domingo, 3 de abril de 2016

YEMEN: MÁS GUERRAS PARA LOGRAR LA "PAZ" (LA DE LOS CEMENTERIOS)

 
¿Qué pasa en Yemen?
El sangriento petróleo lo explica todo
 
eldiario.es
02.04.2016
En la modalidad en auge de guerras por delegación en Oriente Medio, la de Yemen, que ya ha cumplido un año, resulta especialmente sucia. Es la guerra sobre la que a todo el mundo le conviene callar. El número de muertos, heridos y desplazados no alcanza cifras tan escandalosas como las de Siria o Irak para que se hagan eco los grandes medios de comunicación globales, y a remolque actúen los organismos internacionales. Los recursos energéticos o geoestratégicos de Yemen tampoco despiertan codicias tan abiertas como las norteamericanas o las rusas en Afganistán, o las de todos en Libia. Y su emplazamiento condena al país a ser el patio trasero del amigo saudí, para alivio de una Europa incapaz de gestionar las múltiples crisis que se le agolpan. Yemen, la Arabia felix latina, es hoy uno de los lugares más lúgubres del planeta, cuatro años después de que un consenso sin precedentes de grupos políticos y sociedad civil forzara a Ali Abdalá Saleh, el dictador más longevo del mundo árabe tras Gaddafi, a abandonar el poder.
 
Pero Saleh se marchó delegando poderes en Abd Rabbuh Mansur Hadi, su vicepresidente, un militar sureño hábil en interpretar el aire de los tiempos. El traspaso fue negociado con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), en un calculado intento de sus vecinos de poner coto a una revolución que podía “infiltrarse” por sus fronteras. Que ello implicara azuzar los enfrentamientos tribales, regionales y sectarios que históricamente han asolado el país y que la revolución yemení había conseguido aparcar, poco importaba. Más bien al contrario: la sectarización es el arma más efectiva que, de momento, han encontrado los Estados del Golfo en su particular batalla por el control de Oriente Medio y contra Irán.
 
El fracaso de la transición yemení emprendida en 2012 es el fracaso de un proyecto nacional que hubiera dotado al país de una independencia incompatible con los planes de sus poderosos vecinos. La ofensiva de los huzíes, un grupo tribal de observancia zaidí, históricamente relegado del poder, contra el Gobierno del presidente Hadi, el protegido del CCG, aceleró la descomposición del Estado en formación y propició la simplificación sectaria del enfrentamiento. Era algo que en un principio estaba lejos de la realidad, pero, al ser el zaidismo una hipotética rama del islam chií, la conexión iraní era un argumento fácil de esgrimir para aquellos interesados en reproducir la manida narrativa del enfrentamiento sunníes/chiíes. Una vez que esta lógica echó a rodar, la intervención saudí era cuestión de tiempo.
 
El amigo saudí se lanza a la guerra abierta
 
Con la subida al trono del rey Salmán en enero de 2015 y la concentración de poder en su hijo y ministro de Defensa, el príncipe Mohammed, la nueva política saudí de intervención militar abierta en los conflictos de la zona se inauguró en Yemen. Hace ahora un año se formalizó una coalición internacional liderada por Arabia Saudí, que comenzó una campaña de ataques aéreos, bloqueo naval y apoyo a las tropas leales al presidente Hadi que continúa a día de hoy y que ha ido recuperando territorio conquistado por los rebeldes huzíes, aunque en modo alguno la coalición pueda cantar victoria. Más bien al contrario: la prolongación de la guerra evidencia el fracaso de la estrategia saudí, que creía poder manejar los intereses de las partes en conflicto. En este contexto, ya nadie recuerda, como ha lamentado Jamal Benomar, el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, que el primer ataque saudí se produjo en vísperas de la firma de un acuerdo multilateral para que varios grupos políticos y tribales compartieran el poder durante un periodo transitorio.
 
El bombardeo sistemático de infraestructuras civiles y poblaciones por parte de las fuerzas armadas saudíes es tan cotidiano que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha llegado a decir que determinadas operaciones “podrían constituir un crimen de guerra”. Cuando ya se ha cumplido un año del inicio de la campaña, 14 millones de yemeníes viven por debajo del umbral de la pobreza; 3 millones de menores sufren malnutrición; y 20 millones de personas, el 80% de la población, no tienen acceso a agua potable. Los trabajadores de Naciones Unidas y las agencias humanitarias vienen denunciándolo.
 
No es el islam, es el maldito petróleo
 
La actual obsesión saudí con Yemen poco tiene que ver con el islam, sea sunní o chií. La obsesión saudí tiene que ver, evidentemente, con el petróleo. Yemen apenas lo tiene, pero su ubicación geográfica le confiere un valor estratégico primordial en la reordenación del tráfico mundial de crudo tras el levantamiento de las sanciones a Irán. Hace años que Arabia Saudí proyecta un nuevo oleoducto que, desde sus grandes yacimientos en el este del país y atravesando la región yemení de Hadramaut, desemboque directamente en Adén, esquivando así el actual paso de los cargueros por el estrecho de Ormuz, tutelado por Irán. El expresidente Saleh fue remiso a otorgar a los saudíes licencia abierta para ello, y lo utilizó como baza política siempre dúctil en sus negociaciones con los países del Golfo. El futuro del proyecto parece ahora expedito. El presidente Hadi le debe a Riad su supervivencia. En cuanto a las tribus del este yemení, cuya colaboración es imprescindible, los saudíes se han garantizado su beneplácito: controlada por al-Qaeda, la región se ha visto libre de los bombardeos de la aviación saudí.
 
