jueves, 10 de marzo de 2022

EE.UU presta dinero a Ucrania para que le compre armas y pague el despliegue de tropas yanquis. [Que no me le hagáis caso a esa gente que larga contra el capital USA, porque no es más que gente infiltrosa que se infiltra para estar infiltrada en la libertad en nombre del contubernio del comunismo con ruedas de corcho para joder la marrana contra la OTAN, acusándola de guerra va y guerra viene, porque si hay alguien que quiere y labora laborando por la paz estos son los jefes de USA, como bien se podría demostrar con el préstamo de 13 mil millones de euros que le acaba de dejar a Ucrania para que machaquee y solidifique la paz. Sin una buena guerra previa la paz es imposible, y por esta razón en Ucrania hay que preparar una guerra macizota sobre la que levantar la paz, que además tiene la ventaja para los trabajadores ucranianos que una vez toquen la trompetilla de la paz, tendrán que trabajar (excepto los que hayan muerto en la guerra, que esto quedan exentos del trabajo) más que Pepe el hijoputa no solo para ganar el sustento, sino además para pagar los 13 mil millones de dólares recibidos por parte de USA para la matanza guerreril que da lugar a la paz. Ahora digo yo, cambiando de tema: ¿los ucranianos con amigos como los USA para qué coño necesitan enemigos?]

 

EE.UU presta dinero a Ucrania para que le compre armas y pague el despliegue de tropas yanquis


INSURGENTE.ORG / 10 marzo 2022

 


El paquete de ayuda para Ucrania incluye fondos para el despliegue de tropas estadounidenses, así como la compra y envió de armas para Kiev.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles por la noche un nuevo presupuesto federal que incluye una ayuda por 13.600 millones de dólares en ayuda para Ucrania y sus aliados europeos.

A través de un comunicado conjunto la presidenta demócrata de la Cámara, Nancy Pelosi, y el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, indicaron que Ucrania y sus aliados en la región recibirán los fondos necesarios para hacer frente al presidente Vladimir Putin y a la operación militar especial de Rusia en el este ucraniano.

El nuevo paquete de ayuda a Ucrania comprende más de 2.600 millones de dólares en ayuda humanitaria y más de 1.000 millones para la atención de los refugiados que huyen de Ucrania.

Asimismo, incluye más de 6.500 millones de dólares que se utilizarán para desplegar tropas en la región.

La ayuda para Ucrania que  también tiene un apartado para la compra y envió de  armas y municiones para Kiev, debe ser votado ahora en el Senado antes de ser promulgado por el presidente Joe Biden.

El paquete de medidas para Ucrania se ha adjuntado al presupuesto federal de Estados Unidos para el año 2022, de 1.5 billones de dólares que se espera que los senadores aprueben en los próximos días.

Nancy Pelosi anunció también que conversó con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky en donde discutieron temas concernientes a las armas y otra asistencia que su país necesita.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, denunció el miércoles que EE.UU. está librando de facto una guerra económica contra Rusia, luego que la Casa Blanca declaró el embargo a las importaciones de los hidrocarburos rusos, entre otras sanciones aplicadas por Washington contra Moscú por la situación en el este de Ucrania.

Peskov señaló que las autoridades de Rusia están tomando medidas sistemáticas, serias y bien pensadas para estabilizar la situación económica en la nación.

telesur

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Por qué hay una guerra en Yemen y qué papel juegan las potencias internacionales. [Que soy el primero en reconocerlo, que esto de hablar tanto de la guerra de los diferentes grupos de capitalistas que mandan a trabajadores (y los trabajadores obedecen, que esta es otra) que se maten entre sí en Ucrania cansa. Que lo reconozco, lo mismo que reconozco el baberio venenoso que sueltan muchos vividores de esto de escribir largando contra Putin para apoyar al misterio de la Trinidad capitalista que forman, USA, OTAN y la UE, unos de los grupos criminales capitalistas que intervienen por razones comerciales en Ucrania, y por eso, ahora, chitón en lo de Ucrania, que ya digo que es cansino, porque me ha venido a la cabeza la pregunta de si el gobierno del Reino de España del Rey Felipe VI ha contribuido a la paz de la guerra de Yemen vendiendo armas para la paz con comisiones pacificas (ahora estoy hablando de paz y por eso las comisiones en armas de guerra pacifica y, hasta humanitaria si me apuran, porque al fin y al cabo la guerra es una acción humanitaria que realizan los humanos, las comisiones relativas al caso no pueden ser más que pacificas, porque ya dijo la ministra guerrera, la que se encarga de la guerra, que la paz, la paz, y tanta palabrería de la paz, no son más que palabras, y que por tanto había que trabajar por la paz, y por eso ha enviado armas de paz a la guerra de paz de Ucrania, porque resulta evidente que antes de la paz hay que organizar una guerra para que después de esta venga la paz, lógico, desde el punto de vista de la pirula de la paz). La cosa está, según la veo yo, en que para estar en contra de la guerra que organizan los distintos capitales dominantes no hace falta ser rojo de la rojería roja de pura cepa, ni siquiera progre enmoñetado o dejado de enmoñetar, sino que simplemente debería bastar con ser trabajador corriente y moliente con una chispirritilla de dignidad personal, una chispirritilla tan solo, que tampoco hace falta que nos liemos a pedir en esto de la dignidad personal el oro y el moro, dado que la guerra, ya digo, la prepara el enemigo natural del trabajo: el capital, la guerra de Iraq, Líbano, Afganistán…, y la más gorda que bien pudiera estar asomando sus orejillas en Ucrania también. Así que ya digo, ahora de la guerra entre capitales en Ucrania con cargo sobre las costillas de los trabajadores ni media palabra, que no quiero que me digan pesao.]

