domingo, 16 de febrero de 2025
La catadura y la caradura de Abascal y los nuevos fascistas
La catadura y la caradura de
Abascal y los nuevos fascistas
La
justificación del líder de Vox sobre los aranceles de Trump demuestra su falta
de vergüenza e inmoralidad.
Nueva tribuna.es
14 de febrero de 2025,
La
justificación que el líder de Vox ha hecho en el Congreso de los Diputados de
los aranceles que pretende imponer el presidente de Estados Unidos, Donald
Trump, es un ejemplo más de su falta de vergüenza e inmoralidad.
Dice
Abascal que, si llegaran a establecerse impuestos a las exportaciones
españoles, sería «por culpa» de Pedro Sánchez, puesto que se deberían a que
este «no cae bien» a Trump.
La poca
vergüenza de Abascal se demuestra incluso si esa fuese la verdadera razón que
mueve al presidente estadounidense. ¿Cómo un líder político puede considerar en
su sano juicio y apoyar al máximo responsable de una potencia mundial que toma
decisiones que ponen en jaque al comercio mundial, no sólo a España, en función
de que los presidentes de otras naciones le caigan bien o no? Y, sobre todo,
cuando sus decisiones afectan a los ingresos y patrimonio de millones de sus
compatriotas.
Las ilusiones de la extrema derecha europea
Lo
cierto, sin embargo, es que esa no es la razón auténtica de los aranceles y
Abascal lo sabe perfectamente. El propio Trump ha confirmado que
impondrá aranceles sobre productos procedentes de Argentina, cuyo
presidente es socio, amigo y debe caerle perfectamente. E Italia, de imponerse
sobre la Unión Europea, tampoco se vería libre de ellos.
Abascal
no sólo es un irresponsable si apoya a quien él mismo presenta como un loco que
gobierna su país en función de sus querencias. Es un mentiroso cuando justifica
los aranceles por la razón que no aduce ni quien los impone.
Según uno
de los documentos programáticos de Vox (100 medidas para la España Viva),
este partido está en contra del «dirigismo fiscal» y de impuestos que puedan
«erosionar la competencia económica», y sostiene que el «sistema fiscal no
puede convertirse en un lastre para el crecimiento económico y la creación de
empleo». Esto es justamente lo que va a producir en España (en otros
muchos países y en los propios Estados Unidos) la política arancelaria de
Trump. A pesar de ello, Abascal no ha puesto objeción alguna a sus amenazas y
las justifica.
Abascal,
como Trump y todos los fascistas del siglo XXI, se proclaman liberales y
defensores del libre mercado, aunque sólo cuando eso sirve para eliminar
derechos sociales
Abascal y
su partido, como Trump y todos los fascistas del siglo XXI, se proclaman
liberales y defensores del libre mercado y la competencia, aunque sólo cuando
eso sirve para eliminar derechos sociales y protección a los desfavorecidos;
acaban con ellos para dar ayudas a oligarcas multimillonarios. Por eso les
parece bien que Donald Trump se salte a la torera todos los principios que los
propios liberales han establecido siempre como los que deben gobernar la
política económica que salvaguarda los mercados, la competencia y la
eficiencia.
¿Rodaría Chaplin otro Gran Dictador con Trump y Musk?
Abascal y
su partido se presentan como los grandes defensores de la moralidad y el orden,
pero defienden a personajes como Elon Musk de quien se ha escrito en
The Wall Street Journal que consume LSD, cocaína, éxtasis y hongos
psicodélicos, a menudo en fiestas sexuales privadas en todo el mundo, donde los
asistentes firman acuerdos de confidencialidad o entregan sus teléfonos para
entrar. Les parece correcto que Donald Trump acabe con la ley que prohíbe
cometer delitos de soborno y otras prácticas corruptas a las grandes empresas y
bancos estadounidenses (como Goldman Sachs y JPMorgan Chase que fueron
condenadas por ello). O les cae bien el propio Trump, condenado en firme por 34
delitos, varios de ellos por maltrato y abuso sexual y difamación a mujeres.
Abascal y
su partido se consideran patriotas y los defensores más auténticos de España,
pero desprecian, insultan y odian a los españoles que no pensamos como ellos.
Son patriotas de pacotilla que descuartizan a su Patria, los peores
nacionalistas que no aman ni defienden a España. La rompen en mil pedazos.
Los
nuevos fascistas tienen más dinero y han acumulado más poder que los del siglo
XX y por eso son posiblemente más peligrosos
Los
nuevos fascistas tienen más dinero y han acumulado más poder que los del siglo
XX y por eso son posiblemente más peligrosos. Entre otras cosas y
principalmente, porque están dispuestos a boicotear cualquier avance que pueda
frenar la amenaza más grande que se cierne sobre la vida en el planeta, el
cambio climático. Y, como acaban de mostrar cuando hablan de Gaza, porque
desprecian el derecho a la vida de los seres humanos. Ni siquiera tienen su
grandilocuencia y pomposidad. Hitler mató a millones de personas para construir
un imperio. Trump, seguido de vasallos como Abascal, dice estar dispuesto a
llevar a cabo una limpieza étnica y asesinar a palestinos inocentes para
construir complejos residenciales. Son, eso sí, tan fanfarrones y acomplejados
(basta ver a Abascal de puntillas para salir más elevado en las fotos) como el
viejo führer asesino o Franco. El psicoanalista austríaco Alfred Adler analizó
bien ese tipo de personalidades: “Cuanto mayor es el sentimiento de
inferioridad que se ha experimentado, más poderoso es el afán de conquista y
más violenta la agitación emocional”.
