domingo, 4 de febrero de 2024

La venganza del genocida y sus cómplices

 

Dieciséis países retiran su ayuda a la UNRWA, la entidad que cubre las necesidades básicas de los habitantes de Gaza, tras la resolución del tribunal de La Haya contra Israel.


La venganza del genocida y sus cómplices


Rafael Poch

El Viejo Topo

4 febrero, 2024 



La resolución del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya sobre el genocidio israelí en Gaza, divulgada el pasado viernes 26 de enero, está siendo objeto de diferentes interpretaciones. Ese mismo día, los palestinos de Gaza expresaban en Al Jazeera su amargura y desesperación porque el tribunal no ha llamado al alto el fuego inmediato que ellos necesitan para sobrevivir y que pedía la reclamación de Sudáfrica.

“Israel puede seguir bombardeando, pero, eso sí, procurando que la guerra contra la población de Gaza no se convierta en genocidio”, resumía Junge Welt, uno de los pocos diarios alemanes decentes, escandalizado por la declaración del tribunal. “Una parte del genocidio ya se ha producido, de lo que se trataba era de evitar su progreso y consumación y eso es precisamente lo que el tribunal no ha hecho”, se lee en un medio disidente de Estados Unidos.

La mayoría de los medios de comunicación imperiales que han dedicado alguna manipulada atención al evento de La Haya –por ejemplo, apenas mencionando la formidable presentación de los abogados sudafricanos e informando con detalle de la grotesca y desvergonzada “defensa” israelí durante la vista– han puesto el acento en que “el tribunal rechaza ordenar un alto el fuego en Gaza”, como rezaba el sábado el titular de portada de The Wall Street Journal, sugiriendo una victoria de su protegido.

La realidad es que la resolución de la Haya ha reventado por completo el argumentario israelí. Ha establecido que  es “plausible” la acusación sudafricana de que “Israel ha cometido, está cometiendo y corre el riesgo de seguir cometiendo actos genocidas contra el pueblo palestino en Gaza”; y, por tanto, ha aprobado la mayoría de las medidas cautelares presentadas por Sudáfrica y dictaminado que Israel debe “tomar todas las medidas” para evitar actos de genocidio en Gaza.

Que un tribunal históricamente diseñado por el hegemonismo occidental tras la Segunda Guerra Mundial, que nunca se ha atrevido a investigar y condenar las fechorías occidentales en el mundo, presidido por una ex alta funcionaria del Departamento de Estado americano y cuyos jueces solo llegan al cargo tras demostrar comprensión y sumisión hacia la parodia de justicia universal de la que forman parte, haya resuelto algo así, es sensacional y explosivo para la reputación de los genocidas y sus cómplices, independientemente de las consecuencias jurídicas prácticas que vaya a tener. Recordemos que tanto Israel como Estados Unidos, París y Berlín ya declararon que ignorarían cualquier posible sentencia contra Israel.

La realidad es que, pese a lo dicho, la resolución de La Haya ha sido perfectamente comprendida por el genocida y sus cómplices en Estados Unidos y la Unión Europea. Las autoridades israelíes, sus embajadas y quitavergüenzas están fuera de sí. Acusan al tribunal de antisemitismo. El ministro de Defensa, Yoav Gallant, ha dicho que el tribunal se extralimitó al dar curso a la “denuncia antisemita de África del Sur”. El ministro del Interior, Itamar Ben Gvir, ha añadido que “la decisión del tribunal antisemita de La Haya demuestra lo que ya sabíamos: que este tribunal no busca la justicia sino la persecución del pueblo judío”. El mismo Wall Street Journal que publicaba aquel tranquilizador titular de portada, arremetía en su interior con un editorial titulado “La guerra de la ONU contra Israel”.

Para contrarrestar la derrota informativa y vengarse por el atrevimiento de la ONU, de la que el tribunal es brazo judicial, el mismo viernes 26 las autoridades israelíes revelaban su “denuncia” de que una docena de los 13.000 empleados de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) participaron en las violencias que siguieron a la brecha abierta en las alambradas del “gran campo de concentración” de Gaza (la definición es de Giora Eiland, un alto funcionario de la seguridad de Israel en marzo de 2004, mucho antes del bloqueo del territorio). La acusación se fundamenta en los interrogatorios de los servicios de seguridad israelíes a los miles de detenidos palestinos maltratados y torturados después del 7 de octubre.

