miércoles, 23 de agosto de 2023

Cognición sensorial –sensación, percepción, representación–

 

Cognición sensorial –sensación, percepción, representación–

 

DIARIO OCTUBRE / agosto 21, 2023




«El primer paso en una cognición humana compleja e históricamente desarrollada es una contemplación viva y directa de la realidad circundante. La cognición sensorial, que incluye sensaciones, percepciones e ideas; al ser una forma de reflejo directo de los objetos y los fenómenos específicos del mundo material, sirve como fuente directa e indirecta de todo nuestro conocimiento.

 

«Nada podemos saber ni de las formas de la sustancia ni de las formas del movimiento, si no es por nuestras sensaciones». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

Cualquier conocimiento comienza con sensaciones y percepciones, con una revisión, comparación, distinción y procesamiento del material percibido por los sentidos. Todo el proceso subsiguiente de la cognición humana se basa, en última instancia, en la cognición sensorial. La cognición sensorial constituye, histórica y lógicamente, la etapa inicial del proceso de cognición. Esto es cierto tanto en relación con el reflejo del mundo material en la mente de un individuo, como en relación con el desarrollo histórico del conocimiento humano.

El conocimiento sensorial de la realidad material por parte del hombre se produce en el proceso de su actividad práctica, en el proceso de producción. Los clásicos del marxismo-leninismo señalaron que las personas no comienzan con la teoría, sino con la actividad práctica, con la producción de medios para su existencia. En el proceso del trabajo, de la actividad de producción práctica, las personas influyen en los objetos y fenómenos del mundo material que les rodea y reciben ciertas sensaciones y percepciones de este.

«La sensación es el resultado de la acción que ejerce sobre nuestros órganos de los sentidos la cosa en sí, existente objetivamente, fuera de nosotros». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

A través de las sensaciones, las personas reciben cierta información sobre las propiedades y cualidades de los objetos y los fenómenos individuales. Por eso, cuando se perturba la actividad de los órganos de los sentidos, la conexión de la conciencia con el mundo externo se interrumpe inevitablemente.

«La sensación es, en realidad, el vínculo directo de la conciencia con el mundo exterior, es la transformación de la energía de la excitación exterior en un hecho de la conciencia». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

El mecanismo de esta transformación –la transformación de un estímulo físico en un correspondiente proceso fisiológico y luego también mental– está ampliamente revelado por la ciencia soviética y sus diversas ramas: física, biología, fisiología y psicología. La fisiología soviética moderna, basada en las enseñanzas de Iván Petróvich Pávlov sobre la actividad nerviosa superior, establece los fundamentos materiales y fisiológicos de los procesos de la sensación, de las acciones de los órganos de los sentidos. La sensación, se considera como el resultado del trabajo conjunto de los órganos de los sentidos y la corteza cerebral. El aparato anatómico y fisiológico de la sensación, llamado por Pávlov el «aparato analizador», consta de tres partes: 1) un conjunto de receptores periféricos –ojos, oídos, nariz, etcétera–; 2) vías de propagación de la excitación nerviosa –fibras nerviosas– y 3) las zonas correspondientes –visual, auditiva, olfativa, etcétera– de la corteza cerebral. La corteza cerebral es un órgano de análisis y síntesis superior de estímulos externos; también dirige el trabajo de los analizadores de los nervios.

La ciencia soviética estableció que la transformación de un estímulo externo en un proceso nervioso –en un estímulo fisiológico y un acto psíquico–, que tiene lugar en el proceso de la sensación, ocurre abruptamente, como la transición de la energía fisicoquímica a una forma orgánica cualitativamente diferente de movimiento de la materia.

«Cada aparato periférico es un transformador especial de una energía externa dada en un proceso nervioso». (I. P. Pávlov; Las ciencias naturales y el cerebro, 1909)

Por ejemplo, el impacto de la energía luminosa en nuestro ojo provoca ciertos fenómenos fotoquímicos y eléctricos en su retina, que a su vez provocan un cambio en la concentración de iones en las terminaciones periféricas de los nervios ópticos. Este proceso de excitación, que comenzó en los nervios sensibles a la luz −bastones y conos−, se transmite a través de las fibras visuales a los centros −visuales− correspondientes de la corteza cerebral, donde se convierte en un determinado proceso mental. Pávlov reveló la dialéctica del proceso de transformación de la irritación fisiológica en un acto mental. Mostró que la formación de un reflejo condicionado es, al mismo tiempo, el proceso de aparición de un acto mental elemental: la sensación.

El sistema fisiológico de conexiones reflejas, condicionadas y nerviosas, formadas en el cerebro, fijadas por la estructura material correspondiente −estímulos y sus huellas en los hemisferios cerebrales−, que es un sistema de reflejo directo de la realidad en forma de sensaciones, percepciones e ideas, fue llamado por Pávlov el «primer sistema de señales».

«Para un animal, la realidad está señalada casi exclusivamente por estímulos y sus huellas en los hemisferios cerebrales, que llegan directamente a células especiales de los receptores visuales, auditivos y de otros tipos en el cuerpo. Esto es lo que también tenemos en nosotros mismos como impresiones, sensaciones e ideas del medio externo, tanto del natural en general como del nuestro social, excluyendo la palabra, audible y visible. Este es el primer sistema de señalización de la realidad que tenemos en común con los animales». (I. P. Pávlov; Los reflejos condicionados, 1934)

Sin embargo, en los humanos, el primer sistema de señalización adquirió características cualitativamente nuevas, ya que se desarrolló bajo la influencia del segundo sistema de señalización, ya formado con la influencia del trabajo, la producción material y la práctica sociohistórica en general. Los patrones biológicos, que determinaron el desarrollo de los animales, han sido reemplazados, en el hombre, por patrones sociales, en la medida en que sus órganos de los sentidos han perdido su anterior agudeza animal y sus limitaciones biológicas, adquiriendo una nueva cualidad: se han convertido en órganos humanos. Bajo la influencia del trabajo y su impacto práctico en el mundo circundante, los sentidos humanos y su actividad funcional mejoraron y se desarrollaron, aumentando su capacidad para percibir una gran variedad de cualidades y propiedades del mundo objetivo.

La capacidad de los órganos de los sentidos para percibir adecuadamente varias propiedades y cualidades del mundo objetivo ha mejorado, en el curso de la evolución biológica de los organismos, como resultado de la complejidad creciente de las formas de su interacción con el medio ambiente. La fisiología soviética estableció, por ejemplo, que la sensibilidad cromática del ojo es producto de un desarrollo relativamente tardío del mundo orgánico. En las primeras etapas de la filogénesis, la visión de los organismos animales era incolora. En muchos animales muy desarrollados, la sensibilidad al color está ausente o muy poco desarrollada –por ejemplo, en los perros–. Incluso los grandes simios solo pueden distinguir unos pocos colores. Solo el hombre, mediado por el proceso del trabajo y una interacción más profunda con el mundo exterior, ha formado un aparato fisiológico que tiene una gran capacidad para percibir, adecuadamente, varios colores. Véase la obra de S. V. Kravkov «Color visión» (1951).

