lunes, 1 de agosto de 2016

PACTOS DE LA MONCLOA, OTRA VALORACIÓN

La falacia de la Moncloa

Por José Natanson
EL PAÍS
09.08.2000


El pacto de la Moncloa es el último grito de la política argentina. Todos –dirigentes, intelectuales livianos y esa fuente inagotable de frases vacías que son la mayoría de los periodistas televisivos– lo mencionan como la fórmula mágica para la felicidad. En un momento en que el diálogo político avanza lentamente y se prepara el lanzamiento del consejo económico y social, los acuerdo españoles de 1997 se presentan como el remedio para todos nuestros males. Pero, ¿es exactamente así? ¿Qué importancia tuvieron estos pactos en el desarrollo de la España posfranquista? ¿Será posible importarlos a la Argentina?
Veamos.
Dónde queda España
Firmados en 1977 por todas las fuerzas con representación parlamentaria y avalados luego por sindicalistas y empresarios, los pactos de la Moncloa generaron, en efecto, resultados muy positivos. En términos políticos, permitieron que España reconstruyera su democracia de manera asombrosamente rápida, con una nueva constitución y la garantía a la libertades ciudadanas cercenadas durante cuatro décadas de franquismo. Desde el punto de vista cultural, el efecto fue el de una explosión, en la música, el arte y la experimentación, y desde el punto de vista económico los acuerdos contribuyeron a afianzar un largo ciclo de crecimiento europeizado, que le permitió a España reinsertarse en el continente, converger con sus pares (el año pasado se conoció la asombrosa noticia de que el PBI per cápita español había logrado superar al de Italia) y desarrollarse en casi todos los sentidos (aunque fue un crecimiento-burbuja, con mucha incidencia de actividades vulnerables al ciclo económico, como la construcción, el turismo y los servicios, como está demostrando dramáticamente la crisis mundial).
Pero como todos los lugares comunes, el de la Moncloa también merece discutirse. El primer error, el más básico, consiste en suponer que el desarrollo español de las últimas décadas se explica por el simple hecho de que sus elites un día se pusieron de acuerdo alrededor de algunos temas básicos, ignorando el pequeño detalle de la ub