El plan israelí de echar al UNRWA de Gaza, donde sostiene en las necesidades más elementales a dos millones de seres humanos, para hacer aún más insoportable la supervivencia en el territorio, ya se conocía desde diciembre, cuando la televisión israelí filtró un informe del Ministerio de Exteriores. La primera fase del plan era “establecer la cooperación de la UNRWA con Hamás”, decía. La segunda era “reducir las operaciones de educación y asistencia” de la agencia, y la tercera “transferir” su función a nuevos organismos. Inmediatamente, 16 países han suspendido su financiación a la UNRWA. Se trata, entre otros, de Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Canadá, Holanda, Italia, Francia, Suiza, Australia, Japón, Finlandia y Rumanía. En total, representan alrededor del 60% de la financiación de la agencia.

Es decir: horas después de que en La Haya se ordenara a Israel “adoptar medidas inmediatas para permitir el suministro de servicios básicos y de asistencia humanitaria esencial frente a las adversas condiciones de vida de los palestinos en Gaza”, y cuando según la ONU más de 750.000 gazatíes se enfrentan a una “hambruna catastrófica” y a un riesgo de enfermedades e infecciones monstruoso, todos esos países cómplices del “derecho de Israel a defenderse” suspenden la financiación del principal organismo asistencial e incrementan los efectos de la masacre que ha eliminado a más del 1% de la población y herido a más del 2% en los últimos tres meses. ¿Qué es eso sino una venganza del genocida y sus cómplices ante la resolución judicial?

Después de que por primera vez en la historia un país del sur se atreviese a sentar en el banquillo al Occidente colonial, exigiendo el fin de la masacre contra la martirizada población autóctona de Palestina, la resolución de La Haya convoca a la solidaridad internacional. De momento, solo los hutíes del Yemen responden a los masacradores y sus cómplices de una forma digna y consecuente, interrumpiendo selectivamente el tráfico marítimo en el Mar Rojo.

Fuente: CTXT.

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“Todo lo que beneficie a EE.UU.”: Diplomático australiano explica en qué consiste el “orden internacional basado en reglas”

 

“Todo lo que beneficie a EE.UU.”: Diplomático australiano explica en qué consiste el “orden internacional basado en reglas”


DIARIO OCTUBRE / febrero 3, 2024

 

John Lander afirma que se trata de reglas "siempre variables y en constante vacilación".


Mario Tama / Gettyimages.ru


Este lunes, John Lander, exembajador australiano en Irán y exembajador adjunto en China afirmó en una entrevista que el llamado ‘orden basado en reglas’ consiste en una serie de normas en permanente transformación para beneficiar a Washington.

“El orden basado en reglas es un conjunto de reglas siempre variables y en constante vacilación, ideadas por Estados Unidos para beneficio de Estados Unidos y sus aliados occidentales”, declaró el diplomático.

En este contexto, Lander mencionó como ejemplo el caso de los bombardeos que EE.UU. y el Reino Unido —con el apoyo de sus aliados, entre ellos, Australia— llevan a cabo contra instalaciones militares de los hutíes en Yemen desde el mes pasado en respuesta a los ataques perpetrados por el movimiento rebelde Ansar Allah contra embarcaciones en el mar Rojo.

“El mismo Richard Marles [vice primer ministro australiano] lo dijo: Australia debe apoyar a Estados Unidos y al Reino Unido porque debemos defender la libertad de navegación. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar no es en absoluto lo que Estados Unidos intenta defender. Trata de defender el derecho de las potencias occidentales a continuar su navegación donde les plazca“, explicó.

FUENTE: actualidad.rt.com

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sábado, 3 de febrero de 2024

Israel perderá esta guerra

 

De hecho ya la ha perdido, si no militarmente, sí en la opinión pública. Son ya muchos los judíos que condenan el genocidio, si bien son también muchos los que exigen que prosiga la carnicería. Una matanza de la que los gobiernos de Occidente son corresponsables.


Israel perderá esta guerra


Eduardo Luque

El Viejo Topo

3 febrero, 2024 



LA LUCHA POR EL RELATO

Miren a estos niños. ¿Quién está matando a estos niños? Mundo libre, ¿dónde estás con respecto a estas masacres, cometidas contra este pueblo afligido y oprimido? Que el mundo lo vea, son solo niños».
Director del hospital de Gaza.

No es cierto que la violencia y la guerra no resuelvan los conflictos. Los vencedores, cuando imponen su voluntad al vencido, reescriben inmediatamente la historia y convierten lo que es un acto de agresión en un relato “aceptable”. Michel Foucault nos recuerda que el poder es capaz de definir la realidad y por tanto crearla.

