martes, 10 de enero de 2017

EL PSOE DEL SEÑOR CONSEJERO DE GAS NATURAL SE HUNDE


El PSOE se hunde en las encuestas y entregaría 26 escaños a Podemos y C’s en unas nuevas elecciones generales





Por Carlos Enrique Bayo
Kaos en la red
09.01.2016
El partido socialista perdería 1,6 millones de votos –y el PP, casi 900.000– si hubiera hoy otra cita con las urnas. Esa enorme pérdida de apoyo electoral del bipartidismo iría a parar casi íntegramente a las dos formaciones emergentes, sobre todo a la de Pablo Iglesias.










El bipartidismo rigió España durante cuarenta años, pero va camino de deshacerse en sólo cuatro. Al menos ése es el proceso electoral que predicen los análisis demoscópicos como consecuencia del lento harakiri (más bien, un seppuku) que está cometiendo el PSOE y del estancamiento del PP en una base electoral cada vez más débil y envejecida.

Si Mariano Rajoy se viese forzado a convocar nuevas elecciones generales –por ejemplo, a causa de la negativa socialista de dar vía libre a sus Presupuestos Generales del Estado, como ahora proclama la Gestora del partido–, tampoco lograría afianzarse en el poder, ya que volvería a su suelo electoral de hace un año (siete millones de votos) y perdería tres escaños. Así que de poco le serviría hundir definitivamente al Partido Socialista, que se desplomaría 26 escaños y no sólo sería superado, sino incluso humillado, por Unidos Podemos.

Esta novedosa situación política –que la mayor parte de los medios tratan de enmascarar sobrevalorando las consecuencias electorales de la rivalidad entre pablistas y errejonistasen Podemos– es la que predice el desk-research del gabinete Jaime Miquel y Asociados, una vez analizados y ponderados todos los sondeos efectuados desde la investidura de Rajoy, incluido el del CEO de la Generalitat de Catalunya. Ese detallado análisis de JM&A estudia la evolución del voto en cada una de las circunscripciones y permite augurar resultados tanto al nivel del número concreto de votos como de los escaños que recibirían los partidos provincia a provincia, una vez aplicadas las correcciones previstas por la Ley d’Hondt.

Derrumbamiento socialista en 25 provincias y por detrás de C’s en 11

Y de esa minuciosa pormenorización de los datos se deduce que el hundimiento del PSOE –tras la defenestración de Pedro Sánchez, el favorito de los electores socialistas, a manos de Susana Díaz, predilecta de los votantes conservadores– es el fenómeno verdaderamente crucial de la evolución política española, ya que va camino del punto de inflexión electoral en el que el partido que batió todos los récords de mayoría absoluta tras la Transición quedaría a remolque de una formación atípica casi recién nacida.

Ya no se trata, pues, del famoso sorpasso que nunca se produjo, sino de un adelantamiento vertiginoso que dejaría al PSOE a 32 escaños (y 1,6 millones de votos) por detrás de su gran competidor en la izquierda. Un Unidos Podemos que ganaría de golpe 20 escaños (todos ellos, menos uno, arrebatados a los socialistas) porque sus querellas internas ante Vistalegre-2 parecen importar mucho menos a sus votantes que a los grandes medios empeñados en agitar la posverdad de que las nuevas formaciones no son más que una anomalía pasajera.

Ese ascenso aparentemente fulgurante de UP –cuando de hecho obtendría 700.000 votos menos de los que sumaron Podemos e Izquierda Unida por separado en 2015– se debe en realidad al derrumbamiento del PSOE, que no sólo perdería un escaño en cada una de 24 provincias, y dos más en la de la capital, sino que incluso se vería superado en votos hasta por Ciudadanos en once de esas circunscripciones, incluidas algunas muy grandes, como Madrid, Valencia, Alicante, Murcia, Baleares, Zaragoza y Valladolid.

UP empata con el PSOE en Andalucía y lo supera en 12 comunidades

En el gráfico anterior queda bien claro que Unidos Podemos se dispone a reemplazar al PSOE como líder de la oposición en casi todos los territorios de España, pues no sólo lo superaría ampliamente en una docena de comunidades –en algunas, incluso duplicándolo en escaños, como en Madrid y el País Valencià, o hasta triplicándolo (provincia de Valencia)– sino que llegaría a empatar con el partido socialista en su gran bastión de Andalucía, donde la formación de Iglesias y Alberto Garzón subiría cuatro escaños. En cambio, la crisis interna del PSOE se transformaría en la pérdida de cinco diputados andaluces en el Congreso, y Teresa Rodríguez superaría a Susana Díaz en escaños por Málaga, Cádiz y Córdoba.

Una auténtica hecatombe en las filas socialistas que se completaría con la pérdida de cuatro escaños en beneficio de Ciudadanos (en Sevilla, A Coruña, Burgos y Toledo) y de otros dos a manos del PP (en Ávila y Soria). En Castilla y León, el PSOE perdería en total cinco diputados, que se repartirían entre los otros tres grandes partidos.

En definitiva, esa catástrofe electoral socialista sería más relevante que el despegue de Unidos Podemos, pues marcaría el fin de una época: el PSOE no lograría la victoria en unas generales en ninguna de las comunidades autónomas, algo sin precedentes.  Además, marcaría el peor resultado de su historia en números brutos totales: sólo 3,8 millones de votos (frente a los casi 8 millones del desastre del año 2000 que hizo dimitir a Joaquín Almunia) y un ridículo 17,4% de los votos válidos, con una caída de más de cinco puntos sobre el mínimo anterior de las últimas elecciones.

El bipartidismo toca a su fin: los dos grandes no sumarían juntos ni la mitad de los votos válidos, o menos de la tercera parte del censo.

