miércoles, 13 de mayo de 2015

OCCIDENTE. CUANDO NO HAY GUERRA SE PREPARA LA GUERRA



El interesante documental de Arte que podría pasar desapercibido

El Gladio sueco

Rebelión
La Vanguardia
13.05.2015


Ahora que regresamos a una segunda edición de guerra fría -en realidad nunca terminó- y aparecen signos de desafío en ciertos países europeos, resulta muy interesante ver documentales como los que el canal Arte ofreció el pasado 5 de mayo, y que se volverá a divulgar el martes 12 y el lunes 18, naturalmente a las 8,55… de la mañana.

http://www.tv-replay.fr/redirection/05-05-15/le-grand-bluff-de-ronald-reagan-arte-11061776.html

Quienes llevamos algunos años en estos asuntos ya conocemos la sustancia de la guerra fría. Sabemos, por ejemplo, que el imperio occidental fue siempre el más agresivo y temerario, creando armas de destrucción masiva y protagonizando situaciones de enorme peligro nuclear, pero la generación joven, que ahora parece despertar, suele ignorar muchas cosas esenciales, que el conflicto de Ucrania -y en general la creciente tensión militar del Imperio del Caos con los llamados BRICs, las potencias emergentes- pone de suma actualidad.

Por ejemplo: los precios del petróleo están ahora muy bajos y vuelven a aparecer submarinos rusos junto a las costas de Suecia y Finlandia (repasen la prensa de octubre del año pasado y de abril y mayo de este año). Todo eso ya pasó con Reagan: utilizando a los saudíes se forzó la bajada de precios contra la URSS, igual que ahora se hace contra Rusia (y Venezuela). Respecto a los submarinos, el referido documental es interesante porque demuestra como una de las democracias más robustas del mundo, de la que estamos a varias galaxias de distancia, funcionó como una república bananera; con sus militares y sus poderes fácticos conspirando por cuenta de Washington contra su primer ministro electo, el magnífico Olof Palme, al que acabaron asesinando en 1986.

El documental no hace sino confirmar una de mis más asentadas convicciones, a saber; que en asuntos de Estado y muy especialmente de Estados imperiales, uno siempre se queda corto cuando piensa mal: la realidad siempre acaba siendo bastante peor y superando lo que los cretinos denominan “teorías de la conspiración” y que frecuentemente no son más que prudentes reservas y sanos escepticismos.

Las fuentes de este documental son, por orden de aparición; Thomas C. Reed, ex consejero de seguridad nacional de Estados Unidos, Herbert Meyer, consejero del jefe de la CIA, John F. Lehman, ex secretario de la Navy, Ingemar Engman, asistente del secretario de defensa sueco, Ola Frithofson, ex secretario de las juventudes socialistas suecas, Olof Franstedt, ex jefe de los servicios secretos suecos, Boris Pankin, ex embajador soviético en Estocolmo y último ministro de exteriores de la URSS, Caspar Weiberger, ex secretario de Defensa de Estados Unidos, Egon Bahr el ayudante de Willy Brandt que inventó la Ostpolitik, o James “Ace” Lyons, adjunto del jefe de operaciones de la Navy, además de algunos expertos suecos y noruegos.

El documental narra como con Reagan se formó en la Casa Blanca un nuevo sanedrín de “seguridad nacional” para radicalizar la tensión con Moscú a cuyo frente estaba Bill Casey, director de la CIA, ex banquero de Wall Street y director de la campaña electoral de Reagan. Eran amigos y entraba en su despacho sin llamar, por así decirlo. Ese nuevo Comité de Operaciones restableció las operaciones militares más provocadoras desde los años cincuenta en las fronteras más sensibles de la URSS, en la península de Kola, donde Moscú tenía, y tiene, una buena parte de su apuesta nuclear estratégica, tanto submarina como terrestre, recreando ataques inminentes que volvían locos a los rusos. Pero lo más interesante, como se ha dicho, es lo que se hizo contra la amenaza que representaba Olof Palme, el gran socialdemócrata que deseaba construir un sistema de seguridad integrado entre el Este y el Oeste, algo cuyo defecto explica, ahora, tantos años después del fin oficial de la guerra fría, que se haya llegado a situaciones como las de Ucrania.

Para evitar aquella distensión que Palme propugnaba con gran inteligencia, el establishment sueco, el ejército, los servicios secretos, la gran burguesía y lo que hay alrededor de su institución monárquica, naturalmente con la enorme ayuda de la prensa corporativa, logró sembrar la histeria en el país. Para ello bastó con pasear varios “submarinos soviéticos” con el periscopio al alza –lo que es del todo absurdo- por delante de bases militares suecas e incluso frente al palacio real en Estocolmo y algunas residencias secundarias del monarca. Pero los submarinos no eran soviéticos, sino americanos, británicos y en algunos casos italianos usados por los americanos. La finalidad era desenmascarar la política antibelicista de Palme, a quien los propios servicios secretos suecos consideraban un “traidor”, explica Olof Franstedt, su ex director. Los americanos se encargaban de susurrarles al oído a los almirantes y generales que aquel hombre era un “agente de influencia” del KGB. En ese susurro era muy activo el jefe del contraespionaje americano, James Jesus Angleston, explica Franstedt.

Mientras Palme convocaba al embajador Boris Pankin para darle la bronca por aquello y éste le aseguraba que no había ningún submarino (al final, desesperado de que no le creyera, le dijo que bombardeara de una puñetera vez aquellas naves misteriosas), todos estaban en el secreto. Cuando más tarde Pankin fue nombrado (último) ministro de exteriores de la URSS, en agosto de 1991, como no las tenía todas consigo (entonces los diplomáticos soviéticos desconfiaban del KGB y de sus militares como del diablo), pidió a sus amigos Vadim Bakatin y Evgeni Sháposhnikov, hombres de Gorbachov y amigos suyos puestos al frente del KGB y del Ministerio de Defensa, respectivamente, que buscaran en los archivos de sus agencias si había documentos sobre todos aquellos incidentes de submarinos de los años ochenta: no los había. Cero. En el documental, James “Ace” Lyons, el adjunto de la Navy, admite que todo fue un montaje. El resultado fue excelente: Antes de la operación el porcentaje de suecos que se declaraba “amenazado” por la URSS era del 27%, después de la operación eran el 83% (minuto 37 del documental).

Pero es que luego, el 28 de febrero de 1986, Palme fue asesinado, en un caso aun no resuelto, como las bombas de Luxemburgo de la OTAN y tantos otros crímenes de la red Gladio de la OTAN durante la guerra fría. En 1986, Gorbachov ya estaba en el Kremlin y la política de paz de Palme, disponía de un formidable nuevo factor a su favor: la extraordinaria disposición hacia ella del líder soviético. A Palme lo mataron tres semanas antes de que viajara a Moscú. Para Gorbachov, “no hay duda de que fue un asesinato político, porque amenazaba intereses muy poderosos partidarios de mantener el estado de cosas”.

Suecia creó una comisión de investigación por lo de los submarinos (también por lo de Palme, naturalmente sin resultado). Un miembro de esa comisión recuerda como desaparecían los documentos. “Un grupo de individuos que actuaba fuera del cuadro democrático sueco, no quería que su propio gobierno supiera lo que había pasado en realidad”, dice. Una manera muy nórdica de decir que en determinadas situaciones, la democracia con más solera de Europa, importa una higa. Imagínense la nuestra.