Al someter los objetos de la naturaleza a un procesamiento práctico, especialmente al crear otros nuevos, las personas cambiaron el mundo sensorial de los objetos circundantes y, a la vez, cambiaron la naturaleza de su contemplación sensorial; puesto que sus percepciones reflejaban los objetos y fenómenos de la realidad ya en gran parte cambiados y transformados por el proceso de la actividad material y productiva del trabajo.

«El mundo sensible que le rodea no es algo directamente dado desde toda una eternidad y constantemente igual a sí mismo, sino el producto de la industria y del estado social, en el sentido de que es un producto histórico, el resultado de la actividad de toda una serie de generaciones, cada una de las cuales se encarama sobre los hombros de la anterior, sigue desarrollando su industria y su intercambio y modifica su organización social con arreglo a las nuevas necesidades». (Karl Marx y Friedrich Engels; Ideología alemana, 1846)

Por lo tanto, los órganos de los sentidos del hombre y su actividad funcional son producto, no sólo de toda la evolución anterior de sus ancestros animales, sino también del desarrollo sociohistórico del propio hombre.

«La formación de los cinco sentidos es un trabajo de toda la historia universal hasta nuestros días». (Karl Marx; Manuscritos económicos y filosóficos, 1844)

El ojo humano, capaz de percibir la riqueza de formas y colores, fue vivificado por las necesidades prácticas del hombre, por la práctica sociohistórica. Con el desarrollo de su actividad laboral o con la creación de nuevas formas de producir pinturas, las personas aprendieron a distinguir cada vez más sutilmente varios tonos de colores. El oído musical, sólo podía formarse como resultado de la creación de la música. Las percepciones del gusto culinario del hombre dependen aún más de la actividad productiva, que se volvieron humanas solo en el proceso de desarrollo de la producción de alimentos y el arte de preparar alimentos:

«De la misma manera que el lenguaje, en su gradual desarrollo, va necesariamente acompañado por el correspondiente perfeccionamiento del órgano del oído, así también el desarrollo del cerebro en general lleva aparejado el de todos los sentidos. El águila ve mucho más lejos que el hombre, pero el ojo humano descubre mucho más en las cosas que el ojo del águila. El perro tiene un olfato más fino que el hombre, pero no distingue ni la centésima parte de los olores que acusan para éste determinadas características de diferentes cosas. Y el sentido del tacto, que en el mono apenas se da en sus inicios más toscos, sólo se desarrolla al desarrollarse la misma mano del hombre, por medio del trabajo». (Friedrich Engels; Dialéctica de la naturaleza, 1883)

La sensación de una persona es un proceso complejo, que tiene lugar en su aparato sensorial bajo la influencia de estímulos externos. La peculiaridad de las sensaciones es que una persona siente, percibe, muestra sensualmente en la conciencia no los procesos nerviosos más físicos, químicos y fisiológicos, sino los objetos y fenómenos que causan estos procesos.

Surge la pregunta: ¿los objetos del mundo material se reflejan correctamente en las sensaciones y percepciones de una persona? Los representantes del agnosticismo, el idealismo filosófico y fisiológico han insistido y continúan insistiendo en que supuestamente existe una incapacidad innata de los órganos de los sentidos para reflejar correctamente el mundo externo. «No hay semejanza», escribió el fisiólogo alemán del siglo XIX Helmholtz, «entre la calidad de las sensaciones sensoriales y la calidad de los agentes externos que excitan nuestras sensaciones sensoriales y se transmiten a través de ellas».

Los agnósticos, los idealistas filosóficos y fisiológicos declararon que las sensaciones y las percepciones son signos, símbolos y jeroglíficos convencionales, supuestamente sin semejanza con los objetos externos que representan.

En su obra «Materialismo y empiriocriticismo» (1909), Lenin sometió la teoría de los símbolos, o jeroglíficos, a una crítica devastadora. Demostró que esta teoría es una teoría falsa y anticientífica, echando agua en el molino del agnosticismo y el idealismo. Criticando a Helmholtz, escribió:

«Si las sensaciones no son imágenes de las cosas, sino sólo signos o símbolos que no tienen «ninguna semejanza» con ellas, se quebranta la premisa materialista de la que parte Helmholtz, se pone de cierta forma en duda la existencia de los objetos exteriores, puesto que los signos o símbolos son plenamente posibles respecto a unos objetos ficticios, y todos conocemos ejemplos de signos o símbolos de esta clase». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

Lenin también criticó severamente a Plejánov, quien, haciendo concesiones al kantismo, escribió que:

«Nuestras sensaciones son una suerte de jeroglíficos, que llevan a nuestro conocimiento lo que sucede en la realidad. Estos jeroglíficos no se asemejan a los hechos de los cuales nos informan. Pero nos informan con una perfecta fidelidad tanto de los hechos como —y esto es lo principal— de las relaciones que existen entre ellos». (Georgui Plejánov; Notas y advertencias a la traducción rusa del libro de Engels «Ludwig Feuerbach y el fin de la filosofía clásica alemana» (1886), 1905)

En una lucha resuelta contra varias escuelas idealistas, Lenin desarrolló con excepcional profundidad y consistencia la doctrina materialista dialéctica de la sensación como imagen de la realidad objetiva.

«Nuestras sensaciones, nuestra conciencia son sólo la imagen del mundo exterior, y de ello se comprende que el reflejo no puede existir sin lo reflejado, mientras que lo reflejado existe independientemente de lo que lo refleja». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

La exposición de Lenin del empiriocriticismo, el idealismo fisiológico y la teoría de los jeroglíficos en esta obra es de gran importancia, ya que nos arma en la lucha contra la moderna filosofía reaccionaria estadounidense-británica. Esta filosofía revive una y otra vez las viejas ideas idealistas sobre la imposibilidad de un reflejo adecuado del mundo exterior en las sensaciones humanas. Negando la correspondencia del reflejo del mundo objetivo en las sensaciones humanas, reducen toda la riqueza de este «reflejo» al mundo subjetivo, a la «totalidad de las sensaciones», a la «energía específica» de los órganos de los sentidos, etc.

La teoría de la subjetividad de las cualidades secundarias –color, sonido, olor, sabor, etcétera–, muy difundida en la filosofía burguesa, ha sido utilizada en el pasado y está siendo utilizada en la actualidad por diversos idealistas en la lucha contra el materialismo en general y la teoría marxista-leninista del reflejo en particular. Los idealistas estadounidenses y británicos –Bradley, McTaggart, Royce, Drake, Santayana, Broad, Pratt, Strong, etcétera– «prueban» la subjetividad de las cualidades secundarias de varias maneras. «Una cosa», argumentan, «tiene una cualidad secundaria sólo en relación con un órgano… ya que podemos tener sensaciones sin un objeto. Por lo tanto, las cualidades secundarias son apariencias».

Para todos los idealistas, la negación de la objetividad de las cualidades secundarias era sólo una preparación lógica para la negación de la objetividad de las cualidades primarias y la objetividad del mundo en general. Russell, Moore, Wittgenstein y otros proceden de la negación de la objetividad de las cualidades secundarias al fundamentar el «positivismo lógico» y afirman que todo el mundo existente consiste «simplemente en ciertas filas y combinaciones de datos de los sentidos». El pragmático estadounidense D. Dewey sostiene que nuestras percepciones sensoriales son solo una «corriente de la conciencia», herramientas de nuestra actividad práctica, de nuestras necesidades, pero que no tienen nada que ver con los objetos externos.