En la tabla completa que se ofrece a continuación se ve bien claro el fin de la hegemonía del bipartidismo en España: la suma de sufragios de PP y PSOE no llegaría a la mitad de los votos válidos emitidos y ni siquiera ascendería a la tercera parte del censo electoral, tras caer en conjunto más de seis puntos y más de siete puntos, respectivamente, en estos meses transcurridos desde los últimos comicios. En total, los dos grandes partidos perderían 2,5 millones de votantes, mientras que los dos emergentes ganarían medio millón a pesar del drástico descenso de la participación: votarían menos de dos tercios de los electores registrados; 6,4 puntos menos que en 2016.

En resumen, el PSOE se hunde. Y no sólo es la conclusión de JM&A, sino que también lo predicen casi todos los gabinetes demoscópicos, como Simple Lógica (que le atribuye un 17,5% de los votos), My Word (18,6%), Invymark para La Sexta (19,5%) o Sigma2 (19,4%).

Ahora bien, PP y PSOE sí seguirían acumulando juntos (aunque por poco) una mayoría absoluta de los diputados en el Congreso. Algo que si los socialistas pretendiesen emplear para apuntalar de nuevo a Rajoy (que seguiría sin sumar sólo con C’s) únicamente les conduciría al suicidio electoral definitivo.
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Tabla de estimaciones de JM&A comparadas con los resultados de las generales del 26-J.

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ARABIA SAUDÍ Y FELIPE VI: LA PELA ES LA PELA

Felipe VI visitará la dictadura saudí para cerrar la venta de cinco corbetas

Eco republicano
09.01.2016


Felipe VI visitará la dictadura saudí para cerrar la venta de cinco corbetas



Este sábado, el rey Felipe VI iniciará un viaje oficial a la dictadura de Arabia Saudí. Esta visita fue aplazada en noviembre por la muerte del hermano del rey Salmán. Todo hace indicar que estarán sobre la mesa el proyecto en marcha del AVE entre Medina y La Meca y las negociaciones para la venta de cinco corbetas que serán construidas por la empresa pública Navantia en un contrato que puede alcanzar los 2.000 millones de euros..

El viaje del rey Felipe VI está envuelto en polémica, ya que la monarquía saudí, ha sido denunciada varias veces por Amnistía Internacional por haber decapitado a 151 personas durante el último año. La última víctima ha sido un ciudadano filipino de 35 años, decapitado el 29 de diciembre de 2015.

Al mismo tiempo, Arabia Saudí inició hace varios meses una campaña de bombardeos en Yemen para intervenir en la guerra civil de ese país. Al mismo tiempo, Arabia Saudí ejecuta un bloqueo naval de Yemen que hace imposible la llegada de alimentos al que era antes de la guerra el país más pobre de Oriente Medio

Las organizaciones de derechos humanos y agencias de la ONU denuncian que el número de muertos supera los 5.000, de los que unos 2.500 civiles, la mayoría civiles muertos en los ataques aéreos responsabilidad de los saudíes y sus aliados

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domingo, 8 de enero de 2017

PODEMOS: ¿PODEMOS O NO PODEMOS? DESDE LUEGO DEBEMOS Y TENEMOS QUE PODER





Debemos poder, porque somos la inmensa mayoría (cierto que sin conciencia social y política de tal). Y tenemos que poder, porque esa inmensa mayoría es la que con su trabajo produce cuanta riqueza existe, y una exigua minoría (que no es la casta ni la no casta ni los de arriba ni los de abajo ni los sinvergüenzas ni Bárcenas ni Esperanza Aguirre ni Herrera Carlos, locutor de ustedes de la cadena COPE), unas 1.400 personas en España que representas el 0,0035% de su población, pero que controlan más de 80% de la riqueza nacional.

Con esto lo que se quiere indicar es que las discusiones políticas en Podemos deben dejar de ser trabajo exclusivo de sus cabezas más conocidas, para pasar a ser discusión primera de sus militantes y simpatizantes, a partir de hechos concretos.

El sitio ideal para estas discusiones son los CÍR-CU-LOS. CÍRCULOS que no están funcionando de forma generalizada, y el hecho de que no estén funcionando es responsabilidad de todos los dirigentes de Podemos sin ninguna excepción. No hay que ser pues, ni tan pablistas ni tan errejonistas ni tan istas istas, y sí, más CIRCULISTAS. Este es el único camino de que podamos verdaderamente. Vamos a ver si Podemos, pues.


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PODEMOS: ¿desde los movimientos sociales o desde las instituciones?

Rebelión
Marcha.org.ar
07.01.2017



El final del 2016 encontró a PODEMOS enfrascado en una fuerte discusión interna que tuvo como referencias principales a sus dos máximos dirigentes políticos, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Si bien las discrepancias entre ambos no son recientes, la próxima realización de su máxima instancia de decisión colectiva, la Asamblea Ciudadana Estatal, conocida popularmente como Vistalegre II –debido a que se realizará en el Palacio de Vistalegre en Madrid-, ha cristalizado en bandos rivales las diferencias de opiniones y visiones sobre el futuro de la organización morada.

Estipulado para realizarse entre el 10 y el 12 de febrero del 2017, Vistalegre II se enfrenta a un escenario sustancialmente diferente de lo que fue la primera Asamblea Ciudadana Estatal (Vistalegre I) realizada en octubre del 2014. En aquellos momentos PODEMOS era una fuerza con apenas unos meses de vida, que había dado el gran batacazo al obtener cinco eurodiputados en las elecciones al parlamento europeo de mayo de ese año y que se enfrentaba a un 2015 con una seguidilla de disputas electorales (municipales, autonómicas y las generales que se realizaron el 20 de diciembre) que marcaban la agenda inmediata de la organización.