Bueno, últimamente los europeos vamos comprendiendo mucho de todo eso en propia carne. Los griegos, por ejemplo, ya son doctores en esa ciencia. Algunas consignas del 15-M incluso lo reflejaron con gran acierto. Pero cuando leo los periódicos y veo a todos esos nuevos jóvenes actores esperanzadores que aparecen en el horizonte, me pregunto si saben lo que significa, realmente, plantarle cara a una oligarquía, los riesgos que conlleva y el nivel de juego sucio al que se enfrentan cuando se intenta reformar lo verdaderamente esencial, trátense de un sistema de seguridad internacional, o de los intereses financieros de la cleptocracia local. 


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OCCIDENTE ENTRE LA GUERRA Y LA GUERRA



Un desastre a punto de ocurrir

La extensión a otros países de la guerra liderada por Estados Unidos contra ISIS

Rebelión
Middle East Eye
13.05.2015

Traducción para Rebelión de Loles Oliván.


Según la información publicada el 29 de abril en The New York Times, en las próximas semanas se reunirán los dirigentes de la coalición liderada por Estados Unidos en guerra contra el Estado Islámico en Iraq y Siria (ISIS) para evaluar la ampliación de la misión a otros países. 

De momento, el gobierno de Obama intenta que el Congreso apoye una medida que autorizaría extender la guerra a naciones como Argelia, Egipto, Líbano, Libia, Túnez y Yemen. Ampliar las operaciones militares dirigidas por Estados Unidos sería desastroso y hay que oponerse a ello. 

Que Occidente intervenga militarmente no es la manera de resolver el ascenso de ISIS. Hasta el momento los logros que se han obtenido contra el grupo son escasos; ISIS sigue mostrando su fortaleza a pesar de que la coalición esté en guerra contra el grupo desde que Estados Unidos iniciase el lanzamiento de ataques aéreos en agosto del año pasado. La coalición ha lanzado más de 3.700 bombardeos en Iraq y Siria y sin embargo, ISIS sigue manteniendo el control de importantes territorios como Mosul en Iraq y Deir Ezzor en Siria. 

ISIS ha avanzado recientemente hacia Damasco y ha atacado Ramadi, capital de la provincia iraquí de Anbar, y Baiyi, la mayor refinería de petróleo de Iraq. Asimismo se ha documentado en los últimos meses el incremento del número de personas que viajan desde Europa para unirse a ISIS. Entretanto tanto, hay signos de que ISIS y Jabhat al-Nusra operan juntos en el campamento de refugiados palestinos de Yarmuk, en Siria, lo que mueve a pensar que los bombardeos de la coalición han facilitado la cooperación entre ISIS y al-Nusra, tal y como señalaron ya algunos informes anteriores. 

Puede que esta situación cambie y que la coalición liderada por Occidente contribuya a dispersar a ISIS de los territorios que controla. No obstante, a menos que se aborden las condiciones subyacentes que han permitido la aparición de un grupo como ISIS, otra organización igualmente sanguinaria ocupará su lugar. 

Además, es absurdo confiar en que la acción militar liderada por Estados Unidos pondrá fin a las matanzas y la opresión de ISIS o de cualquier otro actor, porque está claro que el objetivo estadounidense en Oriente Próximo no es acabar con la tiranía y la violencia, como tampoco lo es el de sus aliados. 

Objetivos de la política estadounidense: ir detrás el dinero 
Como han escrito los académicos canadienses Greg Albo y Jerome Klassen en Empire's Ally, tres son los objetivos que han guiado durante mucho tiempo la estrategia de Estados Unidos en la región: “1) liberalizar el espacio económico de Oriente Próximo a través del Consejo de Cooperación del Golfo y de la normalización de Israel; 2) acceder y regular la distribución del suministro de petróleo frente a la cada vez mayor competencia de Europa y Asia; 3) implantar bases militares con el objetivo de estabilizar la región bajo la hegemonía estadounidense”. Estos objetivos son incompatibles con la paz y la justicia que, de hecho, las debilitan aún más. 

No hay razón alguna para considerar que los políticos estadounidenses se hayan distanciado de estos objetivos desde que el poder de ISIS ascendiera. Las pruebas disponibles sugieren, por el contrario, que Estados Unidos mantiene esas prioridades. El enriquecimiento de los fabricantes de armas estadounidenses en los mercados de Oriente Próximo es una característica de las relaciones a largo plazo entre Estados Unidos y la región. 

Lo mismo ocurre en el contexto de la guerra de la coalición contra ISIS. The New York Times informa de que la venta de armamento estadounidense alimenta la guerra en “un boom para los contratistas de defensa estadounidenses a la caza de negocios en el extranjero”: Arabia Saudí gastó 80 mil millones de dólares en armas en 2014 y Qatar firmó un acuerdo de 11 mil millones de dólares en Estados Unidos en ese mismo año. 

Los Emiratos Árabes Unidos están utilizando F-16 estadounidense para bombardear Yemen y Siria y quieren comprar aviones no tripulados Predatorfabricados en Estados Unidos; paralelamente, representantes de la industria de defensa han informado al Congreso de que esperan una solicitud de compra de armamento de otros “aliados árabes que combaten al Estado Islámico”, como Bahrein, Egipto y Jordania. 

Abordar las causas fundamentales 
Según señala el artículo de The New York Times, los fabricantes de armas estadounidenses van “detrás del dinero”: desde 2011 tanto Boeing como Lockheed Martin han abierto delegaciones en Doha (Qatar). En diciembre, por otra parte, la Agencia de Cooperación de Seguridad de Defensa de Estados Unidos informó al Congreso de que planeaba vender al gobierno iraquí casi 3 mil millones de dólares en armamento. Al sembrar la región de armamento y aprovisionar a las dictaduras, los políticos estadounidenses están demostrando que su preocupación es sacar provecho de la guerra y de la represión en lugar de combatirlas. 

En última instancia, la única manera de poner fin a las campañas de violaciones, explotación, sectarismo, torturas y asesinatos, es abordar sus causas profundas. En el epicentro de todas ellas se encuentra la política occidental hacia Oriente Próximo y el Norte de África como ha quedado demostrado claramente en el caso de Libia, destruida por la OTAN por razones políticas y económicas creando con ello las condiciones que han permitido que ISIS emerja en ese país. En Iraq, de manera similar, Estados Unidos y sus aliados han matado más personas que ISIS (durante la invasión y ocupación brutal del país, origen y causa del nacimiento de este mismo grupo). 

SI la guerra contra ISIS se extiende a más países llevando a las mismas fuerzas occidentales que han ejecutado repetidamente matanzas con fines de lucro y que han creado las condiciones para que las élites locales esclavicen, maten, aterroricen y practiquen la limpieza étnica, las consecuencias serán atroces. Teniendo en cuenta que los intereses de la élite de Estados Unidos en Oriente Próximo están lejos de ser humanitarios, y dado que el poderío de ISIS no retrocede, hay que ser muy cándido para creerse que los muchos civiles muertos por la coalición de Estados Unidos en Iraq y Siria son el coste necesario para derrotar a ISIS. 

