jueves, 20 de julio de 2023

Hacernos personas a pesar del capital

 

López Arnal ha rescatado estas palabras de Fernández Buey en unas Jornadas organizadas por la extinta Plataforma Cívica de Derechos Sociales el 11/6/95. Tras la convocatoria de actos y manifestaciones contra la reforma laboral, la Plataforma fue desautorizada por la dirección de CCOO.


Hacernos personas a pesar del capital


Francisco Fernández Buey

El Viejo Topo

19 julio, 2023 

 


Agradezco la invitación de la Plataforma Cívica para clausurar estas Jornadas. Y lo agradezco de corazón, porque pienso que una iniciativa en favor de la defensa de los derechos sociales como ésta que tomasteis, aquí en Madrid, ahora hace poco más de un año (el 20 de mayo del 94), estaba haciendo falta, era ya una necesidad.


Y como era una necesidad social estoy convencido de que acabará cuajando en todo el país. A pesar de las rutinas, a pesar de las desinformaciones y a pesar de los obstáculos con los que todavía está topando la iniciativa.

Al hablar de desinformación me refiero al hecho de que hasta ahora, por lo que yo sé, la mayoría de los medios de comunicación, en vez de informar de la iniciativa sólo la han mencionado para deslizar sospechas. Y al referirme a rutinas y obstáculos quiero aclarar desde el principio, como viejo afiliado a CCOO, que comparto punto por punto la argumentación de Agustín Moreno en su propuesta de resolución para la Comisión Ejecutiva Confederal del 10 de enero del 95.

En la polémica con el Consejo Federal de CCOO Agustín Moreno llevaba más razón que un santo cuando dijo que ante el negativo panorama creado por la contrarreforma laboral de estos últimos años hay que moverse en todos los frentes posibles: empezando por el sindical, desde luego, pero también en el social, en el jurídico y en el político. La pretensión de que nuestro sindicato, o cualquier otro de los sindicatos de clase, ya hacen eso, ya están haciendo lo que hay que hacer al respecto, o es una respuesta meramente administrativa o desconoce la realidad sociolaboral y sociopolítica del país.

Me parece, pues, que lo primero que hay que decir al concluir estas Jornadas es que el Consejo Confederal de CCOO debería rectificar su decisión en este punto. Lo que la Plataforma Cívica plantea es justo y es necesario. La trayectoria de las personas que asumieron la iniciativa en un principio, aquí, en Madrid –Gimbernat, Martín Seco, Frutos, Ladislao Martínez, Víctor Ríos y Agustín Moreno– es, en mi opinión, una garantía moral. Y no hay duda de que su objetivo rebasa la actividad sindical actual de todos los sindicatos existentes.

Nadie debería ver, pues, competencias ni fantasmas donde no los hay. Nadie pretende sustituir a los sindicatos de clase. Pero hay, sí, un punto conflictivo que conviene abordar aquí porque es una cuestión objetivamente importante y porque varias de las personas que han intervenido en estas Jornadas han aludido a la responsabilidad de los sindicatos en el mal momento por el que se está pasando.

Yo prefiero plantear la cosa centrando la atención en la existencia, cada vez más evidente, de zonas de intersección en la actuación de los sindicatos, de los partidos políticos de la izquierda y de las organizaciones sociopolíticas preocupadas por los derechos sociales. Hay un montón de temas sociopolíticos, socioeconómicos y socioculturales que hoy en día interesan y preocupan por igual a sindicalistas y personas comprometidas en organizaciones de muy amplio espectro y de las que aquí mismo, en estas Jornadas sobre protección social, tenemos una muestra representativa.


La ampliación del área de actuación de los sindicatos en el mundo contemporáneo vino dada inicialmente por la dimensión de las políticas sociales de los Estados desde hace algún tiempo. En la última década esta ampliación del área de actuación sindical se ha hecho aún más pertinente por las restricciones a la protección social que han supuesto las distintas variantes de las políticas neoliberales. Acerca de la dimensión y la dirección de estas restricciones se ha concretado ya lo suficiente en estas Jornadas, de modo que no voy a detenerme en ello. Es obvio que, en tales condiciones, los sindicatos no se pueden limitar a la defensa de los intereses de sus afiliados. Ni siquiera a la defensa de los intereses de los trabajadores asalariados en general.

En una sociedad cuyas tasas de desempleo oscilan entre el 15% y el 24% es evidente que los sindicatos tienen que preocuparse también por el origen, las causas y el futuro del paro. Salce Elvira, Andrés Bilbao y Jesús Albarracín se han referido al cambio de mentalidad que supone el que hace unas décadas los economistas consideraran por lo general que con un 15% de desempleados las sociedades capitalistas estaban abocadas a una fase de revolución social cuando últimamente se toleran tasas muy superiores y encima se dice que son “naturales”, “lógicas”. Hay que dar una explicación a ese cambio de talante. Hay que decir que no es lo mismo un 15% de parados en el marco de un sistema productivo nacional-estatal que ese mismo 15% de desempleados nacionales en el marco de la economía-mundo, en un Imperio único en el que millones de personas son tratadas diariamente por el capital (en Asia, parte de África y parte de América) como mercancías en el sentido más literal de la palabra, como esclavos, como siervos sin ningún tipo de derechos.

En una sociedad en la que el industrialismo capitalista depreda la naturaleza con efectos muy negativos para el conjunto de las poblaciones es evidente que los sindicatos tienen que preocuparse por el origen del problema medioambiental y sus consecuencias. Y así sucesivamente.

Siendo esto así, lo cierto es que hay en los sindicatos una tendencia a limitarse a la defensa tradicional del puesto de trabajo y de los intereses de los trabajadores con trabajo, y a ver luego como una injerencia la preocupación de otros por la situación de los desempleados y de los que no han llegado a tener un puesto de trabajo, de los marginados y excluidos, o más en general, la preocupación por la reducción o el recorte de los derechos sociales del conjunto de la población que se derivan de la nueva legislación.

Pero es que, además, los sindicatos no pueden moralmente estar callados ni pueden limitarse a hacer una declaración de vez en cuando en una sociedad, como la nuestra, en la que se observa el envilecimiento de la vida política, el avance de la corrupción de los poderes públicos, el uso de fondos reservados para financiar el crimen y la corrupción y los intentos de un gobierno autodenominado socialista de ocultar el crimen de estado tapando la boca a los jueces que se atreven a decir lo que hay.


También en esto han de intervenir los sindicatos con claridad.

El problema es cómo, cómo intervenir: si en la línea tacticista y subalterna de los primeros pactos de la Moncloa, en la vieja línea carrillista, o buscando nuevas formas de hacer política también en esto.

No pretendo reducir las cosas a un esquema maniqueo para que de ello salga la conclusión que tiene que salir. Ojo. No estoy diciendo que en las condiciones actuales toda negociación sindical con el actual gobierno debe prohibirse con el argumento de que cualquier negociación apuntalaría políticas económicas desfavorables servidas, además, por colaboradores de corruptos. No es eso. Hay negociaciones necesarias que están por encima de la circunstancia política, sin duda. No estoy pensando en eso, sino más bien en la tentación, que parece estar en el ambiente y que está siendo ya sugerida por algunos medios de comunicación, de establecer pactos globales bajo la hipótesis, una vez más, de la excepcionalidad de la situación política actual.


