lunes, 15 de abril de 2019

NOS VIENEN ENGAÑANDO DESDE QUE ÉRAMOS NIÑOS. POR QUÉ AHORA QUE SE VIENE ABAJO TODO EL SISTEMA, QUE ES CUANDO MÁS NECESITAN DE LA MENTIRA PARA MANTENERLO EN PIE, NOS VAN A DECIR LA VERDAD?



El cómic como herramienta de propaganda del imperio

REVISTALACOMUNA.COM
Ago 03, 2017



Niño leyendo un cómic en Nueva York, 1946.

Propaganda y cómics: Stalin, Fidel Castro o Mao Zendong contra Marvel. La construcción del enemigo del imperio.

Primer episodio de una serie de análisis sobre cómics y propaganda. 1ª guerra mundial, 2ª guerra mundial y Guerra fría a través de personajes e historietas de la industria estadounidense. Origen, desarrollo y contexto histórico. La construcción del enemigo: del enemigo puntual Adolf Hitler a  la lucha contra el comunismo: Stalin, Fidel Castro o Mao Zendong. 

“Todas las luchas que se libran dentro del Estado […] no son sino las formas ilusorias bajo las que se ventilan las luchas reales entre las diversas clases.” Friedrich Engels y Karl Marx en La ideología Alemana.

El origen del cómic como elemento satírico para explicar elementos de la sociedad se remonta a mediados del siglo XIX. Es precisamente en 1830  en Francia a través de la revista Le Caricature con una campaña contra Luis Felipe el llamado “Rey burgués”; la caricatura reflejada en esta campaña indica el grado de ironía y sátira política que impregnaba la época histórica.

Por supuesto mucho antes en la historia había habido numerosos casos de dibujos caricaturescos que pretendían ejemplificar lo mismo pero que no tenían la estructura de lo que podemos llamar hoy en día una historieta, de hecho no es hasta finales de ese siglo cuando podemos encontrar los primeros ejemplares de revistas ilustradas que serían las pioneras en este campo.

Como consecuencia (precisamente) de la incorporación de la infancia (como sector) a la vida pública, surgen las primeras revistas ilustradas para el entretenimiento de la familia en general y de este sector en particular. Aparecen los primeros personajes fijos, es decir, que perdurarían en más de una historieta e incluso haciendo aparición en otras de la misma revista.

Los comics bélicos empiezan a aparecer como tentativa de vender una realidad ficticia hacia la juventud que en verdad enmascaraba la lucha de clases hacia un incipiente mundo de realidad ficción, donde los “malos” y los “buenos” están muy claros. Comienza así la etapa de la propaganda.

Ya superando el primer cuarto del siglo XX es cuando comienzan a aparecer los comics (propiamente dichos) para enaltecer las victorias tácticas de un país sobre otro, a raíz (sobretodo) de la 1º guerra mundial los comics bélicos empiezan a aparecer como tentativa de vender una realidad ficticia hacia la juventud que en verdad enmascaraba la lucha de clases hacia un incipiente mundo de realidad ficción, donde los “malos” y los “buenos” están muy claros. Comienza así la etapa de la propaganda.

Cómics y propaganda: El nacimiento de las grandes editoriales, la propaganda de Estado a través de los superhéroes.

En 1937 y 1939 nacen Action comics (DC COMICS) y Timely comics (MARVEL COMICS) respectivamente, en unos años marcados claramente por el avance dentro del territorio del pensamiento comunista mediante focos y semillas de revolución en fábricas, centros de estudios y sobretodo en la calle entre las clases populares cuando los Estados comienzan a atacar estas ideas desde cualquier ángulo posible, el mundo de los cómics es un plano propagandístico perfecto para atraer a la infancia.

En un contexto así comienzan a salir (en tiradas nacionales) los cómics con equipos de superhéroes, los cuales incluían un equipo de personajes bien desarrollados muy atractivos para la infancia cuyo enemigo común son los comunistas, sembrando la semilla de lo que serán los cómics en la “guerra fría” o la “caza de brujas” de McCarthy, con un enemigo común bien claro los jóvenes ya sabían a quién debían enfrentarse.