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La necesidad del Centro de Estudios de Pensamiento Marxista
La necesidad del Centro de
Estudios de Pensamiento Marxista
Por Lenin Contreras / México
Rebelion
07/02/2025
Fuentes: Rebelión
La lucha de
clases atraviesa una situación inédita en los últimos 40 años en el país. Con
la llegada del gobierno de la autoproclamada 4T, los conflictos entre las
clases han entrado en un nuevo momento histórico, caracterizado por la
restauración de la legitimidad del Estado burgués y el régimen capitalista de
producción, situación que exige a la clase trabajadora un conocimiento profundo
de la realidad política y económica del país. Este nuevo momento histórico
terminó con la época de las grandes movilizaciones de masas que se
desarrollaron en el periodo declaradamente neoliberal entre principios de la
década de los 90 hasta el 2018. Ante el cambio del momento histórico se
profundizó la renuncia y claudicación de cuadros revolucionarios, la
consolidación de la cooptación por el gobierno de la 4T de la clase
trabajadora, movimientos populares y activistas, así como el desmantelamiento o
reducción de las luchas y resistencias sociales.
Sin embargo,
pese a la relativa estabilidad política que el Estado burgués ha logrado
construir en el país, la desigualdad social se incrementa, las condiciones de
vida de grandes sectores de la clase trabajadora no mejoran, incluso la
posibilidad que tiene los y las trabajadores de ejercer en los hechos sus
derechos políticos se ve constreñida por la violencia que azota en todas las
regiones del país.
Otro elemento a
considerar es que, a nivel internacional, el imperialismo y capitalismo
atraviesan una grave crisis histórica, cuya expresión más evidente es el
ascenso de las fuerzas fascistas y de ultra derecha, fuerzas que han logrado
aparecer como alternativas ante las tímidas políticas de la socialdemocracia.
Sin embargo, pese a estas contradicciones estructurales por las que atraviesa
el capitalismo mexicano, se ha abandonado el marxismo como herramienta de lucha
teórica y política, y en su lugar se han difundido nuevas perspectivas teóricas
utopistas, reformistas, anarquistas o socialdemócratas, como el pensamiento
decolonial, el posmodernismo, anarcocomunitarismo, etc., todas ellas incapaces
de dar cuenta del momento histórico que vivimos o de apoyar a la clase
trabajadora en su lucha por la emancipación.
Pese a este
escenario un gran problema es que gran parte del desarrollo del pensamiento y
teoría marxista se encuentra enclaustrado en la academia siendo este
inaccesible para militantes, activistas o luchas sociales, por lo anterior urge
la socialización y difusión del pensamiento marxista, su acercamiento y estudio
por la clase trabajadora, con los movimientos sociales, activistas o las masas
populares, ya que es la única teoría capaz de dar cuenta del momento histórico
que estamos viviendo y aportar una visión de conjunto de las luchas de los
trabajadores.
Bajo estas
consideraciones el Movimiento de Izquierda revolucionaria de Mexico en
colaboración con la Secundaria Popular “Carrillo Puerto” formalizaron la
creación de El Centro de Estudios de Pensamiento Marxista cuyos principios son:
- Pugnar por entender al marxismo
leninismo como una guía para la acción.
- Asumir la tesis de V.I. Lenin
que señalaba que “Sin teoría revolucionaria tampoco puede haber
movimiento revolucionario”.
- Asumir la tesis de Federico
Engels que apunta que “Desde que el marxismo se convirtió en
ciencia, exige que se le estudie.”
- Promover el estudio riguroso y
sistemático de la teoría marxista, particularmente lo referente a: Critica
de la Economía Política de Marx; Teoría Marxista de la Política y el
Estado; Feminismo Socialista y Marxista; Pedagogía Socialista; Teoría
Marxista de la Crisis Capitalista y el Imperialismo; Teoría Marxista de la
Revolución; El Marxismo Ecológico; Teoría Marxista Leninista de la
Organización y el Partido; El problema del colonialismo, la dependencia y
los pueblos originarios en el capitalismo contemporáneo; entre otros
temas.
- Difundir, socializar y
popularizar el conocimiento y la teoría marxista en sectores de
trabajadores y trabajadoras, movimientos sociales, activistas y militantes
personas interesadas.
Es importante
señalar que el Centro de Estudios contará con la colaboración de diferentes
académicos y especialistas que durante los años de 2022 y 2024 se solidarizaron
en la lucha que la Secundaria Popular desarrollo para defender el inmueble
donde se alberga este proyecto de educación popular.
Los trabajos
del Centro de Estudios serán las instalaciones de la Secundaria Popular
“Carrillo Puerto”, la cual se encuentra ubicada en la Ciudad de Morelia
Michoacán Mexico.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante
una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para
publicarlo en otras fuentes.
Lo que anuncian los ruidos de Trump
Lo que anuncian los ruidos de
Trump
REBELION
15/02/2025
Fuentes: CTXT
[Imagen: El presidente Trump rodeado por su equipo en una imagen difundida el 7
de febrero por la Casa Blanca. / Facebook The White House]
La guerra comercial contra todos se terminará volviendo contra Estados
Unidos, acelerando la inflación y la desindustrialización que el país ya sufre,
y aumentando el descontento popular entre la base social del presidente
Donald Trump
está diciendo muchas cosas: sobre Groenlandia, la Riviera de Gaza, sobre el
canal de Panamá, México y Canadá o sobre la pacificación de Ucrania. Todo el
mundo comenta y reacciona a lo que Trump está diciendo. Pero ¿qué es eso?
Jeffrey Sachs tiene razón cuando afirma que es “ruido”, que es “Hollywood”, y
que del ruido no se pueden extraer conclusiones ni apenas reacciones. No vale
la pena seguirle el juego al show de este presidente, que
además de criminal, como sus predecesores en el cargo, es un imbécil y un
malvado enfermizo. Dicho esto hay algo en esa verborrea que sí parece claro. Se
trata de la guerra comercial contra todos, adversarios y aliados. Esa es una línea
clara. Y esa línea se va a volver contra Estados Unidos.