Pero a corto plazo hay otro “logro” de la guerra en Yemen que va a determinar el futuro inmediato del comercio del petróleo. No es un secreto, pues la diplomacia saudí no es tan sutil. Los líderes europeos lo conocen bien, y por ello intentan acallar a los diplomáticos más críticos, como los alemanes, holandeses o suecos; o colaboran de forma subrepticia, como Cameron, que ha hecho que Reino Unido facilite la logística de las operaciones aéreas saudíes. Como explicó en su día Yves Lacoste, la geografía es un arma para la guerra. Y la del mar Rojo, del estrecho de Bab al-Mandeb al Canal de Suez, es un ejemplo de manual. Si culmina su campaña en Yemen, Arabia Saudí controlará el tráfico de la principal ruta de acceso del petróleo a Europa: en el sur, habrá sido precisa una intervención militar; en el norte, habrá bastado la intervención financiera, que sostiene al régimen del general Sisi. De momento no se sabe cuánto le costará a Europa este golpe de fuerza saudí. Los yemeníes ya están pagando el precio.
 
Sin embargo al mundo le conviene callar sobre Yemen: a Europa por cortedad de miras (“bastante tenemos con lo que tenemos”); a EEUU para compensar a Arabia Saudí por sus acuerdos con Irán; a Rusia para tener carta blanca en Siria; y a la Liga Árabe para que nadie se aperciba de su intrascendencia. El silencio se está tragando a Yemen.

 
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sábado, 2 de abril de 2016

TERRORISMO ISLÁMICO: ¿QUÉ HACE EL EJÉRCITO ESPAÑOL EN TURQUÍA? ¿LOS RECORTES SOCIALES SON PARA COMPRAR MÁS ARMAS?


"ANKARA TIENE SERIAS PREGUNTAS QUE REPONDEER": REACCIONES AL REVELADOR INFORME DE RT SOBRE EL EI
 
31 mar 2016 11:13 GMT
 http://es.rt.com/4czr

Ankara se ha convertido en objeto de críticas por comercializar ilegalmente petróleo y apoyar al Estado Islámico después de las nuevas pruebas hechas públicas por RT.



Ministerio de Defensa de Rusia

Ankara se ha convertido en objeto de críticas y acusaciones por comercializar ilegalmente con petróleo y apoyar al Estado Islámico después de las nuevas pruebas presentadas la semana pasada por RT. Varios políticos y expertos piden a Turquía que rinda cuentas por sus acciones ilegales.
El exembajador del Reino Unido en Siria, Peter Ford, ha calificado de "muy convincente" el informe de RT, que incluye varios documentos del grupo terrorista que ofrecen detalles sobre cómo funciona su 'corporación' petrolera.
Turquía tiene que dejar de ayudar al Daesh en sus actividades asesinas
"Había una gran cantidad de pruebas, incluso antes de estas últimas –muy contundentes– revelaciones de que Turquía está metida hasta el cuello en la colaboración con el Estado islámico", afirmó el exembajador.
Para Ford, la "obsesión" del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de desalojar del poder a su homólogo en Damasco, Bashar al Assad, y evitar el fortalecimiento de los kurdos en Siria ha hecho que Ankara "no se detenga ante nada, tampoco en su colaboración con los terroristas del Estado Islámico". Asimismo Ford opinó que si Ankara "hubiera intentado sinceramente" poner fin a las actividades del Estado Islámico, "tal vez no habríamos tenido incluso esta última atrocidad en Bruselas".
"Serias preguntas que responder"
A su vez, el miembro de la Cámara de los Lores –la Cámara alta del Parlamento del Reino Unido– Peter Truscott ha destacado que Ankara tiene "serias preguntas" que responder después de las revelaciones de RT.
"El informe de RT destaca algunas pruebas alarmantes de que Turquía está comprando el petróleo de Daesh [término peyorativo árabe para el EI] o bien apoya o hace la vista gorda a los terroristas que cruzan la frontera hacia Siria. Si este es el caso, Turquía tiene que dejar de ayudar al Daesh en sus actividades asesinas", ha subrayado Truscott.
En esta misma línea, el exinvestigador de la Academia de Defensa del Reino Unido y exmiembro del Parlamento británico Mateo Gordon-Banks ha comentado a RT en un correo electrónico que "no hay duda de que Turquía ha ayudado al EI a ganar enormes ingresos en el pasado reciente con la venta ilegal de petróleo".
El experto también ha alabado la reciente operación militar de Rusia en Siria. Ha destacado que ha cortado en gran medida las líneas de suministro del Estado Islámico al atacarlas tanto económica como militarmente.
Turquía "no tiene nada que hacer en la UE"
Además, el europarlamentario francés Bernard Monot ha criticado Ankara por el doble juego que está practicando con Europa.
"Por un lado, han estado con nosotros con el fin de obtener ayuda financiera de la Unión Europea, pero por el otro, hay una sensación de que están en conversaciones con el EI... hay una sensación de que este 'califato' está trabajando estrechamente con el presidente turco", ha señalado Monot.
Las negocios conjuntas entre Erdogan y el Estado Islámico pueden incluir "el tráfico ilícito de petróleo y, por supuesto, los campos de entrenamiento, que pueden estar en territorio turco", ha agregado el diputado del Parlamento europeo y miembro del partido Frente Nacional.
Sobre los planes de incluir a Turquía en la Unión Europea, Monot ha hecho hincapié en que el Estado turco "no tiene nada que hacer en la UE actualmente".
Se sabe desde hace tiempo que el comercio ilegal de petróleo es una importante fuente de financiación del grupo terrorista Estado Islámico. El equipo del canal de cine documental de RT ha visitado el Kurdistán sirio para investigar el negocio petrolero del Estado Islámico así como su posible relación con Turquía.
Entre febrero y marzo de este año, RT ha visitado las ciudades sirias de Rumilan, Al Qamishli y Tell Abyad, pero sobre todo la recién liberada Al Shaddadi. Allí, RT conversó con la población local que estuvo directamente involucrada en la actividad petrolera del Estado Islámico, con representantes de las Unidades de Protección Popular (YPG, por sus siglas en kurdo) así como con varios presos del Estado Islámico. Asimismo, RT obtuvo acceso a los documentos del grupo terrorista que ofrecen detalles sobre cómo funciona su 'corporación' petrolera.
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TERRORISMO. LOS GOBIERNOS NO QUIEREN ERRADICARLO, SINO ADMINISTRARLO COMO FUENTE DE CONTROL Y PODER. POLÍTICO QUE NO LO DENUNCIE ES CÓMPLICE; CIUDADANO QUE NO LO DENUNCIE UN INCONSCIENTE


