domingo, 3 de noviembre de 2019

PUBLICADO EN LA REVISTA EL POLLO URBANO DE ZARAGOZA, ESPAÑA. NOVIEMBRE 2019


Noción de capitalismo, la crisis de 2008 y su superación / Manuel Sogas

Manuel Sogas Cotano
Corresponsal del Pollo Urbano en la República Dominicana 

      Desde los más remotos orígenes del ser humano, este ha tenido que producir algo para proveerse de lo necesario para la subsistencia y la reproducción, que son sus necesidades vitales básicas, y ello lo ha tenido que realizar siempre bajo un determinado modo de producción más o menos complejo, en función del desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas en cada momento.
 
    A lo largo de la historia, pues,  la humanidad ha conocido diferentes modos de producción. Los principales han sido la barbarie, la esclavitud, la servidumbre o feudalismo y el capitalismo.

     Lo inherente a la naturaleza humana es el trabajo. Mediante el trabajo el individuo ha ido logrando adoptar a sus necesidades de consumo aquellos elementos que estando en la naturaleza no eran consumibles en el estado natural en que se encontraban. Así pues, lo natural en el ser humano es el trabajo, pero no la forma de producir ni de distribuir los objetos  producidos, que evidentemente han variado a lo largo de la historia. Cualquier modo de producción es un producto de la historia y está en función del desarrollo productivo de las mismas. En el momento de aparecer un modo de producción ya lleva consigo el germen de su extinción.

   Todos los modos de producción sin excepción se basan en una estructura económica que hace referencia a la producción; una estructura política relativa a la regulación de la distribución de los bienes producidos y de las relaciones entre los individuos y de estos con las cosas, y una estructura ideológica que representa el consenso general de la sociedad con respecto tanto a la forma de cómo se producen los objetos como a su forma de distribuirlos y, en general todos los valores morales y sociales en los que se asienta esa sociedad: cultura, arte, religión, filosofía…, etc. Estas tres estructuras conforman una unidad inseparable y constituyen el sostén de cualquier tipo de sociedad que se considere.

     “¿Qué es una sociedad, cualquiera que sea su forma? El producto de la acción recíproca de los hombres. ¿Son los hombres libres de escoger tal o cual forma social? En absoluto. Tomad un determinado estado de desarrollo de las facultades productivas de los hombres y tendréis una determinada forma de comercio y de consumo. Tomad determinado grado de desarrollo de la producción, del comercio, del consumo y tendréis una determinada forma de constitución social, una determinada organización de la familia, de órdenes o de clases, en una palabra: una determinada sociedad civil. Tomad una determinada sociedad civil y tendréis un determinado estado político que no es más que la expresión oficial de al sociedad civil…” [[1]]

     En un principio el individuo, junto a otros individuos, no puede producir más que aquellos objetos que necesita para sí y lo suyos, es decir, objetos que contengan las cualidades necesarias para la satisfacción de las necesidades básicas que tiene. Es una producción del tipo siguiente:

M… P … M´

    Donde M representa el elemento de la naturaleza en su estado natural, no apto para el consumo humano en el estado en que se encuentra; P el proceso de producción que arranca a M de la naturaleza dotándole de las cualidades precisas para convertirlo en un producto M´ que posibilita su consumo humano.

    En este tipo de comunidad en la que se produce exclusivamente  para satisfacer las necesidades de subsistencia y reproducción, todos sus miembros realizan un tipo de trabajo muy parecido, teniendo que tener necesariamente pleno dominio del medio e trabajo que realice, esto es, el instrumento que interponga entre él y la naturaleza (la herramienta), y desconociéndose el concepto de propiedad privada que hoy se tiene. Se es poseedor de la tierra por el simple hecho de nacer dentro de la familia, clan o tribu en que se nace, pero no a título personal. Nadie puede comprar o vender la tierra a título personal y todos están obligados a trabajar para producir y a recibir una parte de lo producido.

   Para que se de el trueque entre pueblos o comunidades es necesario en primer lugar que las fuerzas productivas alcancen el desarrollo necesario como para poder producir más productos de los considerados necesarios en una comunidad, de modo que sea este excedente de la producción el que se pueda dedicar al trueque o cambio por otros bienes que son igualmente excedentes de la producción en otras comunidades. En el trueque los objetos que se intercambian responden al uso que de ellos se hace y no por el valor de cambio. O sea, se intercambian bienes con valores de uso y no valores de cambio.

   Con lo expuesto hasta aquí ya podemos realizar algunas conclusiones de forma categórica. La primera es que contrariamente a como lo presentan los ideólogos burgueses, el modo de producción capitalista no es algo dado por la naturaleza desde el principio de los tiempos como la forma de producir inherente a la naturaleza del ser humano, sino que es producto del desarrollo de las fuerzas productivas, es decir, no es natural, sino creado por el ser humano,  y por ello desde el momento mismo de su nacimiento lleva implícito el germen de su extinción.

