viernes, 14 de junio de 2013

PENSIONES: MARIANO RAJOY, POR EMBUSTERO Y LADRÓN, DIMISIÓN


¿Es España una democracia? El caso de las pensiones



Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 12 de junio de 2013

Este artículo denuncia la avalancha ideológica que se reproduce en los medios de mayor difusión a favor de la reducción de las pensiones en España. El artículo documenta la falta de diversidad en los cinco rotativos de mayor difusión de España en su cobertura de la sostenibilidad de las pensiones públicas, promoviendo puntos de vista catastrofistas presentados por las instituciones financieras que favorecen la privatización de las pensiones. 

A primera vista esta pregunta parece una provocación. Dudar de que España sea una democracia parece reflejar una ignorancia acerca de lo que es una dictadura. Y los que hemos vivido y sufrido una dictadura podemos atestiguar que España hoy no es una dictadura. Ahora bien, tampoco es una democracia homologable a la de la mayoría de países de la Unión Europea de los Quince (UE-15) que tienen un desarrollo económico semejante al español. Y uno de los indicadores más significativos de lo que digo es lo limitadísimo que es el espectro ideológico en los medios de mayor difusión, sean estos públicos o privados. Veamos un ejemplo.

Hace unos días se publicó un informe de una Comisión llamada de Expertos, que fue nombrada por el gobierno del PP con el objetivo de hacer recomendaciones que, en teoría, pudieran garantizar la solvencia de las pensiones públicas en España. Esta Comisión estaba integrada en su mayoría por profesionales próximos a las Compañías de Seguros Privados y a la Banca (9 miembros de un total de 12), instituciones financieras que tienen un gran interés en privatizar las pensiones a base de reducir las pensiones públicas. En cualquier país con mayor cultura democrática, habría una protesta, expresada entre otros fórums, en los medios de mayor difusión, denunciando el claro conflicto de intereses entre dichos profesionales y el objetivo asignado a la Comisión, que era hacer un estudio objetivo de la situación, para mejorarla. Este objetivo estaba claramente en conflicto con los intereses de las Compañías de Seguros y de la Banca que aquellos miembros de la Comisión representaban. Ni que decir tiene que esta representatividad no era formal. Pero su dependencia de las instituciones que habían financiado sus trabajos les hacía vulnerables y sospechosos de una falta de neutralidad e imparcialidad. En realidad, todos ellos eran conocidos por sus posturas favorables a las tesis de las Compañías de Seguros y de la Banca, lo que explica que el informe pudiera haberlo escrito la propia asociación de Compañías de Seguros (de las cuales recibían dinero) o de la Banca (de la que también recibieron fondos). Todo era muy predecible.

En un país democrático esto hubiera sido objeto de denuncia en los medios de información. No ha sido así en nuestro país. Todos estos medios continuaron refiriéndose a la Comisión como “Comisión de Expertos”, ignorando que tales medios tienen entre sus objetivos (al menos en teoría) la vigilancia del Estado y crítica de sus comportamientos antidemocráticos. Referirse a tal Comisión como de Expertos, es darles una legitimidad que no se merecen.

El sesgo abusivo de los medios de información y persuasión 

Pero la cosa es incluso peor. Si miramos los artículos de los cinco rotativos de mayor difusión del país (El País, La Vanguardia, El Periódico, el Mundo y ABC), podemos ver que todos ellos publicaron este último fin de semana (tanto en las páginas de opinión como en sus páginas económicas) artículos apoyando las tesis de que hay que recortar las pensiones, tal como promovía la mal llamada Comisión de Expertos. Un total de 23 artículos. Y ni uno (repito, ni uno) de esos artículos cuestionaba la tesis de que los recortes de las pensiones -que la “Comisión de Expertos” estaba recomendando- fueran necesarios. Es más, en todos ellos se afirmaba que había un consenso nacional e internacional entre todos los expertos en el tema de las pensiones sobre la necesidad de recortar las pensiones públicas. Un ejemplo, entre otros, es el de la profesora Concepció Patxot, de la Universidad de Barcelona, en su artículo “El Estado de Bienestar, más allá de las pensiones” (La Vanguardia, 09.06.13). Otro ejemplo era el artículo del Catedrático Josep Oliver titulado “Los inevitables recortes en pensiones” (El Periódico, 08.06.13), rotativo que también se ha distinguido por promover los recortes de pensiones públicas, escribiendo un editorial durante el fin de semana en apoyo de los recortes. Editoriales semejantes han aparecido en los otros rotativos. Ni uno ha escrito en contra de dichos recortes de las pensiones.

Además de esta campaña propagandística a favor de los recortes de las pensiones (que de seguirse la metodología de cálculo de las pensiones propuesta por la supuesta Comisión de Expertos serían los más acentuados en el país de la UE-15 que se gasta menos en pensiones), estos rotativos han invitado a dirigentes de la Banca y de las Compañías de Seguros para que expongan sus puntos de vista sobre la viabilidad de las pensiones. Así, El País, el mismo día que publicaba todos los artículos de apoyo a los recortes (07.06.13) invitó al aristócrata Henri de Castries, Conde de Castries, presidente y consejero delegado de la compañía de seguros AXA, para que opinara sobre el futuro de las pensiones públicas y, como era de esperar, auguró un futuro catastrófico para tales pensiones, aconsejando a la gente que fuera corriendo a la Banca y a las Compañías de Seguros para hacerse un plan de jubilación privado. El título de esta presentación era “¿Quiere una pensión decente? Ahorre. El Estado no se la dará”. El aristócrata indicó que no solo las pensiones, sino todos los servicios públicos, deberían privatizarse, porque la gente se ha malacostumbrado y exige más de lo que el Estado puede y debe ofrecerle. Y, por si no quedaba claro, enfatizó que el sistema sanitario público debe servir solo para emergencias (es decir, para casos muy costosos) pero no para ofrecer confort (y calidad de vida) al ciudadano. Y para acentuar todavía más su carácter reaccionario (y no hay otra manera de decirlo) indicó que los salarios estaban demasiado altos, añadiendo: “¿Dónde está escrito que los salarios solo puedan subir? (…) Los salarios deberían poder descender”. Y también, como era de esperar, repitió el mismo argumento de que la edad de jubilación obligatoria se hizo ya hace más de cincuenta años y que, por lo tanto, debería cambiarse. Es interesante notar que los que aducen estos argumentos nunca han dicho que el horario laboral diario de 8 horas se aprobó a finales del siglo XIX, hace ya más de un siglo, y en cambio no han recomendado cambiarlo.

Este artículo es la guinda que termina la avalancha ideológica. Ni que decir tiene que esta campaña carece de la más mínima sensibilidad democrática y refleja una prepotencia que caracteriza al establishment español. La arrogancia de este establishment es única en la UE-15. España tiene uno de los Estados del Bienestar más pobres de la UE-15, unos de los salarios y de las pensiones más bajos, y todavía quieren recortarlos más y más. Las clases populares deberían movilizarse y no estaría de más que se comenzaran a hacer escraches también a los medios de desinformación que existen en España. Es obvio que son parte del problema y debería denunciárseles. El enriquecimiento de la democracia exige en nuestro país un cambio profundo de sus escasamente democráticos medios de información. Éstos, en realidad, son más de persuasión que de información.

En contra de lo que se indica, la gran mayoría de expertos a nivel internacional en temas de Seguridad Social no consideran que las pensiones públicas sean inviables (véase el libro Social Security. The Phony Crisis, de Dean Baker y Mark Weisbrott, de la University of Chicago Press, y el libro Lo que debes saber para que no te roben la pensión de Vicenç Navarro y Juan Torres, de la Editorial Espasa). Todo lo contrario. Hoy España se gasta muy poco en pensiones. Y las pensiones, incluyendo las contributivas, son bajas. La evidencia de ello es abrumadora. Pero las voces que cuestionan la sabiduría convencional en España se han mantenido fuera del circuito, marginadas, pues los establishments financieros, políticos y mediáticos saben lo frágiles que son sus argumentos, muy vulnerables a desaparecer, si pudieran mostrarse los enormes fallos de su estructura ideológico-intelectual, que promueven los medios. 

