viernes, 16 de septiembre de 2016

¿HACIA UNA "DESDOLARIZACIÓN" DE LA ECONOMÍA MUNDIAL?



Rebelión
CELAG
14.09.2016



Introducción:
  • Desde los acuerdos de Bretton Woods, a mediados del siglo XX, el dólar ha sido indiscutiblemente la moneda de referencia de la economía mundial. Se construyó un sistema financiero internacional por y para la economía estadounidense con el dólar como estandarte hegemónico.
  • De esta manera, y hasta el día de hoy, el dólar se ha convertido en la principal moneda internacional tanto de reserva como para los intercambios comerciales, de divisas y el resto de transacciones financieras.
  • La hegemonía del dólar es un privilegio y una asimetría de poder a favor de la economía estadounidense respecto al resto de economías del mundo. Un poder que se manifiesta en innumerables beneficios para el capital en el sistema financiero y en las relaciones comerciales con el exterior.
  • Esta hegemonía se incrementó aún más en los años ochenta con el crecimiento y la expansión financiera global, así como con la expansión territorial del capital productivo y su nueva división internacional del trabajo y una nueva estructura internacional del comercio.
  • Dicho en palabras claras: el nuevo orden económico mundial neoliberal pivotó sobre la hegemonía del dólar en el mundo.
Indicios para la discusión sobre la hegemonía del dólar
  • Actualmente el dólar mantiene su posición hegemónica y es, con diferencia, la moneda más utilizada en el mundo. Sin embargo, distintos hechos han acecido desde comienzos del siglo XXI que vislumbran la posibilidad de transformaciones en la economía global y el sistema financiero internacional que desplacen relativamente el poder central del dólar.
  • Por un lado, la entrada en juego del euro, una moneda con un área económica detrás que tiene un peso en el mundo, en términos de PIB y comercio, equivalente a los Estados Unidos. Aunque el euro no ha sido el contrapeso frente al dólar esperado por los más optimistas, su presencia y crecimiento le ha restado algo de protagonismo como moneda de reserva y en el comercio internacional.
  • Por otro lado, la presencia de los países emergentes (BRICS), especialmente de China, cuya importancia de su moneda comienza a reflejar los cambios que se están sucediendo en la economía global. En este sentido, ha habido un progreso en distintos mecanismos [1] , liderados por China, de cooperación financiera y de intercambios comerciales y financieros sin utilizar el dólar que abre espacios regionales en el sistema financiero a favor de otras monedas, especialmente el yuan [2] .
  • En este sentido, cabe destacar la importancia que ha tenido el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII).
  • Además, estamos en plena transición geoeconómica: aparecen nuevos bloques comerciales regionales que buscan tener relaciones económicas en monedas propias. Se abre un nueva época económica-financiera.

