miércoles, 2 de noviembre de 2022

Guerras entrelazadas

 

La guerra de Ucrania no es la única guerra que se está librando, Ni siquiera es la de mayor envergadura, salvo en lo que hace al número de víctimas. Las guerras del dólar, del petróleo, del inicio del traspaso de la hegemonía…. No son guerras menores


Guerras entrelazadas


Alastair Croke

El Viejo Topo

2 noviembre, 2022 


©Ongoing armed conflicts .png – Wikimedia Commons

Ahora tenemos un cúmulo de «guerras», de las cuales, paradójicamente, la de Ucrania es quizás la de menor importancia estratégica, aunque mantiene un importante contenido simbólico. Una «bandera» en torno a la cual se tejen las narrativas y se reúnen apoyos.

Sí, hay no menos de cinco «guerras» en curso, superpuestas e interrelacionadas, y hay que diferenciarlas claramente para entenderlas bien.

Estas últimas semanas han sido testigos de varios cambios de época: La Cumbre de Samarcanda; la decisión de la OPEP+ de reducir la producción de petróleo de los países miembros en dos millones de barriles diarios; y la declaración explícita del Presidente Erdogan de que «Rusia y Turquía están juntas; trabajando juntas».

Los aliados fundamentales de Estados Unidos, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, India, Sudáfrica, Egipto y agrupaciones como la OPEP+, están dando un gran paso hacia la autonomía y hacia la coalescencia de las naciones no occidentales en un bloque coherente, que actúe según sus propios intereses y haga política «a su manera».

Esto nos acerca al mundo multipolar que Rusia y China han estado preparando durante varios años, un proceso que significa «una guerra» de desvinculación geoestratégica del «orden» global occidental.

Se combate, por un lado, presentando a Rusia y China como demasiado desconfiadas entre sí para ser socias. Y por otro lado, presentando a Rusia como un país tan débil, tan disfuncional y errático (dispuesto a utilizar armas nucleares tácticas), que la disyuntiva «con nosotros» o «contra nosotros» obliga a los Estados a ponerse del lado de Occidente. En este caso, Ucrania se presenta como el brillante «Camelot» en torno al cual reunirse, para combatir la «oscuridad».

Esto nos lleva directamente a la larga «guerra» financiera mundial, una guerra de dos niveles:

A un nivel, la Fed de Estados Unidos está jugando un «juego global». Está subiendo los tipos de interés por muchas razones. En este caso, sin embargo, se trata de proteger el «privilegio del dólar» de poder intercambiar el dinero que imprime de la nada, por mano de obra real y productos básicos reales en todo el mundo. Este privilegio de la «moneda de reserva» ha sido la base del alto nivel de vida de Estados Unidos (mucho más alto de lo que sería en otras circunstancias). Es un beneficio enorme, y la Fed va a proteger este beneficio.

Para ello, es necesario que el mayor número posible de Estados esté en el «cártel del dólar» y comercie en dólares. Y colocar sus ahorros en bonos del Tesoro estadounidense. La Reserva Federal está haciendo todo lo posible para hundir la cuota de mercado del euro y así trasladar los euros y eurodólares al sindicato del dólar. Estados Unidos amenazará a Arabia Saudí, a los Estados del Golfo y a Turquía para evitar que salgan del cártel.

Se trata de la «guerra» contra Rusia y China, que está sacando a una gran parte del mundo del sindicato del dólar y llevándola a una esfera no dolarizada. El incumplimiento de la pertenencia al sindicato del dólar se responde con diversas herramientas, desde sanciones, congelación de activos y aranceles, hasta el cambio de régimen.

Si la Fed no protege el «privilegio del dólar», corre el riesgo de que todo el mundo salga del cártel. El bloque euroasiático está trabajando para salir del cártel del dólar; para crear resistencia económica y comerciar fuera del cártel. Lo que la Reserva Federal está tratando de hacer es detener esto.

La segunda dimensión de la guerra financiera de Estados Unidos es la larga lucha emprendida por este país (Yellen y Blinken, en lugar de la Fed) para mantener el control de los mercados energéticos y la capacidad de Estados Unidos para fijar el precio de los combustibles. Los BRICS (con el deseo de los saudíes de unirse a ellos) tienen la intención de desarrollar una «cesta» de monedas y materias primas que sirva como mecanismo comercial alternativo al dólar para el comercio internacional.

El asunto es que el grupo euroasiático no sólo planea comerciar en monedas nacionales, y no con el dólar, sino que quiere atar esta moneda comercial a los productos básicos (petróleo, gas, alimentos, materias primas) que tienen un valor inherente –que son «monedas» por derecho propio. Más que esto, el grupo busca quitarle el control de los mercados energéticos a Estados Unidos, y reubicar esos mercados en Eurasia. Sin embargo, Washington pretende recuperar el control de los precios (mediante el control de los mismos).

Y ahí radica un problema fundamental para Washington: El sector de las materias primas -con su valor tangible inherente- se convierte, en sí mismo, en una «moneda» muy codiciada. Una moneda que, en caso de inflación, supera a la devaluada moneda fiduciaria. Como señala Karin Kneissl, ex ministra de Asuntos Exteriores de Austria, «en sólo 2022, el dólar estadounidense ha impreso más papel moneda que en toda su historia». La energía, en cambio, no se puede imprimir».

Esta «guerra energética» consiste en interrumpir o destruir el transporte –y el flujo– de los productores de energía euroasiáticos hacia los clientes. La UE acaba de probar esta «guerra» particular con la destrucción de los oleoductos Nordstream.

Ahora llegamos a las grandes «guerras»: En primer lugar, la guerra para obligar a la Fed a los tipos de interés cero.

La revolución social en Estados Unidos, que vio a una élite metropolitana radicalizada perseguir la diversidad, el clima y la justicia racial como ideales utópicos, encontró su «blanco» fácil en una UE que está buscando un «sistema de valores» para cubrir su propia «brecha democrática».