Como escribe Sarah Lazare, periodista independiente, para que la gente de Oriente Próximo tenga un futuro más esperanzador, “el gobierno de Estados Unidos debe retirarse y desmilitarizar su fallida guerra contra el terrorismo, no sólo retirando sus propias fuerzas de Oriente Próximo, sino apagando los fuegos que ha avivado con guerras subrogadas y con un política exterior hipócrita, lo que incluye sus alianzas con gobiernos que apoyan directa e indirectamente a ISIS, como Arabia Saudí y Turquía”. Para que esto suceda tienen que revitalizarse los movimientos contra la guerra y por la justicia social de Estados Unidos y de los Estados aliados. 

Gregory Shupak es escritor y activista que enseña Estudios de Medios de Comunicación en la Universidad de Guelph, Canadá. 


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martes, 12 de mayo de 2015

¿QUIÉN HA CREADO ESTE TIPO DE SOCIEDAD?



Sociedad civil advierte a la ONU sobre desastre nuclear inminente

Rebeión
IPS
12.05.2015


Una alianza de organizaciones religiosas, pacifistas y antinucleares utilizó los tres minutos que se le asignaron en la conferencia internacional de examen del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que se desarrolla en la ONU, para alertar al mundo de las consecuencias desastrosas de un ataque nuclear.

Emily Welty, del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), no tuvo pelos en la lengua para hablar en la sede de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en Nueva York en nombre de las 50 organizaciones de la sociedad civil.

“Elevamos nuestra voz en nombre de la cordura y los valores comunes de la humanidad. Rechazamos la inmoralidad que es tener de rehenes a poblaciones enteras, amenazadas con una muerte cruel y deleznable”, declaró.

Welty exhortó a los dirigentes políticos del mundo que reúnan el coraje necesario para romper la espiral de profundización de la desconfianza que socava la viabilidad de las sociedades humanas y amenaza el futuro común de la humanidad.

Las armas nucleares son incompatibles con los valores defendidos por las respectivas tradiciones religiosas, como el derecho de la gente a vivir con seguridad y dignidad, los mandatos de la conciencia y la justicia, el deber de proteger a los vulnerables y de ejercer la dirección que habrá de salvaguardar al planeta para las generaciones futuras, afirmó.

“Las armas nucleares manifiestan un desprecio total por todos estos valores y compromisos”, dijo, y advirtió que no hay imperativo compensatorio, ya sea de la seguridad nacional, la estabilidad en las relaciones de poder internacionales o la dificultad de superar la inercia política, que justifique su existencia, mucho menos su uso.

La coalición está dirigida por Peter Prove, director de la Comisión de Asuntos Internacionales del Consejo Mundial de Iglesias, Susi Snyder, del Programa de Desarme Nuclear de PAX, e Hirotsugu Terasaki, portavoz de Soka Gakkai Internacional (SGI).

El grupo también incluye al Instituto de Seguridad Global, la Sociedad Islámica de América del Norte, la Iglesia Unida de Cristo, Buddhist Peace FellowshipPax Christi Estados Unidos y la Iniciativa de las Religiones Unidas.

SGI, uno de los defensores incansables del desarme nuclear, participó en tres conferencias internacionales sobre el impacto humanitario de las armas nucleares realizadas en Oslo, en 2013, en Nayarit, México, en febrero de 2014, y en Viena, en diciembre del mismo año.

También participó en dos diálogos interreligiosos sobre desarme nuclear realizados en Washington y Viena en los últimos dos años, en las cuales los líderes religiosos reclamaron la abolición de todas las armas nucleares.

La actual Conferencia de las Partes de 2015 Encargada del Examen del TNP comenzó el 27 de abril y concluirá el 22 de este mes, posiblemente con un “documento final”, si se adopta por consenso.

La conferencia también conmemora el 70 aniversario de los bombardeos nucleares de Estados Unidos sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki al final de la Segunda Guerra Mundial, respectivamente el 6 y 9 de agosto de 1945.

Desde entonces, la existencia de las armas nucleares obligó a la humanidad a vivir a la sombra de la destrucción apocalíptica, subrayó Welty a los delegados presentes.

Las cinco principales potencias nucleares del mundo son China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia. Los países con capacidad bélica nuclear no declarada son Corea del Norte, India, Israel y Pakistán.

“Su uso no solo destruiría los últimos frutos de la civilización humana, sino que desfiguraría el presente y enviaría las generaciones futuras a un destino sombrío”, añadió.

Desde hace décadas, la obligación y la responsabilidad de los Estados de eliminar estas armas de destrucción masiva están consagradas en el artículo seis del TNP, explicó en nombre de la coalición.

Pero el progreso hacia el cumplimiento de este compromiso, confirmado en reiteradas ocasiones, ha sido demasiado lento y hoy es casi imperceptible, se lamentó.
En cambio, la modernización en curso de los arsenales nucleares del planeta está desviando vastos recursos de los presupuestos gubernamentales limitados, en un momento en que las finanzas públicas están en apuros para satisfacer las necesidades de la seguridad humana, destacó.

“Esta situación es inaceptable y no se puede permitir que continúe”, expresó Welty.
La revista The Economist informó recientemente que todas las potencias nucleares están gastando “generosamente para actualizar sus arsenales atómicos”.

El presupuesto de defensa de Rusia creció más de 50 por ciento desde 2007, y un tercio del total se destina a las armas nucleares, el doble de lo que gasta Francia.

China está invirtiendo en submarinos y baterías de misiles móviles, mientras que Estados Unidos procura que el Congreso legislativo apruebe la modernización de su arsenal nuclear por un valor de 350.000 millones de dólares.

La coalición se comprometió a comunicar en sus respectivas comunidades la naturaleza inhumana e inmoral de las armas nucleares y los riesgos inaceptables que suponen, trabajando dentro y entre sus tradiciones religiosas respectivas para sensibilizar sobre el imperativo moral de abolirlas.

Asimismo, continuará apoyando los esfuerzos internacionales para prohibir las armas nucleares por razones humanitarias y solicitar el pronto inicio de las negociaciones entre los Estados para acordar un nuevo instrumento jurídico que las prohíba.

La coalición también solicitó a los gobiernos que escuchen la voz de los “hibakushas”, los sobrevivientes japoneses de la bomba atómica, que reclaman la erradicación de las armas nucleares, cuyo sufrimiento nunca más debe ser compartido por otra persona, familia o sociedad.

Los gobiernos deben tomar en serio la realidad aclarada por las sucesivas conferencias internacionales sobre el impacto humanitario de las armas nucleares, adoptar medidas concretas que lleven a su eliminación, en consonancia con las obligaciones existentes en el TNP.

También deben apoyar la promesa asumida en la conferencia de Viena y llevar a cabo medidas efectivas para llenar el vacío legal sobre la prohibición y la eliminación de las armas nucleares, exhortó la coalición.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2015/05/sociedad-civil-advierte-a-la-onu-sobre-desastre-nuclear-inminente/

Editado por Kitty Stapp / Traducido por Álvaro Queiruga

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GRECIA: ¡HAY QUE AYUDAR AL PUEBLO GRIEGO¡ CADA VOTO AL PP, PSOE O SIMILARES ES UN PASO QUE DAREMOS HACIA EL PRECIPICIO



Es hora de que el temor a la salida del euro ya no nos asuste

Rebelión
Jacobin
12.05.2015


La decisión del gobierno de Syriza de transferir todos los fondos disponibles del sector público al Banco de Grecia marca un punto de inflexión político. Esta medida de alto riesgo muestra de la manera más clara posible cuál es la situación creada en los dos meses y medio transcurridos desde el acuerdo del 20 de febrero/1. El argumento avanzado en su momento a favor de dicho acuerdo fue que permitía “ganar tiempo”, aunque fuera a un precio doloroso, a fin de preparar el terreno para las negociaciones clave del verano. Se afirmaba que durante un periodo de cuatro meses el Banco Central Europeo suspendería la tortura a que había estado sometiendo la economía del país desde el 5 de febrero, cuando decidió poner fin al principal mecanismo de financiación de los bancos griegos. Tal como reconoce ahora todo el mundo, el gobierno griego se vio forzado a firmar aquel acuerdo leonino mediante la presión de la creciente fuga de depósitos bancarios y la amenaza de un colapso bancario.

