lunes, 16 de octubre de 2023

Miles de personas en todo el mundo salen a la calle por Palestina pese a las restricciones de algunos gobiernos

 


Miles de personas en todo el mundo salen a la calle por Palestina pese a las restricciones de algunos gobiernos


Publicado el 16 de octubre de 2023 / Por Prensa / kaosenlared

 

Francia y Alemania han prohibido las manifestaciones en apoyo al pueblo palestino y el gobierno británico ha sugerido que ondear una bandera de Palestina podría ser un delito


Por Carlota Ramírez

Durante estos días, en muchos países ha quedado patente la distancia entre lo que dice el gobierno y lo que pasa en la calle. En varias ciudades alrededor del globo miles de personas han salido y se han manifestado en apoyo al pueblo palestino y para mostrar su rechazo hacia las represalias de Israel. Y lo hacen a pesar de que algunos gobiernos hayan restringido estas acciones. Naciones Unidas y grupos defensores de los derechos humanos han expresado la preocupación por el impacto de la acción israelí en Gaza, donde el número de muertos, a causa de los ataques aéreos del Ejército israelí, no deja de aumentar.

Cientos de personas en Londres a pesar de las restricciones

En Londres, cientos de personas se han manifestado este sábado para expresar su apoyo a la población de Gaza después de que el gobierno de Rishi Sunak haya sugerido que ondear una bandera palestina puede ser un delito penal.

En la protesta, que se ha concentrado frente a la sede de la cadena británica BBC, los participantes han ondeado banderas palestinas y pancartas de apoyo mientras la gente cantaba lemas por el pueblo palestino. La Policía Metropolitana de Londres (Met) ha desplegado a más de mil agentes para asegurar que la manifestación pudiera transcurrir sin incidentes.

El Gobierno británico ha apoyado a Israel, y ha pedido a la policía que utilice “toda la fuerza de la ley” contra las muestras de apoyo a Hamás o los intentos de intimidar a la comunidad judía del Reino Unido.

París: la gente sale a la calle y el gobierno prohíbe manifestarse

En Francia, el ministro del Interior ordenó este jueves la prohibición de manifestaciones en apoyo al pueblo palestino en todo el territorio, alegando que representan una amenaza al orden público. Aún así, miles de franceses se echaron a las calles en varias movilizaciones, algunas de las cuales fueron reprimidas por la policía con gases lacrimógenos.

Alemania también ha prohibido estas manifestaciones

En Alemania también se han prohibido las manifestaciones convocadas esta semana en apoyo a Palestina por las mismas razones que en Francia. A pesar de esto, el miércoles hubo una pequeña concentración que se saldó con algunos detenidos.

Tensión en Roma

Este viernes, en Roma, han tenido lugar algunos enfrentamientos entre estudiantes y policía mientras tenía lugar otra protesta contra los ataques de Israel. La marcha partió de la Plaza Aldo Moro, junto a la sede de la Universidad de La Sapienza, en dirección a la Plaza Vittorio Emanuele, cerca de la estación ferroviaria Termini.

Sin embargo, en un momento dado los agentes antidisturbios detuvieron la marcha, que se había desviado del recorrido pactado, lo que desató algunos momentos de tensión y empujones. La manifestación finalmente prosiguió su curso al grito de “todos somos antifascistas” y con pancartas en las que podían leerse mensajes como “Liberemos la Universidad de la guerra. No a los acuerdos con Israel” o “Palestina libre”.

Las marchas estudiantiles a favor de Palestina se han replicado en otros puntos del país como Nápoles (sur) o Florencia (norte).

En Atenas vuelven a tomar Syntagma

Grecia no ha sido menos. Este jueves, cientos de personas acudían a la icónica plaza de Syntagma, convocadas por varios colectivos, portando banderas palestinas y pancartas de condena a la política israelí.

Nueva York, dividida

En Nueva York, este viernes han tenido lugar dos protestas pacíficas. En un lado de la icónica plaza Times Square, más de un centenar de personas se manifestaban en apoyo al pueblo palestino mientras que del otro lado, una veintena lo hacía por Israel.

Las manifestaciones más multitudinarias, en Oriente Medio

Las manifestaciones más multitudinarias han tenido lugar en países árabes. Decenas de miles de ciudadanos han salido estos días a la calle en las capitales y otras localidades de Jordania, Líbano, Irak, Egipto, Yemen, Siria y Baréin para demostrar su solidaridad con el pueblo palestino y su rechazo contra los ataques indiscriminados de Israel sobre la Franja de Gaza.

En Bagdad, cientos de miles de iraquíes se concentraron este viernes y protestaron contra la “agresión de Israel” a los palestinos y contra Israel. La manifestación fue sucedida por una oración masiva, encabezada por el representante de Al Sadr, Muhanad al Musawi, que exigió el cierre de las embajadas de Israel “en los países islámicos”, así como donaciones de agua y alimentos para los habitantes de la Franja, enclave en el que los israelíes han cortado el suministro de agua, electricidad y comida.

En Jordania, centenares de personas se concentraron en la capital, Amán, pero especialmente en la frontera jordano-palestina pese a la prohibición expresa de las autoridades para evitar posibles altercados en la zona.

