sábado, 10 de julio de 2010
SOBRE LA DELINCUENCIA ECONÓMICA (**)
La llamada delincuencia económica como campo de investigación social dentro de la criminología, surge a raíz de la teoría de Edwin Sutherland en 1940, cuya significación se circunscribe a las infracciones lesivas de orden económico cometidas por personas de alto nivel socioeconómico en el desarrollo de su actividad profesional (1).
Uno de los puntos mas relevantes de su teoría, es la afirmación de que el fenómeno criminal no es patrimonio de los pobres y marginales sino que el mismo se produce en todos los niveles de la sociedad, independientemente de las condiciones económicas del autor.
En este sentido, Juan Pegoraro afirma: "De esta manera se va consolidando una corriente criminologiílla que mantiene su atención centrada en la cara de la sociedad contrapuesta a la pobreza o a los individuos con deficiencias mentales o poco instruidos; su foco de atención es la criminalidad ligada a los negocios y por lo tanto a la organización del delito o por lo menos a su plantación y ejecución en el filo de la legalidad-ilegalidad"(2).
Una investigación sociológica reciente (3) en la que se han entrevistado a 73.132 personas de 69 países entre octubre de 2008 y febrero de 2009, en la que se pone de manifiesto que “más de la mitad de los encuestados consideraba que frecuentemente se recurre al soborno para influir en políticas y reglamentaciones a favor de las compañías” , quienes a su vez perciben “al sector privado como corrupto, lo que representa un incremento marcado de 8% puntos porcentuales entre el 2004 y el 2009” “A nivel mundial, los encuestados percibían a los partidos políticos como la institución nacional más corrupta, seguida de cerca por la administración pública.”
Igualmente pone de manifiesto que este tipo de delincuencia tiene muy poco o nada que ver con el tipo de delincuencia del individuo aislado, y mucho más con grupos organizados donde intervienen jueces, notarios, abogados y políticos.
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(**) De Andrea Perrone y Sebastian Foglia. Delincuencia Económica y Estructura Social. I Las corrientes criminológicas.
(1) BAJO FERNANDEZ, Miguel "La delincuencia económica. Un enfoque criminológico y política criminal" citado por AMADEO, Sergio "Delincuencia económica: el delincuente de cuello blanco" en J.A. 10/7/96.-
(2) PEGORARO TAIANA, Juan "Señores y Delincuentes de cuello blanco" en Doctrina Penal 1985 Nro. 29., Ed. Depalma, Bs. As.-
(3) Transparency International. Informe sobre el Barómetro Blobal de la Corrupción, 2009.
EN EL DIA DE GRACIA DEL SEÑOR BALON: 600.000 X 23 = 13.800.000 + 1.200.00 = 15.000.000 DE EUROS CONTANTES SONANTES Y MACHACANTES
(Seleccionativos amàntes de España -los españoles ya es otra cosa- luciendo sus chaquetillas con rumbo y tronio. A la derecha, Pichichi Rajoy, que igual te plancha un huevo que te frie una corbata, y a la derecha de Pichichi Rajoy, el rompedor de la temporada, medio volante derecho, Zapatero Talantero. ¡ Y sin novia!)1 PENSIÓN DE VIUDA 450 MIERDOSILLOS EUROS AL MES
15.000.000 / 450 = 37.500 MESES DE PAGA DE UNA VIUDA.
Si Dios quiere, porque si no quiere nada, y la balompédica entra mas veces en la portería de los ricos holandeses que en la portería de los ricos españoles, estos 23 héroes de la redondez y su entrenador, que no es joven, pero como si lo sériese (sériese está muy bien escrita, no me vengáis ahora tocándome los cojones con que no se escribe así), desvengorzadamente y campeonicamente se llevaran porque, eso es llevar y lo demás son tonterías, lo equivalente a lo que cobrarán 37.500 viudas en un mes, sin que se le caiga la cara de vergüenza ni al Rey, ni al Príncipe, ni al sunsum corda. Y es natural, donde no hay mata no hay patata, expresión equilicuá y redondeante para no decir claramente, porque es que me da corte y no sea que me digan algo, que donde no hay vergüenza no la hay. Punto. Pero un punto como un balón de reglamento de fútbol.
¡¡¡ IROS A LA MIERDA !!!
viernes, 9 de julio de 2010
SOS PARA BOROBIA, SORIA

URGENTE DIFUNDIR!!!!!!! PELIGRO MINA DE BOROBIA -SORIA - España.