 Mirada desde el Sur
EUROPA: UN CONTINENTE A LA DERIVA

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Brecha
31.12.2016

DEMOCRACIA O ESTADO DE EXCEPCIÓN.
Por primera vez desde su creación, el think tank situado en Francia, Laboratorio Europeo de Anticipación Política (LEAP), sostiene que Europa ha perdido el tren de la democracia y su capacidad de liderazgo. Por eso sostiene que el viejo continente ingresó en un período de oscuridad cuyo destino es ser gobernada por “los nietos de Hitler, Petain, Mussolini…” (Geab N° 100, diciembre de 2015).
Esa fue la anticipación formulada en 2009 por su director, Franck Biancheri, si Europa no conseguía democratizarse. Días atrás el filósofo Giorgio Agamben volvió sobre tu tema favorito en un artículo titulado “Del estado de derecho al estado de seguridad” (Le Monde, 23 de diciembre de 2015). Sostiene que la prolongación del estado de emergencia a raíz de los atentados en Francia es parte de la transformación del Estado que estamos presenciando: “Es crucial, primero que nada, desmentir el propósito de las mujeres y hombres políticos irresponsables, según los cuales el estado de emergencia sería un escudo para la democracia”.
Recuerda que el estado de emergencia fue el dispositivo mediante el cual los poderes totalitarios se instalaron en Europa en las décadas de 1920 y 1930. “Cuando la gente se sorprende de los crímenes que pudieron cometerse impunemente en Alemania por los nazis, se olvida de que estos actos eran perfectamente legales, porque el país estaba sometido al estado de excepción y las libertades individuales estaban suspendidas”, reflexiona Agamben.
La cuestión es tanto más grave cuando las democracias occidentales están caminando hacia un “Estado de seguridad”, porque en la coyuntura actual “las razones de seguridad han tomado el lugar de aquello que se llamaba, en otro tiempo, la razón de Estado”. Invocando a Hobbes, argumenta que “el contrato que transfiere los poderes al soberano presupone el miedo recíproco y la guerra de todos contra todos: el Estado es aquello que viene precisamente a poner fin al miedo. En el Estado de seguridad, este esquema se invierte: el Estado se funda duraderamente en el miedo y debe, a toda costa, mantenerlo, pues extrae de él su función esencial y su legitimidad”.
La actual política de seguridad no aspira a impedir los actos terroristas, algo prácticamente imposible, “sino a establecer una nueva relación con los hombres, que es la de un control generalizado y sin límite”. Como la seguridad trabaja con el miedo, no se trata de impedir el terrori sino de administrarlo. “Se ve así a los países proseguir una política extranjera que alimenta el terrorismo que se debe combatir en el interior y mantener relaciones cordiales e incluso vender armas a Estados de los que se sabe que financian las organizaciones terroristas”.
Ante el paradigma de la seguridad caen la certeza judicial como criterio de verdad, por los informes policiales y los medios que dependen de la policía. La despolitización de los ciudadanos cierra el círculo del deslizamiento hacia un “Estado policíaco” que sería una de las características de los estados actuales. Algo que no deja de sorprender en Europa, que hasta hace poco tiempo se había mantenido al margen de las involuciones democráticas en curso.
UN AÑO FATÍDICO.
Según el LEAP, en Europa “las tendencias progresistas y reaccionarias estuvieron equilibradas hasta setiembre”, pero luego de la oleada inmigratoria y los atentados en París se produjo un brusco giro a la derecha. El miedo es el sentimiento dominante, que está empujando a buena parte de la sociedad hacia posiciones extremas, como lo muestran los resultados del Frente Nacional en Francia y el triunfo en Polonia de “un dinosaurio del mundo de ayer”, en referencia a la victoria del partido ultra conservador Ley y Justicia, que llevó a la presidencia a Andrzej Duda.
La reforma para quitarle poderes al Tribunal Constitucional levantó una oleada de preocupaciones en Bruselas que pidió “respeto al estado de derecho”, ya que las medidas adoptadas afectan la independencia de los jueces. El presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, mostró su preocupación por la situación que vive Polonia con declaraciones en las que dijo que la llegada al gobierno de Ley y Justicia “tiene carácter de golpe de Estado” (Deutsche Welle, 23 de diciembre de 2015).
No es el único caso que muestra los desvaríos europeos. Meses atrás militares británicos dijeron que “un gobierno de Jeremy Corbyn podría enfrentar un motín del Ejército si intenta rebajarlos”, en referencia a su propuesta de retirarse de la OTAN o reducir las fuerzas armadas (The Independent, 20 de setiembre de 2015). “Habría renuncias masivas en todos los niveles y se enfrentaría a la perspectiva muy real de un evento que sería efectivamente un motín”, acotó un oficial de alta graduación. En tanto, el primer ministro francés, el socialista Manuel Valls, pronosticó “una guerra civil” en caso de que el Frente Nacional ganara las elecciones (The Telegraph, 11 de diciembre de 2015).
Ni qué hablar de las permanentes amenazas a las propuestas de independencia para Cataluña por parte del rey y la amenaza de utilizar a las fuerzas armadas si se convocara un referendo. El LEAP asegura que “una especie de colusión entre los sectores público y privado está teniendo lugar amenazando las libertades civiles, con el consentimiento de las poblaciones cada vez más aterrorizadas”.
El punto de inflexión fue 2013. Fue el año del golpe de Estado contra el gobierno de Ucrania, cuando la Unión Europea aceptó que grupos armados en la plaza Euromaidan –con evidente apoyo de los Estados Unidos- mataran decenas de civiles y policías hasta forzar la caída del presidente electo Víktor Yanukóvich. Bruselas participó de la conspiración urdida por Washington, con la excusa que los ucranianos querían ingresar a la Unión Europea, cuando en realidad se trataba de instalar un régimen anti ruso en las fronteras de Rusia.
La ofensiva de los neoconservadores estadounidenses contra el presidente Vladimir Putin, así como contra el sirio Bachar al Asad, es en los hechos una apuesta para revertir militarmente su decadencia, bloquear la Ruta de la Seda comercial entre China y Europa y reordenar el mapa de Medio Oriente a favor de Israel. En todo caso, una actitud que Bruselas no hubiera tolerado en otros países.
La fuerza de las armas sólo puede ser contenida, y eventualmente enfrentada, por potencias que tengan una visión clara del mundo, por gobiernos que cuenten con respaldo ciudadano y tengan la decisión para afrontar los conflictos. Por el momento, sólo Rusia, China, Irán, y parcialmente la India, parecen estar a la altura de los desafíos lanzados.
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viernes, 1 de abril de 2016

