajar con los ojos cerrados? No me jodas, Justicia, no me jodas que me incomodas.

 

La Fiscalía recurre la absolución de Cifuentes por el caso Máster

La Fiscalía Provincial de Madrid pide que se repita el juicio al considerar que la expresidenta de la Comunidad de Madrid fue la que “impulsó, sugirió y se deduce que presionó” para la falsificación del documento.


(Pose torera y olé de Cifuentes después de la faena a capotazos que le máster-dio a la justicia. Nota de la cosecha propia de aquí un servidor)

DAVID F. SABADELL

Redacción El Salto

4 MAR 2021

Revés jurídico contra la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. La Fiscalía Provincial de Madrid ha presentado un recurso de apelación ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) contra la sentencia del pasado 15 de febrero que la absolvió de un delito de falsedad en documento oficial y por el que se solicitaban  tres años y tres meses de prisión.

El recurso del Ministerio Público, por el que se pide la anulación de la sentencia y la repetición del juicio, señala que, “del examen de todos los indicios que obran en la causa contra la única persona absuelta solo pueden llevarle a la conclusión de que Cifuentes fue quien impulsó, sugirió y se deduce que presionó, de una manera eficaz e intencionada como mínimo con dolo eventual para la falsificación del documento”.

A pesar de que la Audiencia Provincial de Madrid consideró que no existían pruebas suficientes para condenar a Cifuentes, condenó a Cecilia Rosado, autora de la falsificación de la que se benefició la exdirigente popular, a un año y seis meses de prisión, y a María Teresa Feito, asesora entonces del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

El Ministerio Fiscal denuncia que la resolución impugnada “adolece tanto de insuficiencia como de falta de racionalidad en la motivación fáctica” puesto que para llegar a la conclusión absolutoria se han omitido indicios de manera “incongruente” y “contraria al resultado de las pruebas practicadas en el juicio”. Es por ello que pide que la devolución de las actuaciones “al órgano que dictó la sentencia recurrida para un nuevo enjuiciamiento de la causa, con una composición distinta de la Sala”.

Indicios claros

La Fiscalía entiende que hay indicios “de notorio sentido incriminatorio” que han sido obviados, “siquiera para descartarlos” por la Sala y que, además, son “ciertos”. Se refiere a la solicitud directa que Cristina Cifuentes hizo al rector de la Universidad Rey Juan Carlos de la documentación acreditativa de haber cursado el Máster, así como otros indicios como  el hecho de que la ex presidenta madrileña fuera la “única o principal” beneficiada de la falsedad de un documento que necesitaba “imperiosamente” para dar una respuesta a los medios y evitar así “las consecuencias políticas a las que debería enfrentarse.

El recurso afirma que existen “datos objetivos” de que había una relación entre Amalia Calonge —funcionaria de la universidad y compañera de la hermana de Cifuentes—, María Teresa Feito y Cristina Cifuentes. Esta circunstancia, según la Fiscalía, llevó a la primera de ellas en 2014 y a la segunda en 2018, a actuar de lo forma en que lo hicieron porque así se lo pidió la ex presidenta madrileña “siendo ésta, una vez más la única beneficiaria de tales irregularidades”.

Otro indicio no valorado por la Sala hace referencia al interés de la acusada en obtener la documentación de una titulación “a sabiendas” de que era irregular. “El hecho de que las llamadas y requerimientos reiterados se hicieren por la Consejería de Educación y desde el Gabinete de Presidencia, refuerza la relación de causalidad con quien necesitaba de aquello para salvar su carrera política: Cristina Cifuentes”.

 

El recurso critica la no valoración de los indicios relativos al “exhaustivo” conocimiento que tenía Feito sobre los datos docentes de la ex presidenta madrileña y remarca que la fecha del acta del Trabajo Fin de Máster (TFM) “no es cuestión baladí”. De hecho, fue en una reunión “informal” celebrada el 21 de marzo de 2018 cuando Feito dijo que la defensa del TFM había sido el 2 de julio de 2012. “A la vista de la importancia de la fecha —añade la Fiscalíañ, el vicerrector Andrés Martínez le preguntó que cómo conocía dicho dato y esta replicó que se lo había comunicado Presidencia. Si dicha fecha fue proporcionada por la acusada María Teresa Feito, sería lógico inferir que le fue suministrada bien por la propia Cristina Cifuentes o bien por su secretaria, a petición de aquélla. Una vez más, basta con la lógica”.

El escrito sí destaca que la sentencia tiene en cuenta todas las gestiones y la “intervención activa” que tuvo María Teresa Feito el día 21 de marzo y que sirvieron a la Sala para condenarla como inductora de la falsedad. Ahora bien, asegura que el fallo absolutorio de Cifuentes “no entra a analizar el porqué de esta conducta”, cuando dicho análisis era “necesario” dada la acusación dirigida contra la ex presidenta madrileña. Tras su afirmación, el Ministerio Público se hace dos preguntas: “¿Es tan siquiera posible plantear que la acusada María Teresa Feito actuó por su cuenta, implicándose tanto?”, “¿cuál es su beneficio en comparación con el obtenido por la Sra. Cifuentes?”. A ambas cuestiones responde que es “difícil” una explicación alternativa “que no sea que el influjo para actuar de ésta fue tan intenso que la llevó a cometer un delito”.

*++

 

Motocicletas Nodo

jueves, 4 de marzo de 2021

¡Hombre, vosotras/vosotros por aquí, qué alegría más grande/más grando! Mis queridas/queridos eco, verde que te quiero verde, globi progre/globi progra, ni de izquierdas ni de derechas, ni un extremo ni otro, femi esto femi lo otro, o n ges, de los del carrusel ni arriba ni abajo, de los de la mortalidad de las ideologías y niño KK que eso no se toca que es marxismo super puro y duro, y como se te ocurra, viene el Marx, el Lenín, el Stalin, el Fidel, El Che, el Mao, el Hugo, el Evo, la Tía Frasquita y la mula Francis y se te comerán por los pies y además, te mearas en la cama, para que lo sepas, y otros muchos K, Ki, Q, P + KK+1, todos de dame la manita PPLuis del neoliberalismo. Que me dais mucha alegría digo, tronquis troncos, tíos, coleguis guay, pero que se hace a mí, que me lo barrunto, como decíamos ayer, que como los trabajadores no nos empecemos aprender el ma, me, mi, mo, mu del materialismo histórico de Marx, empezando por los marxistas de boquilla, tenemos menos porvenir que un submarino colgado de un alambre en la rama de un olivo, chispa más o menos.