Así, la burguesía europea se subió con presteza al «tren» liberal estadounidense. Aprovechando la aportación de las políticas de identidad de este último país, más el «mesianismo» del Club de Roma para la desindustrialización, la fusión parecía ofrecer un conjunto imperial ideal de «Valores» para llenar el vacío de la UE.

Sólo… sólo que los republicanos pro-guerra estadounidenses, así como los neoconservadores pro-guerra, ya se habían subido a «ese tren». Las fuerzas culturales-ideológicas movilizadas se adaptaban perfectamente a su proyecto intervencionista: «Nuestro primer objetivo es impedir la reaparición de un nuevo rival» (doctrina Wolfowitz): Rusia en primer lugar, y luego China.

¿Qué tiene esto que ver con la guerra contra la Fed? Mucho. Estas corrientes están empeñadas en imprimir dólares y gastar a lo grande, de lo contrario verán estrellarse sus proyectos. El re-set requiere imprimir. El Verde requiere impresión. El apoyo al «Camelot» ucraniano requiere impresión. El Complejo Militar Industrial también lo necesita.

Los liberales de Estados Unidos y los verdes de la UE necesitan que la espita del dinero esté totalmente abierta. Necesitan una impresión de dinero a ultranza. Por lo tanto, necesitan «chantajear» a la Fed para que no suba los tipos, sino que vuelva a la era del límite cero para que el dinero siga siendo de coste cero y fluya libremente. (Y al diablo con la inflación).

La UNCTAD, que ruega a todos los bancos centrales que dejen de subir los tipos para evitar una recesión, es uno de los frentes de esta guerra; la continuación de la guerra de Ucrania, con su enorme déficit financiero asociado, es otro de los pilares para forzar a la Fed. Y forzar al Banco de Inglaterra a girar hacia el QE (quantitative easing, expansión cuantitativa) fue otro más.

Sin embargo, hasta ahora, Jerome Powell se resiste.

Luego está la «guerra» adicional (en gran medida no vista) que refleja la convicción de ciertas corrientes conservadoras estadounidenses de que la era posterior a 2008 ha sido un desastre, que pone al sistema económico estadounidense en riesgo existencial.

Sí, los que respaldan a Powell están ciertamente preocupados por la inflación (y entienden también que las subidas de los tipos de interés han ido por detrás de la curva con respecto a la inflación desgarradora), pero están aún más preocupados por el «riesgo social», es decir, el deslizamiento hacia la guerra civil en Estados Unidos.

Es posible que la Fed siga subiendo los tipos durante algún tiempo, incluso al precio de algún colapso del mercado, de los fondos de cobertura y de las pequeñas empresas. Powell cuenta con el apoyo de algunos grandes bancos neoyorquinos.

Powell dice poco (es probable que se mantenga alejado de la política partidista de Estados Unidos en este momento tan delicado).

Sin embargo, la Reserva Federal puede estar intentando llevar a cabo una demolición controlada de la economía de burbuja de Estados Unidos, orientada precisamente a devolver a Estados Unidos a las vías financieras más tradicionales. Para romper la «cultura de los activos apalancados»… Se empieza a resolver la enorme brecha de desigualdad social que la Fed ha contribuido a crear, a través de la Quantitative Easing que facilita las burbujas de activos gigantes… Se empieza a rejuvenecer la economía estadounidense poniendo fin a las distorsiones. Disipas el impulso hacia la guerra civil porque la cuestión ya no es sólo entre «los que tienen» y «los que no tienen».

Esta visión puede ser en sí misma un poco utópica, pero rompe la «burbuja de todo», rompe la cultura del apalancamiento, y detiene el enriquecimiento extremo de los beneficiarios de la burbuja frente a 18 meses consecutivos de caída de los salarios reales en Estados Unidos.

Pero… pero esto sólo es posible si no se rompe nada sistémico.

¿Cuáles son las implicaciones geoestratégicas? Obviamente, mucho depende del resultado de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. Ya parece (dependiendo precisamente de qué candidatos del Partido Republicano lo hagan mejor) que la financiación de la guerra en Ucrania se reducirá. Habrá que ver en qué medida se refleja el margen de éxito logrado por los «populistas» del Partido Republicano.

Por tanto, no es plausible que la UE –que se enfrenta a su propia crisis devastadora– siga financiando a Kiev como hasta ahora.

Pero la importancia de la lucha por volver a asentar a Estados Unidos en un paradigma económico de los años 80 sugiere que Occidente estará muy cerca de una ruptura sistemática durante estas próximas semanas.

Los eurófilos están demasiado comprometidos con su trayectoria actual como para cambiar de discurso en un futuro próximo. Así que seguirán culpando a Rusia y hablando mal de ella, ya que no tienen otra opción si quieren conjurar la ira popular. Además, hay pocos indicios de que hayan asimilado mentalmente el desastre que han provocado sus errores.

Y con respecto a Bruselas, el mecanismo de rotación de los dirigentes de la UE está fosilizado. La Unión nunca se dotó de una marcha atrás, una necesidad que se creía inimaginable en los primeros tiempos.

La pregunta es más bien cuál será la situación en enero-febrero en Europa.

Fuente: Strategic Culture Foundation.

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Científicos rusos desarrollan membranas para celdas de combustibles

 

Científicos rusos desarrollan membranas para celdas de combustibles

 

DIARIO OCTUBRE / noviembre 1, 2022

 

Científicos de la Universidad Politécnica rusa de Tomsk informaron hoy que habían desarrollado membranas para celdas de combustible, que permiten obtener hidrógeno ultra puro y generar energía.


El descubrimiento permitirá a la Federación de Rusia sustituir su importación, pues la membrana polimérica es una de las partes principales de las partículas de los combustibles, y su principal fabricante es la empresa norteamericana Dupont, precisó este martes el servicio de prensa de la citada universidad.

 

Para su obtención, se utilizaron las capacidades del ciclotrón R-7M, explicó la investigadora del Laboratorio Científico de Sustancias y Tecnologías Radiactivas de la Escuela de Ingeniería de Tecnologías Nucleares de la Universidad de Tomsk, Valentina Sohoreva.