En busca del
máximo beneficio para los sectores más ricos, el capitalismo neoliberal dio en
las últimas décadas pasos decisivos hacia su suicidio. Deslocalizó la
producción hacia lugares con menores costes, externalizó gran parte de su
industria, su I+D y dejó de invertir en infraestructuras, concentrándose en el
juego especulativo no productivo con grandes retornos a corto plazo del sector
financiero. La de Estados Unidos es una economía mayormente desindustrializada.
El capitalismo financiero ha convertido al país en una “economía industrial
fracasada”, dice Michael Hudson.
En Rusia se
sigue este proceso con gran atención. Cada viernes por la tarde la tele rusa
dedica un espacio fijo, de entre cinco y diez minutos, a los accidentes
ferroviarios de la semana en Estados Unidos. Con mucha guasa se muestran
imágenes de puentes hundidos, trenes descarrilados, grandes accidentes por
fallos de señalización… Son el resultado de años de abandono, porque desde hace
demasiado tiempo el objetivo no ha sido la economía real sino las finanzas, los
juegos de manos trileros.
Utilizar el
dólar como arma política ha provocado una huida considerable de la inversión en
deuda pública estadounidense en un montón de países. Rusia la primera. Entre
febrero de 2022 y noviembre de 2023, Moscú se deshizo del 99% de esa inversión.
China, y eso son palabras mayores por la fortuna que tiene ahí metida, cedió
casi el 25% en el mismo periodo. Egipto lo hizo en un 72%, Indonesia en un 43%
y hasta países como Hungría, Suecia, Dinamarca, Kuwait e Israel, se deshicieron
de alrededor del 15% de su deuda estadounidense.
Entre 2014 y 2022 el incremento de la dependencia de China de la cadena de producción estadounidense en sectores como la electrónica, productos químicos, el transporte y la maquinaria ha sido extraordinario. El 41% de los semiconductores utilizados por el complejo militar-industrial americano proceden de China. El gráfico de la dependencia de suministros de componentes chinos para navegación, fuselajes, electrónica, etc., por parte de la propia industria aeronáutica militar americana (empresas como Lockheed Martin, Northrop Grumman, Boeing, Raytheon, General Dynamics, implicadas en sistemas de misiles), dibuja una densa maraña de vínculos comerciales.
Suministradores
chinos en la cadena productiva de armamento de aviación de Estados Unidos en
2023
Trump quiere
tomar el control estadounidense de la economía mundial dejando claro que todo
el beneficio debe ser para Estados Unidos. En cierta forma lo que está
afirmando es un regreso a las relaciones comerciales del siglo XIX basadas en
la pura confrontación y el ‘todo para mí’, pero ¿cómo romper la dependencia e
imbricación existente en la economía del siglo XXI maltratando a tus socios y
proveedores sin dispararse a uno mismo en la pierna?
Lo más probable
es que la guerra comercial contra todos se vuelva contra la economía de Estados
Unidos, acelerando la inflación y la desindustrialización y aumentando el
descontento popular entre la base social popular de Trump. Por todo eso, la
hipótesis de que la presidencia de Donald Trump represente para Estados Unidos
algo parecido al desastre que la de Yeltsin
representó para Rusia es lo más razonable que se puede deducir
de los ruidos que llegan de Washington. Queriendo “hacer América grande de
nuevo”, este presidente imbécil va a acelerar el declive de Estados Unidos.
Desde luego, hay que preguntarse qué oportunidades y qué nivel de desastre
irradiará al resto del mundo ese gran hundimiento.
Rafael
Poch-de-Feliu (Barcelona) fue corresponsal de La Vanguardia en
Moscú, Pekín y Berlín. Autor de varios libros; sobre el fin de la URSS, sobre
la Rusia de Putin, sobre China, y un ensayo colectivo sobre la Alemania
de la eurocrisis.
Gladio es una extensión de los servicios españoles
Gladio es una extensión de los
servicios españoles
DIARIO OCTUBRE / febrero 15, 2025
Alan Herchhoren (mpr21).— “Madrid nos paga y pone las siglas” decía el mercenario francés Jean Pierre Cherid. Era un miembro de la OAS (Organisation de l’Armée Secrète) que se había iniciado en el terrorismo de estado francés contra el FLN (Frente de Liberación Nacional) argelino en su lucha por la independencia del país africano y que acabó exiliado en España. Poco tiempo después de pronunciar esta frase, una bomba que iba destinada a colocarse cerca de donde se iban a reunir varios miembros de ETA le estallaba en las manos. Entonces formaba parte del GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) creados por el gobierno del PSOE con el apoyo de la Policía y la Guardia Civil, pero ya había participado en otros atentados anteriores contra miembros de los grupos antifascistas tanto en España como en Francia. Entre sus pertenencias se le encontró un carne del Servicio de Información de la Guardia Civil. Según Teresa Rilo- su mujer- fue asesinado por « incómodo ».
Desde los años sesenta, España se convirtió en una
colonia de vacaciones donde se entrenaban los escuadrones de las organizaciones
fascistas europeas y latinoamericanas con el apoyo del franquismo y la embajada
norteamericana. En mayo de 1961, el diario francés L’ Express publica un artículo del
periodista Claude Krief donde refiere que el 12 de abril de 1961- días antes
que la OAS realizase un golpe de estado contra el general De Gaulle- se
reunieron en Madrid varios miembros de la OAS con la presencia de « varios
agentes extranjeros, incluyendo miembros de la CIA ».
En el artículo anterior se comentaba de forma somera la llegada de
mercenarios italianos a España. Valerio Borghese, Stefano Della Chiae… Junto
con la ayuda del exilio nazi en la Costa del Sol, amparado y protegido por
Franco y los norteamericanos. Otto Skorzeny o Leon Degrelle fueron las figuras
que más protección dieron a estos individuos. Formalmente, el objetivo de
Gladio era prevenir una hipotética invasión del Ejército Rojo en Europa. En la
práctica se dedicó a la eliminación física de dirigentes de la izquierda,
sindicalistas, comunistas, estudiantes, etc.
