Si bien la violencia "doméstica" o "intrafamiliar" (como la denomina Vox) hace referencia a la que se produce en el propio seno de la familia y que puede afectar a sus distintos miembros (abuelos, hijos, padres, hermanos...), la "violencia de género" o "violencia machista" es la que se produce contra la mujer por el hecho de serlo.

Tal como afirma la experta Yolanda Besteiro, presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, "la violencia de género es la que sufrimos las mujeres de forma estructural por el mero hecho de ser mujeres. No sólo supone la máxima forma de desigualdad que existe entre hombres y mujeres, sino que es una herramienta y un arma muy eficaz para mantener el desequilibrio entre hombres y mujeres, para mantener esa situación de control, dominio y superioridad, de los hombres sobre las mujeres". 

La violencia de género, no sólo está ampliamente estudiada, sino que forma parte de la mayoría de los tratados internacionales suscritos por nuestro país, como el de la Organización Mudial de la Salul (OMS), el de Naciones Unidas (Cedaw por sus siglas en inglés) o el Convenio de Estambul (del Consejo de Europa), que la definen en términos similares y abundan en la definición de sus causas y objetivos que este tipo de violencia persigue.

Tal como explica Rosa Sansegundo, directora Instituto de Estudios de Género de la Universidad Carlos III, el concepto de "género" se acuñó en los años 20 y 30, pero se generaliz