 

Por qué hay una guerra en Yemen y qué papel juegan las potencias internacionales

  • Redacción
  • BBC News Mundo

23 noviembre 2018

 

(REUTERS) La mayor parte de las víctimas civiles fueron causadas por ataques aéreos de la coalición.

 

Yemen, uno de los países árabes más pobres del mundo, lleva tres años azotado por una cruenta guerra civil.

Los continuos combates han dejado al país al borde de una hambruna devastadora que, según Naciones Unidas, podría afectar a hasta 14 millones de yemeníes.

Y organizaciones de ayuda como Save the Childen creen que unos 85.000 niños menores de 5 años han muerto en estos tres años por malnutrición aguda.


13 millones de personas están en riesgo de inanición en medio de la guerra en Yemen.

A continuación te explicamos qué fue lo que desencadenó este conflicto y quiénes son las partes que están combatiendo.

 

1.   ¿Cómo se inició la guerra?

 

El conflicto tiene sus raíces en la Primavera Árabe de 2011, cuando un levantamiento forzó al presidente autoritario del país, Ali Abdullah Saleh, a dejar el poder en manos de su vicepresidente, Abdrabbuh Mansour Hadi.

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miércoles, 9 de marzo de 2022

LA CONDUCCIÓN DE GAS DE RUSIA A EUROPA QUE HABRÍA EVITADO CIENTOS O MILES DE MUERTOS EN LA GUERRA DE UCRANIA Y HABRÍA EVITADO LA SUBIDA DE PRECIOS DEL MISMO QUE HA IMPUESTOS USA A TODO EL MUNDO, INCLUIDOS A LOS PROPIOS TRABAJADORES DE USA.

 

Esta muy bien, peor arpchipirulitamente bien que el “presidente” pro un ratito, como Guaidó en Venezuela,  de los grande capitales occidentales, pedro Sánchez, en sus funciones de presidente del gobierno españolo por la cosa esa de la representación representativa y qu et veo a representar, mire pro apliar su sanchides, que además es socialitsa así como toy soy el Copón con ruedas (pero con tapones de corcho, porque yo también tengo mi punto de originalidad)

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Nord_Stream



Mapa general de los gasoductos que unen Rusia con la Unión Europea.

 

Nord Stream (nombres antiguos: North Transgas y Gasoducto europeo del Norte; también conocido como el Gasoducto Ruso-Alemán, Gasoducto del Mar Báltico, en ruso: Северный поток (Severnyy potok), en alemán: Nordeuropäische Gasleitung) es un gasoducto de gas natural construido en alta mar desde Víborg en Rusia hasta Greifswald en Alemania. El nombre de vez en cuando tiene un significado más amplio, incluyendo al gasoducto de alimentación terrestre en Rusia, y nuevas conexiones en Europa Occidental.

Este gasoducto es objeto de controversia política, medioambiental y de problemas de seguridad en varios países como Suecia, Polonia y los Estados bálticos, que favorecen las alternativas terrestres.

Los proyectos de Nord Stream se habían encontrado la firme oposición por parte de los Estados Unidos y Ucrania, así como por otros países de Europa central y oriental, debido a la preocupación de que los gasoductos aumenten la influencia de Rusia en Europa, y debido a la gran reducción de las tarifas de tránsito por su uso, de gasoductos alternativos en países de Europa Central y Oriental.

Nord Stream (nombres antiguos: North Transgas y Gasoducto europeo del Norte; también conocido como el Gasoducto Ruso-Alemán, Gasoducto del Mar Báltico, en ruso: Северный поток (Severnyy potok), en alemán: Nordeuropäische Gasleitung) es un gasoducto de gas natural construido en alta mar desde Víborg en Rusia hasta Greifswald en Alemania. El nombre de vez en cuando tiene un significado más amplio, incluyendo al gasoducto de alimentación terrestre en Rusia, y nuevas conexiones en Europa Occidental.

Este gasoducto es objeto de controversia política, medioambiental y de problemas de seguridad en varios países como Suecia, Polonia y los Estados bálticos, que favorecen las alternativas terrestres.

