miércoles, 22 de enero de 2020

UNA BIEN BUENA DEL MOLONGUE ECOLÓGICO TAL Y COMO NOS LA PRESENTAN LOS MISMOS QUE NOS QUIEREN QUITAR LAS PENSIONES DIOS MEDIANTE: AFRICA NO EXISTE NI TIENE POR QUÉ EXISTIR HASTA QUE SE CONVIERTA EN UN SOLAR MONDO Y LIRONDO CUANDO PASEN 20 AÑOS



Los países africanos no creen en la transición energética.

DIARIO OCTUBRE / 20.01.2020

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Las tonterías sobre la descarbonización y la transición ecológica son propias de las grandes potencias, satisfechas con su posición hegemónica en los mercados mundiales de la energía y deseosas de que no aparezcan competidores.
Dichas políticas se enfrentan a los planes de los países en desarrollo, como los africanos, que no creen en dichas tonterías y tienen planes muy ambiciosos para impulsar la producción de gas natural licuado (GNL).
En un informe publicado en noviembre del año pasado, la CAO (Cámara Africana de la Energía) indicó que en la última década, los descubrimientos de enormes reservas de gas natural en Mozambique, Tanzania, Senegal y Mauritania han cambiado la fisonomía del Continente Negro. Ahora África puede suministrar dos tercios de la oferta mundial de gas durante unos 20 años.
El mayor productor de GNL de África es Nigeria, cuyo monopolio (Nigeria LNG) ha anunciado inversiones del orden de 10.000 millones de dólares, “para igualar a nuestros pares en todo el mundo”, según Osobonye LongJohn, Presidente del Consejo de Administración de la empresa, en la que participan Chevron, Total y NNPC, la petrolera pública, entre otros.
Pero otros países del continente también están desarrollando proyectos para explotar sus yacimientos. Entre ellos se encuentra Mozambique, que pondrá en marcha dos proyectos de licuefacción en 2024, con una inversión de más de 50.000 millones de dólares.
En la frontera marítima de Senegal y Mauritania se descubrieron hace cuatro años varios campos de gas natural que entrarán en funcionamiento en 2023.
Este año entrará en funcionamiento en Etiopía un proyecto de licuefacción flotante.
Tanzania ya produce de gas natural para el mercado interno pero negociacia la construcción de la planta de licuefacción de gas natural de Lindi y tiene un enorme potencial de recursos descubiertos en el mar por grandes empresas como Exxon, Shell y Equinor, pero una mala gestión política está ralentizando el desarrollo de los proyectos.
Costa de Marfil quiere importar y regasificar GNL antes de introducirlo en las centrales eléctricas que actualmente están paralizadas. El proyecto se ha adjudicado al consorcio CI-GNL compuesto por Total, el operador que posee el 34 por ciento del proyecto, mientras Petroci, la empresa petrolera pública, tiene el 11 por ciento.
Togo, Burkina y Ghana están considerando la posibilidad de importar GNL de Guinea Ecuatorial como parte del proyecto LNG2Africa iniciado por el gobierno de Guinea Ecuatorial.
El año que viene la empresa francesa Total instalará en la costa de Benin una unidad de importación y regasificación de GNL (FSRU).
Senegal también va a instalar una planta flotante de generación de energía en alta mar utilizando la tecnología GNL para la generación de energía a partir de 2023. Cubrirá el 15 por ciento de la demanda de electricidad de Senegal a precios mucho más baratos que los actuales de fuel.

LOS MISTERIOS DE LA SANTISIMA TRINIDAD SON TRES; LOS DE LA ECOLOGÍA INFINITOS, ¡VAYA POR DIOS!



“Greenpeace aplaude que la emergencia climática sea prioritaria y transversal”, y yo aplaudo a Greenpeace, y un amigo mío me aplaude a mí, y a otro que conozco aplaude a este que yo conozco, o sea, que nos aplaudimos todos, así que estamos todos en un sin vivir de aplausos. Que sepamos o no a quién o quienes dirigimos los aplausos y por qué  ya es otra cosa.

Yo sé desde niño, desde muchos años antes que el Dios de la ecológica, porque este Dios, lo mismo que el del resto de Dioses, es invento de algún listillo o lince de las finanzas, que los papeles no se pueden tirar al suelo, porque las calles, un bien público, tienen que estar limpias; sé también que no se puede hacer ruido porque se molesta a otras personas, sé también que el pan no se puede tirar porque hay gente que no puede comerlo, ni derrochar el agua, porque también hay gente que no puede beber. Se incluso que al entrar a una casa hay que saludar y que a las personas hay que respetarlas; que no se puede, es decir, que no se debe, porque poder se puede, ser crueles con los animales, etc. Vamos que yo sé unas cuantas cosas para no molestar y hacer agradable, dentro de las posibilidades de cada cual, la existencia de los demás. Y lo reconozco, que se me hace muy raro haber escrito todo esto sin pronunciar ni una sola vez el sagrado nombre del Dios o la Diosa Ecología.

De la Santísima Trinidad lo sé todo, porque como no hay nada que saber ni se sabe quién es El Padre; quién es El Hijo y quién el Espíritu Santo, pues chupi, ya está todo dicho y, sabido.

Sé también lo de la transversalidad de la ecología (todos somos responsables de la destrucción de la naturaleza) y no porque lo diga Greenpeace, las organizaciones no gubernamentales Juanita y Santiaguito y los políticos progres que están al quite de todo, sino porque me lo dice mi gato que está en todo: Manolo –me dice mi gato- tú eres tan transversal como la Coca Cola, y en consecuencia eres tan responsable como ella de que a las ballenas se les llene el buche de plástico y se mueran.

Si a la Ecología le quitamos las cáscaras que alguien le ha puesto para sacralizarla y convertirla en la Santísima Trinidad de andar por casa para el engañamiento y alienamiento social moderno por parte de las clases dominantes (que son las mismas que a través del Pacto de Toledo nos quieren quitar las pensiones) haciendo o contribuyendo aún más a la pérdida de conciencia personal, económica, política e ideológica del ser humano (el fin de las religiones es ese, engañar, alienar, inhibir al ser humano de su propia responsabilidad), haciendo de él un ser acrítico o indigente intelectual y chabacano social, impulsado a buscar una telaraña intelectual que llevarse al cerebro que le ponga en el camino de obtener la facilidad verde con pintas blancas, vemos que la cosa cambia, que no tiene nada de misterioso y que, por ende, tal y como nos la dan masticada no puede ser más que otro instrumento para mantenernos en la ignorancia, porque cuando son los políticos y las instituciones que manejan para engañarnos y poder robarnos tranquila y legalmente, los que  de cuando en cuando nos echan el pienso ideológico de la Ecología, metiéndonosla por los ojos como la piedra filosofal que resolverá todos nuestros problemas, es que, cuando menos, mi cuate, ahí hay tomate.

¿No es más facilito como a, b y c de toda ecología que el individuo disponga de los medios necesarios para vivir a la altura y posibilidades materiales de los tiempo que corren?, que ya se preocupará él de no destruir el medio en el que vive.