Algunos datos relevantes sobre estos indicios
  • Aunque estaríamos muy a los inicios de la existencia de un verdadero contrapeso en el sistema financiero que discuta la hegemonía del dólar, la evidencia de los datos bien interpretados puede mostrar indicios de cambios en este sentido.
  • En cuanto a moneda de reserva internacional que tienen los distintos bancos centrales de los países, el dólar ha visto disminuir su importancia. Si en el año 2000 representaba como moneda de reserva un 72% del total, actualmente representa un 63% [3] .
  • El peso del dólar en la cesta de monedas que determina el valor de los Derechos Especiales de Giro (DEG) [4] del Fondo Monetario Internacional. El valor del dólar ha caído levemente; unos 2 puntos porcentuales, en la última década.
    • Pero más importante es en este sentido la inclusión en la cesta del yuan (efectiva a partir del 1 de octubre de 2016). No tanto por el peso que restará al dólar [5] sino por lo que significa en cuanto al reconocimiento de confianza del mundo capitalista a una moneda de una economía de la envergadura de China. Es un paso muy importante para un futuro papel determinante del yuan frente al dólar en el sistema monetario internacional.
  • E l yuan se usa como moneda de reserva en 40 bancos centrales.
  • En cuanto a las divisas intercambiadas a nivel mundial, si en el año 2001 el dólar tenía un peso de un 45% de todos los intercambios, en el 2010 éste había caído al 42,5%, aumentando hasta el 2016 al 43,8% [6] .
    • Vale la pena volver a destacar aquí la fuerte irrupción del yuan con un peso superior al 2% en la actualidad, siendo en el 2010 del 0,45%.
  • Otro dato: el comercio Sur-Sur cada vez es más importante a nivel mundial: pasó de suponer un 6% en 1985 a un 24% en 2010; mientras que el comercio Norte-Norte retrocedió al 38%.
  • Un dato importante es el uso de las distintas monedas en la facturación del comercio internacional [7] . Una aproximación a este dato es la moneda utilizada en el crédito documentario, principal fuente de financiación de las operaciones de comercio internacional. Aquí el yuan ha tenido un avance espectacular en detrimento especialmente del dólar. Si en el 2012, del total de operaciones, el yuan representaba un 1,89% y el dólar un 85%; en el 2015 el yuan había aumentado enormemente su peso hasta el 9,43% [8] mientras que el dólar caía al 79,73% [9] .
    • El dólar también ha perdido peso en el comercio exterior de la Unión Europea (UE). Si en el 2010 el 52% de las importaciones (extra-UE) y el 34% de las exportaciones se realizaban en dólares, en el 2015 estos porcentajes han caído al 42% y 27% respectivamente.

Conclusiones
  • El dólar sigue estando muy presente, en forma dominante, en las transacciones económicas internacionales. Sin embargo, sí se debe constatar la emergencia de nuevas monedas que comienzan a tener un rol cada vez más protagónico en la economía mundial, como moneda de reserva o de intercambio comercial.
  • La transición geoeconómica sigue su curso. En estos últimos años, la desdolarización de la economía mundial ha comenzado a dar sus primeros pasos. Por ahora, no ha puesto en peligro la hegemonía del dólar pero sí ha demostrado que existen otras vías alternativas, sólidas y eficaces. Veremos qué sucede en la próxima década.


[1] Es importante resaltar el impacto que ha tenido en la cotización del dólar los acuerdos alcanzados entre la Unión Europea y China, así como entre Rusia, India y China sobre la utilización de sus propias monedas en el intercambio comercial que tengan entre sí.
[2] La economía China es la primera exportadora mundial y la segunda en términos de PIB, por detrás de Estados Unidos. En estos últimos años ha hecho giros importantes en política cambiaria y monetaria con el objetivo de que el yuan pueda ser considerada como una moneda de referencia mundial y pueda significar en el futuro un verdadero contrapeso al poder del dólar.
[3] Su evolución ha ido inversamente ligada a la del euro, por lo que la crisis de los últimos años de la zona han hecho disminuir (aumentar) el peso del euro (dólar) como reserva mundial.
[4] El DEG es un activo de reserva internacional intercambiable por otras monedas nacionales que estén liberalizadas. Formar parte de esta cesta de monedas es imprescindible para tener la confianza suficiente del sistema para ser moneda de reserva internacional.
[5] En realidad, el peso de 10,92% estipulado irá en detrimento especialmente del euro.
[6] Hay que tener en cuenta que el dólar es una moneda donde el capital se refugia en momentos de incertidumbre como es la actual crisis. De aquí este crecimiento en estos últimos años, en detrimento, especialmente, del euro, con una mayor incertidumbre en este periodo.
[7] Los intercambios de divisas expuestos en el punto anterior los incluyen pero junto a otros muchos tipos de movimientos.
[8] Situándose como la segunda moneda más importante en este tipo de operaciones.
[9] Hay que tener en cuenta que el petróleo, que es el bien con más peso en el comercio internacional con diferencia, sigue comerciándose principalmente en dólares.