    El modo de producción capitalista aparece en la historia cuando determinados hechos materiales anteriores a él lo fuerzan a ello. El fundamental de estos hechos lo constituye la acumulación de capitales que fue realizando la burguesía por sus actividades comerciales y llegado un momento ve impedido su desarrollo por las estructuras políticas e ideológicas del feudalismo, razón por al cual surge la Revolución Francesa de 1789, inspirada y dirigida por la burguesía y en función de sus intereses, aunque cuando el peso de la misma descanse en los hombros del pueblo que toma como propios, cuando no lo eran, el lema de  igualdad, libertad, fraternidad. El burgués pide igualdad con la nobleza ante la ley que tenía vedada; libertad para poder comerciar sin los impedimentos de las fronteras y fraternidad también con la nobleza. De hecho, la burguesía no tiene inconveniente alguno en pactar con la nobleza cuando se hace necesario para someter o contener al pueblo llano. Este, lo que logra de la Revolución burguesa es la libertad, pero no en el sentido moral y personal de encontrarse en una situación real en la que poder decidir que hacer o que no hacer, sino libertad con respecto a los lazos feudales que le tenían atado a la tierra como si fuera un animal de trabajo (que constituyendo un progreso social), para quedar “completamente” libre a merced del burgués, puesto que abandonada la tierra, dado que es un ser “libre”,  para subsistir no le queda más remedio que vender su fuerza de trabajo, que es lo único que tiene, al propietario de los medios de producción que es el burgués, o puede que su antiguo Señor.

    Lo que logra la Revolución Francesa de 1789 con el derrocamiento de las relaciones de producción feudales es adecuar la estructura política e ideológica existente hasta ese momento que impedían el desarrollo del capitalismo para adaptarla a sus necesidades de desarrollo.

    Se señaló implícitamente al principio de este capítulo. El modo de producción capitalista es efectivamente un modo histórico de producción  de objetos materiales e inmateriales. Pero no produce exclusivamente bienes materiales e inmateriales, de cuya producción da cuenta su estructura económica. Es también un modo de distribuir lo producido de una determinada forma, de lo que se ocupa su estructura política, y tanto esa forma de producir como de distribuir lo producido, se tiene que corresponder con un consenso social mayoritario que se corresponde la con la estructura ideológica.

    Por ello concebir al capitalismo como algo estrictamente económico,  neutro y aséptico políticamente, es tanto como no comprenderlo, sin embargo no son pocos los que así lo conciben, y por no comprender lo que es y cuáles son sus reglas de funcionamiento, muchos también le atribuyen virtudes o defectos de tipo personal: con rostro humano o salvaje, inmoral o cargado de virtudes.

     El capitalismo no es un sujeto, sino una creación económica, política e ideológica del individuo como producto de la historia, por tanto no cabe juzgarlo como moral o inmoral, sino como hecho histórico que en su devenir, y siempre en función del desarrollo de las fuerzas productivas, ha ido pasando de formas capitalistas menos desarrolladas e imperfectas como las del capitalismo comercial de los siglos XV-XVIII hasta otras formas más desarrolladas y perfectas como la del capitalismo industrial entre los años 40 y 70 del siglo XX, para adoptar a continuación la nueva forma de capitalismo financiero hasta la crisis de 2008, que marca la culminación del desarrollo capitalista como elemento de progreso social para adquirir su ultima forma regresiva, el fascismo financiero [[2]],  que le acompañará hasta su extinción como modo de producción dominante.

    El modo de producción capitalista que es el que nos interesa especialmente aquí produce valores de cambio para el mercado. Su punto de referencia es el dinero que se puede obtener mediante su intercambio en el mercado. Esto no significa que los bienes producidos no tengan ninguna utilidad social, o sea, que no valgan para nada. Tienen que tenerla puesto que si no la tuvieran ni sirvieran para nada nadie los querría comprar, pero el punto de referencia de su producción es el mercado y no la de satisfacer las necesidades sociales.

   El único Dios entero y verdadero que tiene el capital es el acrecentamiento ilimitado de los capitales invertidos, para lo cual no reparará en ninguna consideración moral ni de ningún tipo, y para lograr sus fines removerá cuantos obstáculos le salgan al paso sin consideración alguna, recurriendo al crimen material, chantaje o guerra a cualquier nivel cuando vea peligrar sus intereses, que en sí mismo son por naturaleza contrarios a los de la inmensa población de la sociedad.

    Sin embargo la pretensión de hacer crecer los capitales de una manera ilimitada en el tiempo constituye una quimera, como demostraremos más adelante con unos sencillos cálculos aritméticos que se mostrarán. Pero aun sin cálculos aritméticos de ningún tipo, con un mínimo de lógica elemental, la intuición ya deja establecida al menos la duda razonable de que algo pueda estar creciendo permanentemente de forma ilimitada.

    La expresión que representa en esencia el funcionamiento del modo de producción capitalista es la siguiente:

D – M … P … M´- D´ [1]

    Esta expresión indica en primer lugar que tiene que haber alguien con un dinero inicial D (el capitalista) que lo invierte en la compra de una mercancía M para ser transformada mediante el proceso productivo P en una nueva mercancía M´ que será llevada al mercado como un producto terminado, donde se intercambiará por un dinero D´, siempre con la condición de que este dinero D´ sea mayor que el dinero inicial D.

    Con el dinero inicial D el capitalista lo invierte en la compra de una mercancía M (Para el capitalista todo tiene carácter de mercancía: instalaciones, materias primas, salarios, suministros, servicios, etc.) que someterá a un proceso de producción P donde transformará la mercancía M en otra mercancía M´(producto terminado) que llevará al mercado para intercambiarla por un dinero D´, de cuyo dinero se resarcirá de todos los gastos ocasionados y el resto constituirá su ganancia, la parte que contribuirá al acrecentamiento de sus capitales.