Cómics y propaganda: Nace el Capitán América.

En la primera aparición del personaje (1944) la portada del cómic reflejaba al Capitán América dando un puñetazo y noqueando a Adolf Hitler.

Con el estallido de la 2º guerra mundial los cómics de, la industria norteamericana (la más influyente en el mercado) cambió brevemente su enemigo para promocionar las victorias de sus soldados frente a las tropas del eje, falseando así la historia de lo que realmente pasaba.



Capitán América golpea a Adolf Hitler.

La aparición de un personaje de MARVEL COMICS que a la postre fue fundamental para el desarrollo de la propaganda capitalista, el “Capitán América”, ofrecía al público un personaje que podía ser cualquiera de ellos, (soldado del ejército norteamericano con una inteligencia táctica y estratégica propia de un genio, pero un cuerpo débil al cual se le inyecta el llamado “suero del supersoldado” convirtiéndose así en el azote de los nazis y comunistas a la par). En las historietas de este personaje, el ejército de Estados Unidos acababa con el eje casi sin pestañear, en la primera aparición del personaje (1944) la portada del cómic reflejaba al Capitán América dando un puñetazo y noqueando a Adolf Hitler. Con el paso del tiempo se crearon grupos de super seres que luchaban en la 2º guerra mundial y se apoderaban de los hechos reales como la derrota del ejército nazi en Stalingrado o la toma de Berlín. El falseamiento de la realidad se hacía patente en todos los planos de la historia.

En 1940 Action comics presentaba una historia llamada “Cómo Superman acabaría con la guerra”, en ella la conclusión final es la del protagonista dando una paliza a Stalin y Hitler y llevándolos hasta Ginebra donde serían condenados a cadena perpetua. Esto supondría el primero de numerosos especiales donde los “héroes americanos” acabarían con el terror rojo marcado en la figura de Iosif Stalin.



Superman lleva a Ginebra a Hitler y Stalin.

Otro ejemplo más podemos verlo en lo que se llamó en el mundo de los cómics como “la transición de nazi a comunista en los villanos”, en este caso el mayor enemigo al que se enfrentaba el Capitan América en la época era “Cráneo Rojo” un científico nazi encargado del departamento de misticismo que con el tiempo pasaría a engrosar las filas del terror rojo.

Cómics y propaganda durante El Macartismo y la lucha contra el comunismo en Estados Unidos. El “Terror Rojo”.

“Captain America: Commie Smasher” o lo que es lo mismo “El Capitán América: El azote del Comunismo.”

La época conocida como el Macartismo fue conocida así por la lucha ideológica y política llevada por Joseph Raymond McCarthy (senador de EEUU) en la que con un discurso anticomunista se arremetía contra distintos sectores de la población acusándoles de traición al Estado y condenándoles a penas de prisión. Gracias al Comité de Actividades Antiestadounidenses, la propaganda volvió a cambiar el enemigo reflejándose (otra vez más) en el mundo del cómic.

Con la guerra fría en el mundo, los cómics volvieron a establecer una clara diferenciación entre los “buenos y los malos”, los equipos de superhéroes como la “Sociedad de la justicia de América” (DC comics) o “Los Invasores” (Marvel comics) reflejaban un juego de espías en los que los americanos salvaban al mundo de diversos complots contra el mismo. La guerra de Corea o la llegada al poder Mao Zedong convirtieron la histeria anticomunista en el pan de cada día para miles trabajadores.

Es el caso de los cómics de “The Flash” (DC comics), en esta época el villano por antonomasia de esta colección era “Ming” (Una especie de recreación de Mao Zendong), la representación era la de una especie de vampiro amarillo que quería poseer el mundo a través de una sociedad sin clases.

El Capitan América y su compañero Bucky (Marvel) en esta época reciclaron su serie para bautizarla como “Captain America: Commie Smasher” o lo que es lo mismo “El Capitán América: El azote del Comunismo.” Donde sus personajes luchaban contra los tentáculos que harían desparecer los privilegios de clase de los ciudadanos del mundo. En esta etapa se pueden apreciar la creación de personajes que englobarían la galería de villanos del personaje a lo largo de la historia como los supersoldados soviéticos, Dinamo Carmesí o el Fantasma Rojo.

