martes, 8 de marzo de 2016

PSOE tanto monta NARANJOS monta tanto, y que nos des la manita, PePe LUIS MARIANO


Después de la investidura fallida
Entre la “Gran Coalición” y la devaluación del “cambio”
Rebelión
Viento Sur
07-03-2016

Las dos sesiones del debate de investidura celebradas durante esta semana en el parlamento español han respondido al guión previsible con un final cantado en ambas ocasiones, más allá de novedades como la aparición de nuevos protagonistas, el elevado tono de algunas intervenciones o anécdotas que no deberían serlo, como la del tan comentado beso entre Pablo Iglesias y Xavi Domènech.
 
Con el trasfondo del juicio del caso Noos a la Casa Real pero también del recuerdo a Salvador Puig Antich, a las víctimas de la matanza de Vitoria y la puesta en libertad de Arnaldo Otegi, es cierto que fueron entrando en la discusión temas muy diferentes, como la corrupción, el paro, la desigualdad o la cuestión catalana. Empero, se habló poco de lo que sigue determinando la “gobernabilidad” de un régimen en crisis, como es la Economía Política austeritaria vigente en una Unión Europea en proceso de desintegración y cada vez más beligerante frente a dos de los derechos más viejos –los de asilo y refugio- alcanzados en la historia.
 
La opción de Pedro Sánchez por el “mestizaje ideológico (¿progresista?)” con la nueva derecha de Ciudadanos, reflejada en el “Acuerdo para un gobierno reformista y de progreso”, no ha engañado a nadie. Al contrario, ha confirmado, por si cabían dudas, que no existe voluntad alguna por parte de la dirección del PSOE de cuestionar las reglas del juego de la eurozona y la deriva xenófoba que la acompaña, con lo que ni siquiera algunas de las moderadas promesas de mejora social y de universalidad de los derechos que aparecen en el Acuerdo llegarían a aplicarse. Tampoco, desde luego, cabe pensar que con ese pacto se pretenda “flexibilizar” la interpretación dogmática de la Constitución española en lo que afecta a la sagrada “unidad de España”, bandera además de baronías autonómicas como la andaluza, empeñada en hacer demagogia buscando el enfrentamiento de unas Comunidades Autónomas con otras.
 
Con todo, sabemos que con ese acuerdo, tanto Pedro Sánchez como Albert Rivera, aun conscientes de que esa investidura iba a fracasar, han querido mirar, en primer lugar, a sus propios intereses. El primero, tratando de recuperar a una parte del electorado de Podemos mostrándose como fuerza del “cambio” y ganando así posiciones de cara a la lucha por el liderazgo dentro del partido; el segundo, buscando conseguir la centralidad que no logró el pasado 20D para así disputar mejor la hegemonía en la derecha a un PP afectado por nuevos escándalos de corrupción en sus dos bastiones principales.
 
A medio plazo, ambos parecen apostar además por convertir ese Acuerdo en base de negociación tanto con PP como con Podemos, por lo que solo parece que quepan dos hipótesis en estos dos meses: o el avance hacia una “Gran Coalición”, tan deseada por los grandes poderes económicos, mediante una abstención del PP, incluso con Rajoy al frente; o la neutralización de Podemos a través de una abstención que permita formar un gobierno presidido por Sánchez en nombre de la “gobernabilidad” y la “responsabilidad de Estado”. Las presiones van a ir en ambos sentidos, quedando siempre una última carta, en función de lo que diga la demoscopia, de una persona “independiente” o de “consenso” ante el miedo compartido a unas nuevas elecciones.
 
Repartiéndose así los papeles, ambos líderes pretenden ofrecerse como promotores de la tan manida “segunda Transición” (o sea, de un nuevo “consenso constitucionalista”/1), si bien los dos parecen querer ejercer de Adolfo Suárez, avisando a Rajoy de los riesgos de asumir el papel de Fraga y pidiendo a Pablo Iglesias, como ya ha hecho Albert Rivera, que haga de Santiago Carrillo, o sea, de “hombre de Estado” dispuesto a sacrificar su voluntad rupturista.
Sin embargo, ya se sabe que las repeticiones en la historia pueden convertirse en farsas y que ni el escenario de entonces (con un discurso del miedo y del consenso que acabó imponiéndose) es el de ahora (donde, como reconocía recientemente Fernando Vallespín, estamos ante disensos entrecruzados), ni los actores son los mismos, justamente cuando además nos encontramos dentro de una Europa que, como ya se reconoce desde muy distintos lados, entonces era “la solución” al “problema de España” y ahora se ha convertido también en un gran problema. Sin horizonte de expectativas de mejora que se pueda ofrecer desde arriba, a la vista de la nueva vuelta de tuerca austeritaria que se anuncia (todo el mundo sabe que desde Bruselas se insiste en un nuevo paquete de “recortes” sociales en torno a 10 000 millones de euros), no hay relato ilusionante posible para una “nueva transición” (¿hacia un paraíso… fiscal?), como se puede comprobar con las modestas propuestas de reforma hechas por C’s y recogidas por el PSOE en su Acuerdo.
 
Estamos, además, ante un nuevo sistema pluripartidista en transición en el que cada uno de los partidos teme perder por una u otra de sus alas y, además, todos ellos tienen que articular respuestas compatibles entre sí a las principales líneas de fractura que atraviesan a la sociedad: la que tiene que ver con el eje oligarquía vs. democracia, la que afecta a la polarización entre austeridad ordoliberal vs. derechos y bienes comunes y, en fin, la relacionada con el conflicto centro-periferia, con el soberanismo independentista catalán en el centro de la agenda política. Las dos primeras están estrechamente relacionadas y, por tanto, pueden ir resignificando el eje derecha-izquierda (con el PSOE tratando de oscilar entre ambos espacios en función de si está en el gobierno o en la oposición) en detrimento de la “nueva” política y la vieja política, mientras que el tercero une a las derechas españolas con el PSOE contra una potencial convergencia de Podemos, las “confluencias” actuales y futuras (¿con Unidad Popular-IU?) junto con las fuerzas soberanistas e independentistas que necesitan salir de su empate estratégico con el Estado.
 
En esas condiciones no tiene sentido, en la actual correlación de fuerzas parlamentarias, seguir emplazando al PSOE para la formación de un “gobierno fuerte por el cambio” cuando, además, la dirección de ese partido insiste en partir de su Acuerdo con C’s como documento base para la negociación con otras fuerzas políticas. Sería mejor asumir que hoy no es posible ese gobierno alternativo al de la “Gran Coalición” (ya sea en su versión blanda, dura... o tecnocrática) que finalmente puede ponerse en pie. Continuar en ese terreno, generando esperanzas infundadas, podría fomentar falsas ilusiones y, sobre todo, dejaría de lado la que tendría que ser tarea fundamental nuestra a partir de ahora: prepararnos a hacer frente al nuevo gobierno o, en el caso de que no llegara a formarse en el plazo establecido, a unas nuevas elecciones en las que el discurso del “Cambio” tendrá que ser mucho más nítido y claro si queremos desbaratar el “recambio” en marcha y, con él, las operaciones de demonización de las fuerzas rupturistas que no dejarán de sucederse.
 
Porque, no lo olvidemos, en momentos de crisis, aunque dos meses parezcan mucho hoy, no hay momentos de tregua entre fuerzas antagonistas y habrá que apostar por volver a poner el conflicto en primer plano. Porque, como muy bien escribió alguien que vuelve a ser referente básico del pensamiento crítico, Antonio Gramsci, “la clase dirigente tradicional, que tiene un numeroso personal adiestrado, cambia hombres y programas y reasume el control que se le estaba escapando con una celeridad mayor de cuanto ocurre en las clases subalternas; si es necesario hace sacrificios, se expone a un porvenir oscuro cargado de promesas demagógicas, pero se mantiene en el poder, lo refuerza por el momento y se sirve de él para destruir al adversario y dispersar a su personal directivo que no puede ser muy numeroso y adiestrado”.
 