   Para el capitalista tiene la consideración de mercancía M todo aquello en lo que invierte su dinero, diferenciando lo que son los salarios de los obreros como capital variable V y como capital fijo C todo lo demás, de modo que: 

M = C + V

    El mayor mal que puede acontecer es no ser consciente de ese mal que acontece, no tener noción de él, pues ignorando su existencia quedan cerradas todas las puertas para buscar las posibles  causas de su origen sobre las que poder actuar para erradicarlo, o al menos paliarlo, disminuyendo sus efectos perniciosos en caso de no poder ser erradicado. De este modo el mal no es concebido como algo sobrevenido sino como una parte más de la naturaleza del ser humano que como tal lo acompañará hasta que perezca.

    Los ideólogos y economistas burgueses, faltando al rigor histórico y a la honradez intelectual han mantenido y siguen manteniendo todavía que la forma natural de producción por adaptarse a las características de la naturaleza humana es el modo de producción capitalista, y esta falsedad histórica alimentada también por la enseñanza, ha hecho creer entre los grandes sectores sociales que, efectivamente, el capitalismo es la forma natural de producción, y que no puede existir ninguna otra que la pudiera sustituir, porque siendo el capitalismo lo querido por la “naturaleza” es de necios intentar cambiarlo.

    Desarrollando y analizando la expresión [1] se comprende la esencia del funcionamiento del modo de producción capitalista, las leyes internas que lo rigen, la existencia de las clases sociales, las cuales no las crea nadie en particular (¡Las mismas que muchos dan ya por inexistentes!), la creación del valor, las crisis capitalistas, los cambios de forma que el propio capitalista crea si n variar su naturaleza y, como por fin, al llegar a su máximo desarrollo se convierte de elemento de progreso social que fue en freno de ese mismo progreso social, convirtiéndose en inviable históricamente y por ello reclamando su sustitución por un modo de producción más desarrollado y justo: el socialismo, que evidentemente nada tiene que ver con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que hoy conocemos.

    Para la comprensión del capitalismo mediante el desarrollo y análisis de la expresión [1] partamos de un ejemplo práctico sencillo que se va desarrollando a través del tiempo, en los que hay que prestar más atención que a las cifras, que son absolutamente arbitrarias, a lo que subyace por debajo de ellas.

     Así, pues,  supongamos que un capitalista dispone de un dinero inicial D por valor de 120 con el que compra una mercancía M por el mismo valor (2 máquinas (capital fijo C) a razón de 50 cada una de ellas y paga a 10 asalariados a razón de 2 a cada uno (capital variable V) para obtener la mercancía M´ que venderá por una cantidad de dinero D´  de valor de 300.

     Estos datos representan la situación de partida con la que el capitalista inicia el primer proceso productivo P, que para simplificar, suponemos que dura un año.

Cuadro nº 1.
Dinero inicial (D)
120
Mercancía (M)

Capital fijo (C): 100
2 máquinas x 50

Capital variable (V): 20
10 asalariados x 2
120
Dinero (D´). Ventas a realizar
300
     
Realizado el proceso de producción P  que se ha llevado a cabo según lo previsto en el Cuadro nº 1. El capitalista lo primero que comprobará será el dinero ganado (La plusvalía PV obtenida),  para lo cual, del dinero D´ (las ventas realizadas) deduciría la cantidad de dinero inicial D invertido, realizando la siguiente operación:

D´ – D = PV  [2]

    O sustituyendo en la expresión [1] D y D´ por sus respectivos valores numéricos:
300 – 120 = 180.

     Podemos comprobar que el capitalista ha logrado su objetivo de acrecentar los capitales invertidos al obtener una plusvalía PV de valor 180, pues del dinero inicial D que tenía de 120 (Cuadro nº 1.) lo ha incrementado hasta el valor de 180.

    La situación patrimonial del capitalista después de la realización del primer proceso productivo P es la que refleja el Cuadro siguiente:

Cuadro nº 2.
CONCEPTOS
IMPORTE
Efectivo remanente primer proceso
180
TOTAL PATRIMONIO
180

   El cálculo del incremento del capital del capitalista se realiza dividiendo la plusvalía PV obtenida por la suma de dinero total invertida (D) para obtenerla que proporcionara la tasa de ganancia g´ obtenida, es decir:

g´= PV / D  [3]
   
 O en su valor numérico:

g´= 180 / 120 = 1,5
   
 Veamos que ha sucedido con los asalariados que han contribuido al incremento del patrimonio del capitalista. Sabemos que el total de los salarios recibidos por  los 10 asalariados han ascendido a la suma total de 20. De estos salarios para la subsistencia y reproducción de los asalariados y sus familias tienen que gastar una determinada cantidad. Supongamos que el 50% de lo percibido pro salarios, lo cual supondría unos salarios muy altos, dado que si para la subsistencia propia y la de al familia correspondiente gasta la mitad de lo que gana, significa que la otra mitad la pueden ahorrar para lograr un determinado patrimonio que queda reflejado en el siguiente

Cuadro nº 3.
Asalariados
TOTAL
Salarios
DIVERSOS
Gastos
TOTAL
Patrimonio
10
20
10
10

   Si comparamos la situación patrimonial del capitalista con la de cada asalariado individual que ha contribuido al acrecentamiento de sus capitales, vemos la enorme desproporción que han tenido los asalariados respecto del incremento del patrimonio de capitalista, el cual  ha visto incrementado su capital con la cantidad de 180,  mientras que la de los trabajadores ha sido de 1, a pesar de estar en el supuesto de percibir salarios altos.