Allí se impuso la visión del grupo fundador de PODEMOS (Pablo Iglesias, Íñigo Errejón y Juan Carlos Monedero) que planteaba que se estaba viviendo una crisis de régimen y que eso había permitido la apertura de una “ventana de oportunidad histórica”, la cual había que aprovechar de manera eficaz porque no se podía afirmar por cuanto tiempo vaya a estar disponible. Esto requería poner el esfuerzo en la estructuración de una “máquina de guerra electoral” para enfrentar el Blitz, la “guerra relámpago” que implicaba la serie de elecciones en las que debía competir.

Estas consideraciones políticas fueron completadas con un criterio organizativo que centralizaba en un núcleo muy reducido las instancias máximas de decisión, dejando fuera a las minorías que no compartían estas visiones y que habían planteado otras propuestas políticas en Vistalegre I.

La situación actual es bastante diferente. PODEMOS estuvo cerca pero no logró llegar a la presidencia. El PP, con el apoyo del PSOE y Ciudadanos, volvió a formar gobierno, pero el escenario político español quedó sustancialmente trastocado. El bipartidismo clásico y el turnismo parecen heridos de muerte. El conflicto social y de las diferentes “nacionalidades históricas” sigue sin encontrar un horizonte de resolución. PODEMOS ha llegado a las instituciones y ahora tiene que afrontar nuevos retos políticos al tiempo que tiene que definir su estructuración orgánica.

Las diferencias entre Iglesias y Errejón han terminado en la constitución de grupos que rivalizan por imponer sus criterios al interior de la fuerza. Las rispideces entre ambos llevan ya un tiempo, incluso ellos mismos argumentan que siempre han tenido diferencias, pero que ahora resuenan mucho más porque son personajes públicos. Lo cierto es que la tensión no solo se ha manifestado en forma discursiva o de debate de ideas, sino que también han habido varias operaciones internas cruzadas que aumentado el voltaje de la disputa.

Además, desde ambas partes se ha decidido que la discusión sea abierta, pública y a través de todos los medios, lo que implica la participación activa de los grandes aparatos de construcción de sentido de los sectores dominantes españoles, quienes no desaprovechan oportunidad para fomentar la discordia y embarrar el debate. Igualmente, no puede achacarse a los conglomerados de comunicación el tono y el carácter del enfrentamiento, debido a que las partes intervinientes han hecho más que suficiente para acrecentar las desavenencias y hacerlas aparecer irreconciliables, desde las batallas de tweets y hashtags, pasando por las querellas cruzadas en los medios, hasta la confrontación a través de artículos en medios gráficos y digitales.

Las diferencias centrales entre Iglesias y Errejón se basan en los sectores sociales a los que apuntan para la construcción de una nueva mayoría que permita su tan mentado anhelo de cambio. Es un debate estratégico que implica además una disputa sobre la estructuración orgánica de un PODEMOS que comienza a transitar su camino hacia la madurez como instrumento político. Parte de estos desacuerdos vienen de la lectura que han hecho de los resultados de las elecciones generales –sobre todo la del 26 de junio del 2016 y la pérdida de un millón de votos- y de la constitución de la alianza con Izquierda Unida y la conformación de Unidos Podemos.

Ambos acuerdan en la caracterización de que la continuidad de Rajoy al frente del gobierno español es una derrota momentánea para sus aspiraciones pero el costo que han tenido que pagar es romper al PSOE y quebrar la dinámica bipartidista del sistema político que ha dominado desde la aprobación de la Constitución de 1978. Sin embargo, difieren en como continuar.

Pablo Iglesias considera que es posible darle continuidad a los criterios que le dieron nacimiento a PODEMOS: la llamada “hipótesis populista”. Es decir, la construcción del Pueblo como agente histórico, a partir de un discurso dicotomizador que convoque a nuevos grupos como sujetos del cambio. En palabras de Pablo Iglesias retomando a Ernesto Laclau,
“… el Populismo es lo político que se construye mediante fronteras antagonistas en lo social -lo de cavar trincheras, lo de librar batallas ideológicas-, convocando a nuevos sujetos -que estaban excluidos, que estaban fuera- para el cambio. ¿Cómo se hace? Con significantes vacíos y cadenas de equivalencias de demandas heterogéneas”i

La centralidad aquí está en la incorporación de sujetos nuevos y en la figura de Pablo Iglesias como significante aglutinador de las “demandas heterogéneas”. Esto último queda bien claro, con el continuo planteamiento de los afines de Iglesias, de que es el Secretario General el único que contiene el gran caudal electoral de PODEMOS y, de hecho, hay unanimidad absoluta entre los podemitas para que Iglesias siga siendo el máximo representante de la formación moradaii.

Para Iglesias la prioridad tiene que estar en construir el movimiento popular que encarne el cambio, no a partir del trabajo parlamentario, sino a través de la organización y movilización popular en reclamo de los derechos vulnerados. Aquí está el núcleo de la diferencia con Errejón, ya que el número 2 de PODEMOS plantea que la centralidad debe estar en el trabajo desde las instituciones, desde los cargos que han obtenido en la sucesivas luchas electorales, para lograr convencer a los sectores que todavía los ven con desconfianza, que encarnan una propuesta alternativa viable para la construcción de un proyecto patriótico. En palabras de Errejón,

“… a partir de ahora la disputa política se traslada en gran medida al terreno institucional y de creación cultural y social. Pero Podemos no es ni puede ser, como quieren nuestros adversarios, un resultado de la excepción que languidezca cuando pasen los tiempos agitados. (…) No hay hoy, por tanto, proyecto más radical y transformador que construir una mayoría nueva capaz no solo de denunciar el desorden que generan los de arriba sino, fundamentalmente, de encarnar un orden alternativo y de generar confianza”iii (cursivas mias).