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PENSIONES: MARIANO RAJOY Y DEMÁS BANDA DE LA SINDICALA Y PARTIDOTES POLITICOS QUE PARTICIPAIS EN EL ROBO DE LAS PENSIONES A TRAVES DEL PACTO DE TOLEDO, POR CRIMINALES, LADRONES Y BANDIDOS, DIMISIÓN, Y ANTE LOS TRIBUNALES A RESPONDER DE VUESTRAS FECHORIAS


Sobre Keynes y pensiones

(Marianuelo, ojalá el que conduce seas tú con tu familia dentro y el precipicio tenga 1.432 kms. de profundidad con clavos de punta para amortiguar el golpe, y lo digo no porque quiera,  ya me comprendes, sino porque es mi deber, ¿captas?)



ABEL ROS / EL PLURAL.COM
13/06/2013

Las pensiones han sido el principal escollo de la contienda electoral desde los tiempos adolfinos. Decía Andrés – pensionista alicantino – que los jubilados de este país deberían salir a la calle para defender sus intereses de clase. Desde que comenzó la crisis – decía este indignado del treinta y seis -, los abuelos de Rajoy compramos menos pan con el mismo parné. Primero fue la congelación de la paga, después el “recetazo” y ahora: la pérdida encubierta de poder adquisitivo con ese dardo envenenado de la “esperanza de vida”. Es una vergüenza, decía este señor, que volvamos a los tiempos galdosianos. Los mismos años, pero dos siglos atrás, cuando los viejos representaban un estorbo económico para el ahorro y la prosperidad de la incipiente burguesía. 

Son precisamente estos fragmentos extraídos de los mentideros callejeros, los que invitan a la Crítica a vislumbrar las sombras que se esconden entre las arrugas de los mayores. La jubilación para el año 2027 del “baby boom” de los sesenta, probablemente borrará los acuerdos alcanzados en el Pacto de Toledo. La cuestión aritmética, o mejor dicho, el desequilibrio futuro entre: viejos y jóvenes, ha sido el argumento esgrimido por los “Sabios de Europa”. Argumento esgrimido para encubrir la nueva hornada de recortes que se cocinan en los fogones merkelianos. Nueva hornada, decía, porque existen otros mecanismos – igual de eficaces – para garantizar el sistema de reparto, sin necesidad de tocar la hucha de las pensiones. 

 Seguir leyendo en el blog de Abel Ros 

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PENSIONES: EL PACTO DE TOLEDO ES LA VERSIÓN MODERNA DE LA CUEVA ACTUAL DE MARIANO RAJOY Y LOS CUARENTA LADRONES PARA ROBARNOS NUESTRO DINERO Y PONERLO A DISPOSICIÓN DE LA MAFIA INTERNACIONAL DE LOS GRANDES CAPITALES



 POR QUÉ VOTÉ EN CONTRA DEL INFORME DE EXPERTOS SOBRE LAS PENSIONES


Santos M. Ruesga, el único experto que se opuso al Informe, explica sus razones en ELPLURAL.COM 

(GRACIAS, HOMBRE, POR TU HONRADEZ)

Santos M. Ruesga / El Plural.com
 13/06/2013 

En los meses de abril y mayo, por encargo del Gobierno español, hemos estado empeñados, un grupo de doce profesionales de diferentes ámbitos, universidad y empresas, en darle forma al denominado Factor de sostenibilidad de las pensiones públicas, cuya referencia se remonta a la Ley 27/2011, por la que se llevo a cabo una reforma de calado en los parámetros básicos que definen la cuantía de la pensión en el sistema público español. 

Como es sabido por los medios de comunicación me opuse al resultado final de dicho Comité, por razones que sintetizo a continuación. 

Una reforma al servicio de una política de austeridad

Entendía cuando me convocaron a participar en dicho Comité que el objetivo era definir y modular un factor de sostenibilidad para las pensiones relacionado con el ascenso de la esperanza de vida en el país, que según todas las predicciones seguirá produciéndose en las próximas décadas. La filosofía subyacente de la citada ley donde se contempla tal factor no es muy lejana a la aplicada en otros países europeos donde ya cuentan con un factor de tal denominación. Se trataba, a mi entender, de dar forma a dicho factor y analizar las consecuencias en diferentes aspectos del sistema público de pensiones, tras su aplicación en los diferentes parámetros que definen las mismas o en un mix de ellos. Para mi sorpresa, desde el inicio del funcionamiento de dicho Comité parecía haber un acuerdo tácito y mayoritario de que debíamos abordar otros aspectos relacionados con la sostenibilidad, en concreto aspectos económicos de la misma, y generar adicionalmente otro factor de sostenibilidad que revertiera también sobre el valor medio de las pensiones, como en el caso anterior. Tal acuerdo tácito venía refrendado por un documento entregado por el Gobierno a dicho Comité, hecho público a través de su entrega a la Comisión Parlamentaria del Pacto de Toledo, en el que además de proyecciones sobre la aplicación del factor de sostenibilidad recogido en la Ley 27/2011 se incluían ejercicios prospectivos sobre la posible aplicación de otro factor para la revalorización anual de las pensiones, sustentando en el aplicado en Alemania.

Todo esto me indicaba que el interés del Gobierno español era tratar de dar cobertura “científica”, a través de un Comité de Expertos, a una reforma del sistema público de pensiones enfocada, no sólo, ni en primer lugar, a las sostenibilidad a largo plazo de sus finanzas, sino a contribuir a alcanzar los objetivos de déficit público a corto plazo conveniados con la Comisión Europea y el resto de la Troika. En suma, al servicio de una política de austeridad contra la que me he manifestado en repetidas ocasiones, incluso en las propias reuniones del Comité. Política, que dicho sea de paso está hundiendo desde hace algunos años a la economía española en una largo y negro túnel de recesión reiterada. El recorte de pensiones al servicio de los ajustes en el gasto público.

No hay razones económicas para pensar que los desequilibrios coyunturales de las cuentas de la Seguridad Social española requieran nuevas reformas; el Fondo de Reserva diseñado con tal finalidad, puede hacer frente a tales desequilibrios incluso en un horizonte largo, como puede ser el año 2018, cuando las propias perspectivas del gobierno hablan de una vuelta al superávit en las finanzas de la Seguridad Social.

 Insistir en la reducción del valor relativo de las pensiones allana el camino para la promoción de fondos privados 

Pero más allá de este servilismo a la coyuntura, mejor a la política coyuntural del gobierno actual, me preocupaba, entre otras cuestiones relacionadas en el factor de sostenibilidad diseñado por la mayoría del Comité, el enfoque estratégico que ello significaba para el futuro de las pensiones públicas. La reforma contenida en la Ley 27/2011, que acaba de entrar en vigor a principios de 2013, ya significará un recorte importante en el valor de las pensiones medias, estimado oficialmente en un ahorro del gasto de unos 3 puntos porcentuales de PIB en el horizonte del 2060. A lo que habría que añadir, según tales estimaciones otro medio punto porcentual, al menos de ahorro adicional por la aplicación del factor de sostenibilidad relacionado con la esperanza de vida, contenido también en la citada Ley. Con tales ajustes nos situaríamos en el referido horizonte en nivel relativo de gasto en pensiones, en torno a la media de la Unión Europea de los 27 y por debajo de la media correspondiente a los países del área Euro. 