Según ella, debido al uso conjunto de métodos de radiación y radio químicos en la fabricación de la membrana, los científicos lograron mejorar algunas de sus características en comparación con la contraparte estadounidense.

En particular, las membranas Tomsk soportan temperaturas más altas que las estadounidenses: 110-120 grados en lugar de 80.

Además, gracias al uso de componentes domésticos, la membrana fabricada en Rusia será unas 15 veces más barata que la de Dupont, apuntó Sohoreva.

El proyecto ya ha despertado el interés de grandes empresas, por ejemplo, Kamaz PJSC, Power Machines JSC, Biryuch Innovation Center, entre otras.

FUENTE: prensa-latina.cu

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Repsol gana un 66% más en lo que va de año

 



Repsol gana un 66% más en lo que va de año

Actualizado el 31 de octubre de 2022 / Por Redacción Kaosenlared

Repsol obtuvo un beneficio neto de 3.222 millones de euros en los nueve primeros meses de este año, es decir, un 66% más que los 1.939 millones del mismo periodo del año pasado, según la información difundida por la propia empresa. Además también ha anunciado que buena parte de ellos los distribuirá entre sus accionistas, aumentando un 11% la rentabilidad, muy por encima de lo que tenía previsto inicialmente.

A pesar de esos superbeneficios, su consejero delegado Josu Jon Imaz no ha tenido ningún reparo en criticar el impuesto que pretende imponer la Unión Europea a los denominados beneficios extraordinarios de las empresas energéticas, comentando que probablemente convenía “destinar más inversiones a Estados Unidos, debido a la mayor estabilidad regulatoria en este país“.

 Para sustentar su crítica ha señalado que la industria “no es un negocio regulado” y que, por tanto, sus beneficios no se pueden considerar extraordinarios.

Repsol, como pasa con la gran banca o las demás corporaciones energéticas, aprovecha especulativamente sus privilegios oligopólicos para aumentar los precios y sus beneficios, a costa de las condiciones de vida de la clase trabajadora y de los sectores populares, que ven reducidos sus ingresos con el aumento disparado de la inflación. Situación de la que, por otra parte, es cómplice el autodenominado “gobierno más progresista de la historia“, incapaz de tomar medidas verdaderamente eficaces para acabar con el enriquecimiento escandaloso de un puñado de capitalistas. Medidas como la regulación de precios y, en última instancia, la nacionalización de empresas estratégicas como la banca o las energéticas permitirían revertir una situación socialmente injusta e insostenible. Unas medidas que sin duda recibirían el apoyo amplio de una mayoría social harta de soportar precios y servicios abusivos o simplemente inalcanzables.

Imagen: “Presentación Plan Estratégico 2016-2020 / Presentation Strategic Plan 2016-2020” by Repsol is licensed under CC BY-NC-SA 2.0.

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El precio de la luz sube este lunes un 20%, hasta los 163,51 euros/MWh, el más alto de Europa

 

El precio de la luz sube este lunes un 20%, hasta los 163,51 euros/MWh, el más alto de Europa

 

 

INSURGENTE.ORG / 31 octubre 2022

 

Este lunes el precio de la luz en España será el más alto de toda Europa por segundo día consecutivo, por encima de países como Francia e Italia (144 euros) o Alemania (145,2 euros). Los bonos, tarifas ad hoc, etc no resuelven el problemas. La nacionalización del bien no está en la agenda.

Pese a ello, y a la subida exponencial de productos y bienes de primera necesidad no se esperan protestas multitudinarias porque el gobierno PSOE/UP se cronificó (por ahora) como el menos malo posible. Las subvenciones y la compra a sindicatos afines hacen su trabajo. Todos tienen la certeza que con esta realidad económica y estos precios con otro ejecutivo, las calles serían de otra manera.

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Hallada una mutación genética clave en la aparición de linfomas y en el cáncer de pulmón

 

Hallada una mutación genética clave en la aparición de linfomas y en el cáncer de pulmón

TERCERINFORMACION / 31.10.2022

  • Científicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas han descubierto que una alteración que afecta al gen VAV1 es clave en el desarrollo de estos tumores y desempeña funciones protumorales distintas según el órgano en el que surge.


Imagen de microscopía de un bazo que presenta un linfoma desarrollado por ratones que expresan una mutación oncogénica en el gen VAV1. / Xosé R. Bustelo

 

Una alteración genética que afecta al gen VAV1 desempeña un importante papel en tumores derivados de los linfocitos T (linfomas) y el cáncer de pulmón, dos tipos de cánceres que se caracterizan por tener tasas de supervivencia muy bajas. Esta es la principal conclusión de un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El grupo de investigación que ha realizado este trabajo que está formado por científicos del Centro de Investigación del Cáncer (CIC) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), ha descubierto también que esta alteración genética desempeña funciones pro-tumorales diferentes dependiendo del tipo de órgano en el que surge. El trabajo se publica en la revista Molecular Oncology.

“Los estudios recientes de secuenciación del genoma de un amplio número de tumores han revelado que estos albergan miles de alteraciones genéticas, las denominadas mutaciones. Esto ha creado un nuevo problema: saber cuáles son importantes para el desarrollo del cáncer o la adquisición de sus propiedades malignas, si lo son de forma autónoma o necesitan otras alteraciones genéticas simultáneamente y si se pueden identificar vulnerabilidades asociadas a estas alteraciones genéticas que permitan desarrollar nuevas terapias antitumorales”, explica Xosé R. Bustelo, que lidera este trabajo y es investigador en el CIC.

La mayoría de estas alteraciones genéticas tienen efectos neutros en las células tumorales y, por tanto, no provocan el desarrollo o la progresión maligna de los tumores que los albergan. Pero muchas de las alteraciones genéticas que sí tienen un papel relevante en cáncer se encuentran a muy baja frecuencia en los pacientes y, como consecuencia, su identificación es compleja. Según señalan los investigadores, esto continúa siendo un gran reto científico.