Fuente: 

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jueves, 15 de septiembre de 2016

HONOR Y EVANGELIO EN LOS JEFES DEL PSOE


Pérez Rubalcaba y la señora Chacón proclaman el orgullo de tener el honor de pertenecer al mismo partido que Fernández Vara, esto es, al PSOE, que no es ni la sombra del Partido Socialista Obrero Español que fundara Pablo Iglesias (el Coletas no, el otro, el obrero impresor junto a un par de docenas más de obreros, y puestos a no ser, no es ni siquiera la sombra de la Socialdemocracia original, la alemana moderna no, la alemana original). Y aluden al honor para reclamar la libertad de expresión, esto es, que Fernández Vara, pueda, libremente, poner a caldo a Pedro Sánchez, porque este se niega en redondo a dar su brazo a torcer para que Rajoy pueda formar gobierno.

Yo que me declaro partidario del Socialismo de Pablo Iglesias, el que propugnaba la emancipación de todas las clases sociales, es decir, que nadie que pueda trabajar viva del trabajo de otros, pero no del PSOE actual que inicia Felipe González, creo que, efectivamente, Fernández Vara puede decir cuanto quiera y como quiera de quien quiera, naturalmente, sin faltar el respeto a nadie, pero creo no obstante que la libertad de expresión no se reduce a eso.

Como estamos en una sociedad en la que prima la indigencia intelectual y la chabacanería social, como consecuencia de la imposición de los valores inherentes al modo de producción capitalista, y da igual decir so que arre, sin que se le saquen los colores a nadie, Rodríguez de la Borbolla, también jefe o ex jefe del PSOE actual, no sé si confundiendo el culo con las témporas o el tocino con la velocidad, pero en cualquier caso, más perdido que un pato en un garaje, zarandea al Evangelio como le da la gana, para poder comparar lo que es absolutamente incomparable, o sea, a Pedro el amigo infiel y caguetas como él sólo, que negando al Maestro Cristo por tres veces en un ratillo, sin embargo llega a santo de primera categoría, con Pedro Sánchez que, puede que no sea socialista como Pedro el cagón, pero desde luego no es un caguetas como lo fue este último hasta encumbrarse en la santidad.


Unamuno que se declaró socialista del PSOE original, o sea, del de Pablo iglesias, obrero impresor, decía que el honor era cosa de caballeros que eran precisamente los que menos honor tenían. O sea, nada de honor para ser socialista. Y por supuesto, nada de Evangelio que era y es cosa del más allá, mientras que el Socialismo, por muy largo que pueda ser su proceso histórico hasta hacerse realidad, que lo es, es sin embargo, para que lo empiece siendo aquí y ahora, por lo que recomendaba sin ningún paliativo (que fue lo que él empezó por hacer) empezar por la comprensión del funcionamiento de la economía política (la economía capitalista no es más que un tipo de economía), razón por la cual se puso a estudiar a Marx, para diferenciar así el verdadero Socialismo del socialismo de furrufalla, o sea, el no socialismo, que es precisamente donde se sitúan Pérez Rubalcaba, la señora Chacón, Fernández Vera, Rodríguez de la Borbolla y demás baronía del PSOE actual, incluido Pedro Sánchez, que socialista no lo será, pero caguetas tampoco.

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ZARA - BERSHKA - CARREFOUR ESPAÑA - EL CORTE INGLÉS - CORTEFIEL - PRIMARK - BENETTON... : HÉROES FEUDALES DE LA ECONOMÍA

4 grandes empresas españolas en la Lista Negra del trabajo esclavo en la India


Eco Republicano
07.09.2016
4 grandes empresas españolas en la Lista Negra del trabajo esclavo en la India






Decenas de miles de niñas y adolescentes, muchas menores incluso de 15 años, trabajan en la industria textil asentada en el estado de Tamil Nadu en la India.