La CIA dirige
la Transición española.
Las protestas estudiantiles de finales de los
sesenta en las universidades españolas y el surgimiento de un amplio movimiento
antifascista fueron un buen entrenamiento para los futuros miembros de los
grupos de choque del franquismo que actuaban en plena connivencia con la
Policía, la Guardia Civil, el Ejército y la Judicatura. El recién creado SECED
(Servicio Central de Documentación) de Carrero Blanco cuenta ya con numerosos
contactos entre los miembros del SEU, Fuerza Nueva y Defensa Universitaria que
se encargan de hacer aquello que oficialmente no se puede hacer. Se trata de
redes que, con la muerte de Franco y en democracia, no sólo no se cortan sino
que se amplían.
Los estertores de la muerte de Franco son agónicos
para la élite que ha amasado grandes fortunas porque después de 40 años de
seguridad y tranquilidad, viene un escenario que aparentemente es incierto.
Pero desde varios años atrás, el SECED y la CIA con Carrero Blanco y Vernon
Walters a la cabeza respectivamente, llevan preparando los escenarios posibles
para llevar la Transición por donde tiene que ir. Walters ya se había
entrevistado, por orden de Reagan, con Franco para consultarle qué pasaría
después de su muerte pero el franquismo ya estaba haciendo los deberes: «Todo
queda atado y bien atado» diría Franco.
Aparte, surgía la incógnita de qué iba a pasar con
las bases españolas que, para entonces, se tenía que renovar el convenio de
cooperación entre España y Estados Unidos. El agente Fernández Monzón relata un
encuentro en el Pentágono en el que un oficial le coloca un mapamundi y
señalandólo le pregunta:
– ¿Qué ve ahí?
– Un mapamundi.
– Pero, ¿que
hay en el centro?
– En el centro
está España.
– Por éso está
usted aquí.
Para ello, es necesario apartar a los elementos
díscolos de este plan y la eliminación física de aquellos que estén dispuestos
a combatirlo hasta sus últimas consecuencias. Para los primeros es necesaria la
persuasión, para los segundos es necesaria la mano dura : es
necesario un Gladio.
La CIA y el
SECED dentro de los movimientos antifascistas españoles.
El imperialismo norteamericano coloca ojos en todas partes, incluso en las organizaciones armadas. En septiembre de 1976, el diario comunista italiano L’Unitá publica un artículo pidiendo la libertad de un preso español que está en la prisión de Nápoles, con el curioso nombre de José Antonio Velasco Primo de Rivera, y afirmaba haber participado en el atentado contra Carrero Blanco reclamado por ETA. El coronel italiano Alberto Volo afirmó en una entrevista concedida a El País en 1990 que colaboró en la detención de este individuo junto con dos agentes españoles. Nunca más se supo de este individuo.
Pero más extraño es el caso del miembro de ETA
Iñaki Pérez (alias « Wilson »), quien recibió la información
para el atentado contra Carrero Blanco (y participó en él) de alguien que nunca
supo -o quiso- confirmar en el Hotel Mindanao de Madrid. De hecho, parece que Carrero (a
pesar de su anticomunismo) no estaba muy a favor de la supeditación española a
los EEUU. Él pretendía hablar de igual a igual con los EEUU. El atentado se
produjo con explosivos norteamericanos C-4. Wilson fue detenido en el verano de 1975 junto a su
compañero de militancia Txiki. A él se le imputaba el magnicidio y
la preparación de varios atracos en Barcelona. Txiki fue
fusilado el 27 de septiembre y Wilson no fue juzgado. Al aplicársele la Ley de Amnistía
fue puesto en libertad.
El caso de José
Luis Espinosa: una carrera desde el franquismo a la democracia.
En 1978, el dirigente del MPAIAC (Movimiento por la
Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario) Antonio Cubillo
sufrió un atentado en su exilio en Argel, por parte de dos individuos a los que
había conocido previamente. Unos días después, Cubillo iba a presentar en la
ONU un informe sobre la descolonización de Canarias. Estos individuos se habían
presentado como refugiados españoles. Quien le asestó las puñaladas a Cubillo
se presentó como militante del FRAP donde había estado militando en Francia, aunque en realidad era un soldado de la BRIPAC (Brigada Paracaidista). Recibía órdenes
de José Luis Espinosa, quien estaba bajo el mando del comisario Roberto
Conesa y bajo órdenes del Ministro de Interior Martín-Villa.
José Luis
Espinosa era hijo de exiliados republicanos en Argelia. Gracias a ello, conoció
a Cubillo en 1964 bajo el seudónimo de Gustavo. Desde entonces
pasaba información sobre los movimientos de los antifascistas afincados en
Argelia a la DGS (Dirección General de Seguridad) en Madrid. Es un
personaje lúgubre. Gracias a su ascendencia de republicanos exiliados en
Argelia, consigue introducirse en el PSOE y la UGT informando en todo
momento de sus movimientos.
Espinosa llega
al Congreso del PSOE de Suresnes -como representante de los
socialistas murcianos- donde tiene la orden de descabezar
al PSOE histórico de Rodolfo Llopis; y votar por un joven
candidato que se hace llamar Isidoro (Felipe González) al que
habían aupado desde el SECED y había atravesado la frontera francesa gracias al
pasaporte que el agente español Fernández-Monzón le había facilitado. En el documental « Cubillo, historia de un
crimen de Estado » Espinosa se quejaba de que nadie le había
pagado por los servicios prestados. Tal vez haya que recordar esa frase que le
dijeron los pretorianos romanos a los asesinos de Viriato : « Roma
no paga a traidores ». Lo que sí consiguió fue colocar a su hijo como técnico de radio
en el programa de deportes de la Cadena SER con el locutor José María García.