    Esta diferencias de ingresos entre el capitalista y el asalariado son cada vez grandes, a medida que el crecimiento económico aumenta, cosa que la práctica demuestra, mientras que la ficción y propaganda capitalista afirma que el capitalismo crea y reparte la riqueza.

   Si se observa, la mercancía M que tiene un valor D, a su paso por el proceso de producción P se transforma en una nueva mercancía M´ con un valor superior quiere decir que ese incremento de valor se produce en el proceso de producción P, que es el que los asalariados ponen en marcha y mantienen en funcionamiento durante todo el proceso, por consiguiente, puede afirmarse que la figura del capitalista como tal capitalista, sujeto aportador nato de capitales,  no es necesario y mucho menos imprescindible en el proceso de producción P, como lo prueba la práctica en formas empresariales no capitalistas, como las cooperativas (que no tengan ningún asalariado), en las que absolutamente nadie podría ostentar el título de empresario, dado que el papel de empresario y de trabajador se dan en la misma persona. Es necesaria e imprescindible en la producción, a partir de un determinado grado de complejidad en la misma,  la función de dirección, que perfectamente puede no coincidir con la figura del capitalista. Y hay una última observación que si bien no se puede dar por sentada categóricamente, si viene en cambio a poner en cuestión la afirmación categórica tanto de economista como ideólogos burgueses, de que el capitalista sin realizar ninguna función ni de dirección y ninguna otra en el proceso productivo P concreto de que se trate, recibe sus beneficios en función del riesgo al que somete a sus capitales. Esto podría ser admitido en caso de pequeños y medianos empresarios, todos ellos trabajando en alguna función en sus respectivas empresas y arriesgando el dinero propio y, a veces, incluso el de familiares y amigos que hayan podido ser avalistas en algunos préstamos. Pero tanto menos cierto cuanto más grandes y poderosos son los capitalistas, en cuyo caso, primero el capital invertido puede perfectamente no se de ellos personalmente, sino de un préstamo recibido, y la garantías de este prestamos podrían perfectamente no ser garantías reales personales, como podría ser el caso, por ejemplo, de un Presidente de una Caja de  Ahorros que recibe un préstamo de 100 para comprar un paquete de acciones de una gran empresa, por ejemplo, ENDESA, cuyo paquete de acciones es el ofrecido como garantía del préstamos con que las compra.

     Dejemos que nuestro capitalista continúe el desarrollo de la expresión [1]  que le habíamos interrumpido.

   Sabemos que en la expresión [3] el dinero inicial D es la suma de lo invertido en capital fijo C y lo invertido en capital variable V, es decir C + V, por lo que la expresión [3] es equivalente a:

g´ = PV / C + V   [5]

     Si dividimos todos los términos de la expresión [5] por V tendremos una expresión equivalente:

g´= (PV / V) / [(C / V) + (V / V)]   [6]

Ahora bien,  en la expresión anterior [6] se puede observar lo siguiente:
  1. PV / V = p (Tasa de la plusvalía)
  2. C / V = o´ (Composición orgánica del capital)
  3. V / V = 1 (Una constante)

Por lo que la expresión [5] queda reducida a:

g´= p / o´+ 1  [7]

  Si se sustituye a), b) y c) por sus valores tenemos:
  1. 180 / 20 = 9 (Tasa de plusvalía PV del capitalista en el ejemplo)
  2. 100 / 20= 5 (Composición del capital orgánico en el ejemplo)
  3. 20 / 20 = 1 (constante)
Luego la expresión numérica de [7] es:

g´= 9 / 5 + 1 = 9 / 6 = 1,5  [8]

   Como puede comprobarse el valor de las expresiones [3] y [8] son idénticos:

[3] g´= 1,5
[8] g´= 1,5

    Quien mejor estudió y analizó el mecanismo interno del funcionamiento del modo de producción capitalista fue Marx, concibiéndolo como un modo de producción social determinado por el desarrollo histórico, y por ello, con un principio y un fin, a diferencia de los economistas e ideólogos burgueses que ven en el capitalismo la forma de producción natural inherente a la naturaleza humana y por ello perdurable e invariable a través de la historia hasta el final de los tiempo.

    La expresión [7], que se la debemos a Marx, explica la medición de la tasa de ganancia g´ de los capitales invertidos y los elementos que contribuyen a su formación.

    Hemos señalado y no está de más volver a reiterar, que el fin último del capitalismo es hacer crecer los capitales invertidos por encima de cualquier otra consideración o circunstancia. El verdadero Dios del capitalista es el dinero. Cualquier otro Dios únicamente lo puede tomar como un Dios instrumental en la medida exclusivamente que le ayude a incrementar sus capitales.

     La crisis capitalista se reduce a que la tasa de ganancia g´ necesaria para hacer crecer los capitales  cae por debajo del nivel que necesita el capitalista para que los capitales crezcan al ritmo adecuado. Y, en consecuencia, la crisis se supera una vez que la tasa de ganancia g´ vuelve a recuperar el nivel adecuado.