Aquí producen gigantes del sector como Zara y Bershka (Inditex), Carrefour España, el Corte Inglés, Cortefiel, Primark, Benetton o H&M , entre otros. La actividad de esta producción no se detiene ni uno solo de los 365 días que tiene el año. Los turnos de trabajo son de 68 horas semanales, el ambiente es insalubre, y no se goza de derecho laboral básico alguno, ni bajas por enfermedad, ni movimiento sindical. Y todo ello por 1,3 euros al día.

Con todo lo expuesto no es muy incorrecto tachar dichas condiciones deexplotación laboral, incluso esclavitud laboral.

A las niñas y jóvenes se les recluta, laboralmente hablando, entre los 14 y los 20 años. La mayoría son Dalit, también conocidos como “intocables“. Las empresas envían reclutadores a las zonas más pobres del estado y allí convencen a los padres para que envíen a sus hijas a trabajar, con promesas de buen salario, opciones de escolarización, 3 comidas diarias y una paga extra a los 3 años para costear su dote y contraer matrimonio.

El informe “Tejidos defectuosos” publicado el pasado octubre por la ONG holandesa Centre for research on Multinational Corporations, especializada en escrutar los estándares éticos de las grandes multinacionales, saca los colores a gigantes mundiales de la moda por aprovecharse de esta situación promoviendo graves violaciones de derechos humanos y laborales.

El citado informe es resultado de 3 años de investigación, incluyendo entrevistas a unas 150 trabajadoras anónimas.

Una de las principales complicaciones para luchar contra esta situación es la falta de transparencia en la cadena de fabricación de los productos, lo que dificulta muchísimo la trazabilidad e impide conocer las empresas intermediarias y el exigir responsabilidades. En el caso de las grandes compañías de la moda, último nivel antes de la venta:

“Apenas proporcionan información acerca de sus proveedores, lo que hace muy dificil exigir responsabilidades. La responsabilidad de las grandes firmas se extiende más allá de sus proveedores de primer nivel, hasta los segundos y terceros niveles, incluyendo las macrofactorías de Tamil Nadu.”

Super Spinning Mills Ltd. es una de las 5 megafactorías estudiadas en la región. Suministra cantidades ingentes de hilo de algodón a diferentes compañías, todas con sede en Bangladesh. Una de estas compañías es Cotton Club, que pertenece a Mondol Group y a Fariha Knit Tex, que a su vez es propiedad del Grupo Asrotex, uno de los principales proveedores de Inditex, Cortefiel, el Corte Inglés y Carrefour España.

Por su parte, Inditex afirma que hace ya tiempo obligó a su proveedor en Bangladesh, Cotton Club, a dejar de trabajar con Super Spinning Mills Ltd., sin embargo, en la web de Mondol Group, propietaria de Cotton Club, continúan figurando las empresas españolas como clientes.

El resto de compañías afirman trabajar de una manera ética y rechazar frontalmente cualquier atentado contra los derechos humanos o laborales también.


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miércoles, 14 de septiembre de 2016

LA TELEVISIÓN: BUENA MÁQUINA PARA EL REPARTO DEL PIENSO IDEOLÓGICO (HASTA QUE LLEGUE LA INFORMACIÓN)



Semiótica de la Televisión
Las trampas de la “representación” televisada

Rebelión/Universidad de la Filosofía
14.09.2016


Influye también, en los modos de producción de “sentido” televisual, el problema de su carácter representativo o participativo. Al ya de suyo odioso modelo de manejo de los “tiempos televisivos” ahogado por el imperio de la publicidad y del fundamentalismo de la mercancía, hay que añadir el modelointermediarismo que la televisión comercial ha hecho suyo para imponernos su relato, sus gustos, sus valores y sus deyecciones ideológicas. Una verdadera calamidad.