 

Renovables, ¿no, gracias?


Por Gustavo Duch

Rebelión

Fuentes: PalabreAndo

04.03.2021

En años recientes, y más aún en los últimos meses, la aparición de muchos (y grandes) proyectos de instalación de parques eólicos y solares en el territorio está generando la aparición de muchas protestas e impugnaciones desde el mundo rural. La razón es simple: como en otras muchas ocasiones, estas comunidades sienten cómo se les imponen decisiones sin su participación cuando serán ellas las que sufrirán las afectaciones. Pero, ¿qué otros ángulos debemos incluir en este debate?

Renovable, el recurso o la tecnología

Cuando se habla de un recurso renovable está claro a lo que nos referimos. Mientras el petróleo es un bien finito que tarde o temprano se agotará, el Sol, el viento o las mareas, inclusive la energía geotérmica, son fuentes energéticas que pueden perdurar. Quemar petróleo, además, supone emisión de gases con efecto invernadero con impactos cada vez más complejos y destructores, tanto que la Agencia Internacional de la Energía, ya hace algunos años, recomendó dejar en el subsuelo las dos terceras partes de las reservas conocidas de todos los combustibles fósiles. Por todo ello, hay un consenso social en la necesidad de dejar de consumir petróleo. 

Pero esta situación se complejiza cuando analizamos la tecnología y funcionamiento de las actuales formas de aprovechamiento de la energía del Sol y del viento. Las placas solares y los molinos de viento que redibujan nuestros paisajes esconden en su interior la necesidad de unos materiales minerales que, como el petróleo, también son finitos. En algunos casos, son minerales tan escasos que se incluyen en una categoría conocida como ‘tierras raras’. De hecho, no solo la mecánica para extraer la energía depende de minerales finitos, el transporte de la electricidad con la que querremos cargar nuestros coches eléctricos significan muchos kilómetros de cobre. Y como son tantos, y como parece que serán muchos más, la pregunta es doble ¿cuánto cobre está disponible y cuál es el impacto que provoca su extracción?

Minerales importados

En este sentido las campañas de muchas entidades para darnos a conocer el origen del coltán que utilizan todos nuestros teléfonos móviles nos abren los ojos. El cobalto que se requiere en estas tecnologías se encuentra en el Congo. Muy buena parte del cobre en Perú y Chile. El litio de las baterías para almacenar la energía conseguida, en Bolivia, Chile, Argentina y parece que en breve en Portugal. Y esos minerales con nombres complicados de recordar son procesados mayoritariamente en China. 

En todos estos lugares, la acelerada extracción minera que supone abastecer a esta industria y sus usos, provoca graves problemas por contaminación directa de la tierra, agua y aire de la zona, requiere de un uso excesivo de agua que limita otros usos más esenciales como el de boca o el agrícola y genera graves problemas sociales como desplazamientos forzados de comunidades, enfermedades por toda la toxicidad mencionada o verdaderos conflictos bélicos para el control de estos recursos.

Otro ejemplo aún más desconocido 

Es paradójico conocer que para construir molinos de viento “verdes” se deforeste la selva amazónica del Ecuador. Las palas del rotor de los molinos “están hechas en su mayoría de plástico reforzado con fibra de vidrio y madera de balsa unida con resina epoxi o poliéster”, dice Peter Meinlschmidt, director del Instituto Fraunhofer de Investigación de la Madera, Wilhelm-Klauditz-Institut, WKI, en Brunswick.

La balsa es un árbol que crece en los bosques tropicales y en la actualidad, como denuncia la población indígena de Ecuador, está siendo explotada en grandes cantidades por capitales extranjeros, sobre todo chinos. Y aunque es un árbol que crece con rapidez, más rápida es la demanda del material lo que, finalmente, provoca altas tasas de deforestación de la selva y pone en peligro el clima y la vida sostenible (ellas sí) de estas comunidades. Te puede interesar

Lo más importante es el uso

Sin minimizar la importancia de qué energéticos se utilizan y se consumen, cómo se los explota y procesa, así como quién controla la generación de energía, es trascendental pensar para qué se emplea la energía. Si yo uso unos pocos decilitros de gasolina para mi motosierra, ¿hago un uso poco ecológico? Si con ella puedo hacer leña para pasar el invierno, está claro que no. Mayor atención debería de ponerse en este punto pero las administraciones lo ignoran ¿Necesitamos talar árboles para disponer en casa de un aspirador eléctrico cuando existen las escobas? ¿Necesitamos consumir petróleo para importar comida que podemos producir en nuestras tierras?

(en català)

Fuente: https://gustavoduch.wordpress.com/2021/03/03/renovables-no-gracias/

*++

 

Estallidos o levantamientos sociales


 ¿Qué distingue a los estallidos de los levantamientos?

Estallidos o levantamientos



 Raúl Zibechi

El Viejo Topo

03.03.2021

Un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) revela que las clases dominantes, a las que el organismo sirve, esperan estallidos sociales en todo el mundo como consecuencia de la pandemia.

El trabajo Repercusiones sociales de la pandemia, publicado en enero, considera que la historia es una guía que le permite esperar estallidos que ponen de manifiesto fracturas ya existentes en la sociedad: la falta de protección social, la desconfianza en las instituciones, la percepción de incompetencia o corrupción de los gobiernos (https://bit.ly/3qVVhAV).

Gracias a sus amplios recursos, el FMI elaboró un índice de malestar social con base en un análisis de millones de artículos de prensa publicados desde 1985 en 130 países, que reflejan 11 mil acontecimientos susceptibles de causar estallidos sociales. Lo que le permite adelantar que sobre mediados de 2022 comenzará una oleada de protestas que se busca prevenir y controlar.

Lo importante es que el organismo dice a los gobiernos y al gran capital que el periodo que se abre en los 14 meses posteriores al inicio de la pandemia, puede ser peligroso para sus intereses y que deben estar preparados, pero agrega que cinco años después los efectos de los estallidos serán residuales y ya no afectarán a la economía.

La ecuación parece clara: las clases dominantes esperan estallidos, se preparan para encararlos y neutralizarlos, porque por un tiempo pueden desestabilizar la dominación.

Un detalle: el estudio ni siquiera menciona los resultados de eventuales elecciones como riesgos para el capital, quizá porque más allá de quien gane, saben que los gobiernos surgidos de las urnas nunca han conseguido mellar el poder del capital.