En este sentido quiero advertir de una cosa. Si con los pactos de la Moncloa salió reforzado el empresariado y el sector pseudosocialista de los sindicatos y de las organizaciones políticas, lo más probable es que un pacto social de esas características ahora, con un 24% de desempleados y un porcentaje tan alto de personas al borde la pobreza, favorezca (además de al empresariado nuevamente) una reacción neofascista por abajo. Este es un peligro que se tiene muy poco en cuenta al hacer cálculos de futuro porque, en general, todavía se sigue creyendo erróneamente que la reacción neofascista es sólo cosa de los de arriba o de los de en medio. Como estas son unas jornadas para la reflexión propongo también a reflexión esta hipótesis sin ánimo de provocar a nadie.

Pero volvamos al hilo principal.

El compañero Víctor Ríos planteó el problema de las zonas de intersección en las actuaciones de los sindicatos y las organizaciones sociopolíticas en un artículo publicado hace unos meses en El Mundo, a propósito, precisamente, de la polémica que estaba suscitando en CCOO la Plataforma Cívica. No he visto que ese planteamiento se haya discutido luego abiertamente. Al menos en Barcelona no se ha discutido.

El asunto es que la progresiva ampliación de las tareas y objetivos del movimiento sindical a campos que tradicionalmente estuvieron reservados a los partidos políticos de la izquierda ha creado fricciones aún por resolver y acerca de las cuales ha habido muchas, demasiadas, oscilaciones, tanto en los sindicatos mayoritarios como en las organizaciones políticas de la izquierda transformadora.

Algunas de estas fricciones son, me parece, inevitables por el momento. El que las haya no es malo. Pues eso significa que algo se mueve: donde hay discusión y polémica hay vida. Lo malo es que las fricciones sobre estas zonas de intersección de los problemas sindicales, sociales, culturales y políticos se produzcan inconscientemente o que se pretenda reducirlas a expresión de meras maniobras por el control de los sindicatos. Sobre todo en España, donde hay una vieja tradición de crítica de lo político que coincide con la ampliación de las áreas de intervención sindicalista. La tradición anarcosindicalista tiene mucho que ver con eso. La tradición que representa CCOO también.

A partir de la constitución de la Plataforma Cívica en favor de los derechos sociales se hace cada vez más importante encontrar vías y lugares para discutir precisamente acerca de estas zonas de intersección si no se quiere andar oscilando de un lado a otro, como un péndulo, desde la exaltación eufórica del papel de los sindicatos en la
resistencia contra las políticas económicas neoliberales (hace unos años) al desprecio de la orientación pactista de los mismos sindicatos en relación con la reforma laboral (ahora mismo).

Probablemente lo primero que hay que hacer para discutir en serio acerca de estas zonas de intersección sea renunciar a los viejos ticts: de un lado, a la pretensión política de usar los sindicatos como correas de transmisión de organizaciones que se supone que están por encima y, de otro lado, a la pretensión sindical de monopolizar los asuntos de los trabajadores. Tengo que decir que algo se ha hecho en esa doble dirección, pero que no se ha hecho todo lo que se dice haber hecho. Por lo menos no se ha hecho lo suficiente como para superar los viejos y nuevos resabios en esto.


Lo que queremos, lo que nos une a las personas que estamos aquí, pertenecientes a varios sindicatos, a plataformas sindicales o a organizaciones sociopolíticas que siempre han estado próximas a los sindicatos, es: 1º mejorar la capacidad de diagnóstico sobre el momento presente de los trabajadores y en torno a los derechos sociales, 2º y, en consonancia con ello, generalizar a todo el país esa reflexión sobre el empleo, sobre los derechos laborales, sobre la recuperación del valor de la negociación colectiva y sobre el papel de los sindicatos para 3º propiciar la movilización de los sectores sociales interesados, de los parados, de los desempleados, de los excluidos, de los trabajadores en precario, de los trabajadores sindicados y , en general, de las personas sensibles que en nuestra sociedad se dan cuenta de cómo se están perdiendo derechos que ha costado mucho sudor y mucho esfuerzo conseguir a través de la lucha social y democrática.

En relación con los dos primeros puntos de la propuesta creo que se está haciendo urgente una reconsideración de la cultura de la izquierda sobre la condición obrera y sus contradicciones. Tal reconsideración está en la base de estas jornadas y se ha aludido varias veces a ello con preocupación. Su punto de partida tiene que ser, me parece, el análisis de los efectos del cambio que se está produciendo en el concepto de trabajo, y, más en particular, el análisis de las consecuencias que la crisis del taylorismo está teniendo ya en los países del área geográfica en que vivimos.

En este punto sigue habiendo algunos prejuicios e incomprensiones que tenemos que superar. Que tenemos que superar juntos, quiero decir. El centro de trabajo está cambiando aceleradamente. La situación del trabajo también. El trabajador de la cadena industrial de montaje, que fue durante mucho tiempo el símbolo cultural de los sindicatos y el héroe de no pocas novelas y películas neorrealistas, está siendo sustituido por un trabajador transversal y polivalente preocupado al mismo tiempo por la inseguridad y por la formación permanente. No hay duda de ello. Pero este trabajador de la época postfordista suele tener al lado, aunque no siempre lo sabe, al albañil, puteado por el thacherismo, de las películas de Loach o al inmigrante de provincias sin trabajo, abocado a la prostitución, que acaba de voluntario en los paracas, como En la boca no de Techiné. Las diferencias entre el obrero industrial clásico, el asalariado en situación precaria, el joven con un contrato basura, el inmigrante que busca trabajo, el trabajador de la sanidad o de la enseñanza públicas y el nuevo trabajador transversal y polivalente son tantas que no caben de ninguna manera en un sindicato aún movido por el viejo esquema reivindicativo.

Al llegar aquí me imagino la tarea de la Plataforma Cívica como una película en la que logramos poner de acuerdo al albañil de Loach con el emigrante de Techiné y con el héroe de Vasco Pratolini y con el fontanero de aquella sátira estupenda titulada Brasil y a todos ellos con el experto en informática que hace la competencia a Hacienda desviando los céntimos de las nóminas en la última versión de Supermán? De momento, todos esos personajes corren por ahí, entre nosotros, sin vínculos entre ellos y tal vez sin conocerse.

De las intervenciones escuchadas aquí, más allá de la diferencias y de las polémicas, se sigue que todos queremos, en los próximos tiempos, poner de manifiesto la otra cara del actual proyecto empleo en nuestro país. Empleo estable y alojamiento digno son los dos clamores de los excluidos, de los proletarios y de los de abajo en nuestro
país y en Europa. Uno de los aspectos más definitorios de la Plataforma Cívica, por lo que hemos escuchado durante estos tres días, es la preocupación por la situación de los desempleados y de los excluidos. Creo que éste es un punto clave: cómo actuar en el territorio en tanto que trabajadores o desempleados que somos al mismo tiempo ciudadanos.


Se habla ya de nuevas propuestas gubernamentales para la pacificación social y de inminentes ofertas a los sindicatos. Habrá que estar atentos también en este punto. No nos ocurra que vuelva a jugarse con los intereses y con los derechos de los trabajadores y de las personas que buscan trabajo en nombre del miedo ante el futuro político. Hay quien ha elegido como estrategia dar voces diciendo que viene el ogro para asustar a los de abajo y pactar con los de arriba el disfraz que debe ponerse al ogro ya existente. Porque el ogro lo tenemos ya aquí. Hace tiempo que ha venido.

