miércoles, 16 de marzo de 2016

PP / PSOE = DAME LA MANITA PEPE LUIS; SANCHEZ / NARANJOS = TOMA LA MANITA PEPE JUAN


Para Sánchez y Rivera la vieja política es solo Rajoy, para el 15M era más

14.03.2016
 
Rivera y Sánchez dan el mismo discurso: lo que importa es echar a Rajoy, no las políticas de desigualdad, los derechos destruidos ni la falta de democracia. Rivera acepta apoyar otro gobernante del PP que no sea Rajoy. Ha dicho literalmente "si ponemos otro ya es otra cosa, ya cambia todo".
 
Sin embargo, aún me preocupa mucho más la postura de Sánchez, puesto que el acuerdo de políticas de derechas (con el que según Rivera podría gobernar cualquiera del PP menos Rajoy) que han firmado Sánchez y Rivera, sigue el programa de Ciudadanos e incumple el del PSOE.
 
Cuando Sánchez pide que nos fijemos en Rajoy, en los políticos y no en las políticas que se han firmado, da un hachazo a algo que habíamos logrado desde el 15M que era que el debate político se centrara en medidas y no en personas.
 
Pedro Sánchez, como lleva haciendo el PSOE desde hace mucho, incumple su programa de izquierdas y antes, no ya de gobernar, sino antes de tener posibilidades de a lo mejor y con suerte, gobernar un poquito, ya ha firmado un programa de políticas de derechas. No se trata de echar a Rajoy, sino de echar sus políticas.
 
Hay muchas lecturas de las elecciones desde el punto de vista de los políticos, pero desde los votos a políticas, los programas políticos de izquierda han obtenido más de doce millones de votos, un millón de votos más que los programas políticos de derechas (mayoría absoluta sin Ley D'Hont).
 
Además, lo peor de Rajoy y el PP, su radicalismo (radical, sí señor, es un radical quien aplica sus medidas sin aceptar ninguna propuesta y encima criminaliza a los que le protestan y machaca la independencia judicial y mediática para que no se le contradiga), está amparado precisamente por la continuidad de buena parte de estas políticas bajo el paraguas del PSOE.
 
La posición y el discurso de Sánchez y su pacto fomenta que la gente asimile como inevitables, sin alternativas, las políticas neoliberales pactadas con la derecha de Ciudadanos. Destruye la potencialidad de cambio de los votos de izquierda, como siempre, como ya ha vuelto a suceder.
 
El PSOE está cumpliendo el papel más dañino que repite desde el último gobierno de González (por lo menos): asentando el sentido de que no hay alternativa a las políticas neoliberales.
 
El lema del neoliberalismo de “no hay alternativa” lo hace realidad la socialdemocracia al continuar sus políticas con votos de izquierdas.
 
Pero más allá de lo anterior, creo que el discurso que están construyendo Sánchez y Rivera en torno a su pacto para imponer las políticas derechas, está atacando uno de los grandes avances que trajo el 15M: la revindicación de una “nueva política”.
 
Con el 15M y el enorme apoyo que obtuvieron las propuestas y reivindicaciones por la mayoría de la sociedad según las encuestas, se empezó a hablar de que la gente estaba hastiada de la “vieja política”, a falta de otro nombre, y eso era un reclamo poderoso. Tan poderoso es que los protagonistas de la “vieja política” llevan luchando todo este tiempo por redefinir qué es eso que es la vieja política, para decir que ellos no son vieja política, claro.
 
Como estrategia han intentado señalar elementos formales como contenido de eso que la gente l