Y es que efectivamente Espinosa tenía varios honores a sus hombros. El 24 de
enero de 1977, los GRAPO (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de
Octubre) secuestran a Antonio María de Oriol -Presidente del Consejo de Estado
y Procurador en las Cortes franquistas- y al teniente general Villaescusa.
La acción era una respuesta al asesinato del
estudiante Arturo Ruíz en una manifestación por la amnistía, por parte de Juan
Ignacio Fernández Guaza (quien pudo escapar tranquilamente y en 2023 se le ha
localizado en Buenos Aires en un cómodo exilio) y Jorge Cesarsky : un
mercenario argentino afincado en España. Ambos dispararon desde donde se
encontraba la Policía. José Luis Espinosa desvela que la cúpula del PCE(r) se
encuentra en Alicante, a lo que sigue una enorme redada, detenciones y torturas
a sus miembros.
Poco tiempo después, eran asesinados en París los
miembros del GRAPO Francisco Javier Eizaguirre y Aurelio Fernández Cario.
Quienes, según el escritor Federico Utrera (autor de « Canarias,
secreto de Estado »), habían estado en contacto previamente con
Espinosa.
La modélica Transición española avanzaba seduciendo
a aquellos que apostaban por un entendimiento con los franquistas y eliminando
a aquellos que apostaban por una ruptura total con el franquismo.
Fuente: mpr21.info
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sábado, 15 de febrero de 2025
Yolanda González: ¿muerte o asesinato?
Hay que recordarlo constantemente, para que nos den gato por
liebre. La Transición no fue pacífica. Hubo muertos, torturas, detenciones,
bombas, exilios, juicios, (a El Viejo Topo le cayeron 34)… La democracia costó
sangre, dolor y lágrimas.
TOPOEXPRESS
Yolanda González: ¿muerte o asesinato?
El Viejo Topo
Las palabras
sirven para aclarar o para confundir. Para sacar a la luz o para esconder. Para
descubrir los rincones más apartados de la historia o para dejarlos como
siempre estuvieron: a oscuras del todo o, como pasa muchas veces, medio a
oscuras. Preguntas sobre lo que podemos hacer con las palabras me han surgido
de nuevo después de escuchar un podcast sobre Yolanda González.
Como vivo al margen de todo lo más moderno, tengo poca relación –ninguna– con
lo que se mueve por mis alrededores: Instagram, X, TikTok, Facebook, ChatGPT,
DeepSeek, La Razón, El Mundo, ABC… Cuestión
de llevar una vida más o menos sostenible. No sé cuántas veces he preguntado lo
que es un algoritmo y tantas veces como me lo han aclarado no he conseguido
quedarme con la copla. El caso es que ese podcast –supe muy tarde que un
podcast es como un programa de radio, más o menos– me llegó desde diversos
sitios en forma de mensajes al móvil. Todos esos mensajes eran para que
no dejara de escucharlo. Y lo escuché. Lo he escuchado varias veces. Dos
periodistas de la cadena SER se encargan de la realización: Víctor
Olazábal escribe el guión y Aimar Bretos pone la voz.
Me gustó mucho.
Las dos partes
en que se divide el podcast cubren el tiempo en que la vida de Yolanda González fue
la de una estudiante que desde muy joven tuvo claro cuál era su sitio en el
mundo. Formó parte de los colectivos que luchaban para que ese mundo no
fuera una mierda. Militó en el PST (Partido Socialista de los Trabajadores).
Llegó con su familia a Madrid en 1979 desde Euskadi, donde había nacido en
Bilbao en 1961. Estudiaba electrónica en un instituto. El 1 de febrero de 1980,
un grupo de pistoleros de extrema derecha la secuestraron en su casa, le
pegaron tres tiros en un descampado y su cadáver fue descubierto al día
siguiente por unos trabajadores camino del curro. Tenía 19 años. Los sigue
teniendo en esa imagen suya que tantas veces hemos visto reproducida cuando
recordamos la violencia represora y los crímenes del franquismo y de la
transición. El podcast sobre su vida me ha devuelto a aquellos años,
a los sueños que nos servían para vencer al miedo, al tiempo de las cerezas que
era el tiempo de las ilusiones y las canciones revolucionarias. Al tiempo de
Yolanda González y de sus asesinos.
Aquella noche
del secuestro la torturaron en el coche y, ya fuera, Emilio Hellín Moro le
pegó dos tiros en la cabeza y después la remató Ignacio Abad Velázquez con
otro disparo. Los dos eran militantes del partido ultraderechista Fuerza Nueva.
Otros nombres colaboraron, a distintos niveles, con los asesinos: José
Ricardo Prieto, Félix Pérez Ajero, David Martínez Loza y
el policía nacional Juan Carlos Rodas Crespo, que fue quien al día
siguiente, al enterarse de lo sucedido la noche anterior, alertó a sus
superiores. El grupo entero fue detenido y condenado a muchos años de prisión.
Cuarenta y tres tenía que haberse chupado Emilio Hellín Moro y a su camarada
Martínez Loza le cayeron veintiséis. Las sentencias de los otros eran de seis
años, menos unos pocos meses que fueron para el policía, seguramente por la
colaboración con sus colegas. En 1987 Hellín se fugó durante un permiso
carcelario (¡qué bien ese permiso tan rapidito, ¿no?!) y se fue a Paraguay,
donde abrió varios negocios y trabajó para la dictadura de Alfredo
Stroessner. Un reportaje de los periodistas José Luis Morales y Antonio
Catalán para Interviú hace que Hellín huya de Paraguay y es detenido
en la frontera de este país con Argentina. Será extraditado a España en 1990.