La premisa básica para imponer esa concepción es que se produzca la victoria militar de unos sobre los otros. La clase política de la UE es un ejemplo de manual de ese revisionismo histórico. La gran masa de líderes europeos se han precipitado en la ciega carrera de reescribir la historia y de justificar lo injustificable: sin ir más lejos la presidenta del Consejo Europeo Ursula von der Leyen falseando los hechos,  acabó relacionando a Rusia con el lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, puro revisionismo histórico. El mismo personaje acusa a Maduro o Putin de anti-demócratas, cuando ella no ha sido elegido por voluntad popular para ocupar la presidencia de la Comunidad Europea.

La guerra en Gaza, lo vemos a diario, forma parte de esa tendencia que pretende moldear la realidad y reinventarla según los intereses de los grupos dominantes. Asistimos a una guerra  por el relato. Según esa premisa la guerra la inició Hamás el 7 octubre. No se menciona, porque no existen para los grupos dominantes, los años de ocupación israelita de una tierra que no era suya, ni la invasión de la mezquita de Al-Aqsa, ni las humillaciones diarias, ni la miseria, ni el robo de tierras fértiles, ni tantas otras cosas.

Como en todo conflicto el discurso es cambiante; depende, en última instancia, de la evolución del enfrentamiento. Cuando los objetivos iniciales que justificaban la guerra no se cumplen, se modulan y se buscan responsables de las derrotas, que siempre son los demás. Una cita atribuida a Napoleón lo ilustra: “La victoria tiene cien padres, aunque la derrota es huérfana”. La búsqueda del o los responsables ayuda a camuflar la auténtica trama de intereses que se ocultan en la sombra. Los que se lucran con las guerras nunca son responsables de nada, ellos sólo hacían negocios. La oposición en Israel liderada por Yai Lapid carga contra Netanhayu, no por haber provocado la guerra, sino porque no puede ganarla. El presidente del país hebreo, Isaac Herzog, aunque opuesto al primer ministro comparte gran parte de sus tesis, tanto es así que ha sido denunciado por delitos de “lesa humanidad” en la reunión de Davos.

Los primeros compases del conflicto fueron una demostración de esa lucha por la narración que habría de justificar el genocidio que contemplamos a diario. El discurso inicial era una pantalla en blanco y negro: “Israel se defendía de un ataque terrorista”. La población occidental recibía un único mensaje simplificado, descontextualizado y repetido mil veces. Edward Bernays, el famoso sobrino de Freud y creador de la propaganda moderna lo definió magistralmente: la simplificación del mensaje y la repetición son las claves del discurso. Esta tesis tiene dos peros. El primero, que se precisa de una apariencia de victoria militar para imponer el relato, cosa que está lejos de suceder. El segundo, que requiere la ausencia de contestación y de información alternativa. El control mediático, como consecuencia, se convierte en objetivo militar de primer grado. El asesinato de aquellos que cuestionan el relato oficial es la consecuencia necesaria. Fue así como las DFI (Fuerzas de defensa de Israel) se plantearon matar a los periodistas y sus familias. Son casi 200 los periodistas asesinados en estos más de 100 días de guerra.

LA VICTORIA O LA DERROTA ES LA CLAVE

La capacidad de la resistencia, tanto militar como social, está haciendo saltar por los aires el relato oficial. A pesar de la censura impuesta por las grandes redes, la imagen del genocidio se ha filtrado en los hogares de medio mundo. Israel ha dejado de ser un pueblo victimizado. Países como Rusia, aparentemente neutrales, cambian su posición en la medida que el régimen israelí ahonda sus crímenes y no consigue la victoria militar que afirmaba tener al alcance de la mano. El ministro de exteriores ruso Sergéi Lavrov, sin ir más lejos, repetía sus declaraciones del 2022, en las que afirmaba que Adolf Hitler tenía sangre judía. Es un ejemplo más de cómo la imagen de Israel se transforma de víctima en verdugo.

El conflicto que se vive en Oriente Medio no es una guerra clásica. Trasciende más allá de Gaza e implica a múltiples actores. Es una guerra de nuevo cuño donde las reglas de confrontación no existen y los países para no involucrase directamente utilizan grupos y fuerzas militares interpuestas. En Palestina no luchan dos estados: Israel, en su afán expansionista, no ha definido sus fronteras y Palestina no está reconocida. Benjamín Netanyahu persigue aplicar la fórmula no escrita, pero que ha sobrevolado la política israelita desde su creación: «Una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra». Para resolver esta ecuación se precisa la derrota militar y la desarticulación de la resistencia palestina, lo que no se conseguirá. La imagen del estado hebreo se seguirá deteriorando en la medida que la guerra se salde con una no-victoria. En paralelo, la decepción social en el interior incrementará las presiones internas dentro de Israel. El futuro político de muchos líderes del partido gobernante está en entredicho. Centenares de miles de desplazados dentro del propio país y decenas de miles de soldados movilizados, más el corte comercial impuesto por los hutíes de Yemen y el boicot a los productos israelitas en Occidente, producen un quebranto enorme en la economía nacional.