A partir de 1950 el género superheroico languideció en favor de otros como la ciencia ficción o el de Terror. Ejemplos de la propaganda realizada en la época serían Marvel Boy , (Medalion Publishing Group) cuyo personaje principal establecía una cruzada (con armas atómicas) contra rusos y chinos o haciendo una metáfora más implícita, los alienígenas del espacio exterior que venían a esclavizar al mundo siempre enarbolaban símbolos comunistas.

Menos sorprendente es el caso de los cómics de espías, que allá por la década de los cincuenta contaba con personajes que desarticulaban los planes del terror rojo, en estos cómics los protagonistas eran fieros defensores de la libertad encarnados en agentes del FBI o la CIA que liberaban al mundo del yugo soviético.

Cómics y propaganda: La Edad de Plata del cómic superheroico americano. La invasión de la propaganda anticomunista.

Iron Man representa asimismo una suerte de “playboy” capitalista (empresario de la mayor fábrica armamentística del mundo) que tiene sus versiones menos actualizadas detrás del Telón de acero.

El renacimiento del género superheroico allá para las décadas de los sesenta y setenta se convirtieron en un caldo de cultivo para la propaganda anticomunista, el individuo como representación del poder para ejecutar al mal era un canto de sirena para la sociedad individualista frente a una sociedad comunista. En esta época además Marvel Comics tuvo un cambio de táctica al situar a sus personajes en una geografía real, lo que otorgaba al público una referencia espacio-temporal en la lectura de los cómics.

En estos años se pretendía mostrar desde las páginas de los cómics una superioridad moral, política, económica y tecnológica por parte de los norteamericanos frente a la decadencia (física e intelectual) de los países comunistas. En estos años la caricatura de los mandos soviéticos y de los países comunistas era sin duda de un marcado carácter inferior, con rasgos físicos más parecidos a los de un neandertal, además de conferirles una superfuerza (para inducir al lector al yugo del dirigente comunista hacia el pueblo sometido) y poder enfrentarlos a los héroes de rasgos cuasi divinos norteamericanos.

Ejemplos de estos son la llegada del Fantasma Rojo (Marvel Comics) que quería recrear el experimento que confirió poderes a los 4 fantásticos con un ejército de supersimios, o como Ant Man (Marvel comics) en una aventura acudía a la RDA para descubrir como los soviéticos estaban creando un ejército de orangutanes superinteligentes para dominar al mundo y por supuesto el “héroe” revertía la situación hasta el punto de convertir a los soviéticos en primates y encerrarlos en jaulas.

Fue entonces cuando comenzaron a aparecer las caricaturas del “dictador latinoamericano” (en una clara referencia a Fidel Castro) causado por la crisis de los misiles, numerosos héroes norteamericanos tenían que liberar a los pueblos oprimidos del yugo comunista al que eran sometidos. En la serie “Tales of Suspense” (Marvel) la figura de Fidel Castro es sometida por un Iron man que ejercía de libertador para un pueblo que le aclamaba.

Frente a lo que ocurría en la realidad, con una superioridad tecnológica e intelectual por parte del mundo soviético, la historia en los cómics daba una vuelta de tuerca a este mundo afianzando la carrera espacial en la llegada de los norteamericanos al espacio (4 Fantásticos frente al Fantasma Rojo) o con la creación de la bomba Gamma y el intento de sabotaje del experimento dando como resultado la creación de Hulk (Marvel Comics). Iron Man representa asimismo una suerte de “playboy” capitalista (empresario de la mayor fábrica armamentística del mundo) que tiene sus versiones menos actualizadas detrás del Telón de acero, así en una aventura se enfrenta a una de esas versiones (Hombre de titanio) en una especie de “justa modernizada” retransmitida a nivel internacional donde queda clara la superioridad tecnológica de Estados Unidos frente a la Unión Soviética.