Todo se reduce a imponernos alguien o algo que nos lo “explica” todo, con sus medios y con sus modos. A su capricho y a su conveniencia. Nos leen “noticias” que ellos deciden y que ellos dicen (con voz exagerada e impostada) son “lo más importante”. Nos dicen qué debemos comprar, a qué precio, con qué “virtudes” y con qué sumisión. A crédito o al contado. Nos dicen quién y qué es “bello”, “seductor”, “sensual”, “atractivo”, “elegante”, “exitoso”... nos ponen sus plazos y nos ponen sus ritmos. Nos manejan el diccionario, el vestuario, el imaginario y el reloj. En tiempo real.

Para todo hay siempre un representante explicador, vendedor o conductor... empeñado en hacerse el simpático, el eficiente, el esclarecido o el iluminado. Dispuesto a llevarnos al edén de sus intereses políticos, ideológicos y comerciales. Principalmente comerciales. La televisión mercantil es una máquina de guerra ideológica plagada con intermediarios que a tiempo completo están listos para borrarnos de la cabeza toda idea, toda posibilidad y toda oportunidad de participación autónoma. Siempre hay alguien que cuenta chistes por nosotros, siempre hay alguien que canta canciones por nosotros, que baila, que informa, que cocina, que “sabe”, que “entiende”, que “dice”, que “sonríe”, que “saluda”... por nosotros y sin nuestra autorización o previo acuerdo. Es el “mundo” de ellos que dice “representarnos”. Y nos lo cobran.

Los más “vivos” se dieron cuenta de su dictadura de la representación y nos inventaron, también, la forma de “participación” que a ellos les conviene. Entonces usan a los pueblos como decorado, como aplaudidores, como escenografías siempre que hace falta alguna justificación “democrática” o “popular” de lo que a ellos les conviene. Dicen que “el público opina”, “participa” cuando ellos dicen, como ellos dicen, hasta que ellos deciden. Demagogia reloj en mano. No pocas televisoras públicas están infectadas con ese veneno ideológico televisivo “representativo” que harta, que duele, que ofende y que ninguna a los pueblos “a todo color y de frontera a frontera”.

No hemos visto, todavía, una Televisión Participativa verdadera. Salvo casos incipientes y dolorosamente incomprendidos, como VIVE TV de Venezuela -en sus inicios-, algunas televisoras comunitarias que lograron salvarse de parásitos intermediarios de todo tipo (Iglesias, ONG´S, partidos políticos oportunistas, Mesías...) La Televisión Participativa, como Democracia Participativa, está por construirse. Hacen falta mucho trabajo y mucha atención crítica para eliminar de nuestras cabezas (y de las televisoras que los pueblos dirijan) el peligro de repetir el discurso burgués, el discurso del patrón en las pantallas. Como si fuese nuestro. Hace falta agudeza y experiencia, hace falta desconfianza práctica, y vigilancia científica, para no ser víctimas de la inoculación ideológica que nos representa como a ellos les conviene.

La lucha de clases también se expresa en las pantallas. No vamos a cansarnos en insistir en la urgencia de romper con los modelos burgueses de comunicación, aprovechando críticamente sólo aquello que sea aprovechable (fundamentalmente tecnológico) y desechando todo lo que de más odioso tiene un modelo de “producción de sentido” en Televisión, especializado en borrar de los ojos de los pueblos a los pueblos mismos y especializado en criminalizar -por la Tele- a los líderes sociales y las luchas sociales que hacen hasta lo inimaginable por participar en la creación de un mundo nuevo, justo, sin guerras, sin hambrunas, sin clases y a la vista de todos. Terminemos con la propiedad privada de la televisión y con los monopolios. Una Televisión Participativa es posible, es necesaria y es urgente.

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SER DE IZQUIERDAS NO SON PALABRAS


El problema de la izquierda

Eco Republicano

El problema de la izquierda



El problema de la unidad de la izquierda, que le daría el poder si la consigue, es que la izquierda se está quedando sin contenido si atendemos a lo que históricamente pretendía, que era la creación de otro Sistema social.