 EL PROYECTO PARA EL NUEVO SIGLO ESTADOUNIDENSE

La guerra en esta zona formaba parte de un proyecto más amplio y apuntaba a un enemigo poderoso: Irán. Israel tenía que ser el garante de los intereses políticos de EEUU en Oriente Medio y la punta de lanza para controlar los recursos energéticos en la zona. El plan tenía un nombre: “Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense” (PNAC por sus siglas en inglés), uno de cuyos  promotores es el tristemente célebre Elliott Abrams. Este político norteamericano, ahora en el equipo de Joe Biden, diseñó el golpe de estado (como lo califica la oposición israelita) que propulsó a Benjamín Netanyahu al poder. Ese planteamiento, que toma como referencia las propuestas de Zbigniew Brzezinski, ha fracasado. En este momento y sin una declaración de guerra EEUU está al límite de sus recursos humanos y económicos. La derrota que se aproxima en la guerra en Ucrania, el fracaso militar que vive el ejército israelí en Gaza, el conflicto permanente con Irán y la tensión en torno a Corea y Taiwán, muestran que el músculo militar y económico de EEUU ha alcanzado su límite. La huida del ejército norteamericano de Afganistán y ahora, posiblemente, de Iraq, muestran los límites del Imperio. La aparición y pujanza de los BRICS señala que la unipolaridad estadounidense se debilita y el multilateralismo ha entrado hace tiempo en escena.

La victoria o la derrota en el campo de batalla no sólo se definen por el número de enemigos abatidos sino por los objetivos planteados y los realmente alcanzados. Militarmente el ejército israelí no ganará esta guerra. Ninguno de los objetivos inicialmente previstos se ha cubierto. No se ha derrotado a la resistencia palestina a pesar de las bajas que sufren (un 20% de sus militantes, según fuentes israelitas). No se han eliminado sus cuadros políticos y  militares, no se ha conseguido detener el flujo de armas hacia la resistencia. Tampoco se han destruido sus infraestructuras: las DFI israelíes reconocen que solo han inutilizado un 15/20 % de los túneles construidos por Hamás. Altos cargos militares advierten que los túneles excavados por la resistencia tienen una longitud mayor que el metro de Londres, No son posiciones estáticas, se sigue cavando y ampliando la red. El ejército ocupante ve asombrado como zonas supuestamente controladas se convierten nuevamente en lugares de confrontación. Israel ha tenido que retirarse de zonas conquistadas y ha admitido que ese espacio ha sido ocupado nuevamente  por la Resistencia. El ejército, fuertemente desgastado, está retirando brigadas, algunas de élite, de los frentes de guerra. Se presume que habrá un alto el fuego y el ejército sionista no quiere dar una imagen de haber sido derrotado y es por ello –y por el desgaste sufrido– por lo que ha iniciado el repliegue de parte de sus fuerzas.

Los sionistas esperaban una campaña rápida, 3 ó 4  semanas a lo sumo, y un nivel de bajas “aceptable”. La referencia era la guerra del 2006, considerada como una derrota israelita, donde el ejército tuvo 165 muertos. Mientras ahora la censura militar cuantifica el número de muertos en 560, aunque fuentes hospitalarias y de la oposición multiplican esa cifra por 5 (3.000 muertos y más de 15.000 heridos según las fuentes). Unos 3.000 de estos heridos son irrecuperables. La cantidad de lesionados que han perdido la vista o sufrido deformaciones faciales por el tipo de guerra que impone Hamás triplica las bajas de este tipo en anteriores conflictos. Israel no ha conseguido ninguno de sus objetivos militares.

Hamás resiste en medio de una situación infernal. Hezbollah, que ha apoyado a la resistencia desde el primer día, aunque no había intervenido en la planificación ni en el ataque inicial, lleva la iniciativa en su enfrentamiento en la frontera norte modulando sus intervenciones; ni de lejos ha utilizado la variedad ni la cantidad de armas de que dispone. Esta acción ha dividido las fuerzas de la DFI y ha obligado a desviar a decenas de miles de efectivos hacia la frontera con el Líbano.

Políticamente la posición internacional de Israel, en la medida que el conflicto se mantiene, se complica. Los asesinatos de prisioneros, los cadáveres de palestinos desventrados y utilizados para el tráfico ilícito de órganos, realizados casi a nivel industrial, señalan los límites morales de este genocidio. El dictamen de la Corte Internacional de Justicia ha representado un aldabonazo en la conciencia colectiva que ha impulsado al gobierno del Likud a negociar un alto el fuego. También hemos visto la debilidad de Occidente, la villanía de los políticos de la UE que ahora enviarán barcos contra Yemen, mientras detienen la financiación a las agencias de la ONU que nutren de alimentos a la población palestina. Europa, la democrática Europa, es también responsable de este genocidio. Mientras, percibimos entre asombrados e incrédulos como la gran potencia imperial es incapaz de detener los ataques yemeníes contra barcos mercantes en el Golfo de Aden. La retirada de tropas de Iraq representa también un golpe durísimo a la imagen de EEUU, incapaz de hacer frente a tantos escenarios militares a la vez. El Sur Global toma nota de estas debilidades. No es casual que  Nigeria (el país más poblado de África) haya pedido la entrada oficial en los BRICS.

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La desmilitarización de la banda terrorista OTAN en Ucrania a fecha de hoy

 

La desmilitarización de la banda terrorista OTAN en Ucrania a fecha de hoy

 

DIARIO OCTUBRE / febrero 2, 2024

 


Los resultados de la operación especial de las Fuerzas Antifascistas contra el brazo armado del capital financiero estadounidense, la OTAN.

 

457 sistemas de defensa aérea S-300, Buk-M1 y Osa

14877+17 tanques y otros blindados

7931+25 cañones de artillería de campaña y morteros

1214+3 lanzacohetes múltiples

568 aviones

265 helicópteros

11580+68 drones

18124+21 vehículos de diferentes tipos

Fuente: Ministerio de Defensa de Rusia
Tomado de Sputnik

Si quieres seguir de cerca cómo se desarrolla la operación en el campo, el mapa interactivo de la agencia Spuntik te permite conocer la situación que se está viviendo día a día.

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Rusia es culpable: la Audiencia Nacional funciona igual que una revista del corazón

 

Rusia es culpable: la Audiencia Nacional funciona igual que una revista del corazón

 

DIARIO OCTUBRE / febrero 1, 2024



Diego Herchhoren.— El control del discurso público, ese que permite convencer a la población de que hay que odiar al oprimido y amar al opresor, es el botín de guerra en la sociedad del espectáculo. Se dice que el parlamento español es un espectáculo, en palabras de Guy Debord, pero pocas veces se analiza el espectáculo que es la Audiencia Nacional.

Cuando se hace periodismo basura, ese que se limita a cortar y pegar fuentes ajenas, se termina transmitiendo un recorte de la realidad interesado, e interesado por el dueño de la cabecera que lo publica. La Audiencia Nacional funciona igual.

Los fundamentos de las decisiones de los juzgados de instrucción que tienen sede en el tribunal especial madrileño se elaboran normalmente fuera del tribunal. El trabajo del juez que lo dicta consiste solamente en transcribir lo que la Guardia Civil o la Policía (o el CNI) le han proporcionado. Y funciona como una empresa periodística: cuanto más difusión tenga más premio tiene el redactor en cuanto a fama, promoción interna y reputación. La historia de la Audiencia está llena de estrellas: desde Baltasar Garzón, uno de los más destacados, a otros como Eloy Velasco o el juez Santiago Pedraz, cuya fama como juez le ha proporcionado fama como pintor.

Muchas veces hay que explicar a la gente que la Audiencia Nacional no investiga nada, pues esa tarea está delegada en los cuerpos policiales. Sin embargo, de lo que sí se ha dotado en los últimos años a este tribunal es de poderosos equipos de prensa que están dispuestos a generar contenidos judiciales que alimenten a los medios de comunicación de masas. De hecho, tiene una oficina de prensa propia, que entrega a los periodistas afines aquella información que a los instructores de una causa les puede interesar que se ventile.

Estos jueces se entrenan en el manejo periodístico, conocen sus tiempos y ansiedades, sus ritmos, sus vicios, y por allí filtran sus contenidos. Son las famosas fuentes policiales que sirven para todo y que por supuesto no se cuestionan. No son fake news, porque es información oficial que proviene ni más ni menos de la Audiencia Nacional, aunque luego los imputados terminen absueltos años más tarde porque todo era eso: fuentes policiales.

Para la Audiencia Nacional producir información policial es barato y rentable. Aparte de que con ella se justifica socialmente su existencia (sorprendería a cualquier ciudadano medio el nivel de sobredotación de recursos del tribunal haciendo una mera visita a cualquiera de sus dependencias), con el sello de la Audiencia se puede justificar prácticamente todo. Y si el enemigo es Rusia, pues mejor. Basta con que un agente de policía se siente en el ordenador a redactar un atestado con todas sus ideaciones antirrusas para que todo ello sea portada.