Los proyectos de Nord Stream se habían encontrado la firme oposición por parte de los Estados Unidos y Ucrania, así como por otros países de Europa central y oriental, debido a la preocupación de que los gasoductos aumenten la influencia de Rusia en Europa, y debido a la gran reducción de las tarifas de tránsito por su uso, de gasoductos alternativos en países de Europa Central y Oriental.

 


Localización del gasoducto Nord Stream 1.

El proyecto del gasoducto incluye dos ramales paralelos, cada uno con 1224 km de longitud, 1220 mm (48 pulgadas) de diámetro, 22 MPa (220 bares) de presión y 27 500 millones de m³ anuales de capacidad. El primer ramal empezó a construirse en abril de 2010, fue completado en junio de 2011 e inaugurado el 8 de noviembre de 2011 por la canciller alemana Angela Merkel y el presidente ruso Dmitri Medvédev. El segundo ramal empezó a construirse en mayo de 2011 y se terminó en abril de 2012, el transporte de gas a través de la segunda línea se inició en octubre de 2012.1​2​

Nord Stream 1 tiene una capacidad anual total de 55 mil millones de m³ (1,9 billones de pies cúbicos) de gas,

El consorcio encargado de la construcción y operación es Nord Stream AG aunque el proyecto ha sido promovido por los gobiernos de Alemania y Rusia.

Fuentes de suministro

La principal fuente de gas natural para el gasoducto Nord Stream será del Campo de Yuzhno-Rússkoye, que se encuentra en el raión de Krasnoselkup, del Distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia, Óblast de Tiumén.3​4​5​ Nord Stream será también alimentado de los campos en la península de Yamal, golfo del Obi - estuario del Taz. Gazprom ha indicado que la mayoría del gas producido en el yacimiento del Campo de Shtokman se venderá a Europa a través de Nord Stream. Para ello, el gigante energético ruso ha dicho que construirá (sin participación internacional) el yacimiento de gas mar adentro más grande del mundo.6​

Contratos de transporte

El 13 de octubre del 2005, el brazo de exportaciones de Gazprom, Gazprom Export, firmó un contrato con la empresa alemana de gas Wingas, una operación conjunta de Gazprom y Wintershall (filial de BASF), para suministrar 9 millones de m³ de gas natural al año durante 25 años.7​ El 16 de junio de 2006 Gazprom y la danesa DONG Energy firmaron un contrato por 20 años para el suministro de 1 bcm de gas ruso al año a Dinamarca, mientras que DONG Energy suministrará 0,6 millones de m³ de gas natural por año para la filial de Gazprom, Gazprom Marketing and Trading, en el Reino Unido.8​ El 1 de octubre de 2009 las empresas firmaron un contrato para doblar la entrega a Dinamarca.9​

Costos y financiación

Según Gazprom, los costos de las tuberías terrestres en el territorio ruso y en el alemán podrían ser de alrededor de €6 mil millones.10​ La parte marítima del proyecto se espera que cueste €7400 millones.11​ Sin embargo, según Gerhard Schröder, el presidente de Nord Stream AG, el gasoducto de alta mar costará €8 mil millones, mientras que BASF espera que la cifra pueda elevarse a €9 mil millones.12​

Aproximadamente el 30% de la financiación será a través de capital aportado por los accionistas en proporción a su participación en el proyecto, mientras que el 70% será de financiación externa de bancos.13​

Nord Stream 2

El tendido de Nord Stream 2 se llevó a cabo en 2018-2021. La primera línea de Nord Stream 2 se completó en junio de 2021 y la segunda línea se completó en septiembre de 2021.

Nord Stream 2 tiene una capacidad anual total de 55 mil millones de m³ (1,9 billones de pies cúbicos) de gas,

El consorcio encargado de la construcción y operación es Nord Stream 2 AG aunque el proyecto ha sido promovido por los gobiernos de Alemania y Rusia.

Controversia y sanciones

En mayo del 2021 la administración Biden retiró las sanciones a la empresa Nordstream AG y a su gerente general Matthias Warnig.14​

En febrero de 2022, el canciller de Alemania Olaf Scholz ha manifestado que se detiene la aprobación del proyecto Nord Stream 2, por la crisis ruso-ucraniana.

MAPA 2

Localización del gasoducto Nord Stream 1.

El proyecto del gasoducto incluye dos ramales paralelos, cada uno con 1224 km de longitud, 1220 mm (48 pulgadas) de diámetro, 22 MPa (220 bares) de presión y 27 500 millones de m³ anuales de capacidad. El primer ramal empezó a construirse en abril de 2010, fue completado en junio de 2011 e inaugurado el 8 de noviembre de 2011 por la canciller alemana Angela Merkel y el presidente ruso Dmitri Medvédev. El segundo ramal empezó a construirse en mayo de 2011 y se terminó en abril de 2012, el transporte de gas a través de la segunda línea se inició en octubre de 2012.1​2​

Nord Stream 1 tiene una capacidad anual total de 55 mil millones de m³ (1,9 billones de pies cúbicos) de gas,

El consorcio encargado de la construcción y operación es Nord Stream AG aunque el proyecto ha sido promovido por los gobiernos de Alemania y Rusia.

