martes, 29 de noviembre de 2016

PUBLICADO EN CRÓNICA DEARAGÓN

DOS PARTIDOS PSOE Y UN SOLO Y VERDADERO SOCIALISMO

29. noviembre 2016 | Por                


En España no tenemos socialismo desde que el señor consejero de Gas Natural, Felipe González, metido por entonces a secretario general del PSOE, logró engatusar al personal con el abandono del marxismo, a cambio de unas talegas o saquetes de dinero alemán para que fuera sembrando cizaña en vez de socialismo por el territorio patrio.

Eso sí, PSOE tenemos dos. Uno el que defiende el fiel servidor del PP en los programas de 13 TV, señor Corcuera, que fue ministro con el susodicho consejero de Gas Natural; la señora Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía, a la que tiene hecha unos zorros, pero que anda la mujer erre que erre con que quiere ser secretaria general del PSOE y, después, cuando le toque por trienios y escalafón, ser la presidenta del gobierno español; y un ramillete de personajes que tienen confundido el ser socialista con el haber progresado socialmente a la sombra de un partido que, desde el señor consejero de Gas Natural a esta parte, nunca fue socialista.

Todos ellos, cada cual desde donde pudo, tuvieron que echar a empujones y de muy malas maneras al único secretario general del PSOE que previamente fue elegido por la militancia, es decir, Pedro Sánchez.

El otro PSOE que tenemos es precisamente el que representa Pedro Sánchez, que al parecer, cuenta con el apoyo de la gran mayoría de militantes para ganar las primarias que le pudieran conducir nuevamente a la secretaria general del partido.

Convendría a los trabajadores, y no a la España abstracta, proclamada y alabadada precisamente por los que menos quieren a los trabajadores y a la propia España en concreto, que Pedro Sánchez volviera a la secretaría general del partido.

En caso de que fuera así, de que Pedro Sánchez volviera a ser secretario general del partido, ni con mucho estaría resuelto el problema del PSOE, si éste no iniciara inmediatamente, de forma prioritaria, su vuelta a sus raíces socialistas, es decir, al marxismo, eso que tanto asusta a la gente, y que asusta tanto más cuanto más ignorante es al respecto.

A don Miguel de Unamuno, que en su día se propuso impulsar el socialismo, el verdadero, el científico, sin trampa ni cartón ni hojarasca palabrera para incautos que lo pudieran enturbiar, se le podría acusar de cualquier cosa, excepto de ignorante, puesto que no creo que existan muchos que se pudieran atrever a mantener que Unamuno no era un hombre sabio.

Pues, bien. Este hombre sabio que fue Unamuno, antes de meterse en la harina del socialismo, empezó por lo que todo individuo sabio empieza, por empezar a saber el abecé de aquello en que se pretende meter, de modo que empezó por el estudio del marxismo.

Si no me lo tomaran como un acto de arrogancia por mi parte, cosa que en absoluto pretendo, recomendaría, no a Pedro Sánchez, sino a los militantes que lo pudieran elegir como secretario general del PSOE, que empezaran por leer la carta que dirigió Unamuno al director del periódico “La lucha de clases”, de la que a continuación transcribo un fragmento, porque el socialismo no es que haga falta en España, sino que es imprescindible en los tiempos que corren: