sábado, 1 de julio de 2017

VENEZUELA. ESCUCHA QUE TE DIGO, MARIANO RAJOY, ¿ME PODRÍAS DECIR DONDE ESTÁ EL DINERO DE MIS COTIZACIONES DURANTE 40 AÑOS A LA SEGURIDAD SOCIAL? ES QUE ME ATERRORIZAS CADA VEZ QUE LLEGA FINAL DE MES, LUEGO, ERES MI TERRORISTA PARTICULAR MENSUAL, LO ENTIENDES, NO? ESE DINERO MIO DURANTE 40 AÑOS QUÉ COSAS HA ESTADO FINANCIANDO?, PORQUE ESAS COSAS BIEN TENDRÍAN QUE SER MÍAS, NO? YO SE QUE TÚ ME ENTIENDES PORQUE TÚ NO ERES TONTO, TÚ ERES REGISTRANTE DE LA PROPIEDA Y LA DRÓN DE MI PENSIÓN, PERO TONTO, LO QUE SE DICE TONTO, TONTO, TONTO, NO ERES. Y CUANDO TE LLEVES A TU PADRE A LA MONCLOA A CUIDARLO A CUERPO DE PADRE DE PRESIDENTE, PÁGALO TÚ DE TU BOLSILLO, PORQUE KUKIN, TIENES DOS SUELDOS, QUE YO ME SEPA, EL DE REGISTRANTE Y EL DE PRESI DEL GOBIERNO, PERO CUÍDALO EN UNA RESIDENCIA QUE NO SEA LA MONCLOA. QUE ÉSA TE LA ESTOY PAGANDO YO, MAJO, NO SE SI ME HE EXPLICADO BIEN, O QUIERES QUE TE LO REPITA... BUENO, QUE SE ME OLVIDABA, POR VENEZUELA EL NEGOCIO LO LLEVO BIEN, NO TE PREOCUPES



ESPAÑA: ESTERCOLERO DE LA DERECHA VENEZOLANA


Marcos Roitman Rosenmann 
Eco Republicano
18.05.2017


 España: estercolero de la derecha venezolana
Odio y rencor, acompañado de violencia, es lo que destilan las derechas española y venezolana. En una dupla que no tiene parangón, el gobierno del Partido Popular, acompañado por Ciudadanos, la cara amable de la nueva derecha española, junto con sectores del PSOE, se ha dado a la tarea de promover en territorio español las guarimbas, emergiendo una acción coordinada internacionalmente destinada a justificar una guerra civil, invasión o golpe de Estado en Venezuela. Estamos en presencia de una nueva escalada en las estrategias desestabilizadoras. La violencia se exporta a las calles de Madrid, Barcelona o Bilbao. Cortan el tráfico, agitan pancartas, persiguen a los diplomáticos, boicotean actos públicos, amenazan de muerte y promueven la violencia propia de un nazismo corriente.

En Madrid, delegaciones de los partidos Primero Justicia y Voluntad Popular tuvieron una reunión con Albert Rivera, secretario general de Ciudadanos, a la cual se sumaron miembros del Partido Popular y dirigentes del PSOE. El objetivo era coordinar la estrategia a seguir en España para desarticular la red de apoyo al gobierno de Venezuela. La reunión contó con el aval de Corina Machado, Lilian Tintori y la cúpula de la MUD. Por parte de España, Felipe González y José María Aznar estaban al tanto. La escenificación fue un acto público, en el que se fotografiaron juntos Albert Rivera y los dirigentes venezolanos Isidora Zubillaga, Lester Toledo y Gabriel San Miguel, así como el padre de Leopoldo López. Dicho acto fue el pistoletazo de salida para la acción concertada de acoso al cuerpo diplomático venezolano y el boicot de actos realizados por organismos de derechos humanos, asociaciones, sindicatos, universidades y ONG destinadas a desenmascarar el origen de la violencia continuada y la estrategia de golpe de Estado desarrollado por la derecha venezolana.

Por su parte, el gobierno del Partido Popular se comprometía a garantizar la impunidad de los grupos movilizados desde Venezuela, adiestrados en estrategia y violencia callejera. Desde el Ministerio del Interior se dieron órdenes a las delegaciones de gobierno para que las fuerzas de seguridad del Estado acudiesen tardíamente, en caso de ser requeridas por los convocantes a los actos, dando tiempo a los provocadores a realizar sus acciones. Algo inédito, ya que deberían hacerlo de oficio. Mas si los violentos carecen de permiso, amenazan de muerte, cometen atentados contra el mobiliario urbano, etcétera. Es tanto como no actuar en caso de presenciar una violación, robo o asesinato, subrayando que no tiene órdenes (sic).

De esa guisa han sido los argumentos esgrimidos por la policía el jueves 11 de mayo, para permanecer impávidos antes el ataque a una sede de la embajada de Venezuela, donde se celebrara un acto informativo del Comité de Víctimas de la Guarimba y el Golpe Continuado. Dicho local goza de la inviolabilidad diplomática, acorde con la convención de Viena para el cuerpo diplomático.