Y qué mejor que reclutar a agentes neonazis para esa tarea, como vamos a ver. Y es que la publicación de determinadas historias y su amplificación hasta el vómito proyecta una escala de valores sobre la sociedad.

Cuando los autores de la información redactan un informe con sello oficial en el que indican que existe una amenaza rusa contra España, y el nombre de tan sesuda investigación toma el nombre de una batalla protagonizada por la División Azul (Batalla de Volhov), en apoyo del ejército nazi en 1941, podemos entender que los valores que pretende establecer son los de una cierta «comprensión» por parte de los agentes de la Guardia Civil hacia el ideario nazi, que como todo el mundo sabe también fue víctima de la amenaza rusa.

Cualquiera que haya observado con detenimiento las ríos de tinta sobre la mano de Putin en el independentismo catalán de los últimos días, indudablemente habrá podido extraer la conclusión de que todo son «fuentes policiales». Al igual que en la prensa rosa, el rumoreo y el sensacionalismo también forman parte de la práctica judicial de la Audiencia Nacional.

A nadie se le puede escapar que la elección de cuáles hechos merecen espacio informativo para la oficina de prensa del tribunal y cuáles no nunca es ingenua, sino que es política. La Audiencia Nacional tiene también una línea editorial. Desde la selección de los hechos que se ofrece a los periodistas acreditados, hasta el sesgo que se elige al distribuirlos.

Y este tribunal es un mero productor privilegiado de información (si es que se le puede llamar eso) que tiene la facultad legal de imputar y encarcelar para fabricar noticias. O dicho de otra manera, un búnker siniestro e inquisitorial cuyo trabajo es imponer a sangre y fuego que lo «oficial» y lo «real» deben ser sinónimos. Y gracias a los autos del juez García-Castellón hoy muchos habitantes peninsulares pensarán que Rusia es una amenaza para España, por lo que el éxito de su empresa es indudable.

FUENTE: mpr21.info

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viernes, 2 de febrero de 2024

La actual carrera armamentística en España

 


La actual carrera armamentística en España

 

Miguel Medina Fernández-Aceytuno, abogado.

HOJAS PARA EL DEBATE

 30 de enero de 2024

 

Mantenemos 20 operaciones militares en el exterior, seis bajo la promoción de la UE, dos de la ONU, ocho de la OTAN y cuatro por propia iniciativa, y hemos participado en más de una centena desde la década de los 80 hasta la fecha, con un gasto de más de 20.000 millones de euros.

 

Según el digital La Marea la previsión del Ministerio de Defensa es  que el capítulo de inversiones hasta el 2.029 aumente en un 208%. El presupuesto de Defensa ha crecido un 116% desde 2013, y las inversiones se han incrementado un 1.110% en el mismo periodo. El gasto miliar global de la OTAN ha aumentado en 100.000 millones de dólares en los últimos dos años. En la UE los países del continente elevaron un 30% la inversión en el último decenio, una tendencia iniciada tras la anexión de Crimea y acentuada con la guerra de Ucrania. España está inmersa, junto a otros países de la Unión Europea, en una importante carrera armamentística.

 

El texto la Estrategia Industrial prevé que la partida para armamento sea de 9.579 millones en 2024; 12.093 en 2025; 14.368 en 2026; 16.681 en 2027; 19.121 en 2028, y 21.922 millones en 2029, hasta llegar a un aumento del 208% respecto a la cantidad final estimada para 2023.

 

El documento que se cita señala, como argumento de este incremento en armamento, que el «panorama internacional actual está marcado (…) por la necesidad de aumento de la producción de las capacidades de defensa derivada de la guerra en Ucrania».

 

En el texto Una industria para un nuevo contexto, el jefe de Estado Mayor de la Defensa, indica: «La ilegítima invasión de Ucrania por parte de la Federación Rusa ha provocado la reafirmación, por parte de todos los Estados que defienden el orden internacional basado en normas y el respeto a los derechos humanos, de la validez del concepto de disuasión ante las amenazas existentes. Lo que se está materializando en significativos incrementos de presupuestos de defensa que, indefectiblemente, se traducirán en nuevas adquisiciones de armamento y material para disponer de las capacidades que aseguren el requerido margen de disuasión».

Hay que señalar, además, que el sector de la Defensa mantiene una estructura de más de 121.000 efectivos, más otros 82.000 guardias civiles, cerca de 12.000 funcionarios civiles y los que forman parte de los organismos autónomos militares y del CNI, así como cerca de 2.000.000 de beneficiarios de prestaciones militares o de pensiones por jubilación o viudedad.