Los movimientos anticapitalistas debemos tomar buena nota de las previsiones del sistema, para no repetir errores y prevenirnos de acciones que, a la larga, nos desgastan sin producir cambios. Propongo diferenciar estallidos de levantamientos, para mostrar que aquéllos no son convenientes, pero éstos pueden serlo si son fruto de una sólida organización colectiva.

Los estallidos son reacciones casi inmediatas a los agravios, como los crímenes policiales; generan una enorme y furiosa energía social que se desvanece en pocos días. Entre los estallidos, está el sucedido durante tres días de septiembre en Bogotá, ante el asesinato por la policía de un joven abogado con nueve fracturas de cráneo.

La represión causó la muerte de más de 10 manifestantes y 500 heridos, alrededor de 70 por bala. La justa rabia se ubicó en los Centros de Atención Inmediata, sedes policiales en las periferias, 50 de las cuales fueron destruidas o incendiadas. Luego de tres días, la protesta se desvaneció y no quedaron colectivos organizados en los barrios más afectados por la violencia estatal.

Ejemplos de éstos hay muchos, pero me interesa destacar que los estados aprendieron a lidiar con ellos. Sobrexponen la violencia en los medios, crean grupos de estudio sobre las injusticias sociales, mesas de negociación para simular interés y hasta pueden separar a algunos uniformados de sus tareas, enviándolos a otros sitios.

Lo más común es que los gobiernos acepten que hay injusticias, en general, y que atribuyan la violencia de los estallidos a la precariedad del empleo juvenil y otras consecuencias del sistema, sin abordar las causas de fondo.

Levantamiento es algo diferente. Un cuerpo organizado decide su comienzo, traza los objetivos y los modos, los puntos de concentración y de repliegue, y en diálogo colectivo decide el momento en que el levantamiento finaliza. El mejor ejemplo es el levantamiento indígena y popular de octubre de 2019 en Ecuador. Duró 11 días, fue decidido por las bases de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador y se plegaron sindicatos y jóvenes de las periferias urbanas.

La violencia fue acotada por las guardias de las organizaciones, que impidieron saqueos inducidos por policías infiltrados. Se decidió finalizarlo en enormes asambleas en Quito, luego de que el gobierno de Lenín Moreno anuló el paquete de medidas neoliberales que generó la movilización. El parlamento indígena y de los movimientos sociales creado días después, fue el encargado de darle continuidad al movimiento.

Un levantamiento puede reforzar la organización popular. En Chile, donde prefieren decir revuelta y no estallido, se crearon más de 200 asambleas territoriales durante las protestas en casi todos los barrios populares.

La acción colectiva masiva y contundente debe reforzar la organización, porque es lo único que puede darle continuidad en el tiempo largo. Las clases dominantes aprendieron hace ya tiempo a capear los estallidos, porque saben que son efímeros. Si nos organizamos, las cosas pueden cambiar, pero nada lograremos si creemos que el sistema caerá con una sola trompada.

Artículo publicado originalmente en La Jornada.

*++

 

La Mesa para la reconstrucción social y económica que propone el gobierno. Análisis y valoración por el PTE

 

¿ES UNA TRAMPA LA «MESA PARA LA RECONSTRUCCIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA» QUE PROPONE EL GOBIERNO?


¿A QUIEN BENEFICIARÁ REALMENTE? El Partido de los Trabajadores de España (PTE), se dirige al pueblo español, con el objetivo de explicar y aclarar en nuestra opinión, lo que suponen “estos pactos” desde el punto de vista político, social y económico y dejar clara nuestra postura. Ante la crisis de la pandemia por el COVID-19, el Gobierno del PSOE-UP, han propuesto a todas las fuerzas políticas parlamentarias la creación de una “Mesa para la Reconstrucción Social y Económica”, emulando a los antiguos “Pactos de la Moncloa” de 1977, con el objetivo de afrontar, de manera consensuada y pactada, la tremenda crisis económica y social que nos espera después de la cuarentena, y que ya se hace notar en las espaldas de millones de compatriotas.

En un principio, se esperaba contar en dicha “mesa de reconstrucción”, con los partidos del arco parlamentario, presidentes autonómicos, sindicatos, asociaciones de empresarios y autónomos, entidades ciudadanas y expertos independiente, pero parece ser que finalmente dicha mesa se convertirá en “una comisión, estrictamente parlamentaria”, lo que supondrá que serán los partidos parlamentarios, los que concluyan que es lo mejor para todos nosotros, sin tener en cuenta todas las sensibilidades sociales.

No vamos a entrar en analizar en profundidad lo que fueron los Pactos de la Moncloa de 1977, pero si dar unos pequeños apuntes, por su extrapolación a los tiempos actuales: Realmente fueron DOS (El Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía y El Acuerdo sobre el programa de actuación jurídica y política). Muerto el dictador Franco, estos 2 acuerdos suponían el respaldo necesario y definitivo, “de las fuerzas antifascistas”, que la transición necesitaba, para pasar de la aislada y decadente dictadura a un sistema democrático, y que esto les permitiese, mantener en el poder a los mismos protagonistas de los anteriores 40 años de dictadura, represión y muertes, y que estos mismos fascistas, continuaran siendo los conductores del nuevo estado español en esta nueva fase de democrática, en lo político, en lo judicial, en lo militar, en lo social y sobre todo en lo económico. “Se blanqueaba la fachada para mantener el mismo edificio”.

Estos pactos supusieron, a cambio de legalizar esta maniobra por parte de PSOE y PCE, unos acuerdos de “reafirmación de su legalización” de pleno derecho, la cesión de una parte de poder político, el acceso a medios de comunicación y recursos económicos y la “legalización efectiva” de sus centrales sindicales, entre otros. El aparato del estado con líderes fascistas, a cambio quedó intacto: Siguieron gobernando los franquistas bajos formas más democráticas, la economía siguió en manos de la misma oligarquía que habían hecho sus negocios al amparo de la dictadura, los aparatos del estado (la justicia, el ejército, la Guardia Civil, etc.), siguieron inmóviles y aún hoy siguen en manos de los mismos dictadores, nunca se hizo “la puga” necesaria… “Ellos siguen estando ahí”.

 La esperada “Ley de Amnistía”, es cierto que puso en la calle a varios miles de presos antifascistas, pero su verdadero fin era otro, “hacer intocables” a los miles de policías, militares, políticos y/o funcionarios que habían asesinado, reprimido, torturado y perseguido durante 40 años, para sostener la dictadura, por tanto, conseguir una “inmunidad” de la que hoy siguen gozando.