* * *
Es necesario un compromiso mayor para dar respuesta a la emergencia climática 

TERCERA INFRMACIÓN
21/01/2020
  • El Consejo de Ministras y Ministros aprueba la declaración de Emergencia Climática. Anuncia una serie de medidas para los próximos 100 días, muchas de ellas pendientes desde la legislatura anterior.
  • Para Ecologistas en Acción reconocer la crisis climática supone un paso adelante, pero es necesario alcanzar medidas suficientemente ambiciosas para pasar de las palabras a los hechos e intentar mantener el incremento de la temperatura global en 1,5 ºC.
  • Seguir manteniendo el actual compromiso de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) en 2030, frente a la reducción del 55 % de GEI respecto a los niveles de 1990 propuesta en el Parlamento Europeo, supone una posición insuficiente a nivel científico, más aún en un territorio como el del Estado español, especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático.


El nuevo gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos aprueba en el Consejo de Ministras y Ministros una declaración de emergencia climática, en la línea de lo sucedido en otras instituciones como el Parlamento y la Comisión Europea o en numerosos municipios y comunidades del Estado español. Una declaración por ahora más simbólica que real, pero que viene a reconocer el momento de emergencia social y ambiental actual, el escaso tiempo de actuación restante y las enormes consecuencias que tendrán que afrontarse como consecuencia de la continua quema de combustibles fósiles.

Estas consecuencias ya se están sufriendo, tal y como manifestó la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que cifra los efectos del cambio climático en la prolongación de cinco semanas del periodo de verano, la duplicación de las noches tropicales y la reducción de los recursos hídricos disponibles. La constatación de una metereología cada vez más extrema está suponiendo numerosos problemas y pérdidas para una gran cantidad de municipios.

El Consejo de Ministras y Ministros anuncia en esta declaración institucional la adopción de una serie de medidas durante los 100 primeros días de gobierno. Muchas de ellas, que deberían tener efectos positivos en la lucha climática, no corresponden a trabajos nuevos sino a la finalización de importantes piezas legislativas que quedaron pendientes de aprobación en la pasada legislatura. Entre ellas, la estrategia a largo plazo, el marco para la transición justa, la Ley de Cambio Climático y Transición Energética o la finalización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) eran compromisos adquiridos ante Unión Europea o Naciones Unidas. Unos compromisos a los que se llega tarde. El propio reglamento de gobernanza europeo obligaba a los países a presentar no más tarde de 31 de diciembre de 2019 el texto definitivo. Tampoco se ha realizado aún la evaluación ambiental estratégica de esta importante pieza climática. 

El anuncio de la creación de una Asamblea Ciudadana del Cambio Climático, emulando el modelo desarrollado en Francia, puede ser una de las vías de articulación de esta participación, aunque aún no se dispone de información concreta de las competencias de esta asamblea, ni se conoce si sus decisiones serán vinculantes. 

La ministra Teresa Ribera señala la necesidad de abordar esta emergencia climática por tres razones que Ecologistas en Acción comparte: justicia climática, futuro y responsabilidad. Sin embargo persiste una enorme brecha entre lo que se debe hacer según la ciencia y los compromisos propuestos, como Ecologistas en Acción puso de manifiesto ante el primer borrador del PNIEC. Una realidad global resultado de que en territorios como el español las propuestas políticas presentadas hasta el momento se quedan lejos de las reducciones necesarias y repiten varios errores que impedirán limitar el aumento de la temperatura global muy por debajo de 2 ºC.  

Por otro lado, la declaración de emergencia choca en ocasiones con la falta de medidas a nivel nacional, que deja a las entidades regionales y locales la responsabilidad de la reducción de las emisiones. Esto es problemático ya que, como se ha comprobado en ayuntamientos como el de Madrid, muchas veces se camina en la dirección opuesta. Asimismo apuestas como la continua masificación del turismo, en la que la ausencia de regulación de los cruceros y los pisos turísticos o el incremento de las infraestructuras altamente impactantes son motor de un crecimiento insostenible con graves consecuencias, una reflexión necesaria en las fechas en las que se está celebrando FITUR.

El reconocimiento de la crisis ecológica es un paso de concienciación y de responsabilidad importante, y Ecologistas en Acción le da la bienvenida. Pero tiene que cristalizar en cambios en el sistema productivo para frenar suficientemente el cambio climático. En este sentido, la organización ecologista remarca que una transformación del sistema no es una reformulación del mismo esquema productivista que ha llevado hasta la ruptura de los límites planetarios. La reducción del consumo es una realidad física ineludible. Cuanto más se tarde en dar una respuesta viable, mayores serán los problemas a afrontar durante los próximos años.

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martes, 21 de enero de 2020

¡SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA! Y QUE NO ME LA VAYAN A LÍAR AHORA, QUE YO NO HE DICHO NADA DE VOX, QUE ESE ERA EL GRITO DEL CAPITAN TRUENO, POR CIERTO ENAMORADO DE UNA EXTRANJERA, SIGRID, COMO SI EN ESPAÑA NO HUBIERA HABIDO MUJERES GUAPAS Y DECENTES, CUANDO SE VOLVÍA LOCO-PATRIO Y SE LIABA A EMPITONAR MOROS, TAL QUE EL ESMICHE DE VOX SE PONE CIEGO Y LA EMPRENDE A QUERELLA VA Y QUERELLA VIENE, CONTRA LOS MOROS DE LA BATALLA DE TOLOSA, Y QUE DIOS ME VAYA SALVANDO AL REY, PORQUE SI NO, YO NO SÉ QUIÉN LO PODRÁ SALVAR



Juan Carlos I pactó en secreto con Kissinger la entrega del Sáhara a Marruecos a cambio de la Corona

Rebelión
ECSaharaui
20.01.2020

El Sáhara Occidental es un tema de descolonización que no sólo afecta a la región del Maghreb . Hay muchos países pendientes de cuanto sucede en este conflicto por los daños colaterales que puede suponer. La Agencia Central de Inteligencia americana compartió varias fotos de soldados saharauis lanzando misiles y otros marroquíes capturados por las fuerzas saharauis.

La decisión de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, CIA, de abrir el acceso a más de 10 millones de páginas de más de 900.000 documentos desclasificados permite conocer lo que sucedió exactamente a partir de marzo de 1979.

La agencia de inteligencia americana revela que Marruecos estaba perdiendo la guerra contra el Frente Polisario. Según el documento, Marruecos estaba perdiendo la batalla hasta que países europeos y Árabes intervinieron para ayudar a la dictadura de Hassan II.
''La anexión del Sáhara Occidental por Marruecos en 1975 fue por la fuerza y desembocó en una guerra", según los documentos desclasificados, la guerra del Sáhara que estuvo muy disputada entre el Frente Polisario y Marruecos, fue determinante la ayuda que recibieron los marroquíes por parte de Estados Unidos, Francia, España y Arabía Saudí gracias a las relaciones de Hassan II con Henry Kissinger, entonces consejero de Seguridad Nacional de EEUU y con los Saud de Arabía Saudí.
Pero ¿qué ha hecho Juan Carlos con el pueblo del Sáhara Occidental? El 21 de agosto de 1975, el Departamento de Estado norteamericano da luz verde a un proyecto estratégico secreto de la CIA, financiado por Arabia Saudí, para arrebatar la antigua provincia del Sahara (270.000 Kms cuadrados) a España. Un territorio vital desde el punto geoestratégico, rico en fosfatos, hierro, petróleo y gas, que EE.UU no está dispuesto a dejar en manos de España dada la situación en que se encuentra el régimen de Franco.
El plan consiste en invadir la zonamediante una marcha de unos 300.000 ciudadanos marroquíes (Marcha Verde) , que se harían pasar por antiguos habitantes de la zona.
El 6 de octubre de 1975, los servicios de Inteligencia del Ejército español informan a Franco, ya muy enfermo, de los planes de EE.UU en relación con el Sáhara Occidental y le piden que actúe en consecuencia.

