miércoles, 25 de enero de 2017

ACRECENTAR LOS CAPITALES: PERIODISMO, CORRUPCIÓN, MENTIRAS, CINISMO, POLÍTICA... ALLI COMO AQUÍ, AQUI COMO ALLI



CUANDO EL PERIODISMO LEGITIMA REPRESIONES

25.01.2017


“Ayer salvajes, hoy nos dicen terroristas
Siempre justificando su violencia con mentiras”
Canción “Nuevo Cantar”, 2013, de Puel Kona

Medios de comunicación, y periodistas, construyen al indígena como el enemigo interno. Repiten el discurso del poder, sesgan la información y avalan la violencia contra las comunidades. Diarios Perfil, Clarín y Jornada. Los que durante doce años hicieron silencio, y hoy hablan. El modelo extractivo y los derechos humanos.





“Denuncian vínculos de grupos mapuches con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)”, tituló el diario Perfil el domingo 8 de enero en un extenso artículo, referido al conflicto del Lof (comunidad) Resistencia Cushamen con la empresa Benetton. La nota, firmada por Cecilia Moncalvo, acusa: “A medida que aparecen más datos, la acción de (Facundo) Huala y su grupo puede ser leída como el germen de una forma violenta de protestar y de hacer política. Hay datos, como que en zonas limítrofes la Gendarmería envió más personal, mientras que diputados chilenos y periodistas y productores argentinos mencionan a las FARC colombianas como parte de la financiación del grupo (…). Abre interrogantes sobre una zona liberada previamente y de tráfico de armas de Argentina a Chile. Facundo Jones Huala sería el nexo”.

La periodista no cita en ningún momento la voz de la comunidad mapuche, pero se excusa: “Perfil ha contactado en tres oportunidades diferentes por mail y cuatro por teléfono a la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche), sin obtener respuesta”.

Detalle importante: el Lof Resistencia Cushamen (cuyo lonko-autoridad es Facundo Jones Huala) no forma parte de la organización RAM.



El artículo de Moncalvo, que ameritó una detallada crítica del periodista de FM Comunitaria Kalewche Pablo Quintana e incluso un comentario del “defensor del lector” de Perfil, no aportó ninguna prueba sobre la vinculación entre mapuches y FARC, sólo dichos de sectores interesados (como la Sociedad Rural).

Dos días después, el martes 10 de enero, hubo feroces represiones sobre el Lof Mapuche. Una por la mañana (Gendarmería Nacional). Otra por la tarde (policía de Chubut). El miércoles se produjo un tercer operativo violento. Tres represiones en dos días. Una cacería de mapuches. Una decena de presos. Otro tanto de heridos. Dos de gravedad. La imagen de Fausto Jones Huala, con un balazo en el cuello, recorrió el país.