Fuentes de suministro

La principal fuente de gas natural para el gasoducto Nord Stream será del Campo de Yuzhno-Rússkoye, que se encuentra en el raión de Krasnoselkup, del Distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia, Óblast de Tiumén.3​4​5​ Nord Stream será también alimentado de los campos en la península de Yamal, golfo del Obi - estuario del Taz. Gazprom ha indicado que la mayoría del gas producido en el yacimiento del Campo de Shtokman se venderá a Europa a través de Nord Stream. Para ello, el gigante energético ruso ha dicho que construirá (sin participación internacional) el yacimiento de gas mar adentro más grande del mundo.6​

Contratos de transporte

El 13 de octubre del 2005, el brazo de exportaciones de Gazprom, Gazprom Export, firmó un contrato con la empresa alemana de gas Wingas, una operación conjunta de Gazprom y Wintershall (filial de BASF), para suministrar 9 millones de m³ de gas natural al año durante 25 años.7​ El 16 de junio de 2006 Gazprom y la danesa DONG Energy firmaron un contrato por 20 años para el suministro de 1 bcm de gas ruso al año a Dinamarca, mientras que DONG Energy suministrará 0,6 millones de m³ de gas natural por año para la filial de Gazprom, Gazprom Marketing and Trading, en el Reino Unido.8​ El 1 de octubre de 2009 las empresas firmaron un contrato para doblar la entrega a Dinamarca.9​

Costos y financiación

Según Gazprom, los costos de las tuberías terrestres en el territorio ruso y en el alemán podrían ser de alrededor de €6 mil millones.10​ La parte marítima del proyecto se espera que cueste €7400 millones.11​ Sin embargo, según Gerhard Schröder, el presidente de Nord Stream AG, el gasoducto de alta mar costará €8 mil millones, mientras que BASF espera que la cifra pueda elevarse a €9 mil millones.12​

Aproximadamente el 30% de la financiación será a través de capital aportado por los accionistas en proporción a su participación en el proyecto, mientras que el 70% será de financiación externa de bancos.13​

Nord Stream 2

El tendido de Nord Stream 2 se llevó a cabo en 2018-2021. La primera línea de Nord Stream 2 se completó en junio de 2021 y la segunda línea se completó en septiembre de 2021.

Nord Stream 2 tiene una capacidad anual total de 55 mil millones de m³ (1,9 billones de pies cúbicos) de gas,

El consorcio encargado de la construcción y operación es Nord Stream 2 AG aunque el proyecto ha sido promovido por los gobiernos de Alemania y Rusia.

Controversia y sanciones

En mayo del 2021 la administración Biden retiró las sanciones a la empresa Nordstream AG y a su gerente general Matthias Warnig.14​

En febrero de 2022, el canciller de Alemania Olaf Scholz ha manifestado que se detiene la aprobación del proyecto Nord Stream 2, por la crisis ruso-ucraniana.


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Crisis en Ucrania y fantasmas en la izquierda. [La izquierda no tiene ningún fantasma al que enfrentarse, por cuanto que el problema de la izquierda tiene carne y hueso, es decir, es algo concreto y real, materialmente objetivo, lo cual permite hacerle frente de una manera también concreta, real y materialmente objetiva, y esto es lo absolutamente opuesto a cualquier noción de fantasmagoría. Cosa distinta es que se afirmara que lo que sí tiene la izquierda (que convendría más y considerarla como NO IZQUIERDA) son muchos “fantasmas” que pasan por ser encarnaciones de la izquierda o dirigentes de izquierdas, por lo que se convierten en los primeros agentes contra la izquierda. El problema de “carne y hueso” con el que se enfrenta y debe enfrentarse la izquierda es con una realidad social dominada por las relaciones de producción impuestas por el modo de producción capitalista basadas en la explotación económica, política e ideológica de unas personas pro otras, cuya realidad social tiene que ser superada por otra nueva realidad social basada en relaciones de producción basadas en la cooperación entre las personas, y esto no por ninguna “superioridad” moral de ningún personaje concreto de la izquierda, sino por estrictas y objetivas razones históricas, cuyas razones objetivas históricas deben ser conocidas (para no ser fantasma) en primer lugar por todo aquel que ose atribuirse o incluirse en la denominación de izquierdas, máxime si está incluido en la dirección política de algún partido por muy minoritario que pudiera ser (porque lo pequeño se hace grande y lo grande se hace pequeño. Se trata únicamente de la dialéctica materialista que hay-que-co-no-cer-y-no-ú-ni-ca-men-te-por-su-de-no-mi-na-ci-ón-), y una vez conocidas (pero yo digo conocidas) estas objetivas razones históricas por la dirección política darlas a conocer y hacer que sean conocidas por la más amplia mayoría social posible de los trabajadores que son quienes han de erradicar las relaciones de explotación capitalistas (0-no-se-po-drán-e-rra-di-car-las-re-la-ci-o-mes-de-pro-duc-ci-ón-ca-pi-ta-lis-tas-con-lo-que-la-des-truc-ci-ón-del-mun-do-que-de-po-si-ble-men-a-se-gu-ra-da) para ser sustituidas por las nuevas relaciones de producción basadas en la cooperación. El “nuevo” mundo de las relaciones multilaterales a las que alude el artículo únicamente podrían ser aceptas si esa multilateralidad no se toma como objetivo último a conseguir, sino como paso necesario intermedio para evitar la inminente catástrofe humana que nos está anunciando, incluso con bombo, platillos y música propagandística ideológica-política a favor de la guerra de Ucrania por parte de los defensores (conscientes o no) del capitalismo, que no es crisis de Ucrania, sino crisis irreversible del modo de producción capitalista, marcada en 2008, como punto de partida del proceso de su extinción histórica como modo de producción dominante, de los que no parecen haberse dado cuenta todavía los “fantasmas” que pasan por ser los directores de la izquierda ni otros fantasmillas con moño o desmoñados. Mundo multilateral sí, pero a condición de paso intermedio para evitar la catástrofe humana que se avecina, y que ya ha empezado (y todo por no comprar Europa el gas ruso un 40% más barata que el que se le compra a USA) con la subida de precios y escasez de algunas materias, al tiempo que dentro de esa multilateralidad se van preparando las condiciones ideológicas y políticas para la erradicación de las relaciones de producción capitalistas que son las que constituyen las causas originarias de la situación presente.]