Aunque, en resumen, los principales objetivos no eran otros que salir de crisis económica que situaba la inflacción del 26,39%, e imponernos el modelo político y social que regiría la ¿nueva etapa democrática?, lo que escondía era mantener la monarquía y a los lacayos del régimen franquista. Pues, no solo, no se restauró la República derrocada por el golpe militar, si no, se nos impuso la actual monarquía como modelo de estado, “colada con calzador” en una “Constitución”, en la que no nos permitieron elegir si la queríamos o no, era o “un todo o un nada”, un “trágala” antidemocrático, con el beneplácito de PSOE y PCE.

Unos “pactos” que se perpetraron sin consultar al pueblo, representado también, por los cientos de colectivos sociales, sindicatos de clase y partidos extraparlamentarios (todos muy significativos en la época), y en resumidas cuentas, sin contar con todas las sensibilidades sociales, pues no está de más, recordar que dichos pactos, fueron respaldados SOLO por: UCD, AP, PSOE, PCE, PSP, PSCPSOE, CSC, PNV, CiU y apoyados por las recién nacidas CC.OO y UGT, y por supuesto por las Asociaciones Empresariales de la época. Decenas de organizaciones políticas y sindicales con un fuerte respaldo social y el movimiento ciudadano, no fueron consultados. La transición política de la dictadura a la democracia, no fue más que una maniobra del capitalismo español, en peligro por las luchas obreras y populares de la época y desde la clandestinidad (especialmente desde 1973, encabezadas por organizaciones comunistas, sindicatos de clase y organizaciones sociales), para salvar su propia subsistencia, y para ello necesitaban “colaboradores creíbles” pues sus propios impulsores, los propios del régimen, no disponían de apoyo social para conseguirlo. El papel jugado entonces por los partidos firmantes de “los pactos”, en especial el PSOE y el PCE junto a sus sindicatos, fue imprescindible y resolutorio, sin ellos, no hubieran sido posible los Pactos de la Moncloa, ni la monarquía. El grave error o “la gran traición” a la clase trabajadora, fue aceptar la “transición” y no luchar por la “ruptura democrática”.

Nuestros DOS partidos que dieron origen al actual Partido de los Trabajadores de España (PTEORT) en 1979, el Partido del Trabajo (PTE) Y la Organización Revolucionaria de los Trabajadores (ORT), al igual que la mayoría de los partidos extraparlamentarios y el resto de organizaciones sindicales, como la Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores (CSUT), el Sindicato Unitario (SU) o la CNT, se opusieron a dichos pactos.

El Partido del Trabajo (PTE), incluso llegó a proponer un “Plan Alternativo”, que definía a los Pactos de la Moncloa como “Un Golpe a la Democracia”, porque en sus detalles, suponían una brutal reestructuración de la economía española para adaptarla a la competitividad europea, a cuya pertenencia se aspiraba ya, una reestructuración que entre otras medidas, suponía, la desaparición de empresas y sectores enteros de producción, el ataque al campesinado y sus productos, con la modernización del campo, que significó la expulsión de cientos de miles de jornaleros y pequeños campesinos que fueron sustituidos por máquinas y modificando los métodos de saneamiento y conservación tradicional del campo, por venenos y pesticidas contaminantes del medio ambiente, sin ofrecer ninguna salida, más que subsidios que en la práctica, suponían “comprar el orden público”, la congelación de la capacidad salarial de los trabajadores, restricciones crediticias a los pequeños y medianos empresarios, incremento de los expedientes de crisis y el paro, deterioro de la situación de los pensionistas o restricción de los derechos sindicales, propuestas que ya defendía en el congreso el gobierno de la UCD, y cuyas únicas contrapartidas políticas no eran otras que importantes mejoras para los partidos firmantes del pactos, como el fortalecimiento de sus sindicatos, la administración de algunos medios de comunicación por los partidos o la participación de éstos en las instituciones autonómicas, por ejemplo.

Todo ello por apoyar el “Plan del Gobierno de UCD”, en vez de hacer lo que propuso el PTE que no era si no, “reunirse todas los partido políticos obreros y populares, y las fuerzas sindicales, acordar un “Programa Económico Progresista” e ir a negociar con el Gobierno de la UCD, en posición de la fuerza que daría la UNIDAD de la izquierda”, un “Plan Alternativo” que suponía una reforma fiscal progresiva para que pagase más el que más tenia, una reforma económica en defensa del empleo, con la reordenación del trabajo, para aprovechar los recursos materiales y humanos de los trabajadores, aplicación de mecanismos de control a la banca privada y a las cajas de ahorros, defensa de la pequeña y mediana empresa y a las regiones y sectores deprimidos, como el campo o la construcción naval, así como el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones y una reforma política que garantizase la libertad, afianzase la democracia y progresase en la igualdad entre hombres y mujeres.

El Partido del Trabajo (PTE), se opuso a los Pactos de la Moncloa porque, perjudicaban a la mayoría de la población y suponían un respaldo a los beneficios de una minoría, a los grandes capitales y a la oligarquía financiera. Han pasado 43 años y hoy se presenta de nuevo una situación similar, no tanto en el aspecto político, que también, sino más bien, en el aspecto económico, sumidos en una gran crisis financiera, provocado por la pandemia del COVID-19, el gobierno de turno, nos presenta un “Plan de Reconstrucción Social y Económica”, en formato de “mesa o comisión parlamentaria”, de nuevo, sin contar con los trabajadores, ni con todas las sensibilidades sociales. Unos “Pactos” que de nuevo el empresariado español necesita para sobrevivir, debido a que su propio desarrollo origina crisis económicas cada vez más duraderas y profundas y de las que es más difícil salir, cuyos costos están cada vez más en entredicho, desde el punto de vista de su supervivencia como sistema económico dominante.

Hoy igual que entonces, el capitalismo necesita de nuevo, para salvarse, la complicidad de “la supuesta izquierda” y fuerzas democráticas, pues el COVID-19 solo ha precipitado una nueva crisis que ya se venía fraguando y anunciando antes de la pandemia. Ésta, puede tener unos efectos devastadores.

