jueves, 20 de septiembre de 2018

¿QUIERE UN MASTER DE RECORTES DE PERIÓDICOS ESPECIALIZADOS EN COMUNICACIÓN COMÚNICA? YO SE LO VENDO. PRECIO: UN CAFÉ CON LECHE Y AZÚCAR

Cristina Cifuentes, Pablo Casado, Carmen Montón…
Sus Masters solo son una pequeña parte de la historia


 Andreu Tobarra
Vientosur
13.09.2018

Desde ya una buena cantidad de años como profesor universitario al mismo tiempo que activista social, quiero poner en el papel algunas consideraciones que intenten ir más allá del sangrante y esperpéntico anecdotario protagonizado, de momento, por el trio de altos cargos de la política institucional, Cifuentes, Casado y Montón.

Por empezar por alguna de las puntas del asunto, creo que es bastante irrelevante intentar encontrar alguna diferencia de sustancia entre el hecho de que Montón haya sido capaz de enseñar un trabajo (al menos la portada ya que se negó, con motivos obvios dado su plagio, a permitir que se fotocopiase) y los otros dos cargos no. Es irrelevante ya que hemos ido acumulando más que simples sospechas con filtraciones en todos estos años de cómo algunos políticos que intentan construirse un currículo universitario encargan a personas de su entorno y que forman parte del personal de confianza que dirigen en el ámbito institucional, la elaboración del mismo. Unas veces es un encargo pagado y otras es un servicio que será recompensado en un futuro por el alto cargo desde las posibilidades que ese puesto importante le permite, o, a veces, la recompensa abarca los dos ámbitos. También hemos sabido que el redactor o redactora en la sombra, no ha realizado necesariamente el trabajo encargado con la honradez y calidad mínima esperada; en cierta medida ha decidido ser tan corrupto como su patrón o patrona, plagiando con tan pocos disimulos como escrúpulos.

Dejemos claro que tanto el acto de no hacer el trabajo de investigación requerido, como presentarlo falsificado y plagiado, en la universidad solo puede realizarse, como mínimo, con la absoluta conciencia y connivencia de algunos miembros del profesorado. Es decir, no ha podido ser, en ningún momento, una acción unilateral por parte de importantes estudiantes corruptos que engañan a todos, como si se tratara de algún universitario que en un momento dado copia un examen hábilmente superando el control de su profesor.

Mucho más revelador es alguna parte del discurso que construyen en sus apariciones públicas, cuando ya no tienen más remedio que intentar dar explicaciones para conseguir sobrevivir en el puesto. La señora Montón, siguiendo un guion extraordinariamente similar al de la señora Cifuentes, dijo en voz muy alta en la rueda de prensa como argumento de enorme peso: “tengo el apoyo del Presidente”.

¿Este apoyo qué tiene que ver con el tema que se juzga? Lo que se está dilucidando es la honestidad o deshonestidad. Tener el apoyo del Presidente no convierte en verdad la mentira. Se pierden y evidencian con revelaciones en un discurso cuyas claves no se corresponden tanto con lo que es generalizable a la sociedad, sino que se corresponde con lo que en su pequeño mundo tiene mucha importancia: las relaciones que te respaldan, el sostén de los que están por encima de ella en la jerarquía. Y, en este punto, no podemos menos que reconocer que tiene buena parte de la razón: para ascender y permanecer en los cargos de responsabilidad como una autentica profesional de la política, como mínimo en el PP y en el PSOE, hace falta medrar y mucho, generar alianzas que supongan a los que tienes por encima garantía suficiente de fidelidades y algo muy parecido con los que compiten en el mismo nivel de la jerarquía del aparato de partido. Es decir, la cooperación, la colaboración ética, unida a una capacitación real no solo en términos técnicos, sino sociales, está bastante minorizada, por no decir ausente, como determinante principal del puesto que se ha llegado a ocupar y la promesa, si ya no se puede mejorar, como mínimo a mantenerlo casi eternamente.