Ahora, cuando se vacían las arcas públicas para evitar el impago de los intereses de la deuda y el incumplimiento de obligaciones ineludibles del Estado, es evidente que el único tiempo que se ha ganado es un tiempo que juega a favor de las instituciones de Europa y que el lado griego está expuesto a un chantaje cada vez más intenso a medida que se deteriora su posición. El clima extraordinariamente hostil que reinó en la reunión del eurogrupo en Riga, donde el ministro de Hacienda griego, Yanis Varufakis, fue ridiculizado por sus adversarios (incluso los de países del peso de Eslovaquia o Eslovenia), muestra claramente cuántos sapos humillantes ha tenido que tragarse el gobierno griego durante los dos últimos meses.

Las causas del error
En una significativa declaración del 23 de abril, el viceministro responsable de relaciones económicas internacionales que ha sustituido ahora a Varufakis a la cabeza del equipo negociador griego, Euklidis Tsakalotos, afirmó lo siguiente: “Cuando suscribimos el acuerdo del 20 de febrero, cometimos el error de no asegurarnos de que dicho acuerdo sirviera de señal para el Banco Central Europeo iniciara la cuenta atrás de la concesión de liquidez.” Sin embargo, dicho “error” no se refiere a algún aspecto secundario, sino al meollo mismo del acuerdo, y se debe a una causa específica, que es de carácter político y no técnico. El lado griego no tuvo en cuenta una cosa que era evidente desde el principio, a saber, que el Banco Central Europeo y la Unión Europea (UE) no se quedarían de brazos cruzados y mirando para otro lado frente a un gobierno de la izquierda radical. La bomba más potente que tienen en su arsenal es la de la liquidez y era totalmente lógico y predecible que recurrirían a ella de inmediato. Desde luego, los prestamistas tienen todos los motivos para seguir “apretando la soga” alrededor del cuello de Grecia (según expresión del primer ministro Alexis Tsipras) hasta forzar al gobierno a capitular de plano.

Por decirlo de otra manera: si con el acuerdo del 20 de febrero los prestamistas hubieran aceptado “garantizar la liquidez”, si la hubieran desvinculado de los planes de austeridad concretos que pretenden imponer, no habrían hecho más que privarse del medio más contundente que tienen a su disposición para presionar a Grecia. Que Tsakalotos creyera que lo harían revela una ingenuidad política extrema, por no decir ceguera voluntaria, sobre todo cuando una parte importante de su propio partido estuvo advirtiendo desde el principio de la inevitabilidad de ese resultado. Por consiguiente, el “error” se deriva de una hipótesis de trabajo totalmente equivocada, en la que se ha basado toda la estrategia gubernamental desde el comienzo: la que dice que “finalmente llegaremos a un acuerdo con los prestamistas” que permitirá a Syriza aplicar su programa sin tener que abandonar la zona del euro. Esta es la lógica –condenada al fracaso– del “europeísmo de izquierda”.

¿Y ahora?
Aunque la expresión esté desgastada de tanto usarla y de tanto abusar de ella, no encontramos nada mejor para describir la situación actual del país que diciendo que está pendiente de un hilo. Dado el método y el contenido de la legislación en materia de transferencia de fondos, el gobierno griego se halla en una situación muy difícil, no solo financiera, sino también política. Es muy posible que ya se hayan creado en Grecia las condiciones para los cacerolazos, es decir, las manifestaciones basadas en el modelo de las impulsadas por las oposiciones reaccionarias y patrocinadas por potencias extranjeras en países de América Latina con el propósito de derribar los gobiernos de izquierda. La única manera de escapar a la amenaza de quedar encerrados en la jaula de los memorandos y evitar el descarrilamiento del proyecto del gobierno, radica en la activación de la movilización popular y en la recuperación del clima combativo y esperanzado que prevalecía antes del acuerdo del 20 de febrero.

No es demasiado tarde. Ha llegado la hora de hablar abiertamente; es lo único que puede impactar y activar a la gente, justamente porque hay que tratarla con el debido respeto, como adultos y agentes de su propio destino. Lo que está en juego en Grecia es la posibilidad de un cambio radical y la apertura de una vía hacia un cambio político y la emancipación del pueblo, de las clases trabajadoras, así como el futuro de los trabajadores de toda Europa. El miedo a la salida del euro de Grecia debe dejar de asustarnos. Ha llegado la hora de dejar claro desde el principio que todos los fondos que se ingresen con arreglo a la nueva legislación en las arcas públicas se destinarán a satisfacer las necesidades públicas y sociales y no a la devolución de la deuda.

Ha llegado la hora de poner fin a la soporífera palabrería sobre la “buena marcha de las negociaciones” y los “acuerdos inminentes”. Ha llegado la hora de poner fin de inmediato a las referencias surrealistas a unas “soluciones mutuamente beneficiosas” y a los “socios” con los que supuestamente somos “copropietarios de la UE”. Ha llegado la hora de revelar a la opinión pública griega e internacional los datos que muestran la guerra sin cuartel desatada contra este gobierno. Y ha llegado la hora, sobre todo, de preparar de una vez, desde el punto de vista político, técnico y cultural, la única solución honrosa, que pasa por elegir otro camino que el de ese implacable conciliábulo neoliberal.

Ha llegado la hora de concretar el contenido y explicar la viabilidad de la propuesta alternativa, empezando por la doble iniciativa de suspender los pagos a los prestamistas y nacionalizar los bancos, avanzando si es preciso hacia la elección de una moneda nacional, aprobada por el público mediante un referendo popular. Ha llegado la hora de una reflexión seria y también de una decisión firme. Es la hora en que entre el desastre y la redención hay una línea muy fina. Es la hora de la contraofensiva.


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lunes, 11 de mayo de 2015

CONGRESO INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA

I Congreso Internacional El género distópico, Universidad de Extremadura. 11-12 mayo, 2015. Ponencia inaugural: «Cuando el destino nos alcance. Distopía y colapso social en el género fantástico: una perspectiva desde la sociología», Pedro A. García Bilbao URJC

Sociología Crítica 2015/05/11
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DIS_LIGERO-729x1024I Congreso Internacional El género distópico. Lecturas e interpretaciones sociológicas.