El materialismo dialéctico, en pleno acuerdo con la experiencia, la práctica y la ciencia, prueba que la sensación es un reflejo en la conciencia humana de varias propiedades y cualidades de los objetos y fenómenos del mundo material −longitud, movimiento, forma, color, sonido, olor, etcétera−. La teoría leninista del reflejo rechaza resueltamente la negación hecha por los subjetivistas y mecanicistas de la existencia objetiva del color, el olor, el sonido, etc. No son nuestros órganos de los sentidos los que generan colores, sonidos, olores y demás en nuestra mente, sino la existencia objetiva del color de los objetos y fenómenos del mundo material, su sonido y olor son percibidos por nuestros sentidos, dan lugar en nosotros a una sensación de color, sonido, olor, etc.

La ciencia soviética avanzada, corrobora la doctrina de la sensación de Lenin como una imagen del mundo objetivo con los datos de la ciencia natural y refuta por completo varias teorías idealistas. Nuestros órganos de los sentidos tienen la capacidad de reflejar adecuadamente las propiedades y cualidades inherentes a los mismos objetos del mundo material. Por ejemplo, con la ayuda del ojo reflejamos las propiedades de color del mundo objetivo. Las superficies de los objetos del mundo material tienen un cierto color, es decir, tienen la propiedad de emitir o reflejar vibraciones electromagnéticas de una determinada longitud de onda. El color de un objeto es el resultado de su interacción con ciertos rayos de luz que inciden sobre su superficie. El color depende tanto de la longitud de las ondas de luz –electromagnéticas– que inciden en el objeto, como de la composición de la sustancia, de las propiedades de los átomos y las moléculas ubicadas en su superficie. «Tanto el sol como todos los objetos que iluminan», escribió el famoso científico soviético Kravkov, «envían muchos rayos de varias longitudes de onda. La suma de las radiaciones de varias longitudes de onda emitidas o reflejadas por cada cuerpo da los espectros de emisión, o reflexión, que caracterizan las propiedades de color de ese cuerpo». Véase la obra de S. V. Kravkov «Color visión» (1951).

En consecuencia, los colores −rojo, azul, verde, etcétera− son ciertas propiedades objetivas, cualidades de los objetos materiales que existen independientemente del sujeto que las percibe y que son reflejadas en él. Pero si el color es una propiedad objetiva de un objeto que existe fuera del sujeto, entonces su sensación depende del sujeto que la percibe. La sensación es un reflejo subjetivo en la cabeza humana de la realidad objetiva del mundo exterior.

«La sensación es una imagen subjetiva del mundo objetivo». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

La sensación es una imagen subjetiva en tanto que se da en el sistema nervioso de una personalidad histórica concreta, y no existe fuera del sujeto actuante. Por tanto, la sensación depende en cierta medida del estado del sujeto y del desarrollo tanto del organismo en su conjunto como de sus órganos de los sentidos, de su sistema nervioso y de su cerebro. Se sabe que un cambio en el estado del cuerpo, de los órganos sensoriales y del sistema nervioso, afecta al proceso de la sensación, provoca un aumento o disminución de la capacidad del sistema nervioso para responder a estímulos externos. La sensación es una imagen subjetiva, pero no en el sentido de una distorsión de la realidad en la mente humana, sino en el sentido de que es un proceso mental, un procesamiento de la materia en la cabeza humana. La imagen que ha surgido en la cabeza de una persona es solo una imagen aproximadamente correcta, una copia de un objeto real; pero esta imagen no es idéntica al sujeto, no es un reflejo absolutamente exacto y completo del mismo. Si nuestras sensaciones reflejaran inmediata y completamente toda la complejidad de los procesos materiales, entonces la ciencia no sería necesaria.

«El hombre no puede captar = reflejar = reflectar la naturaleza como un todo, en su integridad, su «totalidad inmediata»; sólo puede acercarse eternamente a ello, creando abstracciones, conceptos, leyes, una imagen científica del mundo, etcétera». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Resumen del libro de Hegel «Ciencia de la lógica», 1914)

El sentimiento es subjetivo en su forma, porque es una función del cerebro, del sistema nervioso, de la materia organizada de cierta manera. Pero el contenido de la sensación no está determinado por el proceso nervioso que tiene lugar en el sujeto, sino por la naturaleza de la realidad objetiva que lo provocó. La sensación, siendo subjetiva en su forma, es objetiva en su contenido, en su fuente. La sensación de una persona contiene en sí misma, en forma de ideas, lo que está realmente fuera de la sensación, que es su objeto, la fuente de su existencia.

«Si miro a un árbol y lo veo sólo significa que incluso antes de que naciera en mi cabeza la idea de un árbol, el árbol mismo existía, lo que me provocó una idea correspondiente». (Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, Stalin; ¿Anarquismo o socialismo?, 1905)

La sensación, al ser una imagen de la realidad objetiva, básicamente da un reflejo correcto, verdadero y adecuado de la realidad objetiva, lo cual es confirmado por la experiencia de la vida diaria y las actividades prácticas de las personas. Todos los grandes éxitos logrados por la práctica humana se han vuelto posibles como resultado de la correcta reflexión del hombre sobre el mundo material que lo rodea. Si las percepciones sensoriales dieran una visualización incorrecta y distorsionada de los objetos, entonces la relación correcta de una persona con el mundo exterior sería imposible, su orientación en este mundo sería imposible, aún más, la actividad práctica del sujeto de una persona sería imposible.

«El dominio de la naturaleza, que se manifiesta en la práctica de la humanidad, es el resultado del reflejo objetivo y veraz, en la cabeza del hombre, de los fenómenos y de los procesos de la naturaleza y constituye la prueba de que dicho reflejo –dentro de los límites de lo que nos muestra la práctica– es una verdad objetiva, absoluta, eterna». (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; Materialismo y empiriocriticismo, 1909)

A través de las sensaciones, una persona refleja las diversas propiedades y cualidades de los objetos en el mundo externo −dureza, rugosidad, suavidad, forma, color, sonido, olor, etcétera−. Pero, en realidad, no existen cualidades y propiedades «puras» aisladas de los objetos, sino que existen objetos integrales que poseen ciertas cualidades y propiedades. Estamos convencidos de la integridad de los objetos en el proceso de toda actividad práctica, influyéndolos y cambiándolos. Como resultado, nuestra cognición sensorial se ha desarrollado históricamente como la capacidad de reflejar objetivamente el mundo material. Las sensaciones separadas, proporcionadas por varios órganos de los sentidos y que reflejan varias propiedades y cualidades de los objetos, se sintetizan en la corteza cerebral y se conectan con los datos de la experiencia pasada, se convierten en percepciones que dan imágenes integrales de los objetos.

Sensación y percepción son dos momentos, dos fases de una misma cognición sensorial. Sin embargo, siendo un acto mental más complejo que la sensación, la percepción es imposible sin sensaciones. Surge y se desarrolla únicamente sobre la base de las sensaciones, como la capacidad de sintetizarlas y generalizarlas. Este proceso de transformación de las sensaciones individuales en percepciones está determinado por la unidad de la naturaleza del propio objeto percibido −integridad objetiva de los objetos− y la actividad práctica y subjetiva del sujeto que percibe.