En ese proceso de construcción de una nueva hegemonía alternativa a la que se está reconstituyendo desde arriba, es fundamental reforzar el papel del municipalismo del cambio. Las constricciones sistémicas, el acoso institucional y mediático que están sufriendo y las relaciones conflictivas y contradicciones que en su gestión cotidiana empiezan a tener con quienes les dieron su apoyo exigen un amplio debate y un nuevo consenso de trabajo en común de ayuntamientos, organizaciones sociales y ciudadanía en general que no va a ser fácil llevar adelante, pero que es cada vez más necesario si no queremos que el nuevo municipalismo se vea frustrado en los próximos años (2).
 
Notas
1/ Me remito a mi artículo “Acuerdo PSOE-C’s: ¿Primer paso hacia un nuevo consenso constitucionalista?”, http://www.vientosur.info/spip.php?article11013
2/ Las reflexiones que a partir de la huelga del Metro en Barcelona nos propone Óscar Blanco (“Municipalismo del cambio, huelgas y conflicto”, http://www.vientosur.info/spip.php?article11023 ) son de utilidad para ese debate.
Jaime Pastor es profesor de Ciencia Política de la UNED y editor de VIENTO SUR
 
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sábado, 5 de marzo de 2016

ARMAS NUCLEARES: ¿NUESTROS FONDOS DE PENSIONES FINANCIAN LO QUE UN DIA PUEDE LLEGAR A MATAR A NUESTROS HIJOS Y NIETOS? (MARIANO RAJOY, PARDAL, ¿DONDE HAS INVERTIDO EL DINERO DE MIS PENSIONES?



CONTRIBUCIÓN DE LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS A LA FINANCIACIÓN DEL ARMAMENTO NUCLEAR

04.03.2016
 
Las empresas que fabrican armas nucleares necesitan de las entidades financieras para realizar sus actividades, como cualquier otra industria. Así, los bancos pueden ayudar a estas empresas concediéndoles créditos, gestionando la colocación de bonos o acciones emitidos por las empresas, o incluso formando parte de su accionariado.
 
El número de entidades financieras que colaboran con empresas que producen o gestionan armas nucleares es importante. El informe Don't bank on the Bomb, publicado recientemente por la ong neerlandesa PAX [1], afirma que han detectado 382 bancos, compañías de seguros, fondos de pensiones y gestores de activos de 27 países que han realizado, desde 2012, inversiones significativas en la industria de armas nucleares. De estas entidades financieras, 238 tienen su sede en América del Norte, 76 la tienen en Europa, 59 en Asia y el Pacífico y 9 en Oriente Medio. No se ha encontrado ninguna entidad con sede en África que esté involucrada en la financiación de armamento nuclear. El informe recoge únicamente las entidades financieras que han dado créditos a las empresas nucleares y aquellas instituciones privadas que tienen un mínimo del 0,5% de las acciones o bonos de alguna de las empresas nucleares.
 
El informe identifica 26 empresas relacionadas con la fabricación, mantenimiento o modernización del armamento nuclear. Estas empresas tienen su sede en alguno de los estados siguientes: Francia, India, Italia, Países Bajos, Gran Bretaña y los Estados Unidos de América. Puede sorprender que no haya ninguna empresa rusa o china. La razón es simple: la actividad industrial vinculada a las armas nucleares de Rusia, China, Pakistán y Corea del Norte se realiza a cargo de empresas estatales, de titularidad pública, y el informe sólo recoge información sobre empresas privadas. Por el contrario, en los EE.UU., Gran Bretaña, Francia e India, estas actividades se llevan a cabo con una estrecha colaboración entre agencias estatales y la empresa privada.
 
¿Cuáles son estas empresas? Las hay bien conocidas como Boeing, que fabrica misiles además de los aviones comerciales. Otras son gigantes de la producción de armas como Airbus, General Dynamics, Finmeccanica, Lockheed Martin, Raytheon, Safran, Thales. Y otras son más desconocidas.
 
Los nueve estados nuclearmente armados (EEUU, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia, Israel, Pakistán, India y Corea del Norte) tienen en marcha programas de modernización de su armamento nuclear con unos presupuestos multimillonarios que, se estima, superan, entre todos, los 100.000 millones de dólares anuales. La mayor parte de la financiación de la industria nuclear militar proviene de los presupuestos anuales de cada uno de los estados. Los datos que presenta el informe Don't bank on the Bomb hacen referencia únicamente a la financiación privada y no a las inversiones públicas.
 
La mayoría de la gente piensa que las armas nucleares son inaceptables y que deberían eliminarse. Este estado de opinión hace que algunas entidades financieras hayan hecho desinversiones en empresas nucleares o que no acepten realizar operaciones financieras con estas empresas. Así, el fondo de inversión holandés ABP liquidó sus relaciones financieras con la empresa india de producción de armas nucleares Larsen & Toubro; el banco sueco Nordea ha excluido a la empresa Boeing debido a su relación en el programa de modernización de los misiles nucleares Trident. Otras entidades especifican, en su código de conducta, que no harán negocios con empresas relacionadas con la producción de armamento nuclear. El informe señala 53 instituciones financieras que prohíben o limitan las inversiones en productores de armas nucleares.
 
Y ¿cuáles son las instituciones que financian las empresas que fabrican armas nucleares, o tienen acciones de estas empresas? La gran mayoría de los grandes bancos, muchas compañías de seguros, fondos de inversión, etc. La lista es larga [2]. Y el Estado español está representado por cuatro entidades [3]. Son: Acciona, Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, Banco Santander y Banco de Sabadell, y han puesto a disposición de las empresas que fabrican armas nucleares, desde el año 2012, un total de más de 5.200 millones de dólares, cada una de ellas con un grado de implicación diferente.
 
Acciona, empresa de ingeniería civil dedicada a la promoción y gestión de infraestructuras y energías renovables, tiene una participación de 354 millones de dólares de la empresa francesa Thales. Según el SIPRI [4] , Thales es una de los diez primeros productores de armas del mundo, y está especializada en sistemas electrónicos. Thales, juntamente con Airbus (antes EADS), Safran, SNPE i DCNS, obtuvo un contrato en diciembre de 2004 para construir el nuevo misil nuclear M51 que se instalará en los nuevos submarinos franceses. Es un poco chocante que una empresa que presume de ser líder en energías renovables y que, según su plan director de sostenibilidad [5], está comprometida con el desarrollo sostenible, tenga acciones de una empresa que, entre otras cosas, fabrica misiles nucleares.
 
Es habitual que los bancos formen consorcios para conceder créditos si las cuantías solicitadas son enormes. El BBVA, el banco de Santander y el banco de Sabadell han participado en alguno de estos consorcios que han concedido créditos a algunas empresas fabicantes de armas nucleares.
 
Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) ha otorgado préstamos por un total estimado de 2.776 millones de dólares a las empresas de armas nucleares. Son préstamos concedidos por un consorcio de bancos, en el que BBVA tiene una participación. Las empresas beneficiarias de los préstamos en los que el BBVA ha participado son: AECOM (la parte concedida por el BBVA asciende a 325 millones de dólares); Airbus (297 millones de dólares), Babcock & Wilcox (68 millones de dólares), Boeing (1.062 millones de dólares), Finmeccanica (275 millones de dólares), General Dynamics (205 millones de dólares), Honeywell International (264 millones de dólares ), Jacobs Engineering (192 millones de dólares) y Thales (88 millones de dólares).
 
