lunes, 16 de octubre de 2023

Inteligencia Artificial: ganancia vs. libertad

 

La implantación de la IA nos asusta, no solo por las escandalosas manipulaciones que permite. Tememos una importante pérdida de puestos de trabajo por su causa. Pero, ¿es eso verdaderamente cierto?


Inteligencia Artificial: ganancia vs. libertad

 

Richard D. Wolff

El Viejo Topo

16 octubre, 2023 

 


La Inteligencia Artificial (IA) es una oportunidad de beneficio para los capitalistas, pero plantea una elección crucial para la clase trabajadora. Dado que la clase trabajadora es la mayoría, esa elección crucial enfrenta a la sociedad en su conjunto. Es la misma oportunidad de beneficio/elección social que se presentó con la introducción de la robótica, los ordenadores y, de hecho, con la mayoría de los avances tecnológicos a lo largo de la historia del capitalismo. En el capitalismo, los empresarios deciden cuándo, dónde y cómo instalar nuevas tecnologías; los trabajadores, no. Las decisiones de los empresarios se basan principalmente en si las nuevas tecnologías afectan a sus beneficios y cómo lo hacen.


Si las nuevas tecnologías permiten a los empresarios sustituir de forma rentable a los trabajadores asalariados por máquinas, aplicarán el cambio. Los empresarios tienen poca o ninguna responsabilidad ante los trabajadores desplazados, sus familias, barrios, comunidades o gobiernos por las numerosas consecuencias de la pérdida de puestos de trabajo. Si el coste del desempleo para la sociedad es de 100, mientras que el beneficio para los empresarios es de 50, la nueva tecnología se implanta. Dado que la ganancia de los empresarios rige la decisión, se introduce la nueva tecnología, sin importar lo pequeña que sea esa ganancia en relación con la pérdida de la sociedad. Así es como ha funcionado siempre el capitalismo.

Un simple ejemplo aritmético puede ilustrar el punto clave. Supongamos que la IA duplica la productividad de algunos empleados. Durante el mismo tiempo de trabajo, producen el doble que antes del uso de la IA. Los empresarios que utilicen la IA despedirán entonces a la mitad de sus empleados. Estos empresarios obtendrán la misma producción del 50% restante de sus empleados que antes de la introducción de la IA. Para simplificar el ejemplo, supongamos que esos empresarios venden esa misma producción al mismo precio que antes. Los ingresos resultantes también serán los mismos. El uso de la inteligencia artificial ahorrará a los empresarios el 50% de sus costes salariales totales anteriores (menos el coste de implantación de la inteligencia artificial) y los empresarios se quedarán con ese ahorro como beneficio añadido. Ese beneficio añadido fue un incentivo eficaz para que el empresario implantara la IA.

Si imaginamos por un momento que los asalariados tuvieran el poder que el capitalismo confiere exclusivamente a los empresarios, optarían por utilizar la IA de una forma totalmente distinta. Utilizarían la IA, no despedirían a nadie, sino que reducirían las jornadas laborales de todos los empleados en un 50% manteniendo sus salarios. Manteniendo de nuevo la sencillez de nuestro ejemplo, el resultado sería la misma producción que antes de utilizar la IA, con el mismo precio de los bienes o servicios y la misma entrada de ingresos. El margen de beneficios seguiría siendo el mismo después del uso de la IA que antes (menos el coste de implantación de la tecnología). El 50% de los días de trabajo anteriores de los empleados que ahora están disponibles para su ocio sería el beneficio que obtendrían. Ese ocio –libertad de trabajo– es su incentivo para utilizar la IA de forma diferente a como lo hacían los empresarios.

Una forma de utilizar la IA produce beneficios adicionales para unos pocos, mientras que la otra forma produce más ocio/libertad para muchos. El capitalismo recompensa y, por tanto, fomenta el modo de los empresarios. La democracia apunta en otra dirección. La propia tecnología es ambivalente. Se puede utilizar en ambos sentidos.

Por lo tanto, es simplemente falso escribir o decir –como hacen tantos hoy en día– que la IA amenaza millones de puestos de trabajo o de trabajadores. La tecnología no hace eso. Más bien, el sistema capitalista organiza las empresas en empleadores frente a empleados y, por lo tanto, utiliza el progreso tecnológico para aumentar los beneficios, no el tiempo libre de los empleados.

A lo largo de la historia, los entusiastas celebraron la mayoría de los grandes avances tecnológicos por sus cualidades de “ahorro de trabajo”. La introducción de nuevas tecnologías supondría menos trabajo, menos penoso y menos degradante. La implicación era que “nosotros” –todas las personas– nos beneficiaríamos. Por supuesto, los beneficios añadidos de los capitalistas gracias a los avances técnicos sin duda les proporcionaron más ocio. Sin embargo, el ocio añadido que las nuevas tecnologías hicieron posible para la mayoría de los trabajadores les fue negado en su mayor parte. El capitalismo –el sistema basado en el beneficio– provocó esa negación.