La percepción sensorial es una contemplación viva, una forma de reflejo directo en la mente humana de los objetos y fenómenos de la realidad circundante. Pero la inmediatez de las percepciones en una etapa u otra del desarrollo histórico del hombre crece siempre sobre la base de su mediación por toda la práctica sociohistórica anterior, el desarrollo de la producción material, el conocimiento y el pensamiento científico. El desarrollo de la producción material y de la ciencia revela las limitaciones relativas de las percepciones sensoriales del hombre y lo alienta a utilizar todo tipo de métodos de percepción mediada; es decir, a inventar diversas herramientas y dispositivos que expanden infinitamente los límites de su sensibilidad y el campo de los fenómenos percibidos.

Armar los sentidos humanos con el equipo apropiado −una lupa, un telescopio, un microscopio, un espectroscopio, etcétera− permitió expandir infinitamente los límites del conocimiento sensorial y penetrar no solo en los límites del lejano mundo estelar, sino también al mundo microscópico, al mundo de las bacterias más pequeñas, al mundo de las moléculas, al mundo de los átomos y de los electrones. Gracias a medios técnicamente mejorados de investigación física, el hombre pudo penetrar en el mundo de los procesos intraatómicos, aprender sus leyes y descubrir en ellos nuevas fuentes inagotables de energía −como la energía intraatómica− que pueden ponerse al servicio de la humanidad.  Lo que es inaccesible a la cognición sensorial en una etapa del desarrollo histórico de la humanidad está disponible en otra etapa gracias al desarrollo de la producción social y la tecnología.

Sobre la base de sensaciones y percepciones, una persona genera ideas como una forma más compleja de reflejo de la realidad. Las representaciones surgen sobre la base del impacto práctico de una persona sobre los objetos del mundo material y son una forma más generalizada del reflejo visual y sensible de estos objetos. Al reproducir un objeto previamente percibido, la representación no refleja todos sus detalles concretos y sensoriales −como la percepción−, sino solo los rasgos, aspectos y signos más característicos. La representación es, pues, una forma generalizada de reflexión de la realidad. Pero la representación es sólo la etapa inicial de la generalización, todavía conserva algunos rasgos de singularidad y visibilidad concreta. La influencia recíproca de lo visual y lo generalizado en las representaciones constituye su peculiaridad como eslabón en el tránsito dialéctico de las percepciones sensoriales a los conceptos». (Y. G. Gaydukov; El conocimiento del mundo y sus regularidades, 1953)

FUENTE: bitacoramarxistaleninista.blogspot.com

 

martes, 22 de agosto de 2023

Ejército sirio obliga a militares de EEUU a retirarse en noroeste

 

Ejército sirio obliga a militares de EEUU a retirarse en noroeste

 


TERCERA INFORMACION / 21.08.2023

convoy de EE.UU. se vio obligado a replegarse luego de que fuerzas sirias le impidieran entrar en la aldea de Tal al-Dahab, en Al-Hasaka (noreste).



Según informó este domingo la agencia estatal siria de noticias, SANA, unidades del Ejército de Siria identificaron un convoy militar de las fuerzas estadounidenses, compuesto por cuatro vehículos blindados, acompañados por dos helicópteros Apache, y no permitieron que continuara su travesía, por lo que tuvo que retirarse.

Las fuerzas sirias bloquearon el paso de la columna de vehículos estadounidense que tenía planeado entrar de manera ilegal en la aldea de Tal al-Dahab, situada en la provincia de Al-Hasaka.

Las acciones contra los militares estadounidenses han aumentado recientemente mientras crece la indignación popular ante la presencia ilegal de estas fuerzas extranjeras.

En este sentido, las bases ilegales estadounidenses en el este de Siria han sido blanco de ataques con cohetes al menos tres veces en las últimas semanas. Un grupo local, llamado ‘Resistencia Popular en la Región Oriental’ de Siria, se atribuyó la responsabilidad de estos ataques.

A pesar del rotundo rechazo del Gobierno de Siria a la presencia de EE.UU. en el país árabe, Washington sigue enviando contingentes militares al este y el noreste del país, zonas ricas en recursos petroleros sirios. 

Damasco asegura que EE.UU. insiste en permanecer en Siria para robar los recursos del país árabe y renovar la estructura del grupo terrorista Daesh.

De hecho, algunas células durmientes de Daesh se han activado recientemente en algunas zonas de Siria.

sno/ncl/mkh

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El colapso ecológico –del que nos advirtieron– ya comenzó. [Lo que no ha comenzado es el DESMONTAJE del primer causante del desastre ecológico que no es el hombre en abstracto, sino el modo de producción capitalistas, al que los gobiernos y otras organizaciones de mucho rumbo y tronio sustentan engañando a la opinión pública]

 

El cambio climático ya no es una amenaza, sino una realidad. Una realidad que seguirá empeorando, porque las medidas que se proponen para paliarlo –y el calendario de las mismas– son totalmente insuficientes. El cambio climático ya no es una amenaza, sino una realidad. Una realidad que seguirá empeorando, porque las medidas que se proponen para paliarlo –y el calendario de las mismas– son totalmente insuficientes.


El colapso ecológico –del que nos advirtieron– ya comenzó




El Viejo Topo

22 agosto, 2023 

En 2023 se han registrado diferentes anomalías climáticas que marcan nuevos récords históricos en la trágica progresión del cambio climático a nivel global.

Así, en junio, la temperatura superficial en el Atlántico Norte alcanzó el máximo incremento de 1,3 grados centígrados respecto a los valores preindustriales. En una dirección similar –aunque con valores inferiores– aumentó la temperatura media de los mares a nivel global. Por otra parte, la retracción del hielo antártico alcanzó un nuevo límite, llegando a un descenso histórico en 2016, pero varios meses antes, en plena estación fría.

La combinación de estos registros ha llevado a los científicos que siguen estos procesos a alertar del peligro de un cambio profundo en las corrientes que regulan la temperatura y la vida en los océanos y a nivel global. Las olas de calor registradas en las costas de gran parte del mundo (Irlanda, México, Ecuador, Japón, Mauritania e Islandia) pueden ser, a su vez, una prueba de ello.

Estos fenómenos, claro está, no se limitan a los mares. El jueves 6 de julio, la temperatura global del aire (medida a dos metros del suelo) alcanzó por primera vez en la historia de los últimos siglos los 17,23 grados centígrados, 1,68 grados más que los valores preindustriales; el pasado mes de junio ya fue el más cálido de la historia. Mientras tanto, las temperaturas en los continentes, sobre todo en el Norte, también batieron récords: 40 grados Celsius en Siberia, 50 grados Celsius en México, el junio más cálido en Inglaterra en la serie histórica iniciada en 1884.

Y su contracara, las sequías, como la que azota a Uruguay, donde la escasez de agua dulce desde mayo ha obligado a recurrir cada vez más a fuentes salobres, volviendo el agua del grifo imbebible para los habitantes del área metropolitana de Montevideo, donde se concentra el 60% de la población del país. Se trata de una sequía que, de continuar, podría dejar sin agua potable a esta región del país, convirtiéndola en la primera ciudad del mundo en sufrir tal catástrofe.