“El gen VAV1 se detectaba en tumores derivados de células que, como los linfocitos T (responsables de nuestras respuestas inmunes), sí expresaban de forma normal este gen. Sin embargo, también se detectaba en algunos tumores que, como en el cáncer de pulmón, derivaban de células que normalmente no expresaban esta proteína. Esto nos hizo preguntarnos si esta alteración genética era importante en ambos casos y, en dicho caso, intentar conocer los mecanismos que influencian el desarrollo de estos tumores”, apunta Javier Robles-Valero, científico del CIC (CSIC-USAL) y el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBERONC) y primer autor de este trabajo.

Otros genes implicados

El trabajo muestra que el espectro de tumores generados depende de la presencia de alteraciones genéticas en otros dos genes distintos (TRP53 y KRAS). A partir de un modelo de ratón modificado genéticamente que contenía la alteración en el gen VAV1, los investigadores han podido determinar el papel de este gen en varios tipos de cáncer.

“Por un lado, hemos demostrado que la alteración genética en VAV1 no es suficiente para inducir la formación de tumores en ningún órgano de los ratones. Sin embargo, cuando se combina con la eliminación del gen antitumoral TRP53 provoca el rápido desarrollo de un tumor muy específico de linfocitos T conocido con el nombre de linfoma periférico de células T. Pero no se han detectado otros tipos tumorales, indicando que la combinación de estas dos alteraciones genéticas solo da lugar a un tipo de tumor”, señala Robles-Valero.

En el caso del cáncer de pulmón, los investigadores decidieron comprobar si las mutaciones de VAV1 necesitan el concurso de alteraciones genéticas en otros genes ya que los ratones que poseen alteraciones genéticas que activaban los genes VAV1 y al gen protumorigénico KRAS sí desarrollan tumores de pulmón.

“Probablemente se debe a que, a diferencia de la eliminación del gen TP53, la activación del gen KRAS conlleva la expresión de VAV1 en células de pulmón que, en condiciones normales, nunca expresan este último gen”, indica Bustelo.

Estos modelos animales “servirán de base para seguir estudiando el desarrollo progresivo de los dos tipos de tumores y, sobre todo, para ensayar nuevos fármacos frente a ellos, ya que los resultados que aporta este trabajo han permitido identificar dianas terapéuticas potenciales para acabar los tumores que poseen las alteraciones genéticas en el gen VAV1”, concluye Robles-Valero.

Referencia:

Xosé R Bustelo et al. «Characterization of the spectrum of trivalent VAV1-mutation-driven tumours using a gene-edited mouse model». Molecular Oncology.

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martes, 1 de noviembre de 2022

Crisis económica del 29, diez claves para entender la Gran Depresión

 

Crisis económica del 29, diez claves para entender la Gran Depresión

 

Por Mónica Arancibia 

Rebelion

| 01/11/2022 | 



Fuentes: La izquierda diario

El 24 de octubre de 1929 Estados Unidos amaneció estupefacto cuando la Bolsa de Nueva York, el mayor mercado de valores del mundo, se derrumbó y arrastró a miles de inversores. Se vendrían años de crisis con nefastas consecuencias para la clase trabajadora.

La crisis económica mundial, producto de la pandemia del coronavirus y la debilidad de la recuperación económica pos 2008 dejará cicatrices profundas, con consecuencias inmediatas: mayor desocupación y pobreza solo comparables con la Gran Depresión.

¿Cómo fue la crisis económica de 1929?

Un 24 de octubre de 1929, el “jueves negro” como se lo denominó, la Bolsa de Nueva York, el mayor mercado de valores del mundo, se hundió y se desató el pánico. El Dow Jones, un índice que evalúa a las principales empresas que cotizan en la Bolsa, cayó hasta uno de sus niveles más bajos alcanzados desde 1800, se dieron casi 14 millones de órdenes de venta en Wall Street. Los precios de las acciones se desplomaron y miles de inversores quedaron en la ruina. Ese jueves, una multitud se congregaba frente al monumento a Georges Washington, antesala de la sede de la Bolsa.

Foto: Cordon Press

A la semana siguiente, el lunes, la bolsa descendió un 12,8 %. El martes, llamado Black Tuesday (Martes Negro), registró una caída adicional del 12 %, se produjeron más de 16 millones de transacciones.

Se decía que los empresarios hacían cola para tirarse por la ventana de los edificios, hubo rumores sobre oleadas de suicidios. Lo comprobado fue que los presidentes de County Trust Co. y Rochester Gas and Electric se suicidaron. Muchos perdieron sus grandes fortunas y fue la ruina de millones de inversores. Los dólares que los capitalistas consideraban que tenían se evaporaron.

A continuación diez claves de la mayor crisis del capitalismo:

1- La recuperación económica de los años 20 en Estados Unidos se caracterizó por el desarrollo de la especulación financiera. Se podía acceder al crédito fácil y vender a plazos para que las mercancías producidas encontrasen compradores. Se compraban acciones a bajo precio, y se vendían cuando subía su cotización. Se alimentó una burbuja bursátil, los precios de las acciones no reflejaban el valor real de la economía. La burbuja se pinchó.

2- La crisis de 1929 fue una crisis del emerger nortemericano. “El actor central de la tragedia del inicio de los años treinta es norteamericano. Es el surgimiento brutal de una nueva potencia capitalista, Estados Unidos, lo que provocó la gran crisis”, señala el economista Isaac Johsua en el libro La crisis de 1929 y el emerger norteamericano

3- La crisis tuvo epicentro en Estados Unidos, pero se extendió rápidamente a nivel mundial. Johsua distingue tres fases: la primera que es propiamente norteamericana que va desde agosto de 1929 a enero de 1931, cuya característica fue el sobreendeudamiento de los hogares, la segunda que va desde mayo de 1931 a julio de 1932 y estuvo marcada por la crisis europea (como la crisis alemana); y la tercera que se extiende de noviembre de 1932 a marzo de 1933 y se relacionó con la inserción internacional de Estados Unidos y en particular a la relación entre el dólar y el oro.