El 16 de octubre de 1975, la Marcha Verde es anunciada por Hasan II, al mismo tiempo que el Tribunal Internacional de Justicia de la ONU rechaza las pretensiones de Maruecos sobre ese territorio. Hassan II declara sin vergüenza ninguna: ''Tenemos que iniciar una marcha verde desde el Norte de Marruecos hacia el Sur y del Este al Oeste. Tenemos, querido pueblo, que levantarnos como un solo hombre, con orden y organización para dirigirnos al Sahara y encontrarnos con nuestros hermanos allí".

El 21 de octubre de 1975, el príncipe Juan Carlos de Borbón, heredero del dictador, se niega a aceptar la jefatura del Estado con carácter interino. Quiere plenos poderes para poder actuar en el Sáhara Occidental.

El 22 de octubre de 1975, el presidente del Gobierno español, Arias Navarro, con conocimiento de Franco, manda al ministro José Solís a Rabat para tratar de parar el órdago marroquí prometiendo negociaciones sobre el tema en cuanto la situación del dictador mejore. El 26 de octubre de 1975, da comienzo la Marcha Verde en territorio marroquí. Toda la planificación operativa y la organización logística del plan ha corrido a cargo de técnicos norteamericanos.

El 31 de octubre de 1975, Juan Carlos de Borbón se hace cargo de la jefatura del Estado español. Mostrándose muy preocupado por la situación en el Sahara, pues tiene muy presente el caso portugués. No quiere que la situación le desborde.

Finalmente el monarca español asumió oficialmente la jefatura de Estado el 31 de Octubre después de negarse a hacerlo una semana antes. Ese mismo día convocó un Consejo de Ministros y se puso manos a la obra. Sus contactos con su homólogo marroquí fueron constantes. Hasta entonces, según transmitió Stabler, "el Gobierno seguía vacilante" ante la falta de liderazgo y, sobre todo, el aumento de las presiones marroquíes.

Rabat envió el primer grupo de "marchadores verdes" al Sáhara el 30 de octubre, y no el 6 de noviembre, fecha oficial del inicio de la Marcha Verde, para bloquear una posible intervención de Argelia contra la invasión.

El 31 de octubre de 1975, el príncipe preside un Consejo de Ministros en La Zarzuela. Cuestión prioritaria: el Sahara. Juan Carlos manifiesta su férrea determinación de ponerse al frente de la situación. Sin embargo, no les dice a los reunidos que él ya ha enviado a su hombre de confianza, Manuel Prado y Colón de Carvajal, a Washington, para solicitar la ayuda de Henry Kissinger. Es consciente de que una guerra colonial con Marruecos en aquellos momentos podría precipitar los acontecimientos al estilo de lo acaecido en Portugal y que podría perder su corona antes de ceñirla.

El Secretario de Estado norteamericano acepta la mediación solicitada por el nuevo jefe del Estado español, intercede ante Hassan II y en las siguientes horas se firma un pacto secreto por el que Juan Carlos se compromete a entregar el Sahara español a Marruecos a cambio del total apoyo político americano en su próxima andadura como rey de España. El 2 de noviembre de 1975, Juan Carlos de Borbón visita las tropas españolas en El Aaiún en un viaje sorpresa. Está en tratos secretos con los americanos para la entrega del territorio, pero no tiene ningún reparo en aparentar con los militares (a los que traicionará en las siguientes horas igual que al pueblo español, a los saharauis y a la propia ONU) En este centro, en el curso de una bien regada amistad con los militares, hasta se permite decirles a los oficiales de las tropas allí destacadas: “España no dará un paso atrás, cumplirá todos sus compromisos, respetará el derecho de los saharauis a ser libres” y también, dice “No dudéis que vuestro comandante en jefe estará aquí, con todos vosotros, en cuanto suene el primer disparo”.

El 6 de noviembre de 1975, la Marcha Verde invade la antigua provincia africana española. En virtud del pacto secreto (alta traición) entre Kissinger, Hassan II y el traidor nuevo jefe del Estado español. Los campos de minas de la frontera han sido levantados y los legionarios españoles prudentemente retirados. España hasta se permite la desvergüenza de enviar al ministro de la Presidencia para que gire una visita de cortesía a los campamentos marroquíes de la Marcha Verde. La ONU , incómoda y sin saber qué sucede, urge a Hassan II a retirarse y a respetar la legalidad internacional. Mientras España mira hacia otro lado porque bastante tiene el príncipe con asegurar su corona y el monarca alauí no hace el menor caso.

El 9 de noviembre de 1975, Hassan II da por alcanzados todos sus objetivos en el Sahara y en espera de las conversaciones de Madrid, retira los campamentos de la Marcha Verde a Tarfaya. Argelia protesta y retira su embajador en Rabat. Los saharauis, traicionados por España, se aferran a la lucha armada. El 12 de noviembre de 1975, comienza la Conferencia de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, dirigida y controlada por EE.UU. en la sombra.

El 14 de noviembre de 1975 se produce la famosa Declaración de Madrid sobre el Sahara (acuerdos tripartito de Madrid). Por ella se entrega a Marruecos toda la parte norte de la antigua provincia española:
200.000 Kms cuadrados de gran importancia geoestratégica, muy ricos en toda clase de minerales, gas y petróleo (descubierto por petrolíferas norteamericanas y en reserva estratégica). A Mauritania (que los abandonará enseguida en beneficio de su poderoso vecino del norte) se le transfieren 70.000 Kms cuadrados del sur, los más pobres e improductivos. Las Cortes y el pueblo español no saben nada del asunto. Todo se ha tejido entre bastidores, con la CIA, el departamento de Estado norteamericano y los servicios secretos marroquíes como maestros de una ceremonia bochornosa en la que el príncipe Juan Carlos ha movido sus hilos a través de sus hombres de confianza: Armada, Mondéjar y Torcuato Fernández Miranda.
Mientras el Gobierno del anonadado Arias Navarro, con Franco moribundo y su porvenir político acechando, se limitó a ejercer de convidado en la mayor vergüenza política y militar de España en toda su historia. Porque, efectivamente, este país nunca jamás había traicionado de una forma tan perversa a sus propios ciudadanos (los saharauis lo eran en 1975), se había humillado de tal manera ante un pueblo más débil que él pactando en secreto su rendición, y abandonado cobardemente el campo de batalla sin pegar un solo tiro y después entregando a su enemigo acuartelamientos y armas.  