Tocaba, a mi modo de ver, que los próximos ajustes para alcanzar la estabilidad presupuestaria, alterada por la dinámica demográfica y la evolución económica previsible, acudieran al lado de los ingresos, inyectando recursos al sistema desde el erario público –lo que significa transferencias adicionales desde los activos a los pasivos- para acabar de alcanzar el deseado equilibrio en las finanzas de la Seguridad Social en ese entorno de dentro de unas cuatro décadas. Ello significa no seguir cargando el ajuste presupuestario de nuevo sobre las pensiones medias, con el objetivo de mantener unos niveles adecuados de suficiencia. Ya sé que el informe final del Comité de Expertos no niega este camino, pero es obvio que promueve el otro. Seguir insistiendo en la reducción del valor relativo de las pensiones allana el camino para la promoción de fondos privados de pensiones, como mecanismo complementario de suficiencia. Mecanismo que hasta la fecha ha operado con escaso éxito en nuestro país, y a tenor de lo analizado por la OCDE, con escasa eficiencia en sus resultados. Pero esto es harina para debatir en otra ocasión. El caso es que este camino de complementar pensiones públicas con pensiones privadas, no está al alcance de todos los ciudadanos españoles, más bien de pocos y la vía abierta de repercutir de nuevo los ajustes sobre el valor medio de las pensiones no llevará sino a incrementar las bolsas de pobreza y de desigualdad en la distribución de la renta en el ámbito de la población jubilada, ya de por sí suficientemente expuesta a situaciones de vulnerabilidad económica. 

Santos M. Ruesga es Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Autónoma de Madrid y socio fundador de Economistas frente a la crisis 

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miércoles, 12 de junio de 2013

MARIANO RAJOY: EMBUSTERO, SAQUEADOR DE LOS BIENES PUBLICOS Y ALTERADOR DEL ORDEN, DIMISION


 ¿POR QUE SE HACEN LOS RECORTES?



Vicenç Navarro 
Sociología Crítica 
2013/06/11 

Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University // Ver Fuente // 

No hay plena conciencia ni conocimiento a nivel de la población de que los recortes de gasto público, incluyendo de gasto público social, son (además de totalmente innecesarios y contraproducentes para incrementar la eficiencia económica del país y el bienestar de la población) resultado del enorme poder de lo que se llamaba antes la clase capitalista (y que en EEUU se llama la Corporate Class, es decir, la clase de los propietarios y gestores de las grandes corporaciones financieras, industriales y/o de servicios que dominan la economía del país) sobre sus instituciones políticas y mediáticas. Esta clase ha adquirido unos beneficios extraordinarios como consecuencia de unas políticas fiscales que les han permitido alcanzar unos niveles muy elevados de riqueza, a costa de empobrecer al Estado, el cual, a fin de cubrir los déficits públicos (resultantes de la merma de ingresos como consecuencia de los beneficios fiscales a los miembros de tal Corporate Class) están recortando y recortando el gasto público, incluyendo el social.

Soy consciente de que esta observación será inmediatamente ignorada, marginada o definida por los establishments financieros y económicos (como Fedea y otros centros de investigación económica financiados por la Corporate Class) como “demagógica”, el insulto menos hiperbólico de los muchos que utilizan. Pero veamos los datos, que los que utilizan dicho término sistemáticamente ignoran. Uno de los países donde la información fiscal es más detallada es EEUU. 

El impuesto de sociedades (el impuesto sobre los beneficios) era en EEUU, como promedio, en los años 60 y 70 del pasado siglo, el 52% de los beneficios. De cada dólar que las grandes empresas conseguían como beneficios, 52 céntimos iban al gobierno federal. En realidad, los ingresos procedentes de este impuesto representaban el 33% de todos los ingresos al Estado federal.

 Pero todo esto cambió con la elección del Presidente Reagan, el gurú de los neoliberales (economistas como Sala i Martín y los de Fedea). Este Presidente bajó dicho impuesto al 35%, con lo cual los ingresos al Estado federal procedentes de este tipo de impuesto bajaron a un 9% de todos los ingresos al Estado federal. Pero además de bajar los impuestos a los beneficios, Reagan facilitó la desregulación de la movilidad de capitales, es decir, facilitó que las grandes empresas desplazaran sus actividades económicas a otros países, con lo cual las empresas dejaron EEUU en busca de mano de obra barata y también en busca de paraísos fiscales o países (como Irlanda) con impuestos de sociedades mucho más bajos, como el 12%. El resultado de todo ello es que las grandes empresas, aunque nominalmente pagan el 35% (uno de los porcentajes más altos de la OCDE, el club de países más ricos del mundo) de sus beneficios en impuestos, en la práctica pagan mucho menos, y algunos de ellos, mucho mucho menos.

Entre ellas está Amazon (6%), Apple (14%), General Electric (16%), Coca-Cola (16%), Sheraton Hotels (8%), Carnival Cruise (0,6%), Google (17%), Boeing (7%)y un largo etcétera. 

El Congreso de EEUU acaba de publicar un informe que ha documentado lo que la población ya sabe, que es que las grandes empresas no pagan lo que deberían. Cerca del 70% de la población de EEUU considera que las grandes empresas pagan muy pocos impuestos (incluso aquellas que están casi cumpliendo lo que se les exige por ley, como Exxon (37%), Whole Foods (35%), Best Buy (35%), Gap (35%) y otras). La bajada de impuestos sobre los beneficios iniciada por el Sr. Reagan significó una gran bonanza para esas compañías y sus accionistas. 

Para compensar las bajadas, el mismo Presidente Reagan subió los impuestos de todos los demás (es decir, del 99% restante de la población) y lo hizo, no solo una, sino dos veces (ver James Livingston, “If Companies Are People…”, The New York Times, 14.04.13). Subió los impuestos sobre la renta y muy en especial sobre la renta derivada del trabajo –a costa de bajar los de la renta derivada del capital- y también subió las cotizaciones a la Seguridad Social, incrementando en la práctica la aportación de los trabajadores. El presidente Reagan fue una bendición para laCorporate Class y una pesadilla para casi todos los demás. Los impuestos sobre la renta del trabajo pasaron a representar, junto con las cotizaciones sociales, el 80% de todos los ingresos al Estado.

Estas medidas incrementaron la regresividad de la política fiscal de una manera muy acentuada. El Estado pasó a depender en gran medida de las rentas del trabajo, que contribuyeron de una manera muy marcada a las arcas del Estado a costa de que las rentas del capital bajaran su contribución muy acentuadamente. Es más, la carga sobre las rentas del trabajo incrementó también su regresividad, de manera que las rentas más bajas pagaron porcentajes mayores en impuestos que las rentas altas. La manera de financiar la Seguridad Social, incluyendo las pensiones públicas, es a base de cotizaciones sociales sobre el salario del cotizante hasta una cierta cantidad máxima (113.000 dólares), por encima de la cual no se paga. Esto explica que, mientras el 20% de trabajadores con salarios más bajos paga a la Seguridad Social un 7,3% de su nómina, el 1% superior en salarios paga solo un 0,9%. Todos estos cambios han contribuido al enorme crecimiento de las desigualdades que ha ocurrido desde el inicio de la era neoliberal con el Presidente Reagan. 

Argumentos que se dan a favor de las desigualdades Estas políticas no podían promoverse con el argumento de que estaban beneficiando a los súper ricos. Aunque los datos son claros y contundentes, la narrativa liberal no puede ser tan clara y cruda. De ahí que deba vestirse de seda. Es decir, se tiene que presentar que estas políticas, aunque beneficien a los ricos (y la evidencia es tan contundente que no pueden negarlo), benefician también a todos los demás. ¿Cómo? Las respuestas son varias. Veámoslas una a una y la evidencia de que la avalen o no la avalen. 