TERRORISMO. LOS GOBIERNOS NO QUIEREN ERRADICARLO, SINO ADMINISTRARLO COMO FUENTE DE CONTROL Y PODER. POLITICO QUE NO LO DENUNCIE ES COMPLICE; CIUDADANO QUE NO LO DENUNCIE UN INCONSCIENTE



Mirada desde el sur
EUROPA: UN CONTINENTE A LA DERIVA
 
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Brecha
31.12.2016

Observada desde el Sur, la Unión Europea aparece desdibujada. El continente que jugó fuerte en América Latina en la década de las privatizaciones neoliberales, haciéndose con empresa estratégicas, parece haber perdido su propio perfil cuando el mundo atraviesa su mayor crisis de dominación.

“Quien lleva la batuta en Europa es Alemania y tiene una gran complementariedad económica con Rusia”, sostiene el analista geopolítico Alfredo Jalife. El aserto no sólo pega en la diana sino que consigue explicar lo sucedido en 2013, el año de inflexión donde la Unión Europea terminó por someterse a la política del Pentágono de cerco a Rusia para conseguir un cambio de régimen, o sea su aniquilamiento como potencia geopolítica global.
Zbigniew Brzezinsky -ex asesor de Seguridad Nacional de Carter y consultor de Obama- hizo su apuesta al factor militar señalando en un tuit, a principios de febrero de 2015, que “un pequeño contingente de tropas de Estados Unidos en los países bálticos en forma continua deberá hacer más reticente a Putin para que no cometa algo estúpido”.
En Europa central se juega una vez más una partida de ajedrez entre Occidente y Oriente, con repercusiones para todo el mundo. No por casualidad, la mayor parte de las 850 bases militares de Estados Unidos están en Europa. En total, son 342 instalaciones del Pentágono en suelo europeo, de ellas 179 en Alemania, 58 en Italia (aunque varias fuentes aseguran que superan el centenar) y 27 en Inglaterra.
Cuando existía la Unión Soviética el discurso occidental decía que esas instalaciones tenían por objetivo defender a Europa de una eventual invasión del Pacto de Varsovia. Cuando desapareció el régimen soviético y Rusia se convirtió en un país capitalista, los soldados y las bases siguieron en su lugar, no para defender a Europa sino para mantenerla ocupada, o sea dentro del área de influencia de los Estados Unidos.
¿QUIEN DIJO EURO? Desde el fin de la segunda guerra mundial, Europa es rehén de Estados Unidos. Ni siquiera la creación de la Unión Europea ha podido fortalecer a la región que a través de la moneda única buscó hacer escuchar su voz en el mundo.
El euro se introdujo en los mercados el 1 de enero de 1999 con vocación de convertirse en alternativa al dominio del dólar. Comenzó operando a 1,17 frente al dólar, alcanzó su pico de 1,59 dólares por euro en julio de 2008. En poco tiempo se convirtió en la segunda moneda de reserva del mundo. Pero la crisis de la zona euro, más política que económica, provocó el hundimiento de su cotización que en diciembre de 2015 se sitúa en torno a 1,09.
En paralelo, el yuan chino comenzó a desplazar tanto al euro como al dólar y terminó siendo aceptado por el FMI. A fines de noviembre, el FMI incorporó el yuan en los Derechos Especiales de Giro (la canasta de divisas creada en la década de 1960 para complementar las reservas oficiales de sus miembros) pese a la oposición de los funcionarios estadounidenses. El yuan se convirtió en la segunda moneda más utilizada en el financiamiento comercial y la cuarta en los pagos transfronterizos, ya que el Banco Popular de China tiene cuarenta acuerdos bilaterales de permuta de divisas con otros tantos bancos oficiales del mundo.
El 18 de diciembre el Congreso de Estados Unidos aceptó a regañadientes que el FMI reformara el sistema de cuotas con la incorporación del yuan, siendo “el cambio más importante dentro del FMI desde 1944, el año en que se construyeron los acuerdos de Bretton Woods”, según el economista Ariel Noyola (Russia Today, 21 de diciembre de 2015).
