sábado, 18 de abril de 2015

RETRATO DE LAS AMÉRICAS EN LA CUMBRE





16.04.2015



Los grandes medios de comunicación presentaron la Cumbre de Panamá como el inicio de una nueva era de convivencia. Ponderaron el fin de la guerra fría y atribuyeron a Obama una postura de distención opuesta a la belicosidad de Maduro. También contrastaron la reintegración de Cuba a la región con el aislamiento de Venezuela y evaluaron al encuentro como un éxito de la diplomacia estadounidense. Este diagnóstico fue expuesto antes y después del cónclave, como si la reunión no hubiera aportado nada relevante.

Pero este relato omitió que 33 de los 35 mandatarios presentes rechazaron la imputación de Venezuela como una “amenaza a la seguridad estadounidense”. Todos reclamaron la derogación de la orden ejecutiva, que dispone bloqueos de bienes y restricciones a los visados de ciudadanos de ese país. Esta exigencia fue expuesta en enfáticos discursos que ningún socio del imperio contradijo. El propio Obama prefirió retirarse del plenario para eludir esos cuestionamientos. En un marco adverso Estados Unidos debió posponer su agenda.

EL LIBRETO Y LA REALIDAD

Obama necesitaba ganar la pulseada desatada por el decreto contra Venezuela para retomar las iniciativas de hegemonía imperial. El afianzamiento de esa dominación fue el objetivo inicial de la primera Cumbre (Miami-1994) y del lanzamiento posterior del ALCA (Quebec-2001). El naufragio de este proyecto en Mar del Plata (2005) determinó el aislamiento del gigante del norte en el último cónclave (Cartagena-2012). La creación de nuevos organismos sin presencia estadounidense ( UNASUR-2008 y CELAC-2011) acentuó ese retroceso e incentivó el reconocimiento de Cuba.

Después de 53 años David le ganó al Goliath. El imperio no pudo quebrar la revolución cubana y Obama debió liberar a los cinco luchadores que mantenía cautivos. Raúl Castro inauguró el retorno del país a los encuentros presidenciales, con un categórico reclamo de inmediata derogación de la orden contra Venezuela.

Todas las teorías que han contrapuesto el “nuevo realismo diplomático” de Castro con el “vetusto radicalismo discursivo” de Maduro, ignoran el concertado liderazgo que asumieron ambos gobiernos, en la batalla contra el decreto yanqui. Esta unanimidad fue acompañada con fuertes discursos de otros mandatarios.

Ninguno de los presidentes derechistas (Colombia, Perú, Paraguay) sostuvo el ataque a Venezuela. Incluso los pequeños países del Caribe que Obama visitó antes de la reunión rechazaron el atropello del Departamento de Estado. Lo mismo ocurrió con Chile, Costa Rica y Uruguay que mantienen grandes distancias con el proceso bolivariano.

La decepción de los funcionarios estadounidenses fue mayúscula y los voceros de 26 ex presidentes derechistas sólo atinaron a objetar una “compra de voluntades” por parte de Maduro. Como es habitual no aportaron ningún indicio de ese tráfico.

A Panamá arribaron todas las figuras del golpismo antichavista. Hicieron mucho ruido pero tuvieron poco impacto sobre la Cumbre. Han quedado muy debilitados por el fracaso de la última asonada y no pudieron responder con guarimbas, a la detención de los conspiradores Leopoldo López y Antonio Ledezma.

También los líderes de la contrarrevolución cubana llegaron en masa desde Miami, portando su nuevo disfraz de “representantes de la sociedad civil”. Con ese maquillaje retomaron su proyecto de restaurar el viejo status de la isla como casino, prostíbulo o eslabón del narco-tráfico.

La delegación de los gusanos incluyó al propio asesino del Che y ensayó todo tipo de provocaciones. Promovieron cacerolazos, griterías frente a las embajadas, interrupciones en las conferencias de prensa y conflictos con los custodios. Pero no lograron alterar el clima político de la Cumbre.

Obama recurrió a las sonrisas para lidiar con la generalizada oposición a su decreto. Optó por la discreción y no pudo impedir la ausencia de una declaración final del encuentro. Un borrador plagado de criterios neoliberales -en materia de salud, cambio climático y transferencias de tecnología- terminó en el archivo.

Los grandes medios omitieron estos datos. Sólo vieron lo que previamente habían imaginado. Invirtieron la realidad y presentaron como un logro estadounidense la derrota que sufrió Obama. Mantuvieron la distorsión informativa que caracteriza su labor y nuevamente abandonaron cualquier vestigio de profesionalidad periodística.

ACTITUDES Y ARGUMENTOS

El contraste de proyectos que afloró en la Cumbre fue anticipado por un contrapunto de actitudes. Obama desembarcó en Panamá con un gran despliegue de aviones, helicópteros y autos blindados. Esa demostración no guardó ninguna proporción con las necesidades de seguridad del mandatario. Sólo apuntó a recordar que el potencial destructivo del imperio no es una ficción de Hollywood.

En cambio Maduro se dirigió de inmediato al barrio popular de Chorrillos, para homenajear a las víctimas de la última invasión de los marines (1989). Recordó el derrocamiento de un dictador designado por los propios estadounidenses y ondeó la bandera panameña en un lugar olvidado por todos los funcionarios.

Esta misma conducta adoptó Evo durante su estancia. Proclamó que “estamos mejor sin la embajada norteamericana” y refutó el mito de una próxima “ayuda” estadounidense a Cuba. Destacó que el imperio debería indemnizar a la isla por el acoso que impuso durante medio siglo.

El cuestionamiento de la orden ejecutiva contra Venezuela dominó la Cumbre. El propio Obama descalificó la presentación de ese país como una “amenaza” y justificó el decreto como una formalidad burocrática. Pero no pudo explicar por qué razón mantenía esa disposición.

La peligrosidad de Venezuela es una fantasía insostenible. El país no invadió territorios ajenos, no mantiene guerras con sus vecinos y ha sido un activo promotor de las negociaciones de paz en Colombia. Por el contrario Estados Unidos gestiona enormes bases militares en Perú, Paraguay, Colombia y las Antillas, maneja los mares desde Comando Sur de Miami, controla los cielos con radares de última generación y convalida el arsenal que instalaron los británicos en Malvinas.

Además, el Pentágono espía en forma descarada a los diplomáticos, funcionarios y presidentes de la región, intercepta los correos electrónicos de todos los individuos y supervisa los servidores estratégicos de Internet. Venezuela no desestabilizó a ningún gobierno, pero el imperialismo es el principal artífice de los golpes parlamentarios, judiciales, destituyentes y policiales de los últimos años.

Estados Unidos no renunció a las invasiones del pasado. Tampoco se encuentra “más preocupado” por Medio Oriente, China y Ucrania que por América Latina. La orden ejecutiva contra Venezuela es un primer tanteo de escaladas de mayor alcance.

Los funcionarios estadounidenses justifican su agresión con denuncias de violaciones a los derechos humanos. Pero no aportan pruebas de ninguna índole. Dictan lecciones de democracia ocultando los recientes informes de torturas de la CIA, la continuidad de Guantánamo y la vigencia de la pena de muerte en su propio territorio.

El Departamento de Estado evita , además, cualquier comparación de Venezuela con las administraciones derechistas de la región. Ninguna acusación contra el gobierno bolivariano tiene el alcance de los asesinatos en Honduras, los crímenes en México o las persecuciones en Colombia y Perú.

La delegación económica estadounidense intentó alumbrar en Panamá un pequeño Davos tropical. Propició la presencia de multimillonarios y estrellas de Wall Street en los foros empresariales y presentó el lema de la Cumbre ( “Prosperidad con equidad”), como una realización en curso. Tampoco faltaron los elogios a las empresas transnacionales que esquilman a la población.

Los expertos yanquis exaltaron al capitalismo silenciando los sufrimientos que impone ese sistema a todos los desposeídos. Contrapusieron las desventuras de los gobiernos “populistas” con los logros de las administraciones guiadas por el mercado, sin hablar de la precarización laboral en Perú, del desastre de la jubilación en Chile o de la tragedia de los emigrantes en Centroamérica.  

Los neoliberales exhibieron a Panamá como un modelo exitoso. Resaltaron las torres que brotan por toda la ciudad, omitiendo su financiación con dinero lavado del narcotráfico. Alabaron el crecimiento del istmo, sin mencionar la segmentación social y el trabajo informal de una población condenada a duros trabajos en la construcción y los servicios de hotelería.

Todo el establishment ensalzó la convocatoria de Obama a olvidar el pasado y hablar del futuro. Los medios contrastaron ese pragmatismo con las “lecciones de historia” que ensayaron sus oponentes. Descalificaron la reivindicación de Panamá en la gesta de Bolívar que hizo Maduro y el legado de intervenciones imperiales que recordó Raúl Castro.