Escenas similares se vivieron en Beirut, la capital libanesa, que acogió una importante congregación en la mezquita Mohamed al Amin, con cientos de personas que ondearon banderas palestinas y gritaron consignas contra los actos israelíes, además de otras que expresaban su solidaridad con la gente de Gaza.

En El Cairo, tras el rezo multitudinario en la histórica mezquita Al-Azhar, centenares de ciudadanos corearon consignas en apoyo a los palestinos que se repitieron en otras ciudades de Egipto, así como en las principales localidades de Baréin, mientras que en Siria las concentraciones han sido más discretas, según informa EFE.

También en el Sudeste Asiático

Miles de ciudadanos de Malasia y , en menor media, de Indonesia, -ambos países de mayoría musulmana-, salieron este viernes a las calles para mostrar su apoyo hacia Palestina.

Texto a partir de eldiario.es, The Guardian, Twitter y Agencias

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Masiva respuesta en Madrid a la movilización en solidaridad con Palestina

 

 

Masiva respuesta en Madrid a la movilización en solidaridad con Palestina

TERCERAINFORMACION / 15.10.2023

 

  • Miles de personas han participado en la manifestación, que ha partido de Atocha a las 18:00 de la tarde, y estaba convocada por varias organizaciones y entidades de apoyo al pueblo palestino.


Manifestación en Madrid / IU

 

Siguiendo la estela de las movilizaciones en París, Berlín, Londres o Roma, la convocatoria en apoyo al pueblo palestino de este domingo ha congregado a miles de personas que han mostrado su rechazo a la ofensiva indiscriminada de Israel contra Gaza.

Convocada por organizaciones como Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina, Juventud Palestina o Samidoun, la movilización reclama el fin de los hostigamientos a la Franja de Gaza y una salida dialogada al conflicto palestino israelí que pase por el reconocimiento y el establecimiento real de un estado palestino.

Minutos antes del inicio de la marcha, una columna con miles de personas se congregaba en la calle de Atocha, con pancartas de apoyo a la causa y con banderas palestinas.

Aunque no han ejercido de convocantes de la marcha, diversas organizaciones políticas y sindicales han secundado la movilización con nutridos cortejos, entre ellas PCE, CGT, CNT, IU, Izquierda Castellana, PCPE o PCTE.

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domingo, 15 de octubre de 2023

El imperio de la imagen de consumidor

 

Hoy, el predominio de esa forma de subjetivismo idealista que hace que las propias proyecciones sobre la realidad sean más reales que la propia realidad nos ha conducido a adherirnos a patrones de consumo de forma completamente inconsciente.


El imperio de la imagen de consumidor

 

 


Lo que tienen en común:


1) la idea de que Occidente puede prescindir de los combustibles fósiles y abandonar los motores de combustión mientras el resto del mundo ni se lo plantea;
2) la idea de que el ejército ruso es tecnológicamente atrasado, lucha con picas, está dirigido por un loco y se derrumba porque enviamos a los ucranianos nuestras armas;
3) la idea de que si eres hombre pero esta mañana decides ser mujer significa que eres mujer y punto, y lo demás son trivialidades y pamplinas conservadoras;
4) la idea de que Europa puede sobrevivir como potencia económica sin suministros energéticos baratos;
etc. etc.
Hay muchas maneras de describir unitariamente el proceso histórico que llega a estas (y otras) salidas, pero si queremos describirlo en términos cuasi-filosóficos, podemos decir que son, sencillamente, instancias de subjetivismo absoluto, un subjetivismo aún más radical que las formas más extremas de idealismo subjetivo del tipo de Berkeley.
Aquí, el mundo es como es simplemente porque yo pienso que es así, y el hecho de que yo piense así hace que sea así.
Es interesante observar cómo la política, y más aún la política internacional, que siempre ha sido ante todo «Realpolitik», se ha convertido en las últimas décadas en el dominio indiscutible no tanto de las ilusiones, sino de una batería de delirios voluntaristas en los que la realidad es, sin resto, lo que nosotros queremos que sea. Y si no está de acuerdo, tanto peor para la realidad.
La naturaleza, de la que uno se llena la boca con formas pseudoecológicas, ha desaparecido de hecho y se ha reducido un poco a un cuento de hadas de Disney (tal vez enmendado) y un poco a un lugar ideal, funcional para recordarnos nuestros pecados. La naturaleza que se imagina que hay que defender es, de hecho, siempre una imagen publicitaria de la naturaleza, como un atisbo para disfrutar en las próximas vacaciones-sueño-por-todo-el-mundo.
La sustitución de la naturaleza por una imagen socializada de la misma es, además, el rasgo dominante en todo el debate sobre la autodeterminación sexual, que ha pasado de ser una interesante cuestión de nicho a una obsesión generalizada sobre la que librar una perenne batalla ideológica.
El reino de la imagen celebra naturalmente sus triunfos más indiscutibles cuando tiene que gestionar la opinión pública en torno a países hostiles y/o pueblos lejanos. Aquí se pueden construir impunemente relatos autoconfirmadores, con la mayor libertad creativa, y las exigencias de la propaganda santifican esta inclinación de nuestra época convirtiéndola en un deber cívico (la construcción de una opinión pública complaciente como retaguardia del frente de guerra).
Pues bien, el otro día reflexionaba sobre un hecho preocupante de la juventud contemporánea, tal como se desprende de un muestreo de interacciones en las redes sociales. Me daba cuenta del extraordinario e irrefrenable nivel de dependencia de una presión publicitaria, en gran medida oculta, que reconduce el horizonte de las propias aspiraciones a la esfera del consumo-mirada-juventud.
A este nivel, la victoria de los mecanismos del mercado es total e indiscutible. La adhesión a patrones de consumo y tipos de bienes como horizonte de valor es sin reparos y completamente inconsciente. Esto no debe entenderse como «creerse los anuncios». Desde hace tiempo, la publicidad no funciona principalmente bajo la forma directa del anuncio, sino bajo las formas oblicuas -e infinitamente más eficaces- de proponer una imagen del mundo y de los modelos humanos, a la que corresponden mágicamente bienes, servicios y funciones con una etiqueta de precio.
Parte de este proceso no es sólo la venta del producto, sino la venta de una imagen de uno mismo y de los demás. Lo que antes se llamaba ideología se ha trasladado sin freno a la publicidad directa, pero sobre todo indirecta (en películas, a través de influencers, etc.).
La formación sentimental de estas nuevas generaciones se forja sobre este modelado unidimensional, que luego se convierte también en el único objeto de diatribas, polarizaciones y «debate civil». Y de hecho, la agenda ideológica de los jóvenes coincide al milímetro con la agenda precocinada de la «clase creativa»: autodeterminación genital, ecologismo de diario de Greta, desprecio por cualquier forma de vida que se aleje de la imagen del centro acomodado de una metrópolis estadounidense, animalismo disneyesco, catálogo de villanos extraído directamente de la agenda de la NSA, etc.
Además, este sometimiento total a una cultura de la imagen manipuladora no tiene salida, porque, por un lado, incluso las escuelas y universidades están cada vez más impregnadas de ella y, por otro, la capacidad de leer de forma independiente -la única fuente a la que se podía recurrir para inspirarse en modelos diferentes y no comerciales- ya no forma parte de las facultades primarias.
En la lectura, las imágenes son creadas autónomamente por el lector, lo que siempre hace de la lectura un acto en el que se aprende y se crea simultáneamente. Pero el hábito de navegar por un sistema de imágenes autoobjetadas (y, por tanto, preinterpretadas) hace que la lectura parezca comparativamente un medio agotador, y paraliza su desarrollo.
El resultado natural de este proceso es una reducción vertical de la capacidad de lectura estructurada al nivel de la lectura de un correo electrónico o un twit, mientras que esa peculiar facultad en torno a la cual se ha construido la civilización de los últimos milenios parece estar al borde de la extinción.
Así que, mientras reflexionaba sobre el cambio de conciencia de la juventud contemporánea hacia un mundo de imágenes manipuladoras, me preguntaba qué ocurrirá cuando esta generación se convierta en la clase dirigente. Aunque, bien mirado, la de hoy es ya la segunda generación que habita esta condición, sólo que en una forma más extrema que la anterior.
Y la generación anterior es la que hoy constituye la columna vertebral de las clases dominantes y productivas: el predominio de esa forma de subjetivismo idealista que hace que las propias proyecciones sean más reales que la realidad es, pues, ya un primer fruto de esa dinámica.
Esta conclusión advierte contra la perspectiva optimista de que «esto no puede seguir así mucho tiempo, tarde o temprano se estrellarán». Sí, se estrellarán (es decir, nos guste o no, todos nos estrellaremos), pero en ausencia del desarrollo de facultades alternativas, esto no será una lección de realismo, un incentivo para analizar el mundo y su complejidad, sino simplemente un incentivo para cambiar de imagen, para elegir alguna otra imagen de fantasía de las estanterías del supermercado cósmico que imaginamos que es nuestro mundo.

Fuente: https://sinistrainrete.info/articoli-brevi/25980-andrea-zhok-l-impero-dell-immagine-di-consumo.html

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Naciones Unidas condena las acciones israelíes y denuncia la crisis en Gaza

 

 

Naciones Unidas condena las acciones israelíes y denuncia la crisis en Gaza


TERCERAINFORMACIÓN 14.10.2023

 

  • Diversas agencias de Naciones Unidas condenaron hoy en duros términos los bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza, el bloqueo total impuesto a ese territorio, los ataques a civiles y las órdenes de deportación.


UNRWA

La oficina de la ONU en Palestina reclamó a Israel no aplicar su orden de desplazamiento de 1,1 millones de personas del norte de ese enclave costero, ante una inminente ofensiva terrestre.

“Los civiles palestinos, incluidas mujeres y niños, están aterrorizados, heridos y traumatizados. Esto causará una tragedia humanitaria que puede y debe evitarse”, advirtió en un comunicado.

Asimismo, recordó que más de mil 800 ciudadanos murieron allí en los últimos ocho días por los ataques aéreos israelíes.

El desplazamiento masivo pone la vida de los enfermos y heridos en peligro inmediato y podría provocar un desastre de salud pública, en un momento en que el sistema de salud en Gaza está al borde del colapso, recalcó.

En similares términos se pronunció la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

“La mayoría de la gente no tiene acceso a agua potable después de la paralización del suministro (…) Como último recurso, la gente está consumiendo agua salobre de pozos agrícolas, lo que genera serias preocupaciones sobre la propagación de enfermedades transmitidas por el agua”, alertó.