Ver el documento aquí
Fuente: http://www.ecsaharaui.com/2020/01/juan-carlos-i-pacto-en-secreto-con.html

NO ES POR NADA, PERO SALVO QUE LOS DE VOX NOS HAYAN TRASLADADO YA AL MUNDO DE LA BATALLA DE LAS NAVAS CONTRA LOS MOROS, ESPAÑA ESTÁ EN EL MUNDO, POR CIERTO, EN EL MANGUI MANGO DE LAS PENSIONES, DESPUÉS DE FRANCIA VA ESPAÑA



Cinco claves geopolíticas para pensar el mundo en 2020

21.01.2020
 
Vivimos tiempos de crisis y por lo tanto tiempos interesantes. 
  Crisis económica, pero sobre todo, financiera. Lo dice el Fondo Monetario Internacional, que en su último informe Perspectivas de la Economía Mundial asegura que “El crecimiento mundial registró su ritmo más débil desde la crisis financiera de hace una década”.

El valor mundial [1] de los mercados bursátiles, lo que Marx llamaba capital ficticio, se sitúa alrededor de los 90 billones de dólares, superando el PIB mundial, y con una deuda pública que roza los 70 billones de dólares y los bancos bajando las tasas de intereses y regalando dinero al capital financiero, no productivo, están construyéndose las condiciones para una crisis dentro de la crisis. 

Mientras tanto, en este interregno entre crisis, el mundo está en llamas. Arden las calles, arden los bosques, arden las fronteras, y arden diversas zonas del planeta debido a las guerras comerciales o por los recursos naturales, cada vez más escasos. 

Vamos a analizar algunos de los focos rojos de este 2020 en clave geopolítica:

Estados Unidos. Las cosas se mueven rápido en la potencia imperial en declive, pero al mismo tiempo epicentro de la confrontación geopolítica mundial. Con una economía estable, en crecimiento, y un desempleo en decrecimiento, es el año de Trump. 

Un Trump que se convierte en el tercer Presidente de la historia de EEUU sometido a un juicio político, tras A ndrew Johnson (1868) y Bill Clinton (1998). Y al igual que sus dos predecesores, saldrá libre del mismo. Si bien los demócratas encabezados por Nancy Pelosi han manejado bien el proceso de impeachment en la Cámara Baja, es una batalla perdida en un Senado con mayoría republicana y puede tener un efecto boomerang pues se verá afectada la agenda de las primarias demócratas, sobre todo la de los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, lo que puede dar un nuevo impulso a la candidatura de Joe Biden. 

Varias regiones del planeta se verán afectas por lo que suceda de aquí al martes 3 de noviembre, día de las elecciones presidenciales estadounidenses. 

Medio Oriente. El acto de inicio de campaña de Trump fue la reciente ejecución de Soleimani, General a cargo de las Fuerzas Quds, el cuerpo de élite de la Guardia Revolucionaria Islámica y principal responsable del combate al Estado Islámico en Irak. Esta operación y la respuesta de Irán mediante un ataque quirúrgico a una de las principales bases estadounidenses en Irak, con el objetivo de no dejar muertos pero sí mostrar poderío tecnológico y de inteligencia, aumentan la temperatura de la ya de por sí región más caliente del planeta en términos geopolíticos. Los casi 1000 kilómetros de frontera que comparten Irán y Afganistán, con 13.000 soldados estadounidenses desplegados, amplían el campo de batalla entre la principal potencia de Medio Oriente, Irán, y el complejo industrial-militar estadounidense, actor clave para la reelección de Trump en 2020. 

China. La poten cia que cada vez acerca más el mundo multipolar a una disputa bipolar, y que en 2021 celebrará los 100 años del Partido Comunista de China (PCCh), entra el 25 de enero en su Año de la Rata con el objetivo de erradicar por completo la extrema pobreza. El objetivo en 2020, después de sacar a 800 millones de personas de la pobreza durante los últimos 35 año, es que ningún ciudadano o ciudadana se encuentre en situación de extrema pobreza. 

Además, cambia de año firmando un acuerdo comercial con Estados Unidos, una tregua que permitirá salvar los aranceles en teléfonos celulares o computadoras, bajando los mismos en otros productos del 15% al 7’5%, al tiempo que asegura una inversión en productos estadounidenses durante los próximos dos años de 200 mil millones de dólares. Una China que ya supera a Estados Unidos en PIB medido en paridad del poder adquisitivo (PPA) y que, si profundiza su alianza con Rusia y la Nueva Ruta de la Seda, que ya no implica solo infraestructura sino centrales energéticas, oleoductos y gasoductos, podría en un futuro no tan lejano superar a EEUU en PIB global. En el campo de batalla de la tecnología, el 5G y la ciberguerra, China ya se ha colocado por delante de su competidor EEUU. 

Mundo en llamas. Los recientes incendios en la Amazonía o Australia, que aporta el 5% del total mundial de contaminación climática mediante la minería de carbón o la explotación de gas, reafirman la idea de que no es el fuego, es el capitalismo. Un modo de producción insostenible para nuestra Madre Tierra que solo trae guerras por el coltán, el petróleo, el litio, el cobre, el agua y sobre todo, como rapean Los Chikos del Maíz y Kase.O, el enemigo interno, el pobre. Porque quienes salen perdiendo de las guerras imperialistas en todos los rincones del planeta son las y los desheredados de la tierra. Quienes no tienen siquiera la posibilidad de cuidar el planeta (porque ser ecologista es también una cuestión de clase) es quienes menos tienen. El equilibrio entre el derecho al desarrollo de una buena parte del mundo y los derechos de la naturaleza es una de los grandes debates y tareas pendientes. 

Ultraderecha y evangelismo. Y mientras hace arder el mundo, el capitalismo fractura nuestros pueblos y fragmenta nuestras sociedades. Lo colectivo se debilita en favor de lo individual, y ahí es donde aparecen fenómenos como el auge de la ultraderecha o del evangelismo, allá donde la izquierda es incapaz de dar respuesta a las nuevas preguntas de este mundo en llamas. 

Frente a la guerra contra el “marxismo cultural” y la “ideología de género”, nuestra defensa de la humanidad frente al auge del fascismo y del evangelismo de ultraderecha debe ser la apuesta por una sociedad regida por los principios de la justicia social y el feminismo.
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[1] Boletín del Instituto Tricontinental de Investigación Social: “El mundo oscila entre crisis y protestas” https://www.thetricontinental.org/es/newsletterissue/boletin-2-2020-austeridad
 
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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lunes, 20 de enero de 2020

