martes, 2 de octubre de 2012

¿EL REY DE ESPAÑA ES UN DEFRAUDADOR FISCAL? PREGUNTA PREGUNTITA A RESPONDERR



Nota preliminar del Ojo Atípico para no tener la fiesta en paz: Quién lo habría dicho: El “The New York Times”, un copiota como la copa de un pino y además, con retardo. El colmo de la “colmatura” periodística. 

 Que al Rey le olía el aliento y que se enriquecía tela marinera que como se enriquecía el Rey hace tiempo que algunos lo veníamos diciendo. Que hay editado un libro sobre Juan Carlos I y último de España, donde se dan datos a porrillo que es una barbaridad los datos que se dan; lo bien que se dan y lo bien que se justifica los datos que se dan, también hace tiempo. 

 Yo no he querido ni quiero ahora citar la editorial que publicó ese libro, porque esta editorial cuando la SER ha tenido oportunidad la ha pintado de un color negro, negrote, que vaya, vaya con la SER como se pone con una editorial, por cierto muy buena, y me estoy esperando a que ocurran algunas cosas, próximas a ocurrir, para dedicarle unas líneas al Grupo Prisa, como a la cadena SER. 

 El Rey pues, es un cilindrín, que le gusta darle al cilindro, y desde este punto de vista a mi personalmente me la descilindra, o sea, que me importa un “guevo”, como el del Rey, porque creo que el Rey sólo tiene un huevo, que sea un picha brava o no, ya digo a mi me al descilindra. 

 Harina de otro costal es la fortuna secreta del Rey, que digo yo que no será tan secreta, porque en algún paraíso fiscal la tendrá y deben saber a cual monto de millones asciende la fortuna no secreta del Rey, digo yo, digo yo. 

 Yo no digo ni que sí ni que no, sino que si quieres que te cuento un cuento. Que la “kirina” esa sea su querida o no, floja me la trae, además del descilindre dicho, pero ya no tanto que la “kirina”, querida o no del Rey, se sumerjan ambos en las profundidades de un fondo de inversión para desfondarse, es decir, para formar parte de los mercados esos a los que tenemos que dar confianza para que compren deuda española, para a su vez chantajear a la nación española a través del gobierno, para conseguir rentabilidades a costa de que los españoles les paguemos las deudas a los bancos, para que la “kirina” esta con Su Majestad se echen unos buenos cuentos del dinero ganado con el dinero a su vez robado. ¡Esto es masié, macho! 

Procede, procede a que a grito pelado pidamos la abolición de la monarquía. Pero no quiero ser yo un mete patas y pisarle la noticia al New York Times. ¡Pasen, señores pasen y léanla! Si total, sólo se vive una vez.

1 de Octubre de 2012

 Corinna sobre el Monarca: “Es un tesoro nacional" 

‘The New York Times’ se hace eco de la pérdida de credibilidad del Rey, su fortuna secreta y su “amante” alemana 

 ELPLURAL.COM
 | 30/septiembre/2012 

 “El Rey castigado busca la redención para España y su monarquía”, es el titular de un artículo publicado por el diario estadounidense ‘The New York Times’, que recoge las polémicas que rodean al monarca, como su pérdida de credibilidad entre los ciudadanos, su fortuna secreta, su labor de mediador ante reyes y empresarios extranjeros o su relación con su amiga personal Corinna zu Sayn-Wittgenstein. 

El rotativo recoge las palabras de Corinna sobre el Rey, en las que le califica de “tesoro nacional” y a quien describió de la siguiente manera: “Cuando él entra en una habitación, él irradia calidez y carisma y se conecta con todo el mundo. Nadie se salva de ella”. 

La “amante” alemana

  El artículo afirma que “la prensa española del corazón” la presentó como “la amante” del monarca “desde hace mucho tiempo”, aunque “ella lo negó en una entrevista”. “También negó que se había beneficiado de alguna manera de su asociación con Juan Carlos a través de un fondo de inversión”, precisa el rotativo estadounidense. 

Un amigo de la familia

 “La Sra. Sayn-Wittgenstein consideró al Rey un amigo de la familia y describió su papel en otros viajes reales como asesor estratégico para el Gobierno español a través de su compañía, los Asociados Apollonia, que ofrece consejos sobre ofertas de alto nivel en Medio Oriente”. 

Alierta le ve como el embajador número uno

  The New York Times también recoge los comentarios positivos sobre la labor del Rey