Mientras, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) destacó que cientos de miles de niños y sus familias huyeron del norte de Gaza ante inminentes ataques a mayor escala.

Reclamamos un cese el fuego inmediato para evitar un gran asalto terrestre contra uno de los lugares más densamente poblados del planeta, señaló Unicef.

“Los niños y las familias de Gaza prácticamente se quedaron sin alimentos, agua, electricidad, medicinas y acceso seguro a los hospitales, tras días de hostilidades y cortes en todas las rutas de suministro”, denunció.

Resaltó que las viviendas y la infraestructura crítica están en ruinas, y más de 423 mil personas huyeron de sus hogares.

La Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente también criticó los ataques israelíes y el bloqueo total contra la población civil.

“El llamamiento de las fuerzas israelíes para trasladar a más de un millón de civiles que viven en el norte de Gaza en un plazo de 24 horas es horrendo. Esto sólo conducirá a niveles de miseria sin precedentes y empujará aún más a la población de Gaza al abismo”, afirmó.

La escala y la velocidad de la crisis humanitaria que se está desarrollando son escalofriantes, Gaza se está convirtiendo rápidamente en un infierno y está al borde del colapso, aseguró.

La situación humanitaria en Gaza era terrible antes de estas hostilidades y ahora empeoró gravemente, indicó, a su vez, ONU Mujeres.

Esto impone costos injustificables y específicos a las féminas y las niñas, manifestó la entidad.

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sábado, 14 de octubre de 2023

Pese a las prohibiciones, el Encuentro Socialista se está celebrando con masiva participación

 

Pese a las prohibiciones, el Encuentro Socialista se está celebrando con masiva participación


Mañana a las 12:00 horas se desarrollará otra manifestación

 

insurgente.org 14.10.2023 

 


El pasado 3 de octubre informábamos en insurgente.org que, en comparecencia pública, militantes de Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) e Ikasle Abertzaleak (IA) anunciaron que, aunque en formato algo reducido, iban a llevar a cabo el Topagune Sozialista (Encuentro Socialista) los días 13 y 14 del presente mes. Entonces expresaron, entre otras cosas, que “la prohibición burocrática de un lugar de reunión para aumentar la conciencia política y promover el pensamiento crítico es completamente inaceptable, más aún cuando se trata de una prohibición basada en motivos políticos y arbitrarios”

Y han cumplido; están cumpliendo con su palabra, porque este viernes, pese a la prohibición de los Ayuntamientos de Atarrabia y Burlata (Nafarroa), gobernados por EH Bildu, ha comenzado el importante evento con una masiva participación por parte de la militancia.

En la primera jornada, a partir de las 18:00 horas, se han celebrado tres conferencias en tres espacios diferentes con estos temas sobre la mesa: “Los jóvenes y estudiantes trabajadores y la construcción del socialismo. Retos actuales”, “Militancia comunista. ¿Cómo debería ser la militancia para luchar contra el poder de la burguesía?” y “El proceso de proletarización y cambio de ciclo político: la coyuntura histórica y los desafíos del Movimiento Socialista”.

Posteriormente, a las 20:00 horas se ha desarrollado una nutrida manifestación que ha partido desde la plaza de Burlata con el lema de Topagune Sozialistari debekurik ez! Gazte langileon aurkako jazarpenari aurre egin! (“No a la prohibición del Encuentro Socialista”. «Enfrentar el acoso contra los jóvenes trabajadores”). Tras llegar a la plaza de Atarrabia se ha leído un comunicado que facilitamos junto a las fotografías.

Mañana habrá una conferencia, y a las 12:00 horas se desarrollará otra manifestación, en esta ocasión desde Burlata hasta Iruñea (Pamplona). Informaremos también acerca de la segunda y última jornada del Topagune Sozialista.

Hoy, insurgente.org ha acudido a ambas localidades navarras. A continuación les mostramos el testimonio gráfico de una de las conferencias, así como de la manifestación.

§  Conferencia en la plaza de Burlata, frente al Ayuntamiento:



§  Lmanifestación



§  ell comunicado tal y como nos lo ha dejado el compañero que lo ha leído (en castellano y en euskera):



§  Vídeos:

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(Texto, fotografías y vídeos: insurgente.org)

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Por la regeneración de la representación política

 

Son tiempos de fragmentación, de malestar, de mutuas incomprensiones. De polarizaciones estériles en los espacios virtuales de los medios sociales. Estamos, claramente, en plena involución.


Por la regeneración de la representación política


Paolo Bartolini, Carlo Cattivelli

El Viejo Topo

14 octubre, 2023

 

Para comprender plenamente la llamada crisis de representación política, y para imaginar un renacimiento de las formas de acción democráticas, vale la pena intentar una distinción provisional entre malestar y disenso. En sí mismo, el malestar, por muy extendido que esté, es la expresión de una idiosincrasia: atestigua un desequilibrio, pero no está estructurado. Podemos hablar de un síntoma que, para convertirse en disenso articulado y luego en proyecto de transformación, debe ante todo convertirse en discurso público. Sólo al final puede aspirar a traducirse en representación política: es decir, en una voz colectiva capaz de intervenir en el debate e interactuar con la narrativa dominante, rectificándola. A medio y largo plazo, todo el sistema aprende así a articular respuestas adaptativas más variadas y sofisticadas.