De nuevo los acontecimientos nos colocan al Partido y al “maltrecho y débil campo revolucionario”, en un momento de lucha, de servir para denunciar y reclamar en las calles, las fábricas, el campo y en cada puesto de trabajo, avanzar en las ideas de “cambio social” como solución al sistema dominante. Si en 1977, con los Pactos de la Moncloa, subyacía una posible involución por parte del franquismo, cuando el franquismo ya estaba sentado en la mesa de negociación, o un posible “golpe de estado” por parte del ejército, como se llegó a decir por parte de dirigentes de la UCD, para presionar en la firma de “los pactos”, hoy en 2020, subyace un posible ascenso de la extrema derecha (Vox) y de la derecha extrema (PP), ante un gobierno progresista (PSOE-UP) que deambula entre pactos y guiños a todos lados, y que necesita al resto de fuerzas parlamentarias, para “pactar” medidas que por sí solo podría tomar desde la izquierda y la pregunta es, ¿Por qué no lo hace?, ¿Por qué necesita un “pacto nacional”?. Si analizamos detenidamente la situación, a este gobierno no le hace falta pactar con todos, incluida la derecha, bastaría con “recomponer el pacto de investidura” que haría posible mantener un núcleo de votos decisivos, mayoritariamente de izquierdas, para sacar adelante un “Pacto Progresista para la Transformación Economía y Social”. que favorezcan más a los trabajadores y las grandes mayorías.

¿Entonces, por qué el PSOE propone la “Mesa para la Reconstrucción Social y Económica”, con todas las fuerzas parlamentarias, incluidas las derechas?, Las respuestas bien podrían ser éstas: Primero, para evitar tener que tomar acuerdos desde la izquierda y desde las posturas nacionalistas, lo que le llevaría a duros enfrentamientos con los poderes fácticos (CEOE, la Banca, y los “Lobbys” empresariales), con las derechas y sus propios votantes, y recibir un posible duro castigo electoral.

Segundo, para evitar un afianzamiento de UP dentro del gobierno, ya que, si se produjese un “giro político a la izquierda” real, la ciudadanía podría pensar que se debería a la presión de UP y se le podrían marchar miles de votantes.

 Y tercero y lo más importante y peligroso, porque el PSOE es un partido socialdemócrata, de identidad económica oligarca, es decir, defensor del libre mercado y del sistema capitalista, al que, según sus innumerables declaraciones públicas, “hay que reformar el sistema”, pero en la práctica, nunca hablaron de “sustituir el sistema”, decantándose en todo momento por el mantenimiento del capitalismo, en vez de por el socialismo.

Pactar solo con la izquierda y con los partidos nacionalistas, no le interesa, ya que probablemente también, tendría que “sentar en la mesa” a sindicatos, entidades ciudadanas y sociales, y eso de consultar al pueblo no está en su agenda.

Aun así, parece que la “Mesa para la Reconstrucción Social y Económica”, reconvertida en “Comisión Parlamentaria”, por la presión del PP, será un hecho inevitable en el formato que tiene previsto el Gobierno, “a espaldas del pueblo y alejada de los ojos de todos”, y al igual que en el 1977, con el enemigo de clase (PP, Cds y Vox), sentado a la mesa de negociación, porque Vox al final entrará y si no le representará el PP.

Partiendo de la base que esta situación es bien distinta que la de 1977, pues entonces, la izquierda estaba en la oposición y ahora “se supone” que la izquierda está gobernando, el Partido de los Trabajadores de España (PTE), pide al Gobierno, una “prioridad negociadora” diferente, que tenga en cuenta a TODOS y escuche las demandas, desde la izquierda, de los representantes de: Sindicatos, Organizaciones agrarias, Asociaciones profesionales, Partidos extraparlamentarios, Colectivos sociales y ciudadanos que llevan años en lucha por sus sectores, como los Jubilados, Mujeres, Sanitarios, Profesores, Mujeres, Agricultores, campesino y jornaleros, Astilleros, etc. y sobre todo al Movimiento Republicano.

El Partido de los Trabajadores de España (PTE), entiende que cualquier negociación que el Gobierno emprenda, debe llevar implícito medidas y recursos, que permitan, no solo salir de esta crisis temporal, si no, mejorar la calidad de vida de las clases medias y bajas de la población, de manera duradera y permanente, con una transformación social progresista desde la izquierda, que sitúe a los trabajadores en el lugar de bienestar que le corresponde y haga justicia con la historia y el esfuerzo de lucha desplegado a los largo de estos años por las clases populares.

Para esto, es necesario que se cumplan en estas negociaciones tres Reformas indispensables: una reforma fiscal progresiva para que pague más el que más tiene, con la aplicación de mecanismos de control a la banca privada, a las cajas de ahorros, y a las grandes corporaciones, y que alcance a los privilegios que tiene la Iglesia Católica. Una Reforma Económica que defienda los derechos de los trabajadores y de las capas sociales más desfavorecidas, en defensa del empleo, con la reordenación del trabajo, para aprovechar los recursos materiales y humanos de los trabajadores, defienda a la pequeña y mediana empresa y a las regiones y sectores deprimidos, como el campo, la construcción naval o la minería, que elimine la dependencia del Turismo y potencie la Industrialización y el I+D de nuestro país, primando la defensa de lo Público, como la Sanidad y la Enseñanza, frente a lo privado.

Y una Reforma política que garantice la libertad real y plena, afiance la democracia, cuestione la monarquía a un plebiscito, luche contra el fascismo y progrese en la igualdad entre hombres y mujeres.

Así pues, mientras que no existan o no podamos crear las condiciones revolucionarias suficientes como para cambiar el sistema, EXIGIMOS al gobierno, que cualquier NEGOCIACIÓN que se aborde desde la izquierda, debe ir dirigido, como mínimo a:

 • Defender lo público frente a lo privado.

• Mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.

• Favorecer un mejor reparto de la riqueza, donde pague más el que más tiene y se proteja a las personas en exclusión social con la Renta Básica Universal o Renta Mínima Vital.

• Modificar del modelo de estado, cuestionando con un plebiscito entre Monarquía o República.

• Generar mayores recursos económicos, con la reducción del gasto innecesario en Instituciones, diputados, senadores, cargos y salarios públicos, subvenciones y despilfarro institucional, invirtiendo el ahorro en favor del desarrollo del país.

• Luchar contra la corrupción y la evasión de capitales.

• Potenciar y ayudar económicamente a los autónomos y PYMES, sectores sociales creadores del 80% del trabajo, olvidados por la banca, en beneficio del desarrollo profesional de los trabajadores y la generación de riqueza.

• Poner al servicio de todos, la sanidad, la cultura, el deporte y las infraestructuras sociales, con un carácter público/estatal.