4- La etapa de la Gran Depresión de los años 30 sacudirá al mundo. En Estados Unidos de 1929 a 1933, el Producto Bruto Interno cayó un 28,6 %, la tasa de desocupación que era de 3,2 % en 1929 subió a 24,9 % (aproximadamente 13 millones de personas) en 1933. El volumen del comercio mundial disminuyó un 14,5 % desde 1929 a 1931 y vuelve a descender un 12,2 % desde 1931 a 1933. A comienzos de 1933, cuando Roosevelt asumió, casi la mitad de los bancos había quebrado.

Comedores sociales. Foto: Cordon Press

5- Johsua plantea que lo particular de dicha crisis fue la transformación de EE.UU. en la confluencia de los siglos XIX y el Siglo XX, de una sociedad compuesta por productores agrarios con un proceso de expansión de frontera y con pequeños empresarios individuales a una sociedad de grandes empresas capitalistas y de trabajo fundamentalmente asalariado. El economista destaca el sobreendeudamiento de los hogares como una característica exclusiva de la crisis de 1929. El aumento de la desocupación en este contexto significó un derrumbe del consumo por el peso preponderante de los salarios en el ingreso nacional (en EE.UU. en 1929 representó el 60 %).

6- En el plano internacional el ascenso de Estados Unidos como potencia destruyó la hegemonía inglesa sin poder reemplazarla en lo inmediato. La Primera Guerra Mundial agudizó esta contradicción. Estados Unidos era ya desde los años ’20 una potencia económica (tenía casi la mitad de las reservas en oro del mundo, la productividad del trabajo era 1,5 veces mayor a la británica, y el valor de la libra esterlina se calculaba en dólares), y militar. Pero Estados Unidos intervino tarde en la Primera Guerra Mundial y no demostró aún en el período de entreguerras la voluntad política de transformarse en el nuevo imperialismo dominante. Esto fue cambiando desde la crisis del 30 y en particular durante la Segunda Guerra Mundial. El temor de los capitalistas a la revolución obrera internacional incidió en ese cambio.

La decadencia del imperio inglés y el inicio de la lucha internacional de las potencias imperialistas por la redistribución del mundo, abrieron la época más convulsiva del capitalismo internacional que incluyó el triunfo de la Revolución Rusa de Octubre de 1917, las dos grandes guerras mundiales, y la Gran Depresión de los años ‘30.

7- La combinación de las dos condiciones citadas, el emerger norteamericano como potencia sin lograr imponerse como país dominante y la transformación de dicho país en una sociedad de grandes empresas capitalistas y de trabajo fundamentalmente asalariado es lo que Johsua va a sintetizar como elemento excepcional de la crisis económica mundial.

8 -La crisis económica mundial de 1929 dejó en evidencia la quiebra del sistema de comercio internacional y de pagos y mostró la vulnerabilidad del esquema del libre comercio y del patrón oro (instaurado en 1813 en Inglaterra, establecía la convertibilidad de la libra en oro y hacia 1880 el patrón se generalizó al resto de los países) para controlar las finanzas internacionales. Fue el fin del liberalismo económico o “laissez faire”.

9- A partir de 1933 el presidente de Estados Unidos Franklin D. Roosevelt promovió el New Deal para sacar a la economía de la depresión económica, y buscó reducir el desempleo y atacar el hambre ante el pánico de la burguesía a las grandes tensiones que se venían acumulando en la clase obrera norteamericana y los millones de desocupados. Algunas de las medidas que implementó fueron: la creación de la Dirección para el Progreso y el Trabajo que tenía el objetivo de construir infraestructuras, carreteras; seguro de desempleo, pensiones y jubilaciones. Si bien bajó la desocupación, se mantuvo en niveles elevados (19 % en 1938). A pesar del despliegue del New Deal no fue este el que impulsó la salida de la depresión. Como señala la economista Paula Bach, “recién a partir del 39’ con los preparativos para la guerra, la economía entró en un sendero de verdadera recuperación”. Hubo una gran inversión pública y se desarrolló el aparato militar-industrial por una demanda garantizada por el Estado.

10- La crisis económica mundial profundizó las contradicciones en la estructura económica y política de los países imperialistas y su lugar en el tablero mundial. La decadencia capitalista se traduciría en conflictos de clases como en Francia y España. La crisis del 29 aceleró las tendencias a resolver dichas contradicciones a través de un nuevo reparto de las colonias, de las esferas de influencia y de los mercados mundiales en una nueva guerra imperialista.

Mónica Arancibia. Nacida en Buenos Aires en 1984. Es economista. Miembro del Partido de los Trabajadores Socialistas desde 2008. Coedita la sección de Economía de La Izquierda Diario. Seguir en Twitter

Fuente: https://www.izquierdadiario.es/Crisis-economica-del-29-diez-claves-para-entender-la-Gran-Depresion

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Transhumanismo en la práctica deportiva

 

El desarrollo científico-tecnológico permite una forma más sofisticada de dopaje: el dopaje genético. Hay quienes están a favor de superar los límites naturales en la competitividad deportiva, y ofrecen sus argumentos. ¿Son lo suficientemente convincentes?


Transhumanismo en la práctica deportiva

 

 

El Viejo Topo

1 noviembre, 2022


Raúl Francisco Sebastián Solanes

El desarrollo científico-tecnológico permite una forma más sofisticada de dopaje: el dopaje genético. Hay quienes están a favor de superar los límites naturales en la competitividad deportiva, y ofrecen sus argumentos. ¿Son lo suficientemente convincentes?

El sistema deportivo es uno de los principales escenarios de nuestras sociedades, y ha acabado convirtiéndose en el hábitat paradigmático del hombre performance. El cuerpo humano pasa a convertirse en la representación de un “hecho social total”, ligado esencialmente a una cultura del consumo cuyo eje central es la experiencia de vivir y sentir sensaciones físico-emotivas. De modo que el imperativo del fitness (bienestar físico) resulta superado por el wellness (bienestar, además de físico, mental y emocional)[i].