Por el contrario, en ausencia de disenso y de propuestas alternativas, las respuestas del sistema se vuelven progresivamente más escleróticas y, por tanto, ineficaces, cuando no perjudiciales. Este último es el caso de las sociedades occidentales «avanzadas»: nos bombardean con expresiones de malestar, sobre todo en Internet, pero escasean los discursos públicos para expresar un disenso razonado, dando lugar a formas correlativas de representación.

En consecuencia, las colectividades corren el riesgo de quedar reducidas a conjuntos de individuos más o menos libres de «decir y hacer lo que quieran», pero ideológicamente mucho más neutrales y uniformes de lo que eran incluso hace treinta años. Creemos que esta debilidad global del pensar/hacer político nos está relegando, sin conflicto real, al giro autoritario de las democracias neoliberales, basado en el abstencionismo creciente, en la retirada masiva de la población de la participación en la vida de las instituciones (y de un pensamiento instituyente, del que como nos recuerda desde hace años el filósofo Roberto Esposito, tendríamos mucha necesidad) y en la multiplicación capilar de polarizaciones estériles en los espacios virtuales de los medios sociales.

Numerosas concausas han producido este resultado. Algunas exógenas: por ejemplo, el control generalizado de los medios de comunicación por esas mismas oligarquías que manipulan -o gestionan directamente- el poder. De las endógenas, la principal es probablemente la rapidísima transformación de los códigos del lenguaje y la comunicación en las últimas décadas: una auténtica brecha antropológica (resumida en la inadecuada y algo ridícula expresión «brecha digital») que ahora separa a los «boomers» de los «millennials» mucho más que la habitual discontinuidad intergeneracional.

En efecto, estamos en presencia de un gran proceso involutivo que ha visto la drástica erosión de las complejas estructuras sintácticas de la lengua, desbordadas por la parataxis y el enrarecimiento del bagaje léxico. Y eso va de la mano con la preferencia dada a formas de comunicación irreflexivas, hipersimplificadas, rápidas, aforísticas, predominantemente icónicas (TikTok, Instagram, etc.), o con formas de música reducidas al mínimo en todos los sentidos. Sin embargo, no debemos suponer necesariamente que este proceso en curso solo trae consigo aspectos desastrosos para la democracia (ya agotada por el agotador desgaste causado por la expansión incontrolada de los intereses económicos sobre todas las demás esferas de la vida asociada).

Digamos, pues, que en esta rapidísima transformación de las palabras y del lenguaje, y por tanto del pensamiento colectivo, podemos distinguir dos momentos: uno de descarada desarticulación de lo ya dado (obsolescencia de las viejas formas de representación), y otro de creativa y confusa regeneración (esbozo de nuevas formas de representación y de activismo en general). Veámoslas brevemente en detalle.

La primera tendencia ha producido graves fallas, reduciendo drásticamente el terreno común y, por tanto, las posibles interacciones e integraciones entre lo viejo y lo nuevo: cuando se hablan lenguajes tan «diferentes», no sólo el encuentro y la confrontación, sino incluso el enfrentamiento se vuelven imposibles, cuando no inútiles. Las revueltas recientes en Francia hablan de esta incomunicabilidad radical, dramáticamente sustituida por explosiones de malestar carentes de proyecto y de reivindicaciones sustanciales, fácilmente canalizables en formas de ruptura que parecen alejadas del conflicto generador de una política consciente, y se asemejan más bien a esquirlas de malestar que atestiguan el fracaso total del enfoque neoliberal de la sociedad.

De ahí el sustancial y recíproco distanciamiento intergeneracional y, en particular, el alejamiento o rechazo predominantemente juvenil de las formas más tradicionales de representación (partidos, órganos intermedios, etc.), expresión a su vez de palabras y formas de discurso público percibidas -con razón o sin ella- como anacrónicas, falsas y anticuadas. Con el resultado de que el abstencionismo electoral, antes mencionado, en Italia y en otros lugares alcanza su punto álgido precisamente entre el electorado más joven, en particular el menos instruido. Y quienes recientemente hayan observado de cerca marchas pacifistas y similares habrán podido comprobar la deserción juvenil atestiguada, aunque sólo sea a simple vista, por la edad media de los participantes, probablemente superior a la ya elevada edad de nuestras comunidades.

El momento constructivo, en cambio, determina entre mil ambivalencias la tendencia kárstica de nuevas formas de protesta y representación, configurando sus modos y lenguajes de maneras casi desconcertantes para quienes provienen de otras historias y culturas. Estas experiencias son muy diferentes entre sí y casi inconmensurables en muchos aspectos, pero bien miradas comparten un cierto «aire de familia», precisamente porque son en cierto modo hijas de las transformaciones lingüísticas y culturales que hemos mencionado, y de las que toman prestadas muchas de sus propias peculiaridades: la estructura ligera y precaria, la velocidad, la prevalencia del aspecto comunicativo sobre el de contenido. Por desgracia, también corren el riesgo de tomar prestada de ella la tendencia a descuidar la complejidad de la realidad. Pensemos, por ejemplo, en los movimientos ecologistas, ricos por otra parte en auténtica participación, pero que, en cambio, no parecen captar la profunda conexión entre las políticas ecologistas, por una parte, y los gigantescos conflictos distributivos y de clase implicados en esas mismas políticas, por otra. Esto no debe llevarnos, como tristemente ocurre en más de una circunstancia, a considerar a los jóvenes militantes verdes, rosas y raramente rojos como «idiotas útiles» al servicio de un fantasmal Gran Reinicio. Debemos, por el contrario, reabrir el canal del encuentro a través del primer gesto indispensable: escuchar, cuestionar el malestar y ayudar a que se convierta en disidencia y en propuesta, pasando por una recuperación progresiva de la simbolización, sin la cual las sensaciones y las emociones en bruto acaban arremolinándose sobre sí mismas.