Para impedir que el espolio se legalice por la Junta de Castilla y León , con el Beneplácito de la Confederación Hidrográfica del rio Ebro.
Concentración: día 9 de julio 19/30h
en las puertas de la CHE- Paseo de Sagasta- Zaragoza
Está en peligro el gran acuífero que alberga la Sierra de Tablado 1800m de altitud y los ríos MANUBLES ARANDA E ISUELA y RIBOTA que nacen en la sierra o se nutren del acuífero, y transcurren por Aragón.Así como los cultivos y los riegos de más de 30 pueblos de Soria y Aragón
Convocan y apoyan las Plataformas, grupos ecologistas, Sindicato CGT de Aragón y Rioja,........otros por confirmar. ........
ANA Carrera-miembro de la Plataforma en defensa del Agua y el Suelo-
Os pido apoyo.........
Necesitamos muchas miradas y manos hermanas que señalen y miren a los responsables con nombres y apellidos...........
"POR LA DEDENSA DEL AGUA Y EL SUELO, BOROBIA MINA NO "
CARTA DE FEDERICO ENGELS A FRANZ MEHRING
(Federíco Rngels)
Con esto se halla relacionado también el necio modo de ver los ideólogos: como negamos un desarrollo histórico independiente a las distintas esferas ideológicas, que desempeñan un papel en la historia, les negamos también todo efecto histórico. Este modo de ver se basa en una representación vulgar antidialéctica de la causa y el efecto de acciones y reacciones.
Que un factor histórico, una vez alumbrado por otros hechos, que son en última instancia hechos económicos, repercute a su vez sobre lo que le rodea e incluso sobre sus propias causas, es cosa que olvidan, a veces muy intencionadamente, esos caballeros, como, por ejemplo, Barth al hablar del estamento sacerdotal y la religión, pág. 475 de su obra de usted. Me ha gustado mucho su manera de ajustarle las cuentas a ese sujeto, cuya banalidad supera todo lo imaginable. ¡Y a un individuo como ése se le nombra profesor de historia en Leipzig! Debo decir que el viejo Wachsmuth, también muy cerrado de mollera, aunque mucho más sensible ante los hechos, era un tipo muy diferente.
Por lo demás, sólo puedo decir del libro lo mismo que dije en repetidas ocasiones acerca de los artículos cuando aparecieron en "Neue Zeit" [4]: hasta la fecha es la mejor exposición de la génesis del Estado prusiano; yo diría incluso que es la única buena, pues en la mayoría de los casos muestra acertadamente todas las concatenaciones, hasta en los menores detalles. Siento únicamente que no haya abarcado usted de primer intento todo el desarrollo ulterior hasta Bismarck, aunque tengo la secreta esperanza de que lo hará en otra ocasión, presentando un cuadro completo y coherente, empezando por el elector Federico Guillermo y terminando por el viejo Guillermo [5]. Ya tiene usted hecha la labor preliminar, y hasta podemos decir que, por lo menos en las cuestiones fundamentales, esa labor es casi definitiva. Y hay que hacerlo antes de que se derrumbe todo el viejo edificio. La destrucción de las leyendas monárquico-patrióticas no es una condición absolutamente indispensable para derrocar esa misma monarquía que sirve para encubrir la dominación de clase (pues, en Alemania, la república pura o burguesa es una etapa que ha caducado sin haber tenido tiempo de nacer), pero es, a pesar de todo, uno de los resortes más eficaces para lograr ese derrocamiento.
De hacerlo, dispondrá usted de más espacio y de mayores oportunidades para presentar la historia local de Prusia como una parte del triste destino de toda Alemania. Este es el punto en el que usted y yo discrepamos en cuanto a la interpretación de las causas del fraccionamiento de Alemania y del fracaso sufrido por la revolución burguesa alemana del siglo XVI. Si tengo ocasión de volver a redactar el prefacio histórico a mi "Guerra campesina" --y confío en que eso habrá de ocurrir el próximo invierno--, podré desarrollar allí estas cuestiones. No es que considere erróneas las causas que usted aduce, pero yo expongo otras, además de ésas, y las agrupo en forma algo distinta.
Al estudiar la historia de Alemania --una historia de continuas desventuras--, siempre he hallado que la comparación con los correspondientes períodos de la historia de Francia es lo único capaz de proporcionarnos una medida exacta, pues allí ocurría precisamente lo contrario de lo que sucede en nuestro país. Allí, la formación del Estado nacional a partir de los disjectis membris [6] del Estado feudal, en el preciso momento en que nuestro país se hallaba en la máxima decadencia. Allí, una lógica objetiva excepcional en el curso de todo el proceso, mientras que en nuestro país se produce un desbarajuste cada vez más funesto.