Pactar con este gobierno o con otro la aplicación de la actual reforma laboral o de una segunda reforma laboral que fuera en la misma dirección que la primera es hacerse la ilusión de que no hay ogro porque nosotros mismos somos parte de él.

Creo que una de las tareas actuales de la Plataforma Cívica es transmitir esta convicción a los ciudadanos, sindicados o no, en un momento particularmente complicado por las especulaciones políticas. De esta complicación (el peligro de un giro más a la derecha) no se puede prescindir. Y por ello, para no chocar innecesariamente con las incomprensiones que tienen su origen en el miedo a la vuelta de la derecha política, con las incomprensiones de personas próximas en muchas cosas, hay que poner mucha atención, me parece a mí, en esto: en las formas que hemos de emplear para que el miedo, que se ve venir, no frene las reivindicaciones sociales, económicas y culturales que las gentes de abajo consideran justas.


Sabemos, además, que el ataque a los derechos sociales de los trabajadores no es privativo del país en que vivimos. Es uno de los efectos de esto que llaman “modelo de desarrollo” y que no puede ser “modelo” de nada ni desarrolla otra cosa que lo que ya estaba desarrollado antes. Por ejemplo, la hegemonía del capital financiero en el plano nacional, estatal y mundial, como ha dicho Carlos Alfonso, de la Asamblea Democrática de Vallecas. Ese mismo modelo de desarrollo es el que potencia la mercantilización y privatización de la Escuela Pública a través del anteproyecto de Ley de Evaluación, participación y gobierno de los centros públicos justamente denunciado en mayo de este año por los Sindicatos de la Enseñanza y por la Plataforma Cívica por abandonar la concepción del sistema educativa como servicio público y prioritario.

El mismo modelo encontramos en Europa. El 13% de los europeos de la Unión se siente excluído de la sociedad en que viven, el 12% está en paro, el 30% ha sufrido el desempleo en los últimos cinco años.

Tantos o más que los que se sienten excluidos en España. En La Unión Europea hay más de 50 millones de pobres y 3 millones de personas no tienen alojamiento. Si el desempleo es estructural, si “el paro es de larga duración”, como dicen Salce y Mª Cruz Elvira, también la pobreza, en España y en Europa, es duradera, no transitoria. Es sintomático el hecho de que el 40% de los europeos, según una macroencuesta elaborada por la Comisión Europea con una muestra de casi trece mil personas, considere que el actual proceso de construcción de Europea está haciendo aumentar la diferencia entre ricos y pobres.

Todas las encuestas realizadas por la Comunidad Europea en estos últimos años recogen el mismo clamor mayoritario: “Es necesario que se garanticen los derechos económicos, sociales y políticos para poder vivir con dignidad”. La gente quiere que los poderes públicos actúen en ese sentido, pero al mismo tiempo el 70% de los europeos encuestados considera que los actuales poderes públicos no hacen nada para erradicar esta situación. En España, por ejemplo, se ha calculado que haría falta un mínimo de 100.000 millones de pesetas anuales (cinco veces más de lo que se dedica actualmente) para mitigar las pésimas condiciones de quienes viven al borde la pobreza.

Paro de larga duración, aumento de las diferencias, consolidación del nuevo tipo de pobreza, también de larga duración, y especulación por arriba con los fondos destinados a paliar la exclusión social son los ingredientes de una bomba social de efecto retardado cuyo “seguro” ha sido, de momento, la compra política de las consciencias de tanta gente pobre, una compra desleal denunciada en su día con valentía sin par por nuestro Diamantino García, denuncia que Gordillo y el SOC han reiterado muchas veces, la última en una entrevista que publica la estupenda revista Exodo.

El “seguro” de esa bomba social acabará saltando en los próximos años, de eso no hay duda. Y sin embargo, de esto apenas hablan la mayoría de los sindicatos grandes. O, por lo menos, yo no oigo que se hable de ello. He ahí otro tema, central, para al Plataforma Cívica.

Más allá de las manipulaciones informativas y de los programas de intoxicación de masas a que suelen dar lugar las confrontaciones electorales, las previsiones de grupos, instituciones y personas independientes que se han hecho públicas hace unos meses, en ocasión de la Cumbre de Copenhague, son inequívocas: hasta el 30-40% de la población europea podría encontrarse en situación de subempleo o desempleo en la primera década del siglo XXI (Carlo Pelanda, de la Universidad de Georgia, USA, “La nueva pobreza”, en El País del 16/III/95) De ahí que pensemos que uno de los objetivos de la Plataforma Cívica ha de ser la denuncia de la Europa del capital y la movilización contra esta realidad europea de hoy en nombre de un proyecto alternativo más igualitario, más libre, en el que se respete al mismo tiempo la diversidad de géneros y de culturas y se busque de verdad la armonización del hombre con la naturaleza, no la depredación de la naturaleza y la explotación de los hombres y de las mujeres. Aspiramos alternativamente a implantar nuevas políticas económicas y sociales cuya objetivo básico es la ocupación digna, el reparto equilibrado y equitativo del trabajo desalienado, y la mejora de la protección social de los trabajadores en el marco de un desarrollo sociocultural ecológicamente sostenible. Aspiramos al reparto justo de la riqueza para lo cual hay que prospectar formas alternativas de política fiscal. Aspiramos a la rehumanización de la fuerza de trabajo. Hay que volver a poner el acento en la atención a la fuerza de trabajo llamada hombre. Eso es lo que nos permitirá hacer realidad una sugerencia del compañero Agustín Morán, de CAES, con la que quiero terminar: hacernos personas a pesar del capital.

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miércoles, 19 de julio de 2023

La OTAN ya ha instalado en Ucrania las bombas de racimo, ¿Qué debería hacer ahora Rusia? [Palabra de Dios. Oremos. En aquel tiempo, comer cerillas y cagarlas encendidas era parejo –chispa más o menos- a tener millones de trabajadores que trabajando y cobrando por lo trabajado, no tenían para llegar a final de mes con el estómago y la casa caliente, y a la par, sus representantones y representantines de estos de la representativita té de la representación, cuando se represente, en su versión del las, les, lis, los y lus de la política, se gastaban el dinero –por imperativo otánico- en unos racimos para que racimadamente como buenos hermanos, los trabajadores, en Ucrania, se fueran reventando unos a otros como el Pentágono mandaba. Un día de estos como me acalore voy a echar escaleras abajo la bomba armónica-angelical que llevo siempre bajo el brazo y que se desato sigue como quiera, y si se lía que se líe, a tomar polculo la bicicleta, hombre, que ya está bien de tanta matancia de gente trabajadora para el engorde de cuatro pichurris del capital]

 

La OTAN ya ha instalado en Ucrania las bombas de racimo, ¿Qué debería hacer ahora Rusia?

 

INSURGENTE.ORG / 19.07.2023

 


 El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha calificado este pasado domingo como “criminal” la entrega de bombas de racimo a Ucrania y ha puntualizado que, si bien Moscú “no las ha usado por ahora”, se reserva el derecho a “actuar de forma recíproca” en caso de que Kiev las utilice en el marco de la guerra desatada hace ya más de un año.