A diferencia de Iglesias que apunta a la incorporación de nuevos sujetos, que simplificando podríamos mencionar que son aquellos que no se sienten interpelados a participar al momento de las elecciones, Errejón apunta a aquellos sectores populares que todavía siguen sosteniendo a los partidos tradicionales y ven con recelo y temor a PODEMOS y los planteos de cambio social que proponen.

Esta discordancia sobre donde tiene que estar la prioridad del trabajo político de la fuerza, tiene claras consecuencias políticas para el futuro, que, aunque a Iglesias no le guste que se “caricaturice el debate” entre los “radicales pablistas” y los “moderados errejonistas”, tenderán, según qué posición se imponga en Vistalegre II, a una construcción política y discursiva, o bien más radicalizada o bien más moderada. Claramente convocar a los excluidos exige una prédica más virulenta contra lo establecido, así como la apelación a los que todavía siguen manteniendo su apoyo a los partidos del régimen mediante el trabajo en las instituciones implica una acomodación a las dinámicas parlamentarias y sus lógicas de funcionamiento, que tienden a reproducir el orden dado.

Por último, está la cuestión de la estructuración orgánica que deriva de estos preceptos políticos. Si la centralidad estará en el trabajo institucional, PODEMOS tenderá a convertirse en una fuerza política donde las figuras que tengan cargos públicos serán las que tengan mayor peso en su interior, replicando de hecho la jerarquía y dinámica institucional. Una situación similar a lo que sucede en los partidos tradicionales, sustentadores y reproductores de la institucionalidad del sistema. En cambio, si la propuesta de Iglesias se impone, las posibilidades del diseño orgánico y de sus prácticas de funcionamiento pueden tomar dos variantes. Por un lado, una democratización aún mayor de la vida interna para contener a los nuevos sujetos convocados; o por el otro lado, una centralización aún mayor en la figura de Pablo Iglesias como líder del espacio que imponga posiciones sobre el conjunto de la fuerza.

PODEMOS está enfrentando los dilemas de la nueva fase política y constituyéndose como una fuerza madura para encarar los desafíos del cambiante mundo que vivimos. En un momento donde las críticas a la globalización en los países centrales están siendo encausadas por fenómenos populistas de derechas (Trump, BREXIT, Le Pen, etc.), PODEMOS es el único fenómeno político que genera expectativas (tras el fracaso de Syriza) desde la vereda de enfrente del fascismo en crecimiento. El tamaño de los retos que deberá afrontar son enormes y Vistalegre II marcará un hito significativo sobre como encarará el futuro y las posibilidades de éxito que tendrá.

Notas:
i Extraido de la intervención de Pablo Iglesias en la presentación del libro de Jorge Alemán “Horizontes neoliberales de la subjetividad”, 5 de octubre de 2016, https://www.youtube.com/watch?v=_gEh9p-C1Ls&t=742s
ii Los errejonistas proponían un sistema de votación para Vistalegre II en donde la discusión de las ideas fuera separada de la discusión de las personas que ocuparían los cargos de dirección y proponían que Iglesias continuara como Secretario General. Iglesias se oponía a esta situación, planteando que no podía encabezar el partido si sus ideas no eran las que ganaban y proponía que la discusión de ideas y de personas fueran en conjunto arguyendo que las personas que proponían las ideas eran quienes las tenían que llevarlas adelante. Finalmente, mediante una votación de los inscriptos de PODEMOS y por muy poco diferencia se impuso la propuesta de Iglesias. 
 
iii Extraida de la nota de opinión escrita por Íñigo Errejón en el portal 20minutos.es, denominada “Podemos Ganar”, 28 de noviembre de 2016, http://www.20minutos.es/opiniones/firma-invitada-inigo-errejon-podemos-ganar-2899261/

Publicado el 6 de enero de 2017 en el portal de noticias Marcha.org http://www.marcha.org.ar/34185-2/

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FELIZ NAVIDAD DEL 2018 (para que no se me adelante el Corte Inglés) Y PRÓSPERO PARO



Viento en popa a todo paro, no es verdad sino mentira, las cifras del gobierno  y aledaños sobre el empleo. Además, Castilla tampoco es tan ancha si te lías a decir la verdad.

Los datos oficiales sobre el paro no los da Podemos, por tanto, están exentos de cualquier tipo de populismo. Los da el gobierno, y por ello rezuman populín populón  (PP, por sus siglas en inglés).

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LO QUE ESCONDEN LAS BUENAS CIFRAS DEL PARO

Rebelión
05.01.2017


390.534 parados menos, 540.655 afiliados más a la Seguridad Social. Los últimos datos de desempleo y afiliación presentados por el Ministerio de Empleo son positivos, salvo por el hecho de que siguen mostrando una tendencia acusada a la precariedad y baja calidad de los contratos firmados.

“El año 2016 finaliza con una bajada de paro de 390.534 personas, la mayor de la historia”. Esta mañana nos despertábamos con esta buena noticia aportada por los datos de los Servicios Públicos de Empleo (SEPE). El número de contratos registrados en diciembre ha sido de casi 1,7 millones. Pero no todo es bonito en los datos del paro.

Campaña de Navidad: el aumento del número de contratos registrados en diciembre hay que contextualizarlo en el tradicional aumento del empleo en la temporada navideña, como muestra el hecho de que el paro baje mucho en servicios (-65.898) pero suba en industria (+2.785) y construcción (+8.365).

Temporalidad: el Gobierno insiste en que los contratos indefinidos han aumentado un 13,5%, el doble del aumento de los contratos temporales, pero si se observan las cifras, tan sólo 122.294 contratos registrados en diciembre eran de carácter indefinido, un 7,19% del total, por lo que un 93% de los contratos firmados son temporales. Además, los contratos indefinidos a jornada completa son sólo 71.739, el 4,2% del total.

