jueves, 4 de enero de 2024

“Voces Contra la Guerra de la OTAN”

 


“Voces Contra la Guerra de la OTAN”

 

 3 de enero de 2024  Coordinación Estatal Contra la OTAN y las BASES (CECOB)  0 Comments

 

Llamamiento a la Campaña

 

La ofensiva desplegada por las fuerzas militares del occidente colectivo en los últimos años y, en particular, la guerra de la OTAN contra Rusia, el genocidio sionista contra el pueblo palestino y la recurrente amenaza contra China, promovidos todos por el eje anglo-norteamericano, con el concurso entusiasta de las élites y las dirigencias políticas de todos los países subordinados a la hegemonía de los EEUU, auguran tiempos difíciles, no solo para los países en su punto de mira, sino también para la clase obrera y los sectores populares de nuestras propias poblaciones.

Como demuestra la historia, la guerra es el recurso del capital cuando todas las vías para su reproducción parecen agotadas en una crisis a la que la propia lógica del sistema conduce. Únicamente el riesgo real de una escalada a un enfrentamiento nuclear de consecuencias catastróficas, de aniquilación de la vida humana, parece refrenar el impulso a la guerra entre el bloque occidental, organizado en la OTAN y sus dos competidores, China y Rusia, que no se rinden a sus presiones.

Mientras tanto, el resto del mundo, el conocido como sur global, ya no parece dispuesto a seguir soportando la imposición y el expolio imperialista y se organiza en proyectos alternativos a las instituciones del orden internacional creadas al finalizar la Segunda Guerra Mundial, que han devenido en instrumentos de dominación por las potencias vencedoras, bajo la hegemonía de los EEUU. Su capacidad de dominación se desmorona irremediablemente.

En estas circunstancias, los pueblos del mundo están llamados a forzar a sus gobernantes a cesar en las guerras, directas o por intermediación, abiertas o en preparación, que elevan cada día el nivel de riesgo de convertirse en total y de aniquilación, al tiempo que detrae recursos muy necesarios para atender las necesidades más agobiantes para la mera subsistencia de enormes capas de la población mundial y de la propia humanidad.

Con este objetivo, la Coordinación Estatal Contra la OTAN y las Bases (CECOB) convoca a una campaña de movilización ciudadana por redes sociales para denunciar el papel de la OTAN como la principal organización mundial en la promoción de la guerra al servicio de los intereses de las élites capitalistas.

Bajo el título “Voces Contra la Guerra de la OTAN”, se trata de recolectar cuantas declaraciones sea posible, en formato de píldoras de vídeo, por parte de ciudadanos corrientes que expliquen el significado que tiene para cada uno la OTAN y las consecuencias que consideran que la pertenencia a ella tiene para sus vidas.

Asimismo, animamos a nuestros seguidores a que firmen contra la OTAN, rellenando el FORMULARIO DE ADHESIÓN que aparece al margen.

      Instrucciones para la grabación de los vídeos:

§  Duración máxima, 20 segundos

§  Grabación en horizontal (formato paisaje) en toma del pecho y la cara

§  Buena iluminación, sin sombras ni contraluces y sin ruido ambiente

§  Explicación, en palabras propias, de qué significa la OTAN

§  De manera orientativa, se acompaña un listado de ideas sobre el tema.

§  Finalizar la locución con una frase del tipo “Alzo mi voz contra la guerra de la OTAN”

  Los vídeos pueden grabarse directamente con el teléfono móvil y se pide remitirlos al correo  campanavoces@contraotanybases.org, con indicación de nombre, apellidos y organización (si cabe).

         Los vídeos serán editados para insertarles el logo de la campaña y los datos personales del autor y serán emitidos por X (antes Twitter) a medida que se reciban.

         Periódicamente, se publicarán por YouTube y el sitio web de la CECOB en secuencias cortas, de unos 5 minutos, que incluyan los últimos clips recibidos y desde donde podrán replicarse por las distintas redes sociales.

         Todas las publicaciones irán etiquetadas con #VocesContraGuerraOTAN.

         En el vídeo que sigue se muestran ejemplos de píldoras elaboradas como modelo.

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Cómo Yemen cambió todo

 

Yemen ha dado jaque mate a Occidente y su orden basado en reglas. La simple posibilidad de que el Mar Rojo y el canal de Suez quedaran bloqueados por los misiles y drones yemenís ha bloqueado y disparado los precios del transporte a nivel mundial.


Cómo Yemen cambió todo


Pepe Escobar

El Viejo Topo

4 enero, 2024 



Ya sea que se haya inventado en el norte de la India, el este de China o Asia central (desde Persia hasta el Turquestán), el ajedrez es un juego asiático. En el ajedrez, puede llegar un momento en el que un simple peón es capaz de trastornar todo el tablero, generalmente mediante un movimiento en la última hilera cuyo efecto simplemente no se puede calcular.

Sí, un peón puede imponer un jaque mate sísmico. Ahí es donde estamos, geopolíticamente, ahora mismo.

Los efectos en cascada de un solo movimiento en el tablero de ajedrez –el sorprendente y selectivo bloqueo del Mar Rojo por parte de Ansarallah de Yemen– van mucho más allá del transporte marítimo mundial, las cadenas de suministro y la guerra de los corredores económicos[1]. Por no hablar de la reducción a la irrelevancia de la muy elogiada proyección de fuerzas de la Marina de los EE.UU.

El movimiento de resistencia de Yemen, Ansarallah, ha dejado muy claro que cualquier barco afiliado o con destino a Israel será interceptado. Mientras Occidente se irrita ante esto y se imagina a sí mismo como un objetivo, el resto del mundo comprende que todos los demás transportes pueden pasar libremente. Los petroleros rusos –así como los barcos chinos, iraníes y del Sur Global– continúan moviéndose sin ser molestados a través de Bab al-Mandeb (punto más estrecho: 33 km) y el Mar Rojo.

Sólo la potencia hegemónica se siente perturbada por este desafío a su «orden basado en reglas». Les indigna que se pueda impedir el transporte de buques occidentales que entregan energía o bienes a Israel, y que la cadena de suministro se haya cortado y sufra una profunda crisis. El objetivo es la economía israelí, que ya está sangrando profusamente. Una sola medida yemení demuestra ser más eficiente que un torrente de sanciones imperiales.