Allí, en la Edad Media, la invasión extranjera corre a cargo del conquistador inglés, que toma partido a favor de la nacionalidad provenzal, en contra de la nacionalidad del norte de Francia. Las guerras contra Inglaterra son una especie de Guerra de los Treinta Años [7], pero que terminan con la expulsión de los invasores extranjeros y con el sometimiento del
Sur por el Norte. Luego viene la lucha del poder central contra el vasallo borgoñón [8], apoyado por sus posesiones del extranjero y cuyo papel corresponde al de Brandenburgo-Prusia; pero esta lucha termina con el triunfo del poder central y remata la formación del Estado nacional. Y precisamente en este momento, el Estado nacional se derrumba definitivamente en nuestro país (si es que el «reino alemán» dentro del Sacro Imperio Romano [9] puede ser llamado Estado nacional) y comienza el despojo en gran escala de las tierras alemanas. Esta comparación constituye un gran oprobio para los alemanes, pero, precisamente por eso, es tanto más instructiva; y desde que nuestros obreros han vuelto a poner a Alemania en el proscenio del movimiento histórico, nos es más fácil soportar esa ignominia del pasado.
Un rasgo distintivo muy especial del desarrollo de Alemania es que ninguna de las dos partes que terminaron por repartirse todo el país es puramente alemana. Las dos son colonias establecidas en tierras eslavas conquistadas: Austria es una colonia bávara, y Brandenburgo, una colonia sajona; y el poder que ambas han adquirido dentro de Alemania se lo deben exclusivamente al apoyo de posesiones extranjeras, no alemanas: Austria se apoyó en Hungría (sin hablar ya de Bohemia), y Brandenburgo, en Prusia. Nada de eso ocurrió en la frontera occidental, que era la más amenazada. La defensa de Alemania frente a los daneses en la frontera norte fue encomendada a los mismos daneses; y era tan poco lo que había que defender en la frontera sur, que los encargados de guardarla, los suizos, ¡lograron separarse ellos mismos de Alemania!
Pero veo que me he dejado llevar por toda clase de razonamientos. Sírvale por lo menos toda esta palabrería como testimonio del vivo interés que ha despertado en mí su obra.
Una vez más acepte la cordial gratitud y saludos de su
F. Engels.
Se publica de acuerdo con el manuscrito.
Traducido del alemán.
[1] El artículo de Mehring "Über den historischen Materialismus" («Sobre el materialismo histórico») fue publicado en 1893, como apéndice a su libro "La leyenda sobre Lessing".[
2] Trátase del libro de P. Barth "Die Geschichtsphilosophie Hegels und Hegelianer bis auf Marx und Hartmann" («Filosofía de la historia de Hegel y de los hegelianos hasta Marx y Hartmann») publicado en Leipzig en 1890.
[3] Literalmente: después de la fiesta, o sea, con tardanza. (N. de la Edit.)
[4] "Die Neue Zeit" («Tiempos nuevos»); revista teórica de la socialdemocracia alemana, aparecía en Stuttgart de 1883 a 1923. De 1885 a 1894 publicó varios artículos de F. Engels.
[5] Guillermo I. (N. de la Edit.)
[6] Miembros dispersos. (N. de la Edit.)
[7] La guerra de los Treinta años (1618-1648): guerra europea provocada por la lucha entre los protestantes y católicos. Alemania fue el teatro principal de esta lucha, objeto de saqueo militar y de pretensiones anexionistas de los participantes en la guerra. Esta se acabó en 1648 con la paz de Westfalia que refrendó el fraccionamiento político de Alemania.
[8] Carlos el Temerario. (N. de la Edit.)
[9] Sacro Imperio Romano Germánico: imperio medieval, fundado en 962, que abarcaba el territorio de Alemania y, en parte, de Italia. Más tarde formaban parte del Imperio también algunas tierras de Francia, Bohemia, Austria, Países Bajos, Suiza y otros países. El Imperio no fue un Estado centralizado y representaba una unión poco sólida de principados feudales y ciudades libres, que reconocían el poder supremo del emperador. El Imperio dejó de existir en 1806, cuando, a consecuencia de la derrota en la guerra contra Francia, los Habsburgos se vieron obligados a renunciar al título de los emperadores del Sacro Imperio Romano. Para volver al comienzo apriete aquí.