Además el BBVA ha suscrito emisiones de bonos por un total estimado de 394 millones de dólares de las compañías AECOM, Airbus, Boeing, Finmeccanica y Honeywell International.
¿A qué se dedican estas empresas financiadas por el BBVA? Por ejemplo, AECOM, junto con Babcock & Wilcox, CH2M Hill y Northrop Grumman han constituido una empresa conjunta que gestiona el Nevada Test Side, el lugar donde se hicieron algunos ensayos con armas nucleares norteamericanas y donde ahora se realizan los ensayos subcríticos. AECOM también está implicada en el laboratorio nuclear de Los Álamos (EEUU). Boeing desarrolla el misil intercontinental nuclear estadounidense Minuteman. Los submarinos nucleares estadounidenses equipados con estos misiles con carga nuclear, están en máxima alerta de forma permanente y pueden disparar un misil con muy poco tiempo.
 
En la memoria del año 2014, el presidente del BBVA, en su carta de presentación [6], dijo que en el 2014 han continuado “trabajando por un futuro mejor para las personas”. No compartimos este punto de vista, entre otras cosas porque financiar armas nucleares no significa trabajar por un mundo mejor, sino todo lo contrario.
 
El Banco Santander ha participado, conjuntamente con otros bancos, en la concesión de préstamos. La parte que corresponde al B. Santander sube hasta un total estimado de 1.441 millones de dólares. Las empresas y las partes concedidas en préstamo por el B. Santander son las siguientes: Airbus (297 millones de dólares), Boeing (142 millones de dólares), Finmeccanica (390 millones de dólares), Flúor (90 millones de dólares), General Dynamics (35 millones de dólares), Honeywell International (135 millones de dólares), Safran (121 millones de dólares) y Thales (230 millones de dólares). El Banco Santander suscribió emisiones de bonos de las empresas nucleares Airbus, Boeing, Finmeccanica y Fluor por un total de 234 millones de dólares.
 
En el documento Responsabilidad Social Corporativa del Grupo Santander se dice [7]: “... compromisos que el Grupo adquiere para que sus actividades resulten beneficiosas a largo plazo en los entornos económicos, sociales y ambientales en los que está presente.” Así, parece que el Grupo Santander considere la fabricación de armas nucleares como una actividad beneficiosa.
 
Y, para terminar esta relación, el Banco de Sabadell ha otorgado préstamos a la empresa Orbital ATK por un valor estimado de 29 millones de dólares. Orbital ATK, conjuntamente con Lockheed Martin, produce los sistemas de propulsión de misil nuclear Trident II (D5). En el informe anual de 2013, sobre Responsabilidad Social Corporativa del B. de Sabadell se dice [8] que una de las líneas de actuación del banco será "potenciar la orientación ética en todas nuestras actividades". Está claro que la ética del Banco de Sabadell no coincide con la nuestra.
 
Así España ha participado en más 5.200 millones de dólares en el negocio de empresas productoras o gestoras del armamento nuclear desde el año 2012. Hay que decir que no podemos asegurar que este dinero se hayan utilizado en la fabricación de armas nucleares directamente ya que las empresas y los bancos no especifican en que utilizan las inversiones realizadas en estas empresas.
 
La campaña Banca Armada [9] ha denunciado en las juntas de accionistas de los bancos, en varias ocasiones, las inversiones en armas convencionales y nucleares.
 
Las armas nucleares son las únicas armas de destrucción masiva que todavía no están explícitamente prohibidas por el derecho internacional. Desde hace tiempo la ciudadanía lucha para conseguirlo. La financiación a las empresas que fabrican o gestionan el armamento nuclear es un obstáculo importante para lograr un mundo libre de armas nucleares.
 
Referencias
[1]. Don't bank on the Bomb, November 2015, PAX the Netherlands. http://www.dontbankonthebomb.com/
[2]. Don't bank on the Bomb, Who invests? http://www.dontbankonthebomb.com/who-invests/
[4]. SIPRI Top 100 and recent trends in the arms industry. http://www.sipri.org/research/armaments/production/recent-trends-in-arms-industry
[5]. ACCIONA; Política de sostenibilidad. http://www.acciona.com/media/1543551/politicasostenibilidad.pdf
[6]. BBVA; Informe de Banca Responsable 2014, Carta del Presidente. http://bancaresponsable.com/ibr/informe-de-banca-responsable-2014/carta-del-presidente/
[8]. Banc Sabadell, Informe anual 2013. Responsabilidad social corporativa. https://www.grupbancsabadell.com/memoria2013/es/responsabilidad-social-corporativa.html
[9]. Banca armada. http://www.bancaarmada.org/
 
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jueves, 3 de marzo de 2016

POR QUÉ NO SE ESTABLECE UN PACTO DE IZQUIERDAS



Rebelión
Público.es
01.03.2016

Existe una percepción muy generalizada de lo que está ocurriendo en las negociaciones entre los partidos políticos que están teniendo lugar hoy en España acerca de la investidura del Presidente del Gobierno que considero muy preocupante. Me estoy refiriendo al hecho de que incluso dirigentes y columnistas de izquierdas que gozan de gran credibilidad, están promoviendo una visión de lo que está pasando en España que asume que los dos partidos mayoritarios de las izquierdas españolas, el PSOE y Podemos, son incapaces de pactar y crear un gobierno de coalición de izquierdas debido a su incapacidad de anteponer los intereses del país a sus propios intereses, actuando solo en beneficio propio.

Y en esta percepción se indica que los dos partidos mayoritarios en las izquierdas tienen igual responsabilidad en el hecho de que todavía hoy no haya habido un pacto. E incluso en algunas ocasiones se ha llegado a decir (con la complicidad de las cajas de resonancia provistas por los mayores medios de información) que el mayor culpable, en realidad, es Podemos, por su supuesta rigidez al anteponer su demanda sobre la necesidad de realizar un referéndum en Catalunya sobre todos los otros componentes de su programa.

Lo que es sorprendente es que esta percepción, ampliamente promovida por el establishment político-mediático del país, sea también reproducida —como dije antes— por voces importantes de las izquierdas, que deberían conocer mejor lo que está ocurriendo en España y en el PSOE, que es el partido que tiene mayor capacidad de influencia política en este momento en el país, y como tal, tiene en sus manos la elección del tipo de gobierno y políticas públicas que desea aplicar.

A la luz de lo que ha estado ocurriendo en España, el argumento de la supuesta equidistancia de responsabilidad ignora no solo lo que ha ido acaeciendo en la dirección del PSOE, sino también la composición de esta misma dirección. Cualquier persona que haya ido siguiendo de cerca lo que ha estado sucediendo en la dirección del PSOE podía prever, como yo he previsto en artículos anteriores, lo que ocurriría en este momento, algo que, por desgracia, está pasando. Debería ser obvio que el PSOE no ha deseado ni desea una coalición de izquierdas que le fuerce a cambiar sustancialmente su política económica.

El tema económico es el obstáculo central para la formación de un gobierno de izquierdas


Como he escrito en un artículo reciente, el referéndum en Catalunya no es el principal obstáculo para que se realice tal coalición, aunque se está diciendo lo contrario, a fin de ocultar el mayor punto de desacuerdo, que es ni más ni menos que el tema económico (ver mi artículo ‘El referéndum es una excusa del PSOE y de las derechas para que no se establezca un gobierno de izquierdas’, Público, 18.02.16). Hoy el problema mayor que tiene España (incluyendo Catalunya) es el de estar sumergida —lo ha estado durante ocho años— en una Gran Recesión que para millones de españoles es una Gran Depresión. El intento de mostrar que tal recesión ya ha terminado es insostenible cuando se ven los datos de desempleo, precariedad y bajada de salarios de las personas. Los datos muestran el enorme drama que viven las clases populares de este país.

Y no es difícil saber las causas de esta situación, que son la aplicación de las políticas neoliberales y, muy en particular, 1) de las reformas laborales del gobierno PSOE y del gobierno PP que han tenido como resultado (un resultado deseado por los promotores de tales políticas) un gran deterioro del mercado de trabajo, con una bajada de los salarios, un aumento del desempleo, un descenso de la ocupación y un aumento de la precariedad; 2) de las reformas fiscales y tributarias que han favorecido sistemáticamente a las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo; y 3) los recortes del gasto público (incluyendo el gasto público social), que han impuesto una austeridad muy notable al ya escasamente financiado Estado del Bienestar, es decir, sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios domiciliarios, vivienda social, programas de previsión de la pobreza, y un largo etcétera.

En cada uno de estos componentes del Estado del Bienestar, España se gasta per cápita mucho menos que el promedio de la UE-15, situación que ha empeorado (incluso más durante la Gran Recesión). Miren los datos y lo verán (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante, Anagrama, 2015). Estas políticas han provocado un incremento sin precedentes de las desigualdades en España (unas de las más acentuadas en la OCDE), con un aumento muy notable de las rentas superiores a costa de un descenso de los ingresos de las clases populares y, por lo tanto, de su capacidad adquisitiva.

Esto último ha generado una disminución de la demanda y de la actividad económica, creando a la vez un problema grave de endeudamiento que, junto con el problema anterior, han causado la Gran Recesión. La evidencia que apoya lo que digo es abrumadora y contundente, lo cual no es obstáculo para que tales políticas neoliberales sean todavía dominantes en los mayores círculos económicos y financieros del país, y en los mayores medios de información y persuasión.

El problema mayor existente en España


Si se acepta que este es el mayor problema en España, entonces hay que concluir que la división mayor en este país no es entre los que defienden el referéndum en Catalunya y los que no lo apoyan, sino entre los que proponen continuar tales políticas neoliberales y los que se oponen a ellas. Entre los primeros están el PP, Ciudadanos y la dirección del PSOE, y entre los segundos están Podemos, En Comú Podem, En Marea, Compromís e IU, y podrían sumarse ERC y EH Bildu, entre otros partidos de izquierdas.

En realidad, la oposición de estos últimos partidos de izquierdas a la visión uninacional y radial del Estado español (máxima opositora de la visión plurinacional de España) está relacionada con la identificación de este Estado con la promoción de dichas políticas. De hecho, el Estado español, como resultado de una Transición inmodélica, ha mantenido sobre él el enorme dominio de los grupos financieros y económicos dominantes, actuando estos con mayor desinhibición sobre el Estado en los últimos años de la Gran Recesión. Un elemento clave de dicho Estado ha sido el bipartidismo y, por lo tanto, el PSOE.

De ahí que, tal como predije en el artículo citado anteriormente, el aliado prioritario del Sr. Sánchez haya sido desde el principio el Sr. Albert Rivera y su partido (que es la expresión política del IBEX-35), y no solo en la oposición al referéndum, sino también en la defensa del neoliberalismo. Y tal coincidencia aparece en los puntos claves del pacto PSOE-Ciudadanos, y que incluye: 1) no subir impuestos, ni el IRPF ni el de sociedades (en el país que tiene menos ingresos al Estado como consecuencia de la enorme regresividad de la política fiscal, que el acuerdo apenas toca); 2) la reducción del impuesto de sucesiones (que afecta favorablemente a las rentas superiores); 3) el mantenimiento del bajo nivel de gasto en los servicios públicos del Estado del Bienestar; 4) la oposición a las políticas expansionistas necesarias para estimular la demanda; 5) y el mantenimiento del pacto central del cambio constitucional del artículo 135, que el Presidente Zapatero y Rajoy acordaron en cuestión de días (que fuerza a poner como primera prioridad el pago de los intereses de la deuda).

Este pacto es el que se pide a las bases del PSOE que aprueben. ¿Qué les queda, pues, a las izquierdas, cuando algunos de los puntos más clave ya se han decidido, manteniéndose dentro del continuismo con el neoliberalismo? Y es ahí donde no entiendo la percepción de equidistancia en la responsabilidad de lo que ocurre. ¿Es que no se dan cuenta, los que asumen las tesis de responsabilidad conjunta en el no establecimiento del pacto de izquierdas, de lo que está pasando en España? ¿Es que no conocen que la dirección del PSOE —tal como documenté el otro día— está en manos de economistas que son profundamente defensores de las políticas que nos han llevado al desastre? En lugar de sostener la tesis de la equidistancia en las responsabilidades, tales voces deberían salir a la calle y pedirle a las bases del PSOE que se rebelen contra su dirección, presionando para que terminen con el austericidio que nos está llevando al desastre. ¿Es que no lo ven?

El mayor peligro que existe hoy en España no es que el Sr. Rajoy o el PP continúen en el poder. Este peligro no existe ya. El gran peligro es que las políticas neoliberales que nos han llevado al desastre continúen aplicándose en España. Y esto ocurrirá, y la mejor prueba es la declaración de Ciudadanos al terminar las negociaciones que han conducido al pacto, indicando que “el PSOE ha incluido el 80% de lo que pedíamos nosotros”. Lean el blog Nada es Gratis (fundado, entre otros, por el Sr. Garicano, economista de referencia de Ciudadanos, y financiado durante mucho tiempo por el IBEX-35) y panfletos semejantes y verán la alegría de los neoliberales en España.

Por difícil que parezca, Ciudadanos es incluso más neoliberal que el PP. Esto es lo que los promotores del argumento de que tanto el PSOE como Podemos tienen igual responsabilidad por no realizarse la coalición parecen desconocer o prefieren ignorar. Y presentarán la negativa a la investidura de Sánchez por parte de Podemos como muestra de su rigidez, “personalismos” u otras explicaciones que ya se están dando.

Pero el peligro de continuismo es hoy enorme, y ello con la complicidad del IBEX-35 y del establishment político-mediático, del cual Ciudadanos y la dirección del PSOE son elementos clave. La complicidad de tales medios se ve claramente en el hecho de que ninguno de ellos haya criticado o denunciado aseveraciones de tal establishment que son falsedades fáciles de probar.

El Sr. Rivera, cuya ignorancia o frivolidad en la utilización de datos es conocida, indicó que subir los impuestos crea desempleo, sin, por lo visto, conocer que los países que tienen menos desempleo en Europa son los países nórdicos, como Suecia, Dinamarca y Noruega, que tienen mayor presión fiscal. Y en las frecuentes entrevistas ningún periodista le ha dicho al Sr. Rivera que estos datos no encajan con su aseveración. Y para mayor inri, tal partido presenta a Dinamarca como su modelo (¡!). La presión fiscal de Dinamarca es del 50,7% de su PIB. En España (uno de los países que la tiene más baja) es del 34%. ¿Es que los medios no saben leer los datos? Y el Sr. Rivera ha convencido al PSOE para que no suba los impuestos. ¿Es que no lo ven, los que hablan de equidistancia?

Vicenç Navarro. Autor del libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante (Anagrama, 2015)


Fuente: http://www.caffereggio.net/2016/02/26/por-que-no-se-establece-un-pacto-de-izquierdas-de-vicenc-navarro-en-publico/#
 
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martes, 1 de marzo de 2016

NOTA DE AGRADACIMIENTO DEL OJO ATÍPICO A SUS LECTORES DE:





ESTADOS UNIDOS
ESPAÑA
IRLANDA
MÉXICO
EMIRATOS ÁRABES
ALEMANIA
PORTUGAL
FRANCIA
RUMANIA
POLONIA
UCRANIA
SIRIA
REPÚBLICA CHECA
LUXEMBURGO
BRASIL
GRECIA
ARGENTINA

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lunes, 29 de febrero de 2016

¿PP = NARANJOS = PSOE?