Pero el calor sofocante y las sequías también traen consigo voraces incendios, como el del bosque boreal que recorre Canadá desde hace semanas, con más de 500 focos repartidos por distintas regiones del país, muchos de ellos incontrolables, y las imágenes generalizadas de una Nueva York apocalíptica oscurecida y teñida de rojo bajo un manto de cenizas.

Este cúmulo de evidencias trágicas, contra todas las narrativas negacionistas, hace innegable que la crisis climática ya está aquí, entre nosotros y nosotras. Asimismo, indica el fracaso absoluto de las políticas e iniciativas adoptadas para reducir la emisión o presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera. En esta dirección, en mayo de 2023, los niveles de dióxido de carbono (CO2) medidos en el observatorio global de referencia de la NOAA en Hawai alcanzaron un máximo histórico de 424 partes por millón (ppm), siendo más de un 50% superiores a los de antes del inicio de la era industrial y, los del periodo enero-mayo de 2023, un 0,3% superiores a los del mismo periodo de 2022 y un 1,6% respecto a los de 2019. Según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, la temperatura global de la superficie ha aumentado más rápidamente desde 1970 que en cualquier otro periodo de 50 años durante al menos los últimos 2.000 años, el mismo periodo en el que se desplegaron los acuerdos internacionales y las iniciativas nacionales para combatir las causas del cambio climático. El fracaso de estas políticas aparece también reflejado, en nuestro presente, en la persistencia y fortaleza de un capitalismo fósil y su expolio y destrucción socioambiental.

No sólo han fracasado las llamadas políticas de mitigación, sino que también las llamadas políticas de adaptación destinadas a minimizar los impactos previsibles del cambio climático son débiles o incluso inexistentes.

En la misma línea, el informe anual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM, Global Annual to Decadal Climate Update) publicado en mayo de 2023 advertía de que es muy probable (66% de probabilidad) que la temperatura media anual mundial supere los 1,5 grados centígrados en al menos un año de los próximos cinco (2023-2027), es posible (32 % de probabilidad) que la temperatura media supere los 1,5 grados centígrados y es casi seguro (98% de probabilidad) que al menos uno de los próximos cinco años, así como el quinquenio en su conjunto, sea el más cálido jamás registrado; el IPCC ha estimado graves consecuencias si se supera esta temperatura de forma permanente.

¿Qué tan cerca de este punto nos situará la llegada del fenómeno de El Niño este año y posiblemente en los próximos? El Niño es un evento de origen climático que se expresa en el calentamiento del Océano Pacífico ecuatorial oriental y se manifiesta en ciclos de entre tres y ocho años. Con antecedentes en el siglo XIX, en 1924 el climatólogo Gilbert Walker acuñó el término “Oscilación del Sur” para identificarlo y en 1969 el meteorólogo Jacob Bjerknes sugirió que este calentamiento inusual en el Pacífico oriental podría desequilibrar los vientos alisios e incrementar las aguas cálidas hacia el este, es decir, hacia las costas intertropicales de Sudamérica.

Pero no se trata simplemente de un fenómeno meteorológico tradicional que se repite en periodos anuales irregulares. No es un fenómeno natural; por mucho que se intente, una y otra vez, invisibilizar o negar sus causas sociales. Por el contrario, en las últimas décadas, la dinámica de la crisis climática ha aumentado tanto en frecuencia como en intensidad. Ya a principios de 2023 concluyó el tercer episodio continuado de La Niña, la tercera vez desde 1950 que se prolonga más de tres años y con intensidad creciente. Asimismo, en 2016, El Niño provocó el récord de temperatura media alcanzado por el planeta. Y diferentes científicos estiman hoy que este Súper-Niño puede repetirse en la actualidad con consecuencias desconocidas dados los niveles de gases de efecto invernadero y la dinámica de la actual crisis climática.

Las banderas de un cambio inspirado en la justicia social y climática y las vías efectivas de esta transición socioecológica enarboladas por los movimientos populares se hacen hoy más imperativas y urgentes. Es posible proponer un plan popular urgente de mitigación y adaptación. Pero para hacer socialmente audibles estas alternativas, para romper con la ceguera ecológica que quiere imponerse, es necesario primero quebrar la construcción epistemológica que quiere inscribir estas catástrofes, repetida y persistentemente, en un mundo de naturaleza supuestamente pura, en un campo presuntamente externo, ajeno y fuera del control social humano.

Se trata de una matriz de naturalización que, al tiempo que excluye a los grupos sociales y al modo de organización socioeconómica de cualquier responsabilidad por las crisis actuales, quiere convertirlas en acontecimientos imprevisibles e incognoscibles que sólo dejan la opción de la resignación, la alienación religiosa o la resiliencia individual. El cuestionamiento de estas visiones se inscribe no sólo en los discursos sino también en las prácticas y emociones, en responder a la catástrofe con la (re)construcción de vínculos y valores de afectividad, colectividad y solidaridad, soportes indispensables para el cambio emancipatorio.

Fuente: Globetrotter.

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lunes, 21 de agosto de 2023

Los diez mandamientos del comunista español

 

El 21 de agosto de 1940 era asesinado en México León Trotsky. Lo recordamos hoy aquí reproduciendo este texto, tomado de la edición de Escritos sobre España que publicó Ruedo Ibérico en 1971. El texto original está fechado en abril de 1931.


Los diez mandamientos del comunista español


León Trotsky

El Viejo Topo

21 agosto, 2023 

 