Hoy nos enfrentamos a la misma vieja historia capitalista. El uso de la IA puede garantizar mucho más ocio a la clase trabajadora, pero el capitalismo subordina la IA al lucro. Los políticos derraman lágrimas de cocodrilo ante el aterrador panorama de los puestos de trabajo perdidos por la IA. Los expertos intercambian estimaciones sobre cuántos millones de puestos de trabajo se perderán si se adopta la IA. Los liberales crédulos inventan nuevos programas gubernamentales destinados a reducir o suavizar el impacto de la IA en el empleo. Una vez más, el acuerdo tácito es no cuestionar si el problema es el capitalismo y cómo, ni buscar la posibilidad de un cambio de sistema como solución a ese problema.

En una economía basada en cooperativas de trabajadores, los empleados serían colectivamente sus propios empleadores. La estructura central de las empresas del capitalismo –el sistema de empleador contra empleado– ya no prevalecería. La aplicación de la tecnología sería entonces una decisión colectiva tomada democráticamente. Con la ausencia de la división del capitalismo entre empleador y empleado, la decisión sobre cuándo, dónde y cómo utilizar la IA, por ejemplo, pasaría a ser tarea y responsabilidad de los empleados como un todo colectivo. Podrían considerar la rentabilidad de la empresa entre sus objetivos para utilizar la IA, pero sin duda también tendrían en cuenta la ganancia en ocio que esto hace posible. Las cooperativas de trabajo asociado toman decisiones que difieren de las de las empresas capitalistas. Los distintos sistemas económicos afectan y conforman de manera diferente a las sociedades en las que operan.

A lo largo de la historia del capitalismo, los empresarios y sus ideólogos aprendieron a defender mejor los cambios tecnológicos que podían aumentar los beneficios. Celebraron esos cambios como avances del ingenio humano que merecían el apoyo de todos. Las personas que sufrían debido a estos avances tecnológicos eran desestimadas como “el precio a pagar por el progreso social”. Si los que sufrían se defendían, eran denunciados por lo que se consideraba un comportamiento antisocial y a menudo eran criminalizados.

Al igual que con anteriores avances tecnológicos, la IA sitúa en la agenda de la sociedad tanto nuevas cuestiones como viejas polémicas. La importancia de la IA NO se limita a los aumentos de productividad que consigue y a las pérdidas de empleo que amenaza. La IA también desafía –una vez más– la decisión social de preservar la división empleador-empleado como organización básica de las empresas. En el pasado del capitalismo, sólo los empresarios tomaban las decisiones con cuyos resultados tenían que vivir y aceptar los empleados. Tal vez con la IA, los empleados exijan tomar esas decisiones a través de un cambio de sistema que vaya más allá del capitalismo hacia una alternativa basada en cooperativas de trabajadores.

Este artículo fue producido para Globetrotter.

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Concluyó el interesante Encuentro Socialista que contó con la participación de miles de personas

 

Concluyó el interesante Encuentro Socialista que contó con la participación de miles de personas


A pesar de la intoxicación vertida contra él por parte de la socialdemocracia, el Movimiento Socialista goza de muy buena salud; para intranquilidad de los partidos del sistema, durante estos dos días lo ha demostrado con creces

octubre 15, 2023

 


Ayer, sábado 14 de octubre, se llevó a cabo la segunda y última jornada del Topagune Sozialista. La valoración que realizaron las organizaciones convocantes (GKS e IA), así como el resto del Movimientos Socialista (MS) fue muy positiva. Y esta valoración esta ajustada a la realidad, porque insurgente.org fue testigo directo de las dos jornadas y eso es lo que pudo constatar.

 

Como ya informamos, a pesar de la prohibición, el Encuentro Socialista fue un éxito rotundo. La calidad de sus contenidos y la muy alta participación de la militancia (comunista) lo demuestra con creces. Además, para quienes todavía creen que fuera de las instituciones burguesas no se puede hacer política, el MS lo desmiente una y otra vez, no sólo con su existencia, sino con su quehacer político de todos los días. El MS señala que desde las mencionadas instituciones nunca llegará la solución de los graves problemas que sufre la clase trabajadora. Y es que sólo con la creación de un Estado socialista se podrá llevar a cabo este objetivo, que únicamente culminará con la consecución del comunismo, es decir, con una sociedad sin clases.

En la segunda jornada hubo una conferencia con Mario Aguiriano y Kolitza como ponentes. Con el espacio abarrotado, como comprobarán en las fotografías que facilitamos, esta se desarrolló sobre la “Nueva estrategia socialista: las bases para el resurgimiento del comunismo”.

Posteriormente hubo una muestra de solidaridad para con el pueblo de Palestina, que en estos días está siendo agredido brutalmente por el usurpador y asesino Estado de Israel. Concluida la muestra solidaria comenzó una masiva manifestación que, partiendo de la plaza de Atarrabia, llegó hasta la parte vieja de Iruñea (Pamplona), luego de superar un largo recorrido.

Aquí, dos compañeras de las organizaciones convocantes leyeron un comunicado alternando el euskera y el castellano. No haremos un resumen del mismo ya que, terminada su lectura, nos lo facilitaron para poder reproducirlo en este diario. Lo incluimos íntegro al pie de esta noticia.

Como en la jornada anterior, les dejamos el amplio testimonio gráfico que hemos elaborado.