Suspenso al pacto educativo PSOE-Ciudadanos desde las asociaciones de defensa de la pública
Rebelión
29-02-2016
 
La Asociación Yo Estudié en la Pública rechaza el borrador del acuerdo entre los de Pedro Sánchez y los de Albert Rivera
 
Con la firma del acuerdo PSOE- Ciudadanos, la Educación Pública sigue amenazada. Así lo ha valorado hoy la Asociación Yo Estudié en la Pública, que tras analizar la parte del documento que se refiere a la educación, se han mostrado extremadamente preocupada al comprobar que Ciudadanos ha logrado llevar a su terreno el debate de la educación. Y es que, como recuerda la asociación, el programa del partido de Ciudadanos está en manos del economista Luis Garicano, uno de los autores del blog “Nada es Gratis” y quién promueve “adaptar lo que se aprende a las necesidades del mercado”.
 
Desde Yo Estudié en la Pública señalan algunos puntos del pacto PSOE-Ciudadanos que incurren en generalidades o inconcreciones que amenazan los pilares democráticos de la Educación Pública:
 
No derogan la LOMCE. En su lugar se lee: “Se paralizará con carácter inmediato el calendario de implantación de la LOMCE en los aspectos que no hayan entrado en vigor”. Redacción que, para Yo Estudié en la Pública puede estar anticipando un lavado de cara de la ley en sus aspectos más controvertidos y de mayor rechazo social (reválidas, asignatura de religión evaluable) para alcanzar un pacto educativo, con lo que sobreviva de la ley.
 
Se menciona la voluntad de llegar a un pacto social y político por la educación, pero estableciendo el escaso margen de seis meses. Algo que esta asociación considera claramente insuficiente "si lo que realmente se quiere son consensos que se mantengan en el tiempo entre agentes sociales y educativos".
 
Otro de los puntos que consideran controvertido desde esta asociación es el proyecto de implantación en todo el Estado del modelo bilingüe (trilingüe en las comunidades con dos lenguas oficiales) "cuya avanzadilla en la Comunidad de Madrid ha dejado patente, además de su fracaso, su 'virtud' segregadora".
 
El “espíritu emprendedor” se elevará, según el acuerdo, "a competencia básica". Para Yo estudié en la Pública, esto se desarrolla "en la línea de la educación neoliberal", como recuerdan un eje del programa de Ciudadanos. "Nos parecen mucho más elementales y urgentes competencias como la solidaridad o la sensibilidad medioambiental, de las que no hay ni rastro en el documento", explican desde esta Asociación.
 
Otro de los aspectos que "sobreviven" de la Lomce en el documento es la evaluación de centros que derivan en la salvaje competitividad y establecimiento de rankings, uno de los aspectos más criticados de la Ley Wert, que el pacto firmado entre PSOE y Ciudadanos no tocaría.
 
La plataforma termina el comunicado advirtiendo que, “Asustan los fundamentos de este documento. Anticipa un impulso contrario a esa educación pública, inclusiva, ecológica, multicultural, laica, y democrática que llevamos tiempo defendiendo. Decimos no al documento del pacto entre PSOE-Ciudadanos”.
 
 
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sábado, 27 de febrero de 2016

MARIANO RAJOY: EL FANTASMA DE LA OPERA. PEDRO SÁNCHEZ Y RIVERA EL NARANJO: FANTASMILLAS DE OPERETA




 

 
Las Organizaciones sociales han presentado en el Congreso de los  Diputados las 12 propuestas ecosociales para el nuevo gobierno
 
Rebelión
El Salmón Contracorriente
26.02.2016
 

Un grupo de organizaciones sociales de diferentes ámbitos (de la educación, sanidad, del mundo rural, ecologistas, feministas, altermundistas, animalistas, proalternativas energéticas, por las libertades sociales, etc.) han presentado en el Congreso de los Diputados 12 propuestas ecosociales que consideran irrenunciables para que sean recogidas por los diferentes partidos en sus pactos de investidura o gobierno.

Las organizaciones Asamblea Feminista de Madrid, ATTAC, Campaña #NoalTTIP, Ecologistas en Acción, Encuentro de Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública–Marea Blanca, Marea Verde de Madrid, Plataforma La Tortura No es Cultura, Plataforma No Somos Delito, Mónica Hidalgo, Plataforma por un Nuevo Modelo Energético y la Plataforma Rural han presentado esta mañana un documento con 12 propuestas para que sean recogidas por los partidos políticos que se encuentran ahora mismo en fase de negociación para formar gobierno.
Estas 12 propuestas ecosociales son las siguientes:
1. Derogación de la LOMCE y de los Decretos de Universidad. Por nuevas leyes educativas desde la participación social.
2. Ley contra la violencia machista, que incluya tanto la que ejerce la pareja y ex pareja como las agresiones sexuales y la trata con fines de explotación sexual; que garantice la asistencia y reparación de todas las mujeres que lo requieran independientemente de su situación administrativa, sin que la denuncia sea prerrequisito para el acceso a los recursos, y que vaya acompañada de políticas de equidad en todos los ámbitos.
3. Crear una Vicepresidencia de Sostenibilidad y un Ministerio de Medio Ambiente que coordinen las diferentes políticas sectoriales con implicaciones ambientales. Revisión de la normativa ambiental aprobada durante la última legislatura.
4. Sanidad 100% pública, universal y de calidad, donde todas las personas tengan los mismos derechos y la salud se contemple de forma transversal a todas las políticas. Derogación del RDL 16/2012 y de todas las normas que permiten las privatizaciones en sanidad. Apuesta por una política sanitaria participativa, recuperación de todos los puestos de trabajo eliminados y de la financiación “robada”.
5. Adoptar decisiones políticas concretas y urgentes que reduzcan drásticamente la desigualdad, pobreza, exclusión social y privación material. Vivienda social y fin a los desahucios.
6. Derogación de la Ley Mordaza (L.O. de Protección de la Seguridad Ciudadana) y de las reformas regresivas del Código Penal y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Pacto de Estado para defender nuestras libertades y amnistía a las personas sancionadas por defender los Derechos Humanos.
7. Aplicación en España de un impuesto a las transacciones financieras, que recaude fondos para afrontar las consecuencias de las políticas austericidas, que disuada de la especulación financiera y sirva para avanzar en la erradicación de los paraísos fiscales. Creación de una banca pública sobre la base de las entidades nacionalizadas, empezando por Bankia, con la que desarrollar unas políticas económicas radicalmente opuestas a las actuales
8. Puesta en marcha de una transición energética que elimine progresivamente los combustibles fósiles y la energía nuclear hacia un modelo basado en el ahorro, la eficiencia y las energías renovables, y que considere la energía como un derecho social básico.
9. Promover un modelo de agricultura y alimentación sostenible mediante el fomento de la producción y consumo de alimentos locales y campesinos a través de la compra pública en servicios públicos, el impulso de la producción ecológica para alcanzar en 2020 el 30% de la superficie agraria útil y la prohibición de los cultivos transgénicos, al amparo de la nueva legislación europea.
10. Derogar las reformas laborales que han permitido la pérdida de derechos laborales y una precarización de las personas trabajadoras.
11. Confección de una ley estatal cuyo objeto sea la defensa de los animales de manera compartida con las entidades sociales que trabajan en este ámbito. Derogación de la ley de Tauromaquia y eliminación de espectáculos de especial crueldad, como los de Tordesillas, Coria o Medinaceli.
12. Oposición a los tratados de libre comercio e inversión (TTIP, CETA y TiSA) y el establecimiento de normas internacionales de comercio vinculantes que respeten los derechos humanos y los límites del planeta, promoviendo la cooperación de los pueblos.
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INTELECTUALES Y MERCENARIOS DE LA ESCRITURA