 

La crisis ucraniana vuelve a confrontar a la izquierda con sus propios fantasmas. El mundo será distinto después de Ucrania 2022, pero sólo será mejor que el de hoy si se acaba imponiendo el multilateralismo.


Crisis en Ucrania y fantasmas en la izquierda

 

EL Viejo Topo

9 marzo, 2022


Armando Fernández Steinko y Eduardo Luque


La crisis ucraniana vuelve a confrontar a la izquierda con sus propios fantasmas. Ya sucedió durante la crisis yugoslava, la libia, la siria y también con la olvidada guerra del Yemen. Una vez más, las fuerzas progresistas pueden abordar los problemas geopolíticos desde dos prismas diferentes. El primero es subordinando la realidad a una serie de postulados morales tales como el legítimo derecho a vivir en paz, a la vida o el respeto a la integridad territorial. El segundo enfoque intenta partir de la realidad y de los hechos históricos para hacer avanzar la realización de dichos postulados sobre bases empíricamente fundadas o “reales”. El primero se conforma con valorar y contemplar la realidad, el segundo la valora, como no puede ser de otra forma, para además intentar construir un mundo mejor.

La mayor parte de las izquierdas hispanas han apostado por el primer prisma en su posicionamiento frente a la intervención militar de Rusia en Ucrania. Hay precedentes. Después de una denuncia firme y fundada de la guerra en Iraq, adoptó posiciones más ambiguas frente a las masacres cometidas en Libia o en Siria repitiendo los argumentos humanitarios defendidos por las potencias occidentales. En la crisis de Ucrania, la alineación acrítica de muchos con los argumentos de la OTAN está siendo casi total. La construcción de una “determinada cantidad de enemigo apropiado” (Nils Christie) que conocemos de la criminología, ha dado sus frutos en la figura de Vladimir Putin y en la actualización de la historia del “oso ruso”, un viejo relato geopolítico fraguado por el Reino Unido en los años de su imperialismo más exacerbado, y que ha seguido fundamentando su política exterior hacia Rusia desde finales del siglo XIX.

Pero por poco que exploremos los antecedentes de la situación, por poco que seamos capaces de situarnos en el lugar del otro, veremos que el principal pecado de Vladimir Putin radica en haber sacado a su país de la condición de estado fallido a la que lo había arrojado Boris Yeltsin, que sus posiciones son esencialmente defensivas y preventivas aún cuando, al tratarse de un país muy grande, su política afecte a muchos territorios aunque todos próximos a sus fronteras. Una somera consulta de las hemerotecas desvela la machacona insistencia de Putin a lo largo de los últimos veinte años en la necesidad de que todos los países influyentes respeten la legalidad internacional. En que sólo si se construye un orden internacional multipolar que no contemple el monopolio de un país -y de sus afines- en la definición de los criterios políticos, militares y económicos vigentes puede crearse una comunidad internacional de paz. En que solo si se respeta el derecho de todos los países a vivir con seguridad, puede evitarse la vandalización del mundo. Putin insistió -por ejemplo en la sonada conferencia de Munich de seguridad de 2007- en la importancia de que estos argumentos no acabaran ahogados en protocolos formales, buenas palabras y golpecitos en la espalda, sino que fueran tomados en serio pues de ellos dependía la posibilidad de crear un orden internacional civilizado. Estaba haciendo una propuesta concreta, realista y constructiva que permitía apoyar la moral y las buenas ideas en una hoja de ruta susceptible de ser construida de forma multilateral antes que en simple retórica y declaraciones bienintencionadas destinadas a tranquilizar a la opinión pública. Las burlas de las élites occidentales, sobre todo de los norteamericanos tipo “parece un niño arrogante que quiere recuperar su viejo juguete”- a estas propuestas, también se pueden rastrear fácilmente en las hemerotecas: fueron actos de imperdonable irresponsabilidad colectiva por parte de no pocos países occidentales.