• Dotar de una vivienda digna a quien no la tenga y generar los recursos y ayudas necesarias para evitar los desahucios. - Colocar en el lugar que le corresponde a la mujer, a nuestros mayores y a nuestros jóvenes garantes del desarrollo presente y futuro.

• Desarrollar España como un territorio aconfesional sin ayudas ni a la Iglesia Católica, ni a ninguna otra confesión religiosa.

• Potenciar las libertades individuales y colectivas, fomentando la participación ciudadanaen los órganos públicos y/o de poder.

• Establecer mecanismos de control y lucha, frente al racismo y la xenofobia y defender la regularización de la inmigración en igualdad de derechos y deberes para su inserción social.

Al mismo tiempo, PROPONEMOS este “Plan de Acción”, para avanzar hacia un “Pacto Progresista para la Transformación Económica y Social” como punto de partida, a todas las fuerzas políticas extraparlamentarias, especialmente a las comunistas, y a todas las organizaciones sindicales y sociales que quieran debatirlas y abordar sobre ellas, para que JUNTOS concluyamos un PROGRAMA SOCIAL y POLÍTICO progresista, como contrapartida a la Mesa para la Reconstrucción Social y Económica de España, que plantea el gobierno y que sin duda, estará a “años luz”, de lo que realmente necesita la clase trabajadora.

Partido de los Trabajadores de España

*++

 

miércoles, 3 de marzo de 2021

Valoración del fascismo hoy en España por el PTE

 

LA MAYOR AMENAZA HOY ES LA VUELTA DEL FASCISMO Y LA BÚSQUEDA DEL CAPITALISMO DE GOBIERNOS QUE FACILITEN EL RETROCESO DE DERECHOS Y LIBERTADES



Manuel Lara Castejón

Secretario de Organización del PTE

Unión del Pueblo / Enero 2021

No será con golpes militares a pesar del ruido de sables de las últimas semanas. 

España forma parte de la estructura europea y de otros muchos organismos internacionales y dentro de este contexto no se aceptaría hoy usar la fuerza militar para cambiar la voluntad popular expresada por el voto. Aunque hay que decir que ese riesgo está siempre ahí, a disposición de los intereses del capitalismo, como en ocasiones anteriores. 

Los poderes fácticos y los franquistas supervivientes y renovados, incrustados en los poderes del Estado empiezan a articular una inminente sociedad más autoritaria y vigilada, carente de derechos civiles y libertades para trabajadores y ciudadanos. Ya cuentan con la expresión política que abandera lo que vendrá: VOX y el sector más franquista del PP. ¿Cómo interpretar, entonces, la intromisión en las últimas semanas de altos mandos militares fascistas en los asuntos políticos? 

Las conversaciones de un wasap de militares, filtradas a la prensa muy oportunamente, aludiendo a un golpe militar, a fusilamientos de ciudadanos, a acabar con quienes atentan contra la unidad patria, etc. También estos mismos militares han dirigido varias cartas al Rey reclamándole que solo esperan sus órdenes para actuar. 

En mi opinión, más que un golpe militar tradicional, lo que se pretende con la intromisión de estos militares en los asuntos políticos es crear las necesarias condiciones para influir masivamente en la voluntad ciudadana y volcar el voto popular hacia posiciones conservadoras y fascistas. 

En nuestra opinión se pretende cambiar el rumbo político y social de este país para hacer asumible un gobierno encubierto de fuerte contenido fascista, al estilo de EE.UU. y Brasil. Se está preparando la llegada al poder a corto plazo del fascismo a través del voto popular. No se está fraguando un golpe militar cruento, sino un golpe de estado blando pero que tiene el mismo fin. ¿Amenazar con un nuevo golpe militar donde se fusilarían a la mitad de la población, no es la mejor manera de crear una situación de miedo e inseguridad tal para cambiar la voluntad de los ciudadanos, y más con estos detalles? – La cara pública del ruido de sables lo protagonizan militares retirados. O sea, militares que no van a sufrir castigo alguno por parte de la jerarquía militar y que difícilmente van a ser juzgados por la justicia civil debido a sus edades y sus sintonías ideológicas con demasiados jueces. 

El peligro real es que como estos militares jubilados hay muchos en activo que piensan igual que ellos. – Por un lado, el partido político VOX, en clara y pública sintonía con ellos, aprovechando las tribunas del Parlamento, está reclamando abiertamente la herencia franquista, el odio y el rechazo al emigrante, la persecución y la ilegalización de los nacionalismos, los movimientos homosexuales, feministas, sindicales, comunistas, etc. Forman parte de gobiernos autonómicos y ayuntamientos y ahí están ya estrechando los márgenes de libertad y derechos sociales. 

En Madrid, Andalucía y Murcia son gobiernos con influencia decisiva del fascismo. – Un poder del Estado, el judicial, que intencionadamente están bloqueando su renovación legal desde hace años porque está controlado por los mismos franquistas. Y mientras están posicionando en los puestos claves del aparato judicial a los jueces más afines y marginando a los más democráticos; en los altos tribunales y también en las Audiencias Provinciales, que viene bien recordar son los antiguos Tribunales de Orden Público franquistas. 

Llegado el caso, además de protegerse de las condenas por corrupción, puede ser un sostén fundamental para mantener un gobierno nacido de ese golpe blando, o para destituir presidentes de gobiernos al estilo de Brasil. Paso a paso están copando puestos claves del Estado. 

Todo forma parte de esa operación que busca conseguir algunos cientos de miles de votos que les faltan para establecer un gobierno PP-VOX que dé garantía a las élites económicas y más seguridad y estabilidad al capitalismo para perpetuarse como sistema dominante. Los procesos electorales se irán convirtiendo cada vez más en una farsa fácilmente manipulables por estos poderes que serán quienes decidan los que las ganan o las pierden.

