miércoles, 26 de agosto de 2015

REINO UNIDO COMO ESPAÑA. LOS TALABARTETES JEFES DEL PP, PSOE. NARANJETES ASPIRANTONES Y CATERVA AFIN AÑADIDA NOS CONDUCEN AL NUEVO FASCISMO DEL SIGLO XXI



 REINO UNIDO: PARA TOMARSE EN

 SERIO LAS PROPUESTAS

 ECONÓMICAS DE CORBYN




Robert Skidelsky
Spciología Crítica
26.08.2015

La austeridad fiscal en el Reino Unido se ha convertido a tal punto en receta del saber convencionalmente aceptado que cualquiera que se atreva a ponerla en tela de juicio en la esfera pública es tachado de peligroso izquierdista. Jeremy Corbyn, actual favorito para convertirse en próximo líder del Partido Laborista británico, es la última víctima de este coro denigrante. Algunas de sus posturas son indefendibles. Pero sus observaciones sobre política económica no son insensatas y merecen un adecuado examen.

Corbyn ha propuesto dos alternativas a la actual política de austeridad del Reino Unido: un Banco Nacional de Inversiones, que ha de capitalizarse cancelando los subsidios y reducciones fiscales al sector privado, y lo que él llama “facilitación cuantitativa popular”, en pocas palabras, un programa de infraestructuras financiado por el gobierno pidiendo fondos prestados a Banco de Inglaterra.

La primera idea no es ni extrema ni nueva. Ya existe un Banco Europeo de Inversiones, un Banco Nórdico de Inversiones, y muchos otros, todos capitalizados por estados o grupos de estados con el fin de financiar determinados proyectos pidiendo prestado en los mercados de capital. El razonamiento que respalda este tipo de institución se deriva de lo que el gran teórico socialista Adam Smith denominó responsabilidad del Estado de “erigir y mantener” aquellas “obras e instituciones públicas” que, si bien son de gran provecho para la sociedad, no rinden beneficios a la empresa privada.

Dicho de otro modo, el Estado debería tener siempre una función inversora. Delegar esa función en una institución destinada a ese fin puede tener ventajas para la presentación de las cuentas públicas.

Las circunstancias económicas especiales de hoy proporcionan una segunda razón para establecer un Banco Nacional de Inversiones. En situación de depresión o semidepresión, una proporción mayor de los ahorros se mantienen en efectivo o en su equivalente más aproximado (bonos del Tesoro a corto plazo). Un Banco Nacional de Inversiones podría prolongar estos “ahorros ocioso