 

Al mismo tiempo, según el rotativo Grupo Tortuga, mantenemos 20 operaciones militares en el exterior, seis bajo la promoción de la UE, dos de la ONU, ocho de la OTAN y cuatro por propia iniciativa, y hemos participado en más de una centena desde la década de los 80 hasta la fecha, con un gasto de más de 20.000 millones de euros. El propio gobierno de coalición ha reconocido en fecha reciente que el gasto de defensa presupuestado ha crecido por encima del 25% en el año 2023.

 

Contrasta este espectacular incremento en la adquisición de armamento con la penuria de una sanidad pública cada vez mas deficiente, falta de recursos y sometida a un endiablado proceso de privatización y listas de espera inadmisibles,  con  un importante crecimiento en el precio promedio de la cesta de la compra,  decenas de miles de desahucios en 2023 y alquileres por las nubes.

Sin embargo, los presupuestos de guerra sustituyen a los necesarios presupuestos sociales.



Hojas de Debate publicó en el artículo Ardor guerrero un listado de gastos militares concretos en el periodo del anterior ejecutivo en funciones. A partir del 17 de noviembre de 2023 y hasta finales del enero de 2024, damos a conocer las inversiones destinadas al rearme militar en España en este periodo de tan solo dos meses y medio. Los  que constan con fecha de 27 de enero de 2024 son textos actualizados en esta fecha, pero posteriores a la investidura del gobierno en 17 de noviembre de 2.023:

 

– Las nuevas inversiones en Defensa ascienden a 11.300 millones en nueve programas y otros 1.700 en munición y misiles. 27.01.24.

 

– Compra de un paquete logístico para los Leopard 2E del Ejército de Tierra por importe de 26.446.281 euros. 15.11.23.

 

– Inversión de 339 millones de euros para cargas modulares de artillería. 16.11.23.

 

– Adquisición de un segundo buque logístico para el Ejército por 19,5 millones.  27.01.24.

 

– 74,3 millones para la renovación de las comunicaciones en sus sistemas de gestión de las operaciones. 27.01.24.

 

– Compra medio centenar de ametralladoras MK3 de FN Herstal a la Infantería de Marina, por importe total de 2.040.000 euros. 27.01.24.

 

– Defensa adquiere munición por 8.000 cargas de 105 mm con un importe de 7,2 millones. 27.01.24.

 

– Contrato para fabricar 394 blindados por casi 2.000 millones de euros. 20.11.23.

– Motor de repuesto de avión MRTT por 11,8 millones. 27.01.24.

 

– Contrato de morteros con un presupuesto de más de 8 millones de euros. 27.01.24.

 

– Inversión del Ejército de hasta 340 millones en cargas de 155 mm. 27.01.24.

 

– Compra de misiles Spike LR2 y Mistral 3 por 611 millones. 27.01.24.

 

– Industria pondrá 3.150 millones hasta 2027 para comprar 20 Eurofighter. 27.01.24.

 

– El gobierno encarga 27 sistemas aéreos no tripulados (UAS) tácticos SIRTAP en una operación cercana a los 495 millones de euros. 27.01.24.

 

– El ejecutivo aportará 3.150 millones para comprar y renovar el avión de combate Eurofighter. 28.11.23.

 

– El gobierno adjudica nueve sistemas de superdrones espía por 500 millones de euros. 29.11.23.

 

– El ministerio de Defensa adjudica un contrato de 4,5 millones.  27.01.24.

 

– Rifles de precisión Barrett para el Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra por importe de 442.454,53 euros. 04.12.23.

 

– Arrancadores eléctricos para el Ejército del Aire por 5,8 millones de euros. 27.01.24.

 

– Defensa adquiere un sistema de rescate de submarinos accidentados por 5,7 millones. 27.01.24.

 

– Nuevo hangar para diez helicópteros Chinook F. El presupuesto es de 15,4 millones de euros. 27.01.24.

 

– Adquisición de seis cámaras electroópticas para los NH90 y actualizará de otras por 10,2 millones. 27.01.24.

 

– Adjudicación para el suministro de equipos de descontaminación RBQ por 8 millones. 27.01.24.

 

– Aumento de un 65% de las ayudas que reciben los militares para alquiler de vivienda. 12.12.23.

 

– Compra del segundo buque logístico por un importe de 19,5 millones de euros. 13.12.23.

 

– Puesta a punto de los vehículos TOM por 3 millones de euros. 27.01.24.

  

– Adquisición de miras holográficas y visores por 12 millones de euros. 27.01.24.

 

– Nuevo contrato de sostenimiento de motores de buques por 135 millones de euros. 27.01.24.

 

– Compra de misiles antibuque NSM para las fragatas F-110 y F-100 por 305 millones de euros. 27.01.24.