Es la posibilidad de que este único movimiento se convierta en un cambio de paradigma –sin retorno– lo que se suma a la apoplejía de la Hegemonía. Especialmente porque la humillación imperial está profundamente inscrita en el cambio de paradigma.

El presidente ruso Vladimir Putin, oficialmente, está enviando ahora un mensaje inequívoco: olvídense del Canal de Suez. El camino a seguir es la Ruta del Mar del Norte, que los chinos, en el marco de la asociación estratégica Rusia-China, llaman Ruta de la Seda Ártica.

Para los estupefactos europeos, los rusos han señalado tres opciones: primero, navegar 15.000 millas alrededor del Cabo de Buena Esperanza. En segundo lugar, utilizar la Ruta del Mar del Norte, más barata y rápida, de Rusia. En tercer lugar, envíar la carga mediante los ferrocarriles rusos.

Rosatom, que supervisa la Ruta del Mar del Norte, ha enfatizado que los barcos que ahora pueden navegar durante el verano y el otoño, pronto será posible que lo hagan durante todo el año con la ayuda de una flota de rompehielos nucleares.

Todo esto como consecuencia directa de la acción yemení. ¿Qué sigue? ¿Yemen entrará en BRICS+ en la cumbre de Kazán a finales de 2024, bajo la presidencia rusa?

La nueva arquitectura se enmarcará en Asia Occidental

La Armada encabezada por Estados Unidos reunida para la Operación Protección contra el Genocidio, que colapsó incluso antes de nacer, puede haber sido creada para “advertir a Irán”, además de asustar a Ansarallah. Al igual que los hutíes, Teherán no se siente intimidado porque, como lo expresó sucintamente el analista de Asia occidental, Alastair Crooke: “Sykes-Picot está muerta”.

Se trata de un cambio cuántico en el tablero de ajedrez. Significa que las potencias de Asia occidental enmarcarán la nueva arquitectura regional de ahora en adelante, ya no la “proyección” de la Marina de los EE.UU.

Esto conlleva un corolario inefable: esos once grupos de trabajo de portaaviones estadounidenses, a efectos prácticos, son esencialmente inútiles.

Todo el mundo en Asia occidental es muy consciente de que los misiles de Ansarallah son capaces de alcanzar campos petroleros saudíes y emiratíes y dejarlos fuera de servicio. Por eso no sorprende que Riad y Abu Dabi nunca aceptaran formar parte de una fuerza marítima liderada por Estados Unidos para desafiar la resistencia yemení.

A esto se suma el papel de los drones submarinos que ahora están en posesión de Rusia e Irán. Pensemos en cincuenta de ellos dirigidos a un portaaviones estadounidense: no tiene defensa. Si bien los estadounidenses todavía tienen submarinos muy avanzados, no pueden mantener Bab al-Mandeb y el Mar Rojo abiertos a los operadores occidentales.

En el frente energético, Moscú y Teherán ni siquiera necesitan pensar –al menos no todavía– en utilizar la opción “nuclear” o cortar potencialmente al menos el 25 por ciento, o más, del suministro mundial de petróleo. Como lo describe sucintamente un analista del Golfo Pérsico, “eso haría implosionar irremediablemente el sistema financiero internacional”.

Ha habido advertencias para aquellos que todavía están decididos a apoyar el genocidio en Gaza. El primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, lo ha mencionado explícitamente. Teherán ya ha pedido un embargo total de petróleo y gas contra las naciones que apoyan a Israel.

Un bloqueo naval total de Israel, meticulosamente diseñado, sigue siendo una clara posibilidad. El comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), Hossein Salami, dijo que Israel podría “sufrir pronto el cierre del Mar Mediterráneo, el Estrecho de Gibraltar y otras vías fluviales”.

Téngase en cuenta que ni siquiera estamos hablando de un posible bloqueo del Estrecho de Ormuz[2]; todavía estamos en el Mar Rojo/Bab al-Mandeb.

Porque si los neoconservadores straussianos de la circunvalación se desquician realmente por el cambio de paradigma y actúan desesperadamente para “dar una lección” a Irán, un bloqueo combinado de Ormuz-Bab al-Mandeb en el punto de estrangulamiento podría disparar el precio del petróleo al menos a 500 dólares el barril, provocando la implosión de un mercado de derivados de 618 billones de dólares y colapsando todo el sistema bancario internacional.

El tigre de papel está en un aprieto

Después de todo, Mao Zedong tenía razón: Estados Unidos puede ser, de hecho, un tigre de papel. Putin, sin embargo, es mucho más cuidadoso, frío y calculador. Con este presidente ruso puede llegar una respuesta asimétrica, exactamente cuando nadie la espera.

Esto nos lleva a la principal hipótesis de trabajo, tal vez capaz de explicar el juego de sombras que enmascara este único movimiento de Ansarallah en el tablero de ajedrez.

Cuando el periodista de investigación Seymour Hersh, ganador del Pulitzer, demostró cómo el equipo Biden hizo estallar los oleoductos Nord Stream, no hubo respuesta rusa a lo que fue, en efecto, un acto de terrorismo contra Gazprom, contra Alemania, contra la UE y contra un grupo de empresas europeas. Sin embargo, Yemen, ahora, con un simple bloqueo, está poniendo patas arriba el transporte marítimo mundial.

Entonces, ¿qué es más vulnerable? ¿Las redes físicas de suministro energético global (oleoductos) o la Talasocracia, Estados que derivan su poder de la supremacía naval?

Rusia privilegia Pipelineistán: véanse, por ejemplo, Nord Streams y Power of Siberia 1 y 2. Pero Estados Unidos, el hegemón, siempre confió en su poder talasocrático, heredero de “Britannia gobierna las olas”.

Bueno, ya no. Y, sorprendentemente, llegar allí ni siquiera implicaba la opción “nuclear”, el bloqueo del Estrecho de Ormuz, con el que Washington juega y los alarmistas se ponen como locos.