·         Conferencia en la plaza-frontón de Atarrabia:

·         Solidaridad con Palestina:

·         Manifestación desde la plaza de Atarrabia hasta Iruñea:

VER TODAS LAS IMÁGENES

·         El punto final de la lectura del comunicado en vídeo:

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VER TODAS LAS FOTOS, VÍDEOS Y EL EL COMUNICADO EN INSURGENTE.ORG

FUENTEinsurgente.org

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Miles de personas en todo el mundo salen a la calle por Palestina pese a las restricciones de algunos gobiernos

 


Miles de personas en todo el mundo salen a la calle por Palestina pese a las restricciones de algunos gobiernos


Publicado el 16 de octubre de 2023 / Por Prensa / kaosenlared

 

Francia y Alemania han prohibido las manifestaciones en apoyo al pueblo palestino y el gobierno británico ha sugerido que ondear una bandera de Palestina podría ser un delito


Por Carlota Ramírez

Durante estos días, en muchos países ha quedado patente la distancia entre lo que dice el gobierno y lo que pasa en la calle. En varias ciudades alrededor del globo miles de personas han salido y se han manifestado en apoyo al pueblo palestino y para mostrar su rechazo hacia las represalias de Israel. Y lo hacen a pesar de que algunos gobiernos hayan restringido estas acciones. Naciones Unidas y grupos defensores de los derechos humanos han expresado la preocupación por el impacto de la acción israelí en Gaza, donde el número de muertos, a causa de los ataques aéreos del Ejército israelí, no deja de aumentar.

Cientos de personas en Londres a pesar de las restricciones

En Londres, cientos de personas se han manifestado este sábado para expresar su apoyo a la población de Gaza después de que el gobierno de Rishi Sunak haya sugerido que ondear una bandera palestina puede ser un delito penal.

En la protesta, que se ha concentrado frente a la sede de la cadena británica BBC, los participantes han ondeado banderas palestinas y pancartas de apoyo mientras la gente cantaba lemas por el pueblo palestino. La Policía Metropolitana de Londres (Met) ha desplegado a más de mil agentes para asegurar que la manifestación pudiera transcurrir sin incidentes.

El Gobierno británico ha apoyado a Israel, y ha pedido a la policía que utilice “toda la fuerza de la ley” contra las muestras de apoyo a Hamás o los intentos de intimidar a la comunidad judía del Reino Unido.

París: la gente sale a la calle y el gobierno prohíbe manifestarse

En Francia, el ministro del Interior ordenó este jueves la prohibición de manifestaciones en apoyo al pueblo palestino en todo el territorio, alegando que representan una amenaza al orden público. Aún así, miles de franceses se echaron a las calles en varias movilizaciones, algunas de las cuales fueron reprimidas por la policía con gases lacrimógenos.

Alemania también ha prohibido estas manifestaciones

En Alemania también se han prohibido las manifestaciones convocadas esta semana en apoyo a Palestina por las mismas razones que en Francia. A pesar de esto, el miércoles hubo una pequeña concentración que se saldó con algunos detenidos.

Tensión en Roma

Este viernes, en Roma, han tenido lugar algunos enfrentamientos entre estudiantes y policía mientras tenía lugar otra protesta contra los ataques de Israel. La marcha partió de la Plaza Aldo Moro, junto a la sede de la Universidad de La Sapienza, en dirección a la Plaza Vittorio Emanuele, cerca de la estación ferroviaria Termini.

Sin embargo, en un momento dado los agentes antidisturbios detuvieron la marcha, que se había desviado del recorrido pactado, lo que desató algunos momentos de tensión y empujones. La manifestación finalmente prosiguió su curso al grito de “todos somos antifascistas” y con pancartas en las que podían leerse mensajes como “Liberemos la Universidad de la guerra. No a los acuerdos con Israel” o “Palestina libre”.

Las marchas estudiantiles a favor de Palestina se han replicado en otros puntos del país como Nápoles (sur) o Florencia (norte).

En Atenas vuelven a tomar Syntagma

Grecia no ha sido menos. Este jueves, cientos de personas acudían a la icónica plaza de Syntagma, convocadas por varios colectivos, portando banderas palestinas y pancartas de condena a la política israelí.

Nueva York, dividida

En Nueva York, este viernes han tenido lugar dos protestas pacíficas. En un lado de la icónica plaza Times Square, más de un centenar de personas se manifestaban en apoyo al pueblo palestino mientras que del otro lado, una veintena lo hacía por Israel.

Las manifestaciones más multitudinarias, en Oriente Medio

Las manifestaciones más multitudinarias han tenido lugar en países árabes. Decenas de miles de ciudadanos han salido estos días a la calle en las capitales y otras localidades de Jordania, Líbano, Irak, Egipto, Yemen, Siria y Baréin para demostrar su solidaridad con el pueblo palestino y su rechazo contra los ataques indiscriminados de Israel sobre la Franja de Gaza.

En Bagdad, cientos de miles de iraquíes se concentraron este viernes y protestaron contra la “agresión de Israel” a los palestinos y contra Israel. La manifestación fue sucedida por una oración masiva, encabezada por el representante de Al Sadr, Muhanad al Musawi, que exigió el cierre de las embajadas de Israel “en los países islámicos”, así como donaciones de agua y alimentos para los habitantes de la Franja, enclave en el que los israelíes han cortado el suministro de agua, electricidad y comida.