Pero este desprecio mediático del pasado quedó naturalmente acotado a Latinoamérica. Los escribas del Norte nunca extienden esa mirada a la trayectoria de Estados Unidos. Jamás se burlan de los Padres Fundadores o de la guerra librada contra el hitlerismo. Su hostilidad hacia la historia sólo irrumpe cuando esa revisión ilustra la continuidad de la opresión imperial.

LOS LÍMITES DE UNA CONTRAOFENSIVA

Estados Unidos arremete contra Venezuela para controlar la mayor reserva petrolera del planeta. La primera potencia utiliza actualmente su provisión de crudo por medio del shale para desestabilizar el proceso bolivariano, acentuando la depreciación internacional del combustible.

Estados Unidos no tolera las alianzas extra-regionales que concertaron Chávez y Maduro. Tampoco digiere la voluntad de resistir una confiscación petrolera semejante a la perpetrada en Irak o Libia.

La confrontación en curso es frivolizada por los analistas que presentan el conflicto entre Obama y Maduro como un “choque de vanidades”. Acusan al mandatario venezolano de exagerar la disputa, para distraer a la población de sus necesidades inmediatas.

Con ese tipo de tonterías intentan enmascarar el proyecto estadounidense de manejo de los recursos naturales de América Latina. La apropiación de la renta petrolera venezolana es el primer paso de una recaptura general de tierras, aguas y minerales del continente.
Obama impulsa este plan con una nueva combinación de zanahorias y garrotes. Por eso negocia con Cuba sin abandonar la beligerancia. Reabriría la embajada en la isla, pero mantiene fuertes exigencias para levantar el bloqueo.

El presidente estadounidense se fotografió con Raúl Castro, pero también se reunió con los gusanos de Miami. Complementó su amigable retórica con la protección de los golpistas que adiestra Washington.

Esta política repite la estrategia de negociar con Irán sin cerrar las puertas al bombardeo. La misma pulseada que Obama mantiene con los lobbies de Israel y Arabia Saudita se extiende a los ultra-derechistas cubano-americanos. Su estrategia es avalada por Hilary Clinton y cuestionada por los candidatos republicanos a la presidencia.

Ambas formaciones juegan el mismo partido de la plutocracia estadounidense, adaptando sus políticas a las necesidades de ese sistema. Pero cualquiera sea el mandatario que suceda a Obama deberá lidiar con las mismas dificultades, para recuperar el terreno perdido en el patio trasero.

La primera potencia no logró revertir en Panamá el golpe sufrido en Mar del Plata y Cartagena. Esta vez no se cayó el ALCA, pero el afianzamiento de la Alianza del Pacífico será inviable sin una recomposición del poder geopolítico estadounidense. La OEA ha perdido funcionalidad y la Cumbre no generó ningún esbozo de la estructura requerida por el imperio para restaurar su primacía.

Tampoco la derecha latinoamericana salió airosa de la reunión presidencial. Actualmente muchos conservadores ensayan una reinvención con discursos sociales, compromisos de asistencialismo y perfiles juveniles. Proclaman la disolución de las ideologías, despolitizan las campañas electorales y enfatizan la centralidad de la gestión.

Esta estrategia convive con acciones más directas. En Argentina promovieron recientemente un golpe judicial con el estandarte de un fiscal que trabajó para Israel. En Brasil impulsan marchas callejeras para realinear la política exterior del país en sintonía con Estados Unidos. En México buscan perpetuar un estado de guerra social.

Pero ninguna de estas acciones ha modificado el escenario legado por rebeliones sociales que modificaron las relaciones de fuerza, forzaron concesiones de los capitalistas y reavivaron la s demandas nacionales y democráticas. Este proceso continúa abierto e incluye un piso ideológico de avances en la conciencia popular, que limita la contraofensiva derechista.

LAS OBSTRUCCIONES INTERNAS

La Cumbre corroboró el significativo nivel de autonomía política que ha logrado América Latina. Pero esa mayor independencia coexiste con el estancamiento de todos los proyectos de integración económica.

Mientras se inauguran nuevas sedes de organismos regionales y se despliega una gran retórica a favor de la acción común, las principales iniciativas de complementación económica languidecen. El anillo energético, la infraestructura compartida, el manejo conjunto de las reservas, los sistemas cambiarios coordinados y los fondos de estabilización monetaria permanecen como simples propuestas.

La perpetuación de la inserción internacional de América Latina como proveedora de materias primas, no es responsabilidad exclusiva de los gobiernos derechistas. El mismo esquema de especialización exportadora, agricultura intensiva, minería de cielo abierto y maquilas industriales se verifica en las administraciones de signo opuesto.

La suscripción de tratados de libre comercio tampoco es patrimonio de los presidentes neoliberales. El gobierno de Ecuador negocia un convenio del mismo tipo con Europa y Uruguay discute la implementación de tratados semejantes (TISA).

Además, todos acuerdan en forma individual convenios con China que agravan la primarización. Aceptan compromisos de exportaciones básicas e importaciones de manufacturas, que no incluyen obligaciones de inversión productiva o transferencia de tecnología. Esta postura preserva las viejas fracturas entre países que privilegian los intereses de sus burguesías locales en las negociaciones externas.

Esta adaptación al orden neoliberal global puede desembocar en traumáticas consecuencias, si se confirma un giro económico adverso en el escenario internacional. Las materias primas ya no aumentan, el crecimiento se ha frenado y la valorización del dólar estimula la salida de capitales. Ciertos gobiernos comienzan a implementar devaluaciones, que anticipan agresiones al nivel de vida popular.

Más peligroso es el giro económico de varios gobiernos centroizquierdistas. En Brasil ya aceptaron la agenda impuesta por la Bolsa, designaron ministros seleccionados por las grandes empresas y preparan programas de ajuste fiscal diseñados por los bancos.

Este curso de adaptación al establishment desmoraliza a la población y facilita la canalización derechista del descontento. En algunos países ya se insinúan estas tendencias, como respuesta a las frustraciones generadas por las vacilaciones del progresismo. También se vislumbra una tentación coercitiva de presidentes que confunden las demandas populares con la desestabilización derechista.

El punto crítico de América Latina no se ubica actualmente en la resistencia a Estados Unidos. El mayor problema radica en la estabilización de modelos capitalistas adversos a las aspiraciones de las mayorías populares.

La significativa soberanía política que ha logrado América Latina en los últimos años no es sostenible con orientaciones económicas regresivas. La experiencia demuestra que las aspiraciones de autonomía decaen con el afianzamiento del poder burgués. Sólo un camino de ruptura total con el neoliberalismo, protagonismo popular, radicalización política y confrontación con la clase capitalista puede pavimentar el camino hacia Segunda Independencia.

ALEGRÍA EN LA OTRA CUMBRE

Los grandes medios tampoco registraron en Panamá la realización de una importante Cumbre de los Pueblos. En esa actividad confluyeron movimientos sociales que durante tres días compartieron un intenso programa de debate antiimperialista.

En la inauguración de ese evento fue muy visible por qué razón Panamá no es Miami. Hubo múltiples exigencias al imperio para que pida disculpas por la invasión de 1989 e indemnice a las víctimas. En las mesas de trabajo se analizaron demandas de larga data, como el levantamiento del bloqueo a Cuba, la devolución de Guantánamo, la independencia de Puerto Rico y el fin de la ocupación inglesa de Malvinas.

El encuentro reforzó la campaña mundial que reunió millones de firmas para exigir la derogación del decreto contra Venezuela. En numerosas ciudades del continente ese reclamo fue acompañado por movilizaciones y apuntalado por la adhesión de reconocidos intelectuales.

La Cumbre de los Pueblos consolidó una tradición de reuniones paralelas a los cónclaves presidenciales. A diferencia del encuentro oficial el evento popular fue coronado con una importante declaración final. En ese cierre hubo un estallido de entusiasmo cuando se percibió el triunfo logrado contra el decreto de Obama.

Ese clima aportó el mejor barómetro para evaluar lo sucedido en Panamá. Se obtuvo un éxito diplomático que afianza las esperanzas populares en América Latina.


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viernes, 17 de abril de 2015

LA ESPAÑA QUE SALE DE LA CRISIS RAJONIANA Y FELIPINA 6ª (LO QUE A MUCHOS FALTA ES LO QUE UNOS POCOS LES ROBAN)



Informe sobre el Estado Social de la Nación. España 2015

Tras la crisis, sigue la pobreza

El Salmón Contracorriente
Rebelión
17.04.2015


La huella de la crisis será alargada, indica el informe sobre ’El estado social de la nación 2015’, presentado hoy en Madrid, que alerta del aumento de las familias "pluridesahuciadas". Aunque de momento es imposible cuantificar cuántas familias se encuentran en esa situación, el informe pronostica que casi la mitad de los españoles vivirá en situación precaria o en riesgo permanente de caer en la pobreza tras la crisis.

La Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales ha presentado hoy su ’Informe sobre el estado social de la nación 2015’, como respuesta al documento con el mismo nombre que presenta cada año el presidente de Gobierno en el Parlamento.

Por tercer año consecutivo, la entidad ha realizado este informe, que tiene como objetivo demostrar que "hay otra forma de ver las cosas, donde las personas son lo principal, no una mera comparsa del debate económico", destacó el presidente de la asociación, José Manuel Ramírez, quien anunció que este informe se debatirá por los principales partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales, salvo el PP.

En el informe se clasifica a la sociedad española en cuatro capas, la primera de las cuales la compone "una fina capa de población activa muy enriquecida", seguida de una "adelgazada capa de familias con activos" que resisten a la crisis económica, una tercera capa de población no activa formada por pensionistas "cuyas pensiones se han mantenido en unos valores que han creado el espejismo de mejorar su posición relativa en cuanto a mediana de renta" y, por último, una cuarta franja de población formada por "una ingente cantidad de ciudadanos activos expulsados de la vida laboral y de la vida financiera cuyos proyectos vitales se han truncado".

Según el informe, desde 2009 más de 1,3 millones de personas se han sumado al colectivo de personas en riesgo de pobreza y exclusión que residen en España y que se acerca a los trece millones. Los ingresos medios de los hogares españoles se redujeron en 2013 un 10,9% en relación a 2009. Por ello, la organización advierte de que la pobreza y la desigualdad pueden perpetuarse en España, independientemente de la salida de la crisis económica, en caso de que se establezcan la situación y políticas actual como un nuevo "modelo social": "Es probable que los incrementos del PIB, en caso de mantenerse, reduzcan gradualmente los actuales niveles de empobrecimiento —reconoce el informe— pero cientos de miles de personas y familias seguirán instaladas en la pobreza, con grandes dificultades para satisfacer sus necesidades básicas", señala el informe.

Así, el porcentaje de hogares en los que todos los miembros están ocupados no alcanza a la mitad (49,6%), de acuerdo con los datos de la última EPA de 2014, y dos terceras partes (67,8%) tienen "algún miembro activo". El informe, que analiza en profundidad las problemáticas relacionadas con el trabajo, señala que "si no se cambian radicalmente las políticas actuales, se mantendrá en el futuro un porcentaje muy elevado de hogares con todos sus miembros activos en paro".

Además, afirman que "no existe ningún ascensor social" para una de cada cinco personas que forman parte del último grupo de población y creen que los mecanismos de movilidad social van a ser "cada vez más intransitables" para la mayoría de la población y que "mejorar en la escala social va a ser cada vez menos frecuente".
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GOBERNANTES / LADRONES


KIKE ESTRADA / REBELIÓN

PP (jefes y ex jefes enriquecidos por la corrupción). ENTRE BANDIDOS PARA EL BANDIDAJE, NORMAL

No era una broma: el PP ofreció un pacto a Podemos en Andalucía ¿Cuándo dice la verdad el partido del Gobierno?

¿Dónde está la coherencia ideológica del PP? ¿Dónde sus 'firmes' principios? ¿Qué opinan Rajoy, Cospedal y Esperanza Aguirre?

ANGÉLICA RUBIO
ELPLURAL.COM
 16/04/2015


Mariano Rajoy, la Secretaria General del PP y los Vicesecretarios Generales junto a la Presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, durante la Convención Nacional del PP. (Foto: Flickr PP)
La noticia saltaba esta mañana desde Andalucía, se hizo eco la Cadena SER y pocos, muy pocos medios digitales la han recogido. Las cabeceras ‘tradicionales’ de papel la ignoran en sus webs y, sin embargo, es la noticia política del año: el Partido Popular ha ofrecido un pacto a Podemos para arrebatar la Presidencia del Parlamento andaluz al PSOE y dársela ¡a alguien e Podemos!. Pensé que era una broma, una intoxicación contra el PP, pero no es cierto y real. Toda España sabe lo que ha dicho el PP sobre Podemos, ha llamado a este partido dese bolivariano a comunista, desde anti sistema a poner en peligro la Democracia “tal y como la conocemos” en palabras de Esperanza Aguirre. Así solo quedan dos alternativa: o el PP no tiene ni principios ni ideología o miente siempre. En realidad, en este caso, son las dos cosas a la vez.

¿Quien autorizó la oferta? ¿Rajoy y Cospedal estaban informados?

Si ya es gravísimo que un partido político que Gobierna España haya demostrado hoy que no le importan ni los principios ni la ideología con tal, no ya de tener el poder sino de arrebatárselo al PSOE y al partido que ha ganado las elecciones, la oferta del PP de Andalucía obliga a realizar algunas preguntas y obliga a la dirección nacional del partido a responderlas. ¿Sabían Mariano Rajoy y Cospedal que su partido iba a hacer esa oferta? ¿La autorizaron? Si no la conocían y no la autorizaron, la crisis interna del Partido Popular es mucho más grave de lo que parece.


Y encima Podemos se permite el lujo de darles calabazas

La oferta del PP andaluz a Podemos deja al partido que Gobierna España sin uno de sus principales eslóganes electorales, el de la ideología y los ‘firmes’ principios, porque en Andalucía han realizado una demostración palmaria de que sus principios son tan cambiantes como las circunstancias y que solo tienen un lema: gobernar como sea. Para colmo la jugada política le ha salido redonda a Podemos, ¡le ha cortejado el mismísimo partido de Rajoy y de Aznar y les han dado calabazas! Sinceramente con estrategias como ésta se entiende a la perfección por qué el PP no ha conseguido ganar unas elecciones en Andalucía en toda la Democracia.



El PP legitima definitivamente a Podemos


Primera conclusión, el Partido Popular ha mentido. Segunda conclusión y realidad incontestable, el Partido Popular se ha convertido en la primera formación política en ofrecer un pacto parlamentario a Podemos en toda España. Por tanto ha sido el partido de Aznar, Rajoy, Cospedal y Esperanza Aguirre el que ha colocado a Podemos en el centro del tablero político, dado que la legitimidad democrática ya se la han dado las urnas. Ha sido el PP quien ha dejado claro que Podemos no es un partido anti sistema. Ha sido el PP quien ha ‘bendecido’ a Pablo Iglesias y Monedero.

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PP, jefes; PSOE, jefes, CiU, jefes: LADRONES, CÍNICOS, CRIMINALES, CAUSANTES DE LA DESGRACIA DE MILLONES DE PERSONAS, MAL NACIDOS E HIJOS DE PUTA. FIRMADO, MANUEL SOGAS COTANO, UN JUBILADO AL QUE SEGUÍS ROBANDO.

(Audio) Las explosivas confesiones de Javier de la Rosa sobre el rey, Rajoy, González, Aznar… y más
Paco Bello  | Iniciativa Debate | 16/04/2015
 abr 16 2015 - 8:43pm por IDP


Permitidme hacer una mínima introducción.
Ayer entrevistaron en un programa de televisión a Juan Pablo Escobar, hijo de Pablo Escobar, probablemente el más poderoso narcotraficante mundial (no legalizado) que ha existido. En un momento de la conversación se dice lo siguiente:
Entrevistadora: “En tu libro hablas del mayor error que cometió tu padre”
J. P. Escobar: “Quiso ingresar en una mafia que le quedó grande”
Entrevistadora: “¿Esa mafia era la política colombiana?”
J. P. Escobar: “Yo creo que en general. La política”

Pablo Escobar celebrando con el PSOE el triunfo de Felipe González (1982).