Por supuesto que no tendremos una prueba irrefutable. Pero es una propuesta fascinante que la única medida yemení pueda haber sido coordinada al más alto nivel[3] entre tres miembros del BRICS –Rusia, China e Irán, el nuevo “eje del mal”–, además de otros dos BRICS+, las potencias energéticas Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. De forma que «si lo haces, te respaldamos».

Nada de eso, por supuesto, resta valor a la pureza yemení: su defensa de Palestina es un deber sagrado.

El imperialismo occidental y luego el turbocapitalismo siempre han estado obsesionados con engullir a Yemen, un proceso que Isa Blumi, en su espléndido libro Destroying Yemen, describió como “necesariamente despojar a los yemeníes de su papel histórico como motor económico, cultural, espiritual y político” para gran parte del mundo del Océano Índico”.

Yemen, sin embargo, es invencible y, fiel a un proverbio local, “mortal” (Yemen Fataakah). Como parte del Eje de Resistencia, Ansarallah de Yemen es ahora un actor clave en un complejo drama que afecta a toda Eurasia y que redefine la conectividad del Heartland; y junto con la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) de China, el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC) liderado por India, Irán y Rusia, y la nueva Ruta del Mar del Norte de Rusia, también incluye el control sobre puntos de estrangulamiento estratégicos alrededor del mar Mediterráneo y la península arábiga.

Este es otro paradigma de conectividad comercial, que hace añicos el control colonial y neocolonial occidental de Afro-Eurasia. Así que sí, los BRICS+ apoyan a Yemen, que con un solo movimiento ha presentado a la Pax Americana como la madre de todos los atascos geopolíticos.

Fuente: The Cradle.

Notas

[1] https://new.thecradle.co/articles/war-of-economic-corridors-the-india-mideast-europe-ploy

[2] https://new.thecradle.co/articles/iran-russia-set-a-western-trap-in-palestine

[3] https://www.youtube.com/watch?v=A9RcJows9NI&t=1592s

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miércoles, 3 de enero de 2024

Las políticas de Menem que inspiran a Milei y los ultraderechistas

 



Las políticas de Menem que inspiran a Milei y los ultraderechistas


TERCERAINFORMACION / 03.01.2024

 

Las privatizaciones de los ’90, entre los negociados y los fracasos.

De cara al revival noventista, conviene recordar el perjuicio estructural que provocó en muchos casos el proceso de las privatizaciones.



En la Argentina, las privatizaciones masivas y corridas por la urgencia macroeconómica ya fueron probadas y el resultado fue en general muy malo. La experiencia con Aerolíneas Argentinas en manos españolas, la gestión de los franceses en Aguas Argentinas, el manejo de YPF por parte de Repsol y la destrucción del sistema ferroviario nacional dan cuenta de algunos de los fracasos más rotundos en esta materia. Sin embargo, la nueva experiencia neoliberal, esta vez liderada por Javier Milei, va otra vez por todo. Conviene entonces hacer un ejercicio de memoria.

Un mes luego de la asunción adelantada de Carlos Menem y en medio de la crisis hiperinflacionaria, el Congreso aprobó la Ley de Reforma del Estado, herramienta que dio luz verde a las privatizaciones. Se alinearon los planetas: el gobierno necesitaba reducir el déficit fiscal, que achacaba al mal funcionamiento de las empresas públicas, y solucionar el problema de la deuda, que logró canjear por las “joyas de la abuela”, había entusiasmo en capitales foráneos en hacerse a precio de ganga de activos estatales y presión norteamericana para aplicar reformas neoliberales.

De acuerdo con Juan José Carbajales, de la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ), en la década de los ’80 existían en el país casi 300 empresas estatales. Los primeros años del menemismo fueron una carrera de privatizaciones. El corto período en el cual se concretaron una enorme cantidad de ventas de empresas estratégicas fue formidable: la primera fue ENTel, repartida entre Telecom y Telefónica de España.

Como enumera Juan Pablo Csipka, luego fue el turno de los canales 11 y 13 y en los meses siguientes se vendieron Aerolíneas Argentinas, los trenes, los peajes, Segba, Obras Sanitarias de la Nación, el correo, Yacimientos Carboníferos Fiscales, Somisa y Gas del Estado, ésta última con el “diputrucho” incluido. En 1992 se concretó la venta de YPF, tal vez la más importante de todo el proceso privatizador. También se vendió la Empresa Líneas Marítimas (ELMA) y centrales generadoras de energía eléctrica, como Puerto Nuevo, Costanera, Dock Sud y Pedro de Mendoza.

Memoria

— ¿Qué similitudes y diferencias es posible detectar en el actual postulado privatizador respecto de la experiencia menemista?, le preguntó este diario al economista Alberto Muller, director del Centro de Estudios de la Situación y Perspectivas, dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

–Veo más similitudes que diferencias. El argumento aparente es terminar con el déficit fiscal, asignando a las empresas públicas el grueso de la responsabilidad por el mismo. Esto no es así, porque solamente los ferrocarriles y AYSA son empresas públicas cuyo déficit tiene algún peso, a nivel nacional. YPF y Banco Nación no son deficitarias; Aerolíneas lo fue, pero con una clara tendencia decreciente. El grueso del “déficit” de las empresas públicas se encuentra en realidad en el sector energético, en particular, el eléctrico, y es esencialmente el resultado de la política de subsidiar el consumo. No es un tema de eficiencia, sino de tarifas, y la solución no es la privatización.

Al igual que en los ’90, creo que el propósito central de las privatizaciones es fiscal: la Argentina enfrenta una deuda de muy difícil gestión. Si en los ’90, el eje pasaba por encontrarle una salida a los bancos que habían sobreprestado a los países emergentes, llevando a la “crisis de la deuda” de los ’80, ahora pasa por arribar a una solución viable para el ingente endeudamiento con el FMI.

No se trata en ambos casos de vender empresas deficitarias, sino de vender empresas que fueran atractivas para el sector privado, para reducir el endeudamiento. La principal diferencia es que ahora hay poco para vender. En 1989, había un lote de empresas industriales estatales (en los sectores siderúrgico y petroquímico), que hoy ya no pertenecen al Estado. Esto explica que el Banco Nación haya pasado a integrar la lista de lo privatizable, cuando en los ’90 no estuvo en ese lugar, y de hecho contribuyó en alguna medida a paliar los efectos de la crisis financiera de 1995.