La lista de políticas y políticos profesionales, que, desde sus inicios juveniles, no han hecho otra cosa más que trabajar para el partido o para los puestos del mismo partido en las instituciones, es larga, tanto en el PP como en el PSOE y sorprende contar la cantidad de años que van acumulando, pasando de un puesto a otro, salvo que les llegue la jubilación de la clase política y la recompensa se presenta no en forma del retiro de cualquier trabajadora o trabajador. Para esos altos cargos se presenta en forma de la recompensa de las puertas giratorias, desde las que a su vez pueden hacer valer sus agendas de contactos adquiridos en los años de ejercicios anteriores, manteniendo fuera de la esfera pública, en los consejos de administración de las empresas en las que son recolocados, una obligada sintonía de intereses, por no decir sumisión al aparato de partido que te ha dado esa ventajosísima y elitista opción generalmente muy bien remunerada.

A la espera de lo que ocurra con Casado en el supremo, la despedida de Cifuentes y de Montón sigue un mismo guion. Por parte del partido que se ve obligado ante las múltiples evidencias y las consecuencias que supondría mantenerla para sus organizaciones, las frases de despedida son de este calibre: “Tu decisión, valiente, te honra”, le adjudica el presidente Sánchez, “con tu labor, España es mejor país en solo cien días. Gracias", señala la cuenta oficial de Twitter del partido… mientras que la misma Carmen Montón, se adjudica en su rueda de prensa de despedida que lo hace “desde la honestidad”.

Estas declaraciones que no solo niegan todas las evidencias, realmente, ¿las hacen como parte del oficio para conseguir minimizar daños intentando que la desinformación actúe a su favor consiguiendo, ayudados por la prensa, radio y televisiones amigas, que entre algunos sectores sociales no suponga un desgaste de confianza y legitimidad de su organización, cosa que se traduce siempre en pérdidas de votos?.

Pensamos que, junto a ello, existe otro motivo, que parte de la lectura que hace la propia clase política de sí misma. Junto a su capacidad de autonomizarse de los intereses sociales, con intereses propios, parte del oficio de político profesional consiste en emitir discursos que, amplificados convenientemente por los medios de comunicación, justifican estar haciendo y defendiendo aquello que sistemáticamente se incumple de las promesas electorales y de los programas de gobierno. Al mismo tiempo que se construyen discursos en sentido contrario a las evidencias, los políticos profesionales, en esa autonomización de los anclajes sociales, van asumiendo la normalización en su esfera de toda una serie de privilegios, entre los cuales está la consideración de estar dotados de una serie de valores y reglas que no tiene por qué regir para el resto de los mortales.

Así ocurre con el embellecimiento de lo realizado en la función del cargo, de tal forma que en el caso de la ya exministra Montón, ella misma y su partido han exaltado el trabajo realizado por ella en estos tres meses, cosa que entra en contradicción con su equivalente entre la inmensa mayoría de los trabajadores y trabajadoras. Una mujer de la limpieza, un auxiliar sanitario… por hacer todos los días sus trabajos correctamente no reciben el más mínimo halago ni recompensa, se considera que eso forma parte de su labor, pero para la clase política esta regla es diferente, el hecho de hacer correctamente algo de lo que comporta como obligación el cargo, debe ir acompañado de un jubiloso clamor social de reconocimiento y aclamaciones.

Otra pregunta sin contestar sería ¿por qué eligió ese master la exministra? Si lo que afirma era que deseaba mejorar su formación en algo de lo que era la responsable de su grupo parlamentario, ¿por qué eligió un master de género que seguramente no elegiría prácticamente ninguna de las mujeres activistas de los feminismos? La respuesta debemos buscarla en ese mismo lugar, el de una clase política con reglas y privilegios propios.

El hecho de que al profesorado de ese master le cuelen falsificaciones de trabajos plagiados o inexistentes, solo puede entenderse bajo la premisa que participaban en el fraude. Esto que en este caso es una situación radicada en un grupo de profesores de la universidad Juan Carlos de Madrid, no deberíamos contemplarlo como algo excepcional ya que responde a algo que va más allá de una lógica aparente de comportamientos individuales corruptos.

Hay poderosas conexiones y connivencias en la sombra no solo entre la universidad y la clase política, sino entre los principales poderes del Estado, incluyendo también a todo un abanico de diferentes instituciones sociales. La existencia de una deseable separación de poderes, es decir de actuaciones independientes sin influencias subterráneas, es, en esta sociedad que nos ha tocado vivir, una gran ficción.