*++

 

Si se culpa al gobierno del paro y del empeoramiento generalizado de las condiciones de vida de cada vez más gente, se está planteando implícitamente que hay que echar a este gobierno para que entre otro que lo haga mejor, es decir, se echa al gobierno del PSOE-UP, y entra otro formado por el PP-VOX-Ciudadanos en cualquiera de sus variantes posibles, con lo que la situación lejos de mejorar empeoraría. El problema no es ni de gobiernos ni de nombres, sino de sistema político que es al que hay que cambiar, para cuyo cambio a buen seguro no se debería contar, en principio, ni con uno solo de los actuales gobernantes, ni con los aspirantones al gobierno, ni con sus correspondientes asesores por mucho de la doctorilandia que pudieran ser. Y esto pasa porque la política la hagamos los que no hacemos política de esta del mando y la figurantía que somos los trabajadores. Y como esto no está a la vuelta de la esquina ni va a caer del cielo porque yo lo diga, pues el aumento del paro seguirá y el empeoramiento de las condiciones de trabajo seguirá y el empeoramiento de las condiciones de vida seguirá y el empeoramiento de la Biblia en verso también seguirá. Y como se vaya el Covid-19 vendrá el Covid-43-J-K-Q-P, y si este tampoco viene, ya me inventaré yo algo para que venga, no se preocupen por estas cosas que ya vendrán. “Aconclusión” “conclusativa”: que quiero peces, a mojarme el culo tocan. Porque es lógico, si otro se moja el culo y pesca 14.005 peces, no va a venir a dármelos a mí que estoy tan cómodamente en mi casa escribiendo esto y cagado de miedo por esto y lo otro. Es lógico, ¿no?

 

La incapacidad de la coalición deja ya a 4 millones de personas en el paro



Por Redcom

Kaosenlared

3 Mar, 2021

La pérdida del empleo ha vuelto a arremeter contra la Hostelería, que pierde otros 25.894 afiliados.

Por primera vez en cinco años se superan estadísticamente los cuatro millones de parados.

La crisis al interior del Gobierno de coalición español, derivada de sus propias incapacidades para gerenciar la pandemia del coronavirus, viene dejando un abismo en forma de desempleo del que, si no hay un cambio de rumbo violento, va a ser más que difícil recuperarse. En el mes de febrero se ha vuelto a registrar otro aumento por demás de preocupante del paro.

El repunte de la pandemia sin previsiónes, la desidia con que se ha encarado la pandemia, la falta de políticas claras del Gobierno español, el salvataje a la banca, la inversión descomunal en defensa, el aumento de las restricciones y la falta de horizonte en el contexto de un Ejecutivo a la deriva ha impulsado el desempleo por encima de los 4.000.000 de personas, nivel que España había abandonado, a los tumbos, en mayo de 2016.

Con la subida alarante del paro, de 44.436 personas, el número global de parados asciende a 4.008.789. En cuanto a la afiliación a la Seguridad Social, febrero se ha estancado en los apenas 20.632 afiliados, para un total de 18.850.112 cotizantes ocupados. Por primera vez en cinco años se superan estadísticamente los cuatro millones de parados.

Hay tres Comunidades Autónomas que se libran de la subida del paro: País Vasco (-1.702), Extremadura (-1.517) y Galicia (-756). En el resto, aumenta el desempleo, sobre todo en Andalucía (+14.418), Comunidad Valenciana (+8.363) y Comunidad de Madrid (+7.417).

La fuerte caída del empleo se ha vuelto a ensañar con la Hostelería, la que pierde otros 25.894 afiliados; a esta le sigue la pérdida de empleo en el Comercio (-20.009) y en las actividades administrativas (-6.671), mientras que la construcción recupera 22.698 puestos de trabajo.

El aumento feroz del desempleo causado por las iresponsabilidades del Gobierno que lidera Pedro Sánchez también se nota en los ERTEs, que como era de esperarse continúan en niveles altísimos: 899.383 siguen en regulación temporal de empleo, según los datos proporcionados desde el ministerio.

El 60% de los «trabajadores» que se encuentran bajo esta fórmula de regulación temporal de empleo pertenecen a cinco sectores, los más golpeados por la crisis del Ejecutivo y por las restricciones administrativas: alojamientos, servicios de comidas y bebidas, agencias de viajes, transporte aéreo y juegos de azar.

Respecto a la contratación, se ha producido una caída de casi el 24% en nuevos contratos comparados con el mes de febrero de 2020. Los indefinidos son solo uno de cada diez contratos que se firman y dentro de estos solo dos de cada tres son a tiempo completo. El grueso de los contratos firmados en febrero, 1.073.000 de 1.212.000, son de tipo temporal. Entre los contratos temporales, uno de cada cuatro son a tiempo parcial, es decir, adoptan la fórmula de contratación más precaria posible.

REDCOM

*++

 

No somos centro de nada. Yo creo que ni los de Bilbao, incluso ni los de mi pueblo (¡que ya es decir!) somos centro de nada. El centro de algo es un punto. A mí me parece que somos más bien línea: recta, curva, inclinada, quebrada, sinuosa, paralela, convergente, divergente o espiral, pero línea al fin y al cabo, que se prolonga en el tiempo aunque no sea siempre de forma ascendente y homogénea. Y como sigamos por este camino también le vamos a tener que dar la razón a Marx.

 

Tal día como hoy en 1930 fallecía a la edad de 44 años el escritor inglés D. H. Lawrence. Viajero vehemente, torrencial, vitalista. Lo recordamos con este fragmento de su Apocalipsis, lectura pagana de la Biblia y su testamento vital y literario.

El enigma de la esfinge


D.H. Lawrence

El Viejo Topo

02.03.2021

Resulta infantil, pero ahora hemos de admitir que el inicio de la nueva era (la nuestra) coincidió con la agonía de la antigua era de los verdaderos paganos o, en el sentido griego, bárbaros. Cuando nuestra civilización actual mostraba las primeras chispas de vida, digamos en el año 1000 a.C., se desvanecía la grande y antigua civilización del mundo anterior, las grandes civilizaciones fluviales del Éufrates, del Nilo y el Indo, con la civilización marítima más pequeña del Egeo. Es pueril negar la antigüedad y la grandeza de las tres civilizaciones fluviales, con sus culturas intermedias en Persia o Irán, y en el Egeo, Creta o Micenas. No vamos a pretender que alguna de esas civilizaciones tuviera grandes conocimientos aritméticos, y es posible que ni siquiera inventaran la rueda. Un niño moderno de diez años podría dejarles en mantillas en aritmética, geometría y quizás incluso en astronomía, pero, ¿qué importa?

