miércoles, 20 de enero de 2016

EUROPA Y ESPAÑA: CONVIENE LEER Y DE CUANDO EN CUANDO PENSAR ANTES DE VOTAR


 

En Europa y ahora en España
EL NACIONALISMO DESAFÍA A LA SOCIALDEMOCRACIA UNA VEZ MÁS

Rebelión
20.01.2016

Hace unos días Félix Ovejero en su espléndida tribuna La Inestable Apuesta de Podemos, en El País de 12-1-2016 venia a decir que “Un cambio radical de perspectiva que aborde el nacionalismo como lo que es, como un pensamiento reaccionario comparable al sexismo [machismo] o al racismo, no parece al alcance de la izquierda, de la menesterosa izquierda española.” Y a continuación le recomendaba a esa izquierda “repasar con lápiz de subrayar el magnífico artículo de Joschka Fischer, Furia nacionalista y xenófoba, aparecido en esta misma sección [de El País] hace pocos días.”

Aunque llevo distanciado de esa menesterosa izquierda española mucho tiempo, siguiendo la reflexión y los consejos de Félix Ovejero he llegado a algunas conclusiones que quiero compartir con algún sufrido lector que, como yo, apenas haya alcanzado a entender de qué va realmente esa nueva transición que algunos se han propuesto hacer en estos días. Veamos.
¿Puede Pedro Sánchez salvar al PSOE?
Esta pregunta, aunque retórica, no se propone ningún acertijo político. Se trata del título de una entrada que el muy lúcido economista Michael Pettis, ligado familiarmente a España, publicó en su blog ‘China Financial Markets’ con ese título ‘Can Pedro Sanchez save the PSOE?’ el 18 de agosto de 2014, del que apenas se hizo eco la prensa en España (ABC recogió una traducción parcial en su edición del 9 de septiembre siguiente, por lo que recomiendo leer el original). En este artículo, el prestigioso profesor de la UPK (Universidad de Pekín), columnista del Wall Street Journal, y acreditado analista financiero dice de entrada que:
[Pedro Sánchez] debe reconocer que la crisis es, en lo fundamental, un conflicto entre los intereses de los banqueros europeos y de los trabajadores europeos, y tiene que rediseñar las políticas del PSOE. […] Si no, va a mirar con nostalgia cómo la extrema derecha de Europa finalmente se hace con el debate, ya sea directa o indirectamente.
Aclara después que:
A lo largo