• 1. Las desigualdades son buenas porque el hecho de que los ricos tengan más dinero quiere decir que ahorrarán más. Con ello habrá más capital para invertir y crear empleo (lo de “crear empleo” siempre aparece en letras mayúsculas). La evidencia existente, sin embargo, no avala este supuesto. En realidad, las tasas de inversión y crecimiento económico en EEUU fue mayor en la época 1960-1980 que en la de 1980-2000. De hecho, uno de los periodos con menor ahorro, menor inversión y menor crecimiento económico fue durante el periodo 2001-2003, cuando el Presidente Bush redujo de una manera muy acentuada los impuestos del capital y de las rentas superiores. Mientras, el incremento de las rentas del capital se tradujo primordialmente en actividades especulativas que configuraron las sucesivas burbujas, siendo la más importante la inmobiliaria. Por otra parte, estos recortes de impuestos significaron un enorme agujero en los ingresos al Estado, determinando el incremento del déficit estructural del Estado federal. Cuando apareció la crisis, al final de su mandato, tal déficit se intentó reducir a base de recortar el gasto público, incluyendo el social. 

• 2. La eficiencia económica requiere un aumento de las desigualdades a fin de estimular e incentivar el aumento de la productividad. Esta postura que alcanzó niveles de dogma en la sabiduría convencional, ha perdido su credibilidad. Incluso el Fondo Monetario Internacional ha terminado aceptando que el elevado nivel de desigualdades interfiere en la eficiencia económica, obstaculizando el estímulo económico basado en la demanda doméstica, impulsada por una mayor capacidad adquisitiva de la mayoría de la ciudadanía, resultado de medidas redistributivas que transfieran fondos de las clases pudientes con escaso consumo y elevada especulación hacia las clases populares, cuyas elevadas necesidades determinan un inmediato consumo en las áreas de la economía productiva. En realidad, la evidencia muestra que la mejor manera de estimular la economía no es bajando los impuestos (que por regla general beneficia a las rentas superiores), sino subiendo los impuestos de estos sectores pudientes y, con los fondos obtenidos, crear empleo entre los grupos sociales con menor empleo.

• 3. No hay que subir los impuestos a los “súper ricos”, pues ellos ya gastan gran cantidad de recursos en pagar impuestos. Este argumento lo hacen economistas liberales que, por regla general, muestran en gráficos como el 1% de renta superior (los súper ricos) ya paga el 20% de todos los impuestos. Hacerles pagar más es un “expolio” –así lo dicen en sus programas televisivos- donde “dan lecciones de economía”. Lo que estos autores no dicen es que este 1% posee el 40% de toda la riqueza del país y más del 20% de toda la renta. Que paguen solo el 20% de todos los impuestos muestra claramente la regresividad de las políticas fiscales, pues si estas fueran progresivas, los súper ricos pagarían mucho más que el 20% de los impuestos.

La situación en España

Una de las áreas donde hay más opacidad en España es en quién paga impuestos y cuánto paga. Uno de los indicadores de la baja calidad de la democracia en España es precisamente la falta de información fiscal. Ahora bien, existen más que indicios de que lo que he estado describiendo sobre EEUU es incluso más acentuado en España. Así, el impuesto sobre los beneficios de las grandes empresas es de los más bajos de la OCDE y mucho más bajo que en EEUU. Es un 30% en lugar de un 35% (. Pero, como también ocurre en EEUU, la tasa real, a diferencia de la nominal, es incluso tan baja como la de EEUU (un 10%). 

Otra semejanza es que los gobiernos españoles, incluyendo el del Sr. Zapatero, han bajado los impuestos creando un déficit estructural que se ha intentado corregir a base de recortes. Por ejemplo, la bajada de impuestos del 2006 contribuyó al déficit de casi 27.000 millones de euros de 2008, que más tarde se intentó reducir a base de recortes. Se congelaron las pensiones para conseguir 1.500 millones de euros, cuando podrían haberse conseguido más recursos (2.500 millones) recuperando el impuesto de patrimonio o el impuesto de sucesiones (más de 2.500 millones). Algo semejante ocurrió con el gobierno Rajoy, que ha recortado 6.000 millones de euros en sanidad, cuando podría haber conseguido más dinero anulando la bajada del impuesto a las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, consiguiendo 5.200 millones de euros.

En cada uno de estos recortes se ve que lo que determina que se hagan es el poder de la clase social que estará afectada con tales recortes. Así de claro. Y de ello no se habla en los medios de mayor difusión. Y a esto le llaman “democracia y libertad de expresión”.

Artículo publicado en la revista Sistema el 6 de junio de 2013 

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martes, 11 de junio de 2013

BILDERBERG: RESISTENCIA SOCIAL Y ABOLICIÓN DEL CAPITALISMO FINANCIERO POR EL BIEN DE LA HUMANIDAD

EUROPA Y LA INSEGURIDAD SOCIAL Y MATERIAL DE SUS CIUDADANOS


Entrevista a Pedro Montes sobre las críticas a quienes propugnan la salida de la Eurozona 

“Se trata de romper con el Tratado de Lisboa. Mantenerse en él es garantía de que sigue la política neoliberal" 

Salvador López Arnal
Rebelión 
31.05.2013 

Pedro Montes Fernández se licenció en 1968 en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid. Al año siguiente ingresó por oposición en el cuerpo de Titulados del Servicio de Estudios del Banco de España. Su actividad en el Banco de España ha sido variada: investigaciones econométricas relacionadas con el sector exterior; durante seis años fue responsable del área de coyuntura y análisis económico. Posteriormente fue responsable del área del Sector Público. Los últimos años los dedicó principalmente a estudiar los problemas de las relaciones de España con la Comunidad Europea y al proyecto de la integración monetaria europea.

Tú has sido uno de los promotores de un reciente manifiesto favorable a la salida del euro que creo que ha conseguido unas 2.500 firmas hasta el momento. Recientemente, en Freitag, a mediados de mayo, Michael R. Krätke [MRK], miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, profesor de política económica y derecho fiscal en la Universidad de Ámsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y, por si fuera poco, catedrático de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster (Reino Unido), publicó un artículo –“Las ilusiones fatales de quienes propugnan ahora una salida de la Eurozona”-, traducido al castellano por Amaranta Süss para sin permiso [1], crítico, muy crítico de esa posición. Me gustaría preguntarte sobre los argumentos que esgrime el gran economista alemán. Ocho preguntas, no más.

 La frustración nacida de la estulticia de la Troika en la gestión de la crisis, admite MRK, está tan justificada como la crítica de los errores de diseño en la construcción de la unión monetaria. Pero, señala, “un regreso al parapeto atrincherado de las monedas nacionales no ofrece solución ninguna. Nadie debería sucumbir a la ilusión fatal de que eso permitiría poner freno a la política económica y financiera neoliberal”. ¿Creer una cosa así es realmente una ilusión, una vana ilusión?)

Mrk tira con bala, y no de fogueo. Los defensores del euro, aunque sea como mal menor, debieran opinar con más cautela y modestia: el desastre causado por la unión monetaria –insisto: por la unión monetaria-, con su mal diseño y sus carencias básicas ahí está, con el proyecto de la construcción europea paralizado, una crisis generalizada en el continente y algunos países ardiendo en el infierno, que por lo que se ve existe. 

¿Piensas en Grecia por ejemplo?

Pienso en Grecia por ejemplo, aunque no sólo en Grecia. MRK, olvidándose del papel redistributivo geográfico y personal de los presupuestos estatales en un área de moneda común, no ve ninguna diferencia entre la unión monetaria europea y las diferencias regionales que pueden darse en los países que la integran. La unidad monetaria y la compartimentación fiscal no es un error “de los que parlotean los aspirantes a salir de ella”.