Lo cierto es que el FMI necesita recursos y sólo China se los puede aportar. Por eso luego de cinco años de negativas los parlamentarios estadounidenses dieron su brazo a torcer. China es el gran vencedor al convertirse en el tercer país con más poder por detrás de Estados Unidos y Japón. Los votos de China pasan de 3,8 a 6%, mientras Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido disminuirán su participación. No se trata de un cambio radical, ya que Estados Unidos mantiene su poder de veto, sino de un cambio gradual que anticipa otros mayores.
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ISLA MAYOR, SEVILLA. EL CANGREJO ROJO, ECOLOGÍA PURA, CON DOS COJONES, ¡ABAJO LOS CHUMBOS!


CANGREJITOS
 
(El artículo de más ciencia ecológica por los cuatro costados de los que yo haya podido leer)
 
(Chumbera con rumbo y tronío y olé)
 

juan Manuel / marqués Perales
diariodesevilla.es
01.04.2016

 
  
DESDE que el hombre bajó del árbol africano, el género sapiens ha sido una especie invasora: se extendió por Europa y Asia, se cruzó con los neandertales y desinovanos, procuró la extinción de todos los homos coetáneos -el verdadero pecado original- y plantó sus dos pies en cada rincón de los continentes. Miles de años después, comenzó a mover a otras especies de un lado a otro, bien por interés comercial o por descuido. El árbol de la seda se llevó hacia Occidente, los tomates viajaron a Europa, la uva syrah de los iraníes se siembra para dar un leve toque de dulzor a los vinos españoles y los eucaliptos australianos sustituyeron a los bosques atlánticos de Galicia para fabricar papel. Y así podríamos seguir y seguir, aunque ha sido la globalización lo que ha terminado por convertir el planeta en un pañuelo donde otro tropel de especies invade sabrosos ecosistemas: el mejillón tigre, el mosquito también tigre, el cangrejo chino... El casco de los barcos, la curiosidad de los coleccionistas y los cambios del clima son algunos de sus vectores. Algunas de estos aliens son francamente dañinos para el paisaje que colonizan y las especies que sustituyen, y cuanto más parecidos, peor; pensemos de nuevo en el hombre y sus primos el neandertal y el hobbit de Flores.

Por todo esto, la estrategia de erradicación de estas especies está justificada, y para ello hay un listado nacional que las marca y prohíbe su tráfico y comercialización. Algunas de las incluidas forman parte de una batalla perdida, caso del diente de león que se sembró para fijar las dunas costeras. No hay diques que frenen determinadas olas, lo mejor es dejarlas pasar. Otras inscripciones son, claramente, un anacronismo. La chumbera está incluida en la lista roja, se le considera una invasora, aunque se trajo de América hace cinco siglos para criar la cochinilla y poblar terrenos muy secos. Hoy forma parte del paisaje andaluz, nos comemos sus higos en verano y los ecologistas se lamentan por la plaga blanca que está acabando con las tunas de las lindes y los escarpes.

Cincuenta años después de su introducción en las marismas del Guadalquivir desde Luisiana, el cangrejo rojo americano ya hizo todo el daño que debió hacer, desplazó a su primo europeo y subió hasta los cauces medios de los ríos, pero hoy da de comer a muchos trabajadores de Isla Mayor y a las garzas de Doñana. Está instalado en la cadena trófica de la marisma. La reciente sentencia del Supremo que prohíbe su comercialización debe ser matizada, como lo era el propio catálogo hasta ahora. Bastaría con que se introdujera una excepción para el Guadalquivir. Porque puestos a ser extremos, ¿por qué no prohibimos la venta de higos chumbos?
 