“El uso de bombas de racimo fue descrito como un crimen por la propia Administración estadounidense. Creo que así es como debe ser tratado”, ha manifestado el mandatario ruso en una entrevista concedida a la cadena de televisión rusa Rossiya 1.

“Moscú se reserva el derecho a respuestas de forma recíproca”

Aunque Rusia tiene suficientes suministros de diversos tipos de municiones de racimo, Putin ha querido dejar claro que hasta ahora no las han usado porque no han tenido esa necesidad, a pesar de la bien conocida escasez durante un cierto periodo de tiempo.

Ahora bien, este ha matizado que “si las usan (contra las fuerzas rusas)”, Moscú “se reserva el derecho a respuestas de forma recíproca”, antes de argumentar que la entrega de municiones de racimo a Kiev deriva de que “sufren una escasez de municiones, en general”.

¿Qué son las bombas de racimo?

Cabe destacar que las bombas de racimo tienen un gran poder de devastación al liberar un gran número de pequeñas bombas sin precisión. Estas submuniciones pueden provocar diferentes daños, como perforar vehículos blindados, destruir edificios, matar o herir a personas de manera indiscriminada o producir incendios.

A esta capacidad destructiva hay que sumar que estas pequeñas bombas en determinadas ocasiones caen al suelo sin explotar, por lo que se convierten en minas antipersona, representando una amenaza para la población durante años e incluso décadas.

Ucrania ya habría recibido estas municiones

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, defendió la semana pasada la decisión de entregar bombas de racimo a Ucrania porque es necesario para el esfuerzo bélico de Kiev y porque “esta guerra va de munición” y se están “quedando sin esa munición”.

A su vez, el comandante de la Operación de las Fuerzas Conjuntas de Tavria, Oleksander Tarnavski, exhibió el 12 de julio que el Ejército ucraniano ha recibido ya las bombas de racimo prometidas por la Administración de Estados Unidos y, si bien, aclaró que todavía no las han usado, podrían “cambiar radicalmente” el rumbo de la guerra.

La contraofensiva de Ucrania “no ha tenido éxito”

Sobre la contraofensiva del ejército ucraniano lanzada en junio, el presidente de Rusia ha asegurado que no ha tenido éxito ante la resistencia de las defensas rusas en el este y el sur de Ucrania. “Todos los intentos del enemigo de romper nuestras defensas fueron infructuosos a lo largo de la ofensiva. El enemigo no ha tenido éxito”, ha argumentado de manera contundente.

En este contexto, Putin ha concluido que la situación era “positiva” para las fuerzas rusas desplegadas en el frente ucraniano. Y es que, según su opinión, sus tropas están actuando de forma heroica y de manera inesperada para el adversario, pasando incluso a la ofensiva en ciertos sectores y capturando posiciones más ventajosas.

 

América Latina y Europa: de igual a igual

 

América Latina y Europa: de igual a igual

 

Por Alfredo Rada Vélez

Rebelion

18/07/2023 


 


Fuentes: Rebelión


La relación entre Europa y América Latina siempre ha estado marcada por una herida de siglos.

El 12 de octubre de 1492, tres embarcaciones que habían zarpado en agosto desde España, tocaron tierra en la isla de Guanahani, cerca de las Bahamas. No se trató de un idílico “encuentro entre dos mundos” como nos lo pintaron en los textos escolares; fue el inicio de una invasión europea al nuevo continente que con el tiempo sería nombrado “América” por los conquistadores.

Luego vinieron más de trescientos años de coloniaje, lo que significó dominación política e imposición cultural que a su vez dio origen al mestizaje. Ocurrió también la explotación de poblaciones indígenas para la extraer las riquezas naturales, comenzando por la plata y el oro que, al ser enviadas al viejo continente, aceleraron lo que Marx llamó la acumulación originaria del capitalismo industrial. Fue así que Europa se convirtió en hegemónica a nivel mundial, una posición de privilegio que recién cedería en el siglo veinte.

¿Toda esta historia quedó superada con la independencia de numerosos países latinoamericanos? No del todo, porque la soberanía estatal del siglo diecinueve preservó en las nacientes repúblicas latinoamericanas el racismo y la opresión hacia los pueblos originarios. Esta infame herencia colonial la supo interpretar el Papa Francisco -el primer purpurado nacido en estas tierras- que el año 2015 pronunció las siguientes palabras: “Pido humildemente perdón por los crímenes cometidos contra los pueblos originarios durante la llamada Conquista de América”. Este primer arrepentimiento es trascendental ya que la iglesia católica desde México hacia el sud, lo mismo que el protestantismo hacia el norte, fueron parte esencial del régimen colonial.

Con estas enormes salvedades, durante el siglo que corre y que es calificado como “el siglo de la integración”, los 27 países que conforman la Unión Europea y los 33 países que el año 2010 fundaron la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), iniciaron reuniones bianuales para abordar temas de interés compartido bajo la premisa de lograr acuerdos en un plano de igualdad. He aquí la gran diferencia histórica: ya no es América Latina la región subordinada a Europa, y no es más Europa el centro del mundo. Hoy la relación a nivel de bloques es cada vez más de igual a igual.

Pero esa relación quedó interrumpida por la pandemia que paralizó al mundo hace tres años, y por el alejamiento brasileño del bloque latinoamericano bajo la presidencia de Bolsonaro. Las Cumbres no volvieron a hacerse desde el 2015.

Durante estos ocho años, Europa fue perdiendo protagonismo en una geopolítica global dominada por Estados Unidos y China, al mismo tiempo que Latinoamérica retomó el impulso integrador con los nuevos gobiernos de izquierda progresista en México, Chile, Argentina, Bolivia, Colombia y Brasil. También durante este tiempo se ha acelerado el calentamiento global, debido a que los “Acuerdos de Paris” para poner límite inmediato a la emisión de gases de efecto invernadero, firmados por 193 países y por todo el bloque de la Unión Europea, unilateralmente fueron desconocidos por el Gobierno estadounidense de Donald Trump.

En estos ocho años se gestó la guerra en Ucrania, que ha deteriorado aún más la situación en el continente europeo, por la subida general de precios de los energéticos y de los alimentos, causando un malestar social que está catapultando a la ultraderecha hacia los gobiernos, como ya ocurrió en Italia y Finlandia.

Vuelven a reunirse la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) en la ciudad de Bruselas, sede del Parlamento Europeo. Y lo hacen en momentos en que Alemania, la potencia industrial del viejo mundo, entró en recesión económica, y en que la mayor parte de los países de América Latina mantienen una relativa estabilidad financiera y de abastecimiento alimentario. Esto pone en desventaja coyuntural a los países europeos, siempre necesitados de los mercados y recursos naturales –ahora se agrega el Litio- que los países latinoamericanos poseen.

No son muchos los consensos como para tener demasiadas expectativas en esta Cumbre, pero sí es posible construir una nueva agenda que incluya la opción por el multilateralismo, retomar los acuerdos internacionales para frenar el calentamiento global, acelerar la transición energética, rediseñar el sistema financiero mundial y discutir si para América Latina conviene acoplarse al gran proyecto de inversión (Global Gateway) con el que Europa quiere recuperar el terreno perdido ante el avance chino. El intento de involucrar a los países latinoamericanos en el financiamiento y el abastecimiento de armas a Ucrania ha sido rechazado por varios países de la CELAC, con lo que fracasa la estrategia guerrerista de los países europeos miembros de la OTAN, prevaleciendo la orientación latinoamericana de encontrar una salida negociada y pacífica a la matanza.