LA RIQUEZA LA CREA EL TRABAJO. LOS TRABAJADORES SOMOS LOS QUE MAS DERECHO TENEMOS A DISFRUTAR DEL PRODUCTO DE NUESTRO TRABAJO (DE LA NOCIÓN ESTA DE TRABAJO QUEDAN EXCLUIDOS EL CABALLO DE SANTIAGO ABASCAL, YEGUAS, MULOS, ASNOS, ADOSADOS CORRESPONDIENTES,NOBLEZA Y LA VARIOPINTA Y NUMEROSA Y TIJERINA CLASE DE VAGOS Y ARQUITECTAS QUE COBRAN. O SEA, QUE ROBAN NOBLEMENTE POR CONSORCIO MATERNAL, HONORARIOS SIN SER ARQUITECTAS). SIN LOS CÍRCULOS DE PODEMOS E IZQUIERDA UNIDA FUNCIONANDO EFECTIVAMENTE APRENDIENDO, ANALIZANDO, DISCUTIENDO Y DECIDIENDO, DENTRO DE 4 AÑOS SEGURAMENTE HABRÁN DESAPARECIDO LAS PUERTAS GIRATORIAS Y EN SU LUGAR PUEDEN APARECER LAS PERSIANAS ENROLLABLES, PORQUE LA IZQUIER POLÍTICA VIRTUALMENTE HABRÁ DESAPARECIDO (ESTA ENTRADA NO ME DEJA COMPARTIRLA EL SEÑOR DE FACEBOOK EN OTROS GRUPOS, NI SIQUIERA EN MICUENTA, PORQUE NO CUMPLO SUS NORMAS, AMÉN JESÚS)



¿Un gobierno PSOE-Podemos satisface los problemas de los trabajadores? ¿Es el socialdemocratismo un aliado fiable en la lucha contra el fascismo?



Diario octubre
enero 20, 2020

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«a) ¿Cómo resumiríamos el pensamiento socialdemócrata?:
«En el plano interno:

(a) renunciaban tanto al leninismo como al marxismo oficialmente, declarando a ambos como obsoletos e inservibles, optaban por el socialdemocratismo reformista concretizado de los últimos años; (b) fijaban como base central de su pensamiento la «armonía entre clases» en detrimento de la lucha de clases marxista-leninista; (c) negaban la necesidad de la revolución apostando por reformas; dicho de otro modo, renunciaban a la toma del poder a través de la revolución violenta en favor de la vía pacífica a través del parlamento burgués, negando que la violencia revolucionaria de las clases explotadas contra las clases explotadoras sea una evidencia histórica; (d) creían que el Estado no es la herramienta de una clase determinada para imponer su dictadura, sino que es una herramienta para «mitigar las contradicciones entre las clases sociales y armonizarlas», creían que no era necesario derribar y destruir el viejo aparato del Estado burgués para llegar al socialismo, sino que defendían que el aparto del Estado burgués y la democracia burguesa era la democracia de todas las clases sociales y podía dar el socialismo al proletariado aprovechando el sistema parlamentarista burgués, a diferencia del concepto marxista-leninista de que la democracia burguesa es expresión de la dictadura de una clase determinada, la burguesía, y que no existe pues democracia para todos, ni existen medios a través de sus instituciones para transitar al socialismo, debido a que mantiene su poder económico y tal estructura de Estado responde además a salvaguardarlo, por tanto es necesario derribarlo a través de la toma del poder político, crear el nuevo poder de las masas populares; los soviets, y acabar con el poder económico de las clases explotadoras, para que el proletariado ejerza su dictadura, su democracia de clase en alianza con las masas populares; e) pensaban que nacionalizando ciertas empresas, creando una «economía mixta», se podría crear una cierta planificación, «acabar con las crisis del capitalismo», e incluso llamar a tal sociedad «socialista», por otro lado los marxistas-leninistas veían en esto tan solo la creación del capitalismo de Estado –propiedad colectiva de los capitalistas– frente a la abierta propiedad privada –propiedad individualizada de uno o varios capitalistas– y un intento vano de reprimir fallidamente la acción de las leyes capitalistas que por otro lado no se eliminaban y seguían operando dentro de empresas nacionalizadas, no solucionando las crisis económicas; f) teorizaban que el arte, la educación, la música, la literatura, toda la cultura en general era neutral en la sociedad capitalista-burguesa, negando la explicación marxista de que la cultura como parte de la superestructura está determinada por la base económica del Estado que es burgués, en tanto no es ni puede ser neutral; g) rehabilitaron a la religión, y concebían la posibilidad de unir la ideología socialdemócrata y la ideología religiosa y de lograr una sociedad socialista plena sin eliminar la religión, contrariamente a los marxista-leninistas que educaban a sus cuadros en el ateísmo científico, y veían incompatible el marxismo-leninismo y su materialismo-dialéctico con el idealismo-metafísica de la religión, y ligaban la cultura de la sociedad socialista al triunfo del ateísmo sobre la religión en sus miembros; h) en sus partidos no exigían unidad ideológica y de acción, dejando vía libre al eclecticismo ideológica y a las fracciones, tampoco tenían especial interés en mantener una composición social sana, ello les diferenciaba de la línea monolítica, de férrea unidad ideológica del partido marxista-leninista, y de su preocupación por agrupar a los elementos más avanzados del proletariado y del resto de clases populares que mantuvieran una ideología proletaria.


Y en el plano exterior:


(a) Anteponían los intereses nacionales a costa de los intereses internacionalistas, es decir, abandonaron el internacionalismo proletario por el socialchovinismo; b) creían que en esta época del capitalismo era posible un mejor reparto de las riquezas entre países, a diferencia de los marxistas-leninistas que concluían que en la época imperialista del capitalismo, de la monopolización, lejos de ocurrir esto, hacia más voraz a los países capitalistas imperialistas en su carrera por conquistar nuevas tierras, nuevos mercados, etc.; c) creían que la cuestión nacional y colonial era algo secundario o incluso artificial, y apoyaban las teorías chovinistas e imperialistas y de opresión nacional, frente al marxismo, que reconocía este problema y buscaba darle solución». (Equipo de Bitácora (M-L); Terminológico, 2015)

¿Qué es lo que lleva a la socialdemocracia a ser tan atractiva para las capas atrasadas y a la vez resulte tan endeble para las capas más concienciadas?:

«Para las capas atrasadas supone un polo intermedio entre el conservadurismo de la derecha y el aparente radicalismo del comunismo. Debido al bajo nivel político y cultural de las masas, es posible simplificar esto hasta estos extremos en casi todas las cuestiones, si a eso le sumamos la escasa memoria política, cuando no la indiferencia hacia la política, tenemos siempre en la socialdemocracia la opción sensata para el nivel político del votante medio. En el caso español, el hecho de que el PSOE haya conseguido adaptarse oportunamente a los movimientos sociales de moda como el movimiento LGTBI o a las variadas ramas del feminismo, suma un gran número de votantes fieles de diversos colectivos en auge, colectivos a los que por supuesto no se discute ni una coma de todas sus teorías y conclusiones ni siquiera cuando se encuentran disparates de tamaño, ya que contradecir públicamente a cualquier de estos movimientos se interpreta desde la cúpula de los grandes partidos socialdemócratas como una «lucha ideológica estéril» que bien puede hacerle perder votos, algo que no se pueden permitir.