La influencia del transhumanismo, que ha irrumpido con fuerza como una de las corrientes de pensamiento emergentes, llega al mismo ámbito deportivo gracias a sus propuestas sobre el gene dopping enhacement, es decir, del dopaje genético y del mejoramiento genético del rendimiento de los deportistas en el terreno deportivo. Para abordar esta cuestión tendremos que aproximarnos a lo que es el dopaje, su historia y sus nuevas manifestaciones como el dopaje genético.

El origen de la palabra dopaje estaría en el término “dop”, utilizado en Sudáfrica durante el siglo XVIII para referirse a una bebida alcohólica que tenía efectos estimulantes. Otros, en cambio, señalan que podría provenir de la palabra holandesa “doop”, que después asumiría el inglés para referirse a una sustancia con efectos sedantes y alucinógenos. Será a finales del siglo XIX cuando el término se utilice para referirse a una bebida con efectos narcóticos, y es a principios del siglo XX cuando se defina la conexión con los efectos mejoradores del rendimiento físico. Las autoridades deportivas fueron las primeras que tomaron una serie de iniciativas en contra de todo tipo de mejoramiento proveniente de sustancias químicas. En 1928 la Federación Internacional Atlética Amateur prohibió el dopaje, y en 1968 el Comité Olímpico Internacional (COI) empezó a llevar a cabo controles de dopaje obligatorio. Como resultado se funda en 1999 el World Anti-Doping Association (WADA). Será en los Juegos Olímpicos de Atenas de 2004 cuando se establezca por primera vez un control antidopaje sistemático.

Son muchos los argumentos que se dan a favor y en contra del uso del dopaje desde la ética del deporte, pues se entiende que el dopaje es también un problema jurídico, legal, cultural y, sobre todo, ético. Pérez Triviño recopila varios argumentos en relación con la prohibición del dopaje. Son los siguientes:

El problema del engaño y la afectación a la igualdad. Desde este argumento se intenta señalar que el dopaje sería una infracción a las reglas del deporte, de lo que se sigue que todo aquel que recurra a este tipo de sustancias dopantes estaría violando las reglas del deporte. Los partidarios de este argumento defienden que el dopaje debe ser prohibido, pues contradice a las reglas del deporte y supone una forma de engaño.

Otro argumento corresponde a la “lotería genética”. Aunque el deporte moderno se caracteriza por la igualdad, lo cierto es que en numerosas ocasiones los deportistas no salen al terreno deportivo en pura igualdad de condiciones, pues algunos han sido dotados de una serie de disposiciones naturales que les hacen destacar en el deporte más que sus compañeros. De hecho, los autores que apelan a este argumento entienden que la desigualdad per se no es inaceptable o injusta en el deporte; incluso afirman que forma parte del deporte, ya que un deporte donde todos tuvieran las mismas habilidades o disposiciones físicas resultaría aburrido y carente de atractivo. Por lo que se rechaza el uso del dopaje, especialmente en los casos en que su uso se justifica para superar las desigualdades físicas con las que nos ha dotado la naturaleza.

Otro argumento: la irrelevancia relativa del dopaje, que entiende que en la actualidad el dopaje no ofrece soluciones milagrosas que aumenten el rendimiento de los deportistas. Cada participante en el deporte deberá seguir entrenándose con dedicación y sacrificio si quiere obtener la ansiada meta. El dopaje le ofrece una hipotética ventaja y muchos riesgos que ponen en peligro su salud.

Por último, el argumento del daño y del paternalismo injustificado. La premisa mayor de esta argumentación reside en que, en la mayoría de los casos, las sustancias dopantes que los deportistas toman para aumentar su rendimiento es incontrolado, por lo que existe un riesgo elevado de que puedan dañar seriamente a su salud.

El uso de tecnologías genéticas en el deporte puede surgir atendiendo a diversas finalidades, bien sean terapéuticas o mejoradoras del rendimiento. Lo cierto es que serán tres los tipos de modificación mejoradoras que pueden experimentar los deportistas en un futuro próximo: el dopaje genético, los implantes en el cuerpo que convertirán a los deportistas en cyborgs y la creación de seres transgénicos, es decir, híbridos y quimeras. La Word Anti-Doping Agency (WADA) define el dopaje genético como la introducción y consiguiente expresión de un transgen (un gen modificado genéticamente) o la modulación de la actividad de un gen existente para lograr una ventaja fisiológica adicional.

El primer problema con que se enfrenta el nuevo proyecto de mejora es el de determinar qué se entiende por “mejora”. Según Allen Buchanan: “una mejora biomédica es una intervención deliberada, aplicando la ciencia biomédica, que pretende mejorar (to improve) una capacidad existente, que tienen de forma típica la mayor parte de los seres humanos normales, o todos ellos, o crear una capacidad nueva, actuando directamente en el cuerpo o en el cerebro”[ii]. Un segundo problema consiste en decidir qué posición ética adoptar al respecto, si estamos dispuestos o no a aceptar las mejoras con medios biomédicos, o únicamente son admisibles las intervenciones terapéuticas, es decir, los tratamientos.

El debate en torno a la aceptación o no del dopaje y de la aplicación de las nuevas tecnologías genéticas de mejoramiento de las capacidades humanas se ha dividido al menos en dos frentes: por un lado, los transhumanistas, que defienden que la gran variedad de mejoras técnicas y genéticas deberían desarrollarse y aplicarse a la práctica deportiva, y, por otro lado, los bioconsevadores, que sostienen que no deberíamos modificar sustancialmente la biología y las condiciones inherentemente humanas.