Lo que proponía Putin -y no sólo él sino también la dirección china y el conjunto de los países del BRICS- es una invitación a toda la comunidad internacional a que ninguna potencia -ni los EEUU, ni cualquier otra incluida la propia Rusia- le pueda imponer su criterio moral, militar, económico y político al resto, en definitiva un orden internacional multilateral. Esto incluye el derecho de todos los países a vivir sin amenaza nuclear. Las demandas de Rusia son incluso más legítimas, si cabe, que las del resto de los países, pues ha sido invadida varias veces desde el oeste y la última vez perdió más de 25 millones de sus habitantes. La amenaza no es cuestión del pasado pues los constructores de los nuevos “enemigos apropiados” siguen trabajando en la reactivación de los viejos enemigos y las escuadras nazis, que tienen en Rusia a su principal enemigo histórico, dirigen hoy una parte importante de los batallones del ejército ucraniano que viene siendo armado desde hace algún tiempo por los países occidentales a espaldas de sus propias opiniones públicas.

Los países de la OTAN se reservan para sí el derecho a vivir sin amenazas nucleares.  Critican muy severamente a Rusia por inmiscuirse en los asuntos internos de terceros países. Provocan cambios de fronteras sin respetar la legalidad internacional reconociendo la separación de Kosovo del territorio de Serbia en 2008. Bombardean países sin el respaldo de Naciones Unidas como sucedió con Serbia, Libia o Iraq, en realidad casi un año sí y otro también desde 1999. Legalizan los grupos nazis en sus territorios y critican las políticas de uniformización etnolingüística cuando se producen en un territorio de la OTAN como España. Sin embargo no le reconocen esos mismos derechos a Rusia: consideran inadmisible la modificación de fronteras de Rusia en Crimea tras el golpe de estado de Maidán, financian las escuadras neonazis para usarlas contra Moscú etc. Muchos progresistas occidentales prefieren no tomar nota de todo esto: de que la OTAN lleva más de 27 años acercando sus fronteras hacia Moscú, de las interminables quejas, ruegos, declaraciones diplomáticas y peticiones de comprensión con las que la diplomacia rusa ha venido respondiendo a esta estrategia aparentemente inocente en las formas pero profundamente agresiva en sus intenciones ¿se puede fijar un posicionamiento moral sin tener en cuenta estos hechos?

Porque los hechos son que la intransigencia y la agresividad occidental en su intento de desvincular a Ucrania primero cultural, luego afectiva, económica y políticamente de Rusia, no se pueden cuestionar. Ucrania es un país dividido lingüísticamente y durante la segunda guerra mundial se produjo un enfrentamiento civil entre ambas comunidades. La parte occidental -originalmente vinculada al imperio austrohúngaro, agrícola, de escasa tradición nacional y ucranoparlante- apoyó mayoritariamente a los invasores alemanes. La segunda -industrial, muy ligada a Rusia desde hace siglos- apoyaba y combatió al lado de su vecino ruso del norte. El conflicto lingüístico quedó razonablemente resuelto durante décadas con la derrota de Alemania en la segunda guerra mundial, pero el golpe de estado de Maidán de 2014 lo reactivó pues servía para alejar a Ucrania de Rusia con el fin último de incorporarla a la OTAN. Dicho golpe no se apoyó sólo en el sector prooccidental de los profesionales urbanos del país, como sugerían los medios occidentales. También y sobre todo se apoyó en las escuadras neonazis que aportaron manifestantes y agitación armada en Kiev. En estos últimos recayó también la persecución de los militantes de izquierda hasta llegar a su exterminio en algunos lugares como sucedió en la casa de los sindicatos de Odessa. En ellos recae también la actual guerra contra las provincias de Donetsk y Luhansk que, igual que Crimea, se quieren separar de Ucrania debido a la elevada concentración de rusoparlantes una vez rotos los consensos en 2014. En ellos se apoya además la actual estructura del ejército ucraniano, pues actúan a modo de comisarios políticos para evitar deserciones. La guerra en Donetsk y Luhansk es una guerra en suelo europeo y viene durando muchos años, una guerra que no ha preocupado demasiado a parte de la izquierda a pesar de que ya costado más de 13.000 vidas fundamentalmente de civiles.