En Jordania, centenares de personas se concentraron en la capital, Amán, pero especialmente en la frontera jordano-palestina pese a la prohibición expresa de las autoridades para evitar posibles altercados en la zona.

Escenas similares se vivieron en Beirut, la capital libanesa, que acogió una importante congregación en la mezquita Mohamed al Amin, con cientos de personas que ondearon banderas palestinas y gritaron consignas contra los actos israelíes, además de otras que expresaban su solidaridad con la gente de Gaza.

En El Cairo, tras el rezo multitudinario en la histórica mezquita Al-Azhar, centenares de ciudadanos corearon consignas en apoyo a los palestinos que se repitieron en otras ciudades de Egipto, así como en las principales localidades de Baréin, mientras que en Siria las concentraciones han sido más discretas, según informa EFE.

También en el Sudeste Asiático

Miles de ciudadanos de Malasia y , en menor media, de Indonesia, -ambos países de mayoría musulmana-, salieron este viernes a las calles para mostrar su apoyo hacia Palestina.

Texto a partir de eldiario.es, The Guardian, Twitter y Agencias

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Masiva respuesta en Madrid a la movilización en solidaridad con Palestina

 

 

Masiva respuesta en Madrid a la movilización en solidaridad con Palestina

TERCERAINFORMACION / 15.10.2023

 

  • Miles de personas han participado en la manifestación, que ha partido de Atocha a las 18:00 de la tarde, y estaba convocada por varias organizaciones y entidades de apoyo al pueblo palestino.


Manifestación en Madrid / IU

 

Siguiendo la estela de las movilizaciones en París, Berlín, Londres o Roma, la convocatoria en apoyo al pueblo palestino de este domingo ha congregado a miles de personas que han mostrado su rechazo a la ofensiva indiscriminada de Israel contra Gaza.

Convocada por organizaciones como Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina, Juventud Palestina o Samidoun, la movilización reclama el fin de los hostigamientos a la Franja de Gaza y una salida dialogada al conflicto palestino israelí que pase por el reconocimiento y el establecimiento real de un estado palestino.

Minutos antes del inicio de la marcha, una columna con miles de personas se congregaba en la calle de Atocha, con pancartas de apoyo a la causa y con banderas palestinas.

Aunque no han ejercido de convocantes de la marcha, diversas organizaciones políticas y sindicales han secundado la movilización con nutridos cortejos, entre ellas PCE, CGT, CNT, IU, Izquierda Castellana, PCPE o PCTE.

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domingo, 15 de octubre de 2023

El imperio de la imagen de consumidor

 

Hoy, el predominio de esa forma de subjetivismo idealista que hace que las propias proyecciones sobre la realidad sean más reales que la propia realidad nos ha conducido a adherirnos a patrones de consumo de forma completamente inconsciente.


El imperio de la imagen de consumidor

 

 


Lo que tienen en común:


1) la idea de que Occidente puede prescindir de los combustibles fósiles y abandonar los motores de combustión mientras el resto del mundo ni se lo plantea;
2) la idea de que el ejército ruso es tecnológicamente atrasado, lucha con picas, está dirigido por un loco y se derrumba porque enviamos a los ucranianos nuestras armas;
3) la idea de que si eres hombre pero esta mañana decides ser mujer significa que eres mujer y punto, y lo demás son trivialidades y pamplinas conservadoras;
4) la idea de que Europa puede sobrevivir como potencia económica sin suministros energéticos baratos;
etc. etc.
Hay muchas maneras de describir unitariamente el proceso histórico que llega a estas (y otras) salidas, pero si queremos describirlo en términos cuasi-filosóficos, podemos decir que son, sencillamente, instancias de subjetivismo absoluto, un subjetivismo aún más radical que las formas más extremas de idealismo subjetivo del tipo de Berkeley.
Aquí, el mundo es como es simplemente porque yo pienso que es así, y el hecho de que yo piense así hace que sea así.
Es interesante observar cómo la política, y más aún la política internacional, que siempre ha sido ante todo «Realpolitik», se ha convertido en las últimas décadas en el dominio indiscutible no tanto de las ilusiones, sino de una batería de delirios voluntaristas en los que la realidad es, sin resto, lo que nosotros queremos que sea. Y si no está de acuerdo, tanto peor para la realidad.
La naturaleza, de la que uno se llena la boca con formas pseudoecológicas, ha desaparecido de hecho y se ha reducido un poco a un cuento de hadas de Disney (tal vez enmendado) y un poco a un lugar ideal, funcional para recordarnos nuestros pecados. La naturaleza que se imagina que hay que defender es, de hecho, siempre una imagen publicitaria de la naturaleza, como un atisbo para disfrutar en las próximas vacaciones-sueño-por-todo-el-mundo.
La sustitución de la naturaleza por una imagen socializada de la misma es, además, el rasgo dominante en todo el debate sobre la autodeterminación sexual, que ha pasado de ser una interesante cuestión de nicho a una obsesión generalizada sobre la que librar una perenne batalla ideológica.
El reino de la imagen celebra naturalmente sus triunfos más indiscutibles cuando tiene que gestionar la opinión pública en torno a países hostiles y/o pueblos lejanos. Aquí se pueden construir impunemente relatos autoconfirmadores, con la mayor libertad creativa, y las exigencias de la propaganda santifican esta inclinación de nuestra época convirtiéndola en un deber cívico (la construcción de una opinión pública complaciente como retaguardia del frente de guerra).
Pues bien, el otro día reflexionaba sobre un hecho preocupante de la juventud contemporánea, tal como se desprende de un muestreo de interacciones en las redes sociales. Me daba cuenta del extraordinario e irrefrenable nivel de dependencia de una presión publicitaria, en gran medida oculta, que reconduce el horizonte de las propias aspiraciones a la esfera del consumo-mirada-juventud.
A este nivel, la victoria de los mecanismos del mercado es total e indiscutible. La adhesión a patrones de consumo y tipos de bienes como horizonte de valor es sin reparos y completamente inconsciente. Esto no debe entenderse como «creerse los anuncios». Desde hace tiempo, la publicidad no funciona principalmente bajo la forma directa del anuncio, sino bajo las formas oblicuas -e infinitamente más eficaces- de proponer una imagen del mundo y de los modelos humanos, a la que corresponden mágicamente bienes, servicios y funciones con una etiqueta de precio.
Parte de este proceso no es sólo la venta del producto, sino la venta de una imagen de uno mismo y de los demás. Lo que antes se llamaba ideología se ha trasladado sin freno a la publicidad directa, pero sobre todo indirecta (en películas, a través de influencers, etc.).
La formación sentimental de estas nuevas generaciones se forja sobre este modelado unidimensional, que luego se convierte también en el único objeto de diatribas, polarizaciones y «debate civil». Y de hecho, la agenda ideológica de los jóvenes coincide al milímetro con la agenda precocinada de la «clase creativa»: autodeterminación genital, ecologismo de diario de Greta, desprecio por cualquier forma de vida que se aleje de la imagen del centro acomodado de una metrópolis estadounidense, animalismo disneyesco, catálogo de villanos extraído directamente de la agenda de la NSA, etc.
Además, este sometimiento total a una cultura de la imagen manipuladora no tiene salida, porque, por un lado, incluso las escuelas y universidades están cada vez más impregnadas de ella y, por otro, la capacidad de leer de forma independiente -la única fuente a la que se podía recurrir para inspirarse en modelos diferentes y no comerciales- ya no forma parte de las facultades primarias.
En la lectura, las imágenes son creadas autónomamente por el lector, lo que siempre hace de la lectura un acto en el que se aprende y se crea simultáneamente. Pero el hábito de navegar por un sistema de imágenes autoobjetadas (y, por tanto, preinterpretadas) hace que la lectura parezca comparativamente un medio agotador, y paraliza su desarrollo.
El resultado natural de este proceso es una reducción vertical de la capacidad de lectura estructurada al nivel de la lectura de un correo electrónico o un twit, mientras que esa peculiar facultad en torno a la cual se ha construido la civilización de los últimos milenios parece estar al borde de la extinción.
Así que, mientras reflexionaba sobre el cambio de conciencia de la juventud contemporánea hacia un mundo de imágenes manipuladoras, me preguntaba qué ocurrirá cuando esta generación se convierta en la clase dirigente. Aunque, bien mirado, la de hoy es ya la segunda generación que habita esta condición, sólo que en una forma más extrema que la anterior.
Y la generación anterior es la que hoy constituye la columna vertebral de las clases dominantes y productivas: el predominio de esa forma de subjetivismo idealista que hace que las propias proyecciones sean más reales que la realidad es, pues, ya un primer fruto de esa dinámica.
Esta conclusión advierte contra la perspectiva optimista de que «esto no puede seguir así mucho tiempo, tarde o temprano se estrellarán». Sí, se estrellarán (es decir, nos guste o no, todos nos estrellaremos), pero en ausencia del desarrollo de facultades alternativas, esto no será una lección de realismo, un incentivo para analizar el mundo y su complejidad, sino simplemente un incentivo para cambiar de imagen, para elegir alguna otra imagen de fantasía de las estanterías del supermercado cósmico que imaginamos que es nuestro mundo.

Fuente: https://sinistrainrete.info/articoli-brevi/25980-andrea-zhok-l-impero-dell-immagine-di-consumo.html

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Naciones Unidas condena las acciones israelíes y denuncia la crisis en Gaza

 

 

Naciones Unidas condena las acciones israelíes y denuncia la crisis en Gaza


TERCERAINFORMACIÓN 14.10.2023

 

  • Diversas agencias de Naciones Unidas condenaron hoy en duros términos los bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza, el bloqueo total impuesto a ese territorio, los ataques a civiles y las órdenes de deportación.


UNRWA

La oficina de la ONU en Palestina reclamó a Israel no aplicar su orden de desplazamiento de 1,1 millones de personas del norte de ese enclave costero, ante una inminente ofensiva terrestre.