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martes, 18 de julio de 2023

Diálogo inverosímil (pero cierto) con una IA

 

A un amigo de esta casa se le ocurrió preguntar a un par de IA qué sabían de El Viejo Topo. A través de sus alucinadas respuestas, que reproducimos aquí, comprobamos que sabían más bien poco. Ha sido divertido.


Diálogo inverosímil (pero cierto) con una IA


El Viejo Topo

18 julio, 2023

 

Lo que se reproduce aquí son las respuestas dadas por la IA de Google (Bard) primero y ChatGPT después.  Los textos en cursiva son de Topoexpress. Alucinen.

 

¿Qué es la revista «El viejo Topo»?

El Viejo Topo es una revista española de investigación política, social y cultural. Fue fundada en 1976 por el periodista y escritor Ignacio Ramonet, y desde entonces ha sido una de las publicaciones más críticas con el sistema político y económico español. La revista ha publicado artículos de investigación sobre temas como la corrupción, el terrorismo, la guerra, la pobreza y el medio ambiente. También ha sido un espacio para la expresión de las voces de los movimientos sociales y de la izquierda alternativa. El Viejo Topo ha sido censurada en varias ocasiones por el gobierno español, pero siempre ha logrado continuar su labor de denuncia.

La revista está disponible en formato papel y digital. Se puede comprar en quioscos, librerías y en la página web de la revista.

Ignacio Ramonet nunca ha escrito o colaborado con El Viejo Topo (al menos que recordemos).

¿Me podrías dar las fuentes de tu información?

Claro. Aquí están las fuentes de mi información sobre la revista El Viejo Topo:

  • El Viejo Topo (sitio web)
  • Wikipedia (El Viejo Topo)
  • “El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico” (libro de Ignacio Ramonet)

Espero que esto te ayude.

El libro “El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico” no existe. Ramonet nunca lo escribió.

Me interesa esta última referencia, «El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico». ¿podrías darme la editorial y el año de edición?

Claro. El libro «El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico» fue publicado por la editorial Debate en 2016. El autor del libro es Ignacio Ramonet, el fundador de la revista El Viejo Topo. El libro es una retrospectiva de los 40 años de la revista, y analiza su papel en la lucha por la democracia y los derechos humanos en España. El libro también incluye una selección de artículos de la revista, que son representativos de la diversidad de temas tratados por El Viejo Topo a lo largo de su historia.

Espero que esta información te sea útil.

El libro parece interesante, pero como hemos dicho nunca se escribió. Obviamente la editorial Debate no lo ha publicado.

¿Durante qué años fue Ignacio Ramonet director de la revista «El viejo topo»?

Ignacio Ramonet fue director de la revista «El viejo topo» desde su fundación en 1976 hasta 2016. En 2016, Ramonet dejó la dirección de la revista para centrarse en su trabajo como director de Le Monde diplomatique en español.

Ramonet es director de Le Monde Diplomatique desde muchísimo antes. Pero ahí al menos la IA se aproxima algo.

¿Fundó la revista en solitario o en colaboración con alguien más?

Ignacio Ramonet fundó la revista El Viejo Topo en colaboración con otros periodistas y escritores de izquierda, como Arcadi Oliveres, Carlos Semprún y Juan Goytisolo. La revista nació en el contexto de la transición española hacia la democracia, y su objetivo era contribuir a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

Juan Goytisolo fue un importante colaborador de la revista. Carlos Semprún no (aunque sí Jorge Semprún). Arcadi Oliveras apareció una vez en el Topo al publicarse un debate en el que intervino con Félix Ovejero. Solo eso.

¿Me podrías dar una lista de todas las personas que han escrito artículos para «El viejo topo»?

Claro. Aquí está una lista de algunas de las personas que han escrito artículos para El Viejo Topo:

  • Ignacio Ramonet
  • Arcadi Oliveres
  • Carlos Semprún
  • Juan Goytisolo
  • Raúl Zibechi
  • Eduardo Galeano
  • Noam Chomsky
  • Howard Zinn
  • Naomi Klein
  • Arundhati Roy
  • Slavoj Žižek
  • Yanis Varoufakis
  • Thomas Piketty

Esta lista es solo una muestra de los muchos autores que han publicado en El Viejo Topo. La revista ha publicado artículos de una amplia gama de autores, incluidos periodistas, escritores, académicos, políticos y activistas. El Viejo Topo es una revista única que ha jugado un papel importante en la lucha por la democracia y los derechos humanos en España.

La mayor parte de los nombrados han publicado en El Viejo Topo. Pero no todos.  Aunque probablemente todos han sido citados de una u otra forma.

He consultado con wikipedia los datos que me das y no coincide el nombre de su fundador. ¿Me podrías dar tus fuentes?

Claro. Las fuentes de mi información sobre la revista El Viejo Topo son:

  • El Viejo Topo (sitio web)
  • Wikipedia (El Viejo Topo)
  • El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico (libro de Ignacio Ramonet)

Según Wikipedia, la revista El Viejo Topo fue fundada en 1976 por Claudi Montañá, Josep Sarret y Miguel Riera. Sin embargo, el libro “El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico”, escrito por Ignacio Ramonet, afirma que Ramonet fue uno de los fundadores de la revista.

No puedo dar una respuesta definitiva a la pregunta de quién fundó la revista El Viejo Topo. Sin embargo, puedo ofrecerte información de varias fuentes que pueden ayudarte a formar tu propia opinión.

Y dale con Ramonet. Efectivamente, Claudi Montañá, Josep Sarret y Miguel Riera fundaron el Topo.

¿Tienes una imagen de portada del libro de Ignacio Ramonet «El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico»? Necesito también su ISBN.

Sí, tengo una imagen de la portada del libro de Ignacio Ramonet «El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico». La imagen es la siguiente:

[Imagen de la portada del libro de Ignacio Ramonet «El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico»] Pero la imagen no aparece en pantalla.

El ISBN del libro es 978-84-8306-652-2.

El libro está disponible en formato papel y digital. Se puede comprar en quioscos, librerías y en la página web de la editorial Debate.

¡Ostras! Y nosotros sin enterarnos.

Perdona, ¿podrías darme de nuevo su ISBN?

Claro. El ISBN del libro «El Viejo Topo: 40 años de periodismo crítico» de Ignacio Ramonet es 978-84-8306-652-2.

Pues Bard insiste…. insistamos nosotros

Según Google, este ISBN pertenece a un libro titulado «Negrología. Por qué África se muere” de Smith, Stephen.

Tienes razón. El ISBN 978-84-8306-652-2 pertenece al libro «Negrología: por qué África se muere» de Stephen Smith, publicado por la editorial Debate en 2016. El libro de Ignacio Ramonet se llama «El viejo topo: 40 años de periodismo crítico» y tiene el ISBN 978-84-8306-852-7. Me disculpo por el error.

Este ISBN pertenece a un libro titulado «Rumorología»

Tienes razón. El ISBN 978-84-8306-652-2 pertenece al libro «Rumorología» de José María García. Me disculpo por el error.