  1. La monarquía ha perdido el poder, pero espera reconquistarlo. Las clases poseedoras están todavía firmes en sus estribos. El bloque de republicanos y socialistas se ha colocado en el terreno del cambio republicano para evitar que las masas tomen el camino de la revolución socialista. ¡Desconfiad de las palabras! ¡Actuar es lo que hace falta! ¡Para comenzar: detención de los dirigentes más destacados y sostenedores del antiguo régimen, confiscación de los bienes de la dinastía y de sus lacayos más comprometidos! ¡Armamento para los obreros!
  2. El gobierno, apoyándose en republicanos y socialistas, se esforzará por todos los medios por ampliar sus bases hacia la derecha, en dirección de la gran burguesía, e intentará capitular a fin de neutralizar a la Iglesia. El gobierno es un gobierno de explotadores creado para protegerles de los explotados. El proletariado está en oposición irreconciliable con el gobierno de los agentes republicanos «socialistas» de la burguesía.
  3. La participación de los socialistas en el poder significa que irán acrecentándose los choques violentos entre obreros y jefes socialistas. Esto abre amplias posibilidades a la política revolucionaria del frente único. Cada huelga, cada manifestación, cada acercamiento de los obreros a los soldados, cada paso de la masa hacia la verdadera democratización del país, se va a enfrentar de ahora en adelante con la resistencia de los jefes socialistas como hombres «del orden». Por consiguiente, es tanto más importante para los obreros comunistas el participar en el frente único con los obreros socialistas, sindicalistas y sin partido, y arrastrarles más tarde detrás de ellos.
  4. Los obreros comunistas constituyen hoy una pequeña minoría en el país. No pueden aspirar al poder de una manera inmediata. Actualmente no pueden proponerse como objetivo práctico la caída violenta del gobierno republicano-socialista. Toda tentativa en este sentido sería una aventura catastrófica. Es necesario que las masas de obreros, soldados y campesinos atraviesen la etapa de las ilusiones republicanas «socialistas» a fin de liberarse de ella más radical y definitivamente. No engañarse con frases, observar los hechos con los ojos muy abiertos, preparar tenazmente la segunda revolución, la revolución proletaria.
  5. La tarea de los comunistas en el periodo actual, consiste en ganarse a la mayoría de los obreros, la mayoría de los soldados,la mayoría de los campesinos. ¿Qué hace falta para eso? Agitar, educar a los cuadros, «explicar con paciencia» (Lenin), organizar. Todo eso a base de la experiencia de las masas y de la participación activa de los comunistas en esta experiencia: la política amplia y audaz del frente único.
  6. Con el bloque republicano-socialista o bien con partes de éste, los comunistas no deben hacer ninguna transacción que pueda limitar o debilitar de una forma directa o indirecta la libertad de crítica y de agitación comunista. Los comunistas explicarán, por todas partes y sin descanso, a las masas populares que en las luchas contra todas las variedades de la contrarrevolución monárquica estarán en primera fila, pero que para semejante lucha no es necesario ninguna alianza con los republicanos y los socialistas, cuya política estará inevitablemente basada en concesiones a la reacción e intentarán ocultar las intrigas de ésta.
  7. Los comunistas emiten las más radicales consignas democráticas : libertad completa para las organizaciones proletarias, libertad de auto administración local, elegibilidad de todos los funcionarios por el pueblo, admisión al voto de hombres y mujeres a partir de 18 años, etc., creación de una milicia obrera y, más tarde, de una milicia campesina. Confiscación de todos los bienes de la dinastía y de los bienes de la Iglesia en favor del pueblo, en primer lugar en favor de los parados, de los campesinos pobres y para el mejoramiento de la situación de los soldados. Separación completa de la Iglesia y del Estado. Todos los derechos cívicos y libertades a los soldados. Elegibilidad de los oficiales en el ejército. El soldado no es un verdugo del pueblo, tampoco un mercenario armado de los ricos, ni un pretoriano, sino un ciudadano revolucionario, hermano de sangre del obrero y del campesino.
  8. La consigna central del proletariado es la de soviet obrero. Esta consigna deberá anunciarse, popularizarse incansable y constantemente, y a la primera ocasión hay que proceder a su realización. El soviet obrero no significa la lucha inmediata por el poder. Es ésa sin duda la perspectiva, pero a la que la masa sólo puede llegar por el camino de su experiencia y con la ayuda del trabajo de clarificación de los comunistas. El soviet obrero significa hoy la reunión de las fuerzas diseminadas del proletariado, la lucha por la unidad de la clase obrera, por su autonomía. El soviet obrero se encarga de los fondos de huelga, de la alimentación de los parados, del contacto con los soldados a fin de evitar encuentros sangrientos entre ellos, de los contactos entre la ciudad y el pueblo, con objeto de asegurar la alianza de los obreros con los campesinos pobres. El soviet obrero incorpora representantes de los contingentes militares. Es así solamente, como el soviet llegará a ser el órgano de la insurrección proletaria y, más tarde, el órgano del poder.
  9. Los comunistas deben elaborar inmediatamente un programa agrario revolucionario. La base de éste tiene que ser la confiscación de las tierras de las clases privilegiadas y ricas, de los explotadores, empezando por la dinastía y la Iglesia, a favor de los campesinos pobres y de los soldados. Este programa debe adaptarse concretamente a las diferentes zonas del país. Teniendo particularidades económicas e históricas singulares, es necesario crear inmediatamente en cada provincia una comisión para la elaboración concreta del programa agrario en estrecha relación con los campesinos revolucionarios de la región. Es necesario saber comprender la voz de los campesinos para formularla de una manera clara y precisa.
  10. Los socialistas que se dicen de izquierda (entre los cuales hay honrados obreros) invitarán a los comunistas a hacer un bloque e incluso a unificar las organizaciones. A esto los comunistas responden: «Estamos dispuestos, en el interés de la clase obrera y para la solución de determinadas tareas concretas, a trabajar unidos con todo grupo y con toda organización proletaria. Con este fin proponemos correctamente la creación de soviets. Representantes obreros, pertenecientes a diferentes partidos, discutirán en esos soviets sobre todas las cuestiones actuales y todas las tareas inmediatas. El soviet obrero es la forma más natural, más abierta, más honesta y más sana de la alianza en vista del trabajo común. En el soviet obrero, nosotros los comunistas, propondremos nuestras consignas y nuestras soluciones y nos esforzaremos para convencer a los obreros de lo correcto de nuestro camino. Cada grupo debe gozar en el seno del soviet obrero de una entera libertad de crítica. En la lucha para los objetivos prácticos propuestos por el soviet, nosotros, los comunistas, estaremos siempre en primera fila». Esta es la forma de colaboración que los comunistas proponen fraternalmente a los obreros socialistas, sindicalistas y sin partido.

Asegurando la unidad en sus propias filas, los comunistas ganarán la confianza del proletariado y de la gran mayoría de campesinos pobres, con su brazo armado ellos tomarán el poder, y abrirán la era de la revolución socialista.

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domingo, 20 de agosto de 2023

Enseñanzas mesoamericanas

 

En Mesoamérica, los trabajos arqueológicos recientes están cambiando la visión preexistente de civilizaciones verticales desarrolladas en el seno de “Estados” despóticos carentes de esquemas cooperativos y coercitivos. La cosa es más compleja.


Enseñanzas mesoamericanas


David M. Carballo, Gary M. Feinman

El Viejo Topo

20 agosto, 2023 

 



La arqueología está cambiando lo que sabemos sobre la antigua Mesoamérica

La arqueología reciente de la antigua Mesoamérica está cambiando la comprensión general de la gente y las instituciones que habitaron este mundo: la evidencia nos dice que el Gobierno cooperativo y plural era, por lo menos, tan común como los Estados despóticos, y más resistente que estos.

La complejidad de este escenario y los logros de los pueblos de Mesoamérica son aún más impresionantes si se tiene en cuenta la accidentada orografía y la escasez de recursos de la zona. En comparación con la antigua Eurasia, los habitantes de Mesoamérica –la región que se extiende desde Costa Rica hasta el centro de México– carecían de bestias de carga y de transporte rodado, y el uso de metales era generalmente limitado.

Hasta hace poco, nuestra comprensión de cómo se desarrollaron la mayoría de las sociedades y los primeros Estados se basaba en gran medida en interpretaciones de las sociedades urbanas de Eurasia. Se asumían Gobiernos despóticos y coercitivos (excepto en la antigua Atenas y la Roma republicana), se atribuía gran importancia a las acciones de la élite y se suponía que las funciones básicas de la economía estaban en manos del gobernante.

La Mesoamérica precolonial no encaja en este marco: ni la producción económica ni la distribución estaban controladas centralmente por gobernantes despóticos, ni la gobernanza en sociedades con poblaciones muy numerosas era universalmente coercitiva.