 

ESTADO ISLÁMICO: ¿QUIENES LO CREARON, POR QUÉ Y PARA QUÉ. QUIENES COMPRAN EL PETROLEO ROBADO POR EL ESTADO ISLÁMICO Y A TRAVÉS DE QUÉ BANCOS SE REALIZAN LOS NEGOCIOS?


¿Están bajo amenaza terrorista las plantas
nucleares de Bélgica?

27.03.2016

Dos empleados de la planta nuclear belga de Doel juraron lealtad al Estado Islámico y podrían haber informado a sus compañeros terroristas sobre la central.

La planta nuclear de Doel, BélgicaFrancois LenoirReuters

En 2012 dos empleados de la planta nuclear belga de Doel huyeron a Siria para unirse al Estado Islámico, publica 'The New York Times'. La noticia llega poco después de que se revelara que dos terroristas que perpetraron los atentados en Bruselas el 22 de marzo, primero planeaban atacar las plantas nucleares del país, pero cambiaron de planes.
Los dos hombres que entonces huyeron a Siria luchaban en un grupo en el que hubo decenas de ciudadanos belgas, incluido Abdelhamid Abaaoud, considerado el organizador de los ataques terroristas de París del 13 de noviembre, según el periódico.
Uno de estos hombres podría haber muerto en un combate en Siria, mientras que el otro fue condenado por delitos relacionados con el terrorismo en Bélgica en 2014, y liberado el año pasado, de acuerdo con Pieter Van Ostaeyen, investigador que rastrea las redes yihadistas de Bélgica, escribe el periódico. Se desconoce si ellos informaron a sus compañeros del Estado Islámico sobre su antiguo lugar de trabajo, la planta nuclear.
Sin embargo, en la misma central un individuo aún no identificado entró en un reactor en 2014 y drenó unos 65.000 litros de aceite usado para lubricar las turbinas. La acción dañó la maquinaria, que tuvo que ser cerrada. El daño fue tan grave que el reactor estuvo fuera de servicio durante cinco meses.
Los investigadores ahora están buscando posibles vínculos entre aquel caso y los grupos terroristas. El periódico destaca que ahora estos incidentes se ven bajo una nueva luz, debido a que la red de terroristas vinculada a los atentados en París y en Bruselas, en concreto sus miembros Jalid y Brahim el Bakraoui, planeaban supuestamente actos terroristas en las plantas nucleares de Bélgica.
Asimismo, esta semana un agente de seguridad de la central nuclear de la ciudad belga de Charleroi, fue asesinado el jueves por la noche y su tarjeta de acceso fue robada. La misma fue desactivada en cuanto se supo sobre lo ocurrido.
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NOTA DE AGRADECIMIENTO DEL OJO ATIPICO A SUS LECTORES DEL MES DE MARZO DE:

 
 
 
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jueves, 31 de marzo de 2016

ISLA MAYOR, SEVILLA: EL SOS DE UN PUEBLO FRENTE A LA SENTENCIA DE MUERTE QUE EL TRIBUNAL SUPREMO DICTA CONTRA ÉL (PUBLICADO EN CRÓNICA DE ARAGÓN)

Isla Mayor, Sevilla: el SOS de un pueblo frente a la sentencia de muerte que el Tribunal Supremo dicta contra él

31. marzo 2016 | Por | Categoria: El ojo atípico, Magazine, Opinión       



El pasado 16 de marzo el Tribunal Supremo dictó el certificado de defunción de los seis mil vecinos y vecinas del municipio sevillano de Isla Mayor, incluida la importante y puntera industria local cangrejera que deberá cerrar de forma inmediata, con el despido lógico de sus trabajadores y pérdida de sus inversiones, (algunas realizadas recientemente), a partir del momento, que podría ser ahora mismo, en que dicho certificado de defunción sea publicado en el BOE.