Pero entre las cuestiones siempre pendientes, está la cuestión social. Cuando la socialdemocracia está en el poder, comete como viene haciendo desde hace siglos, una evidente política de colaboración de clases lo que le mete de lleno en una contradicción de la cual no puede escapar: ya que dicen defender a los «trabajadores» o a «toda la nación» sin distinción de clases, mientras en la práctica gobiernan en favor de una parte ínfima de ella, esto es, gobiernan en favor de los explotadores y en contra de la mayoría de población: los explotados. Al colocarse en pro de los deseos de los poderosos no solo no resuelve la problemática de la cacareada «justicia social» sino que ahondan las contradicciones del capitalismo y sus tensiones sociales, y por tanto causa un desapego entre los trabajadores de mayor concienciación socio-política. A su vez, con sus actuaciones la socialdemocracia crea condiciones objetivas para que sus opositores –desde anarquistas, conservadores, comunistas hasta fascistas– puedan aprovechar dicho panorama si son hábiles y audaces en la realización de un buen trabajo de persuasión entre las masas. De hecho, cualquier grupo político que pueda realizar un buen trabajo de masas estaría en condiciones de radicalizar y llevar hacia su terreno a las masas trabajadoras descontentas con los socialdemócratas». (Equipo de Bitácora (M-L); Las luchas de fracciones en Podemos y su pose ante las masas, 2017)

¿Qué diferencia hay para los marxistas y los socialdemócratas sobre la cuestión de las reformas?

Marx ya advirtió ante este tipo de desviaciones que empezaban a surgir entre algunos que no habían comprendido el socialismo científico:

«Para nosotros no es cuestión reformar la propiedad privada, sino abolirla; paliar los antagonismos de clase, sino abolir las clases; mejorar la sociedad existente, sino establecer una nueva». (Karl Marx; Circular del Comité Central a la Liga Comunista, 1850)

La actitud programática en lo económico de los oportunistas de hoy, es la misma que ya en su día Marx denunció irónicamente analizando las insinuaciones del revisionista Bernstein:

«No se renuncia al programa; lo único que se hace es aplazar su realización… por tiempo indefinido. Se acepta el programa, pero esta aceptación no es en realidad para sí mismo, para seguirlo durante la vida de uno, sino únicamente para dejarlo en herencia a los hijos y a los nietos. Y mientras tanto, «todas las fuerzas y todas las energías» se dedican a futilidades sin cuento y a un remiendo miserable del régimen capitalista, para dar la impresión de que se hace algo, sin asustar al mismo tiempo a la burguesía. (…) No debe ser un partido de la clase obrera, no debe despertar el odio de la burguesía ni de nadie. Lo primero que debe hacer es realizar una propaganda enérgica entre la burguesía; en vez de hacer hincapié en objetivos de largo alcance, que asustan a la burguesía y que de todos modos no han de ser conseguidos por nuestra generación, mejor será que concentre todas sus fuerzas y todas sus energías en la aplicación de reformas remendonas pequeñoburguesas, que habrán de convertirse en nuevos refuerzos del viejo régimen social, con lo que, tal vez, la catástrofe final se transformará en un proceso de descomposición que se lleve a cabo lentamente, a pedazos y, en la medida de lo posible, pacíficamente. Esa gente es la misma que, so capa de una febril actividad, no sólo no hace nada ella misma, sino que trata de impedir que, en general, se haga algo más que charlar». (Karl Marx; De la carta circular a A. Bebel, W. Liebknecht, W. Bracke y otros, 1879)

Lenin también desató una lucha sin piedad contra la distorsiones sobre el rol que juegan las reformas:

«A diferencia de los anarquistas, los marxistas admiten la lucha por las reformas, es decir, por mejoras de la situación de los trabajadores que no lesionan el poder, dejándolo como estaba, en manos de la clase dominante. Pero, a la vez, los marxistas combaten con la mayor energía a los reformistas, los cuales circunscriben directa o indirectamente los anhelos y la actividad de la clase obrera a las reformas. El reformismo es una manera que la burguesía tiene de engañar a los obreros, que seguirán siendo esclavos asalariados, pese a algunas mejoras aisladas, mientras subsista el dominio del capital. Cuando la burguesía liberal concede reformas con una mano, siempre las retira con la otra, las reduce a la nada o las utiliza para subyugar a los obreros, para dividirlos en grupos, para eternizar la esclavitud asalariada de los trabajadores. Por eso el reformismo, incluso cuando es totalmente sincero, se transforma de hecho en un instrumento de la burguesía para corromper a los obreros y reducirlos a la impotencia. La experiencia de todos los países muestra que los obreros han salido burlados siempre que se han confiado a los reformistas. Por el contrario, si los obreros han asimilado la doctrina de Marx, es decir, si han comprendido que es inevitable la esclavitud asalariada mientras subsista el dominio del capital, no se dejarán engañar por ninguna reforma burguesa. (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Marxismo y reformismo, 1913)

Los comunistas albaneses, ante el auge del reformismo en el movimiento obrero debido a la hegemonía del revisionismo, recordaron todo esto que acabamos de ver:

«No hay que sobrestimar el rol de las reformas en las condiciones del capitalismo, de ningún modo hay que crear en la clase obrera y las masas trabajadoras ilusiones del tipo que por medio de las reformas se pueden resolver los problemas vitales de los trabajadores, asegurar el mejoramiento radical de sus condiciones de trabajo y vida. Marx argumentó de modo científico en su obra «El Capital» que la acumulación de la pobreza en un polo y de la riqueza en el otro polo era una ley de desarrollo del capital, que la lucha de la clase obrera y los mejoramientos parciales que arranca al capital podían frenar y limitar temporalmente el efecto de la acción de esta ley, pero no pueden destruirla sin haber destruido el capitalismo mismo. Esta tesis se pone en evidencia con los hechos actuales. Por ejemplo durante la última década, Italia ha ampliado aún más la brecha entre el rendimiento del trabajo que ha aumentado dos veces más que los salarios reales de los trabajadores: de hecho, durante los últimos diez años hemos notado la tendencia a mantener, e incluso disminuir la parte de la renta nacional que está destinada a los trabajadores. Si el programa de reformas se separa, se aísla, y se convierte en algo independiente de la lucha general por el derrocamiento por el derrocamiento del capitalismo y el triunfo del socialismo, sobre todo cuando la lucha de reformas se presenta como la vía al socialismo, como es el hecho de la actual dirigencia del PCI, esto lleva a posiciones oportunistas y reformistas del «economismo» de Bernstein, desorienta la lucha de clases obrera, con el pretexto de algunas mejoras y reformas parciales, desviando el objetivo principal: la lucha para derrocar al capitalismo. (…) En la lucha por las reformas no hay que olvidar tampoco la importante enseñanza de Lenin según el cual hay reformas y reformas. Hay unas reformas que los trabajadores, bajo la dirección del partido revolucionario, arrancan por su lucha al capital, lo obligan a batirse en retirada, a hacer concesiones, que son ciertamente reformas en interés de las masas trabajadoras y es por ello que por tales reformas hay que pelear. Pero también existen reformas engañosas que son emprendidas por las clases explotadoras en el poder, a fin de desviar a los trabajadores de la revolución. (…) Esta es la razón por la que la actitud del partido revolucionario de la clase obrera con respecto a las reformas en las condiciones del capitalismo debe ser crítica y reservada». (Zëri i Popullit; A propósito de las tesis concernientes al Xº Congreso del Partido Comunista Italiano, 18 de noviembre de 1962)


Dejando la cuestión de las reformas y sus límites, nos centraremos en otra importante cuestión: el incumplimiento histórico del PSOE de sus promesas electorales. Podríamos citar la vieja postura de Felipe Gónzalez, pero si los sanchistas nos responden que ellos no se pueden hacer responsables de lo que ocurrió hace tantos años, vayamos al partido de hoy.