Universidad de Extremadura. Facultad de Ciencias y Biblioteca Central. Red de universidades lectoras. 11-12 mayo, 2015.
Ponencia inaugural: «Cuando el destino nos alcance. Distopía y colapso social en el género fantástico: una perspectiva desde la sociología», Pedro A. García Bilbao URJC

ELECCIONES GENERALES. EL CAMINO A SEGUIR PARA UN CAMBIO POLÍTICO REAL Y EFECTIVO


La cosa quedaría perfectamente redondeada y representaría una auténtica novedad para un cambio político real y efectivo, si quienes promueven esta idea de unidad frente a la derecha, tales como Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Juan Echanove, Lucía Echevarría, Beatriz Talegón, Tasio Oliver o cualquier otro, se quedan voluntariamente fuera de las hipotéticas listas que podría dar lugar esa pretendida y necesaria unidad, al tiempo que se promovieran otros nombres para componer dichas listas. Los nombres citados a título personal son ABSOLUTAMENTE prescindibles. Lo imprescindible son la idea que aportan y a ellas nos debemos todos, y de forma especial quienes las aportan. De esta manera empezaríamos por alejar las sospechas de que se hace algo pero si “yo” voy en la lista, si no voy no se hace.
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BASES DE PODEMOS, IU, Y PSOE 
PROMUEVEN UN PACTO DE "FRENTE 
AMPLIO" CONTRA EL PP
El objetivo común defendido por los integrantes de la plataforma Somos Izquierda no es otro que “impedir que vuelva a ganar la derecha” articulando un gran pacto preelectoral

[Pancarta en contra del PP durante una manifestación de funcionarios de Justicia de la Comunidad de Madrid. (EFE)]

IVÁN GIL /11.05.2015
ELCONFIDENCIAL

¿Confluencia o fragmentación? “Confluencia”. ¿Con qué condiciones? “Con generosidad y un programa de mínimos contra el neoliberalismo”. ¿Para qué? “Para echar al PP del Gobierno”. Sectores de base de Podemos, Izquierda Unida y PSOE, además de miembros de Convocatoria Cívica, como Federico Mayor Zaragoza o Baltasar Garzón, y personalidades del mundo de la cultura, como Juan Echanove o Lucía Echevarría, se han unido en la plataforma Somos Izquierda para “promover la creación de un frente amplio de izquierdas”. Así lo explica la socialista Beatriz Talegón, una de las principales impulsoras de la iniciativa que se presentará en sociedad después de las elecciones autonómicas. “No queremos que nadie confunda la propuesta con un interés electoralista”, añade.
El último barómetro del CIS parece que les da la razón, al premiar electoralmente las candidaturas municipalistas surgidas a raíz de amplios procesos de confluencia, como en Barcelona o en Zaragoza. Como recuerdaTasio Oliver, secretario federal adjunto de Política Institucional en IU, “donde se han podido fraguar frentes amplios, sin imposiciones ni vetos, hay proyecciones interesantes en las encuestas. A mí no me cabe duda de que los resultados del CIS de Ahora Madrid hubiesen sido mejores si el debate previo sobre la confluencia no hubiese sido tan farragoso respecto a IU”.
Somos gente de base, mayoritariamente sin mando en plaza, y es quizá debido a este motivo por el que coincidimos mucho y nos motiva trabajar en común 
Tanto Talegón como Oliver coinciden en señalar que parar articular fórmulas que conduzcan a la “unidad popular” es preciso “más generosidad” por todas las partes implicadas. “Para mí es raro que Podemos haya optado en las autonómicas por ir en solitario con sus siglas, en lugar de articular grandes coaliciones electorales como en ciertas ciudades. Si se rectificase este camino de cara a las generales y apostasen por ir en coalición, sería lo más productivo para todos, pero habrá que ver los resultados del 24-M y cómo condicionan los debates de los próximos meses”, indica el militante de la corriente Izquierda Abierta (Izab), liderada por Pascual Llamazares.
El objetivo común defendido por los integrantes de la plataforma Somos Izquierda, según recalca Talegón, de la corriente Izquierda Socialista, no es otro que “impedir que vuelva a ganar la derecha”. La mayoría social es de izquierdas, apunta, “pero existe la kafkiana situación de una izquierda dividida, por lo que al final podría volver a ganar la derecha. Si conseguimos sentarnos, demostrarles a nuestros partidos que en sus bases no estamos divididos, que no compartimos ese mensaje tramposo de las cúpulas por el que buscan competir entre ellas, entonces podremos cambiar el escenario”.
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[Baltasar Garzón junto al candidato de IU en Madrid, Luis García Montero. (EFE)]

Forzar el debate entre las cúpulas
Además de destacados miembros de Izab e Izquierda Socialista, varios círculos de Podemos están presentes en esta plataforma, como el activo Círculo de Enfermeras, junto a sindicalistas y activistas de las mareas. Desde el PCE, reacios a propiciar pactos con el PSOE, observan esta iniciativa con pocas simpatías, temerosos de que su resultado sea lo que denominan “una pinza socialdemócrata”.
“Somos gente de base, mayoritariamente sin mando en plaza, y es quizá debido a este motivo por el que coincidimos mucho y nos motiva trabajar en común por una relación transversal de la izquierda, algo fundamental visto lo que nos puede venir por delante”, argumenta el socialista Enrique del Olmo, promotor de la plataforma Ganar Madrid, que presentó su candidatura a las primarias socialistas en la capital. En estos momentos, los miembros de la plataforma se encuentran desarrollando un programa de mínimos, “con criterios socialistas democráticos”, describe Talegón, y cuyos pilares básicos son el acceso a los derechos sociales, la profundización democrática o la preservación del medioambiente.
El documento programático acompañará la presentación de la iniciativa, después de las elecciones, y será una de sus bazas para interpelar a las direcciones de los partidos a los que pertenecen. “Queremos demostrarles que existen líneas básicas que la mayoría social de izquierdas estaría dispuesta a apoyar, por lo que queremos buscar acuerdos a partir de ellas”, añade la socialista. Acuerdos que, dicen, deben ser preelectorales. “Si no llegamos a pactos antes de las elecciones, luego tendremos más dificultades para lograrlos. La prioridad es echar al PP del Gobierno, por lo que debemos abrir el debate cuanto antes”, advierte Oliver. 

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UN ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN POLÍTICA EN UCRANIA


UNA CONSECUENCIA DE LA DERROTA NEONAZI EN UCRANIA: LA BATALLA ENTRE OLIGARCAS

Alberto Cruz
Sociología Crítica
09.03.2015





El capitalismo oligárquico tiene el control absoluto de Ucrania. Tras la desaparición de la URSS en Ucrania, como en otros países ex socialistas, se produjo una especie de “selección natural” en la que los oligarcas fueron devorando uno tras otro los bienes del Estado y las pequeñas y medianas empresas que se habían puesto en marcha con la perestroika y la glasnost. Los oligarcas llegaron a un acuerdo tácito de reparto de poder territorial y económico hasta el punto que el 80% de la economía del país, en términos del Producto Interior Bruto, está en sus manos.

Pero eso ha durado hasta la debacle estratégica que para la junta neonazi de Kiev ha supuesto la derrota de Debáltsevo. Esta derrota política y militar ha encendido las alarmas de los oligarcas, que ya no confían en la junta neonazi que encabeza Poroshenko para derrotar al Donbás y ahora comienzan a devorarse entre ellos. Esta es una de las principales consecuencia de la ejemplar lucha antifascista y antioligárquica de las milicias de Donetsk y Luganks aunque, por el momento, como diría Chávez, no hayan tocado los principales intereses de los oligarcas locales.