En la universidad se establecen conexiones con importantes empresas como puede ser la banca o un fabricante de automóviles o una farmacéutica, conexiones que permiten financiación para proyectos concretos de la mano del gobierno de turno (ministerios, consellerias que encargan trabajos a determinados profesores y departamentos…). La clase política es la muñidora de esas conexiones y recibe a cambio recompensas menores, pero muy deseadas, como puede ser popularizar su figura presidiendo actos universitarios, en función de su cargo y no de sus conocimientos.

El nivel superior de intercambio de favores cuando la connivencia del político es, por ejemplo, con un constructor, permite recibir algo de lo que este produce: áticos de lujo, reformas gratuitas de la vivienda… acompañadas de dinero como bien convertible en cualquier cosa que admita su intercambio. Cuando esto se produce en la Universidad implica la facilitación por parte del profesorado implicado algo de lo que produce la universidad: títulos.

Además, no debemos quedarnos en la superficie, esta conexión afecta a más cosas y posiblemente de más importancia: contenidos de programas de asignaturas y titulaciones, así como privilegiar que partes de la ciencia son más promocionales que otras. Hoy se ha conquistado relativamente en la elaboración científica de la universidad que no es posible hacer ciencia en multitud de parcelas sin contemplar el paradigma ecológico-ambiental o el de género. Pero hasta hace pocos años eran absolutamente ignorados y menospreciados en la creación y reproducción científica. La clase política coincidía también en ignorar feminismo y ecología.

La universidad, de la misma forma que ocurre con jueces, abogacía, directivos empresariales y otros destacados sectores sociales, en sus escalones altos, participan de las ideas de calado que escenifican todos los días en los medios de comunicación una buena parte de los y las políticas profesionales. La conexión que hace que compartan tanto cuestiones ideológicas como favores mutuos, a veces transparentemente y otras muchas en la sombra por su deshonestidad e ilegalidad flagrante, es la de comulgar plenamente con los valores e intereses dominantes que se dan en cada momento social. Esa comunidad está representada perfectamente en las actuaciones “en equipo” de jueces, medios de comunicación, altos directivos empresariales, miembros de las universidades y elite política, entre otros.

Sería poco justo transmitir la idea que son muchos, cuando en la mayoría de ocasiones son muy pocos los que forman parte de esta red transversal de connivencias, pero pueden abultar mucho, aunque no supongan un porcentaje relevante en cantidad, hay que contemplarlos también en función del lugar y categoría destacada que ocupan.

En la universidad rey Juan Carlos, donde se impartía el master de Cifuentes, Casado y Montón, el rector en esos momentos era Gonzalez-Trevijano, claramente vinculado al PP, que va a pasar inmediatamente a ser colocado en el tribunal constitucional por ese mismo Partido Popular. Este personaje es ejemplificador en sus actuaciones de cómo funcionan estas conexiones: tras haber entrado a trabajar en su universidad numerosos familiares de dirigentes del PP, en la carrera por presentarse a un tercer mandato (cosa que no estaba permitida en los estatutos) como responsable máximo de la universidad, frente a una justificada demanda de su competidor como candidato a conseguir volver a ser elegido como rector de la universidad, Gonzalez-Trevijano le da instrucciones a Javier Ramos, que entonces era su lugarteniente y hoy en día ocupa su lugar como rector de la universidad rey Juan Carlos, para que sobornara a su contrincante y retirase la demanda interpuesta. Los audios han sido publicados por eldiario.es y dan fe de la catadura intelectual y ética de esta caterva: “Tú me retiras el contencioso porque me he presentado a la tercera reelección como rector y yo a cambio… ¿Qué quieres? ¿Dinero, profesores, departamentos, espacios?”

Tras falsos discursos para la ciudadanía, en los que proclaman su honestidad y su enorme capacitación, confabulan ocultos en despachos y restaurantes de lujo con el mayor cinismo mercadeando con los bienes comunes y los servicios públicos (la justicia, la enseñanza pública y los títulos que imparte, el territorio, los proyectos y la planificación urbanística…). Y esto lo hacen desde los mismos centros de decisión de la esfera pública, como caballos de Troya que se han introducido en algunos de los más importantes puestos de decisión y gestión de los intereses colectivos y sociales.