INDIA, MEGALABORATORIO DE LA DESIGUALDAD
Luis Matías López
Sociología Crítica
27.02.2016

Arundhati Roy, la escritora que encandiló a la crítica (ganó el premio Booker) y al gran público (vendió más de seis millones de ejemplares) con El Dios de las pequeñas cosas (Anagrama), podría haber desarrollado una carrera literaria aún más brillante y lucrativa de no haber puesto su relevancia mundial al servicio del activismo político y la denuncia de la injusticia. El ensayo Espectros del capitalismo, que ahora publica en castellano Capitán Swing, es el mejor ejemplo de una vocación que la lleva a denunciar la situación en su país, India, al que presenta como un paradigmático laboratorio de la desigualdad y cuyas dos últimas décadas de desarrollo acelerado descalifica por haber ampliado la brecha –más bien el abismo- entre ricos y pobres. Se trata de una situación que, guardando las proporciones, guarda bastante similitud con la de España, a tenor del último informe de Oxfam Intermon, que refleja que éste es el país de la OCDE (después de Chipre) en el que más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis.
Roy inicia su descarnado yo acuso con una referencia a la residencia privada más cara y ostentosa del mundo, el rascacielos Antilla de Mumbai, un mastodonte perteneciente al hombre más rico de India, Mukesh Ambani, que vale casi 20.000 millones de euros. Veintisiete pisos, tres helipuertos, nueve ascensores, jardines colgantes, salones de baile, salas de nieves, gimnasios, seis plantas de aparcamiento y seiscientos sirvientes. Todo un símbolo, casi una alegoría, de los lacerantes contrastes que se dan en un país de más de 1.200 millones de habitantes en el que las 100 personas más ricas poseen la cuarta parte del producto interior bruto, centenares de millones de desheredados sobreviven con menos de medio euro al día y miles y miles de campesinos se suicidan cada año acosados por las deudas o desesperados tras ser expulsados de sus tierras para dar paso a grandes proyectos industriales o mineros, para beneficio de las grandes corporaciones.
La escritora se ha ganado una legión de enemigos dentro y fuera del país, desde los nacionalistas hindúes (hoy en el poder en Nueva Delhi) a los militares (por la denuncia de sus atrocidades y su comprensión de las causas de los nacionalistas cachemires y la guerrilla maoísta), los constructores de presas (que arrasan zonas selváticas y de cultivo y arruinan a miles de agricultores), los grandes conglomerados y multinacionales que hacen de su capa un sayo mimados por el Gobierno, e incluso buena parte de la opinión pública que la acusa de exagerar, de no documentar suficientemente sus acusaciones y de desprestigiar a su país en el mundo.
La acusación de falta de patriotismo y hasta de terrorismo, y las frecuentes amenazas de muerte no bastan para disuadirla de un activismo que desnuda lo que se oculta tras el desarrollo acelerado y la mejora de las cifras macroeconómicas de las dos últimas décadas. En este periodo se ha creado una nueva clase media –en la que ella se incluye- en la que se integran unos 300 millones de personas y que alienta el auge espectacular de la marca India. Un logro impensable hasta no hace mucho, sin duda, pero que, según Roy, ha tenido como brutal contrapartida el empobrecimiento del resto de la población, es decir, de que se amplíe hasta límites de escándalo, la brecha social, que siempre fue enorme, pero que ahora se ha desbocado.
La corrupción y el nepotismo generalizados, la complicidad de las instituciones del Estado con el poder económico, la privatización se sectores esenciales, las expropiaciones salvajes (“el carácter sacrosanto de la propiedad privada nunca se aplica a los pobres”) y el desprecio total hacia las clases más desfavorecidas desvirtúan la imagen de India como ejemplo de desarrollo armónico y como “la mayor democracia del mundo” que los dirigentes políticos venden junto a la idea de un paraíso para la inversión foránea.
En realidad –viene a decir Roy- es ésta una farsa mantenida mediante la manipulación, el engaño, el control capitalista de los medios de comunicación, la compra de voluntades y, cuando todo eso falla, el uso de la fuerza. Una corriente huracanada de dinero atraviesa las principales instituciones, desde el Ejecutivo al Parlamento a la judicatura, y les priva de su capacidad de actuar a favor de los intereses de la mayoría y con arreglo a los más elementales principios democráticos.

De las iras de la escritora y activista no se libra ni siquiera el actual primer ministro, Narendra Modi, del hinduista Baratiya Janata, del que dice que se le acusa, no solo de justificar, sino también de haber sido cómplice desde su anterior puesto (al frente del gobierno de Gujarat) de la matanza de 2.000 musulmanes en febrero de 2002. “Pero Modi”, afirma, “se ha cambiado el pañuelo color azafrán y la marca color bermellón de la frente por un elegante traje de hombre de negocios”. Su gestión en Gujarat fue el trampolín desde el que se aupó hasta el poder en Nueva Delhi. Hoy se ha convertido en el símbolo –cortejado por EE UU, Rusia, China, Japón y la UE- de una India que aspira a convertirse en superpotencia global y a tener un sillón permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Pese a su escasa extensión (poco más de cien páginas), Espectros del capitalismo es una obra ambiciosa que, sin desviarse de su línea general, centrada en la India, trata de otros temas. Aunque no se compartan todos sus puntos de vista, incluso admitiendo que a veces se echa en falta suficiente apoyo factual para sostener algunas de sus denuncias, la lectura de este libro ayuda a entender mejor las complejidades de este mundo marcado por la desigualdad.
Roy dedica una notable atención a un fenómeno extendido en India, pero que arranca de hace más de un siglo en Estados Unidos: el intento exitoso de los grandes grupos económicos de vender las verdades del capitalismo como si fueran sinónimo de justicia y progreso, mediante un entramado de fundaciones e incluso ONG con las que transformar el poder del dinero en poder político, al servicio de un modelo de desarrollo cuya principal consecuencia es la perpetuación del dominio de unos pocos sobre una mayoría que apenas tiene capacidad de defensa.
Tampoco aquí deja la escritora mucho margen a la esperanza. Algo de ésta mostraba, sin embargo en su discurso ante la universidad popular en el marco del Occupy Wall Street (equivalente del 15M en Estados Unidos), en el que hacía cuatro propuestas muy concretas para reformar o reconstruir el sistema: acabar con la “propiedad cruzada”, como que los fabricantes de armas tengan canales de televisión o las empresas financien universidades; que los recursos naturales y las infraestructuras esenciales no puedan ser privatizados; que todo el mundo tenga derecho a vivienda, educación y atención sanitaria; y que los hijos de los ricos no puedan heredar la fortuna de sus padres.
Utopía pura, quizás un grito en el desierto, pero siempre será mejor que la pasividad, la resignación y el silencio cómplices.