En estos días se están viendo inusitados movimientos de los oligarcas que están utilizando su poder e influencias en la Rada (Parlamento) de Kiev –el penúltimo caso conocido es el de las tierras fértiles, que están siendo transferidas a los oligarcas y a las compañías transnacionales de semillas (como Monstanto)-y en las administraciones territoriales que controlan, como es el caso de Dnepropetrovsk (controlado totalmente por el oligarca Kolomoiski, el principal financiador de los batallones nazis), en los tribunales (donde se están dictando sentencias muy sospechosas sobre los intereses de tal o cual oligarca) e, incluso, con asesinatos de por medio de hombres de confianza de unos u otros. Es el caso de Valentina Semeniuk, que fue jefa del Fondo de Bienes del Estado y de su colega en este organismo MIjail Chechetov, que habían iniciado una tímida investigación sobre el proceso de privatizaciones de Ucrania y a quiénes estaba beneficiando. La primera fue asesinada el 27 de agosto de 2014, el segundo el 28 de febrero de este año.

La lucha se está dando, principalmente, entre cuatro grandes oligarcas: Poroshenko, Firtash, Ajmetov y Kolomoiski, que ya han despedazado a otros oligarcas menores como Novinski, Ivayushchenko, Khmelnitski o Kliuyev a quienes acusaban de haber apoyado al depuesto Yanukovich.

Ajmetov es el mayor oligarca local de Ucrania, con muchos de sus intereses y empresas en el Donbás, sobre todo en Donetsk, aunque no solo. Su fortuna está estimada en 13.000 millones de dólares. Desde que comenzó la guerra, hace casi un año, Ajmetov ha jugado a dos bandas, traicionando a las milicias cuando lo ha considerado oportuno (por ejemplo, poniendo sus empresas en Mariupol al servicio de la junta neonazi) y enviando convoyes humanitarios a Donetsk cuando pretendía congraciarse con las milicias que, en los inicios de la crisis, allá por el mes de mayo de 2014, protegieron sus intereses en la zona incluso militarmente. Pero este doble juego no le ha servido a Ajmetov para mantener su poder a nivel de Ucrania: según el índice de multimillonarios del mundo que maneja Bloomberg, Ajmetov ha pasado del puesto 88 al 121, habiendo perdido desde mayo de 2014 a febrero de 2015 el equivalente a 4.300 millones de dólares.

Por lo tanto, sólo quedan tres grandes oligarcas en liza. Pero la debacle de Debáltsevo está pasando fracura a Poroshenko, como presidente del país, y a Kolomoiski, instigador de la matanza de Odesa y financiador de los batallones nazis como el “Azov” y el “Donbás”. Las acciones de las empresas de Kolomoiski en hidrocarburos han bajado entre el 25% y el 27% desde la debacle de Debáltsevo; las compañías que estaban dispuestas a comprar acciones de las empresas de gas y petróleo de Kolomoiski ahora se están echando para atrás esperando una mayor bajada puesto que se espera que puedan ser hasta un 40% más baratas. Kolomoiski, financiador también de los partidos que concurrieron a las elecciones dentro de la coalición Frente Popular (Turchinov, Yatseniuk), logró que la Rada aprobase una ley por la que se reducía entre el 28% y el 55% el pago de impuestos a las empresas petroleras y gasísticas dependiendo de la profundidad a la que explorasen o explotasen el crudo. En total, el mismo portal Bloomberg estima que Kolomoiski ha perdido unos 250 millones de dólares desde la liberación de Debátsevo por las milicias.

Ni qué decir tiene que Kolomoiski, gobernador de la región de Dnepropetrovsk desde marzo de 2014 -nombramiento dirigido por el primer ministro Yatseniuk, a quien el oligarca ha financiado en estas elecciones- no ha impuesto ni una norma en ese sentido en el territorio que controla. Kolomoiski es uno de los más brillantes ejemplos de cómo los oligarcas chupan sin el menor escrúpulo del presupuesto estatal y se lucran con él. Cuenta con acciones en la compañía de petróleo y gas de Ucrania, Naftogaz y, en la realidad, y a través de sus empresas subsidiarias, como por ejemplo Ukranafta, la controla. Si Kolomoiski dice que hay que quitar a cual cargo, se quita. Si dice que hay que poner a tal otro, se pone. Esto ocurrió el 16 de diciembre de 2014 en la reestructuración de Naftogaz.

Aún así, Kolomoiski ha perdido unos 2.000 millones de dólares desde que comenzó la guerra contra el Donbás, según estima la revista Forbes, pasando ahora a tener una fortuna de “sólo” 1.300 millones de dólares. Sólo tras la liberación de Debátsevo por las milicias la pérdida de su fortuna fue de 250 millones de dólares, como he dicho antes. Kolomoiski es despiadado y tiene un instrumento muy poderoso: los batallones nazis a los que financia. Habrá que ver cómo los utiliza para recuperar poder.

Quedan Poroshenko y Firthas. Poroshenko controla las principales empresas de confitería (de ahí lo de “rey del chocolate”), pero también de automóviles, autobuses, al menos un astillero y es propietario del Canal 5 de televisión. Su posición política tras las cesiones que ha tenido que hacer en el nuevo acuerdo de Minsk se está debilitando cada día y eso repercute en su cuenta corriente. Según Forbes, su fortuna ya está por debajo de los 1.000 millones de dólares y ha bajado ni más ni menos que 284 puestos en la lista de millonarios del mundo. Es por eso que, como muestra curiosa y que deja bien a las claras qué es el capitalismo, sus empresas de chocolate están vendiendo sus productos en Rusia con la cinta de San Jorge, que él mismo ha prohibido en Ucrania. Es ilegal y se apalea y/o detiene a quien la porta. Es un tipo sin escrúpulos, pero ahora muy débil. Salvo en su televisión, los ataques contra él en el resto de medios de propaganda van a ir horadando su imagen y sus negocios poco a poco, como una gota malaya.

Firthas es caso aparte, con una fortuna estimada en 1.000 millones de dólares. Controla la industria química (sobre todo de los fertilizantes), el sector de los bienes raíces y también controla una televisión (Mega) en Ucrania junto a otra (Zoom) en la India. Aparentemente no se ha significado tanto en la situación política como los oligarcas anteriores –tal vez porque tiene importantes intereses en Crimen, donde están comenzando a nacionalizarse las industrias y bienes ucranianos como salas de cine, empresas de telefonía e industria militar- y en varias ocasiones ha hecho llamamientos para una solución pacífica del conflicto en el Donbás.