La espía soviética era caracterizada como una mujer de gran belleza que embaucaba con sus encantos a los ingenuos ciudadanos norteamericanos para poder conseguir información o dinero.

Otro reflejo característico de la edad de plata del cómic superheroico es el papel de la mujer como espía soviética. En este caso en contraste con su contrapartida masculina la espía era caracterizada como una mujer de gran belleza que embaucaba con sus encantos a los ingenuos ciudadanos norteamericanos para poder conseguir información o dinero usando todos los recursos que podían atender, es así como surgen las hermanas Romanova (Marvel Comics). Dos espías soviéticas que después de robar información y enfrentarse a los héroes norteamericanos durante casi una década entera se dan cuenta de los privilegios individuales del capitalismo y deciden abandonar la Unión Soviética (Con tentativas de asesinato por traición) y finalmente acaban apoyando a la “democracia occidental”.


Marvel contra el “fantasma rojo”.

Este último aspecto es de una fuerte influencia en los cómics de la época, la legitimidad y las bondades del capitalismo frente a la opresión y la tiranía del comunismo que hacía que numerosos ciudadanos (héroes o pueblo) de la Unión Soviética descubrieran su “lado bueno” y actuando de tránsfugas se enmarcaran en la aniquilación del Terror Rojo.

Hasta la caída del muro de Berlín este será el marco en el que se moverá la fantasía superheroica, pasando después el manto de villanos por antonomasia al mundo islámico, convirtiendo las mismas historias del pasado en historias del presente.

Militante comunista en Red Roja.

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PARA DESMONTAR EL TRIDENTE DE PINOCHOS


Bulos y mantras de economía que vas a escuchar mucho en campaña electoral

Por Yago Álvarez Barba
Kaosenlared
El Salto
14.04.2019

La campaña, los programas y los discursos políticos van a venir cargados de bulos y mentiras mil veces repetidas. Para poder contraargumentar las simples mentiras de ese político, troll en redes o cuñado, aquí podéis encontrar simples argumentos.



Nos aproximamos a un largo periodo electoral en el que las proclamas y dogmas económicos van a inundar las redes sociales, artículos y mítines políticos. La desinformación y el desconocimiento en temas como la fiscalidad, el empleo o las regulaciones son la herramienta de aquellos que intentan colar sus políticas, o simplemente descalificar al contrario. Para entender, argumentar y debatir con sencillez esos mantras, necesitamos armarnos con explicaciones igual de sencillas que desmonten cualquier tipo de bulo.

¡La subida del salario mínimo a 900 euros hundirá la economía!

Lo primero que tenemos que preguntar a quien repite ese mantra es si cobra el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Si lo hace desde el atril de un mitin o desde la tribuna de un gran medio, seguramente no. De hecho, no mucha gente lo cobra porque no hay muchas empresas que paguen el SMI. La mayoría debe pagar los salarios mínimos que marcan los convenios sectoriales. Solo pagan ese mínimo legal sectores sin convenio o en los que las tablas salariales son iguales al SMI. Según datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIREF), esta subida afectará a 1,2 millones de personas, un 6,2% del total de asalariados, que tenían su sueldo entre el anterior mínimo y el actual, incrementando la masa salarial en 700 millones de euros.

Pero más allá de desmontar que esa subida pueda afectar a esas empresas que supuestamente no son capaces de generar unos 200 euros de beneficio más por trabajador, lo que tampoco podemos creer en una economía como la española es que pueda afectar tanto como intentan mostrar. El peso de las exportaciones en el PIB español es del 22,4% en 2018, tras incrementarse en los tres últimos años. Pero todavía no nos encontramos entre las economías exportadoras del mundo: seguimos en el puesto 83 del ránking de 190 países. Todo esto significa que nuestra economía se sigue apoyando en el consumo interno y en empresas, en su mayoría pymes, que obtienen su beneficio del consumo interno, es decir, del dinero que la gente de este país tiene en sus bolsillos.

También habrá quien muestre la reducción en las previsiones de incremento del PIB para 2019 como un efecto de esa subida. Pero las previsiones se han reducido en países como Alemania, Italia o el conjunto de la Unión Europea, y no parece que Merkel o Juncker hayan bajado sus expectativas por culpa de un “PSOE podemizado”.