Antonio Álvarez-Solís 

La izquierda, en la mayoría de sus manifestaciones, se ha incardinado en el modelo capitalista con un pusilánime objetivo reformista que la lleva a múltiples incoherencias y a una debilidad creciente en sus actuaciones políticas. Realmente no cree posible, al parecer, otro modelo de coexistencia social, lo que reduce el posible soplo creador a una retórica muy temerosa de las urnas y a unas habilidades maniobreras que quiere justificar en nombre de la eficacia.

Ser rotundamente eficaz ante las crecientes carencias sociales debiera constituir su verdadero destino, pero la izquierda, repito que en la mayoría de sus expresiones, da un sentido muy circunstancial y corto, cuando no totalmente equivocado, a esa eficacia. Incluso disminuye cada día el área cívica de esa eficacia y, desde luego, repuebla confusamente el lenguaje cuando llega al hueso de las cuestiones graves, introduciendo en él una contención que lo invalida como herramienta realmente útil para cambiar de aguja la historia. La izquierda habla muchas veces para producir un simple eco de algo que no es posible identificar. Es poco más que un ruido.

Los últimos meses del conflicto electoral se han ido por el sumidero de una derecha cada vez más reaccionaria y violenta, y únicamente parece soñar con ser paje del señor de los anillos. Esa izquierda a la que me estoy refiriendo no puede conseguir una unidad de contenido radical, que es lo que precisan los trabajadores para salir de la granja, si no aclara tres cosas esenciales: qué entiende por cambio de modelo de convivencia, con qué espíritu va a sostener la nueva materialidad a la que dice aspirar y hasta qué profundidad puede llegar su eficacia operativa.

Todo lo que no sea eso es pura espuma de cerveza o fogata de virutas. Nada pueden hacer los partidos de la izquierda sin uniformar en sus filas, con propuestas básicas entendidas por todos, a una calle profundamente contaminada con teorías aviesas como la de la muerte de la historia o la reducción de la personalidad humana a un plano esencialmente mecánico. Pero a esa calle no hay que halagarla con proteccionismos regalados sino con la exposición de una nueva y potente realidad que revigoricen unas urnas que ahora ya no deciden prácticamente nada.

O los trabajadores son el partido o el partido, sea el que sea el que se reclame de izquierda, reducirá su existencia a puras y desordenadas agitaciones de su aparato producidas por un viento peligrosamente variable. O el partido es la delegación disciplinada de una calle consciente que quiera establecer sólidamente el sentido de su circulación o toda la política de futuro popular morirá con diputados recamados de progresistas escalando ansiosamente las gradas del hemiciclo parlamentario. Esto es bueno que lo medite con decisión la ciudadanía en círculos y convenciones repletas de soberanía activa o potencial para ejercer también la capacidad democrática que pregona vanamente poseer ahora por habérselo concedido no más que una constitución convertida en papel de estraza que envuelve los despojos de una gran mentira.

Pensaba en ello cuando hace poco el Sr. Rajoy, pantalla de la ignorancia política española, mencionaba las Cortes de Cádiz, que él quería representar, como anticipo de la democracia europea a la que únicamente él podía sostener hoy en España. Pero como siempre, el Sr. Rajoy hizo de la historia una propiedad sobada al estilo del franquismo. De aquellas Cortes salió, no lo olvidemos, la petición a su rey, por parte de la mayoría de la cámara, para que restaurase el poder absoluto de la corona y evitase liberalismos incontinentes. Supongo que el Sr. Rajoy, lector urgente, según parece, de los papeles que le pasan sus radicales y torpes asesores, no leyó nunca la Carta de los Persas que salió urgentemente de la cámara gaditana con dirección a Valencia, a donde acababa de llegar Fernando VII para restablecer una vez más el perpetuo absolutismo español. No pocos españoles suelen ser, en volumen a tener en cuenta, los relamidos y temerosos saltimbanquis que a cubierto empujan por detrás al “héroe”. Y así nos va la historia.