La lucha ahora es entre ellos. Ucrania está en una situación en la que es ya, y a pesar de los esfuerzos occidentales y del FMI, un estado en bancarrota. Quien hace de primer ministro, el neonazi Yatseniuk, ha reconocido que la economía ha sufrido una reducción del 20% en 2014. El grivna, la moneda ucraniana, se está depreciando como nunca tras la derrota de Debáltsevo. Hoy vale el 70% menos que en noviembre de 2014. Aunque lo oculte la junta neonazi, hay hiperinflación (el 24’9%) y comienza la escasez de productos básicos tanto por falta de suministros como por acaparamiento de los especuladores puesto que los aumentos van desde el 25% en las bebidas no alcohólicas al 56% de las frutas o el 77% de los cereales. Las tiendas están vacías y las protestas son reprimidas. El 89% de la población siente la crisis económica y la crisis social. Hay un aumento de la criminalidad común (según la Fiscalía General, más de un millón de delitos en 2014), la mitad de los ucranianos tienen una suspensión de pagos en algo (luz, agua, etc). Como se han acelerado las privatizaciones (consecuencia de la entrada en escena del FMI y su paquete de “ayuda” de 17.500 millones de dólares concedido tras los nuevos acuerdos de Minsk) los servicios médicos han aumentado su coste entre el 17% y el 30%; las tarifas de servicios básicos como luz, agua y gas han subido el 34’3%; los sueldos y las pensiones se han congelado…(1)

Con este panorama, la batalla entre los oligarcas va a ser mucho más sangrienta que la que se ha producido en el Donbás. Se van a devorar entre ellos en un proceso de selección natural que va a decantar el futuro del país, forme parte de él o no el Donbás.


Alberto Cruz es periodista, politólogo y escritor. Su nuevo libro es “Las brujas de la noche. El 46 Regimiento “Taman” de aviadoras soviéticas en la II Guerra Mundial”, editado por La Caída con la colaboración del CEPRID.

Los pedidos se pueden hacer a libros.lacaida@gmail.com o bien a ceprid@nodo50.org También se le puede encontrar en librerías.

albercruz@eresmas.com

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domingo, 10 de mayo de 2015

ALEMANIA: HUELGA DE FERROCARRILES, O SEA, QUE NO ATAN A LOS PERROS CON LONGANIZA



Huelga en Alemania de ferrocarril

¿Quedan dudas sobre los perjuicios del capitalismo?

Rebelión
09.05.2015



La “crisis” global del capitalismo también está afectando duramente a la economía alemana, que a pesar de ser la mayor de Europa y una de las más grandes del mundo, se ve golpeada por la fluctuación irregular en los precios de las materias primas, la sobreproducción, el relativo subconsumo, el endeudamiento, la feroz competencia intercapitalista, la violencia planetaria ejercida por Estados Unidos y sus aliados, el conflicto en Ucrania, el decrecimiento económico de numerosos países europeos y otros elementos, situaciones, aspectos, variables, coyunturas y tendencias. Y como en el resto del orbe, han sido bien perjudicados quienes perciben los salarios más bajos, razón por la que el sindicato de maquinistas ferroviarios ha decretado una huelga, por medio de la que pretende logar mejoras salariales y laborales para sus afiliados: 

“El sindicato de maquinistas de Alemania anunció una huelga de seis días a partir del martes, la más larga en el conflicto sobre el convenio colectivo de trabajo que libra con la directiva de los semiestatales ferrocarriles alemanes.

La medida afectará el transporte de pasajeros desde las 02:00 horas del 5 de mayo hasta las 09:00 horas del 10 de mayo. El tráfico de carga se verá afectado a partir de mañana por la tarde.

El paro de maquinistas es el octavo en el actual diferendo sobre el convenio colectivo de trabajo. El sindicato GDL rechazó el jueves pasado la nueva oferta de la gerencia de un aumento en dos etapas de un 4,7 por ciento a partir del 1 de julio y un pago único de 1.000 euros hasta el 30 de junio. El sindicato demanda incrementos salariales del cinco por ciento y una hora menos de trabajo por semana (dpa)”http://www.dw.de/anuncian-seis-d%C3%ADas-de-huelga-de-trenes-en-alemania/a-18426186

Ciertamente los salarios en Alemania son, en promedio, más elevados que en América Latina, por ejemplo, pero también es más alto el costo de la vida, y el pago de impuestos asfixia a la mayoría de los alemanes. Y cómo no podía ser de otra manera, la canciller Ángela Merkel y el resto del Gobierno alemán, atacan y satanizan a los huelguistas y defienden al gran capital, al que piensan beneficiar aún más con nuevas reducciones impositivas, alentando así el crecimiento económico, o mejor dicho el crecimiento de las ganancias de la minoría adinerada. En Alemania y en el resto del planeta, los pobres siempre han pagado la mayor cuota por las “crisis” generadas por los ricos, a quienes ha importado un comino las verdaderas crisis, la humanitaria y la medioambiental, producto de la codicia y la depredación sin sentido. 

Con el caso de la presente huelga en Alemania, queda demostrado, una vez más, que el capitalismo es un sistema económico perverso para el mundo entero, una de las peores desgracias en la historia de la humanidad. Tan oscuro es el panorama social y ecológico actual, como consecuencia del poder y de las apetencias cada vez mayores de las corporaciones, que no resulta exagerado advertir que vamos rumbo al abismo y a la posible extinción de nuestra especie. El único camino posible para la salvación es el comunismo o democratización de los medios de producción y de cambio, y los pobres (trabajadores y desempleados) tendrán la clave para superar la lógica del capital y dar origen al hombre nuevo: solidario, pacífico y ecológicamente responsable. 

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PODEMOS. HABLAR CLARO O NO HABLAR CLARO, HE AHÍ LA CUESTIÓN



"Podemos" y la agenda-setting

Rebelión
eldiario.es
07.05.2015


En 1972 McComb y Shaw hicieron un estudio con el que acuñaron el nombre de la agenda-setting, un concepto que todos los periodistas estudiamos durante la carrera universitaria y cuyos efectos posteriormente comprobamos al poner en práctica el oficio. La agenda-setting se refiere a cómo los medios influyen en el público directa o indirectamente no en las opiniones o dictámenes que estos enuncian, sino otorgando relevancia o espacio informativo a temas o cuestiones que los medios eligen.

Los mass media tienen una gran capacidad para imponer de qué se habla y cómo se habla de lo que se habla. Marcan la agenda-setting, al igual que la marcan las instituciones, las empresas, los gobiernos, los partidos, a través de sus gabinetes de prensa y comunicación y de sofisticados procedimientos que buscan influencia. Para romper esa agenda-setting se requiere voluntad, tiempo y trabajo. Para muchos medios es más cómodo -y sirve a unos intereses claros- esperar a que te llegue la “información” que buscarla directamente. Por eso hay tantas “noticias” procedente de fuentes institucionales y tan pocas procedente de la gente.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca logró romper la agenda-setting del poder, demostrando que aquí había una realidad que nadie decente podía ignorar, a pesar de que los de arriba se afanaran diariamente para desviar la atención. El discurso claro, franco y contundente de la PAH y de Ada Colau rompió la atmósfera de irrealidad en la que pretendían obligarnos a vivir y colocó encima de la mesa del debate público una injusticia hasta entonces ignorada por los mass media: los desahucios sin solución habitacional y la ley hipotecaria, que dejan a familias en el absoluto y radical desamparo y encima endeudados de por vida.

El 15M tuvo el mismo efecto. Mientras la agenda-setting del poder empujaba a los medios a la inercia de seguir mirando hacia arriba, el movimiento de los indignados les obligó a mirar hacia abajo. El 15-M fue el primer acontecimiento en mucho tiempo que empujó a los medios a cubrir durante semanas “algo” protagonizado por la gente de a pie y no agenda-setting marcada por poderes económicos o institucionales.