Parados registrados: la cifra total de parados registrados se sitúa en 3.702.974 personas “y continúa en los niveles más bajos de los últimos siete años”, apunta el Gobierno. Pero se trata tan sólo de los parados registrados. Si usted ha perdido el empleo a lo largo de 2016 pero, por el motivo que sea, no se ha inscrito en el SEPE, no figura en las cifras de desempleados presentadas por el SEPE.

Edad: según los datos aportados por el SEPE, tan sólo un 8% de todos los parados registrados en diciembre de 2016 son menores de 25 años. Unas cifras que se antojan bajas si se considera que, según la EPA del tercer trimestre de 2016, el paro registrado en el tramo de edad de 16 a 24 años era del 41,94%.

Afiliación a la Seguridad Social: “La afiliación crece en 540.655 personas, el mejor resultado de la última década en un mes de diciembre”, lo que sitúa la afiliación media a la Seguridad Social en 17,89 millones de personas, según el Ministerio de Empleo. Sin embargo, no se prevé que las arcas de la Seguridad Social reciban muchos ingresos, teniendo en cuenta que el 95% de los contratos firmados en diciembre son temporales o a tiempo parcial o ambas cosas, es decir, en su gran mayoría, precarios. 
 

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PAMPLONA: SI HAY QUE QUITAR ALGO, SEA, QUE SE QUITE. PERO QUE SE LE QUITE A DIOS O AL CÉSAR, NUNCA AL PUEBLO



IRUÑA REMUNICIPALIZA EL SERVICIO DE ATENCIÓN A DOMICILIO

Rebelión
07.01.2017


El Pleno del Ayuntamiento de Iruña/Pamplona aprobaba el 30 de diciembre que el Servicio de Atención a Domicilio pase a ser gestionado directamente por el Consistorio. La medida entrará en vigor en el mes de febrero.

Este mes de febrero entrará en vigor la remunicipalización del Servicio de Atención a Domicilio aprobada por el Ayuntamiento de Iruña/Pamplona el 20 de diciembre, y avalada por el Pleno municipal el pasado 30 de diciembre. La medida se ha aprobado con los votos a favor de los miembros del cuatripartito (EH Bildu, Geroa Bai, Aranzadi e Izquierda-Ezkerra) y con los votos en contra de Unión del Pueblo Navarro (UPN) y del Partido Socialista de Navarra (PSN).

Este servicio, existente desde 1974 en la capital navarra y que atiende a 1.300 personas con dificultades para valerse por sí mismas, era prestado en los últimos años por la empresa pública Asistencia Municipal en Casa (Asimec) y la mercantil Sarquavitae. A partir de ahora, pasará a gestionarlo íntegramente el Ayuntamiento, desde el área de Acción Social y Desarrollo Comunitario, sin intermediarios.

La medida supondrá un ahorro del 5% del coste por hora que actualmente paga el Ayuntamiento por el servicio, e implicaría un gasto anual de 5.087 millones de euros. Aunque este gasto es 60.000 euros superior al realizado en 2016, el nuevo servicio remunicipalizado ofrecerá más horas de atención a los usuarios y prevé algunas mejoras. Según explicaba Edurne Eguino, concejal delegada de Acción Social y Desarrollo Comunitario, la peor de las opciones barajadas habría sido dejar la situación como estaba, ya que se habría producido para este año un sobrecoste de 560.000 euros.

Además, la remunicipalización implicará la subrogación de 166 trabajadoras que ya prestan el servicio, 62 de ellas contratadas hasta ahora por Asimec y 104 por Sarquavitae. Las empleadas tendrán una condición de indefinidas no fijas hasta que el Consistorio convoque una oposición pública para cubrir las plazas de forma definitiva, según informa el Ayuntamiento en un comunicado.


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sábado, 7 de enero de 2017

SANIDAD. ¿NUESTROS REPRESENTANTES POLITICOS ESTÁN AUTORIZADOS POR NOSOTROS PARA ROBARNOS COMO PEDRO EN LA MONCLOA?


El Gobierno de Canarias entrega la Consejería de Sanidad, sin intermediarios, a la empresa privada


 
Por Cristóbal García Vera en Canarias Semanal
Kaos en la red
o6.01.2017

Nombra consejero del ramo a un vicepresidente de la “Alianza por la Sanidad Privada Española”.












































En medio de la crisis de Gobierno generada tras la ruptura con sus socios del PSC-PSOE, el presidente del Ejecutivo regional, Fernando Clavijo, anunciaba este martes que el nuevo Consejero de Sanidad de su Gabinete será, nada más y nada menos que José Manuel Baltar, director gerente de Clínicas San Roque y uno de los vicepresidentes de la Alianza por la Sanidad Privada Española (…).


   El progresivo deterioro de la Sanidad Pública canaria en el curso de los últimos años se ha producido de forma paralela al continuado transvase de fondos hacia el sector privado, realizado a través de los conciertos sanitarios. Ya en el año 2008 el gasto en estos conciertos ascendía a 233 millones de euros, unos 39.000 millones de las antiguas ptas., de los cuales las clínicas privadas percibían la friolera de 214 millones de euros.




Advertíamos entonces, desde las páginas de esta misma publicación digital, que el constante incremento de los fondos destinados a estos conciertos respondía a un proceso privatizador encubierto que, con distintos ritmos, se estaba imponiendo implacablemente en el conjunto del Estado español.




Pero, aunque cada día son más evidentes las pruebas de que los sucesivos ejecutivos centrales y los autonómicos ejercen, también en este sector esencial,  como fieles representantes de los intereses  de las grandes compañías privadas, el pasado martes el presidente autonómico, Fernando Clavijo (CC),protagonizaba un desvergonzado salto adelante en este sendero privatizador que hasta la fecha nadie se había atrevido a efectuar.