Fuente: Marx & Engels, Obras Escogidas en tres tomos (Editorial Progreso, Moscú,
1974). Esta edición: Marxists Internet Archive, marzo de 2001.
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jueves, 8 de julio de 2010
CARTA DE FEDERICO ENGELS A FRANZ MEHRING
(Federíco Engels)
En Berlín
Londres, 14 de julio de 1893
Querido señor Mehring:
Hoy, por fin, puedo agradecerle la fina atención que ha tenido conmigo al enviarme "La leyenda sobre Lessing". No he querido limitarme a un formal acuse de recibo, sino decirle al mismo tiempo algo sobre el libro mismo, sobre su contenido. De aquí mi demora en la respuesta.
Empezaré por el final, es decir, por el apéndice sobre el materialismo histórico [1], en el que expone usted los hechos principales en forma magistral, capaz de convencer a cualquier persona libre de prejuicios. Si algo tengo que objetar, es contra el que usted me atribuya más méritos de los que en realidad me pertenecen, incluso contando lo que yo --con el tiempo--hubiese llegado tal vez a descubrir por mí mismo, si no lo hubiese descubierto mucho antes Marx, con su visión más rápida y más amplia. Cuando uno ha tenido la suerte de trabajar durante cuarenta años con un hombre como Marx, en vida de éste no suele gozar del reconocimiento que cree merecer. Pero cuando el gran hombre muere, a su compañero de menor talla se le suele encomiar más de lo que merece. Creo que éste es mi caso. La historia terminará por poner las cosas en su sitio, pero para entonces ya me habré muerto tranquilamente y no sabré nada de nada.
Falta, además, un solo punto, en el que, por lo general, ni Marx ni yo hemos hecho bastante hincapié en nuestros escritos, por lo que la culpa nos corresponde a todos por igual. En lo que nosotros más insistíamos --y no podíamos por menos de hacerlo así--era en derivar de los hechos económicos básicos las ideas políticas, jurídicas, etc., y los actos condicionados por ellas. Y al proceder de esta manera, el contenido nos hacía olvidar la forma, es decir, el proceso de génesis de estas ideas, etc. Con ello proporcionamos a nuestros adversarios un buen pretexto para sus errores y tergiversaciones. Un ejemplo patente de ello le tenemos en Paul Barth [2].
La ideología es un proceso que se opera por el llamado pensador conscientemente, en
efecto, pero con una conciencia falsa. Las verdaderas fuerzas propulsoras que lo mueven, permanecen ignoradas para él; de otro modo, no sería tal proceso ideológico. Se imaginan, pues, fuerzas propulsoras falsas o aparentes. Como se trata de un proceso discursivo, deduce su contenido y su forma del pensar puro, sea el suyo propio o el de sus predecesores. Trabaja exclusivamente con material discursivo, que acepta sin mirarlo, como creación, sin buscar otra fuente más alejada e independiente del pensamiento; para él, esto es la evidencia misma, puesto que para él todos los actos, en cuanto les sirva de mediador el pensamiento, tienen también en éste su fundamento último.
El ideólogo histórico (empleando la palabra histórico como síntesis de político, jurídico,
filosófico, teológico, en una palabra, de todos los campos que pertenecen a la sociedad,y no sólo a la naturaleza), el ideólogo histórico encuentra, pues, en todos [524] los campos científicos, un material que se ha formado independientemente, por obra del pensamiento de generaciones anteriores y que ha atravesado en el cerebro de estas generaciones sucesivas por un proceso propio e independiente de evolución. Claro está que a esta evolución pueden haber contribuido también ciertos hechos externos, enclavados en el propio campo o en otro, pero, según la premisa tácita de que se parte, estos hechos son, a su vez, simples frutos de un proceso discursivo, y así no salimos de los dominios del pensar puro, que parece haber digerido admirablemente hasta los hechos más tenaces.
