martes, 26 de abril de 2016

DEMOCRACIA: ¿SERÁ POSIBLE ALGÚN DÍA?


Entrevista con Alberto Acosta
"El ejercicio del poder en nuestras sociedades es corrupto y corruptor"

Rebelión
El Diario Montanés
25.04.2016
 
Alberto Acosta (Ecuador) ha estado en los movimientos sociales y ha estado dentro del poder. Ministro de Energía y Minas y presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, formó parte del Movimiento PAÍS que llevó a Rafael Correa al poder hasta que en 2008 renunció para defender el espíritu de la Constituyente de Montecristi y posicionarse frontalmente al gobierno. Politólogo, economista e investigador de la Flacso ha estado en Santander para participar en el ciclo sobre los procesos constituyentes organizados por la Asamblea LIBRES. En las palabras de este intelectual de izquierdas, muy vinculado a los movimientos sociales y candidato a la presidencia se repiten algunas ideas: repensar, cuestionamiento, el poder corrupto y corruptor, el fortalecimiento de la sociedad civil ...

Alberto Acosta, antes de intervenir en el Santa Clara
 
-Usted fue miembro fundador en Ecuador del Movimiento Alianza PAIS y pasó por un ministerio y la Asamblea Constituyente. Lo dejó. ¿Después de esa experiencia, aún cree que se pueden cambiar las cosas desde dentro?
 
-Definitivamente sí, siempre que el objetivo no sea permanecer adentro. Me explico. No se trata solo de ganar elecciones para acceder al gobierno y luego conservarlo a como dé lugar. La tarea es introducir cambios desde la institucionalidad, pero entendiendo que el Estado, al menos el actual, en sí es una estructura del poder de dominación y, por tanto, siempre tendremos que cuestionarlo desde adentro y desde afuera
 
-¿Se puede compatibilizar la intelectualidad de izquierdas, la teoría política y económica, con el ejercicio del poder?
 
-Depende de qué entendemos por ejercicio del poder. Si solo se gobierna dentro del orden establecido, a la final se impone el 'pragmatismo' y lo utópico es relegado, y hasta traicionado. Por lo tanto, deberíamos considerar que, siempre, el poder por el poder embrutece, mientras que el ejercicio de la autoridad responsable con quienes eligen, respetuosa del mandato encomendado, tomando decisiones de forma horizontal y participativa, ennoblece.