El PSOE en estos 9 meses de gobierno, ha incumplido varias de sus promesas realizadas ante sus votantes: abolir la Ley Mordaza, cambiar la última Reforma Laboral del PP, publicar la lista de los amnistiados fiscales por la ley del PP, retirar las medallas a franquistas torturadores como Billy el Niño –concedida precisamente por el socialdemócrata Felipe González–, parar las deportaciones en caliente de inmigrantes, subida de impuestos a grandes compañías, intervenir y regular el precio de la vivienda, la exhumación de Franco del Valle de los Caídos [realizada tardíamente en 24 de octubre de 2019, como método electoralista ante de los comicios y permitiendo todo tipo de honores], etc.

El hecho de que el PSOE haya sacado una gran victoria electoral para lo que se esperaba, no descarta que no vaya a incumplir de nuevo las medidas más progresistas de su programa. Y cuando eso ocurra de nuevo, ante la inexistencia de un partido comunista, es bien sabido a donde irán a parar estas condiciones objetivas de crisis y desastre provocado por la socialdemocracia: bien por la no resolución del desempleo, por una nueva crisis regional o mundial de la cual no pueda escapar, por el incumplimiento de su programa en las tareas más básicas, la no resolución de la problemática nacional o por los factores múltiples que son imaginables. Esto será aprovechado por la derecha –PP, C’s o VOX–.

Insistimos. Entiéndase el ambiente propicio que eso crea para que sea ser aprovechado no solo por los grupos conservadores y liberales democrático-burgueses, sino por el abierto fascismo. Incluso que desde estos grupos no abiertamente fascistas se apoye una fascistización .

La política tibia, cobarde y reformista de los socialdemócratas que se muestra ante el pueblo como «representantes de la clase obrera», de la «izquierda», favorece que las capas intermedias se echen a los brazos del fascismo:

«Los jefes reaccionarios asustaban a los obreros socialistas con este argumento: el programa revolucionario y la política de los comunistas echan a los campesinos y a las capas medias de la ciudad en brazos del fascismo. Que la colaboración de los socialistas con los comunistas no haría más que acentuar este peligro. A esto replicamos: la verdad es todo lo contrario. Es la política de coalición de los partidos socialistas con la burguesía la que echa a los campesinos y a las capas medias de la ciudad en brazos de los demagogos fascistas. ¿Por qué? Porque los socialistas gubernamentales respaldan, apoyan y comparten los ataques de la burguesía contra los campesinos trabajadores y las capas medias de la ciudad, porque con ello se compromete toda la clase obrera a los ojos de estas capas intermedias, porque con ello estas capas medias pierden la fe en la clase obrera, se apartan de ella y se echan fácilmente en brazos del primer aventurero fascista que llega. En cambio, el restablecimiento de la unidad de acción de la clase obrera y la lucha en común no sólo por las reivindicaciones de los obreros, sino también por los intereses de los campesinos trabajadores y de la pequeña burguesía urbana, facilitarían la incorporación de estas capas sociales al movimiento de la clase obrera y la formación de un potente frente popular de todos los trabajadores contra el puñado de bandoleros capitalistas. A la demagogia fascista se la privaría de base con esto». (Klement Gottwald; Por la aplicación acertada de la línea del VIIº Congreso de la Komintern, 1936)

Decimos que la pronta o tardía decepción del PSOE ante las masas será aprovechada por la derecha, ya que la otra formación socialdemócrata, Podemos, ha demostrado en su corta vida política no tener capacidad para distanciarse en el discurso y el programa del PSOE en muchas de las cuestiones claves, y como ya advertimos, el fraccionalismo hará el resto para que, desunido y falto de influencias, cada vez pinte menos en la política española. Como anticipaba el antiguo Iglesias de 2015, el gobierno de coalición con el PSOE «le puede hacer mucho daño a Podemos» al ser su cómplice.

Es loable decir que en Europa y concretamente España, el PSOE se ha mostrado como un partido altamente derechizado con el paso de las décadas, que más que socialdemócrata se ha comportado como un partido neoliberal. Es el culpable de la adhesión de España a la OTAN y a la Unión Europea, conocido además por las medidas de desindustrialización, terrorismo de Estado, y conocidos casos de corrupción en los 80 y 90. Para muestra un dato: las mayores huelgas del postfranquismo se han producido durante los gobiernos del PSOE en la era de Felipe González, el cual atacó la sanidad, las pensiones, la educación y los derechos laborales. En 1986, sin ir más lejos, se permitió a EE.UU. hacer uso del espacio soberano del país durante los desarrollos de la operación «El Dorado Canyon» dirigida contra Libia, así como apoyó a la intervención de la OTAN en Yugoslavia durante los 90, sin olvidar la propia participación española sin olvidar la participación en la Guerra del Golfo de 1990. Durante el gobierno de Zapatero el PSOE propició sendas reformas laborales e inyecciones a los bancos con dinero público, así como varios recortes en todos los sectores público, y ha sido cómplice en la mayoría de aventuras del imperialismo mundial, mientras que en otras ocasiones ha mirado hacia el otro lado cuando así convenía. El PSOE no es garantía de defender los intereses populares ni dentro ni fuera del país.

Esta derechización meteórica del PSOE ha sido el reflejo de la tendencia general de la socialdemocracia a nivel mundial durante estas últimas décadas:

«Con el devenir de los años, y los acontecimientos históricos, la socialdemocracia viró hacia la derecha, al tiempo que las diferentes tendencias revisionistas también giraron hacia la derecha, buscando la fusión con la socialdemocracia, eliminado las endebles líneas demarcadoras entre los partidos revisionistas y los socialdemócratas. Pero la socialdemocracia siguió en su deriva ideológica propia acercándose a los postulados capitalistas de moda, así en los últimos años, entrado el siglo XXI, los partidos socialdemócratas han sufrido una agudización del proceso de derechización hasta extremos insospechados; de hecho, estas agrupaciones no llegan a cumplir en sus programas y acciones ni siquiera con los viejos esquemas programáticos de socialdemocratismo de mediados del siglo pasado; de hecho, los partidos socialdemócratas en el poder han liderado gran parte de las medidas más reaccionarias de los gobiernos del mundo, son directos representantes y defensores del gran capital, de la gran burguesía, de la oligarquía más insultante, de la reacción, aliado de los monopolios e imperialismo –cuando no los lideran–; y en grandes ocasiones forman parte de la vanguardia teórico-práctica del capitalismo neoliberal. Incluso, en la actualidad es extremadamente difícil diferenciar a un partido socialdemócrata de un partidos considerado de «derecha», o conservadores, o liberales, o neoliberales, fascistas, etc.