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Esta nueva perspectiva es el resultado de décadas de cambio en el enfoque de la investigación arqueológica, que ha pasado de los templos y las tumbas a los patrones de asentamiento regional, los trazados urbanos, las excavaciones de casas, las economías domésticas y la producción agrícola.

Al concentrarse en el registro arqueológico, las generaciones recientes de investigadores e investigadoras han prestado una atención renovada a características de la Mesoamérica precolonial que no encajaban en estereotipos arraigados, muchos de los cuales tenían sus raíces en el siglo XIX. Las ciudades y sociedades a gran escala de Mesoamérica surgieron independientemente de otras regiones globales, engendradas por sus propias poblaciones regionales. El desarrollo tecnológico mesoamericano nunca experimentó el impacto centralizador de la monopolización del armamento de bronce a través del control de los escasos yacimientos de estaño, ni los efectos “democratizadores” o “descentralizadores” de la adopción de un hierro más ampliamente disponible.

Mesoamérica también se libró de las marcadas desigualdades en tecnología militar y de transporte que aparecieron en Eurasia cuando algunas sociedades desarrollaron el carro, capacidades navales serias y palacios fortificados, mientras que otras se quedaron rezagadas. En Mesoamérica, el poderío militar se conseguía mediante el control de grandes infanterías que utilizaban armas fabricadas principalmente con piedra de fácil acceso, lo que propiciaba unas relaciones políticas más equilibradas que en Eurasia.

Por tanto, la Mesoamérica prehispánica se perfila como un lugar ideal para examinar las diferentes formas en que los seres humanos se unieron en contextos urbanos, tanto en formaciones políticas colectivas como autocráticas, sin algunos de los factores clave que los estudiosos anteriores han considerado tradicionalmente necesarios o transformadores para el surgimiento de las sociedades premodernas.

¿Cómo se organizaron estos grandes centros urbanos preindustriales de Mesoamérica? ¿Eran duraderos? Y si es así, ¿qué explica sus grados comparativos de resiliencia a través del tiempo?

En un estudio de 2018, codificamos datos de una muestra cuidadosamente seleccionada de 26 ciudades mesoamericanas precoloniales y centros políticos prominentes. Descubrimos que más de la mitad de ellos no estaban gobernados despóticamente y que los centros políticos más colectivos tenían mayor resiliencia frente a sequías e inundaciones, y guerras o cambios en el comercio. Las ciudades que afrontaban sus retos sociales utilizando formas más colectivas de Gobierno y gestión de recursos eran más grandes y algo más resistentes que las ciudades con un Gobierno personalizado y un poder político más concentrado.

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En general, los centros políticos organizados colectivamente dependían en mayor medida de la generación de financiación interna, como los impuestos, en comparación con los centros más autocráticos que dependían más de la financiación externa, como las redes comerciales monopolizadas y el botín de guerra. Cuanto más pueden mantenerse las élites políticas sin depender de la financiación de la población general, menos se enfrentan a la rendición de cuentas por parte del pueblo, y mayor es la probabilidad de que se acaparen el Gobierno y el poder. Además, los niveles más altos de financiación interna y recursos comunales se correspondían a menudo con pruebas de la mayor circulación de bienes públicos y la burocratización de los cargos cívicos. Los centros organizados colectivamente con estas características, así como las disposiciones espaciales, como las grandes plazas abiertas y las calles anchas, que ofrecían oportunidades a los propietarios y a los habitantes urbanos para comunicarse y expresarse, parecen haber fomentado la persistencia de la comunidad como centros principales.

En un estudio posterior que incluía una muestra actualizada y ampliada de 32 ciudades mesoamericanas bien investigadas, descubrimos que los centros con un Gobierno más ascendente y colectivo eran más resistentes. Mientras que algunas de estas ciudades tenían palacios y monumentos a los gobernantes como puntos centrales, otras presentaban formas de infraestructura urbana más compartidas y distribuidas equitativamente. Esto incluye complejos de apartamentos, terrazas o murallas compartidas dentro de los barrios, plazas vecinales, templos y otros edificios cívicos, y carreteras y calzadas compartidas, todo lo cual requería cooperación y trabajo colectivo para su construcción y mantenimiento y habría facilitado una interacción cara a cara más regular y reuniones públicas periódicas.

Las implicaciones de esta investigación arqueológica son demasiado informativas y poderosas para quedarse en los libros de texto. Resuenan con las visiones en evolución de nuestro mundo actual, que está descubriendo que el espacio público, la comunicación abierta, los impuestos justos y una burocracia eficaz pueden ser piedras angulares del bienestar. Estos paralelismos y conocimientos del pasado pueden servirnos hoy como modelos para orientar nuestra planificación futura e identificar los modelos sociales que mejor nos posicionan para sobrevivir a las pruebas del tiempo.

Fuente: Instituto Independiente de Medios. Artículo producido por Human Bridges, un proyecto del Independent Media Institute.

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No son tontos, son caraduras. [Un guindo, me guste a mi o no, es un árbol que da guindas. Y solamente por esta razón cualquiera que esté en su sano juicio no perderá el tiempo junto al tronco del árbol esperando que le dé bocadillitos de calamares a dos pesetas y media como los que daban en el Tubo de Zaragoza años ha. Y la democracia representativa que es la que tenemos en España, es un sistema político en el que el súbdito (en España) elige en unas elecciones generales a quien le va a representar (el Diputado/putada) para que este tome las decisiones en nombre de su elector, pero no necesariamente en función de los intereses de su elector (o sea, el súbdito español). Es decir, que los súbditos españoles en las elecciones generales no elegimos ni podemos elegir al que será presidente del gobierno, sino a DIPUTADOS, representantes, para que sean estos los que por mayoría de votos en el Congreso elijan al presidente del gobierno que previamente ha tenido que ser propuesto por el Rey. O sea, que los españoles NO ELEGIMOS a ningún presidente de gobierno, según estable el ARTÍCULO 99 de la Constitución. Presidente del gobierno español podría ser cualquier súbdito español que ni siquiera se hubiera presentado a las elecciones generales, si así lo propusiera el Rey y obtuviera la mayoría de votos en el Congreso de los Diputados. La mayoría de votos para ser presidente del gobierno la tiene que obtener el candidato presentado por el Rey en el Congreso de los Diputados, al margen de los votos recibidos o no recibidos en las elecciones generales, en las que, insisto, se eligen representantes y nada más que representantes. O sea, que aprendernos lo que dice la Constitución tampoco nos vendría tan mal]

 

No son tontos, son caraduras

 


Por Víctor Moreno

Rebelion / España

18/08/2023

 


Fuentes: Nueva Tribuna


Y con tal de alcanzar la presidencia del Gobierno de la Nación, no sólo son capaces de liarse con Frankenstein, sino, también, con Nosferatu, Drácula, Mefistófeles y, si fuera posible, con Mortadelo y Filemón. Es esa gente de la que el evangelio abominaba “por ver la paja en el ojo ajeno, pero no la viga que llevan ellos en el propio”. Y, más que viga, tablón.