Por otra parte, es importante resaltar que el artículo de MRK está escrito con la perspectiva de Alemania y los peores piropos se destinan a los alemanes que postulan el abandono del euro por Alemania o defienden un desmantelamiento ordenado del mismo. Aquí aparece una de las cuestiones más controvertidas y más incoherentes del artículo de MRK: el papel de las monedas en el equilibrio de las relaciones económicas de los países. Si para los países del Sur la salida del euro, o como lo escribe MRK, “el regreso al parapeto atrincherado de las monedas nacionales no ofrece ninguna solución”, e insiste “que una competición devaluatoria sacaría de la miseria los países en crisis es cosa que sólo los ilusos pueden llegar a creer”, no es compatible con la afirmación de que un marco recuperado y fuera del euro experimentaría fuertes presiones alcistas y que “El alza del marco se situaría entre el 20 y el 30%. Eso dañaría enormemente a las exportaciones alemanas: sería el final del milagro exportador”. Si la revaluación del marco frena las exportaciones alemanas, como él mismo afirma, hay razón para pensar que la devaluación de otras monedas estimularía las exportaciones del país que la llevase a cabo. 

Mientras esté en vigor el Tratado de Lisboa de 2007 seguirá el baile, en opinión de MRK. ¿Los que proponéis la salida del euro pensáis que debe seguir en rigor este tratado?

MRK llama baile a la política económica y financiera neoliberal. Nadie debería sucumbir a la ilusión fatal de que el regreso a las monedas nacionales la detendría, nos avisa. Pero justamente de eso se trata, de romper con el Tratado de Lisboa, porque mantenerse en él es garantía de que sigue el baile, mientras que desvincularse permitiría crear condiciones para detenerlo.

El error intelectual cardinal en la gestión de la crisis del euro, prosigue MRK, “consiste en confundir la Unión Monetaria con un recinto habilitado para la actividad económica mundialmente competitiva”. La disolución del euro, según él, no alteraría eso para nada ni pondría fin a los gravosos desequilibrios económicos entre el Norte y el Sur de la Unión. ¿Cuál es su opinión sobre este punto?

La contraria. La disolución del euro permitiría una corrección significativa de los desequilibrios económicos entre el centro y la periferia de la unión monetaria. Ya lo he señalado: si para Alemania revalorizar su moneda sería indeseable, para los países del Sur devaluar sería necesario. 

Prosigue MRK con su crítica: que una competición devaluatoria sacaría de la miseria a los países europeos en crisis, es una conjetura que sólo los ilusos pueden llegar a creer. ¿Tú tienes esta creencia?

Si, lamentablemente soy un fervoroso creyente. En última instancia todo depende de la intensidad de las revaluaciones y devaluaciones. Si no se corrigieran, a través de ellas, de modo suficiente los desequilibrios exteriores, sólo sería cuestión de forzar las modificaciones del tipo de cambio, naturalmente con sus consecuencias. Tengo un ejemplo sencillo y bien estudiado que contradice a MRK. 

Adelante con él.

Con la crisis del Sistema Monetario Europeo a partir de 1992 se produjeron cambios muy sensibles de las cotizaciones de las monedas europeas y creo haber demostrado fehacientemente en mi libro La historia inacabada del euro (Trotta, 2001) como la devaluación de la peseta en un 20% entre 1991 y 1995 con respecto al resto de las monedas del sistema sirvió para corregir el desequilibrio exterior e impulsar las exportaciones, al punto de que a través de ellas se puso en marcha la economía y se superó la recesión de 1992/3. Insisto con alguna cifra porque esto es un punto esencial del debate del euro: tan pronto, como en 1993, la devaluación de la peseta – la primera devaluación tuvo lugar en septiembre de 1992- se dejó sentir en las exportaciones de bienes y servicios: crecieron en términos reales en un 8,5%, frente a una caída del 4,2% de la demanda interior. En 1994, las exportaciones aumentaron en un 16,7% cuando la demanda interior lo hizo tan sólo en un 1,3%.

No caben analogías fáciles, pero tampoco afirmaciones sin fundamento.

 De los shocks monetarios que seguirían a la desintegración del euro, señala también MRK en su artículo, “sólo se alegrarían los especuladores internacionales de divisas”. Los gobiernos que devaluaran su moneda un 20, un 30% o incluso más, “tendrían que atenerse sin demasiadas sorpresas a las reacciones de los mercados financieros”. ¿No es este un peligro evidente? Quien devalúa, señala igualmente MRK, “es castigado con intereses y primas de riesgo más elevados”.

Realmente no estamos muy de acuerdo. Él sostiene que los desequilibrios de la balanza de pagos no pueden resolverse con euro o sin euro, mientras que yo opino, como he señalado en la respuesta anterior, que sí. Después él piensa que la ruptura del euro produciría unas reacciones financieras incontrolables e inmanejables. Por mi parte afirmo que. se rompa o no el euro, habrá convulsiones financieras muy graves porque se ha creado una burbuja financiera entre los países de la Unión Monetaria que no puede mantenerse hinchada. De hecho, ya ha habido que rescatar a Grecia, Portugal, Irlanda y España. Por supuesto que la situación puede agravarse cuando haya novedades sobre la existencia del euro, pero ya se puede decir que la deuda exterior de algunos países es impagable.

Por lo demás, continúo con MRK, los países en crisis de la Eurozona, no se han endeudado en la propia moneda. Dado que “los patrimonios y las deudas exteriores de sus ciudadanos están denominados en euros, la devaluación no puede sino provocarles pérdidas”. Ello significaría, además, “cerrar cualquier vía de escape a su actual situación de servidumbre por deuda”. ¿Es así en tu opinión? ¿Los ciudadanos endeudados de los países afectados saldrían perdiendo?

Es verdad, obviamente, como MRK indica, que la deuda valorada en euros supondría un esfuerzo adicional para los países deudores que devaluasen su moneda, pero… después de todo, si se incrementa el montante de la deuda, menos pagable será. Conscientes de este problema, los que sostenemos que es necesario abandonar el euro, añadimos inmediatamente que nos parece que, en el caso de nuestro país, los más de 2 billones de pasivos exteriores no se pueden afrontar, algo que tendrán que resolver los agentes privados implicados…

 ¿Y en el caso de la deuda pública?

En el caso de la deuda pública, que nos concierne a todos, respaldamos que debe reestructurarse cuando menos. 

Pero al margen de este problema, lo que hace muy criticables los escritos del tipo del de Mrk es que introducen miedo y confusión en la izquierda, y tienden a paralizarla. Conozco, como es natural, lo que podríamos llamar la línea editorial de Sin Permiso y la insistencia con que publican artículos en defensa en última instancia del euro, resaltando los graves problemas que surgirían de abandonarlo, cosa que nadie niega. Pero no acaban de dar solución con tantos remilgos a la desesperada situación de nuestro país. Hay una pregunta que invalida los profundos análisis y argumentos de quienes no ven la salida del euro como alternativa: bien, puede que lleven razón, pero, ¿qué se le dice a la sociedad española? ¿Son conscientes de que asumen el compromiso político de dejar que el país se siga degradando económica y socialmente sin proponer salida alguna?

Sigo con Michael R. Krätke. El espectáculo más estupefaciente de este debate sobre la salida del euro lo ofrecen, lo ofrecéis, en opinión de MRK, “los críticos de izquierda de la gestión política hecha hasta ahora de la crisis del euro cuando se suben al carro de la ‘competitividad". ¿Por qué? Porque os tragáis también la fábula de que “la fortaleza exportadora de Alemania sería indiscutiblemente (y absurdamente) atribuible a la pérdida de salario real”. ¿Esa es vuestra creencia? ¿Os tragáis esa fábula?