En medio de la crisis de Gobierno generada tras la ruptura con sus socios delPSC-PSOE, Clavijo anunciaba que el nuevo Consejero de Sanidad de su Gabinete será, nada más y nada menos que  José Manuel Baltar, director gerente de Clínicas San Roque y uno de los vicepresidentes de la Alianza por la Sanidad Privada Española.




De esta manera, el mandatario autonómico se ha decidido a prescindir  del papel de intermediario que, en las sociedades capitalistas, desempeña el poder político, para garantizar la consecución del objetivo fundamental de acumulación de las clases sociales hegemónicas, al tiempo que sostiene  el orden establecido recurriendo tanto a la “persuasión” de las mayorías como a la represión de los “discrepantes”.  


A partir de este momento, en Canarias el Consejero de Sanidad no será ya un político al servicio de los grandes empresarios dedicados al negocio de la enfermedad. Este papel será desempeñado, directamente y sin intermediarios, por el alto ejecutivo de uno de los mayores emporios de la Sanidad privada en las Islas y vicepresidente del lobby que, a nivel estatal, se esfuerza para conseguir que la salud sea convertida en una lucrativa mercancía como cualquier otra.




[Img #47505]
José Manuel Baltar, director gerente de Clínicas San Roque y uno de los vicepresidentes de la Alianza por la Sanidad Privada Española y nuevo consejero de Sanidad del Gobierno de Canarias.


Cabe recordar, en este sentido, que en el pasado reciente, el gerente delGrupo San Roque y ya nuevo gestor de los fondos públicos de la Sanidad canaria ejercía descaradamente esta función de lobbista, proponiendo al Ejecutivo regional que los centros privados sean los encargados -beneficiándose de nuevos conciertos multimillonarios- de atender a los pacientes incluidos en las listas de espera. Un procedimiento – prometía entonces el nuevo consejero – mediante al cual “los hospitales privados acabarían con estas listas en menos de seis meses” .


El modelo sanitario que, con toda seguridad, tratará de imponer ahora con mayor celeridad  José Manuel Baltar tiene a los EE.UU. como principal paradigma. En dicho modelo, las administraciones se convierten en meras compradoras de servicios a centros privados, que seleccionan pacientes y enfermedades en función del criterio de rentabilidad, rechazando a todos aquellos cuya atención requiere mayores gastos sanitarios.  Los que carecen de recursos y sufren dolencias que no son “provechosas” se ven condenados, en el mejor de los casos, a una suerte de institución de beneficencia a la que es reducida la prestación del Estado, prácticamente incapaz no ya de curarlos, sino incluso de aliviar sus padecimientos.
La lógica de la rentabilidad se apodera así de forma voraz de todo el sistema sanitario. Solo lo que es rentable cobra sentido en las cuentas del debe y el haber del negocio de la salud, en el que cualquier consideración humanitaria es desechada por su “irracionalidad”.


Quienes acusaban de alarmistas a los que, hace casi una década, advertíamos de que este era el camino que, aunque de forma incipiente, se había comenzado a recorrer en Canarias, quizá ahora sean capaces, por fin, de verles las orejas al lobo. Queda por comprobar, no obstante, si habrá organizaciones sindicales, políticas y sociales capaces de impedir que este escenario de distopía llegue a convertirse en una sangrante realidad en el Archipiélago.


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viernes, 6 de enero de 2017

LA ELECCIÓN DE DONALD TRUMP





Rebelión
El Viejo Topo
31.12.2016

Si bien es cierto que los primeros pasos de Trump parecen estar desconcertando a buena parte de sus correligionarios, lo cierto es que su margen de maniobra es relativamente pequeño para proceder a cambios verdaderamente significativos. Con todo, su elección constituye un síntoma evidente de la magnitud de la crisis de la globalización neoliberal.


I

La reciente elección de Donald Trump, el Brexit, el incremento de los votos fascistas en Europa, pero también y aún más, la victoria electoral de Syriza y el crecimiento de Podemos, son manifestaciones de la profundidad de la crisis del sistema neoliberal globalizado. Este sistema, que siempre he considerado insostenible, implosiona ante nuestros ojos en su mismo corazón. Todos los intentos para salvar el sistema –para evitar lo peor, dicen– mediante ajustes menores están condenados al fracaso.

Pero la implosión del sistema no es sinónimo de avances en el camino hacia la construcción de una alternativa favorable para los pueblos: el otoño del capitalismo no coincide automáticamente con una primavera de los pueblos. Los separa una brecha que da a nuestra época una tonalidad dramática, reveladora de los peligros más graves. No obstante, esta implosión –que es inevitable– debe entenderse precisamente como una oportunidad histórica que se ofrece a los pueblos, pues desbroza el camino para avances posibles hacia la construcción de una alternativa que tiene dos componentes inseparables: (I) planes nacionales para el abandono de las reglas fundamentales de la gestión económica liberal, en beneficio de proyectos soberanos populares que pongan en primer lugar los avances sociales; (II) en el plano internacional la construcción de un sistema negociado de globalización policéntrica.