    La afirmación en relación a la crisis de 2008 de que: “La economía española no deja de recibir elogios de los analistas internacionales por su “impresionante crecimiento”, como calificó el FMI. El último ha sido Deutsche Bank a través de su gestora de fondos, que considera que las medidas adoptadas por el Gobierno “en ocasiones dolorosas” están “dando sus frutos” con un ritmo de crecimiento que superará el 3% por tercer año consecutivo. “La eurozona no será más una historia de ‘crecimiento alemán…” [[3]], Cuando “Hoy, diez años después del comienzo de la crisis, en España viven 8,5 millones de personas en riesgo de exclusión, 1,3 millones más que antes de la crisis. Esto es, aproximadamente, uno de cada cinco habitantes.” [[4]] Podría parecer que tuviera que ver con lo paradójico o el cinismo, sin embargo, nada tiene que ver ni con lo uno ni con lo otro, sino con la lógica del punto de vista de clase desde el que se hace tal afirmación, que en este caso, se corresponde con el punto de vista de clase de los grandes capitales.

    Si la tasa de ganancia g´ está al nivel que permita acrecentar los capitales según sus necesidades, se ha salido de la crisis. Si esta salida de la crisis produce dolor en las personas es cuestión menor para el capital en la que no entra. Su función es hacer crecer los capitales a cualquier costo, incluida la guerra si es necesario.

   Así, pues, mediante la expresión [7] se puede saber cuando los capitales están o no en crisis, pero también nos advierte, siendo esto lo más importante, y que no obstante los dirigentes políticos de izquierdas parecen no haber reparado en ello, de que a partir de un determinado momento el modo de producción capitalista se hace materialmente inviable. El momento de esta inviabilidad material  llega cuando la composición del capital orgánico o´ adquiere un determinado volumen, al que necesariamente llegan los capitalistas por las continuas inversiones a que se ven obligados a realizar, y al figurar en el denominador de la expresión, en la misma medida que aumenta hace descender la tasa de ganancia g´, que en esencia es lo que viene a representar la crisis de 2008.

    En 2008 el capitalismo en su forma de capitalismo financiero llega a su plena madurez sin que tenga a su disposición una forma superior de capitalismo que represente algún tipo de progreso social, por ello adquiere la nueva forma de fascismo financiero, que lejos de representar ningún elemento de progreso social, se convierte en freno del desarrollo social. Y la razón objetiva es la siguiente: si todos los capitales invertidos en ese momento necesitaban una tasa de ganancia g´ equivalente, por ejemplo, a 1,2 para seguir creciendo, puesto que se produce la crisis, indica que las formas capitalistas más desarrolladas hasta ese momento, como el capitalismo industrial y el capitalismo financiero, en conjunto no llegaban hasta el nivel necesario de la tasa de ganancia g´ necesaria, sino que, llegaba, por ejemplo a 0,9, lo que indica que el 0,3 que alta para llegar a la tasa de ganancia g´ de 1,2 lo tiene que extraer directamente de los recortes sociales que realizan los gobiernos a su servicio para hacérselo llegar a sus bolsillos; del robo directo de las empresas más rentables del Estado (O sea, del patrimonio de toda la sociedad) bajo la denominación de “privatizaciones”; mediante  las denominadas desregularizaciones de la económica, a través de las cuales determinados servicios pasan a manos de los grandes capitales; mediante el robo de los fondos públicos de las pensiones públicas para entregárselos a los bancos; mediantes las reformas constitucionales a medida de lso intereses de los grandes capitales, en el caso de España, reforma del artículo 135 de la Constitución, etc. Este comportamiento es el que inaugura la nueva forma de fascismo financiero, y el que nos garantiza que de seguir por el camino que se lleva de buscar soluciones a una crisis que no tiene solución dentro de los parámetros capitalistas nos conduce al precipicio de la barbarie. O, al socialismo. Socialismo que no tiene en absoluto nada que ver con el PSOE. Para lo primero basta con dejar correr las cosas tal y como van, con creer que la política es cosa de los lideres que son los que entienden, piensan,  saben y deciden por los demás. Para lo segundo, para evitar la barbarie capitalista y establecer como alternativa el Socialismo, hay que trabajar, empezando como paso previo a todo lo demás por entender qué es el capitalismo, con el fin de no perder más tiempo buscando soluciones a lo que lo la tiene.

    Para sostener los argumentos mantenidos que se  acaban de mencionar, retomemos el ejemplo numérico que habíamos abandonado eventualmente para comprobar cómo el capitalismo industrial se va convirtiendo en capitalismo financiero en la medida que se van desarrollando, y en esa misma medid en que se desarrolla y aumenta la riqueza, esta se va concentrando cada vez más en el capitalista abriendo una brecha cada vez más grande entre este y los trabajadores, hasta llegar a la forma actual de fascismo financiero, en la que ya de forma meridianamente clara y sin rodeos empieza a perder toda la sociedad de forma generalizada.

    El patrimonio del que dispone el capitalista para realizar un segund0  proceso de producción P es de 180, según se refleja en el Cuadro nº 2.

    Si a la vista de los resultados obtenidos y todas las informaciones que tiene el capitalista le inducen a pensar que produciendo un valor de 150 más que lo producido en el proceso de producción P realizado y que puede incrementar sus ventas en esa misma cantidad, no dudará en comprar una nueva más quina más como las que ya tiene y en contrata a 5 asalariados más, en cuyo caso la situación de partida para el inicio del proceso productivo número 2, sería la que aparece en el siguiente Cuadro nº 4.