Hablamos de certificado de defunción y no de sentencia porque, en puridad, no puede hablarse de sentencia ya que no se ha juzgado hecho alguno. Sólo se han aplicado suposiciones medioambientales genéricas a todo el territorio español, sin tener en cuenta las especificidades de cada uno de los sistemas que lo componen.
Dicho certificado de defunción prohíbe –entre otras cosas– cualquier tipo de actividad pesquera, industrialización y comercialización del cangrejo rojo (Procambarus clarkii), cuya actividad ocupa al 70% de la población activa local, lo que supone unos 200.000 jornales al año y un movimiento económico de 20 millones de euros.
Esa es la magnitud del crimen que en estos momentos se cierne sobre Isla Mayor, y sobre otros pueblos vecinos como Puebla del Río, Almonte o Los Palacios.
El certificado de defunción del Tribunal Supremo se fundamenta sobre “… los informes científicos del CSIC y otros expertos que prueban el carácter invasor (cangrejo rojo) y la amenaza grave que suponen sobre las especies autóctonas (cangrejo de río), el medio ambiente y los hábitos y ecosistemas…”.
Es en este punto donde la “ciencia ecológica” actúa como sustituta de la expresión divina. Y es que toda aquella persona que se haya tomado la molestia de saber qué es la Ecología, sabe (el CSIC y los otros “expertos” también) que dada la amplitud de los estudios que puede abarcar, sus resultados no son en ningún caso indiscutibles.
Ni el CSIC ni nadie puede demostrar que el cangrejo rojo haya representado ni pueda representar una amenaza para el cangrejo autóctono (cangrejo de río) isleño, por la sencilla razón de que en Isla Mayor, y a causa de sus condiciones climatológicas, jamás existió ni podrá existir el cangrejo autóctono de río.
Por ello, calificar de sentencia lo dictado por el Tribunal Supremo prohibiendo toda actividad industrial o comercial respecto de cangrejo rojo por constituir una amenaza para el cangrejo autóctono, no puede ser más que un absoluto sarcasmo que, por desgracia, conlleva graves daños materiales y morales para la población de Isla Mayor.
Y bien… señor cangrejo rojo, ¿de dónde es usted?
Pues señor articulista –responde el cangrejo rojo-, mi primera generación procedía de las marismas de América del Norte, y hace de esto unos cincuenta años que llegué a las marismas de Isla Mayor, por lo que, con el debido respeto y consideración hacia la especie animal humana que habita dicho municipio, yo soy hoy, tan autóctono y natural de Isla mayor, como lo pudiera ser cualquier isleña o isleño. Y si no me ha entendido no tengo inconveniente alguno en volverlo a repetirlo literalmente. Así, que, muy buenas tardes tenga usted.
La historia se repite, pero sólo cuando no se conoce
Los vikingos eran más aficionados a la apropiación del producto del trabajo ajeno que al propio. Y así sabemos que ya por siglo VIII anduvieron saqueando la Isla Mayor, llegando a veces a la propia Sevilla. Luego, deducimos, que por aquellas fechas había riqueza en Isla Mayor.
Por el historiador local, Juan Grau, y a través de su libro “La Ermita. Notas para la historia de Isla Mayor” (2002) en el que se narra una lucha más de un grupo de vecinos defendiendo aquello a lo que tenían derecho, en su página 69, hace referencia a una serie de conflictos sociales en el siglo XIII que tuvieron como escenario Isla Mayor, y que significaron la ruina material de la misma. Concretamente, dice que acabaron con “… la liquidación de la estructura socioeconómica de la QABTUR (Isla Mayor) musulmana, con población estable y entidad propia, que no recuperaría hasta nada menos que seiscientos años después tras un proceso de segregación del municipio matriz (Puebla del Río) que culminará en 1994”. Otra lucha más del pueblo de Isla Mayor.
Lo que representa para Isla Mayor el certificado de defunción dictado por el Tribunal Supremo, es el principio de un nuevo proceso histórico para su ruina material, en la medida en que se impone, a cualquier precio, la aplicación del certificado de defunción.
¿Qué solución inmediata, efectiva y REAL tiene hoy el pueblo de Isla Mayor? Dado que los Tribunales no actúan por sí mismos, sino en nombre del Rey, acudir en tropel a la Casa del Rey, que por otra parte es casa nuestra, para exigir que de forma inmediata, repare el daño material y moral que en su propio nombre ha cometido el Tribunal Supremo contra el trabajador pueblo de Isla Mayor.
 
Fotos:
1) Una de las industrias transformadoras de cangrejo del pueblo (autor: Manuel Sogas)
2) Canal de riego que no ha visto un cangrejo autóctono de rio en su vida, porque no han existido nunca (autor: Manuel Sogas)
3) Uno de los campos de arroz donde se crían los cangrejos cuando se inundan y crecen los arrozales (autor: Manuel Sogas)
4) Finca del pueblo donde se introdujo el cangrejo por primera vez, con su industria transformadora al fondo (autor: Manuel Sogas)
5) Campo de arroz seco, donde se crían los cangrejos con Isla Mayor al fondo (autor: Manuel Sogas)
6) Pescador de cangrejo rojo en Isla Mayor (autor: Rafael Molina)

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LA CULTURA (QUE NO ES NECESARIAMENTE LA POSESIÓN DE UN TÍTULO MÁS UN MASTER), ANTÍDOTO CONTRA LA GUERRA

 

 
LA SEGURIDAD NO SE GARANTIZA CON LA GUERRA
 
30.03.2016
 
Las guerras y quienes las financian son la causa principal de los atentados y del drama de los refugiados y refugiadas. Federico Mayor Zaragoza, ex director general de la Unesco, considera que no rebelarnos contra esa barbarie es un “delito de silencio”, porque la indiferencia, asevera, equivale a complicidad. Detrás de los atentados, como denuncia el Papa Francisco, están los fabricantes de armas que quieren sangre, y no paz; quieren guerra, y no fraternidad. Los emails de Hilary Clinton, la actual candidata demócrata a la presidencia de EEUU cuando era secretaria de estado, explican cómo “promovimos la guerra de Siria para beneficiar a Israel”.
 
La barbarie de Bruselas la viven casi diariamente en Siria, Yemen, Irak, Nigeria, Turquía, Somalia, etc. Eso es de lo que huyen las personas refugiadas. Solo unos días antes de los atentados de Bruselas no fueron una, sino dos, las bombas que acabaron con la vida de casi medio centenar de personas en Ankara, capital de Turquía, causando al menos 37 muertos y más de 100 heridos. En 30 días ha habido atentados de los que no hemos oído informar en nuestros medios occidentales y que poco parecen importarnos. El 20 de febrero en Damasco (Siria), 83 muertos y 178 heridos. El 21 de febrero en Homs (Siria), 90 muertos y 160 heridos. El 26 de febrero en Mogadiscio (Somalia), 38 muertos y 53 heridos.
 