¿Pero por qué tanto lío con Ucrania y en cambio no lo hubo con los países bálticos? El geoestratega norteamericano más influyente y artífice de la ampliación de la OTAN hacia el este, Zbigniew Brzezinski, responde a esta pregunta[i] : “una Rusia que pueda conservar el control sobre Ucrania podría seguir intentando convertirse en un imperio eurasiático, sin Ucrania este objetivo es irrealizable”. Esta interpretación imperialista de la política exterior rusa, que enlaza con la teoría del oso ruso insaciable, es la que siempre han cultivado la diplomacia británica y norteamericana, sin duda las más imperialistas del mundo desde 1800. Sólo recientemente ha sido sustituida por la del nuevo “enemigo apropiado” chino, aunque las similitudes entre ambas son muy grandes. Brzezinski continuaba en 1997: “en algún momento entre 2005 y 2010 Ucrania se habría acercado lo suficientemente al oeste como para iniciar las conversaciones de incorporación a la OTAN” (traducción propia de la versión alemana).

Ambas afirmaciones del geoestratega norteamericano encierran las claves del conflicto: las necesidades más esenciales de seguridad de Rusia dependen de la neutralidad de Ucrania. Por dos razones. 1.) porque el estacionamiento de ojivas nucleares en su territorio amenazarían directamente a Moscú. Es comparable al establecimiento de armas nucleares en Canadá apuntando a Washington; y 2.) Porque la franja territorial ucraniana es lo que le ha dado a Rusia históricamente la «profundidad estratégica” -así se expresa en lenguaje militar-  que le ha permitido defenderse de los invasores y que sigue siendo plenamente vigente hoy para la seguridad de Rusia. Esto significa en plata que la incorporación de Ucrania a la OTAN es incompatible con los derechos de seguridad más elementales de Rusia. Y otra cosa más: el guión y los antecedentes de la intervención en Ucrania hay que buscarlos en Washington antes que en Moscú.

¿Pero no tiene el gobierno ucraniano el derecho de decidir si ingresa o no en un bloque militar? ¿No puede decidir cada país la alianza de la que quiere formar parte y cómo hacerlo?

El propio liberalismo político ha demostrado que la libertad individual termina ahí donde esta provoca una mengua de la libertad de la otra parte. Traducido al derecho internacional en los tratados internacionales este principio significa que los países no tienen el derecho de incrementar su propia seguridad a costa de sus vecinos. Así, por ejemplo, la Carta de París, firmada por todos los países occidentales, por la URSS y Yugoslavia en 1990, reza: “La seguridad es indivisible y la seguridad de cada Estado participante está inseparablemente vinculada a la de todos los demás” (ver https://www.osce.org/files/f/documents/9/d/39521.pdf). Es el principio  más importante para asegurar la paz y evitar las guerras tras las enseñanzas de la segunda guerra mundial: la atribución al otro de los mismos derechos de seguridad que reivindica legítimamente cada país para sí.

¿Cuál es la respuesta de muchos progresistas frente a los acontecimientos en Ucrania? La respuesta ha sido posicionarse tanto frente a unos como frente a otros. Parece que se trata de una posición intachable, pues se apoya en la reivindicación de que los mismos principios sean aplicados efectivamente a todos por igual, una respuesta plenamente compatible con el espíritu de la Carta de París y también con los argumentos que viene defendiendo la diplomacia rusa una y otra vez desde hace casi veinte años: desde Sochi, hasta el Club Waldai pasando por las sucesivas conferencias de seguridad de Munich en las que ha venido participando desde 2007.

¿Pero qué pasa si una de las partes no respeta este principio, si se burla -literalmente- de la otra parte, si considera los argumentos de Rusia como la pataleta de un niño que no se hace a la idea de que no tiene ya nada que decir en la esfera internacional?  ¿Qué se supone que tiene  que hacer la parte amenazada por los persistentes incumplimientos de la otra parte? ¿Hasta cuándo tiene que permanecer sin hacer nada la parte amenazada existencialmente mientras dicho incumplimiento va horadando sus necesidades de seguridad más esenciales? ¿Hasta cuándo tuvieron que esperar las potencias occidentales mientas Hitler intervenía en la guerra de España y se anexionaba Austria y los Sudetes?

Es aquí donde aparece la parte incómoda del asunto, la parte que muchos progresistas prefieren no arrostrar desde la harmonía de los argumentos morales libres de realidades fácticas y de otras suciedades incómodas. Ignorar, hacer como que no han sucedido una serie de cosas, banalizar la secuencia histórica de los acontecimientos para reencontrarse con los argumentos de buenos y malos, soñar que la moral tiene fuerza suficiente para combatir la guerra “de unos y de otros” es, sin duda, la posición más cómoda e impecable. Pero si los argumentos, quejas, peticiones, advertencias, charlas y conferencias no llevan a ninguna parte, si la respuesta de la parte amenazada es un “hasta aquí hemos llegado” entonces los neutrales se llevan las manos a la cabeza: “¡estamos en favor del derecho internacional y la culpa de su ruptura es de Rusia!”. Su posicionamiento pierde su inocencia, no querían intervenir pero ahora lo hacen. Lo hacen asumiendo de facto el relato del verdadero agresor.