Cuadro nº 4.
Dinero inicial (D)
180
Mercancía (M)

Capital fijo (C): 150
3 máquinas x 50

Capital variable (V): 30
15 asalariados x 2
180
Dinero (D´). Ventas a realizar
450

    Si se realizara el proceso productivo número 2 sin ninguna variación según la previsión del capitalista, este volvería a realizar los cálculos que ya conocemos y comprobaría que su capital ha vuelto a crecer 1,5 veces que es la tasa de ganancia g´ obtenida:

D´- D = PV  [2]
450 – 180 = 270

PV / D = g´ [4]
270 / 180 = 1,5

     El capitalista ha vuelto a lograr su objetivo al hacer que crezca el dinero inicial D invertido (180), haciéndolo pasar de 180 a 270, quedando su situación patrimonial como refleja el Cuadro siguiente:

Cuadro nº 5.
CONCEPTOS
IMPORTE
Efectivo remanente primer proceso
270
TOTAL PATRIMONIO
270

   En tanto que la situación patrimonial de los asalariados sería la siguiente:

Cuadro nº 6.
Asalariados
TOTAL
Salarios
DIVERSOS
Gastos
TOTAL
Patrimonio
15
30
15
15

    En estos dos ejemplos que se han expuesto quedan circunscritos a la forma capitalista de capitalismo industrial (Casi las tres décadas que siguieron a la finalización de la II Guerra Mundial) en la que se ha visto que cuanta mercancía M´ produce el sistema productivo puede ser vendida íntegramente en el mercado, por lo tanto de permanecer constantes las circunstancias en que se realizan esas operaciones, tanto lo que se refiere a la producción como a la venta, el funcionamiento del capitalismo no ofrece ningún problema ni desajuste, puesto que el capitalista hace crecer su dinero, Cuadro nº 5, y a la vez crece el número de puestos de trabajo y el patrimonio de los trabajadores, Cuadro nº 6., en cuyas circunstancias no se podría originar ninguna crisis dentro del capitalismo.

    Esta situación es una quimera que no se ha dado en el capitalismo nunca en todos sus siglos de historia, excepto en las décadas que van desde la finalización de la II Guerra Mundial a la crisis capitalista de la década de los 70.

    Entre 1948 y 1952 en Europa se produce el mayor crecimiento de su historia. La producción industrial crece un 35% con la ayuda financiera de USA, con lo que la pobreza y el hambre de los o primeros años de la postguerra desaparece, lo que unido al pleno empleo y una mejora relativa de los salarios (como nunca se había producido en toda la historia del capitalismo, y que ya no se volverá a conocer), sirve también para frenar el expansionismo ideológico de la URSS, entonces con prestigio y auge entre las clases trabajadoras y el debilitamiento de los grandes partidos comunistas franceses italiano. Este crecimiento económico tiene un impacto directo en la mejora de las condiciones de vida de los trabajadores y de la sociedad en general, que llega hasta la aparición de la crisis capitalista en su forma industrial de los años 70, en cuya década comienza la nueva forma capitalista del capitalismo financiero o neoliberalismo que llegará hasta el año 2088 con el estallido de otra nueva crisis más aguda y grave que ninguna otra de las habidas en la historia del capitalismo.

   Esta bonanza económica, que algunos la atribuyeron cínicamente a que el capitalismo había adquirido una faz humana, era en realidad la consecuencia de la destrucción que había ocasionado la guerra

    Durante los seis años que duró (1939-1945) tan solo sobre el III Reich alemán y Gran Bretaña cayeron cerca de millón  medio de toneladas de bombas, concretamente,  1.350.000 sobre el primero y 74.172 en Gran Bretaña [[5]]. Resultaron afectadas 93 millones de personas (55 millones de muertos; 35 millones de heridos y 3 millones de desaparecidos). De estos 30 millones fueron civiles (7 millones de rusos; 5,4 millones de chinos; 4,2 millones polacos; 3,8 millones de alemanes y entre 4 y 5 millones de judíos). Los militares afectados fueron 13,6 millones de rusos; 6,4 millones de chinos; 4 millones de alemanes; 1,2 millones de japoneses; unos 400 mil británicos; unos 400 mil italianos y unos 300 mil de USA.

            Los daños materiales fueron descomunales. Solamente entre las flotas mercantes de USA y Gran Bretaña se perdieron más de 22 millones de toneladas, a lo que habría de sumarse la destrucción de material militar; la destrucción de buena parte de la industria de lso países europeos que participaron en la guerra; ferrocarriles; puertos; aeropuertos, Carreteras; ciudades…

    El costo económico se calculó alrededor de 1 billón 500 mil millones de dólares de la época (1.500.000.000.000), de los que el 21% correspondió a USA; el 20% a Gran Bretaña; el 18% a Alemania; el 13% a la URSS y el 4% a Japón.