Por el hecho de que egipcios, caldeos, cretenses, persas e hindúes del Indo carecieran de nuestros modernos logros mentales y mecánicos, ¿eran menos «civilizados» o «cultos» que nosotros? Contemplemos la gran estatua sentada de Ramsés, o las tumbas etruscas, leamos acerca de Asurbanipal o Darío, y hablemos luego. ¿Qué papel hacen nuestros modernos obreros fabriles al lado de los delicados frisos egipcios que muestran a la gente corriente de Egipto? ¿O nuestros soldados vestidos de caqui al lado de los frisos asirios? ¿O nuestros leones de la plaza Trafalgar al lado de los de Micenas? La civilización se revela más en la vida sensible que en los inventos, ¿y tenemos nosotros algo comparable a lo que tenían los egipcios de dos o tres mil años antes de Cristo, como pueblo? La conciencia vital pone a prueba la cultura y la civilización. ¿Somos acaso más conscientes vitalmente que un egipcio de tres mil años antes de Cristo? ¿Lo somos? Probablemente lo somos menos. El alcance de nuestra conciencia es extenso, pero delgado como una hoja de papel. Nuestra conciencia carece de profundidad.

Buda dice que una cosa que se eleva es una cosa pasajera. Una civilización que asciende es una civilización pasajera. Grecia se elevó tras el paso de la civilización del Egeo, y éste fue el vínculo entre Egipto y Babilonia. Del mismo modo que Grecia se elevó tras el paso de la civilización del Egeo, Roma hizo lo mismo, pues la civilización etrusca fue una última y fuerte oleada del Egeo, y Roma surgió ciertamente de los etruscos. Persia se alzó de entre las grandes culturas del Éufrates y el Indo y, sin duda, cuando éstas periclitaron.

Quizá toda civilización en ascenso ha de repudiar a la civilización que ha dejado atrás. Es una lucha en el interior del yo. Los griegos repudiaron fieramente a los bárbaros, pero hoy sabemos que los bárbaros del Mediterráneo oriental eran tan griegos como la mayoría de los griegos. Solo los griegos, o helenos autóctonos, se adherían a la antigua cultura en vez de adoptar la nueva. El Egeo siempre debió de ser heleno, en el sentido primitivo, pero la antigua cultura del Egeo difiere de la que llamamos griega, sobre todo en su base religiosa. En un sentido muy antiguo, la nación era una iglesia, o una vasta unidad de culto, y de culto a cultura no hay más que un paso, pero darlo fue muy laborioso. La tradición del culto era la sabiduría de las razas antiguas, mientras que en la actualidad tenemos cultura.

Es bastante difícil que una cultura comprenda a otra, pero que la cultura comprenda la tradición del culto es difícil en extremo y, para gentes más bien estúpidas, imposible, porque la cultura es principalmente una actividad mental, mientras que la tradición del culto es una actividad de los sentidos.

El mundo pre-griego antiguo no tenía el menor atisbo de los extremos a los que podía llevarse la actividad mental. No lo tuvo ni siquiera Pitágoras, quienquiera que fuese, ni Heráclito, ni tampoco Empédocles o Anaxágoras. Sócrates y Aristóteles fueron los primeros en percibir el alba.

Pero, por otro lado, no tenemos la menor idea del vasto alcance que tenía la antigua conciencia sensorial. Hemos perdido casi por completo la gran conciencia sensual, de complejo desarrollo, esa conciencia y conocimiento de los sentidos que tenían los antiguos. Era una gran profundidad de conocimiento a la que llegaban directamente por instinto e intuición, como nosotros decimos, no mediante la razón, un conocimiento que no se basaba en las palabras sino en las imágenes. La abstracción no se expresaba en generalizaciones o cualidades, sino en símbolos, y la conexión no era lógica sino emocional. Las palabras «en consecuencia» no existían. Imágenes o símbolos se sucedían unos a otros en una procesión de conexión física instintiva y arbitraria –algunos de los salmos nos proporcionan ejemplos– y no «llegaban a ninguna parte» porque no había ningún sitio al que llegar, se tenía el deseo de lograr la consumación de un cierto estado de conciencia, de conseguir un determinado estado de conciencia sensorial. Quizá todo lo que nos queda hoy de la antigua manera de realizar los «procesos mentales» son juegos como el ajedrez y los naipes. Las piezas de ajedrez y las figuras de los naipes son símbolos cuyos valores están fijados en cada caso y cuyos «movimientos» son ilógicos, arbitrarios y basados en el instinto de poder.

Hasta que logremos comprender un poco el funcionamiento de la mente antigua, no podremos apreciar la «magia» del mundo en que vivían aquellos hombres. Fijémonos, por ejemplo, en el enigma de la esfinge. ¿Qué es lo que primero camina con cuatro piernas, luego con dos y finalmente con tres? La respuesta es: el hombre. Para nosotros, la gran pregunta de la esfinge es bastante tonta, pero en el antiguo acrítico que sentía sus imágenes, despertaba un gran complejo de emociones y temores. Lo que anda a cuatro patas es el animal, con toda su diferencia y potencia animal, su conciencia interior que rodea la conciencia aislada del hombre. Y cuando, en la respuesta, se muestra que el bebé camina a cuatro patas, surge al instante otro complejo emocional, mitad temor y mitad diversión, cuando el hombre se da cuenta de que él mismo es un animal, sobre todo en la etapa infantil, cuando camina a cuatro patas con el rostro hacia el suelo y el vientre o el ombligo polarizado hacia el centro de la tierra, como un verdadero animal, en vez de tener el ombligo polarizado hacia el sol, como en el hombre auténtico, según la concepción primitiva. La segunda cláusula, sobre la criatura de dos piernas, evocaría imágenes complejas de hombres, monos, aves y ranas, y la extraña relación de estas cuatro clases de seres sería un acto imaginativo instantáneo, que a nosotros nos es muy difícil de realizar, pero que los niños aún hacen. La última cláusula, la de la criatura de tres piernas, produciría maravilla, un ligero terror y el registro de las grandes extensiones más allá de los desiertos y el mar en busca de alguna bestia todavía desconocida.

Vemos, pues, que la reacción emocional a semejante enigma era

enorme, e incluso reyes y héroes como Héctor y Menelao tendrían la misma reacción, como la de un niño actual, pero mil veces más intensa y amplia. Los hombres no eran unos necios por reaccionar así; mucho más necios lo son hoy al desprenderse de sus reacciones emocionales e imaginativas y no sentir nada. El precio que pagamos es el aburrimiento y la paralización. Nuestros procesos de pensamiento directos ya no son vida para nosotros, mientras que el enigma de la esfinge es tan aterrador para el hombre de hoy como lo eran antes de Edipo, y aún más: hoy es el enigma del hombre a la vez muerto y vivo, cosa que nunca fue antes.

 

Séptimo capítulo del libro de  D.H. Lawrence Apocalipsis.

*++