¡El Impuesto de Sucesiones nos afecta a todos! 

En Andalucía ya lo han conseguido. Han movido por redes noticias en las que un pobre hombre se arruinó al no poder pagar el impuesto de la herencia del hotel que le dejó su padre, sin explicar que el negocio arrastraba una enorme deuda y fue el verdadero causante de su ruina, y han convencido a gran parte de la población de que es un impuesto maligno. Pero la realidad es que en Andalucía, como en muchas otras comunidades autónomas, el Impuesto de Sucesiones tenía una exención para que no afectara a las herencias en la población con menos recursos, hasta el primer millón de euros en el caso de Andalucía. Por lo que la eliminación de dicho impuesto, como ocurre en la Comunidad de Madrid gracias al Partido Popular, solo beneficia a aquellas personas de gran patrimonio, en detrimento de un sistema fiscal redistributivo en el que paguen más los que más tienen. En resumen, los ricos se librarán de pagar un impuesto que las rentas bajas no pagan. Esta medida la llevan en sus programas los tres partidos de derechas.

¡El mercado del alquiler se regulará solo!

París, Berlín, San Francisco, Viena o Nueva York, entre muchos otros, han regulado el alquiler, y no son gobiernos comunistas ni mucho menos. Los argumentos en contra de la regulación son varios, pero todos igual de falsos o con el objetivo de proteger a los grandes propietarios, fondos de inversión y a la industria inmobiliaria en general. El cuento de “la mano invisible” de los mercados que regula los precios mediante el equilibrio entre la oferta y la demanda es un mito que, si ya es difícil de creer en otros sectores, en el del alquiler de un bien básico y necesario como un techo bajo el que dormir y para el que la oferta está en su mayoría en manos de grandes tenedores es, sin duda, un mantra liberal difícil de creer.

Repetirán mucho eso de “¡Los propietarios no pondrán las viviendas en alquiler y subirán más los precios!” Pero la máxima capitalista es obtener el mayor beneficio posible. Decir que, por poner una limitación al precio, el propietario no va a poner su vivienda en alquiler y pasar a no ganar nada, o incluso perder dinero, es una falacia que va contra toda lógica de mercado. Refunfuñarán y se quejarán, pero al final pondrán las propiedades en alquiler ganando un poco menos, alquilar será más barato y habrá unos mínimos de control público para intentar frenar una —más que evidente— burbuja del alquiler.

¡Las feministas viven de subvenciones! 

Pensar que las cientos de miles de mujeres que salieron a las calles en la huelga feminista del 8 de marzo “viven de subvenciones” es ya en sí una afirmación falsa que ni el más desinformado de los votantes podría llegar a creerse. Pero aun así, ese mantra resuena en redes sociales de ciertos partidos políticos que lo afirman sin ningún rubor.

Lo primero que sorprende es ver a qué se le llama “dictadura del género subvencionada”: organizaciones que atienden y ofrecen ayuda psicológica, legal y dan cobijo a mujeres que han sufrido una violación, centros de atención a mujeres que sufren maltrato e incluso servicios de atención a hijos e hijas de víctimas de violencia de género.

Pero viendo en cifras lo que llaman “chiringuito feminista” también parece ridículo. Según un reportaje publicado en El País, la Junta de Andalucía, principal punto de mira de estos bulos en la campaña electoral andaluza, destinó 33,5 millones a subvenciones para temas relacionados con las mujeres a través del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) entre 2016 y 2018. Solo el 29,1% del total, 9,7 millones de euros, lo recibieron asociaciones de mujeres. Según el IAM, solo 323 de las 2.700 asociaciones de mujeres que hay, un 12%, han recibido ayudas de la Junta.

¡El sistema de pensiones es insostenible! 

Que el actual sistema de pensiones esté en peligro debido al aumento de la carga que supone para los Presupuestos Generales del Estado por diversos factores relacionados con la mecanización del trabajo o el envejecimiento de la población es cierto. Lo que es falso es que no haya soluciones más allá de congelar las pensiones, subir los impuestos a las rentas o aumentar la natalidad.