La respuesta a todo esto, esperemos que no solo esté en el viento. Frente a la oscuridad en la que se desenvuelven, necesitamos luces y testimonios. Es una urgencia que toda la herencia del 15M, de los ayuntamientos del cambio, de las emergentes fuerzas sociales con fuertes raíces sociales materialicen de una vez las propuestas de transparencia y participación, mucho más allá de las simples palabra y declaraciones, en un horizonte cercano que plasme democratizaciones reales en todos los campos que forman parte de las vidas de las personas.

13/09/2018

Andreu Tobarra es miembro de Anticapitalistas y profesor del Departamento de Sociologia y Antropología Social de la Universitat València

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miércoles, 19 de septiembre de 2018

LOS GOBIERNOS, BRAZOS POLITICOS-ROBONES DE LA BANCA



Rescates bancarios después de Lehman Brothers: Unión sagrada para una sagrada estafa

Rebelión
CADTM
19.09.2018

Traducción de Guillermo Parodi con la colaboración de Griselda Pinero y Raúl Quiroz.

 http://www.cadtm.org/local/cache-vignettes/L640xH427/arton3845-928d5.jpg?1537111808

Photo by Sean Pollock (CC)

En este texto escrito en 2008, Éric Toussaint denunciaba las respuestas dadas por los gobiernos a la crisis bancaria internacional y anticipaba lo que efectivamente llegó en los años siguientes: un aumento muy importante de la deuda pública y una aceleración en las políticas de austeridad. Explicaba también que todo eso era evitable ya que se podían tomar medidas radicales para evitarlo. En ese momento, Éric Toussaint abogaba por la estatización de los bancos. Pero su posición ha evolucionado y ahora es la de socializar los bancos y las compañías de seguros bajo control ciudadano.

El rescate de los bancos y aseguradoras privadas realizado en septiembre-octubre de 2008 constituye una elección política fuerte que no tenía nada de ineludible y que ancla al futuro en varios niveles decisivos.

En primer lugar, el costo de la operación es asumido enteramente por los poderes públicos, lo que implicará un aumento muy importante de la deuda pública [ 1 ]. La crisis capitalista actual, que durará al menos varios años, incluso una década, [ 2 ] implicará una reducción de los ingresos del Estado mientras que aumentarán sus gastos vinculados al reembolso de la deuda. En consecuencia, las presiones para reducir los gastos sociales serán muy fuertes.

Los gobiernos de Estados Unidos y Europa sustituyeron un tambaleante andamiaje de deudas privadas por una aplastante acumulación de deudas públicas. Según el banco Barclays, los gobiernos europeos de la zona euro emitirán, en 2009, nuevos títulos de deuda pública por un importe que debería alcanzar los 925.000 millones de euros [ 3 ]. Se trata de una suma colosal, sin contar las nuevas emisiones de bonos del Tesoro por Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Canadá, etc. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, había un consenso de los mismos gobiernos para reducir la deuda pública.

Todos los partidos de derecha y de centro y la izquierda tradicional apoyaron la política de rescate favorable a los grandes accionistas bajo la falacia de que no había otras soluciones para proteger el ahorro de la población y el funcionamiento del sistema de crédito.

Esta unión sagrada significa la transferencia de la factura a la mayoría de la población a la que se invitará a pagar, bajo distintas formas, las travesuras capitalistas: reducción de los servicios que el Estado presta a la población, pérdidas de empleo, reducción del poder adquisitivo, aumento de las contribuciones de los pacientes en su asistencia sanitaria, de los padres para la educación de los hijos, reducción de las inversiones públicas… y un aumento de los impuestos indirectos.

¿Cómo se financia actualmente las operaciones de rescate en curso en Norteamérica y Europa? El Estado aporta dinero fresco a los bancos y a las aseguradoras, al borde de la quiebra, sea en forma de recapitalización, sea en forma de compra de los activos tóxicos de las empresas en cuestión. ¿Qué hacen los bancos y las aseguradoras con este dinero fresco? Esencialmente compran activos seguros para sustituir los activos tóxicos en su balance . ¿Cuáles son los activos más seguros en este momento? Los títulos de la deuda pública emitidos por los Estados de los países más industrializados (bonos del Tesoro de Estados Unidos, Alemania, Francia, Bélgica…).