En realidad, esto resume en qué se ha convertido eso a lo que algunos llaman política (si alguna vez desde la antigüedad ha sido otra cosa). Y es que sin irnos a hablar de golpes de Estado o de guerras provocadas por intereses económicos, y sin salir del marco que rodea a la política española, hay que tener muy mala memoria para no recordar todos aquellos casos que apuntaban grandes escándalos; inmensos escándalos que amenazaban con colapsar el sistema, y que siempre se han ido cerrando en falso y sin ruido en este país. Y no será porque no hayan intentado algunas personas dar la voz de alarma en cada uno de ellos, pero como a Escobar, y sin ser delincuentes o criminales, sino jueces, fiscales y periodistas… “les quedó grande”.
Hoy es, gracias al “agente secreto” Nicolás, el que tengamos acceso (otra vez) a ese tipo de declaraciones que deberían poner en jaque al sistema. Juan Carlos I, Aznar, González, Pujol, Jorge Fernández Díaz, Miquel Roca, Soraya Sáenz de Santamaría y un largo etcétera de personajes públicos que actúan como actores o encubridores de las mayores ilegalidades, vuelven a transitar por una porfiada crónica del más oscuro franquismo sin Franco (1975-2015). Pero no hay que esperar nada nuevo, porque, detalles al margen (que no dejan de tener importancia), lo que cuenta el financiero Javier de la Rosa al presunto miembro del CNI no es algo que no se sepa en los círculos políticos y periodísticos de este país. Esperemos al menos que sirva a algunos votantes (prevaricadores de PP y PSOE) para entender en qué país vivimos, porque la justicia, desengañémonos, ni está ni se le espera.
(ESTE VÍDEO ADEMÁS DE SER ESCUCHADO TIENE QUE SER DIFUNDIDO POR TODAS LAS ASOCIACIONES, MILITANTES DE PARTIDOS, MUNICIPIOS, ETC., PARA QUE SE SEPA POR QUIENES ESTAMOS SIENDO GOBERNADOS Y OBRAR EN CONSECUENCIA: O DE PARTE DE LOS LADRONES Y CRIMINALES O DE PARTE DE TODA LA GENTE QUE VIVE O HA VIVIDO DE SU TRABAJO, Y LO DEMÁS SERÁN PIRULETAS EN ACEITE PURO DE OLIVA PARA QUE QUIENES NOS ROBAN (Y SUS DESCENDIENTES) SIGAN ROBÁNDONOS.



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AMÉRICA LATINA Y EUROPA EN ESPEJO



Rebelión
El Correo
16.04.2015

Intervención en el Foro Internacional Emancipación e Igualdad


¿Qué está pasando en América Latina, que de manera sincera podemos hablar, comunicar, informar a Europa?
¿Y qué está pasando en Europa que podemos recoger en América Latina?
Alvaro García Linera

Muy buenas noches a todos. Un saludo cariñoso, respetuoso, a todas las personas que se han hecho presentes en este hermoso teatro de un, dos, tres cuatro, cinco pisos. A los compañeros de allá arriba, un gran abrazote. Quiero saludar a los compañeros que están allá afuera: me dicen que afuera hay otros miles de personas viendo a través de la pantalla. Quiero saludar a Diego (Tatián), a Ignacio (Ramonet), a Iñigo (Errejón), a Ricardo (Forster), que nos acompañan en la mesa. Y ante todo, compartir la emoción de este encuentro con personas como las Madres, que representan la memoria y la dignidad de los años 70 y los años 80. Y con esta juventud ardiente, que la vimos desfilar en Bolivia el 22 de enero cuando el presidente Evo ascendió nuevamente a la Presidencia. Allí vimos a muchos argentinos jóvenes con sus banderas que nos venían a visitar. Nos sentimos entonces en la Argentina. Y aquí me siento en Bolivia. Muchas gracias por su cariño, muchas gracias por su recibimiento.

Diálogo Europa-América Latina. ¿Qué está pasando en América Latina, que de manera sincera podemos hablar, comunicar, informar a Europa? ¿Y qué está pasando en Europa que podemos recoger en América Latina ? No se trata de imitar moldes, ningún pueblo es parecido al otro, ninguna experiencia histórica es parecida a otra, no hay una ruta, no hay una fórmula que todos debamos imitar. Lo que hay son experiencias compartidas. Situaciones que enriquecen la experiencia del otro. Experiencias del otro que mejoran la comprensión de nuestra propia experiencia. Y quiero dialogar a partir de la experiencia latinoamericana con Europa, con Iñigo (Errejón), con Podemos, con Syryza, un conjunto de temas que hemos atravesado nosotros, y que de alguna manera deberían ser tomados en cuenta por los compañeros. Quizás no los atraviesen, y si les toca atravesarlos que tomen en cuenta lo que aquí se hizo bien o lo que aquí se hizo mal para que allí lo puedan hacer mejor.

Primer tema que planteó Diego (Tatián) cuando inauguraba este Foro : el tema de la plaza. La importancia de la plaza. Y mencionaba la Plaza Murillo, la Plaza aquí en Buenos Aires, la plaza en Madrid, la plaza en Caracas. Las plazas. Las plazas como escenarios de invención de un nuevo orden, de esperanzas, de ideas. De nuevos tipos de organización. Ése es un tema fundamental para América Latina y para el mundo. A todos nos ha tocado atravesar largas épocas de regímenes de democracia representativa, formación de partidos, campañas electorales, elección de gobernantes. Y después de un tiempo, sentimos molestia con los gobernantes, indignación, escepticismo, desesperanza, malestar, angustia y resignación personal.

Lo nuevo de América Latina, y creo que lo nuevo del florecimiento de la democracia radica no en la negación de los procesos de democracia representativa —el pueblo vota, la gente va a votar y forma parte de su hábito—. Quizás lo nuevo que está enseñando América Latina, que está mostrando América Latina, es que la democracia no se puede reducir únicamente al voto. Que el voto, la representación, es un elemento fundamental de la constitución democrática de los Estados. Se garantizan derechos, se garantiza pluralidad. Pero, paralela y complementariamente, hay otras formas de enriquecimiento de lo democrático. Esas formas de enriquecimiento de lo democrático es la plaza, es la calle, es la democracia callejera, es la democracia plebeya. Es la democracia que ejercemos en las marchas, en las avenidas, en los sindicatos, en las asambleas, y en las comunidades. No se puede entender el proceso boliviano sin ese correlato, sin esta dualidad institucional. Formación de una mayoría electoral. Victoria por 54%, 64%, 62%. Mayoría electoral que legitima una propuesta, una voluntad política. Pero esa democracia, o esa voluntad política, no podría sostenerse, no se hubiera sostenido frente a los embates de la derecha, de las fuerzas conservadoras, de los poderes externos, de los organismos internacionales. No se hubiera podido sostener si no hubiera venido aquí acompañada, enriquecida, empujada y defendida con la democracia en las calles.

La democracia de la calle, la democracia de la plaza, la democracia del sindicato, la democracia de la gente reunida para deliberar sus asuntos, para protestar, para marchar, para posesionar, para defender, para apoyar, es la única manera en que las democracias contemporáneas pueden salir de lo que hemos denominado esta «vivencia fósil» de la experiencia democrática. Hoy en muchos países del mundo tienen sistemas electorales, claro que sí. Tienen sistemas democráticos, claro que sí. Pero son democracias fósiles. Sus ciudadanos apáticos, recluidos en sus casas con la mantequilla y el pan suficiente para el día, ¿en qué intervienen? ¿Qué deciden? ¿Deciden el destino de su barrio? ¿Deciden el destino de su departamento? ¿Deciden el destino de su país? ¿Deciden los despidos? ¿Deciden las inversiones? ¿Deciden el crecimiento de la economía? ¿Deciden la asignación presupuestaria para la salud y la educación? No lo hacen. Lo hace una minoría, una élite, una casta. La única manera en que la democracia en el mundo puede rejuvenecer, revitalizarse, abandonar su estado de institución fósil, repetitiva, aburrida y monopolizada por élites o por castas, es la vigencia, el vigor y el complemento de la democracia de las calles, de la democracia de las organizaciones, de la fuerza de los movimientos sociales. ¿Quién va a defender la revolución en Venezuela? La gente, el humilde, el trabajador, la vendedora, el comerciante. En la calle, en el barrio, en la comunidad. ¿Quién defendió al presidente Evo cuando nos cercaban, cuando había golpe de Estado, cuando había grupos de mercenarios dispuestos a matarnos en cada lugar donde aterrizáramos? La gente. Esta democracia plebeya. Esta democracia de la calle que garantiza un nuevo tipo de gobernabilidad. La posibilidad de un rejuvenecimiento de esta Europa que se presenta vieja, y que a través de Podemos y de Syriza marca la posibilidad de un relanzamiento y de un rejuvenecimiento, no solamente puede ni debe radicar en las victorias electorales, que son decisivas, sino que también debe radicar en un diálogo permanente y en un fortalecimiento permanente con la otra democracia, la democracia de las marchas, la democracia de las movilizaciones, la democracia de los sindicatos. La democracia de los hombres y mujeres afectados por las políticas de austeridad y que se sienten convocados a construir un destino común saliendo a la calle, reuniéndose con los vecinos, reuniéndose con los compañeros, creando otro tipo de sociabilidad, otro tipo de comunidad en marcha.
Lo nuevo de América Latina es esta dualidad institucional llamada «gobernabilidad». Hay gobernabilidad en América Latina si simultáneamente se combina fuerza electoral con fuerza en la calle. Hay gobernabilidad en los estados americanos y hay un reforzamiento de la dinámica democrática si simultáneamente la gente vota defendiendo derechos civiles y derechos políticos, y si simultáneamente la gente delibera, la gente participa, la gente asume compromisos, si la gente propone al Estado y al Gobierno en sus ámbitos de organización local, territorial, de la calle, de la plaza, de la asamblea.