No es mi caso. La competencia exacerbada existe en la Unión Monetaria, y la necesidad de ser competitivos viene impuesta por las reglas de juego, pero de ahí a comulgar con que un factor decisivo de la competitividad son los salarios queda un trecho que nunca he recorrido. De ahí vino la oposición a Maastricht, que el sector mayoritario de Izquierda Unida adoptó: las disparidades y desigualdades económicas entre las economías que iban a participar en el euro eran sustanciales, y por eso no había bases económicas para crear la moneda común. Pero además, con un sentido de clase elemental, entendimos que con la desaparición de la peseta y la imposibilidad de manejar el tipo de cambio, los intentos de mantener o mejorar la competitividad descansarían en los ataques a los salarios y, en general, a todos los elementos de los derechos y condiciones de vida de la inmensa mayoría. Fue el mismísimo canciller alemán Helmut Schmidt el que nos lo dijo claro: Maastricht y el estado del bienestar no son compatibles.

 Una nota marginal: ¿por qué el sector mayoritario de Izquierda Unida?

Porque no todos, como seguramente recordarás, apoyaron esa línea de oposición, la que finalmente se adoptó.

La última pregunta. MRK admite que, desde luego, la construcción de la unión monetaria tiene errores de diseño. Pero no, en cambio, “los errores de que parlotean los aspirantes a salir de ella.” ¿Por qué? Porque disparidades económicas y diferencias estructurales las hay en cualquier espacio monetario, “incluso en países pequeños como Holanda o Bélgica pueden observarse notables diferencias regionales”. Pero de eso, señala críticamente, “no se sigue que cada provincia deba tener su propia moneda; el espacio monetario homogéneo óptimo sólo existe en los modelos económicos neoclásicos”. ¿Creéis vosotros en ese modelo homogéneo?

A lo largo de las preguntas anteriores creo haber contestado a estas últimas cuestiones. Muchos fallos de diseño, pero también carencias decisivas. Una muy importante es la desigualdad de derechos y servicios sociales entre los países, que llevan a competir profundizando en ellas. La fundamental desde luego es la falta de un presupuesto común que pueda desempeñar el papel de los presupuestos de cada estado para corregir y amortiguar la distribución de la renta que resulta de las fuerzas del mercado y las disparidades productivas de zonas o regiones. Habiéndonos llamado MRK ilusos tantas veces en su corto artículo, no se comprende que con su lucidez haya recurrido a un argumento tan falso, tan incorrecto, para defender la Europa de Maastricht.

Notas
[1] Michael R. Krätke, “Las ilusiones fatales de quienes propugnan ahora una salida de la Eurozona”http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6008 

Salvador López Arnal es miembro del Frente Cívico Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia) 

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PUBLICADO EN CRONICA DE ARAGÓN


Grecia y los errores del FMI
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No ha sido ni el periodismo de investigación español ni ningún otro grupo político el que nos ha venido a informar de la existencia de un Informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que se reconocen“algunos” errores cometidos en Grecia con respecto del “rescate” bancario, acometido bajo sus auspicios en función sus propios intereses como representantes de los grandes capitales que son y en perjuicio y a costa de la inmensa mayoría de la población griega, sino el periódico The Wall Street Journal, lo cual no significa otra cosa más que ahora el FMI nos viene a confirmar lo que todos ya sabíamos, y que particularmente algunos venimos diciendo desde hace decenas de años: que el modo de producción capitalista cuando alcanza un determinado grado de desarrollo (que es precisamente el punto en que nos encontramos) se hace materialmente inviable históricamente, y que por ello cualquier intento de mantenerlo en píe dentro de su propia dinámica interna de funcionamiento es como pretender ponerle puertas al campo o algo parecido.

Los “errores” cometidos por el FMI en Grecia en realidad se la trae al pairo y en absoluto le preocupan. En puridad, el FMI no ha cometido ningún error, sino que ha cumplido exactamente con la función que tiene encomendada dentro del sistema capitalista: establecer y mantener las condiciones políticas, económicas e ideológicas necesarias para que los grandes capitales sean cada vez más grandes y estén cada vez más concentrados, lo cual no puede hacerse más que apropiándose sin ningún limite establecido de la riqueza que crean el conjunto de los trabajadores con su trabajo y que no puede ser creada de otra manera.

 Lo que le preocupa al FMI y demás cantinela es el estallido social organizado como fuerza política que se pudiera producir, y que terminará produciéndose para acabar con todo el sistema como algo ya caduco e inviable históricamente, una vez que las grandes masas tomen conciencia de que el verdadero problema no es la crisis, sino el modo de producción capitalista que es contra el que hay que actuar por constituir el meollo de la cuestión, porque tanto el FMI, la Comisión Europea o el Banco Central Europeo, junto a otros organismos y entidades, no son más que objetos instrumentales de que se valen los grandes capitales para conducir a sus bolsillos la riqueza que crea el trabajo, pero nuestro punto de mira debe estar enfocado a las relaciones de fuerza, y de explotación económica, política e ideológica en que se basa el modo de producción capitalista, que es nuestro verdadero enemigo y el de la sociedad en general. 

Algunas cifras que aparecen en el mencionado Informe y en las que basa su aparente “autocrítica” son las siguientes: de un 5,5% previsto en la caída de la economía griega para tres años (2007–2009) se llegó al 17%, lo que significa que se equivocaron en más de un 309%. El nivel de paro previsto fue del 15% y acabó siendo del 25% en 2012, una equivocación del 166%, y el sistema bancario perdió el 30% de los depósitos, lo que significa que “la confianza de los mercados no se logró restaurar”, según afirmación de Paul Thomsen, que es el jefe del FMI para Grecia.

Cualquier director de empresa o cualquier administrador de fincas urbanas que presentara ante su Consejo de administración o ante su Comunidad de vecinos, respectivamente, el resultado de sus gestiones con tan solo el 10% de los errores que reconoce haber cometido el FMI, habrían sido puestos de patitas en la calle de forma inmediata, y casi con toda seguridad, acompañada de las correspondientes denuncias ante el juzgado de guardia que correspondiera para que determinara las posibles responsabilidades civiles y penales en las que pudieran haber incurrido.

No hay que ver, pues, en el informe del FMI (salvo que uno se declare ciego voluntario) ni el más mínimo atisbo de arrepentimiento y propósito de enmienda del “error” cometido. Y no hay que verlo sencillamente porque no existe tal actitud en el informe, puesto que una vez cometido el error y así reconocido por sus autores, procedería lógicamente la declaración pertinente de la forma y plazo de tiempo en que sus autores se proponen enmendar el error cometido, y esta programación de forma y plazo no existe. 

Con toda seguridad el error cometido al que alude el informe se refiera a la desastrosa planificación cometida por el FMI para la comisión de su crimen, porque el “rescate” bancario en sí mismo es un robo. Y un robo es un crimen. Y una institución como el FMI que está pensada para la rapiña y saqueo de la riqueza en todo el mundo, no puede planificar más que acciones delictivas que en cada caso y en cada país donde actúa, el gobierno correspondiente las viste de legales. 

Joaquín Almunia, vicepresidente de la Comisión Europea (antaño candidato oficialista a la secretaria general del PSOE, y con todo el apoyo del aparato político de este, que ni siquiera logró ganarle en las primarias de la época a Borrell, que fue el que acabó ganando las primarias) dijo solemnemente “que la aplicación del programa de rescate a Grecia se podría haber hecho antes y mejor”. Esta afirmación es de talla intelectual pareja a la de aquel que predice el tiempo no para el día siguiente, sino para el día anterior. O sea, que no predice nada, sino que dice lo que pasó el día anterior. 

