sábado, 29 de diciembre de 2018

400.000 VOX 400.000 A LAS CUATRO DE LA TARDE SI LA AUTORIDAD LO PERMITE Y EL TIEMPO NO LO IMPIDE Y MORANTE DE LA PUEBLA DE RESERVA CON LA FURGONETA PREPARADA



¡NO, NO SOMOS ANDALUCES!

Juaky Bellido
Joaquínbellido.blogspot.com
28.12.2018

“To er mundo e güeno” Andalucía infrmación- Viva El Puerto

Susana Díaz, en su papel de emperaora destroná, ha estado criticando los movimientos de los nuevos inquilinos del gobierno andaluz. Sin ánimo de reconocer que ha perdido el trono de Argantonio tras 36 años de gobierno, sigue atacando con la terminología socialista clásica, justificando, chaqueta roja colgada del brazo, su único argumento político durante la campaña electoral, ¡qué viene la derecha!, pero se le coló la extrema, aunque suavizada por algunos medios de comunicación españoles, definiéndola como los herederos de Alianza Popular, como si aquello no oliera a franquista. Pero claro, en Andalucía los herederos maquillados del régimen fueron los que cambiaron la chaqueta de pana reivindicativa, aprovecharon la estructura socio-económica del franquismo y se dedicaron a desvalijar al pueblo andaluz. 


Imagen y palabra de un lado, políticas de reajuste y recortes, enchufismo, corrupción, uso partidista de las instituciones, robo de identidad andaluza, por otro. La derecha ya nos estuvo gobernando durante estos años, no nos engañemos.

Los andaluces caímos en la trampa, nuevamente, presa de la falta de conciencia de pueblo. Nos vuelven a usar como arietes del españolismo. Con el argumento de que “se rompe España”, leal y fiel al dueño de la cadena, Andalucía se lanzó a morder, dando la espalda a un 4 de diciembre. ¿Quién lo va a recordar y apreciar si el PSOE nunca quiso reconocer su valía? Es más, usó la fecha para alejarla de las sentencias de los ERES. A lo largo de estos años, el PSOE se encargó de vaciar de contenido una fecha tan señalada. Mucho se habla de la crispación en Cataluña, de las manifestaciones, de no lamentar que haya ningún muerto y, sin embargo, en Andalucía lo hubo. Por desgracia, los millennials recordarán siempre a Juan y Medio, a sus abuelos y a sus chiquillos, pero no a García Caparrós. Todo gracia