Un segundo punto que quiero dialogar con nuestros compañeros de Europa es el tema de la aparente contradicción entre Estado y autonomía. ¿Las izquierdas deben plantearse el tema del Estado, o las izquierdas deben plantearse el tema de la construcción autónoma de espacios de libertad, de soberanía, de creatividad, de emancipación? Un viejo debate. ¿Hay que tomar el Estado? ¿No se corre el riesgo de que el Estado nos tome a nosotros, y que de revolucionarios nos convirtamos en conservadores? Y si dejamos el Estado, ¿entonces nos dedicaremos a construir espacios de autonomía donde el Estado no interviene? Creo que también éste es un debate que en la experiencia latinoamericana, aquí en Argentina, en Brasil, en Ecuador, en Bolivia, en Venezuela, ha dado un paso más allá. El Estado es también otra institución de lo común que tiene una sociedad. ¿Acaso los derechos no son comunes? ¿Acaso la ciudadanía no es una forma de construir un tipo de comunidad de derechos culturales, de derechos cívicos, de derechos políticos? El Estado es una forma de comunidad. Pero Marx nos decía, «es una comunidad ilusoria». Y nunca el revolucionario debe perder de vista eso. Es comunidad, tiene ámbitos de lo común, pero también es ilusoria, porque el Estado también es monopolio. El Estado es también, por definición, concentración de decisiones. Pero es también comunidad, es derechos, son símbolos, son reglamentos, son conquistas, son memorias, son instituciones construidas con el trabajo común de las anteriores generaciones y de esta generación. El Estado es una forma de un yo colectivo. Pero a la vez, si fetichizamos el Estado como el único escenario del yo colectivo, corremos el riesgo de separarnos o de olvidar que es un yo colectivo deforme a la vez. Porque si bien es un yo colectivo que unifica a todos, es un yo colectivo que está concentrado en sus decisiones principales por grupos. Es un monopolio. Y que la manera de vacunarnos contra ello, la manera de vacunarnos contra esta monopolización, es también el cultivo de las esferas de autonomía, de las estructuras autónomas de la sociedad, en comunidades, en barrios, en fábricas, en grupos colectivos de producción, de asociación, de comercialización. Es el uno y lo otro. Si solamente nos dedicamos al ámbito de la autonomía, decimos no quiero nada con el Estado, porque todo lo contamina, yo me aíslo con el grupo, con mi pequeña comunidad, yo puedo vivir bien, ¿pero y el resto de las personas? He abdicado a los poderosos, a los que sí saben administrar de manera monopólica, abusiva y autoritaria e sos bienes comunes para uso privado. Es una forma también de cobardía política. Es abdicar a nuestra responsabilidad con la Historia.

Hay que luchar por el poder del Estado, pero sin ser absorbidos por el poder del Estado. Y al mismo tiempo que peleamos por conquistar el poder del Estado, que es simplemente una nueva correlación de fuerzas de lo popular, de lo campesino, de lo indígena, de lo obrero, de la clase media, con capacidad de empoderarse y tener más influencia, nunca olvidar que simultáneamente se debe reforzar lo local, lo autónomo, lo diferente al Estado. Entonces uno avanza con dos pies. Construyo sociedad y eso me permite reflejar y redireccionar el Estado. Peleamos por el Estado como ampliación de derechos, pero simultáneamente reforzamos lo social y lo autónomo para impedir que eso común se autonomice, se enajene, y se vuelva contra la propia sociedad.

Es un falso debate «Autonomía o Estado». Cuanto más lucho por el Estado, más debo pelear por la autonomía de la sociedad. Y cuanto más lucho por la autonomía de la sociedad, más debo pelear por la transformación del propio poder del Estado. Lo uno por lo otro, lo uno para lo otro.

La voluntad. La esperanza. Las políticas de austeridad, de despido y de maltrato, que las vivimos aquí en Argentina, que las vivimos en Bolivia, y que ahora están comenzando a vivir en Europa: en España, en Grecia, en Portugal, poco a poco en Italia, también en Francia, ¿son suficientes para generar una masa crítica capaz de movilizarse frente a los poderosos? No. La pobreza por sí sola no genera emancipación. La pobreza por sí sola también puede generar desesperación. Puede generar aislamiento. Puede generar frustración. Por lo general eso sucede. La pobreza y el malestar no siempre son sinónimos de caldo de cultivo de los procesos revolucionarios. Los procesos revolucionarios pueden surgir si sobre el malestar, sobre la pobreza, sobre el decremento de tus condiciones de vida, la gente cree que es posible luchar y que su lucha dé un resultado. Uno no lucha solamente porque es pobre: uno lucha porque es pobre y porque cree que luchando puede dejar de ser pobre. Es decir, la esperanza. No hay revolución que no se haya movilizado a partir de una esperanza, de una posibilidad. La esperanza del cambio, la esperanza de que se acabe todo ello, la esperanza de una nueva generación, la esperanza de que se puede nacionalizar, la esperanza de que puede haber asamblea constituyente, la esperanza de que estos tipos que estuvieron aquí enriqueciéndose a costa de nosotros se van a ir. Una esperanza. La clave de un proceso revolucionario también radica en convertir la indignación, el malestar, la pobreza, la precariedad en una fuerza colectiva movida en torno a una esperanza, a un nuevo sentido común, a una posibilidad. En el caso de Bolivia, tres fueron las esperanzas movilizadoras, que surgieron de la calle : nacionalizar los hidrocarburos, asamblea constituyente, gobierno indígena. Tres posibilidades inicialmente marginales, inicialmente secundarias, apabulladas por un sentido común de globalización, de privatización, de acuerdos partidarios que dominaban el escenario de las universidades, de los sindicatos, de los medios de comunicación, de la prensa. Pero esto que emergió de los intersticios de la lucha y del poder estatal, poco a poco fue agarrando cuerpo. Poco a poco fue irradiando. Poco a poco fue logrando una fuerza colectiva con capacidad de movilización.

En el fondo, una lucha política es una lucha por el sentido común, por las ideas fuerza, por las ideas y fuerza que pueden movilizar la esperanza de la gente. Ideas fuerza, Iñigo (Errejón), nadie puede decir cuáles son. Sabrán los españoles. Su problema, los españoles, no es un problema que uno pueda conocer, porque no vivo España, no conocemos España. Ustedes son de allí. Pero una idea fuerza, un principio de esperanza, es lo que hemos visto en esa gran marcha. Era una marcha de esperanza. No había una consigna común: había la esperanza de que todo esto acabe. Eso es la clave.

Ustedes son esperanza, son la nueva generación, se los ve en sus rostros, jovencitos, su discurso, su fuerza. La juventud también es una esperanza. La unidad es una esperanza. El fin de un ciclo es una esperanza. Pero uno tiene que saber permanentemente poner en marcha los temas de la esperanza. Si la esperanza no se cohesiona, puede darse una movilización grande y la gente después regresar a lo suyo, resignarse, volver a su vida cotidiana. La gente va a estar dispuesta a entregar energía. Salir a marchar es energía. Es dejar al hijo en la casa, es dejar el trabajo, es dejar de dormir, es dejar de comer. Y lo va a hacer una, y otra y otra vez, porque cree que eso vale, que va a servir para algo. Y si cree que sirve para algo es porque tiene esperanza. Y si tienen esperanza somos invencibles. La clave de la revolución radica en que esta esperanza se extienda a una mayor cantidad de personas. Pero también las revoluciones, los revolucionarios, la gente progresista, tenemos que tener la capacidad de autoanalizarnos, de autoevaluarnos permanentemente. En América Latina ya vamos casi quince años de este proceso extraordinario y nunca antes superado en su irradiación territorial de gobiernos progresistas y revolucionarios. Y es importante que nosotros, y lo que hagan otros países, nunca pierdan la capacidad de mirarse a sí mismos, de ser autocríticos, y de evaluar cosas nuevas que no habíamos visto al principio.