Al margen de la baja calidad intelectual de la afirmación de Joaquín Almunia, lo que no hay que confundir con que sea tonto, simple mental o más corto en inteligencia que las mangas de un chaleco, todo lo cual es absolutamente incompatible para estar en un puesto de esas alturas.

En esas alturas puede llegar un oportunista político, como podría ser el caso Joaquín Almunia; alguien como Dominique Strauss-Kahn, que tuvo que dimitir para ser juzgado bajo la acusación de violar a una trabajadora en New York (y que con anterioridad había sido forzado a dimitir de su cargo del FMI a instancia de los delegados de Rusia y EEUU por haberle descubierto que se las entendía con una funcionaria de las misma institución, la señora Piroska Nagy, siendo esposa del ex director del Banco Central Europeo, motivo que aprovecharon y utilizaron para provocar su dimisión, dado que se oponía a los intereses de Rusia y EEUU, con lo que se demuestra que la utilización de los asuntos personales pueden ser perfectamente utilizados como elemento de chantaje dentro del ambiente general de corrupción del FMI); Rodrigo Rato, dimitido también por razones personales hoy imputado como uno de los primeros responsables de la mayor estafa financiera conocida en España en el caso Bankia; o Cristina Lagarde, actual directora, que está siendo investigada por falsedad y malversación de dinero público, a la misma que se le ha abierto una segunda causa por ocultación del delito anterior.

Es más que evidente que a esta sarta de personajes mencionados no se les puede atribuir en ningún caso la menor brizna de idiotez personal, simpleza mental aguda o cortedad de intelecto, sino todo lo contrario: mucha inteligencia y astucia, al igual que puedan serlo una zorra, una hiena o cualquier otro animal, pero también al igual que ellos, sin pensamiento racional lógico para todo aquello que no afecte a sus bolsillos o estómagos.

(continuará…) 

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lunes, 10 de junio de 2013

SANCHEZ GORDILLO EN JATIVA, VALENCIA

Discurso de Sánchez Gordillo en JAtiva, Valencia, terror del ministro del Interior del PP, Jorge Fernández, que lo quiere detener a toda costa, porque dice que se llevó el carrito del helao del Mercadona, cuyo presidente, dice que lo que tiene que hacer el trabajador es trabajar como chinos

GOBIERNO DE RAJOY Y DEMÁS COMPAÑA: LA FUNCIÓN DE RAJOY COMO PERRITO FALDERO DE LOS GRANDES CAPITALES LA DEL DEBER INMORAL DE ROBARNOS Y NOSOTROS TENEMOS EL DEBER MORAL DE DEFENDERNOS. RAJONCETE, ESCÚCHAME, ¡ DIMISIÓN !


[Club Bilderberg] El contubernio del capital inicia su reunión anual 


Kaos. Internacional 
09 de Junio de 2013 

El "selecto" club reúne anualmente a miembros destacados del capital y de sus representantes políticos para intercambiar puntos de vista sobre cómo seguir asegurando y perfeccionando sus instrumentos de explotación y dominación.

El influyente y hermético Club Bilderberg comenzó hoy su 61 anual reunión en Hertfordshire, una localidad en plena campiña inglesa blindada para el encuentro, al que está invitado el ministro español de Economía, Luis de Guindos. Durante cuatro días, 140 figuras europeas y norteamericanas del mundo del la política, las finanzas, la comunicación, el ámbito académico e incluso miembros de casas reales se darán cita un hotel de esa ciudad, a 45 kilómetros al norte de Londres, para debatir asuntos de actualidad, según explica el Club en un comunicado.

En representación española, además de Luis De Guindos, también han sido invitados al encuentro el consejero delegado del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián, y Pablo Isla, consejero delegado y presidente del Grupo Inditex. La presencia de estas personalidades, que incluyen a la princesa y hasta hace poco reina Beatriz de Holanda, ha provocado un amplio despliegue para garantizar la seguridad por el temor a protestas.

Frente a las puertas del hotel se concentraron manifestantes que recibieron a los miembros del club con gritos como "vergüenza" o "pagad vuestros impuestos", en alusión a la factura que su estancia dejará en la región. En este sentido, Bilderberg aseguró que la conferencia tendría un "coste cero" para Hertfordshire, debido en parte a una "donación" procedente de los organizadores del encuentro.

El periódico "The Guardian" apuntó en su web que este donativo vendría en parte de la Asociación Bilderberg, una ONG británica que a su vez recibe dinero de BP y Goldman Sachs. El club analizará, entre otras cuestiones, las perspectivas de Estados Unidos y Europa para "crecer más deprisa y crear empleo" así como temas relacionados con el "trabajo, derechos y deuda", al tiempo que se abordará el impacto del "enorme volumen" de circulación de "datos".

Bajo el microscopio del grupo también estará "la política exterior" de EEUU y las "políticas" de la Unión Europea (UE), los "retos" que afronta el continente africano y los últimos acontecimientos ocurridos en Oriente Medio, lo que llevará a estudiar los movimientos "nacionalistas y populistas". La agenda del club para el fin de semana la completan otros temas relacionados con la "guerra cibernética" y la "proliferación de amenazas asimétricas", las "últimas tendencias en investigación médica" y las "posibilidades e impacto" que ofrece la "educación online".

Pero no todo serán reuniones pues los asistentes al hermético encuentro tendrán tiempo para jugar al golf el sábado y mantener después una cena en la que estarán distribuidos de forma alfabética, desvelaron fuentes del club al periódico británico "The Daily Telegraph". Para conseguir que las aportaciones de todos los comensales sean escuchadas, las conversaciones serán transcritas y distribuidas en forma de informe a los demás participantes, un protocolo habitual de esta cita que antiguos miembros del club desvelaron a ese diario. ++ El club Bilderberg, que se reúne siempre a puerta cerrada y que no adopta resoluciones ni da a conocer sus conclusiones, tuvo su primera reunión el 29 y 30 de mayo de 1954 en el hotel Bilderberg (de ahí su nombre), cerca de Arnhem, en Holanda. Su principal impulsor fue el príncipe Bernardo de Holanda -padre de la princesa Beatriz-, además del exministro belga Paul Van Zeeland y el consejero político polaco Joseph Retinger.

Para el club, el secretismo que rodea estos encuentros propicia que los participantes "no estén sujetos" a las "convenciones de sus cargos" o condicionados por "posiciones ya acordadas", lo que les "ofrece la oportunidad de escuchar, reflexionar y recibir ideas", según su página web. 

El club Bilderberg celebra anualmente una conferencia privada a la que acuden entre 120 y 150 personalidades invitadas, que varían según las cuestiones que vayan a tratarse y que se fijan para cada reunión.

Sólo son miembros fijos aquellos que pertenecen a su comisión ejecutiva aunque hay asistentes habituales, entre los que figuran el veterano político estadounidense Henry Kissinger. El Bilderberg se reúne cada vez en un país distinto. Por regla general en un país europeo y, una vez cada cuatro años, en Estados Unidos o Canadá. 

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PAKISTÁN: AL CIRCO USA LE CRECEN LOS ENANOS Y SE LES CAE EL TENDERETE


Pakistán: tirado por EEUU, recogido por China 

Nazanín Armanian 
Sociologóa Crítica 
2013/06/09

Vigilado por los fantasmas de Bin Laden y de Benazir Bhutto, Pakistán celebraba ayer las elecciones parlamentarias empapadas de sangre de civiles cuyo único pecado era haber nacido en un país encargado de luchar “contra el terror” provocado por un EEUU con afán de ganar el Gran Juego a China y Rusia en Asia Central.