— ¿Cómo caracteriza el resultado de aquel proceso privatizador? ¿Cuáles fueron las peores experiencias? ¿Hay alguna que a la luz de los años haya tenido un resultado positivo?

— Un aspecto característico de las privatizaciones de los ’90 fue la completa ausencia de principios de política sectorial. De allí que el protagonismo haya sido, en muchos ámbitos, el de economistas formados en economía de la regulación, una rama que pretende basarse en principios generales para la gestión de los sectores, con independencia de cualquier otro propósito. La doctrina de la regulación económica generalmente pone el eje en la conformación de mercados competitivos, o en desarrollar mecanismos con alguna analogía con aquéllos, cuando se trata de monopolios naturales.

Fue así como se abandonó el programa nuclear, deteniéndose la construcción de AtuchaIIy llevando a la vía de la extinción a la Comisión Nacional de Energía Atómica (algo que no ocurrió sólo porque la Convertibilidad se derrumbó antes). En el caso del modo ferroviario, se reconoció la importancia del servicio metropolitano del AMBA (y de hecho se lo subsidió); pero en el caso de las cargas, quedó en manos de privados sin compromisos reales de inversión o de logro de metas.

La eficiencia operativa aumentó, pero al costo de mantener un ferrocarril con tráficos acotados, y fuertemente subinvertido en infraestructura. El ferrocarril que volvería a privatizarse ha sido reequipado por el Estado en material rodante, y en medida más acotada en infraestructura; las líneas en manos privadas presentan un fuerte déficit en relación a ésta última. Por otro lado, hubo gruesos fracasos en la privatización del servicio metropolitano, cuyo punto más evidente fue la seguidilla de accidentes que culminó con la tragedia de Once, en 2012.

— ¿Cómo describe el proceso privatizador en el sector energético?

–En cuanto al sector de gas y petróleo, fue claro el desinterés del sector privado en desarrollar nuevas reservas, al tiempo que se intensificó la explotación de las existentes; esto dio lugar a una persistente declinación de la producción de hidrocarburos convencionales (desde 1998 en petróleo y desde 204 en gas), siendo que la recuperación posteriores obedece en gran medida a la decisión estatal de impulsar el aprovechamiento de reservas no convencionales.

El sector de generación y distribución eléctrica tuvo un desempeño dispar. En cuanto a la generación, hubo un incremento fuerte en la capacidad, fruto tanto de la entrada en servicio de unidades hidroeléctricas (Piedra del Águila, Yacyretá) como del aprovechamiento de la entonces nueva tecnología de ciclo combinado. Pero fue visible la detención de fuentes alternativas a las térmicas convencionales, hasta que el Estado no retomó el programa nuclear e impulsó las centrales del río Santa Cruz, e impulsó también las fuentes no convencionales.

En el rubro de agua y saneamiento básico, se acumularon los fracasos por incumplimientos, y las redes retornaron en gran medida a la gestión estatal. Lo hecho mediante AySA en términos de nuevas obras de captación y tratamiento supera largamente lo logrado por Aguas Argentinas.

Fuente: Página 12

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Argentina y los BRICS

 

No ha sido una sorpresa, pero sí un craso error: Argentina renuncia a formar parte de los BRICS. Milei ha optado por protegerse poniéndose baja el ala del águila imperial estadounidense, aunque ello implique la renuncia a participar en un gran mercado.


Argentina y los BRICS


El Viejo Topo

3 enero, 2024

 


por Javier Lewkowicz

¿QUÉ IMPLICANCIAS TIENE LA RENUNCIA DE ARGENTINA A LOS BRICS?

El gesto de “nuevo mejor alumno” de Estados Unidos aparece en un mundo totalmente diferente del de comienzos de los ’90.

El Ejecutivo argentino comunicó formalmente que el país renuncia a incorporarse al grupo de los BRICS, integrado por las potencias emergentes, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. La decisión constituye un fuerte gesto en favor de los Estados Unidos, desde donde la administración de Milei espera obtener financiamiento, ya sea por parte del FMI y/o de inversores privados, que le permitan sostenerse como gobierno.

Al mismo tiempo, implica darle la espalda a los países que más crecen en el mundo, que tienen cuantiosos recursos financieros y que estructuralmente necesitan alimentos, energía y minería, sectores en donde Argentina tiene ventajas y puede competir. Lo insólito del caso es que el Gobierno desaprovecha oportunidades que ya estaban ganadas por gestiones anteriores y que decenas de países aceptarían sin pensarlo.

LA CARTA

El Gobierno argentino informó este viernes que envió una carta a los países integrantes del bloque de los BRICS para anunciar que no considera “oportuno en esta instancia” participar de ese espacio.

La carta firmada por Milei sostiene que “la impronta en materia de política exterior del Gobierno que presido desde hace pocos días difiere en muchos aspectos de la del Gobierno precedente. En tal sentido, algunas decisiones tomadas por la anterior gestión serán revisadas. Entre ellas se encuentra la creación de una unidad especializada para la participación activa del país en el BRICS (…). Al respecto, quisiera informarle que en esta instancia no se considera oportuna la incorporación de la República Argentina como miembro pleno a partir del 1 de enero de 2024″.

Esta nota fue enviada a los presidentes de los cinco países que integran el bloque: Luis Inácio Lula da Silva (Brasil), CyrilRamaphosa (Sudáfrica), NarendraModi (India), XiJinping (China) y Vladimir Putin (Rusia). Esos países representan el 42 por ciento de la población mundial, el 23 por ciento del PBI global, un tercio del territorio del planeta y el 18 por ciento del comercio internacional total.

CONSECUENCIAS

El investigador del Conicet Gabriel Merino considera que “es una decisión lamentable, propia de una política exterior ultraideologizada. El bloque BRICS expresa al mundo emergente que crece, en contraste con el estancamiento relativo de la mayor parte de Occidente y el Norte Global”. Desde 2020, los BRICS superan al Grupo de los Siete (Estados Unidos, Japón, Alemania, Italia, Francia, Reino Unido y Canadá) como porcentaje del PBI mundial.