Ante esta perspectiva y los fracasos de sus gobiernos, estas organizaciones han caído en el descrédito y la pérdida de influencia en las masas lo que los ha llevado a una profunda y permanente crisis que se ha traducido en la continua traición de los intereses de las masas trabajadoras. Se ha llegado al punto de que tanto viejos como nuevos socialdemócratas tienen miedo a denominarse como tal porque saben de que están desacreditados antes las masas trabajadoras que son conocedoras de sus traiciones, esto les ha empujado a utilizar eslóganes eclécticos propios del fascismo como: «ni de izquierdistas ni de derechas», pero sus propuestas, y sobre todo su práctica, siguen demostrando que son herederos de la II Internacional, así como integrantes de su reedición, la Internacional Socialista». (Equipo de Bitácora (M-L); Terminológico, 2015)

De hecho, para que se entienda el nivel de «fiabilidad», el PSOE ya intentó pactar con Ciudadanos en 2015 para formar gobierno, los mismos que en Andalucía gobiernan de la mano con el PP y Vox para aumentar el precio de las guarderías o derrumbar la Ley de Memoria Histórica. Sería una total ingenuidad confiar en la dirección del derechizado PSOE.
Es ya hora de dejar de considerar, como hace Podemos, al PSOE como un «partido progresista» más allá de las medidas en favor de los trabajadores que en un momento determinado haya promovido bajo la presión popular, como la ley del divorcio o la ley del aborto en los 80, o recientemente la cacareada subida del salario mínimo, que tampoco se equipara a lo esperado con otros países europeos, y que ya está siendo contrarrestada con anuncios de subidas de impuestos. Como decía Lenin, hay reformas y reformas, y las del PSOE no van encaminadas a poner un peldaño más que encamine a la revolución, sino que son reformas destinadas a reforzar el modelo capitalista, a reforzar el llamado modelo de la «sociedad de consumo», el «Estado de bienestar», el «progreso económico», a reforzar los patrones culturales que sirven como analgésicos para la conciencia de clase de los trabajadores.

En resumen, el PSOE ha demostrado sobradamente que es un partido más del gran capital, y que actúa en contra de los intereses populares, y que, en muchas otras ocasiones y cuestiones, simplemente se ve forzado a implementar medidas progresistas acordes a la época, pero esto no tiene especial mérito, es algo que ocurre históricamente con todo gobierno burgués sea del corte que sea: o se actualiza en algunas cuestiones, o hace concesiones incluso contra su opinión, o perece. O igual algunos creen que la burguesía estaba dispuesta a legalizar los sindicatos obreros, el derecho a expresión de los periódicos obreros, la jornada de 8h o el derecho a voto femenino.

Sí… siempre debemos insistir en diferenciar la cúpula, los cuadros intermedios y los militantes de base, sus votantes o simpatizantes, pero sin ser condescendientes.

Si pusiéramos en una balanza las acciones del PSOE, veríamos que en su mayoría ha perjudicado gravemente los intereses populares. No olvidemos que fue un cómplice esencial –junto a otros como el PCE, el PNV o CIU– en la estafa con la que «bombardearon» a las masas de que el nuevo régimen de tipo democrático-burgués que salía del franquismo sin depurar, iba a solucionar sus problemas políticos, nacionales y de clase. Y hoy se pagan las consecuencias de creer dicha promesa.

Ya hemos concluido en no pocas ocasiones que Podemos con su movilización fulgurante hacia la derecha aspira a ocupar el lugar dejado por el PSOE cuando mutó hacia el neoliberalismo en varias ocasiones. Pero lejos de lo que proclamaba Pablo Iglesias en 2015, la cúpula de Podemos ya no pretende el «sorpasso» al PSOE, sino rogar tener algún ministerio a su lado.Todo ello, mientras se ve obligado a vender la bonita historia de que esta «es la única garantía de que el PSOE ejerza una política de izquierdas» que «realmente beneficie a los trabajadores». Es sencillo comprender que un sujeto o colectivo no puede ser garantía de controlar los defectos de otro cuando está manifestando y mutando, reproduciendo defectos análogos. Aunque no fuese así, Podemos tampoco está en una situación de fuerza para forzar ese control sobre el PSOE.

En 2015 Podemos parecía que según las encuestas podía ser la primera fuerza política. ¿Acaso en aquel entonces era garantía de algo para las clases trabajadoras? Solo un necio apolítico, un trabajador con bajo nivel de formación o un veterano oportunista pudieron pensarlo así. El tiempo desenmascaró a estos farsantes:

«Pese a lo que digan los ilusos, Podemos no puede servir para proponer o hacer nada que no se haya visto en otros partidos de corte reformista con sus sonados fracasos [véase lo que ocurrió con sus aliados internacionales de Syriza en el gobierno durante 2015-2019 y la justificación de Podemos a las traiciones hacia el pueblo griego], sus propuestas no se salen de los límites del sistema actual, pero es que ni siquiera cumplirán los aspectos más progresistas de su programa, y ni mucho menos harán otras cosas que sus seguidores fantasean [aunque sus líderes ni quieran oír hablar de ello]. Pongamos unos breves ejemplos de estas ilusiones. Hay quienes dicen que Podemos es un «frente de varias organizaciones y corrientes de izquierda», serviría para «poner freno a los grandes monopolios», que «podría sacarnos de la OTAN» [cuestión que Podemos ya no cuestiona], que «podría proponer sobre la mesa una lucha contra la monárquica corrupta» [algo que Podemos también ha olvidado], que «acercaría a los obreros al comunismo» [ahora se reconocen abiertamente como socialdemócratas]. Esta gente en efecto no conoce ni ha estudiado las obras del comunismo, ni la propia historia del movimiento obrero de su país. Uno de los requisitos básicos para que triunfe un frente anticapitalista, es la existencia de un partido comunista, que si bien puede que no sea vanguardia al inicio, intentará ganarse tal posición por su línea política ante las masas trabajadoras, precisamente apoyándose en los obreros cansados de las bonitas palabras de los reformistas, y de la incapacidad de su dirigencia reformista de romper la colaboración de clase con la burguesía y su sistema, que no los libra de la explotación. Delegar en manos de reformistas y organizaciones de este tipo cuestiones como poner freno a los grandes monopolios y salirse de la OTAN… es un verdadero acto de fe sin respaldo en la historia. Ahí tenemos la actuación del PSOE de González con la OTAN. Lo mismo cabe decir de las promesas del PCE de Carrillo-Ibárruri de luchar contra la monarquía. ¿Tanto tiempo han pasado de estas traiciones para que la gente se deje engañar de nuevo? Más bien habría que decir que se ha hablado muy poco de ellas. Por último, ¿quién va a «enseñar» marxismo al obrero, el partido de Pablo Iglesias que alaba el trotskismo y el «socialismo del siglo XXI» mientras ataca frontalmente el «dogmatismo de Lenin y Stalin»? ¿Una agrupación que rechaza el centralismo democrático en favor del fraccionalismo y el eclecticismo ideológico? Una organización así no solo no va al socialismo, no va con seguridad ni a la vuelta de la esquina. Sigan soñando». (Equipo de Bitácora (M-L); Crítica al artículo: «Podemos» irrumpe con fuerza en el panorama español, 2014)
El pueblo debe aprender a rechazar este tipo de cuentos». (Equipo de Bitácora (M-L); Las elecciones, la amenaza del fascismo, y las posturas de los revisionistas, 2019)

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