Como señala Thomas Douglas, la tesis principal de los bioconservadores sostiene que, “aun cuando fuera técnicamente posible y legalmente permisible comprometerse en la mejora biomédica, no sería moralmente permisible hacerlo”[iii]. Dentro de los bioconservadores encontramos a Francis Fukuyama, quién formó parte del Consejo de Bioética del expresidente estadounidense George W. Bush. En su artículo Transhumanism, Fukuyama afirmó que el transhumanismo es “la idea más peligrosa del mundo”[iv]. El filósofo Michael Sandel es otro de los clásicos de esta posición, expresada, principalmente, en su libro Contra la perfección. Por su parte, bioeticistas como George Annas, Lori Andrews y Rosario Isasi han propuesto una legislación para que sea un “crimen contra la humanidad” la modificación genética heredable en seres humanos.

Centrándonos en el ámbito de la ética del deporte podemos citar algunos nombres importantes de ambos grupos. Dentro del primer grupo, los transhumanistas, debemos situar las propuestas de Claudio M. Tamburrini o de Julian Savulescu, quien afirma que determinadas técnicas de mejoramiento harían del deporte una práctica más segura y estable. Por otro lado, en el grupo de los bioconservadores, debemos incorporar las propuestas del ya citado Michael Sandel o, siempre en relación con el deporte, de Robert Louis Simon.

Julian Savulescu, profesor y director del Uehiro Centre for Practical Ethics en la Universidad de Oxford, ha defendido abiertamente las ventajas que conllevan las técnicas de mejoramiento humano en el deporte profesional. En primer lugar, entiende que la decisión de ingerir sustancias dopantes por parte de los competidores es una decisión libre: el deportista la ha sumido y en nada se distingue de cualquier otra decisión que pueda haber tomado para mejorar su rendimiento. En segundo lugar, señala que la aparición y utilización de muchos avances tecnológicos en el equipamiento deportivo comportan, a su vez, que ya haya sido mejorado el rendimiento de los deportistas: un caso sencillo es el relativo a las innovaciones producidas en el calzado que usan los velocistas.

Asimismo, Savulescu considera que la eliminación de las prohibiciones del dopaje en deportes como el ciclismo profesional, traerá la igualdad y justicia entre los ciclistas y sus equipos. El motivo reside en que la evaluación de sustancias prohibidas no se hace de forma global, sino más bien parcial, aplicándose a un pequeño porcentaje de la comunidad de deportistas. Éste es el motivo de que, pese a lo prescrito por las reglas que prohíben el uso del dopaje, esta práctica sigue estando muy consolidada entre los deportistas. Por lo que el establecimiento de una legislación que legalice y regule el uso de técnicas dopantes contribuiría a hacer que el deporte de élite fuera más justo.

La solución, a criterio de Savulescu, sería eliminar el tabú existente en relación con el dopaje y aceptar su lado positivo (por ejemplo, los esteroides anabolizantes capacitan a los deportistas para aumentar su rendimiento hasta cotas jamás alcanzadas por el entrenamiento llevado a cabo sin recursos artificiales). Aunque a ello se le podrían presentar muchas objeciones, partiendo de que pone en entredicho la equidad en el deporte. Como bien señala Sandel, este meliorismo que lo apuesta todo al desarrollo, al progreso y al perfeccionamiento llevaría a una sociedad estratificada e insolidaria, una sociedad que despreciaría a quienes padecen discapacidades y que, por ello, socavaría el compromiso con la justicia distributiva[v].

Podemos concluir que los deportistas son personas con igual dignidad, lo que implica que son fines en sí y que no pueden mediatizarse para cualquier otro fin. En lugar de asumir riesgos para la salud en aras de la máxima competitividad, el deporte debe fomentar valores que impacten positivamente en la sociedad a partir de sus repercusiones socioculturales.

En oposición a la postura transhumanista, el dopaje contribuiría a aniquilar por completo el vestigio moral que permanece en el deporte profesional. La aceptación del dopaje, y en particular del dopaje genético, contribuiría a que la práctica deportiva fuese completamente entregada al mercantilismo y, por consiguiente, aumentarían las diferencias económicas que explican la brecha entre el éxito y el fracaso deportivo: solo podrían acceder a este tipo de sustancias o tecnologías genéticas dopantes los clubes deportivos con mayor poder adquisitivo para costearlo.

Cabe pensar que detrás de argumentos como los que ofrece Savulescu se ocultan los intereses de las empresas farmacéuticas, que serían las principales beneficiarias de la legalización, y por tanto la difusión, del dopaje. Como el propio Suvalescu declara: “el dinero compra el éxito”[vi]. Pero como nos enseñó Gadamer en sus últimos escritos, cuando ya contaba con una avanzada edad, es que si lo que uno quiere es educarse y formarse –o, en el caso del deporte, aspirar al lema de Coubertin donde lo importante es competir bien– entonces debemos recurrir a fuerzas humanas para sobrevivir indemnes a la tecnología y al ser de la máquina[vii].

Notas

[i] Russo, G. (2011). La società della welness: Corpi sportivi al traguardo della salute. Ed. Franco Angeli, p. 16.

[ii] Buchanan, A. (2011). Beyond Humanity? Ed. Oxford University Press, p. 23.

[iii] Douglas, T. “Moral Enhancement”, Journal of Applied Philosophy, vol. 25, n. 3, 2008, p. 228.

[iv] Fukuyama, F. Foreign Policy, 2004 September/October.

[v] Sandel, M. (2007). Contra la perfección. Ed. Marbot, pp. 89-92.

[vi] Savulescu, J. (2012). ¿Decisiones peligrosas? Una bioética desafiante. Ed. Tecnos, p. 118.

[vii] Gadamer, H. G. (2000). La educación es educarse. Ed. Paidós, p. 48.