La izquierda está llamada a reconstruir, desde la calle y con diputados claros de pensamiento, un mapa humano que clarifique las aguas negras que bajan por eso que llamamos redes. Y para lograr tal clarificación hay que tener en cuenta tres cosas fundamentales: que la izquierda ha de proceder con una unidad que se base en irrenunciables y claras aspiraciones vitales y no se entregue a redactar cartapacios tácticos; que esa unión persiga la eficacia en la acción y no se glorie en conflictos adjetivos o de retaguardia; que purifique todos los deseos de proximidad entre las capas sociales para robustecer un espíritu de dignidad y justicia que hoy sobrevive penosamente entre ruinas.

La cuestión de la eficacia es fundamental para lograr auténticos avances de la izquierda. Pero la eficacia es un sustantivo que hay que adjetivar muy claramente. Como todos los grandes principios abstractos –la justicia, la igualdad, la soberanía, el desarrollo– la eficacia ha de ser robustecida por un «para qué» identificativo de su pretensión. Hay una eficacia neocapitalista que está consagrada en millones de discursos de toda clase; como hay una democracia con tal nema capitalista o una soberanía bautizada en la pila reaccionaria. Hay una justicia eficaz consagrada en códigos moralmente miserables.

El Sistema ha consagrado lo mejor de su imaginación intelectual para convertir esos principios morales en vías con un solo sentido de circulación. Incluso ha fingido cierto pesar «elegante» en el reconocimiento de ese inevitable sentido único de la historia, ya definitivamente culminada al parecer. Como dicen sus dirigentes abriendo los brazos: «Esto es lo que hay». Y lo que hay es una explotación cada vez más profunda y fría, una pobreza cada vez más extendida porque ya alcanza a lo espiritual, una violencia tenida paradójicamente por liberadora, una soberanía cada vez más angosta para los pueblos y sus individuos, una ocultación de rango ya delictivo del pasado torturador o, por el contrario, de las heroicas luchas populares. En definitiva, si la izquierda quiere cobrar fuerza real para transformar benéficamente el mundo ha de recuperar un entendimiento propio y sin grietas de la eficacia.

Cuando uno contempla los ires y venires de muchos dirigentes conceptuados como izquierdistas se sorprende de que su disposición al compromiso se disuelva en absurdos debates canónicos servidos por una liturgia de sacristía mientras la derecha pura y dura procede a endurecer la banca, empobrecer los salarios, facilitar el desempleo, robustecer los cuerpos represivos, sustentar los medios de información cada vez más adictos, envilecer los parlamentos, reducir la universidad a producir máquinas con piel humana… Ante todo ello la izquierda va ofreciendo pactos evanescentes, acuerdos de mínimos y remedios transeúntes que solamente sirven para debilitarla ante la sociedad y, lo que es peor, ante si misma. Olvida que las masas vapuleadas acaban, sobre todo en las sociedades calificadas de opulentas, por hipostasiarse con los poderosos dirigentes del Sistema con la fe puesta en que con ello cobrarán su relevancia y poder. En muchos sectores sociales, que no viven de la luz sino de su reflejo. La aspiración más común es encontrar acomodo a la sombra del poderoso. El precio no importa porque una vez más, y como ya he indicado, hay que asumir «que esto es lo que hay». El derecho al sufragio, tal como hoy funciona, no ha sido sometido tampoco a un proceso crítico por esa izquierda que se postra ante las urnas sin preguntarse si esas son sus urnas y si por ellas han de renunciar a la gran herencia ideológica que han ido consumiendo en su sumisión a los mercados. La izquierda ha de fundirse en una explosión de vida que funcione como un volcán y no como un infiernillo. Ser o no ser, esa es la cuestión.

Fuente: www.naiz.eus
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