 

– Contrato de suministro del Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM) con un presupuesto de 697.503.425,02 euros. 16.12.23.

 

– Compra de una nueva torre Sentinel 30 para patrullero por un millón de euros. 27.01.24.

 

– Margarita Robles ha aprobado la compra por 575 millones de euros para 12 vehículos lanzadores y 680 cohetes guiados. 15.12.23.

 

– Licitación del blindado VAC por 1.954 millones euros. 19.12.23.

 

– Compra de 17.000 granadas de 120 mm por 8,4 millones de euros. 27.01.24.

 

– El nuevo lanzacohetes se basará en un diseño israelí. Valorado en 700 millones de euros el nuevo sistema de artillería. 20.12.23.

 

– El contrato del Vehículo de Apoyo de Cadenas para la Defensa por casi 2.000 millones de euros. 27.01.24.

 

– Adjudicación del  mantenimiento de los Leopard por 126 millones de euros. 22.12.23.

 

– Firma de cinco programas: Silam, Mistral, C-295, hidrográficos y VAC con presupuesto de 4.700 millones de euros. 27.01.24.

 

– Compra de 17.000 granadas de 120 mm por 8,4 millones de euros. 27.01.24.

 

– Producción de 394 unidades del blindado a cadenas para las Fuerzas Armadas por 1.954 millones de euros. 24.12.23.

 

– Adquisición de una quinta batería de misiles NASAMS por importe valor estimado de 412.792.231,39 euros. 22.12.23.

 

– El Ministerio de Defensa cierra el año del rearme con una decena de nuevos programas valorados en 12.000 millones de euros. 27.01.24.

 

– Compra de munición con capacidad subacuática para el VCR 8×8 por importe de medio millón de euros. 27.01.24.

 

– Contrato para la compra de un total de 394 unidades del nuevo blindado de apoyo por un importe de 1.953 millones de euros. 29.12.23.

 

 – Contrato valorado en 173 millones de euros para el mantenimiento de motores de aeronaves. 27.01.24.

 

– Las armadas española y estadounidense combinan la compra de VLS Mk41 por 90 millones de dólares. 27.01.24.

 

– El Ejército adquiere sistemas de apertura de brechas de instrucción por 2,9 millones de euros, 28.01.24.

 

– Puesta a punto del BAM Relámpago de la Armada por 1,2 millones de euros. 28.01.24.

 

Esta acumulación de datos puede interpretarse, como lo hace Carmen Parejo formulándonos una elemental pregunta:

 

¿A qué atiende esta espiral belicista de los países europeos y, en concreto, de España?

Desde hace años, distintos colectivos que promueven la Paz, como el grupo Tortuga, han realizado estudios para denunciar la opacidad del Estado Español al respecto del gasto en Defensa.

Para estos colectivos, la falta de transparencia detrás de este gasto, tiene que ver con la presión del lobby de la industria armamentística española: recordemos que … ocupa la octava posición en comercio de armas a nivel mundial.

Esta industria, además, está participada por el Estado, a través de empresas como Navantia, Airbus o Indra. Las puertas giratorias son una constante entre el Ejército, el ministerio de Defensa y los Consejos de administración de las empresas de armamento.

España, como el resto de países de la OTAN, está limitada en sus capacidades para desarrollar una política internacional autónoma por el seguidismo irresponsable de los socios atlantistas a los intereses de EE.UU. y del imperialismo; no obstante, como en otras naciones de la UE, su industria militar se está beneficiando de este estado de histeria belicista que se ha creado.

Mientras, altos mandos militares europeos de la OTAN piden a la ciudadanía que se prepare para la guerra. El almirante holandés Rob Bauer ha señalado en fecha reciente que «Necesitamos que los actores públicos y privados cambien su mentalidad de una era en la que todo era planificable, previsible, controlable, centrada en la eficiencia, a una en la que todo puede ocurrir en cualquier momento» añadiendo «Para que sea plenamente eficaz, también en el futuro, necesitamos una transformación bélica de la OTAN».

 

Por su parte, el General Sanders «compara la situación en Ucrania con las guerras de 1914 y 1937 e insiste en que sólo los “ejércitos ciudadanos” podrán derrotar el ataque que se avecina contra el modo de vida de Occidente» advirtiendo a «los ciudadanos del Reino Unido que estén preparados para una guerra de la magnitud de los grandes conflictos del siglo XX, y que ellos mismos podrían tener que movilizarse

 

La fabricación y el comercio de las armas modernas no son solo un negocio de las grandes multinacionales del armamento. La pregunta es inevitable ¿el actual rearme militar en Europa no crea, además, las condiciones que nos pueden conducir a una nueva guerra mundial?

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