Avances paralelos en estos dos planos serán posibles sólo si las fuerzas políticas de la izquierda radical conciben una estrategia para ello y logran movilizar a las clases populares para progresar en la consecución de los objetivos. Este no es el caso aún, como lo demuestran los retrocesos de Syriza, las ambigüedades y confusiones de los votantes británicos y estadounidenses, y la extrema timidez de los herederos del eurocomunismo.
II

El sistema vigente en los países de la tríada imperialista (Estados Unidos, Europa Occidental, Japón) se basa en el ejercicio de un poder absoluto por parte de las oligarquías financieras nacionales. Sólo ellas gestionan el conjunto de los sistemas productivos nacionales, logrando reducir a la condición de subcontratistas a casi todas las pequeñas y medianas empresas en la agricultura, la industria y los servicios, en beneficio exclusivo del capital financiero. Estas oligarquías gestionan los sistemas políticos herederos de la democracia burguesa electoral y representativa, habiendo llegado a domesticar a los partidos políticos electorales de derecha e izquierda, obviamente al precio de erosionar la legitimidad de la práctica democrática. Estas oligarquías controlan también los aparatos de propaganda, habiendo reducido los patrones de información a la condición de coro mediático a su exclusivo servicio. Ninguno de estos aspectos de la dictadura de la oligarquía está siendo cuestionado seriamente por los movimientos sociales y políticos en el seno de la tríada, especialmente en los EE.UU.

Las oligarquías de la tríada pretenden extender su poder a todo el planeta, imponiendo una forma particular de globalización, la del liberalismo mundializado. Pero se enfrentan aquí a resistencias más consistentes de lo que lo son en las sociedades de la tríada, herederas y beneficiarias de las “ventajas” de la dominación imperialista. Porque si los estragos sociales del liberalismo son visibles en Occidente, son diez veces mayores en las periferias del sistema. Hasta el punto de que pocos regímenes políticos pueden seguir aparentando ser legítimos a los ojos de su pueblo. Fragilizadas al extremo las clases, y los Estados compradore que constituyen las correas de transmisión de la dominación del imperialismo colectivo de la tríada son, de hecho, considerados con razón por las oligarquías del centro como aliados no del todo seguros. La lógica del sistema requiere así la militarización y el derecho que se otorga a sí mismo el imperialismo para intervenir –incluyendo la guerra– en los países del sur y el este. Todas las oligarquías de la tríada son “halcones”; la OTAN, un instrumento de agresión permanente, se ha convertido de hecho en la más importante de las instituciones del imperialismo contemporáneo.

La prueba de que se ha elegido esta opción agresiva fue dada por el tono de las palabras del presidente Obama durante su última gira europea (noviembre de 2016), tranquilizando a los vasallos europeos sobre el compromiso de los Estados Unidos dentro de la OTAN. Es evidente que la organización no se presenta como un instrumento de agresión –lo cual realmente es– sino como un medio de asegurar la “defensa” de Europa. ¿Amenazada por quién?

Pues para empezar por Rusia, como nos repite el coro mediático de rigor. La realidad es diferente; lo que se le reprocha a Putin es no aceptar el golpe de estado euro-nazi de Kiev, ni el poder de los políticos mafiosos en Georgia. Hay que contenerla, más allá de las sanciones económicas, por amenazas de guerra como las proferidas por Hilary Clinton.

Luego, se nos dice, está la amenaza terrorista planteada por el yihadismo islámico. Una vez más, la opinión pública está perfectamente manipulada. Porque el yihadismo es el producto inevitable del apoyo que la tríada sigue otorgando al Islam político reaccionario inspirado y financiado por el wahabismo del Golfo. El ejercicio de este supuesto poder islámico es la mejor garantía para la destrucción total de la capacidad de las sociedades de la región de resistir el diktat de la globalización neoliberal. También ofrece la mejor excusa para dar apariencia de legitimidad a las intervenciones de la OTAN. En este sentido, la prensa de los Estados Unidos reconoció que la acusación realizada por D. Trump de que Hilary había apoyado activamente el establecimiento del Daesh estaba bien fundada.

Añadamos que el discurso que vincula la participación en las misiones de la OTAN con la defensa de la democracia se revela una farsa cuando es confrontado con la realidad.

III

La derrota de Hillary Clinton –más que el triunfo de Donald Trump– es una buena noticia. Tal vez aleje la amenaza del clan de los halcones más agresivos, dirigido por Obama y Hillary Clinton.

Digo “tal vez”, porque no está dicho que Trump no introducirá a su país en un camino diferente.

En primer lugar, ni la opinión de la mayoría que lo apoya ni la de la minoría que se manifiesta en su contra le obligan a ello. El debate se ha establecido únicamente sobre algunos de los problemas sociales de los EE.UU. (particularmente antifeminismo y racismo). No pone en cuestión los fundamentos económicos del sistema, origen del deterioro de las condiciones sociales de amplios sectores. El carácter sagrado de la propiedad privada, incluido el de los monopolios, se mantiene intacto; que el propio Trump sea un multimillonario ha sido un activo, no un obstáculo para su elección.

Pero además el debate nunca ha versado sobre la agresiva política exterior de Washington. Nos hubiera gustado ver a los manifestantes contra Trump de hoy protestar ayer contra las agresivas propuestas de Hilary Clinton. Obviamente, esto no sucedió; los ciudadanos de los EE.UU. nunca han condenado la intervención militar en el exterior y los crímenes contra la humanidad que acompañan a esa intervención.

La campaña electoral de Sanders había despertado muchas esperanzas. Atreviéndose a introducir en el debate una perspectiva socialista, Sanders iniciaba una saludable politización de la opinión pública, que no es más imposible en los EE.UU. que en otros lugares. Uno solo puede deplorar, en estas condiciones, la capitulación de Sanders y su posterior apoyo a Clinton.

Aún más importante que el peso de la “opinión pública” es el hecho de que la clase dirigente de los Estados Unidos no concibe otra política internacional que la actual, y eso desde la creación de la OTAN hace 70 años –garantía de su dominio sobre todo el planeta.