Es la primera vez que en este país de 66 años de edad -la mitad de ellos, gobernado por los militares-, el poder se transmite de un gobierno civil a otro, se pone fin al bipartidismo y se permite participar a las personas transexuales, reconocidas como el “tercer género”. Tras los resultados, en el futuro es improbable que la ganadora Liga Musulmana cambie la actual política exterior del país, diseñada por los militares encabezados por el general Ashfaq Kayani, el hombre más poderoso del país.

“La tierra cándida” (significado del nombre del país en persa/urdu), hoy con 180 millones de habitantes, fue fundada en 1947 sobre el extremismo islámico sunnita, la enemistad con los hindúes, y el anticomunismo. Junto con Israel, han sido los dos estados creados a base de una religión y no con la etnicidad. Pakistán, además, fue el primer país musulmán en tener la bomba atómica (gracias al dinero de Arabia Saudí), y hoy es un gran exportador de mano de obra, con casi la mitad de la población analfabeta, una economía paralizada y una seguridad precaria.

A pesar de los miles de millones de dólares que EEUU ha invertido – en armas y en sobornar a los dirigentes- en este país, la mayoría de la población lo considera un enemigo. La superpotencia nunca ha protegido los intereses de su socio e incluso le dejó solo en las guerras con la India (1965 y 1971). Fue por el plan de ocupar Afganistán cuando le asignó un papel relevante, aunque suicida: ser el cuartel general del extremismo religioso terrorista con la misión de destruir las fuerzas democráticas laicas de la región y allanar el camino de sus mentores. Un papel que dejó el país lleno de las armas oxidadas americanas, el bolsillo de sus dirigentes corruptos lleno de dólares y la vida de decenas de millones de pakistaníes y afganos llena de dolor. Hoy Pakistán, resentido por los continuos desaires de Washington y debido al choque de intereses entre ambos países, ha dejado de ser el aliado más importante de EEUU en la región.

De cómo perder un aliado clave 

La estrategia del “caos controlado” que aplica la OTAN en Af-Pak [término inventado por el Pentágono para denominar a ambos países (Afganistán y Pakistán), eliminando su soberanía y considerándoles simples teatros de operaciones sin gobierno, sin gentes] le sirvió a la Alianza para militarizar Asia Central y cercar a China, Rusia e Irán. También para intentar, así, impedir el acceso de dichos países a las fuentes y rutas de tránsito de los recursos naturales.

 Si el afán de “contener a China” y evitar la formación de “Chindia” -la unión entre los dos gigantes asiáticos- ya es sólo una ilusión para los estadounidenses, sacrificar a Islam Abad a los pies de Nueva Delhi fue un grave error de Obama. EEUU perdió ahí a su gran aliado sin conseguir el cariño de la India, que se resiste a abandonar su política de “no alineado”. Al final, Pakistán no pudo ser un segundo Israel para EEUU: se le aplicó la política de “usar y tirar” sin pestañear. Ahora, los tres vecinos con bombas nucleares se están acercando, para desesperación de los americanos. 

India rechazó, con enfado, la oferta de Obama para mediar en el conflicto de Cachemira: “Nadie ha buscado su ayuda”. Y es que Cachemira es una cuestión entre la India y Pakistán, dijo la primera. Tras los atentados del 2008 en Bombay, que llevaron a ambas partes al borde de la guerra, fue China la que actuó de apaciguador de los roces entre los dos vecinos. 

Por otro lado, el asalto hollywoodiense de los SEAL a un domicilio en Abottabad -el 1 de mayo del 2011- fue la guinda de la humillación a Pakistán. EEUU no avisó y, además, Obama afirmaba entonces haber matado a Bin Laden. El presidente Zardari echaba humo: su aliado se había reído de la soberanía del país públicamente y ni había compartido con él las medallas de aquel supuesto magnicidio [volver a ver Matando al fantasma]. Pocos se acordaban de que la ex primera ministra Benazir Bhutto, en una entrevista fechada el 2 de noviembre de 2007 con el programa de Al Jazzira Frost Over The World, había dicho que Osama Bin Laden había sido asesinado años atrás por un posible agente de MI6: Omar Saeed Sheikh [ver declaraciones de Bhutto, aquí]. Benazir fue asesinada casi un mes después de esta revelación.

La venganza de los “pequeños” 

Islam Abad guardó silencio sobre la identidad de las personas asesinadas en aquella humilde casa. No podía mentir, tampoco quería poner en ridículo a Obama, pero expulsó a 150 marines. Como respuesta, el presidente de EEUU se negó a recibir a Zardai en la cumbre de la OTAN del 2012; le acusó de encubrir a los terroristas islámicos. ¡Pero si este doble juego lo hace la OTAN, que con una mano bombardea las posiciones de los talibanes y con la otra les paga peajes, negocia con ellos para devolverles al poder en Afganistán y les ofrece una oficina en Turquía y otra en Qatar! Aquí el que no corre vuela. 

Estando las cosas así, Islam Abad decidió enseñar los dientes: impidió el tránsito por sus carreteras de los convoys de la OTAN -que transportan el 80% de equipamiento (desde hamburguesas a papel higiénico) a sus tropas en Afganistán- y reanudó el proyecto del gasoducto Solh, que significa “paz” y que conducirá el gas iraní hacia Pakistán pudiendo terminar en China, ignorando las advertencias de EEUU y las sanciones impuestas contra Irán. Pakistán, con importantes problemas de energía, esperó en vano varios años la construcción del gasoducto alternativo de Turkmenistán-Afganistán-Pakistán y que anularía las rutas ruso-iraníes. El conducto, a pesar de recibir ingentes inversiones, no ha sido construido porque Rusia e Irán lo han impedido. 

Ahora, Pakistán, que es el mayor comprador de armas de China, busca su protección político-económica. Un eje sino-pakistaní cambiará las reglas del juego en la zona creando un equilibrio de poder con la India, el principal comprador de armas del mundo. Que se atreva a pedir un peaje a la OTAN de 5.000 dólares por contenedor, en vez de los 250 de antes de esta crisis, ya es una señal.

 Rompiendo el Collar de perlas

En febrero de 2012, el Congreso de EEUU aprobó una resolución en favor de la secesión de Beluchistán, la provincia más grande de Pakistán, que incluye el 40% de su territorio y 8 millones de sus habitantes. Hasta entonces, EEUU y Gran Bretaña habían apoyado las operaciones encubiertas de los grupos separatistas de ultraderecha religiosa, que luchan por un “Gran Beluchistán” que integraría las regiones baluches (un pueblo ancestral de origen iránico) de Pakistán, Irán y Afganistán. 

 EEUU sueña con romper esos tres países y dominar el futuro “Beluchistán Libre”, con sus abundantes e intactos depósitos de gas y minerales, y que colinda con Irán y el Mar Arábigo. De momento, Obama desestabiliza las provincias iraníes de Sistan-Baluchistan e impide que China utilice el puerto de Gwadar, cuya “gestión y explotación” ha sido entregado por Islam Abad a una empresa china. 

Ubicado en la confluencia de Asia del Sur, Asia Central y Oriente Medio, cerca del estrecho de Ormuz, por donde pasan 17 millones de barriles de petróleo al día, Gwadar podrá convertirse en otro punto del llamado “collar de perlas” (nombre dado por el Pentágono a las bases y vínculos diplomáticos de China con los países de la región para proteger a sus intereses económicos). Aquí Pekín ya ha construido una red de carreteras y planea continuar con la construcción de un oleoducto que podría llevar el petróleo de Oriente Medio hasta las provincias orientales de China. EEUU teme que dicha infraestructura se convierta en una base naval china en el Océano Índico.

Con todo, EEUU ha perdido, en los últimos 15 años, al Irak de Saddam Husein y a Pakistán como aliados claves en la zona. El siguiente podrá ser nada menos que Arabia Saudí. 

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