Merino recuerda que “según el FMI, China e India, las principales economías del bloque, van a representar el 50 por ciento del crecimiento de la economía mundial en 2023, 35 por ciento y 15 por ciento, respectivamente”.

Ni siquiera Bolsonaro se animó a darle el portazo a China, ya que Brasil, durante su presidencia, se mantuvo dentro del bloque. Luego, Lula hizo un esfuerzo diplomático para que las potencias emergentes consideraran el ingreso de Argentina.

La experta en relaciones internacionales Julieta Zelicovich analiza que “la improvisación es la respuesta asociada a la negación del cambio. Se produce cuando los gobiernos asumen que las ‘viejas formas’ todavía son aplicables, aun si el terreno ha cambiado”. En su cuenta de X, la investigadora sostiene que “el no ingreso a los BRICS es parte de una mala lectura de las dinámicas imperantes en el escenario internacional. El ‘no la ven’ aplica en este caso. Un orden internacional en transición, que requiere otros tipos de alianzas si se busca el desarrollo del país”.

El exdirector del Banco Central, Jorge Carrera, sostiene que la decisión es “una falta de respeto sobre todo a China y Brasil, que empujaron nuestro ingreso. Un gran error el infantilismo de ideologizar excesivamente (sea a derecha o izquierda) las relaciones internacionales y subordinar así los intereses nacionales de Argentina. En eso, Bolsonaro e Itamaratí demostraron una mayor inteligencia de largo plazo”.

En una nota publicada en el suplemento Cash, el exdirector del INTI, Enrique Mario Martínez, explicaba por qué el país tenía grandes oportunidades en materia de cooperación tecnológica, vivienda, alimentos, economía del conocimiento y agro a partir de un mayor relacionamiento con los BRICS.

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martes, 2 de enero de 2024

El cerebro humano sigue su construcción después de nacer

 

El cerebro humano sigue su construcción después de nacer

TERCERA INFORMACION / 30.12.2023

  • El cerebro humano sigue construyéndose después de nacer durante mucho más tiempo del reconocido hasta ahora, según sugiere hoy una investigación desarrollada por la Facultad de Artes y Ciencias de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos.


Neuroimágenes de cerebros humanos. / Adobe Stock

 

Este trabajo, sobre el desarrollo postnatal del cerebro, publicado en Nature, arroja luz sobre procesos fundamentales que contribuyen al desarrollo de importantes funciones cerebrales, como el aprendizaje, la memoria y la navegación espacial.

La investigación propone que un subconjunto de neuronas inhibitorias del córtex entorrinal (CE) sigue migrando a esta región, donde construye nuevas conexiones neuronales desde el nacimiento hasta la primera infancia.

También sugiere el estudio que la extensa migración neuronal postnatal a través del CE podría estar en la base de periodos críticos de neuroplasticidad, durante los cuales el cerebro es especialmente receptivo a cambios y adaptaciones.

El descubrimiento también apunta a una posible razón por la que las neuronas del CE son más susceptibles a la neurodegeneración.

De acuerdo con los investigadores, el descubrimiento ofrece una explicación de cómo el cerebro humano fabrica miles de millones de neuronas nuevas en un lapso de tiempo muy breve mediante un mecanismo que permite que las neuronas sigan llegando después del nacimiento.

Referencia:

Marcos Assis Nascimento et al., University of Pittsburgh. «Integrating research and clinical care to uncover secrets of brain development.» ScienceDaily. ScienceDaily, 21 December 2023

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El 56% de los trabajadores del Estado Español perdieron poder adquisitivo en 2023

 


El 56% de los trabajadores del Estado Español perdieron poder adquisitivo en 2023


Publicado el 2 de enero de 2024 / Por Redacción Kaosenlared

 

La inflación en 2023 medida en términos interanuales creció el 3,1% y un 3,55% si se contabiliza la inflación anual media, lo que significa que seis de cada diez asalariados perderán poder adquisitivo. De los 10,56 millones de trabajadores con un convenio colectivo en 2023, 5,82 millones, el 56%, han tenido una subida salarial por debajo de la inflación, es decir, inferior al 3%, según la estadística de convenios colectivos.

Por otra parte solo uno de cada cuatro empleados está cubierto en 2023 por una cláusula de revisión: 2’56 millones, el 24,2% del total.

Para el conjunto de los 10,56 millones de asalariados con convenio activo la subida medida de 2023 ha sido de un 3,49%. Ente los trabajadores que se quedan por debajo del 3% y, por tanto, pierden este año poder adquisitivo, los menores incrementos salariales se han producido en el suministro de energía, un 1,98%; la industria extractiva, un 2,36%; el 2,61% en el caso de las actividades inmobiliarias y de la administración pública (solo tienen convenio 75.100 trabajadores); las actividades financieras y de seguros, el 2,66% y la información y la comunicación, el 2,66%.

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Níger bajo una perspectiva histórica anticolonial

 

En Níger, el gobierno que derrocó al títere aliado de Francia, Mohammed Bazoum, continúa una histórica lucha anticolonial después de las Independencias. La Alianza de Estados del Sahel es una cooperación regional por la soberanía que abre las puertas a otros socios como Rusia y China.


Níger bajo una perspectiva histórica anticolonial


Alex Anfruns

El Viejo Topo

2 enero, 2024 



Antes de analizar el caso de Níger y la Alianza de Estados del Sahel es preciso recordar brevemente la Historia de las luchas anticoloniales. Es cierto, esta nueva generación panafricana no ha nacido de la nada. Se inscribe en una larga trayectoria de luchas anticoloniales. Desde la Conferencia de Berlín a finales del siglo XIX, las potencias europeas trataron de repartirse el pastel que representaba el continente africano, porque en aquel entonces ya tenían puesta la mira en sus recursos formidables. Las sociedades africanas habían sido desestructuradas durante siglos, en especial mediante la esclavitud, y la colonización francesa estaba muy consolidada en Argelia. Había planes de colonizar otras regiones: la situación era lo que Lenin analizó como el “Imperialismo, estadio supremo del capitalismo”. En aquella época, al final de la Primera Guerra Mundial, las potencias europeas que salieron victoriosas se repartieron las colonias.