Habría, se nos dice, “palomas” y “halcones” en los dos campos, republicanos y demócratas, que dominan el Congreso y el Senado. El primero de estos calificativos es, sin duda, exagerado; se trata de halcones que reflexionan un poco más antes de embarcarse en una nueva aventura. Trump y algunos en su entorno están quizás entre ellos. Si es así, mucho mejor. Pero hay que evitar hacerse demasiadas ilusiones al respecto, aunque también explotar esa pequeña grieta en el edificio estadounidense para fortalecer la construcción de una globalización diferente, un poco más respetuosa con el derecho de los pueblos y las exigencias de la paz. Algo que los vasallos europeos de Washington temen más que nada.

Por otra parte, las palabras de D. Trump sobre la política internacional de los Estados Unidos son contradictorias. Por un lado parece estar dispuesto a entender la legitimidad de los temores de Rusia ante a los planes agresivos de la OTAN en relación con Ucrania y Georgia, mientras Moscú mantiene en Siria el combate contra el terrorismo yihadista. Pero luego dijo que quería dar por terminado el acuerdo nuclear con Irán. Y no se sabe todavía si está decidido a continuar con la política de apoyo incondicional de Obama a Israel o si va a matizar este apoyo.
IV

Por lo tanto, es preciso situar la victoria electoral de D. Trump en el marco más amplio de las manifestaciones de la implosión del sistema. Todas estas manifestaciones, hasta hoy ambiguas, pueden conducir a mejores situaciones, pero también a detestables derivas.

Algunos de los cambios vinculados a estos acontecimientos en modo alguno cuestionan el poder de la clase dominante oligárquica. Este es el caso de Brexit, la elección de Trump, los proyectos de los fascistas europeos.

Ciertamente, la campaña a favor del Brexit recurrió a argumentos nauseabundos. Para empezar, el proyecto de separación no cuestiona la opción fundamental capitalismo/imperialismo de Gran Bretaña. Solo sugiere que en la conducción de su política exterior, Londres puede tener una flexibilidad que le permita tratar directamente con sus socios, los Estados Unidos, en primera línea. Pero detrás de esta opción se dibuja igualmente lo que ya deberíamos saber: que el Reino Unido no acepta la Europa alemana. Esta dimensión del Brexit es sin duda positiva.

Los fascismos europeos –que marchan viento en popa– se sitúan en la extrema derecha; es decir, no cuestionan el poder de las oligarquías en sus respectivos países. Solo desean ser elegidos por ellas para poner el poder a su servicio. Al mismo tiempo, por supuesto, apelan a nauseabundos argumentos racistas, lo que les evita tener que responder a los verdaderos desafíos a los que se enfrentan sus pueblos.

El discurso de D. Trump se sitúa en esta categoría de las falsas críticas de la globalización liberal. Su tono “nacionalista” tiene como objetivo reforzar el control por parte de Washington de sus aliados subalternos, no el concederles una independencia que tampoco exigen. Trump podría, en esta perspectiva, tomar algunas modestas medidas proteccionistas; es lo que por otra parte las administraciones estadounidenses siempre han hecho, sin decirlo, imponiéndolas a sus aliados subalternos a los que no se les ha permitido defenderse. Aquí se perfila una analogía que la Gran Bretaña del Brexit podría querer establecer.

Trump ha dejado entender que las medidas proteccionistas en las que piensa tienen principalmente como objetivo a China. Antes, Obama y Hillary habían ya, a causa de su decisión de desplazar el centro de gravedad de sus fuerzas armadas desde el Oriente Medio a Asia Oriental, designado a China como el rival a batir. Esta estrategia agresiva, económica y militar, en flagrante contradicción con los principios del liberalismo del que Washington presume ser el campeón, podría ser derrotada invitando a China a avanzar en una saludable evolución hacia el fortalecimiento de su mercado popular interno y en la búsqueda de otros socios entre los países del Sur.

¿Derogará Trump el Tratado de Libre Comercio? Si lo hiciera rendiría un gran servicio a la gente de México y Canadá liberándolos de su condición de vasallos impotentes y por tanto animándolos a involucrarse en nuevos caminos basados en la autonomía de proyectos soberanos populares. Por desgracia hay muy pocas posibilidades de que la mayoría de los representantes republicanos y demócratas en el Congreso y el Senado, todos ellos incondicionalmente vinculados a los intereses de las oligarquías estadounidenses, permitan a Trump ir en ese sentido muy lejos.

Las consecuencias de la hostilidad de Trump contra la Cumbre contra el cambio climático, COP 21, son menos graves de lo que dejan entender sus protagonistas europeos, pues lamentablemente se sabe –o se debería saber– que en cualquier caso el Tratado será letra muerta, pues los países ricos no tienen la intención de mantener sus promesas financieras en esta área.

Por el contrario, algunos efectos de la implosión de la globalización neoliberal pueden asociarse con un progreso social, más o menos débil.

En Europa, la victoria electoral de Syriza y el ascenso de Podemos se inscriben en ese marco. Sin embargo, los proyectos apoyados por estas nuevas fuerzas son contradictorios: rechazo de la austeridad impuesta, pero ilusión por la posibilidad de una reforma europea. La historia se encarga ya de demostrar este error de apreciación en relación con una reforma imposible.

En América Latina los avances realizados durante la primera década del siglo están hoy siendo cuestionados. Los movimientos que llevaron a cabo estos avances sin duda subestimaron el carácter reaccionario de las clases medias de sus países, en particular en Brasil y Venezuela, donde se niegan a compartir con las clases populares los beneficios de un desarrollo digno de este nombre.

La emergencia de otros proyectos –especialmente China y Rusia– también sigue siendo ambigua: ¿es su objetivo “atrapar” por medios capitalistas y en el marco de la globalización capitalista, que están obligados a aceptar ? O, conscientes de que este proyecto es imposible, ¿los poderes relevantes de las sociedades emergentes se orientarán preferentemente en la dirección de instaurar proyectos soberanos populares?

Fuente:
http://www.elviejotopo.com/articulo/la-eleccion-donald-trump/

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