Ciertamente, el activismo mediático es un buen terreno de encuentro, siempre que se busquen lenguajes adecuados que respondan a las sensibilidades y temores de las nuevas generaciones. Lenguajes llamados a abandonar la arrogancia y el juicio, obstáculos insalvables para repensar junto a los jóvenes las futuras formas de representación política en un mundo en el que los movimientos desde abajo y los partidos/movimientos en las instituciones deben madurar nuevos equilibrios y círculos virtuosos. El coraje que se nos pide, desde una perspectiva de interseccionalidad consciente de las luchas, es el de conectar los puntos en los que todavía falta un pensamiento compartido que pueda expresarse coherentemente sobre la geopolítica, la economía, la crisis ecoclimática y los derechos civiles. Componer estos temas y no separarlos es la urgencia que puede unir a las viejas y nuevas generaciones en una transición de épocas muy delicada.

Fuente: https://sinistrainrete.info/articoli-brevi/25907-paolo-bartolini-carlo-cattivelli-per-la-rigenerazione-della-rappresentanza-politica.html

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viernes, 13 de octubre de 2023

Esta vez, Granada

 

Esta vez, Granada

 

 Isidoro Moreno

 PORTALDEANDALUCIA.ORG

9 octubre, 2023

 

Una vez más, Andalucía ha sido utilizada como «postal bonita» para eventos en los que Andalucía no tiene protagonismo alguno, a ningún nivel. Esta vez ha sido Granada. Otras veces lo es Sevilla (¿recordais, por ejemplo, la Expo del 92 o la boda de la infanta?) u otros lugares de este país nuestro. Cuando se quiere subrayar lo especial, lo diferente y presumir de belleza, se echa mano de nuestras ciudades, de nuestro patrimonio cultural, de nuestras fiestas y tradiciones (vaciándolas de su carácter de expresiones de una cultura propia, la andaluza)…

El «Spain es diferent» que inventó Fraga cuando era ministro de Franco, para atraer turistas, refería fundamentalmente a Andalucía, aunque tampoco nunca fuera citada por su nombre. Y esta sigue siendo la mirada que nos dirigen y el papel que nos adjudican manden en Madrid los herederos ideológicos del dictador o quienes se autocalifican como «gobierno de progreso».

No hay que sorprenderse de todo esto. Nos tratan como lo que para ellos somos: un “marco incomparable”, un decorado, el escenario para fotos amables o celebraciones lúdicas, el territorio de donde extraer nuestros recursos para beneficio de ellos y también nuestros votos: una colonia habitada por gentes que, incluso, en muchos casos, aceptan con gusto el papel de palmeros.

«Síndrome del colonizado» es el nombre de esta actitud de sumisión o, al menos, de pasividad. Mientras no nos despojemos de este síndrome, nos seguirán faltando al respeto. Y no es suficiente el quejío. Mientras no activemos nuestra conciencia de Pueblo, y no tomemos en nuestras manos los instrumentos necesarios para encarar el futuro, todo esto se repetirá, una y otra vez, manden en Madrid quienes se proclaman guardianes de las esencias patrias (de la patria de ellos) o quienes se dicen de izquierda (que no nos reconocen nuestra condición de pueblo-nación).

Una vez más, me viene al pensamiento el grito cantado de Carlos Cano:

Si en vez de ser pajaritos

fuéramos tigres bengala,

a ver quién sería el guapito

de meterno en una jaula.



Isidoro Moreno

Sevillano. Catedrático Emérito de Antropología Social y miembro de Asamblea de Andalucía.

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España y sus tropas en el exterior ante la actual guerra entre Israel y Hamás

 


España y sus tropas en el exterior ante la actual guerra entre Israel y Hamás

 

Por Xavier Corrales

Rebelion / España

13/10/2023 

 

Fuentes: Rebelión

No voy a extenderme sobre la guerra entre el ejército de Israel y las milicias palestinas de Gaza. Los medios de comunicación y las redes están sobresaturadas y actualizándose constantemente.

Solo citaré a Amin Ayalon, Almirante israelí en la reserva, que fue jefe del Shin Bet, el servicio secreto interior de Israel: «Tendremos seguridad cuando ellos tengan esperanza». Y continúa en un artículo ampliamente difundido: «…el acuerdo de Oslo fue aceptado por la gran mayoría de palestinos. Llegaron a convencerse de que con la violencia no lograrían su libertad. Arafat los llevó a renunciar a lo que creen que es el 75% de su tierra y esperaban ver la libertad más de cerca. En cambio, lo que vieron fueron más asentamientos coloniales invasivos, más violencia, más puestos militares. Así que dejaron de soñar y empezaron a apoyar el terror».