Cumple seis años de condena y en 1996 sale a la calle. Y se pierde su pista.
Unos años después el periodista de El País José María Irujo lo
encuentra y nos enteramos de que llevaba muchos años trabajando para el
Ministerio del Interior, como perito entendido en todo lo relacionado con el
ramo de la electrónica. Y de nuevo sale de la escena pública. Se sabe que sigue
haciendo peritajes que tienen que ver con procesos judiciales, como el de la
expresidenta del Parlament Laura Borràs, imputada por corrupción.
El asesino Hellín cumplió en total menos de quince años de cárcel de los
cuarenta y tres a los que fue condenado. Un chollo en nuestro país eso de ser
ultraderechista.
La historia de
Yolanda González es la historia de la transición española a la
democracia. No entera, claro. Sólo una parte. La de la oscuridad, la de la
violencia que no desapareció con la muerte del dictador, la de esas pequeñas
biografías que se quedaron casi en la invisibilidad porque la historia que se
escribe con H deja fuera demasiadas vidas que siempre se escribieron con h.
Mucho de lo de aquellos años sirvió para abrir un nuevo tiempo hacia el futuro.
Pero se quedaron sin abrir demasiados muros de contención que sirvieron para
que el franquismo no desapareciera de nuestras vidas. La memoria democrática
avanza lentamente, muy lentamente. La historia la quieren seguir
escribiendo, ahora con la V de los vencedores, quienes heredaron del
fascismo su pensamiento reaccionario y lanzan a todas horas y desde muchos
medios llamadas a convertir la democracia en un juguete roto que no sirva para
nada. Malos tiempos para la democracia. Lo sabemos. Pero también sabemos que
esos malos tiempos vienen de muy atrás, seguramente de los deberes que esa
democracia no hizo cuando tocaba y desde que los nuevos fascismos empezaron a
ser casi solemnemente blanqueados dentro de las mismas democracias. Pero he
empezado hablando de un podcast que se titula Yolanda González, vida y
muerte de una demócrata. Y voy hacia el final.
Ya lo dije al
principio: me ha gustado mucho. Claro que no está todo lo que podría estar.
Pero hay bastante de lo que sí que no podía faltar en ese recorrido por la
memoria de Yolanda González y los tiempos violentos de la transición. En
ese recorrido intervienen voces de compañeros y compañeras de Yolanda, de
periodistas, de su familia, de abogados que dejan claro lo difícil que
resultaba sacar adelante las acusaciones… Todas esas voces coinciden en que fue
uno de los asesinatos más crueles llevados a cabo en aquellos años contra gente
de izquierdas. Todas esas voces nombran repetidamente una palabra: asesinato.
Por eso si Víctor Olazábal y Aimar Bretos, dicho sea con el más absoluto
respeto y admiración a su trabajo, me lo permiten, haría dos sugerencias. Las
dos tienen que ver con el título del podcast. Creo que el título más apropiado,
el que más se acerca a la realidad de lo que pasó aquella noche fatídica del 1
de febrero de 1980 y de quién fue Yolanda González, tendría que ser otro bien
distinto. Porque las palabras dicen, esconden o lo dejan todo a medias. “Muerte”
no es lo mismo que “asesinato”. Y “demócrata” debería incluir la condición
de “antifascista”. Pero aquí, digo en este país, no se da esa relación entre
una palabra y otra. Mucha gente dice que es demócrata pero el antifascismo le
provoca sarpullidos. Yo creo que eso es difícil, que ser demócrata y no
ser antifascista es imposible. Pero hay quien piensa que sí. Por eso lo
aclaro: desde mi punto de vista, el título del podcast que estoy acabando de
recomendar debería destacar el carácter antifascista de Yolanda González en su
lucha por la libertad y la democracia. O sea: Yolanda González, vida y
asesinato de una antifascista. Es una opinión, claro. Sólo una opinión. Y
ya me callo.
Fuente: InfoLibre
Defender a Ucrania le costará a Europa esta exorbitante suma
Defender a
Ucrania le costará a Europa esta exorbitante suma
DIARIO OCTUBRE / febrero 14, 2025
Las estimaciones se hicieron en medio de la creciente preocupación de que
Estados Unidos deje el futuro de Kiev en manos del bloque comunitario.
Apoyar a Ucrania sin la participación clave de EE.UU. y expandir
simultáneamente sus propias capacidades de defensa, podría costarle a la Unión
Europea una suma que el bloque no se puede permitir, según estimaciones hechas
por Bloomberg en medio del creciente temor de que Washington le pase esa carga
a Europa.
«Proteger a Ucrania y ampliar sus propios ejércitos podría costar a las
principales potencias del continente 3,1 billones de dólares adicionales en
los próximos 10 años», evaluó la
agencia.
Así, Bloomberg precisa que reconstruir las Fuerzas Armadas de
Ucrania, al punto que necesitarían para usarlas como futura disuasión contra
Rusia en su flanco oriental, podría costar unos 175.000 millones de dólares a
lo largo de esa década.
La cifra podría variar en función del estado en que se hallen esas
fuerzas cuando se acuerde el fin del conflicto con Rusia, así como de la
extensión del territorio que tengan que defender. Otros 230.000 millones
harían falta para restaurar edificios e infraestructuras destrozados
en el conflicto.
Una fuerza de mantenimiento de paz en Ucrania, de unos 40.000
efectivos, costaría unos 30.000 millones de dólares en el mismo plazo, aunque
Kiev pide 200.000.
Pero la mayor parte del dinero habría que destinarla a reforzar los
ejércitos de los propios países miembros de la UE y a aumentar el presupuesto
total de defensa hasta 3,5% del PIB, de acuerdo con las últimas metas
discutidas en la sede de la OTAN en Bruselas.