    Si en el último ejemplo expuesto el capitalista hubiera cometido un error en sus previsiones y en vez de vender mercancía M´ por un valor de 450 como tenía previsto hubiera vendido únicamente por valor de 410, la situación  que aparece en el Cuadro nº 4.,  hubiera sido la siguiente:

Cuadro nº 7.
Dinero inicial (D)
180
Mercancía (M)

Capital fijo (C): 150
3 máquinas x 50

Capital variable (V): 30
15 asalariados x 2
180
Dinero (D´). Ventas a realizar
410

D´- D = PV  [2]
410 – 180 =  230

PV / D = g´ [4]
230 / 180 = 1,2

      Como se puede ver también con este ejemplo el capitalista ha logrado incrementar su capital, pero ha crecido en menor medida a como lo venía haciendo, puesto que la tasa de ganancia g´ ahora ha sido de 1,2  en lugar de 1,5, por lo que su situación patrimonial sería con este ejemplo, la siguiente

Cuadro nº 8.
CONCEPTOS
IMPORTE
Efectivo remanente primer proceso
230
TOTAL PATRIMONIO
230

    En tanto que la situación patrimonial de los asalariados no sufre cambio, manteniéndose como se refleja en el Cuadro nº 6.

   Al pasar la tasa de ganancia g´ del valor 1,5 al valor 1,2, probablemente no sería exacto hablar de crisis capitalista, pero sí de estar en camino de la misma, por lo que seguramente el capitalista preferirá que sus capitales sigan creciendo al ritmo de la tasa de ganancia g´ de 1,5 que le proporcionó el proceso productivo realizado en primer lugar, que preferirá repetir antes que los dos últimos, es decir, preferirá realizar el segundo proceso productivo con 2 maquinas y 10 asalariados que fue como realizó el primero. Por tanto,  la situación inicial con la que pone en marcha el segundo proceso productivo es

Cuadro nº 9.
Dinero inicial (D)
120
Mercancía (M)

Capital fijo (C): 100
2 máquinas x 50

Capital variable (V): 20
10 asalariados x 2
120
Dinero (D´). Ventas a realizar
300
Dinero ocioso después de realizada la inversión de 120: 60  (180-120 = 60)


    Hay que señalar que este Cuadro por lo que respecta a lo productivo (capitalismo industrial) es idéntico al Cuadro nº 1. La diferencia está en que el capitalista en el Cuadro nº 1, disponía de un dinero inicial D por valor de 120 que invierte en su totalidad en el proceso productivo, y ahora, en el Cuadro nº 9, invierte igualmente un dinero inicial D por valor de 120, pero como resulta que el patrimonio del capitalista es de 180 (Cuadro nº  ) después de realizada la inversión en el nuevo proceso productivo le queda un valor ocioso, sin invertir de 60, cuyo capital lo tiene que hacer crecer, pero fuera del sistema productivo directo, concretamente como capital financiero, por lo que a partir de ese momento la tasa de plusvalía g´ de los capitales será la suma de la tasa de plusvalía g´ que obtenga directamente del sector productivo y la tasa de ganancia g´ que obtenga del sector financiero.

   Supongamos que el dinero ocioso que tiene el capitalista por valor de 60 se lo presta al Estado durante un año al 10% de interés.

    Realizado este nuevo proceso productivo el capitalista realizará los cálculos que ya conocemos respecto del sector productivo, al que habrá de agregarle los correspondientes cálculo relacionados con la actividad financiera (que para simplificar a aquí se hace coincidir con el proceso productivo del ejemplo)  para comprobar el crecimiento total de sus capitales.
     Por lo que respecta al sector productivo ya los conocemos, Cuadro nº 2, que bastará con transcribir al nuevo Cuadro de la situación patrimonial de capitalista, al que habrá que añadir la suma del dinero prestado y cobrado más los intereses correspondientes por los mismos:

Cuadro nº 10
CONCEPTOS
IMPORTES
Efectivo remanente segundo proceso
180
Cobro dinero prestado
60
Intereses dinero prestado
6
TOTAL PATRIMONIO
246
    
La situación patrimonial de los asalariados resulta afectada negativamente por el préstamo recibido  por el Estado, puesto que el valor 6 pagado en concepto de intereses al capitalista, indirectamente, lo pagan los asalariados mediante o a través de los impuestos.
   Por lo que respecta a la situación patrimonial de los asalariados y en lo referente a la producción habría sido idéntica a la que reflejaba en Cuadro nº 3:

Asalariados
TOTAL
Salarios
DIVERSOS
Gastos
TOTAL
Patrimonio
10
20
10
10

   Pero dada la circunstancia de que el Estado ha tenido que cobrar unos impuestos por valor de 6 para hacer frente a los intereses del préstamo que le hizo el capitalista, esa misma cantidad de 6 es la que los asalariados se han visto obligados a realizar, por lo que una de dos: han aumentado sus gastos en 6, con lo que se elevan de 10 a 16 quedándoles en consecuencia un patrimonio de 4; o bien, manteniendo los mismo gastos,  se descuentan los impuestos directamente del patrimonio que tenían para quedar reducidos a 4, igual que en el caso anterior.

    Con este último ejemplo se confirma lo que ya se había señalado que la crisis capitalista la determinaba la bajada de la tasa de ganancia g´ cuando su nivel logrado no fuera suficiente para hacer crecer los capitales invertidos, y a esa bajada de la tasa de ganancia g´ contribuye lógicamente una bajada en las ventas, como se acaba de ver.