“Los civiles palestinos, incluidas mujeres y niños, están aterrorizados, heridos y traumatizados. Esto causará una tragedia humanitaria que puede y debe evitarse”, advirtió en un comunicado.

Asimismo, recordó que más de mil 800 ciudadanos murieron allí en los últimos ocho días por los ataques aéreos israelíes.

El desplazamiento masivo pone la vida de los enfermos y heridos en peligro inmediato y podría provocar un desastre de salud pública, en un momento en que el sistema de salud en Gaza está al borde del colapso, recalcó.

En similares términos se pronunció la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

“La mayoría de la gente no tiene acceso a agua potable después de la paralización del suministro (…) Como último recurso, la gente está consumiendo agua salobre de pozos agrícolas, lo que genera serias preocupaciones sobre la propagación de enfermedades transmitidas por el agua”, alertó.

Mientras, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destacó que cientos de miles de niños y sus familias huyeron del norte de Gaza ante inminentes ataques a mayor escala.

Reclamamos un cese el fuego inmediato para evitar un gran asalto terrestre contra uno de los lugares más densamente poblados del planeta, señaló Unicef.

“Los niños y las familias de Gaza prácticamente se quedaron sin alimentos, agua, electricidad, medicinas y acceso seguro a los hospitales, tras días de hostilidades y cortes en todas las rutas de suministro”, denunció.

Resaltó que las viviendas y la infraestructura crítica están en ruinas, y más de 423 mil personas huyeron de sus hogares.

La Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente también criticó los ataques israelíes y el bloqueo total contra la población civil.

“El llamamiento de las fuerzas israelíes para trasladar a más de un millón de civiles que viven en el norte de Gaza en un plazo de 24 horas es horrendo. Esto sólo conducirá a niveles de miseria sin precedentes y empujará aún más a la población de Gaza al abismo”, afirmó.

La escala y la velocidad de la crisis humanitaria que se está desarrollando son escalofriantes, Gaza se está convirtiendo rápidamente en un infierno y está al borde del colapso, aseguró.

La situación humanitaria en Gaza era terrible antes de estas hostilidades y ahora empeoró gravemente, indicó, a su vez, ONU Mujeres.

Esto impone costos injustificables y específicos a las féminas y las niñas, manifestó la entidad.

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sábado, 14 de octubre de 2023

Pese a las prohibiciones, el Encuentro Socialista se está celebrando con masiva participación

 

Pese a las prohibiciones, el Encuentro Socialista se está celebrando con masiva participación


Mañana a las 12:00 horas se desarrollará otra manifestación

 

insurgente.org 14.10.2023 

 


El pasado 3 de octubre informábamos en insurgente.org que, en comparecencia pública, militantes de Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) e Ikasle Abertzaleak (IA) anunciaron que, aunque en formato algo reducido, iban a llevar a cabo el Topagune Sozialista (Encuentro Socialista) los días 13 y 14 del presente mes. Entonces expresaron, entre otras cosas, que “la prohibición burocrática de un lugar de reunión para aumentar la conciencia política y promover el pensamiento crítico es completamente inaceptable, más aún cuando se trata de una prohibición basada en motivos políticos y arbitrarios”

Y han cumplido; están cumpliendo con su palabra, porque este viernes, pese a la prohibición de los Ayuntamientos de Atarrabia y Burlata (Nafarroa), gobernados por EH Bildu, ha comenzado el importante evento con una masiva participación por parte de la militancia.

En la primera jornada, a partir de las 18:00 horas, se han celebrado tres conferencias en tres espacios diferentes con estos temas sobre la mesa: “Los jóvenes y estudiantes trabajadores y la construcción del socialismo. Retos actuales”, “Militancia comunista. ¿Cómo debería ser la militancia para luchar contra el poder de la burguesía?” y “El proceso de proletarización y cambio de ciclo político: la coyuntura histórica y los desafíos del Movimiento Socialista”.

Posteriormente, a las 20:00 horas se ha desarrollado una nutrida manifestación que ha partido desde la plaza de Burlata con el lema de Topagune Sozialistari debekurik ez! Gazte langileon aurkako jazarpenari aurre egin! (“No a la prohibición del Encuentro Socialista”. «Enfrentar el acoso contra los jóvenes trabajadores”). Tras llegar a la plaza de Atarrabia se ha leído un comunicado que facilitamos junto a las fotografías.

Mañana habrá una conferencia, y a las 12:00 horas se desarrollará otra manifestación, en esta ocasión desde Burlata hasta Iruñea (Pamplona). Informaremos también acerca de la segunda y última jornada del Topagune Sozialista.

Hoy, insurgente.org ha acudido a ambas localidades navarras. A continuación les mostramos el testimonio gráfico de una de las conferencias, así como de la manifestación.

§  Conferencia en la plaza de Burlata, frente al Ayuntamiento:



§  Lmanifestación



§  ell comunicado tal y como nos lo ha dejado el compañero que lo ha leído (en castellano y en euskera):



§  Vídeos:

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(Texto, fotografías y vídeos: insurgente.org)

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Por la regeneración de la representación política

 

Son tiempos de fragmentación, de malestar, de mutuas incomprensiones. De polarizaciones estériles en los espacios virtuales de los medios sociales. Estamos, claramente, en plena involución.