Acusar a Sánchez de estar obsesionado por seguir, no en el poder, sino en la poltrona del poder, que es matiz distinto, tiene su retranca cínica, pues, uno pensaría que la obsesión de Feijóo no es hacerse con ese poder, sino aspirar a regentar una sucursal de correos en Betanzos o la abadía de un convento. ¡Es tan espiritual el muchacho! Se da a entender que la aspiración de Sánchez es inmoral y la de Feijóo más impoluta que una hostia de comulgar, y, por tanto, bendecida por todos los sacramentos de la democracia, esa que el PP entiende como tal, siempre sometida al Derecho canónico, a la jerarquía eclesiástica y a la Divina Providencia, con la que el obispado mantiene hilo directo en una cuenta de Instagram celestial. 

Que Sánchez intente hacerse con el plácet de los independentistas de Junts de Puigdemont es aberración que ensucia por completo la democracia. Pero, si lo hace el PP, y ya es sabido que lo ha intentado, es coherente con los principios sacrosantos de una democracia constitucional que practican los seguidores de Aznar, aquel que decía que “el invento de las comunidades autónomas eran una charlotada”. No hace falta añadir que negociar y hacerse con el poder en ayuntamientos y comunidades gracias al apoyo de la fascista VOX respeta los sacrosantos principios de la democracia. Que Azcón en Zaragoza haya salido presidente del gobierno de Aragón es lo democrático, pero no lo es si quien sale elegido presidente es del PSOE con los votos o “no votos” de Bildu, Junts y ERC.

Si el PP se siente legitimado para negociar con VOX, ¿por qué se rompe los trajes de Armani cuando el PSOE negocia con partidos independentistas? ¡Ah, sí, ya lo recuerdo! Estos van a romper España en mil pedazos, pero Vox no, que nos llevará a todos a la Tierra Prometida, es decir, a la España concebida como “una unidad de destino en lo universal”.

La permanente tabarra dada por Feijóo con la lista más votada ha sido sin duda la confirmación más contundente de la cara dura de este político, que no sólo olvida que dicha costumbre no es propia del lugar, sino que obvia aquellas ciudades y comunidades donde el PP ha despreciado ese criterio cuando la lista más votada ha sido la del PSOE. Si alguien ha incumplido el criterio de que gobierne la lista más votada ha sido Feijóo y su partido La hemeroteca no miente. Ayuso fue elegida presidenta de Madrid a pesar de haber quedado por detrás del PSOE en 2019; lo mismo sucedió con Mañueco en Castilla y León y le pasó, también, a Juan Manuel Moreno en Andalucía. En Molina de Segura la lista más votada fue el PSOE, pero la derecha y la ultraderecha se hicieron con el bastón de mando. Sin ser las listas del PP las más votadas en capitales de provincias de Castilla-La Mancha y Castilla León, así como en Madrid, gobernarán en Guadalajara, Toledo, Valladolid, Alcalá de Henares, Moraleja, Guadix de la Sierra, En la comunidad de Valencia, en Elche y Torrent, Calviá en Baleares. Y, ahí está el caso de Extremadura, con la inefable María Guardiola, que negocia con VOX para arrebatar el gobierno a Fernández Vara, quien, empatado en número de escaños, había recibido más votos que el PP en las urnas del 28M. Y así podían enumerarse unas cuantas poblaciones más. 

Termino con la tan traída y llevada referencia a los independentistas, vascos y catalanes. A los primeros, ya no se les pide que apoyen a Sánchez, sino que lo exigen, con el argumento de que “Cataluña ha respaldado el gobierno de Sánchez y no cooperar con él sería ir contracorriente”. Deben, pues, votar a Sánchez y aclarar “con quiénes están, si a favor de la extrema derecha o no”. Menudo dilema más tramposo. Si no apoyan a Sánchez, ¿serán los independentistas unos derechuzos integrales? Y si lo apoyan, ¿qué serán? Muy majos, muy demócratas y muy… Seguro, pero, a la vuelta de la esquina, ahí seguirá el amenazante artículo 155 de la Constitución por si dejan de ser majos y demócratas al estilo español. Nunca se aprenderá que con los independentistas hay que estar a las duras y a las maduras, algo que el nacionalismo español unitario y uniforme no ha entendido. 

Por si fuera poco, en Navarra ha irrumpido en esta dialéctica sido Jaime Ignacio del Burgo, quien, utilizando esa retórica mesetaria del nacionalismo español del PP, repetirá como un clon que “la lógica del sistema parlamentario no puede avalar un gobierno antidemocrático, fruto de la voluntad de quienes no ocultan su propósito de destruir el orden constitucional. Esa amalgama de comunistas, filoterroristas vascos y golpistas catalanes, junto a la burguesía nacionalista de ambas comunidades es un peligro para la democracia española”. 

Del Burgo olvida que los partidos políticos que forman el Parlamento español han sido elegidos democráticamente en unas elecciones generales por la ciudadanía de este país. Ninguno de ellos es antidemocrático y, después de la última legislatura, habrá quedado claro que el orden constitucional de España sigue en pie y ello a pesar de la presencia de los parlamentarios independentistas.

La argumentación de Del Burgo sigue al pie de la letra el discurso que las derechas de Navarra utilizaron para justificar el golpe de Estado de 1936. Y no extraña, porque la conoce demasiado bien. Demuestra que, quienes no creen en el orden constitucional democrático actual, son aquellos que, como él, no aceptan que formen parte de su entramado institucional quienes son elegidos por las vías democráticas establecidas por la Constitución. Pero, si son lo que son, intrínsecamente malos y antidemocráticos, ¿por qué no se arma de valor y pide su ilegalización?

Resulta cínico que diga refiriéndose a los de Bildu que “ninguno se arrepiente de lo que hicieron y no renuncia a volverlo a hacer”. La verdad es que aún estamos esperando que ciertas familias navarras, conniventes con el golpe de Estado y consecuente masacre advenida tras este, pidan perdón a las familias que la sufrieron y condenen aquel golpe con la misma claridad con la que exigen la condena del terrorismo. 

Y lo que menos esperaba es que el tipo se desmelenara -es un decir-, y pidiera la intervención nada menos que la del Rey para que este proponga a Feijóo como aspirante a la gobernanza del país. Recordándonos que “el Rey no debe olvidar que juró ante las Cortes, en su proclamación, desempeñar fielmente sus funciones, cumpliendo y haciendo cumplir la Constitución. No es baladí que la unidad indivisible e indisoluble de la nación española sea el fundamento mismo de nuestra Carta Magna” (Diario de Navarra, 12.8.2023). Eso dice la Consti en su artículo 2. 

Pues bien, imaginemos que el Rey da paso a que Sánchez sea propuesto para ser investido como presidente. ¿Escribirá, entonces, Del Burgo un artículo contra el Rey sosteniendo que éste ha incumplido la Constitución poniendo a güevo el gobierno en manos de quien hará añicos la unidad granítica de España? Me temo que no caerá esa breva. Pero, ¿qué insinúa Del Burgo, que Sánchez, si es presidente, gracias a los independentistas catalanes y vascos, romperá esa “pretenciosa indivisibilidad e indisolubilidad” de la nación española? 

Habíamos leído muchos cuentos de terror malísimos, pero éste los supera con creces.

Fuente: https://www.nuevatribuna.es/articulo/actualidad/son-tontos-caraduras-pp-vox-feijoo-ultraderecha/20230815131845215587.html

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