 

miércoles, 24 de febrero de 2016

DE CUANDO PODEMOS Y PABLO IGLESIAS GOBERNABAN GRECIA EN 2008

EL REFERÉNDUM ES UNA EXCUSA DEL PSOE Y DE LAS DERECHAS PARA QUE NO SE ESTABLEZCA UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS


Rebelión
Público.es
19.02.2016

El punto clave que los principales medios de información del país enfatizan como el mayor obstáculo para conseguir el gobierno de coalición de izquierdas es el tema del referéndum en Catalunya. Se dice que tanto para el PSOE como para el PP y Ciudadanos, el referéndum es la línea roja que jamás cruzarán. Para poder justificar esta postura, tales partidos presentan, deliberada y maliciosamente, el referéndum en Catalunya como una llamada a la independencia, asumiendo erróneamente que la aprobación del referéndum daría pie inmediatamente a la independencia
Los dirigentes pasados y presentes del PSOE, así como del PP y de Ciudadanos confunden (fruto más de una malicia que de una ignorancia) lo uno con lo otro, y crean un problema donde no debiera haberlo, pues permitir que se haga el referéndum no quiere decir que se desee la independencia de Catalunya. El derecho a decidir es el mero derecho democrático que un pueblo y nación debería tener dentro de un Estado plurinacional, derecho que, en contra de lo que tales partidos políticos están diciendo, existe en muchos países. El tema a debatir no es, pues, sobre unidad de España o su desunión, sino sobré qué tipo de Estado se desea. Este es un punto clave que los dirigentes de aquellos partidos (PP, Ciudadanos y PSOE) no desean tocar, pues quieren mantener por todos los medios posibles (incluidos los aparatos de represión del Estado que controlan) su visión del Estado, un Estado heredado de la dictadura que le antecedió y que se caracteriza por su visión uninacional, radial y escasamente democrática, en lugar de ser un Estado plurinacional, poliédrico y mucho más democrático de lo existente hoy en día en este país, y que las izquierdas democráticas (como Podemos, En Comú Podem, En Marea y Compromís) están pidiendo. La lucha por la democratización del país pasa por el reconocimiento de la plurinacionalidad de España.
El derecho a decidir es el derecho a elegir
Naturalmente que el derecho a decidir, por definición, incluye el derecho a elegir, incluyendo el derecho a decidir sobre el tipo de articulación, en este caso de Catalunya con el resto de España, la cual tiene que tener a su vez el mismo derecho a decidir, respetando la diversidad de España, de manera que la unidad de esta esté basada en el consenso democrático y no en la fuerza militar o policial. El mal llamado “tema difícil del referéndum” no es, pues, lo que dicen o presentan aquellas fuerzas políticas que han intentado presentar tal demanda como una demanda de ruptura de España. En realidad, no hay razón para que no se pudiera resolver tal llamado problema si los partidos que están explorando la coalición fueran partidos de izquierda con vocación democrática. Soy consciente de que ni el PP ni Ciudadanos desean otro tipo de Estado que el actual. Y de ahí que se inventen todo tipo de falsedades para defender su visión del Estado, radial y uninacional. Pero los partidos de izquierda no deberían compartir esta visión de la España uninacional, pues esta visión es excluyente y oprimente con aquellos pueblos y naciones que no la comparten. Como he escrito en muchísimas ocasiones, el PSOE tendría que recuperar la visión plurinacional y poliédrica que tuvo en su pasado heroico, cuando luchaba para establecer la democracia en España y apoyaba el derecho a decidir de las distintas naciones de España y, con ello, su plurinacionalidad. Por desgracia, abandonaron aquella visión, adaptándose (como se adaptaron en otras áreas de igual importancia) haciendo suya su visión radial y uninacional hasta tal punto que llegaron a considerar como nacionalistas y/o secesionistas a aquellos que no compartían su visión de España.
Un ejemplo de ello es Alfonso Guerra, el autor del “cepillaje del Estatuto de Catalunya” en las Cortes Españolas, y hoy, uno de los máximos exponente dentro del PSOE de la oposición al referéndum en Catalunya, que en su día llegó a acusar nada menos que al Presidente de la Generalitat de Catalunya, el socialista José Montilla, y a la muy popular Presidenta del PSC, Manuela de Madre, de estar “contaminados con el nacionalismo catalán”. Es esta visión excluyente, que domina el establishment político mediático basado en la Capital del Reino (que tiene poco que ver con el Madrid popular) la que está hoy utilizando el referéndum (recurriendo a la sacrosanta Constitución) para evitar el establecimiento de una coalición de partidos de izquierdas, prefiriendo en su lugar que se establezca una coalición PSOE-Ciudadanos-PP. Su mal llamada defensa de la “unidad de España” rememora la llamada de los golpistas del 1936, que también utilizaron tal eslogan para imponer por la fuerza una dictadura de clase frente a la mayoría de la población.
¿Cuál es, pues, el mayor obstáculo para establecer el gobierno de izquierdas?
La mayor dificultad para poder establecer una coalición de izquierdas –que el debate sobre el referéndum está ocultando- es la política económica del PSOE, que es más cercana a la de Ciudadanos y a la del PP que a la de Podemos. Ahí está el problema mayor del que no se está hablando. Ni que decir tiene que el programa económico del PSOE no es el mismo que el de las fuerzas conservadoras y neoliberales que en España representan el PP y Ciudadanos. Sin ninguna duda, el programa del PSOE tiene notables diferencias con los programas de estos dos últimos partidos. Pero, sin embargo, el PSOE coincide con el PP y con Ciudadanos (y con Convergència en Catalunya) en un tema central que influencia todo lo demás. El PSOE comparte la misma visión estratégica y económica, queriendo salir de la enorme crisis en la que todavía estamos sumergidos continuando las políticas neoliberales que nos llevaron precisamente a esta crisis y que han sido la mayor causa de que todavía estemos estancados en ella.
El desempleo en España es enorme, y la calidad de empleo (tanto en intensidad como en cantidad) continúa en unos niveles de deterioro nunca vistos antes. El PSOE, sin embargo, no ha roto con el socioliberalismo, y continúa creyendo en la bondad de las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), por la Comisión Europea, por el Eurogrupo y por el Banco Central Europeo (BCE), que son las mismas políticas que nos han llevado al desastre. La evidencia de que tales políticas han causado la gran crisis, retrasando además la recuperación, es robusta y abrumadora (ver mi libro Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante. Anagrama, 2015).
Elementos importantes del neoliberalismo en el programa del PSO
Y este socioliberalismo aparece tanto en su programa (en la timidez de sus propuestas) como en las declaraciones de sus principales asesores y/o economistas de referencia. El coordinador del plan económico del PSOE y miembro clave del equipo negociador del Sr. Sánchez, es el economista Sr. Jordi Sevilla, uno de los mayores defensores del socioliberalismo. Si no se lo creen, lean por favor sus declaraciones y su libro, De nuevo socialismo, donde se pueden ver expresiones tales como “¿quién a estas alturas pide que se aumente el gasto público en España?”, pregunta que él mismo se contestó, señalando que “solo los socialdemócratas tradicionales (la manera amable de decir anticuados) como Vicenç Navarro”. Hay que conocer que tal propuesta de no aumentar el gasto público se hacía y se continúa haciendo en uno de los países con menos gasto público por habitante en la Unión Europea de los Quince (UE-15), el grupo de países más semejantes a España en la UE por su nivel económico (ver mi artículo “El continuismo neoliberal en el PSOE”, Público, 02.07.15). Tal economista ha dicho en muchas ocasiones que las instrucciones de la Troika sobre el déficit deben obedecerse.