Esta apariencia de una historia independiente de las constituciones políticas, de los sistemas jurídicos, de los conceptos ideológicos en cada campo específico de investigación, es la que más fascina a la mayoría de la gente. Cuando Lutero y Calvino «superan» la religión católica oficial, cuando Hegel «supera» a Fichte y Kant, y Rouseau, con su "Contrat social" republicano, «supera» indirectamente al constitucional Montesquieu, trátase de un proceso que se mueve dentro de la teología, de la filosofía, de la ciencia política, que representa una etapa en la historia de esas esferas del pensar y no trasciende para nada del campo del pensamiento. Y desde que a esto se ha añadido la ilusión burguesa de la perennidad e inapelabilidad de la producción capitalista, hasta la «superación» de los mercantilistas por los fisiócratas y A. Smith se considera simplemente como un triunfo exclusivo del pensamiento; no como el reflejo ideológico de un cambio de hechos económicos, sino como la visión justa, por fin alcanzada, de condiciones efectivas que rigen siempre y en todas partes. Si Ricardo Corazón de León y Felipe Augusto, en vez de liarse con las Cruzadas, hubiesen implantado el librecambio, nos hubieran ahorrado quinientos años de miseria e ignorancia.
Este aspecto del asunto, que aquí no he podido tocar más que de pasada, lo hemos descuidado todos, me parece, más de lo debido. Es la historia de siempre: en los comienzos, se descuida siempre la forma, para atender más al contenido. También yo lo he hecho, como queda dicho, y la falta me ha saltado siempre a la vista post festum [3]. Así pues, no sólo está muy lejos de mi ánimo hacerle un reproche por esto, pues, por haber pecado antes que usted, no tengo derecho alguno a hacerlo, sino todo lo contrario; pero quería llamar su atención para el futuro hacia este punto.
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miércoles, 7 de julio de 2010
UN ANALISIS DEL PARO DEL 8 DE JUNIO
Para CGT-CAT la huelga del 8 de junio no fue un éxito rotundo ni un fracaso absoluto y considera que debe ser el inicio de una campaña de movilizaciones que exprese el rechazo de la plantilla al recorte salarial.
Desde CGT-CAT, consideramos que no se puede calificar la huelga de éxito rotundo ni de fracaso absoluto, del mismo modo que el seguimiento no fue ni el que cifra la administración (11%) ni el que dicen los sindicatos mayoritarios (75%). Sin tener todos los datos oficiales, estimamos que la participación ha estado en torno al 30%-40% y que el seguimiento ha sido más o menos similar en todas las administraciones públicas, ya sea estatal, autonómica o local.
Por otro lado, queremos destacar la considerable presencia de los compañeros en las manifestaciones y concentraciones del mismo día, con decenas de miles de participantes
en Madrid y Barcelona.
Nos sorprenden las afirmaciones triunfalistas de los sindicatos mayoritarios, que solo se pueden justificar por la necesidad de éxito de alguien que considere que el día 8 de junio era la única jornada de movilización del sector público en contra de las medidas de recorte presupuestario que ha adoptado el gobierno.
Independientemente de las cifras, una primera conclusión es que los compañeros que aquel día no secundaron la huelga no fue porque estén de acuerdo con la rebaja de nuestro salario sino por otros motivos (por ejemplo, que con una jornada de huelga no se conseguirá que el gobierno se vuelva atrás). Por eso, desde CGT-CAT entendemos
que las expresiones de rechazo a las medidas del gobierno no deben parar y se deben articular a través de los actos de protesta que el colectivo proponga y en los
que se comprometa a participar.
Para CGT-CAT la huelga del 8 de junio es el punto de partida de una campaña sostenida de movilizaciones en nuestro sector, que se materialice en aquellas acciones que las asambleas de los diferentes organismos y territorios acuerden, manteniendo el compromiso como sindicato de realizar tareas de coordinación para que se visualice
que son diferentes expresiones de un mismo sentimiento, el malestar de los empleados públicos en lucha contra las agresiones del gobierno hacia nuestro colectivo.
De hecho, en algunos organismos y provincias ya se realizan diversos actos de protesta como concentraciones a la hora del desayuno (desayunos reivindicativos), remisión de correos electrónicos, campañas de sensibilización de los ciudadanos en defensa de los servicios públicos, caceroladas ante las delegaciones del gobierno y las sedes de los partidos políticos, etc.
CGT-CAT convocará asambleas (si no lo ha hecho ya) para tomar el pulso a la plantilla y apoyar aquellos actos de protesta que se propongan y acuerden. Es necesario que el cabreo no se quede en un comentario con el compañero de al lado. Debe unirse al de todos y salir a la calle. Solo así podremos conseguir frenar la agresión a los derechos de los empleados públicos.
Nos han dado una bofetada ¿Vas a poner la otra mejilla?
¡NUESTRA DIGNIDAD ESTÁ EN JUEGO!