El sistema de pensiones español se nutre de una sola fuente: las cotizaciones sociales de los trabajadores. Solo ocho de los 28 Estados de la Unión Europea utilizan esta metodología. El resto usa otras fuentes de ingresos como el Impuesto de Sociedades u otros tributos. De hecho, según Eurostat, el peso de las pensiones por jubilación en referencia a nuestro PIB es de 2,3 puntos porcentuales menos que la media de la eurozona, por lo que el sistema de pensiones es totalmente sostenible. Lo que no es sostenible es tener políticos que no tienen voluntad de hacer que sean las empresas, y no solo los trabajadores, las que soporten ese peso.

¡En España sobran funcionarios! 

Los interesados en adelgazar la administración pública para abrir más campo al sector privado van a repetir mucho este mantra. Pero la realidad y los datos de países vecinos desmienten totalmente dicha afirmación. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), en España hay algo más de tres millones de empleados públicos, incluyendo el medio millón de personas que trabajan en empresas públicas, pero que no son realmente funcionarias, lo que supone alrededor del 15,7% del empleo total. Este porcentaje se encuentra entre los más bajos de los países desarrollados: la media de la OCDE supera el 18%. De hecho, en el país que siempre ha tenido el liberalismo económico por bandera, los Estados Unidos, este porcentaje es del 15,3%, tan solo cuatro décimas menos que en el Estado español. Algunos países nórdicos, que casualmente han capeado mucho mejor las crisis financieras o inmobiliarias al no desplomarse tanto el empleo, como Dinamarca, Suecia, Noruega o Finlandia, se acercan al 30%. En España no parece que sobren funcionarios, puede que sobren algunos políticos.

¡Es insostenible nuestro Estado de bienestar si vienen más inmigrantes! 

Esconder el racismo bajo premisas económicas no es nada nuevo, pero que la llegada de personas de otros países amenace nuestra economía es totalmente falso. Existen numerosos estudios y datos que muestran que los migrantes aportan más dinero al sistema del que reciben. El estudio de 2011 Inmigración y Estado de bienestar en España , de la Obra Social de La Caixa, afirmaba que la aportación de los inmigrantes a las arcas públicas en tiempos de crisis es entre dos y tres veces lo que ellos reciben.

Pero por si el informe de un banco, al que no se le puede culpar de “izquierdoso” precisamente, no es suficiente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó otro bajo el título Retos más allá de la sostenibilidad financiera en el que explica que España necesita 5,5 millones de extranjeros hasta 2050 para mantener el actual sistema de pensiones. Debe ser muy duro intentar aparentar que eres un neoliberal y no un racista, y que Christine Lagarde sea quien desmonte tu bulo.

¡Disminuir el déficit es lo más importante!

Desde que estalló la crisis financiera mundial y explotara la burbuja inmobiliaria en España, los Pactos de Estabilidad Presupuestaria y las medidas austericidas impulsadas por la Troika —FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea— han sido la bandera económica de los partidos liberales. No han dudado en recortar o exigir recortes en nombre del sagrado déficit. La diferencia entre lo que ingresa y gasta el Estado —que sería una definición para el déficit en caso de que se gaste más o superávit si se gasta menos— ha sido demonizada como el principal enemigo de la economía, pero no lo es.

Lo más importante —y es obligación del Estado— es aumentar el bienestar social, crear empleo, acabar con la desigualdad y cubrir las necesidades básicas de toda la ciudadanía. Si para ello es necesario que se gaste más o que las administraciones se endeuden, es obligación del Gobierno que se haga cuando sea necesario. Poner el déficit por encima de todo ha sido uno de los mayores logros del neoliberalismo tras la crisis. La austeridad ha sido su herramienta. Pero, viendo los resultados en los últimos años —precarización, desigualdad y la merma de los servicios sociales—, no parece que más austeridad y recortes para cumplir con la senda del déficit sea la política más correcta, ni mucho menos la más importante.



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