Por la regeneración de la representación política


Paolo Bartolini, Carlo Cattivelli

El Viejo Topo

14 octubre, 2023

 

Para comprender plenamente la llamada crisis de representación política, y para imaginar un renacimiento de las formas de acción democráticas, vale la pena intentar una distinción provisional entre malestar y disenso. En sí mismo, el malestar, por muy extendido que esté, es la expresión de una idiosincrasia: atestigua un desequilibrio, pero no está estructurado. Podemos hablar de un síntoma que, para convertirse en disenso articulado y luego en proyecto de transformación, debe ante todo convertirse en discurso público. Sólo al final puede aspirar a traducirse en representación política: es decir, en una voz colectiva capaz de intervenir en el debate e interactuar con la narrativa dominante, rectificándola. A medio y largo plazo, todo el sistema aprende así a articular respuestas adaptativas más variadas y sofisticadas.

Por el contrario, en ausencia de disenso y de propuestas alternativas, las respuestas del sistema se vuelven progresivamente más escleróticas y, por tanto, ineficaces, cuando no perjudiciales. Este último es el caso de las sociedades occidentales «avanzadas»: nos bombardean con expresiones de malestar, sobre todo en Internet, pero escasean los discursos públicos para expresar un disenso razonado, dando lugar a formas correlativas de representación.

En consecuencia, las colectividades corren el riesgo de quedar reducidas a conjuntos de individuos más o menos libres de «decir y hacer lo que quieran», pero ideológicamente mucho más neutrales y uniformes de lo que eran incluso hace treinta años. Creemos que esta debilidad global del pensar/hacer político nos está relegando, sin conflicto real, al giro autoritario de las democracias neoliberales, basado en el abstencionismo creciente, en la retirada masiva de la población de la participación en la vida de las instituciones (y de un pensamiento instituyente, del que como nos recuerda desde hace años el filósofo Roberto Esposito, tendríamos mucha necesidad) y en la multiplicación capilar de polarizaciones estériles en los espacios virtuales de los medios sociales.

Numerosas concausas han producido este resultado. Algunas exógenas: por ejemplo, el control generalizado de los medios de comunicación por esas mismas oligarquías que manipulan -o gestionan directamente- el poder. De las endógenas, la principal es probablemente la rapidísima transformación de los códigos del lenguaje y la comunicación en las últimas décadas: una auténtica brecha antropológica (resumida en la inadecuada y algo ridícula expresión «brecha digital») que ahora separa a los «boomers» de los «millennials» mucho más que la habitual discontinuidad intergeneracional.

En efecto, estamos en presencia de un gran proceso involutivo que ha visto la drástica erosión de las complejas estructuras sintácticas de la lengua, desbordadas por la parataxis y el enrarecimiento del bagaje léxico. Y eso va de la mano con la preferencia dada a formas de comunicación irreflexivas, hipersimplificadas, rápidas, aforísticas, predominantemente icónicas (TikTok, Instagram, etc.), o con formas de música reducidas al mínimo en todos los sentidos. Sin embargo, no debemos suponer necesariamente que este proceso en curso solo trae consigo aspectos desastrosos para la democracia (ya agotada por el agotador desgaste causado por la expansión incontrolada de los intereses económicos sobre todas las demás esferas de la vida asociada).

Digamos, pues, que en esta rapidísima transformación de las palabras y del lenguaje, y por tanto del pensamiento colectivo, podemos distinguir dos momentos: uno de descarada desarticulación de lo ya dado (obsolescencia de las viejas formas de representación), y otro de creativa y confusa regeneración (esbozo de nuevas formas de representación y de activismo en general). Veámoslas brevemente en detalle.

La primera tendencia ha producido graves fallas, reduciendo drásticamente el terreno común y, por tanto, las posibles interacciones e integraciones entre lo viejo y lo nuevo: cuando se hablan lenguajes tan «diferentes», no sólo el encuentro y la confrontación, sino incluso el enfrentamiento se vuelven imposibles, cuando no inútiles. Las revueltas recientes en Francia hablan de esta incomunicabilidad radical, dramáticamente sustituida por explosiones de malestar carentes de proyecto y de reivindicaciones sustanciales, fácilmente canalizables en formas de ruptura que parecen alejadas del conflicto generador de una política consciente, y se asemejan más bien a esquirlas de malestar que atestiguan el fracaso total del enfoque neoliberal de la sociedad.

De ahí el sustancial y recíproco distanciamiento intergeneracional y, en particular, el alejamiento o rechazo predominantemente juvenil de las formas más tradicionales de representación (partidos, órganos intermedios, etc.), expresión a su vez de palabras y formas de discurso público percibidas -con razón o sin ella- como anacrónicas, falsas y anticuadas. Con el resultado de que el abstencionismo electoral, antes mencionado, en Italia y en otros lugares alcanza su punto álgido precisamente entre el electorado más joven, en particular el menos instruido. Y quienes recientemente hayan observado de cerca marchas pacifistas y similares habrán podido comprobar la deserción juvenil atestiguada, aunque sólo sea a simple vista, por la edad media de los participantes, probablemente superior a la ya elevada edad de nuestras comunidades.