Yo mencionaría cuatro a cinco temas muy importantes que emergen de la experiencia en Argentina, que emergen de la experiencia en Bolivia, en Ecuador, en Brasil, en Venezuela.
El primero: ¿hay que potenciar el Estado o hay que potenciar la sociedad? Si concentramos todo en la voluntad de crear fuerza electoral, capacidad organizativa y fortaleza institucional, uno va a concentrar toda su fuerza en potenciar el Estado. Puede dar eficacia al principio, pero pierde el aspecto vital de la democratización de lo público. Porque puede haber un Estado bueno, un buen Estado de bienestar, pero si no hay acción colectiva, no hay movilización social con capacidad de intervención en lo público. El Estado de bienestar aparece como una buena gestión de una élite bien pensante y bienintencionada, pero ya no como una creación de la propia sociedad. Hay que reforzar un buen Estado, hay que crear una nueva institucionalidad que corresponda a la nueva época, sí. Pero nunca en función de gobierno, dejar de crear fuerza social, movilización social. Porque solamente ahí radica que podamos pasar de la experiencia de esos capitalismos de Estado que caracterizaron la experiencias de Europa del Este. Capitalismo de estado no es igual a socialismo. Nacionalizar no es igual a socialismo. Ayuda a crear bienes comunes, ayuda a crear derechos comunes, pero mientras está monopolizado no es una nueva sociedad. La única garantía de una nueva sociedad es que la propia sociedad vaya asumiendo el control de esos mecanismos, control de las decisiones. Entonces hay que crear Estado y hay que crear sociedad; hay que crear sociedad, más fuerza, más autonomía, y a la vez potentes instituciones del Estado.

Un segundo tema: ¿economía o compromiso? La voluntad ayuda a mover. La voluntad y la esperanza son los principios que mencionaba Hegel siempre para poder cambiar el mundo. Pero eso tiene un límite. Puede haber un año de voluntad, dos años de esperanza, tres años de voluntad, cuatro años de sacrificio. Pero si ese sacrificio, esa voluntad, no vienen acompañados de resultados prácticos, la voluntad también se cansa. El sacrificio también tiene límites. Es una obligación de los gobiernos progresistas y revolucionarios tener la capacidad de crear un régimen económico sostenible, redistributivo, generador de riqueza, generador de igualdad. No es un tema menor. La sociedad no se mueve perpetuamente. No hay el ascenso perpetuo de la sociedad en sus movilizaciones. No. La sociedad se mueve por ciclos: ciclos de ascenso, estabilización, descenso. Ascenso, estabilización, descenso. Y entre una cima y la otra pueden pasar meses, pueden pasar años, o pueden pasar décadas. Y entre una cima y la otra tiene que haber un régimen de estabilidad económica, de crecimiento económico y de redistribución. Cuando estábamos en la oposición no pensábamos estos temas. Bastaba criticar a los neoliberales, denunciar su incapacidad, denunciar la corrupción y el robo. En gobierno, tenemos la obligación de pensar la gestión. En la movilización y la eficacia, en la movilización y la gestión, en la movilización y la generación de riqueza, en la movilización y en la distribución de la riqueza, tenemos que tener que mostrar que los regímenes progresistas y revolucionarios no solamente somos más democráticos, sino también económicamente más creativos y más igualitarios, más redistributivos de la riqueza. ¿Y saben por qué? Porque no queremos, compañero Ignacio (Ramonet), no queremos que este despertar de las izquierdas latinoamericanas sea un corto verano. No queremos ser parte de una novela de un corto verano. Queremos que dure mucho. Queremos que dure décadas. Queremos que dure para siempre. Y eso es la economía. En gobierno, el puesto de mando se coloca en la economía. Democracia y economía. Cuando uno está en la oposición, es lucha democrática y construcción de sentido común. Cuando uno está en el gobierno, es ampliación de espacios democráticos y construcción de una buena economía con capacidad de distribuir la riqueza y de generar más igualdad entre las personas.

Éste es un tema delicado, me doy cuenta, pero es un tema decisivo. Creo personalmente que el futuro de las revoluciones en América Latina se va a decidir en el ámbito económico. Ahí se define. Y es entonces que hay que crear una estructura económica lo suficientemente diversa, amplia, democrática y redistributiva. El socialismo y el comunitarismo no es la distribución de la pobreza. El socialismo y el comunitarismo es la distribución de la riqueza, de la ampliación de la riqueza distribuida entre las personas.
¿Solo fortaleza local o dimensión mundial? Aquí permítanme unas palabras sobre la hermana República Bolivariana de Venezuela. Comparto el criterio que nos expresó hace un rato el compañero (Ignacio) Ramonet. América Latina está jugando su destino en Venezuela. América Latina, Argentina, ustedes, nosotros los bolivianos, los ecuatorianos, los brasileños, estamos jugando nuestro destino. Los cubanos están jugando su destino en Venezuela. Si Venezuela cae bajo las garras de una intromisión, una invasión, de una injerencia, directa o indirecta, América Latina ha perdido. Porque Venezuela es la llave de América Latina. Fue el inicio y no debe ser el punto del fin, el punto de inicio del fin. Nos estamos jugando nuestro destino como revolucionarios en Venezuela. Aquí tengo que lamentar, criticar, las infames declaraciones, no solamente del gobierno norteamericano, sino también del propio parlamento europeo, que el día de hoy acaba de aprobar una resolución en contra de Venezuela. Yo aquí les digo —ojo, no votó la izquierda, votó toda la derecha—, aquí les decimos a esa derecha europea y a ese gobierno norteamericano —al gobierno norteamericano, no a su pueblo—: ¡ustedes son un peligro a la soberanía latinoamericana! ¡Nosotros no somos peligro para nadie! Ustedes son y han sido un peligro para los pueblos latinoamericanos, un peligro para los Estados latinoamericanos, un peligro para la vida en Latinoamérica. Y a la derecha europea, que acaba de sacar un comunicado, de aprobar una resolución: ¿no son acaso ustedes los que han destruido estados en Asia y en África? ¿No son ustedes los que están asaltando y robando el petróleo de los países de Medio Oriente? ¿Qué autoridad moral tienen para reclamar a un país sobre su vida democrática interna? Primero recojan sus tropas, recojan sus empresas de los países del Medio Oriente y de África para tener autoridad moral de reclamar algo a Venezuela. Si ustedes ven, lo que pasa en cada país repercute en el mundo. Es así. Ninguna revolución y ningún proceso puede sobrevivir por sí solo. Ninguna revolución, ningún proceso emancipativo y progresista va a poder continuar si solamente se mira a sí mismo el ombligo. Todos necesitamos de todos. Argentina necesita de Brasil. Brasil necesita de Ecuador. Ecuador de Bolivia. Bolivia de Cuba. Cuba de Venezuela. Toda América Latina necesita de nosotros. Y nosotros los necesitamos a ustedes, europeos, los necesitamos. Sin ustedes, esto no va avanzar. Y sin nosotros, ustedes tampoco van a poder hacer lo que tienen que hacer. Estamos interconectados, nos necesitamos mutuamente. Hoy la humanidad está en peligro, hoy la humanidad está en riesgo. Hemos visto con los bombardeos de tropas europeas y de tropas norteamericanas destruirse Estados. Y ahora quieren combatir a ISIS. Pero acaso ISIS, ¿no es una criatura de Estados Unidos y de los gobiernos europeos? ¿Acaso ellos no destruyeron Siria, Irak? ¿No destruyeron Libia? ¿No la invadieron, no acabaron con los Estados nacionales para que surja ese tipo? ¿Y ahora se hacen los que «yo no fui», y convocan al mundo a combatir el fundamentalismo de ISIS? Ellos son sus padres, ellos son las madres de ese tipo de fundamentalismos que ha surgido en Europa.

Y claro. Nuestra interdependencia no solamente debe estar basada en la solidaridad política, en la complementariedad y el diálogo de saberes y de experiencias políticas y culturales como lo estamos haciendo acá. Hay que darle una base material. La integración latinoamericana necesita obligatoriamente de una base material de la unidad. Acciones conjuntas en economía, acciones conjuntas en finanzas, acciones conjuntas en derechos. Esta es nuestra gran tarea, mis compañeros de Argentina y especialmente de Brasil, que son los países económicamente más fuertes y sólidos de América Latina. Nuestra estabilidad, como procesos emancipativos, nuestra Patria Grande que está presente en los discursos, en los encuentros, en las emociones compartidas, no va a tener perdurabilidad si no pasamos del encuentro político, del encuentro cultural, al encuentro económico. Empresas conjuntas, producción conjunta, servicios financieros conjuntos. Perdonen estas reflexiones que combinan el fuego de la intelectualidad con la frialdad de la gestión. Tengo lamentablemente esa dualidad personal. Como persona puedo imaginar las ideas más bonitas, pero como gobernante sé la dureza y la frialdad de la vida cotidiana, del salario, del presupuesto, de la producción, del PBI, de los créditos. Y sin eso, las ideas no se sostienen. Tiene que haber una base material, que le de fuerza y sostenibilidad a lo que estamos pensando y reflexionando.

Por último, quiero decir a nuestros hermanos europeos que los argentinos, los bolivianos, vemos lo que está pasando en Europa como si estuviéramos viendo una película retro, de tiempos de Charles Chaplin. Lo que les ha pasado a ustedes ya lo hemos visto, ¡nos ha pasado a nosotros ! Imposición del Fondo Monetario, del Banco Mundial, políticas de austeridad, de privatización, de despidos. Pasó aquí en Argentina, pasó en Bolivia, pasó en Ecuador, pasó en Perú. Lo que está pasando ahorita en Europa es lo que pasó en América Latina veinte años atrás. Y el resultado fue una noche terrible, una noche terrible de desgracia.