Por otro lado, hay que señalar que 13.400 personas han muerto desde la Primera Intifada, en 1988. El 87% son palestinos, la mayoría, civiles. Los datos de la reciente masacre durante el concierto en Israel, donde más de 260 jóvenes fueron acribillados mientras intentaban huir, además de otros secuestrados por Hamás, y la consecuente respuesta de Israel, no están, lógicamente actualizados. (cuadro 1 que se adjunta al final).

En otro orden de cosas, y con respecto a las misiones del ejército español en otros países, pocos ciudadanos saben -porque no es motivo de debate en el Parlamento y los medios de comunicación no se hacen eco de ello, y menos de los impuestos que se dedican al tema-, que en 2023, según fuentes del Ministerio de Defensa, un total de 3.036 de militares participan en operaciones internacionales permanentes bajo bandera de la OTAN, la UE o la ONU. La mayoría, hasta 1.100 militares, se inscriben en alguna de las misiones en el flanco este de la Alianza Atlántica. A estos despliegues se suma la contribución a las fuerzas navales permanentes de la OTAN y a la misión Sea Guardián en el Mediterráneo. España también mantiene su presencia en Turquía con 149 efectivos y cuenta con otros 300 militares desplegados en Irak.

La misión militar EUTM-Malí (durante 10 años), con 316 efectivos, tras el golpe de estado en ese país, las tropas francesas y españolas se han retirado a Nigeria. Hay un destacamento aéreo en Senegal para dar apoyo logístico a las misiones africanas y otros 21 efectivos están desplegados en Somalia. Además, un total de 284 militares participan también en la ‘Operación Atalanta’ de lucha contra la piratería en el Índico que, en mi opinión, son los verdaderamente útiles.

Hay que destacar que la misión más numerosa sigue siendo la de la ONU en Líbano, con 646 militares. ANTES LOS ATAQUES MÚTUOS LÍBANO-ISRAELÍES, ¿qué están haciendo esas tropas? ¿Sirven para algo cuando los conflictos de más intensidad lo requieren? Ignoramos cuanto nos han costado durante los 10 últimos años.

Según ha declarado este lunes la ministra de Defensa, Margarita Robles, «los militares españoles desplegados en Líbano están «en estado de alerta» pero realizando de nuevo «patrullas ordinarias en la Línea Azul» de la frontera entre Israel y Líbano». «Este domingo, tras el ataque a gran escala lanzado por el movimiento islamista Hamás contra Israel, se cobijaron en «los refugios» de la base Miguel de Cervantes, en Marjayún. Utilizaron los búnkeres antibombardeo después de que milicias palestinas –al parecer de Hezbolá- lanzaran cohetes hacia territorio del norte de Israel a primera hora del domingo, y el ejército de Israel respondiera con fuego de artillería en el área de Kfr Chouba, a 15 kilómetros de la base española». 

España lidera desde febrero de 2022 la misión de Naciones Unidas para Líbano. El General Aroldo Lázaro es el Jefe de Misión y Comandante de un fuerza de 9.994 cascos azules de 49 países distintos, según datos de la ONU. La Misión lleva vigilando la frontera entre Líbano e Israel desde hace 17 años. El coste en vidas de soldados españoles ha sido alto: 16 soldados han fallecido en este período de tiempo. En total, España ha contribuido con el despliegue de 22.024 personas entre personal militar, guardia civil e intérpretes, según los datos más actualizados enviados por el Estado Mayor de la Defensa

Un militar español ha afirmado que nuestros tanques no están preparados para afrontar los ataques de algunas de las más modernas y sofisticadas armas que están utilizando las milicias de Hezbolá.

Preguntas:

¿Qué hicieron los «cascos azules»  en el genocidio de Srebrenica ante el asesinato de unas 8000 personas de etnia bosnia-musulmana durante la guerra de Bosnia por parte de los sevios?

¿Cuántas películas de Hollywood se han realizado sobre el gueto judío de Varsovia durante la II Guerra Mundial?

¿Cuántas se filmarán sobre el gueto de Gaza y las masacres a los palestinos durante décadas?

¿Cuántas se filmarán sobre el gueto de Gaza y las masacres a los palestinos durante décadas?

CUADRO 1: MUERTES PALESTINAS E ISRAELÍES DESDE LA PRIMERA INTIFADA



CUADRO 2: TROPAS ESPAÑOLAS EN EL EXTRANJERO

La misión española más numerosa sigue siendo la de la ONU en Líbano, con 646 militares

 

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La desindustrialización de Alemania

 

Hay que ver con qué facilidad EE. UU. se ha desembarazado de un rival económico poderoso –Alemania–, y con ella de toda la UE. Claro que la docilidad e ineptitud de la clase política alemana y europea ha resultado fundamental para ello.


La desindustrialización de Alemania

 

EL VIEJO TOPO / 13 octubre, 2023

 


Redacción de Piccole Note

“Las mayores empresas alemanas abandonan el país». La desindustrialización es el tema de un artículo de Matthew Karnitschnig en Politico dedicado a la crisis que atenaza a Alemania.

Este es el meollo del artículo: «De repente, una tormenta perfecta ha golpeado a la vieja potencia europea, indicando que su recesión actual no es sólo «técnica», como esperan los políticos, sino más bien el presagio de un cambio fundamental de su suerte económica, que amenaza con desencadenar sacudidas sísmicas en toda Europa, creando más caos en el ya polarizado panorama político del continente».

¿UN PROBLEMA FINANCIERO Y TECNOLÓGICO?