El círculo se cierra: el Estado da dinero a las instituciones financieras privadas (Fortis, Dexia, ING, bancos franceses, británicos, estadounidenses…). Para ello, los Estados emiten títulos del Tesoro público que son suscritos por estos mismos bancos y estas aseguradoras, que conservan el dominio sobre sus instituciones (ya que el Estado no exige que el capital que aporta le dé derecho a tomar decisiones, ni tampoco a participar en las votaciones) y éstas hacen nuevos negocios prestando el dinero fresco que acaban de recibir de los Estados [ 4 ] a estos mismos Estados exigiendo, por supuesto, un interés máximo… [ 5 ]

La ley del silencio

Este enorme timo en curso está amparado por la ley del silencio. La omerta se establece entre los principales protagonistas: gobiernos, banqueros ladrones, aseguradoras tramposas. Los grandes medios periodísticos se guardan bien analizar con profundidad el mecanismo de financiación de las operaciones de rescate. Se explayan en detalles sin importancia: el árbol que oculta el bosque. Por ejemplo, la gran pregunta que se plantea la prensa en Bélgica con respecto a la financiación de la recapitalización de Fortis, qué pasa a estar bajo el control de BNP Paribas, es la siguiente: ¿cuánto valdrán las acciones de Fortis en 2012, cuando el Estado que las compró pueda revenderlas? Por supuesto, nadie puede responder seriamente a esta pregunta, pero eso no le impide a la prensa dedicarle páginas enteras. Eso permite desviar la atención. No se analiza ni la filosofía y ni el mecanismo de la operación de rescate. Es necesario esperar que, por la acción combinada de los medios de comunicación alternativos, de las organizaciones ciudadanas, de las delegaciones sindicales y de los partidos políticos de la izquierda radical [ 6 ] se denuncie esta gran estafa, y que sea comprendida y denunciada por una parte creciente de la población. No será fácil, el lavado de cerebro de la población es considerable.

A medida que la crisis se agrave surgirá un profundo malestar, que se transformará en desconfianza política con respecto a los gobiernos que realizaron este tipo de operación. Si el juego político continúa sin grandes convulsiones, los gobiernos de derecha de hoy serán sustituidos por gobiernos de centro izquierda que proseguirán una política social-liberal. Del mismo modo, algunos gobiernos de derecha sustituirán a los actuales gobiernos social-liberales. Cada uno a su vez criticará la gestión de sus antecesores, afirmando que vaciaron las arcas del Estado [ 7 ] y que no hay margen de maniobra para concesiones a las demandas sociales.

No hay nada inevitable en política

Otro escenario es también posible. En primer lugar, es necesario afirmar que se puede salvar perfectamente de otra manera el ahorro de los ciudadanos y el sistema de crédito. Se puede garantizar la protección del ahorro de la población mediante la nacionalización o estatización de las empresas de crédito y las aseguradoras al borde de la quiebra. Eso significa que el Estado, que se convierte en su propietario, garantiza la responsabilidad de su gestión. Con el fin de evitar que el coste de esta operación vuelva a caer sobre la gran mayoría de la población, que no tiene ninguna responsabilidad en la crisis, las autoridades públicas deben hacer pagar a las empresas que son responsables del hundimiento. Basta con recuperar el coste del rescate de las empresas interesadas, reteniendo un importe igual del patrimonio de los grandes accionistas y administradores. Obviamente, eso significa tener en cuenta el conjunto de su patrimonio y no solamente la parte que concierne a las sociedades financieras en quiebra.

El Estado debe también iniciar acciones legales contra los accionistas y los administradores responsables del desastre financiero, con el fin de obtener a la vez reparaciones financieras (que van más allá del coste inmediato del rescate) y condenas a penas de prisión si se demuestra su culpabilidad. Es necesario imponer un impuesto de crisis sobre las grandes fortunas con el objetivo de financiar un fondo de solidaridad para las víctimas de la crisis (en particular, los desocupados y para crear empleos en sectores útiles para la sociedad.