¿Qué les decimos? No pasen esa noche. No. Es terrible. Es depredadora. Es mortal. Todas las políticas de austeridad conducen a pérdida de derechos, a pérdida de soberanía, a pérdida de sindicalización, a retroceso económico, a subordinación política, a subordinación económica. Aquí en Argentina, en Bolivia, en los años 80, en tiempos neoliberales, el 40% de la riqueza pertenecía a un país extranjero, el otro 30% a empresas extranjeras. La extrema pobreza se incrementó, la precariedad se infló, los jóvenes no tenían esperanza ni tenían destino. Lo vivimos. Hermanos europeos: no pasen por eso. Si en algo sirve la experiencia latinoamericana es que las políticas de austeridad destruyen las naciones, destruyen la sociedad, anulan la democracia y hacen perder la soberanía económica. Den un salto. Rompan con eso. Hay otra posibilidad de riqueza. Hay otra posibilidad de distribuir y de generar riqueza sin aceptar la imposición terrible, autoritaria, despótica, de esos organismos, de esas Troikas, que se creen los dueños del mundo. ¡No! Europa es de los europeos. No es de los mercados europeos ni del Bundes Bank. Europa es para los europeos, como América Latina para los latinoamericanos.

El mundo está cambiando, a la cabeza de América Latina. El mundo está cambiando a la cabeza de las fuerzas progresistas europeas. El mundo va a cambiar. Porque nos estamos jugando el destino: el destino de la naturaleza, el destino de esta generación, el destino de la vida y de los derechos. Estoy seguro de que, más pronto que tarde, aquellas sociedades abatidas por una decepción y una apatía incontrolable, sabrán encontrar el destino para levantar cabeza, para construir su propia emancipación y acompañar lo que América Latina viene haciendo.

Muchísimas gracias
Álvaro García Linera

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jueves, 16 de abril de 2015

PODEMOS. NO POR MUCHO MADRUGAR AMANECE MÁS TEMPRANO


Considera que el partido va camino de convertirse en una “izquierda Unida bis”


Pablo Iglesias está en horas bajas: divisiones en Podemos y desengaños personales

Reconoce que lo está pasando mal porque hay agrupaciones que van por libre y las ‘pérdidas’ de Juan Carlos Monedero, Tania Sánchez... 

elconfidecialdigital.com 
15.04.2015

Al secretario general de Podemos se le acumulan los problemas. Quiénes han hablado con él en los últimos días aseguran que el ex profesor de la Complutense está “hundido”, sobrepasado por las circunstancias. Ha comprobado que está perdiendo el control de la formación y que las extraordinarias expectativas electorales que tenía la formación morada hace unos meses se reducen.


Pablo Iglesias.

El viento a favor que han tenido desde hace un año Pablo Iglesias y Podemos para convertirse en una opción de gobierno ha dejado de soplar. Esto es al menoslo que ha trasladado el líder de la formación morada a compañeros políticoscon los que ha tratado en los últimos días, a quiénes ha reconocido que está pasando por uno de sus peores momentos.
“Admite que está hundido, muy deprimido por todo lo que está ocurriendo tanto a nivel personal como a nivel político. Piensa que lo que iba a ser un asalto a los cielos va camino de convertirse simplemente en la ocupación del espacio que tenía Izquierda Unida en los mejores momentos de Julio Anguita y los peores del PSOE”, aseguran quienes le han escuchado. Teme que Podemos acabe convertido en una ‘Izquierda Unida bis’.
El primer problema que está afectando a Iglesias son las disensiones internas dentro del reducido grupo fundacional de Podemos. A nadie escapan las diferencias entre Iglesias y el número dos del partido, Iñigo Errejón, sobre la estrategia a seguir por Podemos en las autonómicas y respecto al posible apoyo de la formación a Susana Díaz en Andalucía.
Tanto es así, que el líder ha tenido que salir públicamente hace unos días y admitir que “la campaña electoral la dirige Iñigo Errejón. Ninguna diferencia, ningún matiz, trabajamos juntos a muerte”.
Partido descontrolado
Las disensiones en la cúpula fundacional de Podemos se suman a la pérdida de control de las agrupaciones autonómicas y locales. “Iglesias reconoce que no puede dominar todo el partido en todas las autonomías. Y eso es justo lo que siempre ha temido y por lo que organizó el partido en torno a su figura y de manera vertical. Ahora ve cómo eso no lo controla”, explican fuentes cercanas a Iglesias.
En efecto, Andalucía es un ejemplo. Pero hay más. Las recientes palabras de los líderes del partido en Navarra, que no descartan un pacto con Bildu, comprometen la estrategia nacional de Iglesias. A esto se suma la decisión de Podemos País Vasco de incluir en el programa electoral la celebración de unreferéndum para incluir la unión de Navarra a Euskadi.
“Iglesias es consciente de que es ahora o nunca, de que sólo van a tener una oportunidad de alcanzar el poder. Y todos sus esfuerzos por centrarse políticamente en quitarle votos al PSOE y ganar las elecciones están resultando infructuosos por propuestas extemporáneas como éstas”, explican estas fuentes. 
Pactar con el PSOE
Al final, explican las fuentes consultadas, Pablo Iglesias va constatando con temor cómo el futuro de Podemos se encamina irremediablemente a ocuparsimplemente el espacio político que siempre ha ocupado Izquierda Unida. Todo este ruido genera desafecciones y apoyos necesarios para constituirse, efectivamente, en una alternativa real a los grandes partidos. Lo contrario –explica apesadumbrado- es convertirse en residual.
“Soñaban con sustituir al PSOE. Ese ha sido el único objetivo y hace unos meses confiaban ciegamente en conseguirlo. Pero de sustituir al PSOE como partido de gobierno, va camino de estar en la misma tesitura que siempre ha estado IU, también cuando él era asesor de Gaspar Llamazares: tener que decidir si pacta o no con el PSOE para que los socialistas gobiernen”, aseguran en el entorno del líder de Podemos. 
Por lo pronto, esa es exactamente la situación en la que se encuentra en estos momentos el partido en Andalucía, tras las elecciones autonómicas del 22 de marzo. 
‘Pérdidas’ personales 
A todo esto hay que añadir las ‘bajas’ personales que está sufriendo el líder de Podemos. Todo lo ocurrido con Juan Carlos Monedero y los casos de corrupción que han rodeado al número tres de la formación, que han provocadoprácticamente su desaparición pública, inciden en la disgregación del núcleo fundacional del partido.
A nivel personal, Iglesias está afectado por la ruptura (sentimental y política) conTania Sánchez, ex diputada regional de IU. “Tania Sánchez forzó la ruptura sentimental y ahora la relación es mínima: ella piensa que le ha abandonado políticamente y está despechada porque le ayudó a él en sus inicios”, aseguran estas fuentes.

Por si todo esto fuera poco, como ya contó este confidencial, la vida personal de Iglesias ha dado un giro de 180 grados, algo que tampoco le ayuda a superar la situación.

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PARTIDO POPULAR, GRACIAS MAMANDRACAS/OS ,RAJUNZUELOS, COSPEDALINES, AZNARONES-BOTELLONES, CINFUENTES Y AGUIRRONES


kelvellido/Rebelión

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COLOMBIA


COLOMBIA: ATILIO BORON DENUNCIA 

INSTALACIONES DE ARMAS ATÓMICAS

Fernando Arellano Ortiz
Kaosenlared.net
Rebelión
15.04.2015

Aunque el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos se ufana en el ámbito interno de impulsar un proceso de paz con la insurgencia de las Farc, su política internacional (dictada desde Washington), en contraposición, apunta a desestabilizar la armonía y la integración regional. Así lo dejó entrever durante su charla magistral el pasado 8 de […]