Darle la vuelta al “de qué se habla” fue también clave en el nacimiento de Podemos y en su vertiginoso ascenso en 2014. Podemos no nació con miedo ni con ambigüedad, sino con contundencia. Pablo Iglesias impuso en los debates televisivos problemas económicos y sociales fundamentales de nuestra actualidad, y lo hizo con la suficiente claridad para que le comprendiera no solo una elite intelectual. Cuando nació Podemos la formación mantuvo esa irreverencia, mezclada con una voluntad divulgadora, con mensajes claros y comprensibles, libres de significantes percibidos por muchos como radicales, sectarios o anticuados. Esto último, el lenguaje, es fundamental para diferenciar Podemos de una izquierda tradicional.

Hablar de políticaLa aparición de Pablo Iglesias -y de otros- en programas de televisión habría sido mucho más difícil si no hubiera tenido lugar el movimiento del 15M, que puso de moda hablar de política y no de partidos. Podemos rompió el matrix de la agenda-setting hablando sin pelos en la lengua, sin miedo. Se convirtió en la representación de la indignación de tanta gente que veía cómo no podía llegar a fin de mes, cómo el Gobierno recortaba servicios públicos fundamentales, cómo la corrupción no eran manzanas podridas en los partidos políticos, sino una forma de gobierno supeditada a un poder financiero.

“Ese es el problema de este país: un casta económica que gobierna sin presentarse a las elecciones, eso es la corrupción, una forma de gobierno, no tiene que ver con manzanas podridas”, decía Pablo Iglesias en la campaña electoral de las europeas.

Al igual que la PAH o que el 15M, Podemos contaba lo que otros no se atrevían ni a sugerir. Lo hacía sin medias tintas, sin temor a la reacción de la maquinaria del establishment, lo hacía consciente de que el aumento de la desigualdad, la pobreza y la precariedad había creado receptores interesados en escuchar y en apoyar esas denuncias. Así ganó Podemos más de un millón doscientos mil votos en tan solo cuatro meses de existencia.

Lo interno y lo externoDespués del verano de 2014 Podemos tuvo que mirar hacia dentro, para constituirse como partido en los diversos territorios del Estado, para organizar su estructura, para decidir sus métodos de funcionamiento. “Estamos construyendo un proyecto de partido y a la vez un proyecto de país”, afirmaban fuera de las cámaras algunos de sus integrantes más conocidos, conscientes de la dificultad que entrañaba aquella duplicidad de tarea.

La configuración de Podemos como partido duró meses. Durante ese tiempo se celebraron debates, elecciones primarias y surgieron algunas tensiones internas. Por aquella época ya estaba en marcha una campaña de desprestigio contra Podemos en la que valía todo: algunos periodistas y contertulios aseguraban, sin pruebas, que Podemos estaba financiado por “el chavismo”, otros repetían que Iglesias y los suyos eran “radicales y populistas”, hubo analistas y articulistas de reconocido “prestigio” que pusieron el grito en el cielo ante la posibilidad de que Podemos pudiera gobernar, y alguno llegó a hablar de “terror soviético”.

Semejante campaña, que prosigue a día de hoy, llevó a Podemos a replegar el tono de sus mensajes y a hablar de sí mismo en sus apariciones públicas con el objetivo de limpiar su imagen. La crisis, la estafa, pasaban a un segundo plano. Las preguntas que les formulaban y formulan en las ruedas de prensa redirigen su discurso. Ante ello, un sector de Podemos optó por sustituir irreverencia, conflicto y atrevimiento por un mensaje más moderado. Se replegó un poco, rebajó el tono. Pasó, inevitablemente, de la ofensiva a la defensiva, frente a una agenda-setting oficial recuperada y crecida.

Puede que en un primer momento Podemos cayera en la trampa de querer ser considerado respetable y respetuoso, olvidando que el poder solo entiende el respeto como algo vinculado a la sumisión o a la aceptación de las reglas tal cual son actualmente. Podemos quiere ganar para poder cambiar las cosas, para ello necesita aglutinar a la gente procedente de sectores políticos diversos y por eso apostó por evitar cuestiones que podrían hacerle perder votos y por centrarse en “temas blancos”, como la denuncia de la corrupción y la defensa de lo nuevo frente a lo viejo, asuntos que no implican atemorizar a ciertos sectores.

Sin embargo, es ahí donde Ciudadanos se apodera del territorio de Podemos, disfrazándose de “algo nuevo” y centrando su discurso en la lucha contra la corrupción. La formación de Albert Rivera, neoliberal en lo económico -defiende el contrato único, externalizaciones en el sector público o el aumento del IVA superreducido que encarece el precio de productos básicos- es sin embargo percibida con ambigüedad por muchos ciudadanos. Al contar con el beneplácito de plataformas mediáticas conservadoras y de otras que tradicionalmente han apoyado a la socialdemocracia, consigue apoderarse de un amplio espacio electoral.

Ciudadanos pelea bien en la dicotomía “nuevo frente a viejo” y alza la voz contra la corrupción. Lo que no puede -no está en su naturaleza- es decir verdades incómodas para el poder, hablar de los de abajo o romper con las políticas que nos han llevado al desastre.

Sin medias tintasDe todo esto se está debatiendo internamente en Podemos, y lo que surge de ese debate es más que reseñable.

Hace un par de semanas Pablo Iglesias escribió un artículo en el que indicaba, hablando de Ciudadanos, que “por eso lo importante es que nosotros no olvidemos lo que nos trajo hasta aquí: un discurso permanente de la visualización de las víctimas de la crisis y de reivindicación del Estado social y de las políticas redistributivas; exactamente el terreno que ha abandonado la socialdemocracia”. Y añadía:

“Sería un grave error si nos dejáramos llevar a un terreno que no nos es propio. Hemos llegado hasta aquí llamando a las cosas por su nombre; debemos seguir haciéndolo”.

Días después Iglesias escribía que “no habrá cambio sin ruptura y, por tanto, quien quiera pactar con nosotros tendrá que romper con las políticas que nos llevaron al desastre. En estas elecciones no hay cuatro opciones, hay dos: cambiar o seguir con lo de siempre”. Y añadía: “El adversario nos quiere siguiendo sus movimientos. Debemos obligarles a que sigan los nuestros haciendo lo que mejor sabemos hacer; decir sin ambages las verdades que otros no se atreven a decir, por incómodas que resulten para las élites. No ganaremos pareciéndonos al adversario, sino siendo nosotros mismos”.

A pesar de pasar desapercibida, simbólica fue también la aparición de Iglesias el pasado sábado 2 de mayo en la Casa de Campo, para cerrar el mitin de Jose Manuel López, candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Arropado por los asistentes, Iglesias no tuvo duda en apostar por un discurso rompedor, volviendo a la esencia del primer Podemos.

Lo dijo claro: “No estamos para mensajes ambiguos ni para medias tintas. Ninguna moderación para defender a los de abajo. Yo vivo en Vallecas, y hay gente en mi barrio que me dice “me alucina que alguien de este barrio pueda llegar a ser presidente”. No nos avergonzamos de venir de donde venimos, no nos vamos a poner corbata, no vamos a ser como ellos. Vamos a decir las cosas como son, estamos orgullosos de venir de donde venimos y de no parecernos a ellos, no nos gustan, son casta, han robado a los madrileños”.

A mi lado, una chica que aplaudía con entusiasmo, activó la grabadora de su teléfono móvil para recoger esas palabras de Iglesias. A la hora de poner nombre a la grabación para guardarla, ví que escribió: “Pablo Iglesias coming back”. “El regreso de Pablo Iglesias”.


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