El momento constructivo, en cambio, determina entre mil ambivalencias la tendencia kárstica de nuevas formas de protesta y representación, configurando sus modos y lenguajes de maneras casi desconcertantes para quienes provienen de otras historias y culturas. Estas experiencias son muy diferentes entre sí y casi inconmensurables en muchos aspectos, pero bien miradas comparten un cierto «aire de familia», precisamente porque son en cierto modo hijas de las transformaciones lingüísticas y culturales que hemos mencionado, y de las que toman prestadas muchas de sus propias peculiaridades: la estructura ligera y precaria, la velocidad, la prevalencia del aspecto comunicativo sobre el de contenido. Por desgracia, también corren el riesgo de tomar prestada de ella la tendencia a descuidar la complejidad de la realidad. Pensemos, por ejemplo, en los movimientos ecologistas, ricos por otra parte en auténtica participación, pero que, en cambio, no parecen captar la profunda conexión entre las políticas ecologistas, por una parte, y los gigantescos conflictos distributivos y de clase implicados en esas mismas políticas, por otra. Esto no debe llevarnos, como tristemente ocurre en más de una circunstancia, a considerar a los jóvenes militantes verdes, rosas y raramente rojos como «idiotas útiles» al servicio de un fantasmal Gran Reinicio. Debemos, por el contrario, reabrir el canal del encuentro a través del primer gesto indispensable: escuchar, cuestionar el malestar y ayudar a que se convierta en disidencia y en propuesta, pasando por una recuperación progresiva de la simbolización, sin la cual las sensaciones y las emociones en bruto acaban arremolinándose sobre sí mismas.

Ciertamente, el activismo mediático es un buen terreno de encuentro, siempre que se busquen lenguajes adecuados que respondan a las sensibilidades y temores de las nuevas generaciones. Lenguajes llamados a abandonar la arrogancia y el juicio, obstáculos insalvables para repensar junto a los jóvenes las futuras formas de representación política en un mundo en el que los movimientos desde abajo y los partidos/movimientos en las instituciones deben madurar nuevos equilibrios y círculos virtuosos. El coraje que se nos pide, desde una perspectiva de interseccionalidad consciente de las luchas, es el de conectar los puntos en los que todavía falta un pensamiento compartido que pueda expresarse coherentemente sobre la geopolítica, la economía, la crisis ecoclimática y los derechos civiles. Componer estos temas y no separarlos es la urgencia que puede unir a las viejas y nuevas generaciones en una transición de épocas muy delicada.

Fuente: https://sinistrainrete.info/articoli-brevi/25907-paolo-bartolini-carlo-cattivelli-per-la-rigenerazione-della-rappresentanza-politica.html

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viernes, 13 de octubre de 2023

Esta vez, Granada

 

Esta vez, Granada

 

 Isidoro Moreno

 PORTALDEANDALUCIA.ORG

9 octubre, 2023

 

Una vez más, Andalucía ha sido utilizada como «postal bonita» para eventos en los que Andalucía no tiene protagonismo alguno, a ningún nivel. Esta vez ha sido Granada. Otras veces lo es Sevilla (¿recordais, por ejemplo, la Expo del 92 o la boda de la infanta?) u otros lugares de este país nuestro. Cuando se quiere subrayar lo especial, lo diferente y presumir de belleza, se echa mano de nuestras ciudades, de nuestro patrimonio cultural, de nuestras fiestas y tradiciones (vaciándolas de su carácter de expresiones de una cultura propia, la andaluza)…

El «Spain es diferent» que inventó Fraga cuando era ministro de Franco, para atraer turistas, refería fundamentalmente a Andalucía, aunque tampoco nunca fuera citada por su nombre. Y esta sigue siendo la mirada que nos dirigen y el papel que nos adjudican manden en Madrid los herederos ideológicos del dictador o quienes se autocalifican como «gobierno de progreso».

No hay que sorprenderse de todo esto. Nos tratan como lo que para ellos somos: un “marco incomparable”, un decorado, el escenario para fotos amables o celebraciones lúdicas, el territorio de donde extraer nuestros recursos para beneficio de ellos y también nuestros votos: una colonia habitada por gentes que, incluso, en muchos casos, aceptan con gusto el papel de palmeros.

«Síndrome del colonizado» es el nombre de esta actitud de sumisión o, al menos, de pasividad. Mientras no nos despojemos de este síndrome, nos seguirán faltando al respeto. Y no es suficiente el quejío. Mientras no activemos nuestra conciencia de Pueblo, y no tomemos en nuestras manos los instrumentos necesarios para encarar el futuro, todo esto se repetirá, una y otra vez, manden en Madrid quienes se proclaman guardianes de las esencias patrias (de la patria de ellos) o quienes se dicen de izquierda (que no nos reconocen nuestra condición de pueblo-nación).

Una vez más, me viene al pensamiento el grito cantado de Carlos Cano:

Si en vez de ser pajaritos

fuéramos tigres bengala,

a ver quién sería el guapito

de meterno en una jaula.



Isidoro Moreno

Sevillano. Catedrático Emérito de Antropología Social y miembro de Asamblea de Andalucía.

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