sábado, 10 de noviembre de 2012

SANCHEZ GORDILLO, QUERIDO. ES EL DERECHO Y LA LEY LOS QUE TE JUZGAN Y NO L A JUSTICIA, QUERIDO


 (Sánchez Gordillo, Ilustrisimo señor Alcalde Marinaleda mirando a la derecha, que es que el derecho y la ley se lo quieren comer por los pies, oiga)

Hace unos años un Alcalde andaluz, el de Jerez de la Frontera, tuvo la ocurrencia de decir públicamente, porque en privado se puede y conviene decir lo que se quiera, que la “justicia era un cachondeo”, y a partir de aquí se le desató una tormenta de artículos legales que le fueron cayendo encima uno tras otro. Casi me lo baldan de la que le cayó encima. 

Si se miran bien las cosas, caso que difícilmente se da de una manera común, se ve pronto la injusticia que se cometió con aquel alcalde andaluz, porque él, en todo caso, ofendió a la justicia, pero no al derecho ni a la ley, que fueron las que casi lo baldan. Es mi tesis, pero reconociendo de antemano que a mi aquel caso ni fu ni fa ni esto ni lo otro, sino todo lo contrario, que el Alcalde andaluz lo que quiso decir es que la ley, el derecho, era un cachondeo. Si esta tesis mía fuera cierta, miel sobre hojuelas, ancha es Castilla, a por todas voy y, lógico habría sido (no justo, sino lógico) que ofendido el derecho y la ley hubieran sido ambas las que se le revolvieran y le dieran caña al ofensor. Pero ya digo, el Alcalde supuestamente ofendió a la justicia, y en cambio los que actuaron contra él fueron el derecho y la ley, que como no se sabe del todo bien y por tanto, urge saber, que derecho o ley no son sinónimos, ni mucho menos, de justicia.

Otro Alcalde andaluz, Sánchez Gordillo, de Marinaleda, Sevilla, compareció ante los representantes de la ley el pasado día ocho (que no los representantes de la justicia, porque la justicia pertenece a lo moral, que consiste básicamente en dar a cada cual lo suyo, mientras el derecho y la ley son construcciones políticas que hacen las personas y no siempre para favorecer a todas ellas o a la inmensa mayoría de ellas. Por ejemplo, el Rey por ley es tararí que te vi. O todo lo que quiera ser o no ser o dejar de ser o no ser siéndolo o siéndolo sin ser. ¡Me cachis, qué cosas hay que ver y padecer por ley!) para responder por su pertenencia a un piquete informativo en la Huelga del 29 de Marzo por atentar contra los derechos de los trabajadores y por lo que le cuelga por haber participado/no participado en el carrito del “helao” del Mercadona, porque en realidad todos hemos podido ver que Sánchez Gordillo no entró al local del Mercadona para cargar garbanzos, arroz, lentejas y judías en el carrito. Pero la ley es la ley y todos hemos de cumplir con ella, excepto los que no la cumplen.

 En resumidas cuentas, que la justicia no tiene nada de cachondeo en contra de lo que opinaba el Alcalde de Jerez de la Frontera, sino que es una cosa muy seria. Tampoco tiene nada de cachondeo el derecho o la ley, sino que es algo muy serio e instrumento político valiosísimo al servicio de las clases dominantes para someter a la inmensa mayoría de la sociedad y para poder descabezar tan alegremente y al paso alegre de la paz a todo aquel que levante la voz contra el sistema establecido, aunque sea injusto, diciendo esta boca es mía. 

¡Oído cocina! Póngase en pie el acusado don José Manuel Sánchez Gordillo, Ilustrísimo Señor Alcalde de Marinaleda, que lo voy a juzgar (sección empaquetamiento si m efuera posible) por cinco posibles delitos, incluido el de atentar contra los derechos de los trabajadores, según el artículo 315.3 del Código Penal.

CONSIDERANDOS:

Considerando que la ley no está para defender a los trabajadores. Considerando que los Tribunales no están para aplicar justicia alguna, sino para la aplicación del derecho de los que hacen las leyes a su favor, en estos momentos los bancos, y más claro el agua. Considerando que a usted yo lo quiero enchiquerar por defender a los trabajadores, pero haciendo el paripé de que a los trabajadores los defiendo yo y no usted, ¡me comprende verdad? Considerando además, esto y lo otro, vengo a decirle y le DIGO: que ande, hágame el favor, levántese, no pierda más el tiempo delante de mi, y salga corriendo para preparar la Huelga del 14-N, en Marinaleda, o donde le plazca, que es que yo, sabe usted, este fin