De nada sirve esquivar el asunto principal que es el que estamos intentando esbozar aquí. Pretender, por ejemplo, que el conflicto se fundamenta en el intento de hacerse con las materias primas que duermen en suelo ucraniano, o que todo lo hace girar el diabólico Vladimir Putin es una escapatoria moral para no mancharse las manos. Cuando EEUU intervino en Irak, el argumento “petróleo” fue efectivamente muy importante. Sin embargo tampoco fue el único en ese momento como argumentaron algunos progresistas repitiendo argumentos propios de un materialismo vulgar que más bien los desprestigia. La política interna y externa en general tiene una autonomía propia, una autonomía que obliga a inyectarle complejidad al análisis, que limita el poder explicativo de las razones “económicas” basadas en el valor futuro de las materias primas o también las razones “psicológicas” basados en el carácter corrosivo del “Señor Putin”. Si se quiere comprender la situación creada en Ucrania hay que leer a Brzezinksi, repasar las hemerotecas y los propios argumentos de la diplomacia rusa hechos públicos hasta la saciedad a lo largo de los últimos 20 años: no hay misterio alguno, está todo a la vista para el que quiera entender.

Es necesario protestar contra la guerra, pero es al menos tan importante protestar contra las políticas que la causan pues, si no desaparecen, volverán a producirse guerras. Esto pasa hoy por identificar el carácter ofensivo de la OTAN y oponerse a ella tal y como lo hicimos en los años 1980, cuando dio el primer paso para romper la paridad militar y hundir económicamente a la URSS: es ella la que provocó entonces y la que ha provocado ahora esta situación y no hay nada que nos permita afirmar que no va a provocar otras similares en el futuro si no la paramos. Las agresivas incursiones norteamericanas en los mares del Pacífico con el fin de “contener” a China explican la sorpresiva incondicionalidad con la que su gobierno ha apoyado la respuesta de Rusia en Crimea, y el rosario de bases militares norteamericanas que rodean el territorio de Rusia, no pueden ser más elocuentes para quien quiera comprender. ¿Cuántas bases rusas rodean los EEUU? Ninguna. La diferencia entre querer la paz y hacer lo posible para que se haga realidad pasa por determinar las causas de la guerra, por definir con realismo a los actores que destruyen la paz y las motivaciones que tienen para hacerlo. Son esos actores y esas motivaciones el principal enemigo del pacifismo.

Lo que está sucediendo en Ucrania demuestra en todo caso que no estamos al final de la historia, como pensaban Brzezinksi, Fukuyama & Co, sino más bien al comienzo de un nuevo tramo de la misma. El que este tramo sea unilateral o multilateral es una cuestión existencial para la humanidad, y perdonen si nos ponemos patéticos. Primero porque no habrá justicia y paz sostenibles si una potencia mundial piensa que se puede imponer su universo a todas las demás. Segundo porque sólo podremos salvar el planeta a partir de un consenso mundial que impida que los que más ensucien externalicen el coste de su forma de vida hacia los que no tienen poder para hacer valer su criterio. Y tercero porque la justicia norte-sur es incompatible con la capacidad de un país de imponerle al resto su criterio, su moneda, su economía, sus formas de vida etc. El multilateralismo y su defensa es el mortero que le permitirá a la humanidad hacer frente a las crisis que la atenazan al mismo tiempo: la ambiental, la social, la financiera etc.

El siglo XXI con sus guerras híbridas y sus invasiones humanitarias nos muestra la complejidad que están adquiriendo algunos términos como “violencia”, “humanitarismo”, “guerra” o “paz”, término este último que algunos gobiernos usan como eslogan mientras se preparan activamente para imponerle al contrario su criterio utilizando la violencia si este no lo acepta.  El pacifismo no se impondrá si no aprende a identificar los significados que pueden llegar a adquirir todas estas palabras, a explorar las causas de los conflictos sin recurrir a relatos de buenos y malos, a esos “enemigos apropiados” que tanto facilitan las cosas en el plano moral. No es necesario compartir las políticas de unos gobiernos o de unos dirigentes hacia dentro de sus propios países para poder apoyarlos cuando abrazan causas que dan un respiro a los que siempre han sido sometidos, ignorados y pisoteados, cuando abrazan las causa del multilateralismo. Tampoco era necesario identificarse con el socialismo soviético para reconocer el beneficio que le aportaba a los menos favorecidos dentro y fuera de los países occidentales para saludar la existencia de un equilibrio de poderes en el mundo. El mundo será distinto después de Ucrania 2022, pero sólo será mejor que el de hoy si se acaba imponiendo el multilateralismo.

Barcelona-Madrid marzo 2022

Nota

[i] El gran tablero mundial. La supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos. Barcelona: Paidós

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