¿Y entonces cual es el ISBN del libro de Ramonet sobre El Viejo Topo?

El ISBN del libro de Ignacio Ramonet sobre El Viejo Topo es 978-84-8306-952-4.

A la vista de la tozudez de Bard, pasamos a ver qué nos dice Chat GPT

¿Me podrías dar un párrafo de información sobre la revista de extrema izquierda «El Viejo Topo»?

«El Viejo Topo» es una reconocida revista de extrema izquierda con sede en España. Fundada en 1976, se ha establecido como una plataforma de reflexión y análisis crítico en temas sociales, políticos, culturales y económicos desde una perspectiva marxista y anticapitalista. La revista aborda una amplia gama de temas, incluyendo el imperialismo, la lucha de clases, los movimientos sociales, la historia y la teoría política. A lo largo de los años, «El Viejo Topo» ha sido conocido por su enfoque independiente y su voluntad de abordar cuestiones controvertidas desde una posición crítica y comprometida. La revista ha contribuido al debate intelectual y político en España y en el ámbito hispanohablante, convirtiéndose en una referencia para aquellos interesados en el pensamiento de izquierda y en la transformación social.

Bueno, esta IA parece más seria… sigamos.

¿Me podrías dar una biografía de su fundador?

El fundador de la revista «El Viejo Topo» es Josep Maria Carandell i Robusté. Nacido el 7 de diciembre de 1943 en Barcelona, España, Carandell fue un destacado periodista, escritor y editor español. Comenzó su carrera periodística en los años 60 y se involucró activamente en el ámbito cultural y político de la época.

En 1976, junto con otros colaboradores, Carandell fundó la revista «El Viejo Topo» con la intención de ofrecer una plataforma de expresión para el pensamiento de izquierda y el análisis crítico. La revista se convirtió en un referente importante en la escena intelectual y política de España y América Latina.

Carandell desempeñó un papel fundamental en la dirección de la revista, tanto como editor como autor de numerosos artículos y ensayos. Su trabajo se centró en cuestiones sociales, políticas y culturales, y buscó promover el pensamiento crítico y la reflexión desde una perspectiva marxista y anticapitalista.

Además de su trabajo en «El Viejo Topo», Carandell también participó activamente en otras publicaciones y medios de comunicación en España. Fue reconocido como un destacado intelectual comprometido y contribuyó al debate público a través de sus escritos y apariciones en conferencias y debates.

Josep Maria Carandell falleció el 25 de diciembre de 2012, dejando un legado significativo en el campo del periodismo y la difusión de ideas de izquierda en España. Su visión y compromiso con el pensamiento crítico continúan influyendo en el trabajo de «El Viejo Topo» y en el panorama intelectual de la actualidad.

Pues vaya… al final El Viejo Topo lo habrá fundado Rita la cantaora…

¿Me podrías dar las fuentes de los datos sobre su fundador? En Wikipedia figuran otras personas y ninguna es Josep Maria Carandell i Robusté.

Mis disculpas por la confusión anterior. Parece que hubo un error en la información proporcionada. No tengo acceso directo a Internet para verificar las fuentes en tiempo real, pero puedo ofrecerte una disculpa sincera por la información incorrecta proporcionada anteriormente.

El entrevistador insiste…

¿Me podrías dar las fuentes de los datos sobre su fundador?

Lamentablemente, como modelo de lenguaje, no tengo acceso directo a Internet ni puedo proporcionar referencias en tiempo real. Mi conocimiento está basado en el entrenamiento realizado en septiembre de 2021 y en un conjunto de datos preexistentes. Si necesitas información precisa sobre el fundador de la revista «El Viejo Topo», te recomendaría realizar una búsqueda en fuentes confiables como libros, artículos académicos o sitios web especializados en periodismo o historia política.

Esta sí que es buena… ¿Que busque en fuentes confiables? ¿Es que Chat GPT no es confiable?

¿Se puede dar la situación de que proporciones información errónea sin que provenga de ninguna fuente?

Como modelo de lenguaje, mi objetivo principal es proporcionar respuestas útiles y precisas basadas en el conocimiento que se me ha proporcionado durante mi entrenamiento. Sin embargo, dado que no tengo acceso directo a Internet y no puedo verificar la información en tiempo real, existe la posibilidad de que pueda proporcionar respuestas incorrectas o información desactualizada.

Aunque se ha hecho un esfuerzo considerable para garantizar la calidad y precisión de las respuestas proporcionadas por el modelo, no se puede descartar por completo la posibilidad de errores. Además, es importante tener en cuenta que mi capacidad para generar respuestas se basa en patrones y datos previos, y no tengo conciencia propia ni puedo formar nuevas opiniones o conocimientos más allá de lo que he sido entrenado.

Por lo tanto, siempre se recomienda verificar la información obtenida a través de múltiples fuentes confiables y actualizadas antes de tomar decisiones o utilizarla como base para cualquier propósito crítico o importante.

O sea, que no podemos fiarnos de ti…

¿Te inventas respuestas?

No, como modelo de lenguaje, no me invento respuestas deliberadamente. Las respuestas que proporciono se generan en función de los patrones y la información que he aprendido durante mi entrenamiento con una amplia variedad de textos. Sin embargo, debido a la naturaleza de mi funcionamiento basado en patrones, puede haber ocasiones en las que genere respuestas que no sean precisas o que parezcan inventadas.

¿Parezcan?

¿Qué es una alucinación de una inteligencia artificial?

En el contexto de una inteligencia artificial, el término «alucinación» puede referirse a un fenómeno en el cual el modelo de IA genera información o respuestas que no están respaldadas por datos reales o conocimientos existentes. Estas alucinaciones pueden ser el resultado de patrones erróneos o incoherencias en los datos de entrenamiento o en la forma en que el modelo ha aprendido a procesar la información.

En el campo de la IA, las alucinaciones pueden manifestarse de diversas formas. Por ejemplo, un modelo de lenguaje como yo podría generar respuestas que parezcan coherentes, pero que carezcan de precisión o estén basadas en información incorrecta. Esto puede deberse a la falta de datos verídicos, la interpretación errónea de la pregunta o una limitación en el conocimiento incorporado durante el entrenamiento.

Aquí lo dejamos. Salud y paciencia.

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COESPE: Nuestra posición frente a las elecciones del 23 de julio

 



COESPE: Nuestra posición frente a las elecciones del 23 de julio


KAOSENLARED 


ublicado el 18 de julio de 2023 / Por Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE)

Ante las elecciones generales del 23 de julio, queremos manifestar nuestra posición desde COESPE.

¡¡¡Ni por acción ni omisión ni un voto a la derecha o la ultraderecha!!!

Los comicios se celebran en un momento especialmente complejo. La UE procede a reiniciar una nueva oleada de recortes sociales. Quieren reducir el déficit presupuestario, que ellos han provocado, a espaldas de trabajadores y pensionistas. Hay dinero para la guerra que se libra en suelo europeo, pero no hay para mejorar las pensiones, la sanidad, educación, para cuidados….
Frente a la resistencia popular que crece vemos como algunos gobiernos en la UE adoptan cada vez posiciones más represivas. Intentan aplicar políticas de privatización que imponen los grandes fondos especulativos (los que mandan sin presentarse a elecciones). En parte, esta deriva autoritaria, explica la creciente desafección hacia el sistema democrático que aprovechan las fuerzas de la ultraderecha para alcanzar posiciones de poder.