(Atilio Boron)
Aunque el gobierno neoliberal de Juan Manuel Santos se ufana en el ámbito interno de impulsar un proceso de paz con la insurgencia de las Farc, su política internacional (dictada desde Washington), en contraposición, apunta a desestabilizar la armonía y la integración regional. Así lo dejó entrever durante su charla magistral el pasado 8 de abril en Bogotá, el sociólogo y politólogo argentino, Atilio Boron, en el marco de la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz, organizada por la Alcaldía Mayor de la capital colombiana.
Por un lado, Boron dijo que es un contrasentido que mientras la irrupción de China en la geopolítica mundial está desplazando el protagonismo del Atlántico hacia el continente asiático, Colombia se empeña tozudamente en impulsar la Alianza del Pacífico, un invento de Washington para contrarrestar la presencia cada vez mayor de Beijing en América Latina y horadar el proceso integracionista de la Patria Grande. De otra parte, agregó, el hecho de que el gobierno de Santos en forma por demás disciplinada haya aceptado las directrices del Pentágono para que Colombia ingrese a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y al mismo tiempo existan serios indicios de que el Comando Sur haya instalado armamento nuclear en este país andino, da una clara señal de amenaza para la paz de la región.
El analista argentino hizo énfasis en señalar que la OTAN no es más que “la fuerza imperial de choque”, desde la cual Washington lanza su estrategia de ofensiva militar hacia diversos países o regiones del mundo, a los que determina o considera que constituyen amenazas para sus intereses. En consecuencia, señaló, el ingreso de Colombia a esta alianza militar extracontinental no aporta en absoluto a la paz.
Conflicto colombiano es pretexto para militarización de Estados Unidos
Durante su conferencia en el Teatro Bogotá, Boron con su característica capacidad dialéctica y didáctica a la vez, mostró cómo en Colombia se lleva a cabo un proceso de paz con un actor armado como las Farc en medio de un mundo convulsionado por múltiples conflictos, originados en buena medida por el declive del imperialismo estadounidense.
“La paz en Colombia es la paz de toda América Latina”, fue el título de la charla del reputado analista político y catedrático universitario, actualmente director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia (PLED) del Centro Cultural de la Cooperación de Buenos Aires.
En desarrollo de su exposición, Boron demostró el rotundo fracaso de la intervención directa de Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico y a la insurgencia en Colombia, desde hace ya varias décadas. Trajo a colación el ejemplo del denominado Plan Colombia suscrito por el entonces mandatario conservador Andrés Pastrana con la administración Clinton (toda una estrategia de entrega de soberanía a Washington).
Dicho Plan que a los colombianos se les vendió como una “ayuda” norteamericana, resultó un completo fiasco, pues como lo graficó Boron en cifras tomadas de informes de Naciones Unidas, el narcotráfico en vez de disminuir, aumentó. En efecto, hubo un incremento exponencial de cultivos ilícitos tanto en México, Colombia y Afganistán, países en donde coincidencialmente Estados Unidos interviene directamente.
Además, la intervención directa del Pentágono, la CIA, la DEA y el Departamento de Estado en los asuntos colombianos ha servido para el enriquecimiento de empresas de armamento norteamericano y al mismo tiempo para la financiación de campañas de congresistas estadounidenses (que hacen lobby en favor de los consorcios que se benefician), así como para la presencia de Israel.
Es que de la guerra interna en Colombia no solamente se favorece en grado superlativo Estados Unidos sino también Israel, como bien lo anotó Boron. Desde 1960, el Mossad (servicio de inteligencia) y organizaciones de espionaje israelitas que operan bajo la fachada de seguridad hacen presencia en territorio colombiano asesorando grupos paramilitares y redes mafiosas de narcotráfico.
Juan Manuel Santos tanto como ministro de Defensa como ahora en calidad de primer mandatario prohija y aplaude la presencia israelita en Colombia porque como lo ha señalado en reiteradas ocasiones, sería “muy positivo” que este país “sea el Israel de Suramérica”.
Por todo lo anterior, Boron dijo que ojalá las negociaciones de paz que se desarrollan en La Habana entre el gobierno de Santos y las Farc lleguen a buen puerto porque el conflicto colombiano es el mejor pretexto para la militarización de Estados Unidos en la región.
El contexto geopolítico
La coyuntura de la realidad sociopolítica colombiana en medio de posibilidades ciertas de poner fin a un conflicto interno de más de medio siglo pasa por el declive del imperio estadounidense, el colapso europeo, y la irrupción, en consecuencia, de nuevos actores en la escena de la geopolítica mundial.
Boron pone de manifiesto en el actual escenario mundial el protagonismo de China e India, el retorno de Rusia, la debacle de la Unión Europea, las alianzas regionales y la decadencia del imperialismo estadounidense, factores todos estos que van a tener una incidencia directa en el devenir político de América Latina.
Es enfático en llamar la atención sobre el peligro que se cierne sobre el mundo y específicamente sobre la región, el declive de Washington, pues sostiene que en la fase de descomposición los imperios se tornan más represivos y sanguinarios y trae a colación ejemplos históricos como la etapa final del imperio otomano con el genocidio armenio (en 1915), o el caso británico con la brutal represión en la India.
En el plano económico, el politólogo argentino, demuestra cómo Estados Unidos se encuentra en la sin salida: por un lado debe más de lo que produce; por otro, es cada vez más progresivo el reemplazo del dólar en el comercio internacional. Y para complementar, suministra un dato más: mientras en este año de 2015 China construirá 15 mil kilómetros de vías férreas, en contraste, la nación norteamericano no construirá mi uno solo, con lo cual su infraestructura vial comienza a quedar rezagada.
A ello hay que sumar, dice Boron, la creciente desigualdad que se viene presentando en Estados Unidos con su consecuente quiebre respecto de su integración social. No obstante, es desorbitado su gato militar, así como es evidente también su cada vez mayor aislamiento internacional, lo cual queda reflejado, por ejemplo, en las últimas derrotas que ha tenido que tragarse la Casa Blanca, precisamente, en su principal zona de influencia, América Latina. En efecto, primero tuvo que aguantarse que dos países latinoamericanos como Ecuador y Bolivia le pusieran freno a su actitud sempiterna de injerencia en asuntos internos. El presidente ecuatoriano Rafael Correa cerró la base militar de Manta; y el mandatario boliviano Evo Morales expulsó a la misión diplomática estadounidense. Más recientemente, en la OEA (el Ministerio de las Colonias como la denominó Fidel Castro), el gobierno de Obama perdió por goleada cuando planteó su intervención en Venezuela. Estos acontecimientos, agrega Boron, eran impensables apenas hace unos años.
E.U. lanza feroz reconquista de América Latina para asegurar recursos naturales
En medio del imparable desmoronamiento del imperio estadounidense, Washington no se resiste en su propósito injerencista en América Latina porque es la manera de asegurar mediante artimañas y engaños (tratados de libre comercio, golpes blandos, Alianza para el Pacífico, terrorismo económico, alianzas militares) el acceso (vía el saqueo y el pillaje) a la rica biodiversidad que produce esta región para poder seguir manteniendo su descomunal patrón capitalista de consumo.
Por esta razón, Washington despliega su artillería militar en todo el continente, como bien lo esboza Boron en su magistral libro, América Latina en la geopolítica del imperialismo, que obtuvo el Premio Libertador al Pensamiento Crítico en 2013.
Estados Unidos, explica este reputado analista internacional, ancla su estructura militar en América Latina tanto en Colombia como en Honduras para lanzar sus aventuras. El mar Caribe está totalmente controlado militarmente por el Pentágono, que además cuenta con alrededor de 80 bases a lo largo y ancho del hemisferio. No es gratuito tampoco que en 2008 el Comando Sur haya activado la IV Flota, coincidencialmente poco después de que el entonces gobierno brasileño de Lula da Silva anunciara el descubrimiento de un gran yacimiento petrolífero submarino en el litoral paulista.
Obviamente que los pretextos para esta descomunal militarización de Estados Unidos a lo largo y ancho del continente son el narcotráfico, los populismos (como estigmatizan a los gobiernos progresistas de la región), las calamidades naturales y la seguridad continental. Falacias que ayudan a propalar los grandes oligopolios mediáticos de propiedad de los sectores decadentes de la ultraderecha latinoamericana. Por ello Boron exhorta a no confundirse: “el nombre de todo esto es petróleo”, y de esta manera explica porque toda la estrategia de desestabilización y satanización al gobierno de Venezuela del presidente Nicolás Maduro.
¿Si Venezuela, fuera productor de tomates o de papas, Estados Unidos buscaría derribar al gobierno bolivariano de Venezuela con la activa colaboración de sus lacayos de la derecha latinoamericana?, se interroga el politólogo argentino. No es gratuito por lo tanto el feroz ataque emprendido por la Casa Blanca contra el proceso político inaugurado por el comandante Hugo Chávez.
¿E.U. tiene armamento nuclear en Colombia?
Boron cerró su conferencia en Bogotá, dejando un inquietante interrogante: “Colombia bien podría ser hoy un país en el que Estados Unidos instaló armamento nuclear en abierta violación al acuerdo internacional regional, mediante el cual nuestros países se comprometieron a mantener América Latina como una nuclearizada zona de paz”.
Si bien, agrega, el tratado suscrito entre Uribe Vélez y Obama que autorizaba la utilización de siete bases militares fue declarado inexequible por la Corte Constitucional de Colombia, “lo cierto que este tropiezo legal no ha impedido que Estados Unidos haya proseguido operando militarmente en ese país”.

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