   Para la realización del siguiente proceso productivo P el capitalista deberá prever que sus ventas disminuirán en un valor de 6, porque los asalariados disponen de 6 menos para poder comprar debido a los impuestos (o bajada de salarios), lo que a su vez llevará al capitalista a invertir menos dinero en el sistema productivo para a su vez dedicar ese capital no invertido en medios de producción a actividades financieras, que a la postre tendrán que pagar lso asalariados con nuevos impuestos, lo que volverá a incrementar la disminución de las ventas, a lo que hay que añadir que la competencia entre capitalistas para abaratar costos les lleva cada vez más a sustituir mano de obra por maquinaría o tecnología, es decir, a incrementar el capital fijo C disminuyendo el capital variable V, que como sabemos (C / V = o´) se encuentra en el denominador de la expresión [7]

g´= p / o´+ 1  [7]

    Y como es evidente que C (máquinas, tecnología, etc.) es siempre de un valor muy superior a V, es lógico que cuantas más inversiones se realicen en C, por estar en el denominador de la expresión más disminuirá la tasa de ganancia g´.

     En España con el pretexto de salir de la crisis de 2008 todos los gobiernos habidos, que han sido de distintos colores político han tomado medidas económicas,  políticas e incluso ideológicas, aunque estas última de una manera tímida, con el resultado de un empeoramiento generalizado de las condiciones de vida para cada vez más amplias capas sociales. “Muchos trabajadores viven bajo el umbral de la pobreza pese a tener un trabajo y un sueldo. La crisis ha aumentado en España el índice de la llamada “pobreza laboral” en solo tres años, de 2007 a 2010, la tasa ha aumentado del 10,8% al 12,3%” [[6]], es decir, que en toda la historia del capitalismo y precisamente cuando ha logrado su máximo nivel de desarrollo, aparece por primera vez la categoría de la pobreza laboral, donde se incluyen los trabajadores que con trabajo y cobrando por lo trabajado son pobres, y sin la esperanza de abandonar ese tipo de pobreza, dado que al disponer de trabajo no pueden esperar de este la redención de la pobreza.

    Junto a estos millones de trabajadores que a pesar de disponer de trabajo son pobres, existen más de 3.700.000 trabajadores en paro que no reciben ningún tipo de prestación social del Ministerio de Empleo, según la Encuesta de Población  Activa (EPA) correspondiente al segundo semestre del año 2015.

    Esta situación surgida en España tras la crisis de 2008 nos la encontramos con rasgos semejantes en Europa, donde según la ONG Oxfam Intermón entre 2009 y 2013, el número de europeos viviendo con severas privaciones materiales (sin dinero suficiente para calentar sus hogares o afrontar gastos inesperados) se incrementó en 7,5 millones de personas hasta llegar a los cerca de 50 millones que viven en esa situación. “Hay 123 millones de europeos viviendo situaciones de pobreza (de los que a España le corresponden más de tres millones) casi una cuarta parte de la población.”

    La misma tónica en relación al empeoramiento de las condiciones de vida de cada vez mayores capas sociales, y por las mismas razones, por la incapacidad objetiva del modo de producción capitalista para satisfacer las necesidades sociales, la podemos encontrar en Haití, Argentina, Ecuador o Chile,  que se hallan objetivamente en las puertas de la revolución social para superar la situación de penuria en que han quedado como consecuencia de la crisis de 2008.

   ¿Se ha salido de la crisis de 2008 en España? Efectivamente, se ha salido porque la ideología dominante capitalista impone lo que es bueno o malo para la sociedad, pero en función de los intereses de los  grandes capitales que son los intereses contrapuestos a los de la inmensa mayoría de la población, y como la tasa de ganancia g´ ha subido para los grandes capitales: bancos, compañías de seguros, fondos de inversión, a costa, eso es evidente y cada día más palpable, a costa de empeorar las condiciones de vida de cada vez más cantidad de gentes.

    Por el camino que vamos estamos abocados a la miseria y la barbarie. El estallido social, organizado o no es seguro, y quien no vea esto es que no le gusta verlo porque siente miedo. La solución tiene que venir de la mano del socialismo para sustituir al modo de producción capitalista. Socialismo que, evidentemente, nada tiene que ver con el PSOE que hoy conocemos, y que hay que hacer, y cuanto antes pongamos manos a la obra  más cortas y menos serán las penurias y sufrimientos que nos aguardan de dejar seguir como están las cosas actualmente.

* * *

Manuel Sogas Cotano / Mao, Octubre, 2019
De mi libro en preparación La Crisis de 2008. Apuntes para la Nueva Revolución Social.
[[1] ] Marx / Engels. Cartas sobre El Capital. EDITORIAL LAIA, Barcelona, 1974, pág. 21. El Texto completo se presenta como el Apéndice nº 1. Acerca del desarrollo de la producción.
[[2]] Basado en la unilateralidad y la simpleza mental, que eran los dos elementos esenciales para definir la filosofía fascista, según Ortega Y Gasset.
[[3]] El Confidencial. 09/08/2017  
[[4]] https://ctxt.es/es/20190612/Firmas/26725/Observatorio-Social-La-Caixa-pobreza-desigualdad-exclusion-social-informe-foessa.htm
[[5]] Herman Kinder/Werner Hilgemann. Atlas Histórico Mundial, tomo II, págs. 222-240. Ediciones ISTMO, 1971, Madrid.
[[6] ] Dossier pobreza de EAPN, 2014, pág. 13.

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