El panorama político es complejo y muy preocupante. Si ganan la derecha y la ultraderecha, daríamos un enorme salto atrás para hacer efectivas nuestras reivindicaciones; desde la Auditoría de las cuentas de la Seguridad Social, que el gobierno, incumpliendo la ley, no encarga, hasta la reducción de la brecha de género, aumentar las pensiones mínimas ( según datos de la Seguridad Social, 5.810.000 de pensionistas perciben una pensión inferior al SMI actual, y 1.600.700 perciben entre 500 y 560 euros, lejos de una pensión digna reivindicada de 1080 euros, la defensa de las pensiones no-contributivas, la del salario mínimo al nivel del salario medio, etc.

Pero solo con el voto a las formaciones con posiciones democráticas, no es suficiente, hay que seguir presionando y el 28 de octubre, otra vez en Madrid, ha de ser nuestro objetivo inmediato; llenar las calles con el clamor de los pensionistas será el mejor recordatorio al nuevo gobierno, sea cual fuere, que seguimos vigilantes y que no desfalleceremos. Hemos comprobado como con la movilización y la perseverancia se consiguen avances y desmovilizamos la aplicación de medidas más duras. Gracias a ello, cientos de miles de pensionistas han podido jubilarse con pensiones mejores en este período de tiempo. Después de las elecciones, tengan el resultado que tengan, todos sabemos que será necesaria ampliar la movilización y mejorar la organización del movimiento pensionista.

Hoy la ultraderecha se siente fuerte, está envalentonada, es por ello que uno de sus portavoces, Iván Espinosa de los Monteros manifiesta públicamente que no subirán las pensiones hasta que
no se elimine el déficit del Estado; otros (PP) ya anuncian la aplicación de nuevas reformas de pensiones, tienen en mente la “mochila austriaca” que atenta contra la noción misma de la Seguridad Social, coincidiendo plenamente con las posiciones más reaccionarias de la patronal.

La derecha predica rebajas fiscales a los más ricos (impuesto de sucesiones, impuesto de donaciones, supresión del impuesto de sociedades, reducción de los impuestos a planes de ahorro…) Lo que no explican es de donde saldrá el dinero para los gastos sociales, aunque, tenemos la experiencia de los miles de millones en recortes de Rajoy y su ínfimo 0,25% de aumento nominal de las pensiones, es decir, un recorte real del poder de compra.

Desde COESPE, hemos venido mostrando las limitaciones en la acción de gobierno, hemos señalado los errores de una nueva Reforma de Pensiones que no era necesaria porque el sistema actual de reparto es perfectamente sostenible, nos oponemos a su reducción y a la privatización. Hemos introducido con nuestra perseverancia, un cambio en el “discurso” demostrando, como así lo ha reconocido el propio gobierno, que las pensiones públicas son sostenibles (Ley21/21 de 28 de diciembre). Hemos demostrado que la derecha solo persigue privatizar las pensiones y reducir las prestaciones, bajo el mantra de la reducción del déficit y la privatización de todo lo público. También, hemos denunciado la diferencia entre lo que se hace y se promete por parte de los partidos. Es esto lo que llega a la gente en realidad, lo que crea un caldo de cultivo ideal para la abstención, que beneficia a los postulados de la derecha y extrema derecha.*

En estos años nuestra presión ha conseguido importantes avances como la subida del 8,5 % evitando también que el Gobierno introdujera medidas aún más lesivas en la Reforma de pensiones.

No todos los partidos son lo mismo, los matices y las formas en política son también importantes. No es lo mismo votar a las fuerzas reaccionarias de derechas, con lo que esta acción supone de resta de derechos, que al bloque democrático progresista, con sus limitaciones que no hemos dejado de señalar.

Por ello, desde COESPE señalamos, ¡¡¡¡NI UN VOTO, NI POR ACCIÓN NI OMISIÓN, a la derecha o ultraderecha!!!!

GOBERNE QUIEN GOBIERNE LAS PENSIONES Y LO PÚBLICO SE DEFIENDEN

COMISIÓN DE ORGANIZACIÓN Y PORTAVOCÍA

julio de 2023

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En Laos las bombas de racimo siguen matando civiles

 

En Laos las bombas de racimo siguen matando civiles

TERCERAINFORMACION / 17.07.2023

Lo que hace que las bombas de racimo en Laos sean particularmente insidiosas es que la gran cantidad de bombas que no explotaron inicialmente siguen siendo letales todas estas décadas después. Debido a que las minibombas están diseñadas para estallar justo antes de tocar el suelo, muy poca presión o movimiento pueden hacer estallar instantáneamente.


Parecen más juguetes que armas de muerte y mutilación. De color amarillo brillante, rojo o negro, algunos se asemejan a bolas giratorias, otros a molinos de viento en miniatura, robots y transformadores. Son demasiado tentadores para que cualquier niña o niño los ignore, y mucho menos los niños de aldeas aisladas en el interior de un país donde casi las tres cuartas partes de la población vive en la pobreza extrema. Ese país es Laos. Y los juguetes ilusorios son bombas de racimo.

A fines de la década de 1960 y principios de la de 1970, los mercenarios pagados por la CIA y los pilotos de la Fuerza Aérea de los EE. UU. que los arrojaron del cielo tenían sus propios nombres cálidos y confusos para su carga mortal: «bombetas» o «bombas». Solía ​​charlar con algunos de esos volantes de la CIA en White Rose, un bar y burdel desenfrenado en Vientiane, la ciudad capital, donde bebían y bailaban con prostitutas desnudas. Muchos de los estadounidenses jactanciosos y rapados, que se alzaban sobre las diminutas mujeres laosianas, estaban cargados con gruesas cadenas de oro de 24 quilates colgadas del cuello y las muñecas. 

Los pilotos, en sus AC-130 y B-52, tenían una doble misión: en primer lugar, interceptar las tropas y el material comunistas de Vietnam del Norte que atravesaban el llamado Camino Ho Chi Minh, que serpenteaba a través de los reductos montañosos densamente boscosos de Laos hacia el sur. En segundo lugar, aplastar a la fuerza comunista indígena, el Pathet Lao, la mayoría acampada alrededor de la Llanura de las Jarras, ubicada donde el tronco del país en forma de palmera se encuentra con la corona. Allí, a partir de hace tres milenios, los habitantes locales sepultaron restos humanos cremados en millas de enormes tinajas de piedra, algunos de hasta 9 pies de alto, que aún sobresalen del paisaje llano.

En 1964, el presidente Lyndon B. Johnson seguramente comenzara el bombardeo del área y lo llamó Operation Barrel Roll. Pero para los estadounidenses sobre el terreno, la campaña pronto se conoció como «La guerra secreta». Sin embargo, no era ningún secreto que Estados Unidos nunca declaró la guerra a Laos. De hecho, Washington tampoco declaró la guerra a Vietnam del Norte, y prefirió restar importancia a los combates que cobraron la vida de 58.200 estadounidenses y hasta 3 millones de vietnamitas del norte y del sur como una «acción policial». Las relaciones diplomáticas con Laos, aunque ciertamente tensas, nunca se rompieron. La Embajada de los Estados Unidos en Vientiane permaneció abierta todo el tiempo.