Financiamientos adicionales se destinarían a equipos de artillería, defensa
antiaérea y sistemas de misiles, así como a reforzar las fronteras orientales
de la UE, preparar a sus ejércitos para un despliegue rápido e impulsar un
crecimiento masivo de la industria europea de defensa.
Según Bloomberg, si estos objetivos se financiaran con deuda,
añadirían 2,7 billones de dólares a las necesidades de financiación de los
cinco mayores miembros europeos de la OTAN durante la próxima década.
Fuente: actualidad.rt.com
José Carlos Mariátegui y la caracterización del fascismo en nuestra época
José Carlos Mariátegui y la
caracterización del fascismo en nuestra época
Por Freddy
Ordóñez Gómez / América
Latina y Caribe, Opinión
Rebelion
13.02.2025
Fuentes: Rebelión
José Carlos
Mariátegui, “el primer marxista de América”1, dedicó parte de su prolífica obra al estudio del
fascismo en Italia tras la Primera Guerra Mundial. Nació en Moquegua, Perú el
14 de junio del año 1894 y murió en Lima, el 16 de abril de 1930. En 1920 llega
a Italia, en lo que fue una deportación eufemística del gobierno peruano por su
militancia política, en donde estaría radicado hasta 1922, teniendo la
posibilidad de interlocutar con personalidades socialistas, participar de
eventos de la clase obrera, como el congreso fundacional del Partido Comunista
de Italia, y observar el desarrollo del fascismo en ese país. Sería en su
estancia en Italia donde Mariátegui se haría marxista.
Este 2025 se
cumplen 95 años de su fallecimiento, y su pensamiento, definido por Martín Bergel
como socialismo cosmopolita2 y descrito por Miguel Mazzeo como un ensamblaje de los elementos
del socialismo práctico3, sigue actual y relevante en esta época4. Su legado resulta clave para abordar los desafíos,
tanto nuevos como persistentes, que en los escenarios locales como globales,
enfrenta la izquierda en su heterogeneidad. Como afirman Jaime Ortega y Carlos
Segura, es necesario “repensar nuestros actuales debates políticos a la luz de
las discusiones todavía abiertas que evocan al pasado no como arqueología, sino
como una tradición actuante”5. Uno de esos desafíos fundamentales que podemos repensar desde Mariátegui
es el resurgimiento del fascismo y los debates que este suscita actualmente.
Este texto
presenta una síntesis de los planteamientos mariateguianos sobre el fascismo,
abordando los principales elementos expuestos por el autor en los artículos que
de manera central tratan el fascismo italiano, los cuales principalmente se
encuentran incluidos en su libro La escena contemporánea (publicado
en 1925), en el que se reúnen cinco escritos del Amauta, como parte de su
interpretación de la época6. También fueron consultados algunos trabajos compilados en Cartas
de Italia7, libro que
forma parte de sus obras completas.
El fascismo se
autoidentificó, señala Mariátegui, inicialmente como un movimiento, congregó
una diversidad de categorías sociales y su dirigencia provenía de un amplio
espectro político (disidentes del socialismo, excombatientes, literatos
futuristas, exanarquistas, sindicalistas, republicanos, fiumanistas,
monarquistas ortodoxos, etc), lo que evidenciaba, un confusionismo ideológico que
se cubrió bajo la bandera de la patria, monopolizando el patriotismo en el
escenario posguerra, encontrando cabida el discurso nacionalista principalmente
en la clase media. Fue la burguesía, afirma el Amauta, la que “armó, abasteció
y estimuló solícitamente al fascismo” y añade, “lo empujó a la persecución truculenta
del socialismo, a la destrucción de los sindicatos y cooperativas
revolucionarias, al quebramiento de huelgas e insurrecciones”, al uso del
“revolver, el bastón y el aceite castor” contra el proletariado socialista, el
fascismo fue, en síntesis, “una ofensiva de las clases burguesas contra la
ascensión de las clases proletarias”. Así, llegó a ser una milicia civil
antirevolucionaria más efectiva contra los revolucionarios que el Estado,
aparato que inicialmente vio en este un aliado, en tanto movimiento de la clase
que quiere conservarlo, logrando la reacción fascista alcanzar el poder con
Mussolini para configurar un Estado recaudador y gendarme.
Para el duce,
indica Mariátegui, el fascismo no es un concepto, sino una emoción, de allí que
sus discursos no fueran elaboraciones teóricas sino pasionales, y se tuviera un
fenómeno político sin programa, solo con un plan de acción. Él no fue un
socialista a pesar de haber militado en el socialismo, era un extremista, que
se ruboriza de su pasado, que optó por el “conservatismo más extremo” no desde
un ejercicio intelectual, sino desde la irracionalidad, apelando a los
sentimientos y emociones, en tanto “no ha sido nunca cerebral”. En este orden,
Mussolini no es
el creador o artífice conceptual e ideológico del fascismo, sino el animador,
el líder, el duce máximo, que atrajo a sus fasci di
combattimento, a una clase media exaltada por los mitos patrióticos
(principalmente los del escritor, poeta y dramaturgo Gabriele D’Annunzio) y
hostil a la clase proletaria, a la revolución y al socialismo.
A la par de lo
expuesto, los orígenes del fascismo, Mariátegui, los ubica en la guerra contra
Austria: “el fascismo fue una emanación de la guerra”, y refiere además a cómo
la toma de Fiume en 1919, liderada por D’Annunzio, fue la hermana gemela de
los fasci, sucumbiendo el fiumanismo ante el fascismo, que adoptó
su lugar en la lucha de clases, contra los obreros. Así, el fascismo enroló y
concentró a todos los elementos reaccionarios y conservadores, tomando de
D’Annunzio el gesto, la pose y el acento, para no mostrarse brutal y carente de
principios, existiendo entonces un idilio entre intelectualidad y violencia,
que terminó porque el fascismo necesita de la cachiporra y puede prescindir del
arte y la literatura. Esto no se dio como consecuencia de la renuncia al
fascismo de la artecracia, fue la burguesía la que cambió de
actitud ante el régimen, de allí que el Amauta señale que “La inteligencia es
esencialmente oportunista: El rol de los intelectuales en la historia resulta,
en realidad, muy modesto. Ni el arte ni la literatura, a pesar de su
megalomanía, dirigen la política; dependen de ella, como otras tantas
actividades menos exquisitas y menos ilustres. Los intelectuales
forman la clientela del orden, de la tradición, del poder, de la
fuerza, etc, y, en caso necesario, de la cachiporra y del aceite de ricino.