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Brasil. La victoria de Lula y el golpe de Estado continuado

 



Brasil. La victoria de Lula y el golpe de Estado continuado

 

Por Boaventura de Sousa Santos

KAOSENLARED

31 de octubre de 2022 / Por Otros medios

El domingo pasado quedó claro que en Brasil se está produciendo un Golpe de Estado. Se trata de un nuevo tipo de golpe cuyo curso talvez no sea afectado sustancialmente por el resultado de las elecciones. Por cierto, con la difícil victoria de Lula da Silva su ritmo será ciertamente afectado. Se trata de un golpe que comenzó a ponerse en marcha en 2014 con la impugnación de los resultados de las elecciones presidenciales ganadas por la presidenta Dilma Rousseff; continuó con el impeachment de la presidenta Rousseff en 2016; y con el encarcelamiento ilegal del ex presidente Lula da Silva en 2018 para impedirle presentarse a las elecciones que ganó el presidente Bolsonaro, principal beneficiario del golpe en su fase actual. Con la elección de Bolsonaro terminó la primera fase del golpe y comenzó una segunda. Al igual que Adolf Hitler en 1932, Bolsonaro dejó claro desde el primer momento que había utilizado la democracia exclusivamente para llegar al poder y que, una vez conseguido este objetivo, ejercería el poder con el objetivo exclusivo de destruirla. En esta segunda fase, el golpe tomó la forma de un lento vaciamiento de la institucionalidad democrática y de la cultura política, cuyos principales componentes fueron los siguientes.

En el ámbito de la institucionalidad: la explotación de todas las debilidades del sistema político brasileño, en particular del poder legislativo, profundizando la mercantilización de la política, la compra y venta de votos de los representantes del pueblo en el período entre elecciones y la compra y venta de votos de los electores durante los períodos electorales; la complicidad del poder judicial conservador, incapaz de imaginar la igualdad de los ciudadanos ante la ley y acostumbrado a convivir tanto con el imperio de la ley como con el imperio de la ilegalidad, según los intereses en juego; la captura de las fuerzas armadas a través de la distribución masiva de cargos ministeriales y administrativos.

En el ámbito de la cultura política democrática: la apología de la dictadura y sus métodos represivos, incluida la tortura; el uso masivo de las redes sociales para difundir fake news y promover la cultura del odio y una ideología del bienestar vaciada de cualquier contenido que no sea el del malestar o el sufrimiento infligido al «otro» construido como enemigo; la capilarización en el seno del tejido social del imperialismo religioso conservador estadounidense (evangelismo neopentecostal) vigente desde 1969 como política contrainsurgente preferente.

Esta fase concluyó al final de la primera vuelta de las elecciones presidenciales el pasado 2 de octubre. A partir de entonces, entró en una nueva fase basada en un ataque frontal al núcleo duro de la democracia liberal, al proceso electoral y a las instituciones encargadas de garantizar su normal desarrollo. Esta fase es cualitativamente nueva debido a dos factores.

En primer lugar, se ha puesto de manifiesto la internacionalización del ataque a la democracia brasileña a través de organizaciones globales de extrema derecha originadas y financiadas por la plutocracia estadounidense. Brasil se ha convertido en el laboratorio de la extrema derecha mundial donde se pone a prueba la vitalidad del proyecto fascista global en el que el neoliberalismo se juega un nuevo (¿último?) aliento. El objetivo principal es la elección de Donald Trump en 2024. Informaciones fiables nos dicen que las empresas de desinformación y manipulación electoral vinculadas al notorio fascista Steve Bannon se instalaron en dos pisos de una de las principales calles de Sao Paulo desde donde dirigían las operaciones.

En esta fase electoral, las dos estrategias principales fueron las siguientes. La primera fue la intimidación para evitar el «voto equivocado» y los beneficios a cambio del «voto correcto» ofrecidos por la clase empresarial baja y los políticos locales. La segunda, utilizada durante mucho tiempo por las fuerzas conservadoras de EE.UU. bajo el nombre de vote supression. La supresión del voto consiste en un conjunto de medidas excepcionales, siempre bajo el barniz de la normalidad legal, destinadas a impedir que los grupos sociales más proclives a votar al candidato opuesto a los golpistas ejercieran su derecho al voto: bloqueos de carreteras, exceso de celo en el control de los vehículos que transportaban a los potenciales votantes, intimidación para provocar el abandono, suspensión del transporte gratuito decretado por la ley electoral para promover el ejercicio del derecho al voto de los más pobres.

¿Y ahora qué, Brasil? La democracia brasileña ha sobrevivido a esta nueva fase del golpe de Estado en curso. A ello contribuyó la notable e intrépida implicación de los demócratas brasileños, que vieron en su voto la prueba de una vida mínimamente digna, la afirmación de su autoestima en términos de civilización y el principio activo de la energía democrática para los difíciles tiempos que se avecinan. También contribuyó la firmeza de las instituciones de justicia electoral, en medio de presiones, desautorizaciones e intimidaciones de todo tipo. Pero sería una locura irresponsable pensar que el proceso golpista ha terminado. No ha terminado y entrará en una nueva fase porque las condiciones y las fuerzas nacionales e internacionales que lo reclaman desde 2014 siguen vigentes y no han hecho más que reforzarse en estos últimos años.

El golpe de Estado continuado entrará en una nueva fase. En lo inmediato, será probablemente la impugnación de los resultados electorales para compensar el fracaso de los golpistas en conseguir los resultados que querían con sus múltiples fraudes. Después, el golpe adoptará otras formas, a veces más subterráneas, con la utilización del crimen organizado para intimidar a las fuerzas democráticas, y a veces más institucionales, con la movilización artera del poder legislativo para crear una situación de ingobernabilidad permanente, es decir, con la amenaza de destitución del gobierno elegido y de las altas esferas del sistema judicial.

Aunque el objetivo de los golpistas a medio plazo es impedir que el presidente Lula da Silva complete su mandato, el proceso golpista continuará y sólo será verdaderamente neutralizado cuando los demócratas brasileños se den cuenta de que la vulnerabilidad de la democracia es en gran medida autoinfligida, por la arrogancia en pretender ser la única condición para la legitimidad del poder en lugar de asumir que su legitimidad estará siempre al borde del colapso en una sociedad socioeconómica, histórica, racial y sexualmente muy injusta.

Traducción de Bryan Vargas Reyes

Fuente: https://m.publico.es/columnas/110720522784/espejos-extranos-brasil-la-victoria-de-lula-y-el-golpe-de-estado-continuado/amp

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