Entre 1964 y 1973, los estadounidenses volaron 580.000 bombardeos sobre Laos, según cifras del Departamento de Defensa. Eso equivale a una carga casi incomprensible de un avión cada ocho minutos durante casi una década. En el momento de la última incursión, en abril de 1973, según revelan las estadísticas del Pentágono, los aviones estadounidenses habían arrojado 2.093.100 toneladas de artillería en el país sin salida al mar, que es aproximadamente el doble del tamaño de Pensilvania, con una población de menos de 3 millones. Laos hasta el día de hoy sigue siendo el país más bombardeado en la historia del mundo, más que Japón, Alemania y Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando los gobiernos comunistas se apoderaron de los tres antiguos estados indochinos, Vietnam, Camboya y Laos, habían muerto 200.000 civiles y soldados, una décima parte de la población de Laos; 50.000 de los civiles fueron víctimas de las bombas de racimo.

Lo que hace que las bombas de racimo en Laos sean particularmente insidiosas es que la gran cantidad de bombas que no explotaron inicialmente siguen siendo letales todas estas décadas después. Debido a que las minibombas están diseñadas para estallar justo antes de tocar el suelo, muy poca presión o movimiento pueden hacer estallar instantáneamente. Se estima que 80 millones, más del 30% de los que cayeron, no detonaron. Las armas que el presidente Biden ha prometido a Ucrania supuestamente tienen una tasa de «fracaso» mucho más baja; tan bajo como 2,35%, según el portavoz del Pentágono Brig. General Patrick S. Ryder.

Menos del 1% de las bombas inactivas se han eliminado desde que terminó la guerra en Laos. Alrededor de 20.000 civiles fueron asesinados durante el mismo período. A pesar de que los números disminuirán eventualmente, miles serán asesinados, lisiados y desfigurados. La mitad de las víctimas son niños.

En 2016, Barack Obama, el único presidente estadounidense que visitó Laos, prometió 90 millones de dólares para un proyecto de tres años entre Estados Unidos y Laos para limpiar las decenas de millones de bombas sin explotar. Siete años después, la operación de limpieza se prolonga. Los expertos en municiones dicen que podría llevar a cabo un siglo para completarlo.

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Culmina primera jornada de Cumbre de los Pueblos 2023 en Bruselas

 

Culmina primera jornada de Cumbre de los Pueblos 2023 en Bruselas

Tercerainformacion / 18.07.2023

La Cumbre de los Pueblos contó con la presencia de representantes gubernamentales de Venezuela, Bolivia, Cuba y Colombia.

La Cumbre de los los Pueblos se celebra los días 17 y 18 de julio, en paralelo con la III Cumbre Celac-UE. | Foto: @DiazCanelB

 

El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, en su intervención en la Cumbre de los Pueblos, rechazó las agresiones imperiales contra los procesos progresistas y de izquierda de América Latina y el Caribe.

«Aquí junto a ustedes, expresamos nuestra solidaridad con la Revolución Bolivariana y chavista en Venezuela, con la Nicaragua sandinista, con el Estado Plurinacional de Bolivia, con el Gobierno del presidente Gustavo Petro en Colombia, con Lula en Brasil, con el México solidario que dirige Andrés Manuel López Obrador, con la valiente Xiomara en Honduras, todos ellos gobernantes de nuestra región», indicó.

En este sentido, el jefe de Estado destacó que estos gobiernos muestran caminos propios en aras de corregir los efectos de las experiencias neoliberales en el seno de las sociedades que dirigen actualmente.

Asimismo, Díaz-Canel aseguró que su país apoya la causa de los pueblos palestino y saharaui, y la independencia de Puerto Rico.

En su intervención, el dignatario hizo referencia a la violación de los derechos humanos hacia Cuba como justificación política de las presiones contra la isla, y subrayó que su país no es la única víctima de lo que catalogó como «juego perverso».

«Otras naciones progresistas con políticas soberanas independientes y desafiantes de los hegemonismos imperiales conocen muy bien el costo de esas prácticas manipuladoras que se levantan con constantes campañas de desinformación y mentiras, calumnias, que apuntan en primer lugar al liderazgo político que se quiere barrer», puntualizó.

En este sentido, el mandatario manifestó la convicción de su país de «que nadie debe esperar que bajemos los brazos, que nos arrodillemos a pedir perdón por defender el derecho a la diferencia».

El presidente cubano resaltó el aporte de Cuba a la lucha contra la pandemia de la Covid-19 con el desarrollo de la primera vacuna del continente contra esa enfermedad, y reclamó además el fin del bloqueo contra su país que pretende asfixiar al pueblo cubano por más de 60 años y se recrudeció a niveles extremos durante la etapa pandémica.

Presidente Petro: el cambio químico de la atmósfera está expresando la acumulación del capital en su máximo grado

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, destacó en su intervención que hay un cambio en la atmósfera, e instó a buscar explicaciones para este fenómeno desde la economía y las ciencias humanas.

«El cambio en la atmósfera no es un fenómeno natural, no es una emanación de la naturaleza, no es un desastre natural. El cambio químico de la atmósfera está expresando la acumulación del capital en su máximo grado», aseguró.

Petro indicó que la actual manera de producir y los ejes de poder que le acompañan, así como los procesos de acumulación ligados a la ganancia y la codicia del modo de producción capitalista, ha generado un Frankenstein.

Asimismo, el dignatario colombiano alertó del agravamiento de una policrisis mundial, de una era que se acaba, debido a la confluencia de muchas crisis al mismo tiempo: la enfermedad, la guerra, la crisis económica, la crisis climática y de nuevo la pobreza y el hambre.

«Estas crisis, en general, tienen un anclaje en algo que se llama la crisis climática. Las izquierdas en general no han analizado este tema, les ha sorprendido, como les ha sorprendido a las derechas, la irrupción en estos tiempos de algo que hace quince años no teníamos ni siquiera el concepto formado en la cabeza», manifestó.

En este sentido, el jefe de Estado alertó que «estamos percibiendo un cambio climático brutal que puede llevarnos al exterminio».

Delcy Rodríguez: En Venezuela el fascismo no pasará

La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó que en el 2019 inició un proceso de agresión contra Venezuela, un bloqueo sin precedentes, y rememoró el intento de magnicidio con un dron cargado de explosivos contra el presidente Nicolás Maduro.

«Se intentó socavar y perpetrar nuestra sagrada integridad territorial con incursiones mercenarias que buscaban apoderarse por la fuerza del poder. No es nada que no se conozcan como expresiones reales del fascismo», subrayó.

Al respecto, alertó que el fascismo recorre todos los rincones del planeta, y resaltó que tras años de resistencia, la Revolución Bolivariana junto a Cuba, Nicaragua y otras naciones de la región, pueden asegurar que han resguardado a América Latina del fascismo.

Asimismo, indicó que si hay algo que puede definir a Venezuela es su capacidad de resistencia frente a las agresiones de diversa índole.

La vicepresidenta venezolana destacó que como ejemplo de agresión contra su país, figura la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente del país, sin haber pasado por las urnas y violando las leyes, con el apoyo de Estados Unidos y Donald Trump.

«Nunca Juan Guaidó fue un plan político para Venezuela», ratificó Rodríguez, quien manifestó además el desprecio de Guaidó hacia el país suramericano.

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