Algunos espíritus superiores, algunas mentalidades creadoras escapan a esta
regla; pero son espíritus y mentalidades de excepción”.
Por su parte,
únicamente hasta después de la marcha sobre Roma y el inicio de la dictadura el
fascismo se propuso una construcción de su ideario y la teoría, oscilando entre
una visión extremista y una revisionista, imponiéndose la primera a la segunda,
saliendo del partido las tendencias liberales y democráticas que, por miedo a
la revolución socialista, se habían sumado y los sostuvieron, dejando al
fascismo nuevamente en una táctica de guerra, odiando ferozmente a la
democracia y al socialismo, sin diferenciarlos. De esta forma, el fascismo se
sostiene en la guerra, es allí donde puede vencer, en la paz no tiene capacidad
de actuación, en tanto su configuración es más de ejército que de partido: “Es
un ejército contrarrevolucionario, movilizado contra la revolución proletaria,
en un instante de fiebre y de belicosidad, por los diversos grupos y clases
conservadores”, afirma Mariátegui, y lo que le espera al fascismo en la paz es
la debacle, la disolución, la liquidación.
En el fascismo
se encuentran una amalgama no homogénea de tendencias extremistas,
reaccionarias y conservadoras, que invitan a liquidar el régimen parlamentario,
deliran con el imperialismo, promueven el Estado fascista, junto a quienes
paralelamente lo encarrilan en la legalidad burocrática, y promueven un
nacionalismo de derecha liberal, estos últimos no son la mayor representación
del fascismo, sino los reaccionarios. La burguesía que, expone Mariátegui,
saluda al fascismo como un salvador y bate palmas “mientras la reacción se
limita a decretar el ostracismo de la Libertad y a reprimir la Revolución”;
cuando la reacción empezó a atacar los fundamentos de su poder y de su riqueza,
sintió “la necesidad urgente de licenciar a sus bizarros defensores”. De esta
forma, el liberalismo que se inclinó ante éste se le separa, pero ese aislamiento no
lo debilitó, sino lo hace más beligerante, combativo e intransigente, queriendo
configurar el Estado fascista, concentrado en una élite política y económica,
pensado como un aparato sin políticas sociales y redistributivas, con mínimas
funciones, principalmente políticas y jurídicas, al igual que ciertas
actividades asociadas a la industria, y claro las militares y represivas; y
también hacer del fascismo una religión. Eso hace que la democracia liberal,
que ya no representa un mito, sea incapaz de hacer frente al
misticismo reaccionario de los fascistas, lo que solo pueden lograr los
comunistas, que sí tienen y configuran un mito, la revolución.
Mariátegui nos
presenta en su obra estos elementos para caracterizar nuestra época,
en la que el patriotismo, el conservadurismo y la violencia acceden bajo
configuraciones políticas, culturales y sociales fascistas al aparato estatal
en diferentes países, con peligrosos alcances regionales y globales; y en la
que el fascismo social y civilizatorio vuelve a constituirse en régimen
político, exigiendo a las izquierdas, nuevamente, hacer frente a la reacción.
Notas:
1 MELIS, Antonio (1980). Mariátegui, el primer
marxista de América. En: J. Aricó (comp.). Cuadernos de Pasado y
Presente, 60. Mariátegui y los orígenes del marxismo latinoamericano. México:
Siglo XXI, pp. 201-225.
2 BERGEL, Martín (2021). José Carlos Mariátegui:
un socialismo cosmopolita. En: J. Mariátegui. Antología. Buenos
Aires: Siglo XXI, pp. 11-37.
3 MAZZEO, Miguel (2017). José Carlos
Mariátegui y el socialismo de Nuestra América. Santiago: Quimantú; Tiempo
robado.
4 Respecto a la vigencia del pensamiento de
Mariátegui, se pueden consultar, entre otros: MAZZEO, Op. Cit., pp. 23-39;
ALIMONDA, Héctor (2010). Presentación. La tarea americana de José Carlos
Mariátegui. En: J. Mariátegui. La tarea americana. Buenos Aires:
Clacso; Prometeo, pp. 11-28.
5 ORTEGA, Jaime; & SEGURA, Carlos (2024).
Presentación a “Mariátegui y la revolución latinoamericana”. El
ejercicio de pensar, 55, p. 6.
6 Estos conforman el primer apartado del libro,
que se titula Biología del fascismo, e incluye los artículos:
Mussolini y el fascismo; D’Annunzio y el fascismo; La inteligencia y el aceite
de ricino; La teoría fascista; y Los nuevos aspectos de la batalla fascista. La
edición revisada (Caracas: El perro y la rana, 2010), adiciona el artículo El
fascismo y el monarquismo en Alemania, y presenta un capítulo complementario
titulado El fascismo en Italia, ambos han sido igualmente revisados para este
texto.
7 Obra publicada en 1969 por la editorial Amauta,
de la que se consultaron los artículos: Las fuerzas socialistas italianas;
Escenas de guerra civil; Algo sobre fascismo, ¿Qué es, qué quiere, qué se
propone?; y La paz interna y el “fascismo”.
Freddy Ordóñez Gómez. Instituto Latinoamericano
para una Sociedad y un Derecho Alternativos, ILSA