El 28 de febrero en Baidoa (Somalia), 5 muertos. El 13 de marzo en Ankara (Turquía), 37 muertos y 125 heridos. El mismo día, 13 de marzo, en Grand Bassam (Costa de Marfil), 18 muertos. El 16 de marzo en Maiduguri (Nigeria), 27 muertos y 17 heridos. El 16 de marzo también en Peshawar (Pakistán), 15 muertos y 30 heridos. El 19 de marzo en Estambul (Turquía), 4 muertos y 36 heridos. El 21 de marzo en Anbar (Irak), 30 muertos. El 22 de marzo en Bruselas (Bélgica), 35 muertos y 200 heridos.
 
El 25 de marzo en Bagdad (Irak) y Adén (Yemen), 30 personas murieron y 95 resultaron heridas en el primero, y 26 personas murieron y decenas heridas en el segundo. El 27 de marzo en un parque público de Lahore (Pakistán), 72 personas y 360 heridos, la mayoría mujeres y niños. Por eso, mucha gente se está preguntando dónde están las muestras de solidaridad con todas estas poblaciones, como en su día hubo con Charlie Hebdo, con París y actualmente hay para Bruselas.
 
Pero no olvidemos que los misiles occidentales y las bombas del ISIS matan a más inocentes en una semana de los que mueren en atentados en suelo europeo en un año. La diferencia es la respuesta de los medios. “Un musulmán muerto es un perro con mala suerte en el lugar equivocado y en el momento equivocado, mientras que un europeo muerto es una noticia de portada”, denuncia el periodista de The Guardian Simon Jenkins.
 
Los gobernantes occidentales reaccionan de forma convulsiva, usando los atentados para aumentar su popularidad, instaurando un clima de terror contra “los otros”. Se buscan “otros” en cada esquina, se anima a la delación y a la sospecha permanente, incluso en los colegios. Se crea un clima de inseguridad permanente. La histeria se amplifica con el aterrizaje del lobby de la seguridad. Todos los implicados en esta reacción tienen intereses en el terrorismo. “Se puede hacer dinero, mucho dinero: cuanto más terrorífico se presente, más dinero se hace”, explica Jenkins.
 
Se reacciona así anunciando que se bombardeará inocentes que viven en Siria para combatir al ISIS, como si por esa regla de tres se debiera bombardear la ciudad de Bruselas de donde eran esta vez los presuntos terroristas. Se da forma al terrorismo de Estado, amparado por un Estado de excepción y terror, impuesto a una población que se encuentra inmersa en un auténtico estado de shock, ante la histérica reacción de sus dirigentes, que compiten en esta alocada carrera por ver quién gasta más en armamento y control, quién contrata más compañías de seguridad privadas para restringir aún más las libertades y quién decreta el estado de excepción más permanente y aterrador.
 
La población aprende así a socializar el terror, sintiendo que ha empezado a formar parte de algo más grande que él, una especie de renacer cruzado junto a sus líderes, enfatiza el analista Daniel Bernabé. Qué otorga más valor a una vida carente de sentido que el sentimiento de pertenencia al grupo frente a la amenaza externa, se pregunta este experto. El terror y un mensaje repetitivo, “estamos en guerra”, es insertado en el imaginario colectivo. Porque, efectivamente, nuestros dirigentes han conseguido que estemos en guerra con prácticamente el mundo entero, aunque nunca nos hayamos querido enterar.
 
De esta forma, todo un conjunto de prejuicios, manipulaciones y exacerbación de pasiones nos quieren hacer formar, disciplinadamente, parte de ese nosotros que se enfrenta con un “ellos”. Y con la única finalidad de mantener el triunfo de la codicia de unos pocos y su “estilo de vida”, denuncia la periodista Rosa María Artal. El que ha convertido Europa en frontera deshumanizada, con una crueldad que hasta esforzadas organizaciones no gubernamentales se ven incapaces de asumir.
 
Repetir llamadas a la unidad de todos los demócratas, hablar de seguridad con tono de firmeza marcial y prometer acciones decididas para acabar con el terror, lo que busca, realmente, plantea Bernabé, no es acabar con el yihadismo, sino convertirlo en una amenaza prolongada que anule cualquier posibilidad de disidencia en Europa y retrotraer a la Edad Media a aquellos países árabes que, como ya sucedió con Irak o Afganistán, van a suponer un suculento negocio de reconstrucción de sus infraestructuras y sistemas públicos desechos para los lobbies y multinacionales occidentales. Además de su control geoestratégico y el dominio sobre sus recursos naturales.
 
Por eso compartimos plenamente con Bernabé el análisis de que el terrorismo no es más que el enésimo problema de este sistema fallido, que habla de derechos humanos pero sólo defiende el derecho a entender el mundo como un negocio mediado por la guerra. Los atentados no son fruto de una barbarie sin motivo, sino que son el resultado de nuestra política. Concluimos, con él, que el legítimo derecho a la seguridad de occidente no va a ser garantizado con más injerencia, invasiones, bombardeos y militarismo, sino por un desarrollo del mundo árabe autónomo, laico y democrático.
 
Enrique Javier Díez Gutiérrez y Víctor Álvarez Terrón. Universidad de León y UNED.
 
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