Una postura casi idéntica a la del Sr. Sevilla es la que sostiene el Sr. José Carlos Díez, uno de los economistas de referencia del PSOE, que goza de una gran proyección mediática en España, siendo asesor del canal televisivo que se considera más progresista de España, La Sexta. Aparece constantemente en el programa Al Rojo Vivo como el economista de la casa, y un tanto parecido en el programa de La Sexta Noche. Pero lo que prueba más claramente la orientación neoliberal del equipo económico del PSOE es el contraste, no solo entre los asesores económicos nacionales, sino también entre los internacionales, del grupo de trabajo que elaboró el programa económico de Podemos, que incluyó, entre otros, al Premio Nobel Joseph Stiglitz y a Thomas Picketty. Para contrarrestar tal lista, el PSOE mostró como su gran fichaje al Sr. Larry Summers, que fue uno de los economistas más responsables de la enorme crisis de la banca en EEUU como consecuencia de la desregulación bancaria que él (junto con Robert Rubin, codirector del Goldman Sachs) realizó cuando fue Ministro de Finanzas del Presidente Clinton (les aconsejo que vean el documental Inside Job)
¿Será posible la coalición de izquierdas
La enorme hostilidad que tales personajes, así como el aparato del PSOE y su vieja guardia, han mostrado hacia la propuesta de Podemos se debe precisamente a que su visión de cuál ha sido la causa de la crisis actual y la manera de resolverla es mucho más cercana a la de Ciudadanos (cuyo economista de referencia, el Sr. Garicano, es muy próximo al IBEX-35 y apoyó tanto las reformas laborales del PSOE como las del PP, así como las medidas de austeridad del PP) y a la del propio PP. Veo, por lo tanto, difícil que pueda llegarse a un acuerdo, pues nos estamos jugando no ya la unidad de España (que ni Podemos, ni En Comú Podem, ni En Marea, ni Compromís están cuestionando, como maliciosamente lo están presentando las voces del bunker dentro del PSOE), sino su propia viabilidad y el bienestar de las clases populares. Hoy el equipo económico del PSOE es un equipo todavía comprometido con el liberalismo, mientras que Podemos e IU están comprometidos –como la socialdemocracia siempre estuvo comprometida (antes de que se convirtiera al neoliberalismo)- en revertir las políticas de austeridad, enfatizando la necesidad de ampliar la intervención del Estado para crear buen empleo y estimular la economía, pagando tales inversiones con políticas redistributivas que signifiquen un amplio aumento de los ingresos al Estado (en España el enorme retraso social de su Estado del Bienestar se debe precisamente al bajo gasto público social).
El Sr. Díez, con la frivolidad e ignorancia que lo caracterizan, anunciaba recientemente en el programa Al Rojo Vivo que las políticas propuestas por Podemos llevarían automáticamente al corralito que ocurrió en Grecia, expresión que quedó sin corregir (como siempre ocurre en La Sexta y otros canales), pues no se invitó a ningún economista con una visión contraria para que la cuestionase. Estos personajes son meros sirvientes del establishment político-mediático europeo cuyas políticas que promueven están causando un enorme dolor a las clases populares de este país. He escrito en otra parte que Syriza podría haber respondido de otra manera a la que había propuesto el gobierno griego y había presentado Varoufakis en sus negociaciones (ver mi artículo “Crítica amistosa a Varoufakis y a sectores de las izquierdas sobre lo ocurrido en Grecia”, Público, 19.10.15) con la Troika. Pero lo que es incluso más importante es que España no es Grecia. España es una de las potencias económicas de la UE, que si se aliara con Italia, Francia y Portugal podría cambiar las políticas impuestas por la coalición conservadora-socialista alemana revirtiendo las políticas de austeridad. En contra de lo que asumen Jordi Sevilla, José Carlos Díez, Luis Garicano y el blog Nada es Gratis del IBEX-35, así como los dirigentes del PSOE, la Troika no es omnipotente, y sí que hay alternativas que raramente aparecen en los mayores medios de información y persuasión (que nunca presentan voces críticas con tales instituciones, dando en cambio grandes cajas de resonancia a personajes que reproducen la sabiduría convencional que tanto dolor está causando), que deberían aplicarse (ver Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, de Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón) y que son factibles y realizables.
El Sr. Díez, en su intento por desacreditar la coalición de partidos de izquierda, señaló que la resistencia ofrecida por el gobierno portugués a las políticas de austeridad le llevaría a un desastre, pues la Troika no lo aceptaría. Tres días más tarde, la Comisión Europea, parte de la Troika, aceptó el presupuesto presentado por el gobierno portugués, y fue la Comisión Europea la que tuvo que aceptarlo, pues hoy el establishment europeo está más que preocupado por la posibilidad de que se abra otro flanco en el sur de Europa. Lo que ocurrió en Grecia les supuso un coste político elevado. Si Italia, Francia y Portugal se resistieran, junto con España, a estas políticas, la polarización que existe en Europa –entre este establishment europeo, hegemonizado por los partidos conservadores y liberales (con la ayuda de los partidos socioliberales) y los demás, alcanzaría niveles difícilmente absorbibles por tal establishment. Los gobiernos pueden oponerse y resistir, y lo ocurrido hace unos días en Portugal es una señal de ello.
La otra observación es que en las políticas de pactos entre los distintos partidos no es coherente aceptar propuestas que entran en conflicto entre sí. Por ejemplo, es más que probable que el PSOE (e incluso Ciudadanos) aceptara la necesidad de hacer un rescate rápido a la población dañada por la crisis que está en una situación insostenible. En realidad, el impacto de la crisis y de la mal llamada recuperación en el nivel de pobreza ha sido tan acentuado que los partidos conservadores y neoliberales han aceptado la necesidad de hacer algo para ayudar a los pobres. Y de ahí aparecen los programas antipobreza. Pero el problema de la pobreza es mucho más amplio que el problema de los pobres, pues el crecimiento de la pobreza es un síntoma de las políticas públicas neoliberales que se extienden desde las dos reformas laborales (la del gobierno Zapatero y la del gobierno Rajoy) hasta los recortes (realizados por el gobierno PSOE y por el gobierno PP). Intentar cuidar a los pobres sin revertir aquellas políticas es dar agua al sediento en un vaso con un agujero. El poco éxito de los programas antipobreza se debe a este hecho. Aumentar los salarios, dar más poder a los sindicatos, expandir la protección social y el gasto público y crear empleo, es mucho más eficaz que transferir fondos públicos a los pobres, lo cual siendo importante, es dramáticamente insuficiente. No es muy coherente pactar con Ciudadanos el rescate a los pobres, y a la vez no hacer nada o hacer lo que pide Ciudadanos, que aumentará todavía más la pobreza, no solo de los pobres, sino también de todos los demás.
Una nota como conclusión
Lo que estamos viendo hoy en España es que el establishment financiero y económico español, que tiene una influencia excesiva sobre los establishments político-mediáticos, quiere destruir a Podemos, y si no puede, al menos ningunearlo. Utilizan todo tipo de argumentos y falsedades, llamándolos bolivarianos, yihadistas, iraníes, independentistas, utópicos, pronazis, progolpistas, y una predecible larga lista de insultos. Y cuando, por primera vez, llegan a las Cortes Españolas, como la tercera fuerza política parlamentaria (que, de alargarse la campaña tres semanas más, podrían haber alcanzado la segunda posición), se los pone en el “gallinero”. Y ahora estamos viendo que además se les está responsabilizando -con la ayuda de los grandes medios de información y persuasión- de ser ellos los que están dificultando la coalición de las izquierdas, cuando, en realidad, la dirección del PSOE y la vieja guardia de tal partido nunca han intentado hacer tal coalición. Desde el principio vieron que sus máximos aliados eran y son Ciudadanos, pues son los que ideológicamente son más cercanos a ellos. Y ahora tienen la desfachatez de acusar a Podemos de que este partido sea el responsable de que no se haga la coalición. Y con la ayuda de los medios, y con el soporte del establishment financiero y económico de siempre, parece que lo están consiguiendo. Así es esta España que ellos quieren mantener. Quieren evitar el cambio profundo que el país necesita. Así de claro.
Vicenç Navarro, Autor de Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante (Anagrama, 2015)
 
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