Pero no esperaban que la lucha anticolonial impusiera una resistencia mayor, tan fuerte que llegó a impactar incluso en las sociedades europeas. Aquella resistencia contra la colonización del norte de Marruecos, en particular en la Guerra del Rif, se produjo en Francia y también en España. Se produjeron manifestaciones de oposición ante el envío de tropas españolas. Además, Abdelkrim Al Khattabi lideró una resistencia muy fuerte contra la ocupación, contra la colonización española. Un acontecimiento decisivo fue la Batalla de Annual, que sucedió en agosto de 1921. Aunque desde el punto de vista eurocéntrico se conozca como “el Desastre de Annual”, si adoptamos el punto de vista africano fue un claro ejemplo de victoria anticolonial. Y también fue una lección de que los pueblos africanos podían organizarse, innovando en la estrategia para vencer a las tropas coloniales. Aquella victoria trastocó las cosas hasta el punto de que Francia tuviera que venir en socorro a quien era su competidor, el vecino colonizador que ejercía el Protectorado español en el Norte de Marruecos. ¡Tuvieron que aliarse para derrotar al líder de la guerrilla rifeña!

Luego, después de la Segunda Guerra Mundial, se pasó a otra fase. Cuando se habla de la Liberación del ocupante, del nazismo que ocupó Francia, no se valoran en su justa medida y a menudo ni se recuerda a los combatientes norteafricanos o de otros países africanos colonizados. En realidad, la participación de los soldados de las regiones que fueron colonizadas fue bastante importante. Pero su reconocimiento tras la Liberación no estuvo a la altura. Sobre todo, es muy importante tener en cuenta que una vez que se dio la Liberación en mayo de 1945 hubo inmediatamente una represión muy fuerte en las colonias francesas, es decir, en los espacios que estaban siendo colonizados, como Argelia o Madagascar, produciéndose miles de víctimas. Efectivamente, quienes creían que Francia representaba el progreso frente a la barbarie del nazismo, se despertaron en una realidad muy diferente. Todavía hoy, en Setif, Argelia, aquellas masacres están siendo recordadas con mucha fuerza. Así que, ¿qué sucedió después de la Segunda Guerra Mundial? ¡Pues que la lucha anticolonial siguió!

Esa lucha dio nacimiento al Frente de Liberación Nacional (FLN) argelino en noviembre de 1954, que fue la materialización de décadas de sufrimiento del pueblo argelino bajo la colonización. Los crímenes del colonialismo deben ser traídos a la memoria, porque se salen completamente de la concepción de lo que es la humanidad, porque el colonialismo es brutal: lo fue y lo sigue siendo como lo estamos viendo en otros escenarios. Es algo que debe ser denunciado y recordado. Hubo la resistencia anticolonial del Frente de Liberación Nacional argelino hasta que consiguió derrotar el colonialismo francés en 1962. Así culminó la progresiva desaparición del imperio francés, que junto al imperio británico habían estado configurando la realidad políticamente a nivel mundial. En aquel entonces desde 1946 se produjo también la Guerra de Indochina, que como sabemos se prolongó en la de Vietnam hasta 1975. Fue una continuidad entre el colonizador francés y quien iba luego a tomar el relevo, el imperio estadounidense.

Volvamos a la cuestión de las independencias africanas. Es cierto que fue en Guinea donde el líder sindicalista Sekou Touré le dio una bofetada histórica, estratosférica, a los planes de Francia. Touré dijo que “No”. No quería sumarse a los planes de la Comunidad francesa, que era el plan neocolonial después de las Independencias. Es decir, “No” al plan de establecer unas independencias puramente nominales, o formales. Y no era simplemente una percepción suya. Sékou Touré no fue el único que rechazó la Independencia sometida a acuerdos neocoloniales, sino que había la misma conciencia en otros lugares de África del Oeste, en particular en Níger, que es el caso que yo estudio en mi libro (“Níger: ¿Otro golpe de Estado o la Revolución panafricana?”). Efectivamente, Djibo Bakary era un líder de la región y también tenía previsto rechazar los acuerdos neocoloniales en Níger.

A veces, cuando se habla de neocolonialismo, cierto discurso de propaganda lo presenta como si fuera algo artificial, como si fuera pura retórica. No, nada de eso. Aquellos acuerdos coloniales tenían un significado muy preciso. En mi libro analizo un documento que se llama los acuerdos de Defensa 1960-1961, que vale la pena citar por su interés. Fueron acuerdos suscritos entre Francia y los nuevos Estados africanos: “Las partes contratantes deciden cooperar en el ámbito de los materiales de defensa: hidrocarburos líquidos y gaseosos, uranio, torio, litio, berilio, sus minerales y compuestos”. Sin embargo, eso no era solo a nivel de cooperación, a nivel de la defensa, en realidad se estaba estableciendo una relación de privilegio en la venta de las materias primas estratégicas hacia el antiguo amo colonial que era Francia. Es decir, dejaban a los nuevos países dependientes, con las manos y los pies atados por completo. Además, se limitaba la exportación. Se prohibía que se exportase a otros países, es decir, se impedía la cooperación libre de los nuevos Estados africanos con otros socios. Evidentemente, en aquella época debían estar pensando en la Unión Soviética, en el bloque llamado socialista. Se trataba más bien de atraerlos hacia el mundo capitalista.

Como decía Djibo Bakary, el líder de Níger que tenía previsto seguir los pasos de Sekou Touré, aquel plan estaba “impregnado de imperialismo”. En realidad, Francia saboteó completamente aquella resistencia anticolonial, especialmente distribuyendo masas de dinero. Y también enviando tropas que venían desde Argel hasta Niamey, tropas francesas, pero también africanas, que habían participado en la represión brutal en Argelia. Así que el referéndum que en aquella época pudo haber dado a Níger una situación de verdadera independencia fue saboteado. El resultado fue el “Sí” mediante la injerencia francesa, una injerencia que está documentada por un historiador holandés que se llama Klas Van Rawel –y también por Tomas Borrell–, quienes explican cómo fue un escrutinio completamente trucado. Eso provocó que 40.000 campesinos de Níger huyeran hacia Nigeria. Y provocó también varios años de muertes y dramas en Níger, puesto que hubo una lucha armada que se desató en aquella época, que fue finalmente derrotada hacia mediados de la década de 1960.