El desempleo no deja de aumentar, señala Karnitschnig, y «los pedidos a las empresas de ingeniería del país, durante mucho tiempo un indicador de la salud de Germany Inc, cayeron drásticamente, un 10% sólo en mayo, el octavo descenso consecutivo. Esta debilidad es evidente en toda la economía alemana, desde el sector de la construcción hasta la industria química».

«El interés extranjero por Alemania como país en el que invertir también está disminuyendo. La inversión extranjera en Alemania cayó en 2022 por quinto año consecutivo, alcanzando su punto más bajo desde 2013″.

Hans-Jürgen Völz, economista jefe de BVMW, asociación que representa a las pequeñas y medianas empresas alemanas (Mittelstand), que constituyen la espina dorsal de la economía del país, explica a Politico que «a veces se habla de una desindustrialización progresiva».

Karnitschnig analiza los numerosos factores que han conducido a esta situación, desde la escasa propensión a la innovación tecnológica hasta una relación entre finanzas e industria demasiado desequilibrada a favor del sector industrial (a diferencia, por ejemplo, de Estados Unidos).

LA INEFABLE CAUSA DE LA DESINDUSTRIALIZACIÓN

En realidad, el análisis de Karnitschnig es poco convincente, basta con ver cómo trata la primera de las cuestiones críticas citadas: «El poder de la tecnología para transformar una economía -o dejarla atrás- queda patente al comparar las trayectorias de Alemania y Estados Unidos en los últimos 15 años. Durante este periodo, la economía estadounidense, impulsada por el auge de Silicon Valley, creció un 76% hasta alcanzar los 25,5 billones de dólares. La economía alemana creció un 19% hasta los 4,1 billones de dólares».

Si el axioma inicial es cierto, el paralelismo posterior parece mera numerología. En el periodo citado, en efecto, el auge de Silicon Valley coincidió con un estancamiento económico y financiero en Estados Unidos, apenas disimulado por inyecciones de montañas de dólares virtuales en el sistema, mientras que, paralelamente, Alemania se convertía en un gigante económico-financiero de proporciones mundiales.

La cuestión es precisamente esta última, a saber, que al titanismo económico, Alemania ha asociado una falta de relevancia política (gigante económico, enano político, se decía). Así, no ha podido hacer nada para defenderse de la adversidad del destino que la ha colocado en el centro de la competencia entre Estados Unidos, Rusia y China. En particular, de la aversión estadounidense hacia Berlín, visto como un competidor interno que se había atrevido a abrir las puertas de su economía a los antagonistas globales de Washington.

La guerra de Ucrania permitió a Washington -mediante sanciones- cortar los hilos que unían a Alemania con Rusia y la competencia entre Estados Unidos y China dificultó la cooperación entre Berlín y Pekín.

EL SIMBOLISMO DE NORD STREAM 2

A las sanciones se sumó el sabotaje por parte de Washington del Nord Stream 2, que tuvo efectos devastadores en la economía del país. Una hazaña, además, de gran carga simbólica, ya que el hundimiento del gasoducto fue paralelo al de Alemania.

Fue el acto de guerra más incisivo y devastador de la era posterior a 1989, ya que debilitó -y a la larga destruyó- la tercera economía del planeta y, al mismo tiempo, la de todo un continente. Además, todo ello en detrimento de países formalmente aliados de Estados Unidos.

Karnitschnig no puede escribir esto, por supuesto, y menos en un medio de comunicación como Politico. Sin embargo, sí lo menciona en su artículo cuando explica el impacto que el repentino aumento de los precios de la energía (causado por las sanciones y el sabotaje del Nord Stream 2) ha tenido en la economía alemana.

«En marzo, la empresa propietaria de la mayor fundición de aluminio de Alemania, Uedesheimer Rheinwerk, declaró que cerraría la planta a finales de año debido a los elevados costes energéticos”.

Aún más significativa es una mención posterior de mayor alcance: «En pocas palabras, la fórmula que hizo de Alemania la potencia industrial de Europa -una mano de obra altamente cualificada y empresas innovadoras impulsadas por energía barata- se ha deshecho.

HÍBRIDOS TEUTÓNICOS

Por último, una observación que ya hemos hecho antes, pero que merece la pena repetir. En realidad, Alemania también es víctima de sí misma y de su habitual hybris, al haber utilizado su triunfal marcha económica para erigirse en soberana de Europa.

Destruyendo el proyecto inicial de la Comunidad Europea, que hacía de ella un ámbito de cooperación y ayuda mutua de los pueblos del Viejo Continente, Berlín pretendió convertirla en un área de mero apoyo a su política global; invirtiendo, además, la otra perspectiva inherente a la génesis de la Comunidad, que era diluir la agresión teutona.

Con este apoyo, Berlín pretendía desafiar al mundo en solitario. Y perdió, por supuesto. Y, como en las dos guerras mundiales, arrastró consigo al abismo a todo el continente.

El abismo tardará en revelarse en todo su dramatismo. Y aún hay margen para medidas correctoras que amortigüen los efectos. Pero el escepticismo es legítimo dada la crisis global y, sobre todo, la talla de la clase política europea, bloqueada e infiltrada desde hace demasiado tiempo.

Fuente: https://www.piccolenote.it/mondo/la-de-industrializzazione-della-germania

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