Numerosas medidas complementarias son necesarias: acceso a los libros contables de las empresas, dando derecho de fiscalización a las organizaciones sindicales; levantamiento del secreto bancario; eliminación de los paraísos fiscales, comenzando por la prohibición a las empresas de tener cualquier transacción o activo , tanto en un paraíso fiscal con el mismo;, impuesto progresivo sobre las transacciones en divisas [ 8 ] y sobre los productos derivados (CDS,…), instauración del control sobre los movimientos de capitales y sobre los cambios, congelamiento neto de toda nueva medida de desregulación/liberalización de los mercados y servicios públicos, vuelta a los servicios públicos de calidad… El agravamiento de la crisis volverá a poner al orden del día el tema de la transferencia al sector público de sectores industriales y servicios privados, así como el tema de la puesta en marcha de importantes planes para la creación de empleo.

Todo ello permitiría salir de esta grave crisis por lo alto, o sea, teniendo en cuenta el interés de las poblaciones. Se trata de reunir las energías para crear una relación de fuerzas favorable a la puesta en la práctica de soluciones radicales que tienen como prioridad la justicia social.

 Notas:

[ 1 ] Los gobiernos y la Comisión Europea, en este caso encargada de velar por el cumplimiento de las normas de Maastricht, eluden el tema cuidadosamente. Cuando los periodistas se tornan muy insistentes, lo que es muy raro, les responden que no había otra elección. Es necesario también precisar que varios gobiernos realizan, al igual que los bancos arruinados, operaciones fuera de balance o fuera de presupuesto con el fin de disimular el importe exacto de sus obligaciones en términos de deudas públicas.
[ 2 ] Se puede comparar esta crisis con la que asoló Japón a partir del comienzo de los años 90, y de la que apenas estaba saliendo cuando la nueva crisis internacional comenzó a golpear fuerte.
[ 3 ] Según Barclays, esta suma se distribuiría del siguiente modo: 238.000 millones para Alemania, 220.000 millones para Italia, 175.000 millones para Francia, 80.000 millones para España, 69.500 millones para los Países Bajos, 53.000 millones para Grecia, 32.000 millones para Austria, 24.000 millones para Bélgica, 15.000 millones para Irlanda y 12.000 millones para Portugal.
[ 4 ] Por supuesto, el dinero fresco aportado por el Estado no se utilizará solamente para la compra de títulos del Tesoro, servirá también para nuevas reestructuraciones bancarias, así como para beneficio directo de los bancos.
[ 5 ] En septiembre y octubre 2008, Bélgica, Austria y España tuvieron que renunciar a emitir eurobonos por que los inversores institucionales (bancos, aseguradoras, fondos de pensiones,…) exigían un rendimiento demasiado alto. Esta información proviene del Financial Times del 29 octubre 2008.
[ 6 ] Esperemos que se pueda contar con que varios parlamentarios cumplan con su trabajo y que los periodistas, desde los grandes medios, quieran realmente analizar de manera crítica la forma en la que el salvataje bancario se realiza hasta el momento.
[ 7 ] Podrían denunciarlo o intentar actuar desde ahora en el seno de las instituciones parlamentarias. Si no lo hacen, siendo que es evidente que saben que la deuda pública aumentará significativamente, es porque comparten la orientación elegida. De hecho, eligieron la unión sagrada, que romperán al acercarse las elecciones.
[ 8 ] En 1998, habia un intercambio diario en divisas en los mercados financieros de cerca de 1,5 billones de dólares. En esta época surgieron diferentes organizaciones, y entre ellas Attac, que deseaban luchar en pro de un impuesto tipo Tobin sobre las transacciones en divisas. Con lo recaudado se podrían financiar las necesidades humanas. En junio de 2008, el volumen diario de transacciones en divisas se duplicó. Las monedas son totalmente inestables debido, en especial, a las permanentes operaciones especulativas.
 Eric Toussaint es maître de conférence en la Universidad de Lieja, es el portavoz de CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia. Es autor de diversos libros, entre ellos: Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015,, Procès d’un homme exemplaire , Ediciones Al Dante, Marsella, 2013;Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad , Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global , El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos , Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012. Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda , creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

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