Pasemos a los años 70: lo que sucedió en Níger a finales de la década anterior fue el descubrimiento del yacimiento de uranio, que era –y sigue siendo– una materia prima estratégica que le interesaba mucho a Francia. En Níger, desde principios de los años 70 hasta 1979, la explotación de uranio se multiplicó desde el 9% hasta el 70% de las exportaciones. Ahora bien, la cuestión es: ¿Qué representó la explotación del uranio para la economía y para los pueblos de Níger? Bueno, en aquella época hubo una tentativa de reforzar el papel del Estado, se crearon algunas empresas nacionales públicas. Los ingresos por el uranio pudieron haber beneficiado a los pueblos… sin embargo, cuando en 1974 el régimen de Diori trató de renegociar el precio del uranio, sufrió un golpe militar. Entonces en aquel momento ya se impidió a Níger poder hacer uso de aquellos ingresos, puesto que estamos hablando de una materia prima con mucho valor. Se le impidió a Níger desarrollarse, porque cuando estamos hablando de la cuestión del desarrollo en África, siempre hay que tener en cuenta esta relación entre la explotación de los recursos y la injerencia. Si analizamos bien la historia, vamos a ver diferentes momentos de la historia en la cual se han repetido estas injerencias.

Después del fracaso de aquella tentativa de renegociar el precio del uranio, los años 80 fueron los de la deuda. Se trató de imponer unas políticas de desmantelamiento del Estado a través del Fondo Monetario Internacional, que el capitalismo impuso por la relación de fuerzas que había. Se trataba de que se redujera lo que se considera “el gasto público” de los Estados, desde el punto de vista del capitalismo. Y aquella fue la historia en los años 80, que no permitió avanzar a muchos países en la soberanía y el desarrollo. A principios de los años 90 hubo un proceso de participación democrática en Níger, como consecuencia de las luchas que se dieron contra las políticas económicas del FMI. Son luchas sociales que han sido silenciadas; se conocen poco, y habría que estudiarlas más. En 1991 hubo una vuelta a una forma de democracia. Sin embargo, se quedó más que nada en palabras, porque en aquella década las políticas neoliberales del FMI continuaron sin ser cuestionadas realmente. Así que hubo un proceso que se puede trazar claramente, que consistió en desmantelar el Estado. Y con ello, impedir la voluntad de los nigerinos de poder tener servicios de calidad, con lo cual el pueblo podría salir de una situación de miseria.

Ahora quisiera citar algunas cifras de Níger, donde las cifras actuales de extrema pobreza son de alrededor del 42%. Cuando ponemos esto en relación con la explotación del uranio y de otras materias primas en este país y en esta zona, no podemos evitar hacernos la pregunta: ¿Cómo puede ser? ¿Cómo puede ser que, con tanta riqueza, con un nivel de exportaciones tan importante, esto no se traduzca en una mejora de la población, de la situación de las personas? Ya que, a pesar de tener sus empresas públicas, estas han estado sometidas a un proceso de desmantelamiento de privatización. Primero, la electricidad: si hablamos del servicio de la electricidad en Níger, no se llega al 10% de la población con acceso a la electricidad. Y eso se reduce en las zonas rurales, porque la electricidad no llega ni siquiera al 1% en las zonas rurales. Segundo, el agua: es otro recurso en Níger, que Níger tiene potencialmente debido al paso del río Níger, que es el tercero en importancia en África. Bueno, el acceso al agua ha estado al 85% en manos privadas. Esto ha sido hasta hace poco: el 51% le pertenecía a Veolia, empresa multinacional francesa. Y luego 34% estaba en manos de actores privados nigerinos. Es decir, que una vez más el acceso al agua no era algo garantizado. Tercero, las comunicaciones. Si ponemos el ejemplo de la red ferroviaria, una vez más encontramos a un actor conocido, el Grupo Bolloré, que es una multinacional francesa que, por cierto, ha sido condenada por la Corte Suprema de Benín, el país al sur de Níger porque hubo un proyecto transfronterizo de red ferroviaria que le interesaba a los franceses… Sin embargo, en Benín se condenó a Bolloré porque no se había gestionado ese contrato de manera legal.

Además de un capítulo que es una investigación sobre los efectos de la privatización en el pueblo nigerino, en mi libro también hay otro capítulo que analiza la historia desde el punto de vista de las materias primas, es decir, de los grandes intereses económicos. Por un lado, está la lucha de clases que, por razones históricas, las luchas sociales no pudieron detener la ofensiva neoliberal contra los servicios públicos. Y por otro lado están los grandes proyectos de infraestructura y la historia que cuentan las materias primas. Hay que partir del hecho de que estos 3 países, Malí, Níger y Burkina Faso, tienen todavía una débil diversificación de la economía. En el caso de Mali, hasta hace poco el oro alcanzaba la cifra del 75% del ingreso nacional por exportaciones. Solamente una materia prima como el oro. Además, en gran parte son economías todavía informales de alrededor del 60%. Yo afirmo que el sector secundario ha sido destruido, ya que ha habido planes que han dado este resultado. ¿Cómo dirán que no se han podido crear las condiciones para crear la industria? En realidad, ha sido la voluntad de actores como el FMI y de la antigua potencia colonial. No, no podemos entender que 60 años después de las Independencias no se haya industrializado esta región. Algunos responderán simplemente con alguna idea fantasiosa de que los pueblos africanos no pueden o no sean capaces de hacerlo. No, no es así. Y eso lo demuestro en mi libro al hablar del otro tipo de cooperación que existió con la Unión Soviética y que ahora Rusia está reactivando.

Pero volvamos a la cuestión de las materias primas. En Níger está el río Níger, tercero en importancia en África. Hay un proyecto de infraestructura, la presa hidráulica de Kandadji, que fue concebido hace décadas para reducir la dependencia en materia energética de Níger. Con él, se multiplicaría por 2 la producción eléctrica. Sin embargo, no ha habido la voluntad o la capacidad de poner en marcha ese proyecto por intereses que habría que analizar con detalle. Este hecho pone en entredicho la cooperación que ha sido dominante desde la Independencia, es decir, la cooperación con Francia o con los países europeos. No se comprende que proyectos de infraestructura de desarrollo tan importantes no se hayan materializado todavía. Seguramente ahora se podrán materializar, una vez que países como Níger, Burkina Faso, Mali han echado a la antigua potencia, confirmando que ejercía una injerencia en el Sahel contraria a sus intereses. Ya se están anunciando diferentes pasos en esa dirección. Entre los proyectos importantes no solo está la presa, sino también está el descubrimiento de petróleo, puesto que Níger no disponía de este recurso hasta hace poco. Fue a partir del Gobierno de Mamadou Tandja –quien fue derrocado por un golpe militar, no por casualidad–, cuando hubo la voluntad clara de diversificar los socios de Níger para avanzar en la explotación del petróleo. Desde el 2009-2010 se creó esta conciencia de que los yacimientos de petróleo podrían darle ingresos significativos a Níger. La exportación del petróleo de Níger estaba prevista que fuese a través de Benín, a través del que sería “el mayor oleoducto de África”. Representaría un ingreso de alrededor de más de 4,000 millones de dólares, lo cual es 1/4 parte del producto interior bruto.

Es evidente que hay un problema si vemos que Níger tiene formidables recursos, y que al mismo tiempo ha sido uno de los países más empobrecidos del planeta hasta ahora. Mi libro nace de esa realidad, de poner en relación esos dos elementos, y tratar de que el lector me acompañe en mi hipótesis. Me pregunto ¿Por qué? ¿Cuál es la relación entre esos dos elementos? Entre la extrema pobreza del 42% en un país como Níger y esos recursos tan formidables, por ejemplo, es uno de los principales productores de uranio a nivel mundial. Estamos hablando de una materia prima estratégica que permite a un país como Francia presentarse como “soberano” en el plano energético gracias a sus centrales nucleares. Hay una relación entre esos dos factores que yo califico como una relación en la cual hay cómplices y culpables.

El actual Gobierno del Consejo Nacional por la Salvaguardia de la Patria (CNSP) que llegó al poder el 26/07/2023 derrocando al títere aliado de Francia, Mohammed Bazoum, ha llegado con la voluntad de inscribirse en una lucha histórica, una lucha anticolonial después de las Independencias. El neocolonialismo es una realidad, y lo que ahora se está materializando, a través de la Alianza de Estados del Sahel, es una cooperación regional que abre las puertas a otros socios como Rusia y China.

Contrariamente a lo que afirma la propaganda de la OTAN, o la propaganda de los medios hegemónicos… según ese punto de vista, tanto Rusia como China serían “los nuevos colonizadores”. Mi libro también da argumentos contra esa idea. En primer lugar, si no ha habido desarrollo hasta el día de hoy en estos países africanos, a pesar de tener tantos recursos, ha sido por dos factores. Uno es la corrupción, evidentemente. Ahora las nuevas autoridades nigerinas han creado un organismo de lucha contra la corrupción (COLDEFF) y –además de las personas que han huido el país– ya se están sacando e investigando todos los asuntos de delincuencia económica y fiscal que ha habido estos años. La otra razón que analizo proviene de una conversación que tuve con el antiguo consejero presidencial de Uganda. Ha sido un hombre que ha trabajado con las comunidades campesinas en diferentes países africanos como Zimbabwe. Se ha especializado en cuestiones del desarrollo, ha escrito un libro que se llama El comercio es la guerra. Es un autor ugandés de origen hindú llamado Yash Tandon, quien explica algo que considero muy importante. Un factor es la corrupción, pero el otro es el que analiza Tandon. Se trata del tipo de cooperación que había sido privilegiado históricamente, que, en lugar de favorecerla, impedía la transferencia tecnológica a nivel mundial. El derecho al desarrollo de los países del sur es una cuestión importante. Su derecho a poder tener libertad de crear y desarrollar su propia tecnología. No es sencillo de resolver, puesto que existe el problema de las patentes que han sido progresivamente introducidas por el entramado de actores del neocolonialismo. Yash Tandon explica que una cooperación diferente fue posible en el pasado. La Unión Soviética, por ejemplo, permitió una transferencia tecnológica sin patentes. De esa manera se podía imitar la tecnología, y es así como hubo un proceso de industrialización en algunos países africanos, que luego fue interrumpido por la ofensiva neoliberal. La historia de las relaciones soviéticas con el continente africano nos permite comprender mejor la actualidad.

Hace poco se ha firmado un proyecto de cooperación entre la Universidad de San Petersburgo en Rusia y 42 universidades africanas. Es una cooperación ruso africana, cuyo objetivo es precisamente la capacitación de los estudiantes africanos en cuestiones de desarrollo y tecnología. Así que cuando oigan esa propaganda que dice que Rusia y China sería nuevos colonizadores, habría que responder en base a un análisis de los hechos con detalle. Tanto Rusia como China no están detrás de estos países manejando los hilos, sino que están a su lado, apoyándoles en la lucha por su soberanía.

Evidentemente, en las relaciones internacionales lo que priman son los intereses. Pero existe la posibilidad de que esos intereses se basen también en un respeto mutuo, en la medida de lo posible. Sin ser ingenuos, los países africanos que están en una nueva dinámica de integración regional panafricana, tienen esta conciencia y esta idea clara: son conscientes de que la situación de “nueva Guerra Fría” les ofrece nuevas posibilidades. Primero, resolver por sus propios medios el problema de la seguridad en la en la zona, en la triple frontera. Segundo, la Alianza de Estados del Sahel no solo contempla una alianza a nivel militar defensiva, lo cual es algo crucial, sino que también plantea el desarrollo de una unión monetaria y económica. Y eso significa que estamos ante un momento histórico del panafricanismo.

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